Teoría e Historia Militares y Temas de Interés Permanente en los Conflictos y Crisis Modernos. Military Theory and History and Topics of Permanent Interest in the Modern Conflicts and Crisis.
Veamos los datos que tenemos sobre los indios mexicanos.
Evidentemente, por bautizarlos, los indios no se incardinaban ya en la religión católica. Esa gracia de Dios que se recibía era sólo potencial y había que desarrollarla.
Cortés y los sacerdotes franciscanos que tenía, elaboraron un protocolo, unas instrucciones catequéticas, a aplicar y seguir con los indios bautizados. De entrada, era necesario que abandonaran las prácticas abominables o contra natura de los indios, por ejemplo, los sacrificios humanos a los dioses paganos. Esto era relativamente sencillo, si cambiaban de Dios, pues este Nuevo no pedía, ni quería esos sacrificios cruentos. Las verdades fundamentales de la religión (“un credo”) eran enseñadas también.
ALEGORÍA DE LA PREDICACIÓN Y CATEQUIZACIÓN DE LOS INDIOS MEXICANOS POR LOS FRANCISCANOS
Pero, algunas costumbres podían chocar con los comportamientos católicos. Y, para eso, los franciscanos aceptaron el ir poco a poco aplicando y enseñando, no sólo la fe, sino también las costumbres, desde lo más fácil las más difíciles. Para esta gente, que nunca había conocido todos los preceptos morales europeos católicos.
El sistema socio económico en México y el Perú.
La población de estos países era indígena hasta en un 80%. La agricultura y la minería eran las principales ocupaciones. El reparto de la tierra era hecho muy puntualmente a los españoles, a los estadounidenses de la frontera vecina con México y a los mestizos.
No siempre los terratenientes en uno y otro país se ocupaban de introducir en la gestión y la explotación de los cultivos, los distintos adelantos que se iban logrando en la agricultura de otros países.
EL ALMACÉN DE LA RAYA EN UNA HACIENDA MEXICANA.
La supervivencia de los indios estaba en manos de los hacendados. Toda la estructura logística de aprovisionamiento y abastecimiento a los indígenas era de los hacendados. Dentro de la estructura habitacional de la hacienda estaba el llamado almacén de raya. Los indios trabajadores compraban en ellos sus aprovisionamientos, pero, a un precio alto; el almacén de raya se los fiaba contra su sueldo. Y, los suelos eran bajos. Este mecanismo mercantil mantenía a los indios subordinados, social y económicamente al hacendado. Prácticamente, con una economía de subsistencia o de miseria, los indios dependían permanentemente de su hacendado o ranchero.
Con la categoría de hacendado, gran terrateniente, existían en México unos 840 individuos, tras la independencia. Valórese su importancia social.
En el Perú, existiendo condiciones de dependencia y de trabajo parecidas a las mexicanas, también surgieron, ya desde la época colonial, varios sistemas de colaboración y de trabajo entre los encomenderos y propietarios españoles y los indios dependientes. Aquí existieron la encomienda y la mita.
La encomienda era una institución socio económica que obligaba a los indios a retribuir a sus encomenderos, una especie de protectores o padrinos, por sus cuidados, enseñanzas y dependencias, en trabajo o en especie.
UNA MITA AGRÍCOLA EN EL VIRREINATO DEL PERÚ
La mita era como una requisa obligatoria que hacían las fuerzas vivas económicas, hacendados y empresarios, para obtener mano de obra barata para sus haciendas, minas, pequeñas fábricas o explotaciones y obras públicas. Estos trabajos eran a menudo forzados y los indios recibían generalmente un salario insuficiente para sus necesidades.
Era otra manera ideada para enriquecerse a costa de los nativos. Los trabajadores eran rotados en sus trabajos cada cuatrimestre o semestre, para no agotarlos innecesariamente.
Existían varios tipos de mitas, con características ya específicas de ellas.
Mita minera: el trabajo en las minas de oro y plata, singularmente en Potosí y Huancavelina.
Mita agrícola: era el trabajo en las haciendas y tierras de los terratenientes y rancheros.
Mita de obrajes: eran los trabajos en un sector secundario, en los talleres textiles y artesanales del país.
La mita ayudó por su dureza de condiciones al desgaste y a la disminución de la población indígena en el virreinato del Perú.
La Independencia de España.
Hacia 1820, con la falta de una autoridad española central fuerte y con una nación debilitada por el azote de la Guerra de Independencia, los criollos y mestizos nativos de las provincias hispanas de ultramar, comenzaron a gestar el proceso de independencia de las tierras de los Virreinatos y las Capitanías Generales españolas en América.
TEMPLO NACIONAL MASÓNICO DE CUBA. CORONÁNDOLO EL COMPAS Y LA ESCUADRA SOBRE LA BOLA DEL MUNDO.
Aquí influyeron poderosamente las llamadas “logias masónicas nacionales”. Que ofrecieron a ese sentir aún no concreto, sin definición plena, un modo de reunirse para concretar su afán en un proceso independiente, laico, revolucionario.
SIMÓN BOLÍVAR.
El ideario base masón es la triple característica o derechos humanos de Libertad, Igualdad y Fraternidad. La religión católica militante es uno de sus mayores enemigos. Tanto Simón Bolívar, como José de San Martín fueron masones activos y frecuentaban los recintos de las logias. Bolívar llegó a la categoría/autoridad de Maestro Masón. La masonería, como tal, no se inmiscuyó en los planes y acciones independentistas de Venezuela, Colombia, Ecuador Perú y Bolivia.
JOSÉ DE SAN MARTÍN
LAS MANOS SE DESDIBUJAN
Fueron los indígenas los más perjudicados por la Independencia de los países de habla hispana de América.
Desaparecieron en los países separados de España, las leyes, que databan de la Reina Isabel la Católica, que protegían específicamente a los indios, en cuanto “súbditos de la Corona”.
Y también desparecieron las autoridades que los protegían, con mayor o menor desvelo e intención.
Y, aparecieron las fuerzas blancas y mestizas, en los países español hablantes, con una ideología de rasgos masones, teóricamente basada en la libertad, la igualdad y la fraternidad entre ellos mismos.
Los indígenas puros fueron considerados aparte; eran cristianos y amigos de los españoles y miembros de su cultura. Ellos militaban en abundancia en los “ejércitos realistas”, dirigidos por los españoles. Para defender la soberanía española y el “status quo” de los pueblos hispanos.
Bolívar y San Martín, como destacados líderes de la Independencia en Centro y Sur América, fueron masones. Era una ideología más o menos oculta, extranjera (Inglaterra y Francia eran sus países de origen y donde eran más fuertes) y revolucionaria.
Esto, creían los independentistas, les daba autoridad y categoría por encima de los indios. Atrasados y ya superados en sus creencias y postulados socio religiosos.
Los atrasos y las circunstancias muy posteriores tienen aquí sus inicios y semillas
La colonización y la culturización de una enorme parte de América por España, fue un proceso político social complejo y multifacético, que tuvo lugar en los siglos XVI, XVII y XVIII, unos 250 años en total.
