Generalidades.
Dentro de los Principios de la Guerra que tratan del Control y de la Creación humanos del fenómeno guerra están la Dirección, la Decisión y la Iniciativa.
La Decisión implica una Acción del Mando razonada y acorde con los medios y las intenciones superiores para ella. Es pasar de la dirección teórica a una Resolución Activa y Decisiva. Aquí es posible emplear el Empeño en una Acción concentrada, poderosa y suprema.
El ser Resolutivos es superar los diablos de la dispersión, la incertidumbre, el cansancio, la acción imperiosa del enemigo. La Resolución como fuerza de voluntad razonada y motivada impone la Ley de la Acción al enemigo. Y esta acción suprema impone la sorpresa, el desequilibrio y aumenta las vulnerabilidades del enemigo, descubriéndolas o agrandándolas en las operaciones.
Desarrollo.
Para ser resolutivos suficientemente, hay que estar bien Entrenados. Y, esto se logra definitivamente tras los primeros combates con un enemigo. Realmente, el «tiempo de maduración» necesario para convertir una unidad recién formada en una «unidad eficaz» es increíblemente corto, medido en semanas.
Hay que estar Motivados cualitativamente por el Ethos adecuado y fuerte de los militares. Generalmente, cumplen estas características las unidades de élite de los ejércitos:
Rangers, Marines, Rangers de Texas, las S.S. alemanas, las unidades soviéticas de la Guardia, los Inmortales persas, la Legión española, la Legión francesa, las primeras unidades del Budesheer en la Segunda Guerra Mundial. No lo son los SEALS americanos, ya que se trata de unidades pequeñas, que normalmente no dan trascendencia operativa a sus operaciones usuales.
La potente acción sobre el enemigo impone la ley de la acción sobre él y supera y dispersa los efectos negativos del combate y su preparación y del enemigo.
Aquí, el espíritu de equipo, la hermandad en armas, la lucha por el ideal y el triunfo impulsan a los hombres a dar lo mejor de sí.
Empleo simplificado de las Unidades.
Las unidades resolutivas imponen su decisión localmente empleando los dos medios activos con los que cuentan: la maniobra sorpresiva y/atrevida y el fuego directo e indirecto de su artillería y de las armas de apoyo de los vehículos de combate de infantería (VCI) y de transporte de infantería (VTI).
Normalmente, si las unidades tienen una misión separada, la artillería pesada estará subordinada a su mando.
El fuego de las ametralladoras .50 y de los cañones de tiro rápido de 20 a 30 mms de calibre, los apoyarán directamente en su avance y en la neutralización o la destrucción de sus objetivos sucesivos.
El tipo de lucha que emplean las unidades resolutivas les supondrá que su consumo de munición de las armas de los infantes de las unidades y de sus transportes y vehículos de combate acompañantes, será alto en sus sucesivos avances y acciones contra los objetivos.
Las unidades de tanques que les acompañen serán de un batallón y, como mínimo, emplearán dos compañías. Cualquier cantidad menor de tanques supondrá perder gran parte del poder de choque y de fuego concentrados de los tanques. Y, la existencia de un cerrojo antitanque enemigo disipará su poder como tal arma blindada.
Últimos detalles.
Muchas veces, la distancia entre una unidad corriente y una resolutiva está en el correcto desempeño de todas sus capacidades y su desarrollo, por esta última. Es decir, cumpliendo bien todas las funciones y ordenanzas existentes.
La 88ª división de infantería del U.S. Army era considerada por los alemanes como una “división de choque”. Y, cuando a la 88ª división se la situaba en un sector del frente, los alemanes orientaban hacia ella sus reservas. Previendo que el esfuerzo principal aliado en ese combate, se realizaría en ese sector. Es decir, los alemanes consideraban que esa división estadounidense era algo especial.

¿Por qué ocurría esto? El factor más importante fueron las dotes de mando del jefe de la división. En otros aspectos, la 88ª era similar a otras divisiones nuevas. Las cualidades de mando demostradas en la 88ª incluían:
Agresividad; Estricta disciplina; Atención al detalle; Arengas y mensajes que arrastraban a las tropas; Presencia personal del general Sloan en la línea del frente; Asegurarse de que todas las órdenes se cumplían adecuadamente; Asegurarse de que los subordinados tenían los medios para cumplirlas; Habilidad táctica, demostrando que para sobrevivir era importante para los hombres seguir las órdenes; Dotes para captar el “cuadro general” y el papel de cada unidad en los objetivos generales; Gestos amistosos para establecer relaciones con los mandos subordinados.
Y, en resumen: Presencia personal en la línea del frente, agresividad, disciplina y valor.
Normalmente, es difícil que coincidan dos unidades de élite enemigas luchando entre sí. Lo que daría lugar a un costoso combate de atrición.
Dado el resultado que producen estas acciones resolutivas sobre el enemigo, es conveniente para cada ejército preparar y mantener algún Cuerpo Especial, que reuna las condiciones de alta resolución en el combate. Y, permanezca como reserva y fuerza especial de empleo.
Esta característica de Resolución en los combates, suele, para una campaña u operación de sucesivos combates, compensar el aparente mayor desgaste y las bajas. La Calidad de la acción adecuada y fuerte supera siempre los efectos de la atrición y las pérdidas de los combates.