LA EXPLORACIÓN Y LA INTELIGENCIA: UN SISTEMA MILITAR OPERATIVO.

La exploración y el reconocimiento del terreno generan información de los diferentes niveles de actuación militar. Entonces debe ser convertida en inteligencia. Ésta es el conocimiento razonablemente fiable y suficiente del enemigo, de sus intenciones y capacidades, y del terreno en sus posibilidades de lucha, transitabilidad, etc. Que nos permitan tomar una resolución fundada sobre el empleo de nuestros medios y de las formas de lucha, en función de nuestros objetivos.

Conceptos y principios de la exploración.

La exploración es una de las funciones más importantes a desempeñar por las unidades en operaciones. Sus datos, debidamente filtrados, elaborados y transmitidos a quien corresponda forman una parte fundamental de la inteligencia. Ésta, por fin, es uno de los factores eficaces del mando decisivo.

La exploración se puede dividir en estratégica, operativa o táctica y de combate, según su misión y el ámbito de obtención. La estratégica busca perfilar y definir los grandes datos sobre el enemigo en la profundidad del teatro de operaciones: las grandes concentraciones de fuerzas, sus movimientos, las líneas defensivas importantes, los posibles blancos de superficie, etc. Un blanco de superficie se convierte en zona de destrucción por la acción eficaz de armas pesadas de destrucción, por ejemplo, la artillería reactiva o los ingenios nucleares tácticos.

La exploración táctica u operativa trata de definir la situación y las intenciones del enemigo en el ámbito de las operaciones de las grandes unidades, tipo división, cuerpo o ejército. Determina los movimientos del enemigo en la frontera con la propia zona de operaciones, sus formaciones y dispositivos, sus líneas de defensa y los posibles blancos de superficie. Sus órganos son la aviación tripulada o no (los drones), la exploración específica de algunas unidades y el batallón reforzado de exploración blindado de la división o del cuerpo de ejército. En este sentido, deben existir una total conexión y un complemento en sus misiones entre la aviación y la exploración terrestre y considerar que su tarea no es de lucha.

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El batallón de exploración reforzado actúa en una zona de hasta unos 60 Km. de ancho y hasta unos 120 Km. de profundidad. Su adelanto sobre la unidad mecanizada o motorizada debe ser al menos de 6 horas, para el aprovechamiento de la información recolectada. Sobre la base de su orden de exploración, el jefe de batallón, manteniendo siempre bajo su mando a las compañías, puede enviar hasta 15 patrullas de 2-3 vehículos a cubrir su sector. Buscando siempre un centro de gravedad de dicho despliegue. Creado aquél, puede mandar sobre dicho centro del esfuerzo hasta 2 escalones de patrullas, relevándose o intercalándose, según la técnica que sigan. Por último, si el terreno a reconocer preferentemente está ocupado por el enemigo, puede hacer avanzar sobre él a sus compañías en puntas de ataque, bajo la pantalla de las patrullas más avanzadas. Es de señalar que el batallón no debe infiltrarse tan profundamente en el interior del dispositivo enemigo, si existe en ello riesgo importante de ser aislado.

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No todos los ejércitos le han dado o le dan valor suficiente a estas dos últimas exploraciones, lo cual depende de su doctrina militar.

Todos los principios operativos de la exploración podrían resumirse así: Centrarse siempre en el objetivo recibido del mando (su misión es generar información, el combate ya lo harán otros), buscando el máximo uso del tiempo y de sus medios, consiguiendo y manteniendo el contacto con el enemigo, sin perder nunca la libertad de acción. Ésta le permitirá desempeñarse y escabullirse, sin ser atrapado por fuerzas siempre superiores.

La exploración táctica es también empleada en los combates urbanos. No siempre la exploración táctica penetra tanta distancia en el terreno disputado o enemigo. Las zonas pobladas o fabriles, llenas de “alturas ocultantes relativas” y escalonadas en profundidad, que brindan protección a las vistas enemigas, incluso cercanas, y hasta cubiertas contra el fuego ligero y pesado, “espesan” considerablemente la maniobra táctica de los contendientes. Reduciendo muchísimo sí, la profundidad de la zona de lucha de la infantería. Así, masas de la artillería, como baterías e inclusos grupos medianos de ella, se encuentran desplegadas a muy corta distancia de su enemigo, en una zona de lucha de la artillería entonces muy próxima al límite anterior de la posición de defensa propia.

El 9 de octubre de 1942 una patrulla de exploración soviética se adentró tras las líneas alemanas en Stalingrado, buscando detectar en su retaguardia los movimientos enemigos. Los 4 hombres se refugiaron en un vagón auxiliar de ferrocarril roto y abandonado, situado en una línea férrea entre los talleres de la fábrica Octubre Rojo (donde antes se fabricaban piezas metálicas y pequeñas armas), al noreste de la ciudad, y la disputada colina Mámaiev, hacia el centro geográfico de aquélla, que brindaba vistas grandiosas sobre la mayor parte de Stalingrado. Durante casi todo el día permanecieron en aquel escondite, comunicando por radio a sus líneas la actividad alemana. Habían localizado a varias decenas de morteros y obuses alemanes, acompañados de los camiones en los que trasladaban sus municiones, que se desplazaban por las carreteras de retaguardia hasta unos emplazamientos situados en los suburbios del oeste de Stalingrado. También localizaron a numerosos morteros y piezas situados en una hondonada al norte de la colina Mámaiev, haciendo fuego contra las posiciones soviéticas en la ciudad.

Al oscurecer, los exploradores rompieron un cable telefónico de la red de comunicaciones fija enemiga y esperaron a que los alemanes acudiesen a repararlo. Muy pronto observaron de lejos la luz de una linterna y cuando el soldado se aproximó, lo mataron a tiros. Uno de los soviéticos se disfrazó con su uniforme y se situó junto a la vía del ferrocarril, esperando que otro alemán se aproximara al cable cortado. Al poco otra linterna empezó a acercarse por la vía. El soldado cayó en la emboscada y los exploradores lo dejaron inconsciente. Al recobrarse se encontró con los 4 soviéticos de pie junto a él. Aterrado el soldado Willy Brandt dio su nombre, rango y unidad de pertenencia. Psicológicamente le habían ya ganado la mano. Seguidamente el alemán refirió a los exploradores que la 94 división de infantería alemana había llegado a la zona de las fábricas desde el sur de la ciudad, que la 24 división panzer se dirigía hacia allí y que el Fuehrer había ordenado que se ocupase totalmente Stalingrado para el 15 de octubre. Esto les confirmaba la razón de los extensos movimientos apreciados por ellos en la zona operativa alemana.

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Para la patrulla de exploración llevar consigo a un prisionero ya interrogado tras sus líneas era más un incordio y un peligro que un mínimo éxito. Y, a pesar de la dureza, incluso la brutalidad, de los combates en la ciudad, no lo mataron, ni lo mutilaron. Los soviéticos le comunicaron a Brandt que había revelado secretos militares, le llevaron a la línea férrea y le indicaron la dirección que debía seguir para alcanzar a sus camaradas y lo dejaron en libertad.

Pero, ¿qué es esto de hablar de exploración operativa en la era de la electrónica, la robótica y la informática?

Hace casi 50 años, los norteamericanos habían desarrollado un arsenal de artilugios electrónicos, encaminados a la vigilancia (surveillance) de sus enemigos en Vietnam.

Ya tenían drones de exploración para vigilar “from above” al enemigo guerrillero escurridizo. Las aeronaves no tripuladas, aún en sus albores técnicos, trasmitían sus imágenes por televisión a unos aviones de detección y transmisión, situados a unas decenas de Km. de la zona observada.

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Resultado de imagen de sensor ADSID SENSORES ADSID.

El principal sensor utilizado en la vigilancia remota era el ADSID (Air Delivered Seismic Intruder Device). Se lanzaba principalmente desde los F-4 Phantom, siguiendo pautas de navegación por radar, con el fin de cubrir adecuadamente la zona a observar, bien una vía de tránsito de hombres y vehículos, bien un estacionamiento o almacén. El aparato medía unos 91 cm. de largo y unos 15 cm. de diámetro y al caer quedaba casi enterrado, desplegando entonces una antena emisora de 120 cm. de altura, camuflada como si fuera una mata deshojada. Su batería le permitía emitir durante casi mes y medio.

Con estos sofisticados artificios pretendían observar el tránsito de mercancías y hombres por la Ruta Ho Chi Minh, la vía de abastecimientos del Ejército Popular de Vietnam del Norte y del Viet Cong en Vietnam del Sur. Era una ruta muy ramificada que, partiendo de Vietnam del Norte se internaba en Laos y lo recorría, protegiéndose, y destacando entonces diversas vías hacia las distintas zonas de operaciones de aquéllos en Vietnam del Sur.

El programa “Igloo White” destinó 1,7 miles de millones de dólares de los de entonces entre 1966 y 1971, para estas tareas de recolección de información con los ADSID. Con los datos recogidos del tránsito en las vías, los norteamericanos decidían las acciones de bombardeo de interdicción, a cargo de sus distintos ingenios aéreos, incluyendo los invisibles e inaudibles (por su altura de crucero) bombarderos estratégicos B-52. A primeros de 1971 los datos de las fotografías aéreas tras los bombardeos, tomadas por aviones que volaban después de las formaciones de ataque, permitían suponer a los analistas que la “guerra de camiones” estaba causando un muy severo esfuerzo a la capacidad industrial de los suministradores de Vietnam del Norte (la URSS y China).

Pero, si era cierto que se destruían tantos camiones y equipos, ¿cómo era posible que los comunistas mantuvieran la iniciativa en Vietnam del Sur? Por otro lado, ¿dónde estaban las decenas de miles de restos de camiones que literalmente debían plagar muchas de las vías y parques de la Ruta? ¿quiénes se molestaban en quitarlos? La respuesta la dieron pronto los jóvenes oficiales norteamericanos: los comía un monstruo llamado el “Great Laotian Truck Eater”; un horrendo carroñero que se levantaba hacia el amanecer y devoraba los vehículos destruidos por la aviación durante la noche, después de la fotografía de rigor para el “wreck count”. Porque los norteamericanos son muy escrupulosos con las estadísticas y consideran a la mentira un pecado social casi imperdonable para sus funcionarios.

Hasta hoy, casi 50 años después, la electrónica, la robótica y la informática han seguido mejorando. Pero no parece que sirvan de mucho en Irak, para detectar a un burro bomba; para evitar que un grupo de fanáticos desalmados sin Dios (“al igual que Allah hace el bien, haced vosotros también el bien y no fomentéis la corrupción(el «mal”, les manda el Noble Corán), destruya gran parte de una de las principales mezquitas santuarios del chiismo en Samarra; para saber si en una casa iraquí hay terroristas o sólo una aterrorizada familia árabe, antes de demolerla de lejos y sobradamente, con fuego pesado, según su doctrina militar operativa vigente.

Resultado de imagen de Joint Surveillance Target Attack Radar System BOEING DEL SISTEMA JSTARS.

Además, durante bastante tiempo aún los medios aéreos y espaciales estadounidenses, como satélites espías, drones o aviones no tripulados y aviones del sistema Joint Surveillance Target Attack Radar System (JSTARS), tendrán serias limitaciones para la detección y verificación de pequeñas fuerzas terrestres, incluso regulares, en los terrenos de difícil transitabilidad y con posibilidades de ocultamiento, como montañas, junglas y bosques, pantanos y zonas urbanizadas (fabriles, de almacenaje y distribución, y de viviendas). Aquéllos no sólo ofrecen ocultamiento, sino también cubiertas al fuego hasta las distancias próximas de combate.

Los norteamericanos no emplean la exploración táctica, que exige unas características tácticas de fuerzas semi independientes de élite y un coraje moral específico. Y que es una de las más difíciles tareas de la infantería. Ellos usan la exploración de combate y la llaman, expresivamente, reconnaissance.

(CONTINUARÁ)

La Voluntad de Defensa de una Sociedad. 2ª Parte.

(FINAL)

Y la Estrategia, la Estrategia Operativa y la Táctica, como Niveles de su Actuación Militar.

Entre ambos niveles de la actuación militar existe un espacio de actividad eminente y esencialmente práctico, llamado nivel operativo o estrategia operativa. Su misión es optimizar los empleos de la táctica y de los medios disponibles en la campaña y en el teatro de operaciones. Para ello define y conceptualiza las batallas, las marchas, etc., en definitiva, tanto las operaciones militares como su correcta sucesión, en función de aquellos objetivos decisivos. Con ello brinda a la táctica y a la decisión a la que ésta se orienta, una trascendencia superior, que está mucho más allá de la persecución y de la explotación del éxito. Es decir, la estrategia operativa utiliza a la táctica como uno de sus instrumentos inmediatos. Integrándolos para alcanzar los objetivos últimos que se le han confiado y orientándose a ellos, participando entonces de su naturaleza estratégica.

Resultado de imagen de refinería de petróleo REFINERÍA DE PETRÓLEOS: SÍMBOLO DE LA PUJANZA ECONÓMICA DE UNA SOCIEDAD MODERNA.

Así, la estrategia operativa define unos objetivos propios en el teatro o en la campaña de actuación, que son la incapacitación y la desorganización del enemigo, a través de la acción sobre sus vulnerabilidades operativas y estratégicas. La primera se orienta contra la capacidad de combate enemiga, buscando incapacitarla posicional o funcionalmente, y simultáneamente protegiendo la propia. La segunda se logra por la ocupación o la destrucción de sus vulnerabilidades críticas en la zona de operaciones.

Estas vulnerabilidades son aquellos elementos, posesiones o razones que dan sentido a la lucha que el enemigo sostiene contra nosotros. Es decir, cuya pérdida le infunde inevitablemente una sensación de desesperanza y un sentido de inutilidad en proseguir la lucha en esas circunstancias, como no sea para acumular más pérdidas.

Una vulnerabilidad crítica estratégica, manejada hábilmente por nosotros en el siglo XVI durante la conquista de América, fue la captura del gran jefe o emperador de las confederaciones indígenas en los grandes países a colonizar (Moctezuma, Atahualpa). Pero su efecto era temporal. Una vez convertido en rehén, el valor simbólico de un caudillo de este tipo caía en picado, porque la vitalidad nacional de la colectividad a la que dirigía exigía su renovación, como si hubiese muerto. Pronto se elegía a un nuevo Gran Emplumado, entre los miembros de su clan o de su sociedad guerrera.

Resultado de imagen de edificios grandes bancos EL BANCO DE ESPAÑA. EL DINERO ES UN ESTÍMULO DE LA ECONOMÍA.

En la II Guerra Mundial, la ocupación de la capital y la caída del gobierno eran vulnerabilidades críticas estratégicas, a las que se accedía a través de una estrategia operativa de guerra móvil ofensiva: campaña de primavera de 1940 en el frente occidental. Lo mismo intentó Hitler en 1941 en el frente soviético con relación a Moscú. Seguramente en esa guerra total, casi de exterminio, del frente del Este, su caída no hubiese tenido la trascendencia que se le atribuía. Pero Moscú constituía un gran “nudo” viario, un centro de comunicaciones ferroviarias vital para toda la URSS al oeste de los montes Urales y, en este sentido, sí hubiese sido una vulnerabilidad crítica permanente del nivel militar operativo.

Para lograr estos objetivos estratégicos intermedios, el nivel operativo tiene unos medios específicos operativos que son la inteligencia, el desequilibrio y la incapacitación del enemigo, el tiempo o velocidad de las operaciones y de los combates, la organización logística y su soporte físico o línea de abastecimientos y el sentido correcto del propio mando.

Estos medios los emplea para conducir y utilizar óptimamente (sin despilfarros) los medios táctico-operativos a su disposición.

Éstos son:

la transitabilidad del terreno (en toda la dimensión geográfica de la naturaleza de los terrenos, clima, estación y hora del día),

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la capacidad de combate (medios militares concretados en hombres, equipos, apoyos y vehículos de combate) y la capacidad de movimiento operativo (transportes de grande y pequeño tonelaje, los repuestos de todo tipo y combustibles y los depósitos y parques accesibles en la zona) propias disponibles,

la libertad de acción y las “interfases de acción” favorables con el enemigo (que existen y que se pueden también crear siempre, mediante la ampliación o disminución del “campo de acción” sobre aquél, como un zoom táctico operativo, o mediante su cambio a otro sector del frente o en la profundidad de la zona enemiga). Con estos 2 últimos “sistemas” podemos actuar siempre según nuestro criterio e interés y no simplemente reaccionar a las acciones del enemigo.

De esta manera los 10 “sistemas operativos” citados realizan el empleo y el funcionamiento de todos los niveles de la defensa nacional. Y van a partir de la concepción y la gran creación de objetivos, intereses y recursos disponibles, recibidas del mando y de la nación, hasta la realización práctica final. Implicando en ésta también a los necesarios y a los inevitables e impuestos por el enemigo, empleos tácticos de los medios militares, como etapas para la consecución óptima de aquellos objetivos encomendados.

Resultado de imagen de reuniones sindicales grandes  LA MORAL NACIONAL SE GESTA EN TODOS LOS SITIOS DE CONVIVENCIA SOCIAL.

Y, ¿por qué llamamos sistemas a estas funciones operativas de variada y compleja naturaleza y a los órganos o fenómenos que las dirigen, procuran y ejecutan o causan (como es el caso de la transitabilidad)? Un “sistema” es un conjunto de órganos, fenómenos o cosas que, ordenadamente relacionadas entre sí, contribuyen a determinado objeto. En un sistema complejo existirán una jerarquía, la especialización de sus órganos y unos objetivos e intenciones o resultados. Las funciones, en su conjunto y en razón de las interacciones que ocurren dentro del sistema, tienen un efecto integrador sobre él, y sinérgico con relación a los objetivos generales del mismo.

FINAL.

La Voluntad de Defensa de una Sociedad.

Y la Estrategia, la Estrategia Operativa y la Táctica, como Niveles de su Actuación Militar.

El Concepto y su Alcance.

Llamamos “voluntad de defensa” de una nación a su capacidad para propiciar, crear, desarrollar y mantener unas fuerzas de defensa, que cuenten con el apoyo necesario y sinérgico de la economía del país y de la diplomacia del estado. La voluntad de defensa es una expresión de la voluntad de ser y de la capacidad vital, incluso biológica, de una sociedad.

Este concepto supera y perfecciona a la así llamada guerra híbrida o de V generación. Que implica y supone el empleo de todos sus “medios de intervención” ortodoxos y heterodoxos por el grupo social o nación beligerante.

Resultado de imagen de GUERRA V generación ALEGORÍA IMPRECISA DE LA GUERRA DE QUINTA GENERACIÓN.

Como tal expresión, será sana, normal y suficiente, cuando las fuerzas de defensa y el apoyo diplomático y de la economía nacional que se les brinde a aquéllas, sean adecuadas y proporcionales a los objetivos políticos de la sociedad. Y también, a las posibles amenazas que tenga que soportar, tanto desde el interior de su territorio como desde el exterior, bien de su región geopolítica como de otras.

Esta capacidad y su actuación en los diferentes casos brotan de una “moral nacional” correcta.

La voluntad de defensa se plasma normalmente en las fuerzas armadas, en su calidad de instrumentos específicos de la función de defensa. Las fuerzas armadas constan de unos medios humanos, de unos medios intelectuales y anímicos y de unos medios materiales. Imbricando todo y proporcionándolo, existe el apoyo de la retaguardia, o mejor, de la sociedad.

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Los medios humanos deben poseer el entrenamiento adecuado, la disposición combativa y un cierto espíritu de cuerpo. Ellos se conforman, mediante los medios intelectuales y anímicos, que son la doctrina y su empleo, la dirección o mandos y la moral militar, en los instrumentos capaces de realizar con éxito las operaciones militares, capaces de hacerles superar el esfuerzo y el desgaste que ellas requieren y de comprometerse con las misiones encomendadas.

Los medios materiales deben ser acordes con la teoría militar de las fuerzas armadas y adecuados al nivel tecnológico necesario y a los objetivos señalados. Comprenden los sistemas de armas y todo el soporte físico directo de las mismas.

Por último, el apoyo de la sociedad proporciona, sostiene y nutre todo.

¿Cuál es la operativa de este fenómeno natural de la capacidad de defensa social?

Resultado de imagen de misiles nucleares COHETES INTERCONTINENTALES  CHINOS DF-41.

En una sociedad moderna, la cadena de transmisión de la voluntad popular a las fuerzas armadas, pasa por una serie de engranajes sociológicos intermedios de autoridades e instituciones. En ellos se va cristalizando y cumpliendo la voluntad popular, con todos los matices, errores y desviaciones, que se derivan del grado de imperfección del sistema institucional de la sociedad y de determinadas autoridades.

Esto implica que el ataque militar directo a la población civil, no debilita la voluntad de defensa ya concretada en las fuerzas armadas. O sea, la acción militar sobre la voluntad de defensa del enemigo debe realizarse sobre lo que es expresión de ella, sus fuerzas armadas, y no primeramente sobre la fuente de la misma.

El primer objetivo serían las fuerzas armadas enemigas. Luego estarían los órganos de gobierno, sus objetivos políticos, sus planes y sus alianzas y las industrias de guerra y auxiliares. Por último estaría la población civil enemiga.

La población civil, sin organización intrínseca, dominada por el aparato ideológico e institucional del estado, es capaz de asimilar tremendos golpes militares. Ahí tenemos los bombardeos durante años de Alemania, el Japón y Vietnam del Norte. Sólo la invasión de aquélla obligó a su rendición. Sin reaccionar por ello el pueblo contra la institución política y sin que se alterase sustancialmente la expresión nacional de la voluntad de defensa, alcanzada previamente. El caso más radical sería el de una guerra nuclear, en la que, con grandes pérdidas civiles iniciales, unas fuerzas armadas relativamente intactas, por su despliegue y protección, y bien dotadas, podrían prolongar la defensa e incluso vencer.

Esto nos permite definir al tiempo como el medio en el que actúa la voluntad de defensa, cuyo factor eficaz es la “moral nacional”.

En efecto, la voluntad de defensa se construye en el tiempo. Y para demolerla es necesario actuar sobre ella durante un tiempo. Ésta es la forma de actuar de la insurrección, en una guerra prolongada dirigida a la fuente de aquélla, el pueblo, atacando su moral nacional.

