Génesis y praxis de la Estrategia Rusa de Incursión profunda . 2ª Parte.

Incursión al aeródromo de Tatsinskaya en la Navidad de 1942.

La incursión profunda a Tatsinskaya.

En la explotación del éxito de la ruptura, Vatutin lanzó el día 18 de diciembre, el 24 Cuerpo de Tanques (Badanov) para atacar y ocupar Tatsinskaya y el 25 Cuerpo de Tanques (Pavlov), contra el aeródromo de Morozovskaya. Detrás de ellos, avanzaba el 1er. Cuerpo Mecanizado de la Guardia, siguiendo sus direcciones de avance, para apoyar e impulsar éste y eliminar las resistencias de los restos de unidades enemigas en su retaguardia profunda. Badanov contaba con unos 5 mil hombres, 300 camiones, 90 tanques T-34 y 55 tanques ligeros T-70. Éstos, por sus características de fuego, blindaje, movilidad y contar con 2 tripulantes para las múltiples tareas, no eran compañeros adecuados de los primeros. La brigada de infantería de los cuerpos tenía como tarea la ocupación de los objetivos capturados por los tanques.

Resultado de imagen de soviet infantry over tanks Infantería viajando sobre tanques.

Resultado de imagen de nikolai vatutinTeniente General Nikolai Vatutin, jefe del Frente del Suroeste.

Las órdenes no fueron adecuadas y ambos cuerpos deberían ir eliminando las resistencias enemigas en sus sectores de avance. También Badanov recibió órdenes para facilitar el avance del I Ejército de la Guardia, del que dependía y que le seguía a distancia, aumentando la explotación. Las comunicaciones de radio con Vatutin y con el I Ejército eran insuficientes y espasmódicas, debido a la creciente distancia y a las características de su unico transmisor RSB-F. Que, por ejemplo, tenía en marcha 30 Km de alcance.

A partir del segundo día de marcha, el apoyo a los 2 grupos móviles por parte del 17º Ejército Aéreo soviético fue disminuyendo drásticamente. Lo cual era uno de los inconvenientes que tenían estructuralmente estas operaciones profundas. En un medio invernal duro, con una red viaria pobre, los vehículos blindados y los camiones de tropas y suministros avanzaban lenta y dificultosamente. Esto hacía que los aviones de apoyo a tierra de ambos bandos pudiesen atacar, casi a mansalva, a los vehículos enemigos y favorecía a los alemanes.

Resultado de imagen de general Vasily Badanov Mayor General Vasily Badanov. Llegó a comandar el 4º Ejercito de Tanques.

Ambos cuerpos de tanques fueron avanzando hacia sus objetivos con gran esfuerzo de los conductores y desdoblados en brigadas, formando 2 o 3 escalones de marcha. Buscando ahorrar combustible y mantener controlados los casi 500 vehículos de un cuerpo. Sólo había luz del día entre las 7 y las 15:30 horas. Aunque sobre el papel, Vatutin esperaba un avance de unos 50 Km. por día y calculaba unos 5 días de marcha para alcanzar ambos objetivos, situados a 240-250 Km, los resultados eran de apenas 25 Km diarios.

A unos 25 Km de Tatsinskaya y 30 Km de Morozovskaya corría el río Bystraya. Los alemanes situaron al sur de este obstáculo natural sin reforzar, varios Kampfgruppen o fuerzas de tarea, creadas ad hoc para impedir el avance enemigo y agotarlo. Von Manstein era conocedor de esta incursión y quería proteger, como fuera, los aeródromos. Así, le retiró la 6ª División Panzer a Hoth, para crear una reserva móvil del Grupo de Ejércitos Don.

Resultado de imagen de field marshal von manstein Mariscal Erich von Manstein.

Con el 24 Cuerpo se enfrentaron 4 pequeños Kampfgruppen, que lo erosionaron. El Gruppe Spang, designado con el nombre de su mando, se enfrentó en una difícil lucha con el 25 Cuerpo de Tanques. Pavlov creyó que se trataba de una débil resistencia alemana y, olvidando su objetivo estratégico y en vez de flanquearlo limpiamente, lo atacó. El Gruppe recibió el apoyo aéreo de una docena de los JU-87, bombarderos en picado, que volvían rápidamente a su base a repostar, y que hicieron pedazos a los inermes tanques de Pavlov. La llegada del 1er. Cuerpo Mecanizado de la Guardia permitió a Pavlov desempeñarse del combate y continuar su marcha a Morozovskaya, aunque quedó agotado en su capacidad de combate y desgastado logísticamente.

Pavlov llegó hasta Uryupin, situada a unos 25 Km de Morozovskaya. Pero, los bombarderos situados en este aeródromo lo sometieron a duros ataques, que redujeron su capacidad de combate a unos 25 tanques y escasísimo combustible. El Cuerpo Mecanizado, tras un día de combate con el Gruppe Spang, estaba también muy mermado y no estaba en condiciones de apoyarlo. Con lo cual, desaparecieron las posibilidades de un ataque a Morozovskaya.

Resultado de imagen de Kampfgruppe Spang 1942 Karl Spang, ya general.

Uno de los grandes inconvenientes de estas operaciones de incursión profunda era la ausencia también del apoyo logístico a las unidades operativas. Esto les exigía avanzar, atacar y ocupar hasta la extenuación de sus recursos disponibles. Pero, no tenían otra opción.

La Defensa de Tatsinskaya.

El jefe del aeródromo era el teniente general Fiebig, comandante del VIII Cuerpo aéreo de la Luftwaffe. El 30 de noviembre fue nombrado Jefe del Suministro aéreo a Stalingrado. Y estableció su cuartel en Tatsinskaya, que había sido ocupado por los alemanes el 21 de julio. Fiebig era un buen organizador, con lo que su nombramiento estaba justificado, pero no estuvo a la altura, como mando conductor, en la defensa, ni en la evacuación del aeródromo ante el ataque soviético.

