Inteligencia militar y nacional, fallos y resultados.

Introducción y Desarrollo.

Los servicios de inteligencia de los grandes países suelen acertar muchas veces en sus opiniones y pronósticos.

Los trabajos concretos de inteligencia a los que se dedican unos pocos agentes modernos, suelen terminar con un éxito parcial o total.

Los trabajos complejos con ramificaciones y desarrollos, que esconden un futuro estimable, pero, no seguro, fallan estrepitosamente. Por esta particularidad compleja y futurible. Y, porque la capacidad de observar y medir un parámetro del alma humana es algo inaprensible, dudoso e incómodo. Seguidamente veremos varios casos concretos.

Las razones para que se produzca la divergencia de aciertos entre los casos singulares y la proyección al futuro (solución prevista) de los asuntos complejos, trascendentes al tiempo, están en parte en la dificultad de su concepción, el riesgo que se corre en aventurar y en la exposición no contrastada a los mandos. Evidentemente, existe aquí una dialéctica entre el ocultamiento realizado y el proceso cognitivo e intuitivo de su imaginación, desarrollo y proyección (solución estimada).

Sólo analistas liberados de la Escolástica y de los manuales de campo son capaces de situarse en el estado o la posición mental libre, imparcial y lúcida. Para captar situaciones enemigas anómalas, complejas y difíciles. Como se les paga por resultados y rapidez, que son variables contradictorias, el lujo de poner en “posición quietud” a un agente analista por un tiempo imprevisible, indefinido, no suele ser aceptable.

No hay que despreciar las nuevas técnicas de detección, observación y seguimiento de objetivos. Basadas en ordenadores, sensores electrónicos, Inteligencia Artificial. Pero, la presencia de agentes de campo no debe ser suprimida, sino apoyada y recrecida. Un seguimiento cibernético puede concretar para nuestro espía el área precisa de investigación y estudio.

EXPOSICIÓN DE UN AGENTE DE CAMPO

El agente de campo es un infiltrado en un medio neutro u hostil. Capaz de acercarse y penetrar en los medios gubernamentales o empresariales o sociales del rival. Y captar información relevante, importante, de manera consistente y mantenida. El agente de campo da marchamo, sello, de verosimilitud o, incluso, de realidad a la información captada del enemigo.

No es fácil captar, formar e insertar a un agente de campo propio. De ahí que, en una época de prisas, superficialidad y complejidad intelectual se haya favorecido a los medios tecnológicos frente a los agentes de campo para las labores de espionaje.

Afganistán 2021.

Todos recordamos los momentos de cambio de gobierno en Afganistán en agosto de 2021.

Los EEUU habían gastado durante casi 20 años de permanencia allí ingentes sumas de dinero en dicha permanencia, apoyos surtidos al Estado afgano y a escoger, entrenar y equipar al Ejército Nacional Afgano. Incluso, los estadounidenses presumían en sus comunicaciones públicas, especialmente del Defense Department, que aquél hacía progresos en la lucha antiterrorista contra los talibanes.

LOS MARINES CUSTODIAN EL AEROPUERTO DE KABUL

Esto resultó ser como las “aldeas Potemkin”. Que el ministro ruso de ese nombre preparó en el camino que seguiría la Zarina Catalina la Grande en un viaje. Para que sus habitantes de pacotilla se mostraran felices y lustrosos al paso de su Majestad Imperial.

En cuanto se tocó retirada para las últimas tropas estadounidenses, los soldados afganos, que resultaron también de pacotilla, comenzaron a rendir armas y a escapar de la temida ira del Talibán. Las fuerzas estadounidenses sólo fueron capaces de asegurar un perímetro defensivo del aeropuerto de Kabul. Pero, hasta allí tenían que llegar los “afganos amigos” y sus familias para embarcarse en un vuelo. Huyendo del maremoto de la barbarie de los talibanes (estudiosos del Corán).

Como se había negociado con el Talibán que aceptase el control del aeropuerto por los soldados occidentales unos pocos días, ello no fue suficiente para muchos “colaboradores” de los occidentales (traductores, chóferes, guías, limpiadores, etc) y sus familias. Muchos tuvieron que hacer un penoso viaje hasta Pakistán para ganar su libertad y su vida.

Guerra de Vietnam. Etapa estadounidense.

