LA SORPRESA MILITAR: conceptos, efectos, realización y tipos. 2ª PARTE.

(CONTINUACIÓN)

 

Los tres regimientos de caballería de la brigada contaban con 27 oficiales, 228 suboficiales y 1.740 soldados, montados en caballos alemanes. Se procuró que los oficiales y suboficiales y todos los hombres posibles portasen subfusiles o metralletas MP-38 o MP-40 de 9 mm, en vez de las carabinas K98 de 7,92 mm. Las armas pesadas de infantería eran 30 ametralladoras pesadas (MG-34 sobre trípode) y 72 ametralladoras ligeras (MG-34 con bípode). Su fuego pesado de apoyo orgánico lo proporcionaba una batería de 6 obuses ligeros de 75 mm, para cada uno de los tres regimientos hipomóviles. Como apoyo externo tendría fuego artillero, tanto centralizado, como de las divi-siones situadas en sus flancos, para lo que la acompañaban los correspondientes observadores y oficiales.

Resultado de imagen de carretas del país soviéticos Carretas del país avanzando por una llanura…

En apoyo también contaban con una compañía de ingenieros (pioneros) y una compañía sanitaria. Mediante un parque de carretas del país, arrastrada cada una por una pareja de caballos nativos, se llevarían los abastecimientos, repuestos, municiones, fuerzas médicas, etc., de la brigada en los terrenos difíciles. También contaba con otra columna de abastecimiento motorizada.

La naturaleza, la estructura de la brigada y sus soportes o apoyos constituían ele-mentos que contribuían a la simplicidad de la misión, ya que se adecuaban perfectamente a ésta. Incluso, como ya veremos, recibió el apoyo de una compañía de tanques (14 tanques) para el ataque, cuando la exploración vio que era posible que se trasladasen hasta la irrupción.

Otro de los factores esenciales que vemos actuar ya antes de la concepción de la operación es la inteligencia, como el conocimiento elaborado más completo del enemigo y de las características de la zona de operaciones, adquirido a través de todas las unidades, las agencias y los recursos disponibles en cualquier nivel jerárquico propio, continua y debidamente actualizado e informado. Ello permitirá definir la misión, adscribir los medios y unidades, fijar los entrenamientos, ajustar adaptaciones o cambios en los planes, etc.

Otro factor imprescindible en estas operaciones extraordinarias o heterodoxas, el entrenamiento y el ensayo de la misión, tampoco fue descuidado. La brigada fue entrenada entre 4 y 6 semanas, antes de su activación, en terrenos similares a los de su zona de operaciones futuras y distintos de ella, cumpliendo durante el mismo el factor seguridad.

El entrenamiento de su empleo con tanques no fue hecho, porque no estaba previsto su empleo. Y uno de los problemas que surgieron durante la operación fue que la caballería se adelantaba a los tanques en su misma agrupación de marcha y otro que la comunicación entre jinetes y tanques fue mala. En la espesura de los bosques salvajes, las radios inalámbricas no funcionaron bien y hubo que emplear la telefonía por cables existente. Pero éstos no bastaron para mantener todas las comunicaciones necesarias entre las pequeñas unidades atacantes.

Resultado de imagen de frente del este 1942

Una característica del entrenamiento en estas misiones especiales, en las que la innovación suele ser un rasgo definitorio, es que aquél debe ser lo más completo posible, de acuerdo a las peculiaridades de aquéllas. Y un ensayo general, incluyendo el tiempo total previsto, suele ser necesario, por ejemplo, para comprobar la resistencia de determinados equipos y no solamente su buen funcionamiento, como se verificaría en un ensayo parcial o incompleto.

La brigada se situó en sus posiciones de partida unos 10 días antes de iniciar la marcha hacia el contacto, integrándose en el dispositivo de la 5ª división panzer, ya presente. Los soviéticos no fueron capaces de detectar la activación de esta unidad, por lo que el factor seguridad quedó, junto con lo expuesto arriba, cumplido.

Inmediatamente sus miembros, con la ayuda de tropas de tanques, realizaron con toda precaución una exploración intensa del terreno intermedio y de las posiciones enemigas (avanzadas de combate y límite anterior). De ella se dedujo que el apoyo de tanques en el ataque era posible (en un sector estrecho), si se realizaba la necesaria adecuación en los caminos/sendas del terreno de acceso. Esta innovación más añadiría una importante capacidad de choque y de fuego pesado directo al ataque, especialmente en la irrupción y en la lucha por las posiciones y en el interior operativo de la zona de defensa soviética (artillería, unidades en desorden o en retirada, transportes, abastecimientos, etc.)

El factor sorpresa se iba a lograr por la acción táctica innovadora e inesperada en el “campo de acción” elegido para el ataque. Hemos de considerar que los soviéticos están preparados, incluso fortificados y esperan el ataque, ya que el tiempo o momento era más o menos previsible. Y los soviéticos habían demostrado desde el principio de la guerra que eran maestros en la defensa y el enmascaramiento de posiciones. Pero el ataque alemán se produce con unos medios y en un lugar totalmente inesperados, dislocando la capacidad de combate, los medios de defensa enemigos, que poco pueden hacer para reaccionar rápidamente, debido al dispositivo que habían adoptado.

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Con ello se consigue por el atacante el factor velocidad de acción. Esto permite a los alemanes superar rápidamente su principal vulnerabilidad, el contacto inicial con el enemigo en la “interfase de acción” decidida. En la que siempre se pueden producir contratiempos inesperados ante fuerzas potencialmente superiores, hasta que se impone al enemigo la ley de la acción.

Durante la irrupción concurren la incertidumbre o la fricción, como función del enorme número de acciones individuales y de unidades implicadas en toda la misión; el error, como función de los pequeños fallos que ocurren inevitablemente en esas acciones; la acción del enemigo, hasta que la supremacía de fuego y de maniobra le prive progresivamente de la iniciativa y se mantenga ésta por el atacante; la oportunidad, en forma de situaciones favorables no previstas y fugaces para los alemanes, de las que los propios mandos de las pequeñas unidades deben aprovecharse rápidamente, para el cumplimiento de la misión impartida.

Para poder actuar así, las tropas extraordinarias deben poseer el factor compromiso, que implica la aceptación y el reconocimiento por todos de la misión encomendada, de sus consecuencias importantes y de sus posibilidades reales de éxito en esas condiciones.

Un par de días antes del ataque, los ingenieros (pioneros) provistos de sierras mecánicas, fueron trazando muy rápidamente, siguiendo los linderos de los bosques y sus claros, una senda reforzada y alfombrada de troncos medios cortados in situ y dispuestos más o menos a un metro de distancia. Con ello daban suficiente consistencia a una vía de circunstancias hasta los campos de minas soviéticos, que soportaría el paso de los pocos tanques agregados a la brigada hipomóvil en subordinación táctica, que iniciaron lentamente su avance poco después. El ruido de las sierras y de los motores de los vehículos era ahogado por el vuelo de aviones de exploración a baja altura y por el fuego esporádico alemán de hostigamiento.

El ataque conjunto se inició el 2 de julio de 1.942.

La brigada hipomóvil debía cruzar unos 15 Kms de bosques y pantanos, hasta alcanzar las posiciones soviéticas. Por su derecha atacaría la 5ª división panzer, siguiendo el camino principal citado como eje de avance, que actuaba como la fuerza normal o masa de apoyo del ataque. Su flanco izquierdo, apoyado en ese terreno de tan difícil transitabilidad, era cubierto por débiles fuerzas de infantería (alrededor de una compañía), hasta que el día 3 iniciase su ataque por ese sector una división de infantería alemana.

A las 15 hs. avanzaron los tanques junto a las tropas de caballería, aprocvechando la preparación artillera general. Aquéllos iban acompañados por tropas de ingenieros. Los campos de minas fueron detectados inmediatamente y los ingenieros limpiaron el terreno en torno a las sendas de paso para ampliar su ancho. Casi de improviso, los tanques y la caballería en vanguardia alcanzaron el límite anterior de la posición de defensa soviética en ese “campo de acción” decidido para atacar.

De un solo impulso irrumpieron perfectamente en la misma, rompiendo las primeras líneas de defensa preparadas. Tras esto, los tanques fueron dejados en reserva, ya que la posición enemiga profundizaba por terreno boscoso no reconocido. La caballería alcanzó a penetrar esa mañana hasta 6,5 Km. en el interior de la posición soviética.

Durante todo el tiempo el tren de abastecimientos de carretas del país fue capaz de adelantar suministros, repuestos y municiones a los cansados hombres.

Resultado de imagen de 9º ejército alemán Rzhev Model salva el peligro para el 9º ejército alemán.

Por su parte, la 5ª división panzer, a su derecha, no podía avanzar a pesar de su superior capacidad de choque y medios, sufriendo graves pérdidas ante el rechazo en profundidad muy bien camuflado establecido por los soviéticos.

Hacia el mediodía un regimiento hipomóvil giró para atacar las posiciones principales enemigas desde el este. Para alcanzarlas tuvo que cruzar una zona de bosques pantanosos, donde el agua alcanzaba hasta la rodilla de los alemanes. Al anochecer la brigada controlaba un sector del camino principal, en el interior de la posición soviética, rompiendo su cohesión táctica y volviéndola insostenible.

A primera hora del día 4, la resistencia soviética colapsaba en todo el sector de ataque de la 5ª división panzer y la brigada hipomóvil. Ésta, por su parte, cruzó otro trozo de terreno de bosques pantanosos de unos 10 Km y emergió en la retaguardia operativa enemiga. Ésta estaba atestada de vehículos aislados, columnas de tropas y soldados deambulando, que se movían por todo lo que alcanzaba la vista en el mayor desorden. También la llegada de las fuerzas panzer permitió acelerar la descomposición del 39º ejército de infantería soviético como fuerza organizada y eficaz.

