General Qassem Suleimani, Jefe de las Brigadas al-Quds de Irán. 2ª Parte.

Qassem Suleimani, la Espada Desenvainada del Imperialismo Iraní.

Armas de las guerras de V generación.

El equipo en la base aérea para el guiado y mando de los drones es muy simple y altamente elaborado: el mando del timón de los drones, varias pantallas de televisión, rodeadas de numerosos indicadores visuales y controles auxiliares y un pedal, todo dispuesto por parejas frente a las dos sillas ergonómicas de los pilotos. Los drones llevan cámaras que transmiten sus vistas en directo a sus pilotos. El piloto del drone y el controlador de la cámara, que forman un “killer team”, el equipo matador, observan a su “objetivo designado” durante un tiempo, comprobando su entorno y sus actividades. El avión es capaz de, una vez captado y autorizado por los pilotos un objetivo a batir, iniciar por su cuenta el ataque, pero esta función no se le ha permitido, al menos, hasta ahora.

Resultado de imagen de qassem soleimani SULEIMANI Y SU SUCESOR AL FRENTE DE LAS BRIGADAS AL-QUDS, ISMAIL GHAANI. «LA FUERZA AL-QUDS NO CAMBIARÁ» — ALI JAMENEI.

La capacidad destructiva de las cargas explosivas que portan las aeronaves de ataque no tripuladas es limitada en su número y en su potencia total. La característica esencial de su uso es que está destinada a objetivos limitados, bien por su tamaño (un pequeño número de enemigos no muy desparramados) o por su protección (blancos no fortificados); sin embargo, son útiles para batir vehículos de combate blindados (VCB), incluidos los “main battle tanks”, con sus cohetes de carga hueca, que los atacan en sus partes más vulnerables. Los principales Unmanned Aerial Vehicles (UAV, su acrónimo en inglés) son el Predator y el Reaper. Y cuestan más de $15 millones de dólares por unidad. El Pentágono cuenta con decenas de miles, para las tareas de espionaje y combate. La CIA dispone de su propia flota, con los datos de su número, clase y modo de activación reservados.

Los drones los fabrica la empresa General Atomics. Una de sus arma más devastadora son los misiles AGM-114 Hellfire II, de la Lockheed Martin. Existen las variantes de carga hueca anticarro (HEAT), antipersonal o HE (con diversos tipos de explosión y fragmentación, reforzada o no) y de autoguiado (“fire and forget”). Cada uno pesa unos 47 Kgs., con el 20% de carga útil explosiva (warhead), es guiado por láser con diversas técnicas y tiene un alcance de hasta 8 Kms. El efecto de una salva de varios de ellos sobre una manzana de casas de adobe o de mampostería es demoledor. Pero garantiza la eliminación del blanco humano seleccionado y de sus acompañantes y “oficiales de escolta”.

La exploración del enemigo y su localización exacta, tanto unidades como jefes y jefecillos locales, y el reconocimiento del terreno de operaciones es un viejo sueño de los mandos de todos los tiempos, para librarse de parte de sus temores e incertidumbres en la lucha. Porque las maniobras modernas, incluso a las distancias cercanas, son cambiantes y plásticas para los mandos enfrentados. Si le añadimos la posibilidad de un seguimiento continuo de aquél, esto es miel sobre hojuelas de cereal. En estas tareas, las capacidades de los drones permiten su inserción profunda en el territorio enemigo, sin peligro de ninguna clase para las fuerzas de exploración especializadas propias y con una transmisión clara, fluida y eficaz de los resultados que captan. Se podría decir que son un arma diseñada con fortuna, para cumplir las misiones oportunas, si su empleo es razonable, controlado y comedido…

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Avance estratégico hacia el sumidero…

Con la llegada de Donald Trump a la Presidencia de los EEUU, se continuó la retirada de las fuerzas militares estadounidenses de los países de Oriente Medio, iniciada por Barak Obama en 2011, según su idea de “construir un país aquí y ahora”, en EEUU. Que Trump prolongó y condensó en su repetido lema de America first”. Este nuevo aislacionismo estadounidense, dejó un “vacío de poder” en esa región geoestratégica.

Pero, ni la Naturaleza, ni las civilizaciones, ni la política aceptan los vacíos existenciales. Y, como dijimos al principio, otras potencias regionales cercanas con aspiraciones de crecimiento e influencia empezaron a aposentarse en la zona desde mediados de 2015. La señal de vía libre a los actores secundarios pretenciosos, la dió Obama cuando rehusó castigar, después de haber amenazado con ello, en el verano de 2014, a Bashar al-Assad por el empleo de armas químicas contra los insurgentes sirios y civiles entreverados con ellos.

Eventos inmediatos al ataque a Qassem Suleimani.

El 31/12/2019 miembros de la milicia chií iraquí Kataeb Hezbollah, entreverados con fieles chiíes civiles, asaltaron la Embajada de los EEUU, situada en la protegida Zona Verde de Baghdad. Significativamente, la turbamulta logró romper el perímetro de seguridad exterior del complejo estadounidense fortificado. A continuación, destrozaron y prendieron fuego a la recepción de la Embajada. A este ataque se unieron un cierto número de soldados regulares iraquíes, que no intentaron repeler el ataque y que participaron en la destrucción de la recepción.

Los atacantes acamparon 2 días junto a la Embajada, protestando por un ataque aéreo estadounidense previo. Realizado en represalia por un atentado anterior de Kataeb Hezbollah, en el que murió un contratista de seguridad estadounidense.

Los diplomáticos estadounidenses se refugiaron en el bunker de la Embajada. Y sólo pudieron salir cuando los asaltantes se retiraron, tras numerosas peticiones del Gobierno iraquí para que depusieran su actitud y se dispersaran.

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Proyecciones al futuro.

Todos los esfuerzos de defensa y pacificación de Irak en su lucha contra el Estado Islámico, que pudo llegar en el otoño de 2014 a Baghdad, porque no existía una resistencia consistente y organizada, hechos por los EEUU, parecen haber sido obviados u olvidados. Probablemente, la causa compleja fue, aparte de la animadversión al extranjero infiel invasor, la presencia abundante y extensa Irán, con las Brigadas regulares al-Quds y la habilidad del general Souleimani, las Fuerzas de Movilización Popular (milicias chiíes integradas), y la religión y la idiosincrasia social comunes.

En contra de lo dicho y repetido por las “fuentes” de los medios, parte de la cúpula militar estadounidense sí fue consultada por Trump, respecto a la represalia a tomar por la revuelta contra los EEUU en Irak de los últimos 15 días, que es lo que ocurrió realmente. Y, se ofrecieron al presidente varias opciones secuenciales o simultáneas. Aconsejado, Trump optó por la más directa, limitada, quirúrgica y simple. Sin implicación de fuerzas estadounidenses situadas en la zona o transportables allí. Y suficiente, para darle a los jerarcas y mandos de Irán y otros países y asociados, no una amenaza retórica más, sino la evidencia de que a los EEUU se les respeta siempre. Para que no venga “the death from above” o el ataque de unos comandos de élite (SEAL, Marines, Rangers) con objetivos limitados.

Una de las acciones de represalia más dañina, directa y rápida que puede realizar Irán contra sus enemigos occidentales es el estrangulamiento selectivo del flujo de petróleo por el estrecho de Ormuz. Como ya hizo en la guerra con Irak en la década de los 80, atacando los petroleros con crudo iraquí. Por allí circula algo más del 20% de la producción mundial, procedente de Kuwait, Irak, Arabia, Bahrein, Catar y los Emiratos Árabes Unidos.

En los periódicos y revistas de estos día de atrás se da cuenta clara de la estrategia y el objetivo de los dos rivales enfrentados en este conflicto armado de baja intensidad. El objetivo de ambos es dañar parcialmente al enemigo, sin permitir una ampliación de los medios o escalada del conflicto. La estrategia de los dos es el enfrentamiento directo o por terceros interpuestos, pero dando pasos cortos, limitados y sucesivos, controlando siempre un proceso tan complejo.

General Qassem Suleimani, Jefe de las Brigadas al-Quds de Irán.

Qassem Suleimani, la Espada Desenvainada del Imperialismo Iraní.

Hacia las 0:30 hora local del viernes 3 de enero de 2020, los EEUU mataron al general Quassem Suleimani cuando se retiraba del aeropuerto de Baghdad, a donde acababa de llegar en un vuelo directo desde el aeropuerto de Damasco. Se emplearon en el ataque dos drones Reaper, probablemente de la CIA, que lanzaron 4 cohetes Hellfire II AGM-114 de cabeza explosiva (H.E.), guiados por láser, (nombre, el “Fuego del Infierno”) sobre los dos vehículos sin especial blindaje, que los llevaban a él y a sus 9 acompañantes a Baghdad.

Introducción.

El Oriente Medio es la región geopolítica más convulsa y furente de nuestro mundo. Y por su cercanía, importancia energética y formar un nudo de comunicaciones entre tres continentes, es especialmente trascendente para nosotros. En esa región del Suroeste de Asia se dirimen varios conflictos armados y paralelos.

Resultado de imagen de mq-9 reaper uav predator  MQ-9 Reaper. El drone más temido del mundo.

 El llamado “conflicto árabe israelí” se prolonga por más de 70 años, tres generaciones, entre los musulmanes, singularmente los árabes y persas, e Israel, por un minúsculo trozo de tierra muy deseada. Lo cual es una guerra entre estados, independientemente de su asimetría funcional, religiosa y social.

Existe también la “lucha abierta” entre las ramas chií y sunní del Islam, unos increíbles “hermanos separados enfrentados”, por la hegemonía político socio religiosa en esa religión. Este enfrentamiento pasó históricamente por sucesivas fases de efervescencia y aquietamiento, ya desde la época de oro del Islam, los llamados Califas Rashidun o los “rectamente guiados por Allah”. El Islam es una creencia integrada verticalmente en todos los ámbitos de la vida personal y social. Esa lucha abierta se concreta hoy en día en el Próximo Oriente en las guerras civiles de Siria e Iraq, no extinguidas aún, sino desarrollándose en una nueva fase. Complicada con la presencia activa de poderes extra nacionales: Irán, Rusia, Turquía.

Chiíes contra Sunníes.

Existe una gran diferencia ideológica y práctica entre el sunnismo y el chiismo. Éste se siente perseguido por tres razones: La demográfica, ya que el chiismo es marginal entre los musulmanes. La dinástica, ya que el cisma chií surge a partir del cuarto califa elegido, Alí, primo, yerno y compañero del Profeta. Los chiíes proclaman que los califas o jefes político religiosos de la Umma (comunidad universal musulmana) se eligen por herencia y dinastía. Y la ideología, porque admite menos fuentes de revelación divina y ha creado un clero central y dominante, que forma una teocracia, y que es el intermediario y único interprete del Corán y los hadices (dichos y hechos de Mahoma, complementando al Corán) .

Así, el chiismo asume históricamente una actitud fatalista, pasiva, incluso de sufrimiento físico por ello, a la espera del retorno del Imam (califa) desaparecido Éste es el nombre que toman los guías político religiosos en el chiismo y que no tiene nada que ver con el imam o lector de las mezquitas sunníes. Aquél vendrá como al-Mahdi (el guiado por Alá), en un momento dado de la Historia, para hacer triunfar a la Umma (comunidad islámica universal) ortodoxa (casualmente, ellos).

Resultado de imagen de suleiman el magnifico  Suleimán, el Magnífico, sultán turco desde el 1520 a 1566.

El Corán, fuente religiosa común de los chiíes y sunníes, no es muy revelador acerca de las “disputas internas armadas” (DIA) dentro de la Umma. En la época del Profeta este problema ni se contemplaba. Y si aquéllas hubiesen existido, al juntarse con el acoso externo que sufrían los musulmanes, probablemente llevasen juntos a la dispersión y a la desaparición del pequeño grupo de los fieles. En la Sura (capítulo) 49, aleya (versículo) 9 se les ordena: “Cuando se hacen la guerra dos naciones de creyentes, procurad reconciliarlas… Los creyentes son tus hermanos (la máxima relación de consanguinidad). Arreglad, pues, las diferencias de vuestros hermanos y temed a Dios, a fin de que tenga piedad de vosotros.” Y en 4, 33: “Oh, creyentes,… no os matéis entre vosotros…(o, no os matéis a vosotros mismos)”.

El Estado Islámico de Irán está enraizado en un complejo de consejos y asambleas, ideados, creados y organizados para asegurar, mantener y perpetuar su funcionamiento socio religioso. Pero que es incapaz de desarrollar moderna y económicamente a un país con los recursos y la exuberancia demográfica de los iraníes. De aquí parten todas las reivindicaciones populares iraníes, no tanto en diferencias ideológicas.

Lo que se está planteando crudamente, a escala cuasi continental, en una amplísima zona geoestratégica, es una guerra a muerte entre los chiíes y sunniíes por el poder político hegemónico en dicha zona. Y, como una derivada natural, la gerontocracia clerical de Qom acaricia la idea de que, allanar nuclearmente la capital israelí los pondría a la cabeza del Islam. El Islam que fue grande y poderoso, según ellos, cuando llevó a cabo la Yihad menor o guerra santa musulmana. También Turquía piensa que la Sublime Puerta sólo fue próspera y fuerte en los largos períodos en que se enfrentó con los europeos, por el control del Mediterráneo y por la Europa centro oriental.

Ya la revolución de Jomeini le dió a los chiíes un espaldarazo y una influencia entonces impensables entre los musulmanes añorantes, jóvenes y/o belicosos. Hay un atractivo mesmérico para los dirigentes iraníes, de que “aquello” sería el aldabonazo al Mahdi oculto. Para que reapareciera y se pusiera al frente de sus fieles chiíes en el Triunfo del Islam, a la culminación de la Historia, iniciando su dominio terrestre durante 1000 años… Antes del Resurgimiento y el Juicio de Allah.

Situación geopolítica.

Al extremo este del Asia del Suroeste, está la teocracia antioccidental chií de los “ayatollahs amomiados”. Éstos, cuando quieren resultados importantes y rápidos contra sus vecinos, incluso en el extremo oeste de esta región geoestratégica, emplean a comandos o a unidades de la Guardia Republicana. Que son capaces de luchar a las distancias próximas y de asalto, como una infantería ligera especialmente entrenada, mejor que las unidades normales de los ejércitos occidentales, empleando sólo su apoyo de fuego pesado orgánico. Aquélla está entrenando, equipando y apoyando de diversas maneras a sus aliados correligionarios de El Líbano, Irak y Siria. La Guardia Republicana está imbricada en el régimen irani, formando el brazo armado incondicional y eficaz de la República Islámica de Irán, actuando como los “Inmortales de los Shas de Persia” modernos. Ella, al igual que los militares egipcios, cuentan con un respaldo económico propio muy amplio, extendido en todas las áreas financieras, comerciales y productoras de Irán. Que les garantiza la independencia operativa y que premia generosamente su dedicación y lealtad en el cumplimiento de sus tareas y misiones.

Resultado de imagen de qassem soleimani and ali khamenei «EL SERÁ PARA MÍ UN HIJO, YO SERÉ PARA ÉL UN PADRE».

Las Brigadas al-Quds (Jerusalén) son un grupo de élite especial de la Guardia Republicana. Se dedica al espionaje y a realizar acciones limitadas militares con fuerzas de incursión. Es decir, es la rama que se encarga de las acciones irregulares en el exterior de Irán. Y exhibe toda una panoplia de capacidades para la guerra subrepticia o sucia entre naciones enemigas. Incluida la de entrenar a grupos afines extranjeros y brindarles apoyo logístico.

Su comandante en jefe era el general de división Qassem Suleimani, de 62 años, de estatura media y barba y pelo blancos, y que estaba incluido en la lista de los terroristas mas buscados por los EEUU. Un detalle: el Líder Supremo de la Revolución, Alí Jamenei, le consideraba un «mártir viviente de la revolución», a la que se incorporó en 1980, cuando tenia 23 años, en una incipiente Guardia Republicana. Tras el avance del Estado Islámico en junio de 2014 por el norte y centro de Irak y el llamamiento del ayatollah chií iraquí Alí Sistani a la lucha contra él, Qassem Suleimani fue enviado por Teherán a Irak. Para apoyar y dirigir la activación de las milicias chiíes, dispersadas tras la guerra sectaria entre chiíes y sunníes, ocurrida después de la invasión estadounidense. Así, una gran aportación de Suleimani fue haber conseguido la “unidad de acción” entre todas las milicias chiíes contra el EI, integrándolas en las “Fuerzas de Movilización Popularde Irak.

Ha sido el EI el que ha sacado de las “sombras de la Guardia Republicana” al general Qassem Suleimani. Que, apareció y conformó el enfrentamiento ideológico militar entre los seguidores sunníes de Estado Islámico y los mercenarios extranjeros de la Brigadas al-Quds de Irán y las milicias chiíes que ellos animan, apoyan y entrenan.

Irán distribuyó inmediatamente fotos de su general operando en Irak. Lamentablemente, tras el retroceso del EI del norte de Irak, las milicias chiíes arrasaron decenas de aldeas sunníes de la zona, como colaboradoras o simpatizantes del enemigo. Lo cual alimentó, una vez más, ese “volcán de animadversión” entre los hermanos separados del Islam.

(CONTINUARÁ)

La Voluntad de Defensa de una Sociedad. 2ª Parte.

(FINAL)

Y la Estrategia, la Estrategia Operativa y la Táctica, como Niveles de su Actuación Militar.

Entre ambos niveles de la actuación militar existe un espacio de actividad eminente y esencialmente práctico, llamado nivel operativo o estrategia operativa. Su misión es optimizar los empleos de la táctica y de los medios disponibles en la campaña y en el teatro de operaciones. Para ello define y conceptualiza las batallas, las marchas, etc., en definitiva, tanto las operaciones militares como su correcta sucesión, en función de aquellos objetivos decisivos. Con ello brinda a la táctica y a la decisión a la que ésta se orienta, una trascendencia superior, que está mucho más allá de la persecución y de la explotación del éxito. Es decir, la estrategia operativa utiliza a la táctica como uno de sus instrumentos inmediatos. Integrándolos para alcanzar los objetivos últimos que se le han confiado y orientándose a ellos, participando entonces de su naturaleza estratégica.

Resultado de imagen de refinería de petróleo REFINERÍA DE PETRÓLEOS: SÍMBOLO DE LA PUJANZA ECONÓMICA DE UNA SOCIEDAD MODERNA.

Así, la estrategia operativa define unos objetivos propios en el teatro o en la campaña de actuación, que son la incapacitación y la desorganización del enemigo, a través de la acción sobre sus vulnerabilidades operativas y estratégicas. La primera se orienta contra la capacidad de combate enemiga, buscando incapacitarla posicional o funcionalmente, y simultáneamente protegiendo la propia. La segunda se logra por la ocupación o la destrucción de sus vulnerabilidades críticas en la zona de operaciones.

Estas vulnerabilidades son aquellos elementos, posesiones o razones que dan sentido a la lucha que el enemigo sostiene contra nosotros. Es decir, cuya pérdida le infunde inevitablemente una sensación de desesperanza y un sentido de inutilidad en proseguir la lucha en esas circunstancias, como no sea para acumular más pérdidas.

Una vulnerabilidad crítica estratégica, manejada hábilmente por nosotros en el siglo XVI durante la conquista de América, fue la captura del gran jefe o emperador de las confederaciones indígenas en los grandes países a colonizar (Moctezuma, Atahualpa). Pero su efecto era temporal. Una vez convertido en rehén, el valor simbólico de un caudillo de este tipo caía en picado, porque la vitalidad nacional de la colectividad a la que dirigía exigía su renovación, como si hubiese muerto. Pronto se elegía a un nuevo Gran Emplumado, entre los miembros de su clan o de su sociedad guerrera.

Resultado de imagen de edificios grandes bancos EL BANCO DE ESPAÑA. EL DINERO ES UN ESTÍMULO DE LA ECONOMÍA.

