LA CRISIS BANCARIA MUNDIAL

Tenemos en marcha una crisis bancaria a escala desconocida. Esta crisis bancaria actual, ¿es culpa de las teorías de los llamados nuevos conservadores o “neocons”?. ¿Obedece la crisis bancaria mundial a una deficiencia estructural del capitalismo?, que se manifestaría periódicamente, nunca igual, y con más o menos fuerza y extensión en cada ciclo.
 
¿O los culpables de la crisis bancaria mundial son más bien un número importante de banqueros de muchas naciones, junto con las autoridades de éstas? Los primeros, más que banqueros, son “bancarios de ventanilla y de pacotilla”. Y son imprevisores, necios y ávidos de dinero y poder, en una amalgama siniestra y delictiva, generada en un “caos nacido de sí mismo”. Las autoridades son responsables de no haber establecido un marco de vigilancia y regulador del entramado financiero, cada vez más sofisticado y complejo. Y que sea adecuado a una actividad tan evidente, importante y vital para las economías modernas, como es la garantía razonable de los depósitos y la generación del crédito bancario suficiente. El necio es aquél que ignora lo que debiera saber.

¿Supone esto una vuelta a las ideas de la economía socialista? ¿Necesitamos a un Gran Hermano financiero estatal?, otro mecanismo oficial pesado, costoso, lento, poco productivo, sujeto a corrupciones continuas. Nooo. La misión de los poderes públicos es establecer un marco o método de actuación financiero práctico, legal y moderno. Y los medios para su observación y la corrección de las inevitables desviaciones, de manera continua, relativamente sencilla y ágil. Luego hay que dejar actuar a los agentes económicos, que somos todos, actuando como consumidores, empresarios, empleados, prestatarios, instituciones, etc., en los distintos mercados parciales: de crédito, de transportes, de abastos, de valores, etc. ¿Por qué tiene que ser el Estado?, porque es la institución que se supone debe controlar y regir, en nombre de todos, por encima de personas y entidades privadas.

¿Por qué no pueden ser el FMI o el Banco Mundial, nacidos en los pactos de Breton Woods y con larga historia, los organismos supranacionales que realicen esas nuevas labores de inspección y corrección? Creo que porque carecen de los medios legales, y aún coactivos, para imponer sus criterios económicos a estados soberanos diferentes. La prueba es que la actitud concertada de los estados europeos contra la crisis bancaria mundial, se concreta en acciones específicas, individualizadas, diferentes, para cada estado participante. Por mucho que, en su origen, se llamase Mercado Común Europeo. Cuando los estados son demasiado pesados jurídica, histórica y socialmente, la unanimidad es muy difícil y laboriosa.  

Veremos el mecanismo de la creación y de la contracción del crédito, a partir del mecanismo de la creación y de la retirada de depósitos de un sistema económico. La razón es que ambos son el núcleo del origen del actual caos financiero, en desarrollo progresivo y avanzado…

¿Cómo funciona la actividad bancaria? ¿Por qué y para qué se solicitan créditos a la banca? ¿Por qué es muy importante que los “activos” bancarios sean sanos y cobrables a su tiempo? ¿Son sanos los parámetros de la actual actividad financiera: liquidez del sistema (M2 europeo); volumen relativo de impagos vencidos; mantenimiento de los depósitos bancarios; control del nivel general de precios; confianza y credibilidad de los distintos agentes económicos, etc.?

La banca recibe depósitos de todas clases del público: a la vista, de ahorros, a plazos. E incluso emite cédulas o bonos con su garantía, que vende a grandes instituciones, empresas e inversores. También los bancos se prestan entre ellos “efectivo” e incluso acuden al Banco central de sus sistemas para pedir fondos a distintos plazos. Todo este dinero la banca se lo “debe” al público en general. Por ello las partidas que lo representan figuran en su “pasivo”. Por el uso de ese dinero, los bancos pagan unos intereses a sus depositarios (más bien poco) o a sus prestamistas y bonistas (algo más). En este “pasivo” se integrarían también los fondos propios de la banca, siempre una fracción pequeña de aquél, representados por sus acciones y beneficios no distribuidos, que pertenecen (se deben) a sus dueños o accionistas. Llamamos “banca” al conjunto del sistema bancario de un sistema económico integrado. Y, “bancos” al conjunto de estos organismos especializados públicos y privados de aquél.
Una parte de aquel dinero, la banca lo conserva en sus ventanillas y cajas fuertes, formando su tesorería y sus reservas legales y voluntarias. Supongamos que los bancos mantienen como “efectivo” una de cada 5 unidades monetarias recibidas. Las otras 4 unidades de dinero las prestan a diferentes plazos y precios (tipos) a sus “clientes de crédito” o prestatarios: empresas, organismos públicos, bancos y personas, tanto nacionales como extranjeros. Incluso lo hacen comprando bonos y pagarés de empresas y sus acciones y ampliaciones de capital. Aquéllos las usan para sus necesidades y decisiones de inversión, tesorería, circulante y compras al consumo a corto y largo plazo. Las cuales suelen estar por encima de sus posibilidades de reunir medios de pago propios.
Las hipotecas sobre casas las consideraremos dirigidas a una inversión, especialmente en ciertos países. Ya que las personas que las toman creen que si tienen que vender las casas, “siempre” les pagarán más de lo que les costó. Y su valor de uso real, si están bien hechas, se mantiene razonablemente a lo largo de la vida de sus propietarios primeros. Esto significaría que España tendría una tasa de ahorro muy superior a la atribuida por las estadísticas oficiales. Ya que una parte del público estaría ahorrando, incluso por encima de sus posibilidades en un bien del tipo “depósito de valor”. ¿Por qué la diferencia con la estadística? Por una diferencia de criterio, como casi siempre ocurre. Llamo depósitos de valor a los bienes en los que éste se puede concentrar y mantener y aún usar, sin un deterioro apreciable. Las casas (bien construidas y localizadas), las joyas y las monedas antiguas (a su verdadero valor), el dinero (en épocas de inflación moderada) son bienes generalmente utilizados como depósitos de valor por las personas. Y no lo es un coche, incluso bueno y caro, cuyo valor se deprecie exageradamente tras la compra.
Además, una parte del dinero prestado retorna a los bancos, en forma de depósitos nuevos de sus prestatarios. Porque nadie utiliza inmediatamente todo el dinero recibido, manteniendo sólo a mano la cantidad de efectivo necesario para los pagos menores inmediatos. Ni tampoco lo esconde en casa o en la empresa, salvo en períodos sociales catastróficos. Esto va a generar más reservas y nuevo efectivo disponible para prestar o invertir a la banca.
En los libros de Economía general, donde puede acudir nuestro amable lector para ver el cálculo, demuestran que con aquella reserva inicial citada de 1 unidad monetaria de cada 5 recibidas, el conjunto de los bancos puede llegar a dar a crédito hasta 5 unidades monetarias. Más que crear dinero bancario, lo que hacen real y más propiamente los bancos es multiplicar el crédito posible a la sociedad, a la que sirven y de la que se benefician, con su actividad de intermediarios financieros. Nuestro lector habrá intuido que, asimismo, cuando la banca tiene que atender pagos y realiza activos para ello, el conjunto de éstos se contraen entonces en la proporción 5 a 1. Y como una cualidad intrínseca del dinero es que no se puede disipar sin más, por eso llamamos creación de crédito y no de dinero bancario, como le gusta a algunos especialistas, a este proceso esencial.  
Aquellos préstamos en general forman, junto con sus magras reservas dinerarias, el “activo” de un banco. La parte de su balance que él puede utilizar inmediatamente, exigir, realizar o vender a otro en los mercados secundarios o interbancarios. Es muy importante que estos activos sean seguros, cobrables en su momento, buenos. Ya que si ocurre una retirada anómala puntual de dinero por parte de sus depositarios o se le presenta una oportunidad buena de inversión o préstamo, el banco tiene que recuperar el dinero contante, liquidando una parte de estos “activos” o pagar con activos sanos. Además, los banqueros están usando bienes ajenos y deberían actuar en su importante labor con respeto a esta cualidad esencial de su «pasivo«. Si el banco presta dinero para proyectos inviables (los beneficios brutos nunca superarán a los costes de funcionamiento de la empresa) o a gente insolvente razonablemente (al empeñarse por encima de cierto porcentaje de sus ingresos). Cuyo peligro siempre se materializa al endurecerse las condiciones crediticias o económicas, que son cíclicas. ¿Por qué los bancos se aventuran con estos activos y otros compran paquetes de derechos referenciados a ellos, e incluso se los venden a los partícipes de sus fondos de inversión? Porque por ellos se cobran intereses muy por encima de lo habitual o normal del mercado. Es la codicia y el ansia de poder o de crecimiento (el llamado orgánico, sin fusiones o absorciones), en manos de bancarios a los que se les vuelve grande la actividad y el puesto. Y que corrompe y pervierte la función bancaria. Se convierten ésos en «garroteros«, los usureros de nuestro pueblo hispano llano. Pero sin tener los arrestos y los medios convincentes para cobrar como lo hacen ellos.

¿Cómo están ahora los parámetros actuantes de la actividad bancaria? La inmensa mayoría del crédito en general concedido por los bancos es bueno y cobrable. El número real de fallidos de morosos declarados es bajo y controlable. El público en general (empresas. Instituciones y personas) mantiene sus depósitos en la banca y atiende a los pagos, escalonados en el tiempo, de sus préstamos en general o de sus pasivos (pago de servicios, a proveedores, deudas). La liquidez del sistema, el M2 europeo o su equivalente estadounidense, es alta e incluso ligeramente inflacionaria. Y es más que suficiente para permitir realizar todas las transacciones económicas necesarias, que es una de las funciones principales del dinero. Nadie tiene dinero “per se”, sino para utilizar en un futuro más o menos próximo o, al menos, con la esperanza o intención de hacerlo. Otra cosa es que se retenga, que se guarde bajo la cama, se entierre o se encierre en las cajas fuertes de las sucursales. ¿Por qué? Por miedo y desconfianza, que son los demonios del anticrédito. En efecto, este último punto o parámetro, el que falla estrepitosa y esencialmente, consiste en que la confianza, la garantía, la solvencia y la respetabilidad entre los agentes del sistema tienden a 0 aceleradamente.
Y la prolongación de una crisis bancaria, caracterizada por el deterioro y la perturbación de sus actividades esenciales, convertirá progresivamente a los morosos potenciales en reales, restringirá la creación de depósitos bancarios y extenderá en ondas de conmoción los daños por todo el sistema financiero. 
No hay buenas cabezas pensantes escuchadas. Los mandos (no tenemos que escribir leaders) sociales que se arriesgan, no andan con paños calientes, se comprometen y siempre se equivocan algo, son arrinconados, ignorados o no se les deja surgir y actuar. Porque no son políticamente correctos, llenos de talante, buenismo, expertos en comunicación y manipulación de emociones, y usando palabras anestésicas de la acción, el revulsivo y el esfuerzo concertado. Las sociedades nacionales se enfrentan a un problema increíble, impensable hace pocos meses. Y están privadas en estos momentos de una ideología social rectora y orientadora y de unos mandos útiles, servidores y cumplidores.

Los Tipos de Interés y la Liquidez. Otra visión de las Razones íntimas de la Crisis.

Se dice que con la bajada de tipos se inyecta liquidez al sistema financiero, arrugado por la falta de confianza en el prestatario institucional o final. Y todo resuelto. Pues no. Con la bajada de tipos se facilitan los negocios. Los privados, los empresariales y los públicos. Al bajarme el listón de los costes financieros, me puedo entrampar mejor, puedo atender mejor a los pagos de una hipoteca a tipo variable o igual me arriesgo a otra inversión con menor rendimiento marginal (el rendimiento adicional que la nueva inversión me dará). El tipo es una «medida relativa» del valor oficial de los medios de pago aceptados. El Euribor es el tipo del dinero prestado en el mercado interbancario. Y está más alto que el oficial, hoy a 3,75%, porque lleva una prima de riesgo, ante la duda de su cobro a tiempo a mi «colega». 
La liquidez es el M2 europeo o su equivalente estadounidenses: el dinero (alrededor del 8% PIB) y el cuasi dinero: los depósitos y títulos de deuda fácilmente realizables (sin depósitos a plazo). Si no hay medios de pago, aunque estén baratos (tipo de interés) no puedo gastar ni invertir. Donde no hay harina, todo es mohina, dice la sabiduría popular.
Pero ya tenemos liquidez (el M3 (que incluye al M2) está creciendo (a alrededor del 11-12% en los últimos meses) y los tipos están muy bajos. La acción concertada del día 8 de octubre de los principales bancos centrales mundiales, los ha dejado en el 1,5% estadounidense y el 3,75% de la zona monetaria del euro. Entonces, ¿qué nos pasa? Pues que no tenemos confianza en la inversión posible o nos asusta que tengamos dificultades para pagar el préstamo. Y el miedo se extiende como el aceite. La gente maneja números, pero no sabe manejar sentimientos o intuiciones. Porque no se dejan medir. Y se carece de coraje moral y de educación para caminar por esos caminos aparentemente desconocidos.
Los tipos son como el motor y la liquidez, el combustible. ¿Por qué no anda el auto? Porque no tiene piloto: la voluntad del conductor experimentado que lo guíe. Aparte que una inversión productiva no cuaja de inmediato. Una central nuclear se toma 15 años desde que empiezan los trabajos de planificación y decisión. Cuatro legislaturas. Y no se pueden arriesgar, sin un marco regulador asegurado. Hay 25 millones de casas construidas en España. ¿faltan muchas más? Y, muchas han sido compradas a precios excesivos, pensando en que su precio siempre crecería. Yo calculo en 450 mil la reposición normal (50 años de vida media). Hemos estado construyendo 650-700 mil durante tres o cuatro años. Aunque no hubiese sobrevenido la crisis económica externa, ¿la construcción podía producir a los ritmos anteriores por más tiempo?

Algunos corolarios o consecuencias de enorme importancia.

La liquidez absoluta no existe, porque no hay dinero en reservas, o en existencias en los bancos centrales, para atender simultáneamente a todos los depositantes. Ni en ningún banco, ni en ningún país, ni en ningún sistema económico. Esto le pasó al Northern Rock británico, que tenía colas en las ventanillas. En España hay del orden de 2,2 billones de Euros en depósitos bancarios. Las recientes acciones concertadas europeas suponen unos 2,5 billones de Euros para todo el sistema euro. Los estadounidenses movilizan apenas una cuarta parte de esto: 750 mil millones de dólares.

Cuanto más grande o extenso sea un banco es más fácil y probable que gran parte del dinero que presta, retorne a sus ventanillas y sucursales en forma de nuevos depósitos de sus prestatarios. Esto da poder e influencia a un banco. Y no sólo beneficia su cuenta de resustados, ya que las operaciones financieras por las que cobra a sus clientes, tienden a realizarse sin salir el efectivo de sus cajas. Y, así, gratifica con un plus las fusiones y concentraciones bancarias dentro de un sistema económico.
Hay que reinstaurar la confianza en el sistema bancario de cada país. Entonces habrá credibilidad y dinero monetario y crédito en general de sobra. Esto es más difícil en estos momentos, que hace unos meses. Porque el público se está empezando a dar cuenta que su dinero no lo tienen en el sótano de la sucursal. De hecho la morosidad real es mínima aún. Otra cosa es que los prestatarios sean todos morosos potenciales, sobre todo si las economías se deterioran. Y los bancos con los activos cautivos y depreciados no pueden hacen nada. Esto sí que es papel mojado…

Es necesario regular y vigilar que la vocación bancaria emprendedora y socialmente útil no se corrompa y altere, con un comportamiento rapaz, desbocado y codicioso, para el que siempre tendrá múltiples tentaciones. Que exista el importante y necesario equilibrio sano entre su pasivo ajeno y sus inversiones y préstamos, impulsores de la riqueza, el bienestar y el progreso de la sociedad a la que sirven.

 

EL ESPAÑOL, IDIOMA UNIVERSAL.

El español, idioma constitucional de 19 naciones hispanoamericanas; el español, plenitud del castellano del siglo XV; el español, idioma oficial de la España descubridora, conquistadora y colonizadora del siglo XVI; el español, lengua con la que se transmitió a los pueblos dominados la cultura cristiana y europea de la Edad Moderna; el  español, nombre usado internacionalmente para llamarlo (Spanish, espagnol, Spanisch, spagnolo, etc.); el español, expresión del saber cultural de los países hispano parlantes, junto con el portugués; el español, soporte de la creación mental del pensamiento y las ideas de las personas que lo tienen por lengua materna,

HISTORIA Y CARACTERISTICAS. 

La aparición e importancia del lenguaje para la Humanidad. La cultura y el idioma de una sociedad.
Hace unos 50 mil años el ser humano comenzó a hablar con relativa fluidez. Fue un paso cualitativo decisivo hacia la integración, la coherencia, la eficacia y la supervivencia de las familias y de las pequeñas tribus que formaban. Y que eran los débiles grupos sociales iniciales humanos. Primero, los hombres comenzaron a balbucear, luego fueron llegando las palabras y, a lo largo de miles de años, las lenguas se fueron consolidando y complicando. ¿Por qué pudimos llegar a hablar? El lingüista Noam Chomsky descubrió hace apenas unas décadas que nacemos con unas estructuras neuronales preparadas para aprender a hablar, al margen del lenguaje o lenguajes que usemos. Existe un gen llamado FOXP2, que rige esta herencia única de la especie. Un chimpancé es capaz de llegar a aprender como mucho 300 palabras, que son insuficientes para las necesidades de comunicación entre iguales. El hombre medio maneja hasta 10 mil palabras.
El lenguaje consolida la relación con el prójimo: los familiares, los poblados cercanos. El lenguaje supera y perfecciona los gestos y los símbolos.
La cultura es el conjunto de conocimientos de todo tipo que posee, anima y desarrolla una sociedad humana o una época de ella. De alguna manera es lo que el hombre aprende, perfecciona e impulsa con el ejercicio de sus facultades intelectuales y volitivas. Esto la diferencia de la raza, anclada en la herencia biológica, que es el trabajo de la naturaleza. Ese impulso de la naturaleza tanteando, con su ritmo particular, y decidiendo vías a recorrer es el camino natural seguido por el hombre en su andadura biológica. En él, el idioma es el instrumento y vehículo principal de la cultura y la idiosincrasia de un pueblo. 

Aparición y evolución de las lenguas en España. El castellano, idioma principal del impulso militar, social y religioso de la Reconquista política.

