EL YIHADISMO QUE AMENAZA EL FLANCO SUR DE EUROPA. 2ª PARTE

(CONTINUACIÓN)

Es fácil desdeñar la capacidad eficaz de estas alturas ocres con afloramientos rocosos y tachonados de matas muy bajas, casi desérticas, como bases de bandas guerrilleras activas. Pero hay que recordar que en modelos geográficos similares se libraron las guerras apaches del suroeste de los EEUU y el norte de México. Durante largo tiempo, entre 1860 y 1872, las bandas apaches, a veces de sólo unas pocas decenas de guerreros, llevando con ellos en ocasiones la impedimenta de sus familias y sus escasas pertenencias indispensables, mantuvieron frustradas a brigadas enteras de la caballería e infantería estadounidenses. Que fueron incapaces a viva fuerza, de localizarlos, cercarlos y darles caza. Dirigidos los escasos apaches (la dureza del territorio no sostenía grandes poblaciones) por jefes de guerra u hombres espirituales como Ulzana, Cochise, Mangas Coloradas, Victorio, Nana y Jerónimo (con Nache como jefe de guerra), mantuvieron en jaque a sus enemigos hasta finales de 1872. Entonces, en la segunda parte de esa guerra étnica de colonización, hasta el año 1886, los cambios tácticos introducidos en el US Army, especialmente por el general Crook, que adaptaron sus grandes unidades regulares a una guerra contra guerrillera, casi contra “bandidaje”, permitieron acorralarlos, desgastarlos, desesperarlos y sojuzgarlos definitivamente.

LA APACHERÍA - PressReader
LA APACHERÍA

En el interior de esta inmensa zona supranacional, los clanes nómadas de comerciantes, de conductores de subsaharianos hacia los países mediterráneos y de pastores que avanzan en una lenta transhumancia por el desierto, apoyándose en los oasis para proseguir con seguridad, constituyen también islas “refugios temporales” para las bandas yihadistas. Que pueden incorporarse durante algunas etapas a las marchas por el desierto de los grupos nativos. Los yihadistas se superponen y se camuflan como pueden con el resto de los habitantes de los ínfimos poblados, muchos de ellos de raza negra, y de los transeuntes, que a veces van formando grupos organizados de subsaharianos, que se dirigen a los países islámicos del Mediterráneo, en este inmenso territorio disponible.

Pero, como les ocurre al aceite y al agua, sólo se mezclan en una “emulsión” mientras se les agita. Luego, la mayor parte del tiempo, son inmiscibles por su naturaleza química, íntima. Algunos jefes de bandas, según se ha dicho rápidamente, han llevado a cabo alianzas matrimoniales con los clanes locales. Pero esto puede ser una deducción más o una excepción, no una realidad. Ya que los vínculos sociales de estos yihadistas seminómadas son lábiles, no rentables, inconsistentes y peligrosos. Y los matrimonios sin provecho no forman parte de la idiosincrasia de los clanes bereberes. Estas tribus fronterizas semi independientes fomentan una relativa endogamia. Con ella buscan aislar, proteger, mantener o fomentar su idiosincrasia, su influencia y su patrimonio. Pero, sin que sea biológicamente perjudicial su uso. Como sería entre los miembros de una misma familia o clan pequeño o cercano. Los matrimonios no sólo suponen y conllevan intercambios de individuos entre las familias de los contrayentes. Producen también intercambios y flujos de regalos, visitas, relaciones y parcelas de poder. En unas sociedades poco evolucionadas y residentes en un medio difícil y, a veces, rodeadas temporalmente de hostiles o de “extraños”, las relaciones matrimoniales producen un “ingreso”, unos aumentos de posiciones sociales, influencias y bienes, que son muy apreciados en aquéllas.

El problema para la Europa unida.

Este “santuario yihadista” desparramado sitúa a sus bandas cerca del bajo vientre de Europa mediterránea, a la distancia de sólo uno de los países islámicos mediterráneos. Pero tras la malhadada “primavera árabe” de primeros del 2011, todos los países islámicos quedaron alterados, cuando no han sido conmocionados gravemente. Hay cuatro países musulmanes que circundan por el norte esa zona geográfica de refugio de radicales irredentos e irrecuperables. Túnez está aún por encontrar su camino socio político, que se bifurca peligrosamente entre el radicalismo y una democracia imperfecta. Marruecos tiene un alto peligro potencial de radicalización o subversión islamista, al no satisfacer las concesiones del Rey a las aspiraciones crecientes de sus masas, más o menos impulsadas por islámicos y políticos,. Argelia es por ahora la sociedad más estabilizada y resistente de esa zona geoestratégica frente al peligro radical musulmán; que la amenace, bien por la vía de las urnas o por una subversión injertada y subvencionada. Mauritania, que carece de instituciones fuertes y de un buen ejército y su territorio es extenso y poco poblado; es el primer candidato a sufrir un asalto yihadista deliberado, fuera de su hinterland impreciso actual. Pero una incursión de objetivo limitado nunca busca, ni puede lograr, una permanencia duradera en su objetivo físico, aunque a los occidentales les alarmen estas demostraciones de “comandos de un solo uso”.

Estado Islámico clama haber matado a más de 200 miembros de Al Qaeda del  Magreb Islámico y del JNIM en diferentes enfrentamientos en el Sahel
ESTADO ISLÁMICO DEL SAHEL

Al carecer de una consistente capacidad operativa, que les permita lograr y defender un objetivo estratégico, la trascendencia verdadera de sus acciones tácticas aisladas es limitada. Pueden desestabilizar a regímenes centroafricanos débiles, como lograron en enero de 2013 con el de Malí. Mediante numerosas acciones puntuales móviles en un territorio fuera del alcance de fuerzas regulares motivadas, entrenadas, decididas y comprometidas con la misión de erradicarlos. O, en el de países donde su ejército sea sólo un proyecto o un resto del mismo.

Pero la rápida, valiente, en solitario y decisiva actuación estratégica de las FFAA de Francia, les llevó a enfrentarse en combates regulares con un ejército moderno y padeciendo una muy mala correlación de fuerzas. Para defender sus posiciones fijas y alternativas en poblados del territorio donde supuestamente se habían asentado: el Azawad. Y desde donde se atrevieron a avanzar en varias puntas de ataque hacia Bamako: una actuación operativa fallida.

Mali i els grups armats de l'Azawad s'asseuen a la taula de converses  d'Alger - Nationalia

A partir de los 90, el objetivo yihadista estratégico general se vuelve contra Occidente. Su objetivo actual es golpear a cualquier gobierno, de cualquier origen y sociedad, con tal de que los “objetivos posibles” les sean asequibles. Puesto que el califato radical y agresivo de Dar al–Islam no existe hoy en día y no se pueden integrar en él para su “defensa”. Los grupos yihadistas del África noroccidental (sus nombres están repetidamente en los medios) tienen una gran descentralización operativa, por la universalidad de la Umma, que trasciende la idea de nación o raza, a través de una religión totalizadora. Y les facilita hombres de lugares lejanos para luchar en sus “causas”. Pero que también les impide conseguir objetivos estratégicos consistentes. Aunque sus acciones puntuales sean importantes, dolorosas, temibles.

Así, estos revolucionarios radicales intransigentes en el África noroccidental han fracasado en incorporarse activa y firmemente a un grupo social amplio, que dé cobertura e impulso permanente a su “movimiento socio religioso imperialista”. Los activistas más alienados, y los del África noroccidental lo son, se van aislando poco a poco de la sociedad en la que “viven” (al menos, emocional e ideológicamente). Y lo hacen en aras de sus métodos violentos, siempre repudiados por la mayoría de las poblaciones humanas, a los que sacrifican todo, por conseguir la eficacia en la acción. Siguen para prepararse un proceso de segregación, purificación, consagración y radicalización. Esta “catequesis de la violencia” les permite llegar anímicamente a la muerte gloriosa y en paz, e, incluso a la actuación sin retorno, en la realización de sus acciones puntuales.

La actuación de contención de Europa en la zona geoestratégica.

Según los datos facilitados por el proyecto ACLED para la localización y el fechado de incidentes armados en la zona, entre noviembre de 2018 y finales de marzo del siguiente año, fueron muertas más de 2150 personas en el Sahel, como resultado de más de 700 ataques yihadistas. Cerca de la mitad de las víctimas se produjeron en Burkina Faso y Malí. Los principales grupos yihadistas presentes en la zona son el Estado Islámico del Sahel, una franquicia del hoy decrépito y desarbolado Estado Islámico de Irak y Levante y el denominado Jama’at Nusrat al-Islam wal Muslim, una especie de conglomerado de bandas y pandillas de salafistas yihadistas, que alcanza hasta Argelia y el sur de Túnez.

Ansaroul Islam: The Rise and Decline of a Militant Islamist Group in the  Sahel – Africa Center for Strategic Studies
BANDAS de Jama’at Nusrat al-Islam wal Muslim

Son cuatro las iniciativas de “acción y seguridad” desplegados en la zona bajo los auspicios y la legalidad de la ONU y la UE. Está la operación francesa Barkhane, lanzada en 2014, que cuenta con 4500 soldados desplegados. Hay varias tareas de entrenamiento y adecuación enviadas por la Unión Europea, para la capacitación de las fuerzas armadas nacionales.

Francia revisa con el G5 del Sahel su estrategia antiterrorista en el norte  de África | Euronews

Y, luego está la fuerza conjunta y regional del G-5, creada por la Unión Africana en 2017 con los países de la zona, apoyada por la UE, sobre todo, por Francia, contando con 5000 hombres desplegados. Están también implicados en las tareas de combate y patrullaje otros países más lejanos, como Marruecos, Argelia, los EEUU y Arabia Saudita. Aunque las esperanzas de éxito son grandes, las distintas visiones operativas en este abanico de participantes e interesados en la FC-G5, le traen problemas a su despliegues y activación.

(FINAL)

EL YIHADISMO QUE AMENAZA EL FLANCO SUR DE EUROPA

En una zona del Sahara y del Sahel continua, difusa, extensa y de contornos geopolíticos plásticos, que comprende el este de Mauritania, el norte de Malí y de Burkina Faso, el oeste de Níger y las zonas montañosas del sur de Argelia, se extiende el habitat natural de los yihadistas occidentales africanos. La inmensa zona de transición del Sahel ocupa los territorios africanos entre el Sahara y las regiones tropicales húmedas, situadas al sur de ella. El Sahel se ve azotado por sequías pertinaces, que son su principal condicionante geográfico y que extienden progresivamente el desierto hacia el sur y alejan a sus pobladores sedentarios a hacia los países centroafricanos colindantes. El Sahel no es más ya que los terrenos húmedos y verdes de África Central, que están en vías de agostamiento y desertización por el avance incontenible del Sahara y que continúa hacia el este cruzando el Chad y Sudán del Sur, hasta las costas del Mar Rojo de Eritrea y Etiopía.

Bereberia y el País de los Tuaregs.

El país de los bereberes lo forman las tierras interiores de los países del centro y oeste del Mediterráneo africano, Marruecos, Argelia, Túnez y la Tripolitania (el oeste de Libia). Esos individuos de piel blanca, para diferenciarlos claramente de los árabes o morenos (moros) constituyen una mayoría característica en regiones como la Kabila, el Rif y el Aures. Aunque desde finales del siglo VII abrazaron el Islam, los bereberes han sostenido siempre una resistencia correosa y discontinua contra la invasión de los árabes desde el Este, por el mantenimiento de su idiosincrasia y su poder regional en sus tierras. Los bereberes eran cristianos viejos antes de la dominación islámica. Por ejemplo, en el Magreb había 47 obispados funcionando en el siglo V de nuestra era.

Archivo:Map of Berber languages.svg - Wikipedia, la enciclopedia libre

Al sur de Bereberia, formando parte de sus etnias y extendiéndose con el desierto hacia el interior del África, viven los tuareg o al-Tawarik. Éste es el plural de “tarqui”, “tarka”, que son un grupo racial definido y encuadrado dentro de los Sanhadja del Sahara occidental. El nombre podría venir del verbo árabe “taraka”, que significa abandonar, por ejemplo, la religión, convertirse en “renegados”. Y se referiría a la difícil islamización de este grupo bereber. Otros investigadores derivan el nombre del árabe tharik, camino. Para designarlos como “ladrones de caminos”, por el control total que ejercieron durante siglos y hasta hace bien poco sobre las grandes rutas transaharianas, y sus saqueos habituales de las poblaciones negras del Sahel. Su origen organizado e independiente surge con la reina Tin Hinan, que se trasladaría desde el desierto occidental a las montañas del Hoggar. Y desde allí se extendieron posteriormente por las regiones meridionales del Sahara y del norte del Sahel. Existen enterramientos muy ricos de mujeres, que proceden de esta época más o menos idealizada. Este origen matriarcal se ve apoyado por su tradición cristiana y establece una filiación y una herencia materna en los clanes tuareg. Y hace que la mujer tarqui goce de unas libertad, estima y prerrogativas, que son desconocidas en el mundo musulmán. En cuanto forman una nación sin estado propio, los tuareg están repartidos en ocho federaciones tribales. Las cuales se agrupan geográficamente en los tuareg del norte, los Tassili N-Ajjer, Hoggar y Adrar y los del sur, los Awelimid y Kel Wi del Air.

Tin Hinan - Wikipedia, la enciclopedia libre
REINA TIN HINAN

Su estructura social los divide en clases poco permeables, en virtud de sus orígenes citados y de los oficios que realizan. Los tuareg de las clases superiores tienen el privilegio de usar un velo coloreado con índigo, que da a toda la etnia su nombre popularizado, los “hombres azules”. Los jefes o amenokales son aquí “primus inter pares”, elegidos por las clases nobles y los guerreros en sus asambleas soberanas, que toman o ratifican todos las decisiones importantes para el clan. Esos jefes locales son como negociadores privilegiados con los distintos gobiernos o autoridades, que gozan de una autoridad personal más que institucional, y cuyos acuerdos pueden ser ignorados por los varones adultos, si no están revalidados por aquellas asambleas. Hoy en día los tuareg se despliegan por un vasto territorio, sin fronteras ni tierras bien definidas, procurando una sedentarización, que sea la base de un mínimo desarrollo social y económico desde el puro nomadismo. Dicho espacio geográfico actual coincide con el “habitat subversivo”, que se superpone a él, donde se asientan los distintos grupos yihadistas activos en el África noroccidental desértico.

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TUAREG O BEREBERES DEL DESIERTO

Los tuareg se dedicaron desde tiempo inmemorial al pastoreo nómada de camellos, ovejas y cabras. Aunque sus principales, riqueza, poder y status provenían del “control” de las rutas de caravanas que cruzaban su vasto territorio. Este control lo ejercían con una combinación ecléctica de fielatos, rapiñas y como conductores y auxiliares de las caravanas. Este dominio de las vías comerciales y de avituallamiento, no perturbado por los colonizadores europeos, les proporcionaba una importante influencia sobre los mercados de origen y destino de aquéllas. También asolaban las poblaciones negras asequibles a sus territorios, robándoles los bienes y capturando esclavos para su servicio y para la venta. La aparición bastante abrupta de los nuevos estados independientes africanos tras la II guerra mundial, quebró definitivamente este poderío económico y la influencia sobre las poblaciones aisladas en dichas rutas. Al ir coartando sus libres desplazamientos, al mismo que perdían la exclusividad de los transportes y portes por su transpaís con la progresiva motorización en aquéllas. Su transhumancia y su capacidad de adaptación a los períodos de sequías fueron también estrangulándose. Así, las sequías de los años 70 y 80 forzaron a familias y pequeños clanes a instalarse junto a los núcleos urbanos cercanos en Argelia, Libia y Nigeria. En estos momentos, la población total de etnia tuareg que vive en su habitat natural e histórico y sus aledaños geográficos oscila entre 1,2 y 1,5 millones de personas. Y en esos territorios de tantos países la densidad de la población es repetitivamente de 1,5 personas por Km2.

Tombuctú - Wikipedia, la enciclopedia libre
TUMBUCTÚ

Los tuareg siempre se opusieron a la formación de estados centrales, que proyectaran su acción dentro de su territorio. Así lo hicieron por la fuerza contra los imperios negros de Malí y Songhay, los cuales también elevaron a Tombuctú a la categoría de capital cultural del Magreb en el Alto Medioevo. Tombuctú fue fundada por los tuareg al inicio del siglo XII, que siempre la consideraron de su propiedad y, a lo largo de los siglos, la reconquistaron varias veces, la última en el período 1863-1893. Los tuareg son musulmanes de la periferia del Islam, donde no llegan con plena potencia e interés las doctrinas ortodoxas o radicales. Los condicionantes naturales y políticos de su transpaís han sido siempre duros. Ellos han desarrollado una resilencia, una resistencia humana para sobrevivir y perdurar en sus tierras perennes. Entonces, no sólo su religión sui generis es una virtud de su etnia. También son virtudes para ellos el mutuo juego de derechos y deberes, que se derivan de las relaciones entre las personas y los grupos familiares, clanes y tribus. De donde derivan la identidad personal, referida y comparada a sus iguales, y la mutua protección de individuos y sus sociedades primitivas.

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MILITARES MALIENSES: MUY BUENOS EN FORMACIÓN O PARADA.
PEORES EN PATRULLAJE O COMBATE

Así, no es de extrañar que en los momentos de máxima debilidad del estado maliense, los tuareg se apoderaran del norte de Malí y hayan hecho a Tombuctú su capital política. Conviviendo por mutuo aprovechamiento y a regañadientes con el asiento de los grupos yihadistas internacionalistas en ciudades como Gao, Kital y la propia capital, en el interior de su República del Azawad. La república de Malí llegó a ser un estado en vías de claudicación. El ejército intentaba imponerse en el norte a los tuaregs y a los brotes verdes islamistas. Pero, carecía de motivación, de espíritu de cuerpo, de entrenamiento y equipos y de voluntad profesional. Los generales dirigían desde Bamako las acometidas espasmódicas contra los asentamientos rebeldes más evidentes y permanentes. Y los oficiales y suboficiales, entre ellos las capacidades eran similares, intentaban animar e impulsar a sus hombres. Para que, venciendo la natural pereza táctica de combatir, las pequeñas unidades cumplieran sus misiones. Por ello, el golpe de estado del 22 de marzo de 2012 lo protagonizaron, haciendo un gesto de bonapartismo de supervivencia, los capitanes malienses, hartos del mal uso al que eran sometidos.

Un santuario para las bandas yihadistas al oeste de África. Su peligro para el sur de Europa.

Una de las razones de la atracción de esa “zona santuario” para los grupos yihadistas semi nómadas y desarraigados de los pueblos de esos países, es la debilidad endémica de los ejércitos maliense, mauritano, de Burkina Faso y de Níger. Sólo los ejércitos argelinos, en parte el del Chad y de Nigeria están capacitados en estos momentos para llevar a cabo una “guerra irregular” eficaz contra grupos de individuos motivados, entrenados y dispuestos a llevar a cabo su Yihad.

Demostración de fuerza del ejército argelino en la frontera marroquí
BLINDADOS LIGEROS ARGELINOS.

Pero también es necesario que el santuario les ofrezca una seguridad geográfica suficiente, que les proteja de un avance mecanizado desde la profundidad de las zonas en manos de los militares enemigos, nativos o foráneos. En la zona que tratamos no hay grandes bosques, ni poblados importantes, que puedan dar a los terroristas nómadas el refugio necesario para no convertirse en “insurrectos errantes”. Y agotarse así en movimientos superfluos y continuos, a través de las enormes extensiones disponibles de terrenos inhóspitos y libres, sintiendo el aliento del enemigo en sus nucas. Y que les lleven a desear las bondades de la dispersión de sus bandas y el abandono de las armas. Esa protección geográfica se la brindan los macizos montañosos de la zona, que se extienden sin solución de continuidad, abarcando casi todos los países amenazados por el yihadismo afrooccidental. Macizos que están adaptados al escondrijo y el refugio de pequeñas bandas aisladas. Y así, tenemos la Meseta del Djado en el norte de Níger, llegando hasta la frontera con Libia; las alturas de Air (Azbine) situadas en el centro interior de Níger; el Adrar de los Iforas o montes de Kidal que se extienden en el noroeste de Malí, como último refugio de los yihadistas en el Azawad; y, acercándose desde el norte a los otros tres, el macizo elongado de Tass Oua-n-Ahaggar (o Hoggar) del centro-sur de Argelia. Es de señalar aquí que en toda el área internacional que tratamos, existen también multitud de individuos de las etnias negroides subsaharianas, que, en su adaptación a las sucesivas facilidades y dificultades de vida en sus territorios anteriores, también protagonizaron un flujo de población hacia el desierto.

(CONTINUARÁ)

LA SORPRESA MILITAR COMO ARTE Y HETERODOXIA

La Sorpresa militar: Su Necesidad y Teoría.

Casi todas las técnicas, tácticas y operaciones dirigidas a obtener la sorpresa táctica u operativa sobre el enemigo, se pueden considerar benévolamente como al borde de los reglamentos y normas existentes. Que son practicadas en los distintos países y grupos de ellos o alianzas supranacionales.

Entre otras razones, combatir solamente según el “libro” suele ser demasiado conocido y previsible. Además, muchos de los “conocimientos” generales recogidos en ellos son compartidos por bloques y naciones diferentes y aún antagónicos. Y es necesario, respetar los reglamentos y ordenanzas y perseguir el objetivo señalado por el mando, como la meta a conseguir.

Pero la actuación creativa y decisiva debe seguir el que llamamos el “camino de la sorpresa”. Como orientador, brújula, de nuestras decisiones y acciones. Buscando esa oportunidad fugaz y jugosa que surge en el desarrollo de las acciones mutuas entre los rivales armados; esas debilidades enemigas descuidadas o vulnerables en unas condiciones que podemos crear, a cuales más imprevistas e insólitas. Para conseguir nuestras metas con más contundencia, eficacia, elegancia y rapidez. Lográndolo con menos pérdida de tiempo, de hombres y de medios. Recordemos el principio básico y universal de la economía de los medios.

Claro que siguiendo siempre el “libro” se podrán abordar y llevar a buen término las operaciones comunes. Pero, aparte de que el enemigo tenga una doctrina y sus reglamentos esencialmente iguales, la forma de luchar será primero conocida y luego aprendida o dominada. Y, quizás, hasta superada finalmente por el enemigo. Los alemanes triunfantes en el primer período 1939-1941, con el alargamiento de la guerra, permitieron el conocimiento y el aprendizaje de su guerra de armas combinadas por sus enemigos. Que luego los superaron en técnicas, tácticas y operaciones y los llevaron hasta su estruendosa derrota en 1945.