Desde la seguridad de Berlín y ya fallando el rescate por tierra, Goering ordenó a Fiebig que sus hombres resistieran en Tatsinskaya y que sólo lo evacuaran cuando los soviéticos ya estuviesen disparando por su pista. Esto hizo que Fiebig tardase más allá de lo prudente en dar la orden de evacuación. Y sólo las nieblas, el cansancio enemigo, y las exiguas fuerzas soviéticas, 20 tanques y 55 infantes, que asaltaron Tatsinskaya, permitieron evacuar a la mayoría de los aviones estacionados.

Resultado de imagen de general Martin Fiebig Luftwaffe Teniente General Martin Fiebig.

La fuerza de la base eran unos 1800 hombres, sin contar las tripulaciones y mecánicos de los aviones. Contaban, al momento del ataque, con 2 cañones de 88 mm y 4 cañones de tiro rápido de 20 mm, ya que gran parte de la artillería fue entregada a los Kampgruppen encargados de bloquear los avances soviéticos. Los alemanes no organizaron ninguna defensa en Tatsinskaya. Cuando los exploradores del 24 Cuerpo se acercaron al aerodromo en la noche del 23, observaron que las posiciones antiaéreas no estaban ocupadas y que no existían defensas terrestres.

El ataque a Tatsinskaya.

Por fin, a las 8:30 horas del 24 de diciembre, tanques de su 130 brigada de tanques (Nestorov) asaltaron desde el este el aeródromo de Tatsinskaya y algunos tanques de la 54 brigada de tanques (en reserva) penetraron por el noroeste al final de la operación.

Hasta esa tarde, Badanov no dió por concluída la toma de Tatsinskaya y sus alrededores. Cerca de 125 aviones de la Luftwaffe escaparon y llegaron a otros aeródromos del Eje. El mediocre fuego soviético y los choques entre aparatos al despegue destruyeron 50 aviones. Pero, la Lufwaffe ya había perdido 250 aparatos entre noviembre y diciembre de 1942 durante el abastecimiento de Stalingrado, debido a averías, el tiempo y la acción enemiga. Los alemanes tuvieron 100 caídos, entre muertos y heridos, y fueron capturados 350 hombres.

Le quedaban al 24 Cuerpo 39 T-34 y 19 T-70 y cada tanque tenía menos de 40 proyectiles para el arma principal y el combustible restante le permitía andar unos 50 Km. Badanov transmitió a Vatutin que asumía la defensa de sus posiciones.

Resultado de imagen de T-70 light tank Tanque ligero T-70.

Parecido a lo ocurrido con el VI Ejército de la Wehrmatch, a las 7:30 horas del día 26, Badanov recibió un mensaje de Vatutin: “Su Cuerpo ha sido transformado en una unidad de la Guardia. A Ud. se le ha concedido la Orden de Suvorov de 2º grado”. Pero, nunca dura mucho la alegría en casa del pobre. La situación era insostenible y, cuatro días después, Badanov rompió, escurriéndose, el cerco funcional, no físico, al que le sometían las distintas unidades alemanas que se le echaban encima al 24 Cuerpo de Tanques de la Guardia. Al final de la operación Pequeño Saturno y por indicación de Stalin, Badanov fue nombrado comandante de los restos de los tres Cuerpos Mecanizado y de Tanques que participaron en esa incursión profunda. Pero, contando cada uno con menos de 20 tanques, estaban demasiado débiles para llevar a cabo una acción conjunta operativa.

FIN.

Génesis y Práctica de la Estrategia Rusa de Operación Profunda .

La Incursión al aeródromo de Tatsinskaya en la Navidad de 1942.

 

Introducción.

Tras la invasión de la URSS por los 3 Grupos de Ejércitos de la Wehrmatch (Norte, C; Centro, B; Sur, A) el 22 de junio de 1941, quedó clara la superior capacidad y eficacia de éstos, frente a los ejércitos soviéticos desplegados en la frontera y en la retaguardia estratégica. El desorden era general en el Ejército Rojo, como evidencia de su desmoralización y carencia de una doctrina militar moderna, tras las purgas de Stalin de 1937. Que estaba preocupado de que la fuerza y la capacidad del Ejército Rojo, lo convirtieran en un rival del Partido y de él mismo en el reparto de los poderes estatales. Además, las características sociales de los soviéticos los hacían más proclives a la obediencia, la resistencia y la sobriedad y menos hacia la originalidad, la asunción de responsabilidades y la toma de decisiones, a sus respectivos niveles de acción, de los mandos y sus hombres. Entonces, el Ejército Rojo sólo tenía alguna verdadera capacidad de lucha en la artillería y en la casi inexahustible demografía del país sovíético.

Esto hizo pronto que los estrategas y planificadores del Ejército Rojo se diesen cuenta que, si querían sobrevivir, estabilizar su nación y el ejército y comenzar a ganar la guerra, tenían que empezar a ganar todas las batallas que resultasen estratégicas para ese esfuerzo socio militar. Así, por un lado, comenzaron a profundizar y desarrollar la defensa operativa y estratégica, enlazándola con la contraofensiva operativa, estableciendo así zonas, áreas y regiones fortificadas en profundidad, y creando reservas lo más moviles posibles en los distintos escalones de lucha.

Resultado de imagen de ROTMISTROV General Pavel Romistrov, comandante del 5º Ejército de Tanques de la Guardia.

Para las grandes acciones positivas, de ataque o contraataque y victoria, de explotación y consolidación, los altos mandos de la Stavka o Estado Mayor Central del Ejército Rojo, presidido por Stalin, desarrollaron a lo largo de varios años los Ejércitos de Tanques. Para el año 1944 existían en el orden de batalla del Ejército Rojo hasta seis de dichos Ejércitos estratégicos. Estaban destinados a operar independientemente en la retaguardia operativa (hasta los 80 Km en la profundidad) e, incluso, estratégica (hasta los 200-250 Km) de la Wehrmatch y sus aliados.