Los EEUU, durante la guerra del Vietnam establecieron el programa “Igloo White” dotado con 1700 millones de dólares de los de entonces, entre 1966 y 1971, para las tareas de recolección de información de la ruta de abastecimiento norvietnamita y del Vietcong en Vietnam del Sur. La ruta partía de Vietnam del Norte, internándose en Laos, cerca de la frontera común, y era la línea de toda clase de abastecimientos para las fuerzas citadas, operando en Vietnam del Sur. La ruta fue sembrada de artefactos que simulaban una planta y que eran transmisores de información para la inteligencia estadounidense. Medían 1,2 ms. y su batería les duraba 50 días. Muchas veces era empleado un objeto volador no tripulado, un dron, que recogía la información emitida del suelo y la retransmitía por televisión a un avión nodriza lejano.

UN TRECHO DE LA RUTA HO CHI MINH

Historia Desterrada: La ruta Ho Chi Minh: Eje logístico clave en la Guerra  de Vietnam

Con los datos recogidos del tránsito (tráfico es mercadeo) en las vías, los norteamericanos decidían las acciones de bombardeo de interdicción, a cargo de sus distintos ingenios aéreos, incluyendo los invisibles, inaudibles y precisos bombarderos estratégicos B-52. A primeros de 1971, los datos de las fotos aéreas tras los bombardeos, tomadas desde aviones que volaban después de las formaciones de ataque, permitían suponer a los analistas que la “guerra de camiones” estaba causando un muy severo esfuerzo a la capacidad industrial de los suministradores de Vietnam del Norte (China y la URSS).

Pero, si era cierto que se destruían tantos camiones y equipos, ¿cómo era posible que los comunistas mantuvieron la iniciativa en Vietnam el Sur? Por otro lado, ¿dónde estaban las decenas de miles de restos de camiones y demás materiales que literalmente debían plagar muchas de las vías y parques logísticos de la Ruta Ho Chi Minh?, ¿quiénes se molestaban en quitarlos?

UN TRECHO MÁS MALTRECHO DE LA RUTA HO CHI MINH

Otro asunto sonrojante fue que el total de vehículos contados por la aviación estadounidense como destruidos, superaba varias veces el total de vehículos de transporte de carga conque contaba Vietnam del Norte.

La respuesta a esta incógnita esencial la dieron pronto los jóvenes oficiales estadounidenses: los camiones los comía un monstruo llamado el “Great Laotian Truck Eater”; un horrendo carroñero que se levantaba hacia el amanecer y devoraba los vehículos destruidos por la aviación durante la noche, después de las fotografías de rigor para el “wreck count”, el recuento de desechos logrados. Porque los estadounidenses son muy escrupulosos con las estadísticas y consideran a la mentira un pecado social casi imperdonable para los funcionarios.

(continuará)

La Creciente imparable de los Talibanes afganos. 2ª Parte.

(CONTINUACIÓN)

Otra característica de la organización social de estas tribus fronterizas semi independientes es que impulsan una relativa endogamia. Con ella buscan aislar, proteger, mantener o fomentar su idiosincrasia, su influencia y su patrimonio. Pero, sin que sea biológicamente perjudicial su uso. Como sería entre los miembros de una misma familia o clan pequeño o cercano. En efecto, los matrimonios no sólo suponen y conllevan intercambios de individuos entre las familias de los contrayentes. Producen también intercambios y flujos de regalos, visitas, relaciones y parcelas de poder. En unas sociedades poco evolucionadas y residentes en un medio difícil y, a veces, rodeadas temporalmente de hostiles, las relaciones matrimoniales producen un “ingreso”, unos aumentos de posiciones sociales, influencias y bienes, que son muy apreciados por aquéllas.

Operatividad talibán.

Los pueblos montañeses son numerosos, pequeños y diseminados por las zonas fronterizas de Afganistán y Pakistán. En ellos se pueden camuflar un pequeño grupo de Talibanes, a la espera de que pase de largo un avance militar. Aparte, los Talibanes gozan de un sistema complicado de cuevas naturales en varios niveles, reforzado por túneles de comunicación, dotados de zonas ampliadas para la espera y el almacenaje de bienes de todas clases. Este sistema es utilizado para facilitar el tránsito entre uno y otro país, sin tener que utilizar los pasos fronterizos o desfiladeros más habituales y conocidos, como “etapas” del trayecto completo deseado. Y como refugio temporal cuando los aliados llevan a cabo operaciones de búsqueda de rebeldes o de represalia, sobre zonas pashtunes donde han sido más activos. Los Talibanes son de la etnia pashtun. Sólo los distinguen de las tribus locales su mayor proselitismo religioso y su actividad militar. Parte de los lugareños con los que se encuentran los soldados en sus patrullas y registros, son Talibanes “a tiempo parcial” y simpatizantes. Dos o tres hombres de un grupo de nativos que transitan por un camino rural, pueden ser una semi escuadra de Talibanes moviéndose de un lado a otro.