Un legado cultural y lingüistico.
La lengua española se convirtió en el idioma dominante en Méjico, el Perú y Argentina y se extendió por toda la América Central y del Sur. Incluyendo el trozo colindante de los EE.UU., desde Texas hasta California.
La cultura española se extendió a dichos territorios incorporados a la Corona española, influyendo en el arte, la música, la danza, la arquitectura, la literatura y la gastronomía.
FRANCISCANOS ESPAÑOLES BAUTIZAN A INDIOS MEXICANOS
La religión católica se convirtió en la religión dominante y se eliminaron las aberraciones inhumanas, como los continuos sacrificios humanos. Para los cuales se establecieron entre las tribus que seguían esos aberrantes ritos, las llamadas Guerras Floridas. Los prisioneros en ellas por los distintos combatientes, eran utilizados en sacrificio a los respectivos e insaciables dioses.
HISTORIA PREHISPÁNICA DE TLAXCALA
La Iglesia Católica, singularmente a través de los religiosos (las órdenes religiosas. mendicantes o no), tuvo un papel importante en la educación, en la defensa de los derechos y la asistencia social de los indios de los virreinatos y las capitanías generales españoles.
La Perduración de los indios.
La colonización y el mestizaje españoles fueron un ejemplo único en la historia del mundo. Ello llevó a la adopción de los apellidos españoles por parte de los indios y se mantiene hoy en día como tantas cosas vinculadas a España.
La población indígena se integró en gran parte, dando lugar al mayor fenómeno de mestizaje cultural y social en una sociedad colonial, de todos los tiempos. Esto fue posible por el ethos, las intenciones y la religión de los españoles emigrantes a América.
MUERTE DE MOCTEZUMA A MANOS DEL PUEBLO MEXICA.
El mestizaje exuberante entre españoles e indígenas dio lugar a una población mestiza transversal potente. Que fue fundamental en la formación de la identidad social de México y el Perú, como naciones más destacadas. En general, la influencia cultural de España fue mayor en los Virreinatos (lo fueron México, como el Virreinato de Nueva España y el Perú, como el Virreinato del Perú). Y, menor en las estructuras socio políticas de las Capitanías Generales (Cuba y Venezuela lo fueron).
HERNÁN CORTÉS, EL 15 DE OCTUBRE DE 1523, NOMBRADO POR CARLOS V GOBERNADOR Y CAPITÁN GENERAL DE NUEVA ESPAÑA.
Las tribus mexicanas que se aliaron con Hernán Cortés para conquistar el Imperio Azteca fueron:
Tlaxcaltecas, fueron los aliados más importantes de Cortés, proporcionándoles decenas de miles de guerreros y recursos. En Otumba, la primera victoria española después de la Noche Triste, participaron decisivamente. También, su intervención fue calificada en la toma de Tenochtitlán, la capital mexica.
Totonacas, de la región de Veracruz, se unieron a Cortés.
Texcocanos, se aliaron con Cortés después de la caída de Tenochtitlán.
Cholultecas, enfrentados a los tlaxcaltecas, se decidieron a colaborar con Cortés.
Huejotzingas, su participación en el apoyo a Cortés fue esporádico.
Zapotecas, se unieron a Cortés.
Hernán Cortés casó con princesas indias, de las distintas tribus aliadas de España, a sus distintos capitanes militares. Y, como no podía casarse con Malinche, por estar casado en España, proveyó para el sustento y status de ella y de su hijo común Martín Cortés Malitzin. Cuando sus padres se separaron, Martín viajó a España a una edad temprana, donde fue reconocido por su padre y recibió una educación de cortesano.
En la colonización anglosajona en Norteamérica, los nativos eran considerados un estorbo físico y racial para el desarrollo de la propia raza blanca inglesa. Aquellos eran llamados “hostiles” y la política aplicada hacia ellos, con el avance de los blancos hacia el Oeste, fue de una “apropiación deliberada y contenida”. Que, al cabo de un tiempo, el necesario para que los anglosajones pudiesen extenderse y empoderarse allí, los “hostiles” sobrevivientes fueron enclaustrados en reservas “elegidas”. Para que viviesen en su ambiente y en paz, pero, sin estorbar el avance ideológico y social de los blancos.
JERÓNIMO, HOMBRE MEDICINA APACHE.
Los “hostiles” de los territorios absorbidos por los colonos ingleses y sus sucesores no tenían fácil el acceso a “apellidos europeos”. Y, considerando que éstos son una parte esencial de la identidad de las personas, ése fue un gran impedimento para una absorción e inculturación de los indios en las nuevas cultura y sociedad anglosajona.
Así, los apaches empleaban: Chato (soldado), Altaha (ganadero), Mescal Toadlena (agua que fluye hacia arriba y hacia afuera), Dosela, Ethelba.
Los comanches usaron: Little Bear (oso pequeño), Running Wolf (lobo corriendo).
Los cheyenes se llamaron: Little Deer (pequeño ciervo), Redcorn (maíz rojo), Goodbear (buen oso), Thunderhawk (halcón del trueno).
Y, los navajos: Begay (hijo de), Tososie (moverse con fluidez), Yazzie (pequeño), Pesklakai (plateado).
NATCHE, JEFE GUERRERO, CON GERÓNIMO
Los sioux se llamaban: Two Bears (dos osos), Akecheta, Iron Eyes (ojos de hierro), Yellow Hawk (halcón amarillo).
Los cherokees: Anviakta (ojo de venado), Canowikakte, Sequoyah (creador del silabario cherokee), White Feather (pluma blanca).
Casualmente, Andrés Manuel López Obrador, expresidente de México, tiene españoles todos sus nombres y apellidos. Pero, no renuncia a ellos en su ataque a la historia y cultura hispanoamericana.
LÓPEZ OBRADOR SÍ PIENSA, ANTES DE METER LA PATA.
Si menosprecia y ataca a su identidad más íntima, el nombre con el que es conocido, está haciendo un flaco favor a sus descendientes, cuando se lo hace a él mismo.
(FINAL del Estudio sobre Francia, Gran Bretaña, Portugal, España y China imperial en América)
Ya
a finales del siglo XVIII, las preocupaciones económicas y sociales
aseguraron la unidad del Brasil. Los “señores de
plantaciones y/o ingenios” dominaban la economía. La
población se concentraba en el rosario de ciudades costeras,
separadas entre sí por distancias menores que en la España
americana. Las élites eran más homogéneas ideológicamente que las
españolas. Y esto se debió a que Portugal nunca permitió
la creación de universidades en la colonia. En las
universidades españolas repartidas por toda América se graduaron
150 mil estudiantes en los últimos 100 años de dominio español.
Brasil no produjo jamás un universitario. Cuando se solicitó la
creación de una Facultad de Medicina, en Río de Janeiro, se comentó
“ahora piden una Facultad de Medicina y, luego, querrán una de
Derecho. Y, después, pedirán la independencia”.
