LA SORPRESA MILITAR: conceptos, efectos, realización y tipos. 2ª PARTE.

(CONTINUACIÓN)

 

Los tres regimientos de caballería de la brigada contaban con 27 oficiales, 228 suboficiales y 1.740 soldados, montados en caballos alemanes. Se procuró que los oficiales y suboficiales y todos los hombres posibles portasen subfusiles o metralletas MP-38 o MP-40 de 9 mm, en vez de las carabinas K98 de 7,92 mm. Las armas pesadas de infantería eran 30 ametralladoras pesadas (MG-34 sobre trípode) y 72 ametralladoras ligeras (MG-34 con bípode). Su fuego pesado de apoyo orgánico lo proporcionaba una batería de 6 obuses ligeros de 75 mm, para cada uno de los tres regimientos hipomóviles. Como apoyo externo tendría fuego artillero, tanto centralizado, como de las divi-siones situadas en sus flancos, para lo que la acompañaban los correspondientes observadores y oficiales.

Resultado de imagen de carretas del país soviéticos Carretas del país avanzando por una llanura…

En apoyo también contaban con una compañía de ingenieros (pioneros) y una compañía sanitaria. Mediante un parque de carretas del país, arrastrada cada una por una pareja de caballos nativos, se llevarían los abastecimientos, repuestos, municiones, fuerzas médicas, etc., de la brigada en los terrenos difíciles. También contaba con otra columna de abastecimiento motorizada.

La naturaleza, la estructura de la brigada y sus soportes o apoyos constituían ele-mentos que contribuían a la simplicidad de la misión, ya que se adecuaban perfectamente a ésta. Incluso, como ya veremos, recibió el apoyo de una compañía de tanques (14 tanques) para el ataque, cuando la exploración vio que era posible que se trasladasen hasta la irrupción.

Otro de los factores esenciales que vemos actuar ya antes de la concepción de la operación es la inteligencia, como el conocimiento elaborado más completo del enemigo y de las características de la zona de operaciones, adquirido a través de todas las unidades, las agencias y los recursos disponibles en cualquier nivel jerárquico propio, continua y debidamente actualizado e informado. Ello permitirá definir la misión, adscribir los medios y unidades, fijar los entrenamientos, ajustar adaptaciones o cambios en los planes, etc.

Otro factor imprescindible en estas operaciones extraordinarias o heterodoxas, el entrenamiento y el ensayo de la misión, tampoco fue descuidado. La brigada fue entrenada entre 4 y 6 semanas, antes de su activación, en terrenos similares a los de su zona de operaciones futuras y distintos de ella, cumpliendo durante el mismo el factor seguridad.

El entrenamiento de su empleo con tanques no fue hecho, porque no estaba previsto su empleo. Y uno de los problemas que surgieron durante la operación fue que la caballería se adelantaba a los tanques en su misma agrupación de marcha y otro que la comunicación entre jinetes y tanques fue mala. En la espesura de los bosques salvajes, las radios inalámbricas no funcionaron bien y hubo que emplear la telefonía por cables existente. Pero éstos no bastaron para mantener todas las comunicaciones necesarias entre las pequeñas unidades atacantes.

Resultado de imagen de frente del este 1942

Una característica del entrenamiento en estas misiones especiales, en las que la innovación suele ser un rasgo definitorio, es que aquél debe ser lo más completo posible, de acuerdo a las peculiaridades de aquéllas. Y un ensayo general, incluyendo el tiempo total previsto, suele ser necesario, por ejemplo, para comprobar la resistencia de determinados equipos y no solamente su buen funcionamiento, como se verificaría en un ensayo parcial o incompleto.

La brigada se situó en sus posiciones de partida unos 10 días antes de iniciar la marcha hacia el contacto, integrándose en el dispositivo de la 5ª división panzer, ya presente. Los soviéticos no fueron capaces de detectar la activación de esta unidad, por lo que el factor seguridad quedó, junto con lo expuesto arriba, cumplido.

Inmediatamente sus miembros, con la ayuda de tropas de tanques, realizaron con toda precaución una exploración intensa del terreno intermedio y de las posiciones enemigas (avanzadas de combate y límite anterior). De ella se dedujo que el apoyo de tanques en el ataque era posible (en un sector estrecho), si se realizaba la necesaria adecuación en los caminos/sendas del terreno de acceso. Esta innovación más añadiría una importante capacidad de choque y de fuego pesado directo al ataque, especialmente en la irrupción y en la lucha por las posiciones y en el interior operativo de la zona de defensa soviética (artillería, unidades en desorden o en retirada, transportes, abastecimientos, etc.)

El factor sorpresa se iba a lograr por la acción táctica innovadora e inesperada en el “campo de acción” elegido para el ataque. Hemos de considerar que los soviéticos están preparados, incluso fortificados y esperan el ataque, ya que el tiempo o momento era más o menos previsible. Y los soviéticos habían demostrado desde el principio de la guerra que eran maestros en la defensa y el enmascaramiento de posiciones. Pero el ataque alemán se produce con unos medios y en un lugar totalmente inesperados, dislocando la capacidad de combate, los medios de defensa enemigos, que poco pueden hacer para reaccionar rápidamente, debido al dispositivo que habían adoptado.

Resultado de imagen de frente del este 1942

Con ello se consigue por el atacante el factor velocidad de acción. Esto permite a los alemanes superar rápidamente su principal vulnerabilidad, el contacto inicial con el enemigo en la “interfase de acción” decidida. En la que siempre se pueden producir contratiempos inesperados ante fuerzas potencialmente superiores, hasta que se impone al enemigo la ley de la acción.

Durante la irrupción concurren la incertidumbre o la fricción, como función del enorme número de acciones individuales y de unidades implicadas en toda la misión; el error, como función de los pequeños fallos que ocurren inevitablemente en esas acciones; la acción del enemigo, hasta que la supremacía de fuego y de maniobra le prive progresivamente de la iniciativa y se mantenga ésta por el atacante; la oportunidad, en forma de situaciones favorables no previstas y fugaces para los alemanes, de las que los propios mandos de las pequeñas unidades deben aprovecharse rápidamente, para el cumplimiento de la misión impartida.

Para poder actuar así, las tropas extraordinarias deben poseer el factor compromiso, que implica la aceptación y el reconocimiento por todos de la misión encomendada, de sus consecuencias importantes y de sus posibilidades reales de éxito en esas condiciones.

Un par de días antes del ataque, los ingenieros (pioneros) provistos de sierras mecánicas, fueron trazando muy rápidamente, siguiendo los linderos de los bosques y sus claros, una senda reforzada y alfombrada de troncos medios cortados in situ y dispuestos más o menos a un metro de distancia. Con ello daban suficiente consistencia a una vía de circunstancias hasta los campos de minas soviéticos, que soportaría el paso de los pocos tanques agregados a la brigada hipomóvil en subordinación táctica, que iniciaron lentamente su avance poco después. El ruido de las sierras y de los motores de los vehículos era ahogado por el vuelo de aviones de exploración a baja altura y por el fuego esporádico alemán de hostigamiento.

El ataque conjunto se inició el 2 de julio de 1.942.

La brigada hipomóvil debía cruzar unos 15 Kms de bosques y pantanos, hasta alcanzar las posiciones soviéticas. Por su derecha atacaría la 5ª división panzer, siguiendo el camino principal citado como eje de avance, que actuaba como la fuerza normal o masa de apoyo del ataque. Su flanco izquierdo, apoyado en ese terreno de tan difícil transitabilidad, era cubierto por débiles fuerzas de infantería (alrededor de una compañía), hasta que el día 3 iniciase su ataque por ese sector una división de infantería alemana.

A las 15 hs. avanzaron los tanques junto a las tropas de caballería, aprocvechando la preparación artillera general. Aquéllos iban acompañados por tropas de ingenieros. Los campos de minas fueron detectados inmediatamente y los ingenieros limpiaron el terreno en torno a las sendas de paso para ampliar su ancho. Casi de improviso, los tanques y la caballería en vanguardia alcanzaron el límite anterior de la posición de defensa soviética en ese “campo de acción” decidido para atacar.

De un solo impulso irrumpieron perfectamente en la misma, rompiendo las primeras líneas de defensa preparadas. Tras esto, los tanques fueron dejados en reserva, ya que la posición enemiga profundizaba por terreno boscoso no reconocido. La caballería alcanzó a penetrar esa mañana hasta 6,5 Km. en el interior de la posición soviética.

Durante todo el tiempo el tren de abastecimientos de carretas del país fue capaz de adelantar suministros, repuestos y municiones a los cansados hombres.

Resultado de imagen de 9º ejército alemán Rzhev Model salva el peligro para el 9º ejército alemán.

Por su parte, la 5ª división panzer, a su derecha, no podía avanzar a pesar de su superior capacidad de choque y medios, sufriendo graves pérdidas ante el rechazo en profundidad muy bien camuflado establecido por los soviéticos.

Hacia el mediodía un regimiento hipomóvil giró para atacar las posiciones principales enemigas desde el este. Para alcanzarlas tuvo que cruzar una zona de bosques pantanosos, donde el agua alcanzaba hasta la rodilla de los alemanes. Al anochecer la brigada controlaba un sector del camino principal, en el interior de la posición soviética, rompiendo su cohesión táctica y volviéndola insostenible.

A primera hora del día 4, la resistencia soviética colapsaba en todo el sector de ataque de la 5ª división panzer y la brigada hipomóvil. Ésta, por su parte, cruzó otro trozo de terreno de bosques pantanosos de unos 10 Km y emergió en la retaguardia operativa enemiga. Ésta estaba atestada de vehículos aislados, columnas de tropas y soldados deambulando, que se movían por todo lo que alcanzaba la vista en el mayor desorden. También la llegada de las fuerzas panzer permitió acelerar la descomposición del 39º ejército de infantería soviético como fuerza organizada y eficaz.

Ese mismo día, todo el sector de ese ejército se hundía y las divisiones de infantería alemanas del 9º ejército de Walter Model convergían en su interior por todos sus sectores de ataque.

Durante los 11 días que duró la operación, los alemanes capturaron unos 50 mil militares soviéticos, unos 230 tanques y 760 piezas de artillería.

(FINAL)

THE CREATION OF THE TACTICAL AND OPERATIONAL SURPRISES.

Prolegomenon.

Military surprise is more a part of the art of war and its creation, than of military science, the doctrine, its regulations and the principles or «good-doing» rules of war. Of course, its scope and instruments are taken from military science. Military science has its logic and practice oriented towards applied theory.

Military doctrine forms the framework, the structure, the heart of all development and the wisdom that military science has been developing so far. The military doctrine of each state incorporates the idiosyncracy, history and civilization of the corresponding nation. The permanent virtues and the more temporary values of the former are also reflected in its military doctrine. All this channels it in one direction and one sense.

War art has in its conception and execution the characteristics of: variability; the unusual and singular conception; the different, unexpected and novel application and the relative ingenuity (naturalness and freshness) and freedom in its facts.

Resultado de imagen de general hermann balck General Hermann Balck, one of the finest German armored tactical Command.

If we are guided mainly by military science, which the enemy also knows, the results of the war dialectic will be obtained by maintaining a superiority in men and means, marches and maneuvers. And the cost will be the attrition of means and human wear in a greater proportion, and always undue, than with the use of surprise.

Thus, a defence deployed in depth and with sufficient reserves, probably deprives us of many opportunities for effective surprise. But, almost always, acting in the microfield, as using a tactical zoom, we can apply the tactical or operational surprise, unusual and unexpected.

Development.