Y esta “guía” es de especial necesidad y querencia en los ejércitos burocratizados y cristalizados. Donde los fallos imprevisibles, no culpables, no son solamente una contingencia a superar por el conjunto. Sino que pueden ser también un arma administrativa o política contra los responsables. Y donde el seguimiento del “libro” y de las órdenes de los superiores al pie de la letra, blindan y protegen a los inferiores de la responsabilidad de sus actos.

Martín Van Creveld decía que ésa era la antesala, antes de la inoperancia y la postración finales, de “las organizaciones militares que no se actualizaban y renovaban”. A Martín Van Creveld lo expulsaron como profesor, hace muchos años, de la Escuela Superior Militar de Israel.

Entonces, los resultados se conseguirán cada vez más a costa del desgaste y la pérdida de hombres, medios y materiales. Tendiendo a triunfar entonces el rival que más capacidad demográfica y económica tenga.

Surge entonces un corolario de esta forma de pensar lo militar. El afán de evitar bajas humanas, extendido a todos los ejércitos modernos de 3ª o 5ª generación, llevará al empleo preventivo, protector y terapeútico del fuego pesado. Buscando que las fuerzas propias no tengan en lo posible que luchar a las distancias cercanas y próximas. A ello se le llama tecnología militar moderna y tiene encantadas a las industrias de armamento nacionales. Esto no es más que la perversión y mixtificación del fuego pesado. Cuyas funciones o tareas, en orden creciente de acción y eficacia, son: cegar, perturbar, neutralizar o cubrir y destruir al enemigo en las distintas situaciones de lucha. Y la acción sobre el objetivo tenderá a la destrucción física, como garantía de la seguridad de los hombres. En las actuales guerras civiles y sus complicaciones en Irak y Siria, tenemos los ejemplos en los bombardeos exagerados y metódicos sobre los enemigos. Armados o civiles; reales o sospechosos.

La Sorpresa militar, buscando la conmoción y la dislocación del enemigo.

Durante sus operaciones, el despliegue enemigo se va conformando en la dirección y con la intención que él ha decidido y determinado, para sus medios militares escalonados y para sus vías logísticas. Así, va mostrando sus “cartas” a su rival, en función de su ritmo de actuación y se va empeñando en función de aquéllas.

Nuestra sorpresa puede crear “per se” un nuevo “flanco expuesto”, otra “vulnerabilidad” más o menos crítica en el enemigo. Que él no consideraba aún, que él no esperaba, ni estaba preparado para defenderla con alguna de las formas de lucha. Que son el ataque y la defensa, en sus variedades y combinaciones.

La sorpresa nuestra «penetra» en el despliegue enemigo, buscando conmocionarlo y dislocarlo funcional o posicionalmente. Y, al menos, causarle bajas, ocupar posiciones ventajosas para nuestro desarrollo operativo, disminuir su tempo o ritmo operativo y confundirlo, demorarlo y perturbarlo en sus planes y despliegues. Empleando para ello, por nuestra parte, el mínimo gasto de medios y buscando lograr el máximo efecto posible sobre el enemigo. Con lo cual optimizamos el esfuerzo de nuestras acciones, siguiendo el principio general de la economía de los medios disponibles.

Cuando el enemigo reacciona para contrarrestar y superar el efecto de nuestra acción sorpresiva, se va adaptando necesariamente a nuestra intención. Y, si aquél es grave, se aleja más o menos de sus intereses y planes. Con sus movimientos reactivos para el rechazo y el ataque a nuestras fuerzas, el enemigo va desatendiendo su intención y su misión. En relación a éstas, el enemigo queda alejado de ellas y desequilibrado. Así, una sorpresa concebida, planeada y realizada debidamente nos puede “preparar” al enemigo. Para enfrentarse en desventaja, con menos recursos disponibles y un peor despliegue, a nuestra acción ofensiva principal. Que sería ya más directa, masiva y ortodoxa.

De tal manera que existen toda una gama de efectos posibles a conseguir sobre el enemigo con nuestras acciones sorpresivas. Que variarán también según los medios destinados a obtener nuestra sorpresa, la concepción, la preparación y la realización de la misma y el tiempo disponible, considerando también el conjunto de nuestras operaciones.

LUCHA DE LA INFANTERÍA LIGERA CONTRA ENEMIGO SUPERIOR

Introducción.

Es posible llevar la “microdirección colectiva coherente” al microterreno táctico, dando misiones y órdenes específicas a nivel de batallón o de compañía. Las unidades empleadas serán de infantería ligera reforzadas con material y expertos (ingenieros, minas, morteros, antitanques, antiaéreos). La unidad táctica inferior será el pelotón con 2 o 3 escuadras de 3 a 5 hombres y sus apoyos. Ella recibirá una misión directa y simple, aunque sea difícil, laboriosa y peligrosa. El tiempo de actuación y los equipos disponibles serán necesariamente cortos y ligeros, salvo si la equipación se puede adelantar a un depósito protegido. Desde la hora de partida o el cruce de líneas propias hasta su extracción o desempeño no deberían pasar más de 40 horas. Y, sería preferible no más de 24 horas para una misión individual.

Operaciones.

Los medios del combatiente son: el terreno, con el que se debe fundir y confundir para sus operaciones básicas: marcha, ataque y defensa; las granadas son una parte de su “fuego pesado” orgánico. Completando o sustituyendo al mortero de 60 mms., cuando el combatiente esté a la distancia de penetración subrepticia o infiltración.

Y el modo o la manera de las acciones debe guiarse con la armonía en el sistema “amigo, enemigo y medio” y la serenidad y el silencio de los combatientes. Así, por ejemplo, la armonía exige que en la infiltración de una posición enemiga se respete el efecto del camuflaje en el avance del infante. Un arbusto o matojo no puede avanzar o cambiar de posición, de tal manera que resulte chocante a uno de los elementos de la seguridad o de la avanzada de combate enemigas.

El ataque.

Más que atacar desde lejos, favoreciendo el empleo del fuego pesado enemigo (artillería, morteros, aviación), el combatiente debe deslizarse subrepticiamente a más o menos profundidad en la retaguardia táctica enemiga. Para allí atacar objetivos operativos o tácticos: centros de mando y de comunicaciones; almacenes y parque de camiones y vehículos y equipos logísticos en general; barracones, armas pesadas y observatorios de todas las ramas. Dependiendo esto del tipo y la entidad de la unidad enemiga atacada.

En un ataque importante, el pelotón puede adelantar 2 o 3 equipos o escuadras de incursión. Y, para un reconocimiento a fondo de la posición enemiga puede enviar 1 o 2 equipos o escuadras de exploración. El sector o franja de avance del pelotón puede alcanzar los 150 ms.

El enemigo, en este ataque subrepticio, puede defenderse cambiando la estructura de su zona de seguridad. Aumentando las posiciones de vigilancia, la reforzará más. Pero, su seguridad no habrá mejorado cualitativamente. La protección eficaz vendrá de superponer a esa red de pozos de tirador y nidos de defensa, una red de patrullas sin un recorrido fijo. Que estorben o detecten e impidan la labor de penetración oculta, paciente y silenciosa de los equipos de incursión del atacante.

La defensa.

En la defensa, el combatiente hará lo mismo, pero casi al revés. Se fundirá y confundirá con el micro terreno circundante. Ocultando todo lo posible sus posiciones de combate y fortificaciones al enemigo más numeroso y/o tecnológico. Disipando el rastro táctico de sus posiciones fuertes, tanto de combate como de apoyo.

Japanese in Battle. Enemy Methods

Si emplean reductos fortificados, estos deberán estar camuflados y cubiertos y excavados parcialmente en el terreno. En torno a ellos, habrá un enjambre de tiradores o parejas de ellos, cubriendo sus aproximaciones a las distancias apropiadas. Es bueno poder mantener un fuego cruzado, que despiste la atención del enemigo sobre el origen del mismo.

En los terrenos urbanos la infantería ligera creará una serie de posiciones de defensa articuladas en zonas de defensa. El empleo del alcantarillado y de los túneles será continuo para el escondite, la protección y las maniobras subrepticias. Las posiciones de fuego pesado directo (antitanques, ametralladoras, cañones ligeros) estarán incrustadas en el interior de las construcciones, controlando los rebufos.

FM 7-8 Chptr 6 URBAN OPERATIONS

En una manzana, unos edificios serán defendidos por parejas de tiradores y otros, por pelotones. El movimiento de los combatientes entre y por los pisos para la oportunidad táctica será decidido por los defensores. El acceso a los pisos inferiores desde las calles estará obstruido y protegido por trampas explosivas y/o por el fuego desde otras posiciones. Los patios y solares pueden ser aptos para el despliegue de posiciones antiaéreas y de fuego pesado indirecto.

Las minas, barricadas, cortaduras y obstáculos serán “interrupciones cubiertas por el fuego”, que rompen el impulso enemigo. Las “alturas ocultantes relativas” de cualquier área urbanizada y los giros y recovecos de las calles y vías nos ocultan y rompen las unidades enemigas. Nuestra artillería indirecta puede registrar vías de aproximación y parques y plazas, para perturbar avances, concentraciones y depósitos enemigos.

Nuestras acciones tácticas buscarán: anular el impulso enemigo; impedir que rodee y desborde a nuestras unidades; erosionar sus avances desde varios lados; destruir sus vehículos blindados y de transporte; bloquear sus entradas a edificios desde terrazas y últimos y primeros pisos; y adelantarnos ventajosamente a sus intenciones e intentos.

FM 7-8 Chptr 6 URBAN OPERATIONS

Todo nuestro esfuerzo está encaminado a hacer que el enemigo, con la estructura de nuestra defensa y con las técnicas y tácticas que empleemos para hacerla efectiva, pierda todas sus ventajas numéricas, tecnológicas y de capacidades de fuego y de movimiento táctico sobre nosotros.

Si podemos contar con un “grupo móvil destacado” fuera del perímetro urbano y que no esté localizado por la exploración o las unidades enemigas aérea o terrestres. Éste podría hostigar, emboscar, erosionar o atacar, según los casos, al enemigo en su retaguardia táctica. Sus acciones ofensivas deben tener el objetivo operativo de debilitar y perturbar la capacidad táctica enemiga. Y con esta tarea en mente, surgirán las distintas oportunidades de lucha contra las pequeñas unidades enemigas y sus apoyos y soportes de todas clases. Otra premisa de su actuación es que el “grupo destacado” debe proteger su seguridad, evitando siempre un encuentro no buscado con el enemigo, su detección prematura por éste y ser cercado.

Las marchas.

Existe una tercera de categoría de acciones que son las marchas. Éstas serían al combate, entre posiciones propias cercanas o lejanas y retrógradas, con persecución enemiga o no.

La marcha al combate, sobre todo a las distancias cercanas y medias, tiene como objetivo alcanzar las posiciones de combate de cada arma con el enemigo. Protegiendo y manteniendo las capacidades de combate y de movimiento táctico de todas las unidades. Para hacer sentir al enemigo, sin merma alguna, toda nuestra capacidad de lucha: fuego, choque, infiltración.

Aquí, es necesario también confundirse y fundirse con el terreno de marcha. Que puede ser diferente según los tramos del recorrido. La protección es la condición primordial de nuestra marcha, ya que aún no hemos iniciado el combate con el enemigo. Y, sin ella, habremos desperdiciado y dilapidado nuestras oportunidades y nuestros escasos medios militares.

Toda marcha con la posibilidad de un encuentro no deseado con el enemigo es una marcha al combate. Y esa posibilidad definirá las necesidades de seguridad y ocultación de nuestras “agrupaciones de marcha”.

Chindits: The British guerrilla warriors who crippled Japan - Americas  Military Entertainment Brand
CHINDITAS AVANZANDO POR TERRENO NO HOSTIL

La exploración de nuestros recorridos debe ser adelantada suficientemente, dependiendo de nuestro conocimiento de la ruta y del enemigo y sus características. Esa exploración será apoyada por nuestra vanguardia con capacidad de lucha. Y considerando siempre que su misión incluye rehuir la lucha con el enemigo, salvo nuestro rechazo en una emboscada sufrida. Las características ocultas y silenciosas de nuestra lucha lo aconsejan totalmente.

La protección es un factor necesario de la sorpresa. Que es un multiplicador barato y eficaz de las capacidades de combate de nuestras unidades ligeras y magras. Dado que el enemigo tiende a la no “disponibilidad combativa” durante la mayor parte del tiempo. Y esto es una cosa deseable y natural: los leones descansan más de ⅔ de su tiempo disponible diario. Y como el enemigo necesita un “tiempo de detección y alerta” para disponerse a la lucha, él tiene que mantener una seguridad adelantada en un despliegue eficaz. Que le garantice poder contar con dicho “tiempo esencial”, para no resultar sorprendido por nuestra incursión atacante.

La debilidad tecnológica de nuestro despliegue la compensaremos sobradamente, con la ocultación, el mayor tiempo de marcha, la seguridad de ésta, la exploración cuidadosa y necesaria y el uso del terreno, que nos brinde esa fusión deseada con él.

Empleando el terreno más favorable para avanzar: sus pliegues, desniveles y ocultaciones; y el arrastre para cruzar por terrenos anegados, cercanos al enemigo y difíciles; y el camuflaje creativo y variado; y sirviéndonos de la ocultación que nos brinda la noche, como refuerzo natural de nuestras acciones. Para dejar la menor huella táctica posible al enemigo.

En las ciudades, son medios de ocultación, que nos brinda su trazado, sus elementos y su construcción, los parques, las cunetas y las aceras. Junto con el sistema de ferrocarril metropolitano, el alcantarillado general y los túneles de circunstancias que podamos excavar o reforzar.

Para avanzar por los desniveles, es importante utilizar nuestro lado o vertiente de las crestas militares relativas. Considerando que, el enemigo se desplegará por su lado. Y, adelantando o no alguna seguridad, observadores de las armas o fuerzas cercanas a ellas. La distancia a la cresta es importante y diferente para los tipos de lucha. Si el defensor está algo separado, puede ser atacado por granadas. Y si se despliega muy separado, para su tranquilidad, esto implica dejar al atacante el dominio del acercamiento subrepticio. Algo cercano, puede permitirle detectar al asaltante y batirlo y rechazarlo con granadas.

La Conducción.

La conducción de estas unidades debe incluir y luego inspirar y reflejar el carácter complementario y continuo que tiene su “polaridad esencial”. Y que actúa en su concepción, desarrollo, doctrina, implementación, equipo y entrenamiento, logística y apoyos, marchas y ejecución de misiones y tareas.

Recordemos, ahora, que son unidades regulares o semi regulares, que se protegen y luchan, de una manera característica y singular, con un enemigo mayor o mejor equipado tecnológicamente. Y, empleando en su dialéctica bélica cualquier forma de lucha (ataque, rechazo, defensa retardante) o maniobras. Y actuando parcialmente y en el grado apropiado, como una unidad irregular, confundiéndose y fundiéndose con el terreno táctico.

Considerando que, si insistimos en demasía en una forma, concepción y ejecución, las dinámicas de los procesos en marcha nos pueden terminar alejando del buen hacer e, incluso, del éxito. Todo esto tiene que ver con la mecánica cuántica, el principio indeterminación de Heissenberg y el principio de Hobber, en cuanto reguladores naturales y últimos de los procesos.

Así, la dirección, el modo y la realización de nuestros medios y objetivos deben guiarse como el piloto de una embarcación pequeña la guía. Con el objetivo en el horizonte y empleando pequeñas correcciones de rumbo para retomar las intenciones iniciales y sucesivas.

Flujograma y Equilibrio de procesos, acciones y hechos en la lucha de las unidades ligeras de forma diferente o extraordinaria.

Centralización // Coordinación // Delegación

Autoridad // Información

Terreno // Terreno y Micro terreno

Estrategia y Operaciones // Aplicación

Intenciones // Eventualidades

Medios // Oportunidades

Organización // Corrección y evitación de fallos

Refuerzos // Ejecución

Inteligencia // Reconocimiento e Inteligencia aplicada

LA CREACIÓN DE LA SORPRESA MILITAR.

Prolegómenos.

La sorpresa militar forma parte más del arte bélico y de su creación, que de la ciencia militar, la doctrina, sus reglamentos y los principios o “normas del buen hacer en la guerra. Desde luego, su ámbito y sus instrumentos los toma de la ciencia militar. La ciencia militar tiene su lógica y su práctica orientada a la teoría aplicada.

La doctrina militar forma el armazón, la estructura, el corazón de todo el desarrollo y la sabiduría que la ciencia militar ha ido elaborando hasta el momento. La doctrina militar de cada estado incorpora la idiosincracia, la historia y la civilización de la nación correspondiente. Las virtudes permanentes y los valores, más temporales, de aquélla se reflejan también en su doctrina militar. Todo esto la canaliza en una dirección y un sentido.

El arte bélico tiene en su concepción y ejecución las características de: la variabilidad; la concepción insólita y singular; la aplicación diferente, inesperada y novedosa y la relativa ingenuidad (naturalidad y frescura) y libertad en sus hechos.

Resultado de imagen de general hermann balck General Hermann Balck, uno de los más finos tácticos de las fuerzas blindadas alemanas.

Si nos guiamos principalmente por la ciencia militar, que también conoce y puede dominar el enemigo, los resultados de la dialéctica bélica los obtendremos manteniendo una superioridad en hombres y medios, marchas y maniobras. Y el coste será la atrición de los medios y el desgaste humano en una proporción mayor, y siempre indebida, que con el empleo de la sorpresa.

Así, una defensa escalonada en profundidad y con suficientes reservas, probablemente nos prive de muchas oportunidades para la sorpresa eficaz. Pero, casi siempre, actuando en el microterreno, como empleando un zoom táctico, podremos aplicar la sorpresa táctica u operativa, insólita e inesperada.

Desarrollo.

La sorpresa se concreta y materializa en una acción inesperada sobre el enemigo por el fuego y/o el choque. Que, aprovechando la no disponibilidad combativa habitual del enemigo, le hace víctima de un ataque que no está en disposición de rechazar con éxito.

Evidentemente, las unidades a cargo de la sorpresa deben eludir a la exploración, a las avanzadas de combate y a la seguridad enemiga. Encargadas de dar al grueso que las destacó, el tiempo suficiente para adquirir la disponbilidad combativa que le permita el rechazo de su atacante.

Pero, la sorpresa mental no sólo debe ser inesperada para el enemigo. Sino que, para que se pueda aprovechar la totalidad de su potencial y efectos, debe ser también desacostumbrada, especial, infrecuente. Con una tendencia indudable a ser “insólita, nunca vista”. Este carácter insólito, nunca ocurrido, refuerza extraordinariamente el carácter al uso, inesperado y súbito de la sorpresa.

Imagen relacionada Tanque T-34 /76 soviético.

No siempre tenemos a mano la insolitud. Y la sorpresa favorece frecuentemente, al emplear la ley de la acción, al rival más móvil e, incluso, sólo activo.

Entonces, el empleo y la manipulación de las “apariencias”, las características apreciadas de los eventos y sus circunstancias, nos permitirán establecer y desarrollar una “situación” táctica u operativa nueva. Que, para el enemigo, resulte sorpresiva e insólita. Y que nos dé una victoria insospechada al principio de la situación dialéctica planteada.

Ejemplo táctico con Trascendencia Operativa.

Veamos un ejemplo de una fuerza extraordinaria actuando como fuerza normal, indu-ciendo al enemigo a un engaño completo, gracias a la manipulación de las apariencias de las circunstancias.

Con el avance de los soviéticos amenazando operativamente Rostov, el 4º Ejército panzer del coronel general Hoth se retiró en enero de 1.943 de sus posiciones en las riberas del Sal, estableciendo una línea defensiva al sur del río Manich. Por aquella ciudad pasaba la vía de abastecimientos y de retirada del 1er. Ejército panzer y debía mantenerse abierta, si se deseaba evitar un desastre cualitativamente similar al de Stalingrado. El Sexto Ejército atrapado aquí era la unidad tipo ejército más poderosa de la Wehrmatch. El 4º Ejército panzer recibió la misión de proteger este cuello de botella de las comunicaciones del Grupo de Ejércitos Don.

Pronto alcanzaron los soviéticos la confluencia del Manich con el Don. Apoderándose de la pequeña ciudad de Manutchskaya, en su ribera sur y situada a sólo 30 Km en dirección a la desembocadura del Don. Los soviéticos adelantaron entonces destacamentos avanzados en esa dirección. El 23 de enero, la 11ª división panzer y la 16ª división de infantería contraatacaron a las puntas de avance soviéticas y las rechazaron sobre Manutchskaya.

Ahora era vital restaurar el frente al sur del Don y del Manich, expulsando a los soviéticos de esa ciudad. Que constituía una de sus características cabezas de puente, que con enorme habilidad sabían reforzar rápidamente, una vez constituidas.

Los alemanes realizaron un ataque directo desde el suroeste el día 24, buscando sorprender a los soviéticos, con la continuidad de las operaciones. Pero se encontraron con el fenómeno citado. Los soviéticos ya habían creado un frente antitanque en esa entrada a la ciudad. Emplazando tanques con sus cascos semienterrados y distribuidos entre los edificios, a lo largo de las calles en profundidad y que eran de muy difícil localización.

La 11ª división panzer, muy veterana y con un magnífico táctico por jefe, el general Hermann Balck, cesó rápidamente el ataque al detectar la importancia de las defensas, sin empeñarse a fondo.

Imagen relacionada Panther de la 11 división panzer circa verano 1943.

El día 25, el general Balck inició un ataque sobre el sector noreste de la ciudad, que los soviéticos identificaron como el asalto principal, similar al anterior y siguiendo el criterio ortodoxo de “no insistir en ataques fallidos o frontales” (no provechosos). Por ello, trasladaron rápidamente sus medios antitanques (los tanques son los más móviles) al sector amenazado.

Para que ese ataque fuera creíble (manipulación de las apariencias) se empleó en un principio en su apoyo toda la artillería divisionaria. Se trataba, además, de la dirección de ataque más peligrosa para los soviéticos, ya que ésa era la parte de la ciudad más cercana al puente principal de carretera sobre el Manich y su ocupación aislaría la cabeza de puente soviética en la ribera sur. Esto constituirían las “evidencias primarias”.

Probablemente el ataque en el sector nordeste ya fue considerado por la defensa soviética como un ataque alternativo (una de las posibilidades) y por eso también reaccionó rápidamente al ocurrir.

El ataque principal “virtual” lo ejecutaban tanquetas de exploración y vehículos semi orugas de infantería, para simular la marcha de vehículos mecanizados, ocultos por cortinas de humo. Buscando más esconderlos de las vistas enemigas que proteger su avance por saltos observados. Esto prestaba una “evidencia secundaria” a la credibilidad de las “apariencias”.