En 1808, cuando Napoleón invadía Portugal, el príncipe regente Juan se refugió en Brasil. Llevándose consigo hasta 15 mil personas de la corte y la administración general. La presencia del rey sirvió como legitimidad dinástica, política y social para mantener unida la colonia. La clase alta brasileña aceptó también la autoridad central de Río de Janeiro por el miedo a una revuelta catastrófica de esclavos en Brasil. Tras la derrota total de Napoleón, Juan VI creó el reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve. Juan fue requerido a volver a Lisboa en 1820 y tuvo que aceptar una constitución liberal en Portugal. La administración de Brasil quedó en manos de su hijo Pedro y éste declaró la independencia de Portugal en 1822. Estableciendo una monarquía constitucional con él como rey.
JUAN VI DE PORTUGAL
Brasil tenía unas estructuras sociales anquilosadas y estériles, que mantenían una pirámide social muy amplia en la base y un vértice superior pequeño, casi inaccesible y controlador. No había en la colonia espacio, ni oportunidad para que surgieran grupos de pensadores honestos y libres en una burguesía liberal y económica. Que fueran el fermento de cambio de la sociedad brasileña hacia su madurez, su empoderamiento y su expansión, como guías del pueblo. Que, si la Historia acercaba la oportunidad, lo condujeran a la independencia.
PEDRO I DE PORTUGAL Y BRASIL.
América
y España.
También tenemos otra posibilidad a considerar. Que los amerindios hubiesen mantenido una soberanía diferente y variada, dispersa y dividida. Que contara, en un principio, con 2, 3, 4 grandes potencias o imperios supraétnicos, como los aztecas, los mayas y los incas.
DIOS DE LA GUERRA MEXICA.
Los aztecas y mixtecas contaban con un variado panteón de dioses. Donde reflejaban sus necesidades internas y sus temores anímicos. Uno de los más importantes y significativos era su dios de la guerra, Huitzilopochtli, y su culto. Violentos como eran los aztecas, presionando centrífugamente en sus fronteras, su dios Huitzilopochtlireclamaba sangre humana de sus enemigos vencidos y capturados. Para quedar satisfecho y ser benévolo con su pueblo.
Curiosamente, Huitzilopochtli también formaba parte del panteón de otras tribus que vivían por el centro de México. Esto creaba un problema logístico para todas las tribus. Para satisfacer esta “necesidad ritual” todas las tribus acudían periódicamente a luchar en las “guerras floridas”. Y, ¿eran realmente guerras?
No, eran exterminios calculados y tolerados, que el presidente mexicano López Obrador no estudió o prefiere olvidar. Así, a cada bando se le daban todas las oportunidades para prepararse bien para las batallas. Ni se contemplaba desplegar correctamente las fuerzas propias, para imponer la voluntad sobre el enemigo, en esta dialéctica de voluntades empleando las armas. Ni tampoco, según el principio universal de la economía de medios, buscaban conseguir la victoria con el menor gasto en hombres, medios y tiempo.
¿Qué buscaban estas “tribus ingenuas y naturales”? Conseguir el mayor número de enemigos prisioneros en combate, para ser ofrendados a Huitzilopochtli en lo alto de sus altares piramidales. Esto hubiera sido blasfemo, impío, haram, infiel, kafir para cualquiera de las religiones monoteistas existentes.
España realizó un inmenso y prolongado trabajo de inculturación de los amerindios asentados en sus tierras de dominio.
HERNÁN CORTÉS
Cortés no podía casarse con la india Malinche, doña Marina, por estar casado previamente con Catalina Suárez. Y casó a doña Marina con un lugarteniente y atendió a su hijo Martín Cortés, fruto de su unión con ésta. También fue procurando que sus jefes o capitanes se fuesen casando con diversas princesas indias. En cuanto a la catequesis de su religión, los españoles y los frailes franciscanos que los acompañaban en el siglo XVI, fueron aplicando una didáctica práctica, realizable y exitosa. Se les fue tolerando a los indios una conversión de costumbres atractiva, positiva y sucesiva. Era una especie de sincretismo tolerable y extinguible armonizado con una catequesis progresiva de la religión católica. Se trataba de, defendiendo y respetando el dogma, es decir, las verdades de la fe, ir realizando poco a poco, pero firmemente, la conversión religiosa y social de las costumbres y los hechos de los nativos.
MOSAICO CON LOS 12 APÓSTOLES DE MÉXICO
Los virreinatos españoles de América fueron el de Nueva España, establecido en 1535, con capital en México y jurisdicción por todo el territorio de América del Norte y Central, y el de Perú, establecido en 1542, con capital en Lima, extendiéndose por toda América del Sur, excepto Venezuela y la Colombia centroamericana (hoy, Panamá). Al Nuevo Mundo se le aplicaban las leyes de Castilla. Y, legalmente, tanto la Península Ibérica como América estuvieron en igualdad de categoría. Los habitantes de América eran vasallos del Rey de España y, por depender del rey, no podían ser esclavizados, ni abusados contra las leyes.
A las distintas regiones americanas les unía el lazo dinástico, fuente de derechos, y una serie de organismos administrativos y funcionales, que tenían jurisdicción propia y simultánea en la Metrópoli y en las regiones de América. Esto llevó, salvando las particularidades americanas y su idiosincrasia, a una estrecha unión entre los territorios españoles. Aunque no se puede pensar en una fusión moderna, dotada de los medios de comunicaciones de todo tipo actuales. Además de las 2 instituciones que controlaban las leyes americanas (el Consejo de Indias, desde 1524) y el comercio internacional (la Casa de Contratación, desde 1503), la Administración española se desempeñaba desde América.
CASA DE LA CONTRATACIÓN DE SEVILLA, 1503 A 1790.
No
se trata aquí de enumerar y describir todos los beneficios recibidos
por los amerindios durante su contacto
e inculturación
de la civilización hispanoamericana. Veamos
la relación una relación de las universidades fundadas en América
y la fecha de su institución.
Universidad de San Pablo, de México, en 1551; de San Marcos, en Lima, en 1553; de Sto. Domingo, en Sto. Domingo, en 1538; de Sto. Domingo, de Bogotá, en 1580; de San Fulgencio, de Quito, en 1586; de Santa Catalina, en Mérida (Yucatán), en 1622; Universidad Javeriana, de Bogotá, en 1622; de San Ignacio, de Córdoba (Argentina), en 1622; de San Gregorio, Quito, en 1622; de San Ignacio, en Cuzco, en 1623; de San Javier, en Charcas (Bolivia), en 1624; de San Miguel, en Santiago de Chile, en 1625; de San Borja, Guatemala, en 1625; de San Ildefonso, en Puebla, México, en 1625; Universidad de Ntra. Sra. del Rosario, de Bogotá, en 1651.
UNIVERSIDAD DE SAN MARCOS, EN LIMA
Hasta
el último tercio del siglo XVIII existen eventos que prueban que en
las colonias americanas de España, existía una unidad de
intereses sociales y culturales, que mantenían
razonablemente unidas las distintas regiones hispanoamericanas
en los virreinatos de Nueva España y del Perú.