Ese mismo día, todo el sector de ese ejército se hundía y las divisiones de infantería alemanas del 9º ejército de Walter Model convergían en su interior por todos sus sectores de ataque.

Durante los 11 días que duró la operación, los alemanes capturaron unos 50 mil militares soviéticos, unos 230 tanques y 760 piezas de artillería.

(FINAL)

LA CREACIÓN DE LA SORPRESA MILITAR.

Prolegómenos.

La sorpresa militar forma parte más del arte bélico y de su creación, que de la ciencia militar, la doctrina, sus reglamentos y los principios o “normas del buen hacer en la guerra. Desde luego, su ámbito y sus instrumentos los toma de la ciencia militar. La ciencia militar tiene su lógica y su práctica orientada a la teoría aplicada.

La doctrina militar forma el armazón, la estructura, el corazón de todo el desarrollo y la sabiduría que la ciencia militar ha ido elaborando hasta el momento. La doctrina militar de cada estado incorpora la idiosincracia, la historia y la civilización de la nación correspondiente. Las virtudes permanentes y los valores, más temporales, de aquélla se reflejan también en su doctrina militar. Todo esto la canaliza en una dirección y un sentido.

El arte bélico tiene en su concepción y ejecución las características de: la variabilidad; la concepción insólita y singular; la aplicación diferente, inesperada y novedosa y la relativa ingenuidad (naturalidad y frescura) y libertad en sus hechos.

Resultado de imagen de general hermann balck General Hermann Balck, uno de los más finos tácticos de las fuerzas blindadas alemanas.

Si nos guiamos principalmente por la ciencia militar, que también conoce y puede dominar el enemigo, los resultados de la dialéctica bélica los obtendremos manteniendo una superioridad en hombres y medios, marchas y maniobras. Y el coste será la atrición de los medios y el desgaste humano en una proporción mayor, y siempre indebida, que con el empleo de la sorpresa.

Así, una defensa escalonada en profundidad y con suficientes reservas, probablemente nos prive de muchas oportunidades para la sorpresa eficaz. Pero, casi siempre, actuando en el microterreno, como empleando un zoom táctico, podremos aplicar la sorpresa táctica u operativa, insólita e inesperada.

Desarrollo.

La sorpresa se concreta y materializa en una acción inesperada sobre el enemigo por el fuego y/o el choque. Que, aprovechando la no disponibilidad combativa habitual del enemigo, le hace víctima de un ataque que no está en disposición de rechazar con éxito.

Evidentemente, las unidades a cargo de la sorpresa deben eludir a la exploración, a las avanzadas de combate y a la seguridad enemiga. Encargadas de dar al grueso que las destacó, el tiempo suficiente para adquirir la disponbilidad combativa que le permita el rechazo de su atacante.

Pero, la sorpresa mental no sólo debe ser inesperada para el enemigo. Sino que, para que se pueda aprovechar la totalidad de su potencial y efectos, debe ser también desacostumbrada, especial, infrecuente. Con una tendencia indudable a ser “insólita, nunca vista”. Este carácter insólito, nunca ocurrido, refuerza extraordinariamente el carácter al uso, inesperado y súbito de la sorpresa.

Imagen relacionada Tanque T-34 /76 soviético.

No siempre tenemos a mano la insolitud. Y la sorpresa favorece frecuentemente, al emplear la ley de la acción, al rival más móvil e, incluso, sólo activo.

Entonces, el empleo y la manipulación de las “apariencias”, las características apreciadas de los eventos y sus circunstancias, nos permitirán establecer y desarrollar una “situación” táctica u operativa nueva. Que, para el enemigo, resulte sorpresiva e insólita. Y que nos dé una victoria insospechada al principio de la situación dialéctica planteada.

Ejemplo táctico con Trascendencia Operativa.

Veamos un ejemplo de una fuerza extraordinaria actuando como fuerza normal, indu-ciendo al enemigo a un engaño completo, gracias a la manipulación de las apariencias de las circunstancias.

Con el avance de los soviéticos amenazando operativamente Rostov, el 4º Ejército panzer del coronel general Hoth se retiró en enero de 1.943 de sus posiciones en las riberas del Sal, estableciendo una línea defensiva al sur del río Manich. Por aquella ciudad pasaba la vía de abastecimientos y de retirada del 1er. Ejército panzer y debía mantenerse abierta, si se deseaba evitar un desastre cualitativamente similar al de Stalingrado. El Sexto Ejército atrapado aquí era la unidad tipo ejército más poderosa de la Wehrmatch. El 4º Ejército panzer recibió la misión de proteger este cuello de botella de las comunicaciones del Grupo de Ejércitos Don.

Pronto alcanzaron los soviéticos la confluencia del Manich con el Don. Apoderándose de la pequeña ciudad de Manutchskaya, en su ribera sur y situada a sólo 30 Km en dirección a la desembocadura del Don. Los soviéticos adelantaron entonces destacamentos avanzados en esa dirección. El 23 de enero, la 11ª división panzer y la 16ª división de infantería contraatacaron a las puntas de avance soviéticas y las rechazaron sobre Manutchskaya.

Ahora era vital restaurar el frente al sur del Don y del Manich, expulsando a los soviéticos de esa ciudad. Que constituía una de sus características cabezas de puente, que con enorme habilidad sabían reforzar rápidamente, una vez constituidas.

Los alemanes realizaron un ataque directo desde el suroeste el día 24, buscando sorprender a los soviéticos, con la continuidad de las operaciones. Pero se encontraron con el fenómeno citado. Los soviéticos ya habían creado un frente antitanque en esa entrada a la ciudad. Emplazando tanques con sus cascos semienterrados y distribuidos entre los edificios, a lo largo de las calles en profundidad y que eran de muy difícil localización.

La 11ª división panzer, muy veterana y con un magnífico táctico por jefe, el general Hermann Balck, cesó rápidamente el ataque al detectar la importancia de las defensas, sin empeñarse a fondo.

Imagen relacionada Panther de la 11 división panzer circa verano 1943.

El día 25, el general Balck inició un ataque sobre el sector noreste de la ciudad, que los soviéticos identificaron como el asalto principal, similar al anterior y siguiendo el criterio ortodoxo de “no insistir en ataques fallidos o frontales” (no provechosos). Por ello, trasladaron rápidamente sus medios antitanques (los tanques son los más móviles) al sector amenazado.

Para que ese ataque fuera creíble (manipulación de las apariencias) se empleó en un principio en su apoyo toda la artillería divisionaria. Se trataba, además, de la dirección de ataque más peligrosa para los soviéticos, ya que ésa era la parte de la ciudad más cercana al puente principal de carretera sobre el Manich y su ocupación aislaría la cabeza de puente soviética en la ribera sur. Esto constituirían las “evidencias primarias”.

Probablemente el ataque en el sector nordeste ya fue considerado por la defensa soviética como un ataque alternativo (una de las posibilidades) y por eso también reaccionó rápidamente al ocurrir.

El ataque principal “virtual” lo ejecutaban tanquetas de exploración y vehículos semi orugas de infantería, para simular la marcha de vehículos mecanizados, ocultos por cortinas de humo. Buscando más esconderlos de las vistas enemigas que proteger su avance por saltos observados. Esto prestaba una “evidencia secundaria” a la credibilidad de las “apariencias”.

Cuando el empeño soviético en la nueva defensa fue apreciado, lo cual confirmaba la alteración del dispositivo original y la atracción ejercida sobre él por el ataque normal “aparente”, el grueso de la artillería divisionaria lanzó un potente golpe de fuego sobre un sector de la zona suroeste de la villa. Una sola batería alemana quedó apoyando el falso ataque principal en marcha.

El grueso de los tanques del 15º regimiento panzer atacaron inmediatamente el límite anterior de la defensa y entraron en la villa. Avanzando por su interior, para atacar por la retaguardia el nuevo despliegue defensivo soviético, especialmente sus tanques. La infantería mecanizada alemana cerró tras ellos después de la irrupción.

La resistencia soviética se desmoronó. Su infantería se dirigió al puente sobre el Manich, siendo perseguida por el batallón de motoristas 61. Las bajas alemanas en la liquidación de la defensa de Manutchskaya fueron, según fuentes propias, de un muerto y catorce heridos. Atribuyéndoseles a los soviéticos entre 500 y 600 bajas y 20 tanques destruidos.

Creo, que toda la exposición es clara y simple. Que son características necesarias de las maneras prácticas y reales del buen hacer.

LA SORPRESA MILITAR: conceptos, efectos, realización y tipos.

La sorpresa táctica común o general es aquélla normal o frecuentemente usada y que es conocida y esperable. Hay un caso del que tomamos ejemplo, que consiste en emboscar u hostilizar a las fuerzas enemigas que acuden en socorro o rescate de un grupo propio inmovilizado y/o asediado por nosotros. Este ataque nuestro es lógico hacerlo, porque las fuerzas en movimiento, y más cuando la urgencia les acicatea, son especialmente vulnerables: por la debilidad de sus flancos, por su escasa exploración y mayor desconocimiento de su terreno de marcha al combate, por su despliegue o encolumnamiento de avance más o menos deshilachado.