Sus tareas eran atacar, ocupar, consolidar y mantener alguna área o bien alguna capital o ciudad importante, que no fuera capaz de ofrecer una defensa efectiva; propagar la destrucción, la desorganización y el pánico en su “zona de avance” por la retaguardia enemiga, usando también la “influencia táctica” que generaba sobre el enemigo, a ambos flancos de aquélla y en función a su distancia a aquél, medida en tiempo de alcance o llegada. Detrás de esta gran unidad estratégica, avanzaría la “masa de apoyo” de los ejércitos del Frente soviético al que se había subordinado el Ejército de Tanques. Que iniciaría sus operaciones de explotación, tras concluir la irrupción y ruptura del frente defensivo enemigo por los ejércitos de infantería o de choque del Frente o grupo de ejércitos soviéticos, debidamente apoyados por el fuego pesado, los ingenieros y los tanques de apoyo.

Resultado de imagen de task force baum Telegrama de pésame del Ayudante General del Secretario de la Guerra a la familia de uno de los «desaparecidos» del Task Force Baum.

Esto es bastante fácil y simple, en teoría. Pero hay que contar para su realización con las casi innumerables acciones colectivas (pequeñas unidades, unidades y grandes unidades) y personales, que son la fuente de errores, fallos y desviaciones, en relación con lo previsto en los cálculos y planes. Hay que tener, para ponerla en práctica, una organización militar bien entrenada, que garantice el flujo constante y suficiente de comunicaciones, inteligencia actualizada y logística. Se necesita la actuación apropiada, coordinada y convergente de las unidades empleadas en las complejas y sucesivas operaciones. Es necesario contar con las características de transitabilidad de los terrenos de operaciones, influenciada no sólo por su orografía, sino también por la red viaria, las vías fluviales que corten más o menos perpendicularmente los camibnos, el clima, las estaciones,los momentos del día. En marzo de 1945, el general George Patton ordenó una incursión profunda, no autorizada por sus superiores, empleando la Fuerza de Tareas Baum (integrada por unos 314 soldados y 16 tanques) a unos 80 Km detrás de las líneas alemanas y a poquísimos días de la capitulación del III Reich. Su misión era rescatar a un grupo de prisioneros estadounidenses, que estaban en Hammalburg. El resultado fue desilusionante y la acción, por penosa, no fue demasiado divulgada. Los atacantes fueron rodeados por las fuerzas alemanas y destruidos por sus contraataques. Sólo un 11% de los incursionistas regresaron a las líneas del famoso III Ejército del U.S. Army.

Antecedentes y Prolegómenos.

El 23 de noviembre de 1942 a las 2 p.m., el VI Ejército alemán, la gran unidad militar más poderosa de la Wehrmatch, quedó cercado definitivamente en Stalingrado y alrededores por varios Frentes o Grupos de Ejércitos soviéticos. La Operación Urano creaba un cerco estratégico. Y el contacto del VI Ejército y otras unidades del III Reich o de sus aliados, que sumaban unos 267 mil soldados del Eje, con otras unidades de éste, ya no existía por tierra. En Stalingrado, los alemanes no tenían la lanzadera de ferries cruzando el Volga, desde la orilla en manos de los soviéticos, para abastecer la ciudad y reequipar y reponer a las unidades mlitares sitiadas.

Resultado de imagen de friedrich von paulus El mariscal von Paulus rinde su Estado Mayor en Stalingrado.

Los aeródromos más cercanos en poder de los alemanes eran los de Tatsinskaya y Morozovskaya, bien al oeste de Stalingrado. En ellos, el coronel general Wolfram von Richtofen, jefe de la 4ª Flota Aérea de la Wehrmatch, situó rápidamente un grupo de tareas de transportes, bombarderos y cazas, para la misión de trasladar los suministros militares y materiales a todos los sitiados. Al coronel general von Paulus, jefe de las fuerzas cercadas, le prometieron entregar 500 Tm diarias de suministros. Pero, la media diaria entregada durante el cerco fue de 100 Tm. Y sólo un día, la aviación alemana pudo entregar 500 Tm. Y, en esos momentos, la capacidad de rechazo de los cercados a los ataques soviéticos, para romper por partes la zona defensiva o reducir su terreno, dependía del número y la calidad de los abastecimientos que recibieran por vía aérea.

Resultado de imagen de wolfram von richthofen El general de la Luftwaffe Wolfram von Richthofen.

El 10 de diciembre, el IV Ejército Panzer del coronel general Hoth inició desde Kotelnikorski, a unos 100 Km al este del borde del cerco, un ataque para establecer un corredor de enlace con la zona de defensa de Stalingrado y aliviar a los cercados. Era la operación Wintergewitter o Tormenta de Invierno. El VI Ejército iniciaría la ruptura del cerco ruso, en dirección a las fuerzas de socorro, que era la más previsible y que no contaba con el factor sorpresa, cuando éstas estuvieran a unos 30 Km de distancia. La vanguardia de las fuerzas alemanas correspondió al disminuído 57 Cuerpo Panzer. Se trató de una operación en la que los soviéticos contraatacaron con maestría y sin cesar y el arma principal de ambas partes fueron los tanques. Por fin, el día 26, ese Cuerpo Panzer había dejado de existir y la Wintergewitter cesaba, habiendo llegado Hoth a 46 Km del cerco.

Pero los soviéticos, que se habían preparado bien para su ofensiva de invierno, aún guardaban alguna otra sorpresa desagradable para los alemanes. En la Stavka estaba pensándola y controlándola el coronel general Aleksander Vasilievsky, entre otros altos mandos soviéticos, buscando completar en ella la derrota alemana en el sur de Rusia. Vasilievsky aportaba, como jefe del Estado Mayor Central, racionalidad y paciencia en los cambios de impresión con Stalin.

Resultado de imagen de Aleksandr Vasilievsky El Mariscal de la URSS Aleksander Vasilievsky.

El 16 de diciembre, el teniente general Vatutin lanzó un golpe estratégico con su Frente del Suroeste (la Operación Pequeño Saturno) contra el 8º Ejército italiano, desplegado en el flanco izquierdo del Grupo de Ejércitos de la Wehrmatch del Don (mariscal von Manstein). En las fuerzas de ruptura del frente estaban los 1º y 3er. Ejércitos de la Guardia, que destacaron tres cuerpos de tanques (uno de ellos era el 25º, del mayor general Pavlov) y un cuerpo mecanizado (mayor y más equilibrado en armas combinadas) y 9 divisiones de infantería. Que ya el día 17 habían logrado diversas irrupciones y rupturas del frente italiano.