La Moral Nacional, fuente de la Voluntad de Defensa.

La “moral nacional” es la convicción colectiva de estar viviendo y siguiendo las corrientes históricas correctas de paz, progreso, satisfacción propia, servicio y justicia. Dicha certeza debe ser asumida por la sociedad como un destino propio y más o menos claro de realización.

La falta de cualquiera de las características anteriores o su perversión, puede deteriorar la calidad de dicha moral nacional, que no debe pretender nunca alumbrar un mesianismo. Pero, sin ilusión y entusiasmo no se pueden emprender ni realizar empresas de provecho. El entusiasmo es una fuerza del espíritu, que vence a la entropía moral e ideológica (generada casi inevitablemente en las sociedades), iluminada por una “ilusión razonable”.

Resultado de imagen de lideres mundiales LA DOCTRINA DE XI JINPING «alumbrando» el Socialismo con Características Chinas para una Nueva Era.  FUE INCLUIDA EN LA CONSTITUCIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA CHINO.  SÓLO MAO Y DENG XIAOPING MERECIERON TAL HONOR.

Cuando los dirigentes, a su vez, toman conciencia de estar sirviendo a la corriente social justa, que su pueblo desea y pide, se establece entre ambos una comunión moral, que armoniza y potencia los sentimientos nacionales y sociales implicados. Este proceso es el origen y el creador de la moral nacional de cualquier sociedad y está a otro nivel cualitativo de los intereses puramente partidistas, étnicos y de grupos.

Se establece una creación ideológica desde el pueblo y hacia el pueblo, cuya razón es que sea a favor del pueblo. En este proceso se pueden generar también desviaciones y aún aberraciones históricas.

El proceso de creación de la moral nacional será positivo cuando los dirigentes actúen colectivamente con honradez e inspiren “caminos” correctos”, dentro de las posibles líneas de acción, bastante generales y aún ambiguas, que resuenan desde las masas populares. Esto implica y demanda un cierto dirigismo ideológico por parte de todo el sector dirigente, no sólo los políticos y funcionarios, y que es una función principal. Los abusos estarían representados por el Ministerio de Propaganda de Herr Joseph Goebbels. los comités de bolivarianos de Chávez, los comisarios políticos y la estructura del partido para la dictadura del proletariado con Stalin, etc.

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Pero los órganos naturales de formación y de transmisión de la “moral nacional” están muy lejos de las oficinas de propaganda oficiales. La razón es que ellos son también los núcleos de la actividad colectiva de la sociedad y de sus dirigentes naturales e institucionales. Es decir, lo son los hogares las escuelas, las iglesias, los partidos políticos, los sindicatos, los centros de trabajo, las asociaciones en general, etc.

Tras la batalla de Inglaterra, Churchill dijo que las generaciones futuras dirían que “aquélla fue nuestra hora más gloriosa”. Esto fue posible gracias a una inquebrantable disciplina social, que no resultaba del estudio de manuales de educación cívica, sino del seguimiento de un modelo propagado por infinidad de testimonios personales. La difusión del modelo moral del ciudadano se debió en gran medida a la labor educativa de la Iglesia anglicana.

El propio Montesquieu reconocía que las virtudes republicanas sólo existían en los relatos de la antigüedad. Así, resultaban atractivas para una minoría dirigente, pero su adopción por los ciudadanos no podía hacerse por mandato legal o constitucional. Los valores morales teóricamente propuestos, se veían como algo artificial y remoto, sin conexión real con un código moral práctico y conocido, resaltado con ejemplos vivos que pudieran seguirse.

Resultado de imagen de montesquieu EL BARÓN DE MONTESQUIEU.

Los Niveles de la Actuación Militar.

Al primer nivel de la actividad de la defensa de una sociedad organizada se le llama estrategia nacional o, también, algo anticuadamente, gran estrategia. En ella se deben considerar también los recursos económicos y diplomáticos del estado, como parte de los medios de una nación para conseguir sus grandes objetivos estratégicos en una guerra.

La estrategia militar o estrategia a secas trata, en un gran segundo nivel de actividad de la defensa nacional, de la definición de los grandes objetivos de una guerra, de un teatro de operaciones o de una campaña y de la asignación de los medios militares, generalmente escasos o muy escasos, para alcanzarlos.

La táctica se dedica a la realización óptima de los combates frente a un enemigo, que se opone por medios bélicos al logro de nuestros objetivos estratégicos.

(CONTINUARÁ)

TEORÍA Y CRÍTICA DE LA «BATALLA MODERNA» Y SUS ACTUALIZACIONES. 2ª PARTE.

(CONTINUACIÓN)

La simultaneidad pretende conmocionar directa e inmediatamente a un máximo de escalones enemigos, hasta lo que permita la capacidad de combate propia. Pero no discrimina el objetivo según su importancia. Con lo que infringe el principio anterior y universal de la “economía de medios” (de los más aceptados como tal por los autores) y no crea un centro de gravedad de los esfuerzos propios. Su medio de acción es pura y llanamente la atrición, que exige un proporcionalmente muy elevado consumo de municiones y cohetes de los distintos tipos, ya que no se busca sólo la neutralización enemiga, sino su destrucción, mientras no huyan o se rindan. Con ello se compromete además la logística de mantenimiento de los equipos, que se trueca en parte por el suministro de municiones, además de exigirle un mayor esfuerzo en forma de un número más elevado de sustituciones de los tubos, etc.

Resultado de imagen de norman schwarzkopf GENERAL NORMAN SCHWARZKOPF, JEFE DE LAS FUERZAS DE LA COALICIÓN CONTRA SADAM HUSSEIN EN LA GUERRA DEL GOLFO. APLICÓ LA «AIRLAND BATTLE» GRACIAS A LA ABRUMADORA SUPERIORIDAD DE COMBATE QUE POSEÍAN AQUÉLLAS, FRENTE A LAS FUERZAS IRAQUÍES.

La simultaneidad da igual preferencia como objetivos, en un momento dado, a las reservas tácticas en profundidad y a los obstáculos al avance en las primeras “líneas” enemigas (observatorios, posiciones de combate de infantería, posiciones de fuego de las armas pesadas de infantería, posiciones antitanques en la zona de infantería). También la simultaneidad da igual preferencia a los objetivos que son explorados en la profundidad, que a los objetivos que flanquean nuestro avance en la ruptura, incluyendo un cerrojo antitanque, y que tienen capacidad de fuego de enfilada.

Esta simultaneidad exige una capacidad de combate tan grande o más que la del enemigo.Ya que la tarea principal de nuestras fuerzas de contención y de maniobra es golpear al mismo “tiempo” operativo toda la profundidad del despliegue atacante. Buscando conmocionarlo, deshacer su coherencia y deintegrarlo. Y los teóricos llaman “sinergia propia” al esfuerzo creado simultánea y linealmente por todo el frente y flanco y/o retaguardia enemigos. Esta sinergia es sumatoria y más bien magra. Y se enriquecería por la lucha operativa indirecta, por la acción sorpresiva, por la aplicación del esfuerzo sobre debilidades enemigas. Así sería una sinergia exponencial.

La simultaneidad sería realmente un principio táctico. Colabora en cómo realizar una batalla de ruptura, ampliando el contacto con el enemigo o en cómo aprovechar los alcances efectivos de las distintas armas de una defensa en profundidad, para batir las fuerzas escalonadas tácticamente de un atacante, buscando romper la continuidad de su esfuerzo por el aislamiento táctico entre sus distintos escalones. Su trascendencia en el nivel operativo es a través de que el planteamiento de la batalla lo sea y ocurre al conseguir en ella la decisión.

Por su parte, la complementariedad, al pivotar sobre el fuego (de armas pesadas de infantería, de tanques, artillería y aviación), no respeta el sistema de armas combinadas o interarmas. Que somete al despliegue enemigo a un esfuerzo centrípeto, derivado de acciones diferentes y complementarias, que tienden a colocar al enemigo en un “dilema táctico de indefensión”. Ya hemos indicado que el fuego para la destrucción de un objetivo es siempre muy oneroso (va en contra del pretendido ahorro presupuestario de costes) para el que lo aplica. Por lo difícil que es conseguir dicho efecto realmente. Si empleamos las maniobras de grupos interarmas será suficiente la neutralización o pérdida temporal de la capacidad de actuación del enemigo contra nosotros, mientras dura nuestro fuego sobre él.

Por otro lado, dada la lejanía de la mayoría de los objetivos enemigos de nuestra “capacidad de combate”, aquéllos son sólo alcanzables inmediatamente por el fuego pesado indirecto o por la aviación. Ello hace que se tienda a mercadear (intercambiando) nuestros elementos de movilidad y de choque (que incluyen los tanques y la infantería mecanizada) por los elementos de fuego pesado en el “mix” de nuestra capacidad de combate disponible. Esto se debe a que estos últimos producen el efecto deseado de destrucción simultánea, aunque no sea el más adecuado.

A favor de este intercambio de fondos para la defensa, está el hecho sicológica y políticamente preferido de que el fuego pesado preciso y el de saturación disminuyen las “interfases de acción” con el enemigo a las distancias cercanas y próximas. La existencia con una importancia más que proporcional de los medios de fuego pesado, tiende a favorecer y a procurar su empleo como un elemento de atrición del enemigo en las doctrinas y reglamentos.

Las dos últimas razones consolidan al fuego pesado como arma clave de las operaciones. Y su movilidad será su capacidad de situarse en posiciones sucesivas y/o efectivas muy rápidamente. Que es en realidad una movilidad táctica, medida a razón de Kms/día en avance.

Con ello, la movilidad operativa se verá perjudicada y el instrumento principal para la decisión en ese nivel será el de “sucesivos combates”, que no siempre serán deseados, buscados y trascendentes.

Es decir, la simultaneidad y la complementariedad apoyan desequilibradamente el empleo de la atrición o pura destrucción y favorecen indeseablemente la intercambiabilidad de los medios de movilidad (capacidad de movimiento operativo) y de combate y choque, con los de fuego pesado indirecto y/o aviación de bombardeo.

El Centro de Gravedad de las Acciones Combinadas.

Además, el principio de economía de medios y el de utilización sistemática de la sorpresa (como eficaz multiplicador de la capacidad de combate, incluso en la defensa, con posiciones escalonadas en las contrapendientes, contraataques y contrachoques oportunos, bolsas de fuego), se relacionan directamente con el principio de la concentración de medios y con el de actividad o movilidad en todas las operaciones (combates y movimientos, con mínimos tiempos de concepción y de ejecución para cada una). Empleando para que el mando orqueste todo ello, el “centro de gravedad del esfuerzo conjunto”. Que actúa siempre como factor de planificación, de actuación y de dirección de los sistemas interarmas.

Es decir, el centro de gravedad es el integrador principal de los principios de la guerra en la conducción y la ejecución de la misma, como una característica natural. El mariscal von Hindenburg inventó el adagio: “Una batalla sin Schwerpunkt (centro de gravedad) es como un hombre sin carácter”.

Resultado de imagen de von hindenburg MARISCAL VON HINDENBURG, JEFE DEL ESTADO MAYOR DEL EJÉRCITO ALEMÁN EN LA I GUERRA MUNDIAL.

En cuanto al principio de concentración de los medios, el llamado “esfuerzo principal” expresa un efecto de penetración en una dirección y un sentido dados, pudiéndose llegar a la ruptura y posibilitar una explotación. En él se concentran los esfuerzos interarmas de las unidades, incluso las aéreas. El esfuerzo principal se ejemplifica en la estrategia de martilleo de Foch en el frente occidental europeo, a partir del verano de 1.918. Para vencer la capacidad de combate alemana por pura erosión de la misma en todo el teatro de operaciones. Trasladándolo sólo de dirección, cuando la resistencia de un sector alemán era excesiva.

El centro de gravedad tiene un sentido más espacial y temporal, buscando una “convergencia operativa” de “esfuerzos relacionados” hacia un objetivo. No necesariamente contiguos, simultáneos o secuenciales, sino sinérgicos y resultantes en sus efectos y resultados. Y teniendo en cuenta la forma óptima de actuar de cada arma y servicio.

El centro de gravedad es más global u holístico, el esfuerzo principal es más sumatorio y acumulador. Los efectos del esfuerzo principal son más directos, predecibles y evidentes. Los del centro de gravedad son más sutiles e inesperados, al menos en los primeros estadíos de la acción militar.

TEORÍA Y CRÍTICA DE LA «BATALLA MODERNA» Y SUS ACTUALIZACIONES.

Los proponentes de la nueva doctrina militar del U.S. Army, la AirLand Battle sucesivamente modernizada desde 1976, se dicen creadores de una doctrina científica, basada en postulados racionales. A lo largo del tiempo, realizaron aportaciones a aquella el coronel John Boyd, William Lind, famoso por sus divulgaciones militares, el general Donn Starry, desde el Tradoc, Steven Canby, Philip Karber y otros muchos teóricos. Es siempre un trabajo prolongado y colectivo, donde participan individualidades destacadas y lúcidas, que resulta siempre convergente y fructífero. El TRADOC es el mando del Ejército de los EEUU, encargado de atender sus necesidades de formación, entrenamiento y doctrina. Formulando para ello los modelos y las recomendaciones y propuestas de doctrina y de reglamentos.

Imagen relacionada CORONEL JOHN R. BOYD

Se supone que este salto teórico cualitativo, establece y perfeccciona, no sólo un modelo científico para la guerra moderna, basada en el empleo del motor de explosión y en la electrónica, como factores novedosos. Sino que el mismo puede ser adoptado y seguido por el rival menos numeroso (en hombres, medios y sistemas). Y que su superioridad conceptual le permitirá a éste superar en campaña las deficiencias cuantitativas de un ejército menor. Y ello, independientemente de la forma de lucha que se plantee en el conflicto. Además, dicha doctrina militar científica, una vez fijados correctamente sus parámetros, podrá evolucionar y adaptarse a las nuevas exigencias de la guerra en el transcurrir del tiempo. Estableciéndose las nuevas variables operativas, para las diferentes situaciones bélicas.

Resultado de imagen de william lind ANALISTA WILLIAM LIND.

Partieron para ello de la llamada Central Battle, cuyas Operaciones se recogieron en el FM 100-5 de 1976. Y que mantenían al fuego pesado como su principal “argumento” de combate y empleaban magramente las maniobras de las fuerzas. Algunas de las cuales terminaban en ataque frontales o, al menos, esperados y recibidos por el enemigo. Es la vieja idea táctica de oponer fuerza contra fuerza. Donde cualquier avance o ventaja se logra a un elevado coste en bajas, tiempo y materiales. Como sucedió durante casi cuatro años en el Frente Occidental europeo durante la I Guerra Mundial. El concepto de la Central Battle se ofrecía para un ejército encargado de defender un gran territorio de importancia vital. Que en la práctica comprendía la Europa Central y Occidental. Por lo que resultaba que la cesión de espacio, por ejemplo en una defensa móvil o, incluso, retardante, era inaceptable “a priori”. Y para ello el ejército “defensor” debía desplegarse casi en la misma “línea o faja” fronteriza de los estados que estuvieran inmediatamente amenazados, o sea, los más orientales.

El ejército “defensor” no contaría para operar con un escalonamiento en profundidad, a cargo de sus grandes unidades sucesivamente desplegadas. Sino que su despliegue sólo contaría con el escalonamiento propio (interno) de sus Grandes Unidades, que estarían desplegadas cuasi linealmente en el borde del territorio a defender. Tampoco contaría con fuerzas móviles de contraataque, desplegadas en la profundidad. Sino que se utilizarían las reservas móviles propias de esa gran línea defensiva, para realizar localmente contrachoques tácticos contra las rupturas y penetraciones en la zona de defensa del atacante enemigo.

La defensa en posición de la totalidad de un enorme territorio, tendría como Tarea la de detener todos los ataque penetrantes de un potente enemigo. Que contaría posiblemente con una supremacía de medios. La defensa actuaría así como una extensa y delgada fuerza (ĺinea) de contención “estratégica”. La idea subyacente en la doctrina es que empleando las tácticas adecuadas sucesiva y únicamente, se podrían alcanzar los objetivos estratégicos propios. Y la razón (incorrecta, por corta de vista) era que las tácticas podían resolver combates sucesivos. Pero éstos, por sí mismos, sin la estrategia operativa no podían alcanzar la trascendencia, la guía, la influencia. Necesaria para conseguir los objetivos estratégicos de otro nivel de actuación.

La mentalidad táctica existente en el U.S. Army antes de la promulgación de la “Defensa Activa” suponía y se basaba en el empleo contra el enemigo y en toda la profundidad táctica y operativa de su despliegue del fuego pesado propio. Que era, de menor a mayor alcance, la artillería de campaña y pesada, los cohetes reactivos ylos balísticos de corto y medio alcance y la aviación de apoyo a tierra.

La “Airland Battle” definida en el FM-100-5 Operaciones de 1982.

Las premisas elaboradas por el colectivo de los teóricos, que contribuían a crear el concepto de dicha nueva batalla fueron: el engaño del enemigo, en relación a nuestras capacidades e intenciones en la situación planteada; la destrucción de la sinergia conseguida por el enemigo por la colaboración táctica u operativa de sus unidades; la acción propia simultánea en todo el despliegue operativo enemigo; la dualidad sinérgica propia de una fuerza de contención del avance, ataque o despliegue enemigo y de una fuerza de maniobra, encargada de la aplicación de flanco y/o de revés de nuestro ataque en toda la profundidad enemiga; deshacer la cohesión enemiga con ello; la conmoción de la totalidad de la fuerza enemiga empeñada; desmenuzándola en unidades inconexas, quizás fragmentadas, con escasas capacidades de combate y movimiento operativo. Así, se cambiaba el pensamiento militar desde la aproximación táctica y técnica vigente hasta entonces a la concentración del esfuerzo propio, empleando las maniobras exigidas por la estrategia operativa.

Resultado de imagen de mijail tujachevski MARISCAL MIJAIL TUJACHEVSKI, UNO DE LOS PRECONIZADORES SOVIÉTICOS DE LA «BATALLA SIMULTÁNEA Y PROFUNDA». SU PURGA POR STALIN EN 1937, POR CELOS HACIA EL EJÉRCITO ROJO, AFECTÓ NO SÓLO A LOS ALTOS MANDOS EN DESGRACIA. SINO ESTERILIZÓ Y RETRASÓ LA DOCTRINA MILITAR SOVIÉTICA MODERNA. 

La fuerza de maniobra penetraría en todo el despliegue enemigo, si éste era favorable para ello, por no estar preparado para una defensa fortificada; como sería el caso de un combate de encuentro. Y, en el caso del rechazo preparado, el ataque sería avanzando rápidamente por un “corredor libre” o “free corridor” fuera del despliegue enemigo, buscando un flanco y/o una retaguardia expuestos. Desde donde y a lo largo de ese “lado”, la fuerza de maniobra móvil, dotada con gran capacidad de combate y de movimiento, debería golpear simultáneamente a todo el despliegue enemigo “descubierto”.

Análisis de la “Airland Battle” en la práctica.

En el concepto de la Airland Battle y en las diferentes actualizaciones de la doctrina militar norteamericana, aparece claramente el llamado principio de simultaneidad. La simultaneidad aconseja batir al mismo tiempo a la mayor cantidad posible de fuerzas enemigas, escalonadas en profundidad, tanto en el ataque como en la defensa. Se justifica su aplicación en el aprovechamiento máximo de la potencia de fuego propia sobre el enemigo y considerando los diferentes alcances óptimos de los diversos sistemas de armas empleados. El factor eficaz de la simultaneidad es la tecnología moderna de detección, de precisión de tiro y de potencia de fuego. Como conmilitón de ella está el principio de complementariedad, que expresa que el movimiento y/o el choque pueden ser sustituidos, indefinida y casi totalmente, por el fuego. Con ello parecen buscarse dos finalidades: el ahorro de vidas, discutible si no es correcto el planteamiento o su aplicación, y adaptar los medios militares a los recortes presupuestarios crónicos de las democracias mercaderes.

(CONTINUARÁ)

LA LUCHA CONTRA EL ESTADO ISLÁMICO DE IRAK Y SIRIA IV.

(FINAL)

Ejemplares y Triunfantes Campañas Contraguerrilleras.

En 1.948 las guerrillas comunistas griegas, en plena posguerra mundial, estaban a punto de formar fuerzas semirregulares para combatir abiertamente al gobierno. Ellas querían extender también el telón de acero al sureste de Europa. Sus éxitos militares, no decisivos y mal interpretados, según la correlación de fuerzas y la oportunidad estratégica del proceso revolucionario comunista, las decidieron a enfrentarse ya con el ejercito nacional griego y batirlo. Como hizo Mao en el momento oportuno de la guerra civil china. Así, el Ejército Democrático de Grecia (el DSE o Dimokratikos Stratos Ellados) congregó a gran parte de sus destacamentos guerrilleros, que se extendían como un rosario de norte a sur por Grecia, desde el Peloponeso hasta Macedonia, en el este, para formar unidades “regulares” a las que llamaron “brigadas” y “divisiones”. Pero esta fuerza “regular” rebelde, del orden de los 12-15 mil militantes, era sólo la décima parte del ejército griego. Sus bases fijas o temporales les permitían realizar en golpes de mano, asaltos y emboscadas contra las autoridades, policías y militares gubernamentales. Pero, lejos de ellas, las partidas carecían de suministros suficientes y de apoyos populares para sus operaciones. Por otra parte, las bases guerrilleras principales, situadas en la zona de Vitsi y Grammos, al noroeste del país, junto a la frontera con Yugoeslavia, eran vitales para los revolucionarios para la recepción del apoyo logístico desde ese país. Pero ellas constituían unos blancos ortodoxos, tangibles y alcanzables para el fuego pesado y la fuerza militar a disposición de Grecia. Para este tiempo, la ruptura de Tito con Stalin y el Komintern era total e irreversible. Y a Tito ya no le interesaba fomentar en el país vecino una revolución que derivaría hacia posiciones no revisionistas. El grifo principal yugoeslavo se cerró y seguidamente Albania y Bulgaria también cesaron sus ayudas menores. Presentado así el enfrentamiento, en un mes de operaciones ortodoxas de marcha, ataque, cerco y aniquilamiento, las fuerzas griegas, asesoradas y apoyadas por los británicos y con la ayuda de material militar estadounidense, ocuparon la zona montañosa de aquellas bases guerrilleras esenciales en agosto de 1.949. Que constituyeron un objetivo convencional, fuerte y definido, que tuvo que ser defendido por el “ejército” popular rojo. Con ello los demócratas griegos yugularon definitivamente una insurrección comunista de “liberación nacional”, que se prolongaba, insoluble y amenazadora, en una guerra civil desde 1.945.

