Oct1

El Resurgimiento de la Insurrección sunní en Irak y Siria.

Cuando
Mosúl, a finales de 2017, y poco después, Raqqa y Deir ez Zour, en
la gran cuenca del Eufrates sirio, se perdían para el Estado
Islámico, pocos esperaban la enconada y correosa resistencia que sus
fuerzas yihadistas restantes presentan ahora en el Asia del Suroeste.
La razón social que sustenta este Resurgir
de los yihadistas salafistas es polifacética y compleja.
Y reside en las contradicciones antagónicas étnicas,
religiosas y sociales
que se siguen planteando en ambos
países. Así, el Daesh, revertido y adaptado a una guerra de
guerrillas, está en condiciones de resistir durante un tiempo
indefinido
, con tal de que ellas se mantengan
en Irak y Siria.

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OSAMA BEN LADEN CON AYMÁN AL-ZAWAHIRI, SU SUCESOR COMO JEFE LEJANO DE AL-QAEDA.

Si bien en los momentos de su máxima capacidad combativa (año 2015), los guerrilleros semirregulares del Estado Islámico eran unos 45 mil, divididos entre Irak y Siria, en estos momentos sus fuerzas reales son apenas entre una cuarta y una quinta parte de aquélla. Casi todos son ahora veteranos sobrevivientes de los combates y derrotas de estos años. Y tienen la determinación que les da su fanatismo religioso (el combate es para ellos una vía para cumplir la voluntad de Allah y alcanzar el Paraíso) y el estar perseguidos por múltiples enemigos en los dos países. Un signo de su decisión combativa y de su pulsión íntima de desamparo es el uso por muchos de ellos de un pañuelo rojo. Que era la prenda que llevaba Abu Dujana (o padre Dujana), un guerrero coetáneo del Profeta, cubriéndole la cabeza, cuando marchaba al combate. Y que indicaba su disposición a morir por el Islam.

La
ONU aseguró en un reciente informe que el número de combatientes
del ISIS en Irak y Siria oscila entre 20 y 30 mil y que entre ellos
hay un número significativo de extranjeros. Por otra parte, el
informe también destaca que miles de sus guerrilleros
han conseguido trasladarse
a Afganistán, donde el Estado
Islámico mantiene un “emirato” cada vez más
activo. Creemos que la ONU se refiere a “militantes”, no a
muyahidines. Y en un movimiento guerrillero existen
varios tipos de combatientes y auxiliares, con diferentes grados de
implicación en la lucha armada, policía de retaguardia, sus
comunicaciones y su variado apoyo.

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MUQTADA AL-SADR, JEFE DE MILICIAS CHIÍES IRAQUÍ. SU ASCENDENCIA NACIÓ DE SER SOBRINO DE UN FAMOSO CLÉRIGO CHIÍ, PERSEGUIDO POR SADAM.

El
EI tiene que acostumbrarse a ofrecer al enemigo militar regular unos
blancos pequeños y móviles, fugaces y casi súbitos. Los cuales,
muchas veces, incluso reiteradamente, se escapan y escurren de las
operaciones de búsqueda, bombardeo y cerco y aniquilación de los
grupos y las patrullas militares, por su territorio o por el
territorio en disputa.

Las
fuerzas guerrilleras se esconden, dispersándose por pelotones en las
poblados y aldeas de una zona. Y se reúnen desde varios destinos,
para dar sus golpes de mano en las cercanías de ellos, empleando
generalmente no más de 7 a 10 hombres. Solamente la dispersión, la
astucia, el ocultamiento, el silencio, la paciencia, la precaución,
el respeto continuo a la población civil cercana, la seguridad
permanente, la concentración rápida, súbita e inesperada sobre un
enemigo uniformado o una presa civil, puede garantizarles la
supervivencia
en un medio tan hostil. Estas cualidades
operativas contrastan y difieren de la ostentación, la
persecución de las minorías y disidentes, el control despótico de
los civiles, la crueldad como instrumento general de sometimiento y
de amedrentamiento, la imposición de normas morales y religiosas
delirantes en sus bases, las deficientes seguridad y disposición
combativa de sus unidades en las áreas de retaguardia, el expolio de
los bienes privados y sociales (yacimientos arqueológicos y
petrolíferos, bibliotecas, edificios públicos, edificios otras
confesiones, propiedades de civiles), que emplearon durante el
califato
y su rápida implantación.

Sólo
la propaganda elaborada, moderna y múltiple, como instrumento de
catequización
y de guerra psicológica contra
los enemigos, se mantiene casi igual que antes, al menos
cualitativamente, en esta fase guerrillera del
movimiento yihadista salafista.

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AL-BAGDADI, EL CALIFA OCULTO. ¿REGRESARÁ TAMBIÉN COMO AL-MAHDI   -EL GUIADO POR ALLAH-   PARA RESTABLECER EL CALIFATO SUNNÍ ANTES DE LA RESURRECCIÓN?