En la II Guerra Mundial, la ocupación de la capital y la caída del gobierno eran vulnerabilidades críticas estratégicas, a las que se accedía a través de una estrategia operativa de guerra móvil ofensiva: campaña de primavera de 1940 en el frente occidental. Lo mismo intentó Hitler en 1941 en el frente soviético con relación a Moscú. Seguramente en esa guerra total, casi de exterminio, del frente del Este, su caída no hubiese tenido la trascendencia que se le atribuía. Pero Moscú constituía un gran “nudo” viario, un centro de comunicaciones ferroviarias vital para toda la URSS al oeste de los montes Urales y, en este sentido, sí hubiese sido una vulnerabilidad crítica permanente del nivel militar operativo.

Para lograr estos objetivos estratégicos intermedios, el nivel operativo tiene unos medios específicos operativos que son la inteligencia, el desequilibrio y la incapacitación del enemigo, el tiempo o velocidad de las operaciones y de los combates, la organización logística y su soporte físico o línea de abastecimientos y el sentido correcto del propio mando.

Estos medios los emplea para conducir y utilizar óptimamente (sin despilfarros) los medios táctico-operativos a su disposición.

Éstos son:

la transitabilidad del terreno (en toda la dimensión geográfica de la naturaleza de los terrenos, clima, estación y hora del día),

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la capacidad de combate (medios militares concretados en hombres, equipos, apoyos y vehículos de combate) y la capacidad de movimiento operativo (transportes de grande y pequeño tonelaje, los repuestos de todo tipo y combustibles y los depósitos y parques accesibles en la zona) propias disponibles,

la libertad de acción y las “interfases de acción” favorables con el enemigo (que existen y que se pueden también crear siempre, mediante la ampliación o disminución del “campo de acción” sobre aquél, como un zoom táctico operativo, o mediante su cambio a otro sector del frente o en la profundidad de la zona enemiga). Con estos 2 últimos “sistemas” podemos actuar siempre según nuestro criterio e interés y no simplemente reaccionar a las acciones del enemigo.

De esta manera los 10 “sistemas operativos” citados realizan el empleo y el funcionamiento de todos los niveles de la defensa nacional. Y van a partir de la concepción y la gran creación de objetivos, intereses y recursos disponibles, recibidas del mando y de la nación, hasta la realización práctica final. Implicando en ésta también a los necesarios y a los inevitables e impuestos por el enemigo, empleos tácticos de los medios militares, como etapas para la consecución óptima de aquellos objetivos encomendados.

Resultado de imagen de reuniones sindicales grandes  LA MORAL NACIONAL SE GESTA EN TODOS LOS SITIOS DE CONVIVENCIA SOCIAL.

Y, ¿por qué llamamos sistemas a estas funciones operativas de variada y compleja naturaleza y a los órganos o fenómenos que las dirigen, procuran y ejecutan o causan (como es el caso de la transitabilidad)? Un “sistema” es un conjunto de órganos, fenómenos o cosas que, ordenadamente relacionadas entre sí, contribuyen a determinado objeto. En un sistema complejo existirán una jerarquía, la especialización de sus órganos y unos objetivos e intenciones o resultados. Las funciones, en su conjunto y en razón de las interacciones que ocurren dentro del sistema, tienen un efecto integrador sobre él, y sinérgico con relación a los objetivos generales del mismo.

FINAL.

La Voluntad de Defensa de una Sociedad.

Y la Estrategia, la Estrategia Operativa y la Táctica, como Niveles de su Actuación Militar.

El Concepto y su Alcance.

Llamamos “voluntad de defensa” de una nación a su capacidad para propiciar, crear, desarrollar y mantener unas fuerzas de defensa, que cuenten con el apoyo necesario y sinérgico de la economía del país y de la diplomacia del estado. La voluntad de defensa es una expresión de la voluntad de ser y de la capacidad vital, incluso biológica, de una sociedad.

Este concepto supera y perfecciona a la así llamada guerra híbrida o de V generación. Que implica y supone el empleo de todos sus “medios de intervención” ortodoxos y heterodoxos por el grupo social o nación beligerante.

Resultado de imagen de GUERRA V generación ALEGORÍA IMPRECISA DE LA GUERRA DE QUINTA GENERACIÓN.

Como tal expresión, será sana, normal y suficiente, cuando las fuerzas de defensa y el apoyo diplomático y de la economía nacional que se les brinde a aquéllas, sean adecuadas y proporcionales a los objetivos políticos de la sociedad. Y también, a las posibles amenazas que tenga que soportar, tanto desde el interior de su territorio como desde el exterior, bien de su región geopolítica como de otras.

Esta capacidad y su actuación en los diferentes casos brotan de una “moral nacional” correcta.

La voluntad de defensa se plasma normalmente en las fuerzas armadas, en su calidad de instrumentos específicos de la función de defensa. Las fuerzas armadas constan de unos medios humanos, de unos medios intelectuales y anímicos y de unos medios materiales. Imbricando todo y proporcionándolo, existe el apoyo de la retaguardia, o mejor, de la sociedad.

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Los medios humanos deben poseer el entrenamiento adecuado, la disposición combativa y un cierto espíritu de cuerpo. Ellos se conforman, mediante los medios intelectuales y anímicos, que son la doctrina y su empleo, la dirección o mandos y la moral militar, en los instrumentos capaces de realizar con éxito las operaciones militares, capaces de hacerles superar el esfuerzo y el desgaste que ellas requieren y de comprometerse con las misiones encomendadas.

Los medios materiales deben ser acordes con la teoría militar de las fuerzas armadas y adecuados al nivel tecnológico necesario y a los objetivos señalados. Comprenden los sistemas de armas y todo el soporte físico directo de las mismas.

Por último, el apoyo de la sociedad proporciona, sostiene y nutre todo.

¿Cuál es la operativa de este fenómeno natural de la capacidad de defensa social?

Resultado de imagen de misiles nucleares COHETES INTERCONTINENTALES  CHINOS DF-41.

En una sociedad moderna, la cadena de transmisión de la voluntad popular a las fuerzas armadas, pasa por una serie de engranajes sociológicos intermedios de autoridades e instituciones. En ellos se va cristalizando y cumpliendo la voluntad popular, con todos los matices, errores y desviaciones, que se derivan del grado de imperfección del sistema institucional de la sociedad y de determinadas autoridades.

Esto implica que el ataque militar directo a la población civil, no debilita la voluntad de defensa ya concretada en las fuerzas armadas. O sea, la acción militar sobre la voluntad de defensa del enemigo debe realizarse sobre lo que es expresión de ella, sus fuerzas armadas, y no primeramente sobre la fuente de la misma.

El primer objetivo serían las fuerzas armadas enemigas. Luego estarían los órganos de gobierno, sus objetivos políticos, sus planes y sus alianzas y las industrias de guerra y auxiliares. Por último estaría la población civil enemiga.

La población civil, sin organización intrínseca, dominada por el aparato ideológico e institucional del estado, es capaz de asimilar tremendos golpes militares. Ahí tenemos los bombardeos durante años de Alemania, el Japón y Vietnam del Norte. Sólo la invasión de aquélla obligó a su rendición. Sin reaccionar por ello el pueblo contra la institución política y sin que se alterase sustancialmente la expresión nacional de la voluntad de defensa, alcanzada previamente. El caso más radical sería el de una guerra nuclear, en la que, con grandes pérdidas civiles iniciales, unas fuerzas armadas relativamente intactas, por su despliegue y protección, y bien dotadas, podrían prolongar la defensa e incluso vencer.

Esto nos permite definir al tiempo como el medio en el que actúa la voluntad de defensa, cuyo factor eficaz es la “moral nacional”.

En efecto, la voluntad de defensa se construye en el tiempo. Y para demolerla es necesario actuar sobre ella durante un tiempo. Ésta es la forma de actuar de la insurrección, en una guerra prolongada dirigida a la fuente de aquélla, el pueblo, atacando su moral nacional.

La Moral Nacional, fuente de la Voluntad de Defensa.

La “moral nacional” es la convicción colectiva de estar viviendo y siguiendo las corrientes históricas correctas de paz, progreso, satisfacción propia, servicio y justicia. Dicha certeza debe ser asumida por la sociedad como un destino propio y más o menos claro de realización.

La falta de cualquiera de las características anteriores o su perversión, puede deteriorar la calidad de dicha moral nacional, que no debe pretender nunca alumbrar un mesianismo. Pero, sin ilusión y entusiasmo no se pueden emprender ni realizar empresas de provecho. El entusiasmo es una fuerza del espíritu, que vence a la entropía moral e ideológica (generada casi inevitablemente en las sociedades), iluminada por una “ilusión razonable”.

Resultado de imagen de lideres mundiales LA DOCTRINA DE XI JINPING «alumbrando» el Socialismo con Características Chinas para una Nueva Era.  FUE INCLUIDA EN LA CONSTITUCIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA CHINO.  SÓLO MAO Y DENG XIAOPING MERECIERON TAL HONOR.

Cuando los dirigentes, a su vez, toman conciencia de estar sirviendo a la corriente social justa, que su pueblo desea y pide, se establece entre ambos una comunión moral, que armoniza y potencia los sentimientos nacionales y sociales implicados. Este proceso es el origen y el creador de la moral nacional de cualquier sociedad y está a otro nivel cualitativo de los intereses puramente partidistas, étnicos y de grupos.

Se establece una creación ideológica desde el pueblo y hacia el pueblo, cuya razón es que sea a favor del pueblo. En este proceso se pueden generar también desviaciones y aún aberraciones históricas.

El proceso de creación de la moral nacional será positivo cuando los dirigentes actúen colectivamente con honradez e inspiren “caminos” correctos”, dentro de las posibles líneas de acción, bastante generales y aún ambiguas, que resuenan desde las masas populares. Esto implica y demanda un cierto dirigismo ideológico por parte de todo el sector dirigente, no sólo los políticos y funcionarios, y que es una función principal. Los abusos estarían representados por el Ministerio de Propaganda de Herr Joseph Goebbels. los comités de bolivarianos de Chávez, los comisarios políticos y la estructura del partido para la dictadura del proletariado con Stalin, etc.

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Pero los órganos naturales de formación y de transmisión de la “moral nacional” están muy lejos de las oficinas de propaganda oficiales. La razón es que ellos son también los núcleos de la actividad colectiva de la sociedad y de sus dirigentes naturales e institucionales. Es decir, lo son los hogares las escuelas, las iglesias, los partidos políticos, los sindicatos, los centros de trabajo, las asociaciones en general, etc.

Tras la batalla de Inglaterra, Churchill dijo que las generaciones futuras dirían que “aquélla fue nuestra hora más gloriosa”. Esto fue posible gracias a una inquebrantable disciplina social, que no resultaba del estudio de manuales de educación cívica, sino del seguimiento de un modelo propagado por infinidad de testimonios personales. La difusión del modelo moral del ciudadano se debió en gran medida a la labor educativa de la Iglesia anglicana.

El propio Montesquieu reconocía que las virtudes republicanas sólo existían en los relatos de la antigüedad. Así, resultaban atractivas para una minoría dirigente, pero su adopción por los ciudadanos no podía hacerse por mandato legal o constitucional. Los valores morales teóricamente propuestos, se veían como algo artificial y remoto, sin conexión real con un código moral práctico y conocido, resaltado con ejemplos vivos que pudieran seguirse.

Resultado de imagen de montesquieu EL BARÓN DE MONTESQUIEU.

Los Niveles de la Actuación Militar.

Al primer nivel de la actividad de la defensa de una sociedad organizada se le llama estrategia nacional o, también, algo anticuadamente, gran estrategia. En ella se deben considerar también los recursos económicos y diplomáticos del estado, como parte de los medios de una nación para conseguir sus grandes objetivos estratégicos en una guerra.

La estrategia militar o estrategia a secas trata, en un gran segundo nivel de actividad de la defensa nacional, de la definición de los grandes objetivos de una guerra, de un teatro de operaciones o de una campaña y de la asignación de los medios militares, generalmente escasos o muy escasos, para alcanzarlos.

La táctica se dedica a la realización óptima de los combates frente a un enemigo, que se opone por medios bélicos al logro de nuestros objetivos estratégicos.

(CONTINUARÁ)

La Guerra Híbrida moderna. 3ª Parte.

(FINAL)

La Guerra Multifuncional, Total o Multidisciplinar.

El ciberataque es un “ataque total” de tipo enjambre; o sea, de carácter múltiple y simultáneo o secuencial. Va dirigido sobre las estructuras económicas, administrativas, civiles y militares, que sostienen y permiten que un “grupo social” funcione. Es una “forma de lucha” en el ámbito cibernético. Donde se busca “ocupar” “posiciones ventajosas” tácticas o estratégicas. Y “dañar” al enemigo, impidiéndole mantener su ritmo, su “tempo habitual” de funcionamiento y robándole y privándole a veces de los costosos bienes de investigación y desarrollo creados por él. Y que le permitían mantener una ventaja competitiva de “medios de intervención” nacionales en los campos industriales, económicos, militares. Una rama del ciberataque es el espionaje industrial.

Con ellos se logra afectar y debilitar gravemente los sectores diplomáticos, económicos, militares y civiles de una sociedad. En el civil está el humus primigenio, la esencia social, como creador de la “moral nacional” y de la “voluntad de defensa” del grupo social. Siendo aquellos sectores los “medios de intervención” con los que cuenta un Estado para su defensa global, holística, de agresiones y peligros externos e internos.

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Es conocido el ataque supuestamente estadounidense empleando un virus avanzado contra el software de las centrifugadoras iraníes. Que operaban para separar los isótopos del Uranio 235 y Uranio 239 (no fisionable), teniendo en cuenta su masa molecular. Buscando obtener U 235 suficientemente puro para crear “masas críticas autofusionables”, el explosivo de las bombas atómicas, para sus supuestos artefactos nucleares. Como el % de riqueza entre un uso industrial, para generar electricidad, por ejemplo, y la gran pureza que requiere una “masa crítica”, ambas “actividades de sucesivos enriquecimientos” son perfectamente reconocibles por las inteligencias extranjeras. En mayo de 2010 fue detectado por los iraníes un virus malicioso, llamado Stuxnet, en las centrifugadoras de la central nuclear de Nataz. Y que le dió la “orden” a un millar de ellas de autodestruirse. Pero, ya en enero de ese año habían detectado los inspectores de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (la AIEA) y los técnicos iraníes que muchas centrifugadoras funcionaban lento o mal y sin un motivo determinado.

China tiene una posición privilegiada singular como “gran factoría universal” en la economía global. Y lo mismo vende productos baratos de consumo inmediato en gran escala, que compiten principalmente en precio, que fabrica ya productos de alto valor añadido con las más modernas tecnologías. Esto le permitió protagonizar uno de los casos más significativos y consistentes de ciberataques en gran escala contra un país o coalición. La historia fue publicada por Bloomberg.

Los agentes de una unidad de espionaje y guerra cibernética del Ejército chino consiguieron colocar unos “componentes” maliciosos en las placas base de equipos informáticos de la compañía Supermicro, de San José, California. La cual compra componentes a fábricas chinas, que tienen, a su vez, subcontratas y proveedores de partes en China. Así, los equipos informáticos con ese “caballo de Troya” permitieron a los espías cibernéticos chinos acceder durante 3 años a secretos industriales y gubernamentales de los EE. UU.

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Las anomalías emergieron en 2015, cuando Elemental Technologies, que diseñaba software para comprimir archivos, informó de ellas en las placas base de sus servidores. Existían unas 30 compañías tecnológicas, entre ellas Amazon y Apple, y diversas agencias de inteligencia estadounidense “invadidas” en el ataque chino. Se comprobó que los servidores de Elemental fueron montados por Supermicro, que es el mayor productor mundial de servidores.

Se encontró que algunas placas de los servidores tenían instalado un “componente perfeccionado” que no aparecía en su diseño y que no era un chip. Este “cuerpo extraño” multifuncional habría sido colocado hasta en 4 fábricas de China que montan servidores de Supermicro.

Las intervenciones físicas en el hardware son más difíciles, porque todos comprueban teóricamente los equipos que fabrican o compran. Los ataque al hardware ajenos se suelen hacer durante su tránsito del fabricante al cliente. Que es el método que emplean las agencias estadounidenses. Pero esta manipulación maliciosa y cómoda de los espías chinos se puede efectuar porque China es el gran fabricante (con licencia o sin ella) de hardware (ordenadores, móviles). Y los directores y mandos de sus fábricas colaboran de buen o mal grado con las “peticiones de las autoridades”, en un amplio sentido.

Resultado de imagen de ataque chino al hardware SUPUESTA COPIA DEL COMPONENTE CHINO INTRODUCIDO EN LOS HARDWARES DE SUPERMICRO.

Y, por fin, hace unos días fue de actualidad reincidente el caso, aún no cerrado, del gigante chino de las telecomunicaciones Hua Wei. Así, las agencias de inteligencia de los EE. UU. han advertido que no se deben emplear los productos y servicios de Huawei y ZTE. Acusando que los terminales de estas marcas podrían estar funcionando como “agentes cibernéticos encubiertos”, espiando para el gobierno chino. También, el Pentágono ha prohibido a su personal introducir en las bases militares los productos de esas marcas.

La Economía Nacional como “medio de intervención”.

La Economía es un importante y clásico “medio de intervención” del Estado y de la Nación. Significa e implica en el esfuerzo de guerra a la capacidad de obtención y producción de toda clase de bienes y servicios, intermedios y finales, que las tecnologías y procesos en vigor en cada etapa son capaces de lograr y conseguir.

La Economía va ligada aquí directamente con la educación aplicada, específica, de la mano de obra cualificada que se necesite y pueda lograrse en una nación. La capacidad propia de conseguir bienes o servicios (incluso con turismo, materias primas, comercio) apetecibles a otras naciones o grupos sociales, servirá para el intercambio directo o por trueque de los bienes y servicios en los que una sociedad sea deficitaria. Por ejemplo, energía o mano de obra específicamente cualificada.

Resultado de imagen de reagan and gorbachev REAGAN Y GORBACHOV.

También, en casos de necesidad y utilidad, una nación puede decidir asignar más recursos productivos para la producción de un determinado bien. Pero, cuanta más especialización se exija en la producción, los rendimientos, tanto netos como económicos (como coste de ellos) serán menores. En virtud de las leyes del rendimiento decreciente y de los costes crecientes que sufren estos “procesos productivos especializados reconvertidos”. Es muy fácil utilizar el cemento en producir bienes militares de defensa estática (bunkeres, líneas defensivas artilladas) y no levantar edificios con él; resulta relativamente fácil convertir las fábricas de vehículos industriales en productoras de blindados. Y es muy difícil conseguir grandes rendimientos de una lechería convertida en fábrica de armamento.

Es evidente que todo este proceso de reconversión de la capacidad de producción de una nación, exigirá el control por un mando político decidido y firme. Y la convalidación y el respaldo de unas leyes de guerra temporales, que lo decidan y apoyen firmemente. Aprobadas por una mayoría suficiente del Poder Legislativo.

Paradigmático fue el ejemplo de los EE.UU. y la Unión Soviética, de Ronald Reagan y Mijail Gorbachov, en la década de los 80 del siglo XX. La carrera de armamentos que impuso la primera nación colapsó la economía de la segunda. Que no pudo seguir, con su capacidad económica sin competencia (al capital productivo), ni incentivos (a la mano de obra), el ritmo al que se le forzaba a producir los bienes y servicios planificados. Y todo un sistema económico político social, como el “socialismo real” implosionó y se derrumbó. Llevándose con él, en unos pocos años, todo el entramado político militar montado por Moscú. Para que fuera su esfera de influencia, sus “marcas” tampones occidentales y su imperio político social, tras la II Guerra Mundal.

Años más tarde, un ex diplomático soviético se sinceraba: “no teníamos ni para comer…”

China adapta sus “combinaciones” de “medios de intervención”, según sus objetivos nacionales y estratégicos.

