El Centro de Gravedad del Esfuerzo de Armas Combinadas

Un Instrumento del Mando

Introducción General.

El centro de gravedad no es una unidad propia, ni su misión, no es un punto en el espacio o un rasgo físico predominante hacia donde se dirige un esfuerzo (objetivo clásico), ni tampoco es una unidad enemiga.

El centro de gravedad es un flujo de ideas coordinadas en aplicación variable, generando acciones originales tras cada una de ellas, para el cumplimiento de la misión y el objetivo. Originalidad, flexibilidad, variabilidad, consistencia, no predictibilidad por el enemigo y eficacia deben ser características esenciales del proceso de su establecimiento. En la práctica, el centro de gravedad es el instrumento de dirección, concentración, impulso y trabajo que posee el jefe para enfocar y unificar, hacia la realización de los objetivos y misiones recibidos, todos los esfuerzos de sus unidades subordinadas, tanto de combate como de apoyo y soporte.

El jefe se debe centrar en sus objetivos y misiones mediante el centro de gravedad creado y siguiendo como metodología la aplicación de los “sistemas operativos de maniobra”.

La concentración de esfuerzos.

En cuanto a la concentración, el llamado “esfuerzo principal” expresa un efecto de penetración en una dirección y un sentido dados, pudiéndose llegar a la ruptura y posibilitar una explotación. En él se concentran los esfuerzos interarmas de las unidades, incluso las aéreas.

El centro de gravedad tiene un sentido más espacial y temporal, buscando una “convergencia operativa” de “esfuerzos relacionados” hacia un objetivo. No necesariamente contiguos, simultáneos o secuenciales aquéllos. Sino sinérgicos y resultantes en sus efectos y resultados y teniendo en cuenta la forma óptima de actuar de cada arma y servicio o «medio de intervención» del Estado.

El centro de gravedad es más global u holístico, el esfuerzo principal es más sumatorio y acumulador. El esfuerzo principal se ejemplifica en la estrategia de martilleo de Foch en el frente occidental europeo, a partir del verano de 1.918, para vencer la capacidad de combate alemana por pura erosión de la misma en todo el teatro de operaciones. Trasladándolo sólo de dirección, cuando la resistencia de un sector alemán era excesiva.

Los efectos del esfuerzo principal son más directos, predecibles y evidentes. Los del centro de gravedad son más sutiles e inesperados, al menos en los primeros estadíos de la acción militar.

El esfuerzo principal es un instrumento del nivel táctico, que no debería ser generalizado a los otros niveles. El centro de gravedad puede ser utilizado en toda la actividad dialéctica donde concurren medios varios, tanto en número como en naturaleza, tanto cercanos como lejanos, que puedan ser empleados en ella. Dentro de cada nivel de actividad militar, empezando por el superior, se crearía el centro de gravedad. Armonizando y conjugando todas las actividades, para conseguir el efecto, el objetivo más trascendente en el mismo.

Funcionamiento.

En el nivel estratégico serían la o las vulnerabilidades críticas del enemigo, al menos aquéllas dentro del teatro de operaciones. La naturaleza de éstas estaría conformada por una componente política importante. A nivel operativo, el centro de gravedad se crearía sobre la o las vulnerabilidades críticas de la campaña. A nivel táctico, sería el objetivo que condujese a hacer operativamente trascendente la batalla. Si ésta fue correctamente planteada, como necesaria para la dirección operativa, el objetivo debería ser el que condujese a la decisión en ella y/o a la explotación de la victoria.

El centro de gravedad supone una acción centrípeta de todas las líneas de actuación, de la actividad “ramificada” de todas las unidades y los servicios. No necesariamente coincidentes, pero sí convergentes y resultantes en su eficacia y en su resultado.

Strategy: Does the Center of Gravity Have Value? - War on the Rocks
ALEGORÍA DEL FUNCIONAMIENTO DEL CENTRO DE GRAVEDAD

Siguiendo las líneas “ramificadas” de comunicaciones, se aprovechan la situación de partida de cada fuerza y la transitabilidad del terreno, buscando la utilización óptima del conjunto interarmas, de las reservas y de la logística.

Mediante las líneas de avance o de acción diferentes inducimos incertidumbre en el enemigo, dispersamos su capacidad de rechazo y perturbamos su plan de defensa y su conducción sistemática.

Las líneas ramificadas, en una acción centrípeta final, son propias del centro de gravedad. La acumulación de fuerzas en un sector, reiterando (unidades intercaladas o sucesivas) o potenciando (tanques, estrechamiento del sector y mayor soporte de fuego) el esfuerzo, es propia del concepto de esfuerzo principal.

Un ejemplo del empleo del centro de gravedad siguiendo esas líneas “ramificadas” a nivel estratégico, nos lo da Napoleón con sus operaciones para la rendición de Ulm contra el ejército austríaco del general Mack y del Archiduque Fernando de Austria.