LOS JEFES POSAN, DESPUÉS DE UN ENCUENTRO EN LAS MONTAÑAS…

UNA PATRULLA BUSCA POR LA MONTAÑA A LAS GUERRILLAS…

Los primeros intentos de los guerrilleros malayos para crear bases y establecer en ellas la administración comunista fueron en 1.945. Los irregulares del llamado Ejército del Pueblo Malayo salieron del refugio de las selvas, donde se escondían del Ejército Imperial japonés. En 1.948 iniciaron la rebelión militar contra los británicos, instalándose en comunidades aisladas de colonos chinos asentados en Malaya. Los comunistas esperaban atraer a su causa a los trabajadores de las minas y de las plantaciones y fincas y extender así sus bases. Pero su propaganda política no estaba sintonizada con el pueblo en general y, especialmente, con la comunidad no china, que era la gran mayoría de los malayos. El general Henry Briggs aprovechó sus debilidades y atacó sus líneas de suministro, impidiéndoles crear grandes destacamentos y obligándoles a dispersarse. Briggs contaba con batallones de gurkhas, de malayos, de británicos y de chinos y pronto se dió cuenta que estas unidades eran demasiado pesadas para operar contra las partidas. Y con una parte de ellos formó secciones y compañías de cazadores de guerrilleros. Que se internaban en las selvas circundantes, vivían sobre el terreno, recolectaban información de toda clase y hostigaban, emboscaban y atacaban a las partidas comunistas.

Al final de la II guerra mundial, los británicos condecoraron a Chin Peng con la Orden del Imperio Británico, por sus acciones contra los ocupantes japoneses. Él se convirtió en el jefe del Partido Comunista de Malaya.

EL GENERAL BRIGGS.

Y su sucesor, el general Gerald Templar las atacó sistemáticamente, y no pudieron ya consolidarse en ningún sitio. Así, los comunistas chinos malayos nunca superaron la etapa primitiva de guerrilleros vagabundos acosados y sólo pudieron emplear los ataques aislados como táctica principal. La tenacidad y la paciencia de los británicos, que no se propusieron directamente impedirles crear bases, sino destruirlos metódicamente, desarraigó a los guerrilleros de las zonas habitadas y los llevó de nuevo a la jungla y, finalmente, a la rendición. La pacificación siguiente de las zonas infestadas por las partidas comunistas, realizada con firmeza y consideración, con un puño fuerte enfundado en un guante de terciopelo, consolidó el apoyo de sus habitantes al gobierno griego. La rebelión se dió por definitivamente sofocada en 1.955. Los comunistas locales querían imitar a Mao y pelear una guerra irregular prolongada. Pero carecieron de dos medios estratégicos para ellos: tener bases estables y un apoyo popular suficiente.

EL GENERAL TEMPLER.

LA LUCHA CONTRA EL ESTADO ISLÁMICO DE IRAK Y SIRIA III.

(CONTINUACIÓN)

Entre las sucursales menores internacionales del terror salafista yihadista, que también han reconocido la autoridad de al-Baghdadi, destacan las milicias somalíes de al-Shabab. Ésta es una deyección de la extinta Unión de los Tribunales Islámicos, que se extiende por el sur y el este del país. Al-Shabab sigue una estrategia de terror generalizada, que recuerda a la que practica Boko Haram contra los cristianos negros de las etnias fulani y yoruba en las provincias del noreste de Nigeria, donde se asientan sus terroristas. Periódicamente y con efectividad cada vez más nauseabunda, las bandas de al-Shabab incursionan en la vecina Kenia, incluso han llegado hasta Uganda, buscando “trofeos de caza” cristianos. Y eso pesar de los ataques con objetivos limitados de los EEUU, dirigidos por su comando regional para África (Africom), que tiene fuerzas en Uganda. Y de la presencia en Somalía de una importante fuerza militar de pacificación panafricana, que forma la Misión de la Unión Africana en Somalía (Amisom), integrada principalmente por tropas etíopes y keniatas.

ESTUDIANTES CRISTIANOS DE GARISSA

Evolución del Conflicto.

Tras la retirada del DAESH de Kobane, los yihadistas han comenzado de nuevo a secuestrar cristianos en la provincia siria de Hasaka, en el valle del Jabur, un tributario del alto Eufrates. Los ataques aéreos de pura atrición sobre blancos de oportunidad o apoyando localmente y con diferente fortuna, a los peshmergas sirios o iraquíes, como en Tikrit, el monte Sinyar, Kobane o Mosúl, y los éxitos logrados por éstos, a base de tiempo, enorme cautela y grande esfuerzo, han hecho mella, por fin, en las capacidades militares del EISL. Que buscan ahora reforzarse contra los bombardeos y los ataques por tierra y renovar sus variadas fuentes de financiación. En estos momentos, las zonas de influencia de los yihadistas sirios están en la cuenca del Eufrates y en las montañas del norte de Siria. E intentan crearlas en la amplia cuenca del Orontes, con incursiones en la Latakia..

Los cristianos capturados como ovejas, tienen a manos del EISL dos destinos duros e intercambiables: servir de rehenes, buscando el precio de un rescate, pagado preferiblemente por organizaciones internacionales o servir de blindaje humano de las posiciones, fortificaciones, centro de formación y entrenamiento, mezquitas y columnas de marcha yihadistas contra las aeronaves de las 60 naciones coaligadas por los estadounidenses contra el DAESH. Éste es el acrónimo de su nombre “al-Dawla al-Islamiya fi al-Iraq wa al-Sham”, que utilizan la mayoría de los países árabes para referirse al grupo yihadista salafista que opera en Iraq y Siria. Y cuyo uso permite no llamarles State o Estado en las lenguas europeas.

En torno al Jabur y hasta la población de Qamishli, en plenas montañas del Kurdistán sirio, los yihadistas están recolectando a cientos de cristianos, arracimados por familias y vecinos. Para servir a sus fines maléficos y genocidas. El padre Yatroun Colliana, desde El Líbano, ha denunciado, cómo no, en el noticiario local de Naharnet, la pasividad de la comunicad internacional, que se limita a mirar en silencio, ante los atropellos a la comunidad local cristiana. Por último, indicaremos que son los jefes árabes locales, los intermediarios negociadores con las organizaciones humanitarias, los asirios cristianos, los peshmergas kurdos y las milicias de autodefensa locales, que son policías sólo capaces para labores de vigilancia, desfile y demostración. Y ahora, a mediados de marzo, el Papa Francisco no ha podido menos que apoyar el uso de la fuerza militar civilizada contra estas alimañas vestidas de negro, que ofenden hasta su propia religión.

Y ahora, a mediados de marzo, el Papa Francisco no ha podido menos que apoyar el uso de la fuerza militar civilizada contra estas alimañas vestidas de negro, que ofenden hasta su propia religión. Señalaremos, también, que, en los últimos meses, varias decenas de exmlitares y civiles estadounidenses han marchado a Irak o a Siria, para ayudar a las minorías kurdas o cristianas perseguidas por el EISI. Concretamente, entre diciembre y febrero un pequeño grupo de exsoldados entrenó a un “batallón” de cristianos asirios en al oeste del Kurdistán iraquí. Fueron unos 300 civiles, que se integraban en las fuerzas cristianas de autodefensa del territorio y que recibieron una somera formación en técnicas y tácticas militares. Los 4 “asesores” voluntarios estadounidenses ya regresaron a casa, según relata Matthew VanDyke, de 35 años. “Estamos donde los gobiernos fallan. No necesitamos contar con el voto del Congreso, ni someternos a sus limitaciones. Y podemos trabajar muy rápido”, concluye el entrevistado.

DEMOLIENDO MEDIO PUEBLO A LA VEZ…

A primeros de junio de 2014, el EISL lanzó una ofensiva estratégica en Irak, destinada a consolidar sus dispersos enclaves iraquíes (al-Ramadi, Faluya, etc.) de las provincias del norte y centro en una unidad territorial única y extensa. Después de asaltar la ciudad de Samarra, irrumpieron en Mosúl y lanzaron una “acción de área” en las provincias de Saladino y Diyala, en la que los terroristas recurrieron también a sus “juramentados suicidas”. El asalto del ISIL a Mosúl se sumó a los ocurridos sucesivamente en varias poblaciones de la provincia de Ninive. Confirmando con todo ello las capacidades militar y organizativa y la agresividad cada día más claras del grupo fundamentalista salafista y la gobernanza y el caudillaje de su líder, Abu Baker al-Baghdadi. La expansión del territorio que controla el ISIS, tanto en Irak como en Siria, son la realización de la intención de al-Baghdadi de desplazar al egipcio Ayman al-Zawahiri, no como jefe de al-Qaida, sino como el auténtico sucesor de Osama Ben Laden.

LOS PASDARAN (GUARDIAS, EN PERSA) EXHIBEN SU BANDERA.

El Oriente Medio es la región geopolítica más convulsa y furente de nuestro mundo. Y por su cercanía, importancia energética y formar un nudo de comunicaciones entre tres continentes, es especialmente trascendente para nosotros. En esa región del Suroeste de Asia se dirimen varios conflictos armados y paralelos. Alguno, como el llamado conflicto árabe israeli se prolonga por más de 66 años, tres generaciones, entre los musulmanes, singularmente los árabes, e Israel, por un minúsculo trozo de tierra muy deseada. Lo cual es una guerra entre estados, independientemente de su asimetría funcional, religiosa y social. Está también la “lucha abierta” entre las ramas chií y sunní del Islam, unos increíbles “hermanos separados enfrentados”, por la hegemonía político socio religiosa en esa religión. Ésta se concreta hoy en día en el Próximo Oriente en las guerras civiles de Siria e Irak.

 Al extremo este del suroeste de Asia está la teocracia antioccidental chií de los ayatollahs. Éstos, cuando quieren resultados importantes y rápidos contra sus vecinos, emplean a comandos o a unidades de la Guardia Republicana. La cual está entrenando, equipando y apoyando de diversas maneras a sus aliados correligionarios de Siria y de Irak. La Guardia Republicana está imbricada en el régimen iraní, formando el brazo armado incondicional y eficaz de la República Islámica de Irán, actuando como los “Inmortales de los Shas de Persia” modernos. Ella, al igual que los militares egipcios, cuentan con un respaldo económico propio muy amplio. Que les garantiza la independencia operativa y que premia generosamente su dedicación y lealtad en el cumplimiento de sus tareas y misiones. Las brigadas al-Quds son un grupo de élite especial de la Guardia Republicana. Se dedica al espionaje y a realizar acciones militares con fuerzas de incursión. Exhibe toda una panoplia de capacidades para la guerra subrepticia o sucia entre naciones enemigas. Su comandante en jefe es el general de división Qassem Suleimani, de 57 años, de estatura media y barba y pelo blancos, y está incluido en la lista de los terroristas más buscados por los EEUU. Un detalle: el Líder Supremo de la Revolución iraní, Alí Jamenei, le considera un «mártir viviente de la revolución», a la que se incorporó en 1.980, cuando tenia 23 años, en una incipiente Guardia Republicana.

ÉL ES PARA TI UN PADRE Y TÚ ERES PARA ÉL UN HIJO…

Tras el avance del Estado Islámico en junio de 2.014 por el norte y centro de Irak y el llamamiento del ayatollah chií Alí Sistani a la lucha contra él, Suleimani fue enviado por Teherán a Irak, para apoyar la activación de las milicias chiíes, dispersadas tras la guerra sectaria. Así, Suleimani ha conseguido en estos últimos meses la unidad de acción de todas las milicias iraquíes contra el EI. Ha sido el EI el que ha sacado de las sombras al general Suleimani. Y ahora aparece y se conforma el enfrentamiento ideológico militar entre los seguidores sunníes de la Espada Desenvainada del Islam y los mercenarios extranjeros de la Brigadas al-Quds de Irán y las milicias chiíes que ellos animan, apoyen y entrenan. A fines de agosto apareció en Amerli, provincia de Saladino, donde obligó a los yihadistas a retroceder. Irán distribuyó inmediatamente fotos de su general operando. Tras el retroceso del EISL, las milicias chiíes arrasaron decenas de aldeas sunníes de la zona, como colaboradoras o simpatizantes del enemigo.

ANIMANDO A LOS HOMBRES Y APARECIENDO EN SUS MEDIOS…

Tikrit es una ciudad de unos 270 mil habitantes, que se abraza alargada en torno al Tigris, de donde toma su nombre, a unos 140 Kms. de Baghdad. Es la capital de la provincia de Saladino y fue ocupada al final de la ofensiva de junio del EI. En marzo, Suleimani se lanzó a su conquista con una fuerza combinada de 30 mil hombres, formada por deconstruídos militares iraquíes, que aportan las armas pesadas, milicias chiíes (llamadas ahora Unidades Populares) y milicias sunníes de Anbar, enemigas del EI, y fuerzas de apoyo de Guardia. No es fácil que el EI destacase allí más de 5 mil hombres para una defensa rígida, con lo cual la victoria de Suleimani estaba cantada. Los chiíes atacaron el 6 de marzo por el norte de la ciudad y para el sábado 13 ya sólo resistían 3 barrios principales y una urbanización de lujo. La Coalición no dió apoyo aéreo a estas operaciones.

El trato que den a los sunníes de Saladino y otras áreas será una prueba de fuego para evitar otra guerra civil sectaria en Iraq. No es lícito exigir una lealtad debida a los civiles, si las autoridades no son capaces de protegerlas de los abusos de sus enemigos. El secretario de la organización paramilitar Ejército del Mahdi, las milicias del clérigo Muqtada al-Sadr, Hadi al-Amari, pidió a sus milicianos que intentaran salvar a los habitantes de Tikrit y que cuidaran de ellos. Por de pronto, el extravagante mausoleo de Sadam Hussein, situado junto a Tikrit, fue reducido a un montón de escombros. Arabia Saudí ya ha protestado por esta llegada en fuerza de milicias chiíes apoyadas por la Guardia iraní, y el príncipe Saud al-Faisal, su ministro de Asuntos Exteriores, ha acusado a Irán de entrometerse militarmente para “tomar el control del país”. También el Consejo (sunní) de Cooperación del Golfo (Pérsico), formado por Arabia, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán y Qatar (Bahrein, que es chií, no lo integra), ha protestado por la entrada de fuerzas extranjeras terrestres sectarias en el conflicto iraquí. Irán, por su parte no oculta su participación en la recuperación de las fuerzas iraquíes y transmite continuamente fotos del general Suleimani en actividad. Antes de esta intervención, el general sólo aparecía en fotos públicas tomadas durante sus rezos.

La Destrucción de las Bases del EISIL.

Los terrenos de esta gran región geopolítica carecen en general de ocultamientos y cubiertas naturales, en forma de bosques, matorrales extensos y montañas. Esto hace que los únicos refugios y estancias temporales para los bandas rebeldes se formen en torno a las aldeas y poblaciones. Las cuales se suelen agrupar, formando alargadas hileras, que se aprecian luminosas en la noche desde el cielo, a lo largo de los ríos, que alivian su sed, y sus riberas. Para su defensa y cobijo tienen que dispersarse por ellas, formando “cuadrillas de muyahidines” de no más de 35 o 40 hombres aisladamente. Este grupo es el mayor que puede ser conducido coherentemente por un “arráez” local. En este medio hay ojos avizores por todas partes. Y los movimientos guerrilleros se realizan a la vista de todos. Además, no todas las poblaciones son defendibles de los poderosos medios militares, ni los insurrectos tienen la intención de hacerlo, en una defensa rígida.

Esas bases son las localizaciones geográficas controladas indefinidamente por los yihadistas. Ellos se apoyan físicamente en las bases para reformar, consolidar, entrenar y aumentar sus fuerzas. Desde ellas, actuando como su principal “base de partida”, lanzan incursiones y sus ataques con objetivo limitado sobre su enemigo, buscando hostigarlo o expulsarlo del territorio inmediato que ocupa. La creación de esos núcleos permanentes yihadistas depende de la medida en que sea derrotado y expulsado de ellos, con consistencia y cierta duración, el enemigo armado. Desde las bases se lleva a cabo la captación de simpatizantes y militantes del grupo revolucionario, que no se efectúa apenas entre los pobladores, sino que, en su mayor parte, vienen ya motivados y decididos desde fuera. Y esto es así aunque una parte de su esfuerzo en el área de acción y propaganda se realice produciendo vídeos, entrevistas, gacetas y papeles por medios audiovisuales inalámbricos variados: la edición, la producción y la emisión se localiza en sus bases. En las bases, la acción socio política del EISL es tan intensa o más que la formación y el entrenamiento militar de los “muyahidines de Allah”. Ella es necesaria para establecer y asegurar la motivación y la lealtad de los combatientes a la causa yihadista en el medio hostil que les rodea y acosa.

Los grupos yihadistas salafistas han fracasado en incorporarse activa y firmemente a un grupo social amplio, que dé cobertura e impulso permanente a su “movimiento socio religioso imperialista”. Su “catequesis de la violencia” les permite a ellos prepararse anímicamente para la muerte gloriosa y en paz, e, incluso para al suicidio, en la realización de sus acciones militares. Pero esa prédica vesánica no es un arma para la conversión de grupos sociales. Y hay una razón fundamental para ello: su “credo” radical carece de posibilidades de aceptación, triunfo y permanencia entre las masas, fuera de las necesidades en los avatares temporales de una guerra. Los grupos yihadistas actúan con una brutalidad innecesaria e indiscriminada, que los descalifica ante el Islam, el Corán y la Sunna o tradición islámica, recogida en los hadises o “comentarios y hechos” escritos de Mahoma. Esta falta de legitimidad religiosa, provoca la ausencia de ulemas y muftíes venerables, respetados y piadosos a su lado. Su supuesta “ideología islámica original” se basa en unos pocos versículos favorables del Corán (éste tiene unos 4.200) y en algunos hechos históricos favorables y no en la integridad y la intención del mensaje del Islam. Este alejamiento socio emocional de las masas locales hace indefectiblemente que el apoyo de los vecinos a los grupos terroristas ocupantes sea involuntario, no atractivo, siempre interesado y desmotivado. Con ello las bases del EISL pierden su función de educación de las masas pobladoras, para captar, crear e incorporar nuevos voluntarios y simpatizantes activos a los grupos; para practicar y perfeccionar los métodos de acción, educación y propaganda; para asegurar a los grupos activos una retaguardia estratégica protectora y acogedora, en la que no necesiten estar también en guardia hacia los de dentro.

Las bases son formas socio militares con “estructura regular y firme” de los yihadistas. Ellas presentan continuos y numerosos objetivos a la acción de los medios pesados de sus enemigos, la aviación y la artillería. Unos son “blancos de oportunidad”, como los movimientos de todas clases de los terroristas y el descubrimiento de nuevas posiciones, y otros son blancos “duros”, conocidos o explorables: infraestructuras viarias, almacenes, refugios, centros de reunión o de mando y de comunicaciones, depósitos de material de guerra, posiciones de combate, de fuego de apoyo y de defensa contra aeronaves, observatorios, transporte de bienes, destiladoras de petróleo crudo, etc.

Tradicionalmente, las bases guerrilleras o rebeldes han estado protegidas del ataque de los militares por la distancia, como en China, la inaccesibilidad (montañas, selvas) o la dificultad de las formas de lucha (la lucha dentro de un poblado presenta inmensos islotes ocultos a las vistas y protegidos por paredes de todas clases, que se refuerzan con su destrucción parcial y la acumulación de cascotes). Y esas bases yihadistas son el único blanco sustancial, quieto y definido que ofrecen las bandas terroristas. Donde poder hacerles sentir toda la superior y disponible potencia del fuego militar; donde se les puede aislar por sectores, para batirles por partes, sin que éstas puedan colaborar en el plan de defensa decidido, ni huir, si el cerco del poblado es firme. Y donde podrían actuar, si tuvieran otro espíritu y otras motivaciones, que no brindan los entrenamientos, ni los equipos militares, las milicias de peshmergas, chiíes y sunníes y los ejércitos nacionales de Irak y Siria.

El Estado Islámico de Irak y Siria, sin embargo, ha creado sus bases, desde el principio de su existencia, al lado de sus enemigos y accesibles a ellos. Y no han sido atacadas en fuerza y perturbadas por las vergonzosas incapacidades terrestres de sus enemigos regionales. Y esto lo conocía y lo ha valorado muy bien al-Baghdadi, al decidirse a crearlas así, con un fino “sentido correcto del mando” conductor y de la estrategia de estado. El coronel C. M. Woodhouse estableció que “el arte de derrotar a los guerrilleros es el arte de volver al pueblo en contra de ellos”. Y en las tierras desérticas del Estado Islámico no hay que establecer cómo puede ser logrado esto. Ya al-Baghdadi se encarga, con un celo digno de mejor causa, de enemistarse a muerte con todos aquellos que no son de su cuerda o de su gusto. Ahora sólo faltan hombres motivados, entrenados y equipados para hacer una misión laboriosa, pero no difícil… Ya lo hemos visto. ¿Los encontrarán los iraquíes, los sirios y la Coalición aérea de los 60 países?

(CONTINUARÁ)

LA LUCHA CONTRA EL ESTADO ISLÁMICO DE IRAK Y SIRIA II.

(CONTINUACIÓN)

El Ataque a una Civilización universal.