El desmoronamiento del frente del Don, al norte de Stalingrado, le abría a los soviéticos varias posibilidades: a) Consolidar el cerco de Stalingrado, al poder operar por toda la retaguardia profunda del Eje, desarticulando su capacidad de defensa y persiguiendo a las unidades de apoyo (logística, aviación y artillería) y restos y reservas de los ejércitos que en ella se desplegaban. b) Hacer retroceder hacia el Donetz, como nueva línea sostenible de su frente, al Grupo de Ejércitos del Don, forzándole a una retirada rápida. Esto obligaba a las fuerzas de von Manstein a acortar sus líneas, para, en el nuevo frente que presentaban a los soviéticos, poder disponer no sólo de fuerzas de primera línea, sino de fuerzas móviles blindadas, para contraatacar a las embestidas soviéticas. c) Obligar a los alemanes a mantener en Rostov, junto a la desembocadura del Donetz, un corredor abierto con su retaguardia sur, para evitar que el Grupo de Ejércitos del Caucaso (mariscal von Kleist) resultase también copado, como ocurría con el VI Ejército, en torno a Stalingrado. Y pudiese salir por él en dirección a la nueva retaguardia alemana al oeste. d) Facilitar el empuje final de todas los Frentes soviéticos hacia el Donetz y consolidar así todas las ganancias estratégicas conseguidas en su compleja y extensa ofensiva invernal de 1942.

El Bagaje Intelectual de las Inserciones Profundas.

Los teóricos de la operación profunda soviética (glubokaya operatsiya) en el período entre 1928 y 1936 fueron el teniente general Triandafilov, el brigadier Isserson y el mariscal Tujachevsky. Éste estableció unas Instrucciones para la batalla profunda (glubokiy boy) en 1935. Que luego incorporó a las Regulaciones del servicio de 1936, como doctrina militar oficial, PU-36.

Los conceptos preexistentes se basaban en los buenos resultados de las operaciones de caballería, singularmente cosacos, en situaciones muy fluidas de lucha y movimiento, en la retaguardia operativa enemiga. Y actuando contra pequeños destacamentos enemigos y las líneas de comunicación. Pero, los ejércitos basados en el empleo del motor de combustible, para desarrollar una penetración operativa o estratégica en la retaguardia enemiga, y en las plataformas blindadas de cañones de tiro tenso (tanques) y camiones (infantería y artillería), tenían unas necesidades logísticas (mantenimiento, rotación de tripulaciones en marchas prolongadas, abastecimientos) que no fueron ni vislumbrados por los mandos antiguos.

(CONTINUARÁ)

TEORÍA Y CRÍTICA DE LA «BATALLA MODERNA» Y SUS ACTUALIZACIONES. 2ª PARTE.

(CONTINUACIÓN)

La simultaneidad pretende conmocionar directa e inmediatamente a un máximo de escalones enemigos, hasta lo que permita la capacidad de combate propia. Pero no discrimina el objetivo según su importancia. Con lo que infringe el principio anterior y universal de la “economía de medios” (de los más aceptados como tal por los autores) y no crea un centro de gravedad de los esfuerzos propios. Su medio de acción es pura y llanamente la atrición, que exige un proporcionalmente muy elevado consumo de municiones y cohetes de los distintos tipos, ya que no se busca sólo la neutralización enemiga, sino su destrucción, mientras no huyan o se rindan. Con ello se compromete además la logística de mantenimiento de los equipos, que se trueca en parte por el suministro de municiones, además de exigirle un mayor esfuerzo en forma de un número más elevado de sustituciones de los tubos, etc.

Resultado de imagen de norman schwarzkopf GENERAL NORMAN SCHWARZKOPF, JEFE DE LAS FUERZAS DE LA COALICIÓN CONTRA SADAM HUSSEIN EN LA GUERRA DEL GOLFO. APLICÓ LA «AIRLAND BATTLE» GRACIAS A LA ABRUMADORA SUPERIORIDAD DE COMBATE QUE POSEÍAN AQUÉLLAS, FRENTE A LAS FUERZAS IRAQUÍES.

La simultaneidad da igual preferencia como objetivos, en un momento dado, a las reservas tácticas en profundidad y a los obstáculos al avance en las primeras “líneas” enemigas (observatorios, posiciones de combate de infantería, posiciones de fuego de las armas pesadas de infantería, posiciones antitanques en la zona de infantería). También la simultaneidad da igual preferencia a los objetivos que son explorados en la profundidad, que a los objetivos que flanquean nuestro avance en la ruptura, incluyendo un cerrojo antitanque, y que tienen capacidad de fuego de enfilada.

Esta simultaneidad exige una capacidad de combate tan grande o más que la del enemigo.Ya que la tarea principal de nuestras fuerzas de contención y de maniobra es golpear al mismo “tiempo” operativo toda la profundidad del despliegue atacante. Buscando conmocionarlo, deshacer su coherencia y deintegrarlo. Y los teóricos llaman “sinergia propia” al esfuerzo creado simultánea y linealmente por todo el frente y flanco y/o retaguardia enemigos. Esta sinergia es sumatoria y más bien magra. Y se enriquecería por la lucha operativa indirecta, por la acción sorpresiva, por la aplicación del esfuerzo sobre debilidades enemigas. Así sería una sinergia exponencial.

La simultaneidad sería realmente un principio táctico. Colabora en cómo realizar una batalla de ruptura, ampliando el contacto con el enemigo o en cómo aprovechar los alcances efectivos de las distintas armas de una defensa en profundidad, para batir las fuerzas escalonadas tácticamente de un atacante, buscando romper la continuidad de su esfuerzo por el aislamiento táctico entre sus distintos escalones. Su trascendencia en el nivel operativo es a través de que el planteamiento de la batalla lo sea y ocurre al conseguir en ella la decisión.