The surprise becomes specify and materializes in an unexpected action on the enemy by fire and/or shock. That, taking advantage of the enemy’s habitual lack of combat availability, makes him the victim of an attack that he is not in a position to successfully reject.

Obviously, the units in charge of surprise must avoid enemy’s reconnaissance, advanced combat units and security. In charge of giving the units that detached them, enough time to get the combative disposition that allows the rejection of their attacker.

But, the mental surprise must not only be unexpected for the enemy. But, in order to be able to take full advantage of its potential and effects, it must also be unusual, special, infrequent. With an unquestionable tendency to be «unusual», as never seen. This unusual character, never occurred, extraordinarily reinforces the quality of unexpected and sudden use of surprise.

Imagen relacionada Soviet  T-34 /76 tank.

We don’t always have the unusual at hand. And surprise often favors, by employing the law of action, the most mobile and even only active rival.

Then, the use and manipulation of the “appearances”, the appreciated characteristics of the events and their circumstance, will allow us to establish and develop a new tactical or operational situation. Which will be surprising and unusual for the enemy. And it will give us an unexpected victory, at the beginning of the faced dialectic situation.

A Tactical example with Operational Trascendence.

Here is an example of an extraordinary force acting as a normal force and, in so doing, completely deceiving the enemy by manipulating appearances of the events.

In January 1943, with the Soviet advance threatening Rostov, the 4th Panzer Army of colonel general Hoth moved back from its positions on the banks of the Sal and established a defensive line south of the river Manich. Passing through that area were the supply and retreat routes of the 1st Panzer Army. Routes that had been kept open, if a disaster like that of Stalingrad was to be avoid. In Stalingrad, the Sixth German Army, the Army unit more powerful of the Wehrmatch, was caught. The 4th Panzer Army was assigned to protect this bottle neck in the communications of the Armies Groups Don.

Soon the Soviets reached the confluence of the Manich and Don rivers, took control of the small city of Manutchskaya that was only 30 kilometers from the mouth of the Don on the south bank, and sent advanced detachments in this direction. On January 23, the 11th panzer division and 16th infantry division counterattacked the Soviet advance spears and pushed them back to Manutchskaya.

Then, it was vital to restore the south front of the Don and Manich and to expel the Soviets from the city. Which was one of their bridgeheads (which, with much skill, could be rapidly reinforces once constituted).

The Germans made a direct assault from the southwest on the 24th, seeking to surprise the Soviets with the operation continuity. Instead, they found that the Soviets had created an antitank front in this entry to the city. Using tanks with their hulls partly buried and distributed between the buildings, along the streets, and in other difficult to see locations.

The 11th panzer division, a crack division with a magnificent tactician as chief, quickly stopped the assault when it detected the importance of defenses.

Imagen relacionada A Panther from the 11th panzer division circa summer 1943

On the 25th, the general Hermann Balck initiated an assault on the northeast sector of the city, which the Soviets identified as a main assault, similar to the previous one and following the orthodox criterion of «not insist on unsuccessful or frontal assaults» (not profitable). For it, they moved rapidly theirs antitank means (tanks are the most mobile) to the new threatened sector.

To make credible this assault (manipulation of the appearances), at the beginning the whole divisional artillery was used in its support. It was also the more dangerous direction of assault for the Soviets. Since that part of the city was nearest to the principal bridge over the Manich and its occupation would isolate the Soviet bridgehead on the south bank. These factors constituted the «primary evidences«.

The assault on the north-east sector was probably already considered by the Soviet defense as a German probably alternative assault and, because of this, they reacted rapidly to what happened.

Infantry half-track vehicles and reconnaissance light tanks executed the principal «virtual» assault, simulating the march of mechanized vehicles, concealed by smoke curtains. And seeking more to hide them from the enemy than to protect their advance. This gave a «secondary evidence» to the credibility of the «appearances«.

When the Soviet’s determination in the new defense was estimated, which confirmed the alteration of its original deployment and the attraction made by the normal «apparent» attack. The bulk of the divisional artillery threw a powerful fire blow on a sector of the southwest zone of the town. A single battery continued to support the ongoing false principal assault.

Most of the tanks of 15th panzer regiment immediately attacked the forward limit of the defense, entering the town and advancing on its interior. To attack from the rear the new defensive Soviet deployment, especially its tanks. The mechanized German infantry then closed in behind them.

The Soviet resistance crumbled. Its infantry ran to the bridge over the Manich river. But was chased by the 61th motorists battalion.

German casualties in liquidating Manutchskaya’s stronghold were, according to its own sources, one man dead and fourteen injured men. The Soviets had between 500 and 600 casualties and 20 destroyed tanks.

I believe, it is all clear and simple. Which are the characteristics of the practical and real ways to do.

LA CREACIÓN DE LA SORPRESA MILITAR.

Prolegómenos.

La sorpresa militar forma parte más del arte bélico y de su creación, que de la ciencia militar, la doctrina, sus reglamentos y los principios o “normas del buen hacer en la guerra. Desde luego, su ámbito y sus instrumentos los toma de la ciencia militar. La ciencia militar tiene su lógica y su práctica orientada a la teoría aplicada.

La doctrina militar forma el armazón, la estructura, el corazón de todo el desarrollo y la sabiduría que la ciencia militar ha ido elaborando hasta el momento. La doctrina militar de cada estado incorpora la idiosincracia, la historia y la civilización de la nación correspondiente. Las virtudes permanentes y los valores, más temporales, de aquélla se reflejan también en su doctrina militar. Todo esto la canaliza en una dirección y un sentido.

El arte bélico tiene en su concepción y ejecución las características de: la variabilidad; la concepción insólita y singular; la aplicación diferente, inesperada y novedosa y la relativa ingenuidad (naturalidad y frescura) y libertad en sus hechos.

Resultado de imagen de general hermann balck General Hermann Balck, uno de los más finos tácticos de las fuerzas blindadas alemanas.

Si nos guiamos principalmente por la ciencia militar, que también conoce y puede dominar el enemigo, los resultados de la dialéctica bélica los obtendremos manteniendo una superioridad en hombres y medios, marchas y maniobras. Y el coste será la atrición de los medios y el desgaste humano en una proporción mayor, y siempre indebida, que con el empleo de la sorpresa.

Así, una defensa escalonada en profundidad y con suficientes reservas, probablemente nos prive de muchas oportunidades para la sorpresa eficaz. Pero, casi siempre, actuando en el microterreno, como empleando un zoom táctico, podremos aplicar la sorpresa táctica u operativa, insólita e inesperada.

Desarrollo.

La sorpresa se concreta y materializa en una acción inesperada sobre el enemigo por el fuego y/o el choque. Que, aprovechando la no disponibilidad combativa habitual del enemigo, le hace víctima de un ataque que no está en disposición de rechazar con éxito.

Evidentemente, las unidades a cargo de la sorpresa deben eludir a la exploración, a las avanzadas de combate y a la seguridad enemiga. Encargadas de dar al grueso que las destacó, el tiempo suficiente para adquirir la disponbilidad combativa que le permita el rechazo de su atacante.

Pero, la sorpresa mental no sólo debe ser inesperada para el enemigo. Sino que, para que se pueda aprovechar la totalidad de su potencial y efectos, debe ser también desacostumbrada, especial, infrecuente. Con una tendencia indudable a ser “insólita, nunca vista”. Este carácter insólito, nunca ocurrido, refuerza extraordinariamente el carácter al uso, inesperado y súbito de la sorpresa.

Imagen relacionada Tanque T-34 /76 soviético.

No siempre tenemos a mano la insolitud. Y la sorpresa favorece frecuentemente, al emplear la ley de la acción, al rival más móvil e, incluso, sólo activo.

Entonces, el empleo y la manipulación de las “apariencias”, las características apreciadas de los eventos y sus circunstancias, nos permitirán establecer y desarrollar una “situación” táctica u operativa nueva. Que, para el enemigo, resulte sorpresiva e insólita. Y que nos dé una victoria insospechada al principio de la situación dialéctica planteada.

Ejemplo táctico con Trascendencia Operativa.

Veamos un ejemplo de una fuerza extraordinaria actuando como fuerza normal, indu-ciendo al enemigo a un engaño completo, gracias a la manipulación de las apariencias de las circunstancias.

Con el avance de los soviéticos amenazando operativamente Rostov, el 4º Ejército panzer del coronel general Hoth se retiró en enero de 1.943 de sus posiciones en las riberas del Sal, estableciendo una línea defensiva al sur del río Manich. Por aquella ciudad pasaba la vía de abastecimientos y de retirada del 1er. Ejército panzer y debía mantenerse abierta, si se deseaba evitar un desastre cualitativamente similar al de Stalingrado. El Sexto Ejército atrapado aquí era la unidad tipo ejército más poderosa de la Wehrmatch. El 4º Ejército panzer recibió la misión de proteger este cuello de botella de las comunicaciones del Grupo de Ejércitos Don.

Pronto alcanzaron los soviéticos la confluencia del Manich con el Don. Apoderándose de la pequeña ciudad de Manutchskaya, en su ribera sur y situada a sólo 30 Km en dirección a la desembocadura del Don. Los soviéticos adelantaron entonces destacamentos avanzados en esa dirección. El 23 de enero, la 11ª división panzer y la 16ª división de infantería contraatacaron a las puntas de avance soviéticas y las rechazaron sobre Manutchskaya.

Ahora era vital restaurar el frente al sur del Don y del Manich, expulsando a los soviéticos de esa ciudad. Que constituía una de sus características cabezas de puente, que con enorme habilidad sabían reforzar rápidamente, una vez constituidas.

Los alemanes realizaron un ataque directo desde el suroeste el día 24, buscando sorprender a los soviéticos, con la continuidad de las operaciones. Pero se encontraron con el fenómeno citado. Los soviéticos ya habían creado un frente antitanque en esa entrada a la ciudad. Emplazando tanques con sus cascos semienterrados y distribuidos entre los edificios, a lo largo de las calles en profundidad y que eran de muy difícil localización.

La 11ª división panzer, muy veterana y con un magnífico táctico por jefe, el general Hermann Balck, cesó rápidamente el ataque al detectar la importancia de las defensas, sin empeñarse a fondo.

Imagen relacionada Panther de la 11 división panzer circa verano 1943.

El día 25, el general Balck inició un ataque sobre el sector noreste de la ciudad, que los soviéticos identificaron como el asalto principal, similar al anterior y siguiendo el criterio ortodoxo de “no insistir en ataques fallidos o frontales” (no provechosos). Por ello, trasladaron rápidamente sus medios antitanques (los tanques son los más móviles) al sector amenazado.

Para que ese ataque fuera creíble (manipulación de las apariencias) se empleó en un principio en su apoyo toda la artillería divisionaria. Se trataba, además, de la dirección de ataque más peligrosa para los soviéticos, ya que ésa era la parte de la ciudad más cercana al puente principal de carretera sobre el Manich y su ocupación aislaría la cabeza de puente soviética en la ribera sur. Esto constituirían las “evidencias primarias”.

Probablemente el ataque en el sector nordeste ya fue considerado por la defensa soviética como un ataque alternativo (una de las posibilidades) y por eso también reaccionó rápidamente al ocurrir.

El ataque principal “virtual” lo ejecutaban tanquetas de exploración y vehículos semi orugas de infantería, para simular la marcha de vehículos mecanizados, ocultos por cortinas de humo. Buscando más esconderlos de las vistas enemigas que proteger su avance por saltos observados. Esto prestaba una “evidencia secundaria” a la credibilidad de las “apariencias”.