Imagen relacionada ASPIRACIONES FUNDAMENTALES DE CHINA…

Un primer objetivo nacional exterior chino es fomentar la multipolaridad en la estructura mundial de las grandes potencias y sus aliados. Buscando que no exista una potencia mundial hegemónica como los EEUU, que le estorbe en la extensión de su influencia y poderío desde su “centro nodal”.

Para ello, creará alianzas y establecerá pactos y convenios con terceros en detrimento o en sustitución de aquella potencia hegemónica. Y será un “actor intransigente obstruccionista” en todas las actuaciones que promueva unilateralmente aquélla en los foros internacionales (ONU, Agencia Internacional de la Energía Atómica). Así, las actuaciones de las naciones occidentales en el conflicto sirio estaban frustradas y limitadas por el veto sistemático de China a su aprobación en el Consejo de Seguridad. Aunque los comunistas chinos se consideran al margen de la lucha por la influencia directa en el Oriente Medio musulmán. Y, la decisión china de renovar sus relaciones con el África Subsahariana fue en parte un corolario estratégico de la “guerra al terror” de los EEUU y la OTAN en Oriente Medio, como región proveedora de petróleo y gas a todo el mundo.

China es para Rusia y Rusia es para China un socio, competidor y rival, si vale esta definición polivalente, que hace que ninguna de las expresiones lo sea en plenitud. Ambas son “potencias emergentes”, según la nueva nomenclatura, empeñadas en crecer, en no dañarse directamente de momento y en erosionar a la potencia hegemónica y a sus aliadas europeas.

Así, los chinos no actuarían directamente, ni por terceros países interpuestos, en Siria, en el caldero hirviente del Asia del Suroeste, escenario de la contienda global que sunníes y chiítas desarrollan por el control y la supremacía en el Islam. Sino que lo harán colaborando en cierta medida con los intereses y las proposiciones diplomáticas de los rusos. Reforzando así una postura política común de contrapeso y neutralización de la influencia de Occidente en la zona. Y a cambio de una cierta reciprocidad rusa a favor de los intereses chinos, en otros países en los que no choquen las influencias nacionales de ambos.

Resultado de imagen de china poder político militar UN GRUPO NAVAL DE PROYECCIÓN ESTRATÉGICA CHINO NAVEGA POR EL MAR DEL SUR DE CHINA, TRAS CRUZAR EL ESTRECHO DE TAIWAN.

Una preferencia estratégica china externa se dirige hacia el subcontinente indio y a las naciones de un primer círculo asiático de cercanía terrestre y marítima. La India es un rival radical a su medida, con el que sostuvo varias guerras fronterizas a mediados del siglo XX. La India tiene una estructura política más avanzada que China, la democracia liberal participativa, aún a pesar de todas sus contradicciones, discriminaciones étnicas, sociales y religiosas y carencias de todo tipo. Y posee una pujanza demográfica que la supera. Aunque últimamente los chinos comienzan a darse cuenta de lo irracional de sus métodos “seudos científicos” del control de la natalidad. Que la China comunista aplicó en aras de un progreso material racional. Progreso del que sólo disfrutan en diversos grados en el presente, los miembros del partido comunista y sus familias, los técnicos que lo diseñan, impulsan y desarrollan, los jefes y oficiales de las fuerzas armadas y una minoría de emprendedores y hombres de negocio. Que han prosperado a la sombra de un clientelismo institucional inveterado de las citadas élites públicas.

Al oeste de China, junto a su inmensa región de Sinkiang (Xinjiang), en el Turkestán Oriental, se encuentra un rosario de antiguas repúblicas socialistas soviéticas de unos 2 mil Kms de longitud, que alcanza hasta la orilla oriental del Mar Caspio. Ellas son, de este a oeste, Kazajistán, Kirguistán, Tadzikistán, Uzbekistán y Turkmenistán. Y forman estos países un conjunto monolítico de varias etnias, recogidas en los nombres de ellos, pero extendidas por varios a la vez, de origen turcomano, de las estepas centrales de Asia. Y aglutinados también por su pertenencia al Islam sunní. Todo ello forma un escudo multinacional defensivo y refractario a la actividad expansiva y a la presencia significativa de los chinos en sus asuntos internos o en su comercio exterior, siempre con efectos de tutela política. Estos musulmanes turcomanos son más bien unos potenciales aliados de la Gran Rusia, en cuanto ésta ponga un poco de dedicación y esmero en atraerlos y atenderlos.

Resultado de imagen de china Paracelso y Spratly. BASE NAVAL DE COHETES CHINA EN UN ISLOTE DEL ARCHIPIÉLAGO PARACELSO.

Otra gran preferencia estratégica de Beijing es extender su influencia y ampliar los lazos económicos y diplomáticos con las naciones en desarrollo, especialmente las que tengan “recursos naturales y cultivos primarios”, que sean necesarios para la producción manufacturera, la alimentación y el desarrollo general de las naciones. Ella les ha llevado hasta mucho más allá de sus fronteras geográficas de influencia política o estratégico militares.

Con los inacabables ingresos de sus exportaciones y con los conocimientos en muchas áreas del desarrollo, China hace inteligentes y masivos “desembarcos” estratégicos nacionales en diversos países de África e Hispanoamérica. Con los que establece “alianzas vinculantes” de apoyo, asesoría y sostén. Procurando anclarse firmemente y crearse aliados o “amigos” por todo ese mundo en desarrollo.

Marchando por el camino político, económico, diplomático y militar de convertirse en lo que China realmente busca ser: una (o la) potencia hegemónica en el siglo XXI.

Los contenciosos, incluso violentos, y al menos, muy amenazadores, que mantiene China con los países del Este asiático, demuestran lo incómoda, despótica y avasalladora que puede ser su presencia a las distancias cortas. Cuando China cree que están en juego sus intereses nacionales o su orgullo nacional. Cuya pérdida a manos de las “potencias extranjeras” hasta casi mediados del pasado siglo, es uno de los tics neuróticos de la política exterior de Pekín, desde el 1 de octubre de 1949.

Imagen relacionada CHINA PROYECTA EN ÁFRICA SU ECONOMÍA E INFLUENCIA. PRESENTÁNDOSE COMO UN PAÍS QUE NO FUE COLONIALISTA.

En el Mar del Sur de China, esta potencia es expansiva y hegemónica. Y mantiene contenciosos más o menos importantes con el resto de los países asiáticos bañados por ese mar. Que son Filipinas, Malasia, Brunei, Indonesia, Singapur, Tailandia y Vietnam.

Este mar tiene unos 3500 mil Km2. Y China considera que es su “Segundo Golfo Pérsico”, por los yacimientos de petróleo y gas natural subacuáticos, existentes y estimados. Por comparación y perspectiva, el Mar Mediterráneo sólo tiene 2500 mil Km2 y sus costas dan a 24 países de los tres continentes. Ninguno de los cuales es hegemónico o expansivo.

Con el fin de asentarse en los “archipiélagos disputados”, China sigue una estrategia de avances pequeños y consolidados. Instalando en ellos, en islas e islotes, bases militares aéreas o navales y ampliando las capacidades logísticas de algunas de ellas, robando terreno al mar. Esto ha obligado a algunos países costeros a realizar ocupaciones en las islas de sus mares regionales. Destinadas, más bien, a señalar su presencia y soberanía.

Dos de los casos más llamativos son los archipiélagos de Spratly y Paracelso.

El Spratly tiene cientos de islas e islotes esparcidos por más de 400 mil Km2, junto a las Filipinas. En relación a este archipiélago, la Corte de Arbitraje de La Haya ya dictaminó que no existe base legal para las reclamaciones chinas. Y que las Spratly no son islas con proyección económica. Pero, China, simplemente, no lo reconoce.

El archipiélago de Paracelso, a 700 Km al sur de Hong Kong, está situado al oeste del Mar meridional de China, en la entrada del golfo de Tonkin (Vietnam). Allí, China tiene plataformas petrolíferas en disputa con el gobierno vietnamita. En torno a las instalaciones chinas ha habido diversos incidentes entre los pesqueros y patrulleras vietnamitas y los barcos chinos de escolta. Que los han dispersado usando cañones de agua.

La Guerra Híbrida moderna. 2ª Parte.

La Guerra Multifuncional, Total o Multidisciplinar.

(CONTINUACIÓN)

Las Guerras de Guerrillas.

Las guerras pomposamente llamadas de cuarta generación son las guerras contrainsurgencia o guerras de guerrillas o guerras irregulares o rebeliones armadas o guerras de liberación o bandidaje organizado, que siempre han existido, coexistiendo con las variantes convencionales. Son las que los EE.UU. han perdido o no ganado últimamente: Vietnam, El Líbano (desembarco pacificador de marines, luego volados en su cuartel) y Somalia (el avispero incontrolable e imprevisible de “todos contra todos” de los señores de la guerra y las milicias islámicas). Son guerras desiguales (les llaman también ahora “asymmetrical warfare”) contra un enemigo de más bajo nivel tecnológico militar, en relación a las fuerzas regulares enemigas, enraizadas siempre en la población civil propia u ocupada, poco intensas militarmente y extensas en el espacio y el tiempo.

Las guerras contra los irregulares armados son por naturaleza largas, dolorosas y difíciles. El carácter prolongado se origina de la necesidad de que una fuerza popular, partiendo casi de la nada, se desarrolle y se extienda y llegue a derrotar moral o militarmente a un ejército regular propio o de ocupación. La dificultad y los crueles males surgen por el elevado componente civil que participa en ellas. Son guerras localizadas en el patio de casa, en la retaguardia propia u ocupada.

Resultado de imagen de rusia guerra de siria Rusia en Siria. Primero arrasan y luego avanza su infantería para barrer y ocupar. Los muertos civiles sirios no les importan.

Es necesario, por tanto, evitar la prolongación del conflicto, que va minando la convicción de las propias fuerzas y permitiendo que el enemigo se extienda, fortalezca y predomine.

Los abusos contra la población civil son siempre contraproducentes en una lucha contrainsurgencia y más en una rebelión interna. A veces, las prisas por formar nuevas tropas llevan a un entrenamiento deficiente o incompleto de éstas. No están vacunadas contra la tensión, especialmente aquí la mental, ni contra la frustración de los planes no cumplidos o de las sorpresas ingratas. Esto lleva casi inevitablemente a descargar la rabia y la impotencia enervantes en la población civil entremezclada voluntaria o coactivamente con los insurrectos.

Con embarazosa frecuencia, cuando los “sensores” humanos o tecnológicos de Rusia, Arabia Saudí o de Occidente detectan alguna probable actividad insurrecta siria, iraquí, hutí o zaidí o de los muhaydines extranjeros, primero arrasan el edificio, la “manzana”, la zona. Luego van a limpiar y a hacer el recuento de cadáveres para sus estadísticas. A veces, entre los escombros se pueden encontrar con los cadáveres de una familia árabe inocente y numerosa. Se abusa de la atrición, que es indiscriminada y perversa cuando el enemigo se funde con los civiles. Se descuida e incluso se descarta, el patrullaje activo, inesperado, que necesita proporcionalmente menos medios materiales y humanos, pero más oficio, coraje moral, libertad de actuación y creatividad en los mandos inferiores e intermedios y en los hombres.

Cuenta regresiva: dos buques de guerra rusos, listos para zarpar rumbo a Siria Dos buques de desembarco de la flota del Mar Negro cargan tropas para el puerto sirio de Tartus. «Para defender los intereses nacionales rusos en Siria». 

Un complemento necesario de la red regular son las falsas bandas rebeldes. Éstas estarían destinadas a actuar en zonas proclives a la insurgencia, de donde varios de sus integrantes procedan. Y su actuación y ocultación estarían favorecidas por el carácter descentralizado de los grupos insurrectos. Sus misiones serían conseguir información, probar la lealtad de los civiles y aniquilar pequeños grupos enemigos o suicidas. No deberían ser mayores de un pelotón reforzado, salvo en ocasiones especiales de combate.

Fueron destacables las practicas de contrainsurgencia de los portugueses en sus inmensas colonias de África, entre algunas de las cuales había 3 mil Km de distancia. Planteando así grandes problemas logísticos para una nación pequeña, que no contaba con excesivos recursos o amigos. Fue importante la política de “integración nacional” (con lemas como “Portugal no es una nación europea” o “una nación pequeña”; “Portugal es una nación grande multicultural”). Y que fue practicada por las tropas portuguesas, en base al respeto a la población, la falta de represalias innecesarias o necesarias no explicadas y la mejora o el desarrollo de la población civil autóctona. Contando con los “medios económicos, de educación, de ingeniería civil, logísticos” disponibles, siempre magros y en penuria. Es decir, los “medios de intervención” portugueses actuaban conjuntamente en un “mixoperativo. Hecho a la medida de sus capacidades y de las funciones y objetivos nacionales de esta Guerra Híbrida, dirigidos por un mando central coordinador.

Imagen relacionada Columna de tropas portuguesas a punto de continuar la marcha.

Pero, la población comprendió la política de “sincero acercamiento” y razonablemente ayudó a las tropas portuguesas a aislar y confinar en las regiones más lejanas o inhóspitas de los distintos países a las “bandas de irregulares” de los distintos movimientos rebeldes. Que no pudieron ganar la batalla por “los corazones y las mentes” de los angoleños y otros pueblos.

Esto creo un “impasse”, un punto muerto, en el desarrollo militar de las “guerra de guerrillas” coloniales clásicas. Las bandas de rebeldes no podían crear “bases guerrilleras” estables. Que les permitieran tener una retaguardia acogedora y un refugio permanente y seguro. Y adoctrinar, crecer, fortalecerse y extenderse por las distintas regiones de cada país. Privando al enemigo militar, poco a poco, del dominio sobre los nativos y sus tierras. Y los portugueses tampoco podían cercar y aniquilar a las partidas situadas en las zonas remotas de los territorios, que simplemente se escurrían y cambiaban de ubicación segura.

Los primeros que vieron esta perspectiva de su futuro fueron los oficiales africanistas y de la metrópoli. Y esto llevó, por último, a la “revolución de los claveles” del 25 de abril de 1974, al derrocamiento del régimen corporativo salazarista de Marcelo Caetano y a la descolonización de Portugal. Para el que las guerras prolongadas significaron una sangría de recursos humanos y materiales intolerable, en la perspectiva de un estancamiento indefinido.

Pero, al llegar la independencia colonial (Angola, Guinea y Mozambique), como consecuencia de ese punto de equilibrio alcanzado, los interlocutores válidos para negociarla con los portugueses eran relativamente pocos, mal preparados y con una organización endeble y superficial, que no se sostenía sin la ayuda foránea “socialista”.

Las Guerras diplomáticas, la canónica y la heterodoxa.

Uno de los “medios de intervención” de una potencia mundial o regional para obtener sus “objetivos nacionales y estratégicos” son las “Relaciones Exteriores”. Que tiene un concepto cualitativamente más extenso que la Diplomacia. Ésta se refiere a los negocios de Estado o de gobierno que tratan 2 o más naciones (alianzas). Y la “función” diplomática es negociar por la vía política lo que le comunica su ministerio o secretaría de Estado. Pidiendo y recibiendo sucesivas instrucciones, si fuera necesario, para mantener y proseguir la negociación. Y manteniéndose en su ejecución y relaciones protocolarias o no, dentro de las cualidades de discreción, prudencia y tacto que caracterizan al oficio.

Resultado de imagen de diplomacia internacional La Diplomacia internacional se enreda.

Las Relaciones Exteriores incluyen también otras relaciones y acciones más heterodoxas. Que es necesario buscar, apoyar y mantener en el exterior para conseguir nuestros objetivos nacionales. Así, una función de las relaciones externas es aflorar para ello, nuevas oportunidades y caminos o vías y “medios de intervención” más secundarios. Las Relaciones Exteriores colaboran directamente, como siempre se ha hecho, empleando los medios y la estrategia nacional vigente, con la Inteligencia, la Economía y las Fuerzas Armadas nacionales. Es decir, actuando conjuntamente en un “mix” de funciones y medios de intervención, la guerra siempre ha sido Híbrida desde la Prehistoria. Creando así nuevas oportunidades y vías, para aplicar y emplear toda la capacidad creativa y potencial del Estado, para lograr sus objetivos estratégicos y operativos.

Un ejemplo sucinto entre miles de situaciones. El “mando central operativo de guerra combinada” (o MCOGC) puede solicitar a Relaciones Exteriores la búsqueda de disidentes o enemigos internos de un potencial país enemigo. Localizados uno o varios de éstos, se valoran sus capacidades, circunstancias, implantación y posibilidades operativas. Así, RR. EE. presentaría un informe al MCOGC en forma de “resolución fundada” implicándose. O sea, valorando esquemáticamente los casos existentes y decidiéndose por uno o dos, en función de sus cualidades y nuestra conveniencia general o puntual.

Resultado de imagen de Metternich diplomacia Príncipe Klemens Wenzel Metternich (1773-1859). Como diplomático fue más importante en sus logros, que Napoleón en sus guerras.

Esos disidentes o enemigos podrán ser políticos o también armados. En el primer caso, nuestra nación les podría conceder asilo, becas, apoyo económico y asesoramiento a sus grupos. En el segundo, en una fase de mayor confrontación, se podrá también enviarles pertrechos y armamentos, asesores y formadores y unidades de “operaciones especiales” o de “voluntarios extranjeros”, para apoyarles y/o reforzarles en sus actividades insurgentes.

La Propaganda como “medio de intervención”.

A comienzos del siglo XVI las ideas “reformistas y heréticas” del sacerdote agustino Martín Lutero se propagaron por el centro y el norte de Europa, con la ayuda de la imprenta. El origen de la palabra propaganda surge durante la llamada Contra Reforma. Es una referencia a la propagación de la fe católica, con los jesuitas en la vanguardia de esa tarea de catequización. Haciendo frente a las desviaciones de la ortodoxia preexistente, enseñadas por los luteranos, hugonotes, calvinistas, erasmistas, etc.

No es hasta la I Guerra Mundial cuando el término adquiere una significación negativa o peyorativa. Ésta se origina por la indignación popular hacia los esfuerzos sistemáticos de las potencias beligerantes en aquélla, para manipular en su favor las ideas y, con ello, las actitudes de todos, los neutrales, los enemigos y la población propia. Éste podría ser el origen más determinado de las “noticias falsas”, tendenciosas, insidiosas, sectarias, equívocas… Que los snobs hispanohablantes denominan ahora “fake news”.

Así, en los años 30 del pasado siglo, la propaganda “de guerra” o “nacional” evocaba en la mayoría de las personas la visión de fuerzas malévolas, que se antojaban extrañas y alienantes, intentando lavarles el cerebro. La necesidad surgida con el estallido de la II Guerra Mundial, de cooperar al esfuerzo de guerra total con todos los medios disponibles, ante un conflicto impuesto que amenazaba la supervivencia de las democracias, y los nuevos avance en los campos sociológicos y psicológicos durante el período de entreguerras, llevarán progresiva y firmemente a la aceptación por las naciones occidentales y sus fuerzas armadas de la aplicación de la guerra psicológica

La propaganda maneja siempre informaciones básicas, esenciales, que son sencillas y simples por definición. Esto es debido a que su “objetivo” (el “target”) es siempre amplio y numeroso: la población de un determinado país o región, o un colectivo extenso religiosa, económica, racial o socialmente diferente. Ellos son los que hay que informar, convencer y, según los casos, proteger. Decía Lincoln que “Dios debía amar mucho al hombre normal, porque lo había creado en tan gran número”.

La Guerra Cibernética, característica de la Guerra Híbrida moderna.

Un “medio de intervención” contra los enemigos o para cambiar o influir en voluntades, que era desconocido, por impensable, hasta hace muy poco, son los ataques cibernéticos.

Imagen relacionada Esquema algo confuso de la Ciberguerra.

Éstos pueden dirigirse al software o al hardware de los sistemas informáticos personales, empresariales o institucionales. El software es el “soporte lógico” de un sistema informático, que hace posible la realización de las diferentes tareas. Este “soporte lógico” incluye el sistema operativo y las aplicaciones o programas informáticos que realizan aquéllas. El hardware, por su parte, es la maquinaria o el conjunto de componentes físicos del ordenador. Así, resumiendo, el software genera instrucciones que se ejecutan por el hardware o soporte físico del sistema.