Por su parte, la complementariedad, al pivotar sobre el fuego (de armas pesadas de infantería, de tanques, artillería y aviación), no respeta el sistema de armas combinadas o interarmas. Que somete al despliegue enemigo a un esfuerzo centrípeto, derivado de acciones diferentes y complementarias, que tienden a colocar al enemigo en un “dilema táctico de indefensión”. Ya hemos indicado que el fuego para la destrucción de un objetivo es siempre muy oneroso (va en contra del pretendido ahorro presupuestario de costes) para el que lo aplica. Por lo difícil que es conseguir dicho efecto realmente. Si empleamos las maniobras de grupos interarmas será suficiente la neutralización o pérdida temporal de la capacidad de actuación del enemigo contra nosotros, mientras dura nuestro fuego sobre él.

Por otro lado, dada la lejanía de la mayoría de los objetivos enemigos de nuestra “capacidad de combate”, aquéllos son sólo alcanzables inmediatamente por el fuego pesado indirecto o por la aviación. Ello hace que se tienda a mercadear (intercambiando) nuestros elementos de movilidad y de choque (que incluyen los tanques y la infantería mecanizada) por los elementos de fuego pesado en el “mix” de nuestra capacidad de combate disponible. Esto se debe a que estos últimos producen el efecto deseado de destrucción simultánea, aunque no sea el más adecuado.

A favor de este intercambio de fondos para la defensa, está el hecho sicológica y políticamente preferido de que el fuego pesado preciso y el de saturación disminuyen las “interfases de acción” con el enemigo a las distancias cercanas y próximas. La existencia con una importancia más que proporcional de los medios de fuego pesado, tiende a favorecer y a procurar su empleo como un elemento de atrición del enemigo en las doctrinas y reglamentos.

Las dos últimas razones consolidan al fuego pesado como arma clave de las operaciones. Y su movilidad será su capacidad de situarse en posiciones sucesivas y/o efectivas muy rápidamente. Que es en realidad una movilidad táctica, medida a razón de Kms/día en avance.

Con ello, la movilidad operativa se verá perjudicada y el instrumento principal para la decisión en ese nivel será el de “sucesivos combates”, que no siempre serán deseados, buscados y trascendentes.

Es decir, la simultaneidad y la complementariedad apoyan desequilibradamente el empleo de la atrición o pura destrucción y favorecen indeseablemente la intercambiabilidad de los medios de movilidad (capacidad de movimiento operativo) y de combate y choque, con los de fuego pesado indirecto y/o aviación de bombardeo.

El Centro de Gravedad de las Acciones Combinadas.

Además, el principio de economía de medios y el de utilización sistemática de la sorpresa (como eficaz multiplicador de la capacidad de combate, incluso en la defensa, con posiciones escalonadas en las contrapendientes, contraataques y contrachoques oportunos, bolsas de fuego), se relacionan directamente con el principio de la concentración de medios y con el de actividad o movilidad en todas las operaciones (combates y movimientos, con mínimos tiempos de concepción y de ejecución para cada una). Empleando para que el mando orqueste todo ello, el “centro de gravedad del esfuerzo conjunto”. Que actúa siempre como factor de planificación, de actuación y de dirección de los sistemas interarmas.

Es decir, el centro de gravedad es el integrador principal de los principios de la guerra en la conducción y la ejecución de la misma, como una característica natural. El mariscal von Hindenburg inventó el adagio: “Una batalla sin Schwerpunkt (centro de gravedad) es como un hombre sin carácter”.

Resultado de imagen de von hindenburg MARISCAL VON HINDENBURG, JEFE DEL ESTADO MAYOR DEL EJÉRCITO ALEMÁN EN LA I GUERRA MUNDIAL.

En cuanto al principio de concentración de los medios, el llamado “esfuerzo principal” expresa un efecto de penetración en una dirección y un sentido dados, pudiéndose llegar a la ruptura y posibilitar una explotación. En él se concentran los esfuerzos interarmas de las unidades, incluso las aéreas. El esfuerzo principal se ejemplifica en la estrategia de martilleo de Foch en el frente occidental europeo, a partir del verano de 1.918. Para vencer la capacidad de combate alemana por pura erosión de la misma en todo el teatro de operaciones. Trasladándolo sólo de dirección, cuando la resistencia de un sector alemán era excesiva.

El centro de gravedad tiene un sentido más espacial y temporal, buscando una “convergencia operativa” de “esfuerzos relacionados” hacia un objetivo. No necesariamente contiguos, simultáneos o secuenciales, sino sinérgicos y resultantes en sus efectos y resultados. Y teniendo en cuenta la forma óptima de actuar de cada arma y servicio.

El centro de gravedad es más global u holístico, el esfuerzo principal es más sumatorio y acumulador. Los efectos del esfuerzo principal son más directos, predecibles y evidentes. Los del centro de gravedad son más sutiles e inesperados, al menos en los primeros estadíos de la acción militar.

TEORÍA Y CRÍTICA DE LA «BATALLA MODERNA» Y SUS ACTUALIZACIONES.

Los proponentes de la nueva doctrina militar del U.S. Army, la AirLand Battle sucesivamente modernizada desde 1976, se dicen creadores de una doctrina científica, basada en postulados racionales. A lo largo del tiempo, realizaron aportaciones a aquella el coronel John Boyd, William Lind, famoso por sus divulgaciones militares, el general Donn Starry, desde el Tradoc, Steven Canby, Philip Karber y otros muchos teóricos. Es siempre un trabajo prolongado y colectivo, donde participan individualidades destacadas y lúcidas, que resulta siempre convergente y fructífero. El TRADOC es el mando del Ejército de los EEUU, encargado de atender sus necesidades de formación, entrenamiento y doctrina. Formulando para ello los modelos y las recomendaciones y propuestas de doctrina y de reglamentos.