El
califato vuelve, derrotado y disperso, a equipararse operativamente
con al-Qaeda. Sólo que Abu Baker al-Bagdadi, o el
califa Ibrahim, su nombre de pila, no tiene ya el
prestigio como yihadista de Osama ben Laden, el
fundador de al-Qaeda (la Base, en árabe). De quien en su día Abu
Baker se declaraba como verdadero sucesor y aún superador.
Minusvalorando a Aymán al-Zawahiri,
el médico egipcio “jefe” en la distancia y mediante
instrucciones generales de la “Base” yihadista. Y que, en vida de
ben Laden fue como su “consejero delegado”.

Uno
de los temas recurrentes del ISIS que ahora, en esta etapa de
semiclandestinidad, cobra actualidad e interés es el paradero de su
califa al-Bagdadi. Señalamos que desde junio de 2014, en que
apareció en un video, proclamando el califato universal islámico en
la mezquita de al-Nuri en Mosúl, no se le ha vuelto a ver en
público. Sólo existen sucesivos mensajes de audio transmitiendo sus
instrucciones y consignas a distintos públicos. Tanto los EE UU como
Rusia han manifestado en varias oportunidades su (casi) certeza de
que el califa había sido alcanzado en alguno de los bombardeos
selectivos, realizados por sus aviones, con el fin de liquidarlo.
Habiendo precisado, además, que en algún ataque varios de sus
seguidores cercanos y oficiales de su escolta habían perecido con
seguridad.

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ALÍ SISTANI, EL PRINCIPAL CLÉRIGO DE LOS CHIÍES IRAQUÍES. PROCLAMÓ EN 2015 LA GUERRA SANTA CONTRA EL DAESH

The
Wall Street Journal publicó hace poco una entrevista a Ismael
al-Eitawi, uno de los presos del EI de mayor relevancia. Éste
participó en un encuentro con al-Bagdadi en la primavera de 2017, en
pleno reflujo de la marea yihadista salafista en el Suroeste de Asia.
Era una reunión para decidir el plan de estudios que se debía
impartir en las zonas del califato. Al-Eitawi se encontró con un
califa muy delgado y con la barba encanecida. Al finalizar la
reunión, al-Bagdadi fue el primero en abandonar el recinto. Y,
aparentemente, no se le ha vuelto a ver por los testigos posibles a
mano.

El gobierno de al-Assad. La situación del Estado Islámico en Siria.

Difícil
lo tiene al-Assad para conseguir la pervivencia indefinida de su
régimen presidencialista autoritario. Los países musulmanes
no son proclives a la rebelión contra sus autoridades
. Y les
corresponde al dirigente y a su oligarquía, dar medios de vida
a su pueblo. Bien, proporcionando ellos mismos empleo
(administraciones, trabajos públicos y fuerzas de seguridad). Bien,
protegiendo a los pequeños y medianos comerciantes, la
casta del bazar, que forman el núcleo urbano de las clases “medias”
del Islam. Bien, fomentando otros empleos, como los relacionados con
el turismo y las peregrinaciones. Esto es más necesario cuanto menor
sea el tejido industrial y financiero moderno de esa sociedad.
Concretando, las autoridades deben brindar sosiego a la sociedad y
controlar su coste de la vida. Mientras esto se cumpla
razonablemente, se crea un flujo de lealtades y
de sincero entusiasmo de las clases populares hacia sus gobernantes
naturales
. Que encarnan, de modo ideal y simbólico, el
“nosotros”. Mientras esta simbiosis de dirigentes y pueblo se
mantenga, éste esta dispuesto a defenderlos y a nutrir las fuerzas
armadas. Pero nadie daría un paso por al frente por un “gobernante
injusto
”, porque es la negación y la corrupción de
su esencia vital
.

Socialmente
y a medio plazo, el régimen de los Assad y su osamenta
institucional
del partido laico Baaz y sus paniaguados de la
Guardia Republicana y de la Fuerza Aérea, los jefes y muchos
oficiales del Ejército y de los altos cargos de la Administración,
están acabados.
Son
demasiados sus desmanes, el tiempo de trituración
aplicado
a
los sirios
y las
fracturas sociales causados a su pueblo
heterogéneo
.
Lo
cual no permite que
el proceso revolucionario (de abrupto cambio de régimen y de
estructuras políticas) tenga una marcha atrás asumible y permanente
en Siria. Solamente,
la
presencia
indefinida
en
este país desolado de las fuerzas combinadas rusas, las milicias de
Hezbollah, los voluntarios chiitas iraquíes y las fuerzas iraníes
de la Guardia Revolucionaria

A
mediados de agosto de 2018, el EI lanzó una doble ofensiva
convergente en la provincia de Deir ez Zour, al oeste de la frontera
con Irak, atacando los pozos petrolíferos de Amar, uno de los
yacimientos petrolíferos más importantes de Siria.