Cuando el empeño soviético en la nueva defensa fue apreciado, lo cual confirmaba la alteración del dispositivo original y la atracción ejercida sobre él por el ataque normal “aparente”, el grueso de la artillería divisionaria lanzó un potente golpe de fuego sobre un sector de la zona suroeste de la villa. Una sola batería alemana quedó apoyando el falso ataque principal en marcha.

El grueso de los tanques del 15º regimiento panzer atacaron inmediatamente el límite anterior de la defensa y entraron en la villa. Avanzando por su interior, para atacar por la retaguardia el nuevo despliegue defensivo soviético, especialmente sus tanques. La infantería mecanizada alemana cerró tras ellos después de la irrupción.

La resistencia soviética se desmoronó. Su infantería se dirigió al puente sobre el Manich, siendo perseguida por el batallón de motoristas 61. Las bajas alemanas en la liquidación de la defensa de Manutchskaya fueron, según fuentes propias, de un muerto y catorce heridos. Atribuyéndoseles a los soviéticos entre 500 y 600 bajas y 20 tanques destruidos.

Creo, que toda la exposición es clara y simple. Que son características necesarias de las maneras prácticas y reales del buen hacer.

LA EXPLORACIÓN Y LA INTELIGENCIA: UN SISTEMA MILITAR OPERATIVO. 2ª PARTE.

(FINAL)

 

El futuro próximo de la exploración táctica.

Las principales armas de reconocimiento táctico, los tanques y las aeronaves de vuelo a bajas cotas, tienden a ser vulnerables a los cohetes antiaéreos y antitanques de la moderna infantería. Éstos aparecieron en el campo de batalla en los años 70 y han ido ganando efectividad desde entonces. En la última década, desde mediados de los 90, esos cohetes han ido incorporando diversas tecnologías como las cabezas activas dobles, los buscadores múltiples, que les permiten discriminar los señuelos enemigos y asegurar el blanco, y las que les permiten emplear alturas variables de vuelo. Por ejemplo, los próximos cohetes antitanques de infantería podrán localizar, definir y confirmar su blanco por distorsiones magnéticas del ambiente (generadas por la relativamente grande masa metálica del enemigo), señales acústicas, emisiones de calor (humanas y de motores y armas) y emisiones de onda corta. Su recorrido hasta el blanco oscilará para burlar las posibles contra armas desplegadas contra ellos.

Resultado de imagen de deep range combat and reconnaissance patrols NEW ZEALAND’S LONG RANGE RECON PATROL.

Todo esto tenderá a dar una mayor importancia en la exploración y el reconocimiento a las patrullas de infantería de largo recorrido (long range combat and/or reconnaissance patrols). Que son insertadas por medios aéreos o fluviales, lo más cerca posible de su zona de operaciones y diseñadas para permanecer un mayor tiempo en ella.

La exploración de combate: el contacto inmediato y continuo con el enemigo y la determinación de las capacidades del terreno de lucha.

La exploración de combate busca el reconocimiento del terreno, la relación con las unidades propias adyacentes en los puntos de contacto establecidos y el contacto inmediato con el enemigo, determinando sus intenciones y características. Su misión está subordinada a la obtención de inteligencia. Cada unidad debe establecerla siempre, sin necesidad de orden específica para ello. Es importante adelantarla lo más rápidamente posible, por lo que, si corre a cargo sólo de infantería, puede ser necesario acercarla en vehículos, para que luego continúe a pie.

En los flancos descubiertos y las alas expuestas su alcance debe prolongarse bastante. Mediante sus patrullas adelantadas, la exploración de combate constituye en su actuación una verdadera seguridad táctica para las unidades en el frente.

Los órganos de la exploración de combate son las compañías y secciones de exploración blindadas, las patrullas de exploración de las unidades en los diferentes sectores, los observatorios y pelotones adelantados de artillería, etc. La sección a disposición de la compañía de EE.MM. y servicios puede ser útil en el ámbito del batallón de infantería para la rápida actuación que decimos arriba.

La exploración de combate tiene una función primordial en la detección de las resistencias y las debilidades del despliegue y de las armas del enemigo, en las “interfases de acción” favorables que estamos creando con él. Ello requiere emplear una técnica de prueba, suficientemente intensa y nunca superficial, que permita conocer a las unidades tácticas, las debilidades y las fortalezas del despliegue contrario y las apariencias con las que intenta presentárnoslas. Para actuar en consecuencia, según la misión y el centro de gravedad del esfuerzo ordenados por el mando superior.

La información recolectada de diversas las fuentes, se convierte en inteligencia disponible y es transmitida a los interesados.

La exploración genera información de los diferentes niveles de actuación y de los terrenos, que también reconoce. Aquélla debe ser convertida en inteligencia. Ésta es el conocimiento razonablemente fiable y suficiente (nunca excesiva o intoxicante) del enemigo, de sus intenciones y posibilidades y del terreno en sus posibilidades de lucha, transitabilidad, etc. Recibida actualizada y sin solución de continuidad.

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Los órganos elaboradores de la inteligencia a partir de las exploraciones operativa y de combate deben ser diferentes, puesto que también lo son los dos tipos de información generados. La principal diferencia es que proceden de niveles de actuación cualitativamente diferentes, en cada uno de los cuales deben dar la visión de conjunto: enemigo, terreno y posibilidades. Y que la necesidad de la inteligencia de combate es urgente y más continua, y su trascendencia, muy fugaz, por lo que es mucho menos elaborada y más directa hacia las unidades en lucha, desde su exploración.

Una vez creada la inteligencia, es integrada por el mando superior existente de la misma, el G-2. Éste, mediante otros órganos, se encargará de transmitirla a las unidades y mandos interesados. Dicha transmisión debe ser protegida por todos los medios existentes, garantizando el secreto y su llegada a los destinatarios, mediante dobles estafetas, cifrados, etc.

La inteligencia transmitida debe reunir las características adecuadas en cuanto al momento, la fiabilidad, la actualidad y la continuidad, la seguridad de transmisión, la riqueza de contenido y su suficiencia. En cuanto al tiempo debe ser oportuna y continua. Su seguridad afecta a los planes y a las decisiones que a partir de ella se elaboren. Debe ser suficiente, rica y fiable para permitir a los correspondientes mandos, dedicándole sólo un tiempo razonable, hacerse una idea lo más completa posible de una situación y planear sus posibles evoluciones y los factores que a ellas concurrirán. La suficiencia limita drásticamente los excesos de información no necesaria, que desorientan o cansan al mando afectado por ellos.

El G-2 o el S-2 se convierten así en los ojos penetrantes y lúcidos del mando operativo.

La seguridad como opuesto complementario de la exploración.

El envés de la exploración propia es la lucha contra la exploración y la inteligencia enemigas. Ella tiene como finalidad el cegar al enemigo sobre nuestras intenciones, privándole de sus órganos detectores de información operativa sobre nosotros o incluso extraviándolos deliberadamente. La seguridad es algo así como el opuesto (complementario, no antagónico) de la exploración propia.

Una de las formas activas de combatir a la exploración enemiga es el empleo de la seguridad propia en todas las operaciones emprendidas. Otra es el empleo de destacamentos avanzados, tipo sección reforzada, para rechazar a las exploraciones operativa y estratégica enemigas, mediante la lucha móvil con centro de gravedad en los puntos donde dichas exploraciones tengan que operar. Una exploración rechazada puede dar informaciones erróneas a su inteligencia sobre las posibilidades reales de sus ejes de avance hacia su enemigo. Por ejemplo, puede valorar la capacidad de rechazo en una avenida de aproximación , por encima de nuestra capacidad real en ella o dar una información errónea sobre nuestras intenciones defensivas.

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La seguridad tiene como finalidad la protección inmediata de las unidades frentes a las sorpresas e imprevistos, manteniendo un necesario y suficiente alistamiento de combate para esa situación. Sus misiones son la protección de la unidad frente al fuego directo de las armas pesadas de infantería, evitar e impedir las sorpresas, emboscadas e incursiones enemigas y la detección y el rechazo de la exploración enemiga. Cada unidad establece en todo momento el sector, la zona (brigada o regimiento) y el área (división) de seguridad, según su tamaño. Entre 1/3 y 1/7 de la unidad, según la situación general, realizan su seguridad, constituyendo sus órganos las distintas subunidades de todas las armas que en ella participan y la apoyan.

Para las unidades acampadas o en zonas de reunión de diferentes clases, se establece una línea de seguridad que delimita a las unidades aseguradas, en cuyos puntos adecuados (accesos, etc.) se colocan centinelas dobles. En los puntos conflictivos para aquélla (desfiladeros, etc.) se colocan obstáculos en forma de rápidas barreras de minas. Fuera de dicha línea, las unidades de seguridad avanzan patrullas fijas y móviles. Las primeras vigilarán los puntos críticos para la seguridad (puntos dominantes, posibles observatorios de la exploración enemiga, puntos de paso inevitables, etc), apoyándose en las otras para realizar siempre una seguridad activa.

Resultado de imagen de campos de minas militares BARRERA DE MINAS.

Y, esto tan simple y provechoso, ¿siempre se ejecuta? No, señor, no siempre.

El 10 de junio de 1.944, poco después de la media noche, el 2º batallón de la 29ª división de infantería de los EE.UU. se preparaba para pasar la noche. Los hombres habían caminado unos 25 Km. durante las últimas 20 horas.

El oficial ejecutivo del batallón, comandante Maurice Clift, escogió una zona formada por dos prados cercados, para que las tropas pasaran la noche al raso. Los hombres entraron en ellos y se dejaron caer contra los terraplenes de los altos setos que los enmarcaban. Tan cansados estaban los soldados que ni siquiera se molestaron en soltarse las mochilas y el equipo personal. La mayoría de ellos se quedaron dormidos de inmediato. Solamente unos pocos prestaron atención al ruido de unos motores aproximándose. Pero pensaron que eran vehículos norteamericanos.

Se trataba en realidad de vehículos blindados y camiones alemanes, integrados en una agrupación de marcha y pertenecientes a la 352º división de infantería. Sin saberlo ninguno de los dos rivales, los alemanes se habían estado retirando y siguiendo la misma ruta que el batallón americano recorría en su avance. Al detenerse éste, los exploradores alemanes detectaron los movimientos norteamericanos en los prados de acampada. Los alemanes avanzaron sigilosamente y rodearon los prados.

De pronto, los alemanes lanzaron bengalas de iluminación. Bajo la siniestra luz, casi tan brillante como la luz del mediodía, sus cañones de asalto abrieron fuego sobre los setos contra los norteamericanos. A lo largo de uno de los setos, una sección se incorporó y fue segada por las ametralladoras alemanas. Muchos norteamericanos, asustados y desorientados, corrían de un lado a otro, buscando la salida de los prados; los infantes alemanes los iban derribando con el fuego de repetición de sus fusiles de cerrojo. Las granadas de los morteros alemanes explotaban por todo la zona de los prados. Los norteamericanos respondían con un fuego de fusilería impreciso y espasmódico, dirigido a los setos opuestos, que podía alcanzar tanto a los alemanes como a sus propios hombres que deambulaban erráticamente.

Era terrible”, indicó un superviviente al general Cota. “Nos habíamos arrastrado más de 90 m. fuera del campo, cuando escuchamos desde atrás, un griterío de nuestros hombres. Yo pensé que los alemanes estaban lanzando una carga a la bayoneta contra ellos”.

El comandante de este 2º batallón, el teniente coronel William Warfield (irónicamente, campo de guerra), tenía su puesto de mando en una granja junto a la carretera. Warfield intentó establecer una defensa, pero fue en vano. Los oficiales que se lanzaron fuera de la casa hacia el campo, fueron abatidos rápidamente. Un alemán gritó en inglés hacia el grupo de mando: “¡Ríndanse, ríndanse!”. “¡De rendirse, ni hablar!”, rugió Warfield. Intentó llevar un pequeño grupo en dirección a los prados donde estaban sus hombres, pero resultó muerto inmediatamente.

La batalla se prolongó unos 20 minutos. El batallón tuvo 150 bajas—unos 50 muertos–, algo más de un tercio de sus efectivos. Poco antes del alba, un joven teniente malherido que informaba al jefe de su división, el general Charles Gerhardt, caía de pronto de rodillas y golpeaba con sus puños el suelo, mientras sollozaba y se lamentaba que todos sus hombres estaban muertos y que él los había dejado caer.

El general Gerhardt se enfureció. “Sin seguridad, gritó exaltado. “Simplemente el batallón llegó al campo y se echó a dormir”.

LA EXPLORACIÓN Y LA INTELIGENCIA: UN SISTEMA MILITAR OPERATIVO.

La exploración y el reconocimiento del terreno generan información de los diferentes niveles de actuación militar. Entonces debe ser convertida en inteligencia. Ésta es el conocimiento razonablemente fiable y suficiente del enemigo, de sus intenciones y capacidades, y del terreno en sus posibilidades de lucha, transitabilidad, etc. Que nos permitan tomar una resolución fundada sobre el empleo de nuestros medios y de las formas de lucha, en función de nuestros objetivos.

Conceptos y principios de la exploración.

La exploración es una de las funciones más importantes a desempeñar por las unidades en operaciones. Sus datos, debidamente filtrados, elaborados y transmitidos a quien corresponda forman una parte fundamental de la inteligencia. Ésta, por fin, es uno de los factores eficaces del mando decisivo.

La exploración se puede dividir en estratégica, operativa o táctica y de combate, según su misión y el ámbito de obtención. La estratégica busca perfilar y definir los grandes datos sobre el enemigo en la profundidad del teatro de operaciones: las grandes concentraciones de fuerzas, sus movimientos, las líneas defensivas importantes, los posibles blancos de superficie, etc. Un blanco de superficie se convierte en zona de destrucción por la acción eficaz de armas pesadas de destrucción, por ejemplo, la artillería reactiva o los ingenios nucleares tácticos.

La exploración táctica u operativa trata de definir la situación y las intenciones del enemigo en el ámbito de las operaciones de las grandes unidades, tipo división, cuerpo o ejército. Determina los movimientos del enemigo en la frontera con la propia zona de operaciones, sus formaciones y dispositivos, sus líneas de defensa y los posibles blancos de superficie. Sus órganos son la aviación tripulada o no (los drones), la exploración específica de algunas unidades y el batallón reforzado de exploración blindado de la división o del cuerpo de ejército. En este sentido, deben existir una total conexión y un complemento en sus misiones entre la aviación y la exploración terrestre y considerar que su tarea no es de lucha.

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El batallón de exploración reforzado actúa en una zona de hasta unos 60 Km. de ancho y hasta unos 120 Km. de profundidad. Su adelanto sobre la unidad mecanizada o motorizada debe ser al menos de 6 horas, para el aprovechamiento de la información recolectada. Sobre la base de su orden de exploración, el jefe de batallón, manteniendo siempre bajo su mando a las compañías, puede enviar hasta 15 patrullas de 2-3 vehículos a cubrir su sector. Buscando siempre un centro de gravedad de dicho despliegue. Creado aquél, puede mandar sobre dicho centro del esfuerzo hasta 2 escalones de patrullas, relevándose o intercalándose, según la técnica que sigan. Por último, si el terreno a reconocer preferentemente está ocupado por el enemigo, puede hacer avanzar sobre él a sus compañías en puntas de ataque, bajo la pantalla de las patrullas más avanzadas. Es de señalar que el batallón no debe infiltrarse tan profundamente en el interior del dispositivo enemigo, si existe en ello riesgo importante de ser aislado.

Resultado de imagen de Panhard AML-245 PANHARD AML 245.

No todos los ejércitos le han dado o le dan valor suficiente a estas dos últimas exploraciones, lo cual depende de su doctrina militar.

Todos los principios operativos de la exploración podrían resumirse así: Centrarse siempre en el objetivo recibido del mando (su misión es generar información, el combate ya lo harán otros), buscando el máximo uso del tiempo y de sus medios, consiguiendo y manteniendo el contacto con el enemigo, sin perder nunca la libertad de acción. Ésta le permitirá desempeñarse y escabullirse, sin ser atrapado por fuerzas siempre superiores.

La exploración táctica es también empleada en los combates urbanos. No siempre la exploración táctica penetra tanta distancia en el terreno disputado o enemigo. Las zonas pobladas o fabriles, llenas de “alturas ocultantes relativas” y escalonadas en profundidad, que brindan protección a las vistas enemigas, incluso cercanas, y hasta cubiertas contra el fuego ligero y pesado, “espesan” considerablemente la maniobra táctica de los contendientes. Reduciendo muchísimo sí, la profundidad de la zona de lucha de la infantería. Así, masas de la artillería, como baterías e inclusos grupos medianos de ella, se encuentran desplegadas a muy corta distancia de su enemigo, en una zona de lucha de la artillería entonces muy próxima al límite anterior de la posición de defensa propia.

El 9 de octubre de 1942 una patrulla de exploración soviética se adentró tras las líneas alemanas en Stalingrado, buscando detectar en su retaguardia los movimientos enemigos. Los 4 hombres se refugiaron en un vagón auxiliar de ferrocarril roto y abandonado, situado en una línea férrea entre los talleres de la fábrica Octubre Rojo (donde antes se fabricaban piezas metálicas y pequeñas armas), al noreste de la ciudad, y la disputada colina Mámaiev, hacia el centro geográfico de aquélla, que brindaba vistas grandiosas sobre la mayor parte de Stalingrado. Durante casi todo el día permanecieron en aquel escondite, comunicando por radio a sus líneas la actividad alemana. Habían localizado a varias decenas de morteros y obuses alemanes, acompañados de los camiones en los que trasladaban sus municiones, que se desplazaban por las carreteras de retaguardia hasta unos emplazamientos situados en los suburbios del oeste de Stalingrado. También localizaron a numerosos morteros y piezas situados en una hondonada al norte de la colina Mámaiev, haciendo fuego contra las posiciones soviéticas en la ciudad.

Al oscurecer, los exploradores rompieron un cable telefónico de la red de comunicaciones fija enemiga y esperaron a que los alemanes acudiesen a repararlo. Muy pronto observaron de lejos la luz de una linterna y cuando el soldado se aproximó, lo mataron a tiros. Uno de los soviéticos se disfrazó con su uniforme y se situó junto a la vía del ferrocarril, esperando que otro alemán se aproximara al cable cortado. Al poco otra linterna empezó a acercarse por la vía. El soldado cayó en la emboscada y los exploradores lo dejaron inconsciente. Al recobrarse se encontró con los 4 soviéticos de pie junto a él. Aterrado el soldado Willy Brandt dio su nombre, rango y unidad de pertenencia. Psicológicamente le habían ya ganado la mano. Seguidamente el alemán refirió a los exploradores que la 94 división de infantería alemana había llegado a la zona de las fábricas desde el sur de la ciudad, que la 24 división panzer se dirigía hacia allí y que el Fuehrer había ordenado que se ocupase totalmente Stalingrado para el 15 de octubre. Esto les confirmaba la razón de los extensos movimientos apreciados por ellos en la zona operativa alemana.

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Para la patrulla de exploración llevar consigo a un prisionero ya interrogado tras sus líneas era más un incordio y un peligro que un mínimo éxito. Y, a pesar de la dureza, incluso la brutalidad, de los combates en la ciudad, no lo mataron, ni lo mutilaron. Los soviéticos le comunicaron a Brandt que había revelado secretos militares, le llevaron a la línea férrea y le indicaron la dirección que debía seguir para alcanzar a sus camaradas y lo dejaron en libertad.

Pero, ¿qué es esto de hablar de exploración operativa en la era de la electrónica, la robótica y la informática?

Hace casi 50 años, los norteamericanos habían desarrollado un arsenal de artilugios electrónicos, encaminados a la vigilancia (surveillance) de sus enemigos en Vietnam.

Ya tenían drones de exploración para vigilar “from above” al enemigo guerrillero escurridizo. Las aeronaves no tripuladas, aún en sus albores técnicos, trasmitían sus imágenes por televisión a unos aviones de detección y transmisión, situados a unas decenas de Km. de la zona observada.

Resultado de imagen de drones guerra Vietnam DRONE AQM-34 Ryan Firebee, EN VIETNAM.

Resultado de imagen de sensor ADSID SENSORES ADSID.

El principal sensor utilizado en la vigilancia remota era el ADSID (Air Delivered Seismic Intruder Device). Se lanzaba principalmente desde los F-4 Phantom, siguiendo pautas de navegación por radar, con el fin de cubrir adecuadamente la zona a observar, bien una vía de tránsito de hombres y vehículos, bien un estacionamiento o almacén. El aparato medía unos 91 cm. de largo y unos 15 cm. de diámetro y al caer quedaba casi enterrado, desplegando entonces una antena emisora de 120 cm. de altura, camuflada como si fuera una mata deshojada. Su batería le permitía emitir durante casi mes y medio.

Con estos sofisticados artificios pretendían observar el tránsito de mercancías y hombres por la Ruta Ho Chi Minh, la vía de abastecimientos del Ejército Popular de Vietnam del Norte y del Viet Cong en Vietnam del Sur. Era una ruta muy ramificada que, partiendo de Vietnam del Norte se internaba en Laos y lo recorría, protegiéndose, y destacando entonces diversas vías hacia las distintas zonas de operaciones de aquéllos en Vietnam del Sur.

El programa “Igloo White” destinó 1,7 miles de millones de dólares de los de entonces entre 1966 y 1971, para estas tareas de recolección de información con los ADSID. Con los datos recogidos del tránsito en las vías, los norteamericanos decidían las acciones de bombardeo de interdicción, a cargo de sus distintos ingenios aéreos, incluyendo los invisibles e inaudibles (por su altura de crucero) bombarderos estratégicos B-52. A primeros de 1971 los datos de las fotografías aéreas tras los bombardeos, tomadas por aviones que volaban después de las formaciones de ataque, permitían suponer a los analistas que la “guerra de camiones” estaba causando un muy severo esfuerzo a la capacidad industrial de los suministradores de Vietnam del Norte (la URSS y China).

Pero, si era cierto que se destruían tantos camiones y equipos, ¿cómo era posible que los comunistas mantuvieran la iniciativa en Vietnam del Sur? Por otro lado, ¿dónde estaban las decenas de miles de restos de camiones que literalmente debían plagar muchas de las vías y parques de la Ruta? ¿quiénes se molestaban en quitarlos? La respuesta la dieron pronto los jóvenes oficiales norteamericanos: los comía un monstruo llamado el “Great Laotian Truck Eater”; un horrendo carroñero que se levantaba hacia el amanecer y devoraba los vehículos destruidos por la aviación durante la noche, después de la fotografía de rigor para el “wreck count”. Porque los norteamericanos son muy escrupulosos con las estadísticas y consideran a la mentira un pecado social casi imperdonable para sus funcionarios.

