Las Amenazas Norcoreanas a la Paz II.

(continuación)

Un “pronóstico científico” para el alcance del aventurerismo militar de los norcoreanos.

Entendemos que el arma nuclear no es más que una apuesta norcoreana por cubrir todas las “fisuras” ante una hipotética amenaza imperialista contra su régimen.

Varias son las razones que les desaconsejen su uso preventivo o inicial. En la práctica está primero la cercanía de China, su principal apoyo y mentor, que abraza toda la frontera norte del país. Y recordemos que, a pesar de la proliferación de las armas atómicas y termonucleares durante los 40 años de la guerra fría, ningún país de los llamados socialistas o democracias populares las usó. Una razón sicológica de fondo puede ser que los marxistas leninistas buscan el paraíso en esta tierra. Que sólo les traerá una sociedad sin clases y sin estado opresor, al final de los tiempos, al cabo de muchas, muchas, muchas generaciones del “hombre nuevo”. Largo me lo fiáis, Sancho. Y si pierden esa oportunidad por una guerra devastadora, pues quedan listos.

A ninguna religión normal o delirante, incluso primitiva, se le ha ocurrido nunca ofrecer el paraíso aquí. Hay dos casos en los que el arma nuclear puede ser empleada sin obstáculos ideológicos. Los yihadistas islamistas ofrecen el paraíso a los mártires de la Yihad. Con lo cual les dan a sus creyentes la seguridad en el futuro y les resuelven sus problemas en este “valle de lágrimas”. Los israelitas se consideran el pueblo elegido por Yavé. Y esto no se les ha cambiado abierta y directamente. Para ellos, el cristianismo es una desviación blasfema. Tienen la seguridad de las promesas de Yavé a Abraham, a Jacob y a Moisés. En esa exclusividad de los favores de Dios, se basa su nulo interés proselitista. Así, no les importa enfrentarse a un holocausto nuclear, si la existencia de su nación, siempre amenazada por sus inquietos y no democráticos vecinos, se ve irreversiblemente amenazada. Por ejemplo, perdiendo una guerra convencional contra ellos.

Las fuerzas armadas norcoreanas basarían sus acciones ofensivas de apertura en golpes militares flexibles, escalonados y limitados. Los probables objetivos, simultáneos o no, estarían en Corea del Sur y el Japón. El golpe contra éste sería mediante un número variable de cohetes de medio alcance, dirigidos contra instalaciones militares, complejos industriales y energéticos, nudos de comunicaciones y aeropuertos, en una primera salva de fuegos. Si envían comandos para esos ataques, serían de un solo uso. Y tienen que dejar abierta en el alma humana la posibilidad de escape y vuelta.

La acción contra la primera, mucho más variada, estaría basada en un doble ataque con cohetería balística e incursiones terrestres. Éstas irían a cargo de comandos tipo pelotón reforzado, que realizarían ataques con objetivo limitado principalmente hasta los 75 o 100 Km. en el interior de Corea del Sur. Sus objetivos serían aeropuertos civiles y militares, edificios gubernamentales, instalaciones de policía, nudos de comunicaciones terrestres, instalaciones energéticas, depósitos logísticos y centros de comunicaciones inalámbricas. Y no necesitan para insertarse de esas lanchas a chorro, con las que se realizan las exhibiciones vanidosas. A una velocidad de 4 o 5 Km. por hora de avance por un río, puede una patrulla silenciosa recorrer varios cientos de Km. en 4 días. Cumplidas sus misiones, los comandos infiltrados se dispersarán en unidades elementales de escuadra e intentarán regresar. Salvo algunas unidades que puedan insertarse para atacar la retaguardia operativa de las fuerzas surcoreanas y aliadas en el futuro inmediato.

Tras esta ofensiva estratégica y para no exponer a sus fuerzas al fuego pesado masivo enemigo en acciones convencionales, los norcoreanos pasarían a la defensa estratégica, operativamente escalonada en profundidad, de su territorio. Ellos tienen la experiencia de la Gran Picadora de Carne de la guerra de Corea a primeros de los 50. Los intentos militares de invasión y de ocupación de Corea del Sur no pueden ser percibidos como factibles, permanentes y ventajosos por las autoridades norcoreanas.

Los deseos universales de paz; la cercanía de China; los esfuerzos diplomáticos de numerosos países, desde Vietnam a Venezuela, pasando por Irán, Sudán, Rusia y Bolivia; las fuertes perturbaciones de los mercados y del comercio mundiales, como factor añadido a la perezosa y vacilante recuperación de las grandes economías occidentales, limitarían mucho el tiempo disponible y el alcance de las represalias de los aliados.

La iniciativa, a su nivel y perspectiva, seguiría en manos del Líder Máximo de la Revolución de los Obreros y Campesinos Unidos.

La contraofensiva aliada contra Corea del Norte.

Una respuesta de un ejército moderno mecanizado contra la defensa organizada en terrenos de difícil transitabilidad es el empleo de fuerzas interarmas, reforzadas en infantería ligera e ingenieros. Las unidades tácticas principales podrían ser brigadas mecanizadas con 2 batallones de infantería mecanizada y uno de tanques, con los apoyos habituales, a las que se incorporarían unidades de infantería ligera, más ingenieros y más artillería de apoyo. Otro hito lo marcaría el empleo por aquéllas de tácticas y técnicas renovadas y adaptadas, en una lucha favorable a la defensa. En la era del tratamiento de la información y de los sensores electrónicos, la inteligencia sobre el despliegue y los medios del enemigo en las zonas de defensa, puede ser elaborada con suficiente fiabilidad y precisión. Y no debería tener fallos de continuidad ni de distribución oportuna a los mandos y unidades interesadas.

Cada sector de avance, que podría ser uno de esos valles típicos no principales, estaría a cargo de una fuerza de tareas destacada por su brigada. Constaría cada una de un batallón de infantería mecanizada, muy reforzado en artillería, ingenieros e infantería ligera, en subordinación táctica. La brigada le facilitaría una plana mayor adecuada y determinaría sus fuegos aéreos de apoyo. Una vez iniciado un movimiento de avance en uno de estos gigantescos callejones, los despliegues laterales y las vueltas en redondo de las fracciones son imposibles, para un grupo de tareas mecanizado con más de 250 vehículos a orugas y a ruedas.