El castellano, superado política e históricamente desde el siglo XV, o español es una lengua latina, porque conserva lo esencial de la estructura lingüística del idioma romano. Antes de la conquista romana, nuestros antepasados hablaban básicamente dos tipos de lenguas diferentes en sus dialectos o variaciones: el íbero y el celta. Con la romanización de la Península se forjó una primera unidad lingüística de España. Sólo el País Vasco conservó su idioma primitivo. El latín vulgar lo hablaban los soldados y los colonos de Roma. Éste fue el que se fusionó con las diferentes lenguas locales nativas, creando variedades muy parecidas del latín común de aquéllos. Los procesos fueron una “simbiosis” asimétrica de vocablos, buscando la facilidad en los fonemas y palabras y nombrar a los nuevos hechos y cosas que encontraban los recién llegados. Por su parte, el latín culto queda como lengua de la Iglesia, de la cultura (los saberes de todo tipo) y los actos administrativos. En los siglos II, III y IV, con las lentas y espasmódicas invasiones de los bárbaros y su implantación fragmentada en una Península desunida, van apareciendo núcleos diversos de lenguas románicas.
Más importante fue la invasión y progresiva conquista musulmana desde primeros del siglo VIII. En el sur y en el centro de España, el árabe es el sustrato idiomático de las lenguas románicas allí existentes, en el proceso lingüístico habitual de inserción y mestizaje. En el sur predominarán los vocablos árabes y en el centro, los antiguos románicos. En el norte de España, nunca ocupado totalmente, se irán concretando las lenguas hispánicas. La mayoría como núcleos primitivos del castellano, que son los idiomas primigenios de la lenta Reconquista. Entramos en la época de la aparición, explosión e irradiación del castellano, desde varios núcleos de población cercanos, afines y vitales. Paralelamente a la Reconquista religiosa, militar y política de las tierras cristianas, ocupadas por el invasor musulmán, de cultura y religión extrañas, tiene lugar la expansión del castellano primitivo. Al mismo tiempo, se van extinguiendo otras lenguas románicas. A partir del siglo XII le ocurre al dialecto leonés; el mozárabe, hablado por los cristianos en tierras ocupadas, sucumbe en el siglo XIII; en los siglos XIV y XV el área hablada del aragonés se constriñe al noreste peninsular. El castellano de esta etapa tiene diversos dialectos, según sus núcleos iniciales: Soria, La Rioja, Cantabria, Castilla la Vieja. El poema del Mío Cid está escrito en el dialecto soriano y Gonzalo de Berceo escribe en “riojano”. Lentamente se va concretando el idioma futuro en Burgos, donde eclosiona una lengua castellana cuyas normas gramaticales se toman básicamente del dialecto burgalés. En la periferia de los impulsos cristianos centrales de dominio y reconquista, también territorios cristianos, se formarán, tomando sus características lingüísticas, y subsistirán otras lenguas románicas: el catalán y el gallego portugués.
En los siglos XIV y XV el castellano se convierte en la lengua del estado, entrando en pugna con el latín culto. El dialecto toledano será ya el que aporte las normas lingüísticas al castellano. La prosa castellana se extiende y se va puliendo en la extensa literatura de la Alta Edad Media. El avance de la Reconquista por todo el territorio andaluz, con sus 4 reinos de cultura y religión islámica, regido por los altibajos en el impulso centrífugo de los cristianos, va incorporando numerosos vocablos de raíz árabe al castellano de los vencedores. Siguiendo un proceso de enriquecimiento y definición idiomáticos, progresivo y extenso, similar al ya visto en etapas anteriores. Sólo una muestra de la importancia de las palabras aportadas por el árabe: almirante (amir-al-ma, emir del mar); alquiler (alquiré); almohada (almijadda), los árabes eran considerablemente más refinados que los cristianos, que dormían sobre el duro lecho, compartiéndolo; algodón (alcotón); álgebra (alchebr, reducción), la reducción a los términos más simples de un problema; alquimia (alquimia), conocimientos prácticos de la composición de la Naturaleza, de la que nacerá después la química científica; alcalde (alcaid); albarán (albará); alcohol (alcohl); alcázar (alcacar). Aparece la Gramática de Antonio Nebrija, que define claramente el nuevo idioma español.

El español, idioma de las Españas, paridoras de naciones y creadoras de culturas.
Durante el siglo XVI, el castellano, que pasa a ser el español, se convierte en lengua universal. El español va tomando el papel de lengua literaria de toda la nación española. Y gallegos y catalanes abandonan voluntariamente el cultivo literario de sus viceidiomas. La presencia española en Europa, por su carácter de gran potencia mundial, y su expansión por las Américas, llevan a la incorporación al español de numerosos vocablos europeos e indígenas. En esta época final, el español adquiere lo esencial de su actual estructura: el seseo andaluz y canario, las variantes de la América española, que hoy en día son la reserva y custodia de numerosas palabras y giros abandonados en España, los sonidos de la jota, la ge y la zeta, etc. Algunos estudiosos se atreven a pronosticar que, hacia el 2050, se hablarán básicamente 7 idiomas en el mundo: el árabe, el chino mandarín, el español, el francés, el indostaní, el inglés y el ruso.
Por último, una aclaración. Que nadie piense que el español, fomentado por las autoridades centrales, arrinconaba por ello a los viceidiomas peninsulares. Ocurría realmente un amplio fenómeno social y étnico, de difícil contención por ello. España estaba en ebullición vital. Se había completado una unidad política, pronto la religiosa, y sus impulsos creativos nacionales alcanzaban a Europa y América. Aquél va a crear, primero, una succión y, luego, una absorción inevitables de las fuerzas sociales periféricas y limítrofes, integrándolas en España. Todos quieren ser de la nación en auge, todos quieren participar del éxito y la prosperidad relativa, a todos les animan los triunfos y las energías de España, nadie quiere ser extraño o estar al margen de este proceso vital nacional. Aunque, paradójica y lamentablemente, su propia actitud de colaborar y participar, provoque en algunos, también españoles, resentimiento y envidia, ocultados de momento. Y el idioma integrador, portador y transmisor de todos los afanes espirituales y materiales de aquella nación en marcha era el español.     
Actualmente el español es la lengua materna de unos 400 millones de personas y el segundo idioma de 60 a 100 millones más. Es la segunda lengua más hablada, tras el chino mandarín y el segundo idioma más estudiado con 14 a 46 millones de estudiantes, según las fuentes. En Filipinas será de nuevo idioma oficial este año.

La base material de la cultura. El papel de la lengua y su escritura en la elaboración, conservación y transmisión de los conceptos e ideas.

El lenguaje es un factor elaborador de los pensamientos y de las ideas abstractas. Es el soporte material con el que éstos se prefiguran, trabajan, elaboran y se rinden definitivos, al margen de las Artes. El lenguaje es también un aherrojamiento de las ideas. Éstas quedan circunscritas a él, tanto en sus capacidades expresivas como en sus límites ideológicos. Pensamos con el lenguaje que usamos.
Esto condiciona el número simultáneo, no el sucesivo, de las ideas con las que podemos trabajar conjuntamente. La memoria inmediata no resulta tampoco de una ayuda completa e infalible para la presentación, la comparación y las sucesivas consultas de ideas, relacionadas entre sí. Buscando fusionarlas, modificarlas, consolidarlas o superarlas en una unidad ideológica superior. No digamos si lo que se trata es de conservar íntegra esta creación y su proceso, de cara a recordarla y a transmitirla a los demás. Se hace necesario entonces escribir el lenguaje de las “ideas en acción”, expandirlo en el papel. Para que las ideas más extensas, los conceptos más amplios surjan, se engranen, se perfeccionen y adquieran su rango superior.
En esta labor, desde la más simple a la más compleja y profunda, la pluma y el papel se funden junto con las manos, con el lenguaje ideológico y el cerebro humano. Hasta alcanzar ambos una unidad con los conceptos y el pensamiento creadores, donde todos los elementos son importantes y ninguno puede faltar. Es el “hombre elaborador” con sus manos, ancestral, actuando plenamente como “homo sapiens” intelectual. Nos atrevemos a decir que la falta de este ejercicio puede llevarnos a una atrofia de la capacidad natural de aceptar y criticar, pensar y crear. Que es independiente del volumen de conocimientos adquiridos, pero que nos permite utilizarlos mejor. Con lo cual nos privaríamos en gran parte de la verdadera posibilidad de “aprehendere” (tomar, agarrar), de asumir la cultura.
Una vez culminado dicho proceso de creación, si el tema y las circunstancias lo merecen, existen otros procedimientos mejores para comunicar a otros muchos las ideas desarrolladas. Entre ellos están la imprenta y los ordenadores, con todas sus variantes y mejoras. Ellos poseen unas cualidades de composición, reproducción, transmisión y generalización tales, que han supuesto un avance cualitativo en la difusión del pensamiento humano.

El español está hoy en día en una encrucijada importante. Soluciones sociales, culturales y políticas para la nación española.

La larga polémica sobre las denominaciones del español está hoy superada. El término español resulta más recomendable por carecer de ambigüedad. Ya que se refiere de modo unívoco a la lengua que hablan más de 450 millones de hablantes. Y aun siendo sinónimo de español, resulta preferible reservar el término castellano para referirse al dialecto románico nacido en el Reino de Castilla durante la Edad Media, o al dialecto del español que se habla actualmente en esta región peninsular. Asimismo, en España, se usa actualmente el nombre castellano cuando se alude a la lengua común del Estado, en relación con las otras lenguas cooficiales en sus respectivos territorios autónomos, como el catalán, el gallego o el vasco.
Las facultades educativas de España están cedidas hoy en día a las Comunidades Autónomas. Y la educación es básicamente la inmersión en una cultura y su impregnación asumida por el educando. Por añadidura, aprende los conocimientos científicos y técnicos necesarios para los grandes y pequeños oficios que le darán de comer. Veamos un caso conocido. Los grandes personajes del PNV, educados en la universidad de Deusto, hablan por ello una de las variantes más ricas y cultas del español. Sus hijos no van a las ikastolas vascuences, donde el español está oculto y despreciado. Ellos estudian en colegios privados de las Vascongadas o de La Rioja, donde su formación bilingüe no se descuida. El vascuense es una lengua que sirve para comunicarse en los 75 m.2 de la casa familiar. Y que puede cortar muchas oportunidades de todo tipo a un monolingüe hablante, cuando se aventura a salir de su entorno inmediato.
Se está dando en España un fenómeno social disolvente. Varias Comunidades Autónomas desean buscar un futuro social separadas de España. Y en un grado final incompatible con cualquier clase de “unidad nacional” de los países desarrollados. Los separatismos funcionan por sentimientos, no tanto por razones más o menos evidentes. Por eso tienen que exacerbar y hacer proliferar sus símbolos: un idioma más o menos vivo y rico en voces, himnos, banderines pintorescos, nombres de muertos y de batallas perdidas, actos colectivos enardecedores. Por eso coaccionan, cuando no atacan o hieren, a los que no piensan como ellos. Sus pequeños triunfos van alimentando todo el ciclo expansivo de su exclusión de la nación española. Sus ideas van siendo asumidas por un número creciente de personas en su comunidad. Desde el que se alegra o sonríe suavemente con una acción separatista. Pasando por las múltiples variedades de la colaboración con ellos, con dinero, influencias, enseñanza, cobijo y sostén, etc. Llegando hasta los activistas más militantes, tanto los políticos como los de acción social o revolucionaria. No es necesario que sean muchos, pero sí muy activos, para que triunfen. Porque el 70% que forma la masa social políticamente pasiva, laboradora y silente, será arrastrado por ellos, con tal de que alcancen un 15 o 20% de la población a segregar. Los partidos comunistas nos han dado abundantes ejemplos de la eficacia política rapaz de un colectivo corto, militante, disciplinado y motivado.
La recuperación de la potestad y la capacidad educativas para el Estado nacional es una condición vital para el mantenimiento de una unidad política segura. La aceptación social de los hermanos suramericanos, capaces de trabajar y de ser formados rápidamente, con su bagaje cultural de español educado y rico en voces, casi integrados ya, es fundamental para unas necesidades demográficas estructuradas. La aceptación de nuestra cultura y el conocimiento de nuestro idioma por parte de los otros emigrantes es fundamental para nuestra seguridad y coherencia social. No se pueden permitir guetos o aislamientos, buscados por algunos. Por gentes que no desean integrarse en España, sino esquilmarnos todo lo posible antes de marcharse. Que nos desprecian y nos envidian. Que procuran trabajar lo menos posible y apoderarse de toda las ayudas sociales que puedan. Es necesario identificar a estos mangantes y privarlos de nuestra hospitalidad y acogida. La democracia es un pacto político entre caballeros, un equilibrio acordado y recíproco de deberes y derechos. Y el que no juega limpio se apodera injustamente de los derechos del otro. Por eso la democracia tiene que contener o expulsar, según los casos, a los abusadores, aprovechados y enemigos.        

 

 

La Guerra de Invierno Finlandesa (1939-1940) o TALVISOTA.

El último día de noviembre de 1939 la Unión Soviética invadió Finlandia. La guerra que siguió es conocida como la “Guerra de Invierno”. El mal comportamiento de las fuerzas soviéticas en ella impresionó a las potencias europeas. Esto probablemente contribuyó al fracaso de la “Operación Barbarroja”, meses después, ya que los alemanes extrapolaron de aquél, entre otros cálculos, una rápida victoria sobre la URSS en su invasión del 22 de junio de 1941.  

Introducción. Se prepara la tragedia. 
En Rusia el control de su acceso al Báltico fue considerado siempre vital para sus intereses nacionales. Aunque las negociaciones diplomáticas entre ambas naciones estaban en marcha desde primeros de 1938, los acontecimientos en Europa y la presencia de una importante delegación alemana en la celebración del 20º aniversario de la independencia de Finlandia (de Rusia), las endurecieron irreversiblemente. Los soviéticos trasladaron entonces un claro mensaje a los líderes fineses: no bastaba ya que Finlandia fuera neutral; ante los acontecimientos que se vislumbraban en el horizonte, Finlandia debía cooperar activamente con la URSS.
A final del verano de 1939, la URSS y Alemania firmaron un asombroso pacto de no agresión. Como consecuencia de las capitulaciones, a fines de septiembre la URSS ocupó Estonia, Letonia y Lituania, asegurando su control sobre la costa sur báltica. Sólo quedaba Finlandia para concluir su intención estratégica histórica sobre el mar Báltico.
Por fin, el 14 de octubre, Stalin realizó personalmente tres peticiones, encaminadas a asegurar la defensa soviética en el Báltico y por tierra:
Con el fin de poder bloquear el acceso de barcos de guerra y de transporte enemigos al golfo de Finlandia, mediante la artillería pesada soviética desde ambas costas, se solicitó la cesión de las pequeñas islas Hogland, Seiskari, Lavanskari, Tytarskari y Loivisto, a cambio de territorios interiores soviéticos. Y la cesión por 30 años del puerto de Hango, para poder instalar una base naval y artillería costera, que actuarían en conjunción con la base naval de Paldaski, en Estonia.
Se exigió la entrega de la mitad del istmo de Karelia a cambio de terrenos baldíos de tundra en los distritos de Repola y Porajorpi, los cuales incrementarían realmente la profundidad defensiva finlandesa en su incómoda cintura central estrecha. El istmo de Karelia es una lengua de tierra de unos 130 Km. de longitud que discurre entre Leningrado y Viborg, limitada por el lago Ladoga al este y el golfo de Finlandia al oeste. A unos 85 Km. de Leningrado comenzaban las fortificaciones finlandesas de la línea Mannerheim, de unos 70 Km. de largo, que protegía la vía de aproximación por tierra más inmediata y fácil hacia la costa norte del golfo de Finlandia, donde se alzaban las principales poblaciones finlandesas. La petición suponía la retirada de la frontera de Finlandia, junto a Leningrado, desde los 30 Km. hasta los 70 Km. (la línea Mannerheim era respetada), para dejar esta ciudad fuera del alcance de la artillería pesada y de un primer impulso táctico agresor propiciado por los alemanes.
Se pidió el reajuste de la frontera más septentrional, en la región de Petsamo, cuyo trazado era muy arbitrario: seguía una línea recta por el istmo de la península de Ribachi y dejaba aislado de tierra su extremo oeste (soviético). La ocupación de la totalidad de esa pequeña península buscaba proteger la aproximación marítima al puerto de Murmansk, al evitar su fácil ocupación por un enemigo.
Los fineses, llevados por su sentimiento nacional, rehusaron. Aunque en el intercambio ganaban en total territorio, según el Libro Blanco finlandés eran unos 2.760 Km. cuadrados de territorio central estratégico y las intenciones soviéticas aparecían razonablemente defensivas.

Comienza la invasión soviética en amplio frente. Planes soviéticos. Crítica. 