Cuando el empeño soviético en la nueva defensa fue apreciado, lo cual confirmaba la alteración del dispositivo original y la atracción ejercida sobre él por el ataque normal “aparente”, el grueso de la artillería divisionaria lanzó un potente golpe de fuego sobre un sector de la zona suroeste de la villa. Una sola batería alemana quedó apoyando el falso ataque principal en marcha.

El grueso de los tanques del 15º regimiento panzer atacaron inmediatamente el límite anterior de la defensa y entraron en la villa. Avanzando por su interior, para atacar por la retaguardia el nuevo despliegue defensivo soviético, especialmente sus tanques. La infantería mecanizada alemana cerró tras ellos después de la irrupción.

La resistencia soviética se desmoronó. Su infantería se dirigió al puente sobre el Manich, siendo perseguida por el batallón de motoristas 61. Las bajas alemanas en la liquidación de la defensa de Manutchskaya fueron, según fuentes propias, de un muerto y catorce heridos. Atribuyéndoseles a los soviéticos entre 500 y 600 bajas y 20 tanques destruidos.

Creo, que toda la exposición es clara y simple. Que son características necesarias de las maneras prácticas y reales del buen hacer.

Génesis y praxis de la Estrategia Rusa de Incursión profunda . 2ª Parte.

Incursión al aeródromo de Tatsinskaya en la Navidad de 1942.

La incursión profunda a Tatsinskaya.

En la explotación del éxito de la ruptura, Vatutin lanzó el día 18 de diciembre, el 24 Cuerpo de Tanques (Badanov) para atacar y ocupar Tatsinskaya y el 25 Cuerpo de Tanques (Pavlov), contra el aeródromo de Morozovskaya. Detrás de ellos, avanzaba el 1er. Cuerpo Mecanizado de la Guardia, siguiendo sus direcciones de avance, para apoyar e impulsar éste y eliminar las resistencias de los restos de unidades enemigas en su retaguardia profunda. Badanov contaba con unos 5 mil hombres, 300 camiones, 90 tanques T-34 y 55 tanques ligeros T-70. Éstos, por sus características de fuego, blindaje, movilidad y contar con 2 tripulantes para las múltiples tareas, no eran compañeros adecuados de los primeros. La brigada de infantería de los cuerpos tenía como tarea la ocupación de los objetivos capturados por los tanques.

Resultado de imagen de soviet infantry over tanks Infantería viajando sobre tanques.

Resultado de imagen de nikolai vatutinTeniente General Nikolai Vatutin, jefe del Frente del Suroeste.

Las órdenes no fueron adecuadas y ambos cuerpos deberían ir eliminando las resistencias enemigas en sus sectores de avance. También Badanov recibió órdenes para facilitar el avance del I Ejército de la Guardia, del que dependía y que le seguía a distancia, aumentando la explotación. Las comunicaciones de radio con Vatutin y con el I Ejército eran insuficientes y espasmódicas, debido a la creciente distancia y a las características de su unico transmisor RSB-F. Que, por ejemplo, tenía en marcha 30 Km de alcance.

A partir del segundo día de marcha, el apoyo a los 2 grupos móviles por parte del 17º Ejército Aéreo soviético fue disminuyendo drásticamente. Lo cual era uno de los inconvenientes que tenían estructuralmente estas operaciones profundas. En un medio invernal duro, con una red viaria pobre, los vehículos blindados y los camiones de tropas y suministros avanzaban lenta y dificultosamente. Esto hacía que los aviones de apoyo a tierra de ambos bandos pudiesen atacar, casi a mansalva, a los vehículos enemigos y favorecía a los alemanes.

Resultado de imagen de general Vasily Badanov Mayor General Vasily Badanov. Llegó a comandar el 4º Ejercito de Tanques.

Ambos cuerpos de tanques fueron avanzando hacia sus objetivos con gran esfuerzo de los conductores y desdoblados en brigadas, formando 2 o 3 escalones de marcha. Buscando ahorrar combustible y mantener controlados los casi 500 vehículos de un cuerpo. Sólo había luz del día entre las 7 y las 15:30 horas. Aunque sobre el papel, Vatutin esperaba un avance de unos 50 Km. por día y calculaba unos 5 días de marcha para alcanzar ambos objetivos, situados a 240-250 Km, los resultados eran de apenas 25 Km diarios.

A unos 25 Km de Tatsinskaya y 30 Km de Morozovskaya corría el río Bystraya. Los alemanes situaron al sur de este obstáculo natural sin reforzar, varios Kampfgruppen o fuerzas de tarea, creadas ad hoc para impedir el avance enemigo y agotarlo. Von Manstein era conocedor de esta incursión y quería proteger, como fuera, los aeródromos. Así, le retiró la 6ª División Panzer a Hoth, para crear una reserva móvil del Grupo de Ejércitos Don.

Resultado de imagen de field marshal von manstein Mariscal Erich von Manstein.

Con el 24 Cuerpo se enfrentaron 4 pequeños Kampfgruppen, que lo erosionaron. El Gruppe Spang, designado con el nombre de su mando, se enfrentó en una difícil lucha con el 25 Cuerpo de Tanques. Pavlov creyó que se trataba de una débil resistencia alemana y, olvidando su objetivo estratégico y en vez de flanquearlo limpiamente, lo atacó. El Gruppe recibió el apoyo aéreo de una docena de los JU-87, bombarderos en picado, que volvían rápidamente a su base a repostar, y que hicieron pedazos a los inermes tanques de Pavlov. La llegada del 1er. Cuerpo Mecanizado de la Guardia permitió a Pavlov desempeñarse del combate y continuar su marcha a Morozovskaya, aunque quedó agotado en su capacidad de combate y desgastado logísticamente.

Pavlov llegó hasta Uryupin, situada a unos 25 Km de Morozovskaya. Pero, los bombarderos situados en este aeródromo lo sometieron a duros ataques, que redujeron su capacidad de combate a unos 25 tanques y escasísimo combustible. El Cuerpo Mecanizado, tras un día de combate con el Gruppe Spang, estaba también muy mermado y no estaba en condiciones de apoyarlo. Con lo cual, desaparecieron las posibilidades de un ataque a Morozovskaya.

Resultado de imagen de Kampfgruppe Spang 1942 Karl Spang, ya general.

Uno de los grandes inconvenientes de estas operaciones de incursión profunda era la ausencia también del apoyo logístico a las unidades operativas. Esto les exigía avanzar, atacar y ocupar hasta la extenuación de sus recursos disponibles. Pero, no tenían otra opción.

La Defensa de Tatsinskaya.

El jefe del aeródromo era el teniente general Fiebig, comandante del VIII Cuerpo aéreo de la Luftwaffe. El 30 de noviembre fue nombrado Jefe del Suministro aéreo a Stalingrado. Y estableció su cuartel en Tatsinskaya, que había sido ocupado por los alemanes el 21 de julio. Fiebig era un buen organizador, con lo que su nombramiento estaba justificado, pero no estuvo a la altura, como mando conductor, en la defensa, ni en la evacuación del aeródromo ante el ataque soviético.

Desde la seguridad de Berlín y ya fallando el rescate por tierra, Goering ordenó a Fiebig que sus hombres resistieran en Tatsinskaya y que sólo lo evacuaran cuando los soviéticos ya estuviesen disparando por su pista. Esto hizo que Fiebig tardase más allá de lo prudente en dar la orden de evacuación. Y sólo las nieblas, el cansancio enemigo, y las exiguas fuerzas soviéticas, 20 tanques y 55 infantes, que asaltaron Tatsinskaya, permitieron evacuar a la mayoría de los aviones estacionados.

Resultado de imagen de general Martin Fiebig Luftwaffe Teniente General Martin Fiebig.

La fuerza de la base eran unos 1800 hombres, sin contar las tripulaciones y mecánicos de los aviones. Contaban, al momento del ataque, con 2 cañones de 88 mm y 4 cañones de tiro rápido de 20 mm, ya que gran parte de la artillería fue entregada a los Kampgruppen encargados de bloquear los avances soviéticos. Los alemanes no organizaron ninguna defensa en Tatsinskaya. Cuando los exploradores del 24 Cuerpo se acercaron al aerodromo en la noche del 23, observaron que las posiciones antiaéreas no estaban ocupadas y que no existían defensas terrestres.

El ataque a Tatsinskaya.

Por fin, a las 8:30 horas del 24 de diciembre, tanques de su 130 brigada de tanques (Nestorov) asaltaron desde el este el aeródromo de Tatsinskaya y algunos tanques de la 54 brigada de tanques (en reserva) penetraron por el noroeste al final de la operación.

Hasta esa tarde, Badanov no dió por concluída la toma de Tatsinskaya y sus alrededores. Cerca de 125 aviones de la Luftwaffe escaparon y llegaron a otros aeródromos del Eje. El mediocre fuego soviético y los choques entre aparatos al despegue destruyeron 50 aviones. Pero, la Lufwaffe ya había perdido 250 aparatos entre noviembre y diciembre de 1942 durante el abastecimiento de Stalingrado, debido a averías, el tiempo y la acción enemiga. Los alemanes tuvieron 100 caídos, entre muertos y heridos, y fueron capturados 350 hombres.

Le quedaban al 24 Cuerpo 39 T-34 y 19 T-70 y cada tanque tenía menos de 40 proyectiles para el arma principal y el combustible restante le permitía andar unos 50 Km. Badanov transmitió a Vatutin que asumía la defensa de sus posiciones.

Resultado de imagen de T-70 light tank Tanque ligero T-70.

Parecido a lo ocurrido con el VI Ejército de la Wehrmatch, a las 7:30 horas del día 26, Badanov recibió un mensaje de Vatutin: “Su Cuerpo ha sido transformado en una unidad de la Guardia. A Ud. se le ha concedido la Orden de Suvorov de 2º grado”. Pero, nunca dura mucho la alegría en casa del pobre. La situación era insostenible y, cuatro días después, Badanov rompió, escurriéndose, el cerco funcional, no físico, al que le sometían las distintas unidades alemanas que se le echaban encima al 24 Cuerpo de Tanques de la Guardia. Al final de la operación Pequeño Saturno y por indicación de Stalin, Badanov fue nombrado comandante de los restos de los tres Cuerpos Mecanizado y de Tanques que participaron en esa incursión profunda. Pero, contando cada uno con menos de 20 tanques, estaban demasiado débiles para llevar a cabo una acción conjunta operativa.

FIN.

Génesis y Práctica de la Estrategia Rusa de Operación Profunda .

La Incursión al aeródromo de Tatsinskaya en la Navidad de 1942.

 

Introducción.

Tras la invasión de la URSS por los 3 Grupos de Ejércitos de la Wehrmatch (Norte, C; Centro, B; Sur, A) el 22 de junio de 1941, quedó clara la superior capacidad y eficacia de éstos, frente a los ejércitos soviéticos desplegados en la frontera y en la retaguardia estratégica. El desorden era general en el Ejército Rojo, como evidencia de su desmoralización y carencia de una doctrina militar moderna, tras las purgas de Stalin de 1937. Que estaba preocupado de que la fuerza y la capacidad del Ejército Rojo, lo convirtieran en un rival del Partido y de él mismo en el reparto de los poderes estatales. Además, las características sociales de los soviéticos los hacían más proclives a la obediencia, la resistencia y la sobriedad y menos hacia la originalidad, la asunción de responsabilidades y la toma de decisiones, a sus respectivos niveles de acción, de los mandos y sus hombres. Entonces, el Ejército Rojo sólo tenía alguna verdadera capacidad de lucha en la artillería y en la casi inexahustible demografía del país sovíético.