En 1762, aprovechando que Carlos III había establecido con Francia un Pacto de Familia, los británicos invadieron La Habana, ocupando rápidamente una amplia franja costera cubana, a la derecha e izquierda de la capital. Los cubanos criollos y mulatos se unieron a las fuerzas españolas, en la resistencia armada contra el invasor. Y, luego, la población civil participó en una resistencia de desgaste y oportunidad: atacando al arma blanca a británicos aislados; invitándoles a comer ciertas frutas autóctonas y a beber ron…
GEORGE KEPPELL, CONDE DE ALBEMARLE
La
flota británica estaba formada por 53 buques de guerra
de diversos puentes y 200 transportes de tropas. Sus
fuerzas eran 8000 marinos, 12000 soldados de desembarco
y 2000 esclavos negros de las Antillas, encargados de las tareas de
peonaje y servicio. El almirante George Pockock
comandaba la flota combinada y George Keppell, conde
de Albemarle, era el jefe de la expedición y de las fuerzas
terrestres.
La flota se acercó a Cuba por el norte, saliendo a la vista de la ciudad de Matanzas, a 100 Km. de La Habana, el día 5 de junio, tomando completamente por sorpresa a las autoridades, que no conocían la existencia del estado de guerra entre ambas potencias. Anclados en la bahía de bolsa de La Habana había 14 buques de guerra y las fuerzas de tierra españolas incluían a 2800 soldados, 5000 milicianos, 250 trabajadores del arsenal y 600 esclavos negros. La Junta de Autoridades acordó ocupar la fortaleza de La Cabaña, en construcción, junto al castillo del Morro, del otro lado de la ciudad, en la bahía; enviar fuerzas de rechazo a Cojímar y movilizar a las milicias de morenos y campesinos del interior de la provincia.
Las fuerzas enviadas a Cojímar y Bacuranao se retiraron ante el desembarco de tropas británicas protegido por 13 buques de guerra, que le brindaba un fuerte fuego pesado de apoyo. Sin embargo, el alcalde de Guanabacoa, el criollo José Antonio Gómez Pérez de Billones, se puso al frente de las milicias y pudo lanzar la primera “carga al degüello” de la historia de Cuba contra los británicos. Las fuerzas de Pepe Antonio mantuvieron sistemáticamente ataques de hostigamiento y pequeñas emboscadas contra los británicos, impidiéndoles su abastecimiento en el interior de Cuba, que estos consideraron “terreno hostil”. Estas resistencias interiores que sufrían unas tropas sin conocimiento, ni dominio del terreno, fuera del que ocupaban, llevaron a que las tropas británicas desembarcadas no avanzaran sobre La Habana. Pero, que podían haberla ocupado en unos días de avance sin resistencias o con más decisión por los mandos y motivación de las tropas, como reconocieron poco después aquellos.
UNA CARGA AL DEGÜELLO DE LA CABALLERÍA CUBANA, CIRCA 1870
Todo se redujo al ataque artillero sobre el castillo del Morro, que se rindió a fines de julio de 1762. Cuando la explosión de unas minas en el baluarte de Quesada, abrieron un boquete que permitió la entrada de los infantes británicos. El 12 de agosto, tras unos bombardeos preparatorios del inminente ataque en fuerza, capituló La Habana.
FORTALEZA DE SAN CARLOS DE LA CABAÑA ABRAZANDO EL MORRO.
Apenas 11 meses después, La Habana y la franja de tierra de Cuba ocupada por los británicos en esta guerra fueron devueltas a España, a cambio de parte de La Florida.
A primeros del siglo XIX, ya se había fraguado en la América hispana, en grados variables según los países, una clase social “media ilustrada”. Que se basaba en las ideas de libertad, igualdad e independencia proclamadas, primero por la revolución estadounidense, a la que España ayudó, y, luego, por la revolución francesa. Eran las revoluciones de la burguesía como clase social de vanguardia. Y, bajo esta primera capa ideológica enarbolada, también estaba la disposición de hacer valer sus derechos como clase social emprendedora. Basados en el libre comercio y la revolución industrial de finales del siglo XVIII, que aportaba nuevas mercancías para el comercio y el intercambio internacional.
Por otro lado, la falta de dirección central administrativa y real, provocada por Napoleón con el secuestro de la familia real y la invasión de España, permitió que las burguesías criollas territoriales intentaran ocupar el vacío de poder creado. Y se alzaran en armas contra los gobiernos locales españoles en una lucha por su independencia.
Ya, la aparición de los anhelos por esos derechos y nuevos destinos históricos, creó una falla profunda en las sociedades hispanas locales. Que eran incapaces por ideología, intereses e instrumentos políticos adecuados, de retener unidos los distintos grupos rebeldes criollos.
Y formar así una Unión de Naciones hispanas. Que tuviera una plena capacidad operativa propia, ensamblada por un espíritu y una integración socio política, al más alto nivel de intereses y ventajas. Creando una gran Federación de Estados de Sudamérica o una Comunidad de Naciones Hispanoamericanas, según los polos políticos de independencia y de asociación de intereses generales.
La creación de múltiples naciones hispanas fue inevitable.
Francia, Gran Bretaña, Portugal, España y China imperial
Introducción.
Haremos un recorrido por la Historia de América, en paralelo con la de los países que podrían fusionarla con su civilización. Cogiendo giros del modelo de ensayo “what if” o “qué hubiera sido si”. Partiendo de lo que ocurrió o pudo ocurrir en cada caso.
Para
ver cuál fue el resultado más completo y satisfactorio posible.
La
América francesa.
Francia
fue
una
de las potencias europeas que acudió al reclamo de las tierras y
posibles riquezas de las Indias Occidentales o las Américas. Sus
principales conquistas y colonias fueron en la
del
Norte.
En 1524, los franceses llegaron por primera vez a Norteamérica, buscando una vía marítima a China. El fracaso de esta expedición no fue óbice para que Francia no insistiera en hacerse con el control de parte del Nuevo Mundo. Los territorios explorados y ocupados por Francia en Norteamérica se conocerían como el virreinato de Nueva Francia. Que estaba dividido en 5 grandes “regiones o tierras”, entre las que se encontraban los territorios de 10 de los actuales estados de los EE. UU.
GUERRA COLONIAL FRANCO BRITÁNICA DE 1756 A 1760
La llamada guerra franco india de 1754 a 1760, fue el último capítulo o remate de los conflictos coloniales americanos entre Francia, Gran Bretaña y sus respectivos aliados indios locales, que transcurrieron desde finales del siglo XVII hasta mediados del siglo siguiente. Esta guerra resultó decisiva para los británicos y sus aliados. Que ocuparon aquí casi todas las regiones en disputa, desde los Grandes Lagos hasta el valle del río Ohio. El enfrentamiento entre las colonias europeas y los indios rivales fue muy duro y contaba con sus características propias de geografía agreste, competencia por las tierras, grandes migraciones, características singulares de las formas de lucha (el ataque y la defensa), largas distancias y, como casi siempre en todo conflicto, recursos escasos para sostenerlo.
Esta
guerra irradió sus causas y efectos a Europa
y a los otros puestos
comerciales y colonias de Francia y Gran Bretaña en África e India,
llamándose entonces la guerra
de los siete años de 1756 a 1763.