El 15 de noviembre el general Kirill Meretskov, jefe del distrito militar de Leningrado, en el que se encuadraba la zona de operaciones futura, recibió sus instrucciones en el Kremlin: En dos semanas debería iniciar la ocupación del istmo de Karelia y el acceso al golfo de Finlandia. La URSS rompió unilateralmente el tratado de no agresión firmado con Finlandia en 1934 y a las 06:50 horas del 30 de noviembre la atacó. Una imponente masa de 600.000 soldados soviéticos cruzaron la frontera común, desde Laponia en el norte al istmo de Karelia en el sur, precedidos de una gran preparación artillera y apoyados por unos 2.000 tanques y 1.000 aviones. El orden de batalla soviético lo formaban 4 ejércitos, integrados por 23 divisiones de calidad muy diversa.
El plan de ataque era muy simple: Desde el sur, el 7º ejército rompería la línea Mannerheim y tomaría Viipuri (Viborg), la segunda ciudad del país. Rodeando el Ladoga desde el nordeste, el 8º ejército avanzaría sobre la zona de los lagos fineses menores, aislando el istmo de Karelia. En el centro del frente, el 9º ejército rompería derecho hacia el puerto de Oulu, en el  golfo de Botnia, a unos 225 Km. de la frontera, cortando en dos partes el territorio finlandés; su siguiente objetivo operativo, podría ser atacar de revés las principales posiciones finesas en torno al golfo de Finlandia. En el extremo norte, el 14º ejército avanzaría en dirección a Petsamo y Nautsi.
Entre el este del Ladoga y el océano Ártico, la frontera común aparecía sobre el papel extensa y vulnerable. Era realmente una maraña de lagos y bosques, ideal para establecer trampas, emboscadas, hostigamientos selectivos y ataques de revés, en el plan de rechazo de defensa móvil flexible de una infantería ligera. El terreno de operaciones, arbolado y quebrado, proporcionaba numerosos obstáculos naturales que estrechaban y encajonaban las vías de aproximación de las fuerzas soviéticas y favorecían a la defensa. Los soviéticos no tuvieron en cuenta las características del clima y del terreno finlandeses, donde iban a emplear sus columnas motorizadas. Las anteriores acciones en Manchuria de éstas, coronadas con la victoria en Khalkin Gol sobre la infantería japonesa, aguerrida, sobria y terca, pero pobremente equipada en transportes y tanques, ocurrieron en terrenos ondulados con amplio dominio por la vista.
Las alturas ocultantes relativas, a derecha e izquierda de las citadas vías finlandesas, que proporcionaban las sinuosidades, las terrazas, los hoyos, las quebradas y las arboledas circundantes, permitían ocultar temporalmente a pequeñas unidades enemigas, que esperaban su oportunidad para atacar solas o en coordinación con otras, según el tipo de acción decidida. La calidad general de las tropas soviéticas no les permitía destacar una exploración competente con capacidad de combate y apoyo artillero, que operara en los terrenos de difícil transitabilidad paralelos a las vías de avance. Y capaz de actuar desde los flancos de las agrupaciones de marcha con el apoyo de su seguridad, detectando los posibles peligros para éstas y aún repeliendo al enemigo, frustrando sus intenciones.
Los soviéticos no realizaron una preparación logística adecuada, haciendo acopios suficientes de sus extensos recursos para una ofensiva tan poderosa. Además, su única vía ferroviaria en esa zona era la línea de Leningrado a Murmansk, que en sus 1300 Km. de recorrido sólo tenía un ramal en dirección a Finlandia, para abastecer a todas sus tropas en campaña. En el terreno político, como parte de su estrategia total, los soviéticos esperaban que el partido comunista finlandés actuaría de “quinta columna” en esta guerra y que se producirían levantamientos populares en Finlandia, que apoyasen la revolución proletaria patrocinada por ellos. Tras los primeros bombardeos de Helsinki y otras poblaciones, todo el pueblo finés se puso incuestionablemente de parte de su gobierno, incluyendo los miembros del PC, que se retiró del Komintern imperialista stalinista.
El ejército finés, al mando del mariscal Carl Gustav Emil Mannerheim, totalizaba unos 250.000 hombres, concentrados sobre todo en la defensa terrestre de la zona del golfo de Finlandia y de las fortificaciones del istmo de Karelia.

Los ejércitos soviéticos, atados a operar en vías de firmes estables, fracasan operativamente.  

En el istmo de Karelia la concentración de fuerzas soviéticas fue excesiva. En medio de una nieve profunda, los atascos de tránsito en un número limitado de camino útiles, comenzaron a afectar el avance de las 9 divisiones del 7º ejército rojo. Los controladores del tránsito, cuyo trabajo los hacía evidente, fueron cazados sin compasión por los invisibles y aislados francotiradores fineses. Las unidades de artillería no podían adelantarse por saltos para apoyar los avances. Los intentos de los vehículos por avanzar fuera de las carreteras, los llevaban a patinar en el hielo y el fango helados que las rodeaban.
El infierno helado, la talvisota (guerra en invierno) finlandesa, hizo su cruel aparición con temperaturas de –30º C en el sur de Finlandia. Las recámaras de las armas se atascaban, el aceite de los motores se helaba y éstos debían mantenerse permanentemente al ralenti para que funcionaran, las orugas de los tanques congeladas se unían sólidamente con el suelo y las raciones de los hombres debían ser dobladas en calorías, solamente para pudieran sobrevivir.
Todas las zonas de defensa y de seguridad delante del límite anterior de la línea Mannerheim y de las posiciones de defensa en la zona de los lagos, fueron sembradas de trampas explosivas y minas en los puntos delicados y prometedores: árboles caídos, cruces de carreteras, puentes, granjas, graneros, estercoleros, aseos… Pequeñas unidades y unidades de esquiadores fineses, actuando como destacamentos avanzados en lucha móvil, realizaban incursiones, rompiendo rápidamente el contacto, sobre las retaguardias de las columnas de las agrupaciones de marcha, aumentado el desorden, la frustración y la confusión generales de los soviéticos. Específicamente, los intentos del 8º ejército por eludir los caminos y aprovechar los lagos helados para avanzar en su sector, se encontraron con que los finlandeses también se habían preparado para ello. Éstos habían colocado, en su momento, líneas de minas en los lagos, dotadas de boyas con el aire adecuado para que flotasen justo bajo el hielo, cuando éste se formase. Las explosiones de las minas, ocultas hasta esos fatales momentos, fragmentaban las capas de hielo. Y hombres, vehículos y equipos caían inexorablemente en una tumba gélida.
La paralización, el caos y la falta de suministros se extendieron por las unidades y grandes unidades del 7º y del 8º ejércitos rojos hacia el 7 de diciembre.

La batalla en torno al pueblecito de Suomussalmi. 

El avance del 9º ejército hacia Oulu, encaminado a cortar en dos el país y a atacar por su retaguardia las posiciones finlandesas del sur, haciendo inútil su defensa contra los dos ejércitos citados, aún podía ganar la guerra para los soviéticos.
Su plan de ataque preveía un doble ataque envolvente coordinado, que se cerraría a unos 30 Km. de la frontera, en el pueblo de Suomussalmi, con unas 4.000 almas. Las dos pinzas atraparían a las escasas fuerzas finesas presentes (un batallón de la guardia nacional y dos secciones de fuerzas guarda fronteras, en total, unos 1.100 hombres), que defendían unos 45 Km. de frente, entre ellas y un grupo de lagos helados al oeste. El brazo norte del cerco estaba a cargo de la 163 división de infantería y el sur, de la 44 división de infantería. La primera era una división de reclutas de la zona de Moscú, poco entrenados, pero reforzados por tanques e ingenieros y dotados de un fuerte apoyo artillero y la segunda era una división ucraniana de élite bien equipada. Una vez conseguido este primer objetivo táctico, las fuerzas soviéticas del 9º ejército no se encontrarían mayores obstáculos para alcanzar sus objetivos operativos en la retaguardia estratégica enemiga.
El ataque de la 163 división soviética resultó bastante sorpresivo y alcanzó Suomussalmi el día 7 de diciembre. Pero la 44 división aún no se había puesto en marcha. El fallo del EEMM del 9º ejército era evidente. Por el sector no cerrado del cerco, los finlandeses traían continuos refuerzos desde el sur, formando su nueva 9 división ligera al mando del coronel Hjalmar Siilasvuo, el nuevo jefe de esa zona de frente. Las fuerzas soviéticas se concentraron en el pueblo, formando un remedo de cerco, y se extendieron a lo largo de unos 20 Km., protegiendo también su ruta de aprovisionamiento en territorio finés.
A partir del día 11 comenzaron los finlandeses sus ataques independientes, a cargo de compañías de infantería ligera, sobre todo el largo despliegue soviético, buscando dislocarlo operativamente, aislar sus unidades y cercarlas en algunos casos. Los soviéticos, dándose cuenta de su situación, lanzaron varios contrachoques enérgicos desde Suomussalmi, que se perdieron en el vacío.
En lo que podía ser el momento crítico para los finlandeses, una fuerte columna de tanques y camiones de la 44 división de infantería comenzó entonces su avance hacia Suomussalmi. En un estrecho istmo entre dos lagos, peligrosamente cercano al pueblo, por donde discurría la carretera de aproximación desde el sur, tres compañías ligeras finesas establecieron una posición de bloqueo, formada por interceptaciones de varios tipos que eran cubiertas por su fuego. La lucha de los soviéticos por la ruptura o por flanquear la posición, cruzando a pie por los lagos, se prolongó duramente durante la segunda decena del mes. Hacia el 20 de diciembre, la vanguardia soviética comenzó a desempeñarse y el resto de la 44 división, a prepararse para retroceder y reagruparse. Esto coincidió con que los finlandeses, más seguros de sí mismos, levantaban otra posición de bloqueo sobre la vía citada a unos 25 Km. al este. La 44 división soviética, desplegada en una larga, desgarbada y poco operativa columna, sin profundidad, ni conexión, quedaba también atrapada y sin abastecimientos.
Entonces, en el norte, la infantería finesa comenzó sus ataques coordinados metódicos para reducir las resistencias aisladas en Suomussalmi y las distintas bolsas en las que se encontraban las tropas de la 163 división, a lo largo de su vía de invasión. Para la Navidad de 1939 la 163 división roja se había evaporado como fuerza útil. Había sufrido más de 5.000 muertos, incluyendo los grupos que aisladamente se aventuraron en los bosques de taiga, para intentar un imposible camino a pie en esas condiciones terribles. El resto de sus hombres, aún no capturados, se escondieron en las ruinas de Suomussalmi, aguardando su destino.
Lo mismo ocurrió finalmente con la veterana 44 división durante la última semana de diciembre y la primera de enero de 1940. El 6 de enero su general Anton Vinogradov recibió órdenes de intentar la ruptura hacia la URSS. Dos días después los sobrevivientes alcanzaron la frontera. Con unos 2.500 muertos y heridos y otros tantos hombres perdidos, la 44 división de infantería de élite quedó borrada del orden de batalla soviético. El general Vinogradov y sus jefes de sección de su EEMM fueron ejecutados públicamente.

Recapitulación de resultados militares y políticos.

La invasión había fracasado en sus tres grandes esfuerzos. Todo el mundo observó asombrado la fácil derrota del “Ejército Rojo de Obreros y Campesinos” (RKKA, del ruso Raboche-Krestianskaya Krasnaya Armia) en 5 semanas, lo cual reforzó la tendencia a devaluar su capacidad combativa. La impresión general la resumía Churchill el 20 de enero en una emisión radiofónica: “Finlandia ha demostrado al mundo la incapacidad militar del Ejército Rojo”. Es muy posible que esta impresión se reafirmase también en Hitler, una de cuyas ideas básicas, expuestas en Mein Kampf, era la búsqueda de espacio vital (tierras para colonizar) para los alemanes en el Este, a expensas de las naciones eslavas, conductual, cognitiva y racialmente inferiores. Y que el Fuehrer se decidiese por ello a adelantar al año 1941 su ruptura total con la URSS, a pesar de los consejos en contra de sus generales y de haber firmado con ella el citado tratado en el verano de 1939.
Una característica de la conducción de la lucha fue que los soviéticos carecieron de suficientes “interfases de acción” táctica favorables sobre sus enemigos, para establecer su “libertad de acción” e imponer su “iniciativa”. Y no fueron tampoco capaces de crearlas. Interfases de acción favorables donde hacer sentir a aquellos su mayor capacidad de combate en medios mecanizados y hombres. La “interfase de acción” es nuestro concepto espacial que define la zona y el espacio donde desarrollamos la acción violenta sobre el enemigo y sus medios, siguiendo criterios tácticos adaptados al carácter de nuestros objetivos. El factor de acción eficaz en las interfases de acción es el sistema de armas combinadas o interarmas. En el ataque penetrante, por ejemplo, la superficie de las interfases se limita cuantitativamente y se seleccionan éstas en la profundidad enemiga, según sus puntos críticos y aquéllos que estorben al avance de nuestras fuerzas, por ejemplo, los observatorios y puntos de fuego antitanque. Concretando, como vimos, una interceptación finlandesa reforzada y débilmente guarnecida detuvo el avance de toda una división de élite roja (la 44 de infantería), empeñada en atacarla frontalmente y de flanco, a campo yermo helado a través. La división fue incapaz de montar un ataque de objetivo limitado, con hombres escogidos e integrados en escuadras para una aproximación sin tiempo limitado, 2 o 3 Km. más allá de la interceptación. Y, al menos, asegurar temporalmente una posición de bloqueo en la profundidad cercana sobre la vía de comunicación finlandesa. E, incluso, hostigarla desde su retaguardia. Con lo cual los finlandeses hubieran quedado copados y, sobre todo, sería tácticamente irrelevante el cerrojo finés establecido.

Los soviéticos triunfan gracias a su pura y aplastante superioridad numérica, carente de cualquier vestigio del arte de la guerra.

El general Semion Timoshenko fue nombrado inmediatamente nuevo comandante del Frente del Noroeste y durante 6 semanas reequipó, reorganizó y entrenó a sus maltrechos ejércitos. Cuando los soviéticos atacaron de nuevo en la primera semana de febrero, lo hicieron con nuevas tácticas, organización y tropas. Pero no fueron brillantes ni ejemplares.
Siguieron las tácticas de atrición y desgaste de Grant, al final de la guerra civil estadounidense, y de Foch, en 1918. Las cuales son aplicables específicamente cuando los medios son muy superiores a los del enemigo, los mandos propios son mediocres y, sobre todo, sin imaginación, y los superiores políticos sólo les piden la victoria a los militares. Llamo “atrición” a la mutilación y la muerte de la fuerza viva que la sufre y “desgaste”, al uso intensivo, el abuso, la erosión y la destrucción de los medios militares y auxiliares, que equipan y abastecen a los hombres. Entonces, los soviéticos martillearon ininterrumpidamente las posiciones finlandesas hasta demolerlas e irrumpir en sus defensas. Y para mantener el esfuerzo frontal, rotaban continuamente sus unidades de primera línea.
Los finlandeses tuvieron que aceptar las duras condiciones para la paz presentadas el 12 de marzo por Viajeslav Mijailovich Molotov, ministro de Asuntos Exteriores de la URSS.

 

 

LA ECONOMÍA EN ACCIÓN.

La Maldita Inflación.
 

Introducción. ¿A quiénes afecta?

La inflación es el aumento del precio de un bien, materia prima o intermedia, servicio cualquiera, cuando aquél no se corresponde con un aumento proporcional de su valor real, de su cantidad o de su utilidad. El bien no recibe un aumento de su valor añadido, que justifique la subida del precio. No te dan más cantidad, ni dura más, ni es más bonito el producto, ni te atienden mejor que antes los camareros.
Con tu dinero total, sueldos o pensiones, rentas del capital (dividendos y cupones de los bonos y letras del tesoro), plusvalías de ventas, alquileres como casero, comprarás menos bienes y servicios totales. La inflación agrede y empobrece a todos. Y lo hace especialmente con las capas sociales más débiles o desfavorecidas: los pensionistas, los perceptores de subsidios sociales (parados, mayores de 52 años, etc.), los rentistas de más edad, etc.
La inflación se ceba con todos aquéllos que por su “actividad o no actividad”, según se mire, no pueden trasladar a los otros los mayores costes de los bienes que producen o de sus derechos adquiridos. La actividad de un militar, de un cura, de un campesino no les ayuda a que puedan, en tanto agentes económicos, aumentar los precios de los productos o bienes (seguridad nacional, paz y salvación del alma, productos alimenticios perecederos) que nos ofrecen a los demás. La no actividad de las clases pasivas, los que cobran pensiones o subsidios, pagados con la actividad económica de las otras personas, frena mucho cualquier aumento de éstos. La razón es que esas pensiones proceden de un reparto generacional. Las pensiones de los que ya no trabajan las pagan las nuevas generaciones. Por eso hacen falta muchos trabajadores en activo. Porque con las cotizaciones de varios se paga una pensión y la asistencia sanitaria de ese grupo pequeño imaginario.
Las cotizaciones a la SS pueden llegar a ser como un impuesto social añadido, que pagaríamos todos, trabajadores y empresas. Ya que haber cotizado durante todo nuestro período laboral, no nos garantiza que cuando nos jubilemos, disfrutaremos indefinidamente de la pensión que nos correspondería. Se podría tener un régimen de capitalización. Con las aportaciones que realmente cotizara cada cual durante su vida laboral, crear un ahorro y añadirle su crecimiento económico progresivo hasta la jubilación. Un gran problema es quién gestionaría el mantenimiento y el crecimiento de esos ahorros cuantiosos de tanta gente. El Estado es reconocido como un no óptimo administrador y gestor de bienes.

Solamente el Japón mantuvo durante un tiempo un sistema de pensiones basado en la capitalización. Durante su crisis financiero inmobiliaria de los años 90, contra la cual sigue luchando, tuvo que abandonar el método: sus tipos de interés (que marcan lo que pagan por los ahorros) eran muy bajos o cero y la deflación existente contrajo la actividad económica y, por tanto, las cotizaciones aportadas al sistema. Cortados severamente los dos grifos de ingresos, el sistema ya no se sostenía.
Ese régimen de capitalización es el que hoy llevan a cabo los suscriptores y beneficiarios de los planes de pensiones, como complemento casi indispensable del régimen oficial de reparto.
El nivel general de precios como una medida más ilustrativa de la inflación.
El nivel general de precios engloba el valor (o coste) de todos los bienes y servicios producidos (incluyendo agua, energías y comunicaciones varias) y de los factores de producción (trabajo, capital y tierras, tecnología, financiación, materias primas y productos auxiliares, gerencia y administración, investigación y desarrollo, comercialización y logística).
El precio de mi trabajo, de un kilo de arroz, de un corte de pelo, de una entrada a espectáculos, de un litro de gasóleo, todo está representado en él. El nivel general de precios mide mi “participación”, mi “cupo”, en el reparto general de la producción de una sociedad.
Los gobernantes nos dicen que, en unos meses, la inflación se moderará. Y tienen seguramente razón. Es probable que los precios dejen de subir agudamente, por moderación de la demanda y porque los tramos iniciales de la curva de precios alcistas son más pendientes. Entonces, la inflación comparada, con un mes o trimestre o año anterior, se frenará mucho. ¿Han desaparecido así nuestros problemas de empobrecimiento?
El nuevo “nivel general de precios” alcanzado, que mide lo que con mi sueldo o rentas puedo comprar, me dice que he perdido poder de compra y, lo peor, que esa pérdida se mantiene.
Y aún hay un efecto más perverso de la subida de la inflación o del nivel de precios. Que ocurre invariablemente en épocas de inflación alta o con tensiones alcistas de cierta importancia o extendidas a muchos productos. Pero que también puede ocurrir en momentos de cambio de las monedas o de su paridad con otras. Es un fenómeno emocional, permanente y general. Todo el mundo quiere entonces aprovechar el momento económico para aumentar su “trozo” del pastel, su “parte” en el reparto de la renta total generada.
Sólo un ejemplo claro, cercano y vivido por todos: la instauración del “euro” como moneda común de la mayor parte de los países de la Unión Europea. Y su efecto general sobre los precios previos en monedas nacionales, de forma casi inmediata o muy rápida y sin aumento del valor real de los productos ofrecidos.
¿Cuál es la razón de que actuemos así? La ambición es uno de los estímulos personales necesarios para la actividad económica. El no fomentarla sanamente llevó a la bancarrota a los países comunistas. Nadie trabaja colectivamente por amor al prójimo. Pero cuando la ambición se desboca y se exacerba, se vuelve mala e incluso, al final, contraproducente hasta para su autor. Aparece entonces una codicia, más o menos ciega, rapaz e insaciable, que arrambla con todo lo que puede. A la que es muy fácil encontrarle personalmente razones para ejercerla: “los demás hacen lo mismo”; “si no lo cojo yo, otro lo hará”; “estoy perdiendo dinero”, etc. Incluso algo tan manido como “es el pan de mis hijos”. Como si no necesitaran ellos más calorías que un niño.
 