Ya en el verano de 2.014, recién tomada Mosúl, el EI comenzó a destruir los templos herejes del Islam. Y presentó un vídeo, anunciador de la barbarie que sobrevendría sobre todos los territorios que enseñoriase el Califato, titulado: “La destrucción de los santuarios y estatuas infieles en Nínive (provincia)”. Donde aparecía la voladura inmisericorde de las mezquitas chiíes y sufíes de la ciudad. En todo esto los yihadistas de al-Baghdadi emulan con más eficacia, vesania, extensión y entrega a los talibanes del ciego mulá Omar. Que en 2.001 destruyeron a la dinamita, porque el fuego directo pesado no les fue eficaz por su torpeza técnica, las dos estatuas gigantes de Buda, de 37 y 55 ms. de altura, en la montaña de Bamiyan, Afganistán, que eran Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Siguiendo su desenfrenada carrera hacia el sumidero humano, los barbudos de al-Baghdadi la emprendieron a fines de febrero contra las imágenes, estatuas, bajorrelieves, bustos y monedas con efigies de las viejas culturas mesopotámicas. El Museo Arqueológico de Mosúl llevaba varios años en restauración, para superar los daños sufridos tras la primera Guerra del Golfo (con la represión de la sublevación kurda) y la insurrección contra la ocupación estadounidense. En él se atesoraban grandes colecciones de arte histórico, procedentes de los 1.800 yacimientos arqueológicos que rodean la ciudad, donde destacaban los restos obtenidos de las ciudades asirias de Nimrud y Nínive. Había en el Museo estatuas de los reyes asirios, una colección de leones o toros alados, bajorrelieves y frisos mostrando actividades de la vida cotidiana, como la caza, y una gran estatua de Lammasu, su dios protector, con cuerpo de león o toro, alas de águila y cabeza humana. En Londres ya se han detectado la llegada de un centenar de pequeñas piezas, monedas cerámicas y cristales, saqueadas en Siria por los yihadistas. Siempre existirán coleccionistas capaces de comprar el material rapiñado, justificándose en que “si no lo compro yo, lo hará otro”.

Pero, todos esos objetos fueron recogidos, preservados y atesorados desde los inicios de la historia escrita por los sucesivos habitantes de la “gran Mesopotamia” y la “gran Siria”. Que fueron islamizadas desde el principio, al conquistar los musulmanes el imperio sasánida hacia el año 644. Entre esos pobladores se incluyen a los musulmanes primitivos, los píos antecesores del Islam, los ejemplos a seguir por el Islam de pro, arraigo y ortodoxia. Que son los modelos que presumen imitar y continuar los yihadistas salafistas de todas las épocas. Y que comprenden al “grupo de los ancestros”, formado por el Profeta, sus compañeros y los 4 primeros califas sunníes, conocidos como los Rashidun o los “rectamente guiados por Dios”. ¿Cómo se atreven a intentar destruir lo que ellos preservaron? Armados con martillos y mazas de obra y de sierras radiales y vestidos de mamarrachos, trabajando con afán, todos hemos visto los vídeos distribuidos por ellos, para anunciar sus hazanas y atemorizar al personal ajeno, en las noticias de los telediarios.

PASEANDO, ¿DÓNDE ESTÁN SUS ENEMIGOS?

Los lugares más afectados, situados en los alrededores de Mosúl, fueron las ruinas de la ciudad asiria de Dur Sharrukin, Nínive, Nimrud y Hatra, la capital del reino de los partos entre el 247 y el 226 a.C. Ésta fue declarada Patrimonio de la Humanidad y está incluida desde 2.010 en el listado de sitios culturales en peligro de extinción por el Fondo del Patrimonio Mundial, debido a los saqueos y la falta de protección del gobierno iraquí. Impotente, el gobierno de Irak pidió al Consejo de Seguridad de la ONU el viernes 6 de marzo, ayuda para conservar todo este patrimonio histórico de la humanidad, atacado impunemente por el EI. Es de señalar que Nimrud está a mitad de camino entre Mosúl, abandonada también a la desesperada por los peshmergas kurdos iraquíes, cuando el EI la atacó a primeros de junio pasado y Erbil, la capital de éstos. Y en ningún momento los guerreros kurdos intentaron contraatacar a estas cuadrillas escoltadas de demoledores del EI. Se ve también que el general James Terry y su expedición estadounidense para la formación del ejército de Irak, que llegó en noviembre de 2.014, van con algún retraso en sus misiones. ¡Qué fácil se motivan, entrenan y combaten los muyahidines de al-Baghdadi! También, el legado cristiano de Mosúl fue blanco, hace meses, de los descerebrados de Allah. Que atacaron las catedrales caldea y ortodoxa siria de Mosul, dos símbolos fundamentales de la herencia cristiana asiria. Y el EISL reemplazó inmediatamente las cruces del exterior de los templos por sus banderas negras con la shahada.

En paralelo y sin solución de continuidad, los alucinados yihadistas se han lanzado también durante el mes de febrero de 2.015 sobre las bibliotecas de Mosúl, la tercera ciudad de Irak (la segunda es Basora, con casi 4 millones de habitantes) y la más importante en poder del EI. Para ellos, para libros ya tienen el Noble Corán. Y los demás textos son creaciones de la mente humana, ajenas a Allah. Primero, fue saqueada la Biblioteca Central de Mosúl, de donde sacaron de los estantes entre 2 mil y 8 mil libros (según las distintas fuentes fidedignas que nos informan) y se los llevaron en una docena de vehículos y camionetas abiertas. En las estanterías principales sólo quedaron textos islámicos. Tras el robo, los yihadistas demolieron con explosivos parte del edificio principal de este templo del saber, como para condenarlo por su actividad e inutilizarlo para ese uso infiel. Luego, asaltaron la biblioteca de la Universidad de Mosúl, donde quemaron centenares de libros profanos al uso (ciencia, filosofía, literatura), delante de sus alumnos, convocados para el aquelarre. También fueron objeto de expolio otras conocidas bibliotecas de la ciudad, como la de la Iglesia Latina o la del Monasterio de los Frailes Dominicos, cuyos libros también fueron retirados sin destruir, en vehículos. Los textos universitarios eran de uso común y estaban sobados, pero los otros escritos rapiñados son de mayor valor y están destinados al mercadeo con compradores internacionales venales. Un responsable de bibliotecas en Mosúl calculó que las pérdidas y los robos afectaron a más de 112 mil libros y manuscritos conservados en ellas.

Todos quieren ser “Estado Islámico”.

Aunque sin tener la unidad operativa de las fuerzas irregulares del EISL en los territorios de Siria e Irak, en otros países del avispero musulmán de Asia del Suroeste y del Magreb han surgido espontáneas y emotivas adhesiones regionales al primer Califato sunní del tercer milenio. Al carecer de unidad de acción militar operativa, se trata de unas “vinculaciones ideológico emotivas”, surgidas del afán de pertenecer a algo más que a una red terrorista difusa y profusa, con mandos lejanos y sin los pies en la tierra árabe inmediata y desértica, como es al-Qaida.

En Libia, desgarrada casi irreversiblemente entre los cientos de tribus locales, regionales y semi nómadas, desparramadas por sus 1.760 mil Km2. de superficie, existen 2 grandes facciones enemigas que se disputaban el favor de aquéllas y que estaban estancadas operativamente. En Tobruk, en la Cirenaica, reside el gobierno libio reconocido por la comunidad internacional y apoyado por Egipto y Arabia Saudí. Y en Trípoli, que la ocupó en agosto de 2.014, está el gobierno “rebelde” de la coalición Amanecer Libio, con fuerte presencia islamista, que niega una y otra vez tener vínculos con al-Qaida, y al que apoyan Qatar y Turquía. Y éste es el humus primigenio, el caldo de cultivo, el terreno abonado donde una y otra vez vemos que aparece y prospera el ponzoñoso virus hediondo y purulento de los yihadistas salafistas: el caos y la fractura sociales.

Así, el miércoles 18 de febrero, el EI apadrinado local ocupó la importante ciudad de Sirte, situada en el golfo de su nombre, entre Trípoli y Bengasi, la capital de la Cirenaica. Sirte es también la ciudad natal de Muammar al-Gaddafi (el Mahdi libio), cuya muerte hace 4 años inició la descomposición y el enfrentamiento total en el país. Para celebrarlo, los yihadistas, que aquí no son bombardeados por la Coalición de los 60 de Obama, realizaron un imponente desfile de triunfo y fuerza. Cientos de yihadistas y simpatizantes realizaron una exhibición de poderío por las calles de la ciudad, donde desfilaron los “batallones” de su infantería y decenas de vehículos ligeros artillados de transporte de muyaidines (tipo, furgoneta ligera abierta), que fueron acompañados y saludados entre vítores y aclamaciones por los habitantes durante su recorrido por la ciudad. El gobierno de Tobruk no reaccionó ante estos hechos y el “rebelde” se limitó a hacer avanzar hacia Sirte, sin otras intenciones, a la “brigada” de Misrata, al noroeste de Sirte. Así, el EI versión libia ha conseguido izar su bandera negra en Sirte, en Derna, un pueblo de pescadores de 50 mil habitantes de la Cirenaica, donde sus milicias tribales juraron ya lealtad a al-Baghdadi, y en otros enclaves menores del este del país, donde comenzaba a aparecer en fuerza.

En Nigeria, los jefes de lucha de Boko Haram suelen ser los jefecillos familiares o tribales, sus arráeces locales. Actúan formando un “enjambre” de pequeñas unidades que actúan simultánea o sucesivamente, coordinadas por un “jefe del combate”. Este carácter primitivo, tribal, “suelto”, hace que entre los jefes regionales existan rivalidades, que impiden una integración vertical de los terroristas. Sus tácticas y técnicas son: toda clase de emboscadas; el hostigamiento a cierta distancia de unidades en marcha y guarniciones; la liquidación de centinelas y pequeñas patrullas; el acoso a las líneas de abastecimiento y comunicación de los militares y las fuerzas locales de autodefensa; los golpes de mano contra pequeñas guarniciones; la captura de rehenes de todas clases con variados objetivos: ejecutarlos, venderlos, incorporarlos a sus filas, obtener el precio de rescate; la ejecución o la mutilación de enemigos o elementos que estorban a sus fines: periodistas, colaboradores de organizaciones extranjeras, autoridades locales, religiosos. Se aprovechan al máximo de su conocimiento de los terrenos, de su alta movilidad, del apoyo de las gentes y de su capacidad natural de lucha. Estas bandas planean siempre su retirada desde las zonas de actuación, porque, aunque son fanáticos y no les importa demasiado morir, no está en sus metas el inmolarse deliberadamente por la causa.

EL MAHDI LOCO DE NIGERIA

Shekau, llamado el Ben Laden negro, es un tipo controvertido a los ojos de los occidentales, incluido su propio nombre, Abu Baker Shekau, porque los suyos le llaman Darul Tawhid. Nació hace unos 40 años en la amplia zona comprendida entre el sur de Níger y el noreste de Nigeria. No se conoce su formación, pero sabe el Corán y habla las lenguas tribales de la zona (kanuri, fula, hausa y árabe) donde la banda terrorista opera. Usa con soltura los resortes de la propaganda y el miedo. Repite los golpes teatrales de Bin Laden (levantar el dedo en señal de amenaza hacia las cámaras, a sus cinevidentes) y monta una igual escenificación (banderas negras, kalashnikovs y coranes) en sus apariciones a los medios enemigos. Una de sus declaraciones estrella la hizo en un vídeo tomado después de matar a 180 personas en 2012: «Disfruto matando a cualquiera que Dios me ordene matar, igual que disfruto matando gallinas y carneros». Se dice que es solitario, introspectivo y cruel. Y es desconfiado hasta con sus propios hombres. Vive protegido por un grupo de fieles allegados, al estilo de Ben Laden, y permanece alejado del grueso del grupo. Siempre, en estos mandos principales más o menos perseguidos, se desarrolla inevitablemente la paranoia, la cual termina alterando sus funciones cognitivas y emocionales. Una de las cuatro esposas de Mohamed Yusuf, ejecutado en una comisaría en 2.009, que fue su antecesor y el fundador de Boko Haram, se ha vuelto a casar con Shekau según la inteligencia nigeriana. Tampoco se conoce quién le financia. No sólo es un misterio para Occidente, sino para muchos de sus conmilitones sectarios. Se le dió por muerto en 2009, 2012 , 2013 y 2.014, pero las informaciones eran incorrectas. Tiene una herida de bala, ya recuperada, en la pierna. Ahora sólo sale al exterior los días nublados, para evitar que lo localicen los drones o los satélites espías. Los EEUU ofrecen $7 millones por la información relevante que conduzca a capturarle.

En un salto cualitativo en sus actividades terroristas, Boko Haram secuestró a mediados de abril de 2.014 a 270 niñas nigerianas de una escuela de Chibok, al noroeste de Nigeria, cuyo paradero es aún ignoto. Estos rebeldes fanatizados se llaman a sí mismos “los discípulos del Profeta para la propagación del Islam y la Yihad”, que expresan “Jama’atu Ahlis-Sunnah Lidda’awati Wal Jihad”. «Boko Haram es una amenaza grave para África y para Europa. Su voluntad es desestabilizar el norte de Nigeria, los países vecinos y toda la región», declaró François Hollande en la reunión de alto nivel, celebrada en París el sábado 17 de mayo de 2.014, con motivo de la escalada terrorista. «Boko Haram ya no es un grupo local, sino que está claramente operando como un brazo de al-Qaida en el centro de África. Sin la ayuda de todos los países del oeste africano nunca podremos vencerle», declaró, a su vez, el presidente nigeriano Goodluck Jonathan. El gobierno nigeriano cuenta con 20 mil soldados, aviones y unidades de inteligencia desplegadas en el noreste del país donde Boko Haram es más activo. Pero, “esas tropas no están preparadas para enfrentarse a un grupo armado de esas características”, indicó el ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague. Nigeria y sus vecinos Camerún, Chad y Níger realizan “patrullas coordinadas” para buscar desaparecidos y rehenes y controlar el tráfico de armas, en el marco de la Comisión de la Cuenca del Lago Chad.

Tres artefactos estallaron en la ciudad de Maiduguri, al noreste de Nigeria, el sábado 7 de marzo de 2.015. Fue el peor ataque a la ciudad realizado por militantes de Boko Haram, que tratan de ocupar la población desde fines de enero. Se confirma que se han producido unos 58 muertos y 139 heridos en las explosiones que conmocionaron la ciudad. Tan cruel como al-Baghdadi, pero más histriónico y colocado que él, Abu Baker Shekau ha aprovechado esta ocasión y los méritos consiguientes, para declararse súbdito del Estado Islámico el domingo día 8 de marzo. ‘Baya’ al califa de los musulmanes, proclamó Shekau en una grabación en árabe. La ‘baya’ es el voto de lealtad y sometimiento a una autoridad religiosa y política islámica. Y varios grupos islamistas, pero menores, de todo el mundo han prestado ya su juramento de lealtad al califa del EI.

ATAQUE VESÁNICO A UN TEMPLO DEL SABER, LA UNIVERSIDAD DE GARISA, PARA MATAR CRISTIANOS

SIN CONDENAS, NI COMENTARIOS DE LOS ULEMAS Y MUFTÍES PIADOSOS…

(CONTINUARÁ)

LA LUCHA CONTRA EL ESTADO ISLÁMICO DE IRAK Y SIRIA I.

La aparición del Estado Islámico ha supuesto un cambio cualitativo en los objetivos, en las posibilidades, en la notoriedad y en la estrategia general y operativa de los yihadistas salafistas del mundo entero. Hasta entonces, la jefatura ideológica de la agrupación terrorista al-Qaida consideraba, establecía y ordenaba a sus grupos propios o de partidarios regionales, unos objetivos puntuales de ataque y destrucción de personas, cosas y lugares. Y la realización de los mismos, aislados e inconexos entre sí, operativa, temporal y localmente, marcaban los límites de la acción y la propaganda terroristas que la organización perseguía. Actuaban, efectivamente, como una red.

Pero sus “nodos” (los centros radiantes locales) eran débiles, sin trascendencia operativa y quedaban demasiado distantes entre sí. Y estaban unidos por “cuerdas”, representando sus potencialidades de comunicación, actuaciones combinadas y apoyo mutuo, que estaban deshilachadas, casi sueltas. El diseño, la funcionalidad y la dirección ausente y remota de esa Red no servían para nada más… Nunca en su historia los seguidores de Ben Laden llegaron a controlar difusamente una extensión suficiente de territorio clave. «Al-Qaida es sólo un movimiento, nosotros somos ya un estado», declaró un orgulloso muyahidín salafista del EISL. La realidad es que el Estado Islámico de Siria y el Levante se extiende difusa e intermitentemente por un territorio del tamaño de España, que va desde Alepo hasta la provincia iraquí de Diyala, al este del país, con el Eufrates como columna vertebral de sus enclaves urbanos.

CON RELOJ DE LUJO, QUE NO SE USABA EN TIEMPOS DE LOS «PÍOS ANCESTROS» DEL ISLAM

La Espada Desenvainada del Islam.

Su nombre es Ibrahim Anwad Ibrahim Ali al-Badri. Pero el tipo está en la línea de los papas y de algunos caudillos político militares del Islam, de cambiarse el nombre al ascender o subirse al cargo. Y así, se ha puesto Abu Baker al-Baghdadi. Que quiere decir, el Padre de Baker, el de Baghdad. Es un nombre vago e impreciso, siguiendo la estructura estrecha y usada en la época de las tribus árabes inflamadas de celo avasallador por el Islam. Por el que solamente se le podría reconocer en casa, a la hora de comer, si no tuviera la merecida fama de “carnicero del Islam”. Nació en una aldea cercana a la ciudad de Samarra, capital provincial al norte de Baghdad, en 1.971. Los primeros testigos señalan que era un hombre pacífico, introvertido y reservado, al que le gustaba leer, visitar la mezquita y jugar al balompié en un campo cercano a casa.

Usaba barba, se tocaba con un gorro blanco y vestía la dishdasha, la túnica iraquí masculina. Hacia los 18 años hizo el servicio militar en el ejército de Saddam Hussein. Realmente, el EISL ha alterado los comportamientos del joven, presentándolo mucho más piadoso y ocupado por los estudios coránicos, que como realmente fue. Parece que cursó estudios islámicos en la Universidad de Baghdad No hay muchos testigos presenciales localizables de su vida y su propia familia ha huido de la ciudad, aterrada de verse relacionada con un elemento semejante. Tras la invasión estadounidense de 2.003 y el inicio de la insurrección sunní contra los colaboracionistas chiíes y las milicias tribales del clérigo al-Sadr, al-Baghdadi participó en los grupos insurrectos de lo que se llamó la “guerra sectaria (2.004-2.007)”.

En el curso de una persecución contra Abu Musab al-Zarkawi, el jefe de Al-Qaida en Irak, al-Baghdadi fue detenido. Los estadounidenses lo clasificaron como un “interno civil”, es decir, vinculado a los insurrectos, pero no participante en sus operaciones. Y lo internaron en Camp Bucca, al sur de Irak, un tiempo impreciso entre 1 y 2 años, como todo el misterio o la añagaza que deliberadamente envuelve a este sujeto. Esta prisión era más cómoda y, sobre todo, más tolerante que la infamante Abu Ghraib, junto a Baghdad. Donde los estadounidenses retenían, cerca de su centro operativo de la capital, a los que más les preocupaban por sus hechos o relaciones con los insurrectos. Observados impasiblemente por sus lenitivos carceleros, los internos de Camp Bucca realizaban contactos entre sí, compartían información, leían el Koran, interpretándolo a su manera radical y sesgada, y recibían arengas yihadistas. Y hacia finales de 2.005 fue liberado.

Ibrahim Anwad entró a formar parte de al-Qaida en Irak, donde destacó en poco tiempo por sus capacidades organizativas. Pero, el 7 de junio de 2.006 al-Zarkawi murió en un ataque aéreo conjunto de la aviación de EEUU e Irak, junto a Bakuba, a unos 65 kilómetros al norte de Bagdadi, donde también murieron 7 ayudantes del jefe terrorista. En pocos meses, Ibahim Anwad se hizo con el control de la organización en Irak. Para 2.007, Abu Baker, integrando también a otros grupúsculos yihadistas en al-Qaida, asumió el mando conductor del nuevo Estado Islámico de Irak, en cuyo nombre imprimía sus estilo, capacidad e intención. Fueron tiempos difíciles, menguados y ocultos para el grupo. Los estadounidenses estaban en Irak; su estrategia antiterrorista de dispersión y aislamiento de los grupúsculos rebeldes activos, apoyada en el terreno en disputa en las fuerzas de autodefensa tribales, el llamado Sahwa o “resurgir sunní” (sunni dawn), funcionaba desde 2.007, de la mano del general David Petraeus; y los sunníes habían abandonado su política de no participar en la vida pública iraquí, dominada y sin oposición legal hasta entonces por la mayoría chií.

Perseguido implacablemente por sus amenazados enemigos de casa y de allende los mares, Abu Baker se desliza con frecuencia por la inmensa zona desértica de Siria (su desierto oriental) e Irak (la fronteriza y desértica provincia de Anbar), deteniéndose en las cercanías de las ciudades ocupadas por el EISI. Los terroristas emplean pequeños grupos dispersos y camuflados o enmascarados de vehículos, que viajan entremezclándose con el tránsito habitual de la zona. Que discurre pegado al curso del Eufrates, por las carreteras y los caminos adyacentes del desierto. Se han realizado varios intentos de eliminación física del califa, empleando los vehículos aéreos no tripulados o mediante incursiones puntuales a cargo de una sección reforzada de tropas de élites, con sus misiones de ataque, apoyo y aislamiento. Las acciones se aprobaban tras detectarse su probable presencia, gracias a chivatazos u operaciones de inteligencia. Pero, hasta ahora, sólo han llevado a causar bajas a sus oficiales de escolta o a sus correligionarios allegados, sin alcanzar al caudillo escurridizo.

A las distancias cortas, el Califa, orgulloso, reservado y despiadado, se muestra, según informaciones de testigos, déspota y aún avasallador, en el trato con terceros ajenos a sus círculos íntimos. A diferencia del anterior jefe de “al-Qaida en Irak”, Abu Baker cuida mucho su imagen personal y no permite su toma por los medios. Sus imágenes más extensas y fidedignas datan de su proclamación en Mosúl del Califato islamista. Sin embargo, las primeras fotos policiales de Ibrahim Anwad al-Badri lo muestran con barba discontinua y descuidada y algo regordete para un hombre en los “ta y tantos años” de su vida.

La Estructura del Califato.