El sistema interarmas está capacitado también para pasar temporalmente a la defensiva si, en el inesperado fluir de los acontecimientos, sus unidades se ven rodeadas o aisladas por los norcoreanos. Y pueden detener por un tiempo los ataques que sigan la mayoría de las vías de aproximación de esos valles. Para ello deben contar con apoyo de fuego e ingenieros que desplieguen obstáculos en aquéllas y que puedan cubrir con su fuego.

En su momento, el batallón destacaría pequeñas “unidades de penetración” de infantería ligera e ingenieros. Éstas intentarían utilizar las estrechas vías de acceso laterales a las posiciones enemigas, cruzando las alturas circundantes, para atacarlas de flanco o de revés. Sus ataques deben estar combinados con el ataque del batallón. Su presencia ofensiva e inesperada producirá el mejor efecto sobre el enemigo. Pero, no deben seguir una pauta fija en el tiempo, que permita al enemigo relacionarlos con los progresos del ataque principal. La inteligencia debe facilitar información de los senderos más prometedores para el empleo de las “unidades de penetración”. Éstas deben utilizar continuamente en su avance la exploración y desplegar la seguridad, al menos a retaguardia, según las técnicas de la infantería ligera.

La defensa enemiga se basará en una red de núcleos de defensa, que se apoyan mutuamente por el fuego. Una red en la que los nodos son esos núcleos y cuyos hilos serían sus sectores de fuego entre ellos. Así, la mejor forma de desmontar su despliegue es atacando sucesivamente uno por uno cada núcleo defensivo. Mientras lo aislamos del apoyo de su “red”, con los humos contra las vistas y el fuego de neutralización sobre las posiciones de la defensa que estorben nuestras acciones. En general, se usarían los fuegos directos de los tanques y de los vehículos de combate de infantería (cohetes filodirigidos antitanques) para destruir las posiciones de combate y los puntos de fuego protegidos cercanos. Y la artillería y la aviación disponible neutralizarán los puntos de fuego más alejados y los blancos de superficie y extenderán los humos de ocultación. Una vez desgarrada la red, empezará a vacilar, a no sustentarse y a no cumplir sus funciones bien. Y el batallón reforzado continuará la lucha por otros núcleos de defensa en el interior de su posición. Atacando los núcleos adyacentes progresivamente de flanco o de revés, desde sus nuevas posiciones ya consolidadas.

Una vez que se consiga destruir, dislocar o desplazar el despliegue defensivo en toda su profundidad, las unidades mecanizadas de las brigadas tienen la capacidad de movimiento operativo para penetrar en el interior de la retaguardia operativa. Y aquí, bien invertir el frente de las unidades combativas enemigas o sembrar el caos y la destrucción en sus posiciones de artillería, depósitos logísticos, centros de transporte, unidades en reorganización o retirada, centros de mando, etc. y bloqueando sus vías de comunicación o retirada.

The North Korean Attack on Yeonpyeong.

Or The Paranoia of a Communist Dynastic Regime and Closed Within Itself.

The Facts.

On Tuesday, November, 24 at 14:34 local time, the North Koreans began to beat with heavy fire the military base of the South Korean island of Yeonpyeong, approximately 7 Km2. Pyongyang was accusing the South Korean Army of initiating the exchange of fire during the military maneuvers that it realizes at the west of Inchon. South Korea admitted that his Army used real heavy fire from the mentioned island. But he assured that they were shooting towards the west, deep in the Yellow Sea, and not towards the north, the zone of the nearby maritime border between both Koreas. The South Koreans answered to the assault and the exchange of shots extended for more than 2 hours. The more than one hundred North Korean‘s shots received, produced the death of 2 marines and 2 South Korean civilians and hurt other 16 marines and 4 civilians.

Pressed by the public opinion and the Deputies, who were claiming a major forcefulness and rapidity in the military response to the North Koreans, on Thursday, the 26th, the South Korean Defense Secretary Kim Tae-young resigned. This poor fellow already offered his resignation in May, after the critiques of weakness for the sinking in March, 2010 of the Navy ship “Cheonan”, for which also Pyongyang was blamed. The Americans will take part in these maneuvers from Sunday, 28. And have moved from Yokosuka, south of Tokyo, to the Yellow sea, the «combat group» of the aircraft carrier with nuclear propulsion “George Washington”, of 99 thousand Tm. of displacement, with 6000 crew members and 90 diverse aircraft. It is escorted by 2 light cruises (more than 9500 Tm.) and 2 heavy destroyers (with 9000 Tm. of displacement), all «rocket launchers», types SS, SA and antisubmarine. At suggestion from China, last year, these habitual maneuvers were realized in the Japan sea and not in the Yellow sea, to not irritate Pyongyang. China warns now again that «maneuvers must not be realized without his permission, in his zone of economic influence». But, was it going to risk his economic prosperity without precedents, acting as the «factory» of the world? Would not be better and easier to «control» the lucid Kim Jong-Il?

The Interpretations.

The incident lacks strategic depth and transcendence. And it arises from the North Korean political thought of winning and keeping the initiative. And always presenting a homogeneous, centralized and monolithic structure, without fissures (without «exposed flanks»), in the face of a «perceived» enemy. So, the order to open fire had to depart from the North Korean Defense Council and from the Supreme one. And it connects with the psychological origin of the incident, which is in the nature of the North Korean regime. This directs a social closed within itself system, that perceives the exterior as a threat. And without having the sufficient «social empathy» that allows them to balance and modular the reality distorted ideas, and to reject them before they nest and develop. This way, the North Korean leaders easily perceive a real threat, where only there is a foreign normal action, but different from theirs.

These erroneous obsessive ideas are active and feed backing. This way there is developing a whole mental complicated system of delirious primary and derivative ideas, which torment, determine and guide the affected ones. His mental, deep and driving roots are in the universal instincts of the dread, the losses and the survival.