El mecanismo económico de la aparición de la inflación. La economía en acción…
¿Cuál es el mecanismo directo de la inflación? El mismo que el del funcionamiento normal de la economía. Sólo que aquí va recalentado, pasado de vueltas. Como iría un motor de un automóvil al que le pidiéramos más revoluciones de las que puede dar con su diseño. Con el dinero a disposición, compramos toda clase de bienes, productos intermedios y servicios, tanto nosotros como el Estado y las empresas. Los vendedores, que reciben el dinero, de las compras e impuestos, a su vez compran salarios, bienes y servicios. Una parte se deposita en cuentas más o menos a la vista, tanto temporalmente como parte de una reserva de futuro. Y vuelta a empezar. Esto sería un ciclo elemental e ilustrativo de la actividad económica.
El número de veces que esto se repite, con el dinero a disposición, el M2 (véase más abajo su composición en medios de pagos), indica la velocidad de circulación del dinero en un período dado. La velocidad por el M2, daría el valor total de los bienes y servicios de todo tipo producidos por una sociedad en ese período, el famoso Producto Interior Bruto. Si a éste le quitamos las amortizaciones que hay que hacer para recuperar un capital invertido, al final de la vida de un bien de producción, tenemos el producto interior neto. Si un camionero no va amortizando (ahorrando) parte de lo que gana transportando cosas, al final de la vida de su camión se encontrará sin vehículo y no podrá continuar su profesión de autónomo. La amortización de los bienes de capital es una obligación legal y vital de todos sus poseedores.
Cuando el número de transacciones es proporcionalmente grande, cuando la velocidad de circulación o el M2 son altos, los agentes económicos (personas, empresas, estado) tendemos a elevar los precios, por la alta demanda de nuestros trabajos, bienes y servicios que detectamos en el mercado. Cuando este fenómeno es razonable y proporcional, la economía se ve estimulada. La tendencia a una suave inflación es buena, deseable e inevitable. Cuando aparecen las desviaciones y aún perversiones indicadas en la Segunda parte de estos párrafos sobre la inflación, es cuando todo se degrada y cuando surgen los peligros para la buena economía de todos.
     

Algunas medidas para destruir el fenómeno de “precios crecientes sin valor añadido”. Más sobre la economía en acción…
El problema es contener la inflación, que no suba el nivel general de precios y que no se desboquen las ambiciones y se tornen en desmedidas e injustas. Esto es como una dieta más o menos severa. Pero que promete salud y energía económica renovada.
Daremos algunas medidas a tomar, durante el menor tiempo posible. Creemos que si el público ve un grupo armónico de actuaciones, impulsadas por el Estado, las aceptará en su conjunto, aunque alguna concreta perjudique a un sector de la población.
El gasto público debería contenerse todo lo posible. Por ejemplo, recortando los funcionarios públicos o limitando los nuevos nombramientos y limitando las obras públicas nuevas a las estructuras directamente relacionadas con la producción de bienes o la educación. Un corolario de lo anterior sería buscar o mantener un superávit en los ingresos totales del Estado. El mismo podría emplearse para amortizar deuda pública nacional o externa, por ejemplo.
Las subidas generalizadas de sueldos y pensiones deberían estar contenidas. El quid es no permitir jamás una espiral equívoca de subidas sucesivas de precios y salarios. Aquí tienen que dar ejemplo social los salarios más altos (ejecutivos, altos cargos públicos, almirantes, pilotos civiles).
Es necesario dar una formación adecuada a los parados más jóvenes, procedentes de sectores en crisis, para que puedan ser ocupados en otras labores. El cobro de los subsidios de paro estaría ligado a recibir esta formación, al menos con interés y, deseablemente, con aprovechamiento.
El Estado debe fomentar la investigación y el desarrollo generales. Y favorecer que las empresas realicen la investigación y el desarrollo específico de sus sectores productivos.
Es necesario que el Estado seriamente el problema de la compleja intermediación comercial y la logística de muchos productos de gran consumo. Desde las carnes y pescados, pasando por la llamada distribución comercial, a los combustibles a granel. Las cuales encarecen indebida y casi inevitablemente (porque ahí están) los costes al consumidor final de aquéllos, debido a sus estructuras pesadas y sucesivas. Hay que dejar ganar a cada uno, en función de su aporte al valor añadido del producto. Es decir, cuando perfecciona el servicio a su «cliente» (puede ser al siguiente escalón intermediario) al entregarle en cantidad, calidad, número de artículos, ayuda en la descarga, control de su proceso de distribución y momento de entrega deseados y solicitados.

LA CRISIS ECONÓMICA DE 2007. ¿Dónde nos trajo la economía en acción…


Veamos qué pasa:
Tenemos un exceso de liquidez y el valor de uso del dinero (oficialmente, los tipos de interés) en mínimos en EEUU y bajo en Europa. Pero esto no nos resuelve las cosas.
Cuando se descubrieron las minas de Potosí, y gracias a las patatas se podía alimentar debidamente a los indígenas que las explotaban, llenamos de plata a Europa. El dinero era contante y sonante en esa época y se llevaba en faltriqueras y talegos. Pero ese exceso de dinero no se podía absorber ni utilizar con unas transacciones muy limitadas. Los medios de producción y la tecnología no evolucionaban tanto. Y se producía artesanalmente. Por ello no se necesitaba tanta financiación de capital ni de consumo. Y tampoco había ni tantos soldados ni tantas guerras, aunque alguno lo crea, donde gastar en muchas soldadas (incluso, fuera del país).
Entonces, todos los precios de los bienes se dispararon escandalosamente. Y el valor de la plata (el real), convertido en bien abundante, innecesario, superfluo y aún escupiscible, bajó. La economía es dolorosa e implacablemente la gran niveladora. Y eso que era entonces primitiva, artesana, desestructurada y su medio de pago, pesado y de valor intrínseco. Como la nivelación le duele a la mayoría, le achacan que no tiene corazón, que hay que regularla, que no se entiende.
Por eso baja sin parar el dólar y sube sin parar el petróleo. Eso pasa cuando solamente se tiran billetes verdes desde el helicóptero. La crisis de ahora es financiera y de la credibilidad o confianza (el respeto perdido) de sus instituciones. El consumo en general (bienes de equipo, de consumo y depósitos de valor) se contrae, que es lo mismo práctica y cuantitativamente que cuando no se producía. No tenemos relativamente tantas transacciones buscadas, para todo el circulante que hay. China tiene cerca de los 2 billones de dólares en deuda pública, dólares y bonos de empresas norteamericanas; todo realizable en un corto tiempo. Hace poco dije que Bernanke estaba limitando demasiado sus opciones, al bajar muy rápidamente los tipos de interés, el valor de uso oficial del dinero. En el 2000 fue la crisis de las telecos: de los chiringuitos de telecomunicaciones e industrias proveedoras.
A Bernanke le llaman el del helicóptero porque cuando estaba en la University (ésa es su experiencia profesional) dijo que para dar liquidez al sistema financiero, si hacía falta, él tiraba billetes desde un helicóptero. Esto es lo moderno y tecnológico del sistema financiero actual, el helicóptero.
Pues ahora, como entonces, hace falta purgar los excesos y destruir a los incapaces de competir y producir rentablemente. Esto es la fiebre y los dolores de la lucha contra la infección espúrea. Para producir rentable y permanentemente hay que hacerlo siempre bien.
Y nuestros bancos parecen haber hecho muy bien sus deberes en este caso. Sin usar nuestros ahorros en financiar a gentes que no pueden devolver sus préstamos, por su precariedad económica o la inviabilidad de sus proyectos. Esto es la perversión de un sistema financiero. Pero como esos préstamos se dan a mayores intereses, los malos banqueros caen en su concesión fácilmente. Más que banqueros son bancarios, de ventanilla y de pacotilla.
Llamo depósitos de valor a los bienes en los que éste se puede concentrar y mantener y aún usar, sin un deterioro apreciable. Las casas (bien construidas y localizadas), las joyas y las monedas antiguas (a su verdadero valor), el dinero (en épocas de inflación moderada) son bienes generalmente utilizados como depósitos de valor por las personas. Así, no lo es un coche, incluso bueno, cuyo valor se deprecie exageradamente tras la compra.
Alguien dirá que con los cereales, la leche, está actuando una inflación de demanda, que es la responsable de las subidas elevadas. ¿Saben que las patatas producen por unidad de superficie 4 veces la cantidad de carbohidratos, de alimento energético, de los cereales? El problema con las patatas es que son muy dependientes de la industria química. Y esto no es muy ecológico. Sus enfermedades tienen que ser vencidas con pesticidas y fungicidas. No tenemos variedades resistentes a sus enfermedades. Pero sí se pueden utilizar como biomasa, como materia prima para los biocombustibles, los recortes de podas en general, las cáscaras de frutos de todas clases, las basuras orgánicas, etc. Todo aquello que, conteniendo celulosa o almidones, podamos hidrolizar a hidratos de carbono simples. Y luego fermentarlos controladamente a alcoholes. Hemos empezado torpemente a emplear alimentos para producir combustibles. Haciéndole la competencia por su uso al sustento de las personas.

LA BOLSA O LA VIDA. La economía en acción casi pura…
Un conocido bolsista, banquero de profesión, me preguntaba hace días que cómo veía la cosa.
Creo que en estos momentos los soportes (mínimos actuales, que fueron las últimas resistencias al alza en su día) de las principales bolsas a medio y largo plazo están rotos. Y los valores buscan nuevos soportes imposibles y escuálidos, derivados de las resistencias de más antaño. Por ello se acabó la esperanza de una recuperación relativa pronta, seguida de una estabilización de trayectoria lateral. Hasta que se aclarasen los fundamentales estadounidenses y los resultados trimestrales de sus principales empresas.
Le dije al bolsista: «Hace unos meses hablábamos de lo bien que había manejado Botín la compra de ABN y la venta inmediata del Antoneveta. Pues bien el banco es el mismo, el presidente, también y los resultados son firmes para varios trimestres.» Y cómo está la acción…
Creo que se están exagerando las pérdidas, como antes se exageraron muchas subidas. Pero esto es, el mercado en acción…, nunca mejor dicho.
Cuando MacArthur estaba casi de virrey estadounidense en el Japón ocupado, le trajeron la queja de que una dama de vida airada, que se presentó para representante en la Dieta, había sido elegida. MacArthur señaló: «Hay que pensar que la señorita tendrá otras cualidades. Pero, en todo caso, esto es la democracia en acción…»
Salud, suerte y calma.

LOS TIPOS Y LA LIQUIDEZ. LA INVERSIÓN Y EL CONSUMO. Uno de los principales mecanismos de la economía en acción.

Se está diciendo que con la bajada de tipos se inyecta liquidez al sistema financiero, arrugado por la falta de confianza en el prestatario institucional o final. Y todo resuelto, a la espera de que el soso y bobo de Trichet haga lo mismo. Pues no.
Con la bajada de tipos se facilitan los negocios. Los privados, los empresariales y los públicos. Al bajarme el liston de los costes financieros, me puedo entrampar mejor o igual me arriesgo a otra inversión con menor rendimiento marginal (el rendimiento adicional que la nueva inversión me dará). El tipo es una «medida relativa» del valor (oficial) de los medios de pago obligatoriamente aceptados.
La liquidez es el M2 europeo o su equivalente estadounidenses: el dinero (circa 8% PIB) o el cuasidinero: depósitos y títulos de deuda fácilmente realizables (sin depósitos a plazo). Si no hay medios de pago, aunque estén baratos (tipo de interés) no puedo gastar ni invertir. Donde no hay harina, todo es mohina, dice la sabiduría popular.
Pero ya tenemos liquidez (el M3 (que incluye al M2) está creciendo (a alrededor del 11-12% en los últimos meses) y los tipos están que se vierten (ojo, una gran parte de la financiación española es externa). ¿Qué nos pasa? Pues que no tenemos confianza en la inversión posible o nos asusta que tengamos dificultades para pagar el préstamo. Y el miedo se extiende como el aceite. La gente maneja números, pero no sabe manejar sentimientos o intuiciones. Porque no se dejan medir. Y se carece de coraje moral y de educación para caminar por esos caminos aparentemente desconocidos.
Los tipos son como el motor y la liquidez, el combustible. ¿Por qué no anda el auto? Porque no tiene piloto: la voluntad del conductor experimentado que lo guíe. Aparte que una inversión productiva no cuaja de inmediato. Una central nuclear se toma 15 años desde que empiezan los trabajos de planificación y decisión. Cuatro legislaturas. Y no se pueden arriesgar, sin un marco regulador asegurado.

Hay 25 millones de casas construídas. Contando los emigrantes somos 44 millones de personas viviendo en España. ¿faltan muchas más? Yo calculo en 450 mil la reposición normal (50 años de vida media). Hemos estado construyendo 650-700 mil durante tres o cuatro años. ¿De verdad que la construcción tiene que ser el motor de la economía? ¿Y no pueden serlo la inversión productiva, el consumo responsable de bienes y servicios, la tecnología y la formación especializada, la expansión exterior de las empresas competitivas y la exportación de bienes, servicios y asesoramiento y tecnología nacional?

A TRABAJAR, SEÑORES.

IRAK, HOY.

De dónde viene, a dónde va. ¿Fue correcto concentrarse durante más de 2 años en la búsqueda de las armas de destrucción masiva? ¿Es posible derrotar militarmente a los distintos grupos insurgentes presentes en el país?

 

Antecedentes Históricos. 

Durante casi 400 años de dominio turco, el país hoy conocido como Irak constituyó una de las regiones más atrasadas del Imperio. Estaba formado por tres provincias otomanas, centradas en torno a los centros administrativos y comerciales de Mosul, Bagdad y Basora. La conquista británica de Mesopotamia (Irak) se logró a un alto precio: unos 10 mil soldados británicos murieron y otros 23 mil resultaron heridos en un fallido intento en 1915, tras un desembarco en Basora.

Por el tratado de Sykes-Picot de 1916, ratificado por Churchill en El Cairo en 1922, se concedía a Francia la posesión de El Líbano y Siria, mientras que los británicos obtenían el control sobre Palestina e Irak. Ya en 1919 el administrador civil británico en Bagdad Arnold Wilson declaraba que «la unión de las citadas ex-provincias turcas para formar una nación, era una receta para el desastre, porque implicaba que se obligaría a tres grupos étnico-religiosos muy distintos a trabajar juntos, siendo bien sabido que se odiaban mutuamente».

En julio de 1920 el país sufrió la mayor revuelta de su historia, provocada principalmente por el incumplimiento británico, tras más de 3 años de ocupación, de su promesa de permitir la autodeterminación. Los irregulares chiitas llegaron a aniquilar un batallón del regimiento de Manchester, antes de que en 1921 la rebelión fuese sofocada, dejando un saldo de más de 10 mil muertos. Huyendo del avispero, los ingleses establecieron el 23 de agosto de 1922 la monarquía iraquí, nombrando rey al tercer hijo de Sharif Hussein, el líder de la provincia árabe de Hejaz, el perdedor con el tratado Sykes-Picot, con el que colaboró Lawrence de Arabia.

La división entre las tres comunidades iraquíes: sus orígenes socio económicos. 

Las tensiones semipermanentes entre las tres comunidades se refrenaban y controlaban cuando en Bagdad existía un gobierno central fuerte y respetado (esto equivale a «temible» en lenguaje iraquí). A ello ayudaba la compartimentación geográfica, al estar principalmente localizados, los kurdos en el norte, los sunnitas en el centro del país, con poblaciones en el centro sur, y los chiíes en el centro sur y el sur, con barrios en Bagdad. La falta de una infraestructura viaria y la ausencia de grandes intereses comerciales, consecuencia del subdesarrollo económico, que impulsasen los trasvases de la población rural, colaboraba a mantener firmes los límites demográficos de las tribus en los espacios citados.

La lealtad íntima de los kurdos es más supranacional, hacia un Kurdistán imposible, formado también por tierras de todos los países vecinos, donde fue repartido el pueblo kurdo tras la I Guerra Mundial. La lealtad real de todos los árabes es hacia Iraq. Durante la guerra Irán-Iraq (1980 a 1988), la comunidad chií iraquí, siempre reprimida, se mantuvo leal a Saddam, siendo puntuales los casos de apoyo a Jomeini o los exilios en Irán.

Soportando esta división de creencias y etnias entre kurdos y árabes, perdura muy arraigado y tenaz un complicado entramado de tribus y luego de clanes regionales y locales. Éste da el verdadero valor y sentido a las lealtades y los intereses, siempre relativos y aún oportunistas, de los iraquíes. Así, es costumbre incorporar al final del nombre, un topónimo que señale el lugar de nacimiento. Realmente Saddam Hussein al-Tikriti nació en la mísera aldea Al-Uja y no en la cercana Tikrit.

 Los déspotas modernos, nacionalistas y seudo socialistas, dominaron y gobernaban féreamente.

El golpe del 17 de julio de 1968 llevó al poder al Baaz iraquí, en el que Saddam ocupaba una posición más bien débil en su cúpula. El Baaz era un partido laico, socialista, anticomunista y nacionalista. Su militancia a fines de ese año no superaba los 5 mil afiliados. Siguiendo las tendencias ya citadas, sus miembros se elegían inicialmente (luego, lo serían las elites) entre un reducido número de familias sunníes de en torno a Tikrit. Pero el Baaz desarrollado fue la base organizativa y sociológica, siempre sunní, de un régimen totalitario y dictatorial, que se prolongó por 35 años y en el que Saddam prosperó rápidamente.

Una de las características de los regímenes oligarcas y dictatoriales recios es que una vez eli-minados o neutralizados (exilio, prisión) unos cuantos cientos de rebeldes, rivales ciertos o poten-ciales, opositores o traidores de sus filas, el régimen es tenido entonces por «temible». Esto es, el pueblo, sus servidores civiles y militares, incluso los ministros, aprenden y reconocen que con el jefe, con el partido, con su gobierno, no se juega. Y que la única moneda de pervivencia es la lealtad, expresada aquí según los patrones árabes con los más ampulosos y extravagantes «verso, prosa, iconografía y maneras». Esto hace que, de pronto, tras una convulsión, el régimen ya no tenga que matar tanto: ha conseguido someter psicológicamente a la población. La simple amenaza, incluso sugerencia, funciona, porque se le reconoce capaz de aplicarla. Y una paz de cementerio, soportable y estable, se auto impone y florece, salvo los casos aislados inevitables, que permite la actividad y el desarrollo económicos. Sobre ella, el clientelismo, la corrupción y el compromiso personal con el régimen se asientan y extienden por la sociedad como mancha de aceite con el pasar de los años.