Esto hizo pronto que los estrategas y planificadores del Ejército Rojo se diesen cuenta que, si querían sobrevivir, estabilizar su nación y el ejército y comenzar a ganar la guerra, tenían que empezar a ganar todas las batallas que resultasen estratégicas para ese esfuerzo socio militar. Así, por un lado, comenzaron a profundizar y desarrollar la defensa operativa y estratégica, enlazándola con la contraofensiva operativa, estableciendo así zonas, áreas y regiones fortificadas en profundidad, y creando reservas lo más moviles posibles en los distintos escalones de lucha.

Resultado de imagen de ROTMISTROV General Pavel Romistrov, comandante del 5º Ejército de Tanques de la Guardia.

Para las grandes acciones positivas, de ataque o contraataque y victoria, de explotación y consolidación, los altos mandos de la Stavka o Estado Mayor Central del Ejército Rojo, presidido por Stalin, desarrollaron a lo largo de varios años los Ejércitos de Tanques. Para el año 1944 existían en el orden de batalla del Ejército Rojo hasta seis de dichos Ejércitos estratégicos. Estaban destinados a operar independientemente en la retaguardia operativa (hasta los 80 Km en la profundidad) e, incluso, estratégica (hasta los 200-250 Km) de la Wehrmatch y sus aliados.

Sus tareas eran atacar, ocupar, consolidar y mantener alguna área o bien alguna capital o ciudad importante, que no fuera capaz de ofrecer una defensa efectiva; propagar la destrucción, la desorganización y el pánico en su “zona de avance” por la retaguardia enemiga, usando también la “influencia táctica” que generaba sobre el enemigo, a ambos flancos de aquélla y en función a su distancia a aquél, medida en tiempo de alcance o llegada. Detrás de esta gran unidad estratégica, avanzaría la “masa de apoyo” de los ejércitos del Frente soviético al que se había subordinado el Ejército de Tanques. Que iniciaría sus operaciones de explotación, tras concluir la irrupción y ruptura del frente defensivo enemigo por los ejércitos de infantería o de choque del Frente o grupo de ejércitos soviéticos, debidamente apoyados por el fuego pesado, los ingenieros y los tanques de apoyo.

Resultado de imagen de task force baum Telegrama de pésame del Ayudante General del Secretario de la Guerra a la familia de uno de los «desaparecidos» del Task Force Baum.

Esto es bastante fácil y simple, en teoría. Pero hay que contar para su realización con las casi innumerables acciones colectivas (pequeñas unidades, unidades y grandes unidades) y personales, que son la fuente de errores, fallos y desviaciones, en relación con lo previsto en los cálculos y planes. Hay que tener, para ponerla en práctica, una organización militar bien entrenada, que garantice el flujo constante y suficiente de comunicaciones, inteligencia actualizada y logística. Se necesita la actuación apropiada, coordinada y convergente de las unidades empleadas en las complejas y sucesivas operaciones. Es necesario contar con las características de transitabilidad de los terrenos de operaciones, influenciada no sólo por su orografía, sino también por la red viaria, las vías fluviales que corten más o menos perpendicularmente los camibnos, el clima, las estaciones,los momentos del día. En marzo de 1945, el general George Patton ordenó una incursión profunda, no autorizada por sus superiores, empleando la Fuerza de Tareas Baum (integrada por unos 314 soldados y 16 tanques) a unos 80 Km detrás de las líneas alemanas y a poquísimos días de la capitulación del III Reich. Su misión era rescatar a un grupo de prisioneros estadounidenses, que estaban en Hammalburg. El resultado fue desilusionante y la acción, por penosa, no fue demasiado divulgada. Los atacantes fueron rodeados por las fuerzas alemanas y destruidos por sus contraataques. Sólo un 11% de los incursionistas regresaron a las líneas del famoso III Ejército del U.S. Army.

Antecedentes y Prolegómenos.

El 23 de noviembre de 1942 a las 2 p.m., el VI Ejército alemán, la gran unidad militar más poderosa de la Wehrmatch, quedó cercado definitivamente en Stalingrado y alrededores por varios Frentes o Grupos de Ejércitos soviéticos. La Operación Urano creaba un cerco estratégico. Y el contacto del VI Ejército y otras unidades del III Reich o de sus aliados, que sumaban unos 267 mil soldados del Eje, con otras unidades de éste, ya no existía por tierra. En Stalingrado, los alemanes no tenían la lanzadera de ferries cruzando el Volga, desde la orilla en manos de los soviéticos, para abastecer la ciudad y reequipar y reponer a las unidades mlitares sitiadas.

Resultado de imagen de friedrich von paulus El mariscal von Paulus rinde su Estado Mayor en Stalingrado.

Los aeródromos más cercanos en poder de los alemanes eran los de Tatsinskaya y Morozovskaya, bien al oeste de Stalingrado. En ellos, el coronel general Wolfram von Richtofen, jefe de la 4ª Flota Aérea de la Wehrmatch, situó rápidamente un grupo de tareas de transportes, bombarderos y cazas, para la misión de trasladar los suministros militares y materiales a todos los sitiados. Al coronel general von Paulus, jefe de las fuerzas cercadas, le prometieron entregar 500 Tm diarias de suministros. Pero, la media diaria entregada durante el cerco fue de 100 Tm. Y sólo un día, la aviación alemana pudo entregar 500 Tm. Y, en esos momentos, la capacidad de rechazo de los cercados a los ataques soviéticos, para romper por partes la zona defensiva o reducir su terreno, dependía del número y la calidad de los abastecimientos que recibieran por vía aérea.

Resultado de imagen de wolfram von richthofen El general de la Luftwaffe Wolfram von Richthofen.

El 10 de diciembre, el IV Ejército Panzer del coronel general Hoth inició desde Kotelnikorski, a unos 100 Km al este del borde del cerco, un ataque para establecer un corredor de enlace con la zona de defensa de Stalingrado y aliviar a los cercados. Era la operación Wintergewitter o Tormenta de Invierno. El VI Ejército iniciaría la ruptura del cerco ruso, en dirección a las fuerzas de socorro, que era la más previsible y que no contaba con el factor sorpresa, cuando éstas estuvieran a unos 30 Km de distancia. La vanguardia de las fuerzas alemanas correspondió al disminuído 57 Cuerpo Panzer. Se trató de una operación en la que los soviéticos contraatacaron con maestría y sin cesar y el arma principal de ambas partes fueron los tanques. Por fin, el día 26, ese Cuerpo Panzer había dejado de existir y la Wintergewitter cesaba, habiendo llegado Hoth a 46 Km del cerco.

Pero los soviéticos, que se habían preparado bien para su ofensiva de invierno, aún guardaban alguna otra sorpresa desagradable para los alemanes. En la Stavka estaba pensándola y controlándola el coronel general Aleksander Vasilievsky, entre otros altos mandos soviéticos, buscando completar en ella la derrota alemana en el sur de Rusia. Vasilievsky aportaba, como jefe del Estado Mayor Central, racionalidad y paciencia en los cambios de impresión con Stalin.

Resultado de imagen de Aleksandr Vasilievsky El Mariscal de la URSS Aleksander Vasilievsky.

El 16 de diciembre, el teniente general Vatutin lanzó un golpe estratégico con su Frente del Suroeste (la Operación Pequeño Saturno) contra el 8º Ejército italiano, desplegado en el flanco izquierdo del Grupo de Ejércitos de la Wehrmatch del Don (mariscal von Manstein). En las fuerzas de ruptura del frente estaban los 1º y 3er. Ejércitos de la Guardia, que destacaron tres cuerpos de tanques (uno de ellos era el 25º, del mayor general Pavlov) y un cuerpo mecanizado (mayor y más equilibrado en armas combinadas) y 9 divisiones de infantería. Que ya el día 17 habían logrado diversas irrupciones y rupturas del frente italiano.

El desmoronamiento del frente del Don, al norte de Stalingrado, le abría a los soviéticos varias posibilidades: a) Consolidar el cerco de Stalingrado, al poder operar por toda la retaguardia profunda del Eje, desarticulando su capacidad de defensa y persiguiendo a las unidades de apoyo (logística, aviación y artillería) y restos y reservas de los ejércitos que en ella se desplegaban. b) Hacer retroceder hacia el Donetz, como nueva línea sostenible de su frente, al Grupo de Ejércitos del Don, forzándole a una retirada rápida. Esto obligaba a las fuerzas de von Manstein a acortar sus líneas, para, en el nuevo frente que presentaban a los soviéticos, poder disponer no sólo de fuerzas de primera línea, sino de fuerzas móviles blindadas, para contraatacar a las embestidas soviéticas. c) Obligar a los alemanes a mantener en Rostov, junto a la desembocadura del Donetz, un corredor abierto con su retaguardia sur, para evitar que el Grupo de Ejércitos del Caucaso (mariscal von Kleist) resultase también copado, como ocurría con el VI Ejército, en torno a Stalingrado. Y pudiese salir por él en dirección a la nueva retaguardia alemana al oeste. d) Facilitar el empuje final de todas los Frentes soviéticos hacia el Donetz y consolidar así todas las ganancias estratégicas conseguidas en su compleja y extensa ofensiva invernal de 1942.

El Bagaje Intelectual de las Inserciones Profundas.

Los teóricos de la operación profunda soviética (glubokaya operatsiya) en el período entre 1928 y 1936 fueron el teniente general Triandafilov, el brigadier Isserson y el mariscal Tujachevsky. Éste estableció unas Instrucciones para la batalla profunda (glubokiy boy) en 1935. Que luego incorporó a las Regulaciones del servicio de 1936, como doctrina militar oficial, PU-36.

Los conceptos preexistentes se basaban en los buenos resultados de las operaciones de caballería, singularmente cosacos, en situaciones muy fluidas de lucha y movimiento, en la retaguardia operativa enemiga. Y actuando contra pequeños destacamentos enemigos y las líneas de comunicación. Pero, los ejércitos basados en el empleo del motor de combustible, para desarrollar una penetración operativa o estratégica en la retaguardia enemiga, y en las plataformas blindadas de cañones de tiro tenso (tanques) y camiones (infantería y artillería), tenían unas necesidades logísticas (mantenimiento, rotación de tripulaciones en marchas prolongadas, abastecimientos) que no fueron ni vislumbrados por los mandos antiguos.

(CONTINUARÁ)

LA GUERRA DE MANIOBRAS. EL CONCEPTO DE LA BATALLA AÉREO TERRESTRE MODERNA. SEGUNDA PARTE.

UNA INTERPRETACIÓN DEL MARISCAL ERICH VON MANSTEIN.

 

(CONTINUACIÓN)

 

Resultados del contraataque alemán y su trascendencia.

El botín fue, sin embargo, escaso. Von Manstein declara unos 23.000 soldados soviéticos muertos y unos 9.000 capturados. En material fue bastante mejor: se capturaron unos 615 tanques (probablemente en gran parte por recuperación), 354 cañones de campaña, 69 piezas antiaéreas y más de 600 ametralladoras y morteros. Recordemos que no se podía conseguir un cerco (por más que von Manstein se disculpe de ello, aludiendo a que, debido al frío, sus soldados se agrupaban en los núcleos de población para pernoctar, dejando amplios espacios y líneas sin cubrir) y que los soldados soviéticos abandonaban el equipo pesado y se retiraban. Esto ocurría en parte porque eran tropas escogidas y, en parte, porque la guerra era sin cuartel.

CORONEL JOHN BOYD, UN TEÓRICO ESTADOUNIDENSE DE LA GUERRA DE MANIOBRAS.

A primeros de marzo el 48 cuerpo panzer presionó al este de Kharkov y el cuerpo panzer de las SS (general Halder) se encargó de recuperar la sufrida ciudad para los alemanes.