En un amplio avance de sus cuerpos independientes, el Grande Armée (unos 210 mil hombres) cruzó el centro de Alemania, desde el Rin al Danubio. Con esto se interpuso operativamente entre los austríacos (unos 40 mil hombres) y las fuerzas rusas aliadas que acudían a ayudarlas. Los franceses iniciaron el cruce del Danubio el 7 de octubre de 1.805. Y, durante toda la semana siguiente, Napoleón hizo converger en una enorme espiral constrictora a la mayoría de sus cuerpos de ejército sobre Ulm. Mientras una fuerza suficiente vigilaba la llegada por el este del general ruso Kutuzov.

Batalla de Ulm - Wikipedia, la enciclopedia libre
EL GENERAL MACK SE RINDE A NAPOLEÓN A LAS AFUERAS DE ULM

El general Mack realizó en vano varios intentos de ruptura, con los mayores esfuerzos en Haslach y Elchingen. Los dos comandantes austríacos se pelearon entre sí y el archiduque Fernando con sus 6.000 jinetes se separó del grueso e intentó escapar en la dirección noreste, al encuentro de los rusos.

Por su parte el general Mack y el resto de sus hombres (unos 27.000, tras las batallas citadas), con Napoleón en abrumadora mayoría a las puertas de la ciudad de Ulm desde el 14 de octubre, salieron afuera para rendir las armas a los pies de las estribaciones de los montes Michelsberg. La capitulación se firmó por el general Mack el día 20. Las fuerzas del archiduque Fernando fueron rodeadas y vencidas por el cuerpo de ejército de caballería de Murat, cerca de Trochtelfingen. Otros 12 mil austríacos se rindieron en Neustadt. La campaña, sin combates propiamente dichos, le costó a Austria más de 50.000 hombres de sus fuerzas iniciales de unas 70.000 tropas.

Mecanismo y Realización.

El centro de gravedad dirige, canaliza, recoge y orienta la creación y la dirección de los esfuerzos de las distintas unidades y apoyos en cada caso. Su cambio por el mando permite la continua adaptación de aquéllos a las circunstancias y el mantenimiento de los objetivos intermedios generales siempre presentes.

El centro de gravedad tiene como factores eficaces a la velocidad de operaciones y a la logística. La primera permite la actuación óptima de la capacidad de combate de las fuerzas y la segunda minimiza o compensa el “desgaste” inevitable de la capacidad de movimiento y el posible de la capacidad de combate durante las operaciones decididas.

Sus factores negativos de realización son la mala transitabilidad, incluso la inducida por obstáculos, cortaduras y campos de minas, y los combates no deseados por el mando propio. La primera “desgasta” la capacidad de movimiento operativo y la segunda “agota” la capacidad potencial de combate.

Sin esas capacidades, la fluidez, la sinergia y la actividad ramificada del centro de gravedad tiende a revertir en un esfuerzo principal en una dirección operativa, rápidamente conocida por el enemigo. Las “ondas de conmoción” que generamos sobre el enemigo, transversalmente a nuestro avance en su zona operativa, disminuyen con ello en intensidad y frecuencia, hasta, quizás en el extremo, desaparecer.

Los elementos directos de actuación en el centro de gravedad son los conjuntos interarmas, las reservas del propio o superior nivel (pudiéndose llegar a la masa de apoyo, o retaguardia) y la logística. Con ellos se actúa, una vez concebido el centro de gravedad, para crearlo, aplicarlo y desarrollarlo, mediante los sistemas operativos de maniobra.

El desarrollo y el futuro.

La Guerra Híbrida, ¿es un escolio?

Bueno, pero este concepto para el mando puede ser útil para las guerras de I, II, III y IV generación (según la denominación de los EEUU, ampliamente “aceptada”). Pero, ahora abordamos la era de la guerra de V generación: La guerra híbrida o miltifacética o multifuncional.

Empleando, además, métodos digitales, informáticos, usando la precisión y la discriminación que permiten los algoritmos matemáticos y la tecnología de radiaciones y pulsiones electromagnéticas.

NATO Pushed to Upgrade Romania to 'Center of Gravity' for Russian  Deterrence by DC Think Tank - Sputnik International
OTAN REFUERZA RUMANIA COMO PARTE DEL CENTRO DE GRAVEDAD DE DEFENSA DE EUROPA

Pero es que, justo, este modelo de enfrentamiento dialéctico con su componente variable de fuerza física, necesita una integración armónica y holística de los medios multidisciplinares disponibles. Enfocándolos a lograr los objetivos diferentes simultáneos o sucesivos, que queramos conseguir. Y preservando el principio universal de la optimización y el ahorro de medios.

Y, el instrumento integrador necesario es el centro de gravedad del «esfuerzo nacional total».

(CONTINUARÁ)

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