Hasta hoy, casi 50 años después, la electrónica, la robótica y la informática han seguido mejorando. Pero no parece que sirvan de mucho en Irak, para detectar a un burro bomba; para evitar que un grupo de fanáticos desalmados sin Dios (“al igual que Allah hace el bien, haced vosotros también el bien y no fomentéis la corrupción(el «mal”, les manda el Noble Corán), destruya gran parte de una de las principales mezquitas santuarios del chiismo en Samarra; para saber si en una casa iraquí hay terroristas o sólo una aterrorizada familia árabe, antes de demolerla de lejos y sobradamente, con fuego pesado, según su doctrina militar operativa vigente.

Resultado de imagen de Joint Surveillance Target Attack Radar System BOEING DEL SISTEMA JSTARS.

Además, durante bastante tiempo aún los medios aéreos y espaciales estadounidenses, como satélites espías, drones o aviones no tripulados y aviones del sistema Joint Surveillance Target Attack Radar System (JSTARS), tendrán serias limitaciones para la detección y verificación de pequeñas fuerzas terrestres, incluso regulares, en los terrenos de difícil transitabilidad y con posibilidades de ocultamiento, como montañas, junglas y bosques, pantanos y zonas urbanizadas (fabriles, de almacenaje y distribución, y de viviendas). Aquéllos no sólo ofrecen ocultamiento, sino también cubiertas al fuego hasta las distancias próximas de combate.

Los norteamericanos no emplean la exploración táctica, que exige unas características tácticas de fuerzas semi independientes de élite y un coraje moral específico. Y que es una de las más difíciles tareas de la infantería. Ellos usan la exploración de combate y la llaman, expresivamente, reconnaissance.

(CONTINUARÁ)

El Combate urbano contra la Insurgencia moderna.

Introducción.

Las tropas estadounidenses y europeas están preparadas para luchar contra un enemigo militar regular, dotado de un ejército de masas. O incluso más moderno, de III generación, con medios más elaborados tecnológicamente y hombres mejor entrenados para soportar las soledades y tensiones de los esperados campos de batalla actuales. En definitiva, su “medio”, su espacio de actuación, es el enfrentamiento directo y abierto en presencia de una gran profusión de probables blancos enemigos. Su instrumento es la atrición, la destrucción de los objetivos que presente el enemigo y puedan ser detectados y adquiridos en toda la profundidad de su dispositivo de marcha o de ataque. Los dos últimos escalones enemigos, modernamente cada vez más alejados o profundos, son alcanzados por la aviación de apoyo táctico de largo alcance o con la cohetería balística o autónoma de medio alcance.

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¿Cuál es aquí el papel del hombre? Detectar y confirmar los blancos enemigos, intentar fijarlos si se trata de una patrulla o pequeña unidad de combate y llamar a su “ordnance” para que los arrase. Sólo sus unidades de élite, siempre escasas y, por tanto, excepcionales y preciosas, son formadas en la lucha cercana de infantería empleando sólo sus medios orgánicos.

En Irak y en Siria las bases islamistas están siempre en las ciudades y poblaciones más favorables a la actividad de sus distintas bandas. Y ellas están rodeadas o permeadas por fuerzas militares locales y foráneas. Ya al principio de la guerra, la inteligencia norteamericana interceptó un memorándum de 17 páginas escrito por Abu Musad al-Zarqawi, anterior jefe de Al-Qaeda en Irak, y dirigido a Osama ben Laden. En él le expresaba su preocupación por su supervivencia: “En Iraq no hay montañas donde podamos refugiarnos, ni bosques en cuya espesura nos podamos esconder. Hay ojos avizores en todas partes. Nuestras espaldas están expuestas y nuestros movimientos se realizan a la vista de todos”. Y este espacio geográfico militar es similar en Siria.

La Actuación de las Fuerzas militares contra la Insurgencia actual.

En los libros sobre la guerra de guerrillas, se trata de la táctica del cerco a las posiciones militares fijas o semipermanentes. Las guerrillas, privadas en las primeras fases de una revolución ideológica armada (Estado Islamico, al-Qaeda, Frente Moro, milicias de al-Shabab, comunistas, de lucha contra el ocupante extranjero) de suficiente capacidad militar, tienen sus pautas para atacar a dichas posiciones militares.

Resultado de imagen de Russian Ordnance fire in Middle East ARTILLERÍA REACTIVA RUSA EN SIRIA

En las zonas no dominadas por las guerrillas, pero limítrofes a las áreas bajo su control, es donde se desarrolla la lucha de aquéllas por desalojar al enemigo militar. Buscando también controlar esas áreas y realizar en ellas su adoctrinamiento ideológico de las poblaciones. Las bases guerrilleras sólo pueden crecer en espacio o aumentar su número, cuando el enemigo militar se retira. O cuando sus posiciones (puestos avanzados, cuarteles) son sometidas a un cerco más o menos cercano y ferreo. Que debe ser continuo en sus efectos: o sea, controlando las vías de aproximación y de salida de aquéllas. Para amenazar, hostigar, probar y atacar en su momento a las fuerzas cercadas. Y a las columnas de refuerzo y aprovisionamiento que acudan en su auxilio, mediante asaltos limitados, emboscadas y trampas y bolsas de fuego registrado.

En las regiones infestadas por las guerrillas, no necesariamente ocupadas por ellas, las posiciones militares son fortalezas protectoras, extensas y poco numerosas. Su guarnición es elevada. El conjunto militar evoca allí un bunquer ciego, torpe y poco móvil. Los militares realizan desde ellas operaciones de fuerzas especiales de exploración y contra posiciones guerrilleras y de marcha al combate sobre objetivos de zona, a cargo de columnas nutridas. Para ocuparlas y defenderlas, según las capacidades de las fuerzas militares. En esto es decisivo el compromiso y la moral de ellas.

Resultado de imagen de Bombing in Middle East BOMBARDEO DE SATURACIÓN DEL GOBIERNO SIRIO

En la guerra irregular contra las bandas del Estado Islámico, las fuerzas armadas y sus auxiliares utilizan en su estrategia operativa, algunos de los 10 principios militares de Mao Ze Dong para dirigir las tacticas de las guerrillas y de los semirregulares chinos. Aquellos fueron enunciado por Mao el 25 de diciembre de 1947 en su discurso ante el Comité Central del PCC. Veamos, en orden no necesariamente original:

1) Atacar primero a los enemigos aislados y esparcidos y después a las fuerzas enemigas más fuertes. 2) Tomar primero los pueblos pequeños y, finalmente, las poblaciones grandes. 3) No luchar poco preparados en combates, ni presentar combates en los cuales la victoria no sea segura. 4) Concentrar siempre para cada combate fuerzas absolutamente superiores a las del enemigo. 5) Aprovechar para destruir al enemigo mientras se mueve y es más vulnerable. 6) Usar los intervalos entre campañas para descansar y reagrupar y entrenar a las tropas…pero no permitir que el enemigo tenga una pausa, ni un respiro. 7) Tomar primero los pueblos pocos defendidos. Y, cuando las condiciones nos sean favorables, aquellos con defensas medianas. Y esperar a incrementar nuestras ventajas, para asaltar las ciudades mejor defendidas.

Esta estrategia operativa perfilada por Mao, empleando normas simples, didácticas y efectivas, es de un nivel militar bajo. Como corresponde a una insurrección que tenía que crecer, desarrollarse y extenderse. Y que empleaba a fuerzas campesinas iletradas y se armaba principalmente con las armas enemigas capturadas. Mao decía que él “tenía una opción de compra en los arsenales británicas”.

Resultado de imagen de ejercito iraquí chií TANQUE IRAQUÍ CON ESTANDARTE CHIITA…

Pero esta misma estrategia operativa ortodoxa del débil insurrecto contra el fuerte militar, es la que van a emplear las fuerzas aliadas aglutinadas y apoyadas por los EE UU y Rusia (en Siria), para combatir a una insurgencia islamista, atrincherada en sus bases urbanas. Y manteniendo el empleo masivo, reiterado y abrumador del fuego pesado moderno aéreo y terrestre sobre los insurrectos. Tanto en las batallas y combates que se planteen, como para el desgaste e interdicción de las posiciones islamistas, sus instalaciones y movimientos.

Buscando como objetivos estratégicos derrotar a los insurrectos y ocupar sus bases o posiciones. Que serían saneadas finalmente por una labor de policía. Bases que son los únicos objetivos duros, definidos y estáticos, que tienen los guerrilleros. A diferencia cualitativa de los objetivos difusos, elusivos, fugaces y escurridizos que ofrecen los guerrilleros en movimiento. Bases que se atacan directamente, empleando las fuerzas militares (a las que se supone mejor entrenadas y equipadas y, al menos, igual de motivadas, que los rebeldes) y su enorme potencia de fuego directo e indirecto.

El problema militar y social que hay aquí es que los grupos rebeldes árabes aliados, los peshmergas kurdos y los militares iraquíes y sus milicias leales, carecen de las virtudes militares de los ejércitos nacionales cabales. Y han adquirido hábitos no militares sobre la preservación de sus hombres en combate. Evitándoles a ultranza la mutilación y la muerte. En ello han influido decisivamente los orígenes religiosos y sociales de los distintos grupos combatientes “aliados” y sus intereses y objetivos divergentes, cuando no antagónicos, dentro de esas dos guerras civiles. Elementos y parámetros sociales contaminados, espurios y, aún extraños, ante el concepto de la Umma de fieles de un mismo dios, Allah.

 Resultado de imagen de shia tanks against isis ARTILLE-RIA  MECANIZADA IRAQUÍ EXHIBE SUS INSIGNIAS CHIÍES…

Siguen para ello esa estrategia operativa de ir muy poco a poco, ocupando primero las posiciones islamistas más débiles que rodean y defienden a las más grandes. Arrasando con el fuego pesado desde la distancia las posiciones islamistas descubiertas, que están entreveradas con las casas y refugios de los civiles. Porque la guerra la sostienen, tanto los estadounidenses como los rusos y todos sus aliados, en los terrenos urbanos de lucha que son las poblaciones ocupadas islamistas de Irak y Siria. Y la prolongación de la guerra, el mayor tiempo que emplearán para conseguir sus objetivos militares, preservando a sus hombres en el combate, lo pagarán los civiles. Con su sangre, con la destrucción de sus medios materiales y edificios y con masivos desplazamientos, buscando ya sólo salvar la vida y sin saber quién les acogerá y ayudará.

Veamos un ejemplo histórico de la actuación de fuerzas contrainsurgentes, en condiciones desfavorables para ellas. Las fuerzas antipartisanas alemanas en la URSS intentaron siempre no ser forzadas por los guerrilleros a la pasividad de la guarnición o la escolta. En su manual de “Guerra contra las Bandas” establecían que “la iniciativa debe ser siempre nuestra. Incluso si el comandante solamente tiene una pequeña fuerza a su disposición, no debe mostrar fallos en su resolución. Si es posible, cada acción de las bandas debe ser contestada”.

Resultado de imagen de german anti partisan operations PARTISANOS SOVIÉTICOS.

Los alemanes no sólo estaban obstaculizados en sus operaciones contra guerrilleras por una habitual inferioridad de hombres. Sino, también, por la heterogénea calidad de las que disponían. Sus tropas antipartisanas consistían en una siempre variable combinación de fuerzas de diversos orígenes y calidades: tropas de fronteras y tropas de seguridad y policía alemanas; tropas de seguridad de sus aliados en el frente del Este, especialmente italianos y rumanos; y una mezcla variopinta de fuerzas “rusas” aliadas de seguridad y de autodefensa, a veces, inseguras. El núcleo duro de las unidades eran los alemanes. En los puestos no se solían poner tropas homogéneas. En ellos las calidades se entreveraban, para que la presencia del fuerte animase al más flojo o novato, y le alejase los pensamientos de debilidad o deserción.

Resultado de imagen de german anti partisan operations BLINDADOS LIGEROS DANDO APOYO DE FUEGO EN UNA OPERACIÓN ANTI PARTISANA EN RUSIA.

Ante la imposibilidad de guarnecer su retaguardia en todo el territorio conquistado a la URSS, al oeste de una línea imaginaria trazada entre Leningrado y Stalingrado, los alemanes tenían que seleccionar muy bien los puntos de guarnición. Éstos pocas veces contaban con más de una sección de fuerzas contraguerrilleras. Además, se consideraba que con 4 o 5 hombres, el puesto podía ser defendido por un tiempo. Mientras, los otros, en 1 o 2 patrullas, salían a perseguir a los partisanos en las aldeas cercanas, a vigilar la vital línea de comunicaciones o a apoyar a otros puestos. Cuando se creaban nuevas unidades o si había un “sobrante” temporal de fuerzas antipartisanas, se formaban patrullas de exploración y combate, algo así como unas fuerzas de reconocimiento en fuerza, para localizar y hostigar a los guerrilleros. Cuando era necesario realizar una acción ofensiva mayor, ante una amenaza guerrillera o la localización de una concentración importante, incluso se traían temporalmente tropas de primera línea (de la zona operativa) para el ataque y destrucción de aquélla, generalmente buscando su cerco y aniquilamiento.

Es cierto que los resultados alemanes fueron limitados. Y también es cierto que el principal objetivo operativo de sus fuerzas antipartisanas se cumplió. Se mantuvieron razonablemente abiertas las líneas de abastecimientos desde Alemania, Polonia y Rumania hasta las retaguardias de las fuerzas alemanas y de sus aliados en el Este. Y el flujo de hombres, armamentos, equipos, repuestos y mercancías que recibieron fue constante, para permitir el gigantesco esfuerzo de guerra contra los casi inagotables recursos de la URSS. Millones de prisioneros soviéticos fueron enviados al Reich y hacia allí retornaron incontables unidades y hombres de la Wehrmatch, en sus continuas rotaciones.

Las Emboscadas contra Patrullas y Unidades Militares.

Introducción.

Una de las tareas principales de los militares de las Fuerzas Internacionales de Apoyo a la Seguridad, desplegadas en el Suroeste de Asia, es el patrullaje motorizado por los caminos polvorientos que entrecruzan la zona de influencia de sus acuartelamientos. Estas zonas casi carecen de carreteras asfaltadas. Y cuando las hay, no son gran cosa. Las capas de asfalto tienen un par de dedos de espesor; y los calores las ablandan y se forman fácilmente baches y burbujas. No es aquél un patrullaje agresivo. Es un patrullaje de exhibición, rutina y enlace visual y logístico entre las posiciones militares principales y secundarias y con los núcleos de población cercanos.

Cuando los militares piensan que puede haber problemas, reciben el apoyo de la observación aérea. Son aviones de exploración no tripulados (los UAV, por sus siglas en inglés), cuyo uso se extiende en estos conflictos asimétricos. Algunos pueden detectar (en condiciones ideales) a 5 mil metros si una persona va armada. Los estadounidenses usan el modelo Predator (éste va también armado) y el Searcher (sin capacidad de ataque), pudiendo ambos operar hasta los 350 km de su base.

Resultado de imagen de Guerrillas sunníes GUERRILLAS IRAQUÍES SUNNÍES «JAISHALADL» POSANDO…

En algunos casos, los insurrectos y bandidos locales se han atrevido a atacar a alguna de las columnas militares de marcha desde posiciones fijas y espaciadas, formando una franja o luneta como una media luna, que abrazaban el camino de marcha. Su problema es que las armas rebeldes son de tiro tenso y sus posiciones se sitúan en la pendiente anterior. Por tanto, los “vehículos blindados ligeros armados” de la infantería extranjera pueden trabar combate ventajosamente con los guerrilleros en sus pozos de tirador, pequeñas trincheras y pliegues del terreno reforzados. En efecto, sus sistemas de adquisición de blancos y control de fuego les permitían la selección y la precisión de sus fuegos ametralladores contra los blancos puntuales de los rebeldes irregulares. Y les obligan a retroceder y a esconderse en las aldeas más cercanas.

Hay otros muchos más casos en que los insurrectos utilizan sus artificios explosivos artesanales (en inglés, los “improvised explosive devices”) en los caminos recorridos por los militares en patrulla. Los suelen colocar generalmente partiendo desde las aldeas cercanas, como su base improvisada operativa adelantada, y aprovechando la ocultación y el amparo de las noches. Se les tiene mucho miedo a estos artificios, famosos ya desde la posguerra de Irak en 2003. Porque son inesperados, impredecibles y difíciles de detectar (pueden estar en el camino que ayer se recorrió y examinó), enervantes (la perspectiva anímica de la posible, aunque improbable explosión, grava mucho más que la probabilidad real de los daños del ataque) y ponen a los hombres en la defensa pasiva y a la espera. Sabiendo que no se toman medidas activas para evitarlos.

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Las cargas huecas explosivas, que forman la mayoría de esos artificios, atacan el bajo vientre de los vehículos militares extranjeros, su parte más vulnerable y menos protegida. Ahí no pueden llevar las cargas reactivas de repulsión o un blindaje múltiple con cerámicas que usan los cascos de los tanques. Se calcula que los insurrectos talibanes, de al-Qaeda y del Estado Islámico en Afganistán, pueden colocar y activar durante un año más de 10 mil de estas minas artesanales. Algunos corresponsales llaman a esos artificios, el arma más efectiva de la insurgencia. Aunque son, en su conjunto operativo, como un inmenso campo de minas, pero que no se colocan simultáneamente, y superextendido, improbable y sin estar cubierto por el fuego enemigo.

Las Tácticas y Técnicas para Eliminar el Peligro de las Emboscadas y Trampas Explosivas en los Caminos.

Hay varias, unas pasivas o reactivas y otras activas, asumiendo la iniciativa y la agresividad contra insurrectos peor preparados y entrenados que los militares. Todas son “defensivas”. Desde que el Ministerio de la Guerra pasó antaño a denominarse de las Fuerzas Armadas y, por último, más modernamente, de la Defensa, todo es “defensa”.

Entre las pasivas pueden estar el incrementar el reconocimiento visual de los caminos, en los suelos de aquéllos, observando protuberancias y cambios de color que no correspondan. Los “tiempos de recorrido” de las columnas disminuirían bastante. Hay que recorrer aquéllos más despacio, mirando al suelo y oteando el horizonte, buscando también observadores al descuido, no muy lejanos. No suelen usar activadores de cables. Estos son caros y pesan, y los rebeldes están en zonas aisladas y la logística es débil y complicada.

Los artefactos se activan generalmente por la presión del vehículo o por un emisor de frecuencia y alcance dados; puede servir hasta un dispositivo de apertura de puertas. Con sus inhibidores de frecuencia, los militares intentan contrarrestar las ondas de radio de las frecuencias probables usadas en la zona. Siendo los emisores más caros y complicados, cuanto más alcance, potencia y gama de frecuencias usen. Es el juego del gato y el ratón. El problema es que los guerrilleros de un área reciban un emisor activador que use una frecuencia imprevista.

También las columnas podrían ser hostilizadas con fuego de mortero registrado durante los altos que hicieran para confirmar o eliminar algún posible artificio, ya que algunos podrían ser simulados.

Resultado de imagen GENERAL VALERIANO WEYLER.

Otro medio sería trasladarse por fuera de los caminos, campo a través. Para los vehículos a rueda, esto no siempre es posible. Y, además, el desgaste de las piezas y el consumo de combustible aumentan mucho, como también los horarios de marcha. Al mismo tiempo, disminuye la comodidad y aumenta el cansancio de los viajeros en misiones de patrullaje largas y/o rutinarias.

Que no se diga que es imposible o muy difícil. Ya que esto fue lo que hizo el general Valeriano Weyler, para espantar a los “mambises” cubanos de las cercanías de los caminos y veredas tropicales. El 10 de febrero de 1896, el general se hacía cargo del gobierno de Cuba y de la jefatura del ejército español estacionado en ella. El presidente del Consejo de Ministros, Antonio Cánovas del Castillo, restaurador de la monarquía borbónica, propugnaba la política de mantener la dominación colonial en Cuba, hasta “sacrificar el último hombre y la última peseta”. Y nombró a Weyler para los cargos citados, en sustitución del general Arsenio Martínez Campos, el pacificador de la guerra de 1968 a 1978. Que fracasó esta vez en acercar posiciones con los rebeldes en armas.

Imagen relacionada GENERAL ARSENIO MARTÍNEZ CAMPOS.

Los guerrilleros cubanos, en esta nueva guerra, aprovechaban la ocultación de la “manigua” y su cercanía a los caminos, para hostilizar con fuego de fusilería a la columnas y causarles algunas bajas, sin empeñarse en la lucha. Weyler pronto diseñó la técnica de rechazo del enemigo. Una exploración con capacidad de combate se adelantaba convenientemente a las columnas españolas en marcha. Se trasladaba por las maniguas (matorrales autóctonos) que circundaban a las vías de marcha, sin alejarse excesivamente del camino. Los mambises o rebeldes, formando fuerzas de hostigamiento variables y escasas, eran así levantados de sus posiciones y ahuyentados de las fuerzas principales españolas.

Particularidades de las zonas montañosas y sus habitantes.

Las áreas montañosas de la región geopolítica del Suroeste de Asia son especialmente peligrosas para las unidades extranjeras en maniobra de cualquier tamaño. Las estribaciones de las alturas están cruzadas frecuentemente por wadis o cauces estacionalmente secos de arroyuelos y veneros. En ellos puede ocultarse un grupo de hombres. Que no se harán visibles hasta que surja su oportunidad de hostigamiento por el fuego, desde posiciones rápidamente reforzadas y camufladas, de las unidades militares. O tengan una escaramuza de encuentro con algún grupo que se asome a la hondonada sin precauciones.

También es fácil acercarse a algún afloramiento rocoso, adornado o no por un pequeño matorral espinoso, sin detectar tras él algunos enemigos agazapados y pacientes. Que atacarán al descuido a los soldados, usando sus cuchillos o alfanjes. Incluso, cuando los hombres regresan al camino principal, tras establecer y mantener una posición de defensa para proteger la marcha de su columna principal, dándoles la espalda.

Las tribus que las habitan tienen como características en su identidad y costumbres, la belicosidad y las reyertas intertribales. Las más importantes y extendidas son la etnia pashtún y los baluchis.

La sorpresa, que es un multiplicador eficaz de la “capacidad de combate” específica de una unidad dada, es empleada continua y sistemáticamente por los combatientes irregulares. Así, ocurre que, “por este valle amplio, ocre y árido, nunca nos han atacado”, porque las montañas que lo enmarcan están a 300 o 400 m. en el horizonte. Bueno, pues hoy te van a atacar con ráfagas cortas (2 a 6 disparos) de ametralladora con bípode, cuando avances confiado y desparramado por aquel valle anodino y conocido. Sin molestarte por establecer la seguridad de marcha con piquetes, que protejan a la columna principal. Y ofreciéndole múltiples pequeños blancos al enemigo tenaz, curtido y venenoso.