El ataque de hacerse empleando secuencial o simultáneamente distintas técnicas: emboscadas, incluso empleando pequeñas unidades; líneas de tiradores libres; cerrojos de las vías de avance y sus laterales por minas; bombardeos por la artillería y los morteros orgánicos, empleando fuego registrado sobre las vías o puntos singulares del trayecto de aproximación; ataques de la aviación propia o aliada; apariciones y ataques de un “grupo de combate” (¿de armas combinadas?) nuestro en su retaguardia más o menos inmediata o cubriéndose en un flanco del trayecto que sea favorable a nuestra protección (línea de alturas, borde de bosques, polígonos industriales y edificaciones urbanas).

De esta sorpresa común hay que echar mano necesariamente. Pero, el atacante no debe repetir su juego de tácticas y técnicas militares en cortos períodos de tiempo. Para que nuestro ataque no sea tan predecible, también en los detalles y modos, que facilite al enemigo su rechazo. Ya que con nuestra rutina estamos anunciando al enemigo cuál es nuestro juego, mostrándole las cartas. Y, sepamos que, incluso con estas precauciones, se le está enseñando a luchar.

Con la variedad mencionada, sus combinaciones y la oportunidad de uso, el enemigo no podrá tomar suficientes medidas para el rechazo. Ya que las variantes de acción que podemos utilizar son suficientemente diferentes y numerosas.

Ésta es una sorpresa táctica, en el mismo nivel en el que estamos desenvolviéndonos. Que nos permitirá aumentar la atrición (sobre los medios) y el desgaste (de los hombre) del enemigo. E, incluso, situarnos y movernos más favorablemente respecto a él. Pero los resultados totales dependerán del desenvolvimiento del conjunto de las operaciones planteadas. Basados en las formas de lucha, los movimientos y los hombres y medios involucrados.

Así, esta sorpresa menos elaborada conceptualmente rinde menos frutos que tengan trascendencia operativa o decisiva. Todo indica que, para que se produzca y aumente cualitativamente la eficacia trascendente en nuestras acciones, es necesario que la calidad de la sorpresa alcance otra dimensión en su acción.

 Resultado de imagen de walther model Coronel General Walther Model.

Es necesario, pues, en el nivel operativo de la sorpresa, que ésta sea una “sorpresa ingrata” para el enemigo. Que tenga efectos catastróficos, aunque sean locales, sobre él. Y que las “ondas de conmoción” en el área o las secciones afectadas, se propaguen por el sistema militar enemigo atacado. Dañando sus capacidades, su moral general y grupal (una sección, los servidores de un arma) y sus intenciones y perspectivas. Ello equivaldría, en el escenario planteado, a una “explotación del éxito” de las acciones propias. Que son animadas y perfeccionadas por la sorpresa operativa conseguida.

Veamos un ejemplo de cómo el empleo de un “campo de acción” inesperado para el enemigo y el uso apropiado de las fuerzas ordinarias y heterodoxas, con sus respectivas características de actuación, permitió al general Walther Model, tomar la iniciativa, crear una sorpresa ingrata y destruir un ejército soviético insertado en su retaguardia operativa.

En el invierno de 1941-1942, durante su contraofensiva general de invierno, los soviéticos habían penetrado en la retaguardia operativa del 9º ejército alemán del coronel general Model. Éste se integraba en el Grupo de Ejércitos Centro, al mando del mariscal von Kluge. El repliegue de los alemanes a posiciones centradas en poblaciones, hilvanadas entre sí por el fuego de su artillería y el mantenimiento de unas líneas de comunicaciones suficientes, aunque precarias, entre ellas, mantenía, sin embargo, la estabilidad operativa de dicho ejército en la defensiva.

 Los soviéticos habían cruzado las “líneas” del frente semi continuo alemán, arrollado a su paso las posiciones débiles alemanas e insertado al 39º ejército de infantería y al XI cuerpo de caballería (fuerzas móviles para terrenos de difícil transitabilidad), que sumaban hasta 60 mil hombres, en dicha retaguardia. Su despliegue se protegía en los bosques semi salvajes y los pantanos situados entre Boly y Rzhev, la principal ciudad regional, y era abastecido siguiendo un camino que orillaba Boly y seguía por Nelidovo, al norte de la zona. Esas fuerzas sovié-ticas se hallaban también en hibernación operativa, a la espera de que pasase el tardío deshielo de la primavera rusa.

Este potente núcleo enemigo, en acción coordinada con las fuerzas soviéticas del frente, podía comprometer la ofensiva de verano (1942) alemana en el sector del 9º ejército, actuando contra las líneas de abastecimiento del mismo. Por ello era necesario liquidarlo antes de emprender una nueva campaña.

Con instrucciones expresas del general Model se constituyó una brigada hipomóvil con las fuerzas de exploración (un batallón reducido) de cada una de las ocho divisiones de infantería del 9º ejército, que tuviera capacidad de tránsito por cualquier terreno.

La misión de esta brigada era deslizarse por sectores no observados (por la seguridad y las posiciones principales) de la zona enemiga insertada. E irrumpir en ella, por donde menos era esperado un ataque importante, luchando en su interior e incluso ocupando núcleos de defensa. Con ello buscaban los alemanes desequilibrar severamente el despliegue y la conducción sistemática del plan de defensa soviético.

Resultado de imagen de batalla Rzhev El saliente de Rzhev se formó tras la contraofensiva soviética frente a Moscú.

Empleaban para ello sus fuerzas en un “campo de acción” adecuado e inesperado, que les permitiera recuperar la libertad de acción para imponerse al enemigo. Se trataba de un objetivo cuya simplicidad, que no dificultad, permitía su consecución.

Con esta acción de la brigada como fuerza extraordinaria se facilitaba la penetración en la bolsa soviética de las fuerzas principales interarmas o fuerzas normales, la 5ª división panzer del mayor general Gustav Fehn, a la que estaba subordinada la brigada. Esta últimas estaban sujetas en su tránsito a vías permanentes y avanzarían siguiendo el camino de firme reforzado principal de la zona, el cual transcurría desde Olenino, al norte, siguiendo la vertiente oeste del río Luchesa.

Las tropas soviéticas (39º ejército de infantería), dentro de su zona de defensa, se abrazaban a este camino principal, con un dispositivo antitanque (obstáculos y piezas) en profundidad. Los flancos estaban menos ocupados, pero se protegían con extensos campos de minas a derecha e izquierda, apenas cruzados por unas sendas. Su flanco derecho se apoyaba en las inhóspitas e intransitables tierras boscosas y pantanosas del valle profundo del Luchesa, que los soviéticos estimaban que les aseguraban contra cualquier ataque de importancia. Como vemos, el mando soviético previó con acierto por donde debía discurrir el esfuerzo principal alemán contra ellos, fuera de originalidades e inventivas, y desplegó sus fuerzas en consecuencia.

Solamente soldados sanos, fuertes y veteranos, que poseyeran la experiencia del trabajo en común, que cohesiona íntimamente a las unidades, en la confianza y el respeto entre los hombres, y con una clara afición por la naturaleza, podían ser empleados en esta misión. No era un trabajo para tropas de guarnición, traídas ex profeso de la retaguardia alemana o de los países ocupados. Por eso Walther Model no dudó en privar a sus divisiones de infantería de las únicas unidades móviles de maniobra, que tenían en esos momentos.

(CONTINUARÁ)

El Combate urbano contra la Insurgencia moderna.

Introducción.

Las tropas estadounidenses y europeas están preparadas para luchar contra un enemigo militar regular, dotado de un ejército de masas. O incluso más moderno, de III generación, con medios más elaborados tecnológicamente y hombres mejor entrenados para soportar las soledades y tensiones de los esperados campos de batalla actuales. En definitiva, su “medio”, su espacio de actuación, es el enfrentamiento directo y abierto en presencia de una gran profusión de probables blancos enemigos. Su instrumento es la atrición, la destrucción de los objetivos que presente el enemigo y puedan ser detectados y adquiridos en toda la profundidad de su dispositivo de marcha o de ataque. Los dos últimos escalones enemigos, modernamente cada vez más alejados o profundos, son alcanzados por la aviación de apoyo táctico de largo alcance o con la cohetería balística o autónoma de medio alcance.

Resultado de imagen de Russian Ordnance fire in Middle East

¿Cuál es aquí el papel del hombre? Detectar y confirmar los blancos enemigos, intentar fijarlos si se trata de una patrulla o pequeña unidad de combate y llamar a su “ordnance” para que los arrase. Sólo sus unidades de élite, siempre escasas y, por tanto, excepcionales y preciosas, son formadas en la lucha cercana de infantería empleando sólo sus medios orgánicos.

En Irak y en Siria las bases islamistas están siempre en las ciudades y poblaciones más favorables a la actividad de sus distintas bandas. Y ellas están rodeadas o permeadas por fuerzas militares locales y foráneas. Ya al principio de la guerra, la inteligencia norteamericana interceptó un memorándum de 17 páginas escrito por Abu Musad al-Zarqawi, anterior jefe de Al-Qaeda en Irak, y dirigido a Osama ben Laden. En él le expresaba su preocupación por su supervivencia: “En Iraq no hay montañas donde podamos refugiarnos, ni bosques en cuya espesura nos podamos esconder. Hay ojos avizores en todas partes. Nuestras espaldas están expuestas y nuestros movimientos se realizan a la vista de todos”. Y este espacio geográfico militar es similar en Siria.

La Actuación de las Fuerzas militares contra la Insurgencia actual.