La clave operativa de los talibanes reside en sus innumerables jefecillos locales, con sus pequeñas bandas de guerrilleros. Ellos son los responsables de intimidar, aleccionar, asustar, atacar y ocupar más o menos temporalmente algunos de los numerosos poblados y caseríos. Según el grado de presión que deban ejercer sobre los lugareños para que les informen, les escondan y les ayuden. Evidentemente su elemental grado de desarrollo operativo mantiene al movimiento a la defensiva. Sin poder disputar a ultranza a ninguno de los ejércitos presentes en esas áreas ningún territorio o pueblo. Sin poder realizar otras acciones más allá de las emboscadas, los ataques a las pequeñas unidades enemigas aisladas, el hostigamiento por el fuego a media distancia, el secuestro, incursiones aisladas de corta duración y el minado de caminos y veredas. Concentrados ideológicamente en la conversión a su movimiento, a sus células semi nómadas, de los pashtunes más afines o cercanos.

Aunque están dispuestos a morir por sus ideales, con la promesa de la estancia en uno de los Siete Cielos del Islam, en el primero de los cuales reside Abrahán, al que visitan diariamente unos 50 mil ángeles, los Talibanes no dudan en retirarse ante el ataque o la resistencia decidida y tenaz de su enemigo militar.

Continúa la expansión talibán en Afganistán tras la retirada de las tropas  internacionales

Su procedimiento usual para atacar una posición débilmente defendida o sin ánimos de lucha es éste: bombardean de madrugada con fuego pesado de lanzacohetes fijos; luego se acercan para emplear los morteros; por fin, el asalto lo realizan varias escuadras independientes que convergen, avanzando y disparando ráfagas de AK y ametralladora RPD o PK y lanzagranadas RPG y RL. Las armas pesadas disparan desde los lados de las escuadras y el fuego se dirige de arriba a abajo o de abajo a arriba o a blancos comprobados. Para evitar las bajas por fuego amigo.

La lucha por las mentes y las voluntades.

Los Talibán consiguieron implantar su régimen “teocrático radical intransigente global” luchando contra los señores de la guerra regionales y unificaron Afganistán. Establecieron una estructura socio política laxa y débil, pero suficiente, para darle un poco de empaque al país. Regional y localmente, controlaban los órganos tribales de poder y, paralelamente, poseían pequeñas guarniciones de irregulares y de milicianos. Que eran suficientes para controlar y gobernar esa estructura estatal.

Desplazados del poder hace 20 años, su tenue y suficiente estructura político religiosa permanece y sus guerrillas y fuerzas semirregulares operativamente avanzan y retroceden. Adaptándose plásticamente a la lucha contra un ejército regular nacional de pacotilla. Que contaba con el apoyo de fuego pesado aéreo y terrestre de las fuerzas de los países de la OTAN desplegadas por el país. Y con las fuerzas de élite de aquéllos, para acciones puntuales de búsqueda y destrucción de las guerrillas islamistas. Operaciones que, por lo general, resultaban de eficacia mediocre, por debajo de lo planificado en los cuarteles generales.

Afghan army says it killed 100 militants in 24 hours | CNN
El Ejercito de Afganistán avanza…en parada.

En Afganistán no existen verdaderas academias de oficiales y suboficiales. En su Ejército se prospera adaptándose a los mandos inmediatos. Los sueldos de las tropas son esquilmados por sus superiores. Allí su corta paga y su rol como militar uniformado es un signo de prosperidad y poder social entre sus allegados de los clanes.

Los jefes, oficiales y suboficiales carecen de de una “moral nacional”, que les impulse a la defensa cabal de Afganistán, contra la peste negra de los Talibán. No existe un honor profesional, un “espíritu de cuerpo”, que los galvanice con sus compañeros de unidad en un afán de victoria.