A este statu quo había llegado Iraq con el presidente Saddam Hussein de Tikrit, en el cargo desde el 17 de julio de 1979.

 

Orígenes de la resistencia iraquí al ocupante. El desprecio por las realidades sociales y religiosas de Irak. 

Varios informes de inteligencia ensamblados posteriormente señalan que, pocas semanas antes del ataque militar de los Estados Unidos y sus aliados en abril de 2003, Saddam sostuvo una reunión de unos 45 minutos con cuatro de sus más íntimos colaboradores. Se trataba de establecer las líneas de actuación iraquíes contra la inminente ocupación norteamericana. Uno de los presentes era el general retirado Mohamed Yunis al-Ahmed, miembro principal de la Oficina Militar, un servicio secreto del Baaz encargado de controlar a los militares iraquíes y de organizar la resistencia del partido en el caso de que un golpe de estado contra el régimen llegase a triunfar. La orden de Saddam fue activar las redes de militantes civiles y militares.

Más de dos años después, los norteamericanos apenas saben acerca de lo que se conoce como «las redes leales» o «ahl al thiga«, que son el núcleo de la insurgencia sunní y que buscan restaurar su control, en un país donde apenas son el 20% de la población. Estos irregulares son iraquíes en un 95%, aunque los extranjeros o muhaydines realizan la inmensa mayoría de los ataques suicidas. A finales de 2003 comenzó a revelarse una alianza de colaboración entre los baasistas y los jihadistas extranjeros o miembros de Al-Qaida. Los primeros brindan a éstos infraestructura logística, refugio y colaboran en la coordinación de los ataques. El flujo de mártires iluminados es suficiente y constante.

El nivel de violencia se mantiene y aún se incrementa puntualmente. Varias razones parecen haber facilitado este desaguisado socio militar y su desarrollo:

Una. Incapacidad política de los altos mandos y desconocimiento de la idiosincrasia iraquí.

Paul Bremer, el primer administrador yanqui en Iraq, ordenó el 23 de mayo de 2003, siguiendo órdenes de Donald Rumsfeld, la disolución de la administración civil y el ejército iraquíes. Con ello crearon directamente o confirmaron más de 400 mil enemigos, privados de sus medios de vida siempre legítimos, sin que existiese siquiera una causa penal contra ellos. Y daba la casualidad que esas personas eran las más familiarizadas con el uso de las armas y con los resortes del mando.

En el otoño de 2003 las milicias sunníes recibieron la orden de centrar sus esfuerzos contra la policía y el ejército iraquíes, más que contra las tropas extranjeras de la coalición, mejor preparadas.

Además, los militares han deseado usar la diplomacia en este conflicto y lograr un acercamiento a los elementos menos radicales de los insurgentes. Los civiles y diplomáticos, que no mueren en combate, han preferido la línea dura, rechazando la negociación con el enemigo. Así, oficiales de la inteligencia militar trataron en su momento de llevar a cabo un trato con 19 subclanes de la tribu Dulaimi de la provincia al-Anbar, en el centro del triángulo sunní, para desarmarlas y que realizasen labores de vigilancia sobre el tránsito insurgente en su territorio. La contrapartida era un pago de $3 millones y el reconocimiento administrativo de dichos clanes. Bremer estropeó el cierre del trato, diciendo que «las tribus eran un vestigio del pasado, que no tenían cabida en el Iraq democrático».

Sin embargo, desde noviembre de 2003 los baasistas exiliados y diferentes jefes de tribu o jeques han mantenido reuniones públicas mensualmente en el hotel Palacio Chan, de Damasco. Aunque se suponía que eran para expresar la solidaridad contra la ocupación americana (en enero de 2004 participó el joven presidente sirio), también han servido para mantener reuniones de aquéllos con líderes de la insurgencia, planificar operaciones y para la distribución de dinero, que tampoco les falta.

Esto es lo que David Petraeus, 4 o 5 años después, está tratando de enmendar. Pero, ¿está armando milicias leales de autodefensa o está pagando indefinida y literalmente al enemigo para que no actúe? 

Dos. Deficiencias de la lucha contraterroristas. Falta de una definición realista de objetivos estratégicos, operativos y tácticos.

Bremer no duró mucho. Pero, los continuos cambios de administradores y de altos mandos militares en Iraq (tres cambios se produjeron en apenas 2 años) han estorbado mucho la elaboración e implantación de una estrategia general, incluyendo operaciones, tácticas y entrenamiento para ellas, contra los irregulares.

Oficiales de la inteligencia militar detectaron que los baasistas aprovecharon para reorganizarse la primavera de 2004, cuando los americanos se concentraron en luchar contra la rebelión del líder chií Muqtada al-Sadr, en el sur, y en la toma de la ciudad rebelde de Falujah. Después de la captura de Saddam el 13 de diciembre, sufrieron unas 188 detenciones importantes, al capturar también en su portafolios personal los documentos que los mencionaban.

El ejército americano es muy bueno peleando con ejércitos regulares, empleando desde lejos su apabullante tecnología y su incontable arsenal. Pero, las carnicerías sufridas en los combates de su guerra civil crearon una mentalidad, llevaron a una idiosincrasia de rechazo al combate a las distancias cercanas y próximas, donde se desvanece el apoyo de fuego pesado, incluso orgánico, para no causar bajas propias, que es necesario en la guerra contrainsurgencia. Y ésta no puede estar sólo a cargo de las unidades de élite, que son las entrenadas como debería serlo el ejército.

Tres. Insuficiencias y fallos de inteligencia.

La inteligencia americana pone más énfasis y medios en los temas de Irán, China y Corea del Norte que en la insurgencia iraquí. Además, la fijación de la administración Bush en encontrar armas de destrucción masiva DISPONIBLES durante el primer año de ocupación, distrajo medios de inteligencia y aún militares indispensables para machacar a una insurrección balbuceante. Otra cosa es que en el pasado se hubiesen empleado dichos medios, como establecía la doctrina militar iraquí, especialmente los gases tóxicos, contra los iraníes, para frenar su mayor potencial demográfico aplicado a los combates y contra los kurdos, para escarmentarlos.

En el otoño de 2003 el general Sánchez, jefe supremo militar entonces, supo de la existencia de 38 cajas de documentos, clasificados como «sin valor para inteligencia», relacionados con la insur-gencia en Falujah. A primeros de 2004 aparecieron numerosos documentos con los planes para la resistencia en Falujah, Samarra y Ramadi (el perímetro del llamado triángulo rebelde sunní) y listas de los jefes y miembros locales de las milicias baasistas en esas localidades. Existe guardado en Qatar todo un almacén lleno de material sensible, simplemente acumulado. Posiblemente se tarden años en poder examinarlos o leerlos, asimilarlos y agrupar la información contrastada en inteligencia fiable y útil, para pasarla a las unidades operativas.

 

A fines de septiembre de 2005 Rumsfeld declaró que ya estaban listos para entrar en servicio unos 195 mil militares y policías iraquíes, formados por los americanos. Pronto veremos su temple y disposición. Y si están destinados a labores de vigilancia, custodia y guarnición, o si son capaces de emprender un patrullaje activo e incluso formar falsas bandas. Éstas estarían destinadas a actuar en zonas proclives a la insurgencia, de donde varios de sus integrantes procedan, y están favorecidas por el carácter descentralizado de los grupos rebeldes. Sus misiones serían conseguir información, probar la lealtad de los civiles e incluso aniquilar pequeños grupos enemigos.

A finales de septiembre de 2005 se luchaba en Qam, al centro de la frontera siria y que era un paso seguro para la entrada y distribución de hombres y medios de Al-Qaida en Iraq. También era una base (entrenamiento, descanso, planificación) de esos jihadistas extranjeros. Tras la ocupación de Tal Afar, en el norte de esa frontera, a primeros de septiembre, en una de las mayores batallas en Iraq en casi un año, se produjeron 11 ataques suicidas sucesivos en Bagdad. ¿Servirán para algo sus ocupaciones? Samarra ha sido tomada ya varias veces durante la guerra y la perdieron otras tantas.

En 2005, tras las elecciones, ocurrió un importante cambio en el gobierno iraquí. Los shiíes religiosos, liderados por Ibrahim al-Jafari, ocupan el poder político. Esto ha irritado más a los sunníes e incluso a muchos oficiales del nuevo ejército, procedentes del ejército de Saddam, ya que al-Jafari se exiló en Irán durante su guerra con Iraq. Éste tampoco ha perdido el tiempo para enconar los ánimos, viajando enseguida a Teherán, restableciendo relaciones diplomáticas y comerciales y pidiendo perdón allí por la conducta de Irak durante la guerra.

La celebración del referendum constitucional tampoco cambió cualitativamente la situación militar en Irak. A los sunníes se les unen nacionalistas iraquíes y extremistas religiosos, todos disgustados con la ocupación extranjera. Los shiíes y, en menor medida, los kurdos, parecen los grandes beneficiarios jurídicos y sociales del nuevo orden democrático occidental. Pero también son los blancos masivos preferentes de la insurgencia, que busca, en ese impulso hacia el caos, hacer insoportable para los americanos la ocupación. Por su parte, cerca del 60% de los norteamericanos desaprueban el modo en que su administración lleva la guerra y también el 60% de los encuestados desearía un recorte de sus gastos en Iraq.

 

¿QUÉ MÁS SE PUEDE HACER PARA VENCER A LA INSURGENCIA IRAQUÍ?

 

Las principales características de una guerra irregular son su prolongación en el tiempo, consecuencia de su baja intensidad militar, y que es también civil y política, lo que implica un gran desgarro social y actos de gran crueldad.

Los aspectos estratégicos de la guerra en Iraq son las bases guerrilleras y las comunicaciones de ambos rivales en general. Ya que es impensable que los rebeldes alcancen una correlación de fuerzas con su enemigo, que les permita utilizar unidades regulares propias.

Las bases rebeldes son los territorios suficientemente controlados por ellos. Sirven de refugio y son el soporte logístico de sus bandas. Constituyen su retaguardia natural, donde las bandas amedrentan a los civiles y lo organizan en su favor, si son de la tribu correcta. Cuando se trata de bases clandestinas, físicamente ocupadas por los americanos o por los regulares leales, en ellas se imbrica también la red de agentes de la guerrilla, encargados de la búsqueda y transmisión de información.

De momento, las bases de la insurgencia no tienen otras funciones mayores.

La defensa de sus bases la realizan buscando el desgaste de las fuerzas enemigas (con numerosas acciones puntuales más o menos concentradas) y provocando su dispersión por todo el país. Así el enemigo no se concentra para atacarlas. Sin embargo, las bases son el único objetivo duro, convencional que presentan a los ejércitos americano e iraquí, donde la abrumadora potencia de fuego se puede hacer sentir.

El carácter de «enjambre» que posee la insurgencia iraquí, formando células y bandas bastante independientes y coordinadas estratégicamente por las intenciones de líderes más o menos lejanos, hace que utilicen numerosas bases y que ninguna sea fundamental para ellos. Esto también delata una de sus debilidades, son muy primitivos organizativamente, aunque sean muy molestos.

Las comunicaciones estratégicas de los rebeldes son:

Con sus bases, para evitar un vagabundeo estéril, agotador y vulnerable. Entre las bandas, para el apoyo, la inteligencia y su concentración operativa para las tareas. Con el pueblo, para su refugio, soporte, medios, inteligencia y acción subversiva; y en su momento, facilitaría su extensión humana y territorial.

Cuanto más endebles y escasas sean dichas comunicaciones, más frágil e inseguro será estratégicamente el proceso insurgente.

Los aspectos operativos de la guerra iraquí se centran en la lucha por la movilidad y la iniciativa.

Para conseguir fuerzas suficientes y mantener la iniciativa, ambos ejércitos deben concentrarse en la defensa de sus objetivos estratégicos y de sus comunicaciones. La defensa de poblaciones menores, especialmente fuera de la zona sunní, debe recaer en unidades locales de autodefensa y de policía, apoyadas por unidades militares móviles, que patrullen por todo un sector amenazado.

Pero no creemos que el Pentágono acepte este aflojar temporalmente las riendas y ceder (potencialmente) algún territorio a la posible acción de la insurgencia.

La clave operativa es el patrullaje enérgico, continuo, impredecible, ávido del combate con los insurgentes o de conseguir información. Que constituya otro «enjambre» más profesional, más activo, más letal. Cuyas armas sean el sigilo, la discreción, la movilidad, las granadas más que las balas, el arrastrarse tanto como el pasearse, con la noche como colaboradora y refugio. Integrado por unidades raramente mayores de una sección (el platoon). Una especialización de las patrullas, con técnicas diferentes, son las seudo bandas ya citadas. Pero éste es el oficio militar más difícil para la infantería…

Las comunicaciones rebeldes pueden ser dislocadas por la interposición del «enjambre» militar. Sus refugios y depósitos terminarían localizados. La convicción de impunidad desaparecería. El problema de una rebelión armada sería conducido a un problema policial.

Por último, políticamente de momento es necesario buscar el acercamiento a los líderes moderados iraquíes de la insurgencia, evitar acciones y actitudes disolventes como las protagonizadas por el presidente al-Jafari ya citadas y destacar al pueblo la distinción entre los objetivos perversos de los jihadistas extranjeros, para quienes Iraq es sólo un terreno propicio para sus matanzas indiscriminadas de iraquíes!!! y la rebelión interna.

 

Con el principio de fondo de que una democracia islámica (basada en la Umma, el Corán, la sunna del Profeta y la Sharia) no es igual a una democracia occidental (donde cualquiera es un voto).

La Estrategia Operativa. Su Ámbito y sus Características.

 

Al primer nivel de la actividad de la defensa de una sociedad organizada se le llama estrategia nacional o, también, algo anticuadamente, gran estrategia. En ella se deben considerar también los recursos económicos y diplomáticos del estado, como parte de los medios de una nación para conseguir sus grandes objetivos estratégicos en una guerra.

La estrategia militar o estrategia a secas trata, en un gran segundo nivel de actividad de la defensa nacional, de la definición de los grandes objetivos de una guerra, de un teatro de operaciones o de una campaña y de la asignación de los medios militares, generalmente escasos o muy escasos, para alcanzarlos.

La táctica se dedica a la realización óptima de los combates frente a un enemigo, que se opone por medios bélicos al logro de nuestros objetivos estratégicos. Las técnicas de combate son los ladrillos con los que se construyen las tácticas. Son los conocimientos específicos de armas, movimientos, protecciones, que personal y colectivamente aprenden los hombres con el entrenamiento y la experiencia.

Entre ambos niveles de la actuación militar existe un espacio de actividad eminente y esencialmente práctico, llamado nivel operativo o estrategia operativa. Su misión es optimizar los empleos de la táctica y de los medios disponibles en la campaña y en el teatro de operaciones. Para ello define y conceptualiza las batallas, las marchas, etc., en definitiva, tanto las operaciones militares como su correcta sucesión, en función de aquellos objetivos decisivos.

Con ello brinda a la táctica y a la decisión a la que ésta se orienta, una trascendencia superior, que está mucho más allá de la persecución y de la explotación del éxito. Es decir, la estrategia operativa utiliza a la táctica como uno de sus instrumentos inmediatos. Integrándolos para alcanzar los objetivos últimos que se le han confiado y orientándose a ellos, participando entonces de su naturaleza estratégica.

Así, la estrategia operativa define unos objetivos propios en el teatro o en la campaña de actuación, que son la incapacitación y la desorganización del enemigo, a través de la acción sobre sus vulnerabilidades operativas y estratégicas. La primera se orienta contra la capacidad de combate enemiga, buscando incapacitarla posicional o funcionalmente, y simultáneamente protegiendo la propia. La segunda se logra por la ocupación o la destrucción de sus vulnerabilidades críticas en la zona de operaciones.

Estas vulnerabilidades son aquellos elementos, posesiones o razones que dan sentido a la lucha que el enemigo sostiene contra nosotros. Es decir, cuya pérdida le infunde inevitablemente una sensación de desesperanza y un sentido de inutilidad en proseguir la lucha en esas circunstancias, como no sea para acumular más pérdidas.

Una vulnerabilidad crítica estratégica, manejada hábilmente por nosotros en el siglo XVI durante la conquista de América, fue la captura del gran jefe o emperador de las confederaciones indígenas en los grandes países a colonizar (Moctezuma, Atahualpa). Pero su efecto era temporal. Una vez convertido en rehén, el valor simbólico de un caudillo de este tipo caía en picado, porque la vitalidad nacional de la colectividad a la que dirigía exigía su renovación, como si hubiese muerto. Pronto se elegía a un nuevo Gran Emplumado, entre los miembros de su clan o de su sociedad guerrera.

En la II Guerra Mundial, la ocupación de la capital y la caída del gobierno eran vulnerabilidades críticas estratégicas, a las que se accedía a través de una estrategia operativa de guerra móvil ofensiva: campaña de primavera de 1940 en el frente occidental. Lo mismo intentó Hitler en 1941 en el frente soviético con relación a Moscú. Seguramente en esa guerra total, casi de exterminio, del frente del Este, su caída no hubiese tenido la trascendencia que se le atribuía. Pero Moscú constituía un gran “nudo” viario, un centro de comunicaciones ferroviarias vital para toda la URSS al oeste de los montes Urales y, en este sentido, sí hubiese sido una vulnerabilidad crítica permanente del nivel militar operativo.

Para lograr estos objetivos estratégicos intermedios, el nivel operativo tiene unos medios específicos operativos que son la inteligencia, el desequilibrio y la incapacitación del enemigo, el tiempo o velocidad de las operaciones y de los combates, la organización logística y su soporte físico o línea de abastecimientos y el sentido correcto del propio mando.

Estos medios los emplea para conducir y utilizar óptimamente (sin despilfarros) los medios táctico-operativos a su disposición.

Éstos son:

la transitabilidad del terreno (en toda la dimensión geográfica de la naturaleza de los terrenos, clima, estación y hora del día),

la capacidad de combate (medios militares concretados en hombres, equipos, apoyos y vehículos de combate) y la capacidad de movimiento operativo (transportes de grande y pequeño tonelaje, los repuestos de todo tipo y combustibles y los depósitos y parques accesibles en la zona) propias disponibles,

la libertad de acción y las “interfases de acción” favorables con el enemigo (que existen y que se pueden también crear siempre, mediante la ampliación o disminución del “campo de acción” sobre aquél, como un zoom táctico operativo, o mediante su cambio a otro sector del frente o en la profundidad de la zona enemiga). Con estos 2 últimos “sistemas” podemos actuar siempre según nuestro criterio e interés y no simplemente reaccionar a las acciones del enemigo.