Para mediados de mes, los alemanes tenían un frente defensivo resistente desde Tangarov a Belgorod, apoyado en el Mius y el Donetz. Y contaban en el sur de Rusia con reservas móviles suficientes para rechazar posibles rupturas operativas en la zona.

Podemos indicar ahora que en 1.944 los soviéticos tenían 26 cuerpos de tanques y 11 cuerpos mecanizados. Parte de ellos se integraban formando hasta 6 ejércitos de tanques: integrado cada uno por dos cuerpos de tanques y un cuerpo mecanizado (mayor y más equilibrado en infantería y artillería), generalmente. Algunos cuerpos mecanizados eran unidos a un cuerpo de caballería, resultando una gran unidad parecida en capacidad al ejército de tanques, pero con menos blindados y más movilidad en terrenos de difícil transitabilidad (pantanos, montañas). Éstos fueron empleados principalmente para explotar la ruptura en los terrenos pantanosos del sur de la URSS, aunque nunca coexistieron más de dos o tres en el orden de batalla del ejército soviético.

WILLIAM LIND, UN TEÓRICO CIVIL.

Por ello, la destrucción de los 6 cuerpos de tanques del frente del suroeste (especialmente equipado en fuerzas móviles para esta operación), al desarticularlos de sus masas de apoyo, fue una operación especialmente destacable, trascendente, provechosa y muy poco costosa para los alemanes.

Además, en su avance hacia Kharkov, los cuerpos panzer de las SS y 48 aplastaron sobre la marcha al 3er. Ejército de tanques del teniente general Ribalko entre los días 1 y 5 de marzo. Éste había sido insertado buscando aliviar a las fuerzas del 6º ejército de infantería y había continuado avanzando en la profundidad hacia dicha ciudad, que atraía entonces todos los esfuerzos de ambos bandos.

Ante todos estos resultados de las fuerzas móviles soviéticas y sus proporcionalmente gravísimas pérdidas, no son de extrañar el brusco pesimismo y el cambio de actitud de Stalin, buscando temporalmente la mediación de Suecia en la guerra.

Sin embargo, el avance sobre Belgorod, perfilando el saliente de Kursk dentro del territorio ocupado por Alemania, selló el objetivo de la campaña estratégica de verano del ejército alemán. Era el momento en el que los acontecimientos precitados le habían devuelto la iniciativa estratégica a éste, al nivel casi del teatro de operaciones.

Pero el inicio el 5 de Julio de dicha campaña, por retrasada con relación a los triunfos de von Manstein y por evidente, concedió tiempo a los soviéticos a que se fortificaran extensamente, estableciendo regiones fortificadas al nivel de frente, y a reunir y organizar una potente fuerza de contraataque, al norte y al sur de dicho saliente, integrada por varios frentes o grupos de ejércitos. El desembarco aliado en Sicilia el día 10 del mismo mes abortó el ya desastroso resultado de la operación Ciudadela para la Wehrmatch. Nunca recuperarían más los alemanes la iniciativa estratégica en el frente oriental.

GENERAL DONN STARRY, JEFE DEL TRADOC DEL EJÉRCITO ESTADOUNIDENSE.

¿Es posible evitar lo que le ocurrió al grupo Popov y con él a los planes estratégicos soviéticos de la campaña de invierno de 1.942 y a la iniciativa estratégica soviética, al menos en el teatro del sur de la U.R.S.S.?

Es posible.

Hemos observado, en paralelo y en muy segundo plano con los hechos clave, el engolfamiento (meterse mucho en…), el regodeo (deleitarse con…) y la fijación (el prescindir de otros argumentos sensatos) de Stalin, en relación con los resultados que se prometía con las operaciones impulsadas por los cuerpos móviles del frente del suroeste del general Vatutin.

Probablemente el general Vatutin, uno de los mejores jefes de campo del ejército soviético, malogrado a manos de guerrilleros ucranianos libres (antisoviéticos), participaba en mucho menor grado de ese encantamiento. Pero también probablemente el delegado de la Stavka para esas cruciales operaciones (¿Zhukov, Vasilevsky?) se encargaba eficazmente de recordarle la trascendencia que para el Comandante Supremo y para el pueblo soviético tenían aquéllas.

Hitler con poco espacio de tiempo de separación, tuvo también una gran fijación en Stalingrado, que le llevó a dilapidar la capacidad de su mejor Gran Unidad (el 6º ejército) en una lucha callejera de empujes compensados, en una confrontación de fuerza contra fuerza. Con sus enemigos dispuestos a la defensa estática, para lo que estaban mucho mejor dotados que los alemanes, en la gigantesca fortaleza que supone una ciudad. Lucha en la que no contaba para nada la excelente capacidad de movimiento operativo alemana y su virtuosismo en la maniobra operativa dislocante. Lo que reducía el esfuerzo a una terrible atrición de hombre por hombre y máquina por máquina. Donde la búsqueda de la decisión, como un espejismo siniestro, se tragaba toda la capacidad de combate que sucesivamente se iba empeñando.

Si la línea de comunicaciones (ramificada) es tan crucial, es necesario protegerla adecuadamente. Pero esta verdad de perogrullo, la opacan y la difuminan los deseos de los hombres de más mando.

Veamos posibilidades de defensa del sector de avance que contiene dicha línea.

Independientemente de los dispositivos de avance que adopten los grupos móviles y su masa de apoyo (el grueso de las fuerzas), que deben incluir los elementos de seguridad adecuados para las marchas en terreno enemigo, todos deben adelantar “destacamentos avanzados”. La misión general de un destacamento avanzado es vencer pequeñas resistencias tácticas, ocupar por adelantado posiciones clave de cruces, puertos de montaña, desfiladeros, garantizando a todo su “grupo” el pleno empleo de su capacidad de movimiento operativo.

Éstos estarán integrados por un 15-30% de las fuerzas que los destacan y contarán con capacidades de movimiento operativo y de combate suficientes. Su distancia al grupo que lo destaca será función de la transitabilidad del terreno y de las capacidades e intenciones del enemigo en la zona de operaciones.

Su misión específica en la defensa citada es la de servir de “goznes estables” entre los despliegues de las grandes unidades, facilitando y protegiendo los movimientos de fuerzas y los abastecimientos entre ellas.

Si la masa de apoyo es demasiado lenta para seguir razonablemente al paso del “grupo móvil”, se terminará alargando peligrosamente el espacio y la distancia del sector de avance de aquél, donde el destacamento avanzado actúa. Éste sería entonces muy vulnerable a un ataque móvil del enemigo desde la profundidad de su zona operativa y también el sector de avance estaría muy amenazado de un corte más o menos duradero y estable, ocurriendo estas operaciones en función de los medios e intenciones del enemigo.

Esta probabilidad exigiría interponer, además, un “grupo mecanizado” entre dicha masa de apoyo y el grupo móvil, que reduzca la distancia entre los tres despliegues en función de sus distancias operativas o tiempos de reacción y que estabilice razonablemente el sector de avance tras el grupo móvil.

La misión del grupo que llamamos mecanizado, menor en medios con capacidad de movimiento operativo que el grupo móvil, será la defensa móvil de dicho sector de avance y durará hasta que las fuerzas de la “masa de apoyo” le alcancen y se organicen para sustituirle. El plan de defensa antitanque y antiaéreo, la centralización de reservas y la defensa de puntos clave del terreno, mediante posiciones de retardo, junto con el necesario apoyo artillero, serán las características de su lucha por la estabilización del sector de avance.

Es decir, se debe explotar sacrificando velocidad por seguridad suficiente, en forma, si no de consolidación, sí de estabilidad del sector de avance en territorio enemigo, que no necesita ser ocupado en fuerza, como hemos visto. Un riesgo desproporcionado y aceptado, sugerido por los cantos de sirena de la insensatez, llevaría al aventurerismo y a la temeridad, poniendo en peligro hombres y medios de muy alta calificación y toda la operación.

Aunque vemos que los hombres (en este caso Hitler y Stalin son dos ejemplos) tendemos a caer en errores parecidos cuando las circunstancias que vivimos son sensiblemente similares…

FINAL.

LA GUERRA DE MANIOBRAS. EL CONCEPTO DE LA BATALLA AÉREO TERRESTRE MODERNA.

UNA INTERPRETACIÓN DEL MARISCAL ERICH VON MANSTEIN.

 

 

Un ejemplo poco conocido de la trascendencia omnipresente de la logística y de su línea de comunicación (más o menos ramificada) en las operaciones y muy importante por sus resultados finales, es la operación denominada DONBASS (la gran zona operativa) por los soviéticos, desarrollada entre el 29 de enero y mediados de marzo de 1943, al sudoeste del río Donetz. Ella forma parte de lo que los alemanes llamaron la batalla del DONETZ: el último éxito estratégico de Von Manstein, que fue malogrado por Hitler en Kursk.

El general Vatutin, jefe del frente del sudoeste, creó un cuerpo móvil a nivel de frente soviético (el grupo quedaba a las órdenes del general Markian Popov) para la explotación de la ruptura conseguida por los soviéticos al sudeste de Kharkov. En medios era como un ejército de tanques (los soviéticos tenían entonces cinco ejércitos de tanques en el orden de batalla de sus fuerzas terrestres). Lo integraban 4 cuerpos de tanques de capacidad reducida (el 3º, el 10º, el 18º y el 4º de la Guardia), cada uno reforzado por una división motorizada (sobre camiones) de infantes. En su apoyo estaba la reserva móvil del frente, los cuerpos de tanques (al completo) 25º y 1º de la Guardia. Reserva que luego seguiría a primeros de febrero una dirección de explotación diferente a la del grupo Popov. Aquellas subordinaciones tácticas pretendían compensar la falta de infantería y de artillería específica de los cuerpos de tanques, intentando asimilarlos a los cuerpos mecanizados, mucho más fuertes en hombres y equipo pesado y que resistían mucho mejor los contraataques alemanes.

GENERAL NIKOLAI VATUTIN.

El grupo Popov cruzó inicialmente el Donetz en dirección sudoeste. Su 4º Cuerpo de tanques de la Guardia alcanzó en la mañana del 12 de febrero la localidad de Krasnoarmeiskaia, tras una marcha nocturna de 60 Km. desde Kramatorsk. En esta marcha, el cuerpo utilizó a una de sus brigadas de tanques, la 14ª de la Guardia, como destacamento avanzado, para eliminar el rozamiento táctico en su sector de avance. Y así poder avanzar el 4º Cuerpo a la máxima velocidad operativa.

GENERAL MARKIAN MIKHAYLOVICH POPOV.

El 15 de febrero el general Vatutin empeñó sus dos cuerpos de reserva en la dirección Pavlograd-Zaporozhe, hacia la desembocadura del río Dnieper en el Mar Negro. Zaporozhe era el cuartel general del Grupo de Ejércitos Don (antes Sur, hasta primeros de febrero de 1943) y de la 4ª Flota Aérea alemanes (mariscal Manstein y general von Richtofen, respectivamente) y se localizaba en el bajo Dnieper.

Con todos estos esfuerzos los rusos buscaban, alcanzando la costa, cortar las comunicaciones terrestres de todo el Grupo de Ejércitos alemán citado.

Pero realmente estaban faroleando torpemente. Sus fuerzas de apoyo (el resto de los ejércitos del Frente del Sudoeste, especialmente el 6º de infantería y el 1º de infantería de la Guardia) no defendían los sectores de avance de sus fuerzas móviles. Y éstas avanzaban todo lo que podían hacia su soñado objetivo operativo-estratégico. Estirando así sus líneas de comunicaciones al máximo. Y volviéndolas más y más vulnerables por su longitud y su desprotección, especialmente antitanque y antiaérea, a un contraataque alemán.