En general, los ataques se realizan al software de un sistema, buscando una “debilidad” de éste. Y mediante los códigos maliciosos, las entradas traseras, etc. Una penetración o asalto al software se previene en general con un antivirus apropiado al virus recibido. Para atacar al hardware hay que actuar sobre el “componente físico” del ordenador. Y su detección, con la miniaturización existente hoy en día, resulta muy improbable y larga en el tiempo, hasta que se detectan los estragos. La mejor forma de acceder al hardware es realizando la intrusión en las fábricas de componentes y de montajes. Pero éstas están protegidas con medidas de control de componentes y equipos externos, basadas en la nacionalidad y el productor de ellos.

Los ciberataques se dirigen a redes cibernéticas de la sociedad, públicas y privadas, a las comunicaciones y medios de control de equipos y redes internos. Concretándose en las instalaciones de distintos sectores destacados o estratégicos de un país o alianza; como, centros fabriles, comunicaciones militares, gestiones administrativas públicas, redes sociales abiertas, distribuidores de energía, intranets de bancos y medios económicos. Y buscan paralizar o perturbar el funcionamiento de los mismos o volcar y distribuir en ellas informaciones tendenciosas más o menos abiertas para alterar o dirigir la opinión pública general o particular en favor de los intereses no siempre evidentes de los atacantes.

 

(CONTINUARÁ)

La Guerra Híbrida moderna.

La Guerra Multifuncional, Total o Multidisciplinar.

La Guerra Moderna.

Hasta ahora las guerras se libraban entre “naciones” grandes y pequeñas. Ellas eran las únicas capaces de generar una “voluntad de defensa”, concretada en unas fuerzas armadas y en el apoyo de la economía y la diplomacia de sus sociedades, para la defensa de sus intereses estratégicos y nacionales y su supervivencia. Existía un procedimiento o protocolo para su declaración y para la firma de los tratados de paz. El que no respetaba las normas de honor era considerado infame y si resultaba derrotado, podía esperar un severo castigo. El presidente Roosevelt, el lunes 8 de diciembre de 1941 a las 12:30 p.m. hora de Washington, en su discurso ante el Congreso estadounidense reunido en sesión conjunta, y transmitido por radio a la nación, declaraba: “Ayer fue un día marcado por la infamia… Ruego a Uds. declaren la existencia de un estado de guerra entre los Estados Unidos de América y Alemania, Italia, el Imperio japonés y todos sus aliados”. Y al final fueron Hiroshima y Nagasaki.

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Las guerras modernas duraban unos pocos años. Tras los cuales, agotada la capacidad industrial y la voluntad de defensa de los vencidos, no necesariamente invadidos u ocupados, éstos aceptaban su derrota y se firmaba la paz. Cuando las condiciones del armisticio y de la paz eran demasiado leoninas y humillantes, originaban nuevos “impulsos o arranques” vitales de defensa en el pueblo derrotado. Buscando superar y vengar los agravios recibidos y/o percibidos. Ellos eran el germen seguro de una futura guerra en el término de una generación, medida en unos 25 años. Recuérdese el tratado de Versalles o “Diktat” contra Alemania, firmado el 29 de junio de 1919, promovido por Georges Clemenceau, llamado el Tigre. Cuyos últimos pagos, referidos a intereses del principal ya liquidado, los acaba de hacer a finales de septiembre de 2010 la Alemania reunificada, unos 90 años después de aceptados.

La amenaza del uso del arma atómica en la guerra entre las potencias industriales, alejó indefinidamente el peligro histórico y recurrente de una guerra de intereses de cualquier clase entre ellas. Los mandos civiles y militares o dirigentes de todas ellas, han exhibido a lo largo de más de 65 años un tacto exquisito, apoyados por la diplomacia y la economía nacionales, en las relaciones internacionales y en la resolución de los conflictos planteados. Ninguna cuestión “menor” relativa merecía asumir el riesgo de una guerra nuclear incierta, costosa y sin claros “vencedores”. En todo caso, las grandes potencias hegemónicas o las principales de una zona estratégica, dirimían regionalmente su lucha ideológica y de intereses. Y lo hacían mediante guerras limitadas y compartimentadas regionalmente.

Resultado de imagen de cuba en etiopía Fuerzas «internacionalistas» cubanas ayudan a Etiopía en 1977.

Donde combatían sus naciones “socias” y “correligionarias” locales subsidiarias no atómicas, incluso fuera de su zona estratégica natural. Ahí tenemos el caso de Angola, Cuba y Suráfrica, tras la descolonización de la primera. También la lucha en el cuerno de África de la Etiopía de Mengistu Haile Mariam, Cuba y la Somalía de Siad Barre. La derrocación de este último, tras su derrota en la guerra por arrebatarle el desierto de Ogadén en 1991, precipitó a Somalía en el caos en el que aún se encuentra. Y tenemos el caso de Israel y los países árabes limítrofes, que le amenazan periódicamente con su eliminación y con echar al mar a los judíos supervivientes.

En las guerras contemporáneas han irrumpido, marcando carácter, las comunicaciones modernas: las inalámbricas u ondas de amplio espectro, las redes viarias y los vehículos diversos a motor. Un desafío especial, que se plantea en todos los conflictos coactivos, no necesariamente armados en todas sus fases, es la llamada guerra cibernética. Concretada en los ataques al “enemigo” a través de la red universal de comunicaciones inalámbricas. Estas agresiones son capaces de penetrar las líneas de seguridad de primer y segundo niveles, las más conocidas o comunes. Y atentar contra las bases de datos y los procesos de los ordenadores normales de empresas, particulares e instituciones. Hasta hace unos pocos años, sólo los estados desarrollados tenían acceso a su tecnología de vanguardia. Y esto enlaza también las guerras de 3ª y 4ª generaciones: el empleo de los ciberataques no está ya en manos de las grandes potencias. Por ejemplo, alocando los ordenadores de las plantas de hostiles o golfos de enriquecimiento del uranio 235. Hoy en día, pequeñas naciones y grupos de aventados rebeldes o de pilluelos vanidosos, con ciertos conocimientos y magros recursos, pueden realizar con éxito ataques cibernéticos a cierto nivel.

Resultado de imagen de guerra guerrillas Vietnam Fuerzas norvietnamitas equipadas con metralletas de diseño ruso PPSh-41.

En las últimas décadas, las guerras se están manifestando en unos niveles muy asimétricos de medios y esfuerzos enfrentados. Tanto es así que los estadounidenses les llaman guerras de 4ª generación o asymmetric wars. Pero que no son más que las viejas guerras de guerrillas de la Historia. Y, muchas veces también, de liberación nacional. No olvidemos que siempre se ha vilipendiado al enemigo rebelde y respondón. Al que se le juzga por las leyes de sedición armada y ataques contra la seguridad del estado. Napoleón así tenía en consideración a los españoles a partir de mayo de 1808. O las potencias europeas a las naciones nacientes en África y Asia, tras la II guerra mundial, desde Argelia hasta Indonesia, pasando por Angola (que los portugueses decían que era una provincia nacional) y Vietnam.

Nacimiento y Situación de la Guerra Híbrida.

La Primera Generación de guerras estaría marcada por el desarrollo y consolidación del concepto Estado. Las guerras de Segunda Generación estarían caracterizadas por el compromiso de las sociedades en la causa o la Patria; sus modelos son la Revolución Francesa; aparecen las revoluciones industrial y de los transportes, que posibilitaron la extensión del teatro de operaciones, no tanto la velocidad de las maniobras, y ampliaron el espectro de los objetivos. En ellas se emplearon ejércitos literalmente de masas, donde el choque tenía gran importancia e independientemente que la caballería o la infantería fuera el arma principal. En las guerras de Tercera Generación, a finales del siglo XIX y en el XX, la tecnología moderna fundamenta y modifica las acciones. Y el factor que coadyuva a la definición de las guerras de Cuarta generación es la globalización y el retorno al hombre como actor decisivo. Ahora, cerrando el bucle histórico y definitorio llaman guerras de V generación a las guerras híbridas o multifuncionales, que, realmente, siempre han existido. Con la participación mayor o menor de cada uno de los “medios de intervención” disponibles en el grupo social, para conseguir las “funciones de intervención” buscadas.

Resultado de imagen de guerra guerrillas Afganistan contra URSS Los tanques de la U.R.S.S. luchan contra un enemigo elusivo y fugaz en Afganistán.

No por nominar hoy en día con una palabra exótica y nueva, preferentemente extranjera, se crea así un “medio o una función de intervención” fresco y prometedor. El problema es que el desconocimiento de la historia, aún la reciente, empobrece los nuevos conceptos, ideas y situaciones conflictivas. Sin ganar en aplicación, eficiencia y capacidad cognitiva por ello. Con esto sólo se incide o se repite la historia anterior, para volver a aprenderla. Y que, como en una hélice helicoidal, sólo se cambia el “plano de ejecución” temporal fenoménico. Donde se mantienen incólumes y ahora ocultos en parte, los distintos “parámetros esenciales” de los fenómenos y epifenómenos de los conflictos y luchas.

En Afganistán, la “experiencia” soviética de lucha contra la insurgencia entre diciembre de 1979 y enero de 1989, como fuerza invasora y opresora, apoyando a un régimen de su órbita, resultó un completo desastre para la U.R.S.S., al no conseguir ninguno de sus objetivos estratégicos o nacionales. Pero, en Siria, los insurgentes se asentaban y controlaban unos territorios cuasi definidos. Y los defendían bien hasta el año 2016, tras la intervención de Rusia..

Y los rusos a partir de su exitosa, pero muy corta experiencia allí, preconizan hoy en día el empleo de un “centro de mando coordinador” en cada teatro de operaciones. Que estaría encargado de coordinar, en un esfuerzo convergente y global, los medios específicos a disposición del mando del teatro. Cada “medio de intervención” estará aquí especializado en función de las tareas a cumplimentar.

Resultado de imagen de rusia guerra de siria Fuerzas rusas enviadas a Siria en apoyo del régimen de al-Assad.

Las tareas a coordinar en el teatro, para impulsar las políticas adecuadas a los intereses de Rusia y a la convivencia y la paz, serían: de carácter militar ordinario o especial y de asesoramiento; diplomáticas; de cooperación con administraciones civiles y fuerzas gubernamentales u otras presentes; de reconstrucción y apoyo a la población. Aquí intervendrían los diplomáticos, ingenieros civiles, técnicos de administración, educadores, unidades de policía rural, asesores económicos y sociólogos. Formando “paquetes funcionalesmixtos a integrar en el “centro coordinador” de intervención y colaboración.

A todo esto le llaman los rusos la doctrina Valery Guerasimov. Aunque no es más que una recopilación de políticas, tendencias y actuaciones de antes y ahora.

Las fuerzas militares estarán destinadas a las operaciones regulares de ataque y defensa. Incluidas la custodia de objetivos sensibles, tanto personales y grupos industriales como de estructura e infraestructura; el establecimiento y defensa de puestos de control, tanto fijos como itinerantes; el ataque a las bases, concentraciones y movimientos de fuerzas enemigas importantes; un patrullaje de combate y/o reconocimiento que cubra el territorio en manos o amenazado por los irregulares y la ocupación de posiciones enemigas tomadas.

La doctrina estadounidense multidisciplinar está contenida en el concepto, los reglamentos y las actualizaciones de la Modern Air Land Battle. Y aplican en su política y actuaciones los mismos “medios de intervención” que todas las grandes potencias. El general James Mattis, Secretario de Defensa hasta el jueves 20 de diciembre de 2018, en que se colmó el vaso de sus discrepancias con Trump, por su orden de retirada no consultada del contingente de 2 mil soldados estadounidenses de Siria.

Mattis explicó en su carta de renuncia, de un modo condensado, fácil y profundo las ideas del Pentágono sobre la guerra híbrida o multifuncional. Para que Trump pudiera entenderlo. “Nuestra fortaleza está unida a la fortaleza de nuestro sistema de alianzas. Y, de forma similar, debemos ser inequívocos y resolutivos con los países cuyos intereses y tendencias son opuestos o están en tensión con los nuestros”.

Resultado de imagen de seal navy LOS SEALs

Casi todos los “medios de intervención” del Estado, empleados para conseguir sus objetivos nacionales, ya estaban presentes en la panoplia de medios a su disposición, mucho antes de ésta nueva denominación de la Guerra Híbrida. Las “funciones de intervención” eran desarrolladas por “medios” adaptados a las posibilidades reales de su época. Y conseguían los objetivos buscados, aunque fueran muy específicos. Ahí tenemos las acciones del SAS (Special Air Service) como “fuerzas especiales de intervención puntual con objetivo limitado” en la retaguardia del enemigo. Luchando contra éste y para apoyar y colaborar con “fuerzas de resistencia al ocupante” locales. En los EE UU tenemos a los SEAL, los Rangers, la fuerza Delta y las Special Forces, entre otras. En Alemania está el grupo GSG 9. en Australia y Nueva Zelandia tienen el mismo nombre que el cuerpo británico.

Las necesidades estratégicas y tácticas de la guerra y las funciones de los “medios de intervención” son poco variables. Y su variabilidad es función de las mejoras en capacitación general, alcance, velocidad, capacidad de choque y fuego sobre el enemigo, comunicaciones entre “medios”, protección de estos, etc. Que brinden las sucesivas tecnologías aplicables a los “medios”

Todas las metrópolis coloniales, peleando en las guerras de liberación planteadas después de la II Guerra Mundial, desarrollaron en grado y fortuna variables, métodos y políticas de desarrollo civil, de vinculación de los naturales de ultramar a la nación, de “ganar los corazones y las mentes” de la población autóctona.

(CONTINUARÁ)

RAZONES CONTRA UNA GUERRA CON COREA DEL NORTE.

Temiendo una agresión imperialista, las autoridades del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte (o Choson Rodongdang) y de sus Fuerzas Armadas (o Inmun Gun), pueden percibir como única salida a sus males crónicos, el emprender una “guerra revolucionaria de unificación nacional”. ¿Qué posibilidades hay de que esto suceda? Examinamos seguidamente los parámetros del “problema norcoreano” y sus “vías de elaboración” de sus conflictos.

Introducción.

El 25 de junio de 1950, las tropas norcoreanas de Kim il Sung invadieron Corea del Sur, con la aprobación de Stalin, para realizar por la fuerza la reunificación de la península de Corea. Que estaba dividida en dos países con regímenes ideológicos enfrentados desde el final de la II Guerra Mundial. Los Estados Unidos, sorprendidos en un primer momento, acudieron rápidamente a socorrer a los surcoreanos. El apoyo de la República Popular de China, que envió fuerzas entrenadas en su reciente guerra civil, y los sistemas y equipos militares entregados por la URSS a los comunistas, permitieron alcanzar unas “tablas” sin vencedores para 1953. En julio de ese año, se firmó en Panmunjong una tregua, que no un final de la guerra. Y estableció el paralelo 38 como la frontera entre ambas naciones. Un río de sangre fue derramado por todos los actores para mantener la situación prebélica.

Resultado de imagen de kim il sung IL SUNG, FUNDADOR DE LA DINASTÍA.

Para celebrar el sábado 15 de abril, el 105º aniversario del nacimiento de il Sung, el “Padre de la Patria”, Kim Jong-un preparó una gran tarta. Estaba luminosa, resplandeciente, con sus 105 “velas cohetes” encendidas. Jong-un no quiere desmerecer en nada a su dinastía y está jugando a Júpiter tronante, amenazando con sus armas atómicas y cohetes balísticos de primera generación. Con ellos se tendría que enfrentar desfavorablemente y sin posibilidades de victoria a los sistemas modernos de armas combinadas de los Estados Unidos. Podría dañar mucho a Corea del Sur. Pero eso no le daría la victoria y afectaría a todos los coreanos.

La ideología y su Praxis en Corea del Norte.

Para prever el comportamiento aparentemente caprichoso y errático de las élites norcoreanas, es necesario conocer los parámetro ideológicos y sicológicos de una sociedad tan catequizada, cerrada y jerarquizada. Y esos parámetros se derivan de los postulados marxistas leninistas. Según la interpretación y las aplicaciones realizadas durante el régimen estalinista en la URSS. Es posible que a primera vista, parezca forzado e inalcanzable, por ser extraño, inhumano o paradójico, entender a Kim Jong-un, el “Sol del Siglo XXI”, el “Supremísimo”. Por ello, sugerimos que se haga la prueba de entender a los suicidas yihadistas islamistas. Que también están ahí, pero más cerca de nosotros. Por último, la ideología comunista más rancia, puesta en escena por los norcoreanos, lleva les al uso de expresiones y giros lingüísticos, inusuales e inexplicables según nuestras formas de expresión y formación del pensamiento.

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La dirección norcoreana aspira a la unidad absoluta de sus estrategias, su doctrina, su organización y sus planes. En la terminología norcoreana, el “Monolitismo” representa una estructura político social como el granito, con absolutas homogeneidad interna y unidad de acción externa. Una “Estructuracarente de fisuras, a través de las cuales pueda penetrar el enemigo y dañarla. No existe una distinción significativa o radical entre la paz y la guerra en la estrategia nacional norcoreana. Ambas son “fases” de la política nacional, con diferentes participaciones del Inmun Gun. Éste es el nombre en coreano de las Fuerzas Armadas de Corea del Noerte. Así, las estrategias política, económica y militar son formas de la estrategia total norcoreana.

Los gobernantes de Corea del Norte consideran, derivándolo de la estrategia soviética estalinista, que la estrategia norcoreana posee una orientación y un estilo de planteamiento y elaboración para sus planes y decisiones. Su fundamento es el “supuestamente sensato y científico” cálculo de la “correlación de fuerzas” entre los norcoreanos y sus enemigos. Esa relación de fuerzas es un deliberado y calculado cotejo de las capacidades potenciales relativas entre ambos rivales, para las distintas situaciones de conflicto.

Los norcoreanos prefieren obtener sus objetivos por medios pacíficos. Pero el determinismo del materialismo dialéctico les lleva a considerar que las guerras son inevitables, mientras existan las clases sociales, las opresiones entre ellas y los países imperialistas. O, como en los últimos 65 años, estén ellos rodeado de estados capitalistas, sujetos a las fases sucesivas de crecimiento y decadencia en sus ciclos económicos. Las élites norcoreanas, con su sicología especial y distintiva como sustrato anímico vital y con su ideología y toda la parafernalia rimbombante donde se expresa, no se preguntan si tendrán o no un conflicto externo. Sino, ¿qué forma de conflicto es más ventajosa para nosotros para destruir al enemigo? Y, además, ¿quién puede triunfar sobre quién en cada caso?

Y consideran que, de acuerdo con las premisas y el desarrollo del materialismo dialéctico, que los sucesivos enfrentamientos de los opuestos sociales antagónicos (los que son incompatibles y/o no complementarios). Que van surgiendo progresiva y sucesivamente, tal como describe el materialismo histórico, finalmente les darán la razón. Y obtendrán la victoria sobre los estúpidos y decadentes imperialismos yanquis y japonés. Para facilitar las cosas y como aproximación somera y pálida, podemos decir que el materialismo histórico es así como una descripción marxista de los acontecimientos o Historia general y que el dialéctico es así como una teoría científica de la creación, desarrollo y solución de los conflictos sociales (o sea, todos).

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Entendemos que el arma nuclear no es más que una apuesta norcoreana por cubrir todas las “fisuras”, ante una hipotética amenaza imperialista (del extranjero hostil) contra su régimen.

Planteamiento y Desarrollo de la Situación.

Varias son las razones que desaconsejan a los norcoreanos el uso preventivo o inicial de un ataque militar.

