Guerras Asimétricas

Las guerras pomposamente llamadas de cuarta generación son las guerras contrainsurgencia o guerras de guerrillas o guerras irregulares o rebeliones armadas o guerras de liberación o bandidaje organizado, que siempre han existido, coexistiendo con las variantes convencionales. Son las que los EE.UU. han perdido o no ganado últimamente: Vietnam, El Líbano (desembarco pacificador de marines, luego volados en su cuartel) y Somalia (el avispero incontrolable e imprevisible de «todos contra todos» de los señores de la guerra y las milicias islámicas). Son guerras desiguales (les llaman ahora «asymmetrical warfare») contra un enemigo de más bajo nivel tecnológico militar relativo a las fuerzas regulares enemigas, enraizadas siempre en la población civil propia u ocupada, poco intensas militarmente y extensas en el espacio y el tiempo.

Con embarazosa frecuencia, cuando los «sensores» humanos o tecnológicos norteamericanos detectan alguna probable actividad insurrecta iraquí o de los muhaydines extranjeros, primero arrasan el edificio, la «manzana», la zona. Luego van a limpiar y a hacer el recuento de cadáveres, el «body count», porque son muy escrupulosos con sus estadísticas. A veces entre los escombros se pueden encontrar con los cadáveres de una familia árabe inocente y numerosa. Se abusa de la atrición, que es indiscriminada y perversa cuando el enemigo se funde con los civiles. Se descuida el patrullaje activo, inesperado, que necesita proporcionalmente menos medios materiales y humanos, pero más oficio, coraje moral, libertad de actuación y creatividad en los mandos inferiores e intermedios y en los hombres.

Abu Ayyub al-Masri

Abu Ayyub al-Masri, de unos 40 años, es el «nombre» del actual coordinador de los grupos semi autónomos de muhaydines extranjeros de Al-Qaida en Irak. Éstos apenas forman menos un 5% de los insurgentes irregulares en Irak, pero realizan la inmensa mayoría de los ataques suicidas allí.

Aquello no es un nombre como tal lo conocemos, sino un apodo, que quiere decir, «padre de Ayyub, alias El Egipcio». Lo cual es muy poco identificador, salvo en aldeas y lugares del campo. Y se corresponde con nuestros «Xuan el del Cura» (un posible hijo sacrílego), «Ricardo el de Carmelina» o el más ambiguo aún, «el hijo de la parida». El por qué de estos nombrecitos tan vagos, reside en la costumbre que tenían los devotos («ansares») musulmanes de los primeros tiempos de la Yijad o conquista de los territorios infieles a partir del siglo VII, de llamarse así. Indicando con ello su origen familiar, de clan y tribal.

Ahora, el 8 de mayo de 2008 Abu Ayyub al-Masri ha sido detenido cerca de Mosul por unidades iraquíes. Los estadounidenses ofrecían por él una recompensa de 5 millones de dólares, que aunque muy devaluados en su capacidad de compra (véase el precio del barril de crudo en compras puntuales, no en los acuerdos a largo plazo de las grandes compañías petrolíferas), siguen siendo un fortunón por esas tierras. Parece ser que la información precisa de uno de sus hombres más cercanos llevó a su captura. Como otros valentones sorprendidos, la operación fue fácil, rápida y sin ninguna violencia. Estaba durmiendo y no opuso la menor resistencia. El individuo ha sido puesto en manos de los Aliados y su identificación es segura, según los últimos despachos.

Este personaje era el jefe de las redes de Al-Qaida en Irak desde junio de 2006, cuando sustituyó a Abu Musad al Zarqaui, recién muerto en un ataque aéreo norteamericano. En 1982 comenzó a actuar en Egipto, integrando la Yihad Islámica, liderada por el médico egipcio Ayman al Zawahiri. Este personaje es actualmente el brazo derecho y primer vocero de Osama Bin Laden, gravemente afectado por una diabetes, a quien va sustituyendo progresivamente en las cuestiones operativas de Al-Qaida. Algo así como un consejero delegado de la red terrorista islamista radical.  

Abu Ayyub al-Masri es llamado también Abu Hamza al Muhair, otro nombrecito de andar por casa. Desde Egipto Abu Hamza pasó a Afganistán, donde entró en contacto con «la red» (Al-Qaida) y Osama bin Laden.

Se cree que será sustituído rápidamente por Abu Omar al-Bagdadí, cuyo nombre ya sonaba últimamente como un importante coordinador de estos grupos suicidas de Al-Qaida. Para quienes Irak es sólo un terreno propicio para sus matanzas indiscriminadas de iraquíes, buscando encender una guerra civil que lleve a la desmembración del país. En efecto, el Estado Islámico de Irak, declarado por al-Qaida, tiene como fines la destrucción del Irak político. Y si los muertos occidentales por al-Qaida se cuentan por miles, los musulmanes asesinados por ella se cuentan por muchas decenas de miles.    

Teoría Militar: libros favoritos.