La Administración creada por al-Baghdadi es digna de mejores destinos. Y es una pruebas de sus capacidades organizativas de dirigente político religioso del Islam. La cúpula ejecutiva de al-Imarah la forman el Califa, sus dos delegados en Iraq y Siria y el gabinete o consejo, integrado por 7 asesores. Al-Imarah quiere decir emirato o principado musulmán. Existe un órgano legislativo para asuntos militares y religiosos denominado el Consejo de la Shura, que depende de la gobernanza de al-Imarah, es decir, de sus tres mandos principales y del gabinete. Cada delegado nacional cuenta con 12 gobernadores regionales, atribuidos a poblaciones importantes o claves o a zonas determinadas de cada país citado. También, cada delegado tiene 8 secretarías u oficinas, dedicadas específicamente a las tareas o ministerios más importantes.

Así, están: Asistencia de los combatientes, para el apoyo a los muyahidines foráneos. Finanzas, que controla la venta de petróleo y derivados, rehenes y objetos confiscados y compra armas y pertrechos. Inteligencia, que recolecta información, elabora inteligencia y la distribuye a los distintos interesados. Legalidad, que se encarga de los asuntos legales, de las sentencias y del reclutamiento de muyahidines y simpatizantes. Liderazgo, que redacta las leyes y normas y establece la estrategia política. Medios, que los regula y realiza la propaganda de todo tipo. Militar, del que depende la coordinación de la defensa y extensión armada del califato. Seguridad, que lleva a cabo la vigilancia interna y ejecuta las sentencias de muerte, actuando como una especie de comisariado político o policía religiosa.

Y, ¿con cuántos guerrilleros cuenta el EISL? La CIA valoró hace unos meses que contaba con algo más de 30 mil muyahidines, de los cuales un quinto serían extranjeros. Es la fuente más seria y capacitada para realizar una estimación tan difícil. Algunos han sido pulverizados por la aviación de la Coalición; otros, pocos, de los aventureros foráneos, alucinados y embrutecidos, han regresado a sus países para hacer allí la yihad; y algunos miles habrán incrementado sus filas desde el verano a acá. En la peor de las posibilidades para la libertad y las personas, las fuerzas del EI no superarían los 45 mil armados útiles. Y de ellos unos 8 u 9 mil son extranjeros, catequizados en sus lugares de origen y mesmerizados desde lejos por los hechos y la propaganda del EI.

Yihadistas en Siria.

La profunda crisis de la sociedad civil siria y el desgobierno producidos por una guerra civil “in crescendo”, que ya se prolonga por 4 años, causando unos 200 mil muertos, han permitido a los grupos yihadistas del Próximo Oriente asentarse en Siria. Sus zonas de refugio y sus áreas de influencia no son individualmente grandes, ni continuas. Ellas están más bien desperdigadas y cercanas entre sí. Y ninguna de ellas resistiría un acoso militar serio. Las zonas ocupadas forman como “manchas” amorfas y fluentes en evolución, de las que se repliegan si la presión militar enemiga es fuerte y continua. Para instalarse en posiciones alternativas lo más cercanas posible, que les permitan mantener una mínima conexión operativa con las otras posiciones regionales.

En Siria han proliferado los “conjuntos de partidarios” o bandas de al-Qaida. Las razones de que no se hayan articulado en un único grupo terrorista sirio son varias. Una es la lejanía y la falta de control y ascendencia del “central core” de al-Qaida. Ésta es la cruz de esa descentralización operativa de la que suele presumir la Red y con la que amenaza alcanzar a sus enemigos por medio planeta. Los partidos comunistas, especialistas comprobados en la toma del poder, siempre exhibieron una unidad ideológica, operativa y militar monolítica, propia de monjes guerreros entusiasmados, en sus luchas llamadas de “liberación nacional” por tres continentes. Otra razón es que estos “hermanos separados” se odian entre sí. El igualitarismo, derivado de la fraternidad en las doctrinas salafistas sunníes, origina pronto entre los “iguales”, una infección purulenta y contagiosa de envidia, desafecto y rencor. Y viceversa, la existencia de una jerarquía capaz, justa, respetada y aceptada en una organización, favorece la emulación y el ascenso de muchos de los más capaces. Una razón que pesa es también la ambición, la osadía, la agresividad desbordante y la carencia de escrúpulos de sus jefes de armas y sheiks locales. Su primer enemigo acérrimo no es el ejército, ni el ESL o las milicias de autodefensa de kurdos, alauitas, cristianos o drusos, según las regiones. Sus más odiados y temidos enemigos son los mandos de los otros grupos yihadistas de Siria. Porque son los más afines, con los que rivalizan por el mando, con los que tendrían que competir por la dirección del yihadismo en el país.

Tocando ya las estrategias de los 2 grupos yihadistas de Siria, el Frente al-Nusrah para la Liberación de los Pueblos de Oriente busca sólo establecer un “emirato islámico radical” en Siria. El EISIL, nacido en las luchas de guerrillas de Irak después del 2.003, quiere crear un califato salafista más extenso y permanente. E instalarlo, de momento, en Siria e Irak. Aunque ya ha hecho ataques de castigo a los chiítas libaneses, en respuesta al apoyo de Hezbolá a al-Assad. El primero responde y va en paralelo a la estrategia de al-Qaida de favorecer la creación y el funcionamiento de “núcleos delegados” nacionales o regionales. Que desde su lejanía física y con la laxitud estructural de la Red, puedan ser controlados por ella, en cuanto a órdenes, estrategias y operaciones y el uso de la “marca al-Qaida”. Pero, el EISIL busca una independencia funcional y, quizás también ideológica, con el “central core” de la Red. Ya que el Estado Islámico actuaría como un “mando conductor operativo” en una zona supranacional, que podría incluir a todo el suroeste de Asia. Así, una jefatura superior, administradora y ausente le sobra al EISIL.

Ayman al-Zawahiri confirmó en 2.013 la vinculación del Frente Al Nusrah de Abu Mohammed al-Golani con al-Qaida y negó toda relación con el EISIL. Y tuvo que intervenir en varias ocasiones para desautorizar a al-Baghdadi. «El EISIL debe ser abolido, mientras que el Estado Islámico de Irak debe seguir funcionando», declaró rotundo al-Zawahiri en noviembre de 2013. «Al-Baghdadi cometió un error al establecer el EISIL sin pedirnos permiso o informarnos», y, continuó, el sirio al-Golani también «se ha equivocado al anunciar su rechazo del EISIL, sin nuestro permiso». Al-Zawahiri ordenó entonces que el Estado Islámico de Irak circunscriba sus operaciones a aquel país, mientras que el Frente al-Nusrah sea «una rama independiente de al-Qaida que informa ante el mando general (una especie de delegado regional)». Además, recriminó a ambos “grupos hermanos” por sus actos de violencia contra otros musulmanes. En respuesta, y pese a que el grupo original “al-Qaida en Irak” de Musab al-Zarkawi sí había jurado fidelidad al-Zawahiri, al-Baghdadi se declaró en rebeldía hacia él. Produciéndose una importante crisis de liderazgo en la Red, que intentaron reparar alejándose de al-Baghdadi. Esto debilitó la lucha contra al-Assad, a medida que los grupos yihadistas se extendían en Siria y el ejército se concentraba hacia las grandes poblaciones. Y durante los enfrentamientos de primeros de 2.014 entre los rebeldes, al-Golani ofreció a una mediación a los grupos, que no fructificó, para dar prioridad a plantar cara contra al-Assad. Por esta época se consumó la ruptura entre los 2 grupos yihadistas, tras una serie de conversaciones de acercamiento entre delegados de ambas ramas, celebradas en el Kurdistán sirio. En una de ellas Abu Baker se presentó formando parte del grupo negociador, pero sin llegar a desvelar su identidad a sus interlocutores del Frente al-Nusrah.

Contradicciones del EISL.

Como no tienen arraigo suficiente entre la población iraquí o siria, el abandonar sus posiciones temporales no les supone dejar desamparados a sus habitantes frente al enemigo armado. Los habitantes de las áreas ocupadas no están ganados para la guerra santa. Esos pobladores son atemorizados, amenazados y, al menos, neutralizados, para que den cobijo, manutención y apoyo a las bandas yihadistas y no las estorben, ni importunen en sus actividades. Sólo los que cooperaron con los “enemigos de la Yihad” pueden estar en peligro ante ellas. Cuando ocupan una población, sobre todo en la periferia del Estado Islámico, los yihadistas siempre preparan sus vías de evacuación hacia las afueras de ella, y de retirada, desde éstas a los puntos de encuentro establecidos cercanos. Para desde ellos dirigirse a posiciones de recibimiento y/o de ocupación regionales.

Cuando son liberados de la presencia yihadista, muchos habitantes, especialmente en los pueblos pequeños, procuran huir temporalmente y refugiarse en las poblaciones cercanas mayores. La razón es que al despotismo imperioso, desconsiderado y percutiente de los yihadistas, se unen los fuegos pesados de sus enemigos, empleados durante la captura de la población. Tanto los militares como los grupos rebeldes mayores (fundamentalmente los peshmergas) prefieren evitar sus bajas y apresurar el desalojo de los yihadistas, usando la aviación y la artillería, si disponen de ella. Incluso, los cohetes de vuelo libre y carga hueca anticarros RPG-7V (una artillería de los pobres) lanzados en salvas dobles o triples, causan un efecto demoledor en los edificios de mampostería o de adobe. Esto ya serviría para hacer replegarse hacia el interior a las fuerzas yihadistas de seguridad de sus posiciones adelantadas, situadas en los límites de la población o en puntos adyacentes. Y ya por fin, los militares sirios suelen retirarse en poco tiempo, para realizar otras misiones de ataque; de ahí, el carácter continuo, fluido y hasta reversible de las operaciones. Entonces, pueden regresar los yihadistas y depurar responsabilidades. Por eso, muchos civiles piensan: “una vez y no más”.

La decisión, la agresividad y el desprecio a la muerte de los yihadistas les ha dado ventajas militares sobre los opositores laicos rebeldes. Y su actividad y protagonismo es creciente en el panorama de la oposición militar siria. En varias provincias sirias, como Raqqa o Deir al Zor, han desplazado al Ejército Libre de Siria y se han “asentado” como la única fuerza operativa rebelde. En diciembre de 2013, el Estado Islámico de Iraq y Siria asaltó la sede del Consejo Supremo Militar de la oposición política moderada laica, en la fronteriza ciudad turca de Bab al Hawa y saqueó los arsenales y depósitos. Y los combates entre rebeldes han sido continuos en las regiones montañosas kurdas durante 2.014. Todo ello llevó a los EEUU y Gran Bretaña a suspender progresivamente toda clase de ayuda militar a los rebeldes sirios. Por miedo a que parte de los medios y suministros proporcionados y de los refuerzos al ELS, en forma de comandos sunníes entrenados en Jordania, lleven al encumbramiento de los enemigos de Occidente.

Al-Baghdadi estableció inmediatamente la Sharia, como ley civil y penal del califato. Inmediatamente, todas las mujeres, incluso los maniquíes de las tiendas, fueron obligadas a cubrirse sus rostros, para no tentar a los hombres con sugerencias pecaminosas. Sus tribunales islámicos aplican la pena de muerte a diferentes prácticas consideradas criminales, como la violación de mujeres musulmanas, la homosexualidad, el adulterios y la blasfemia y en algunos casos de robos. Los infieles o herejes (cristianos, yazidíes, chiíes, mandeos, etc.) que no se convierten al Islam sunní (a los cristianos se pensó al principio hacerles pagar alguna exacción para el EISL), son perseguidos violentamente. Así, sucesivamente, sus casas son marcadas, sus bienes, incautados, sus mujeres, violadas y sus niños, asesinados. Los perseguidos sufren ejecuciones sumarias y son tomados como rehenes, para recaudar rescates. Se han denunciado decapitaciones de personas que se niegan a la conversión, incluyendo a mujeres y niños, y la exposición de sus cadáveres en las plazas públicas. Esto desencadenó un genocidio religioso especialmente en las áreas iraquíes del encanallado califato, que ha provocado una huida masivo de personas de las minorías hacia los países vecinos, Turquía, Jordania y El Líbano, generando un grave problema de refugiados en ellos.

En su afán por conseguir la adhesión de nuevos seguidores, el EISL mira a Occidente. Sus objetivos preferentes son los jóvenes ilusionados, desmotivados anímica e ideológicamente, no educados en las virtudes de la civilización europea. Y mimados y sobrealimentados en nuestros países mercantilistas y materialistas, que han convertido todos los deseos en necesidades a satisfacer por los mercados. Así, el EISL difundió a fines de mayo de 2.914 la primera edición de un semanario en inglés, el «Islamic State Report» (Informe del Estado Islámico) y un vídeo en alemán, pero subtitulado en inglés. En éste un yihadista occidental, alaba a Baghdadi, el líder del EISL, anuncia como «buenas nuevas… el regreso de la Sharia y el Estado Islámico» y pide abiertamente a sus simpatizantes que acudan, «y se unan a las filas» del EISL. El semanario «Islamic State Report» pretende dar una idea del creciente grado de institucionalización que está adquiriendo el Estado Islámico en sus posiciones. La publicación recoge una entrevista con el responsable de la formación de los nuevos clérigos de ese territorio, el jeque Abu Hawraa al-Jazaairi. Que indica que ya han educado a decenas de ellos en un nuevo centro educacional y que han prohibido la presencia en las mezquitas de aquellos que no cursen en él. La revista «Islamic State Report» publicó hace meses un reportaje irónico y sensacionalista: «De patrulla con la Oficina de Protección al Consumidor». Y Abu Salih al-Ansari, el responsable de la unidad especializada en comprobar que no se vendan alimentos en mal estado, o que no se ajusten a las directrices islamistas del ISIS, avisa que se ha habilitado un teléfono para atender las quejas del público… Continuamente se dan imágenes en las redes sociales de la vida diaria en el califato y se difunden vídeos con ejecuciones de rehenes, como respuesta a lo que ellos consideran las agresiones de los cruzados. También, el EI hace llamadas a sus simpatizantes por el mundo para perpetrar acciones individuales y aisladas en la retaguardia enemiga. A raíz de la ofensiva aérea de la Coalición, hicieron un llamamiento para atentar contra la vida de ciudadanos de los países que forman parte de ella. Se calcula que en marzo de 2.015 ya hay en Twitter más de 40 mil cuentas operativas de yihadistas, con afanes propagandísticos y proselitistas.

(CONTINUARÁ)

La Defensa Flexible y Móvil de las “Posiciones Ideológicas” II.

(CONTINUACIÓN)

Los Vínculos humanos crean y fortalecen las Naciones.

Las relaciones internas de los grupos humanos se caracterizan por incorporar a ellas ciertos ritos, preceptos, actitudes y prohibiciones. Su asunción y su expresión repetitiva forma parte de la inculturación, la afirmación y la cohesión sociales de esos “grupos”. Siempre existirá un “código de costumbres y honor”, no necesariamente escrito, aunque será claro y definido en sus términos. Que establece al individuo ciertos derechos y exige de él ciertos deberes sociales, hacia la familia, los amigos y otros grupos humanos superiores. En toda sociedad existen unos “valores protectores”. Éstos podrían ser la hospitalidad, la lealtad, la amistad, la justicia de ultrajes y daños, un culto divino, el honor individual y colectivo. Cada uno de ellos protege y engrandece en alguna medida al “conjunto” humano”. Las relaciones interpersonales, en los ámbitos de la familia, el grupo y la región, se proyectan por la oportunidad, la cercanía, el intercambio de bienes y las relaciones. Y se arraigan y afirman con la lealtad, el respeto a las normas aceptadas y el tiempo de trato. Siempre un exceso de reglamentación, buscando el aseguramiento de las responsabilidades objetivas y la eliminación de los “errores e incertidumbres”, termina siendo dañino para todas las “agrupaciones”. Porque son los “antónimos ideológicos” de las responsabilidades sociales compartidas. La “plétora indebida” de reglas super elaboradas y ultra racionales enerva y debilita el sentido de la responsabilidad y el coraje moral (necesario para asumirla y ejercerla) individuales. Y los reflejos y las actitudes de responsabilidad colectiva se diluyen y se pierden.

Sus verdaderos “motor y combustible” serán la “ilusión razonable, adecuada, oportuna y alcanzable” y el “entusiasmo” de esas sociedades. Sin ilusión y entusiasmo no se pueden emprender ni realizar con consistencia empresas humanas de provecho. El entusiasmo es una fuerza del espíritu, iluminada por la ilusión razonable. Que vence a la “entropía moral e ideológica” generada inevitablemente con el tiempo en las sociedades. Esta entropía social es el conjunto del decaimiento y la molicie síquicos y espirituales. Que son generados por la desilusión y el desencanto personales y colectivos de los miembros del grupo.

De las crisis sociales sólo se puede salir fortaleciéndose en los valores y virtudes. Los valores y virtudes reconocidos, retomados y reafirmados son los que pueden dar la fuerza y la ilusión para superar los tiempos de decadencia o de peligro. Muchas veces estas denominaciones se aplican indistintamente. Aquéllas son las “bondades y cualidades” humanas de referencia, permanentemente apreciadas y valoradas por las sociedades humanas. Las virtudes son muy estables en el tiempo. Los valores son las “cualidades y bondades” humanas, estimadas de forma temporal y/o local por algunas sociedades. Y, principalmente, en virtud de su idiosincrasia, condiciones de vida y presiones recibidas desde el exterior. Los valores culturales y sociales suelen ir evolucionando con las contingencias, los desplazamientos y las fortunas de las sociedades humanas.

Las virtudes son aportadas principalmente por las religiones elaboradas, y por los discursos de Cicerón y los Diálogos de Platón, dentro de nuestra extensa ideología occidental. Citamos sólo algunas, que están embebidas y asumidas en el alma humana:

Aprecio de la familia, el grupo social, la amistad y los forasteros amables y curiosos que llegan a nuestro entorno. Es el entorno vital que nos sustenta, el “humus social” fértil e imprescindible. Necesidad de punición de las conductas que se aparten suficientemente de las normas sociales. Para evitar la venganza libre, excesiva o desordenada, disuadir a los posibles contraventores, satisfacer en justicia las injurias y los daños, ponderando los daños y sus castigos y reformar las conductas erradas. Cuando esta “virtud” es complaciente o muy deficiente, se abre el camino a la injuria personal o colectiva y a la necesidad imperiosa y vital de tomar venganza. Venganza que, por tender a los máximos de von Clausewitz y estar alimentada por la injusticia y la cólera, se apoyará y seguirá la ley del talión. Aprecio del respeto y del culto a la divinidad, como reconocimiento y veneración del Ser Necesario que nos crea, nos sostiene y, en algunos casos, nos ayuda directamente. Y que se concreta según la ideología y el ambiente social vividos.

Necesidad de la educación, como marchamo del buen hacer y de la ciudadanía sociales. Y de la formación como conjunto de los conocimientos y habilidades profesionales, necesarios para el servicio a la familia y a la sociedad, con el ejercicio de un medio de vida digno y suficiente. Valoración de los distintos deberes a cumplir como contrapartida necesaria, vital y social, de los varios derechos a recibir. Valoración de la sobriedad, el esfuerzo, el ahorro, el compromiso, el estudio o formación y el trabajo como factores necesarios para la consecución progresiva y justa de los objetivos personales y colectivos.

No olvidemos la función esencial de “mando, gestión, impulso y ejemplo” de los dirigentes sociales de todo tipo, presentes en los hogares las escuelas, las iglesias, los partidos políticos, los cuarteles, los sindicatos, los centros de trabajo, las asociaciones en general, etc. Éstos son los núcleos de la actividad colectiva de la sociedad, donde se crean los “vínculos humanos” recíprocos de la sociedad superior. Donde se asentarán y florecerán después “la ilusión y el entusiasmo” imprescindibles. En la decadencia, aquéllos deben acentuar más el ejemplo. Porque, los valores y las virtudes no pueden verse como algo artificial y remoto, sin conexión real con un código práctico y vivido. Y no son aceptables como imposiciones de “normas y reglamentos fríos”, dictados desde una “supuesta cúspide moral e intelectual” de la sociedad. Los jefes y mandos son los “ejemplos vivos de la sociedad” y de su “discurso práctico” harán sus lecturas todos sus miembros.

La Voluntad de Defensa como factor de la Estrategia Nacional.

La voluntad de defensa de una nación es su capacidad para propiciar, crear, desarrollar y mantener unas fuerzas de defensa, que cuenten con el apoyo necesario de la economía del país y de la diplomacia del estado. La voluntad de defensa es una expresión de la voluntad de ser y de la capacidad vital, incluso biológica, de una sociedad. Como tal expresión, será sana, normal y suficiente, cuando las fuerzas de defensa y el apoyo diplomático y de la economía nacional que se les brinde a aquéllas, sean proporcionales y adecuadas a los objetivos políticos de la sociedad. Y también, a las posibles amenazas que soporte, tanto desde el interior de su territorio como desde el exterior, bien de su región geopolítica como de otras. Esta capacidad vital y su actuación en los diferentes casos brotan de una moral nacional correcta.

La voluntad de defensa se plasma normalmente en las fuerzas armadas, en su calidad de instrumentos específicos de la función de defensa. Las fuerzas armadas constan de unos medios humanos, de unos medios intelectuales y anímicos y de unos medios materiales. Imbricando todo y proporcionándolo, está el apoyo de la sociedad. En una sociedad moderna, la cadena de transmisión de la voluntad popular a las fuerzas armadas, pasa por una serie de engranajes sociológicos intermedios de autoridades e instituciones. En ellos se va cristalizando y cumpliendo la voluntad popular, con todos los matices, errores y desviaciones, que se derivan del grado de imperfección del sistema institucional de la sociedad y de determinadas autoridades.

Esto implica que el ataque militar directo a la población civil, no debilita la voluntad de defensa ya concretada en las fuerzas armadas. O sea, la acción militar sobre la voluntad de defensa del enemigo debe realizarse sobre lo que es expresión de ella, sus fuerzas armadas, y no primeramente sobre la fuente de la misma. El primer objetivo serían las fuerzas armadas enemigas. Luego estarían los órganos de gobierno, sus objetivos políticos, sus planes y sus alianzas y las industrias de guerra y auxiliares. Por último estaría la población civil enemiga. La población civil, sin organización independiente, dominada por el aparato ideológico e institucional del estado, es capaz de soportar y asimilar golpes militares o bloqueos duraderos. Ahí tenemos los bombardeos históricos durante años de Alemania y del Vietnam del Norte. Y el caso de Irak, sometido a una especie de guerra de sitio, tras la primera Guerra del Golfo de 1991. Sin reaccionar por ello el pueblo contra la institución política y sin que se altere sustancialmente la expresión nacional de la voluntad de defensa, alcanzada previamente. El caso más radical sería el de una guerra nuclear, en la que, con grandes pérdidas civiles iniciales, unas fuerzas armadas relativamente intactas por su despliegue y protección y bien dotadas, podrían prolongar la defensa e incluso vencer.