You can see a very more extensive study on the North Korean system in my work titled “Las Amenazas de Corea del Norte a la Paz”, in this web page.

EL ATAQUE NORCOREANO A YEONPYEONG.

O La Paranoia de un Régimen Comunista, Dinástico y Cerrado en sí mismo

Los Hechos.

El martes 24 de noviembre a las 14:34 horas, los norcoreanos comenzaron a batir con fuego pesado la base militar de la isla surcoreana de Yeonpyeong, de unos 7 Km2. Pyongyang acusaba al Ejército surcoreano de iniciar el intercambio de disparos durante las maniobras militares que realiza al oeste de Inchón. Corea del Sur admitió que su Ejército realizaba fuego pesado real desde dicha isla. Pero aseguró que disparaban hacia el oeste, en lo profundo del mar Amarillo y no hacia el norte, la zona de la cercana frontera marítima entre ambas Coreas. Los surcoreanos respondieron al ataque y el intercambio de disparos se prolongó más de 2 horas. El centenar largo de proyectiles norcoreanos recibidos, produjeron la muerte de 2 marines y 2 civiles surcoreanos y heridas a otros 16 marines y a 4 civiles.

Presionado por la opinión pública y los congresistas, que reclamaban una mayor contundencia y rapidez de la respuesta militar a los norcoreanos, el jueves 26 dimitió el ministro de Defensa Kim Tae-young. Este pobre ya ofreció su dimisión en mayo, tras las críticas de debilidad por el hundimiento en marzo de 2010 del buque Cheonan, del que también se culpó a Pyongyang. Los estadounidenses participan en esas maniobras a partir del 28. Y han trasladado desde Yokosuka, junto a Tokio, al mar Amarillo, al “grupo de combate” del portaaviones de propulsión nuclear George Washington, de 99 mil Tm. de desplazamiento, con 6000 tripulantes y 90 aeronaves diversas, escoltado por 2 cruceros ligeros (más de 9500 Tm.) y 2 destructores pesados (unas 9000 Tm. de desplazamiento), todos “lanzacohetes” tipos SS, SA y antisubmarinos. A sugerencia de China, el año pasado, estas habituales maniobras se realizaron en el mar del Japón y no en el mar Amarillo, para no soliviantar a Pyongyang. China advierte ahora nuevamente que «no se deben realizar maniobras sin su permiso, en su zona de influencia económica». Pero, ¿iba China a arriesgar su prosperidad económica sin precedentes, actuando como la «fábrica» del mundo, por culpa de una «apariencia» percibida por los norcoreanos? ¿No le sería mejor y más fácil «controlar» al aventado Kim?

Las Interpretaciones.

El incidente carece de profundidad estratégica y surge del pensamiento político norcoreano de ganar y mantener la iniciativa. Y de presentar una estructura homogénea, centralizada y monolítica, sin fisuras (sin “flancos expuestos”), ante el enemigo “percibido”. Por ello, la orden de abrir fuego tuvo que partir del Consejo de Defensa y del Supremísimo. Y ello enlaza con el origen sicológico del incidente, que está en la naturaleza del régimen norcoreano. Éste dirige un sistema social cerrado en sí mismo, que percibe el exterior como una amenaza. Y sin tener la suficiente “empatía social” que le permita balancear las ideas deformadas y deformantes de la realidad, y desecharlas antes de que aniden. Así, los gobernantes norcoreanos perciben fácilmente una amenaza cierta, donde sólo hay una acción ajena normal, pero diferente a las suyas.

Estas ideas erróneas obsesivas son activas y se retroalimentan. Así se va desarrollando todo un sistema mental complicado de ideas delirantes primarias y derivadas, que atormentan, condicionan y guían a los afectados. Sus raíces anímicas, profundas e impulsoras están en los instintos universales del temor, las pérdidas y la supervivencia.

McChrystal, Petraeus and the Allied Strategy in Afghanistan

At the end of June, 2010, diverse analyses appeared in the written press, that brings over the possible changes that might happen in the direction of the war in Afghanistan, on the occasion of the substitution of the general in command McChrystal by the more notorius general Petraeus. The above possibility would exist if it was a question of a company, which manager or first executive had been fired. But not, it is a question of the substitution of the general in chief of a theater of operations.

The Definition of the Military Strategy for Afghanistan.

It is elaborated by the Joint Chiefs’ of High Staff (the Pentagon) and is approved by Mr. Obama. Corresponding, then, to the general in chief to develop it with his operational strategy. Where already it has a few limits his autonomy, to stamp his way and his stamp. The general of the theater of operations is a great manager, a high managerial command, of the immense means that the USA and his allies, jointed in the ISAF, put to disposition to reach the goals of the war.

The total strategy raised by the USA can be summarized in obtaining the defeat of the Taliban and the extirpation of Al-Qaeda’s extensions in Afghanistan. And in the progressive incorporation of the Afghans to the labors of public order and against insurgency, possessing a government increasingly strengthened, respected and obeyed, capable of attracting the least radical insurgency to the democracy rules. All this, intermingled with an economic support for the reconstruction, the public health, the people education and the civil infrastructures. But that reaches from the provision of the military means to the delivery of bribes, donations, incentives and sinecures to certain fighters, in order that they leave the weapons, and to civilians, in order that they facilitate information or collaborate in the multiple necessary tasks. The famous strategy against insurgency of «gaining the hearts and the minds» of the native peasantry, which dates back to the intervention in South Vietnam in the 60s, assumes in this triple aim.

The Substitution and the Loss of a Commander in chief in Operations. They had Tired and Bored up to the eyebrows the old good Stanley.

Let’s see two cases, similar but not identical, in which the loss of the commander in chief turns out to be irreparable. Sometimes the military commander constitutes a critical strategic vulnerability of his armed people, at hand of his enemies. This was the case skilfully handled by the Spaniards in the 16th century during the conquest of America. It was a question of the capture or the death of the great chief or «emperor» of the indigenous coalitions in the big countries to colonizing: Montezuma, Atahualpa. And that was possible because the «great adorned with feathers» was presiding his army in combat. This was giving a devastating blow, though temporal, at the indigenous forces. Because once turned into hostage the symbolic representation of a chief of this type was plummeting. Since the social vitality of the collectivity to which he was directing, was now demanding his renovation, as if he had died.