De esta manera los citados 10 “sistemas operativos” realizan el empleo y el funcionamiento de todos los niveles de la defensa nacional. Y van a partir de la concepción y la gran creación de objetivos, intereses y recursos disponibles, recibidas del mando y de la nación, hasta la realización práctica final. Implicando en ésta también a los necesarios y a los inevitables e impuestos por el enemigo, empleos tácticos de los medios militares, como etapas para la consecución óptima de aquellos objetivos encomendados.

Y, ¿por qué llamamos sistemas a estas funciones operativas de variada y compleja naturaleza y a los órganos o fenómenos que las dirigen, procuran y ejecutan o causan (como es el caso de la transitabilidad)? Un “sistema” es un conjunto de órganos, fenómenos o cosas que, ordenadamente relacionadas entre sí, contribuyen a determinado objeto. En un sistema complejo existirán una jerarquía, la especialización de sus órganos y unos objetivos e intenciones o resultados. Las funciones, en su conjunto y en razón de las interacciones que ocurren dentro del sistema, tienen un efecto integrador sobre él, y sinérgico con relación a los objetivos generales del mismo.

La importancia de la Historia Militar. Introducción a sus «Lecciones».

La profesión de Militar es una profesión que cada vez se ejerce durante menos tiempo, gracias a Dios y mediante la civilización. Pero eso no excluye su ineludible necesidad para la pervivencia y aún el florecimiento de las naciones. El dominio de las técnicas y las armas se adquiere por repetición, en los centros de instrucción, las academias, los destinos. Pero, ¿dónde adquirir “experiencia militar”?

Decía Bismark que el hombre inteligente aprendía de la experiencia ajena. Parafraseando al Canciller de Hierro, podemos completar que el “listo” aprende de su propia experiencia y el “tonto” no aprende con ninguna. La Historia Militar, debidamente analizada y presentada en ejemplos escogidos, oportunos y provechosos, se destaca como una fuente importante de experiencia militar para los profesionales, estudiosos e interesados.

Y más cuando leer es una creación y todo buen lector es un creador de su intelecto. Que no sólo va en busca de diversión, sino de alimento. Y, ¿quién quiere comer algo que no le resulte apetecible?

Presentaremos en esta Categoría batallas, campañas o actuaciones extensas de algún sistema decisivo de armas terrestres. Aquí el método distintivo será el estudio estratégico o táctico de los hechos. Ello las distinguirá del trabajo del historiador, de la presentación de una enciclopedia o del artículo para el gran público. De los que tenemos que tomar los datos generales, que marcan los hitos de esas historias y las enmarcan. Puesto que otros hicieron esa labor investigadora y paciente antes que nosotros.

Puesto que los trabajos serán textos más o menos amenos, es conveniente buscarse un “compañero”. Un “auxiliar” en forma de un plano o croquis suficientemente detallado de la zona de operaciones. Creo que eso ayudará a introducirse en el “ambiente”. Al menos, a mí siempre me ha servido.

Tengamos en cuenta también que, la dialéctica violenta entre dos voluntades nacionales, como podríamos definir la guerra, tiene al menos dos grandes personajes o autores. Cuyas ideas, planteamientos y hechos respectivos son bastante disímiles. Sin embargo, sólo una de las actuaciones resulta finalmente correcta o, al menos, vencedora. Los puntos de vista divergentes son típicos de muchas actuaciones humanas: ¿hay crisis o vamos bien? ¿O está todo cambiando rápidamente?

Austerlitz. La Batalla de los Tres Emperadores.

Austerlitz es la Coronación de la Brillante Campaña Francesa de 1805 contra la Tercera Coalición

Introducción  

La primera serie de las guerras que surgen a raíz de la Revolución Francesa terminó con las paces de Loeben (en 1801) y de Amiens (de 1802). Pero entre Francia e Inglaterra los intervalos de paz eran entonces sólo respiros, para poder proseguir su lucha inevitable por la supremacía y la supervivencia en Europa.

En mayo de 1805 estalló la guerra entre Francia y la llamada Tercera Coalición, creada el mes anterior, formada por Rusia, Austria e Inglaterra, su promotora. Un ilusionado William Pitt envió generosamente el oro inglés a sus aliados continentales.

El grueso del ejército francés se encontraba entonces estacionado a lo largo de la costa del Canal de la Mancha, preparándose para invadir Inglaterra. Pero la amenaza para el ejército en campaña, que era el verdadero objetivo estratégico de las guerras napoleónicas (recordemos que las ocupaciones de Madrid, Viena, Moscú, no fueron decisivas), surgía al este, de los ejércitos de los imperios ruso y austríaco.

En septiembre de 1805 Napoleón trasladó su «Ejército de Inglaterra» al Rin, desplegando sus 208.000 hombres entre Maguncia y Estrasburgo y rebautizándolo el «Gran Ejército». El Grande Armée estaba formado por 145.000 infantes y 38.000 jinetes, integrados en 7 cuerpos de ejército, cada uno a las órdenes de un mariscal francés, una gran reserva de caballería a las órdenes del mariscal Príncipe Murat y la Guardia Imperial, directamente bajo Napoleón; a ellos se les añadían 25.000 bávaros aliados.

Tomando como era habitual en él la iniciativa, Napoleón decide dar un primer golpe estratégico contra el ejército de 72.000 austríacos que, a las órdenes del general Mack y el archiduque Fernando, hijo del emperador Francisco II, avanzaba hacia Ulm, sin esperar la llegada de la prometida ayuda rusa.

Napoleón va a utilizar contra los austríacos lo que podemos llamar un esfuerzo operativo de centro de gravedad.

Las características del proceso de establecimiento y funcionamiento de aquél son la originalidad, la flexibilidad del despliegue, la consistencia, la no predictibilidad por el enemigo y la eficacia. El centro de gravedad supone la acción centrípeta de todos los medios y sus líneas de actuación, de la actividad «ramificada» de todas las unidades y los servicios, no necesariamente coincidentes, pero sí convergentes y resultantes en su sinergia, en su eficacia y en su resultado. Mediante las líneas de avance o de acción diferentes y coordinadas inducimos incertidumbre e inseguridad en el enemigo, dispersamos su capacidad de rechazo y perturbamos su plan de defensa y su conducción sistemática.

En un amplio avance de sus cuerpos de ejército independientes, el Grande Armée cruzó rapidísimamente el centro de Alemania, desde el Rin al Danubio, entre los días 25 de septiembre y 6 de octubre. Con esto se interpuso operativamente entre los austríacos y las fuerzas rusas aliadas, aún lejanas. Los austríacos no entendieron la necesidad de la rapidez de los movimientos, pensando sólo en la batalla, como único instrumento de la decisión.

Los franceses iniciaron el cruce del Danubio el día 7 y, durante toda la semana siguiente, Napoleón hizo converger en una enorme espiral constrictora a la mayoría de sus fuerzas sobre Ulm, mientras un cuerpo de ejército vigilaba la posible llegada del general Kutuzov por el este.

El general Mack realizó en vano varios intentos de ruptura, con los mayores esfuerzos en Haslach y Elchingen. Los dos comandantes austríacos se pelearon y el archiduque Fernando se separó del grueso con sus 6.000 jinetes e intentó escapar en dirección noreste, pero, ya cerca de Trochtelfingen, sus fuerzas fueron rodeadas y vencidas por el cuerpo de caballería de Murat. Otros 12.000 austríacos se rindieron en Neustadt.

El general Mack y el resto de sus hombres (unos 27.000, tras los combates e incidentes citados), con Napoleón en escandalosa mayoría a las puertas de la ciudad de Ulm desde el 14 de octubre, salieron afuera para rendir sus armas a los pies de los montes Michelsberg. El general Mack firmó la capitulación del ejército el día 20.

La campaña, sin batallas propiamente dichas, le costó a Austria más de 50.000 hombres, casi el 70% de sus tropas iniciales.

La campaña de 1.805, tras la victoria estratégica sobre el general Mack en Ulm, se remató en Austerlitz.

Los rusos, al mando del general Kutuzov, que acudían como dijimos en socorro de Mack, no se dejaron atrapar y volvieron sobre sus pasos, primero hacia el este y luego hacia el norte del Danubio, alejando más y más a Napoleón de sus bases. La toma de Viena por Napoleón el 12 de noviembre resultó inútil, pues Kutusov seguía rehusando la lucha, evitando incluso dos trampas francesas tendidas por el cuerpo de caballería de Murat. Lo que buscaba Kutuzov era reunirse con las fuerzas del general Buxhowden y del Zar, cerca de Olmutz, antes de volverse contra los franceses. El 20 de noviembre se efectuó la concentración de unos 85.000 soldados austro-rusos, estando presentes el emperador Francisco y el zar Alejandro I.

Napoleón, que había iniciado la campaña contra Mack desde sus posiciones en el Rin con unos 210.000 hombres, se encontraba ahora a 720 Km. de ellas. Las pérdidas derivadas de las marchas incesantes, de los combates y de la necesidad de custodiar su línea de comunicaciones habían reducido su ejército operativo a 55.000 hombres, bajo su mando directo.

Pero Napoleón, descuidado y confiado muchas veces, demostraba sus mejores momentos en las crisis y ahora, con 36 años, un año después de su coronación, estaba en el cenit de su carrera militar. Y decidió elegir un terreno y, sobre todo, preparar a su enemigo durante los días siguientes.

El plan de Napoleón, analizado.

El desequilibrio del enemigo busca convertir en vulnerable su despliegue, ante la inminencia de un combate, para optimizar nuestros resultados y minimizar las pérdidas en él. El desequilibrio del enemigo, junto con su incapacitación funcional, deben permitirnos la actuación sobre sus vulnerabilidades críticas, buscando su desorganización y desintegración, con la menor atrición (en capacidad de combate) y el menor desgaste (en capacidad de movimiento operativo) posibles para nosotros. También exige la actuación decidida, flexible e imaginativa. Los medios intelectuales del ejército, a través del mando, se ponen aquí en prueba y en tensión.

Los factores eficaces del desequilibrio del contrario son la sorpresa, el engaño y la fantasía o apariencias, siempre percibidas como reales y evidentes por aquél. A través de ellos se crea en el enemigo una falsa impresión, bien de oportunidad, bien de temor, bien de desatención, que pretende inducirle a actuar errónea y perjudicialmente para él, sin proponérselo o saberlo. Al buscar y orientarse hacia un ensueño, sus capacidades de combate adoptan y se distraen en un despliegue erróneo, inconveniente y, sobre todo, vulnerable frente a nosotros.

Cuando para el desequilibrio empleamos la oportunidad, buscamos la exaltación del enemigo.

La oportunidad debe ser algo apreciado por el enemigo, una ventaja táctica, que surge de improviso como consecuencia del devenir de la situación planteada o al inicio de ella. No puede aparecer como ofrecida por nosotros, porque entonces no intervendrían los factores citados de la sorpresa y el engaño, aunque sí puede presentarse como algo desatendido o desaprovechado por nosotros. Estas son las cualidades que debe poseer la oportunidad, para que el enemigo perciba en ella no una trampa, sino el beneficio apetecible e/o importante.

La debilidad es un buen cebo para el arrogante. La ganancia lo es para el avaricioso y/o minucioso. Una combinación de estos aspectos de la oportunidad es lo que utilizó Napoleón para desequilibrar a los aliados austro-rusos, preparándolos para vencerlos más fácilmente.

El Emperador ensambla su despliegue.

Las vanguardias de caballería francesa retrocedieron al contacto con las patrullas cosacas, cerca de Olmutz. Seguidamente Napoleón evacuó la villa de Austerlitz y, aún más demostrativamente, evacuó las alturas de Pratzen. Incluso llegó a ser especialmente cortés con el pedante enviado ruso conde Dolgorouki, escoltándolo personalmente hasta las avanzadillas francesas. Los aliados, tentativamente, le ofrecieron un armisticio, a la espera de dar tiempo a que se les unieran los archiduques Carlos y Juan, que se acercaban desde el sur con otros 122.000 austríacos.

El 1 de diciembre los aliados avanzaron desde Olmutz y ocuparon el Pratzen. Por su parte, Napoleón recibía el refuerzo de los cuerpos de ejército I y III, de los mariscales Bernadotte y Davout, que acudían desde las guarniciones de la línea de comunicaciones de Iglau y Viena, incrementando hasta los 73.000 hombres sus efectivos disponibles.

Napoleón iba ahora a ofrecer el cebo de un debilitado flanco derecho a los aliados, ya ansiosos por llegar a conseguir una victoria sobre el odiado joven emperador, que habían vislumbrado como posible. Además, la victoria y la penetración aliada en esa zona, tras sus líneas, cortarían a Napoleón la retirada hacia Viena. Y le dejarían aislado, en terreno hostil, rodeado de enemigos, sin refuerzos a mano, que ya habían acudido, y en enorme inferioridad numérica (sería un triunfo estratégico). Aquello era demasiado para el zar Alejandro (su presencia se inmiscuía necesariamente en la autoridad de un general en jefe en campaña) y para muchos jóvenes generales, que desoyeron los consejos de prudencia de Kutuzov. Asimismo, las dudas del emperador Francisco también podían ser ignoradas, porque ¾ partes del ejército aliado eran rusos.

A la derecha del despliegue francés, que se extendía unos 6 Km., el general Le Grand recibió sólo el esqueleto de una fuerza con el que mantener la línea del arroyo Goldbach y el pueblo de Zokolnitz, en la dirección de Viena, y se le prometió la ayuda de la división de Friand, del cuerpo de ejército de Davout. En el área de Santon, que fue fortificada, al norte, descansaba el flanco izquierdo francés, que estaba confiado al V cuerpo del mariscal Lannes, a parte de las tropas de Bernadotte y a una parte de la reserva de caballería, a las órdenes directas de Murat. Ambos flancos tenían una función defensiva. En el arroyo de Bosenitz, el pueblo de Puntowitz y la colina Zurland, de sur a norte, se concentraban el grueso de los cuerpos de ejército I y IV, éste a las órdenes del mariscal Soult, el resto de la caballería de Murat, la división de Oudinot, la reserva de artillería del Grande Armée y la Guardia Imperial.

El despliegue aliado se extendía más oblicuamente, a lo largo de unos 10 Km., desde el pueblo de Aujest Markt a las alturas de Goldbach. Era fuerte en su flanco izquierdo, muy reforzado en el centro y débil y alejado en el derecho. Éste último estaba cubierto de norte a sur por las fuerzas de Bragation, la caballería de Lichtenstein, concentrada junto a Austerlitz y el cuerpo de Constantine, como reserva central (la Guardia Imperial rusa, con 8.500 hombres de élite), al noreste de Krenowitz, que engranaba con el cuerpo de reserva de Kollowrath, al oeste de ese pueblo.

El plan de Napoleón preveía que, cuando los aliados se hubiesen lanzado sobre el flanco derecho francés, debilitando al máximo su centro al noreste y sudeste del pueblo de Pratzen, en persecución de la apariencia creada, el cuerpo de Soult avanzaría sobre la meseta donde se asentaba aquél, rompiendo el gozne del dispositivo aliado. El resto de las fuerzas que quedasen aún como reservas, penetrarían por la ruptura y envolverían hacia el norte o hacia el sur los flancos derecho o izquierdo aliados.

Según el plan aliado, más de la mitad de las fuerzas aliadas, al mando del general Buxhowden, romperían el frente del arroyo Goldbach, bloquearían la carretera de Viena y avanzarían hacia el norte, despejando todas las posiciones francesas. Poco después de la ruptura, la reserva del general Kollowrath, unos 15.000 hombres, descendería de las alturas de Pratzen para apoderarse de Puntowitz, rompiendo el gozne de la línea francesa. Una tercera fuerza, de menos de 18.000 hombres, a las órdenes del general Bragation y del príncipe de Lichtenstein, se acercaría a Santon y fijaría allí las fuerzas francesas.

Desarrollo de la batalla.

Hacia las 4 de la mañana del 2 de diciembre, primer aniversario de la coronación de Napoleón, los dos ejércitos comenzaron sus movimientos. Hacia las 9, con las tropas de Buxhowden totalmente empeñadas y habiendo descendido detrás de ellas una parte de la reserva de Kollowrath, situada en su centro, Napoleón ordenó el asalto de las alturas de Pratzen. Las dos divisiones del mariscal Soult ocuparon rápidamente la zona, sorprendiendo y condenando al ejército aliado.

A partir de ahora se trataba de atender, sin llegar a agotar las reservas, a las distintas crisis locales que emergerían sin dudar.

Los granaderos de Oudinot fueron enviados desde la colina Zurland a apoyar el flanco sur, donde se estaba librando la batalla principal. Bernadotte avanzó hasta el pueblo de Blaswitz, para cubrir el flanco norte de Soult. La caballería de Murat en la colina Santon tuvo que empeñarse contra la caballería de Lichtenstein, para apoyar a los novatos del cuerpo de Lannes, que vacilaban. Hacia las 10:30 Kutusov consiguió traer hacia Pratzen a parte de las fuerzas de su ala izquierda y Soult, atacado por tres lados, tuvo que empeñar a parte de la reserva de artillería para contener al enemigo con su fuego de atrición. Napoleón avanzó su cuartel general y la Guardia Imperial, la reserva aún no empeñada, hasta Putowitz, en las faldas de Pratzen.

Hacia la 1 de la tarde Constantine y su Guardia Imperial rusa atacaron a los cansados franceses en Pratzen. La primera línea francesa cedió. La caballería de la Guardia Imperial francesa, al mando del mariscal Béssiers y del general Rapp, atacó a los rusos y los pusieron en fuga. Y Bernadotte, desde Blauswitz, envió una división en apoyo del centro.

Las crisis tácticas habían sido superadas. Napoleón podía ahora rematar su triunfo y miró hacia el sur.

Las fuerzas restantes de Soult, de Le Grand y de Davout y la Guardia Imperial francesa atacaron concéntricamente a los dispersos hombres de Buxhowden. Hacia las 15:30 todo había terminado. Por su parte, el general Bagration se retiraba de Santon y Kutusov y los dos emperadores y sus séquitos huían desde Krenowtz y Austerlitz, protegidos por la Guardia Imperial rusa.

Resultados y Consecuencias. 