Imagen relacionada CORONEL JOHN R. BOYD

Se supone que este salto teórico cualitativo, establece y perfeccciona, no sólo un modelo científico para la guerra moderna, basada en el empleo del motor de explosión y en la electrónica, como factores novedosos. Sino que el mismo puede ser adoptado y seguido por el rival menos numeroso (en hombres, medios y sistemas). Y que su superioridad conceptual le permitirá a éste superar en campaña las deficiencias cuantitativas de un ejército menor. Y ello, independientemente de la forma de lucha que se plantee en el conflicto. Además, dicha doctrina militar científica, una vez fijados correctamente sus parámetros, podrá evolucionar y adaptarse a las nuevas exigencias de la guerra en el transcurrir del tiempo. Estableciéndose las nuevas variables operativas, para las diferentes situaciones bélicas.

Resultado de imagen de william lind ANALISTA WILLIAM LIND.

Partieron para ello de la llamada Central Battle, cuyas Operaciones se recogieron en el FM 100-5 de 1976. Y que mantenían al fuego pesado como su principal “argumento” de combate y empleaban magramente las maniobras de las fuerzas. Algunas de las cuales terminaban en ataque frontales o, al menos, esperados y recibidos por el enemigo. Es la vieja idea táctica de oponer fuerza contra fuerza. Donde cualquier avance o ventaja se logra a un elevado coste en bajas, tiempo y materiales. Como sucedió durante casi cuatro años en el Frente Occidental europeo durante la I Guerra Mundial. El concepto de la Central Battle se ofrecía para un ejército encargado de defender un gran territorio de importancia vital. Que en la práctica comprendía la Europa Central y Occidental. Por lo que resultaba que la cesión de espacio, por ejemplo en una defensa móvil o, incluso, retardante, era inaceptable “a priori”. Y para ello el ejército “defensor” debía desplegarse casi en la misma “línea o faja” fronteriza de los estados que estuvieran inmediatamente amenazados, o sea, los más orientales.

El ejército “defensor” no contaría para operar con un escalonamiento en profundidad, a cargo de sus grandes unidades sucesivamente desplegadas. Sino que su despliegue sólo contaría con el escalonamiento propio (interno) de sus Grandes Unidades, que estarían desplegadas cuasi linealmente en el borde del territorio a defender. Tampoco contaría con fuerzas móviles de contraataque, desplegadas en la profundidad. Sino que se utilizarían las reservas móviles propias de esa gran línea defensiva, para realizar localmente contrachoques tácticos contra las rupturas y penetraciones en la zona de defensa del atacante enemigo.

La defensa en posición de la totalidad de un enorme territorio, tendría como Tarea la de detener todos los ataque penetrantes de un potente enemigo. Que contaría posiblemente con una supremacía de medios. La defensa actuaría así como una extensa y delgada fuerza (ĺinea) de contención “estratégica”. La idea subyacente en la doctrina es que empleando las tácticas adecuadas sucesiva y únicamente, se podrían alcanzar los objetivos estratégicos propios. Y la razón (incorrecta, por corta de vista) era que las tácticas podían resolver combates sucesivos. Pero éstos, por sí mismos, sin la estrategia operativa no podían alcanzar la trascendencia, la guía, la influencia. Necesaria para conseguir los objetivos estratégicos de otro nivel de actuación.

La mentalidad táctica existente en el U.S. Army antes de la promulgación de la “Defensa Activa” suponía y se basaba en el empleo contra el enemigo y en toda la profundidad táctica y operativa de su despliegue del fuego pesado propio. Que era, de menor a mayor alcance, la artillería de campaña y pesada, los cohetes reactivos ylos balísticos de corto y medio alcance y la aviación de apoyo a tierra.

La “Airland Battle” definida en el FM-100-5 Operaciones de 1982.

Las premisas elaboradas por el colectivo de los teóricos, que contribuían a crear el concepto de dicha nueva batalla fueron: el engaño del enemigo, en relación a nuestras capacidades e intenciones en la situación planteada; la destrucción de la sinergia conseguida por el enemigo por la colaboración táctica u operativa de sus unidades; la acción propia simultánea en todo el despliegue operativo enemigo; la dualidad sinérgica propia de una fuerza de contención del avance, ataque o despliegue enemigo y de una fuerza de maniobra, encargada de la aplicación de flanco y/o de revés de nuestro ataque en toda la profundidad enemiga; deshacer la cohesión enemiga con ello; la conmoción de la totalidad de la fuerza enemiga empeñada; desmenuzándola en unidades inconexas, quizás fragmentadas, con escasas capacidades de combate y movimiento operativo. Así, se cambiaba el pensamiento militar desde la aproximación táctica y técnica vigente hasta entonces a la concentración del esfuerzo propio, empleando las maniobras exigidas por la estrategia operativa.

Resultado de imagen de mijail tujachevski MARISCAL MIJAIL TUJACHEVSKI, UNO DE LOS PRECONIZADORES SOVIÉTICOS DE LA «BATALLA SIMULTÁNEA Y PROFUNDA». SU PURGA POR STALIN EN 1937, POR CELOS HACIA EL EJÉRCITO ROJO, AFECTÓ NO SÓLO A LOS ALTOS MANDOS EN DESGRACIA. SINO ESTERILIZÓ Y RETRASÓ LA DOCTRINA MILITAR SOVIÉTICA MODERNA. 

La fuerza de maniobra penetraría en todo el despliegue enemigo, si éste era favorable para ello, por no estar preparado para una defensa fortificada; como sería el caso de un combate de encuentro. Y, en el caso del rechazo preparado, el ataque sería avanzando rápidamente por un “corredor libre” o “free corridor” fuera del despliegue enemigo, buscando un flanco y/o una retaguardia expuestos. Desde donde y a lo largo de ese “lado”, la fuerza de maniobra móvil, dotada con gran capacidad de combate y de movimiento, debería golpear simultáneamente a todo el despliegue enemigo “descubierto”.

Análisis de la “Airland Battle” en la práctica.