En fin, no hay en toda la administración un comportamiento ejemplar, honorable, sufrido (paradójicamente, aunque la miseria se enseñorea del país) por parte de los jefes superiores y las autoridades civiles. Que les impulsen a cumplir con todos sus deberes profesionales y sociales para con sus compatriotas lejanos o para con el Afganistán demócrata. Que hoy es la cáscara de una estructura socio política vacía, agostada y estéril.

La campaña civil, ideológica y militar contra las bandas.

Aquí el enemigo es elusivo, disperso, peor armado que los militares, mal entrenado, indisciplinado. Pero es nativo, es resistente y parco, se esconde y camufla con facilidad, es un depredador nato dotado de una astucia atávica, no defiende generalmente sus posiciones. Las usa para desgastar al enemigo regular y pensando en abandonarlas al menor peligro percibido; en forma de flanqueo, ataque deliberado frontal o en la retaguardia. Las operaciones de las unidades y grandes unidades militares dejan escapar por infinidad de “intersticios” tácticos a los grupúsculos guerrilleros, en los que se puede dividir una unidad rebelde acosada. Es necesario actuar a su nivel socio militar: micro táctico y con cercanía. Al “enjambre” difuso, tenue, pero omnipresente de los talibanes es necesario interponer un “enjambre” cívico militar. Formado por militares profesionales y entrenados y elementos civiles voluntarios, más capacitados que los guerrilleros.

Es necesario crear pequeñas “unidades de acción”, para actuaciones “socio militares” combinadas. Que sean capaces de alcanzar el habitat de los talibanes y expulsarlos de él, progresiva y firmemente. Interponiéndose entre ellos y las tribus, el habitat real de los terroristas y rebeldes. Unidades que, en su modelo básico o standard, estarían formadas por un pelotón de fuerzas ligeras locales leales entrenadas, un pelotón de infantes profesionales foráneos y un grupo de técnicos civiles de fomento y educación con material adecuado. Su logística y su apoyo estarán basados en unidades y fuerzas helitransportadas, controladas centralizadamente desde 2 o 3 bases operativas regionales. Y complementadas por columnas móviles en vehículos o de caballería, formando una red de patrullas de apoyo por cada región.

Una vez asentadas esas pequeñas unidades flexibles, pueden acudir fuerzas mayores y brigadas de trabajo y de enseñanza, para ir guarnicionando la zona y para impulsar su mejora social. Hace falta contar con dinero para comprar la voluntad de colaboradores y simpatizantes. Esto puede hacerse facilitándoles trabajo y distinción social. Y para realizar los planes de desarrollo necesarios.

Erradicar los cultivos de opio puede ser un fin estratégico en sí mismo para los militares occidentales. Pero, hay que valorar muy bien su oportunidad y posibilidad en cada pequeña zona. Hay que ofrecer a los nativos una alternativa de paz, progreso y bienestar, dentro de sus creencias y maneras, para que segreguen a los talibanes. Que son realmente para los pashtunes, unos mercenarios de la guerra y unos explotadores de los civiles, clanes y tribus; ajenos aL Islam popular profesado por las tribus pastunes.

Conclusión.

Los valores democráticos liberales, que se suponen que son los que sostendrán al gobierno legal de Kabul, son “convicciones ideológicas republicanas”. Que no se sienten, ni se viven por casi nadie en Afganistán. Que son extraños al pueblo afgano, al que no le aportan ni prosperidad, ni seguridad, ni más identidad deseable.

Doce de Montesquieu para empezar el año
Montesquieu insistió en que los valores democráticos debían transmitirse con el ejemplo. Para que no quedasen en meros mensajes.

Los estadounidenses y sus aliados locales han levantado y superpuesto un “edificio administrativo y político centralizado” sobre la arena identitaria y social de Afganistán. Y que al primer golpe de un contratiempo económico o social serio o del ariete militar Talibán, comenzará a desnivelarse, a resquebrajarse y a hundirse a la vista de todos.

Seven Times the Taliban Was Supposedly Defeated
Hasta siete veces se dijo que los Talibanes estaban derrotados

En las últimas semanas, los Talibanes están llevando a cabo una ocupación de puestos fronterizos en el norte de Afganistán y están realizando un cerco parcial, suelto, de algunas de las poblaciones mayores del país. Lo que les permite amedrentar a las fuerzas armadas afganas y enviar un mensaje de decisión y poderío hacia dentro y fuera del país.