Tácticas militares en la lucha contrainsurgencia.

Por fin, existen tácticas y técnicas específicas para la lucha contra rebeldes irregulares, que pueden ser empleadas aquí. Ellas buscan mantener la iniciativa, la creatividad y la ley de la acción de nuestra parte. Se trata del empleo independiente de pequeñas unidades de infantería ligera (en principio, tipo pelotón o escuadra) en tareas de exploración y de ataque a las bandas enemigas. Para la defensa de las comunicaciones propias, pueden emplearse agresivamente contra las bandas que las hostigan o que las obstaculizan (los artificios son como minas más dispersas y selectivas).

Por ejemplo, se pueden internar y ocultar en un sector donde las bandas islamistas o de bandidos locales estén activas. En la noche, cuando aquéllas suelen colocar en los caminos sus artificios explosivos, las atacarán desconsideradamente (con la máxima sorpresa y para el mayor efecto). Esto exige de todos los hombres de las patrullas: formación, motivación, compromiso con la misión, entrenamiento específico, iniciativa, creatividad, autosuficiencia, sobriedad, paciencia, serenidad, alerta de los sentidos, silencio y quietud.

Una ventaja que multiplicará la capacidad de combate de la patrulla militar, reside en que estas bandas descuidan su seguridad en lo que creen que es su retaguardia. Una vez que se ha producido un combate con los insurrectos, la patrulla debe ser extraída o volver a sus cuarteles. Para descansar, informar, volver a entrenarse, ser equipada y trasladarse a otro sector, cuando proceda, en otra misión.

Epílogo.

Toda emboscada que resulta efectiva implica un fallo, una deficiencia, un descuido en la seguridad del atacado. La rutina de las acciones; la molicie de los hombres; la suficiencia y el engreimiento de los mandos directos y superiores; la escasa formación de los soldados; la insuficiente motivación de todos los militares y su falta de compromiso con las tareas o misiones. Ellos constituyen graves defectos de partida para la creación y el mantenimiento de una seguridad de marcha eficaz. En las patrullas de reconocimiento y de combate y en los movimientos de las unidades y pequeñas unidades.

Y, aunque la seguridad no figure frecuentemente en las “listas” de los principios de la guerra, especialmente en las más cortas, la seguridad ha llegado para quedarse. Y el incumplimiento de este principio afectará en mayor o menor grado y extensión a la eficacia de los demás “principios compañeros o socios”. Ya que el conjunto de los principios forma un grupo holístico, sinérgico, concurrente y convergente sobre las acciones militares. Definiendo todos simultáneamente el “qué hacer” en la guerra o en el conflicto armado.

LA GUERRA EN LA ERA DE LA INFORMACIÓN

Introducción.

La aparición del tratamiento informático de los datos o información supuso una revolución en la captación, elaboración y transmisión de la información existente o captada. Cuyas posibilidades y trascendencia están aún lejos de conocerse, incluso en su alcance y sus límites. La información generada en un campo de batalla o un teatro de operaciones es enorme, efímera en diversos tiempos, casi inconmensurable y fluída. Esta última cualidad es fundamental para la elaboración de la inteligencia. Que es la información captada por las unidades y sensores de toda clase y que es digerida o preparada por los órganos específicos (G2, S2 y agencias de inteligencia), para crear una información o inteligencia suficiente, eficaz, oportuna y continua. Que es empleada por los “usuarios adelantados” o mandos en los distintos niveles de actuación militar (táctico, operativo y estratégico).

Como no podía ser de otra manera, a la vista del breve esquema expuesto, la industria informática encontró pronto un enorme área de actividad y posibilidades en el campo militar. Y los altos mandos militares, muchas veces en reuniones y cócteles preparados “ad hoc”, recibieron de los consejeros delegados y presidentes de las corporaciones del ramo, una animada, breve e ilusionante presentación de las enormes prestaciones que les podrían brindar a sus unidades de todas las ramas, los softwares y hardwares diseñados, elaborados e instalados por esas compañías técnicas de vanguardia. ¡El campo de batalla o la zona de operaciones (el terreno, el enemigo y yo), conocido, comunicado y controlado por mis hombres en tiempo real!

La Ayuda de los Sistemas de Información militares.

No se trata de que esas nuevas tecnologías permitan elaborar un complejo e integrado sistema de armas. Esto ya existía antes de la era de la información y los avances electrónicos existentes permitieron su creación. Por ejemplo, el sistema de defensa para buques AEGIS contra aeronaves, buques, misiles y submarinos fue diseñado, creado e instalado por primera vez en 1973. Lo equipan destructores e incluso fragatas (en un modelo más sencillo) de los EEUU y de sus naciones aliadas. Y así se los llama los “escudos o defensores de la Flota”. En efecto, cada “grupo naval” centrado y escoltando un portaaviones y cada “fuerza combinada de proyección estratégica”, cuentan con varios buques dotados del sistema AEGIS. Éste consiste en un potente radar de varios megavatios de potencia, capaz de captar y seguir hasta unos 200 blancos potenciales, situados a distancias de hasta unos 350 Km. de distancia del sistema instalado.

La información captada va a un centro de cálculo que informa a un centro de decisión. El cual ordena los lanzamientos de misiles en función de la misión del grupo o fuerza naval y del peligro generado para él por el objetivo apreciado por el sistema. El sistema va instalado delante del centro de mando blindado del buque. Que da el permiso final para el lanzamiento de los misiles. Estos van dispuestos en hileras de silos verticales (habitualmente son cuatro con 4 misiles cada una) colocados en la cubierta delantera, en la parte que ocupaba la artillería convencional. Los silos son realimentados desde el interior del buque por otros misiles después de los lanzamientos. Los misiles van propulsados por combustible sólido, que permite que sean más pequeños que los empleados en tierra. Y se está estudiando la adaptación del sistema a la destrucción de los misiles balísticos enemigos.

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Las actividades que los militares realizan en acción ante el enemigo son numerosas, variadas y algunas son complejas. Y todas ellas demandan una suficiente atención de los mandos y los hombres. Veamos algunas de las más significativas. En cuanto al movimiento en el terreno: avanzar, detenerse y retroceder; tanto corriendo como caminando, arrastrándose o incorporados, y haciéndolo por saltos o en zig zag. En cuanto a situarse y valorar el entorno, hostil o no: observar, detectar, procesar, decidir, transmitir o no los resultados y actuar. En cuanto a la forma de lucha (rechazo o ataque): esconderse, cubrirse y protegerse, cambiar de posición, definir bien los elusivos blancos detectados, recibir las órdenes del jefe inmediato, atacarlos con fuego deliberado, rápido, etc. (si se trata de un infante). En cuanto a la comunicación con su grupo o equipo (escuadra, pieza, pelotón, sección): recibir órdenes e información, enviar información y órdenes, difundir información. Y todo ello lo llevan a cabo bajo la incertidumbre, la falta de confort, la tensión, la soledad, incluso de su compañero o buddy, y el miedo… ¿Puede aliviar esta carga física y psíquica de los combatientes, la información audiovisual continua y reiterada a veces, que es comunicada por los sistemas modernos digitales? Pues lograr eso, verdaderamente sería de gran ayuda.

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A todo eso se le pude unir un chorreo de información, prescindible en ese momento para su misión o su actuación inmediata. Esto puede generar un incremento de las necesidades de sus capacidades de atención de los militares. A través de los sentidos más importante, la vista y el oído. Y originar una desviación de su atención efectiva disponible (si la hay) hacia estímulos externos no fundamentales o neutros de las imágenes y las conversaciones. El sistema les va a transmitir una información más clara y detallada de los blancos, incluso definiendo algunos más efímeros u ocultos. Pero no les dará datos sobre las intenciones y los estados anímicos de los distintos enemigos localizados y su colectivo. Aunque el sistema se sirva de probabilidades, experiencias anteriores, alogaritmos y estimaciones fiables.

Una Aplicación práctica.

En el nuevo modelo de lucha, la fuerza atacante se mantendría simultáneamente dispersa, comunicada e informada en tiempo real y buscando y atacando al enemigo. Serían las supuestas ventajas del enjambre y su ataque concéntrico y simultáneo, que contarían ahora con el conocimiento del terreno y del enemigo, gracias a los sensores múltiples y la información (no la inteligencia) real, captada y transmitida a los “zánganos” (las unidades de la fuerza).

¿Son semejantes en capacidad todas las unidades de la fuerza? Entonces estamos exigiéndoles que cada una actúe como una fracción “polivalente” de la unidad, sin especializarlas. Con lo que tendrán probablemente algunas capacidades específicas insuficientes cuantitativamente. ¿Están especializadas las unidades de la fuerza? Entonces tendrán que contar con la concurrencia simultánea, en la defensa y el ataque, de varios “zánganos”, que complementen entre todos las funciones necesarias de ese “grupo” de tareas. ¿Y si funcionan las contramedidas electromagnéticas contra las comunicaciones inalámbricas y se establece un “silencio” de comunicaciones? ¿Y si ya no tenemos la red circular de telefonía de la unidad y no contamos con dobles estafetas para la transmición de partes y órdenes al jefe y del jefe?

¿Y si el enemigo se despliega de la misma forma que nosotros? Pues llegaríamos a un enfrentamiento general de fuerzas débiles individuales contra fuerzas débiles enemigas individuales. Tal como se desplegaron las grandes unidades para su forma de lucha. Enfrentamiento que se resolvería por múltiples combates parciales y aislados, mediante la atrición. Serían como los combates singulares de campeones y adalides que ocurrieron en otros tiempos. Y ganarían los que mantuviesen finalmente un mayor número de unidades válidas. Sería un enfrentamiento ganado por puro desgaste material de medios: hombres, medios militares y material informático caro y sofisticado casi sin aplicación trascendente.

LA NO DISPONIBILIDAD COMBATIVA DE LAS FUERZAS EN LA DEFENSA.

Existe una variante de la deficiente o nula “disponibilidad combativa” de una fuerza militar. Y ocurre cuando existe la “complacencia”, el “agrado” de los mandos en el estado de alerta real de aquélla. Sin asumir o apreciar los fallos en él.

Desarrollo.

Sabemos que el límite superior de una característica o propiedad es muy difícil o imposible de alcanzar. Algunas de ellas son la “destrucción total” del enemigo y la “seguridad pública” absoluta en una población o en una sociedad. Si vigilas los sitios públicos amplios, parques, aeropuertos, te podrán atacar una iglesia o una mezquita… Pero lo que sí es exigible y necesario es que los mandos optimicen el uso de los recursos militares recibidos, que siempre son insuficientes, en las tareas a su cargo. Con ello habrán hecho todo lo humanamente posible por cumplirlas. Ya que la optimización de aquellos equivale a su “buen empleo” y a todo lo que esto implica.

La variante de la deficiente “disponibilidad combativa” que tratamos, surge en la defensa. Y tiene varios posibles orígenes y causas. Así, tenemos la deficiente organización y despliegue de la zona de seguridad. Que facilitará en mayor o menos medida su penetración oculta, paciente y múltiple por grupos enemigos. Que no tendrán que poseer necesariamente entrenamiento de zapadores. También las posiciones dominantes cercanas a una posición más o menos permanente e importante de las fuerzas, deben ser guarnecidas por destacamentos avanzados de, al menos, un pelotón.

Las vías de aproximación a las fuerzas, desde cierta distancia, deben estar registradas por los morteros, la artillería y/o la aviación de apoyo. En algunos tramos se pueden establecer emboscadas y, en otros, obstáculos y barreras de minas cubiertos por los fuegos propios. Otros sectores se pueden dotar de cámaras y sensores. Los sensores térmicos y acústicos aéreos pueden rastrear y detectar pequeñas unidades enemigas en las distintas fases de su marcha de aproximación al combate. La inteligencia debería facilitar informes fiables, con información suficiente y actualizados sobre las intenciones y los planes enemigos en nuestra zona y su desarrollo.

Resultado de imagen de soldados indisciplinados TAMBIÉN LOS HAY IRREGULARES…

 En la guerra irregular, el enemigo suele explorar, al menos al principio y también en condiciones fluidas de lucha, por observación. Es importante localizar y eliminar estas “posiciones de exploración”, que nunca serán fijas, sino efímeras y alternativas. La observación paciente propia es el modo o técnica. Y teniendo en cuenta que, si la exigencia es intensa, cada 30 minutos debe ser sustituido el observador, porque mira, pero ya no ve. Si existen medios adicionales para ello y como complemento, es necesario emplear el patrullaje contra los merodeadores nativos armados o no, en forma de exploraciones y ataques con objetivos limitados.

Recordemos que la correcta seguridad debe evitar que nuestras fuerzas puedan ser batidas por el fuego de las armas de infantería del enemigo. También, detectando al enemigo, le evitan sorpresas tácticas a aquéllas. Y que la presencia y/o la actuación de nuestras fuerzas en esa zona, incluyendo los destacamentos avanzados, tienen como tarea específica, el ganar el tiempo suficiente para que las fuerzas que las han adelantado y desplegado, puedan alcanzar la debida “disponibilidad de combatepara rechazar al enemigo. Y por todo ello, la seguridad es una parte irrenunciable de nuestra “disponibilidad combativa” total.

Pero, hasta las unidades veteranas o profesionales más experimentadas pueden ser “sorprendidas” por la aparición en fuerza del enemigo inesperado, en un ataque contra ellas. Y ello ocurre cuando se han confiado o complacido en una seguridad deficiente. Que es otra cara, menos evidente y definida como tal, de la no o insuficiente “disponibilidad combativa” propia.

Un ejemplo del Frente occidental en la II Guerra Mundial.

El 10 de junio de 1.944, poco después de la media noche, el 2º batallón de la 29ª división de infantería de los USA se preparaba para pasar la noche. Los hombres habían caminado unos 25 Km. durante las últimas 20 horas. El oficial ejecutivo del batallón, comandante Maurice Clift, escogió una zona formada por dos prados cercados, para que las tropas pasaran la noche al raso. Los hombres entraron en ellos y se dejaron caer contra los terraplenes de los setos que los enmarcaban. Tan cansados estaban los soldados que ni siquiera se molestaron en soltarse las mochilas y el equipo personal. La mayoría de ellos se quedaron dormidos de inmediato. Solamente unos pocos prestaron atención al ruido de unos motores aproximándose, pero pensaron que eran vehículos norteamericanos.

Se trataba en realidad de vehículos blindados y camiones alemanes pertenecientes a la 352ª división de infantería. Sin saberlo ninguno de los dos rivales, los alemanes se habían estado retirando y siguiendo la misma ruta que el batallón americano recorría en su avance. Al detenerse éste, los exploradores alemanes detectaron los movimientos norteamericanos en los prados de acampada. Los alemanes avanzaron sigilosamente y rodearon los prados.

Resultado de imagen de soldados indisciplinados SOLDADOS PASOTAS.

De pronto, los alemanes lanzaron bengalas. Bajo la siniestra luz, casi tan brillante como la luz del mediodía, sus cañones de asalto abrieron fuego sobre los setos contra los norteamericanos. A lo largo de uno de los setos, una sección se incorporó y fue segada por las ametralladoras alemanas. Muchos norteamericanos, asustados y desorientados, corrían de un lado a otro, buscando la salida de los prados; los tiradores alemanes los iban derribando con el fuego de repetición de sus fusiles de cerrojo. Las granadas de los morteros alemanes explotaban continuamente por todo la zona de los prados. Los norteamericanos respondían con un fuego de fusilería espasmódico e impreciso, dirigido a los setos opuestos; que podía alcanzar tanto a los alemanes como a sus propios hombres, en su deambular errático.

Era terrible”, le indicó un superviviente al general Cota. “Nos habíamos arrastrado más de 90 ms. fuera del campo, cuando escuchamos desde atrás, un griterío de nuestros hombres. Yo pensé que los alemanes estaban lanzando una carga a la bayoneta contra ellos”.

El comandante del 2º batallón, teniente coronel William Warfield, tenía su puesto de mando en una granja junto a la carretera. Warfield intentó establecer una defensa, pero fue en vano. Los oficiales que se lanzaron fuera de la casa hacia el campo, fueron abatidos rápidamente. Un alemán gritó en inglés hacia el grupo de mando: “¡Ríndanse, ríndanse!”. “¡De rendirse, ni hablar!”, rugió Warfield. Intentó liderar un pequeño grupo y llevarlo en dirección a los prados donde estaban sus hombres, pero resultó muerto inmediatamente.

Resultado de imagen de soldados indisciplinados NOS SALUDAN DESDE SU CELDA…

La batalla se prolongó unos 20 minutos. El batallón tuvo 150 bajas, incluyendo unos 50 muertos, algo más de un tercio de sus efectivos. Poco antes del alba, un joven teniente malherido que informaba al jefe de su división 29ª de infantería, el general Charles Gerhardt, caía de pronto de rodillas y golpeaba con sus puños el suelo, mientras sollozaba y se lamentaba que todos sus hombres estaban muertos y que él los había dejado caer.

El general Gerhardt se enfureció. “Sin seguridad”, gritó exaltado. “Simplemente el batallón llegó al campo y se echó a dormir”.

Un ejemplo de la guerra contrainsurgencia actual.

El Complejo británico Bastion en la provincia de Helmand.

Helmand es una de las 32 provincias de Afganistán. Se extiende por 58.583 km² al suroeste del país y tiene una población del orden del millón y medio de habitantes, de las etnias pashtún y baluchi. La capital es Laskar Gah. En su distrito de Washer, al noroeste de la capital, está instalado el Campamento Bastion, que es la principal base militar británica en Afganistán. Puede albergar entre 20 y 30 mil personas en la totalidad de sus instalaciones, en su mayoría son británicos y estadounidenses, dependiendo de las armas a las que pertenezcan y de sus misiones, equipos y abastecimientos. Ocupa una extensión total de 52 Km2 y la relación de su largo con su ancho es de 2 a 1, unos 10 Km. por 5 Km. Fue diseñada para llegar a ser el centro de las operaciones logísticas de la ISAF en Helmand. Además, es el mayor campamento militar británico construido en el exterior de su país desde la II Guerra Mundial. Levantado desde primeros de 2006 por los británicos, el Complejo está situado en una zona desértica y alejada de las poblaciones y dotada de largas vistas en todas direcciones.

El Campamento está dividido estructuralmente en diferentes “secciones”. Bastion 1 y 2 son las primeras levantadas. Bastion 2 contiene también el Camp Barber (USA) y el Camp Viking (Danés). Bastion 0 fue añadido hacia 2010 y alberga las instalaciones de los contratistas externos. El Bastion 3 se emplea para el entrenamiento específico de contrainsurgencia. El Complejo también incluye el Campo Leatherneck (del USMC) y el Campo Shorabak, del Ejército Nacional Afgano. El aeródromo de Camp Bastion, que cuenta con dos pistas de operaciones, atiende unos 600 vuelos de aeronaves todos los días, en operaciones de combate, logísticas y médicas. En el helipuerto adjunto están desplegados los Westland WAH-6 Apache de ataque múltiple y los Boeing CH-47 Chinook de transportes mixtos. En estos momentos el Complejo puede manejar y atender a casi todas las aeronaves militares y civiles en activo. El Complejo alberga también un gran hospital militar de campaña. Y grandes áreas de la gran base están protegidas por un muro de hormigón de nueve metros de alto, que se extiende por un perímetro de más de 40km, intercalado con torres de vigilancia especial, con soldados e instrumentos de alta tecnología.

La táctica de ataque de los talibanes.

El procedimiento standard de los taliban para atacar una posición militar es: Bombardean de madrugada con fuego pesado de lanzacohetes fijos y luego se acercan más para emplear los morteros. Esto es válido y útil contra posiciones o reductos pequeños o débiles. Cuando tratan de mantener la sorpresa, la iniciativa y la confusión, alargar el tiempo de reacción de los militares y conseguir una superioridad muy local y temporal, prescinden de su magro apoyo de fuego pesado. E incluso avanzan arrastrándose lenta y pacientemente. Por ejemplo, para romper un perímetro defensivo y dirigirse y atacar los hangares y aparcamientos evidentes de grandes aeronaves. El asalto final lo realizan varias escuadras y/o pelotones independientes que convergen, avanzando y disparando ráfagas de AK y ametralladora RPD o PK y, desde algo más atrás, los lanzagranadas RPG y RL. Sólo disparan sobre blancos comprobados o desde arriba y desde abajo.

 Una característica de los talibanes es que no se empeñan en la defensa de sus posiciones. Una vez conseguido el hostigamiento del enemigo y extendidos el daño, la mutilación y el estupor sobre los militares, aquéllos se retirarán. No son tan tontos como para esperar impávidos el fuego pesado, preciso y arrasador regular. Ni para presumir de bravura, frente a enemigos con armas de alcance y características superiores y capaces de convertir un blanco de superficie en zona de destrucción. Estos “gestos de valor” se los dejan para los soldados regulares. También están el tiempo y su corolario, la oportunidad. Los irregulares orientales manejan muy bien los tiempos tácticos y operativos. Son maestros de la paciencia, la espera, la repetición de los ensayos, simples y sencillos. Para los ataques importantes llegan a utilizar maquetas a escala del objetivo. Y, para penetrar en una base y atacar las pesadas y evidentes aeronaves de guerra, sólo necesitan representar parte del perímetro, la localización direccional del objetivo y su identificación, así como también las posiciones de rechazo hacia el punto de irrupción.

Su realización.

Bastantes horas antes de las 12 de la noche del jueves 13 de setiembre de 2012, las fuerzas talibanes comenzaron a acercarse desde varias direcciones a la zona aérea del Complejo. Para mantener una baja huella táctica, siguieron técnicas de arrastre en su avance a la zona de seguridad del área. Y hasta allí llegaron, sin ser detectados, unos 45 a 50 insurgentes que, en tres puntas de avance convergentes atacaron a medianoche, apoyados por sus armas orgánicas de pesadas de sección. A no ser detectados hasta el inicio del ataque, les ayudó también la escasa disponibilidad combativa de los hombres y la rutina tediosa e improductiva de las guardias y patrullas, que crean la defensa pasiva de un gran cuartel protector. Unos 15 talibanes de dos de los grupos, lograron vulnerar el perímetro de Camp Bastion y atacar eficazmente la zona aérea. Finalmente el grupo atacante fue eliminado (muertos, heridos y prisioneros).