En la práctica está primero la cercanía de China, su principal apoyo y mentor, que abraza toda la frontera norte del país. Aunque China no se vea afectada directamente por los escasos fuegos atómicos que se crucen en la península coreana, las nubes radioactivas pueden alcanzar su territorio. Y afectar a sus factorías industriales y a sus ventas externas e internas, tanto si se producen contaminaciones, como si corren rumores sobre ellas. También China, como única frontera terrestre, recibiría un flujo caótico e importante de refugiados coreanos.

China es hoy una democracia dirigida de industriales y mercaderes. China tiene un sistema político dictatorial moderno (de partido único); que está controlado y dirigido por una élite que supone un 10% de su población. China es una de las principales economías mundiales: tiene en su poder unos $4 billones (millones de millones) en deuda estadounidense, con lo que financia a su principal importador mundial. La clase media china es creciente, próspera y pujante y está afiliada abrumadoramente al Partido Comunista Chino. Muy expresivamente, estas élites de cualquier sistema económico, suman también unos 135 millones de chinos, del orden de un 10% de su población. No están lejos los tiempos del canibalismo y de las sucesivas hambrunas y penurias en las tierras del Reino del Medio. Pero, ya muchos chinos han conocido y disfrutado de los innumerables bienes que el capitalismo y el sistema industrial modernos producen. Y, aunque su distribución entre las capas de la población y las exportaciones es aun muy asimétrica y deficiente, los chinos no desean arriesgarse a perderlos.

Resultado de imagen de nivel de vida China DESARROLLO ECONÓMICO EN CHINA.

Y recordemos que, a pesar de la proliferación de las armas atómicas y termonucleares durante los 40 años de la guerra fría, ningún país de los llamados socialistas o democracias populares las usó nunca.

Una razón sicológica de fondo es que los marxistas leninistas buscan el paraíso en esta tierra. Que sólo les traerá una sociedad sin clases y sin estado opresor, al final de los tiempos, al cabo de muchas, muchas, muchas generaciones del “hombre nuevo”. Mao Ze Dong calculó que “serían necesarias más de noventa”. “Largo me lo fiáis, Sancho”. Y si pierden esa oportunidad de supervivencia por una guerra devastadora, pues han hecho un pan como unas tortas. Y se quedan listos.

A ninguna religión normal o delirante, incluso primitiva, se le ha ocurrido nunca ofrecer el paraíso aquí. Hay dos casos en los que el arma nuclear puede ser empleada sin obstáculos o prevenciones ideológicos. Los yihadistas islamistas ofrecen el paraíso a los mártires de la Yihad. Con lo cual les dan a sus creyentes la seguridad en el futuro y les resuelven sus problemas en este “valle de lágrimas”. Los israelitas se consideran el pueblo elegido por Yavé. Y esto no se les ha cambiado abierta y directamente por Él. Para ellos, el cristianismo es una desviación religiosa, un cisma blasfemo. Tienen la seguridad de las promesas de Yavé a Abraham, a Jacob y a Moisés. En esa exclusividad de los favores de Dios, se basa su nulo interés proselitista. Así, no les importa enfrentarse a un holocausto nuclear. Si la existencia de su nación, siempre amenazada por sus inquietos y no democráticos vecinos, se ve irreversiblemente amenazada. Por ejemplo, perdiendo una guerra convencional contra los musulmanes. Tanto chiíes (Irán, Hezbolá, Siria), como sunníes (todos los demás), que pueblan África del Norte y el Suroeste de Asia.

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Una guerra total con cruzamiento de salvas nucleares con el enemigo, sería hiperasimétrica contra las élites de Corea del Norte. Que perderían todo lo que poseen y desean: la vida, el ejercicio del poder casi omnímodo y un nivel de vida superior, en calidad y en variedad, al de sus compatriotas. De vida futura, nada. Por tanto, Iría contra las pulsiones naturales existentes en todos los hombres el emprenderla en esas lamentables condiciones y con esas apocalípticas perspectivas. Ésta debería ser la razón principal para alejar del aventurerismo desviacionista, iniciando esa guerra, a los dirigentes de Corea del Norte.

El tiempo disponible de reacción y el alcance de las represalias de los aliados estarían limitados por: Los deseos universales de paz; los esfuerzos diplomáticos de numerosos países, desde Vietnam a Venezuela, pasando por China, Irán, Egipto, Rusia y Bolivia; las fuertes perturbaciones de los mercados y del comercio mundiales. En gran parte, la iniciativa, a su nivel y perspectiva, seguiría en manos del Líder Máximo de la Revolución de los Obreros y Campesinos Unidos. El Queridísimo Gordito” (Loved Fatty, en los ambientes) y su Consejo Nacional de Defensa.

Orografía del Conflicto convencional terrestre.

Corea es una península montañosa. Una cadena central la recorre de norte a sur, con alturas máximas superando los 2000 ms., configurando, especialmente en el norte, numerosos y estrechos valles. Éstos se orientan principalmente de norte o noreste a suroeste. Las llanuras se extienden al oeste de la península, hasta las costas del Mar Amarillo. Corea del Norte, por lo tanto, no presenta muchos terrenos favorables para las maniobras de las fuerzas mecanizadas. Éstas se ven fácilmente canalizadas por terrenos quebrados y de corto o medio dominio por la vista.

Resultado de imagen de Consejo Defensa Corea del Norte EL CONSEJO NACIONAL DE DEFENSA, EN SU MOMENTO..

Los obstáculos naturales pueden ser reforzados por abatis, cortaduras verticales, numerosos y pequeños campos de minas, etc. Son terrenos naturales para el empleo del rechazo antitanque, basados en los cohetes de carga hueca con variadas distancias eficaces de tiro, aderezado con una defensa móvil a cargo de unidades de infantería ligera. En apoyo, una artillería bien protegida y camuflada, con las avenidas de aproximación enemigas y los puntos importantes o singulares del terreno registrados previamente. Los flancos de las posiciones de defensa pueden apoyarse en los compartimentos del terreno que crean las líneas de alturas.

La Defensa de las Sociedades contra los Atacantes armados.

Casi por definición, los medios militares y policiales disponibles en una guerra interna contra los atacantes armados son muy escasos. E, incluso, pueden ser escandalosamente insuficientes. Y esto no depende tanto de las fuerzas de seguridad, ni de las autoridades establecidas, sino que es función directa de la estrategia inherente a un proceso terrorista correcto. El número de objetivos posibles, potenciales, que ofrece una sociedad organizada moderna, más o menos desarrollada, a la estrategia operativa disolvente de una insurgencia armada es casi incontable e inagotable.

Los Objetivos de los sociópatas juramentados en las Áreas civiles de retaguardia.

Atentados contra autoridades civiles y religiosas y contra miembros aislados o grupos de las fuerzas armadas y de policía. Acciones coactivas y punitivas contra los colaboradores y espías de aquéllas.

Imagen relacionada MODERNA GUERRILLA URBANA EN KIEV.

Destrucción y sabotaje de las fuentes y redes energéticas: térmicas, presas, plantas de ciclo combinado, campos eólicos, refinerías, depósitos de combustibles, oleoductos y gasoductos, transformadores y líneas de alta tensión y sus centros de control y distribución.

 Ataques a las líneas de comunicaciones: repetidores de televisión y de telefonía móvil, emisoras en general, antenas de radio, tendidos telegráficos; puentes, túneles y viaductos, apeaderos y estaciones ferroviarias; trozos de vías férreas y de catenarias eléctricas; trenes y autobuses, camiones de gran tonelaje y vehículos de transporte de reparto; establecimiento de obstáculos temporales en la red viaria, cubiertos o no por el fuego rebelde indirecto o directo.

Destrucción o inhabilitación de objetivos directamente económicos de todos los tamaños e importancia: minas, plantaciones, industrias, comercios, hoteles y balnearios, grupos de turistas. En estos casos la insurgencia debe valorar la pérdida directa de puestos de trabajo y la probable enajenación de parte de la simpatía popular hacia ella. Y el efecto es parecido si se deprime la actividad económica y así no se destruye inmediatamente el empleo.

Ataques directos contra la población para, demostrando la vulnerabilidad y la indefensión de todos, extender el miedo irracional por el objetivo social atacado, afectando a sus decisiones políticas y religiosas. Generalmente, emplearán los explosivos y el fuego de armas automáticas, en unos “mixes” o combinaciones infinitos en la práctica, atacando sitios de grandes concentraciones humanas. Donde los objetivos son el conjunto humano desparramado y donde no hay que perder el tiempo de acción seleccionándolos demasiado.

Resultado de imagen de Vigilancia policial militar PROTECCIÓN POLICIAL DE LA PLAZA DEL DUOMO, MILÁN. ¿CUÁL ES SU «TARGET»?

Ataques contra iglesias, mezquitas y sinagogas en períodos de celebraciones. Asaltos a las peregrinaciones de las religiones enemigas y a sus centros de descanso en ellas y de culto. Ataques en los parques, paseos, avenidas, grandes calles y concentraciones durante los asuetos, las fiestas y las celebraciones sociales de todo tipo. Asaltos a los centros comerciales, mercados y grandes almacenes comerciales; los teatros, cines y auditorios; las estaciones de autobuses y ferroviarias, los aeropuertos civiles y los medios de transporte; los centros escolares principales y las oficinas de las administraciones públicas.

Así, los atacantes terroristas ejercen con su presencia posible y remota, que debe ser siempre activa, un efecto de acongojamiento generalizado en las sociedades modernas. Cuyos miembros se dedican a la producción y compra y venta de bienes y servicios. Y no entienden bien qué les amenaza y les pasa. Ocurre en las sociedades una acción invasiva, como de un gas invisible y sutil, que tiene propiedades corrosivas y perniciosas. Que todo lo penetra y alcanza. Demoliendo lentamente los cimientos defensivos de una sociedad civilizada, no entrenada para su defensa.

La Actuación vigilante de los policías y militares.

Los agentes de la seguridad, que custodian aquí en los países occidentales numerosos “puntos críticos”, “áreas sensibles”, “zonas estratégicas” ante la observación del público presente o transeunte, ejercen una función y acción disuasoria, pasiva. Ellos intentan evitar directamente que los atacantes sociópatas actúen en ellos. Y su tarea activa es otear a corta y media vistas, las particularidades y características y los comportamientos que exhiban ciertas personas. Que las determinen como “sospechosos” y cuya identificación es comunicadas inmediatamente a los compañeros del área. Y que les permitan concentrarse en ellas y en el seguimiento de sus actividades inmediatas.

Resultado de imagen de turkish people MUJERES TURCAS. ¿EUROPEAS O ÁRABES?

Pero, las “apariencias” pueden alejar de la realidad objetiva. Los rasgos árabes de una persona, por ejemplo, atraerán hoy en día el interés de los agentes de seguridad. Aunque los arabes no llegan a un tercio de los musulmanes del mundo. Y aunque los aventados frenéticos de al-Shabab y de Boko Haram sean negros. Así, los turcos, casi 85 millones de musulmanes de fe sunní, la de los asesinos armados, son más caucásicos, como los europeos. Y pasarían fácilmente por ellos. Los cuales siempre insisten ante los foráneos, de destacar que no son árabes: de piel de color ocre suave /cetrino y bembones.

Los Atacantes alienados.

Para vencer las repugnancias naturales de los hombres para atentar contra otros, hay que aplacar y neutralizar temporalmente los naturales instintos humanos. Veamos algunas motivaciones empleadas para ello con los juramentados de la Yihad.

Una motivación “negativa” es la pérdida crónica de las necesidades básicas naturales: sustento, familia, seguridad, refugio y cobijo, expectativas y progreso razonable. Ella es un acicate efectivo para inducir al empleo de la violencia liberadora a una parte de la sociedad, especialmente a los jóvenes idealistas. La motivación “positiva” serían los premios económicos que distintas organizaciones radicales islámicas dan a las familias de los mártires. Y estos son todos los caídos en combate.

Resultado de imagen de madrasas ¿LUGARES DE ESTUDIO O DE CATEQUIZACIÓN RADICAL?

Siguiendo el camino hacia la psicología y el alma humana, la motivación religiosa es otro medio poderoso de convicción y arraigo. Los muyahidines de la Yihad son catequizados metódica e intensamente. Los versículos coránicos relacionados con la Yihad, se los saben de memoria. El “ejemplo” de otros mártires los rodea en su vida cotidiana, en forma de fotos, manuscritos, vídeos testimoniales y compañeros de destino. Sus predicadores, nos resistimos a llamarles imames, les aclaran sus dudas y les alientan a alcanzar prematuramente el Paraíso. Que está especialmente destinado a los mártires de la Yihad, a quienes se les reserva el mejor de los siete paraísos.

Para calmar indeseables escrúpulos o salvedades, un “ideólogo” de Al-Qaeda, Abu Yahya al-Libi, desarrolló una teoría de base “religiosa” sobre el “daño no buscado”, referido a personas. Según ella, se permite a sus militantes matar musulmanes cuando esto es inevitable. Y a veces, más que cuando sea inevitable, cuando sea también útil. Así, en un mensaje donde asumieron la autoría de un ataque de agosto de 2009 en Bagdad, la organización deseó a los sunníes heridos una rápida recuperación y expresó su esperanza de que los muertos fueran aceptados por Dios también como ‘mártires’.

Localizarlos, cazarlos, neutralizarlos…

Existen problemas en la localización y neutralización de los musulmanes residentes en nuestras países durante su proceso de radicalización violenta. Podemos identificar a potenciales yihadistas con cierta seguridad y tras un trabajo especializado y metódico. Pero no podemos detenerlos mientras no delincan: intentar armarse y entrenarse; conspirar con otros en sus actuaciones; crear estructuras de bandas para delinquir; propagar la exaltación y el uso de la violencia como arma ideológica; reclutamiento de militantes para su radicalización ideológica y armada; recolectar fondos para las organizaciones con ánimo de delinquir; colaborar en los movimientos de militantes y posibles militantes en sus viajes hacia la Yihad interior (países del Suroeste de Asia) o la exterior (países enemigos occidentales: los “cruzados”).

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En cuanto a las labores de inteligencia, existe una gran dificultad en la penetración de las redes islamistas por agentes propios o colaboradores. En general, los muyahidines, los simpatizantes y colaboradores: suelen hablar árabe; no son de razas europeas, ni hispanoamericanas; los civiles musulmanes no colaboran en las tareas de espionaje y exploración contra las organizaciones armadas islamistas.

Por otra parte, la exhibición glamourosa de parejas o de grupos de militares armados por las calles de las ciudades es operativamente inútil. Ya que no tienen un objetivo definido. Su misión es el patrullaje ostentoso e indefinido. Buscando sólo tranquilizar a los parroquianos viandantes.

Resultado de imagen de Abu Yahya al-Libi Abu Yahya al-Libi, muerto por un cohete lanzado por un drone.

¿Qué nos queda? La información, convertida en inteligencia. Que debe ser contrastada, participada a todas las agencias y grupos de usuarios autorizados, actualizada continuamente y necesaria y suficiente. Excluyendo la plétora indebida de información excesiva, rutinaria, no elaborada como inteligencia. Que es una forma de intoxicar y aburrir a los mandos propios de todos los niveles.

Cuando el individuo ha dado el paso psicológico y volitiva (la “decisión”): ya ha roto los suficientes lazos con su entorno vital, incluso el familiar; y su mente está engolfada y dirigida a su nueva “situación” y a la identidad ofrecida y asumida. Así, es casi irrecuperable para él, para su familia, para la sociedad.

Si el individuo es uno más de los “desorientados”, confusos emocionalmente y no integrados; que están asediados anímicamente por los resquemores producidos por los “agravios” sufridos o creídos como tales: es posible recobrarlo, es relativamente sencillo hacerlo y es enormemente laborioso conseguirlo.

El enorme trabajo necesario, prolongado en el tiempo, hace que no se pueda rehabilitar a todos. Es necesario luchar contra las desigualdades que hemos citado. El buscarles trabajos temporales es más rápido. El darles educación y una formación laboral es más lento. Pero es imprescindible a medio y largo plazo. Apartarles de los “suburbios podridos” y de la nefasta influencia de ambiente, amigos y familiares es muy complicado y largo. Porque de los “trozos” sacados de ellos, han creado la pobre y única identidad que tienen. Que les lleva al fallo personal y social y a la frustración.

LA PSICOLOGÍA DE LOS TERRORISTAS ISLAMISTAS. SEGUNDA PARTE.

(CONTINUACIÓN)

 

La evolución personal.

La primera generación de emigrantes y parte de la segunda la formaron individuos dóciles, laboriosos y sufridos. Que consiguieron el respeto de sus vecinos franceses (cada vez tenían menos) y una prosperidad relativa. Practicaban tibiamente el Islam, agobiados como estaban en los afanes de este mundo. Y por su lejanía a dar-el-Islam, las tierras de dominio político de su religión. Ellos deseaban y procuraron para sus descendientes, un futuro sin tantas dificultades y penurias como tenían sus vidas.

Pero los descendientes recibieron lo peor de las dos civilizaciones separadas, para formar su “identidad personal”. Por una parte, recibieron “de nacimiento” la pertenencia a una cultura minoritaria y poco conocida en el país, el Islam. Con lo que su “exhibición” entre sus vecinos diferentes, no era atractiva, ni honrosa. Lo cual era una fuente de frustración, resquemor y venganza (relativos) personal y colectiva.

De la cultura anfitriona, esencialmente europea y occidental, recibieron una cultura laica, cuando no era laicista. Que minusvaloraba la religión y pretendía que se practicase privadamente. Cuando todas las religiones, y más el Islam, tienen un componente social principal. Encerrada en las mezquitas, panteones y sacristías, las religiones se sofocan y mueren. Tampoco los educaron en las virtudes de la civilización occidental: Valoración de los distintos deberes a cumplir, como contrapartida necesaria, vital y social de los varios derechos a recibir. Aprecio de la sobriedad, el esfuerzo, el ahorro, el compromiso, la demora de la recompensa, el estudio o la formación, la posible frustración y el trabajo, como factores y parámetros necesarios para la consecución progresiva y justa de los objetivos personales y colectivos humanos. En definitiva, formarlos en la afabilidad, la comunicación social y la resilencia, para poder superar los sucesivos avatares de la vida.

Y una gran mayoría carecieron de creencias y virtudes sólidas, provechosas e identificativas. Que les ayudasen significativamente, desde su origen mixto, a crear su necesaria identidad personal satisfactoria y respetada.

Se podría pensar que la insuficiencia de esa “aportación social” en la formación de la identidad individual, no justifica la aparición de una conducta asocial o enfermiza en ellos. Pero no tratamos de decir eso. Estamos exponiendo diferentes facetas del fenómeno, acercando las piezas para componer ese rompecabezas psicológico, intentando formar una matriz con los distintos factores que concurren. Para expresar un “panorama multicolor”, que nos permita recoger en él los parámetros de la situación. El fallo del humus social, del sustrato primigenio del individuo amplificará sus carencias y fallos. Y no le aportará base y riqueza para la creación de su resilencia (elaboración y superación de la adversidad, saliendo experimentado y fortalecido) y de sus parámetros de referencia para su equilibrio personal y social.

Las dispersas y compartimentadas agencias de inteligencia francesas, a pesar del mando único antiterrorista, calculan que en el país hay unos 8250 potenciales muyahidines. Que se asientan principalmente en la zona de París, la Provenza, los Alpes y la Costa Azul (centrados en Marsella y Niza). Pero, dada la masa de creyentes existentes, calculo que su número no bajaría de las 20 a 25 mil personas. Es de señalar que en un grupo social, los individuos capaces de actuar violentamente, sin que les afecte en su eficacia una emoción turbadora, son menos del 4%. Y esto no quiere decir que todos los así “dotados” vayan a ejercer en su vida la violencia contra su prójimo. En el colectivo musulmán francés serían más de 150 mil personas, de las que un 30-40% tendrían la edad idónea para realizar esa actividad.

El Islam militante, de ideología salafista yihadista, les ofrece a estos “desorientados” sociales una salida, una identidad musulmana, la incorporación a una religión simple, practicada en comunidad (la Umma). Y les da una misión y un propósito: la Yihad. Y los hace “grandones”, pero sólo ante ellos mismos, que se lo creen. A cambio del suicidio o la prisión, les ofrece la deseada identidad. La que nunca elaboraron bien. La identidad que no hemos sabido ayudar a darles, siendo partes de nuestras naciones centenarias.