Esto nos permite definir al tiempo como el medio en el que actúa la voluntad de defensa, cuyo factor eficaz es la moral nacional. En efecto, la voluntad de defensa se construye en el tiempo. Y para demolerla es necesario actuar sobre ella durante un tiempo. Ésta es la forma de actuar de la insurrección, la guerra prolongada dirigida a la fuente de aquélla, el pueblo, atacando su moral nacional. La moral nacional es la convicción colectiva de estar viviendo y siguiendo las corrientes históricas correctas de paz, progreso, servicio y justicia. Dicha certeza debe ser asumida por la sociedad como un destino propio y más o menos claro de realizar. La falta de cualquiera de las características anteriores o su perversión, puede deteriorar la calidad de dicha moral nacional, que no debe pretender alumbrar un mesianismo. Pero, sin ilusión y entusiasmo no se pueden emprender ni realizar empresas personales o colectivas de provecho. El entusiasmo es una fuerza del espíritu, que está orientada e iluminada por una “ilusión razonable”. Esta fuerza espiritual vence a la “entropía moral e ideológica”, que se genera inevitablemente en las sociedades,.

Cuando los dirigentes, a su vez, toman conciencia de estar sirviendo a la corriente social justa, que su pueblo desea y pide, se establece entre ambos una comunión moral, que armoniza y potencia los sentimientos nacionales y sociales implicados. Este proceso es el origen y el creador de la moral nacional de cualquier sociedad y está a otro nivel cualitativo de los intereses puramente partidistas, étnicos y de grupos. Se establece una creación ideológica desde el pueblo y hacia el pueblo, cuya razón es que sea a favor del pueblo. En este proceso se pueden generar también desviaciones y aún aberraciones históricas. El proceso de creación de la moral nacional será positivo cuando los dirigentes actúen colectivamente con honradez e inspiren “caminos” correctos, dentro de las posibles líneas de acción, bastante generales y aún ambiguas, que resuenan desde las masas populares. Las élites son las adelantadas de los pensamientos e inquietudes de los ciudadanos, elaborándolos conceptualmente y plasmándolos en posibilidades y vías a recorrer. Esto implica y demanda un cierto dirigismo ideológico por parte del sector dirigente, pero que es su función principal. Pero los órganos naturales de formación y de transmisión de la moral nacional están muy lejos de las oficinas de propaganda oficiales. La razón es que ellos son también los núcleos de la actividad colectiva de la sociedad y de sus dirigentes naturales e institucionales. Es decir, lo son los hogares las escuelas, las iglesias, los partidos políticos, los sindicatos, los centros de trabajo, las asociaciones en general, etc. Es en el día a día de los hombres viviendo en comunidad, donde se fragua y se practica lo que queremos y vamos a ser como sociedad viva.

El Mecanismo del Flujo y Reflujo de las Civilizaciones.

Las rutas comerciales, los contactos habituales entre ambas civilizaciones son sus auténticas líneas de aprovisionamientos y comunicaciones exteriores. Y, cuando estas arterias son descuidadas en la periferia de la zona de influencia de una civilización, los expertos civiles, religiosos y militares de la otra acuden a repararla, ocuparla y vitalizarla. La “aspiración” absorbente, creada por la decadencia de la otra, creada por su “vacío existencial”, atrae una corriente ajena de ideas, métodos, palabras, inventos y estilos. Aparecen primero en la zona debilitada y permeable ajena, los viajeros, agentes comerciales y secretos, representaciones culturales, misioneros, profesores y diplomáticos. Así, muchas veces la actuación militar no es más que la confirmación política de una superioridad existente y manifiesta, que emerge y aflora irresistible desde muchos otros campos de la actividad humana. Y las ganancias territoriales se consolidan con la llegada de los funcionarios y administradores y las profesiones de crecimiento y desarrollo, arquitectos, ingenieros, agrimensores, artistas y un enjambre de buscavidas, arribistas y aventureros. De este flujo humano, especialmente de los últimos citados, porque su futuro inmediato es una página por escribir, surgen siempre personajes decisivos para la nueva implantación.

En los siglos XV y XVI España estaba en ebullición vital. Ocurría a la vista un amplio fenómeno social y étnico, de difícil contención por ello. Por una “suerte privilegiada” de circunstancias históricas y sociales, conjuntadas con el Destino o la Providencia, como se prefiera, avanzábamos a “hombros de gigantes” Se había completado la unidad política y pronto le seguiría la religiosa, y nuestros impulsos creativos nacionales alcanzaban a Europa y América. Aquel fenómeno va a crear, primero, una succión y, luego, una absorción inevitables de las fuerzas sociales periféricas y limítrofes, integrándolas en España. Todos quieren ser de la nación en auge, todos quieren participar del éxito y la prosperidad relativa. A todos les animan los triunfos y las energías de España y nadie quiere ser extraño o estar al margen de este proceso vital nacional. Aunque, paradójica y lamentablemente, su propia “actitud” de colaborar y participar, provoque en algunos, también y siempre españoles, “resentimiento y envidia”, que son ocultados de momento. Y el idioma integrador, portador y transmisor de todos los afanes espirituales y materiales de aquella nación en marcha era el Español, no los viceidiomas periféricos regionales.

Se podría pensar entonces que la sociedad y su civilización estabilizadas serían el culmen y el desideratum en su desarrollo. Ya que así serían seguras, beneficiosas y atractivas. Pues, no. Para una civilización, la penuria de desarrollo, la languidez en su esfuerzo vital es un signo ya de decadencia. Si no fluye, se adapta, emprende y avanza, se irá estancando, perdiendo la pervivencia y pudriendo. Tal como le ocurriría a una corriente fresca de agua, cuyo discurrir quedase represado. Esto ocurre en períodos medidos en muchos años, que escapan a la percepción del hombre efímero.

Los hechos observables que definen la decadencia temporal de una civilización cuajada son: la energía vital nacional, que alimenta la “moral nacional” y una sana “voluntad de defensa”, se disipa; las artes y las letras se vuelven formalistas y estériles; los emplazamientos, colonias o socios periféricos se abandonan y la política exterior se vuelve cobarde, delicada, balbuceante y precavida. Este retroceso de una civilización crea un vacío existencial, que atrae y da impulso externamente a la otra vecina. Formando un “vaivén natural cósmico”, porque la Naturaleza reniega y huye de los “vacíos”.

Se está dando en España un fenómeno social disolvente. Varias Comunidades Autónomas desean buscar un futuro social separadas de España. Y en un grado final incompatible con cualquier clase de “unidad nacional” de los estados desarrollados. Los separatismos funcionan por sentimientos, no tanto por razones más o menos evidentes. Por eso tienen que exacerbar y hacer proliferar sus símbolos: un idioma más o menos rico, himnos, banderines pintorescos, nombres de muertos, de hazañas personales o de batallas perdidas, actos colectivos enardecedores. Por eso coaccionan, cuando no atacan o hieren, a los que no piensan como ellos. Sus pequeños triunfos van alimentando todo el ciclo expansivo de su exclusión de la nación española. Sus ideas van siendo asumidas por un número creciente de personas en su comunidad. Desde el que se alegra o sonríe suavemente con una acción separatista. Pasando por las múltiples variedades de la colaboración con ellos, con dinero, influencias, enseñanza, cobijo y sostén, etc. Llegando hasta los activistas más militantes, tanto los políticos como los de acción social o revolucionaria. No es necesario que sean muchos, pero sí muy activos, para que triunfen. Porque el 70% que forma la masa social políticamente inerte, laboriosa y silente, será arrastrado por ellos, con tal de que alcancen un 15% de la población a segregar. Los partidos comunistas nos han dado antaño abundantes ejemplos de la eficacia política rapaz de un colectivo corto, militante, disciplinado, entrenado y motivado.

Y, también, hay una gran esperanza. La actividad humana útil y creadora reside en el cumplimiento por todos los miembros de un colectivo de los quehaceres cotidianos, con constancia, esfuerzo y aprecio. Esa “actitud y actuación permanente” de muchos hombres orientados en un sentido y dirección, es capaz de regenerar, levantar y animar a cualquier grupo enclenque o enfermo. Es la levadura del espíritu que panifica la masa amorfa desorientada. No olvidemos el axioma: “El hombre pone el esfuerzo y la Providencia o el Destino pone la Fuerza”. Y, recordemos también que Dios no ama al perezoso. No hay nada más, ni nada menos…

Rusia, Ucrania y Occidente…II

(FINAL)

La libertad de acción que tiene Rusia es pequeña. Los rivales y sus partidarios son asustadizos y timoratos y las acciones bruscas y radicales les asustan mucho. Entonces, Rusia actúa por pequeños envites, plasmados en pasos cortos y sucesivos, que siempre consolidan. Sus planes operativos son sencillos y flexibles. Y contemplan las alternativas posibles o perjudiciales en su desarrollo. Rusia mantiene siempre la iniciativa y una actividad suficiente, sin alharacas, dirigida a la realización de sus planes. Tras la caída de Yanukovich y la entrada en las catacumbas de sus correligionarios del Partido de las Regiones de Ucrania, tras acusar a su jefe de “traidor a la Patria”, las fuerzas rusas se movieron con rapidez y precisión. Procedían de sus cuarteles de Sebastopol, donde tienen su base las 388 naves de todo tipo que integran la Flota Rusa del Mar Negro y las unidades de apoyo de paracaidistas e infantería de marina. Y se encargaron de neutralizar a las fuerzas militares y policiales ucranianas de Crimea, aislándolas en sus vivaques y cuarteles. Pronto se les sumaron fuerzas motorizadas transportadas sucesivamente por barco desde Kerch, en Rusia. Hoy, en total, hay unos 30 mil soldados rusos desplegados en Crimea, ocupando todas las posiciones defensivas sensibles de la península. Cuando se observa a un centinela aislado ruso, sin mandos muy cercanos, abrir fuego automático con su fusil sobre las cabezas de los militares ucranianos que pretendían abandonar su “jaula de oro”, confirmándoles así su “stoi” y frenándolos definitivamente, se puede deducir que aquél soldado tiene órdenes claras, simples y terminantes. Y que se siente respaldado por su mando directo. Ejemplos de lo contrario pululan por otras latitudes. A continuación, pero sin solución de continuidad, los rusos aislaron por tierra a Crimea, controlando el istmo que la une con Rusia. Crimea quedaba “protegida” de interferencias de cualquier clase para decidir en refrendo su “futuro”. Estimamos que, al menos, desde el mes de noviembre los rusos estaban elaborando y ensayando parcialmente un plan operativo para la defensa de su base de Sebastopol y sus variantes. Las maniobras rusas se cumplieron a cabalidad, con un plan horario (schedule, timetable) respetado y sin derramamientos de sangre reseñables.

El enemigo de los rusos, aquí englobamos a todos, actúa con un retraso operativo en relación a las acciones rusas. Y los efectos de sus movimientos, consultas y amenazas no interfieren, ni disuaden decisivamente las operaciones rusas. Su enemigo realiza más o menos coordinada e inevitablemente aquellos. Y cree o quiere aparentar que mantiene la iniciativa. Esta “actividad enemiga” no preocupa excesivamente a los mandos operativos o estratégicos rusos. Porque su resultado práctico no es ni apropiado, ni convergente con la rusa, para disuadirla o contrarrestarla. La actuación enemiga diplomática y militar (ucraniana) no es fundamental para los planes rusos. Y, por otra parte, si no existieran reveses y sobresaltos tácticos, contra la actuación de los rusos, sería simplemente porque ningún enemigo estaría presente o capacitado para actuar.

Con la implosión de la URSS, todas las ex repúblicas de esa Unión sufrieron un proceso centrífugo de alejamiento político e ideológico de su metrópoli aglutinadora. Durante los primeros años de su independencia, permanecieron separadas de Rusia, pero sin tampoco vincularse a ninguna otra alianza político económica supranacional. Con los años de este siglo, las sucesivas incorporaciones de las repúblicas europeas del Este a la Unión Europea y/o a su alianza militar, la OTAN, han acercado la frontera oriental de Europa al “limes” de Moscú.

La pérdida de sus “aliados controlados” del Pacto de Varsovia y del COMECON, tras la guerra fría, sólo le dejan a Rusia buscar geográficamente “nuevas influencias” hacia el Asia central, desde Siria a la India y Vietnam. Turquía es un enemigo proverbial de los rusos. China es un “socio, competidor y rival”, si vale esta definición polivalente, que hace que ninguna de las expresiones lo sea en plenitud. En el Consejo de Seguridad, China está manteniéndose “neutral” en relación a los intereses rusos, mientras que siempre, en los 3 años de guerra civil en Siria, ha votado a favor del presidente al-Assad y su régimen. En Afganistán nunca han podido asentarse. También los rusos intentan ganar y mantener en su “esfera política y comercial” a las nuevas repúblicas centroasiáticas islámicas turcomanas y a las repúblicas ex soviéticas eslavas. Hasta ahora, la Unión Aduanera creada por Rusia incluye a la Rusia Blanca o Bielorrusia y a Kazajistán. Ahora, Rusia tiene que volver por sus derechos, tradiciones e influencias en Ucrania. O se tendrá que contentar con convertirse en un “estado nación”, sin “esferas de coprosperidad” dependientes, participativas y ventajosas para todos los estados asociados.

El primer objetivo estratégico es la recuperación de Crimea en su status hasta 1954. Las sucesivas acciones operativas rusas son trascendentes y eficaces para lograrlo. Por Crimea, el Occidente liberal y mercantil no irá a una confrontación abierta. El otro objetivo, a continuación, es recuperar y/o mantener una hegemonía política social y económica en el sureste europeo. Y éste es un objetivo cualitativamente muy diferente del anterior. Que supone un gran órdago para todos los actores del drama. Éste es un objetivo de la Gran Estrategia o Estrategia Nacional de Rusia. Y aboca esencialmente al choque entre dos civilizaciones pujantes, expansivas y excluyentes, por definición y por naturaleza. Toda la credibilidad, las capacidades militares y económicas y la atracción ejemplarizante de los EEUU y de la Europa Centro Occidental desaparecerán como sus refrendos y marchamos, si no defienden, como a sí mismos, la independencia y la soberanía de Ucrania frente a acciones hostiles de terceros…

¿Es legal, ilegal u opinable?

Los opuestos a la actuación rusa, la UE, los EEUU y sus otros socios del G-7, alegan que la constitución y las leyes de Ucrania prohíben la secesión unilateral de Crimea. Esto es tan tópico, que resulta normal y repetitivo. Todo estado se quiere siempre blindar, para evitar rupturas y desgarramientos, sobre todo los de origen interno. Y al sedicioso armado se le procura privar de todos los posibles derechos como beligerante, incluso “de hecho”. Y se le califica de traidor, bandido, colaborador con el enemigo externo, vende patrias, etc.,según las épocas, las ideologías y los países. También arguyen los aliados occidentales que esa secesión iría contra las leyes internacionales. Pero esto es una opinión más.

Las “fuentes del derecho” son múltiples, diferentes y reconocidas. Entre ellas están las revoluciones, las guerras y las conquistas. Pero, sin tener que abrevar en ellas, por violentas, turbias y de resultados impredecibles, existen también acciones legales que favorecen y apoyan la actuación rusa.

Se han expuesto diversas opiniones de que al desaparecer la URSS, los tratados firmados por ella quedarían extintos en sus efectos. De ser correcta la interpretación, los territorios de Crimea que el líder soviético Nikita Jruschov traspasó en 1954 de la República de Rusia a la República de Ucrania, podrían revertir a Rusia. O sujetos, como mucho, a un nuevo tratado entre Rusia y Ucrania para reafirmar o denegar esa cesión. Hay factores más claros en el caso: La transferencia de Crimea se llevó a cabo violando los requisitos de la Constitución de la URSS. Ya que no se celebró plebiscito alguno al respecto, a pesar de que estaba prescrito hacerlo. Esto sería como la necesaria decisión de “todo el pueblo español” para autorizar cualquier separación de nuestro territorio nacional. Además, el alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov, declaró en una reciente entrevista al canal de televisión TVC: «Tenemos la obligación de reafirmar el status de Sebastopol como ciudad rusa. Sin Sebastopol, Rusia no podrá cubrir sus fronteras meridionales». “Al ser una base militar, Sebastopol se sustrajo en 1948 de la jurisdicción de la Provincia de Crimea y pasó directamente a la de la República Rusa”.

Por otra parte, la Convención de Viena de 1978 sobre la Sucesión de Estados en Materia de Tratados Internacionales no aclara nada al respecto. Yendo al ámbito de las relaciones bilaterales estatales, la Federación Rusa puede incorporar a la república autónoma ucraniana de Crimea como su entidad federada nº 84. El resultado del refrendo popular del domingo 16 de marzo, ratificando la anterior decisión del Parlamento de Crimea de separarse de Ucrania, tras apenas 60 años de unión territorial, sería la base legal de partida. Entonces, bastaría la firma de un tratado bilateral entre Crimea y Rusia, para dar validez y efectividad a esa unión federada.

La Defensa Flexible y Móvil de las “Posiciones Ideológicas”

Una nación es una sociedad de individuos dotada de una auto conciencia socio política. Colaboran a crearla y vertebrarla la historia, la tradición y las costumbres, y la lengua y el sentido moral propios. Y contribuyen en segundo lugar a ello la etnia y el territorio propios, que no siempre existen, especialmente la primera. Así, el territorio de un país no es una nación. Ni lo es la población inarticulada de un territorio bajo un único gobierno. Cuando la nación es amada por sus componentes y existe en ellos el deseo de servirla y defenderla en comunidad, aparece el concepto de la patria. Ambas ideas están interrelacionadas esencialmente. Y, la ausencia del patriotismo o la vergüenza de profesarlo por miembros de una “comunidad socio política”, lleva a la indefensión y a la desmembración de su nación, en mayor o menor grado, formando “grupos de individuos asociados”. No es de extrañar que sean las Fuerzas de Defensa de una nación, como instituciones y en sus miembros, las que enarbolen, enseñen y profesen el patriotismo como una de sus virtudes esenciales. Las Fuerzas de Defensa de una nación son el conjunto especializado de los “nacionales o patriotas” para la Defensa beligerante y cabal de su “nación patria”.

La Civilización.

Tras la estructuración suficiente y permanente de un “grupo humano” en sociedad, surge en él su civilización. Que es un signo de identidad, volitivo y de actividad humana del grupo. Porque, en definitiva, la civilización es una forma representativa, plástica, específica y adaptable del vivir los hombres en sociedad. La civilización es el conjunto articulado, elaborado y armónico de lenguaje, filosofía y pensamientos, artes y ciencias, sentido ético, tradiciones y costumbres, que iluminan, cohesionan, modelan e impulsan a una nación como “grupo humano diferenciado”. Surge en cuanto el desarrollo humano alcanza un “nivel de iniciación”, necesario para que brote y florezca. Nivel que supone e implica una perspectiva de futuro y de progreso relativos, la necesidad de vencer los obstáculos naturales a ellos, una coherencia social interna suficiente y la ausencia temporal de enemigos externos, demasiado poderosos, rapaces y excluyentes. La civilización sería la “cultura puesta en actuación”, poseyendo aquélla un mayor contenido anímico y volitivo de ideología, expansión y trascendencia..

La civilización contiene el conjunto de conocimientos de todo tipo que posee, anima y desarrolla una sociedad humana o una época de ella. De alguna manera es lo que el hombre aprende, perfecciona e impulsa con el ejercicio de sus facultades intelectuales y volitivas. Esto la diferencia de la raza, anclada en la herencia biológica, que es el trabajo de la naturaleza. A éste coadyuva el cuidado del hombre por su persona física. Y a él lo degradan los vicios mayores de todo tipo, los esfuerzos físicos insanos y persistentes y el desprecio al cuerpo como sede del ánima, que la mayoría de las religiones serias y sanas prohíben. Ese impulso de la naturaleza tanteando, con su ritmo particular, y decidiendo vías a recorrer es el camino natural seguido por el hombre en su andadura biológica.

Las primeras estructuras sociales con estabilidad y proyección.