Fue un ataque «significativo», declaró el Ministerio de Defensa británico, ya que los insurgentes nunca deberían haber llegado tan lejos. Se trató, reconoció la ISAF, de un ataque «bien coordinado». Los talibanes lograron vulnerar el perímetro de la base. «Estaban bien equipados y entrenados. Vestían uniformes del Ejército de EEUU e iban armados con rifles automáticos, lanzagranadas y chalecos explosivos», continuó la ISAF en su comunicado. Esta misión aseguró que durante el ataque, las tropas internacionales mataron a 14 insurgentes e hirieron a otro, que se encuentra detenido. Los corresponsales británicos en Afganistán aseguraron que Camp Bastion tiene una visibilidad excelente desde todas partes y está sumamente fortificada. El corresponsal de defensa del periódico Daily Telegraph, quien ha estado más de una docena de veces en Camp Bastion, escribió el domingo 14: «A pesar de estar en el centro de la provincia más peligrosa de Afganistán, siempre me sentí completamente seguro, sin duda, de un ataque del Talibán. Y honestamente creía que había más posibilidades de morir atropellado por un vehículo militar que asesinado por insurgentes». Las fuerzas de la coalición, explican los corresponsales, se preguntan cómo el Talibán fue capaz de dar este ataque por sorpresa a un campo fortificado y aislado. Y un portavoz, Adam Wojack, dijo que el ataque del viernes «era una señal para la coalición de que hay que prestar mucha atención al estado de ánimo popular, local e internacional».

El lunes 10 de setiembre, Zabihullah Mujahid, un portavoz insurgente, declaró a Reuters que los talibanes estaban intentando usar todos sus recursos para matar al príncipe Henry (también “Harry the Nude”), tercero en la sucesión al trono británico. Tras los hechos, otro portavoz talibán subrayó que atacaron en «venganza» por la película amateur estadounidense que ofende a Mahoma. Y que eligieron atentar contra Camp Bastion, porque el príncipe Harry (“Quique”, nombre de guerra) se encontraba allí, actuando como copiloto artillero en el Grupo Conjunto Aéreo.

La base británica fue atacada en diversas ocasiones a lo largo sus años de existencia. La ocasión más mediática ha sido la que tratamos. En el ataque resultaron muertos dos marines (del adjunto Campo Leatherneck). Y otras nueve personas, ocho militares y un contratista civil, resultaron heridas. Fueron destruidos 6 aparatos McDonnell Douglas AV-8B Harrier II del Cuerpo de Marines y otros dos quedaron muy dañados. En cuanto a las instalaciones logísticas, fueron destruidas tres estaciones de abastecimiento de combustibles y dañados 6 hangares de aviación que no estaban reforzados estructuralmente.

Y otro, de un ejército fallido…

El domingo 18 de diciembre de 2016, la franquicia del Estado Islámico en la República de Yemen realizó un ataque contra el cuartel de la llamada Seguridad Nacional en al-Saulaba. Que está situada a 20 Km. al norte de la ciudad costera de Aden, al sur del país y que es ahora su capital nominal. Una primera característica llamativa de estos asaltos suicidas del EI es que desde agosto de este año se han realizado tres ataques contra el mismo cuartel. Cuyos mandos mantienen contumazmente una ineficaz y deficiente “disponibilidad combativa” de las fuerzas de la guarnición, para mantener su seguridad.

En el último ataque, el más letal, murieron 50 soldados del Ejército del Yemen, leal al presidente Abdo Rabu Mansur Hade. Cientos de soldados estaban aún en el exterior del cuartel, aguardando recibir el permiso para entrar en él y recibir sus soldadas. Unos mil soldados habían accedido ya a las instalaciones militares. Pero el acceso fue limitado para evitar aglomeraciones en los patios e instalaciones militares. Un terrorista sunní se deslizó entre los soldados que aguardaban fuera. Y detonó su chaleco de explosivos. Posiblemente liberando el llamado detonador del muerto.

La seguridad es uno de los llamados “principios de la guerra”. Que definen el “qué hacer” para conseguir militarmente nuestros objetivos. Y aunque no figure en todas las listas existentes de principios, especialmente en las más cortas, la seguridad está ahí para quedarse. Y de su no observancia, la eficacia y el poderío de los demás principios aceptados quedarán mermados o mutilados en su aplicación. Ya que los principios constituyen un conjunto global, armónico y sinérgico de las normas del buen hacer, para un sistema militar operativo.

EPÍLOGO.

La combinación de la defensa habitual y la defensa móvil proactiva ejerce un efecto sinérgico y convergente, de perfección y aseguramiento de la zona de seguridad. Para detectar y rechazar las sorpresas tácticas del enemigo y para alertar al grueso de su aparición tras el horizonte. Y para difuminarle a aquél el trazado de nuestra zona de defensa. Gracias a las posiciones avanzadas de combate y observación y a las acciones desde ellas y de las patrullas y destacamentos avanzados. Aquello le permitiría al enemigo vislumbrar y estimar donde estarían las “posiciones de defensa” en la zona de rechazo y adónde se dirigirían preferentemente los fuegos pesados de la defensa, delante del límite anterior de dicha zona.

 

EL ESTADO ISLÁMICO: UN CALIFATO FALLIDO Y ENCANALLADO. PARTE 3ª.

(CONTINUACIÓN)

La estrategia operativa de los grupos yihadistas se centra en nunca dejarse empeñar por el Ejército en combates perdidos por adelantado. Sus técnicas y tácticas son: La movilidad continua y previsora. La dispersión y la infiltración en la lucha urbana, adelantándose en una defensa flexible, desgastante, con cesión de espacio. Las acciones pequeñas, dispersas y más o menos simultáneas o secuenciales en un área. La huida escalonada. La lucha con objetivos limitados y en condiciones ventajosas temporales. El abandono de posiciones defensivas desfavorables, obligando al enemigo a desplegarse y prepararse para el ataque en el vacío. Ellas le ganaron al EISI un tiempo grande para sobrevivir hasta ahora en Irak.

Resultado de imagen de ejercito iraquí Mosul VEHÍCULO KURDO ENARBOLANDO SU ESTANDARTE.

En las ocupaciones temporales de poblaciones grandes, los yihadistas extienden sus posiciones defensivas más allá de lo necesario en la defensa convencional, cubriendo así una mayor superficie. Sus “puntos de retardo” son difusos y ocultos e imperceptibles para los extraños. Hay que entrar en las casas para detectar paredes perforadas y encontrar pasadizos bajo un mueble o una alfombra. La destrucción que genera el fuego pesado impreciso terrestre y aéreo, refuerza sus posiciones de combate, rodeándolas de cascotes que dividen y dificultan los accesos del enemigo. Salvo cuando son alcanzadas por un impacto directo o sufren un costoso bombardeo de zona del enemigo. Los nidos de resistencia tienen más importancia en esta forma de lucha, porque la ocupación de la zona de defensa es más tenue, las posiciones no pueden fortificarse demasiado, las vistas son más cortas y existen numerosas vías de aproximación. Ellos dependen de los puntos de retardo y a ellos se repliegan si son invadidos o destruidos. Existen numerosas posiciones alternativas o de recambio. Esta estructura permite engañar al enemigo invasor sobre el límite anterior de la posición de defensa, su verdadera extensión, los límites de los sectores que la forman, el interés del mando rebelde en la defensa real de la zona y dispersar el fuego pesado del atacante. Los obstáculos y trampas de los yihadistas al avance del enemigo en sus áreas controladas es numeroso y omnipresente: minas, trampas explosivas y aparición sorpresiva de vehículos y muyahidines explosivos, sirviéndose de túneles y desde vías camufladas inmediatas.

 

Las bases del Estado Islámico. Su destrucción.

Los terrenos de esta gran región geopolítica carecen en general de ocultamientos y cubiertas naturales, en forma de bosques, matorrales extensos y montañas. Esto hace que los únicos refugios y estancias temporales para los bandas rebeldes se formen en torno a las aldeas y poblaciones. Las cuales se suelen agrupar, formando alargadas hileras, que se aprecian luminosas en la noche desde el cielo, a lo largo de los ríos. En este medio hay ojos avizores por todas partes. Y los movimientos guerrilleros se realizan a la vista de todos. Además, no todas las poblaciones son defendibles de los poderosos medios militares, ni los insurrectos tienen la intención de hacerlo, en una defensa rígida.

Resultado de imagen de bases guerrilleras yihadistas POSICIONES URBANAS CONTROLADAS POR LOS DISTINTOS ENEMIGOS AL INICIO DEL CALIFATO, HOY DECADENTE Y ACORRALADO.

Esas bases son las localizaciones geográficas controladas indefinidamente por los yihadistas salafistas. Ellos se apoyan físicamente en las bases para reformar, consolidar, entrenar y aumentar sus fuerzas. Desde ellas, actuando como su principal “base de partida”, lanzan incursiones y sus ataques con objetivo limitado sobre su enemigo, buscando hostigarlo o expulsarlo del territorio inmediato que ocupa. La creación de esos núcleos semipermanentes yihadistas depende de la medida en que sea derrotado y expulsado de ellos, con consistencia y duración, el enemigo militar. Desde las bases se lleva a cabo la captación de simpatizantes y militantes del grupo revolucionario. Que no se efectúa apenas entre los pobladores, sino que, en su mayor parte, vienen ya motivados y decididos desde fuera. Y esto es así aunque una parte de su esfuerzo en el área de acción y propaganda se realice produciendo vídeos, entrevistas, gacetas y papeles por medios audiovisuales inalámbricos variados: la edición, la producción y la emisión se localiza en sus bases. En las bases, la acción socio política del EIS es tan intensa o más que la formación y el entrenamiento militar de los “muyahidines de Allah”. Ella es necesaria para establecer y asegurar la motivación y la lealtad de los combatientes a la causa yihadista en el medio hostil que les rodea y acosa.

Los grupos yihadistas salafistas han fracasado en incorporarse activa y firmemente a un grupo social amplio, que dé cobertura e impulso permanente a su “movimiento socio religioso imperialista”. Este alejamiento socio emocional de las masas locales hace indefectiblemente que el apoyo de los vecinos a los grupos terroristas sea involuntario, no atractivo, siempre interesado y desmotivado. Con ello las bases del EIS pierden su función de educación de las masas pobladoras, para captar, crear e incorporar nuevos voluntarios y simpatizantes activos a los grupos; para practicar y perfeccionar los métodos de acción, educación y propaganda. Y para asegurar a los grupos activos una retaguardia estratégica protectora y acogedora, en la que no necesiten estar también en guardia hacia los de dentro.

Las bases son formas socio militares con “estructura regular” de los yihadistas. Ellas presentan continuos y numerosos objetivos a la acción de los medios pesados de sus enemigos, la aviación y la artillería. Unos son “blancos de oportunidad”, como los movimientos de todas clases de los terroristas y el descubrimiento de nuevas posiciones, y otros son blancos “duros”, conocidos o explorables: infraestructuras viarias, almacenes, refugios, centros de reunión o de mando y de comunicaciones, posiciones de combate, de fuego de apoyo y de defensa contra aeronaves, observatorios, transporte de bienes de todas clases, destiladoras de petróleo crudo, etc.

Resultado de imagen de ejercito iraquí chií TANQUE IRAQUÍ CON BANDEROLA CHIÍ.

Tradicionalmente, las bases guerrilleras o rebeldes han estado protegidas del ataque de los militares por la distancia, como en China, la inaccesibilidad (montañas, selvas) o la dificultad de las formas de lucha (la lucha dentro de un poblado presenta inmensos islotes ocultos a las vistas y protegidos por paredes de todas clases, que se refuerzan con su destrucción parcial y la acumulación de cascotes). Y esas bases yihadistas son el único blanco sustancial, quieto y definido que ofrecen las bandas terroristas. Donde hacerles sentir toda la superior y disponible potencia del fuego y el choque militares. Donde se les puede aislar por sectores, para batirles por partes, sin que éstas puedan colaborar en el plan de defensa decidido. Ni pueden huir, si el cerco de la base es firme. El Estado Islámico de Irak y Siria, sin embargo, creó sus bases, desde el mismo principio de su existencia, al lado de sus enemigos y accesibles a ellos. Y no han sido atacadas en fuerza y perturbadas por las vergonzosas incapacidades terrestres de sus enemigos regionales. Y esto lo conocía y lo ha valorado muy bien al-Baghdadi, al decidirse a crearlas así, con un fino “sentido correcto del mando” conductor y de la estrategia de estado.

 

Resultado de imagen de ejercito iraquí chií UNA SECCIÓN DE BLINDADOS IRAQUÍES EXHIBE SUS INSIGNIAS CHIÍES…

Contra ellas comienzan a actuar, con un nuevo espíritu y otras motivaciones que no brindan los entrenamientos, las milicias de peshmergas, chiíes y sunníes y los ejércitos nacionales de Irak y Siria. Que han tardado más de dos años en comenzar a actuar contundente y  consistentemente contra las bases del Estado Islámico de Irak y Siria… El problema que algunos ya ven en lontananza, es que la «pacificación» de la provincia de Nínive se perjudique y corrompa por las represalias y la «reeducación» que impongan los chiíes a sus habitantes sunníes. Y que se vuelva al «bucle sin fin infernal» de abusos y venganzas sectarias en un país donde tienen que convivir y respetarse 3 etnias. Pero que «tradicionalmente se han odiado entre sí» y «reunirlas para formar una nación, es una invitación al desastre», como predijo el gobernador administrador británico de Irak, Arnold Wilson, tras la I Guerra Mundial.

(FINAL)

EL ESTADO ISLÁMICO: UN CALIFATO FALLIDO Y ENCANALLADO. PARTE 2ª.

(CONTINUACIÓN)

El Estado Islámico de Siria e Irak (suroeste de Asia)

En general, los grupos yihadistas han fracasado en incorporarse activa y firmemente a un grupo social amplio, que dé cobertura e impulso permanente a su “movimiento imperialista socio religioso”. Su “catequesis de la violencia” les permite a ellos prepararse anímicamente para la muerte gloriosa y en paz, e, incluso para al suicidio, en la realización de sus acciones puntuales. Pero esa prédica vesánica no es un arma para la conversión de grupos sociales. Y hay una razón fundamental para ello: su “credo” carece de posibilidades de aceptación, triunfo y permanencia, fuera de los avatares de una guerra. Los grupos yihadistas actúan con una brutalidad innecesaria e indiscriminada, que los descalifica ante el Islam, el Corán y la Sunna o tradición islámica, recogida en los hadises o “comentarios y hechos” recogidos y escritos de Mahoma. Esta falta de legitimidad religiosa, provoca la ausencia absoluta de ulemas y muftíes venerables, respetados y piadosos a su lado. Su supuesta “ideología islámica” se basa en unos pocos versículos favorables del Corán (éste tiene unos 4200), en algunos hechos históricos de otrora, cuando la Yihad menor (o violenta) fue aplicable y útil para la Umma, y no en la totalidad del mensaje del Islam. La Yihad mayor es el esfuerzo personal de acercamiento a Alá y a su mensaje: primero por la ascesis o purificación personal (neutralización del ego) y luego por la plena disposición anímica a sus mociones, transmitidas por vía intelectual o de entendimiento.

Las Complicaciones Operativas de los Yihadistas.

Al-Qaeda actuó en Siria en 2011 y 2012 a través del Frente al-Nusrah por la Liberación de los Pueblos de Oriente. Este nombre era y es de longitud inversamente proporcional a su capacidad real operativa. Al-Nusrah fue el responsable de los grandes atentados aislados e indiscriminados y con bombas en la capital y otras ciudades. Buscaban introducir un factor de caos y fractura social en los verdaderos parámetros de esta guerra. Que no lograron producir por la discontinuidad de los atentados y por saberse la autoría de esos ataques vesánicos. En la rebelión contra la ocupación de 2003 en Irak, al-Qaeda poseía líneas de abastecimientos y reclutamiento desde Siria, que actualmente son utilizadas en el otro sentido. Y desde Turquía también recibían “muyahidines internacionalistas”. Y en 2012, parte de los excarcelados en varios ataques a prisiones iraquíes se incorporaron al Frente al-Nusrah, que se fortalecía en número y capacidad operativa.

Las diferencias entre el EISI y el Frente Al Nusrah nacen de un enfrentamiento personal: la animadversión entre Abu Baker al-Bagdadi, jefe del Estado Islámico de Irak (hoy, el EISI), y Abu Mohamed al-Golani, fundador del Frente Al Nusrah. Al principio, los iraquíes ayudaron a los sirios a establecer su propia organización filial de la Base. Pero, en la primavera de 2013 al-Bagdadi anunció la creación del Estado Islámico de Siria, Irak y el Levante. Y pretendió fusionar su organización con la de al-Golani. Por supuesto, el Frente al-Nusrah rechazó de plano su absorción. El iraquí al-Baghdadi se considera un discípulo directo de Osama Ben Laden. Y ya en 2007, tomó el mando del AQI, que heredó del malogrado Musab al-Zarkawi, cambiándole luego el nombre por “Estado Islámico de Irak”.

El EISI es muy impopular en Siria, por su extremismo y por tener una mayoría cualificada de iraquíes y yihadistas de Europa y de otras partes del mundo en sus filas. Tras la reciente ocupación de Yarabulus, zona de asentamientos cristianosen el norte de Siria, decapitaron a una decena de hombres, y clavaron sus cabezas en estacas. Y los habitantes que pudieron, emigraron espantados a la localidad turca de Karkamis. El rechazo al EISI es tal que la Coalición Nacional Siria, la principal plataforma política opositora, asegura que la organización está apoyada por el régimen sirio, que teóricamente es enemigo de todos ellos. Así, en un comunicado de enero de 2014 afirmó: «La Coalición cree que el EISI está estrechamente vinculado con el régimen terrorista, y sirve directa o indirectamente, a los intereses del presidente al-Assad y su camarilla. El asesinato de sirios a manos de este grupo no deja dudas sobre las intenciones tras su creación, sus objetivos y las agendas a las que sirve, confirmados por la naturaleza de sus acciones terroristas hostiles a la Revolución siria».

Resultado de imagen de ejercito iraquí Mosul

Por otra parte, el Frente Islámico es una alianza creada en 2013 por siete grupos islamistas “radicales y moderados”, pero contrarios a la Red. Sus portavoces dicen que cuentan con unos 45 mil combatientes. Pero, no creemos que alcancen los 10 mil milicianos de “infantería ligera irregular”. Si el Frente se ha hecho fuerte en un punto clave como el puesto fronterizo con Turquía de Bab al Hawa, a la altura de la provincia de Hatay, el EISI es dueño desde hace cuatro meses de Azaz, villa de acceso a Alepo desde la frontera turca en Kilis. En el norte sirio actúan todos los grupos controlando trozos inconexos de terreno. El EISI mató a fines de diciembre de 2014 a Abu Rayan, un negociador de “Ahrar al-Sham”, un grupo del Frente Islámico. Al asesinato se unió el ataque del EISI a primeros de año a Kafranbel, en poder del ELS. Los enfrentamientos entre el Frente Islámico y el Estado Islámico de Siria, Irak y Levante se extendieron a barrios de Alepo y a las localidades Tel Rifat y Maskanah. El viernes 3 de febrero de 2015, una ofensiva de “Suqur al-Sham”, otro grupo del Frente, impidió al ISIS mandar refuerzos cerca de Azaz. Complicándolo todo, se formó el llamado “Ejército de los Muyahidines” sirios, donde se agrupan los adversarios del ISI y en el que se integra también el Frente al-Nusrah. Comprobamos que los terroristas islamistas están generalmente divididos ideológica, institucional y estratégicamente. Aunque las bandas rivales puedan ocasionalmente brindarse apoyo, refugio, información o suministros. Las razones son que los jefes de bandas principales suelen querer ser siempre “emires (príncipes) e intérpretes (doctores) del Islam.” Sus urgencias y preferencias organizativas y tácticas tienen bases muy mundanas y degeneradas. “Por sus acciones y frutos los conoceréis”.

Resultado de imagen de ejercito iraquí Mosul EL EJÉRCITO IRAQUÍ «LIBERANDO» MOSÚL, LLEVA EN SUS VEHÍCULOS ESTANDARTES CHIÍES…

Una estrategia confusa, difusa y esquizofrénica…

El mantener una estrategia similar en Siria e Irak por parte del EISI para la creación de su califato radical salifista independiente tiene varios errores importantes. Uno es luchar simultáneamente en dos países con planteamientos estratégicos objetivos diferentes. Otro es dividir sus magras fuerzas entrenadas operativas en dos frentes. En Siria, la estratégica válida para la heterogénea, múltiple y dividida oposición a al-Assad es mantener, al menos, la unidad en la estrategia militar. Para, así, hacer converger todos los esfuerzos bélicos en los distintos objetivos, simultáneos o sucesivos, que decida una jefatura superior militar, acatada por todos los grupos presentes y activos en Siria. Ya hemos visto como al-Assad suma medios y esfuerzos a su causa (milicias entrenadas de Hezbolá y de los chíies iraquíes, tropas de la Guardia Revolucionaria de Irán, reposición de armamento, equipos y municiones, apoyo político diplomático de Rusia, China e Irán), lo que le está permitiendo batir en combates diversos a los grupos de la oposición y expulsarlos de posiciones que ocupaban, algunas desde hacía cierto tiempo. La no observancia de esta estrategia, ya de supervivencia, llevará a la oposición en armas a su destrucción progresiva por el ENS.

Resultado de imagen de JEFES SUNÍES Irak QASSEM SULEIMANI, JEFE DE LAS BRIGADAS AL-QUDS (JERUSALÉN) DE LOS PASDARAN.

Resultado de imagen de haider al abadi HAIDER AL-ABADI.

En Irak, la estrategia de los sunníes no pretende ganar una guerra civil al régimen democrático imperfecto de Haider al-Abadi, Partido Islámico Dawa, de la mayoría chiíta. Tampoco pretende, ni podría, expulsarlos del país por agotamiento, al destacar su incapacidad para acabar con los rebeldes armados y obligándoles a asumirla. Éste fue el caso de muchas guerras de liberación nacional en los países coloniales a mediados del siglo XX. A muchos de los movimientos guerrilleros populares les bastó con resistir durante algunos años las crecidas y embestidas de los militares extranjeros. Y, así, resistiendo, cansaron a los pueblos de las metrópolis de sostener una guerra lejana, poco asumida y dañina y enervaron a sus fuerzas armadas, que fueron muchas veces incomprendidas y hasta infravaloradas en sus propios lares y solares. Los sunníes, ahora viendo venir los acontecimientos Y tras la derrota militar del EISI, lucharán por garantizar regionalmente el poder de sus tribus, basado en sus jefes aceptados, en sus “asambleas de iguales” entre los destacados de aquéllas y en el Pashtunwalli o código de honor para su comportamiento y sus derechos y deberes individuales y colectivos. Los sunníes pelearían por arrancarle a la mayoría chiíta los derechos y concesiones, que se les niegan demasiado tozudamente dentro de las reglas de la imperfecta democracia inorgánica existente en Irak.