Tras
la ofensiva lanzada por el Ejército Nacional de Siria (ENS)con el
apoyo del fuego pesado aéreo de Rusia en la provincia de Deraa,
situada en el triángulo situado al suroeste del país, entre los
Altos del Golán y Jordania, al-Assad consiguió recuperar el control
sobre el 90% del territorio de esa provincia. En respuesta, los
combatientes del Estado Islámico atacaron en masa en la última
semana de julio de 2018
el este de la limítrofe provincia de
al-Suwayda, asaltando varias poblaciones y causando un elevado número
de bajas entre la población drusa de la misma. Se habla de unos 250
muertos, centenares de heridos y decenas de secuestrados por los
irregulares del Daesh, que los llevaron consigo al retirarse de los
poblados, ante la ofensiva gubernamental realizada a primeros de
agosto.

Las
fuerzas drusas de Defensa Popular, aliadas pasivas del
ENS, una especie de milicias locales de autodefensa y de escasa
capacidad combativa, reaccionaron tarde al asalto de los yihadistas.
Aunque fueron de las primeras en reocupar los pueblos de al-Suwayda
abandonados por los salafistas del EI.

Se
calcula que en esta zona del suroeste de Siria, que abarcaría
parcialmente varias provincias al sur de Damasco, y cercana a la
ciudad de Yarmuk, en su día sitiada largamente por los rebeldes al
gobierno de al-Assad, hay en la actualidad entre 3 y 4 mil
guerrilleros activos
del EI. Cuya mayor capacidad es su
maniobrabilidad y velocidad de actuación, como unidades de
infantería ligera semirregulares, partiendo de despliegues extensos,
que se concentran para atacar. Frente a un enemigo militar que avanza
poco a poco, por pasos asegurados, y precedido por bombardeos de
saturación de las posiciones yihadistas, que están generalmente en
poblados llenos de civiles atrapados.

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AL-ASSAD Y PUTIN. ¿SE PUEDE PERMITIR RUSIA MANTENER Y SOSTENER UN ALIADO  ONEROSO COMO ÉSTE?

El
Estado Islámico emitió un comunicado en el que presentó la
incursión múltiple como “una victorias frente al “ejército
nuseirí”. Que es un nombre árabe despectivo,
dado a las fuerzas herejes alauitas y drusas de al-Assad y aliados;
que, a su vez, son desviaciones ideológicas y rituales del
chiismo
, especialmente los drusos. Por cierto, durante la
prolongada guerra civil siria, aún inacabada, los drusos se negaban
habitualmente a enrolarse en el ENS, que sufrió una tremenda sangría
frente a los rebeldes democráticos y sectarios, nacionales y
extranjeros, de todas clases a lo largo de estos 7 años.

Hasta que, en el otoño de 2015, a raíz de la intervención abrumadora de Rusia, en forma de apoyo aéreo, fuerzas especiales y asesores, el ejército de al-Assad comenzó una remontada irreversible, hasta recuperar casi todo el terreno perdido frente a los rebeldes, que suponía el control de más de la mitad del territorio nacional. Y, sobre todo, comenzó a ganar la iniciativa, tanto estratégica como táctica, en las operaciones militares que desarrollaba. Aumentando también, con sus éxitos la oferta neta de reclutas para su depauperado ejército.

(CONTINUARÁ)


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Acerca de

Enrique Alonso nació en La Habana. Tras el establecimiento del régimen comunista se trasladó a España, licenciándose en Ciencias Químicas en la Universidad de Oviedo.

Es titulado por la Universidad Complutense en Química y Tecnología del Petroleo (dos cursos) y en Logística por la Cámara de Comercio de Madrid (un curso). Ha realizado su labor profesional durante más de 30 años en REPSOL y empresas anteriores, absorbidas posteriormente. Su trabajo se centró en la investigación de lubricantes (Centro de Investigación de la calle Embajadores), el área comercial y la logística de lubricantes (unas 100 mil Tm. al año de productos a granel y envasados, con un presupuesto total de unos 1000 millones de ptas).

Ha sido colaborador en la década de los 80, del diario Pueblo y, a través de la agencia EFE, de diversos diarios españoles e hispanoamericanos en temas de política internacional y militares.

Es autor de la novela “Operación Elefante”, publicada en 1982, que trata minuciosa y extensamente de las operaciones y tácticas de las guerrillas y contraguerrillas en la Angola socialista prosoviética de Agostinho Neto, apoyada desde 1975 por tropas cubanas. 

En 2005 publicó en inglés el ensayo “On the Nature of War”, que es una teoría de la guerra basada en el desarrollo y la aplicación práctica de 10 “sistemas operativos”.

Actualmente es colaborador permanente de la revista española War Heat International.

En la sección de Enlaces pueden ver datos sobre la oferta actual de estos libros.