Los franceses habían perdido el 11,4% de sus hombres, unos 1.300 muertos y 7.000 heridos y desaparecidos. Las bajas aliadas fueron de 16.000 muertos y heridos y 11.000 prisioneros ilesos, que suponían el 32% de sus fuerzas. Además, se les tomaron 180 cañones y 45 banderas.

La Tercera Coalición había desaparecido en una brillante campaña con dos batallas. En la lejana Inglaterra, las noticias del desastre hicieron que William Pitt, perdidas sus esperanzas, dijese: «Guardad el mapa de Europa». Al cabo de pocos meses, murió.

Napoleón distribuyó amplias recompensas entre su Grande Armée: fueron concedidas pensiones para todas las viudas; los huérfanos fueron adoptados por él, que les permitió añadir Napoleón a sus nombres y, además, serían educados por el Estado; todos los mariscales y generales recibieron dos millones de francos en oro.

 

 

 

 

  

   

 

HEZBOLLAH.

, a la VANGUARDIA del nuevo “Totalitarismo Supranacional Antidemocrático Revolucionario” (el TSAR) del siglo XXI: el «Fundamentalismo Islámico Radical Intransigente» (el FIRI).
 
Brillantes, característicos y terribles orígenes.
La organización surge después de la invasión israelí del Líbano en junio de 1982. Aprovechando la gran confusión reinante por ello, entre las distintas facciones libanesas, los estados vecinos y las grandes potencias. Hezbolá va a prosperar en el vacío de poder y acción creado por la frustración de unos y el cansancio y el escepticismo de otros. Su catalizador va a ser la república islámica de Irán, que va a infiltrar, a través de la cordillera del Antilíbano hasta el altiplano de la Bekaa, a sus “voluntarios” capaces y motivados, a lo largo de los primeros meses siguientes a la invasión. No fueron demasiados. Pero sí los suficientes para adoctrinar, entrenar milicias armadas y patrocinar e impulsar la creación de grupos locales activos chiitas. Éste fue el núcleo primigenio de Hezbolá.
Al cabo de un año se desparramaban por Beirut y por el sur del país. Hezbolá se ha ganado una fama respetable, no sólo por emplear formas singulares de violencia, sino también porque rara vez desaprovecha una oportunidad importante o juega mal sus cartas. Ya en octubre de 1983, Hezbolá destrozó los planes y decisiones de los gobiernos estadounidense y francés, en una sola mañana de ataques suicidas contra los contingentes militares de esos países acuartelados en Beirut. Seguidamente se aseguró que el éxito de la retirada de las fuerzas sería irreversible, mediante una calculada campaña de secuestros y de toma de rehenes, con la ayuda de los iraníes, que alcanzó a otros países del Cercano Oriente. Al mismo tiempo, lanzó una campaña de guerra de guerrillas contra los israelíes asentados en el sur del Líbano, obligándoles a replegarse a una estrecha zona de seguridad lindante con su frontera. Los triunfos, a su escala, se acumularon hasta 1987. Esto le ganó nuevos enclaves y más miembros y simpatizantes, consolidando su implantación en los territorios chiíes. También se fue ganando inevitablemente una reputación temible, que hizo que su nombre quedara ya como sinónimo de terrorismo.
En 1987 terminó su período “antiguo heroico”. Las tropas sirias alcanzan Beirut oeste en febrero de ese año, decididas a aumentar y asegurar su influencia y su implantación en el país, al que consideran parte de la “Gran Siria”. Entonces, Hezbolá se ve obligado a emplear gran parte de sus energías en defenderse del doble “envolvimiento físico ideológico” generado por los sirios y por la organización chiita Amal, que es respaldada por Siria. Los primeros limitan la expansión territorial natural de Hezbolá. Los segundos compiten por la lealtad de los chiitas libaneses. Tras varios años de enfrentamientos entre ambas milicias armadas, finalmente Hezbolá llegó a fagocitar a Amal. 
 
El chiismo como cisma del Islam.
El Islam es, en su acepción más simple, una fe sencilla, con ritos externos y sociales bien definidos, fácil de seguir y cumplir. Los ritos son acciones sacralizadas por una religión y necesarios para que ella se imbuya en el alma personal y colectiva de los creyentes. En el Islam existen cinco grandes ritos, que se simbolizan en su iconografía por una mano abierta: La profesión de fe, corta declaración que abre a cualquiera la entrada al Islam; las 5 invocaciones diarias (el Salat) a Alá; el ayuno del mes de Ramadán (el Roza); la caridad (el Zakat) con los desvalidos, impedidos y pobres (por este orden) de la Umma (comunidad musulmana universal) y la peregrinación a La Meca o Hajj al menos una vez en la vida, si se poseen recursos, que se realiza en comunidad entre el séptimo y el décimo día del último mes del calendario lunar, Dhul i Hijja. La administración del Zakat corresponde a los ulemas o a los clérigos, según las sectas. Esto les da un poder y una independencia que ningún poder civil laico de los países musulmanes se ha atrevido nunca a cuestionar, no ya a enfrentar. 
La Yihad, la guerra santa, el esfuerzo de sangre en el sendero de Alá, va dirigida contra aquellos que amenazan la Umma. Estos pueden ser tanto los infieles hostiles externos, como los no musulmanes que conviven en “dar el-Islam”, las tierras donde la Umma domina políticamente, y que han roto su “pacto de protección” con ella. A éste tienen derecho teórico los judíos y los cristianos, como gentes citadas en el Corán y que detentan algunos de los libros considerados también como proféticos por el Islam. Se considera a la Yihad una obligación prácticamente igual a uno de los llamados Cinco Pilares del Islam, ya citados. El Corán tiene numerosas aleyas o versículos que prescriben y alientan la lucha armada en el camino de Alá.
Existe una gran diferencia ideológica y práctica entre el sunismo y el chiismo. Éste se siente perseguido, en razón de la ortodoxia dinástica e ideológica que proclama y defiende. El cisma en el Islam se incoa a partir del cuarto califa, Alí, primo, yerno y compañero del Profeta. La muerte de su nieto Hussein en la  batalla de Kerbala (Irak), en el año 680, marcará el principio real del cisma entre los chiíes y aquellos a quienes se llamará más tarde suníes. Anclado en el pasado original, el chiismo no evoluciona y admite menos fuentes de revelación, como parte de sus señas de identidad. Así, asume históricamente una actitud fatalista, pasiva, incluso de sufrimiento físico por ello, a la espera del retorno del último (califa) imam desaparecido, el séptimo desde Hussein. Imam es el nombre que toman los grandes guías político religiosos en el chiismo. Aquél, que está escondido, no muerto, regre-sará como Mahdi (el guiado por Alá), en un momento dado de la Historia, para hacer triunfar a la Umma ortodoxa (los chiíes). Pero también se han dado en el chiismo casos de acción insurgente, incluso con cierto éxito e implantación popular activa, como en el Irán de Jomeini, o en El Líbano con Hezbolá o partido de Alá. Los chiíes constituyen hoy alrededor de un 12% de todos los musulmanes. Son mayoritarios en Irán, Azerbaiyán, Irak, Bahrein y en el sur del Líbano. Existen minorías chiíes significativas en otros países como Siria, Afganistán y Pakistán.
Como resumen de sus actitudes hacia su exterior, las otras religiones mundiales e ideologías políticas extrañas, podemos decir que con el chiismo es necesario negociar hoy en día desde una posición de determinación y fortaleza. Que les transmita convencimiento y seguridad y les genere respeto en el adversario interlocutor. Por su parte, el sunismo está más preparado para tratar y aceptar la convivencia pacífica y las relaciones de todo tipo con otras religiones e ideologías, al menos en determinados momentos y países.
La concreción de la ideología política. Los mecanismos de captación de activistas y sus bases sociales.
Hezbolá ha renunciado a dar su lealtad al Líbano e incluso, como podría intuirse, a Irán, como estados modernos. En su pensamiento ideológico no hay cabida para los naciona-lismos árabes o persas. Estos sólo dividen a los musulmanes (la Umma), mediante fronteras artificialmente creadas por intereses espurios, lejos de aquella realidad socioreligiosa. Un claro ejemplo del rechazo al panarabismo lo tenemos en el discurso pronunciado por el jefe local árabe chií del sur del Libano, hace bastantes años, durante la visita a la zona del encargado de negocios iraní en Beirut: “Aquí no existe la hermandad árabe o el sentimiento nacionalista. Los árabes jamás nos han ayudado, a pesar de la continuación de la crisis que padecemos. Ahora ellos cooperan con Satán, que también trajeron a nuestro país. ¿No es el Islam el que ha traído aquí al hermano Nurani (el iraní visitante)? ¿Dónde están los árabes? ¿Por qué ha venido un persa, pero no un árabe, de nuestra raza? Esto demuestra que el verda-dero lazo entre los hombres es aquél de las creencias y los pensamientos. No tenemos otra solidaridad o un común denominador con nadie que no crea en Alá y en su Profeta”. En el léxico de Hezbolá, a la república islámica de Irán se le llama “Iran el-Islam”, indicando que Irán es sólo una provincia del gran “dar el-Islam”, el futuro califato mundial, la Umma en acción, en su versión chiita.
Al contrario de lo que algunos deducen, la visión hostil de Hezbolá hacia Occidente se deriva más de los dogmas político religiosos de la organización islamista totalitaria, que de las políticas exteriores de las potencias democráticas. Durante la corta guerra de 2006, Hezbolá condujo su campaña operativa con un elevado conocimiento estratégico y táctico y gran profusión de armamento convencional. Sus ideólogos entienden y valoran su “esfuerzo de sangre” como parte de la guerra del Islam contra los infieles. Una guerra general sin fronteras convencionales. Y cuyo objetivo es, primero, redefinir el mapa de Oriente Próximo según aquellos intereses, y, finalmente, llegar a establecer un orden mundial islámico ortodoxo.
Los pensadores de Hezbolá no consideran al Líbano como una realidad posible ahora. Sólo cuando se elimine la influencia occidental en la zona y se destruya a Israel, podrá tener entidad propia un Líbano musulmán. Para Hezbolá el mundo occidental es uno en su ene-mistad y hostilidad hacia su visión de unidad mundial islámica. En ese rompecabezas deli-rante, los Estados Unidos (el Gran Satán) son el mando de esa conspiración y su campaña agresiva. En ellas Israel es un arma más contra los musulmanes. Sólo que es muy activa, cercana y, hasta ahora, muy eficaz. No estamos olvidados los otros países modernos demo-cráticos en ese papel atribuido y sellado a nuestro pesar. Francia, Alemania, Gran Bretaña, etc., e incluso Rusia y, últimamente, China son socios, correligionarios, colaboradores, ami-guetes de Satán. Esto de “Satán y compañía” le da unidad de propósito y coherencia a Hezbolá. Sólo la “unión del Islam” puede derrotar a esa tremenda confederación de infieles. Y de aquí, por ejemplo, el reconocimiento de Hezbolá al Irán islámico militante y provocador, como parte de aquélla.   
El reclutamiento de activistas y simpatizantes se realiza también a través de las estructuras sociales naturales del Líbano, a saber, el vecindario, el poblado, el clan y la tribu. Así, en sitios donde la lealtad es dada tradicionalmente al clan, como en las partes del sur del país o de la Bekaa, lo común es que un clan en masa se integre a la vez en Hezbolá. Y así sirven también a los intereses materiales colectivos, concretados, por ejemplo, en programas de “desarrollo o reconstrucción” con financiación foránea. Esto lleva a que en las zonas mencionadas existan ciertas colectividades, áreas, poblados que se identifican totalmente como enclaves de Hezbolá, y que constituyen núcleos de reclutamiento naturales de la organi-zación. Los barrios del sur de Beirut, que en su época original eran meros asentamientos de chabolas, están habitados por individuos relativamente pobres, que en su día emigraron desde el valle de la Bekaa o desde el sur del país a la capital. Buscaban esa mejora en sus condi-ciones de vida que el campo atrasado no les daba. Pero que tampoco la concentración de financiación, capital y tecnología de la capital y su funcionamiento, ni los sobresaltos bélicos periódicos les dieron o les facilitaron. Aquéllos conservaban sus lazos de tribu y de clan con su tierra, y también fueron fácil presa de los clérigos de Hezbolá. Éstos predicaban incan-sablemente en las mezquitas, las concentraciones de todo tipo, los funerales y las bodas. Dondequiera que una multitud se formara o reuniera para cualquier actividad social de masas.  

Las características socio religiosas totalitarias de Hezbolá.
Hezbolá se ha configurado y establecido como una sociedad musulmana clásica, integrada, completa y autosuficiente. Se ocupa de todo y atiende a todos. En todos sus períodos de paz ha invertido sus esfuerzos y medios, en mejorar y consolidar sus capacidades económicas y su arraigo social en sus bases. Claro que la producción en sus territorios de los bienes y servicios necesarios en una sociedad moderna, no es suficiente. Y sus métodos locales y poco integrados son costosos en recursos y poco eficientes en relación con los resultados. El único recurso productivo sobreabundante es el tiempo de sus habitantes. Pero si no hay creación de bienes y servicios, no hay posibilidades de sustento y de supervivencia, y no digamos de progreso y cultura. Esto se compensa con los fondos que fluyen generosa-mente desde Irán, junto con armas ligeras y pesadas de infantería, minas y cohetes de artillería reactiva. Aquéllos son como un impuesto religioso revolucionario que pagamos los compradores del petróleo crudo iraní. El yugular estas vías de aprovisionamiento de armas, mercaderías y financiación es un objetivo estratégico de primer orden para los israelíes.
Los gobiernos laicos o nacionales libaneses han fallado en atender y proteger a toda su población. Siempre han sido débiles, muchas veces más preocupados de su supervivencia, en los torbellinos periódicos de incremento del desorden civil, la anarquía o el enfrentamiento sectario entre las distintas religiones y sus ramas y etnias que habitan en El Líbano. Hezbolá se ha ocupado de levantar, dotar de medios materiales y humanos, y mantener escuelas, hospitales y centros locales de distribución para los habitantes de las zonas que controla. Hezbolá prima a las familias de los muertos o heridos graves o a los damnificados en sus negocios, propiedades y viviendas por el cese o la detención de sus actividades o por la destrucción o el daño de esos bienes, en sus enfrentamientos con Israel.
En Hezbolá se da un fenómeno fuerte integrador de fanatismo: el Paraíso prometido ya está aquí o, al menos, al alcance de la mano del simple creyente fiel. Consiste en integrarse en la Umma y cumplir unos preceptos claros y sencillos (véase más arriba). Luego les predican que el Corán dice que si pelean en el “esfuerzo” de Dios, Dios “les reforzará en su resolución y les dará la victoria” (ojo, a la Umma). Y a los que mueren en ese camino de rosas, el premio inmediato y seguro es el “jardín de las huríes” por un tiempo indefinido (ojo, no necesariamente eterno). Donde todos sus apetitos sensuales serán satisfechos a ésa, su escala personal mundana. Y los que no caen, especialmente si se trata de las familias o los clanes más antiguos de la “comunidad”, verán incrementada su riqueza material con buena parte del botín de guerra tomado a los infieles. Es todo un programa completo, sencillo, alcanzable, coherente y satisfactorio, sobre todo para los oprimidos, los sin salida, los agobiados, los perseguidos y los resentidos.

El espacio geográfico militar libanés.
El territorio libanés está casi enteramente formado por las cordilleras llamadas del Líbano y del Antilíbano y sus estribaciones. Ambas se extienden de norte a sur, paralelas a la costa y separadas por la depresión relativa de Bekaa, que es realmente un altiplano. La cadena del Antilíbano, que forma la frontera con Siria, es algo más baja; su cima culminante, el Hermón, tiene unos 2800 m. de alto. La cordillera del Líbano, cuya altura culminante es el Gurnat al Sauda, con unos 3100 m. de altura, deja una estrechísima franja llana a todo lo largo del litoral mediterráneo, de unos 10 Km. de ancho como máximo. Ésta se divide en la llanura de Akkar, al norte, en torno a Trípoli y la llanura de Tiro, al sur de Beirut, la más ancha. El clima de las montañas es de extrema rigurosidad invernal, ya que las alturas aíslan el interior del país de las suaves y cercanas influencias marítimas, que sólo benefician a las llanuras costeras.
La depresión de la Bekaa es una dura estepa, casi como los desiertos arábigos que alcanzan a Siria, donde no son suficientes los regadíos del Orontes y del Litani, que la recorren parcialmente. El primero corre de sur a norte, desde Laboue hasta desembocar en el lago Homs, ya en Siria. El segundo, más largo y caudaloso, corre de norte a sur, naciendo cerca de la ciudad de Baalbeck, hasta el castillo de Beaufort. Aquí hace un brusco giro de 90º, libre ya de las montañas que lo encajonaban, y va a dar en línea recta y con un recorrido final de unos 25 Km. al mar Mediterráneo.
Uno de los accesos estratégicos al interior del Líbano, desde su frontera sur con Israel, de apenas unos pocos Km. de ancho, permite alcanzar rápida y fácilmente a unas fuerzas mecanizadas modernas las principales ciudades costeras de ese país, aprovechando la buena transitabilidad que a ellas les ofrecen las estrechas y alargadas llanuras litorales. El terreno llano o suavemente ondulado de ellas es especialmente favorable para el ataque de fuerzas interarmas o de armas combinadas, incluso aunque aquél esté preparado para el rechazo fijo. Éste acceso está abierto y diáfano para el Tsahal.
El otro acceso al interior profundo del Líbano permite llegar a la extensión del altiplano de la Bekaa. Es un área montañosa de unos 650 Km2., hasta Hasbaya aproxima-damente, con curvas de nivel bastantes suaves, que van desde los 400 m. a los 900 m. sobre el Mediterráneo. Por él se alcanzaría la frontera norte del país con Siria, que es la entrada natural de las fuerzas regulares intervencionistas imperialistas sirias en el Líbano. También desde la Bekaa se podrían bloquear todos los pasos de contrabandistas a través de la cordillera Antilíbano. Éstos sirven de entradas clandestinas para el abastecimiento de Hezbolá con armamento iraní, especialmente los cohetes balísticos mejorados. Con los que contó con profusión escandalosa y exhibición inagotable en la corta guerra del verano de 2006. En este acceso están asentadas a horcajadas y apoyadas en él, las mejores fuerzas semiiregulares ligeras de Hezbolá. Sus alturas suaves y medias de color gris pálido les ayudan a formar una gran “región de defensa” semimóvil, extensiva, engañosa y complicada, que busca enmarañar y castigar a las fuerzas del Tsahal. Las cuales están acostumbradas y entrenadas para la maniobra rápida, favorable, potente, decisiva y con pocos costes de todo tipo, en sus operaciones de fuerzas mecanizadas.