We have also the cases of great political military commanders, as Alejandro, Gustavo Adolfo or Napoleon. They were incorporating in them selves the essence and the virtues of a whole military style and of a political regime. That were radiating permanently to their peoples, galvanizing them for a common task of historical transcendence. His disappearance in operations had been fatal for their collective interests. As it happened in case of Sweden, with the death in combat on November 6, 1632, of his king Gustavo II Adolfo in Lützen’s battle.

Stanley McChrystal’s case was different. He was only an emphasized military man inside a professional, enormous, diversified, technical and modern army. As already he had almost 30 years of service, nearly the retirement, certain luxuries could be allowed. He was tired of interferences from the court politicians of Washington in his «way» (his kingdom was the operational strategy) of commanding the war and in the cuts that they were imposing on him to his requests of means to attend a long, unpopular and versatile war. His crime was to publicly call, in a published interview, «wimps» to some of these politicians of the rope of the “presi”, with whom it ran up in his honest way. The name defines a weak, coward, irresolute and ineffective person for the matters. His aggravating circumstances were the premeditation and the mockery that were exhibiting in the magazine.

The Coalition that General Petraeus gets.

In Afghanistan are present military forces from approximately 46 countries. Some of them are dedicated to support, garrison and rear tasks. As being a great coalition, without subordinating to it any of the interests that to each country dictate his needs and his political commitments, the coincidences between the allies are partial, have solutions of continuity and are unstable through time. This intrinsic fragility of the coalition, is born of that almost all the allies do not practice State policies. It is necessary to indicate that this owes largely to that there is not a clear perception of the Afghan problem. Not of his direct or indirect, immediate or distant nearness, to the national respective interests.

The Dutches, with approximately 2 thousand soldiers in Uruzgan’s province, at the north of that of Kandahar, have confirmed his march from Afghanistan in August of this year. By 2012 also there want to go away other 1550 Australians, which garrison this province. It is supposed that this multinational «brigade» will be replaced with efficiency with American, and especially, Afghans forces. In the province of Kandahar, the old fief of mulah Omar and the first national quarry of the Taliban, there are more than 2800 Canadian troops, joined with British and American forces. It is one of the first «fighting fronts» against the country insurgency, together with Kandahar and the eastern afghan provinces. The Canadians will move back from Afghanistan between July and December, 2011. They remain the British and the Americans.

And, which is the «vital path» (or curriculum vitae) of the British in this conflict? Of the warlike fervor of these «European technologically modern soldiers», give faith the operations carried out for 8 years in the Pashtun province of Helmand, at the south of the country. After the war of 2001, which ended with the medieval radical intransigent regime of the Taliban, around Lashkar Gal, capital of the province, approximately 8 thousand British soldiers established permanently, successively relieved by their replacements in «tours of duty». This powerful quota of professional experienced soldiers was unable in almost 8 years to fight the opium culture in Helmand. Nor to appease the province, for the effective implantation in her of the government of Kabul.

To finally achieve these goals, apparently very difficult to realize, on Friday, February 12, began the Moshtarak (United) operation in Marjah’s region, at approximately 40 km from Lashkar Gal, by approximately 15 thousand allied soldiers, from the NATO and Afghans. That had to go demonstrating that all the efforts and the money spent in the formation of his National forces, have not squandered wretchedly. The Taliban, a light irregular infantry, without aviation, with a pedestrian and insufficient logistics and without artillery, were beaten and removed from his combat positions in Marjah, dispersing finally to the bordering provinces, largely. To extend the information, see our article «Marjah’s Battle» in this Blog. Nevertheless, already the out-standing journalists (this is better than «fixed») in Afghanistan warn us, that the green outbreaks of the insurgency are appearing, as vigorous and firm renews, around Marjah and Nad Ali areas of Helmand province.

Finally, the Americans have indicated the July 1, 2011 as a deadline to initiate the retreat of his deployment. They are approximately 94 thousand soldiers in these moments and will reach 98 thousand at the end of the summer. They are spread through the whole Afghan territory, as a framework that supports and stimulates the general effort of war against insurgency and al-Qaeda. By then it is supposed that they will be enlisted, trained and equipped near 400 thousand Afghans joined the forces of Police, some regional militias and the Afghan National Army. Will they be motivated also to defend an inorganic western democracy? For the present time, the tayicos and the hazaras form most of the actual security forces of Afghanistan: there are approximately 100 thousand policemen and approximately 90 thousand native soldiers, with variable degrees of motivation, loyalty and training. In the Pashtun districts there are in general no enrollments to the national army nor to the Afghan police. A Pashtun liberation war is outlined this way inside an oppressive or neglected country towards them.

LA GUERRA RUSO POLACA DE 1920 II.

(continuación)

El Águila Polaca bate al “maestro” Tujachevski.

Las huestes rojas, lejos de sus bases y sobre terrenos asolados, estaban agotando sus capacidades operativas y sus abastecimientos. Los efectivos de ambos Frentes descendieron hasta los 150 mil hombres. Los polacos rurales, patriotas cabales, lejos de celebrar la llegada del redentor del proletariado, negaban el pan y la sal a los invasores imperialistas. A diferencia de Tujachevski, que “controlaba” y “mandaba” sus fuerzas desde su Cuartel General en Minsk, la capital de Bielorrusia, a 500 Km. del frente, Pilsudski visitaba a menudo sus retaguardias tácticas. Los polacos descubrieron que el flanco izquierdo expuesto del Frente era guardado hasta su profundidad, por un destacamento de caballería llamado Grupo Mozir.

Pilsudski decidió formar una fuerza de maniobra operativa de unos 20 mil hombres muy cualificados, incluyendo la 1ª y la 3ª divisiones de la Legión polaca y 2 brigadas de caballería, al mando del general Ridz-Smigly, que atacaría desde el sur al Grupo Mozir y se insertaría en la retaguardia del Frente rojo. Los ejércitos polacos III y IV le apoyarían, fijando el sector sur enemigo. Al extremo norte, el V ejército del general Vladislao Sikorski intentaría progresar siguiendo el flanco norte libre rojo. Desde Varsovia, el resto de las fuerzas polacas disponibles atacarían también.