En los libros sobre la guerra de guerrillas, se trata de la táctica del cerco a las posiciones militares fijas o semipermanentes. Las guerrillas, privadas en las primeras fases de una revolución ideológica armada (Estado Islamico, al-Qaeda, Frente Moro, milicias de al-Shabab, comunistas, de lucha contra el ocupante extranjero) de suficiente capacidad militar, tienen sus pautas para atacar a dichas posiciones militares.

Resultado de imagen de Russian Ordnance fire in Middle East ARTILLERÍA REACTIVA RUSA EN SIRIA

En las zonas no dominadas por las guerrillas, pero limítrofes a las áreas bajo su control, es donde se desarrolla la lucha de aquéllas por desalojar al enemigo militar. Buscando también controlar esas áreas y realizar en ellas su adoctrinamiento ideológico de las poblaciones. Las bases guerrilleras sólo pueden crecer en espacio o aumentar su número, cuando el enemigo militar se retira. O cuando sus posiciones (puestos avanzados, cuarteles) son sometidas a un cerco más o menos cercano y ferreo. Que debe ser continuo en sus efectos: o sea, controlando las vías de aproximación y de salida de aquéllas. Para amenazar, hostigar, probar y atacar en su momento a las fuerzas cercadas. Y a las columnas de refuerzo y aprovisionamiento que acudan en su auxilio, mediante asaltos limitados, emboscadas y trampas y bolsas de fuego registrado.

En las regiones infestadas por las guerrillas, no necesariamente ocupadas por ellas, las posiciones militares son fortalezas protectoras, extensas y poco numerosas. Su guarnición es elevada. El conjunto militar evoca allí un bunquer ciego, torpe y poco móvil. Los militares realizan desde ellas operaciones de fuerzas especiales de exploración y contra posiciones guerrilleras y de marcha al combate sobre objetivos de zona, a cargo de columnas nutridas. Para ocuparlas y defenderlas, según las capacidades de las fuerzas militares. En esto es decisivo el compromiso y la moral de ellas.

Resultado de imagen de Bombing in Middle East BOMBARDEO DE SATURACIÓN DEL GOBIERNO SIRIO

En la guerra irregular contra las bandas del Estado Islámico, las fuerzas armadas y sus auxiliares utilizan en su estrategia operativa, algunos de los 10 principios militares de Mao Ze Dong para dirigir las tacticas de las guerrillas y de los semirregulares chinos. Aquellos fueron enunciado por Mao el 25 de diciembre de 1947 en su discurso ante el Comité Central del PCC. Veamos, en orden no necesariamente original:

1) Atacar primero a los enemigos aislados y esparcidos y después a las fuerzas enemigas más fuertes. 2) Tomar primero los pueblos pequeños y, finalmente, las poblaciones grandes. 3) No luchar poco preparados en combates, ni presentar combates en los cuales la victoria no sea segura. 4) Concentrar siempre para cada combate fuerzas absolutamente superiores a las del enemigo. 5) Aprovechar para destruir al enemigo mientras se mueve y es más vulnerable. 6) Usar los intervalos entre campañas para descansar y reagrupar y entrenar a las tropas…pero no permitir que el enemigo tenga una pausa, ni un respiro. 7) Tomar primero los pueblos pocos defendidos. Y, cuando las condiciones nos sean favorables, aquellos con defensas medianas. Y esperar a incrementar nuestras ventajas, para asaltar las ciudades mejor defendidas.

Esta estrategia operativa perfilada por Mao, empleando normas simples, didácticas y efectivas, es de un nivel militar bajo. Como corresponde a una insurrección que tenía que crecer, desarrollarse y extenderse. Y que empleaba a fuerzas campesinas iletradas y se armaba principalmente con las armas enemigas capturadas. Mao decía que él “tenía una opción de compra en los arsenales británicas”.

Resultado de imagen de ejercito iraquí chií TANQUE IRAQUÍ CON ESTANDARTE CHIITA…

Pero esta misma estrategia operativa ortodoxa del débil insurrecto contra el fuerte militar, es la que van a emplear las fuerzas aliadas aglutinadas y apoyadas por los EE UU y Rusia (en Siria), para combatir a una insurgencia islamista, atrincherada en sus bases urbanas. Y manteniendo el empleo masivo, reiterado y abrumador del fuego pesado moderno aéreo y terrestre sobre los insurrectos. Tanto en las batallas y combates que se planteen, como para el desgaste e interdicción de las posiciones islamistas, sus instalaciones y movimientos.

Buscando como objetivos estratégicos derrotar a los insurrectos y ocupar sus bases o posiciones. Que serían saneadas finalmente por una labor de policía. Bases que son los únicos objetivos duros, definidos y estáticos, que tienen los guerrilleros. A diferencia cualitativa de los objetivos difusos, elusivos, fugaces y escurridizos que ofrecen los guerrilleros en movimiento. Bases que se atacan directamente, empleando las fuerzas militares (a las que se supone mejor entrenadas y equipadas y, al menos, igual de motivadas, que los rebeldes) y su enorme potencia de fuego directo e indirecto.

El problema militar y social que hay aquí es que los grupos rebeldes árabes aliados, los peshmergas kurdos y los militares iraquíes y sus milicias leales, carecen de las virtudes militares de los ejércitos nacionales cabales. Y han adquirido hábitos no militares sobre la preservación de sus hombres en combate. Evitándoles a ultranza la mutilación y la muerte. En ello han influido decisivamente los orígenes religiosos y sociales de los distintos grupos combatientes “aliados” y sus intereses y objetivos divergentes, cuando no antagónicos, dentro de esas dos guerras civiles. Elementos y parámetros sociales contaminados, espurios y, aún extraños, ante el concepto de la Umma de fieles de un mismo dios, Allah.

 Resultado de imagen de shia tanks against isis ARTILLE-RIA  MECANIZADA IRAQUÍ EXHIBE SUS INSIGNIAS CHIÍES…

Siguen para ello esa estrategia operativa de ir muy poco a poco, ocupando primero las posiciones islamistas más débiles que rodean y defienden a las más grandes. Arrasando con el fuego pesado desde la distancia las posiciones islamistas descubiertas, que están entreveradas con las casas y refugios de los civiles. Porque la guerra la sostienen, tanto los estadounidenses como los rusos y todos sus aliados, en los terrenos urbanos de lucha que son las poblaciones ocupadas islamistas de Irak y Siria. Y la prolongación de la guerra, el mayor tiempo que emplearán para conseguir sus objetivos militares, preservando a sus hombres en el combate, lo pagarán los civiles. Con su sangre, con la destrucción de sus medios materiales y edificios y con masivos desplazamientos, buscando ya sólo salvar la vida y sin saber quién les acogerá y ayudará.

Veamos un ejemplo histórico de la actuación de fuerzas contrainsurgentes, en condiciones desfavorables para ellas. Las fuerzas antipartisanas alemanas en la URSS intentaron siempre no ser forzadas por los guerrilleros a la pasividad de la guarnición o la escolta. En su manual de “Guerra contra las Bandas” establecían que “la iniciativa debe ser siempre nuestra. Incluso si el comandante solamente tiene una pequeña fuerza a su disposición, no debe mostrar fallos en su resolución. Si es posible, cada acción de las bandas debe ser contestada”.

Resultado de imagen de german anti partisan operations PARTISANOS SOVIÉTICOS.

Los alemanes no sólo estaban obstaculizados en sus operaciones contra guerrilleras por una habitual inferioridad de hombres. Sino, también, por la heterogénea calidad de las que disponían. Sus tropas antipartisanas consistían en una siempre variable combinación de fuerzas de diversos orígenes y calidades: tropas de fronteras y tropas de seguridad y policía alemanas; tropas de seguridad de sus aliados en el frente del Este, especialmente italianos y rumanos; y una mezcla variopinta de fuerzas “rusas” aliadas de seguridad y de autodefensa, a veces, inseguras. El núcleo duro de las unidades eran los alemanes. En los puestos no se solían poner tropas homogéneas. En ellos las calidades se entreveraban, para que la presencia del fuerte animase al más flojo o novato, y le alejase los pensamientos de debilidad o deserción.

Resultado de imagen de german anti partisan operations BLINDADOS LIGEROS DANDO APOYO DE FUEGO EN UNA OPERACIÓN ANTI PARTISANA EN RUSIA.

Ante la imposibilidad de guarnecer su retaguardia en todo el territorio conquistado a la URSS, al oeste de una línea imaginaria trazada entre Leningrado y Stalingrado, los alemanes tenían que seleccionar muy bien los puntos de guarnición. Éstos pocas veces contaban con más de una sección de fuerzas contraguerrilleras. Además, se consideraba que con 4 o 5 hombres, el puesto podía ser defendido por un tiempo. Mientras, los otros, en 1 o 2 patrullas, salían a perseguir a los partisanos en las aldeas cercanas, a vigilar la vital línea de comunicaciones o a apoyar a otros puestos. Cuando se creaban nuevas unidades o si había un “sobrante” temporal de fuerzas antipartisanas, se formaban patrullas de exploración y combate, algo así como unas fuerzas de reconocimiento en fuerza, para localizar y hostigar a los guerrilleros. Cuando era necesario realizar una acción ofensiva mayor, ante una amenaza guerrillera o la localización de una concentración importante, incluso se traían temporalmente tropas de primera línea (de la zona operativa) para el ataque y destrucción de aquélla, generalmente buscando su cerco y aniquilamiento.