Principales características favorables de los combatientes de Hezbolá, para poder sostener en sus términos semiirregulares una guerra con el Tsahal.
Hezbolá cuenta con una importante simpatía entre sus seguidores chiíes para sus obje-tivos socio religiosos. Aquéllos habitan sus “bases” estables, numerosas y extensas. Hezbolá tiene una red popular de apoyos y de inteligencia bien desarrollada. Las “bases” de Hezbolá le permiten tener un acceso fluido y elevado a la comida, los abastecimientos y los reequipamientos necesarios para sus enfrentamientos irregulares. Hezbolá cuenta con mandos carismáticos, alumbrados por su raíz religiosa.
Los guerrilleros poseen una capacidad táctica importante, desarrollada en los entrena-mientos y los combates a lo largo de los años. Sus fuerzas principales no son una milicia religiosa, sino que se equiparan más bien a una infantería ligera semirregular. Las fuerzas semirregulares de Hezbolá tienen una alta motivación ideológico religiosa y una firme voluntad de aceptar, al menos temporalmente, elevadas pérdidas y penurias en la lucha.
El terreno en el que pelean y que defienden es montañoso, pero no inclemente, ni excesivamente abrupto. Esto les brinda ocultamiento de las vistas y fácil protección, con algunas obras de campaña, de los fuegos pesados. Asimismo, dificulta el avance enemigo, lo canaliza a las vías existentes (las cunetas tienen demasiada pendiente o son reforzadas con cortaduras) y permite someterlo en la profundidad del despliegue a numerosas y escalonadas emboscadas de fuego antitanque y de armas pesadas de infantería. Las zonas defensivas diferentes cuentan con sucesivas posiciones de defensa preparadas, donde se repliegan los semiirregulares si es necesario. Los soldados israelíes no son entrenados para combatir rápidamente y con éxito contra estas formas de lucha de rechazo. Una de las armas más nombradas en Occidentes, los Improviced Explosive Devices, que dicen que les facilita Irán, no son más que variantes de las armas de carga hueca antitanque. Las emplearon por primera vez los paracaidistas alemanes contra las casamatas y reductos que no se rendían del fuerte belga de Eben Emael, en mayo de 1940. Con la parte de abajo (el embudo) de una botella de Coca-Cola, fundido el vértice que queda al cortarlo y relleno de explosivo convencional, es posible hacer una sencilla, limitada y barata bomba de este tipo.
Con el fin de hacer frente a la realidad de la presencia de milicias activas de los otros grupos rivales (palestinos, catervas encanalladas de Al Qaida) en El Líbano, Hezbolá está entrenando además nuevas milicias en sus territorios. Sus funciones son controlar a los posibles rivales y defender agresivamente sus enclaves. Los valiosos semiirregulares los destina al hostiga-miento enervante de Israel y como reserva operativa localizada en la Bekaa, al norte del castillo de Beaufort.

La Yihad o Guerra Santa Musulmana.

¿Cómo se interpretó e interpreta hoy en día?  ¿Qué papel tienen en ella los terroristas?  ¿Es posible llegar a una convivencia pacífica con la mayor parte del Islam?  ¿Cómo podemos controlar a los imames, los predicadores y lectores de las mezquitas, casi siempre carentes de una formación única, canónica y fiable en el Noble Corán y la Sunna del Profeta?  ¿Qué pueden hacer realmente los ulemas y los muftíes (los doctores de la Ley Islamica; no hay teologos, porque Allah es inasequible) para controlar el «Terrorismo en el nombre del Islam” y establecer una paz segura del Islam con todos los pueblos del Mundo?

¿Qué es y qué significa la Yihad en el contexto de la revelación musulmana?

El Islam es, en su acepción más simple, una fe sencilla, con ritos externos y sociales bien definidos, fácil de seguir y cumplir. Los ritos son acciones sacralizadas por una religión y necesarios para que ella se imbuya en el alma personal y colectiva de los creyentes.

En el Islam existen 5 grandes ritos, que se simbolizan en su iconografía por una mano abierta:

La profesión de fe, corta declaración que abre a cualquiera la entrada al Islam; las 5 invocaciones diarias (el Salat) a Alá; el ayuno del mes de Ramadán (el Roza); la caridad (el Zakat) con los desvalidos, impedidos y pobres (por este orden) de la Umma (comunidad musulmana universal) y la peregrinación a La Meca o Hajj al menos una vez en la vida, si se poseen recursos, que se realiza en comunidad, congregándose modernamente varios millones de personas simultáneamente, entre el séptimo y el décimo día del último mes del calendario lunar, Dhul i Hijja.

La Yihad, la guerra santa, el esfuerzo de sangre en el sendero de Alá, va dirigida contra aquellos que AMENAZAN la Umma. Estos pueden ser tanto los infieles hostiles externos, como los no musulmanes que conviven en dar el-Islam, las tierras donde la Umma domina políticamente, y que han roto su «pacto de protección» con ella. A éste tienen derecho teórico los judíos y los cristianos, como gentes citadas en el Corán y que detentan algunos de los libros considerados también como proféticos por el Islam.  Se considera a la Yihad una obligación prácticamente igual a uno de los llamados Cinco Pilares del Islam, ya citados. 

El Corán tiene numerosas aleyas o versículos que prescriben y alientan la lucha armada en el camino de Alá. En boca de un imam o predicador, el que dirige los rezos y lecturas en la mezquita y cuyas credenciales no son tanto una exquisita formación islámica de varios años en una madrasa (escuela coránica) acreditada, sino poseer más bien una empatía con su comunidad y un cierto don de palabra, estas indicaciones absolutas, directas y reiteradas pueden resultar incendiarias.

El terrorista marroquí El Chino, que se suicidó luego en Leganés, presidió varias veces, según se dijo, la oración en la mezquita de la M-30. ¿Era un cumplidor del Noble Corán el imam El Chino?

Sura, 4 aleya 33 (29) «…Oh, creyentes… no os matéis a vosotros mismos…».

2, 10 (11) «Cuando se les dice: No cometáis desórdenes (voz con la que se definen los crímenes) en la tierra, ellos responden: Lejos de eso, introducimos en ella el buen orden (el bien)». 2, 11 (12) «¡Ay!, cometen desórdenes, pero no lo comprenden».

 

28, 77 «Al igual que Alá hace el bien, haced también vosotros el bien y no fomentéis la corrupción (el mal)» (asesinato de inocentes y de gentes que os acoge –las tierras de dar el-ahd-, borracheras, drogas, daños innecesarios de las cosas).

 

Hemos tomado respetuosamente dos traducciones del Noble Corán para realizar una SELECCIÓN de las aleyas que tratan sobre la Yihad: una, más antigua y la otra, editada en Estambul en 2002 (sus versículos están entre paréntesis; si no aparecen, coinciden las numeraciones). Prescindimos de la sunna (tradición) del Profeta, que puede ser objeto de controversia acerca de su legitimidad legal con los chiíes y otros grupos menores.

Sura 2, aleya 186 (190) «Haced la guerra santa por la causa de Alá contra los que os hagan la guerra».

2, 187 (191) «Matadles dondequiera que los halléis y expulsadles de donde ellos os hayan expulsado (¿Andalucía, Sicilia, los Balcanes? Pero, ¿llegaron acaso ellos primero allí?)».

2, 189 (190) «Combatidles (a los infieles) hasta que no haya ya idolatría y toda adoración sea dada a Alá». Se repite casi exactamente en 8, 40 (39).

2, 212 (216) «Se os ha prescrito la guerra y vosotros le habéis tomado aversión».

2, 214 (217) «La tentación de la idolatría es peor que la carnicería. Los infieles no cesarán de haceros la guerra mientras no os hayan hecho renunciar a vuestra religión, si pueden».

2, 215 (218) «Los que abandonan su país y combaten en el sendero de Alá (la Yihad) pueden esperar su misericordia».

4, 7 (69) «Los que obedezcan a Alá y a su Mensajero entrarán en la sociedad de los justos, de los mártires, de los virtuosos, a quienes Alá ha colmado con sus beneficios».

4, 74 «Que combatan en el camino de Alá aquéllos que vendan la vida de este mundo por la Última. Y a quien combata en el camino de Alá, ya muera o resulte victorioso, le daremos una enorme recompensa».

4, 79 (77) «…han exclamado: Señor, ¿por qué nos ordenas la guerra? …Respóndeles: El goce de la vida de aquí abajo es poca cosa; la vida futura es el verdadero bien para los que temen a Alá. Aquí no os engañarán ni en una sola brizna».

4, 105 (104) «Y no flaqueéis en perseguir a esa gente. Si os doléis, también se duelen ellos, pero vosotros esperáis de Alá lo que ellos no pueden esperar».

9, 39 «Si no marcháis al combate, Alá os castigará con un castigo doloroso: os reemplazará por otro pueblo».

9, 92 (91) «Los débiles, los enfermos, los que no tienen medios no estarán obligados a ir a la guerra, con tal que sean sinceros respecto de Alá y de su Mensajero».

(La obligación de la Yihad se hace recaer prácticamente en la Umma, que debe aportar así un número adecuado de muhaydines).

9, 124 (123) «¡Oh, creyentes!, combatid a los infieles que os rodean: que hallen siempre en vosotros una acogida ruda».

47, 4 «Cuando encontréis infieles, matadles hasta el punto de hacer con ellos una carnicería y encadenad fuertemente a los cautivos para impedirles huir».

47, 37 (35) «No mostréis cobardía y no llaméis a los infieles a la paz cuando sois los más fuertes».

 

Las principales ramas del Islam y su ideología.

El sunnismo, que siguen el 90% de los musulmanes actualmente, acepta también como revelación la tradición (la sunna) del Profeta, que son sus hechos y sus comentarios o hadices. El mayor o menor rigor en la selección y aceptación de esta tradición caracterizan a tres de sus escuelas teológicas, fundadas a caballo entre los siglos VIII y IX.

La escuela más abierta y flexible, la chafií, fundada por el palestino al-Chafii, muerto en El Cairo en el 820 a la edad de 53 años, nos abre una puerta esperanzadora a la evolución pacífica del Islam. Ella acepta también el consenso de los sabios de la comunidad y el razonamiento analógico o qiijas, como vías correctas para la adaptación del Islam a todos los tiempos y lugares, desde su «origen rural, analfabeto, pobre, medieval y rodeado de hostiles». Para ello parte del hadiz «Alá reconoce el bien en lo que los musulmanes han juzgado como tal».

Existe una gran diferencia ideológica y práctica entre el sunnismo y el chiismo. Ëste se siente perseguido, en razón de la ortodoxia dinástica (el cisma surge a partir del cuarto califa, Alí, primo, yerno y compañero del Profeta) e ideológica (admite menos fuentes de revelación) que proclama y defiende. Así, asume históricamente una actitud fatalista, pasiva, incluso de sufrimiento físico por ello, a la espera del retorno del (califa) imam desaparecido (ojo, nombre que toman los guías político-religiosos en el chiismo). Éste vendrá como Mahdi (el guiado por Alá), en un momento dado de la Historia, para hacer triunfar a la Umma ortodoxa (ellos).

Pero también se han dado en el chiismo casos de acción insurgente, incluso con cierto éxito e implantación popular, como en el Irán de Jomeini, en El Líbano con Hezbolah o partido de Alá.

Parece claro que el sunnismo está más preparado para tratar y aceptar la convivencia pacífica y las relaciones de todo tipo con otras religiones e ideologías políticas, al menos en determinados momentos y países. Y que con el chiismo es necesario negociar hoy en día desde una posición de más determinación y fortaleza.

 

El radicalismo violento musulmán moderno y sus posibles encauces y soluciones hacia una convivencia pacífica y respetuosa.

Los insurgentes radicales islámicos se dedicaron entre los años 60 y 80 a atacar a los que calificaban de gobiernos musulmanes corruptos y falsos, socialistas u occidentalizados y liberaloides. Su fortuna fue poca para todo el esfuerzo: la retirada de los soviéticos de Afganistán, con el soporte logístico occidental, y la toma del poder en Sudán, guiados por al-Turabi, al consiguir hacerse fuertes en su Ejército, lo cual es aún un caso único. A partir de los 90 el objetivo es Occidente.

 

Sus características operativas actuales son:

Su brutalidad innecesaria e indiscriminada, que los descalifica ante su religión. Ya vimos un mínimo ejemplo de 4 aleyas morales importantes que desprecian y desacatan, sin que Alá las hubiese cambiado para ellos. Sura 2, aleya 100 (106) «Nosotros no abrogamos ningún versículo de este libro, ni haremos borrar uno solo de tu memoria, sin reemplazarlo por otro igual o mejor».

La ausencia absoluta de ulemas y muftíes venerables y piadosos a su lado.

Su gran descentralización operativa por la universalidad de la Umma, que trasciende la idea de nación o raza, pero que les impide conseguir objetivos estratégicos, aunque sus acciones puntuales sean importantes, dolorosas, temibles.

Su fracaso en incorporarse activa y firmemente a un grupo social amplio, que dé cobertura e impulso permanente a su movimiento. Los activistas más alienados se suelen ir aislando progresivamente de la sociedad (al menos, emocional e ideológicamente), aunque «vivan» dentro de ella, en aras de sus métodos violentos, a los que sacrifican todo por la eficacia. Siguen un proceso de segregación, purificación (en sus improvisados ritos no ortodoxos ayunan, emplean agua de lugares sagrados y banderolas verdes con inscripciones de las aleyas que les favorecen), consagración y radicalización, hasta llegar a la muerte e incluso al suicidio en sus acciones puntuales. Y entonces se extinguen, como débiles, estériles y desviados que son, lejos de la Umma y de sus intereses reales.

Su afán de publicidad, al que Occidente colabora insensible, necio (es desconocer lo que debería saber) y gustoso.

Su objetivo de golpear al gobierno que sea, puesto que el califato radical y agresivo en dar el -Islam no existe hoy en día.

 

Ante ese terrorismo (acciones de guerra contra objetivos generales, inocentes e indiscriminados) propio, el mundo islámico se paraliza y no sabe qué decir o hacer. Afirman los portavoces e intelectuales que el Islam es paz y tolerancia. Pero esto no es totalmente cierto, como vimos antes. La mayoría de los musulmanes se distancian de los atentados por oportunismo, para proteger al Islam, preocupados por el creciente rechazo que sufre en Occidente. Pero, ¿cuándo intervienen en la polémica los ulemas o los muftíes? Casi nunca.

No se ha dado en el Islam una reflexión profunda sobre la oportunidad política y religiosa de la violencia. ¿Alguien conoce a pacifistas islámicos activos? No se trata de que reaccionen los intelectuales laicos musulmanes. Éstos no son operativos de la manera que conocemos en Occidente, ya que para un buen musulmán la política, la sociedad y la religión forman una trinidad única, excluyente e inseparable, establecida por Alá. Además, el fracaso social y político de los intelectuales laicos árabes quedó refrendado con el de las élites nacionalistas, izquierdistas y europeizadas, que impulsaron la independencia de las distintas naciones árabes tras la II guerra mundial.

 

El Islam tiene que asumir que la Yihad fue necesaria para la instauración y la defensa de la primitiva comunidad de creyentes, estableciendo el Profeta el estado islámico a partir de la destrucción violenta de la jahiliyya (la barbarie existente anterior al Islam) árabe. Y aún pudo ser útil la Yihad para su RÁPIDA extensión por el mundo, por el estado existente de cultura y desarrollo de las civilizaciones medievales. Pero que su oportunidad histórica no existe actualmente y entonces debe ser reemplazado por «otro tipo de ESFUERZO en el camino de Alá», cuyo concepto ya existe en la sunna y que podría ser retomado y proclamado por los ulemas y los muftíes piadosos, que son los ideólogos del Islam verdadero y perenne. Y, por cierto, los mismos gozan de una independencia política, social y económica amplísima: son respetados y/o temidos por los gobiernos en sus respectivos países, y suelen ser los que administran el zakat o las limosnas canónicas.

Ya desde el surgimiento de las 4 principales escuelas teológicas sunnies citadas, cobró fuerza el principio del esfuerzo de reflexión personal, el ichtihad, en el Islam. El ichtihad va a permitir el desarrollo de la cultura árabe, tanto en lo tocante a los aspectos civiles (ciencias, comercio, literatura, arte) como al enriquecimiento de su teología; es la base de jurisconsultos como al-Chafii. El ichtihad es fuente de lucidez, creatividad, enriquecimiento, progreso y paz en el camino del esfuerzo personal y colectivo hacia Dios (esto es el núcleo y la razón del Islam), cuando ya la Umma se ha extendido y multiplicado enormemente por el mundo.

Hacia el siglo XI (siglo V de la hégira o marcha a Medina), los teólogos cierran la puerta al ichtihad. El enfoque metodológico islámico se altera: a partir de entonces, se imita, se repite, se abusa de los compendios.

 

¿Sería posible que los más preclaros y lúcidos teólogos y jurisconsultos del Islam valoraran y enfrentaran los tremendos problemas internos y externos, de convivencia, a los que se enfrenta la Umma?

¿Sería posible que aceptaran utilizar (ya sabemos que no es nada nuevo) la reflexión a partir de las fuentes canónicas, como instrumento de avance, adaptación, relaciones externas y perfección en el tiempo de la comunidad islámica?

¿Sería posible que predicaran contra la violencia gratuita y estéril que se ejerce en nombre del Islam por unas muy minorías alucinadas?

¿Sería posible que controlasen la calidad de la formación de los imames en los distintos países y la exclusión de sus nobles funciones, de los advenedizos que, sirviéndose de la dirección de la oración, predican ideologías fanáticas, desviadas, sin futuro real y criminales?

¿Sería posible que declararán que los intereses del Islam y de la Umma tienen a España y al resto de Europa como buenos amigos, parte de dar el-ahd, los países donde la Umma no domina políticamente, pero está en paz con sus habitantes y puede realizar sus actuaciones y ritos?

Algunos de los más alocados guerrilleros islámicos fueron los argelinos de los años 90. Sin ser ni siquiera estudiosos del Islam y con intereses muy terrenales, se excomulgaban (de la Umma) unos grupos a otros en su delirio. El takfir o anatema se deriva de kfur o impiedad. Ésta se relaciona directamente con el caos religioso o jahiliyya anterior al Islam. Por él se declara impío a alguien que es o pretende ser musulmán y se le destierra, al menos moralmente, de la Umma.

¿Sería mucho pedirle a los ulemas que utilizaran la institución del takfir contra los más recalcitrantes, peligrosos y criminales terroristas, que actúen desviados perversamente (con malicia o tras ser reconvenidos sin resultado) en nombre del Islam?