En general, los analistas internacionales son pesimistas en cuanto a la capacidad del gobierno de Kabul y, más importante ahora, de sus militares, para resistir una embestida decidida y preparada, una creciente, de los Talibanes. Para tomar el poder político y social en Afganistán. La discrepancia entre esos analistas sólo está en cuándo lanzarán los Talibanes esa Creciente Imparable.

La Creciente imparable de los Talibanes afganos.

Introducción.

Tras casi veinte años de presencia militar estadounidense en Afganistán, sus últimas tropas abandonarán ya Afganistán en unos días. Su “esfuerzo de guerra y pacificación” del país se condensa en unos $800 mil millones gastados en Afganistán y más de 2400 militares muertos en actos de servicio a lo largo de este período. Alemania e Italia han retirado también en días pasados sus últimos destacamentos desplegados en el país.

Uno de los objetivos de su ataque a este país asiático fue el derrocamiento del régimen yihadista salafista de los Talibanes afganos.

Su ideología radical era estudiada en algunas madrasas o escuelas coránicas de Pakistán. Donde estudiaban jóvenes exiliados pasthunes afganos. Talibanes son los estudiantes de estas madrasas radicalizadas. Y en Pakistán existen ahora movimientos semejantes, como el Terikh e Talibán Pakistán o Movimiento de los Talibanes pakistaníes. Que tienen relaciones fraternales con los Talibanes afganos.

Estos, a su vez, habrían dado cobijo a la plana mayor de al-Qaeda, en forma de una “base guerrillera segura”, con diversas localizaciones en Afganistán. Y, con una extensa “posición de repliegue” última, situada en los montes limítrofes, por la llamada línea de Durand, entre ambos países islámicos. Cuya defensa se basaba no sólo en la forma de lucha en alturas difíciles, sino también en una red capilar de túneles. Que les servían de escondrijos a los terroristas y que les permitían una comunicación oculta y protegida por su zona de despliegue.

Desde los tiempos anteriores al ataque suicida de la Red terrorista al complejo de las Torres Gemelas newyorkinas y al Pentágono, en Washington, el 11 de setiembre de 2001. Y, singularmente, a Osama ben Laden y a Aymar al-Sawahiri, médico egipcio, que actuaba como un “consejero ejecutivo” de al-Qaeda.

La captura y neutralización de estos dos ejemplares constituían otro de los objetivos capitales de la invasión estadounidenses a Afganistán.

Y, habiendo destruído la débil, escasa y pobre estructura político social creada por los Talibanes afganos, a los estadounidenses les correspondía, como corolario de sus acciones militares, un tercer objetivo. Más lejano, pero, seguramente más importante y trascendente.

Talibanes rechazan alto el fuego ofrecido por el gobierno
Talibanes rechazan alto el fuego ofrecido por Gobierno.

Ayudar seria y comprometidamente a crear en Afganistán una “sociedad musulmana moderna”, que trascendiera el régimen de tribus y clanes regionales y locales. Y, que fuera refractaria a los hechizos radicales de los modernos yihadistas. Y, por último, con un tejido social resistente, que garantizase los derechos, deberes y libertades de todos los ciudadanos en esa “sociedad musulmana moderna”.

Caprichosa y desgraciadamente, el malogro de este último objetivo citado va a dilapidar todos los esfuerzos, en especies y sangre, dedicados anteriores. Y nos va a poner en el difícil e indeseado punto de arranque de 2001.

Idiosincrasias tribales pashtunes.

Las relaciones internas de los grupos, familias y grupos de familias locales y clanes, se caracterizan por incorporar a ellas ciertos ritos, preceptos, actitudes y tabúes. Éstos recogen, valoran y cuantifican sus necesidades vitales, sus emociones primarias y sus creencias. La religión musulmana es seguida en la amplia zona que tratamos. Son todos de la rama sunní, que acepta al Corán y a la Sunna del Profeta. Las diferencias residen en el rigor con el que se examinan y aceptan las fuentes de la Sunna. Esta asunción forma parte de la inculturación, afirmación y cohesión sociales de estos grupos.

Estas sociedades aceptan y se rigen a través de una autoridad, más o menos respetada y obedecida.