Es cierto que los resultados alemanes fueron limitados. Y también es cierto que el principal objetivo operativo de sus fuerzas antipartisanas se cumplió. Se mantuvieron razonablemente abiertas las líneas de abastecimientos desde Alemania, Polonia y Rumania hasta las retaguardias de las fuerzas alemanas y de sus aliados en el Este. Y el flujo de hombres, armamentos, equipos, repuestos y mercancías que recibieron fue constante, para permitir el gigantesco esfuerzo de guerra contra los casi inagotables recursos de la URSS. Millones de prisioneros soviéticos fueron enviados al Reich y hacia allí retornaron incontables unidades y hombres de la Wehrmatch, en sus continuas rotaciones.

LOS FACTORES TÁCTICOS Y LA SORPRESA MILITAR.

LOS FACTORES TÁCTICOS METT-TC DE LA MISIÓN RECIBIDA DEL MANDO CONDUCTOR.

La Misión (M) condiciona el empleo de la sorpresa, en cuanto define el “ambiente táctico”, por encima del componente meramente espacial, en que ésta se puede aplicar y donde se desenvolverá. El cumplimiento de la misión recibida determinará decisivamente las posibilidades de concepción y aplicación de la sorpresa. Al definir y expresar aquélla, el objeto de las acciones múltiples y convergentes de los esfuerzos y medios asignados por el mando superior a un jefe táctico. La detección por la exploración o las unidades de acción avanzadas de una posibleinterfase de acciónfavorable sobre el enemigo, no faculta per se al mando a apartarse del cumplimiento de la misión del jefe superior.

El Enemigo (E) es el objetivo esencial y principal de un mando. Y la sorpresa es un factor multiplicador esencial de sus potencialidades y medios, para cumplir la misión recibida y coadyuvar a ello. La sorpresa debe entonces buscar: la dislocación espacial o funcional del enemigo; o la merma económica de sus capacidades; o un cumplimiento más rápido y eficaz de la misión encomendada; o una ventaja posicional del propio despliegue, para maniobras propias inmediatas; o el ataque decisivo o el contraataque a las vulnerabilidades críticas o secundarias del enemigo, según el plan del mando superior.

El Terreno (T) y, por extensión, el espacio es el soporte esencial del “ámbito táctico” de la acción militar. Ésta lo debe emplear siempre en provecho propio, tanto en el ataque como en la defensa. En las maniobras rápidas, características de las sorpresas, se preferirá usar el terreno favorable a las armas empleadas, para que favorezca el ritmo o tempo y el impulso o momento de ellas.

Así, los tanques (cuyo modo de lucha es el ataque) se emplearán favorablemente en terrenos ligeramente ondulados y con gran dominio por las vistas, sin cortaduras, ni corrientes de agua o afloramientos rocosos importantes. Sin embargo, la sorpresa cabal puede necesitar el empleo de tanques en terreno difícil, no imposible, para ellos, con tal de que aquél no sea esperado por el enemigo. Incluso, empleando en la punta de avance menos unidades blindadas de las habituales, que, con la sorpresa, harían sentir con su presencia igual potencia de fuego y de choque.

Los terrenos dotados de cubiertas y/o ocultamientos y la noche y los fenómenos o meteoros atmosféricos (lluvia, nieve, granizo), que restan visibilidad y disposición combativa en los defensores, favorecen el movimiento al combate de los medios de la sorpresa. También permiten su ocultamiento temporal en zonas decididas de descanso y de partida. Los trozos de terrenos incómodos y/o desagradables facilitan el acercamiento final de los medios de la sorpresa: cunetas, bordes de las vías junto a las aceras, paredes verticales que sean practicables, sembrados, matorrales, humedales. A cambio de molestias y de tiempo en el avance, ganaremos en el empleo eficaz de la sorpresa.

En la defensa, se hará uso del terrano quebrado, con alturas ocultantes relativas y cubiertas para las pequeñas unidades (zonas urbanas y fabriles); apoyándose en parte en la pendiente posterior y en obstáculos naturales (ríos, manchas de árboles, etc.) paralelos al trazado de la posición defensiva; que dificulten o desvelen los grandes movimientos enemigos, rompiendo su impulso, y faciliten el rechazo desde posiciones propias favorables. El contraataque desde la profundidad de la zona táctica propia sobre el revés o el flanco de las puntas de avance enemigas, preferiblemente después de su empeño, será un empleo de la sorpresa muy eficaz. Las trampas de fuego (fire bags), los campos de minas dispersos y pequeños, los golpes de fuego desde los puntos de defensa y nidos de resistencia, retenidos hasta las distancias próximas con el enemigo, son sorpresas defensivas, pero más esperadas por el enemigo.

Basándose en las características del terreno y fijándose en las particularidades de alguna parte del ámbito táctico (enemigo, misión, terreno, oportunidad) se planeará y decidirá la sorpresa. Y se implementará su montaje despliegue, soporte y desarrollo, siguiendo un flujo suficiente, protegido y continuo.

Las Tropas (T) necesarias para ejecutar y cumplir la sopresa concebida y decidida, deben ser apropiadas para la misión por sus características. La sorpresa es una acción ofensiva sobre el enemigo, desarrollada inesperada, rápida y desconsideradamente, en general. El equipo de los hombres y el apoyo aéreo y artillero deben ser los necesarios y suficientes, conforme al plan decidido. Además de su entrenamiento general, los hombres deben recibir el entrenamiento específico, en función de las características de la misión y las acciones a desarrollar. Las características de obediencia e iniciativa, paciencia, resistencia y sobriedad, cualidades físicas, entrega y espíritu de grupo, compromiso con la misión tienen que ser las mejores en los hombres. Ya que ellos serán una parte importante de las acciones. Y actuarán como jefes y responsables de ellos mismos y de sus compañeros de misión, en determinados momentos.

Es importante un entrenamiento completo en tiempo real de la misión. Hay aparatos que fallan a las X horas de uso. La tensión sobre los hombres y sus esfuerzos sostenidos afectan a su confort y a su eficacia y rapidez de actuación. Con repercusiones en su disposición combativa, su alerta y la precisión de respuestas.

Muchas veces el fuego pesado se empleará para ocultar al enemigo nuestra sorpresa. La coordinación de distintas armas en una misma misión o sector, es un punto crítico de ésta. Por ejemplo, unidades de infantería, reforzadas por pelotones de ingenieros y apoyadas por unas secciones de tanques, cruzando un bosque no cerrado para alcanzar sorpresivamente una posición enemiga en la profundidad de su despliegue. Al actuar en un mismo sector de avance o ataque, la coordinación entre las pequeñas unidades debe ser ensayada y confirmada.

El Tiempo (T) de la misión es un factor decisivo de su éxito. Por un lado, debe ser el oportuno. Por otro, el tiempo debe ser suficiente y uniformemente acelerado en los “ciclos de acción” sucesivos del desarrollo de la misión. Para que la concentración, la secuencia o la simultaneidad de empleos y la contundencia de las acciones demuelan el objetivo humano al que se apliquen, una vez coneguida la sorpresa.

Es necesario considerar siempre que todas las acciones necesitan para ocurrir un tiempo planificado estimado más un tiempo complementario corrector. Éste dependerá del grado de complejidad de la misión: unidades, apoyo logístico, acciones demostrativas coadyuvantes, distancias a recorrer, dificultades de traslación, presencia e intención del enemigo, simultaneidad o secuencia de empleo, coordinación. Y se origina en los fallos que surgen en las actividades humanas cualesquiera y en los errores pequeños y medianos que se cometen por los jefes y hombres. Un error grave supondría que la sorpresa estuvo mal calculada o ejecutada y es un error operativo grave.

Los Civiles (C) no deben ser dañados en una misión sorpresiva. Incluso cuando el enemigo se mezcle y proteja en un ámbito civil, es posible definir y concretar un objetivo puramente militar. Para aislarlo, atacarlo y extirparlo con precisión y limpieza militares. Aquí es necesario el empleo de las armas orgánicas de la unidad terrestre atacante, que limitan los daños no deseados y concretan sus efectos en los blancos seleccionados.

Es de señalar que el fuego pesado indiscriminado aéreo y de artillería es un arma de resultados despiadados y desparramados para el empleo en medios urbanos. Su objetivo no es cegar, perturbar o neutralizar al enemigo. El fuego pesado excesivo e insistente busca destruirlo. Que es el objetivo más incierto y menos económico de todos. Tanto los soviéticos como los occidentales lo han empleado con profusión en las guerras civiles del Asia del suroeste. Su uso tiene como objeto destruir de lejos y previamente al asalto, las posiciones enemigas en los poblados. Evitando en lo posible que las fuerzas propias luchen a las distancias próximas con los rebeldes islamistas.

Las Emboscadas contra Patrullas y Unidades Militares.

Introducción.

Una de las tareas principales de los militares de las Fuerzas Internacionales de Apoyo a la Seguridad, desplegadas en el Suroeste de Asia, es el patrullaje motorizado por los caminos polvorientos que entrecruzan la zona de influencia de sus acuartelamientos. Estas zonas casi carecen de carreteras asfaltadas. Y cuando las hay, no son gran cosa. Las capas de asfalto tienen un par de dedos de espesor; y los calores las ablandan y se forman fácilmente baches y burbujas. No es aquél un patrullaje agresivo. Es un patrullaje de exhibición, rutina y enlace visual y logístico entre las posiciones militares principales y secundarias y con los núcleos de población cercanos.

Cuando los militares piensan que puede haber problemas, reciben el apoyo de la observación aérea. Son aviones de exploración no tripulados (los UAV, por sus siglas en inglés), cuyo uso se extiende en estos conflictos asimétricos. Algunos pueden detectar (en condiciones ideales) a 5 mil metros si una persona va armada. Los estadounidenses usan el modelo Predator (éste va también armado) y el Searcher (sin capacidad de ataque), pudiendo ambos operar hasta los 350 km de su base.