El 15 de agosto de 1920, los polacos contraatacaron. Su fuerza de maniobra aplastó la pantalla de caballería y penetró en el interior de la retaguardia de Tujachevski, cubriendo unos 72 Km. en 36 horas. En unos 10 días, el despliegue del Frente del Oeste se derrumbó. Sus distintos ejércitos, presionados desde el oeste, se entremezclaron entre ellos, dificultando su retirada ordenada. Unos 44 mil hombres rompieron hacia el oeste y alcanzaron Prusia Oriental, donde fueron internados por los alemanes. Otros 66 mil fueron hechos prisioneros por los polacos, que capturaron también 10 mil vehículos de todas clases, más de 1000 ametralladoras y 231 cañones. Por esta época, el capitán Charles de Gaulle estaba en Polonia, como parte de la amplia misión militar francesa. Sus comentarios sobre el desenlace de la batalla de Varsovia fueron: “La ofensiva comenzó muy bien. El grupo de Pilsudski, que organizaba la maniobra, se dirige al norte. El enemigo, totalmente sorprendido con el panorama, al ver sobre su flanco izquierdo a los polacos, de quienes creía que se habían dispersado, en ninguna parte ofrece seria resistencia, escapa desmoronado en todos los lados o se entrega con todas las divisiones”.

Aparte de lo dicho antes, ¿cuál era el comportamiento de los soldados rojos o, después, soviéticos? El general de Estado Mayor von Mellethin, 25 años más tarde, nos pinta un excelente cuadro de sus capacidades, debilidades y pulsiones: “El soldado ruso es inestable temperamentalmente y lo impulsa un instinto gregario. Por tanto, no es capaz de soportar anímicamente un cambio súbito, por ejemplo, desde un avance triunfal a una precipitada y forzada retirada. Durante los contraataques fuimos testigos de escenas de pánico casi sin paralelo (entre los rusos). Esto asombraba a aquellos que habían experimentado la tenaz, casi fanática, resistencia que los rusos exhibían en las defensas bien planteadas y organizadas eficientemente. Es cierto que los rusos pueden ser soberbios en la defensa y temerarios y persistentes en sus ataques en masa. Pero cuando se enfrentan con la sorpresa o con situaciones imprevistas (o no asumidas), pierden la presencia de ánimo y son fáciles presas del pánico”.

El ataque polaco al sur del Pripet.

Pilsudski dirigió sus esfuerzos contra el Frente del Suroeste, cuyo comisario político era Josef Stalin. El V ejército del general Sikorski se lanzó contra el I ejército de caballería del bigotudo y fanfarrón Semion Mijailovich Budienni, uno de los pocos militares rojos que era amigote de Stalin. Los polacos lo cercaron y lo batieron el 31 de agosto al este de Zamosc, borrándolo del orden de batalla ruso. Las fuerzas polacas presionaron entonces hacia el este y cruzaron el río Bug. Su objetivo operativo era Kovel, un importante nudo ferroviario y depósito de material rodante, donde comenzaba el trazado de vía ancha de los ferrocarriles rusos y cuartel general del conocido XII ejército. Para su captura se decidió adelantar un grupo móvil, que operaría simultáneamente con los ataques de las 7ª y 18ª divisiones de infantería en la dirección este. Al norte de este sector, la 16ª división de infantería atacó Vlodava (dirección Mokrani), y la capturó en 2 días. Mokrani se hallaba en el límite de los sectores de los ejércitos XIV y XII. El comandante de éste estimando que era un ataque secundario, antes del ataque a su sector, despachó hacia el oeste sus reservas. Pero su “resolución fundada” resultó desafortunada. Los polacos pretendían enviar un grupo móvil motorizado, siguiendo la carretera desguarnecida entre Mokrani y Kovel (60 Km.), para atacarla por sorpresa desde el norte. Siendo 44 Km. la distancia desde el Bug y siendo 41 Km. la distancia entre Vlodava y Mokrani, el ataque seguía una aproximación indirecta, la menos esperada por los mandos rojos.

El grupo comenzó a reunirse en Vlodava el 10 de septiembre. Al mando del comandante Bocharek iban un escuadrón de vehículos blindados (8 Ford, 2 White y 1 Packard), dos batallones de infantería de la 7ª división, montados en 43 camiones y 2 baterías remolcadas de 75 mm. A las 10:00 del día 11, el grupo se dirigió a Mokrani, destacando a unos 3 Km. una vanguardia con capacidad de combate, formada por 4 blindados, medio batallón de infantería sobre camiones y media batería de artillería. Como enlace con el grueso, 1,5 Km. detrás, iba un pelotón de 2 Ford. La protección inmediata del grupo central estaba a cargo de 1 Ford y 1 Packard, ocupándose de la retaguardia 2 Ford y 1 White. Varias cisternas de combustible acompañaban al grupo de abastecimiento en el grupo central. En la tarde llegaron a Mokrani.

A las 01:00 del día 12 salieron para Kovel. A las 2:00 llegó el grupo móvil a Hornicki, cogió dormitando a la guarnición y los blindados la dispersaron con su fuego ametrallador, capturando una veintena de soldados y 2 cañones. Pocos Km. después quedaba Ratno, donde el enemigo ya estaba alerta. Tuvo lugar un breve y duro encuentro y los rojos sólo se retiraron cuando el puente de madera sobre uno de los afluentes del Pripet, que unía ambos tramos de la carretera, ardía fieramente. Los polacos sólo tenían una fugaz oportunidad de éxito. Tras un rápido examen, Bochanek ordenó cruzarlo rápida e inmedia-tamente. Minutos después del paso de la retaguardia, toda la estructura del puente, debilitada por el fuego, colapsó bajo su peso en el río.