Los soviéticos actuaban como si la velocidad de recorrido y el punto alcanzado, sin más, pudiesen “per se” desencajar el despliegue del Grupo de Ejércitos Don, cercenándolo del orden de batalla de la Wehrmacht y de sus líneas de comunicaciones hacia el oeste. Realmente menospreciaban temerariamente a su enemigo, con sus recursos de capacidad de maniobra, de creación y de improvisación y sus aún relativamente poderosas capacidades de combate, especialmente móviles y veteranas, en la zona operativa teóricamente amenazada.

EL COMANDANTE SUPREMO.

Y el mismo Stalin creía esto. Y probablemente, a través de la Stavka (Estado Mayor General soviético), era quien incitaba a Vatutin a espolear a Popov y a los otros cuerpos móviles independientes. Y de ahí su desencanto, hasta el punto de llevarle a solicitar una paz, que aún era interesante para ambos contendientes, a través de diplomáticos suecos, cuando surgió el desenlace de las operaciones planteadas por ambos rivales. Véase Gerhard L. Weinburg. A World al Arms. Cambridge, 1944.

Los alemanes por su parte pasaban serios apuros para contener la ofensiva de invierno soviética, concentrada al sur de Belgorod. En la zona estratégico-operativa del Grupo de Ejércitos Don las fuerzas soviéticas superaban a las alemanas en la proporción de 8 a 1, mientras que en caso de los Grupos de Ejército alemanes Centro y Norte dicha relación bajaba a 4 y 1.

Von Manstein mantenía un frente de 750 Km con 30 divisiones. Esto hacía que pudiese ser envuelto por el flanco norte, en una maniobra de frentes invertidos contra su retaguardia operativa o estratégica. O roto por una acción contundente en cualquier zona, sin que existiesen suficientes fuerzas móviles disponibles en esos momentos para un contraataque estratégico-operativo. Era necesario reajustar el frente, apoyándose en obstáculos naturales, y rechazar las ofensivas soviéticas en dirección a Kiev (en su flanco norte) y en dirección al Mar Negro o al de Azov, creando para ello las reservas móviles necesarias. Hitler, probablemente afectado por la caída a fines de enero del 6º ejército en Stalingrado, transigió en contra de su costumbre e ideas, con las solicitudes de Manstein de ceder terreno para ganar seguridad y movilidad.

EN LA PORTADA DE LA REVISTA ESTADOUNIDENSE «TIMES».

Así, en la primera quincena de febrero el ejército Hollidt retrocedió combatiendo del bajo Donetz, siguiendo la ruta Rostov y Tangarov y se hizo fuerte a lo largo del río Mius, a unos 80 Kms al oeste de Rostov. El 48 Cuerpo de Ejército panzer, que actuaba al este de Rostov, se trasladó al norte de Stalino para integrarse en el 4º Ejército panzer del general Hoth, como parte de la fuerza móvil de contraataque.

A mediados de febrero, a pesar de las órdenes de resistir a toda costa de Hitler, el ejército SS Kempf (antes Lanz) evacuó Kharkov, cuando su flanco norte era envuelto por los soviéticos desde la dirección Belgorod. Mientras, el 4º Ejército panzer retrocedía desde el bajo Don hacia posiciones al noroeste de Stalino, en una difícil marcha de más de quince días, considerando el estado de las carreteras y vías férreas disponibles. Por su parte, el 1er. Ejército panzer, antes parte del Grupo de Ejércitos A, que había podido retroceder vía Rostov desde el Cáucaso, gracias al sostenimiento del frente en el bajo Donetz, tomaba posiciones en un frente que discurría desde el noreste de Stalino hasta el norte del río Mius.

EL BASTÓN DE MANDO DE MARISCAL DE CAMPO DEL III RIECH.

Con estas maniobras los alemanes abandonaban el saliente en su frente formado por los ríos Don y Donetz, reajustando su frente defensivo y logrando crear una importante fuerza de maniobra operativa, formada por los tres Ejércitos citados. Es extraordinariamente importante destacar que los alemanes no “reaccionaban” ante los rusos, sino que estaban adaptándose a las condiciones generales y correlaciones de fuerzas de la situación. Y esperando actuar positivamente, cuando surgiera su oportunidad. Éste es quizás el secreto que subyace en su golpe operativo y en las ondas de conmoción operativas y estratégicas que van a desencadenar sobre los Ejércitos soviéticos y que alcanzarán al propio Comandante Supremo enemigo.

El 22 de febrero los dos Cuerpos de Ejército blindados (el 48º, a la derecha y el panzer de las SS, a la izquierda) del 4º Ejército panzer de Hoth, iniciaron un movimiento ofensivo en dirección noroeste, contra las líneas de comunicaciones del grupo Popov y de los dos cuerpos de tanques soviéticos independientes del Frente del Sudoeste del general Vatutin. El terreno era muy favorable para el empleo de blindados. Poseía un buen firme, era ligeramente ondulado y permitía un extenso dominio de la vista. Los estrechos arroyos que lo entrecruzaban estaban aún helados.

Simultáneamente atacó convergentemente una parte del Ejército SS Kempf desde el oeste, completando la operación de las otras cinco divisiones panzer (reducidas). Dicho Ejército debía también impedir el avance sobre el Dnieper de fuerzas de otros frentes soviéticos, bien en dirección a Krasnograd y Dnepropetrovsk o bien en dirección a Poltava y Kremenchug. Este posible ataque soviético, con objetivo en Kiev, era de mucho más alcance y, por tanto, de escasas posibilidades de éxito antes del deshielo de primavera. El Ejército SS Kempf tenía una capacidad limitada de rechazo para oponérsele.

Es de destacar que la 4ª flota aérea del general Richtofen gozaba de supremacía aérea en esos momentos sobre la zona de operaciones y que sus aparatos pudieron apoyar la operación de corte de comunicaciones enemigas con hasta 1000 salidas diarias.

EL FÜHRER ADOLFO LE VISITA EN ZAPOROZHE, PARA CALMARSE…

Las columnas rusas de blindados y de camiones retirándose hacia el norte y el nordeste eran visibles a distancias entre 15 y 20 Km. de los alemanes, siendo presas de las artillerías divisionarias y de cuerpos de ejército y de la aviación alemanas.

No se trataba ya de un embolsamiento del estilo al que los alemanes habían realizado en 1941. El terreno a cubrir era mucho mayor, la capacidad de combate alemana (en su mayoría eran fuerzas de infantería apoyadas por artillería y antitanques) era escasísima y las fuerzas soviéticas eran unidades móviles de élite, con gran capacidad de fuego y de choque, que conocían el peligro de la pérdida de su apoyo logístico, al menos los jefes de las unidades operativas.

El 23 de febrero los 2 Cuerpos de Ejército acorazados (el SS y el 48º) del 4º Ejército panzer convergían en Pavlograd. Cortaban así las comunicaciones del grupo Popov, que se hallaba en torno a Grishino, y de los cuerpos de tanques 25 y 1 de la guardia (la reserva móvil del frente del suroeste), que se acercaba ya a Zaporozhe, aunque aún no en suficiente fuerza. Asimismo, golpeaban severamente al 6º Ejército de infantería (al oeste de Isyum), tras la reserva móvil citada, y al 1º de infantería de la Guardia, tras el grupo Popov, antes de que pudiesen cruzar el Donetz, retrocediendo hacia su retaguardia

Con ello la capacidad de combate del Frente del Sudoeste (general Vatutin) quedaba temporalmente liquidada, hasta que fuese reorganizado, reequipado y cubiertas las bajas. Y se rehabilitase su moral de combate mediante las medidas de cohesión y reentrenamiento de unidades y pequeñas unidades.

(CONTINUARÁ)

LOS CHINDITAS: FUERZAS DE INCURSIÓN PROFUNDA

UNA EXPLOTACIÓN OPERATIVA DE LA RETAGUARDIA ENEMIGA

Un proceso que llamaremos de “sorpresa en cascada” fue creado al sur del teatro de operaciones del Extremo Oriente por el general británico Orde Wingate a primeros de 1.944. Para ello empleó la fuerza de incursión profunda, tipo división ligera reforzada, llamada los Chinditas. Este nombre está tomado del dios birmano Chinthe, el dios protector de la religión (o del estado), y que podía atacar a los enemigos desde nueve direcciones diferentes… Su misión principal era cortar las comunicaciones internas de unidades (avance y retirada) y abastecimientos (apoyos, sustituciones y reemplazos) de las fuerzas japonesas que se oponían al avance, en el norte de Birmania, de las fuerzas chino estadounidenses del general Stilwell. Éstas avanzaban desde China en dirección al sur, con el objetivo de conquistar las poblaciones bimanas de Mogaung y Myitkyina y también ocupar y asegurar la zona al sur de esos nudos ferroviarios, creándoles un área de retaguardia estable. Con ello buscaban poder abrir y extender permanentemente una carretera y un oleoducto desde el norte de Assam, en la India, a Yunán, en China.

SU EMBLEMA, TOMADO DEL DIOS CHINTHE…

Esto permitiría abastecer a una flota de bombarderos estadounidenses y sus escoltas de caza con base en Yunán. Que estaría destinada a reforzar el esfuerzo de guerra de los maltrechos chinos, los cuales luchaban desde 1.937 en una guerra propia, contra el expansionismo del Japón en el continente asiático. Y que estaban ahora desmotivados hasta tal punto, que Chiang Kai Check quería salir de la guerra. Este hipotético armisticio liberaría a unas 25 divisiones japonesas que se hallaban en China, operando y estacionadas, para ser destinadas donde el Estado Mayor Imperial lo considerara adecuado. Por ejemplo, para acelerar una invasión de la India e incluirla en la “Zona Asiática de Coprosperidad” que preconizaba el Imperio del Japón para toda el Asia Oriental y del Pacífico, bajo su influencia político económica, frente a las potencias occidentales extrañas.

LA ZONA DE OPERACIONES.

Un avance convencional desde la India, a cargo del Catorce Ejército anglo indio del general Slim contra esa retaguardia profunda nipona y desde un flanco esperado y protegido era impracticable. Debido a la distancia a recorrer, al terreno a ganar y asegurar, a la tenacidad de los soldados japoneses de infantería y al número de sus fuerzas desplegadas “en esa misma dirección y en sentido opuesto”, puesto que los nipones intentaban alcanzar la ya cercana frontera de la India con Birmania, y a la dificultad de la lucha en la selva. Que era un medio “espeso” para los movimientos de las fuerzas de ambos mandos, con vistas obstruidas y muy cercanas y donde abundaban las enfermedades tropicales.

 

Desarrollo de las Operaciones.