Resultado de imagen de Guerrillas sunníes GUERRILLAS IRAQUÍES SUNNÍES «JAISHALADL» POSANDO…

En algunos casos, los insurrectos y bandidos locales se han atrevido a atacar a alguna de las columnas militares de marcha desde posiciones fijas y espaciadas, formando una franja o luneta como una media luna, que abrazaban el camino de marcha. Su problema es que las armas rebeldes son de tiro tenso y sus posiciones se sitúan en la pendiente anterior. Por tanto, los “vehículos blindados ligeros armados” de la infantería extranjera pueden trabar combate ventajosamente con los guerrilleros en sus pozos de tirador, pequeñas trincheras y pliegues del terreno reforzados. En efecto, sus sistemas de adquisición de blancos y control de fuego les permitían la selección y la precisión de sus fuegos ametralladores contra los blancos puntuales de los rebeldes irregulares. Y les obligan a retroceder y a esconderse en las aldeas más cercanas.

Hay otros muchos más casos en que los insurrectos utilizan sus artificios explosivos artesanales (en inglés, los “improvised explosive devices”) en los caminos recorridos por los militares en patrulla. Los suelen colocar generalmente partiendo desde las aldeas cercanas, como su base improvisada operativa adelantada, y aprovechando la ocultación y el amparo de las noches. Se les tiene mucho miedo a estos artificios, famosos ya desde la posguerra de Irak en 2003. Porque son inesperados, impredecibles y difíciles de detectar (pueden estar en el camino que ayer se recorrió y examinó), enervantes (la perspectiva anímica de la posible, aunque improbable explosión, grava mucho más que la probabilidad real de los daños del ataque) y ponen a los hombres en la defensa pasiva y a la espera. Sabiendo que no se toman medidas activas para evitarlos.

Resultado de imagen de improvised explosive devices

Las cargas huecas explosivas, que forman la mayoría de esos artificios, atacan el bajo vientre de los vehículos militares extranjeros, su parte más vulnerable y menos protegida. Ahí no pueden llevar las cargas reactivas de repulsión o un blindaje múltiple con cerámicas que usan los cascos de los tanques. Se calcula que los insurrectos talibanes, de al-Qaeda y del Estado Islámico en Afganistán, pueden colocar y activar durante un año más de 10 mil de estas minas artesanales. Algunos corresponsales llaman a esos artificios, el arma más efectiva de la insurgencia. Aunque son, en su conjunto operativo, como un inmenso campo de minas, pero que no se colocan simultáneamente, y superextendido, improbable y sin estar cubierto por el fuego enemigo.

Las Tácticas y Técnicas para Eliminar el Peligro de las Emboscadas y Trampas Explosivas en los Caminos.

Hay varias, unas pasivas o reactivas y otras activas, asumiendo la iniciativa y la agresividad contra insurrectos peor preparados y entrenados que los militares. Todas son “defensivas”. Desde que el Ministerio de la Guerra pasó antaño a denominarse de las Fuerzas Armadas y, por último, más modernamente, de la Defensa, todo es “defensa”.

Entre las pasivas pueden estar el incrementar el reconocimiento visual de los caminos, en los suelos de aquéllos, observando protuberancias y cambios de color que no correspondan. Los “tiempos de recorrido” de las columnas disminuirían bastante. Hay que recorrer aquéllos más despacio, mirando al suelo y oteando el horizonte, buscando también observadores al descuido, no muy lejanos. No suelen usar activadores de cables. Estos son caros y pesan, y los rebeldes están en zonas aisladas y la logística es débil y complicada.

Los artefactos se activan generalmente por la presión del vehículo o por un emisor de frecuencia y alcance dados; puede servir hasta un dispositivo de apertura de puertas. Con sus inhibidores de frecuencia, los militares intentan contrarrestar las ondas de radio de las frecuencias probables usadas en la zona. Siendo los emisores más caros y complicados, cuanto más alcance, potencia y gama de frecuencias usen. Es el juego del gato y el ratón. El problema es que los guerrilleros de un área reciban un emisor activador que use una frecuencia imprevista.

También las columnas podrían ser hostilizadas con fuego de mortero registrado durante los altos que hicieran para confirmar o eliminar algún posible artificio, ya que algunos podrían ser simulados.

Resultado de imagen GENERAL VALERIANO WEYLER.

Otro medio sería trasladarse por fuera de los caminos, campo a través. Para los vehículos a rueda, esto no siempre es posible. Y, además, el desgaste de las piezas y el consumo de combustible aumentan mucho, como también los horarios de marcha. Al mismo tiempo, disminuye la comodidad y aumenta el cansancio de los viajeros en misiones de patrullaje largas y/o rutinarias.

Que no se diga que es imposible o muy difícil. Ya que esto fue lo que hizo el general Valeriano Weyler, para espantar a los “mambises” cubanos de las cercanías de los caminos y veredas tropicales. El 10 de febrero de 1896, el general se hacía cargo del gobierno de Cuba y de la jefatura del ejército español estacionado en ella. El presidente del Consejo de Ministros, Antonio Cánovas del Castillo, restaurador de la monarquía borbónica, propugnaba la política de mantener la dominación colonial en Cuba, hasta “sacrificar el último hombre y la última peseta”. Y nombró a Weyler para los cargos citados, en sustitución del general Arsenio Martínez Campos, el pacificador de la guerra de 1968 a 1978. Que fracasó esta vez en acercar posiciones con los rebeldes en armas.

Imagen relacionada GENERAL ARSENIO MARTÍNEZ CAMPOS.

Los guerrilleros cubanos, en esta nueva guerra, aprovechaban la ocultación de la “manigua” y su cercanía a los caminos, para hostilizar con fuego de fusilería a la columnas y causarles algunas bajas, sin empeñarse en la lucha. Weyler pronto diseñó la técnica de rechazo del enemigo. Una exploración con capacidad de combate se adelantaba convenientemente a las columnas españolas en marcha. Se trasladaba por las maniguas (matorrales autóctonos) que circundaban a las vías de marcha, sin alejarse excesivamente del camino. Los mambises o rebeldes, formando fuerzas de hostigamiento variables y escasas, eran así levantados de sus posiciones y ahuyentados de las fuerzas principales españolas.

Particularidades de las zonas montañosas y sus habitantes.

Las áreas montañosas de la región geopolítica del Suroeste de Asia son especialmente peligrosas para las unidades extranjeras en maniobra de cualquier tamaño. Las estribaciones de las alturas están cruzadas frecuentemente por wadis o cauces estacionalmente secos de arroyuelos y veneros. En ellos puede ocultarse un grupo de hombres. Que no se harán visibles hasta que surja su oportunidad de hostigamiento por el fuego, desde posiciones rápidamente reforzadas y camufladas, de las unidades militares. O tengan una escaramuza de encuentro con algún grupo que se asome a la hondonada sin precauciones.

También es fácil acercarse a algún afloramiento rocoso, adornado o no por un pequeño matorral espinoso, sin detectar tras él algunos enemigos agazapados y pacientes. Que atacarán al descuido a los soldados, usando sus cuchillos o alfanjes. Incluso, cuando los hombres regresan al camino principal, tras establecer y mantener una posición de defensa para proteger la marcha de su columna principal, dándoles la espalda.

Las tribus que las habitan tienen como características en su identidad y costumbres, la belicosidad y las reyertas intertribales. Las más importantes y extendidas son la etnia pashtún y los baluchis.

La sorpresa, que es un multiplicador eficaz de la “capacidad de combate” específica de una unidad dada, es empleada continua y sistemáticamente por los combatientes irregulares. Así, ocurre que, “por este valle amplio, ocre y árido, nunca nos han atacado”, porque las montañas que lo enmarcan están a 300 o 400 m. en el horizonte. Bueno, pues hoy te van a atacar con ráfagas cortas (2 a 6 disparos) de ametralladora con bípode, cuando avances confiado y desparramado por aquel valle anodino y conocido. Sin molestarte por establecer la seguridad de marcha con piquetes, que protejan a la columna principal. Y ofreciéndole múltiples pequeños blancos al enemigo tenaz, curtido y venenoso.

Tácticas militares en la lucha contrainsurgencia.

Por fin, existen tácticas y técnicas específicas para la lucha contra rebeldes irregulares, que pueden ser empleadas aquí. Ellas buscan mantener la iniciativa, la creatividad y la ley de la acción de nuestra parte. Se trata del empleo independiente de pequeñas unidades de infantería ligera (en principio, tipo pelotón o escuadra) en tareas de exploración y de ataque a las bandas enemigas. Para la defensa de las comunicaciones propias, pueden emplearse agresivamente contra las bandas que las hostigan o que las obstaculizan (los artificios son como minas más dispersas y selectivas).

Por ejemplo, se pueden internar y ocultar en un sector donde las bandas islamistas o de bandidos locales estén activas. En la noche, cuando aquéllas suelen colocar en los caminos sus artificios explosivos, las atacarán desconsideradamente (con la máxima sorpresa y para el mayor efecto). Esto exige de todos los hombres de las patrullas: formación, motivación, compromiso con la misión, entrenamiento específico, iniciativa, creatividad, autosuficiencia, sobriedad, paciencia, serenidad, alerta de los sentidos, silencio y quietud.

Una ventaja que multiplicará la capacidad de combate de la patrulla militar, reside en que estas bandas descuidan su seguridad en lo que creen que es su retaguardia. Una vez que se ha producido un combate con los insurrectos, la patrulla debe ser extraída o volver a sus cuarteles. Para descansar, informar, volver a entrenarse, ser equipada y trasladarse a otro sector, cuando proceda, en otra misión.