La conversión en “atacante” suicida o no, se manifiesta y confirma cuando el individuo busca su separación de los “infieles” y su ideario se focaliza en las ramas radicales del Islam y en la Yihad. Algunos especialistas se asombran de que la transustanciación de la persona en un energúmeno se realice rápidamente. Sin necesidad de que sus conmilitones colaboren en el proceso, ni de que éste sea largo en el tiempo. Recordemos los famosos casos de “lavado de cerebro” contra religiosos y disidentes políticos. Pero, la mutación en “violento vesánico” del joven musulmán afgano de 17 años, refugiado en Alemania y acogido por una familia de Würzburg, una pequeña ciudad de Baviera, fue cuasi instantánea. El joven recibió la noticia de la muerte violenta de un amigo en Afganistán. Y reaccionó armándose con un hacha y un cuchillo y atacando a los pasajeros de un tren regional en las proximidades de su ciudad, el lunes 18 de julio pasado. Resultaron tres heridos graves y uno leve y el agresor fue abatido. Lo que es cierto es que ese joven ya había forjado su destino potencial, por su labilidad mental, la carencia de virtudes sociales, incluida la lejanía del Islam del Pueblo, y su desarraigo. Y la muerte del amigo fue sólo el “OK, adelante”. Porque la naturaleza no da saltos en el vacío.

La Degradación de la Violencia en las Sociedades.

La vulgarización de la violencia contra los demás es un fenómeno recurrente en las distintas civilizaciones y épocas. No en vano dice el adagio romano que “el hombre es un lobo para el hombre”. Dejando aparte los casos de marginados y perseguidos sociales, las sociedades desarrolladas modernas están perturbadas por una neurosis extendida. Que se concreta y produce en las neurosis personales. Esta afección no nos vuelve violentos directamente. Pero nos hace inestables y más proclives a ceder ante las tensiones externas e internas. La neurosis ataca nuestra resilencia.

Y una vía de escape ante esas “encerronas psicológicas” que padecemos, es la violencia ejercida contra los que consideramos culpables de nuestros “males” percibidos, que a veces es toda una vecindad. Y la gama de posibles actos violentas tiene una extensa gradación. Pero, esos “cofres de angustia” sufridos, se resuelven superándolos, no manteniendo un ciclo de acción y reacción.

El carácter depravado y siniestro del terrorismo islamista.

Este fenómeno tiene unos resultados específicos de muerte, desolación y desamparo. Distintos totalmente, en amplitud y potencia, con los que puede producir un asesino en serie. Y que se extienden, desde el “foco de acción” terrorista, formando ondas de conmoción concéntricas, por toda la sociedad atacada. No se trata solamente de los delirios asesinos de unos descarriados iluminados. No es cosa de los fallos de la sociedad multicultural en integrarse en una nación de razas, que estén hermanadas en las virtudes nacionales de la democracia y la libertad. Ni los producen “per se” los “ataques exteriores” que fomentan y reclaman los yihadistas, cuando comprenden que su estructura socio política es la de un califado acosado, fallido (y encanallado).

Ésta es una manifestación concreta y clara del “mysterium iniquitatis” en la Historia. Que, como tal, no suele presentarse. Ya que su repugnante naturaleza puede, en esos casos singulares, ser captada y comprendida por muchas personas. No es la tentación de un “bien temporal ilusorio” para los yihadistas. Es la aparición sin velos del Mal.

Algunas Soluciones en el tiempo.

La lucha contra los terroristas islamistas tiene distintos campos de actividad. Porque su manifestación es múltiple y sinérgica. Y así de integrada y eficaz deben ser las variadas respuestas.

La destrucción de las “bases” islamistas.

Sus “bases” son las localizaciones geográficas controladas indefinidamente por los yihadistas salafistas. Ellos se apoyan físicamente en las bases para reformar, consolidar, entrenar y aumentar sus fuerzas. Desde ellas, actuando como su principal “base de partida”, lanzan incursiones y sus ataques con objetivo limitado sobre su enemigo, buscando hostigarlo o expulsarlo del territorio inmediato que ocupa. La creación de esos núcleos permanentes yihadistas depende de la medida en que sea derrotado y expulsado de ellos, con consistencia y duración, el enemigo militar. Desde las bases se lleva a cabo la captación de simpatizantes y militantes del grupo revolucionario, que no se efectúa apenas entre los pobladores, sino que, en su mayor parte, vienen ya motivados y decididos desde fuera. Y esto es así aunque una parte de su esfuerzo en el área de acción y propaganda se realice produciendo vídeos, entrevistas, gacetas y papeles por medios audiovisuales inalámbricos variados: la edición, la producción y la emisión se localiza en sus bases. En las bases, la acción socio política salafista es tan intensa o más que la formación y el entrenamiento militar de los “muyaidines de Allah”. Ella es necesaria para establecer y asegurar la motivación y la lealtad de los combatientes a la causa yihadista en el medio hostil que les rodea y acosa.

Las bases son formas socio militares con “estructura regular” de los yihadistas. Ellas presentan continuos y numerosos objetivos a la acción de los medios pesados de sus enemigos, la aviación y la artillería. Unos son “blancos de oportunidad”, como los movimientos de todas clases de los terroristas y el descubrimiento de nuevas posiciones, y otros son blancos “duros”, conocidos o explorables: infraestructuras viarias, almacenes, refugios, centros de reunión o de mando y de comunicaciones, posiciones de combate, de fuego de apoyo y de defensa contra aeronaves, observatorios, transporte de bienes, destiladoras de petróleo crudo, etc.

Y esas bases yihadistas son el único blanco sustancial, quieto y definido que ofrecen las bandas terroristas. Donde hacerles sentir toda la superior y disponible potencia del fuego militar; donde se les puede aislar por sectores, para batirles por partes, sin que éstas puedan colaborar en el plan de defensa decidido, ni huir, si el cerco del poblado es firme. Y donde podrían actuar, con otro espíritu y otras motivaciones que no brindan los entrenamientos, las milicias de peshmergas, chiíes y sunníes y los ejércitos nacionales de Irak, Libia, Nigeria, Siria y Somalia.

El fracaso doctrinal de los terroristas yihadistas.

Los grupos yihadistas salafistas han fracasado en incorporarse activa y firmemente a un grupo social amplio, que dé cobertura e impulso permanente a su “movimiento socio religioso imperialista”. Su “catequesis de la violencia” les permite a ellos prepararse anímicamente para la muerte gloriosa y en paz, e, incluso para al suicidio, en la realización de sus acciones militares. Pero esa prédica vesánica no es un arma para la conversión de grupos sociales. Y hay una razón fundamental para ello: su “credo” radical carece de posibilidades de aceptación, triunfo y permanencia entre las masas, fuera de las necesidades en los avatares temporales de una guerra. Los grupos yihadistas actúan con una brutalidad innecesaria e indiscriminada, que los descalifica ante el Islam, el Corán y la Sunna o tradición islámica, recogida en los hadices o “comentarios y hechos” escritos de Mahoma. Esta falta de legitimidad religiosa, provoca la ausencia de ulemas y muftíes venerables, respetados y piadosos a su lado. Su supuesta “ideología islámica original” se basa en unos pocos versículos favorables del Corán (éste tiene unos 4.200) y en algunos hechos históricos favorables y no en la integridad y la intención del mensaje del Islam. Este alejamiento socio emocional de las masas locales hace indefectiblemente que el apoyo de los vecinos a los grupos terroristas sea involuntario, no atractivo, siempre interesado y desmotivado.

La localización de potenciales yihadistas en las tierras de dar-el-Amn.

Existen problemas en la localización y neutralización de los musulmanes residentes en nuestras países durante su proceso de radicalización violenta. Podemos identificar a potenciales yihadistas con cierta seguridad y tras un trabajo especializado y metódico. Pero no podemos detenerlos mientras no delincan: intentar armarse y entrenarse; conspirar con otros en sus actuaciones; crear estructuras de bandas para delinquir; propagar la exaltación y el uso de la violencia como arma ideológica; reclutamiento de militantes para su radicalización ideológica y armada; recolectar fondos para las organizaciones con ánimo de delinquir; colaborar en los movimientos de militantes y posibles militantes en sus viajes hacia la Yihad interior (países del Suroeste de Asia) o la exterior (países enemigos occidentales: los “cruzados”).

En cuanto a las labores de inteligencia, existe una gran dificultad en la penetración de las redes islamistas por agentes propios o colaboradores. En general, los muyahidines, los simpatizantes y colaboradores: suelen hablar árabe; no son de razas europeas, ni hispanoamericanas; los civiles musulmanes no colaboran en las tareas de espionaje y exploración contra las organizaciones armadas islamistas.

La redención de los yihadistas y de los individuos activistas y frustrados.

Cuando el individuo ha dado el paso psicológico y volitiva (la “decisión”): ya ha roto los suficientes lazos con su entorno vital, incluso el familiar; y su mente está engolfada y dirigida a su nueva “situación” y a la identidad ofrecida y asumida. Así, es casi irrecuperable para él, para su familia, para la sociedad.

Si el individuo es uno más de los “desorientados”, confusos emocionalmente y no integrados; que están asediados anímicamente por los resquemores producidos por los “agravios” sufridos o creídos como tales: es posible recobrarlo, es relativamente sencillo hacerlo y es enormemente laborioso conseguirlo.

El enorme trabajo necesario, prolongado en el tiempo, hace que no se pueda rehabilitar a todos. Es necesario luchar contra las desigualdades que hemos citado. El buscarles trabajos temporales es más rápido. El darles educación y una formación laboral es más lento. Pero es imprescindible a medio y largo plazo. Apartarles de los “suburbios podridos” y de la nefasta influencia de ambiente, amigos y familiares es muy complicado y largo. Porque de los “trozos” sacados de ellos, han creado la pobre y única identidad que tienen. Que les lleva al fallo personal y social y a la frustración.

La Comunidad integrada en sus miembros cabales.

Y ahora viene el resultado de que se integran en la nación. Hoy en día etnia no es sinónimo de nación. Muchas naciones de la Tierra son realmente “crisoles de razas”. Lo son los Estados Unidos de Norteamérica, las naciones hispanoamericanas, las grandes naciones africanas… Donde conviven en suficiente paz y armonía etnias y culturas diferentes. Que estén conformadas por creencias no excluyentes y virtudes y valores nacionales.

Una nación es una sociedad de individuos, dotada de una auto conciencia socio política. Colaboran a crearla y vertebrarla la historia, la tradición y las costumbres, y la lengua y el sentido moral propios. Y contribuyen en segundo lugar a ello las etnias y el territorio propios, que no siempre existen, especialmente las primeras. Así, el territorio de un país no es una nación. Ni lo es la población inarticulada de un territorio, bajo un único gobierno.

Cuando la nación es amada por sus componentes y existe en ellos el deseo de servirla y defenderla en comunidad, aparece el concepto de la patria. Ésa es la patria que amamos y defendemos. Ambas ideas están interrelacionadas esencialmente. Y, la ausencia del patriotismo o la vergüenza de profesarlo por miembros de una “comunidad socio política”, lleva a la indefensión y a la desmembración de su nación, en mayor o menor grado, formando “grupos de individuos asociados”.

Así, no es de extrañar que sean las Fuerzas de Defensa de una nación, como instituciones y en sus miembros, las que enarbolen, enseñen y profesen el patriotismo como una de sus virtudes esenciales. Las Fuerzas de Defensa de una nación son el conjunto especializado de los “nacionales o patriotas” para la Defensa beligerante y cabal de su “nación patria”.

FINAL.

 

LA PSICOLOGÍA DE LOS TERRORISTAS ISLAMISTAS.

Introducción e Índice temático.

La civilización y sus estructuras vital y social en sus interacciones con los individuos y su psicología.

El fallo de los yihadistas en integrarse en un «grupo con creencias y virtudes (los valores permanentes) compartidos». Que le den identidad, sentido y pertenencia a sus vidas.

¿Por qué se comportan así? ¿Cómo tratar a los recuperables? ¿Cómo combatir a los vitandos o recalcitrantes?

Antecedentes.

Estas “piezas” nuestras rescatan y actualizan un personaje siniestro que padecieron hace muchas décadas los aventureros, colonizadores y autoridades europeas en los países del Islam. Era cuando “el flujo y el reflujo” de las corrientes de la Historia entre la civilización europea y la islámica, fronterizas desde el siglo VIII, fue favorable a Occidente. Y distintos países del Oeste, Francia, Gran Bretaña, Rusia e incluso los EE. UU. (cuando a partir de 1898, tras la guerra con España y su ocupación del archipiélago de las Filipinas, se encontraron con los “moros”), dieron el salto geográfico, a veces incluso allende los mares. Y penetraron y se asentaron con más o menos oportunidad y derecho (aparte del “más fuerte”, vigente hasta finales de la Edad Moderna) en muchos países del Islam. Fue la era del imperialismo.

El “juramentado” era generalmente un hombre fornido y poco reflexivo. Que contaba entre sus parámetros mentales a las creecias islámicas básicas: los 5 “pilares del Islam”, a los que se añadía la Yihad contra el infiel o el kfar o apóstata. Estos hombres simples, fuertes y moldeables eran adoctrinados por el imán de la aldea o población y sus acólitos y por sus compañeros. Que los convencían que estaban destinado por al-Allah al Paraíso, “por seguir el sendero de Allah”, que para ellos era hacer la guerra al “extranjero infiel” y a los “apóstatas locales”, que colaboraban con él en la gobernanza del país. Este hombre o un pequeño grupo de ellos era lanzado literalmente contra el objetivo designado: autoridades civiles o militares, una reunión de civiles o militares en un cuartelillo, en una iglesia o en la plaza o el mercado, etc.

Resultado de imagen de juramentados filipinas EL MACHETE DE UN «JURAMENTADO» MORO.

Los juramentados, que tomaban su denominación vulgar, del último rito que realizaban antes de marchar a “su” combate, eran luchadores de un solo uso. No era necesario instruirles en las tácticas y técnicas del combate de infantería. No se esperaba que volviesen de su misión. Sólo debían dominar el uso de la cimitarra, alfanje o yagatán, común en su zona. Aparte de sus convicciones tan firmes como escasas, los juramentados eran drogados para aumentar su resistencia física y para poder asesinar con eficacia. Era común que recibiesen varios impactos de bala o heridas de armas blancas, antes de perder los ánimos, aflojarse y caer. Sólo la bayoneta bien clavada en pleno dorso, pecho, diafragma o abdomen, y las balas de gran calibre o expansivas tipo “dum dum”, por su “stopping power” o poder de detención y dirigidas al sistema nervioso, encéfalo, espina dorsal, conseguían despachar para el Jardín de las Huríes al juramentado herido.

Resultado de imagen de juramentados filipinas MOROS FILIPINOS DE FINALES SIGLO XIX.

También existieron formas elaboradas e institucionalizadas de los suicidas asesinos en nombre de Allah. A fines del siglo XI, Hassan-i-Sabbah fundó entre los ismaelitas chiítas y en el noreste de Persia, la secta de los “asesinos”. Estos buscaban matar en secreto a sus enemigos. Esta muerte con alevosía que realizaban, dió el nombre de “asesinos” a todos los que la practicasen en el futuro. Aunque el asesinato es realmente la muerte del inocente. Los “asesinos· actuaron en Persia, Mesopotamia y Siria y la montaña de Alamut fue su primer centro y refugio seguro. Hicieron un amplio uso del hachís para animarse en sus acciones. Desaparecieron en 1256, cuando los mongoles invaden Persia y fueron metódica y aisladamente destruyendo los distintos reductos montañosos donde se refugiaban los “asesinos”. La fortaleza de Alamut, su central operativa, que fue rendida sin resistencia por los “asesinos”, fue destruida hasta los cimientos, para que no pudiese ser usada de nuevo.

Concepto y estructura de las motivaciones externas (ambiente y grupo social) de la conducta. La identidad de los individuos.

El Origen y el Significado Sociocultural de las Civilizaciones.

La civilización es literalmente el arte de vivir en los grandes poblados o cívitas. Que eran originalmente los primeros poblados o asentamientos humanos. Donde el hombre primero se asentó y dejó de vagar como necesidad imperiosa y vital. Y pudo llegar a generar “beneficios sobrantes”, en forma de cereales, ganados y todos sus derivados. Que servirían como reservas y para el comercio con sus vecinos. Y que le brindaban seguridad, comodidad y supervivencia. Esto le permitió empezar a comportarse socialmente como persona. Estableciendo lazos firmes y extensos con sus semejantes cercanos, los allegados más allá de sus familias, su prójimo vital.

El resultado de toda esta actividad social fueron las primeras civilizaciones locales, estrechas, vulnerables y balbuceantes. Que comprendían: el desarrollo de los derechos y los deberes de los hombres como individuos y con sus colectividades; la aritmética, para medir y contratar las producciones y sus repartos; el lenguaje y su escritura, para comunicarse entre sí y con los poblados cercanos, dejando registro, al menos, de lo considerado importante, etc. Los inventos civilizadores, como los ladrillos, los regadíos, los abonos orgánicos, el arado, la escritura, etc., surgen en estas localizaciones humanas. Y no hubiesen sido necesarios, ni posibles, sin los poblados estables. Surgen en cuanto su desarrollo alcanza un “nivel de iniciación”, necesario para que broten y florezca la civilización. Nivel que supone e implica una perspectiva de futuro y de progreso relativos, la necesidad de vencer los obstáculos naturales a ellos, una coherencia social interna suficiente y la ausencia temporal de enemigos externos, demasiado poderosos, rapaces y excluyentes.

Las civilizaciones poseen un carácter bivalente, necesario y complementario en sus relaciones sociales globales. Esta doble cualidad es centrífuga, expansiva y dominadora hacia su exterior. Dentro de sus fronteras la civilización es centrípeta, emprendedora y desarrolladora. En ambos casos, es creadora, innovadora y civilizadora o transmisora de sus creencias y valores compartidos. Por eso destacan en ambas actividades diferentes y opuestas, pero no antagónicas. El equilibrio entre ambas tendencias, que canalizan sus mejores esfuerzos y medios, es imprescindible para su desarrollo e impulso continuos, protegidos y beneficiosos. Las civilizaciones meramente avasalladoras y expoliadoras, que caducan como todas, no dejan huellas permanentes y fructíferas a su paso por los países conquistados.

Las civilizaciones que consiguen conjugar ambas pulsiones vitales, sus diástoles y sus sístoles eferentes e impulsoras, consiguen perdurar más en el tiempo. Pero también impregnan de su estilo, su lengua y su cultura a los territorios sojuzgados sucesivamente. Con ello transmiten su esencia a la posteridad, mucho después de su decadencia, a través de los pueblos civilizados con su cultura, sus leyes y su idioma y sus trayectorias históricas. Ahí tenemos el caso de Roma, rapaz e imperialista como cualquier otra potencia. Que sólo con los fríos y el mal tiempo recluía a sus legiones en los cuarteles de invierno. Dispuestas durante la república y el imperio a salir de conquista, represión de las revueltas o aseguramiento de sus fronteras, en sus campañas militares anuales, en cuanto el buen tiempo lo permitiese. Pero que fue capaz también de transmitir su cultura, sus leyes, llegadas hasta hoy como el Derecho Romano, su latín vulgar y su sistema administrativo, a todas las regiones “extra Italia” que poco a poco se incorporaban a su imperio o “res publica”. Esta impregnación cultural, que diría Lorenz, fue sancionada, integrada y consagrada con la generosa, oportuna y prudente concesión de su ciudadanía a muchas de aquellas ciudades y regiones. El “ius civitatis” se otorgaba por conquista, dependiendo del grado de anexión, lealtad y asimilación de los pueblos sometidos. Cuando se convertían en provincias romanas, se les concedían los mismos derechos que a la metrópoli. Fue el caso de Hispania. Pero hasta que no alcanzaban ese honor y cualidad, los pueblos dominados tenían que pagar su tributo de conquista (ius belli) y carecían de muchos derechos. Palestina, por ejemplo, no llegó nunca a tener la condición de provincia.