La “segunda expedición chindita” se insertó en marzo de 1.944, en base a la experiencia operativa adquirida el año anterior con la primera. Donde Wingate comprobó dos parámetros esenciales para las operaciones previstas: que “fuerzas de línea” anglo indias, entrenadas específicamente para esas tareas de incursión profunda, podían combatir a los japoneses en la selva; y que esas fuerzas podían ser abastecidas indefinidamente por el aire, al gozar los aliados de la supremacía aérea en su zona de operaciones y contar con suficiente capacidad de transporte aéreo para ello. Participaron como fuerzas de incursión, las brigadas 16, que desde primeros de febrero avanzó a pie unos 1.000 Km. en dirección a Indaw, 77 y 111 del ejército anglo indio, fuertes en más de 12 mil hombres. Y que se integraban en la 3ª división anglo india, de su “orden de combate”. En abril de 1.944 se les unió la brigada 14, que desembarcó en la base de Aberdeen, junto a la obstrucción viaria de White City, y atacó inmediatamente a varios depósitos japoneses de suministros. Wingate siempre pensó en el empleo de unidades regulares, no en tropas de élite. Y que sus reemplazos vinieran de las distintas unidades de ese ejército, especialmente del Catorce Ejército de Slim. Pero no se contó con la tendencia “perversa” de los jefes de unidades, de ir prescindiendo preferentemente de los holgazanes y los problemáticos, para cederlos a otras unidades lejanas. Así, las unidades de reclutamiento de los chinditas tenían que rechazar de entrada a parte de los candidatos, así como también a los que superaban los 40 años. La cual es realmente una edad muy avanzada para iniciarse en las dificultades de la guerra en las selvas.

OPERACIÓN DE MARCHA: EL CRUCE DE UNA CORRIENTE.

Los planeadores, aviones de carga y avionetas, debidamente escoltados, comenzaron a llegar a Broadway, al norte, y a Picadilly, al sur, de la zona elegida. Se trataba de establecer un cerrojo fortificado en la vía férrea y la carretera entre Indaw, al sur, y Mohyen, hacia el norte, en la retaguardia de las fuerzas japonesas que avanzaban hacia el norte, China, y hacia el este, India. La localización de la obstrucción operativa fue descubierta en la exploración aérea hecha por Wingate, que la eligió frente a otra alternativa que tenía, porque en los pequeños valles incluidos en su perímetro, podían establecerse, al amparo de las vistas, todos los servicios auxiliares de la zona defensiva, como los mulos, la sanidad, las comunicaciones exteriores, los almacenes, etc. White City, la posición defensiva, fue fortificada debidamente y equipada con cañones antiaéreos Bofors de 40 mm., morteros de 75 mm. y cañones de 25 libras (>11 Kg y >90 mm.) y ametralladoras Vickers. Entre las colinas que enmarcaban el recinto y lo integraban, se instaló incluso una pista de aterrizaje para pequeños aeroplanos.

UNA RECUA DE MULAS…

Para el transporte en terreno quebrado y selvático los chinditas usaban recuas de mulas en todas sus columnas de marcha. Cada animal estaba a cargo de un mulero dado, encargado de su guía, cuidado y manutención. Y no siempre, especialmente al final de sus operaciones, los muleros fueron entrenados debidamente para su oficio. Las recuas transportaban las municiones, los avituallamientos, las armas pesadas, los repuestos, las radios y otros equipos y consumibles. El tren de mulas de cada unidad era muy vulnerable a un ataque japonés. También, los animales de los reductos, donde era difícil soterrarlos o protegerlos debidamente bajo cubiertas, eran vulnerables al fuego pesado japonés. Con ello, dicho tren de mulas se convertía en una vulnerabilidad grave de la unidad, ya que sin él eran imposibles las operaciones de marcha y ataque, consustanciales a los chinditas, en ese medio de lucha de tan difícil transitabilidad.

En la zona de operaciones, el clima es duro, el confort, que alivia los esfuerzos de la guerra, es escaso, la vida es áspera y las enfermedades selváticas afectan grave y reiteradamente a los hombres y a las bestias, en alto porcentaje e intensidad, durante los pocos meses de operaciones en las selvas birmanas. Y la tarea general de hostigamiento y de debilitamiento de las fuerzas japonesas en sus líneas de comunicación y de abastecimientos hacia los frente chino e hindú se llevó a cabo. El concepto operativo que subyació fue la explotación de la retaguardia profunda japonesa, donde abundaban sus vulnerabilidades tácticas y operativas y la no disponibilidad combativa enemiga, al estar alejada de los frentes de combates. Los chinditas lograron fijar indefinidamente en esa retaguardia a unas dos y media divisiones japonesas, dedicadas a su control y persecución, o sea, unas 2,5 veces su propia capacidad combativa.

Análisis e Interpretación de la Campaña Chindita.

Las operaciones de los chinditas son acciones de explotación de la retaguardia enemiga por fuerzas suficientes y móviles. Éstas son insertadas profundamente en ella por la aviación propia. No ocurre aquí el caso habitual del ataque y la ruptura completa de un sector o faja del frente enemigo., por donde irrumpe entonces un cuerpo móvil más o menos equipado y numeroso. Que avanza por la retaguardia enemiga para explotar sus vulnerabilidades; destruir sus unidades en reforma o en marcha a sus bases de partida iniciales; invertir los frentes de lucha de sus unidades a la defensiva, para colaborar en aniquilarlas; capturar o destruir toda clase de medios logísticos; atacar a las unidades valiosas y vulnerables (artillería, ingenieros, mando, comunicaciones, paracaidistas); ocupar temporalmente nudos de comunicaciones terrestres, desfiladeros y puertos y posiciones tras el cruce de canales y ríos, etc.

La coordinación necesaria del cuerpo móvil con su “masa de apoyo” o retaguardia inmediata, se realiza en esta campaña por una vía aérea estable, suficiente y no molestada. Cuyo nexo de unión con las brigadas (-) y batallones (+) operativos chinditas son las bases fortificadas (White City, Broadway, Aberdeen, Blackpool), establecidas en el interior de la zona japonesa. Y que actuaban como bases de partidas iniciales de sus operaciones.

Se calculó que los chinditas causaron más de 12 mil bajas a las fuerzas japonesas, con la pérdida en combate de sólo unos pocos cientos de hombres por su parte. Pero los chinditas no derrotaron decisivamente a ninguna gran unidad japonesa, ni conquistaron ninguna posición relevante enemiga. Con lo que su trascendencia, para los planes militares aliados y la importancia de las acciones contra el enemigo, quedaron dispersas, aplacadas y opacadas por las grandes maniobras de la guerra en ese teatro surasiático y por los intereses estratégicos y operativos de los tres grandes actores en el mismo: británicos e hindúes, estadounidenses y chinos.

GENERAL ORDE WINGATE.

Tras la muerte inesperada de Wingate en un accidente aéreo, su sucesor, el general Lentaigne, estableció en Blackpool, a unos 100 Km. al norte de White City, otra posición fortificada obstruccionista, como alternativa y refuerzo de aquélla. Y puesto que las operaciones chinditas y el interés de la guerra se trasladaba más hacia la frontera con China, los chinditas quedaron ya bajo el mando de los estadounidenses. Y Stilwell, les dio la tarea de una gran unidad ligera convencional, coordinada con el esfuerzo hacia Birmania de las fuerzas chino estadounidenses. Con las misiones de atacar en fuerza desde el sur las posiciones sobre las que avanzaban aquéllas. Es de señalar que el propio Lentaigne, que no tenía la creatividad, la ascendencia, el respeto entre sus iguales y la voluntad de Wingate, llegó a aceptar en parte los puntos de vista convencionales y ortodoxos de Stilwell, en relación al empleo de los chinditas.

Éste tuvo previamente, a primeros de 1.944, una unidad de “incursionistas profundos” con los llamados “merodeadores de Merrill”. Pero ellos no tuvieron el alcance, la proyección, la capacidad y la concepción operativa que los chinditas tenían desde el principio, en su segunda incursión de ese año. Además, sin las sustituciones y los reemplazos requeridos, empleados como otra pinza de avance chino estadounidense en la campaña birmana y plagados por las enfermedades infecciosas, la efectividad combativa de los chinditas cayó en picado muy pronto. Y, unos pocos meses después, en 1.945, fueron ya desmovilizados totalmente

RUSIA, DE AYER A HOY…

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, declaró el jueves 12 de diciembre de 2013, en su discurso anual sobre el estado de la nación, la aspiración de convertir a Rusia en “líder mundial con valores conservadores tradicionales”. “Aspiramos a ser líderes”, proclamó Putin en la sala de San Jorge del Kremlin ante 1.100 personas, incluidos los miembros de las dos Cámaras del Parlamento estatal. Añadiendo que, en los últimos años la “regresión, la barbarie y la sangre” han sido el resultado de los intentos de “imponer a otros Estados unos modelos supuestamente progresistas”. Los acontecimientos que se dieron en África del Norte, en alusión a Libia, se han evitado por el momento en Siria, dijo Putin. Que consideró un “éxito común” internacional, la forma en que se ha tratado la crisis siria, donde “se consiguió evitar la injerencia militar y la difusión del conflicto”.

El Discurso Presidencial de 2013.

Putin mostró su preocupación ante los programas estadounidenses de fabricación de cohetes de crucero de largo alcance. Y declaró que la paridad estratégica puede descompensarse debido al “aumento del potencial de los sistemas estratégicos de alta tecnología no nucleares”, combinado con el incremento de las posibilidades de los sistemas antimisiles. “Nadie debe abrigar ilusiones sobre la posibilidad de lograr una superioridad militar sobre Rusia. Esto no lo permitiremos jamás”, dijo. El presidente afirmó que Rusia destina un total de 23 billones de rublos (más de 522 mil millones de euros) para el rearme del Ejército y la Armada y la modernización de la industria armamentista, y calificó estos recursos de “sin precedentes”. Esta cifra era algo superior al presupuesto del Pentágono, que, a diferencia del ruso está sufriendo recortes, que son especialmente importantes en el desarrollo de las modernas tecnologías. Un ejemplo son los cohetes de hipervelocidad (del orden de los 10 Match), que los chinos han lanzado con éxito desde un cohete, que actuaba de fase inicial de lanzamiento y que los estadounidenses, tras varios fallos empleando menores velocidades, han abandonado por ahora.

La novedad del discurso de este año fue la declaración de la “ideología del conservadurismo”, que Putin ha comenzado a propagar de forma cada vez más explícita y coincidente con el conservadurismo de la Iglesia Ortodoxa rusa. El presidente no mencionó a ninguna confesión en especial. Pero, al abordar los asuntos internacionales desde el punto de vista de la competencia internacional militar, política, económica y técnica, destacó la afirmación de los valores “para un país como Rusia”, con “experiencia de muchos siglos”. Opinó Putin que “en muchos países se reexaminan las normas de la moral, se difuminan las tradiciones nacionales y las diferencias entre naciones y culturas”. “De la sociedad ahora exigen … el reconocimiento obligatorio del valor equiparable del bien y del mal, conceptos de sentido opuesto, aunque parezca extraño”. La política de destrucción de los valores tiene “consecuencias negativas para la sociedad” y es “radicalmente antidemocrática. Ya que se pone en práctica a partir de ideas “abstractas” y “en contra de la voluntad de la mayoría popular, que no acepta los cambios que están sucediendo y la revisión propuesta”, dijo Putin. El líder ruso considera que en el mundo “hay cada vez más gente que apoya nuestra posición de defensa de los valores tradicionales, que durante milenios fueron la base espiritual y moral de la civilización de cada pueblo, valores de la familia tradicional, de la vida humana verdadera”. El dirigente ruso subrayó que se refería a los aspectos materiales, morales y religiosos. Y, admitió, “claro que esto es una posición conservadora”.

Estas ideas así expresadas coinciden con el contenido ideológico de nuestro reciente artículo “La Defensa flexible y móvil de las Posiciones Ideológicas”, publicado en WAR HEAT, que pueden y deben ser defendidas como lo son las posiciones físicas, geográficas, militares. Sólo que por otros medios personales y sociales, que defienden a los individuos y sus grupos sociales.

Los Orígenes de la Rusia.