En el concepto de la Airland Battle y en las diferentes actualizaciones de la doctrina militar norteamericana, aparece claramente el llamado principio de simultaneidad. La simultaneidad aconseja batir al mismo tiempo a la mayor cantidad posible de fuerzas enemigas, escalonadas en profundidad, tanto en el ataque como en la defensa. Se justifica su aplicación en el aprovechamiento máximo de la potencia de fuego propia sobre el enemigo y considerando los diferentes alcances óptimos de los diversos sistemas de armas empleados. El factor eficaz de la simultaneidad es la tecnología moderna de detección, de precisión de tiro y de potencia de fuego. Como conmilitón de ella está el principio de complementariedad, que expresa que el movimiento y/o el choque pueden ser sustituidos, indefinida y casi totalmente, por el fuego. Con ello parecen buscarse dos finalidades: el ahorro de vidas, discutible si no es correcto el planteamiento o su aplicación, y adaptar los medios militares a los recortes presupuestarios crónicos de las democracias mercaderes.

(CONTINUARÁ)

LA GUERRA DE MANIOBRAS. EL CONCEPTO DE LA BATALLA AÉREO TERRESTRE MODERNA.

UNA INTERPRETACIÓN DEL MARISCAL ERICH VON MANSTEIN.

 

 

Un ejemplo poco conocido de la trascendencia omnipresente de la logística y de su línea de comunicación (más o menos ramificada) en las operaciones y muy importante por sus resultados finales, es la operación denominada DONBASS (la gran zona operativa) por los soviéticos, desarrollada entre el 29 de enero y mediados de marzo de 1943, al sudoeste del río Donetz. Ella forma parte de lo que los alemanes llamaron la batalla del DONETZ: el último éxito estratégico de Von Manstein, que fue malogrado por Hitler en Kursk.

El general Vatutin, jefe del frente del sudoeste, creó un cuerpo móvil a nivel de frente soviético (el grupo quedaba a las órdenes del general Markian Popov) para la explotación de la ruptura conseguida por los soviéticos al sudeste de Kharkov. En medios era como un ejército de tanques (los soviéticos tenían entonces cinco ejércitos de tanques en el orden de batalla de sus fuerzas terrestres). Lo integraban 4 cuerpos de tanques de capacidad reducida (el 3º, el 10º, el 18º y el 4º de la Guardia), cada uno reforzado por una división motorizada (sobre camiones) de infantes. En su apoyo estaba la reserva móvil del frente, los cuerpos de tanques (al completo) 25º y 1º de la Guardia. Reserva que luego seguiría a primeros de febrero una dirección de explotación diferente a la del grupo Popov. Aquellas subordinaciones tácticas pretendían compensar la falta de infantería y de artillería específica de los cuerpos de tanques, intentando asimilarlos a los cuerpos mecanizados, mucho más fuertes en hombres y equipo pesado y que resistían mucho mejor los contraataques alemanes.

GENERAL NIKOLAI VATUTIN.

El grupo Popov cruzó inicialmente el Donetz en dirección sudoeste. Su 4º Cuerpo de tanques de la Guardia alcanzó en la mañana del 12 de febrero la localidad de Krasnoarmeiskaia, tras una marcha nocturna de 60 Km. desde Kramatorsk. En esta marcha, el cuerpo utilizó a una de sus brigadas de tanques, la 14ª de la Guardia, como destacamento avanzado, para eliminar el rozamiento táctico en su sector de avance. Y así poder avanzar el 4º Cuerpo a la máxima velocidad operativa.

GENERAL MARKIAN MIKHAYLOVICH POPOV.

El 15 de febrero el general Vatutin empeñó sus dos cuerpos de reserva en la dirección Pavlograd-Zaporozhe, hacia la desembocadura del río Dnieper en el Mar Negro. Zaporozhe era el cuartel general del Grupo de Ejércitos Don (antes Sur, hasta primeros de febrero de 1943) y de la 4ª Flota Aérea alemanes (mariscal Manstein y general von Richtofen, respectivamente) y se localizaba en el bajo Dnieper.

Con todos estos esfuerzos los rusos buscaban, alcanzando la costa, cortar las comunicaciones terrestres de todo el Grupo de Ejércitos alemán citado.

Pero realmente estaban faroleando torpemente. Sus fuerzas de apoyo (el resto de los ejércitos del Frente del Sudoeste, especialmente el 6º de infantería y el 1º de infantería de la Guardia) no defendían los sectores de avance de sus fuerzas móviles. Y éstas avanzaban todo lo que podían hacia su soñado objetivo operativo-estratégico. Estirando así sus líneas de comunicaciones al máximo. Y volviéndolas más y más vulnerables por su longitud y su desprotección, especialmente antitanque y antiaérea, a un contraataque alemán.

Los soviéticos actuaban como si la velocidad de recorrido y el punto alcanzado, sin más, pudiesen “per se” desencajar el despliegue del Grupo de Ejércitos Don, cercenándolo del orden de batalla de la Wehrmacht y de sus líneas de comunicaciones hacia el oeste. Realmente menospreciaban temerariamente a su enemigo, con sus recursos de capacidad de maniobra, de creación y de improvisación y sus aún relativamente poderosas capacidades de combate, especialmente móviles y veteranas, en la zona operativa teóricamente amenazada.

EL COMANDANTE SUPREMO.

Y el mismo Stalin creía esto. Y probablemente, a través de la Stavka (Estado Mayor General soviético), era quien incitaba a Vatutin a espolear a Popov y a los otros cuerpos móviles independientes. Y de ahí su desencanto, hasta el punto de llevarle a solicitar una paz, que aún era interesante para ambos contendientes, a través de diplomáticos suecos, cuando surgió el desenlace de las operaciones planteadas por ambos rivales. Véase Gerhard L. Weinburg. A World al Arms. Cambridge, 1944.

Los alemanes por su parte pasaban serios apuros para contener la ofensiva de invierno soviética, concentrada al sur de Belgorod. En la zona estratégico-operativa del Grupo de Ejércitos Don las fuerzas soviéticas superaban a las alemanas en la proporción de 8 a 1, mientras que en caso de los Grupos de Ejército alemanes Centro y Norte dicha relación bajaba a 4 y 1.