Por ello, sus combates serían muy medidos. Y sus objetivos irán por pasos contados y sucesivos. Así, los sunníes han dejado cierta libertad de acción al Estado Islámico, con tal de que respeten su hegemonía y no pretendan establecer bases guerrilleras estratégicas en sus zonas tribales. Entonces, en casos concretos, les facilitan refugio, abastecimiento y ocultamiento temporales a sus “grupos de acción” en sus operaciones. Como fue el caso de la concentración previa de las compañías y batallones del Estado Islámico para el hostigamiento y la ocupación temporal de al-Ramadi y Faluya en diciembre de 2013.

(CONTINUARÁ)

El ESTADO ISLÁMICO: UN CALIFATO FALLIDO Y ENCANALLADO.

 

El Estado Islámico de Siria e Irak (suroeste de Asia)

 

Ayman al-Zawahiri desautorizó a primeros de febrero de 2013 el empleo de la “marca al-Qaeda” por el EISI. Esta organización usaba el marchamo como “garantía de terrorismo, rapiña y desenfreno anticristiano”, en sus correrías y asaltos por esos países, incluyendo El Líbano. El citado consejero delegado de la “Terror International Partners“, «La Base de datos” (al-Qaeda, en árabe) alcanzó su nivel de incompetencia al sustituir por muerte prematura e inesperada al fundador del “consorcio para el terror islamista cabal”. Carente del carisma y de la capacidad de actuación que desplegaba Osama Ben Laden, la dirección de al-Qaeda es hoy más un “think tank” ideológico, que un “mando conductor estratégico” respetable y respetado.

El Escenario Geográfico del Estado Islámico (EISI).

Esta organización actúa en una franja de unos 100 mil Km2., que se extiende por Irak y Siria y que forma un rectángulo de 800 Km. de largo por unos 125 Km. de ancho, desde Bagdad hasta Alepo y las montañas del centro oeste de Siria. El ancho varía a lo largo del recorrido. El territorio depredado comienza en Faluya, a unos 60 Km. al oeste de Bagdad, y engloba las cercanas ciudades de Habbaniya y al-Ramadi. Y, siguiendo el Eufrates hacia el noroeste, alcanza las ciudades ribereñas de Haditha y Âna, antes de internarse en Siria por la ciudad de Abu Kemal. En medio del desierto del sur y el este de Siria, sólo aliviado por el río, está la ciudad de Dayr al-Zawr. Y continuando por el río, llegamos primero a Raqqa, junto a la desembocadura del río Belikh en el Eufrates. Y luego al lago artificial al-Assad en el gran meandro del Eufrates, para continuar hasta Alepo y las montañas kurdas del centro oeste, en la frontera con Turquía.

Resultado de imagen de abu bakr al-baghdadi ABU BAKER AL-BAGDADI EN 2004.

No es fácil trasladarse por esas tierras, que son infecundas, más allá de los regadíos del Eufrates y del lago artificial al-Assad, sin dejar una “huella táctica de la marcha”. Aquí sí que están aconsejados y prescritos los drones de Obama y la recogida profusa de los datos y los análisis de sus agencias de espionaje. Que pueden llevar a cabo una labor de exploración y seguimiento continua sobre los movimientos humanos en toda la zona que tratamos. Esto, completado con la labor en tierra de colaboradores y fuerzas aliadas, permite crear una inteligencia suficiente y continua sobre los planes, despliegues, concentraciones y movimientos de las fuerzas del EISIL.

Resultado de imagen de abu bakr al-baghdadi AL-BAGDADI PROCLAMA EL CALIFATO EN JUNIO DE 2014.

Los terrenos de esta gran franja carecen de ocultamientos y cubiertas naturales, en forma de bosques, matorrales extensos y montañas. Esto hace que los únicos refugios y estancias para los grupos yihadistas sean las aldeas y poblaciones a lo largo de su eje central: el río Eufrates y sus riberas. Para su defensa y cobijo tienen que dispersarse por ellas, formando una o varias “cuadrillas de muyahidines” de no más de 35 o 40 hombres cada una. Este grupo irregular es el mayor que puede ser dirigido coherentemente por un “arráez” local, con irregular disciplina y formación militares.

Los Yihadistas en Siria y sus Contradicciones ideológicas y operativas.

La profunda crisis de la sociedad civil siria y el desgobierno producidos por una guerra civil “in crescendo”, que ya se prolonga por casi seis años, causando más 270 mil muertos, han permitido a los grupos yihadistas del Próximo Oriente asentarse en Siria. Sus zonas de refugio o sus áreas de influencia no son grandes, ni continuas. Ellas están más bien desperdigadas, cercanas entre sí , pero desunidas. Y ninguna de ellas resistiría el acoso serio del ENS (el ejército nacional sirio) o de las principales fuerzas rebeldes: el ESD (ejército sirio democrático), el Frente Islámico anti al-Qaeda, el Ejército de los Muyahidines sirios, el Ejército de la Conquista o los peshmergas o fuerzas kurdas sirias, que defienden su zona fronteriza con Turquía. Las zonas ocupadas forman como “manchas” amorfas y fluentes en evolución, de las que se repliegan si la presión militar enemiga es fuerte y continua. Para instalarse en posiciones alternativas lo más cercanas posible, que les permitan mantener una mínima conexión operativa con las otras posiciones temporales regionales.

Resultado de imagen de ejercito de la conquista ANAGRAMA DEL EJÉRCITO DE LA CONQUISTA SIRIO.

Como no tienen arraigo suficiente entre la población siria, el abandonar sus posiciones temporales no les supone dejar desamparados a sus habitantes frente al enemigo militar o rebelde. Los habitantes de las áreas ocupadas no están ganados para la guerra santa. Esos pobladores son atemorizados, amenazados y, al menos, neutralizados, para que les den cobijo, manutención y apoyo a las bandas yihadistas y no las estorben, ni importunen en sus actividades. Sólo los que cooperaron con los “enemigos de la Yihad” pueden estar en verdadero peligro ante ellas. Cuando ocupan una población, los yihadistas siempre preparan sus vías de evacuación hacia las afueras de ella, y de retirada, desde éstas a los puntos de encuentro establecidos cercanos. Para desde ellos dirigirse a posiciones de recibimiento y/o de ocupación regionales.

Resultado de imagen de BOMBARDEOS EN SIRIA BOMBARDEOS DE ZONA EN SIRIA.

Cuando son liberados de la presencia yihadista, muchos habitantes, especialmente en los pueblos pequeños, procuran huir temporalmente y refugiarse en las poblaciones cercanas mayores. La razón es que al despotismo imperioso, desconsiderado y percutiente de los yihadistas se unen los fuegos pesados de sus enemigos, empleados durante la captura de la población. Tanto los militares como los grupos rebeldes mayores prefieren evitar sus bajas y apresurar el desalojo de los yihadistas, usando la aviación (sólo el gobierno) y la artillería, si disponen de ella. Incluso, los cohetes de vuelo libre y carga hueca anticarros RPG-7V (una artillería de los pobres) lanzados en salvas dobles o triples, causan un efecto demoledor en los edificios de mampostería o de adobe. Esto ya serviría para hacer replegarse hacia el interior a las fuerzas yihadistas de seguridad de sus posiciones adelantadas y de observación, situadas en los límites de la población o en puntos adyacentes. Y ya por fin, los militares, muy ocupados ahora, suelen retirarse en poco tiempo, para realizar otras misiones; de ahí, el carácter continuo, fluido y hasta reversible de las operaciones; entonces, pueden regresar los yihadistas y depurar responsabilidades. Por eso, muchos civiles piensan: “una vez y no más”.

Resultado de imagen de el estado islamico califato EL CALIFATO PROMETIDO Y FALLIDO…

En Siria han proliferado los “conjuntos de partidarios” o bandas de al-Qaeda. Las razones de que no se hayan articulado en un único grupo terrorista sirio son varias. Una es la lejanía y la falta de control y ascendencia del “central core” de al-Qaeda. Ésta es la cruz de esa descentralización operativa de la que suele presumir la Base y con la que amenaza alcanzar a sus enemigos timoratos por medio planeta. Los partidos comunistas, especialistas comprobados en la toma del poder, siempre exhibieron una unidad ideológica, operativa y militar monolítica, propia de monjes guerreros entusiasmados, en sus luchas llamadas de “liberación nacional” por tres continentes. Otra razón es que estos “hermanos separados” se odian entre sí. El igualitarismo, derivado de la fraternidad en las doctrinas salafistas sunníes, origina pronto entre los “iguales”, una infección purulenta y contagiosa de envidia, desafecto y rencor. Y viceversa, la existencia de una jerarquía capaz, justa, respetada y aceptada en una organización, favorece la emulación y el ascenso de muchos de los más capaces. Una razón es también que la ambición, la osadía, la agresividad desbordante y la carencia de escrúpulos de sus jefes de armas, sheiks, arráeces locales y “caudillos” pelados, sólo son igualadas por su escasa formación, un pobre conocimiento interpretativo del Corán y de la Sunna y su tronado conocimiento militar. Su primer enemigo acérrimo no es el ejército, ni el ESD o las milicias de autodefensa de kurdos, alauitas, cristianos o drusos, según las regiones. Sus más odiados y temidos enemigos son los mandos de los otros grupos yihadistas de Siria. Porque son los más afines, con los que rivalizan por el mando, con los que tendrían que competir por la dirección del movimiento yihadista en Siria. Así, la necedad (falta de los conocimientos que se les supone y necesitan) de todos los grupos yihadistas les lleva a querer repartirse el botín de guerra, antes de haberse puesto siquiera en condiciones razonables para aspirar a conquistarlo.

Resultado de imagen de mohamed al golani ABU MOHAMED AL-GOLANI.

Por otra parte, tocando ya las estrategias de los 2 grupos pro al-Qaeda de Siria, el antiguo Frente al-Nusrah busca sólo establecer un “emirato islámico radical” en Siria. Éste grupo es la franquicia local de al-Qaeda, dirigida por Mohamed al-Golani. Por razones meramente de prestigio y encubrimiento ha cambiado hace unos meses su nombre por el de Jabhat Fatah al-Sham. Indicando con al-Sham, nombre árabe de la Gran Siria histórica, cuál es su ampliado campo de acción, prácticamente superpuesto al de el EStado Islámico. El EISI, nacido en las luchas de guerrillas de Irak después del 2003, quiere crear y mantener un califato salafista más extenso. E instalarlo, de momento, en Siria e Irak. Aunque ya ha hecho ataques de castigo a los chiítas libaneses, en respuesta al apoyo de Hezbolá a al-Assad. El primero responde y va en paralelo a la estrategia de al-Qaeda de favorecer la creación y el funcionamiento de “núcleos delegados” nacionales o regionales. Que desde su lejanía física y con la laxitud estructural de la Base, puedan ser controlados por ella, en cuanto a órdenes, estrategias y operaciones y el uso de la “marca al-Qaeda”. Pero, el EISI busca una independencia funcional y, quizás también ideológica, con el “central core” de la Base. Ya que actuaría como un “mando conductor operativo” en una zona supranacional, que podría incluir a todo el suroeste de Asia. Así, una jefatura superior administradora y ausente, le sobraría enseguida al EISI. Y, además, al-Bagdadi se considera el heredero ideológico de Ben Laden.

Resultado de imagen de ayman al zawahiri AYMAN Y OSAMA.

Ayman al-Zawahiri confirmó, como dijimos, la vinculación del Frente Al Nusrah con al-Qaeda y negó toda relación con el denominado EISI. Y ya tuvo que intervenir en otras ocasiones para desautorizar a al-Bagdadi. «El EISI debe ser abolido, mientras que el Estado Islámico de Irak debe seguir funcionando», declaró al-Zawahiri en noviembre de 2013. «Al-Bagdadi cometió un error al establecer el EISI sin pedirnos permiso o informarnos», y, continuó, el sirio al-Golani «se ha equivocado al anunciar su rechazo del EISI, sin nuestro permiso». Al-Zawahiri ordenó entonces que el Estado Islámico de Irak circunscriba sus operaciones a aquel país, mientras que el Frente Al Nusrah sea «una rama independiente de al-Qaeda que informa ante el mando general». Además, recriminó a ambos “grupos hermanos” por sus actos de violencia contra otros musulmanes. En respuesta, y pese a que el grupo original “al-Qaeda en Irak” (AQI) de Musab al-Zarkawi sí había jurado fidelidad al-Zawahiri, al-Baghdadi se declaró en rebeldía hacia él. Produciéndose una importante crisis de liderazgo en la Base, que intentaron paliar alejándose de al-Baghdadi. Esto no pudo menos que debilitar la lucha contra al-Assad, a medida que los grupos yihadistas se extendían en Siria y el ejército se concentraba hacia las grandes poblaciones. Y durante los enfrentamientos de 2014 entre los rebeldes, al-Golani ofreció a una mediación a los grupos, que no ha fructificado, a fin de dar prioridad a plantar cara contra al-Assad.

(CONTINUARÁ)

LA PSICOLOGÍA DE LOS TERRORISTAS ISLAMISTAS. SEGUNDA PARTE.

(CONTINUACIÓN)

 

La evolución personal.

La primera generación de emigrantes y parte de la segunda la formaron individuos dóciles, laboriosos y sufridos. Que consiguieron el respeto de sus vecinos franceses (cada vez tenían menos) y una prosperidad relativa. Practicaban tibiamente el Islam, agobiados como estaban en los afanes de este mundo. Y por su lejanía a dar-el-Islam, las tierras de dominio político de su religión. Ellos deseaban y procuraron para sus descendientes, un futuro sin tantas dificultades y penurias como tenían sus vidas.

Pero los descendientes recibieron lo peor de las dos civilizaciones separadas, para formar su “identidad personal”. Por una parte, recibieron “de nacimiento” la pertenencia a una cultura minoritaria y poco conocida en el país, el Islam. Con lo que su “exhibición” entre sus vecinos diferentes, no era atractiva, ni honrosa. Lo cual era una fuente de frustración, resquemor y venganza (relativos) personal y colectiva.

De la cultura anfitriona, esencialmente europea y occidental, recibieron una cultura laica, cuando no era laicista. Que minusvaloraba la religión y pretendía que se practicase privadamente. Cuando todas las religiones, y más el Islam, tienen un componente social principal. Encerrada en las mezquitas, panteones y sacristías, las religiones se sofocan y mueren. Tampoco los educaron en las virtudes de la civilización occidental: Valoración de los distintos deberes a cumplir, como contrapartida necesaria, vital y social de los varios derechos a recibir. Aprecio de la sobriedad, el esfuerzo, el ahorro, el compromiso, la demora de la recompensa, el estudio o la formación, la posible frustración y el trabajo, como factores y parámetros necesarios para la consecución progresiva y justa de los objetivos personales y colectivos humanos. En definitiva, formarlos en la afabilidad, la comunicación social y la resilencia, para poder superar los sucesivos avatares de la vida.

Y una gran mayoría carecieron de creencias y virtudes sólidas, provechosas e identificativas. Que les ayudasen significativamente, desde su origen mixto, a crear su necesaria identidad personal satisfactoria y respetada.

Se podría pensar que la insuficiencia de esa “aportación social” en la formación de la identidad individual, no justifica la aparición de una conducta asocial o enfermiza en ellos. Pero no tratamos de decir eso. Estamos exponiendo diferentes facetas del fenómeno, acercando las piezas para componer ese rompecabezas psicológico, intentando formar una matriz con los distintos factores que concurren. Para expresar un “panorama multicolor”, que nos permita recoger en él los parámetros de la situación. El fallo del humus social, del sustrato primigenio del individuo amplificará sus carencias y fallos. Y no le aportará base y riqueza para la creación de su resilencia (elaboración y superación de la adversidad, saliendo experimentado y fortalecido) y de sus parámetros de referencia para su equilibrio personal y social.

Las dispersas y compartimentadas agencias de inteligencia francesas, a pesar del mando único antiterrorista, calculan que en el país hay unos 8250 potenciales muyahidines. Que se asientan principalmente en la zona de París, la Provenza, los Alpes y la Costa Azul (centrados en Marsella y Niza). Pero, dada la masa de creyentes existentes, calculo que su número no bajaría de las 20 a 25 mil personas. Es de señalar que en un grupo social, los individuos capaces de actuar violentamente, sin que les afecte en su eficacia una emoción turbadora, son menos del 4%. Y esto no quiere decir que todos los así “dotados” vayan a ejercer en su vida la violencia contra su prójimo. En el colectivo musulmán francés serían más de 150 mil personas, de las que un 30-40% tendrían la edad idónea para realizar esa actividad.

El Islam militante, de ideología salafista yihadista, les ofrece a estos “desorientados” sociales una salida, una identidad musulmana, la incorporación a una religión simple, practicada en comunidad (la Umma). Y les da una misión y un propósito: la Yihad. Y los hace “grandones”, pero sólo ante ellos mismos, que se lo creen. A cambio del suicidio o la prisión, les ofrece la deseada identidad. La que nunca elaboraron bien. La identidad que no hemos sabido ayudar a darles, siendo partes de nuestras naciones centenarias.

La conversión en “atacante” suicida o no, se manifiesta y confirma cuando el individuo busca su separación de los “infieles” y su ideario se focaliza en las ramas radicales del Islam y en la Yihad. Algunos especialistas se asombran de que la transustanciación de la persona en un energúmeno se realice rápidamente. Sin necesidad de que sus conmilitones colaboren en el proceso, ni de que éste sea largo en el tiempo. Recordemos los famosos casos de “lavado de cerebro” contra religiosos y disidentes políticos. Pero, la mutación en “violento vesánico” del joven musulmán afgano de 17 años, refugiado en Alemania y acogido por una familia de Würzburg, una pequeña ciudad de Baviera, fue cuasi instantánea. El joven recibió la noticia de la muerte violenta de un amigo en Afganistán. Y reaccionó armándose con un hacha y un cuchillo y atacando a los pasajeros de un tren regional en las proximidades de su ciudad, el lunes 18 de julio pasado. Resultaron tres heridos graves y uno leve y el agresor fue abatido. Lo que es cierto es que ese joven ya había forjado su destino potencial, por su labilidad mental, la carencia de virtudes sociales, incluida la lejanía del Islam del Pueblo, y su desarraigo. Y la muerte del amigo fue sólo el “OK, adelante”. Porque la naturaleza no da saltos en el vacío.

La Degradación de la Violencia en las Sociedades.

La vulgarización de la violencia contra los demás es un fenómeno recurrente en las distintas civilizaciones y épocas. No en vano dice el adagio romano que “el hombre es un lobo para el hombre”. Dejando aparte los casos de marginados y perseguidos sociales, las sociedades desarrolladas modernas están perturbadas por una neurosis extendida. Que se concreta y produce en las neurosis personales. Esta afección no nos vuelve violentos directamente. Pero nos hace inestables y más proclives a ceder ante las tensiones externas e internas. La neurosis ataca nuestra resilencia.

Y una vía de escape ante esas “encerronas psicológicas” que padecemos, es la violencia ejercida contra los que consideramos culpables de nuestros “males” percibidos, que a veces es toda una vecindad. Y la gama de posibles actos violentas tiene una extensa gradación. Pero, esos “cofres de angustia” sufridos, se resuelven superándolos, no manteniendo un ciclo de acción y reacción.

El carácter depravado y siniestro del terrorismo islamista.

Este fenómeno tiene unos resultados específicos de muerte, desolación y desamparo. Distintos totalmente, en amplitud y potencia, con los que puede producir un asesino en serie. Y que se extienden, desde el “foco de acción” terrorista, formando ondas de conmoción concéntricas, por toda la sociedad atacada. No se trata solamente de los delirios asesinos de unos descarriados iluminados. No es cosa de los fallos de la sociedad multicultural en integrarse en una nación de razas, que estén hermanadas en las virtudes nacionales de la democracia y la libertad. Ni los producen “per se” los “ataques exteriores” que fomentan y reclaman los yihadistas, cuando comprenden que su estructura socio política es la de un califado acosado, fallido (y encanallado).

Ésta es una manifestación concreta y clara del “mysterium iniquitatis” en la Historia. Que, como tal, no suele presentarse. Ya que su repugnante naturaleza puede, en esos casos singulares, ser captada y comprendida por muchas personas. No es la tentación de un “bien temporal ilusorio” para los yihadistas. Es la aparición sin velos del Mal.

Algunas Soluciones en el tiempo.

La lucha contra los terroristas islamistas tiene distintos campos de actividad. Porque su manifestación es múltiple y sinérgica. Y así de integrada y eficaz deben ser las variadas respuestas.

La destrucción de las “bases” islamistas.

Sus “bases” son las localizaciones geográficas controladas indefinidamente por los yihadistas salafistas. Ellos se apoyan físicamente en las bases para reformar, consolidar, entrenar y aumentar sus fuerzas. Desde ellas, actuando como su principal “base de partida”, lanzan incursiones y sus ataques con objetivo limitado sobre su enemigo, buscando hostigarlo o expulsarlo del territorio inmediato que ocupa. La creación de esos núcleos permanentes yihadistas depende de la medida en que sea derrotado y expulsado de ellos, con consistencia y duración, el enemigo militar. Desde las bases se lleva a cabo la captación de simpatizantes y militantes del grupo revolucionario, que no se efectúa apenas entre los pobladores, sino que, en su mayor parte, vienen ya motivados y decididos desde fuera. Y esto es así aunque una parte de su esfuerzo en el área de acción y propaganda se realice produciendo vídeos, entrevistas, gacetas y papeles por medios audiovisuales inalámbricos variados: la edición, la producción y la emisión se localiza en sus bases. En las bases, la acción socio política salafista es tan intensa o más que la formación y el entrenamiento militar de los “muyaidines de Allah”. Ella es necesaria para establecer y asegurar la motivación y la lealtad de los combatientes a la causa yihadista en el medio hostil que les rodea y acosa.

Las bases son formas socio militares con “estructura regular” de los yihadistas. Ellas presentan continuos y numerosos objetivos a la acción de los medios pesados de sus enemigos, la aviación y la artillería. Unos son “blancos de oportunidad”, como los movimientos de todas clases de los terroristas y el descubrimiento de nuevas posiciones, y otros son blancos “duros”, conocidos o explorables: infraestructuras viarias, almacenes, refugios, centros de reunión o de mando y de comunicaciones, posiciones de combate, de fuego de apoyo y de defensa contra aeronaves, observatorios, transporte de bienes, destiladoras de petróleo crudo, etc.