Cuanto más se perfeccione y avance hacia el exterior la sociedad, el poder de esta autoridad se afianzará y crecerá y se extenderá en ámbitos de influencia. Cuanto más pequeño y aislado sea el grupo, el poder de la autoridad será más moderadora e integradora, actuando como un “primero entre los “iguales”. En estos casos últimos, la reunión de los miembros activos (hombres, cazadores) del clan en asambleas, jurgas, etc., tienen valor supremo y es sancionador de las conductas desviadas o disolventes para el grupo. Evidentemente en estos consejos locales, el prestigio y el poder de cada individuo miembro cuentan, y en ellos unos son más “iguales” que otros. Esos jefes locales o Maliks son como negociadores privilegiados con los distintos gobiernos, que gozan de una autoridad personal más que institucional, y cuyos acuerdos pueden ser ignorados por los varones adultos, si no están revalidados por sus asambleas.

Los talibanes aseguran que controlan el 85% de Afganistán | Noticias Diario  de Ávila
Los Talibanes controlan (no es ocupar) más del 85% de Afganistán.

Su código de costumbres y honor es el Pashtunwali, que establece al individuo ciertos derechos y exige de él ciertos deberes sociales, hacia la familia, el clan y la tribu. Las disputas básicas sobre mujeres, oro o dinero válido y tierras están en el origen de las enemistades sostenidas en estas tribus. Y que deben ser mantenidas hasta vengar la afrenta percibida. La propia fragilidad y debilidad de la sociedad exige la aparición de los valores protectores.

Éstos podrían ser la hospitalidad, la lealtad, la amistad, el desprecio a los foráneos como desconocidos, la venganza de ultrajes y daños, el honor individual y colectivo. Cada uno de ellos protege y engrandece en alguna medida o matiz al pequeño conjunto humano. Como veremos, las relaciones son interpersonales, en los ámbitos de la familia, el clan y la región. Se proyectan por la oportunidad, la cercanía, el intercambio de bienes y la relación. Y se afianzan con la lealtad, el respeto a las normas aceptadas y el tiempo de trato. Y en función de la acumulación de estos actos elementales sucesivos. Un extraño puede así aspirar a su integración, a título particular humano. Y no por la calidad y la trascendencia de su categoría o puesto institucional.

Los pastunes contra todos: rebelión frente a los talibanes y al aparato  militar de Pakistán
Pashtunes están en contra de las acciones militares del Gobierno y los Talibanes

La hospitalidad lleva implícita la reciprocidad, cuando uno viaja, está solo y no es agresivo. Esto a veces se perfecciona con la dotación de una escolta al viajero por zonas inseguras. La violación de esta “escolta” por un ataque supone una grave afrenta para el clan que la proveyó. La lealtad entre los miembros del colectivo, por muy lábil que sea a veces, cohesiona al grupo. El honor infla la autoestima y la apariencia ante propios y extraños. La venganza, en ausencia de verdadera justicia, busca castigo y luego reparación de los daños y afrentas reales o percibidos. El desprecio a los foráneos, no adornados de buenas cualidades o amenazadores para el grupo, busca impedirles a priori su integración en él, como una forma de defensa pasiva. La amistad estrecha los lazos con los iguales y el grupo. Si alguien se integra en estos grupos elementales, es objeto de lealtad y amistad a título personal. Esos valores se incrementarían por su actuación, maneras y comportamiento personal. Sería el caso de un jefe de fuerzas nativas, tipo cipayos, aceptadas por ellos por la paga, el honor y el status que brindan y proyectan sobre los clanes regionales. La aceptación no es con el cargo, sino con la persona.

(CONTINUARÁ).

LA EXPLORACIÓN Y LA INTELIGENCIA: UN SISTEMA MILITAR OPERATIVO. 2ª PARTE.

(FINAL)

 

El futuro próximo de la exploración táctica.

Las principales armas de reconocimiento táctico, los tanques y las aeronaves de vuelo a bajas cotas, tienden a ser vulnerables a los cohetes antiaéreos y antitanques de la moderna infantería. Éstos aparecieron en el campo de batalla en los años 70 y han ido ganando efectividad desde entonces. En la última década, desde mediados de los 90, esos cohetes han ido incorporando diversas tecnologías como las cabezas activas dobles, los buscadores múltiples, que les permiten discriminar los señuelos enemigos y asegurar el blanco, y las que les permiten emplear alturas variables de vuelo. Por ejemplo, los próximos cohetes antitanques de infantería podrán localizar, definir y confirmar su blanco por distorsiones magnéticas del ambiente (generadas por la relativamente grande masa metálica del enemigo), señales acústicas, emisiones de calor (humanas y de motores y armas) y emisiones de onda corta. Su recorrido hasta el blanco oscilará para burlar las posibles contra armas desplegadas contra ellos.