El
Tratado
de París de 1763
reconoció el dominio británico a escala casi mundial.
La
herencia
cultural franco
americana étnica y cultural ha desaparecido de casi todos los
territorios franceses originales. Sólo en Maine
y Lousiana
se mantienen vestigios de ella.
Una Emigración desde Asia.
Podemos considerar también la llegada de los asiáticos del Este, singularmente del Imperio del Medio, los chinos Han, a América. Estos lo harían varios miles de años después de los primeros amerindios y no habrían seguido la ruta del rosario de islas del norte del Pacífico. Y enviarían en su avance un número de barcos dado en unas flotas de exploración y reconocimiento. Y, luego, de conquista, asentamiento y colonización, al otro lado del Pacífico.
VIAJES REALIZADOS POR LA FLOTA DEL TESORO, AL FINAL DE LA DINASTÍA MING.
Existió
una llamada Flota
del Tesoro
china, a
finales de la dinastía Ming. En efecto, el almirante Zeng He, que
fue el más importante navegante chino, realizó los viajes del
tesoro
entre 1405 y 1433. El nombre proviene de los 62
grandes barcos, los baosuchuanes,
que
se integraban en una abigarrada flota de más de 300 buques, de
guerra, de transporte y
auxiliares. Según los datos conocidos, dicha flota realizó hasta 7
viajes, con un
número distinto
de
navíos, en dirección a la India y África. Pero, no hay ninguna
prueba, ni cita, de su navegación en dirección a América, cruzando
el inmenso Pacífico. En
el último viaje, con el cambio de dinastía imperial, el almirante
recibió orden de regresar a China, donde se iba a proceder al
desmantelamiento de esa “flota estratégica” del
imperio.
Es de señalar ahora el problema resuelto en 1565 por el fraile Andrés de Urbaneta en la navegación por el Pacífico. El viaje desde Acapulco a las Filipinas se cumplía en una singladura de 2 meses, impulsado por los vientos alisios y realizando una parada técnica en las Marianas, para abastecerse. Pero, el tornaviaje era infernal. Sólo navegar por el laberinto de las Islas Filipinas exigía un mes de travesía y un navegante experto. El hallazgo de Urbaneta fue remontar hasta la corriente de Kuroshivo y, luego, descender hasta la Alta California. A la altura del cabo Mendocino, ya se navegaba costeando. Se doblaba, entonces, el cabo San Lucas y se seguía por el mar de Cortés hasta Acapulco. Así, el tornaviaje duraba sólo 6 meses y, en el plazo de un año, se realizaba el viaje de ida y vuelta por el inmenso y proceloso océano español.
FRAY ANDRÉS DE URDANETA.
Durante 250 años, el galeón de Manila mantuvo abierta la ruta entre 2 extremos del Imperio de España. A pesar de los peligros que asechaban a un barco solitario, lleno de riquezas, se perdieron sólo unos 30 galeones, de cerca de 280 que llegaron a navegar. Algunos naufragaron por la sobrecarga, derivada de la codicia de armadores y tripulantes. Y cuatro fueron capturados por los piratas, que los asechaban en las llegadas y salidas de los puertos españoles. También, un número no precisado de galeones regresaron a Acapulco con marineros enfermos, dándose el caso de un galeón recogido con toda la tripulación fallecida. Así, se establececió un hospital en Acapulco para atender a dichos enfermos.
EL TORNAVIAJE DE MANILA A ACAPULCO DE URDANETA.
Esto nos lleva a suponer una emigración asiática hacia México, que no sería ya tan bienvenida y provechosa. Hacia 1576, se produjo en el virreinato de Nueva España una “catástrofe demográfica”, que los españoles denominaron la “gran peste” y los amerindios llamaron “huey cocoliztli” o “gran enfermedad”. Según la encuesta ordenada por el Virrey, el número de fallecidos fue de varios millones de españoles y nativos. El único dato contrastable disponible cifra en 5 millones los muertos de toda clase y condición; el problema es que se refiere a personas censadas en el Virreinato.
Destacamos que la búsqueda de la culpa (señalando a España desde la leyenda negra), y no de las causas, no permitió hasta la segunda mitad del siglo XX, que se considerase el importante papel de las epidemias víricas en los despoblamientos coloniales grandes.
LA HUEY COCOLIZTLI DE 1576
El influjo deliberado o indirecto de la leyenda ideológica antiespañola forzó que el acervo científico de la época considerase que esa gran epidemia tenía que provenir del mundo hispano europeo. La historiografía perturbada definía que la enfermedad procedía de los españoles. Pero, los síntomas y descripciones de una docena de testimonios de fines del siglo XVI, no casaban con la hipótesis hecha de que el agente fue una fiebre tifoidea exantemática.
No se intentó identificar cuál fue la primera epidemia asiática en América. Existen opiniones modernas de que lo que ocurrió fue una infección más grave, provocada por algún virus del grupo de las fiebres hemorrágicas. Esto cuestiona directamente el carácter “excluyente” de la infección hispana presupuesta. Así, los prejuicios políticos o hegemónicos, infectando la historiografía, fueron la mayor dificultad para el estudio científico de las causas de esta macroepidemia.
Las
colonias británicas en Norte y Centro América.
Los británicos llegaron un poco más tarde que España y Francia a explorar y colonizar las Américas. Su primera colonia fue la de Jamestown, en Virginia, establecida en 1607. Éste sería el origen de las 13 colonias de América del Norte, que serían el núcleo fundacional de los EE. UU., de las colonias en Canadá y de la colonización británica de algunas islas caribeñas, singularmente Jamaica y Barbados. Cuyas cosechas agrícolas de caña de azúcar y tabaco las hicieron, al principio, mucho más lucrativas para la Corona que los asentamientos continentales.
Las
13 colonias eran de sur a norte: Georgia, las dos Carolinas,
Virginia, Maryland, Delaware, New Jersey, Pensilvania, New York,
Connecticut, Rhode Island, New Hampshire y Massachusetts. Tras las
guerras entre Gran Bretaña y Holanda, la primera ocupó New
Amsterdam, que después se llamaría New York. Poco a poco, los
colonos británicos del Este de Norteamérica, se extendieron hacia
el oeste, cruzando los montes Apalaches, buscando tierras para la
agricultura.
Las
universidades coloniales británicas (Colonial Colleges,
usando la nomenclatura de Inglaterra) fueron 9 en total. Destacaron
especialmente el New College (actual, Harvard) , fundado en 1636;
el Collegiate School (actualmente, Yale), en 1701; el
College of New Jersey (actual, Universidad de Princenton), en 1746;
el King’s College (actual, de Columbia), en 1754 y el
College de Philadelphia (actual, de Pensilvania), fundada en 1755.
Cómo se las gastaban ideológica y jurídicamente los británicos con los indios del este de Norteamérica, lo podemos ver en el documentario de John Winthrop, primer gobernador de la colonia de Massachusetts: “en cuanto a los nativos, casi todos han muerto de viruela, de modo que el Señor (the Lord) ha validado nuestro derecho a lo que poseemos”. Esto expresa, como principio legitimador de la colonización británica de América del Norte, la muerte por enfermedad de los amerindios.