Mecanismo socio ideológico del flujo y reflujo del devenir de las Civilizaciones.

En las sucesivas crecientes y resacas entre las civilizaciones occidentales y musulmanas, sólo una vez coincidieron los períodos de pujante civilización de ambas. Que ocurrieron: en los aproximadamente 125 años, entre las mitades de los siglos XV y XVI. Esta exuberancia doble en civilizaciones enfrentadas se plasmó en un largo período de invasiones, reconquistas, hostigamientos y enfrentamientos abiertos en Europa, el norte de África y todo el Mediterráneo.

Los hechos observables que definen la decadencia temporal de una civilización cuajada son: la energía vital nacional, que alimenta la “moral nacional” y una sana “voluntad de defensa”, se disipa; las artes y las letras se vuelven formalistas y estériles; los emplazamientos, colonias o socios periféricos se abandonan y la política exterior se vuelve cobarde, balbuceante y precavida. Este retroceso de una civilización crea un vacío existencial, que atrae y da impulso externamente a la otra. Formando un vaivén natural y cósmico, porque la Naturaleza reniega y huye de los “vacíos”.

Las rutas comerciales, los contactos habituales entre ambas civilizaciones son sus auténticas líneas de aprovisionamientos y comunicaciones exteriores. Y, cuando estas arterias son descuidadas en la periferia de la zona de influencia de una civilización, los expertos civiles, religiosos y militares de la otra acuden a repararla, ocuparla y vitalizarla. La “aspiración” absorbente, creada por la decadencia de la otra, creada por su “vacío” vital, atrae una corriente ajena de ideas, métodos, palabras, inventos y estilos. Aparecen primero en la zona debilitada y permeable ajena, los viajeros, agentes comerciales y secretos, representaciones culturales, misioneros, profesores y diplomáticos de la civilización pujante. Así, muchas veces la actuación militar no busca más que la confirmación política de una superioridad existente y manifiesta. Que emerge y aflora irresistible desde muchos campos de la actividad humana. Y las ganancias territoriales se consolidan con la llegada de los funcionarios y administradores y las profesiones de crecimiento y desarrollo, arquitectos, ingenieros, agrimensores, artistas y un enjambre de buscavidas, arribistas y aventureros. De este flujo humano, especialmente de los últimos citados, porque su futuro inmediato es una página por escribir, surgen siempre personajes decisivos para la nueva implantación.

Se podría pensar entonces que la sociedad y su civilización estabilizadas serían el culmen y el desideratum en su desarrollo. Ya que así serían seguras, beneficiosas y atractivas. Pues, no. Para una civilización, la penuria de desarrollo es un signo ya de decadencia. Si no fluye, se adapta, emprende y avanza, se irá estancando, perdiendo la vitalidad y pudriendo. Esto ocurre en períodos medidos en muchos años, que escapan a la percepción del hombre efímero. Y sería tal como le ocurriría a una corriente fresca de agua, cuyo discurrir quedase represado.

La Interacción entre los Individuos y su Sociedad.

La identidad de un hombre es su “tarjeta natural” de distinción y de afirmación personales. Y ésta se refiere siempre a una comparación en esencia y en accidentes con “algo” similar. Es decir, el hombre es y se siente y se distingue, como tal y en plenitud, en un “conjunto” social. Al que pertenece y que le acepta como miembro y partícipe plenos.

La persona consuma su identidad en su “grupo” social. Y existen unos “lazos o nexos”, que traban, integran, nutren y mantienen funcionando la “unión” social sana, activa y resistente. Y éstos son siempre los mutuos derechos y deberes de ambas “partes personal y colectiva”.

Que deben ser respetados y recíprocos, en equilibrio y paridad de uso y derecho, cumplidos y defendidos por el individuo y su grupo existencial.

Las experiencias como factores configuradores y actualizadores de los individuos.

Cuando un grupo social se asienta en el territorio de otro, se produce inevitablemente una interacción socio cultural entre ellos. Cuyos resultados serán función de sus características socioculturales y de la dialéctica que se plantee entre ambos actores. Así, por ejemplo, tenemos el caso más antiguo de las invasiones violentas. Impuestas por un grupo sobre su “anfitrión”, empleando una dialéctica de confrontación por las armas.

En el año 376 d.C., los godos cruzaron los “limes” del este del Imperio romano y se refugiaron en sus territorios orientales. Venían empujados por unos guerreros aún más fieros que ellos: los jinetes de las estepas asiáticas, los nómadas de las yurgas y el arco compuesto, los hunos y tambien “otros”, algunos pueblos turcomanos del Asia central. Apenas dos años después, el 9 de agosto, los godos derrotaron a las legiones del emperador Valente, que los querían expulsar de la Tracia, territorio que abarcaba aproximadamente la Bulgaria de hoy. En Adrianópolis murieron unos 20 mil de los 30 mil infantes romanos, incluyendo a Valente. Fue la mayor derrota de Roma desde hacia 369 años. Y los godos se asentaron definitivamente en esos territorios. Apenas 98 años después, en el 476, el ejército romano de Rómulo Augústulo fue aplastado por los ostrogodos. Que establecieron su reino en Italia, el sur de la Galia y aproximadamente Yugoeslavia. Esto trajo la caída inexorable del imperio romano y la expansión de las tribus godas por sus tierras occidentales, hacia Hispania, la Galia e Italia.

Ya modernamente se producen enormes movimientos migratorios, especialmente en África, en Asia del Suroeste y hacia Europa. Que están alentados y facilitados por el desarrollo de las comunicaciones de personas y bienes y por la revolución en las inalámbricas de información. Estas migraciones no suponen en su empeño el empleo colectivo de la violencia contra los anfitriones de paso o del final. Así, tanto en Francia como en Gran Bretaña, después de la II guerra mundial y tras el proceso de descolonización de los pueblos, se produjeron inmigraciones masivas de personas procedentes de sus antiguas colonias africanas y asiáticas, que se asentaron en esos países. Y que buscaban un nivel de vida mejor que el de sus países, incluyendo una educación de primera para sus hijos, una seguridad y paz sociales y un futuro asequible de mejora y prosperidad.

En Francia están asentados más de 4,5 millones de musulmanes, especialmente de origen argelino, marroquí y tunecino. Las metrópolis europeas practicaron un “multiculturalismo asimétrico”, para aceptar en su sociedad e integrar posteriormente a sus emigrantes. Pero, los movimientos sociales no se pueden dirigir y regular con el compás y la escuadra. Los grupos sociales emigrantes se fueron estableciendo en la periferia de las ciudades de acogida. Donde la habitabilidad era más barata. Se formaban así barrios, distritos o repartos, habitados principalmente por grupos arracimados de esas culturas foráneas. Que servían para su apoyo y protección y también para su aislamiento y compartimentación. El primer ministro Valls declaró que en Francia existen más de 450 de estos “suburbios apartados” y no integrados. Usando una denominación más amplia y laxa, el país cuenta con unas 750 Zonas Urbanas Sensibles.

(CONTINUARÁ)

LA ESTRATEGIA NACIONAL DE RUSIA

Un primer objetivo nacional exterior ruso es fomentar la “multipolaridad en la estructura mundial” de las grandes potencias y sus aliados. Buscando que no exista una potencia mundial hegemónica como los EEUU, que le estorbe en la extensión de su influencia y poderío desde su “centro Euroasiático”. Para ello, creará alianzas y establecerá pactos y convenios con terceros en detrimento o en sustitución de aquella potencia hegemónica. Y será un “actor intransigente obstruccionista” en todas las actuaciones que promueva unilateralmente ésta en los foros internacionales (ONU, Agencia Internacional de la Energía Atómica).

NADA TRANQUILIZADOR…

Otra gran preferencia estratégica de Moscú es extender su influencia y ampliar los lazos económicos y diplomáticos con las naciones en desarrollo, especialmente las que tengan “recursos naturales y cultivos primarios”, que sean necesarios para la producción manufacturera, la alimentación y el desarrollo general de las naciones. Ella les ha llevado y les llevará hasta mucho más allá de sus fronteras geográficas de influencia política o estratégico militares.

La pérdida de sus “aliados controlados” del Pacto de Varsovia y del COMECON, tras la guerra fría, sólo le dejan a Rusia buscar geográficamente “nuevas influencias” hacia el Asia central, desde Siria a la India y Vietnam. Turquía es un enemigo proverbial de los rusos. En Afganistán nunca han podido asentarse. Lo cual es una constante socio política para las otras potencias que lo han intentado en otros momentos. También los rusos intentan ganar y mantener en su “esfera política y comercial” a las nuevas repúblicas centroasiáticas islámicas turcomanas y a las repúblicas ex soviéticas eslavas, éstas con casi nulas posibilidades.

En el Turkestán Oriental, se encuentra un rosario de antiguas repúblicas socialistas soviéticas de unos 2 mil Kms de longitud, que alcanza hasta la orilla oriental del Mar Caspio. Ellas son, de este a oeste, Kazajistán, Kirguistán, Tayikistán, Uzbekistán y Turkmenistán. Que forman un conjunto de varias etnias, recogidas en los nombres de ellos, pero extendidas por varios a la vez, de origen turcomano, de las estepas centrales de Asia, y aglutinados también por su pertenencia al Islam sunní. Estos musulmanes turcomanos son unos potenciales aliados de Rusia, en cuanto ésta ponga un poco de dedicación y esmero en atraerlos y atenderlos. Hasta ahora, la Unión Aduanera creada por Rusia incluye sólo a la Rusia Blanca o Bielorrusia y a Kazajistán. Además, Rusia tiene firmados acuerdos militares con Bielorrusia, Armenia, Kazajistán, Kirguistán y Tayikistán. Establecidos en el marco de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva. Y que garantizan a esos países del Este de Europa y del Asia Central una defensa contra agresiones externas o internas. Y brindan a Rusia una extensión de su influencia internacional.

MANDATARIOS DE RUSIA, BIELORRUSIA, KAZAJISTÁN, KIRGUISTÁN, UZBEKISTÁN, ARMENIA Y TAYIKISTÁN REUNIDOS PARA COOPERACIÓN ANTITERRORISTA.

Si Rusia cree que están en juego sus intereses nacionales o su orgullo nacional, se muestra estirada y digna e, incluso, agresiva. Uno de los tics neuróticos de la política exterior de Moscú es la desmembración del imperio soviético hace 25 años. Que muchos atribuyen, no a su implosión, por falta de recursos y estructuras económicas caducas, y de motivación social, sino a abusos internacionales, que se beneficiaron de su debilidad coyuntural.

Cuando los rusos se encuentran con problemas estratégicos internacionales, demuestran más libertad de acción, iniciativa, creatividad y flexibilidad en sus propuestas y acciones. Rusia utiliza todo el conjunto de medios y capacidades de un Estado moderno para adelantarse, embromar, complicar y desactivar las acciones y los recursos empeñados por Occidente. Así, Rusia usa la propaganda de Estado, empleando: una gran profusión de comunicaciones audiovisuales, que desconocemos en España; refutaciones inmediatas de los argumentos rivales; empleo de argumentos verosímiles para negar su relación con los hechos observables; envío de ayuda humanitaria en grandes y llamativas caravanas a las zonas en conflicto. La diplomacia, donde se enfrenta John Kerry, un político interino sobrevenido, con la extensa carrera de Serguei Lavrov, y manteniendo reuniones y visitas con mandatarios occidentales y de los países regionales involucrados; haciendo declaraciones y acuerdos, que terminan suspendidos, protestados o incumplidos; realizando intentos de soborno a políticos europeos de segundo nivel. La economía, como en los casos de China y de Hispanoamérica. Y respondiendo a las sanciones occidentales por su actuación en Ucrania con suspensiones y gravámenes medidos de las importaciones europeas, temidos por la Europa de los mercaderes. Militares, enviando: fuerzas “paramilitares voluntarias”; fuerzas regulares y equipos militares modernos, acompañados a veces por los expertos en su manejo o para su entrenamiento; entregando armas y material militar a sus patrocinados; y realizandoviolaciones difusas” del espacio aéreo de los países al oeste de su frontera europea, más concretamente en el mar Báltico y sus países costeros.

KERRY Y LAVROV…

No todas son bondades y ventajas en un régimen super presidencialista. El poder concentrado y decisivo tiene que ser administrado en pequeñas dosis, para no abusar, ni dañar, ni caer en la tentación de buscar su continuidad indefinida. El despotismo (que surge de la convicción podrida de los mandos de que han “salvado” a “su” patria), la corrupción y el clientelismo extendidos por los círculos del poder y sus aledaños, se vuelven manifiestos y consuetudinarios en la sociedad. La oposición política e ideológica, con sus críticas, actuaciones parlamentarias y protestas callejeras, puede volverse casi insoportable. Para quienes se concentran en planear, decidir y ejecutar en aras del pueblo, pero no con el pueblo. La cárcel y la confiscación de bienes son represalias de toda la vida, cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos, en la prehistoria. Empleadas para los disidentes, díscolos y desobedientes y para todos los enemigos potenciales (imaginados o no) y reales del régimen.

En sus relaciones con el Oeste, Rusia distingue dos grandes “espacios geopolíticos”: los EE UU y la Unión Europea. Los EEUU son el gran rival, aún no enemigo. Con el que trata de competir y al que intenta erosionar en todas las ocasiones a las que puede alcanzar. Rusia sigue la teoría político estratégica del mundo multipolar. Que contaría con varios grandes “centros radiantes” de influencia y control. Donde no habría potencias hegemónicas globales, que puedan controlar y/o dominar más o menos, según sus intereses. Esta estrategia global es bien vista por todas las potencias continentales y, aún, regionales, que cuenten con suficientes capacidades y con aspiraciones de proyección y ascendencia internacionales.

Ante la Europa unida, Rusia se ve como un igual. La primera le desborda en demografía y en capacidad económica. Y Rusia tiene a su favor unas FFAA, incluso el Arma de Cohetes Estratégicos, suficientes y con un mando único. Que son apoyadas por su economía y su diplomacia. Ya que cuenta con un liderazgo político bastante monolítico o integrado, como se prefiera. Que, ante una confrontación o una oportunidad surgida, puede actuar con mucha mayor contundencia y rapidez que la burocracia endogámica y anquilosada de la Unión Europa. Y frente a la gran región geopolítica de la Europa centro oriental, formada por sus antiguas aliadas en el Pacto de Varsovia y el Comecom (la unión económica comunista basada la especialización en actividades nacionales), tiene que actuar con una estrategia de acciones sucesivas o de la alcachofa. Porque un exceso de “presión” sobre ellas, sólo conseguiría que se aglutinen entre ellas más; y se vinculen más económica y militarmente a las naciones occidentales…

Pero, también Rusia utiliza la intromisión más o menos velada en los asuntos internos de sus rivales. Buscando crearles problemas sociales y tendencias centrífugas, aún desgarradoras, en su tejido social. Aprovechando para ello la libertad de expresión, que es uno de los valores de la civilización occidental. Así, Rusia actúa contra Europa apoyando a los movimientos disolventes más prometedores. Unos son populistas y antisistema, que actúan contra los valores y las creencias compartidas, que conforman y forman la civilización occidental. Otros son nacionalistas y soberanistas, que luchan contra la integración multinacional de Europa y su construcción. Así, en Alemania se ha materializado una “alianza” entre las Juventudes del Partido Alternativa para Alemanis (AfD) con la Joven Guardia de Rusia. El hombre de conexión entre Moscú y el AfD es su vicepresidente, Alexander Garland. Que se reune regularmente con Alexander Dugin, un hombre con la confianza de Putin. Y los miembros y eurodiputados del AfD apoyan al movimiento de euroexcépticos británicos y obstacuilizan la aprobación de las medidas para la construcción europea en la Eurocámara de Bruselas.

La actuación político militar externa.

La estrategia operativa de Rusia consiste en actuar por medio de aliados “destacados” en un teatro geopolítico dado. Así, emplea regionalmente a esos “actores interpuestos”, más o menos fuertes, independientes y “soberanos”. Para que le den a su intervención en el conflicto, (que le es aparentemente ajeno, ya que Rusia es una potencia media-alta continental), un marchamo de categoría y de legalidad internacionales y de fiabilidad y seriedad ante la comunidad internacional, especialmente con los países no occidentales.

También Moscú actúa en los “límites difusos externos” de su antiguo “espacio vital imperial”. Lo hace “apoyando”, con una gama de posibilidades casi a medida, a distintas comunidades rusas o cristianas, que están “separadas” de la patria. Así, hay algunas repúblicas o “comunidades étnicas”, aparte de las dos que citaremos en el caso de Georgia, que reciben la ayuda oportuna de Rusia. Ellas son la Transnistria, de etnia rusa, situada en el este de Moldavia, que es de población rumana y Nagorno Karabaj, donde viven los armenios karabajos, que está en el centro de Azerbayán, que es de religión sunní, es fronteriza con Rusia y con Turquía y recibe el apoyo de ésta.

Georgia:

En 2008, en su guerra asimétrica y avasalladora contra Georgia, Rusia se sirvió de los “independentistas” de Osetia del Sur y de Abjasia (abrazada al noreste del Mar Negro), dos provincias “rebeldes” georgianas. El pretexto fue acudir a la defensa de esas naciones, que tenían muchos habitantes rusos, para defenderlas de las “arbitrariedades y ataques” georgianos. Ya existían desde hacía años “fuerzas rusas de pacificación” en Osetia del Sur, que inmediatamente tomaron partido por los independentistas.

TROPAS GEORGIANAS ABANDONAN UN VEHÍCULO A LAS AFUERAS DE GORI.

Ucrania:

Siguiendo sus estilos directos, imperiosos y operantes, a mediados de diciembre de 2013, Putin lanzó un fuerte órdago a Ucrania, para que pasara a formar parte de la “esfera de coprosperidad” rusa: le ofreció bajar un 33% el precio de cesión del gas ruso, del que Ucrania es receptor y revendedor. Y, para salvarle de la quiebra financiera y no tuviera que lanzarse para ello en manos de la Troika comunitaria, le cedería hasta $15 mil millones en créditos blandos. Pero, en Ucrania los problemas socio políticos surgidos han llevado a una fortísima polarización del país, formándose dos mitades casi antagónicas. Donde la parte al oeste de Crimea, quiere alejarse de Moscú y la mitad al este de esa península, busca estrechar los lazos con Rusia. Ucrania es por historia y por demografía parte de la Europa limitada al este por los Urales. Y Ucrania es por oportunidad política y momento histórico, parte de la Europa democrática y liberal centro occidental. Que forma junto con los Estados Unidos, que actúa como el otro “polo vibrante” fundamental al otro lado del Atlántico, la “civilización occidental”.

Para Rusia, Ucrania es algo más que un aliado estratégico. Ucrania es parte de la esencia nacional rusa. En Ucrania nació hace muchos cientos de años, el gérmen fuerte y prometedor de la nación rusa, la Rus. Y Rusia ha apostado fuerte. Intentando volver por sus derechos, tradiciones e influencias. O se tendrá que contentar con convertirse en un “estado nación”, sin “esferas de coprosperidad” dependientes, participativas y ventajosas para todos. O sea, una “potencia regional” o de segunda clase, como la denominó el presidente Obama a los inicios de esta crisis.