Hace más de 1200 años, los vikingos de Suecia, una “combinación ad hoc e interconvertible”, según las conveniencias, de comerciantes, ventajistas y rapiñadores, comenzaron a descender desde el Báltico hacia Constantinopla, siguiendo los grandes ríos rusos. En el siglo IX, su caudillo Rurik estableció un principado en Novgorov y su linaje dinástico creó el reino de Kiev, que sería la semilla y el origen de la Rus. Uno de sus reyes, Vladimiro el Santo, que consolidó la unión de todas las regiones “ucranianas”, se casó con la princesa Ana, hermana del emperador bizantino Basilio II. Y, para contraer esas nupcias, Vladimiro se tuvo que bautizar en la fe católica. Así, Kiev comienza a convertirse poco a poco en un centro religioso autónomo de Constantinopla. Que es impulsado por la nueva y pujante civilización creada por la mezcla irradiante de escandinavos, eslavos y bizantinos y asentada en las tierras de Ucrania. Entre Vladimiro y su sucesor en el trono, Yaroslav el Sabio, eliminaron la influencia de los varegos, los hombres del Norte, en el reino. Y, los restos escandinavos existentes fueron sometidos. Surge así el primer estado ruso (eslavo) unitario de Kiev. Pero la efervescencia de los intereses y egoísmos de los nobles y jefes de armas eslavos no estaba apagada, ni canalizada. Y, tras la muerte de Yaroslav en el año 1054, el incipiente reino se desmembró en numerosos principados autónomos y recelosos entre sí.

Pero, en apenas algo más de siglo y medio, Rusia se vería también enfrentada externamente a una grave amenaza a su supervivencia, que provenía del Asia profunda e ignota. En efecto, en febrero de 1221 un cuerpo de ejército de 20 mil jinetes mongoles, iniciaron un reconocimiento en fuerza de dos años por las estepas occidentales rusas, buscando rutas de avance para sus ejércitos hacia Europa. Por fin, en el invierno de 1237, los mongoles cruzaron el helado Volga y penetraron en Rusia. El ejército invasor alcanzaba los 120 mil jinetes ligeros y pesados e impedimentas, medios de asedio y auxiliares. Durante los 3 años siguientes, los mongoles asolaron sistemáticamente los principados rusos del oeste. Los ríos helados les servían como anchas y largas vías sin obstáculos, para penetrar profundamente en aquéllos y para dislocar posicionalmente a las fuerzas defensoras enemigas. Con la toma de Kiev en diciembre de 1240, la resistencia rusa desapareció. Y los mongoles alcanzaban en fuerza los montes Cárpatos, el obstáculo natural que protegía a Hungría. Pero, a fines de 1241, Ogadai Kan moría en la ciudad de Karakorum. Los príncipes electores debían regresar a Mongolia para hacer valer sus derechos de sucesión y la invasión de Europa se suspendió “sine die”. El príncipe Batu regresó a su campo base de partida, en Sarai, cerca del Volga y a escasos 100 Km. al norte de Astrakán. Y allí estableció un imperio mongol subsidiario, una gran “marca fronteriza protectora” creada en las tierras del oeste de Rusia, el kanato conocido como la Horda de Oro. En su torno y dentro de Rusia, existieron también otros kanatos menores.

Sobrevino para Rusia una época difícil y oscura, dominados los rusos cristianos por una civilización incapaz de construir y avanzar por los caminos de la paz y el progreso. “Una civilización sin virtudes”, parafraseando el discurso de Putin. Y que estaba basada en el terror, el avasallamiento y la rapiña de los súbditos sojuzgados. Rusia quedó así separada de Europa por un largo tiempo. Pero, esto pudo ser hasta ventajoso para el futuro a largas vistas, para el futuro histórico de la Gran Rusia. Porque, por el Oriente europeo, sus competidoras eslavas, Polonia y, sobre todo, la entonces pujante y extensa Lituania, se hubieran repartido a Rusia. Y, como eran unas civilizaciones mucho más perdurables y similares, hubieran incorporado y asimilado a muchos principados rusos, aún inconexos como nación. Saltando al siglo XIV, la hegemonía rusa pasó a Moscú, en el reinado de Iván I Kalita y comenzó entonces un largo proceso de unificación de la nación, que culminaría con el zar Iván III el Grande, ya en el siglo XV.

De la Gran Guerra por la Patria y sus Consecuencias.

Cuando los alemanes invadieron la URSS el domingo 22 de junio de 1941, lo hicieron en uno de las etapas estratégicas más favorables para ellos. Tras la purga realizada por Stalin en 1937 de los altos mandos del Ejército Rojo de Obreros y Campesinos (RKKA, del ruso Рабоче-Крестьянская Красная Армия, Raboche-Krestianskaya Krasnaya Armia), éste estaba en plena reorganización moral, doctrinal y estructural. El miedo, la decepción y la desconfianza hacia sus iguales se habían extendido por los mandos de las FFAA soviéticas. De sus 75 a 80 mil oficiales, al menos 30 mil fueron ejecutados o detenidos y otros 10 mil fueron degradados y despedidos del servicio. Pero, esto fue demoledor para los altos mandos y jefes. Así, fueron purgados: 3 de los 5 mariscales; todos los 11 comisarios en funciones de Defensa; todos los jefes de los distritos militares del país; los jefes y sus jefes de EEMM de la Flota de la Aviación; 14 de los 16 jefes de ejército; 60 de los 67 jefes de cuerpo de ejército; 136 de los 139 jefes de división; 221 de los 397 brigadieres y la mitad de los jefes de regimientos. Según los historiadores, el criterio esencial para la eliminación de los jefes y mandos superiores fue que los depurados no debían sus puestos a Stalin y que podrían llegar a ser un desafío a su “autoridad”…

Además, las grandes unidades rusas estaban desplegadas a lo largo de sus fronteras del Oeste, formando un enorme e inerte muro protector. Pero esta aparente fortaleza seguía una doctrina anquilosada, recuperada malhadada y rápidamente tras la Purga. Y que era eficaz solamente para contrarrestar los movimientos a pie de grandes masas de enemigos por la zona táctica. Esas grandes unidades no tenían una capacidad suficiente para actuar en la profundidad operativa alemana (circa entre 20 y 80 Km. en esa época), ni contaban con unidades blindadas equipadas y entrenadas y con la doctrina para su conducción autónoma, que les permitiese enfrentar y batir las puntas de avance panzer. Éstas cortaban por las junturas libres del despliegue soviético, sin chocar y mellarse en hueso, y lo desarticulaban operativamente. El ataque de flanco y de revés terminaba en el cerco de los ejércitos y grupos de ejércitos soviéticos, que, aislados operativamente, sin órdenes claras y directas y desmoralizados, perdían su capacidad de combate eficaz, se volvían irrelevantes y se rendían por millones de hombres a los ejércitos de infantería e hipomóviles alemanes, que los rodeaban finalmente. Pero, la diversión operativa alemana de invadir los Balcanes en esa primavera, olvidando el objetivo principal que tenían enfrente, les hizo perder meses preciosos de buen tiempo para el movimiento de sus divisiones de carros y de granaderos blindados por las inmensas llanuras de Bielorrusia y Ucrania. Y este error lo pagarían muy caro después…

Los altos jerarcas del Partido y del Estado soviéticos quedaron conmocionados y anonadados por el golpe militar alemán. Que, no por “supuesto e inevitable”, no era percibido o no quería ser percibido como tal. Viajeslav Mijailovich Molotov, ministro de Asuntos Exteriores de la URSS, apenas balbuceo en un mensaje a von Ribbentrob, su colega y aliado nazi, “no nos merecíamos esto…” En efecto, los jefes soviéticos hicieron lo posible por evitar en esos momentos difíciles la guerra con Alemania y dieron órdenes de no responder a sus provocaciones fronterizas. Que desde abril de 1941 se multiplicaban en: reconocimientos en fuerza, tiroteos esporádicos y vuelos de reconocimiento hasta la zona operativa.

La URSS tuvo que realizar entonces la reestructuración de sus FFAA; la creación y la aplicación de una doctrina moderna y propia de la estrategia operativa y de la conducción de las tropas blindadas, recogiendo para ello las ideas de la maniobra profunda del mariscal Mijail Tujachevski, uno de los principales purgados en 1937, y otros; la recuperación de los jefes y mandos supervivientes de la Gran Purga, rehabilitando a muchos de ellos; la movilización, el equipamiento y el entrenamiento de millones de nuevos reclutas movilizados. Y, mientras tanto, enfrentarse con lo que tenían al empuje arrollador de los alemanes en las vastas regiones de sus repúblicas europeas. En esta primera fase de la guerra, la URSS planteó una defensa rígida de las posiciones de rechazo ocupadas, pero utilizó también la cesión de terreno al enemigo en su profundidad, para agotarlo y alargar sus líneas de abastecimiento y de sustitución de unidades y hombres.

Para el verano del 42, esto comenzó a dar sus brotes verdes y un año después, en la batalla de Kursk, la URSS ganó la iniciativa estratégica y ya no la perdió en los casi dos años siguientes. Los altos jefes soviéticos sabían que, de igual a igual, sus hombres eran mucho peores soldados que los alemanes, especialmente en las operaciones ofensivas. Por tanto, tenían que ganar al menos, todas las batallas que resultasen trascendentales en su esfuerzo de guerra, primero para sobrevivir y, luego, para vencer a Alemania y extender su “orden político social” por la Europa del Este. El secreto residía en la explotación de la zona operativa enemiga. Que estaba mal defendida por una primera línea sin profundidad operativa suficiente, crónicamente escasa de armas anticarros y de reservas panzer y móviles, y, sobre todo, aherrojada a un rechazo rígido sin cesión de espacio por las miopes y desconfiadas directrices superiores nazis. Y el arma diseñada, a partir de la doctrina de la penetración profunda, fue el uso a tope de los selectos y escasos ejércitos de carros. Que en teoría podrían penetrar razonablemente varios cientos de Km. en la retaguardia enemiga.

En el resto de los grandes sectores del frente, los soviéticos, bien se mantenían a la defensiva y fueron maestros en el establecimiento y funcionamiento de áreas, zonas e incluso “regiones” fortificadas casi impenetrables. O bien sus divisiones de infantería, con el apoyo de sus carros orgánicos o asignados en subordinación táctica y reforzadas o no con alguna brigada de Katiuskas y algún regimiento de artillería pesada, realizaban ataques secundarios con objetivos limitados. Si la operación era más prometedora, el Stavka les podía asignar algún cuerpo mecanizado, la unidad móvil más importante, siempre controlada centralizadamente, o, al menos, un cuerpo de carros. Para 1944 existían hasta 26 cuerpos de carros y 11 cuerpos mecanizados en el ejército soviético, pero hasta enero de ese año no fue activado el 6º ejército de carros. A veces un ejército de carros tenía 2 cuerpos mecanizados, pero esto era muy raro, porque éstas eran las grandes unidades más necesarias y escasas de la estrategia operativa soviética. Por otra parte, para la lucha en los terrenos de mala o difícil transitabilidad (con más riqueza conceptual que el “bad ongoing” anglosajón), bosques, montañas y zonas nevadas o pantanosas, los soviéticos empleaban una combinación de un cuerpo mecanizado con otro de caballería. De estos ejércitos móviles hipo-mecanizados nunca hubo activados más de 2 o 3. Tanto éstos como los ejércitos de carros podían equivaler en potencia y capacidad de movimiento operativo a los cuerpos de ejército panzer alemanes. Pero éstos fueron siempre más numerosos; incluso en el año 1944, los alemanes contaban con entre 10 y 18 cuerpos panzer, cierto que de muy variable capacidad, según los medios disponibles.

(CONTINUARÁ)