Por
fin, estas colonias norteamericanas, en manos de colonos ya nacidos
allí, ganaron su Independencia de Gran Bretaña en la guerra de 1776
a 1783, en la que fueron apoyados por España y Francia, en justa
reciprocidad por la consuetudinaria actitud británica con ellas.
Independencia consagrada por el Tratado de Versalles de 1783. Esta
separación fue una fractura traumática, enconada y sangrienta de la
sociedad británica colonial. A lo que contribuyeron personajes tan
conspicuos y violentos como el teniente coronel de caballería
“Bloody” Banastre Tarleton, “the Butcher”. A pesar de su
eficaz y resolutiva fuerza de armas combinadas de
infantería ligera, artillería ligera y jinetes, fue derrotado
sorpresiva y completamente, contra todo pronóstico, por el mayor
general Daniel Morgan, en la batalla de Cowpens en las tierras altas
de Carolina del Sur, a primeros de 1781.
El
Brasil colonizado por Portugal.
Por el Tratado de Tordesillas, del 7 de junio de 1494, firmado por los Reyes Católicos de España y el rey Juan II de Portugal, se atribuyeron las tierras de Brasil a la Corona portuguesa. El 2 de mayo de 1500, Pedro Alvares Cabral descubrió y exploró parte del territorio de Brasil, Posteriormente, una flota de 13 barcos y más de mil hombres “tomó posesión” de estas tierras para la Corona portuguesa, iniciándose las expediciones de conquista y colonización. Los portugueses llamaron Brasil al gran saliente de América en el Atlántico que les correspondía. Porque en él abundaba el palo brasil, una madera tintórea.
Pedro Alvares Cabral
Dado el interés que franceses y holandeses comenzaron a mostrar por la riqueza del palo brasil, Portugal armó una potente flota al mando de Martín Alfonso de Sousa para fundar poblaciones e ir colonizando ese enorme espacio, siguiendo el modelo español organizativo. En 1534, éste se concretó en un conjunto de 13 capitanías costeras, colindantes y de unos 250 Km de ancho. Que fueron otorgadas a nobles portugueses de forma vitalicia. Estos se comprometían a evangelizar a los indios, traer colonos y desarrollar económicamente sus territorios. Un par de décadas después, el Rey recuperó la unidad política del Brasil, aunque la gestión económica quedó en las manos privadas.
Martín Alfonso de Sousa
Pronto se introdujo la caña de azúcar, que se constituyó en la principal fuente de riqueza del país. Basada en grandes latifundios, cultivos extensivos, ingenios o centrales azucareras y mano de obra indígena o esclava negra. Era como un feudalismo moderno y económico. Surgieron los bandeirantes, grupos de mestizos que capturaban indios para venderlos como esclavos. Pero, estos no abastecían la mano de obra necesaria. Y se empezó a traer esclavos negros desde África. Calculándose que llegaron al Brasil colonial más de 6 millones de esclavos. Una cifra muy superior a los esclavos traídos a América por los franceses, británicos, holandeses y españoles juntos. A toda la América española llegaron 1,3 millones de esclavos.
PARTIDA DE BANDEIRANTES.
En el siglo XVIII, el país fue dividido en capitanías generales, con un rol similar, dependientes del Virrey, sito en Río de Janeiro. La actividad judicial contaba con las Audiencias de Río de Janeiro y Bahía, al norte. Aunque las grandes causas tenían apelación en el Tribunal Superior de Lisboa.
Las situaciones de tensiones y de enfrentamiento sociales.
Hay una profunda fractura social en Cataluña, donde los dos “grupos enfrentados” forman las dos mitades antagónicas de su sociedad. Por la fuerza, no se puede imponer ninguna de las dos partes ideológicas a la otra, porque las posiciones están ancladas y sujetas. Así, un enfrentamiento violento sólo llevaría, por la fricción y el desgaste generados, a que las bajas de ambos bandos sean casi similares. No es posible aquí conseguir el “caedes” romano, en el que el “vencido” era pasado al “filo de la espada”, mientras que el “vencedor” sólo sufría ligeras bajas.
LA FAMILIA IMPULSORA DE UNA CATALANIDAD ESPURIA, DEFENSORA DE LA BURGUESÍA PLUTÓCRATA Y LEJOS DE LA HISTORIA DE ESPAÑA Y CATALUÑA.
Y no se trata tampoco de distinguir entre “buenos” y “malos”. Porque los intereses y las ideas que los sustentan, se dividen simplemente en “favorables” y “desfavorables” para las dos causas socio políticas.
Los intereses, las actitudes y las ideas divergentes, cuando no opuestas, alimentan y sostienen dichas posiciones. Y un primer gran error vergonzante de las autoridades es haber permitido que se generase y degenerase esta situación. En gran parte, cediendo funciones sociales esenciales del Estado o dineros presupuestarios cuantiosos, para obtener los votos de los separatistas, que eran autonomistas y moderados al principio, apoyando a los gobiernos de España, del PSOE y del PP.
Los enfrentamientos civiles en Cataluña, surgidos entre grupos de activistas de ambos signos político sociales, son variados y de diferente gravedad: colocación y retirada de los lacitos amarillos o de carteles anunciadores de eventos; ocupación por “grupos percutientes” de los CDR, ARRAN u otros partidistas, de los locales donde se iban a celebrar actos de otros grupos o conferencias de personas no afines; roces irritantes entre grupos de manifestantes de signo opuesto. En la situación de enfrentamiento irritado actual es sólo cuestión de tiempo y de la repetición de estos actos, que se instale la violencia en los mismos. Esta degeneración social es consecuencia de la ineficiencia del Poder Central y del abandono de sus funciones de gobernar.Dejando en manos de los jueces, la defensa a destiempo de una legalidad autonómica y penal conculcadaspor los secesionistas arribistas.
Cuando, a mediados de 1996, Umberto Bossi, líder y senador entonces de la Liga Norte, un partido radical de derecha creado en torno al mantra “Roma nos roba”, anunció para el 15 de setiembre la secesión de la Padania, una aberración político social desplegada en el valle del río Po, de Italia, recibió el siguiente aviso del presidente Oscar Luiggi Scalfaro: “Sr. Bossi, si sigue por ese camino, se dará de frente con el Ejército Italiano”.
La Liga Norte frenó en seco sus pretenciones delirantes. Y su trayectoria vital discurrió hasta hace poco, emergiéndose o sumergiéndose por el panorama político italiano, y con meandros. No hizo falta tomar entonces medidas excepcionales, ni duras, contra la Liga Norte o sus mandos conductores.
Porque, cuando a las instituciones y a sus protagonistas se les respeta, esto, “per se”, cuida y defiende la viña del Señor. Y, viceversa, cuando se te han subido a las barbas, ya puedes amenazar, amagar, driblar, fintar, cabrearte, dar un puñetazo en la mesa o lloriquear. Que no te servirá de nada. Porque, los atributos de tu autoridad y las causas y razones de la soberanía nacional, que dices defender, ya los has perdido. Y, los supuestos infractores ya las han despreciado, arrinconado y sustituido por otras. Que les resultan más cercanas y convenientes para ellos.