Epílogo.

Toda emboscada que resulta efectiva implica un fallo, una deficiencia, un descuido en la seguridad del atacado. La rutina de las acciones; la molicie de los hombres; la suficiencia y el engreimiento de los mandos directos y superiores; la escasa formación de los soldados; la insuficiente motivación de todos los militares y su falta de compromiso con las tareas o misiones. Ellos constituyen graves defectos de partida para la creación y el mantenimiento de una seguridad de marcha eficaz. En las patrullas de reconocimiento y de combate y en los movimientos de las unidades y pequeñas unidades.

Y, aunque la seguridad no figure frecuentemente en las “listas” de los principios de la guerra, especialmente en las más cortas, la seguridad ha llegado para quedarse. Y el incumplimiento de este principio afectará en mayor o menor grado y extensión a la eficacia de los demás “principios compañeros o socios”. Ya que el conjunto de los principios forma un grupo holístico, sinérgico, concurrente y convergente sobre las acciones militares. Definiendo todos simultáneamente el “qué hacer” en la guerra o en el conflicto armado.

LA NO DISPONIBILIDAD COMBATIVA DE LAS FUERZAS EN LA DEFENSA.

Existe una variante de la deficiente o nula “disponibilidad combativa” de una fuerza militar. Y ocurre cuando existe la “complacencia”, el “agrado” de los mandos en el estado de alerta real de aquélla. Sin asumir o apreciar los fallos en él.

Desarrollo.

Sabemos que el límite superior de una característica o propiedad es muy difícil o imposible de alcanzar. Algunas de ellas son la “destrucción total” del enemigo y la “seguridad pública” absoluta en una población o en una sociedad. Si vigilas los sitios públicos amplios, parques, aeropuertos, te podrán atacar una iglesia o una mezquita… Pero lo que sí es exigible y necesario es que los mandos optimicen el uso de los recursos militares recibidos, que siempre son insuficientes, en las tareas a su cargo. Con ello habrán hecho todo lo humanamente posible por cumplirlas. Ya que la optimización de aquellos equivale a su “buen empleo” y a todo lo que esto implica.

La variante de la deficiente “disponibilidad combativa” que tratamos, surge en la defensa. Y tiene varios posibles orígenes y causas. Así, tenemos la deficiente organización y despliegue de la zona de seguridad. Que facilitará en mayor o menos medida su penetración oculta, paciente y múltiple por grupos enemigos. Que no tendrán que poseer necesariamente entrenamiento de zapadores. También las posiciones dominantes cercanas a una posición más o menos permanente e importante de las fuerzas, deben ser guarnecidas por destacamentos avanzados de, al menos, un pelotón.

Las vías de aproximación a las fuerzas, desde cierta distancia, deben estar registradas por los morteros, la artillería y/o la aviación de apoyo. En algunos tramos se pueden establecer emboscadas y, en otros, obstáculos y barreras de minas cubiertos por los fuegos propios. Otros sectores se pueden dotar de cámaras y sensores. Los sensores térmicos y acústicos aéreos pueden rastrear y detectar pequeñas unidades enemigas en las distintas fases de su marcha de aproximación al combate. La inteligencia debería facilitar informes fiables, con información suficiente y actualizados sobre las intenciones y los planes enemigos en nuestra zona y su desarrollo.

Resultado de imagen de soldados indisciplinados TAMBIÉN LOS HAY IRREGULARES…

 En la guerra irregular, el enemigo suele explorar, al menos al principio y también en condiciones fluidas de lucha, por observación. Es importante localizar y eliminar estas “posiciones de exploración”, que nunca serán fijas, sino efímeras y alternativas. La observación paciente propia es el modo o técnica. Y teniendo en cuenta que, si la exigencia es intensa, cada 30 minutos debe ser sustituido el observador, porque mira, pero ya no ve. Si existen medios adicionales para ello y como complemento, es necesario emplear el patrullaje contra los merodeadores nativos armados o no, en forma de exploraciones y ataques con objetivos limitados.

Recordemos que la correcta seguridad debe evitar que nuestras fuerzas puedan ser batidas por el fuego de las armas de infantería del enemigo. También, detectando al enemigo, le evitan sorpresas tácticas a aquéllas. Y que la presencia y/o la actuación de nuestras fuerzas en esa zona, incluyendo los destacamentos avanzados, tienen como tarea específica, el ganar el tiempo suficiente para que las fuerzas que las han adelantado y desplegado, puedan alcanzar la debida “disponibilidad de combatepara rechazar al enemigo. Y por todo ello, la seguridad es una parte irrenunciable de nuestra “disponibilidad combativa” total.

Pero, hasta las unidades veteranas o profesionales más experimentadas pueden ser “sorprendidas” por la aparición en fuerza del enemigo inesperado, en un ataque contra ellas. Y ello ocurre cuando se han confiado o complacido en una seguridad deficiente. Que es otra cara, menos evidente y definida como tal, de la no o insuficiente “disponibilidad combativa” propia.

Un ejemplo del Frente occidental en la II Guerra Mundial.

El 10 de junio de 1.944, poco después de la media noche, el 2º batallón de la 29ª división de infantería de los USA se preparaba para pasar la noche. Los hombres habían caminado unos 25 Km. durante las últimas 20 horas. El oficial ejecutivo del batallón, comandante Maurice Clift, escogió una zona formada por dos prados cercados, para que las tropas pasaran la noche al raso. Los hombres entraron en ellos y se dejaron caer contra los terraplenes de los setos que los enmarcaban. Tan cansados estaban los soldados que ni siquiera se molestaron en soltarse las mochilas y el equipo personal. La mayoría de ellos se quedaron dormidos de inmediato. Solamente unos pocos prestaron atención al ruido de unos motores aproximándose, pero pensaron que eran vehículos norteamericanos.

Se trataba en realidad de vehículos blindados y camiones alemanes pertenecientes a la 352ª división de infantería. Sin saberlo ninguno de los dos rivales, los alemanes se habían estado retirando y siguiendo la misma ruta que el batallón americano recorría en su avance. Al detenerse éste, los exploradores alemanes detectaron los movimientos norteamericanos en los prados de acampada. Los alemanes avanzaron sigilosamente y rodearon los prados.

Resultado de imagen de soldados indisciplinados SOLDADOS PASOTAS.

De pronto, los alemanes lanzaron bengalas. Bajo la siniestra luz, casi tan brillante como la luz del mediodía, sus cañones de asalto abrieron fuego sobre los setos contra los norteamericanos. A lo largo de uno de los setos, una sección se incorporó y fue segada por las ametralladoras alemanas. Muchos norteamericanos, asustados y desorientados, corrían de un lado a otro, buscando la salida de los prados; los tiradores alemanes los iban derribando con el fuego de repetición de sus fusiles de cerrojo. Las granadas de los morteros alemanes explotaban continuamente por todo la zona de los prados. Los norteamericanos respondían con un fuego de fusilería espasmódico e impreciso, dirigido a los setos opuestos; que podía alcanzar tanto a los alemanes como a sus propios hombres, en su deambular errático.

Era terrible”, le indicó un superviviente al general Cota. “Nos habíamos arrastrado más de 90 ms. fuera del campo, cuando escuchamos desde atrás, un griterío de nuestros hombres. Yo pensé que los alemanes estaban lanzando una carga a la bayoneta contra ellos”.

El comandante del 2º batallón, teniente coronel William Warfield, tenía su puesto de mando en una granja junto a la carretera. Warfield intentó establecer una defensa, pero fue en vano. Los oficiales que se lanzaron fuera de la casa hacia el campo, fueron abatidos rápidamente. Un alemán gritó en inglés hacia el grupo de mando: “¡Ríndanse, ríndanse!”. “¡De rendirse, ni hablar!”, rugió Warfield. Intentó liderar un pequeño grupo y llevarlo en dirección a los prados donde estaban sus hombres, pero resultó muerto inmediatamente.

Resultado de imagen de soldados indisciplinados NOS SALUDAN DESDE SU CELDA…

La batalla se prolongó unos 20 minutos. El batallón tuvo 150 bajas, incluyendo unos 50 muertos, algo más de un tercio de sus efectivos. Poco antes del alba, un joven teniente malherido que informaba al jefe de su división 29ª de infantería, el general Charles Gerhardt, caía de pronto de rodillas y golpeaba con sus puños el suelo, mientras sollozaba y se lamentaba que todos sus hombres estaban muertos y que él los había dejado caer.

El general Gerhardt se enfureció. “Sin seguridad”, gritó exaltado. “Simplemente el batallón llegó al campo y se echó a dormir”.

Un ejemplo de la guerra contrainsurgencia actual.

El Complejo británico Bastion en la provincia de Helmand.

Helmand es una de las 32 provincias de Afganistán. Se extiende por 58.583 km² al suroeste del país y tiene una población del orden del millón y medio de habitantes, de las etnias pashtún y baluchi. La capital es Laskar Gah. En su distrito de Washer, al noroeste de la capital, está instalado el Campamento Bastion, que es la principal base militar británica en Afganistán. Puede albergar entre 20 y 30 mil personas en la totalidad de sus instalaciones, en su mayoría son británicos y estadounidenses, dependiendo de las armas a las que pertenezcan y de sus misiones, equipos y abastecimientos. Ocupa una extensión total de 52 Km2 y la relación de su largo con su ancho es de 2 a 1, unos 10 Km. por 5 Km. Fue diseñada para llegar a ser el centro de las operaciones logísticas de la ISAF en Helmand. Además, es el mayor campamento militar británico construido en el exterior de su país desde la II Guerra Mundial. Levantado desde primeros de 2006 por los británicos, el Complejo está situado en una zona desértica y alejada de las poblaciones y dotada de largas vistas en todas direcciones.