Al amanecer la columna continuó su marcha. Al acercarse a Bucyn, la vanguardia detectó en sus afueras a una batería enemiga desplegada en línea, perpendicularmente a la vía. Pero sus servidores no estaban entrenados para el fuego sobre blancos móviles y su primera salva fue a explotar bien detrás de aquélla. No tuvieron más ocasión. Los 4 blindados atacaron en línea, disparando sus ametralladoras. Los artilleros, perturbados por el fuego preciso que recibían, no ajustaron sus miras y la batería fue invadida.

El jefe de la vanguardia, notando que tenía en su mano la toma de Kovel, muy cercana, se lanzó a toda velocidad hacia la villa, desarticulándose del grupo principal y de su enlace con él. Sus vehículos blindados se dedicaron a recorrer las calles de Kovel, extendiendo el caos en el enemigo, mientras su infantería, apoyada por los cañones, avanzaba hacia la estación de tren. En Kovel estaban estacionadas 2 divisiones enemigas (unos 11 mil hombres). Pero los rojos quedaron tan conmocionados por la sorpresa y el ímpetu del ataque polaco, que estimaron que lo realizaba una fuerza muy superior a la real y huyeron en desbandada. Con ellos escapó en su coche el comandante del XII ejército, que se dejó detrás, en manos polacas, sus mapas, códigos y numerosos documentos del EEMM. Sólo en la estación de ferrocarril y sus instalaciones accesorias, encontraron los polacos una gran resistencia enemiga, que fue vencida tras larga lucha.

Como parte de sus medidas de defensa, el XII ejército había aproximado tres trenes blindados para proteger los accesos de Kovel, uno desde el norte y dos desde el oeste. Convergieron en el nudo norte, separando la vanguardia polaca de su cuerpo principal. Armados con ametralladoras y cañones, estos dinosaurios blindados abrieron fuego sobre él, incendiándole varios camiones y causándole bajas. La artillería remolcada pronto entró en posición y se entabló un espectacular duelo. Los trenes resistieron por bastante tiempo el fuego perforante, preciso, rápido y a cubierto de los Schneider, desplegados a menos de 3 Km. Por fin, uno de ellos, con su blindaje agujereado, mellado y desgarrado, se retiró renqueante hacia la estación de Kovel y los otros dos escaparon hacia el oeste. Poco después, éstos fueron hallados abandonados e incorporados al servicio con los polacos.

Recomponiendo su columna, Bochanek entró en Kovel a las 16:00. Temiendo un fuerte contraataque enemigo, en cuanto descubrieran la capacidad de su fuerza, estableció la defensa circular de la ciudad, incorporando a ella gran parte de las armas capturadas. Y puso a los vehículos blindados como avanzadas de combate móviles por las carreteras circundantes. Al amanecer del 13, los rusos lanzaron sin demasiado entusiasmo un contraataque, que fue rechazado. Hacia las 10:00 comenzaron a llegar a Kovel las primeras unidades de las 7ª y 18ª divisiones de infantería polacas, que habían avanzado desde el oeste los días anteriores. El botín recogido fue grande: veintenas de cañones, montones de ametralladoras, 12 aeroplanos y cientos de vagones de ferrocarril, cargados muchos con diverso material militar. El XII ejército recibió un castigo del que no se recobró y continuaba retirándose al interior de Rusia cuando acabó la guerra.

Tujachevski no es un ave fénix. El águila polaca le quita la piel al oso bolchevique.

Al norte del frente polaco, Tujachevski recibió refuerzos, recompuso su grupo de ejércitos y consiguió establecer un frente difuso entre Grodno y Brest, de unos 200 Km. Los polacos lo fijaron firmemente. Y el 23 de septiembre el cuerpo de caballería Nienievski, formado por 11 regimientos del arma, se deslizó por el flanco norte libre y cortó el ferrocarril Grodno-Vilna (capital de Lituania), a medio camino, en Druskininkai. El 26 los polacos rompieron por el oeste y ese mismo día tomaron Grodno y continuaron presionando al este. El 29, el grupo de caballería Nienievski, actuando como perseguidor desbordante, capturó Lida, a 100 Km. al este de Grodno, cerrando el paso al III ejército rojo, que tuvo que rendirse. A la vez, a unos 150 Km. al este de Brest, los restos del I ejército bolchevique fueron batidos y dispersados. En estos combates contra Tujachevski, los polacos tomaron 50 mil prisioneros y apresaron 160 cañones.

El 15 de octubre de 1920 fue ocupada Minsk, capital de Bielorrusia. Los rojos, humillados ante el mundo y perdiendo rápidamente credibilidad ante los suyos, pidieron la paz. El presidente Pilsudski aceptó. Por el Tratado de Riga de marzo de 1921, los polacos recuperaron las fronteras al este, que tuvieron en el siglo XVIII. Habían perdido en la guerra unos 10 muertos y 20 mil heridos.

El triunfo polaco de 1920 salvó del comunismo, por 25 años, a Alemania, Hungria, Checoslovaquia y los países bálticos. El historiador Norman Davies concluye: “No se puede negar que los resultados más importantes de la guerra polaco-bolchevique fueron los que no ocurrieron”. Dentro de Rusia, los bolcheviques renunciaron al destructivo sistema económico del comunismo en guerra y adoptaron la “nueva política económica”, que resultó ser más flexible.

El general francés Louis Faury, en un artículo publicado en 1928, escribió: “Hace 200 años, Polonia bajo los muros de Viena protegió al mundo cristiano del peligro turco; (hace pocos años) sobre el Vístula, el pueblo polaco sirvió nuevamente al mundo civilizado, lo que no se ha valorado suficientemente”. En efecto, la captura de la ciudad de Viena era un objetivo estratégico mayor para el Imperio Otomano, desesperado por el control que la ciudad ejercía sobre el Danubio y sobre las rutas comerciales terrestres entre el norte y el sur de Europa. En julio de 1683 el sultán Mehmet IV proclamó la Yihad. Y el gran visir turco Kara Mustafá Pasha puso sitio a Viena con un ejército de 150 mil hombres. En septiembre una fuerza polaca acudió en auxilio de la ciudad. Por fin, la batalla final de 15 horas por la capital de los Habsburgo tuvo su climax en la carga masiva de 3 divisiones de húsares alados polacos. La derrota otomana marcó el inicio de su larga decadencia y la Sublime Puerta no volvió a amenazar a Europa.