La necesaria reconstrucción nacional.
Tras la ilegalización de la secesión, dentro del marco jurídico existente en España, hay distintas tareas a realizar por todo el aparato del Estado.
Neutralizar a los activistas callejeros, anónimos o no, situados en el límite difuso de la violencia. Para que no acosen, perturben el orden social y vial y no obstaculicen las actividades políticas de otras formaciones. Es una labor de orden público inmediato.
Erradicar de la sociedad catalana los pensamientos y las creencias tendenciosas y tergiversadas antiespañolas o que fomenten y alienten la división social y el odio y la eliminación de los rivales políticos. Es una tarea multidisciplinar y compleja, con componentes educativos, psicológicos y sociales a realizar en el medio y largo plazos.
Cambiar las conductas políticas disolventes. Cesando y sustituyendo a las autoridades autonómicas que incumplan las leyes de un Estado de Derecho, reconocido internacionalmente. Es una tareade regeneración institucional y legal de las instituciones autonómicas y locales a medio plazo. Y que exige la anuencia, la decisión y el apoyo de una mayoría de partidos y ciudadanos
Si esto no se hace, los separatistas recalcitrantes se agazaparán y acudirán de nuevo a otras elecciones autonómicas. Y podemos llegar a tener un Parlament y un Govern cualitativamente iguales a los disueltos por los jueces.
Lo que está en juego es la ruptura de una de las naciones más viejas de Europa. Y que surgió y se mantiene cuando sus componentes sociales territoriales comprueban y aceptan la apuesta de vivir en común todos, para superar las debilidades y limitaciones de dichos territorios aislados. Nación española de la que forman parte los catalanes desde su inicio y establecimiento. Y los secesionistas no ofrecen al pueblo catalán por esa ruptura, una contraprestración clara de derechos, libertades y progreso para él. Una prueba del aventurerismo pequeño burgués de las tesis separatistas es el alejamiento de sus ideas excluyentes de la práctica totalidad de las instituciones y naciones europeas.
Los mandos secesionistas manejan los argumentos demagógicos, las medias verdades y las interpretaciones históricas sesgadas como nadie, para atraer y mantener a su electorado potencial. Porque, la verdad es relativa y es un medio más para ellos, en aras de la libertad del pueblo catalán. Y alimentan sus afanes separatistas con odios variopintos hacia la Nación donde se hicieron grandes los pueblos hispanos. Es el paradójico y vesánico rencor, por otra parte, muy recurrente, contra aquél que te ha ayudado mucho y con el que has compartido tu vida.
Su argumentario político se basa en la explotación de las pasiones humanas, que son insaciables, por definición epistemológica. La codicia de tener más que el otro, sin considerar la intercomunicación de los beneficios en las sociedades modernas democráticas. El egoismo del abandono de la solidaridad nacional, sin admitir que en todas las naciones hay zonas más atrasadas y deprimidas que otras. La mentira de la manipulación y tergiversación de la historia recorrida común; como instrumento de justificación de sus acciones imperiosas y disolventes. La envidia, como expresión de las propias carencias anímicas; representada y satisfecha de momento, en la utópica nación independiente catalana, llena de ventajas y bendecida por la diosa Fortuna. Derramando sobre ella su cuerno inagotable de placer, dinero y bondades personales y sociales. La vanidad de los mandos separatistas, que se satisface cuando piensan en la admiración que creen despertar en los demás.
Las virtudes sociales, enseñadas y aprendidas en gran parte por el ejemplo observado y recibido, son los únicos y verdaderos frenos contra las tentaciones que surgen de las pasiones desbocadas del alma de los hombres.
La nación es una y única por esencia. Y surge del compromiso de los ciudadanos de vivir en comunidad. Y se mantiene y conserva en la defensa de esa unión, que se ama, contra sus enemigos de dentro y de fuera. Una nación está dotada de una auto conciencia socio política. Y colaboran a crearla y vertebrarla la historia, la tradición y las costumbres, y la lengua y el sentido moral propios. Y contribuyen en segundo lugar a ello la etnia y el territorio propios, que no siempre existen, especialmente la primera. Así, el territorio de un país no es una nación. Ni lo es la población inarticulada de un territorio bajo un único gobierno.
Aunque el territorio que ocupa es necesario para darle a una nación la posibilidad de mantener una estructura socio administrativa, que garantice el ejercicio de su soberanía. A pesar de los tiempos “civilizados” actuales, todos conocemos las viscicitudes y los malestares que sufre el pueblo kurdo, privado de un territorio nacional propio y “repartido” entre Turquía, Siria, Irak e Irán. Uno de los problemas esenciales de los kurdos es que forman parte de países despóticos e, incluso, étnicamente excluyentes. Así, en esos países, son considerados como ciudadanos de segunda, diferentes, e, incluso, potencialmente peligrosos, al ser siempre minorías nacionales. Pero, dotadas de una fuerte identidad socio cultural, que impide su absorción o dilución por el resto de las poblaciones nacionales a las que pertenecen.
En una nación caben varias etnias no antagonistas. Porque su base es la convivencia, el respeto y los derechos y deberes para todos. Y con tal de que amen ese “conjunto armónico” de personas y sus destinos de bienestar, paz y progreso en común.
Cuando la nación es amada por sus componentes y existe en ellos el deseo de servirla y defenderla en comunidad, aparece el concepto de la patria. Ambas ideas están interrelacionadas esencialmente. Y, la ausencia del patriotismo o la vergüenza de profesarlo por miembros de una “comunidad socio política”, lleva a la indefensión y a la desmembración de su nación, en mayor o menor grado. Formándoseentonces “grupos de individuos asociados” con ideas e intereses disolventes del conjunto naional.
GARANTES DE LA UNIDAD Y SÍMBOLO DEL PATRIOTISMO.
No es de extrañar que sean las Fuerzas de Defensa de una nación, como instituciones y en sus miembros, las que enarbolen, enseñen y profesen el patriotismo, como una de sus virtudes esenciales. Porque sólo se puede morir por lo que se ama. Las Fuerzas de Defensa de una nación son el conjunto especializado de los “nacionales o patriotas” para la Defensa beligerante y cabalde su “nación patria”.
El devenir histórico común de unidad, progreso y paz.
En los siglos XIV y XV, el castellano se convierte en la lengua del Estado, entrando en pugna con el latín culto, al que desplaza. El “dialecto toledano” aportará las normas lingüísticas al castellano. La prosa castellana se extiende y se va puliendo en la extensa literatura de la Alta Edad Media. El avance de la Reconquista por todo el territorio andaluz, con sus 4 reinos de cultura y religión islámica, regido por los “altibajos en el impulso centrífugo” de los cristianos, va incorporando numerosos vocablos de raíz árabe al castellano. Siguiendo un proceso de enriquecimiento y definición idiomáticos, progresivo y extenso, similar al ya visto en etapas anteriores. Aparece la Gramática de Antonio Nebrija, que define el nuevo idioma español.