El Campamento está dividido estructuralmente en diferentes “secciones”. Bastion 1 y 2 son las primeras levantadas. Bastion 2 contiene también el Camp Barber (USA) y el Camp Viking (Danés). Bastion 0 fue añadido hacia 2010 y alberga las instalaciones de los contratistas externos. El Bastion 3 se emplea para el entrenamiento específico de contrainsurgencia. El Complejo también incluye el Campo Leatherneck (del USMC) y el Campo Shorabak, del Ejército Nacional Afgano. El aeródromo de Camp Bastion, que cuenta con dos pistas de operaciones, atiende unos 600 vuelos de aeronaves todos los días, en operaciones de combate, logísticas y médicas. En el helipuerto adjunto están desplegados los Westland WAH-6 Apache de ataque múltiple y los Boeing CH-47 Chinook de transportes mixtos. En estos momentos el Complejo puede manejar y atender a casi todas las aeronaves militares y civiles en activo. El Complejo alberga también un gran hospital militar de campaña. Y grandes áreas de la gran base están protegidas por un muro de hormigón de nueve metros de alto, que se extiende por un perímetro de más de 40km, intercalado con torres de vigilancia especial, con soldados e instrumentos de alta tecnología.

La táctica de ataque de los talibanes.

El procedimiento standard de los taliban para atacar una posición militar es: Bombardean de madrugada con fuego pesado de lanzacohetes fijos y luego se acercan más para emplear los morteros. Esto es válido y útil contra posiciones o reductos pequeños o débiles. Cuando tratan de mantener la sorpresa, la iniciativa y la confusión, alargar el tiempo de reacción de los militares y conseguir una superioridad muy local y temporal, prescinden de su magro apoyo de fuego pesado. E incluso avanzan arrastrándose lenta y pacientemente. Por ejemplo, para romper un perímetro defensivo y dirigirse y atacar los hangares y aparcamientos evidentes de grandes aeronaves. El asalto final lo realizan varias escuadras y/o pelotones independientes que convergen, avanzando y disparando ráfagas de AK y ametralladora RPD o PK y, desde algo más atrás, los lanzagranadas RPG y RL. Sólo disparan sobre blancos comprobados o desde arriba y desde abajo.

 Una característica de los talibanes es que no se empeñan en la defensa de sus posiciones. Una vez conseguido el hostigamiento del enemigo y extendidos el daño, la mutilación y el estupor sobre los militares, aquéllos se retirarán. No son tan tontos como para esperar impávidos el fuego pesado, preciso y arrasador regular. Ni para presumir de bravura, frente a enemigos con armas de alcance y características superiores y capaces de convertir un blanco de superficie en zona de destrucción. Estos “gestos de valor” se los dejan para los soldados regulares. También están el tiempo y su corolario, la oportunidad. Los irregulares orientales manejan muy bien los tiempos tácticos y operativos. Son maestros de la paciencia, la espera, la repetición de los ensayos, simples y sencillos. Para los ataques importantes llegan a utilizar maquetas a escala del objetivo. Y, para penetrar en una base y atacar las pesadas y evidentes aeronaves de guerra, sólo necesitan representar parte del perímetro, la localización direccional del objetivo y su identificación, así como también las posiciones de rechazo hacia el punto de irrupción.

Su realización.

Bastantes horas antes de las 12 de la noche del jueves 13 de setiembre de 2012, las fuerzas talibanes comenzaron a acercarse desde varias direcciones a la zona aérea del Complejo. Para mantener una baja huella táctica, siguieron técnicas de arrastre en su avance a la zona de seguridad del área. Y hasta allí llegaron, sin ser detectados, unos 45 a 50 insurgentes que, en tres puntas de avance convergentes atacaron a medianoche, apoyados por sus armas orgánicas de pesadas de sección. A no ser detectados hasta el inicio del ataque, les ayudó también la escasa disponibilidad combativa de los hombres y la rutina tediosa e improductiva de las guardias y patrullas, que crean la defensa pasiva de un gran cuartel protector. Unos 15 talibanes de dos de los grupos, lograron vulnerar el perímetro de Camp Bastion y atacar eficazmente la zona aérea. Finalmente el grupo atacante fue eliminado (muertos, heridos y prisioneros).

Fue un ataque «significativo», declaró el Ministerio de Defensa británico, ya que los insurgentes nunca deberían haber llegado tan lejos. Se trató, reconoció la ISAF, de un ataque «bien coordinado». Los talibanes lograron vulnerar el perímetro de la base. «Estaban bien equipados y entrenados. Vestían uniformes del Ejército de EEUU e iban armados con rifles automáticos, lanzagranadas y chalecos explosivos», continuó la ISAF en su comunicado. Esta misión aseguró que durante el ataque, las tropas internacionales mataron a 14 insurgentes e hirieron a otro, que se encuentra detenido. Los corresponsales británicos en Afganistán aseguraron que Camp Bastion tiene una visibilidad excelente desde todas partes y está sumamente fortificada. El corresponsal de defensa del periódico Daily Telegraph, quien ha estado más de una docena de veces en Camp Bastion, escribió el domingo 14: «A pesar de estar en el centro de la provincia más peligrosa de Afganistán, siempre me sentí completamente seguro, sin duda, de un ataque del Talibán. Y honestamente creía que había más posibilidades de morir atropellado por un vehículo militar que asesinado por insurgentes». Las fuerzas de la coalición, explican los corresponsales, se preguntan cómo el Talibán fue capaz de dar este ataque por sorpresa a un campo fortificado y aislado. Y un portavoz, Adam Wojack, dijo que el ataque del viernes «era una señal para la coalición de que hay que prestar mucha atención al estado de ánimo popular, local e internacional».

El lunes 10 de setiembre, Zabihullah Mujahid, un portavoz insurgente, declaró a Reuters que los talibanes estaban intentando usar todos sus recursos para matar al príncipe Henry (también “Harry the Nude”), tercero en la sucesión al trono británico. Tras los hechos, otro portavoz talibán subrayó que atacaron en «venganza» por la película amateur estadounidense que ofende a Mahoma. Y que eligieron atentar contra Camp Bastion, porque el príncipe Harry (“Quique”, nombre de guerra) se encontraba allí, actuando como copiloto artillero en el Grupo Conjunto Aéreo.

La base británica fue atacada en diversas ocasiones a lo largo sus años de existencia. La ocasión más mediática ha sido la que tratamos. En el ataque resultaron muertos dos marines (del adjunto Campo Leatherneck). Y otras nueve personas, ocho militares y un contratista civil, resultaron heridas. Fueron destruidos 6 aparatos McDonnell Douglas AV-8B Harrier II del Cuerpo de Marines y otros dos quedaron muy dañados. En cuanto a las instalaciones logísticas, fueron destruidas tres estaciones de abastecimiento de combustibles y dañados 6 hangares de aviación que no estaban reforzados estructuralmente.

Y otro, de un ejército fallido…

El domingo 18 de diciembre de 2016, la franquicia del Estado Islámico en la República de Yemen realizó un ataque contra el cuartel de la llamada Seguridad Nacional en al-Saulaba. Que está situada a 20 Km. al norte de la ciudad costera de Aden, al sur del país y que es ahora su capital nominal. Una primera característica llamativa de estos asaltos suicidas del EI es que desde agosto de este año se han realizado tres ataques contra el mismo cuartel. Cuyos mandos mantienen contumazmente una ineficaz y deficiente “disponibilidad combativa” de las fuerzas de la guarnición, para mantener su seguridad.

En el último ataque, el más letal, murieron 50 soldados del Ejército del Yemen, leal al presidente Abdo Rabu Mansur Hade. Cientos de soldados estaban aún en el exterior del cuartel, aguardando recibir el permiso para entrar en él y recibir sus soldadas. Unos mil soldados habían accedido ya a las instalaciones militares. Pero el acceso fue limitado para evitar aglomeraciones en los patios e instalaciones militares. Un terrorista sunní se deslizó entre los soldados que aguardaban fuera. Y detonó su chaleco de explosivos. Posiblemente liberando el llamado detonador del muerto.

La seguridad es uno de los llamados “principios de la guerra”. Que definen el “qué hacer” para conseguir militarmente nuestros objetivos. Y aunque no figure en todas las listas existentes de principios, especialmente en las más cortas, la seguridad está ahí para quedarse. Y de su no observancia, la eficacia y el poderío de los demás principios aceptados quedarán mermados o mutilados en su aplicación. Ya que los principios constituyen un conjunto global, armónico y sinérgico de las normas del buen hacer, para un sistema militar operativo.

EPÍLOGO.

La combinación de la defensa habitual y la defensa móvil proactiva ejerce un efecto sinérgico y convergente, de perfección y aseguramiento de la zona de seguridad. Para detectar y rechazar las sorpresas tácticas del enemigo y para alertar al grueso de su aparición tras el horizonte. Y para difuminarle a aquél el trazado de nuestra zona de defensa. Gracias a las posiciones avanzadas de combate y observación y a las acciones desde ellas y de las patrullas y destacamentos avanzados. Aquello le permitiría al enemigo vislumbrar y estimar donde estarían las “posiciones de defensa” en la zona de rechazo y adónde se dirigirían preferentemente los fuegos pesados de la defensa, delante del límite anterior de dicha zona.