Os presento una lista de libros de teoría militar cuya lectura os resultara muy provechosa y que considero fundamental para conocer mejor los temas militares y no simplemente leer una historia más o menos repetida.

Incluyo un libro mío, fruto de mis años de dedicación a este tema, cuyo contenido podéis examinar en www.amazon.com.

«Maneuver Warfare Handbook» por William Lind.

Es un clásico sobre la guerra de maniobras. Utilizado por el Cuerpo de Marines. Se basa en la experiencia alemana de la II guerra mundial. Que a su vez es una extrapolación a la guerra mecanizada, de las experiencias desarrolladas por los Stormtroops (fuerzas de asalto de infantería) de la I guerra mundial.

«El Arte de la Guerra» por Sun Tzu. La más rica y provechosa es la vieja traducción de Samuel Griffth.

La holística teoría militar china, siempre vigente, sintetizada por un autor clásico.Sus características de estilo y de contenido parece que avalan a un único autor. Con cada lectura aprovechada, se captan más matices y perspectivas. Que fructifican en mayores riqueza, agilidad y profundidad de pensamiento.

Otros libros “chinos” te dan un número de estrategias (las 36, las 100, etc.). Su aprovechamiento se basa en una memorización continua o en su aplicación permanente. Los considero poco prácticos, por el carácter profuso, difuso y aún confuso de muchos autores antiguos de esta etnia Han. Parece como si quisiesen ocultar su sabiduría a los no iniciados.

«The Soviet Conduct of Tactical Maneuver» por David Glantz.

Una brillante exposición de las teorías militares operativas soviéticas. Con ellas ganaron la II guerra mundial. Y trasladaron su sistema económico social a media Europa «liberada».

«De la Guerra» de Clausewitz.

Es una obra extensa, como corresponde a su época, en la que escribir poco era señal de inconsistencia, poca importancia del tema y escasa reflexión. Los libros o partes que la componen fueron terminados en grado variable por el autor, cuya muerte prematura no permitió su conclusión. Nos interesan los primeros capítulos sobre la teoría y la filosofía de la guerra.

Los otros libros tratan sobre la táctica de un período en el que el despliegue enemigo quedaba a las vistas del mando y su estado mayor y auxiliares, situados en un altozano cercano. Preconiza lo contrario de Liddell Hart: la batalla decisiva a cargo de la máxima concentración propia sobre el ejército enemigo. En una época de ejércitos de masas, inaugurada por Napoleón, pronto se vió que no se podía ganar en una sola gran batalla una guerra entre naciones en armas. Era necesario una campaña de operaciones sucesivas victoriosas, diigidas al logro de los objetivos militares de campaña (teatro de operaciones, Europa, Pacífico, África) o estatégicos. Además, ya no existía un genio militar adelantado a su época como Napoleón.

«Forward into Battle» por Paddy Griffith.

Las tácticas militares desde Napoleón discutidas y extensamente presentadas. Tiene detractores por su visión a veces rupturista.

«Maneuver Warfare: An Anthology», compilado por Richard D. Hooker.

Recopila artículos de algunos de los mejores escritores sobre la teoría militar de maniobras. Hay trabajos de Rommel, Leonhard, John Antal, etc.

«The Art of Maneuver» por Robert Leonhard.

Es uno de los primeros y más lúcidos autores sobre la guerra de maniobras. Y destaca con fuerza propia, expandiendo el torrente de ideas de esa teoría en desarrollo.

«Race to the Swift» por Richard Simpkin.

Es el mejor libro de este autor militar inglés. Desarrolla teóricamente la guerra moderna. Es de lectura algo difícil.

«Manual de Táctica», dos tomos, por Eike Middeldorf.

Es el más completo y actual manual de táctica moderna que he encontrado. Tiene capítulos dedicados a la guerra terrestre empleando ingenios atómicos tácticos y a las condiciones particulares de lucha: de noche, en bosques, con frío extremo, etc.

«Estrategia» por Basil Liddell Hart.

Es la mejor teoría militar de este prolífico autor.

«The Foundations of the Science of War» por John Frederick Charles Fuller.

Es un libro no superado sobre los principios de la guerra y su aplicación práctica. Casi 65 años después de su edición en 1926 fue reeditado por el Cuerpo de Marines. Es de lectura difícil. Yo conseguí una fotocopia de la edición original a través de la biblioteca de una universidad americana (Lancaster, Pa.).

«On the Nature of War» por Enrique Alonso.

Igual que los principios señalan el «qué hacer» en la guerra, este libro, basado en 10 «sistemas operativos» indica el «cómo actuar» operativa y tácticamente.

«La Comprensión de la Guerra» por Trevor N. Dupuy.

Es una teoría del combate, basada en la Historia militar y determinados factores militares y sus valores cuantitativos. Encuentro que su desarrollo del concepto de «fricción», derivado de Clausewitz, está desviado. Y expone otra cosa distinta a Clausewitz.