Durante el siglo XVI, el castellano, que pasa a ser el español, se convierte en lengua universal. El español va tomando el papel de lengua literaria de toda la nación española. Aragón, Valencia, Mallorca, Cataluña y Navarra (incorporada a Castilla en 1512), mantendrán unas variables autonomías administrativas, ligadas a la Corona de España. La presencia española en Europa, por su carácter de gran potencia mundial, y su expansión por las Américas, llevan a la incorporación al español de numerosos vocablos europeos e indígenas. En esta época final, el español adquiere lo esencial de su actual estructura.
Reconstrucción de la primera Bandera de España, enarbolada por Gonzalo Fernández de Córdoba en Nápoles por Hugo Vázquez Bravo y Ramón Vega Piniella. En El Comercio de Gijón.
En esta Nación multiétnica y policultural que eclosionaba con una inmensa fuerza vital, se hicieron grandes todos los pueblos hispánicos. En el siglo XVI todos los habitantes querían pertenecer y seguir las sendas de las Españas. Nación que surgió en el deseo de los subditos reales de convivir en ella. Y que se mantenía con su compromiso de defenderla en su concepto e integridad.
No fueron fáciles para Cataluña y España los tiempos de Felipe IV y el Conde Duque de Olivares, Gaspar de Guzmán, ministro valido del rey desde 1621. Éste se había propuesto reformar e impulsar la idea de España en todo el Reino y recrear el Imperio de Felipe II. España tenía una ingente y larga tarea delante. Pero las capacidades y los medios no estuvieron a la altura requerida.
Felipe IV era una persona abúlica y pusilánime. El programa chocó con una burocracia conformista y lenta, llamada a realizarlo, y con las oligarquías nacionales, llamadas a secundarlo. España tenía guerras y conflictos armados por toda Europa Occidental: en Alemania, Francia, los Países Bajos o Flandes, Italia y al este y oeste de España. Los soldados, no siempre con buenos mandos, no peleaban bien. La guerra de los Treinta Años continuaba y en Francia, el cardenal Richelieu surgía como enemigo inteligente, correoso y sagaz de España.
Las rebeliones de 1640 en Cataluña y Portugal (en diciembre, el alzamiento de sus oligarquías llevó a su separación final de España) fueron desastrosas para los planes de Olivares. La revuelta y secesión catalana o “guerra de los campesinos” se prolongó hasta 1652. Se gestó en las reformas del Conde Duque, para repartir y homologar los esfuerzos de las regiones peninsulares en pro del interés común. Hasta entonces, Castilla había pagado de manera desproporcionada los gastos de los compromisos externos de los Habsburgos. La razón inmediata del rechazo a esos planes fue que la oligarquía catalana los vió como una amenaza a sus libertades históricas. Que en realidad eran unos privilegios administrativos del medioevo, centrados en que prohibían a las tropas catalanas servir fuera del Principado.
Inicio de la Revuelta de los Segadores el día del Corpus.
Los roces entre la población y las exiguas fuerzas acuarteladas en Barcelona llevaron al levantamiento del 7 de junio (día del Corpus Christi), que se generalizó y extendió por toda Cataluña. Esto derivó en una revolución de los pobres y campesinos contra los nobles y los ricos u oligarquía catalana. Pronto, ésta recuperó parte del control y pidió ayuda y protección a Francia. Richelieu no perdió la oportunidad de debilitar a España y apoyó a los sediciosos.
Pero, los franceses, con su protectorado, se hicieron inmediatamente más onerosos y rapaces para los catalanes que España. Por ejemplo, inundando la región de productos franceses muy competidores. Así, la oligarquía catalana, que sin unos objetivos claros y meditados, se propuso dañar al Imperio español, perjudicó, con su insensata actuación y sin la menor consideración, al pueblo catalán y a su Principado. El enfriamiento del choque con Francia y el final de la guerra de los Treinta Años, permitió enviar un ejército hispano que ocupó fácilmente Barcelona, en 1651.
En la Guerra de Sucesión de España de 1714, Cataluña luchando junto a España, apoyó al candidato Habsburgo, que era la línea dinástica de sucesión. Si reinaba el borbón, de la dinastía real francesa, se aceptaba e imponía una nueva dinastía para el trono real español. Ésta nos uniría a Francia por “pactos de familia” temporales, los cuales no siempre serían favorables o neutrales para la nación española. Recuerdo el caso del Carlos III, con ministros muy útiles para el Reino y con un comportamiento personal que, por discreto, fue bueno. El cual, antes, cuando era rey de Nápoles, fue humillado por la Royal Navy. Y que inmediatamente de ascender al trono, estableció un pacto de familia con Francia, que nos llevó en 1763 a una innecesaria y mala guerra con Inglaterra.
Ganada la guerra civil por el borbón, cuyas tropas tenían acceso por nuestras fronteras terrestres, Cataluña fue ocupada por sus tropas. Pero, nuevamente, Cataluña recibió el trato que su importancia merecía en la nación española. Y, pronto, los Decretos de Nueva Planta y otras disposiciones administrativas fueron favoreciéndola en el devenir de los pueblos hispanos.
Cataluña lucha en 1714 por la continuidad dinástica de España.
Los Padres de la Patria no son sus dueños.
El creérselo es una percepción común en los déspotas y “liberadores nacionales” modernos. Tiene su origen en la conducta de los sátrapas y monarcas absolutos antiguos. Y se refuerza aún más cuando, como en el Islam, la religión consolida y sustenta también al poder político que ejercen.
La corrupción dinástica de la familia Pujol, aceptada implícitamente por sus adláteres y comparsas, por ser la impulsora visible de la “soberanía catalana”, es una de las hiedras parásitas que se han enseñoreado de los dineros públicos catalanes.
Las comisiones de más aún del famoso 3% señaladas por Pascual Maragall, recolectadas metódicamente por Convergencia y Unión, el partido de los burgueses catalanes, han llegado a enfangar al Palacio del Liceo. Partido que se disolvió en 2016, con sus sedes embargadas, y reconvirtió en el PdeCat.
Y una institución provincial de condición estatal, como es la diputación de Barcelona, destinada a ayudar en su gestión a los pequeños municipios, desvió unos 12 millones de euros, asignados por el presupuesto público, a los fieles del PdeCat. De los cuales, los últimos 2 millones iban destinados a los objetivos de la cooperación y el desarrollo (operación Estela de la Policía Nacional, el 25 de mayo).
La corrupción es universal. No depende de los países, ni de las clases sociales, ni del dinero que tengas. Ya Juvenal decía que “todos vivimos en un estado de pobreza ambiciosa”. La corrupción actús como un gas incoloro e inodoro, insperado, que todo lo alcanza, lo penetra y lo puede afectar. Tiene múltiples facetas o campos de actuación. La corrupción es una enfermedad social crónica e irradicable en su totalidad. Con la que hay que aprender a convivir.
Y lo que hay que hacer es controlarla y limitarla, para que solamente estorbe levemente el comportamiento siempre imperfecto de la sociedad. Eso es el Bien.