La estructura del grupo tribal se asienta sobre la biología y la ideología. El linaje es la base biológica que une a los conjuntos de familias que tienen o reconocen tener un origen ancestro común. Así, el parentesco directo es el nexo antropológico de reconocimiento entre los miembros y de unión social entre ellos. La civilización como expresión amplia de las creencias, ideas, tradiciones, normas, lengua y formas de vida es el otro marchamo identificativo de cada tribu. Ambos parámetros sociales forman la base identitaria del “individuo en la comunidad”. Y sobre ella se desarrollan los derechos y deberes personales y colectivos, en un equilibrio provechoso. Que ha sido fraguado y pulido por generaciones. El colectivo da sentido vital y de pertenencia al individuo. Y le brinda independencia, flexibilidad y apoyos múltiples. El individuo y las parejas cohesionan y protegen al colectivo. Esto genera dos corolarios sociales. Existe un gran sentido igualitario entre los miembros de pleno derecho de las tribus. Y los jefes deben aportar carisma o ejemplo a imitar, respaldo de grupos, habilidades negociadoras y capacidades militares. Y no necesariamente blandiendo un sable, sino dirigiendo e impulsando hacia la victoria. Y sus decisiones más importantes deben ser aprobadas o revalidadas por las reuniones de los “importantes” de los colectivos

La estructura social de las tribus es preindustrial. Y, cuando ella subsista, las escasas posibilidades de vida llevan a que todos los miembros sean productores: pastores o agricultores. Y a que todos los varones sean también siempre guerreros. Cuanto más rudo, estéril e ingrato sea un territorio o hábitat tribal, más se desarrollan en sus miembros las cualidades de pertenencia, exclusión de extraños y defensa activa de los magros recursos disponibles. Todo ello parece que engendra y prepara para la confrontación y la liquidación de los competidores y enemigos. Pero no es así. Las tribus regionales y fronterizas han ido desarrollando un modo social, por tanto, encarnado y asumido en su cultura, de canalizar las enemistades y divergencias hacia un menor daño posible. Tres son los mecanismos reivindicativos que surgen para mediar, suavizar o paliar las afrentas y disputas y realizando siempre la justicia. El primero es el “precio de sangre”. Consiste en que un grupo afín o una selección de familias, asume y hace frente a la “ofensa” realizada por un miembro de ese colectivo. La ofensa se paga, por ejemplo, con la entrega de camellos o medidas de cereales. Luego está la venganza, cuando se comete un delito o un miembro de un clan es afrentado gravemente. Esto genera una espiral, desarrollada en ciclos sucesivos, de violencia y desmanes. Acciones que el honor del grupo obliga a buscar. Y, muchas veces, un “consejo de mediadores”, aceptado por las partes, puede arbitrar con éxito para cortar esa cadena indeseable. Por último, está la guerra limitada. Que establece una acción militar colectiva entre clanes o tribus enfrentados y tiene un carácter intermitente y extensivo. La falta de recursos es una fuente de graves enfrentamientos entre los colectivos afianzados. Y su arraigo puede llegar a ser como el de las vendettas. Los orígenes son el nomadismo, los pastos, las sequías, el hambre, las aguadas, la presión demográfica excluyente y la falta de capital o el subdesarrollo. Pero, también pueden ser el reparto de roles políticos y sociales en países en precaria situación social y económica. O de los rendimientos económicos que generen la explotación y venta de sus principales fuentes productoras, que generalmente son monocultivos o mono producciones de la minería. Pero, en su origen tribal, es siempre una guerra limitada en el daño inútil: los niños, las mujeres, los animales, los árboles frutales, incluso las cosechas que no se pueden llevar, son respetados. La premisa es más o menos no excitar y justificar en el contrario una sed de venganza total y vesánica. Clausewitz ya advirtió en su Primer Libro que la guerra tendía a los extremos de la violencia y no sólo a imponer la voluntad al enemigo. Una de las cosas que trajo la civilización moderna, que implica vivir y desarrollarse en las ciudades, es la desaparición de las “normas de contención y respeto” de la lucha en y entre las tribus. Y lo vemos en Somalía, en Irak, en El Líbano, en Malí, donde las emigraciones internas a las ciudades no rompió la cohesión interna, la influencia y el poder de las tribus. Pero que degradó a sus miembros migrados y les privó de las ventajas de su civilización. Otro de los vicios que han adquirido los miembros “urbanitas” de las tribus es la codicia desmedida. Y con ella, su corolario y su modo fácil de satisfacerla, la corrupción rampante y generalizada, que va asociada al clientelismo, extendiéndose así por toda la colectividad infestada. La igualdad social en las tribus, su “republicanismo ideológico”, expresada en las asambleas de miembros cualificados, garantizaba el uso y disfrute razonable de los recursos por todos los miembros. Y el apoyo de su colectivo suplía los casos de orfandad, enfermedad, etc., de los miembros en desgracia.

Las tribus funcionaban o pueden funcionar social y políticamente como una “nación en ciernes” en situaciones de aislamiento, pobreza estructural, autoridad central precaria. Pero tenderán a debilitarse cuando los beneficios de las estructuras étnicas y tribales, regionales y locales sean superados por los aportados por el sheik o emir dominador o el estado central déspota o democrático. Y cuando éstos tengan los medios de coacción, el respeto y la ascendencia populares, para mantener unidas y cohesionadas a las tribus. Y siguiendo aquéllos una política general común, favorable a la mayoría de los ciudadanos. Donde no tenga lugar la “acepción de clanes”. Que es el cáncer que ha corroído a las uniones tribales estatales, por ejemplo, en Somalía. Donde, además, ha faltado la figura suficientemente ejemplar, apreciada y apoyada, como para conseguir imponer una política nacional común y la paz social.

La estructura social estatal surge cuando una tribu puede imponerse a las otras existentes. Empleando siempre para ello un grado variable de coacción o violencia. Se necesita que surjan unas características o funciones, que permitan desarrollar los nuevos lazos intraestatales y debilitar los tribales y regionales antagónicos. Aquéllas podrían ser el Islam (como religión sencilla y muy socializada); la educación generalizada, que genere un cambio de mentalidad y modifique la cultura, sin crear traumas sociales, y especializada, como medio de vida y progreso; la inversión en infraestructuras y capitales; el establecimiento de un sistema político, que pueda guiar y realizar todo el proceso, apoyándose en un funcionariado civil y militar, suficiente y razonablemente probo. Buscando el desarrollo económico progresivo y repartiendo razonablemente los productos obtenidos. Y mostrando así unas posibilidades suficientes de seguridad, justicia, bienestar, prosperidad y paz para todos. Es decir, se trata de resaltar las ventajas del desarrollo integral y superior, estatal sobre el atasco del juego social de tribus y clanes, como “estructura social anterior superable”.

Origen y Significado Sociocultural de las Civilizaciones.

La civilización es literalmente el arte de vivir en los grandes poblados o cívitas. Que eran originalmente los primeros poblados o asentamientos humanos. Donde el hombre primero se asentó y dejó de vagar como necesidad imperiosa y vital. Y pudo llegar a generar beneficios sobrantes, en forma de cereales, ganados y todos sus derivados y algunas herramientas y utensilios, como reservas y para el comercio con sus vecinos. Y que le brindaban seguridad, comodidad y supervivencia. Esto le permitió empezar a comportarse socialmente como persona. Y abandonar la simple y agotadora recolección de frutos silvestres. Estableciendo lazos firmes y extensos con sus semejantes cercanos, los allegados más allá de sus familias, su prójimo o próximo vital. El resultado de toda esta actividad social fueron las primeras civilizaciones locales, estrechas, vulnerables y balbuceantes. Que comprendían: el desarrollo de los derechos y los deberes de los hombres como individuos y con sus colectividades; la aritmética, para medir y contratar las producciones y sus repartos; el lenguaje y su escritura, para comunicarse entre sí y con los poblados cercanos, dejando registro, al menos, de lo considerado importante, etc. Los inventos civilizadores, como los ladrillos, los regadíos, los abonos orgánicos, el arado, la escritura, etc., surgen en estas localizaciones humanas. Y no hubiesen sido necesarios, ni posibles, sin los poblados estables o cívitas.

Las civilizaciones poseen un carácter bivalente, necesario y complementario en sus relaciones sociales globales. Esta doble cualidad es centrífuga, expansiva y dominadora hacia su exterior. Dentro de sus fronteras la civilización es centrípeta, emprendedora y desarrolladora. En ambos casos, es creadora, innovadora y formadora. Por eso destacan en ambas actividades, que son diferentes y opuestas, pero no antagónicas. El equilibrio entre ambas tendencias, que canalizan sus mejores esfuerzos y medios, es imprescindible para su desarrollo e impulso continuos, protegidos y beneficiosos. Las civilizaciones meramente avasalladoras y expoliadoras, que caducan como todas, no dejan huellas permanentes y fructíferas a su paso por los países conquistados. Como ejemplos de agostamiento prematuro de su civilización y de sobra conocidos estarían los mongoles, sobresalientes, no comprendidos y adelantados en el arte ciencia de la guerra y los defensores del Reich de los Mil Años. Las civilizaciones que consiguen conjugar ambas pulsiones vitales, sus diástoles absorbentes y sus sístoles eferentes e impulsoras, consiguen perdurar más en el tiempo. Y también impregnan de su estilo, su lengua y su cultura a los territorios sojuzgados sucesivamente. Con ello transmiten su esencia a la posteridad, mucho después de su decadencia, a través de los pueblos civilizados con su cultura, sus leyes y su idioma y sus trayectorias históricas. Ahí tenemos el caso de Roma, rapaz e imperialista como cualquier otra potencia. Que sólo con los fríos y el mal tiempo recluía a sus legiones en los cuarteles de invierno. Dispuestas durante la república y el imperio a salir de conquista, represión de las revueltas o aseguramiento de sus fronteras, en sus campañas militares anuales, en cuanto el buen tiempo lo permitiese. Pero que fue capaz también de transmitir su cultura, sus leyes, llegadas hasta hoy como el Derecho Romano, su latín vulgar y su sistema administrativo, a todas las regiones “extra Italia” que poco a poco se incorporaban a su imperio o “res publica”. Esta impregnación cultural, que diría Lorenz, fue sancionada, integrada y consagrada con la generosa, oportuna y prudente concesión de su ciudadanía a muchas de aquellas ciudades y regiones. El “ius civitatis” se otorgaba por conquista, dependiendo del grado de anexión, lealtad y asimilación de los pueblos sometidos. Cuando se convertían en provincias romanas, se les concedían los mismos derechos que a la metrópoli. Fue el caso de Hispania. Pero hasta que no alcanzaban ese honor y cualidad, los pueblos dominados tenían que pagar su tributo de conquista (ius belli) y carecían de muchos derechos. Palestina, por ejemplo, no llegó nunca a tener la condición de provincia romana.

La convivencia entre civilizaciones limítrofes es difícil. Su carácter singular, exclusivista y expansivo hace que el contacto directo entre ellas, sea fuente de roces y choques y de amenazas de ellos. No hay más que recordar los escasos 45 años de convivencia entre la civilización occidental y la soviética. No llegaron a las manos físicas, pero los ingentes gastos de Defensa, plasmados en armas sucesivamente superadas y obsoletas, fueron los mejores signos de su rivalidad extrema. Así, los choques armados no surgieron sobre los países europeos de ambos bloques socio económico políticos, porque el ascenso apocalíptico a Armagedón, una Etscheidungschlacht o batalla decisiva clausewitziana, era en estos casos muy probable. La civilización soviética se basó en razones supuestamente científicas de exclusión y lucha entre clases antagónicas. Dirigida indefinidamente por una dictadura personalizada del partido. Esta organización era la única militante, la única a la que se le concedía, dentro de parámetros fijos, la interpretación de la realidad y de las necesidades del proletariado. Pero en aquellas razones, los pueblos no encontraron suficientes causas y emociones para que el “hombre nuevo” socialistoide se comprometiese de “por vida” y en aras a un futuro mejor y más justo, con esos ideales civilizadores atemporales. Y, por qué no decirlo, apartados de los parámetros humanos reales.

Todas las religiones trascendentes o terrenales (el marxismo leninismo, por ejemplo) son excluyentes entre sí. La moral puede ser objeto de controversia y evolución a lo largo del tiempo. Pero el dogma, la fe, es la marca distintiva identitaria de una religión. Y cambiarlo o desautorizarlo supone perder esencia y dejar de ser ella, medidos por la importancia de lo que desaparezca. La cultura también supone diferencia o exclusión, porque es el marchamo y la impronta distintiva identitaria de una sociedad o nación. Lo cual no implica choque o agresión entre las diferentes culturas, con los parámetros actuales mundiales de respeto mutuo y convivencia. La cultura, a la que se suele incorporar también una religión, es el armazón ideológico social de la colectividad integrada. La cultura forma el sustento en origen de la identidad individual de la nación. En ella están las virtudes inmanentes de esa sociedad. Que son definidas como los parámetros permanentes que rigen los derechos y deberes de sus miembros y sus normas generales de conducta hacia propios y extraños y con la divinidad.

(CONTINUARÁ)

Rusia, Ucrania y Occidente…

Desde el principio de la revolución ucraniana a finales de 2013 contra el presidente Viktor Yanukovich, las noticias sobre ésta, sus prolegómenos, su inicio y su desarrollo han ido adquiriendo mayor espacio e importancia en las “páginas, imágenes y audio de Internacional” de todos los medios de comunicación. Y no hay comentarista político que no haya escrito ya varias veces sobre este fenómeno político social y sus posibles vías de solución. Cuyos resultados, cualesquiera que sean ellas, tendrán gran trascendencia para Europa y su futuro inmediato y a medio plazo.

La gran mayoría de las informaciones no de agencias, casi siempre glosadas, y los comentarios políticos, procuran ensanchar el alcance y, a la vez, concentrar todo el espectro del fenómeno y sus derivadas. Entremezclándose los intereses, opciones, opiniones y probabilidades de acción de los distintos actores de este drama coral, en cada reseña que es producida y publicada. Que a veces son micro ensayos. Al igual que en el G-2 del Estado Mayor debe existir un mapa que proyecte y exprese la situación general, existirá otro que defina la situación del enemigo. Éste permite al mando estudiar y comprender lo que ocurre y, también, lo que traman “al otro lado de la colina”. Usemos este recurso. Concentremos nuestro pensamiento, retirando del fenómeno en marcha las adherencias de las reacciones del otro rival, que son más numerosas y, al menos teóricamente, cuenta con más actores secundarios en su elenco.

Las relaciones de Ucrania y Rusia.

Al final de la Guerra Fría, Ucrania controlaba y desplegaba unas 1900 cabezas nucleares estratégicas y cientos de armas tácticas nucleares, que procedían del reparto del arsenal atómico de la extinta URSS. Muchas de estas armas estaban almacenadas en Crimea, en el valle del Kiziltashsky. Donde había una instalación subterránea para montar y almacenar cabezas nucleares. Pero ya en 1990, el Parlamento ucraniano (Rada) aprobó seguir una política de defensa “no nuclear”, lo que implicaba deshacerse de ese tipo de armamento. Pero la Rada no ratificó hasta el 18 de noviembre de 1994 el Tratado de No Proliferación nuclear (TNP). En la votación, los diputados aprobaron suscribir el tratado internacional por una aplastante mayoría de 301 votos a favor, 8 en contra y 13 abstenciones. Sin embargo, pusieron previamente como condición para realizar la adhesión que se diesen “garantías de seguridad” a Ucrania. La víspera de la ratificación, 14 países y la Unión Europea (otros 12) anunciaron que otorgarían a Ucrania una ayuda de unos 30000 millones de pesetas. Esta cesión se sumaría a los 62000 millones de pesetas ya concedidos, que estaban destinados a desmantelar las armas nucleares heredadas de la Unión Soviética y a abastecer las cinco centrales nucleares eléctricas de Ucrania con combustible enriquecido ruso. Finalmente, un acuerdo firmado entre Ucrania, Rusia y los EEUU, elevaba las ayudas garantizadas a 124000 millones de pesetas. Por otra parte, con el Acuerdo de Budapest de 1994, los EEUU, Gran Bretaña y Rusia acordaron defender la independencia, soberanía e integridad territorial de Ucrania a cambio de su desarme nuclear.

En seguida, los trenes de carga especial comenzaron a moverse desde Ucrania a las instalaciones de desarme y reutilización en Rusia. En total, unos cinco mil ingenios y componentes nucleares se trasladaron entre los dos países, empleando para ello un centenar de viajes de trenes completos. La operación concluyó básicamente en 1996 y Ucrania se unió así al pequeño grupo de países nucleares, que ahora incluye a Libia y Suráfrica, que renunciaron voluntariamente a sus armas nucleares. En la actualidad Ucrania tiene operativos 15 reactores nucleares, que dan electricidad al menos a la mitad del país, según de Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), y que utilizan combustible enriquecido por Rusia, el cual procede, con menor cantidad de material fisionable, de los EEUU. El corte del abastecimiento de combustible nuclear para uso en reactores comerciales es otro posible instrumento de presión sobre Ucrania en manos de Rusia actualmente. Tras los primeros movimientos rusos en Crimea, el presidente interino de Ucrania declaró que iba a desplegar a las fuerzas armadas para defender sus instalaciones nucleares. Y el Parlamento de Ucrania hizo un llamamiento a los observadores internacionales para que ayuden a proteger esos reactores.

Ucrania es por historia y por demografía parte de la Europa limitada al este por los Urales. Y Ucrania es por oportunidad política y momento histórico parte de la “Europa democrática y liberal centro occidental”. Que forma junto con los Estados Unidos, que actúa como el otro “polo vibrante” fundamental al otro lado del Atlántico, la “civilización occidental”. Un gran problema se plantea ahora, no sólo a Ucrania, sino a sus vecinos al Este y al Oeste. Y es conseguir que las fuerzas hoy antagonistas e irreconciliables, que se enfrentan en Ucrania, desgarrando su patria, se conviertan en fuerzas complementarias y necesarias entre sí. Y es una gran labor conjunta, desinteresada, con altura de miras y dirigida por estadistas, la que hay que desarrollar para conseguirlo y alejar los espantajos que se vislumbran, cada vez más amenazadores, en su horizontes socio político. De no conseguirse esa “fusión de intereses”, que ésa es la misión de la Política, la alternativa sería mala para todos, nacionales y vecinos cercanos y lejanos. Y la herida sólo se cerraría en falso y por un tiempo imprevisible.

Pero para Rusia, Ucrania es algo más que un aliado estratégico. Como lo serían el Imperio japonés, la Europa Occidental o la Gran Bretaña para los EEUU. Ucrania es parte de la esencia nacional rusa. En Ucrania nació hace muchos cientos de años, el germen fuerte y prometedor de la nación rusa, la Rus. Desde la caída de la URSS en 1989, Rusia no se enfrentó a un mayor cataclismo disruptor, potencialmente rupturista, que la Revolución Naranja de 2004 de Julia Timoshenko, ahora recién liberada tras un durísimo encierro político. Debía haberla digerido y neutralizado o asimilado, lenta y pacíficamente. Pero, hoy en día, los dirigentes tienen prisa. Siempre, la maldita prisa. Sin embargo, los ucranianos y sus aliados rusos optaron por contener y apagar esa Revolución. Fue lo más fácil, pero dejaron unas brasas potentes bajo la capa de cenizas. Y el problema latente ha resurgido ahora virulento y casi descontrolado. Y Rusia, con un conflicto encendido, está apostando fuerte y decisivamente por una resolución unilateral a su favor.

La Estrategia de Rusia.

Para el 19 o 20 de febrero último se generalizó el uso de tiradores libres de la policía y de las fuerzas de seguridad especiales de Ucrania contra los manifestantes más díscolos o destacados de las revueltas populares, especialmente en Kiev, con su centro en la plaza Madián. Epicentro, que es la palabra usada en general, quiere decir “sobre el centro”. Y señala el punto terrestre que está encima de donde se origina un temblor de tierra. El epicentro es el punto terrestre teóricamente más afectado por las fuerzas telúricas desatadas. El cariz de la revuelta armada obligó a Yanukovich a ceder mucho e importante a la oposición rampante. Antes de que los acontecimientos se volvieran más graves e irreversibles, el presidente abandonó la capital rápidamente y tras un breve peregrinaje por Ucrania, terminó refugiado en Rusia. Un parlamento dominado por la oposición, donde se incluyen grupos de violentos y exaltados visionarios, que no están controlados y permanecen callados y soterrados, tomó todo el poder y eliminó al anterior ejecutivo elegido por el pueblo. Técnicamente, se trata de un golpe de estado incruento.

(CONTINUARÁ)

La Defensa de Occidente y la Gran Estrategia de sus naciones II.

(CONTINUACIÓN)

Corrección del rumbo de la Defensa Occidental hacia una fase de expansión.

Los EEUU y los países de la vieja Europa deben recordar que la expansión y aún el sostenimiento de las civilizaciones empiezan por la llegada de los colonos, los comerciantes y los aventureros. Que asumen los primeros riesgos de interactuar con los naturales del sitio y crean los primeros lazos entre desconocidos. Para que todos empiecen a sentirse interesadamente complementarios entre sí. Y sin percibir entre ellos ninguna amenaza potencial. Y que las civilizaciones en repliegue o aún “estacionadas y cristalizadas”, crean un vacío existencial. Que atrae y favorece la penetración, el despliegue y nuevos desarrollos de las civilizaciones vecinas.

Y que no se puede sostener ninguna civilización sana, sin unas Fuerzas Armadas suficientes. Que deben asumir y enfrentarse a los retos diferentes y aún contradictorios de las tres clases de conflictos o guerras actuales: los regulares, los nucleares y los irregulares. En la intervención europea en Libia, autorizada sólo para la protección aérea de los civiles, se observó que los europeos carecemos, por ejemplo, de aviones de abastecimiento de combustible en vuelo. Y éstos tuvieron que ser facilitados por los EEUU, para llevar a cabo nuestras misiones aéreas de interdicción y de ataque a las posiciones reforzadas y a los carros libios. Las carencias significativas europeas no se corrigen en el tiempo razonable debido a los presupuestos nacionales menguantes, que tenemos que aplicar en una fase de estancamiento económico prolongado. Pero, también, debido a la propia ausencia de una política de Defensa Europea suficiente, integrada y flexible.

Sin embargo, en mayo de 2012 tuvo lugar en Chicago una cumbre de la OTAN, para definir su estrategia conjunta para Afganistán y para profundizar en la “Smart Defence”. Y, con motivo de los preparativos para aquélla, a finales de abril de 2012, el Secretario General de la OTAN, el danés Anders Fogh Basmussen declaró que: “No creo que Europa esté siendo amenazada militarmente ahora mismo, durante esta crisis”. ¿Es necesario ver las ovejas al lobo para comprar y proveer de perros y garrotes a los pastores? ¿Cuánto se tarda en crear nuevas unidades en capacidad de combate y en diseñar, fabricar y desplegar nuevos sistemas de armas?

Así, para nosotros, recortar en nuestra Defensa Nacional es dañar, herir o mutilar, según los casos, la solidez, la convicción, la credibilidad y la continuidad de la proyección interna y externa del “marchamo” España. No se trata de tener hasta una unidad de élite de “infantería sobre burros” (unos “dragones de montaña”) para poder limpiar una afrenta en Bolivia o en la República Centroafricana. Como la que hubiese necesitado Gran Bretaña, cuando quiso vengar en el siglo XIX una ofensa de los bolivianos. Que pasearon a su embajador, montado en un burro. Y se encontró que ni la Royal Navy, ni su infantería embarcada llegaban hasta tierras tan adentro. Pero sí se trata de que nuestra Defensa Inteligente (Smart Defence), preconizada ya por la OTAN, mantenga y reparta balanceada y adecuadamente sus presupuestos y medios. Para que se pueda hacer frente a las tres clases de guerras citadas en el marco de la Defensa Conjunta europea y occidental.