Desde la primavera de 2014, la oposición armada de la Novarussia (así autodenominan los separatistas prorrusos a su territorio de la cuenca del Donbass y zonas adyacentes) es apoyada por los rusos. Que les envían abiertamente equipos militares (entremezclados a veces con convoyes de ayuda humanitaria para la población civil de la región); grupos de “voluntarios” internacionalistas: cosacos, rusos, incluso veteranos chechenos prorrusos; especialistas (ingenieros, artilleros, instructores, servidores de cohetes de corto alcance y antiaéreos, fuerzas de élite) para las tareas militar de nivel superior. Y que presionan a los ucranianos centrales en la frontera común con movimientos y estacionamientos de sus tropas motorizadas, al oeste de Rostov sobre el Don. Es de señalar que la república de Novarussia no es reconocida internacionalmente. Los “rebeldes nacionales” y el gobierno central de Kiev, con el presidente Petró Poroshenko a la cabeza, han seguido hasta ahora una estrategia operativa del tira y afloja, del “cachumbambé” estratégico. Donde todo está bastante medido y razonablemente controlado. Para ir avanzando cada parte por pasos cortos y contados. Sin que se les desboque irreversiblemente el animal de la guerra abierta entre naciones y alianzas. Y así estamos y seguiremos por bastante tiempo. Así, los puntos de los Acuerdos de Minsk están desleídos y en «stand by» o espera neutralizada. Buscando que no se rompan los mismos, por las continuas pequeñas violaciones de la tregua acordada por las partes.

 

POROSHENKO Y PUTIN…

Un gran problema se plantea ahora, no sólo a Ucrania, sino a sus vecinos al Este y al Oeste. Y es conseguir que las fuerzas hoy antagonistas e irreconciliables, que se enfrentan en Ucrania, desgarrando su patria, se conviertan en fuerzas complementarias y necesarias entre sí. Y es una gran labor conjunta, desinteresada, con altura de miras y dirigida por estadistas, la que hay que desarrollar para conseguirlo. De no conseguirse esa fusión de intereses”, la alternativa sería mala para todos, nacionales y vecinos cercanos y lejanos. Y la herida sólo se cerraría en falso y por un tiempo imprevisible.

Siria:

Desde alrededor de primeros de julio de 2015, los rusos han estado incrementando su presencia militar directa en Siria. Sus fuerzas armadas se han instalado principalmente en la Latakia, cubriendo los alrededores de Tarsus, su única base naval en el Mediterráneo y su aeropuerto militar. Incluyen cazabombarderos, helicópteros de ataque y de movimiento tropas y rescate (con un centener de aparatos siempre operativos), aeronaves no tripuladas de exploración y bombardeo y las unidades terrestres correspondientes de apoyo y de seguridad de los mismos. Y ahora, desde finales de septiembre, están bombardeando las posiciones de los rebeldes armados al régimen de al-Assad, al suroeste de Alepo; en la Latakia; junto a Hama, Homs y Damasco, en la cuenca del Orontes; en la provincia de Idlib y en la zona turcomana junto a la frontera; en Raqqa y otros enclaves del EI, en el noreste del país y en el gran desierto del este, recuperando Palmira a fines de marzo de 2016, que cayó en mayo de 2015 en manos del Daesh o EISI. Un portavoz del Ministerio de Defensa ruso declaró que “no operarían allí indefinidamente” y que calculaban que necesitarían “unos 100 días” de ataques. Estos días se han doblado, hasta casi la primavera de 2015, antes de que Putin iniciara un repliegue parcial y suficiente de sus medios militares. Los peshmergas kurdos del YPG, los aliados nacionales de los EEUU, desplegados por toda la frontera centro oriental con Turquía, no han sido molestados por los rusos. Entre los que han sufrido sus inesperados ataques están las fuerzas irregulares del Frente al-Nusrah para la Liberación de los Pueblos de Oriente, la filial nacional de al-Qaeda. Tan peligrosos e ideológicamente radicales como los muyahidines del Estado Islámico, pero menos crueles y menos capaces militarmente.

A los reproches de algunos países occidentales contra esa intervención, Putin y Lavrov arguyeron que la “Coalición multinacional de loa 60 aliados” venía bombardeando a los yihadistas salafistas desde septiembre de 2014, sin tener para ello un mandato de la ONU. Claro que la coalición de Obama atacaba en Irak, con el “permiso previo diario” y teórico del gobierno iraquí. De hecho, el general de cuatro estrellas James Terry, que es el jefe de las fuerzas estadounidenses en Irak desde noviembre de 2014, actúa como un interlocutor inmerecido por su alta graduación, con el gobierno y las desprestigiadas fuerzas armadas y milicias iraquíes. Pero los ataques sobre Siria de los aliados no contaban con la aquiescencia de su régimen y se dirigían operativamente a apoyar a los peshmergas y debilitar al EISI. Destaquemos que los rusos, según se han justificado los citados gobernantes, “son muy educados y están operando en Siria por invitación de su gobierno”.

Es de recordar que Siria fue durante décadas la aliada en el Oriente Medio de la URSS, y hoy, de Rusia. Y que Siria fue también considerada durante décadas un estado terrorista antioccidental. Del estilo de Corea del Norte. Que inundó literalmente toda la región geopolítica islámica de los fusiles de asalto AK y de los lanzagranadas de carga hueca RPG, para los grupos guerrilleros de “liberación popular”.

AMIGOS PARA SIEMPRE…

Rusia quiere recuperar su protagonismo y el respeto internacionales. A pesar de sus menguadas capacidades demográficas, económicas y estructurales. Y su desprestigio democrático y político ganado con el conflicto de Crimea y Ucrania. Pero, con la intervención militar en Siria, Putin ataca la raíz del problema de los huidos sirios: que es la presión de una guerra civil cruel y larga sobre ellos. Y le permite tranquilizar a los europeos con la contención a corto plazo de la invasión masiva y continua de aquéllos. Buscando una atenuación de las sanciones económicas de la Unión Europea al gobierno de Putin por sus actuaciones descaradas en Ucrania.

Rusia también apuntala y da un fuerte espaldarazo al régimen sirio con su intervención. Tras 5 años de guerra, el Ejército Nacional Sirio está depauperado por una sangría de más de 70 mil muertos, sufrir continuas deserciones hacia los distintos grupos rebeldes (desde el Ejército Lible Sirio a los grupos yihadistas) y tener grandes dificultades para movilizar reclutas. Los soldados en filas en 2015 ascendían a unos 305 mil y cuentan con unas reservas teóricas de 450 mil hombres. Las milicias enviadas por los chiíes de Hezbolá en el 2014 para apoyarlos no han sido suficientes para cambiar el rumbo de la guerra contra al-Assad. El gobierno ya no tenía hombres suficientes para realizar unas eficaces operaciones de contrainsurgencia, contra los rebeldes armados que le acosaban desde numerosas y fraccionadas “fajas de ataque” en toda la geografía siria. Sobre todo, al faltarle los “especialistas” y medios de la artillería y de la aviación de ataque a tierra con precisión.

Obama dijo: “el liderazgo moral es un arma mucho más poderosa que la fuerza bruta”. Esto es cierto, cuando los interlocutores atañidos poseen y exhiben las mismas virtudes ciudadanas que un demócrata. Pero, cuando se trata de fieras, de abusones, de energúmenos, de ventajistas arribistas, de gentes que aún perciben la fuerza como el instrumento del más fuerte, esto no vale. No importa en el nivel social en el que se encuentren. El liderazgo es convencer, dirigir con el ejemplo, atraer a las personas hacia sí, por puro placer, afinidad o misión. Para realizar una labor conjunta en beneficio del grupo social al que se pertenece.

Y ese rol social lo ha abandonado Obama en Siria. Y también hace tiempo que lo ignora, por dejadez o incapacidad y falta de conciencia de su identidad, la Unión Europea. A la que no se la espera en estas lides y por estos lares. Pero, la cosa política tiene horror y abomina de los “vacíos”, de las “ausencias”. Y, así, ha sido atraido por la succión de ambos, el aprovechado de Putin, deseoso de protagonizar otro episodio internacional más. Para los que su pueblo, desde primeros de 2014, lo respalda orgullosamente. Para compensar su depauperada renta nacional y su menguante demografía, Putin les da protagonismo internacional y orgullo nacional.

  PUTIN Y XI JINPING EN PEKÍN, TRAS LA FIRMA DEL CONTRATO GASÍSTICO.

El 14 de marzo, Putin comenzó a desmontar su despliegue militar en Siria. Pero lo dejó lo suficientemente capaz para que el ENS pudiera expulsar de Palmira, unos días después, a los guerrilleros del EISI. Contando con el apoyo de fuerzas de infantería de élite y del fuego pesado aéreo rusos para sus fuerzas motorizadas terrestres. Con ello, Putin se quita en parte de las conversaciones de paz de Ginebra para Siria. Y queda, como único interlocutor de la miscelánea no miscible y esquizofrénica de los rebeldes, el régimen de al-Asad. Porque, si no, ¿con quién van a negociar los yihadistas y el Consejo Nacional de Siria? En esa mezcolanza absurda están, entre otros, el Ejército de la Conquista, los Muyahidines de Siria, el Ejército del Islam, los kurdos locales, el Frente Islamista anti al-Qaeda y grupos locales de “asociados” a alguno. Sólo en la provincia de Idbil, al noreste del país, en la frontera con Turquía se contabilizaban más de 100 “grupos” rebeldes “diferentes”. Y Putin se reserva volver, si considera necesario. Ya que sólo retiró alrededor de un tercio de sus fuerzas aéreas operativas. Y se adelanta a los movimientos de la Coalición, que aún no ha puesto pie en tierra. Aunque Arabia y Qatar ofrecieron en febrero enviar tropas terrestres al conflicto. Pero, ¿cómo se iban a coordinar y operar en un territorio «polihostil» y sin autorización de su gobierno?

(CONTINUARÁ)

INVASIONES DE EUROPA.

En el año 376, los godos cruzaron los limes del este del Imperio romano y se refugiaron en sus territorios orientales. Venían empujados por unos guerreros aún más fieros que ellos: los jinetes de las estepas asiáticas, los nómadas de las yurgas y el arco compuesto, los hunos y tambien los otros, algunos pueblos turcomanos del Asia central. Apenas dos años después, el 9 de agosto, los godos derrotaron a las legiones del emperador Valente, que los querían expulsar de la Tracia, territorio que abarcaba aproximadamente la Bulgaria de hoy. En Adrianópolis murieron unos 20 mil de los 30 mil infantes romanos, incluyendo a Valente. Fue la mayor derrota de Roma desde hacia 369 años. Y los godos se asentaron definitivamente en esos territorios.

LAS LEGIONES, ACOSADAS EN ADRIANÓPOLIS…

Apenas 98 años después, enel 476, el ejército romano de Rómulo Augústulo fue aplastado por los ostrogodos. Que establecieron su reino en Italia, el sur de la Galia y aproximadamente Yugoeslavia. El bárbaro le perdonó la vida a Rómulo Augústulo, tanta era la incapacidad que transmitía. Lo de Augústulo era el peyorativo “pequeño augusto”. Esto trajo la caída inexorable del imperio romano y la expansión de las tribus godas por sus tierras occidentales, hacia Hispania, la Galia e Italia.

Hoy, otro ejército de fieras empuja hacia nuestras tierras, desde el Oriente Medio, a unas tribus árabes de “refugiados”. Al ser perseguidos y acosados por las guerras civiles en los países donde viven, nuestras leyes le dan ese generoso “status político”. Que fue pensado en su origen para proteger y acoger a individuos y grupos selectos de los países del mundo con dictaduras, que llamasen a nuestras puertas. Pero ocurre que estos emigrantes no están tan amenazados, ni desesperados como para buscar acogimiento y protección en los países musulmanes limítrofes con los suyos: Arabia Saudí, Irán, los países del Golfo Pérsico.


En 2015, Europa recibió generosamente a un millón doscientas cincuenta mil refugiados, según los datos aportados por ACNUR y otras fuentes generalmente bien informados. Los últimos países europeos que han tenido que establecer unas mínimas condiciones de entrada para canalizar y represar este flujo anegante de personas anónimas, deseosas de entrar en íntimo contacto con nosotros, han sido Suecia y Dinamarca. El protocolo de Dublín, que determina que un refugiado debe ser registrado administrativamente en el país de la Unión Europea donde primero entre y solicite este “status”, está siendo de nuevo respetado en parte, para asegurar y preservar el espacio Schengen intraeuropeo. Una de los derechos fundamentales de esa Unión.


Esta recepción masiva, desbordante y recrecida de “refugiados políticos”, fue vendida a los europeos con el sentimentalismo, con un sin fin de imágenes de cadáveres desperdigados por algunas playas, de nuestras costas mediterráneos. Y no es que nuestros políticos pensaran más que nosotros en la solidaridad humana. Sino en la salvaguardia de las normas supranacionales de asilo, que ellos habían aprobado. Y que en la primera prueba que sufrían, saltaban por inaplicables por los aires. Ya hacia el siglo V de nuestra era, se hablaba de los cristópteros. Aquellos pícaros de la Alta Edad Media que vivían abusando de la cáritas, que caracteriza al cristianismo en su acción social.

En este año de la Misericordia para los católicos, algunos clérigos europeos han pedido la recepción generosa y casi indiscriminada de los emigrantes del Este. Pero el mensaje evangélico debe ser tomado y asumido en su totalidad. Y no como hacen los yihadistas salafistas con el Corán, esgrimiendo, solamente y con gran vehemencia, las aleyas o versículos que les son favorables. Así, también fue dicho: “No déis vuestras perlas a los cerdos, no sea que, pisoteándolas, se revuelvan contra vosotros y os destrocen”. Por mucho estilo literario oriental y vetusto empleado, la frase de Mateo 7, 6, parece un versículo apropiado para citarlo ahora. Y, en cuanto a los clérigos mudos, que no han leído un libro desde su ordenación: “el insensato (o necio) busca en vano la sabiduría” Proverbios, 14, 7.

Veamos lo que acaba de decir un comentarista indio a fines de 2015: “Tenemos (en la India) unos 13 millones de musulmanes. Han llegado a la India hace diez siglos. Desde entonces, ninguno se ha convertido al hinduismo”. La mayoría de los musulmanes indios viven ahora en Pakistán y Bangladesh (ex-Pakistán del Este). Hay que recordar que el panteón hindú es politeísta. Pero lo dicho es una aseveración y una evidencia de terceros, de que los musulmanes son, en general, refractarios a las conversiones a otras religiones. Y esta apostasía está castigada con la muerte en el Islam.

Curiosamente, Abu Baker al-Bagdadi nos amenazó hace unos meses, diciendo: “Europa será invadida por una ola de emigrantes…” No quiso aclarar más. Formaba parte de su puesta en escena histriónica e indefinida. ¿Hablaba de los emigrantes políticos, empujados por sus muyahidines, que buscan refugio aquí? ¿Era de los yihadistas europeos alucinados por el Estado Islámico, que retornaban a sus países? Para actuar como «escuadras de juramentados» sobre los casi infinitos que ofrecen las sociedades modernas y libres al capricho vesánico de unas fieras irrecuperables: centros comerciales, escuelas, institutos, universidades, iglesias infieles, tiendas, parques públicos, etc.

Estos «refugiados comunes», como siglos antes hicieron los godos, buscan la comodidad, la feracidad y el solaz de nuestras tierras. Y ellos buscan implícitamente enseñorearse de ellas, en un tiempo. Porque su civilización es diferente radicalmente a la nuestra. Y porque anhelan nuestras tierras, mercados y graneros. Y no desean en modo alguno asumir nuestras creencias y nuestros valores permanentes. Que son los que conforman nuestra civilización occidental cristiana.

Teoría Militar: libros favoritos.

Os presento una lista de libros de teoría militar cuya lectura os resultara muy provechosa y que considero fundamental para conocer mejor los temas militares y no simplemente leer una historia más o menos repetida.

Incluyo un libro mío, fruto de mis años de dedicación a este tema, cuyo contenido podéis examinar en www.amazon.com.

«Maneuver Warfare Handbook» por William Lind.

Es un clásico sobre la guerra de maniobras. Utilizado por el Cuerpo de Marines. Se basa en la experiencia alemana de la II guerra mundial. Que a su vez es una extrapolación a la guerra mecanizada, de las experiencias desarrolladas por los Stormtroops (fuerzas de asalto de infantería) de la I guerra mundial.

«El Arte de la Guerra» por Sun Tzu. La más rica y provechosa es la vieja traducción de Samuel Griffth.

La holística teoría militar china, siempre vigente, sintetizada por un autor clásico.Sus características de estilo y de contenido parece que avalan a un único autor. Con cada lectura aprovechada, se captan más matices y perspectivas. Que fructifican en mayores riqueza, agilidad y profundidad de pensamiento.

Otros libros “chinos” te dan un número de estrategias (las 36, las 100, etc.). Su aprovechamiento se basa en una memorización continua o en su aplicación permanente. Los considero poco prácticos, por el carácter profuso, difuso y aún confuso de muchos autores antiguos de esta etnia Han. Parece como si quisiesen ocultar su sabiduría a los no iniciados.

«The Soviet Conduct of Tactical Maneuver» por David Glantz.

Una brillante exposición de las teorías militares operativas soviéticas. Con ellas ganaron la II guerra mundial. Y trasladaron su sistema económico social a media Europa «liberada».

«De la Guerra» de Clausewitz.

Es una obra extensa, como corresponde a su época, en la que escribir poco era señal de inconsistencia, poca importancia del tema y escasa reflexión. Los libros o partes que la componen fueron terminados en grado variable por el autor, cuya muerte prematura no permitió su conclusión. Nos interesan los primeros capítulos sobre la teoría y la filosofía de la guerra.

Los otros libros tratan sobre la táctica de un período en el que el despliegue enemigo quedaba a las vistas del mando y su estado mayor y auxiliares, situados en un altozano cercano. Preconiza lo contrario de Liddell Hart: la batalla decisiva a cargo de la máxima concentración propia sobre el ejército enemigo. En una época de ejércitos de masas, inaugurada por Napoleón, pronto se vió que no se podía ganar en una sola gran batalla una guerra entre naciones en armas. Era necesario una campaña de operaciones sucesivas victoriosas, diigidas al logro de los objetivos militares de campaña (teatro de operaciones, Europa, Pacífico, África) o estatégicos. Además, ya no existía un genio militar adelantado a su época como Napoleón.

«Forward into Battle» por Paddy Griffith.

Las tácticas militares desde Napoleón discutidas y extensamente presentadas. Tiene detractores por su visión a veces rupturista.

«Maneuver Warfare: An Anthology», compilado por Richard D. Hooker.

Recopila artículos de algunos de los mejores escritores sobre la teoría militar de maniobras. Hay trabajos de Rommel, Leonhard, John Antal, etc.

«The Art of Maneuver» por Robert Leonhard.

Es uno de los primeros y más lúcidos autores sobre la guerra de maniobras. Y destaca con fuerza propia, expandiendo el torrente de ideas de esa teoría en desarrollo.

«Race to the Swift» por Richard Simpkin.

Es el mejor libro de este autor militar inglés. Desarrolla teóricamente la guerra moderna. Es de lectura algo difícil.

«Manual de Táctica», dos tomos, por Eike Middeldorf.

Es el más completo y actual manual de táctica moderna que he encontrado. Tiene capítulos dedicados a la guerra terrestre empleando ingenios atómicos tácticos y a las condiciones particulares de lucha: de noche, en bosques, con frío extremo, etc.

«Estrategia» por Basil Liddell Hart.

Es la mejor teoría militar de este prolífico autor.

«The Foundations of the Science of War» por John Frederick Charles Fuller.

Es un libro no superado sobre los principios de la guerra y su aplicación práctica. Casi 65 años después de su edición en 1926 fue reeditado por el Cuerpo de Marines. Es de lectura difícil. Yo conseguí una fotocopia de la edición original a través de la biblioteca de una universidad americana (Lancaster, Pa.).

«On the Nature of War» por Enrique Alonso.

Igual que los principios señalan el «qué hacer» en la guerra, este libro, basado en 10 «sistemas operativos» indica el «cómo actuar» operativa y tácticamente.

«La Comprensión de la Guerra» por Trevor N. Dupuy.

Es una teoría del combate, basada en la Historia militar y determinados factores militares y sus valores cuantitativos. Encuentro que su desarrollo del concepto de «fricción», derivado de Clausewitz, está desviado. Y expone otra cosa distinta a Clausewitz.