La comunista alemana Klara Zetkin, en una entrevista con Lenin, destaca sus comentarios: “Le dije a Lenin en qué forma la derrota se reflejó sobre la vanguardia alemana de la clase trabajadora. Lenin, por un par de minutos, permaneció en silencio, después de lo cual dijo: “Sí, entonces sucedió… Los polacos vieron en los soldados del Ejército Rojo no a hermanos y libertadores, sino a enemigos. Los polacos pensaron y actuaron no como les correspondía a los revolucionarios, sino como nacionalistas e imperialistas. Esta revolución, con la que contábamos en Polonia, no resultó. Obreros y campesinos, engañados por Pilsudski, permitieron que nuestros valientes soldados del Ejército Rojo murieran de hambre, cayeran en una emboscada y fueran golpeados hasta la muerte”.

LA INFANTERÍA MECANIZADA EN AFGANISTÁN

A pesar de la asimetría cualitativa y cuantitativa entre los medios que disfrutan los ejércitos occidentales y los que padecen los talibanes, los clanes locales aprovechados levantiscos y los bandidos afganos a tiempo parcial, los soldados modernos se quejan de la falta de medios y de su calidad.

El medio militar afgano para el empleo de la infantería mecanizada.

Las sucesivas noticias que vamos recibiendo desde las zonas de operaciones de guerra en Afganistán, procedentes de periodistas insertados en las fuerzas combatientes, de los corresponsales destacados en Kabul y otras poblaciones y las que emiten los ejércitos en presencia, van destilando una serie de características que son comunes a las fuerzas de los distintos ejércitos.

Todos van cayendo en la tendencia iniciada por los estadounidenses de tener al enemigo menos cerca, más visto y observado y más batido por el fuego pesado aéreo y artillero. No se busca con éste, en orden creciente de efectos, perturbar, cegar o neutralizar, sino destruir. Que es el más costoso (bueno para el complejo industrial correspondiente) e improbable de sus efectos (al 100%), lo que exige un gasto incrementado deficiente de recursos. Y no existe siempre su conexión directa con las maniobras ofensivas de las fuerzas terrestres. Que muchas veces no acuden a batir al enemigo quebrado tras el golpe múltiple de fuegos. El fuego pesado se ha convertido en un sustituto económico (troca esfuerzo militar por dólares) e industrial de las maniobras y los ataques de las fuerzas terrestres.

La exploración operativa y de combate descansa en Afganistán en los medios aéreos no tripulados y, en segundo lugar, en los aparatos tripulados que sobrevuelan ampliamente las marchas de las columnas. Lo que es parecido a buscar una aguja en un pajar. Precisamente los talibanes no dejan una “huella de guerra” por ninguna parte. No tienen vehículos pesados, ni posiciones fija reforzadas permanentes, ni artillería pesada, ni se mueven en columnas reguladas por “policía” militar, horarios, distancias entre agrupaciones, etc. Los talibanes que se cobijan en una choza, se esconden de los sensores electrónicos infalibles, cubriendo inocentemente de fango su techo. Si los aviones vuelan de día, ellos se mueven entre posiciones o concentraciones, en pequeños grupos dispersos durante la noche, aprovechando para sembrar explosivos de carga hueca, recubiertos de plástico. Que al explotar, el chorro ígneo suficiente va a penetrar como un soplete en el siempre fino bajo vientre del vehículo mecanizado o motorizado enemigo. Y va a diseminar la granalla encendida, en una aspersión por su interior y sobre sus tripulantes y contenidos.

Los modernos soldados han intercambiado, trocado u olvidado los “principios o reglas del buen hacer” de la guerra, por la simultaneidad y la profundidad del fuego lejano, cubriendo toda la zona enemiga altamente probable. Con ello no hay economía de medios, ni esfuerzo principal, ni la necesaria casi segura discriminación entre combatientes y civiles potencialmente enemigos. Los despliegues terrestres son “secundarios” y, por lo tanto, sus movimientos, dispersiones y concentraciones.

Los ejércitos buscan ávidamente la seguridad o confianza en sus decisiones y empleos. Precisamente cuando el medio en el que están y actúan es variable, fugaz, sin límites definidos, confuso e inaprensible. La incertidumbre, el caos, los errores y los fallos, los medios escasos y los planes parcialmente cumplidos, el cansancio y el miedo son los demonios omnipresentes que caracterizan y afectan a ese magma neutro de la guerra. Y es neutro porque se deja impulsar y guiar en gran parte por los “designios y acciones” humanos superiores. Que son el “sentido correcto” de los mandos, la determinación, la voluntad, el coraje físico y moral, la motivación, el entrenamiento, el compromiso con las tareas y misiones y los mandos respetables y respetados.

Las características operativas de los modernos vehículos de combate de infantería.

El comportamiento campo a través de los tanques, exige para aquéllos una tracción integral a orugas o, al menos, un chasis construido a propósito con tracción a ruedas.

La amenaza NBQ en el ambiente de la guerra moderna, necesita la posibilidad de aislamiento de la tripulación del entorno, manteniendo una contrapresión y una ventilación depurada internas y un sellado adecuado de los cierres y tomas del vehículo.

El hecho de que casi todos los ejércitos desplieguen VCI, hace probable encontrárselos en un conflicto. Y demanda de éstos la habilidad de destruir a sus iguales, mediante los cohetes filodirigidos de carga hueca y/o con armas automáticas con munición cinética o química perforante. Esto, idealmente, se debería extender a la destrucción de tanques enemigos en condiciones apropiadas y favorables. Por ejemplo, empleando el vehículo como plataforma escondida y cubierta, preferiblemente en la pendiente posterior, de los cohetes antitanques citados.