Las unidades modernas deben ser adecuadas para cada tipo de lucha y, al mismo tiempo, ser bivalentes o polivalentes. Por ejemplo, las pequeñas unidades de élite son aptas para su empleo en los tres tipos de guerras. Sus tareas son atacar diversas vulnerabilidades críticas del enemigo, empleando ataques con objetivos limitados en la profundidad táctica u operativa de aquél. Realizando siempre un estudio, el planteamiento y los ensayos muy rigurosos de su inserción y extracción, que son sus debilidades tácticas. Las unidades de artillería y de cohetes nucleares tácticos son útiles en las primeras fases de un conflicto nuclear. Y cuando la guerra convencional se adentra en un conflicto grave, que no se puede perder. Empleándose como parte de una estrategia operativa de respuesta flexible y por pasos sucesivos. Los modernos cohetes antimisiles del complejo sistema AEGIS y los Patriot pueden servir para colaborar a destruir los cohetes enemigos de cualquier origen y en los tres tipos de conflictos. Recordemos que Sadam Hussein provocó repetidamente a los israelíes en la Guerra del Golfo de 1991 (una guerra regular), usando sus distintos tipos de SCUD (cohetes balísticos anticuados y de trayectorias calculables) con cabezas convencionales. Y que Hamás, en el conflicto totalmente asimétrico de finales del 2012, lanzaba con gran profusión y difusión los suyos sobre el sur y centro de Israel. Llegando a alcanzar sin precisión alguna las playas de Tel Aviv y las afueras de Jerusalén, empleando los cohetes facilitados por Irán. Es decir, casi todos los tipos de unidades existentes son necesarios, incorporándolas en una combinación balanceada y suficiente, para atender a los retos de los diferentes conflictos armados.

Los drones o Unmanned Aerial Vehicles (aviones de exploración y de bombardeo no tripulados) también tienen cabida y utilidad aquí. Pero siempre operando como parte de los “conjuntos de armas combinadas”. Los aviones sin tripulación pueden sustituir ventajosamente a una “reconnaissance long range patrol” (patrulla de exploración en la zona operativa enemiga), para confirmar con las vistas la presencia de un conspicuo jefe enemigo escondido entre las paredes y los patios de su residencia refugio, situada en un país cultural y étnicamente afín a él. Una patrulla de exploración asumiría riesgos indebidos en el interior profundo del territorio hostil. E incluso podrían ejecutarlo precisa y limpiamente con los misiles AGM-114 Hellfire II. Si no fuera por eso de la seguridad completa de hacerlo (que pertenece a Dios), y a la que se tiende con el “overkilling”, “sobre liquidando” al enemigo, a pesar de los “muertos, heridos y daños materiales colaterales”, que crecen así lateral y exponencialmente. Y del casi neurótico “body count” o comprobación del cadáver o los restos, para valorar la misión. Ambas son “apariencias” (o telarañas, como se prefiera) enraizadas en la mente y know how de los mandos y doctrinas militares de los EEUU.

Por ejemplo, cuando intentaron sólo con una pura acción de atrición, destruir operativamente el transporte de larga distancia y de reparto y las estructuras de apoyo logístico (almacenes y centros de reparto hacia las distintas áreas del recorrido, tramos con firmes más estables, centros de reparación de vehículos, etc.) de la Ruta Ho Chi Minh. Empleando los “bombardeos de saturación” de los B-52 (¡un bombardero estratégico en misiones tácticas continuas!) y los ataques más precisos de sus bombarderos de apoyo a tierra. Éstos eran principalmente el cañonero AC-130, con diversas variantes, y el bombardero ligero B-576, un aparato muy mejorado, que fue diseñado a partir del británico Canberra de los años 50 del siglo XX. La Ruta permitía abaster suficientemente al Vietcong y a las fuerzas regulares norvietnamitas en la “zona desmilitarizada” entre ambas repúblicas vietnamitas y al sur de ésta. Y discurría desde Vietnam del Norte a través del este de Laos. Los bombarderos de la aviación de apoyo atacaban por la noche a los parques de descanso de los camiones y a las agrupaciones de marcha de éstos. Y, detrás, venía el inevitable e imprescindible “body count”, el recuento de los blancos alcanzados, empleando otra oleada de aviones provistos de cámaras. Buscando medir y cuantificar el éxito de las misiones del Command Hunt (o mando de destrucción para la Ruta). El problema solía ser que, al día siguiente, todo el tramo de la vía atacada aparecía impoluto, sin restos, ni residuo alguno. Los oficiales junior estadounidenses lo explicaban irónicamente, hablando de la actuación eficaz de un “gran dragón laosiano comedor de camiones deshechos” (“Great Laotian Truck Eater Dragon”). Éste se encargaba en la madrugada, de limpiar tercamente la ruta para los norvietnamitas. Para 1972, el total de vehículos enemigos destruidos en la Ruta del tío Ho, según el body count más riguroso, superaba en más de un 50% los calculados por la Inteligencia Militar en el parque total norvietnamita. Cosas de la electrónica, de la óptica y de la gran distancia al enemigo…

Y esto ha seguido ocurriendo en la “etapa” (?) de la Guerra que los teóricos estadounidenses llaman de la Información. Y, cuyo paradigma o metáfora principal, es el ordenador o computer y sus derivados. Se suponía que todo esto debería volver a dar, tras la “dispersión” creada por la introducción del motor de explosión en las operaciones, una mayor sensación de control y seguridad en el ámbito de su dirección y control. Y permitir automatizar muchas de las fases de las operaciones militares. Pero, durante la llamada Guerra de Kosovo, los serbios fueron muy capaces de embromar a los sensores ultramodernos de los aviones de la OTAN. Utilizando para ello artificios baratos y de tecnología elemental: como fueron los camuflajes diversos, los reclamos o blancos falsos y las emisiones fugaces de sus máquinas. Cuando la “niebla” (el fog) en las operaciones aéreas se disipó, quedó a las claras la inefectividad de ellas tras 78 días de bombardeos a los serbios. Y en este período, la OTAN estuvo animada con una falsa sensación de éxito. La revista “Newsweek” publicó un artículo en el año 2000, donde se presentó una investigación realizada por la US Air Force años atrás, para “medir” los resultados de los ataques aéreos allí realizados. Así, detectaron los restos de 14 carros (de los 120 inicialmente “blancos alcanzados”), de 18 vehículos de combate (más bien, de transporte blindado) de infantería, frente a los 220 “blancos alcanzados” declarados, y de 20 piezas de artillería remolcadas o autopropulsadas, mientras se confirmaron en su momento hasta 450 piezas “golpeadas”. Más cosas de la electrónica, de la óptica y de la gran distancia al enemigo…

Las Amenazas Norcoreanas a la Paz

En un súbito arrebato del “Queridísimo Gordito” (Lovely Fatty, en los ambientes) y su Consejo Nacional de Defensa, los norcoreanos acaban de declarar la guerra a Corea del Sur y a los EEUU. La declaración de guerra es un trámite protocolario que no veíamos desde hace más de medio siglo. Y que suponía acceder jurídicamente a todas las garantías y obligaciones de un existente estado de guerra entre beligerantes armados. El estallido de una guerra sin ese trámite de juego limpio entre “caballeros”, era infamante, peligroso y aún desgraciado para el beligerante que lo emplease. Y que no podía esperar compasión de su contrincante, en cuanto al empleo contra él de la “guerra total” (sin límites “racionales”, de Clausewitz).

En el período de “posguerra” que vivimos, el buenismo y los maricomplejines de las autoridades sin cuajo ni enjundia han sustituido aquélla por el “reconocimiento” de conflictos armados (guerra sin declaración). Esta definición no es más que una hipócrita declaración reservada de guerra. Y que no ha permitido, por su alejamiento de la “realidad con los pies en la tierra”, limitar en el espacio y el tiempo dichos conflictos armados. Que han proliferado abusadora y escandalosamente por varios continentes.

¿Qué pasaría si lo inesperado sucediera y una guerra estallase en el noreste de Asia?

Temiendo un colapso inminente de sus anquilosadas, ineficaces y obsoletas estructuras económicas, sociales y políticas, las autoridades del Partido de los Trabajadores de Corea (o Choson Rodongdang) y de sus Fuerzas Armadas (o Inmun Gun), pueden percibir como única salida a sus males y para lograr su supervivencia, el emprender una “guerra revolucionaria de unificación nacional”. ¿Qué posibilidades hay de que esto suceda? Examinamos seguidamente los parámetros del “problema norcoreano” y sus “vías de elaboración” de sus conflictos.

La orografía norcoreana y sus obstáculos a las maniobras de los modernos “grupos de tareas”.

Corea es una península montañosa. Una cadena central la recorre de norte a sur, con alturas máximas superando los 2000 ms., configurando, especialmente en el norte, numerosos y estrechos valles. Éstos se orientan principalmente de norte o noreste a suroeste. Las llanuras se extienden al oeste de la península, hasta las costas del Mar Amarillo. Los ríos Yalú, al oeste, y Tumen, al este, delimitan al norte del país sus fronteras con China. Los ríos Han, Hokanko, Kuiko y Rakutoco corresponden a los desagües occidental y meridional de la cordillera central. La vertiente oriental de las aguas no posee cursos de agua notables. El clima de Corea del Norte es duro y extremado. Es muy similar al de Manchuria, con la que limita al norte. El sur de la península está sometido al influjo benéfico de los monzones y es más suave y húmedo.

Corea del Norte no presenta muchos terrenos favorables para las maniobras de fuerzas mecanizadas. Éstas se ven fácilmente canalizadas por terrenos quebrados y de corto o medio dominio por la vista. Los obstáculos naturales pueden ser reforzados por abatis, cortaduras verticales, numerosos y pequeños campos de minas, etc. Son terrenos naturales para el empleo del rechazo antitanque, basados en los cohetes de carga hueca con variadas distancias eficaces de tiro, aderezado con una defensa móvil a cargo de unidades de infantería ligera y de destacamentos blindados. En apoyo, una artillería bien protegida y camuflada, con las avenidas de aproximación enemigas y los puntos importantes o singulares del terreno registrados previamente. Los flancos de las posiciones de defensa pueden apoyarse en los compartimentos del terreno que crean las líneas de alturas.

La Ideología y la Sicología Sociales de Corea del Norte.

Para prever el comportamiento aparentemente caprichoso y errático de las élites norcoreanas, es necesario conocer los parámetro ideológicos y sicológicos de una sociedad tan cerrada, catequizada y jerarquizada. El único precedente que se le acerca en el delirio de persecución, el estado totalitario férreo y la necesidad de la pureza ideológica es la Albania del camarada Enver Hoxha. Y esos parámetros se derivan de los postulados marxistas leninistas, según interpretación y aplicaciones realizadas durante el régimen estalinista en la URSS.

Al que le parezca forzado e inalcanzable, por extraño, inhumano o paradójico, el entender a nuestro amiguito Kim Jong-un, el “Sol del Siglo XXI”, el “Supremísimo”, le sugerimos que haga la prueba de entender realmente a los suicidas yihadistas islamistas. Que también están ahí, aunque más cerca de nosotros. Por último, la ideología comunista más rancia, puesta en escena por los norcoreanos, lleva al uso de expresiones y giros lingüísticos, inusuales e inexplicables en nuestras formas de expresión y pensamiento occidentales.

La dirección norcoreana aspira a la unidad absoluta de sus estrategias, su doctrina, su organización y sus planes. En la terminología norcoreana, el “monolitismo” representa una estructura político social como el granito, con absolutas homogeneidad interna y unidad de acción externa. “Estructura” carente de fisuras, a través de las cuales pueda penetrar el enemigo y dañarla. No existe una distinción significativa o radical entre la paz y la guerra en la estrategia nacional norcoreana. Ambas son “fases” de la política nacional, con diferentes participaciones del Inmun Gun. Así, las estrategias política, económica y militar son formas de la estrategia total norcoreana. Consideran, derivándolo de la estrategia soviética estalinista, que la estrategia norcoreana posee una orientación y un estilo de planteamiento y elaboración para sus planes y decisiones. Su fundamento es el “supuestamente sensato y científico” cálculo de la “correlación de fuerzas” entre los norcoreanos y sus enemigos. Esa relación de fuerzas es un deliberado y calculado cotejo de las capacidades potenciales relativas entre ambos rivales, para las distintas situaciones de conflicto. Las estrategias surcoreana o japonesa o estadounidense se describen como directamente opuestas a las virtudes norcoreanas. Recordemos que las virtudes son hitos de bondad y ejemplo permanentes, del pensamiento, de la cultura, del referente buen hacer, de una sociedad. Y valores son las cualidades apreciadas temporales o pasajeras de aquélla. Así, las determinaciones surcoreanas o estadounidenses son divagadoras y responden a espasmos aventureristas imperialistas y/o militaristas “no científicos”.

Los norcoreanos prefieren obtener sus objetivos por medios pacíficos. Pero el determinismo del materialismo dialéctico les lleva a considerar que las guerras son inevitables, mientras existan las clases sociales y las opresiones entre ellas. O, como en los últimos 60 años, estén ellos rodeado de estados capitalistas, sujetos a las fases sucesivas de crecimiento y decadencia. Las élites norcoreanas, con su sicología especial y distintiva como sustrato anímico vital y con su ideología y toda la parafernalia rimbombante donde se expresa, no se preguntan si tendrán o no un conflicto externo. Sino, ¿qué forma de conflicto es más ventajosa para nosotros para destruir al enemigo? Y, además, ¿quién puede triunfar sobre quién en cada caso? Y consideran que, de acuerdo con las premisas y el desarrollo del materialismo dialéctico, que los sucesivos enfrentamientos de los “opuestos sociales antagónicos”, que van surgiendo progresiva y sucesivamente, tal como describe el materialismo histórico, finalmente les darán la razón. Y obtendrán la victoria final sobre los estúpidos y decadentes imperialismos yanquis y japonés. Para facilitar las cosas y como aproximación somera y pálida, podemos decir que el materialismo histórico es así como una descripción marxista de los acontecimientos o historia y que el dialéctico es así como una teoría científica de la creación, desarrollo y solución de los conflictos sociales (o sea, todos).

Los norcoreanos consideran que Marx había declarado a menudo que el ataque era la mejor forma de defensa. Y de esto arguyen que el Inmun Gun debe ser conducido por un principio operativo o estratégico ofensivo. Las razones, desde el punto de vista estalinista, para esta preferencia por la ofensiva, son la iniciativa y la actividad que caracterizan al ataque. Y cuando es necesario asumir la defensiva, por aquello de la “relación de fuerzas” local o nacional o de oportunidad dialéctica, se exige la misma importancia a la actividad y a la determinación de los jefes y hombres involucrados. En todo esto subyace, a su vez, el carácter disciplinado y decidido, militante activo y comprometido, que suelen poseer y exhibir, como una “orden militar atea”, con votos a la causa del proletariado y al partido, los miembros de los Pe Ces.

Al apoderarse de la iniciativa y en su empleo vigoroso, los norcoreanos buscan controlar la actuación enemiga y aprovechar las numerosas ocasiones que surgen para imponer su voluntad al enemigo. Esto es claramente agresivo, pero, en parte, es también una reacción defensiva, ante la posibilidad de ser controlados desde fuera. Este temor a quedar dependientes y controlados es un factor muy importante en las conductas política y militar norcoreanas. Así, ese “juego dialéctico” lo están empleando en sus interminables negociaciones con los EEUU, en las rondas periódicas con los Seis, en sus esperpénticos tiras y aflojas con sus posibles enemigos y en sus cuidadosas demostraciones del poder. En el que siempre intentan adelantarse, sorprender y superar al “enemigo”. Para controlar una situación y mantenerse sin desviaciones, por ocurrencias del azar o del enemigo, es necesario pensar y formular un plan. Y éste, en aras del monolitismo citado, debe también anular las desviaciones (o iniciativas) de sus mandos inferiores. Y se considera al azar menos peligroso, que caer en una posición de pérdida de la iniciativa, de dependencia o de mera reacción a los “movimientos” iniciados por el enemigo irreconciliable. La solución para resolver un antagonismo planteado, un dilema entre opuestos, es elaborar y realizar un plan “científico”, basado en los pronósticos teóricos y en la correlación de fuerzas probables. Las acciones sucesivas a realizar, deben ser impulsadas por un ímpetu especial, derivado del convencimiento de las superioridades moral y doctrinaria del marxismo leninismo. Parece tener un significado especial en su doctrina, la expresión hasta el fin o hasta el mismísimo fin. Así, debido a la manera de pensar norcoreana acerca de ganar al enemigo o ser derrotado por el, hay una fuerte tendencia a exagerar la necesidad de su “total aniquilación”. Es decir, de rematar la “faena” hasta el final, sin permitir la recuperación de su opuesto antagónico en ese conflicto.

(CONTINUARÁ)

La Defensa de Occidente y la Gran Estrategia de sus naciones

Desde hace más de dos décadas, los EEUU han ido reduciendo sistemáticamente sus presupuestos de Defensa. Libres de la amenaza de una confrontación global con la URSS y sus aliados del Pacto de Varsovia, los EEUU han dedicado grandes cantidades del dinero de los contribuyentes a engrosar sus escuálidos “gastos públicos sociales”. Pero, los EEUU son algo más que un “continente en sí mismos”, sólo sujetos a la globalización mercantil. Son el principal puntal de la Defensa de Occidente. Y son uno de sus dos polos o nodos vitales, activos, ideológicos y complementarios. Y el otro son las Europas occidental y oriental, unidas ahora por sus ansias de libertad y unos sistemas sociales y económicos imperfectos, pero asumidos y en desarrollo.

Desarrollo de la situación de debilidad.

En los años de la aplicación del Plan Marshall (conocido allí como el European Recovery Program, cuyo nombre se toma del general de cinco estrellas George Marshall, jefe del Estado Mayor del US Army durante la II guerra mundial y Secretario de Estado en 1947), para la reconstrucción y el desarrollo de Europa occidental, ésta se nutrió de las ayudas e inversiones estadounidenses. Y ante su voraz enemigo “ad portam”, que podría teóricamente cruzar las llanuras alemanas en unas horas y alcanzar Hamburgo y el Benelux, los europeos occidentales no tuvieron que realizar gastos relevantes para su Defensa. Europa la confiaba a los sistemas de armas y a los soldados de los EEUU. Los cuales, cubrían y amenazaban todo el bajo vientre del Imperio de los zares rojos. Formando estacionados un cordón protector aislante, desplegado desde el Atlántico norte hasta el Pacífico y creando alianzas estratégicas desde la OTAN a la SEATO (u Organización del Tratado del SurEste Asiático). Si queremos apreciar cuánto dinero y esfuerzo se ahorraron los europeos al poder prescindir de esos gastos inevitables de pura supervivencia, podemos ver un ejemplo. El peso abrumador de los gastos militares que soportó la URSS en sus dos últimos lustros, fue la causa necesaria, aunque no suficiente, de su asfixia socio económica. Y que la llevó al inevitable derrumbe en 1989. Un jerarca soviético de segundo rango llegó a aceptar más tarde que, “no teníamos ni para comer”.

Pero Europa también aportaba un contrapunto ideológico, un equilibrio psicológico y un magma socio cultural a ese “mutuo intercambio” transversal en Occidente. Que le daban a los EEUU continuidad, sentido y pertenencia a una tradición y una idiosincracia activa, emprendedora, expansiva, cristiana y milenaria. Que estaban enraizadas en los griegos, los romanos, la Revelación cristiana y las identidades y bagajes de los pueblos occidentalizados sucesivamente.

Esto contribuye a crear y adaptar continuamente la identidad colectiva de los EEUU y su razón de ser como “primus inter pares” de esa civilización actual. Y esta “doble ósmosis” de pensamientos, vivencias e identidades crea la moderna sociedad occidental, tal como la conocemos. Que, con todos sus fallos, errores y defectos sigue siendo la “identidad social” más adelantada social, política y económicamente. Y la que más derechos individuales y colectivos reconoce a sus ciudadanos y habitantes.

Ahora a los EEUU les pesa la púrpura y el mando en Occidente. Y, en la fase de repliegue de uno de sus ciclos vitales, han olvidado en parte su pertenencia a la civilización occidental “dependiente del comercio internacional”. Pero este mundo multipolar no es más seguro que aquél de los dos bloques antagónicos irreconciliables socio liberal y comunista, que desapareció hace casi tres lustros. Veamos varios ejemplos de “nodos” destacados en la actual “red multipolar” de naciones y sus asociaciones y alianzas. Una China expansionista, gobernada por un Partido único, que busca alianzas regionales, de momento solamente con intereses comerciales hacia los materiales escasos y estratégicos, con los países emergentes de todos los continentes. E intenta crear su “esfera de influencia y coprosperidad” de gran metrópoli en el Pacífico occidental. Una Rusia llena de contradicciones, una gran potencia que siempre ha reaccionado y se ha crecido ante los peligros y las dificultades vitales, con un protagonismo y una ambición crecientes. Los continentes suramericano y africano, en los que casi sólo la falta de unas élites dirigentes y eficaces, que son el antídoto contra la corrupción y la falta de inversiones estables, estorban y detienen una exuberante y sostenida expansión económica y social durante décadas. Un Oriente Próximo y un norte de África en plena ebullición social, que están guiados por una religión expansiva, global y excluyente en sus interpretaciones más vindicativas, más que por unos “brotes verdes” democráticos, que no tienen tradición en sus idiosincracias sociales.

Una Europa estacionada y burocratizada, muy adelantada tecnológicamente y desarrollada. Pero que está desganada ideológicamente y sin “ilusiones razonables”. Que la motiven e impulsen a la fase de motivación y expansión sociales de un nuevo ciclo. Y sin haber acometido a su tiempo, aún, la dificilísima integración de sus instituciones supranacionales. A la que se oponen pasivamente todas las burocracias nacionales y europeas, por su propio peso inerte existencial, y en razón a las complicaciones estructurales presentes y futuras y a las zonas de poder en juego. Porque sólo cuando la pertenencia a un ente social superior produzca beneficios sociales, políticos y económicos tangibles, será cuando los pueblos, las regiones y muchos de sus gobernantes aprecien, se interesen y prefieran la Europa Unida a una unión mercantilizada y amorfa de naciones europeas.

(CONTINUARÁ)