Von Manstein mantenía un frente de 750 Km con 30 divisiones. Esto hacía que pudiese ser envuelto por el flanco norte, en una maniobra de frentes invertidos contra su retaguardia operativa o estratégica. O roto por una acción contundente en cualquier zona, sin que existiesen suficientes fuerzas móviles disponibles en esos momentos para un contraataque estratégico-operativo. Era necesario reajustar el frente, apoyándose en obstáculos naturales, y rechazar las ofensivas soviéticas en dirección a Kiev (en su flanco norte) y en dirección al Mar Negro o al de Azov, creando para ello las reservas móviles necesarias. Hitler, probablemente afectado por la caída a fines de enero del 6º ejército en Stalingrado, transigió en contra de su costumbre e ideas, con las solicitudes de Manstein de ceder terreno para ganar seguridad y movilidad.

EN LA PORTADA DE LA REVISTA ESTADOUNIDENSE «TIMES».

Así, en la primera quincena de febrero el ejército Hollidt retrocedió combatiendo del bajo Donetz, siguiendo la ruta Rostov y Tangarov y se hizo fuerte a lo largo del río Mius, a unos 80 Kms al oeste de Rostov. El 48 Cuerpo de Ejército panzer, que actuaba al este de Rostov, se trasladó al norte de Stalino para integrarse en el 4º Ejército panzer del general Hoth, como parte de la fuerza móvil de contraataque.

A mediados de febrero, a pesar de las órdenes de resistir a toda costa de Hitler, el ejército SS Kempf (antes Lanz) evacuó Kharkov, cuando su flanco norte era envuelto por los soviéticos desde la dirección Belgorod. Mientras, el 4º Ejército panzer retrocedía desde el bajo Don hacia posiciones al noroeste de Stalino, en una difícil marcha de más de quince días, considerando el estado de las carreteras y vías férreas disponibles. Por su parte, el 1er. Ejército panzer, antes parte del Grupo de Ejércitos A, que había podido retroceder vía Rostov desde el Cáucaso, gracias al sostenimiento del frente en el bajo Donetz, tomaba posiciones en un frente que discurría desde el noreste de Stalino hasta el norte del río Mius.

EL BASTÓN DE MANDO DE MARISCAL DE CAMPO DEL III RIECH.

Con estas maniobras los alemanes abandonaban el saliente en su frente formado por los ríos Don y Donetz, reajustando su frente defensivo y logrando crear una importante fuerza de maniobra operativa, formada por los tres Ejércitos citados. Es extraordinariamente importante destacar que los alemanes no “reaccionaban” ante los rusos, sino que estaban adaptándose a las condiciones generales y correlaciones de fuerzas de la situación. Y esperando actuar positivamente, cuando surgiera su oportunidad. Éste es quizás el secreto que subyace en su golpe operativo y en las ondas de conmoción operativas y estratégicas que van a desencadenar sobre los Ejércitos soviéticos y que alcanzarán al propio Comandante Supremo enemigo.

El 22 de febrero los dos Cuerpos de Ejército blindados (el 48º, a la derecha y el panzer de las SS, a la izquierda) del 4º Ejército panzer de Hoth, iniciaron un movimiento ofensivo en dirección noroeste, contra las líneas de comunicaciones del grupo Popov y de los dos cuerpos de tanques soviéticos independientes del Frente del Sudoeste del general Vatutin. El terreno era muy favorable para el empleo de blindados. Poseía un buen firme, era ligeramente ondulado y permitía un extenso dominio de la vista. Los estrechos arroyos que lo entrecruzaban estaban aún helados.

Simultáneamente atacó convergentemente una parte del Ejército SS Kempf desde el oeste, completando la operación de las otras cinco divisiones panzer (reducidas). Dicho Ejército debía también impedir el avance sobre el Dnieper de fuerzas de otros frentes soviéticos, bien en dirección a Krasnograd y Dnepropetrovsk o bien en dirección a Poltava y Kremenchug. Este posible ataque soviético, con objetivo en Kiev, era de mucho más alcance y, por tanto, de escasas posibilidades de éxito antes del deshielo de primavera. El Ejército SS Kempf tenía una capacidad limitada de rechazo para oponérsele.

Es de destacar que la 4ª flota aérea del general Richtofen gozaba de supremacía aérea en esos momentos sobre la zona de operaciones y que sus aparatos pudieron apoyar la operación de corte de comunicaciones enemigas con hasta 1000 salidas diarias.

EL FÜHRER ADOLFO LE VISITA EN ZAPOROZHE, PARA CALMARSE…

Las columnas rusas de blindados y de camiones retirándose hacia el norte y el nordeste eran visibles a distancias entre 15 y 20 Km. de los alemanes, siendo presas de las artillerías divisionarias y de cuerpos de ejército y de la aviación alemanas.

No se trataba ya de un embolsamiento del estilo al que los alemanes habían realizado en 1941. El terreno a cubrir era mucho mayor, la capacidad de combate alemana (en su mayoría eran fuerzas de infantería apoyadas por artillería y antitanques) era escasísima y las fuerzas soviéticas eran unidades móviles de élite, con gran capacidad de fuego y de choque, que conocían el peligro de la pérdida de su apoyo logístico, al menos los jefes de las unidades operativas.

El 23 de febrero los 2 Cuerpos de Ejército acorazados (el SS y el 48º) del 4º Ejército panzer convergían en Pavlograd. Cortaban así las comunicaciones del grupo Popov, que se hallaba en torno a Grishino, y de los cuerpos de tanques 25 y 1 de la guardia (la reserva móvil del frente del suroeste), que se acercaba ya a Zaporozhe, aunque aún no en suficiente fuerza. Asimismo, golpeaban severamente al 6º Ejército de infantería (al oeste de Isyum), tras la reserva móvil citada, y al 1º de infantería de la Guardia, tras el grupo Popov, antes de que pudiesen cruzar el Donetz, retrocediendo hacia su retaguardia

Con ello la capacidad de combate del Frente del Sudoeste (general Vatutin) quedaba temporalmente liquidada, hasta que fuese reorganizado, reequipado y cubiertas las bajas. Y se rehabilitase su moral de combate mediante las medidas de cohesión y reentrenamiento de unidades y pequeñas unidades.

(CONTINUARÁ)