Los vehículos deben dar protección suficiente a su tripulación y a sus mecanismos principales contra el fuego ligero y medio de la infantería y contra las esquirlas de los fuegos indirectos de la artillería. Aquí existe un “límite superior” poco superable para extender la protección a otros artefactos. Que lo hace costoso e inviable de superar, por los mayores pesos y la peor agilidad y velocidad que supone.

Deben los VCI tener capacidad para enfrentarse en combates con la infantería regular o irregular enemiga, con escasos medios y/o alistamiento para la lucha. Para, poder actuar, incluso en marcha, desde diversas troneras protegidas del vehículo y con ametralladoras pesadas y/o cañones ligeros automáticos. En estos combates, la altura de los vehículos, destacable sobre las posiciones ocultas y/o protegidas de la infantería enemiga, hace que sean vulnerables al no explorado fuego antitanque enemigo a distancias medias y próximas.

El uso de los VCI en la lucha contrainsurgencia en Afganistán.

En estos momentos, en Afganistán se están usando modernos sistemas de combate de infantería, no los mejores y más caros en todos los casos, en misiones de patrullaje rutinario y/o demostrativo, de enlace entre puestos y posiciones y de escolta o apoyo a las columnas de marcha del ejército afgano. Gran parte de las características citadas de estos vehículos, sobran para estos usos. Ya que no son empleados siquiera para la exploración y el reconocimiento de las vías por delante de aquéllas. O como vanguardias de combate, para asegurar pasos y parajes comprometedores. Los VCI son buscados como habitáculos protegidos para escuadra o pelotón, dotados de suelos altos construidos como poliedros convexos, destinados a reflejar las explosiones de los artificios improvisados, y como plataformas de tiro rápido para rechazar a los irregulares hostiles. Quizás se callan los mandos, porque al menos brindan la mayor seguridad posible a los hombres.

Aspectos esenciales de la lucha contra los fanáticos hostiles en Afganistán.

El único modo de defenderse de estas partidas insurrectas es privándoles de la iniciativa, dislocando sus movimientos entre posiciones y hacia objetivos, esquilmando su retaguardia operativa, quitándoles la libertad de acción y demostrando al pueblo quiénes tienen los medios y la determinación para ganar la guerra, apoyando a su gobierno y autoridades. Defenderse no es dejarse reducir o arrinconar en las guarniciones, por la actuación y la extensión de las bandas. Guarniciones que se convierten en enormes y costosos “depósitos protegidos” de materiales y hombres sin utilizar. Esto es dejarse oxidar, desmoralizar y enervar por el enemigo móvil, activo y muy asimétrico.

Con ello se dará un primer paso necesario para la pacificación, como base para la reconstrucción social y física del país. La corrupción es un mal más o menos endémico de todas las naciones y épocas. No hay más que mirar alrededor, para comprobarlo. El problema social aparece cuando la corrupción se recrece y desborda, engullendo gravemente los magros recursos de los países débiles. Deteniendo así su desarrollo y perpetuando un régimen intolerable de abusos. La lucha eficaz contra la corrupción comenzará en Afganistán cuando se consoliden socialmente los primeros éxitos militares, continuos y sostenidos, contra los hostiles armados de toda condición.

Para defenderse eficazmente de la insurgencia radical terrorista es necesario el empleo de una infantería motivada, con creatividad e iniciativa y entrenada específicamente. Capaz de actuar en silencio, con quietud y paciencia, sobria y autosuficiente sobre el terreno. De acercarse o de esperar al enemigo a las distancias próximas. Y empleando el lanzagranadas de pelotón, las granadas, el mortero de 60 mm., el cuchillo o bayoneta, cuando no se quiere alertar a otras partidas o su grueso. Esos fuegos suenan muy parecidos al fuego artillero. Disparando a blancos comprobados o de arriba a abajo y de abajo a arriba, para evitar daños propios en los ataques de objetivo limitado con poca visibilidad. Para poder explotar las múltiples debilidades de los rebeldes, su incoherencia operativa, su nomadismo y erradicarlos de sus bases de refugio o de apoyo. Convirtiendo la noche donde se ocultan y amparan en su peor enemigo, ya que carecen de visores de infrarrojos o térmicos y no son proclives a combatir en la oscuridad. Muchos de los empleos actuales habituales del ISAF llevan a la segregación y al distanciamiento con los civiles neutrales o enemigos. Que no sabrán leer, pero que tienen una exquisita sensibilidad natural para conocer a los “amigos” temporales y/o circunstanciales, que les ayudan muy interesadamente.

Los británicos, en los siglos XIX y XX, tenían que acercarse a los pashtunes y combatir con ellos en condiciones duras. Aunque tuvieran el apoyo de las gatlings, de la artillería de montaña y de los ingenieros. Y empleaban a las tribus pashtunes menos belicosas y montaraces, de las estribaciones hindúes más bajas, al sureste del macizo del Hindu Kush, como fuerzas de infantería ligera con oficiales británicos. Los khattaks, los bangashis y los yusufzais, todos también pashtunes, produjeron cipayos de primera, leales a sus mandos británicos directos. Usándolas para contener en sus territorios a las tribus más indómitas, rapaces y levantiscas. Ocupando fortines cuadrangulares de adobe ocre y piedra, con acceso por escalera removible, y troneras altas a los cuatro costados, y explorando el territorio. Y para realizar contra ellas operaciones de castigo o de exacción de multas, por alguna incursión o desmán cometido por sus miembros. Dejando a aquéllas tribus ariscas, libres de mantener su gobierno local, basado en los maliks o jefes y en sus jurgas o asambleas soberanas tribales. Integradas aquéllas fuerzas en la amplia organización del ejército británico de la India, los hombres adquirían un refinamiento y un estado social envidiable, confirmados ante sus familias y clanes por la paga en metálico asegurada. Lograr esta organización suponía tiempo, dedicación, perseverancia, interés y trabajo de campo social para los británicos más directamente implicados en ella. Y exigía el apoyo permanente y seguro de sus mandos medios y superiores.

Eran tiempos en que los horarios, los políticos y las prisas por los resultados no lo estropeaban todo. A pesar de tener unos medios cualitativamente menos técnicos y más escasos que los de hoy en día.