Y esas bases yihadistas son el único blanco sustancial, quieto y definido que ofrecen las bandas terroristas. Donde hacerles sentir toda la superior y disponible potencia del fuego militar; donde se les puede aislar por sectores, para batirles por partes, sin que éstas puedan colaborar en el plan de defensa decidido, ni huir, si el cerco del poblado es firme. Y donde podrían actuar, con otro espíritu y otras motivaciones que no brindan los entrenamientos, las milicias de peshmergas, chiíes y sunníes y los ejércitos nacionales de Irak, Libia, Nigeria, Siria y Somalia.

El fracaso doctrinal de los terroristas yihadistas.

Los grupos yihadistas salafistas han fracasado en incorporarse activa y firmemente a un grupo social amplio, que dé cobertura e impulso permanente a su “movimiento socio religioso imperialista”. Su “catequesis de la violencia” les permite a ellos prepararse anímicamente para la muerte gloriosa y en paz, e, incluso para al suicidio, en la realización de sus acciones militares. Pero esa prédica vesánica no es un arma para la conversión de grupos sociales. Y hay una razón fundamental para ello: su “credo” radical carece de posibilidades de aceptación, triunfo y permanencia entre las masas, fuera de las necesidades en los avatares temporales de una guerra. Los grupos yihadistas actúan con una brutalidad innecesaria e indiscriminada, que los descalifica ante el Islam, el Corán y la Sunna o tradición islámica, recogida en los hadices o “comentarios y hechos” escritos de Mahoma. Esta falta de legitimidad religiosa, provoca la ausencia de ulemas y muftíes venerables, respetados y piadosos a su lado. Su supuesta “ideología islámica original” se basa en unos pocos versículos favorables del Corán (éste tiene unos 4.200) y en algunos hechos históricos favorables y no en la integridad y la intención del mensaje del Islam. Este alejamiento socio emocional de las masas locales hace indefectiblemente que el apoyo de los vecinos a los grupos terroristas sea involuntario, no atractivo, siempre interesado y desmotivado.

La localización de potenciales yihadistas en las tierras de dar-el-Amn.

Existen problemas en la localización y neutralización de los musulmanes residentes en nuestras países durante su proceso de radicalización violenta. Podemos identificar a potenciales yihadistas con cierta seguridad y tras un trabajo especializado y metódico. Pero no podemos detenerlos mientras no delincan: intentar armarse y entrenarse; conspirar con otros en sus actuaciones; crear estructuras de bandas para delinquir; propagar la exaltación y el uso de la violencia como arma ideológica; reclutamiento de militantes para su radicalización ideológica y armada; recolectar fondos para las organizaciones con ánimo de delinquir; colaborar en los movimientos de militantes y posibles militantes en sus viajes hacia la Yihad interior (países del Suroeste de Asia) o la exterior (países enemigos occidentales: los “cruzados”).

En cuanto a las labores de inteligencia, existe una gran dificultad en la penetración de las redes islamistas por agentes propios o colaboradores. En general, los muyahidines, los simpatizantes y colaboradores: suelen hablar árabe; no son de razas europeas, ni hispanoamericanas; los civiles musulmanes no colaboran en las tareas de espionaje y exploración contra las organizaciones armadas islamistas.

La redención de los yihadistas y de los individuos activistas y frustrados.

Cuando el individuo ha dado el paso psicológico y volitiva (la “decisión”): ya ha roto los suficientes lazos con su entorno vital, incluso el familiar; y su mente está engolfada y dirigida a su nueva “situación” y a la identidad ofrecida y asumida. Así, es casi irrecuperable para él, para su familia, para la sociedad.

Si el individuo es uno más de los “desorientados”, confusos emocionalmente y no integrados; que están asediados anímicamente por los resquemores producidos por los “agravios” sufridos o creídos como tales: es posible recobrarlo, es relativamente sencillo hacerlo y es enormemente laborioso conseguirlo.

El enorme trabajo necesario, prolongado en el tiempo, hace que no se pueda rehabilitar a todos. Es necesario luchar contra las desigualdades que hemos citado. El buscarles trabajos temporales es más rápido. El darles educación y una formación laboral es más lento. Pero es imprescindible a medio y largo plazo. Apartarles de los “suburbios podridos” y de la nefasta influencia de ambiente, amigos y familiares es muy complicado y largo. Porque de los “trozos” sacados de ellos, han creado la pobre y única identidad que tienen. Que les lleva al fallo personal y social y a la frustración.

La Comunidad integrada en sus miembros cabales.

Y ahora viene el resultado de que se integran en la nación. Hoy en día etnia no es sinónimo de nación. Muchas naciones de la Tierra son realmente “crisoles de razas”. Lo son los Estados Unidos de Norteamérica, las naciones hispanoamericanas, las grandes naciones africanas… Donde conviven en suficiente paz y armonía etnias y culturas diferentes. Que estén conformadas por creencias no excluyentes y virtudes y valores nacionales.

Una nación es una sociedad de individuos, dotada de una auto conciencia socio política. Colaboran a crearla y vertebrarla la historia, la tradición y las costumbres, y la lengua y el sentido moral propios. Y contribuyen en segundo lugar a ello las etnias y el territorio propios, que no siempre existen, especialmente las primeras. Así, el territorio de un país no es una nación. Ni lo es la población inarticulada de un territorio, bajo un único gobierno.

Cuando la nación es amada por sus componentes y existe en ellos el deseo de servirla y defenderla en comunidad, aparece el concepto de la patria. Ésa es la patria que amamos y defendemos. Ambas ideas están interrelacionadas esencialmente. Y, la ausencia del patriotismo o la vergüenza de profesarlo por miembros de una “comunidad socio política”, lleva a la indefensión y a la desmembración de su nación, en mayor o menor grado, formando “grupos de individuos asociados”.

Así, no es de extrañar que sean las Fuerzas de Defensa de una nación, como instituciones y en sus miembros, las que enarbolen, enseñen y profesen el patriotismo como una de sus virtudes esenciales. Las Fuerzas de Defensa de una nación son el conjunto especializado de los “nacionales o patriotas” para la Defensa beligerante y cabal de su “nación patria”.

FINAL.

 

LA GUERRA CONTRA LOS TERRORISTAS ISLAMISTAS.

La guerra global contra el terrorismo organizado, proclamada por el presidente Bush tras el 11 de septiembre de 2001, se ha desinflado. Y con ello, la estrategia militar de combatir el variopinto yihadismo islamista en sus nidos y en sus focos infestados, siempre amenazantes. Sin que existieran para aquél, ni bases, ni refugios seguros en el mundo. Buscando sofocar ese peligro cierto, acechante, velado y ya sufrido. Y alejarlo de casa, del territorio de los USA. Mr. Obama bajó cualitativa y sustancialmente en 2011 los objetivos antiterroristas en la política exterior estadounidense.

La nueva Estrategia Nacional de los EEUU.

Para ello, el plan estatégico fija unos objetivos más políticos que militares en el Asia Central islámica. “Esta ha sido una década difícil para nuestro país. (Ahora) podemos alegrarnos de saber que la presión de la guerra está cediendo”. Se admite que (los estadounidenses no son capaces de “dejar un Afganistán perfecto”. Tampoco la democracia occidental es perfecta. Pero es comparativamente el menos injusto de los sistemas políticos conocidos. Y, debidamente regulado por el juego de los poderes públicos y la probidad de sus agentes, fue el que permitió el advenimiento de las clases medias, numerosas, educadas, laboriosas y progresistas. Así, apuestan por la negociación política con los talibanes moderados, para bajar la actividad de los grupos armados. Acercando las posibilidades de paz y de reconciliación en Afganistán. Pero la premisa mayor falla. No existen los talibanes moderados. Esta denominación repugna a la lógica. Ya que es una contradicción en los términos empleados. Igual que el “crecimiento negativo”, del que nos hablan algunos políticos. Los talibanes aplican rigurosamente la sharia. Que son las leyes civiles y penales sociales derivadas de la aplicación literal y rígida del Corán, en los asuntos profanos. Y la imponen por la fuerza. Y con un enemigo extranjero claudicante, sin convicciones firmes, con contradicciones internas, ¿para qué van a negociar los talibanes, teniendo el triunfo ya oliéndoles como las aromáticas flores del jardín de Allah?

Proclama Obama, con unos deficits fiscal y exterior desbocados, la necesidad de ahorrar en recursos militares, para dedicarlos “a construir una nación aquí, en casa”. Así, baja cualitativamente el listón del terror exterior, poniendo a la Red (al-Qaida) como único enemigo violento no nacional de los EEUU. La “red” terrorista salafista internacionalista, sin territorio propio, con sus jefes operativos conocidos, huidos y no deseados como huéspedes en ningún país normal, es un objetivo más asequible y manejable para los esquemas, los presupuestos y las aspiraciones de la “defensa menguante estadounidense”. Y queda al alcance de las acciones de la CIA y de los flamantes espías del Pentágono, de los aparatos aéreos no tripulados (Unmanned Aerial Vehicles) de exploración y ataque puntual, de las acciones militares puntuales de las fuerzas de élite del Pentágono, de los ataques de pequeñas fuerzas expedicionarias y/o de asalto anfibio de los Marines, transportadas en “buques de mando y/o de transporte” con su escolta naval, de la penetración de los grupos terroristas o, al menos, el acercamiento, la observación y la información, por elementos locales afines, a sueldo del espionaje de los EEUU. Los despliegues de decenas de miles de militares y su complejo equipamiento y abastecimiento específicos durante varios años en un teatro de operaciones, son descartados indefinidamente por la nueva “doctrina”. El pueblo estadounidense, plagado con la adherente y compleja crisis económica, con la falta de mando político eficaz, con los costes de las guerras contra el terror (se habla de $1,6 billones -no millardos- gastados hasta ahora en Irak y Afganistán y unos $60 millones al mes en el despliegue de Libia, sin participar en acciones ofensivas), está cansado de las acciones exteriores y lo refleja continuamente en las encuestas. Como en los viejos tiempos, en otras crisis nacionales, un país que es casi un continente, se repliega parcialmente hacia él mismo.

Necesidad de un nuevo “Marco Legal” formal e internacional.

Las leyes dan carácter jurídico e institucionalizando lo que las necesidades, las costumbres y, por fin, las normas sociales han ido buscando y estableciendo en la evolución de las sociedades. No existe en la Historia un ejemplo similar al cuadro operativo, legal e institucional que que se plantean los EEUU y los rebeldes islamistas violentos en su dialéctica antagónica armada por todo un mundo global o unitario. Por lo tanto, casi todas las leyes de los países donde se desarrollen episodios de esa guerra, las leyes internacionales en boga y las normas sociales existentes, carecen de significado práctico y de capacidad para establecer un marco operativo suficiente para este conflicto bélico. Los dos grandes rivales enfrentados utilizan más o menos libremente toda la arena mundial, incluido el espacio, como “campos de acción” locales para realizar toda clase de operaciones contra su enemigo, sus aliados y sus medios y propiedades.

Los términos reales de aplicación de esa dialéctica violenta están cambiados, son nuevos o diferentes: internacionalización total del escenario bélico. Citaremos algunos de los significativos o más conocidos: las fronteras y las fajas o sectores de operaciones están diluidas o no son significativas en éstas; las operaciones preceden y marcan los combates o pequeñas batallas; acciones violentas dispersas, poco decisivas, inesperadas, discontinuas en el tiempo, que consiguen su trascendencia por acumulación, no por concatenación sucesiva o simultánea; se producen grandes movimientos de unidades o pequeñas unidades en muy corto tiempo; gran capacidad concentrada y rápida del poder de fuego empleado por los rivales, los vehículos bomba llegan a tener la capacidad de demolición de una bomba revienta manzanas; el empleo de esas unidades pequeñas, que no constituyen un “blanco útil”, les protege del fuego enemigo pesado de apoyo; las capacidades digitales sobradas de las comunicaciones inalámbricas y del tratamiento y custodia de la información son un arma nueva en el campo de la lucha por la información sensible; esto ha llevado al enemigo al empleo de viejos medios, que estaban arrinconados: estafetas, partes manuscritos o escritos a máquina, cabeceras de partes locales, que se entregan sucesivamente los encargos, etc.; aumento cualitativo de la importancia de la capacidad de disimulo, encubrimiento, disfraz, ocultamiento, despiste y desinformación del enemigo.

Esto exige la creación de un nuevo marco legal y normativo, que recoja y regule las nuevas condiciones bélicas que están apareciendo, van madurando y se están desarrollando desde hace varios lustros. Y todo, teniendo una suficiente visión de futuro para que la evolución de los rivales y de las circunstancias y los acontecimientos no invaliden los medios legales y morales a poco de ser definidos y aceptados por una mayoría de países y personas. Porque, los agentes y las unidades y los medios de exploración cruzan y cruzarán constantemente el espacio y/o el territorio de los rivales y de numerosos países ajenos a su conflicto. Porque, los contendientes enrabietados seguirán saltándose las fronteras para realizar sus acciones puntuales de hostigamiento. Son de hostigamiento porque suponen la destrucción y/o la abducción puntual de unidades y/o personas, sin que con ellas se altere significativamente la capacidad operativa en el teatro o área.

Los Aviones no Tripulados en la Guerra contra los Terroristas.

Los drones son empleados en la guerra irregular en tareas de exploración y seguimiento y en acciones de ataque contra objetivos pequeños. La US Air Force del Pentágono cuenta con más de 1300 pilotos de drones, trabajando en 13 bases aéreas de los EEUU. Y calcula que para 2015, tendrá unos 2000 pilotos de drones. Ya está entrenando más pilotos para aviones sin piloto que para los vuelos convencionales: unos 350 en 2011. Desde 2012 la formación es específica para ellos: los pilotos sólo pasan 40 horas a bordo de un Cessna, sin volar en cazas, para pasar a aprender a dirigir un drone. El equipo en la base aérea para el guiado y mando de los drones es muy simple y altamente elaborado: el mando o timón de los drones, varias pantallas de televisión, rodeadas de numerosos indicadores visuales y controles auxiliares y un pedal, todo dispuesto por parejas frente a las dos sillas ergonómicas de los pilotos. Los drones llevan cámaras que transmiten sus vistas en directo a sus pilotos. Una deliberada observación precede a un ataque. El piloto del drone y el controlador de la cámara, que forman un “killer team”, observan a su “objetivo designado” durante bastante tiempo, comprobando su entorno y sus actividades. El ataque se realizaría cuando, por ejemplo, la posibilidad de daños humanos no deseados (los “collateral damages”) fuese mínima. El avión es capaz de, una vez captado y autorizado por los pilotos un objetivo a batir, iniciar por su cuenta el ataque, pero esta función no se le ha permitido nunca.

La exploración del enemigo y su localización exacta, tanto unidades como jefes y jefecillos locales, y el reconocimiento del terreno de operaciones es un viejo sueño de los mandos de todos los tiempos, para librarse de parte de sus temores e incertidumbres. Porque las maniobras modernas, incluso a las distancias cercanas y próximas, son cambiantes y plásticas para los mandos rivales. Si le añadimos la posibilidad de un seguimiento continuo de aquél, esto es miel sobre hojuelas de cereal. En estas tareas, las capacidades de los drones permiten su inserción profunda en el territorio enemigo, sin peligro de ninguna clase para las fuerzas de exploración especializadas propias y una transmisión clara, fluida y eficaz de los resultados que captan. Se podría decir que son un arma diseñada con fortuna para cumplir las misiones oportunas, si su empleo es razonable, controlado y comedido.

Porque, el uso de “aviones no tripulados” en misiones de exploración del enemigo plantea en sí mismo un problema de difícil solución para las agencias de Inteligencia y el Pentágono estadounidenses. Se estima que sólo la CIA puede estar recibiendo cerca de 2000 fotografías y de 2000 horas de grabaciones de vídeo diarias de sus “drones” espías. Y toda esta farfolla informativa, esta plétora indebida de imágenes, sólo pueden conducir al atasco de los canales de transmisión, procesamiento y valoración de esa información. Y al hastío y la desorientación de los mandos intermedios. Todo ello, aunque se empleen ordenadores potentes e “imágenes y signos claves” para discriminarlas en el proceso de selección. Este resultado sólo puede conducir a unos análisis rutinarios y someros en “contenido con enjundia” y a una profusión de informes.

Que se tardarían años en convertir en verdadera inteligencia, porque aquí hay que pensar para ello. Aquélla es la información contrastada y valorada para los diferentes mandos operativos y estratégicos. Que les oriente clara y suficientemente de una situación, de sus probables evoluciones y cambios y de las posibilidades propias de actuación, de acuerdo con la estrategia militar y la operativa o la misión recibida. Con el abuso ya no se trata de “obtener información relevante y suficiente”. Sino que la información que se obtiene es desbordante, recrecida e indigerible. Y es una información que intoxica y desorienta a todos. El criterio esencial y decisivo, que permite discriminar la información recolectada con unidad de criterio y respetando el principio universal del ahorro de los medios, es que los esfuerzos se dirijan a los sectores y objetivos más sensibles e importantes del complicado proceso del espionaje masivo. Y que, siguiendo alogaritmos probados y eficaces, se elijan y criben con una periodicidad dada los otros objetivos y temas neutros.

La capacidad destructiva de las cargas explosivas que portan las aeronaves de ataque no tripuladas es limitada en su número y en su potencia total. La característica esencial de su uso es que está destinada a objetivos limitados, bien en su tamaño (un pequeño número de enemigos no muy desparramados) o en su protección (blancos no fortificados); sin embargo, son útiles para batir vehículos de combate blindados (VCB), incluidos los main battle tanks, con sus cohetes de carga hueca, que los atacan en sus partes más vulnerables. Los principales Unmanned Aerial Vehicles son el Predator y el Reaper. Y cuestan más de $13 millones de dólares por unidad. El Pentágono cuenta con unos 19000 para las tareas de espionaje y combate. La CIA dispone de su propia flota, con los datos de su número, clase y activación reservados. Los drones los fabrica la empresa General Atomics. Su arma más devastadora son los misiles AGM-114 Hellfire II (algo así como el “Fuego del Infierno” potenciado, concentrado y mejorado), de la Lockheed Martin. En octubre de 2012, los EEUU encargaron 24000 misiles para su uso y la venta a países aliados autorizados. Existen las variantes de carga hueca anticarro (HEAT), antipersonal o HE (con diversos tipos de explosión y fragmentación, reforzada o no) y de autoguiado (“fire and forget”). Cada uno pesa unos 47 Kgs., con el 20% de carga útil explosiva (warhead), es guiado por láser con diversas técnicas y tiene un alcance de hasta 8 Kms. El efecto de una salva de varios de ellos sobre una manzana de casas de adobe o de mampostería es demoledor. Pero garantiza la eliminación del blanco humano seleccionado y de sus “oficiales de escolta”.

El Uso de las Fuerzas de Incursión contra Objetivos limitados. Ejemplos.

Los Estados Unidos realizaron el primer fin de semana de octubre dos ataques sucesivos, casi simultáneos, empleando fuerzas de élite (Navy SEALS y Delta Force) para capturar a terroristas islamistas ubicados en Libia y en Somalia. “Nunca es demasiado tarde”, dijo el domingo día 6 John Kerry, secretario de Estado de los EEUU, en Indonesia, donde participó en la cumbre de la Alianza estratégica de los países del Asia y Pacífico (ASEAN). Al Qaida “puede correr, pero no se puede esconder” (de nosotros), apostilló orgulloso a sus oyentes.

El asalto de los Delta Force en Trípoli, realizado con el apoyo del FBI y la CIA, permitió la captura de Nazih al Ragye, de 49 años, buscado por los EEUU como el cerebro de los atentados con bombas contra las embajadas de los EEUU en Kenia y Tanzania. Estos ataques salvajes, realizados en 1998, produjeron 224 muertos e hirieron a un número no precisado de personas, demoliendo con ellos edificios modernos enteros. Su orden judicial de caza y captura data de entonces y se ofrecían 5 millones de dólares por su captura “vivo o muerto”. El jefe terrorista era conocido por el seudónimo de Abu Anas al-Libi, que, en la jerga primitiva y rural de estos elementos, quiere decir solamente “Padre de Anas y libio”. Vamos, como nuestros “el hijo de la parida o “Ricardo, el de Carmelina”. El tipo fue apresado por el destacamento de los Delta Force en las calles de Trípoli, cuando regresaba a su casa tras el rezo principal (con sermón incluido) de la mañana del viernes, siendo inmovilizado rápidamente, sin poder llegar a defenderse.

Por otra parte, un comando de los SEALS, llegó a la costa de Somalía en lanchas rápidas hacia el amanecer del día 5. Su misión era asaltar el reducto del puerto de Barawe, al sur de Mogadiscio, y capturar a un jefe de la milicia islamista somalí Al Shabab, asociada de al Qaida en el África Oriental. Ella reivindicó el ataque contra un centro comercial de Nairobi, capital de la fronteriza Kenia, realizado en agosto pasado por un comando suicida de Al Shabab (un pelotón reducido) entrenado militarmente y que se saldó con más de 60 muertos. El nombre del terrorista buscado no se ha hecho público, pero se supone que se trataba de Mujtar Abu Zubeyr, conocido como Ahmed Godane. Según una fuente oficial estadounidense el objetivo habría logrado escapar, pero otras fuentes aseguran que habría muerto en el ataque. Durante la misión, los Navy Seal sostuvieron un intenso tiroteo durante más de una hora con los islamistas, que sufrieron varias bajas. A su vez, ningún militar estadounidense resultó herido o muerto en ella.

Según el teniente coronel Rick Francona, consultado por la emisora estadounidense CNN, cada misión se podía haber desarrollado “independientemente de la otra”. “Pero el hecho de que se hayan producido las dos (así) pone de evidencia que los EEUU, no importa lo que se tarde, no ceja en sus objetivos”. La Casa Blanca dejó también saber, a través del secretario Kerry, que el presidente estaba “satisfecho con los resultados” de ambos asaltos. Recordemos que, cuando la intervención aérea de los EEUU en Libia en marzo de 2011, Obama prometió que en ningún momento habría soldados estadounidenses sobre el terreno en aquel país. Por ello, la decisión del presidente de dar luz verde a las misiones de grupos de comandos con objetivos limitados en Libia y en Somalía, afrontaba unos riesgos políticos claros. Según fuentes oficiales estadounidenses, los gobiernos de los países implicados fueron informados de las respectivas operaciones, siquiera a posteriori. Aunque los libios protestaron por su ejecución, quizás para justificar que al-Libi se pasease por Trípoli durante meses, sin que fuese molestado o capturado por las autoridades locales.

(Continuará)