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Todo esto tenderá a dar una mayor importancia en la exploración y el reconocimiento a las patrullas de infantería de largo recorrido (long range combat and/or reconnaissance patrols). Que son insertadas por medios aéreos o fluviales, lo más cerca posible de su zona de operaciones y diseñadas para permanecer un mayor tiempo en ella.

La exploración de combate: el contacto inmediato y continuo con el enemigo y la determinación de las capacidades del terreno de lucha.

La exploración de combate busca el reconocimiento del terreno, la relación con las unidades propias adyacentes en los puntos de contacto establecidos y el contacto inmediato con el enemigo, determinando sus intenciones y características. Su misión está subordinada a la obtención de inteligencia. Cada unidad debe establecerla siempre, sin necesidad de orden específica para ello. Es importante adelantarla lo más rápidamente posible, por lo que, si corre a cargo sólo de infantería, puede ser necesario acercarla en vehículos, para que luego continúe a pie.

En los flancos descubiertos y las alas expuestas su alcance debe prolongarse bastante. Mediante sus patrullas adelantadas, la exploración de combate constituye en su actuación una verdadera seguridad táctica para las unidades en el frente.

Los órganos de la exploración de combate son las compañías y secciones de exploración blindadas, las patrullas de exploración de las unidades en los diferentes sectores, los observatorios y pelotones adelantados de artillería, etc. La sección a disposición de la compañía de EE.MM. y servicios puede ser útil en el ámbito del batallón de infantería para la rápida actuación que decimos arriba.

La exploración de combate tiene una función primordial en la detección de las resistencias y las debilidades del despliegue y de las armas del enemigo, en las “interfases de acción” favorables que estamos creando con él. Ello requiere emplear una técnica de prueba, suficientemente intensa y nunca superficial, que permita conocer a las unidades tácticas, las debilidades y las fortalezas del despliegue contrario y las apariencias con las que intenta presentárnoslas. Para actuar en consecuencia, según la misión y el centro de gravedad del esfuerzo ordenados por el mando superior.

La información recolectada de diversas las fuentes, se convierte en inteligencia disponible y es transmitida a los interesados.

La exploración genera información de los diferentes niveles de actuación y de los terrenos, que también reconoce. Aquélla debe ser convertida en inteligencia. Ésta es el conocimiento razonablemente fiable y suficiente (nunca excesiva o intoxicante) del enemigo, de sus intenciones y posibilidades y del terreno en sus posibilidades de lucha, transitabilidad, etc. Recibida actualizada y sin solución de continuidad.

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Los órganos elaboradores de la inteligencia a partir de las exploraciones operativa y de combate deben ser diferentes, puesto que también lo son los dos tipos de información generados. La principal diferencia es que proceden de niveles de actuación cualitativamente diferentes, en cada uno de los cuales deben dar la visión de conjunto: enemigo, terreno y posibilidades. Y que la necesidad de la inteligencia de combate es urgente y más continua, y su trascendencia, muy fugaz, por lo que es mucho menos elaborada y más directa hacia las unidades en lucha, desde su exploración.

Una vez creada la inteligencia, es integrada por el mando superior existente de la misma, el G-2. Éste, mediante otros órganos, se encargará de transmitirla a las unidades y mandos interesados. Dicha transmisión debe ser protegida por todos los medios existentes, garantizando el secreto y su llegada a los destinatarios, mediante dobles estafetas, cifrados, etc.

La inteligencia transmitida debe reunir las características adecuadas en cuanto al momento, la fiabilidad, la actualidad y la continuidad, la seguridad de transmisión, la riqueza de contenido y su suficiencia. En cuanto al tiempo debe ser oportuna y continua. Su seguridad afecta a los planes y a las decisiones que a partir de ella se elaboren. Debe ser suficiente, rica y fiable para permitir a los correspondientes mandos, dedicándole sólo un tiempo razonable, hacerse una idea lo más completa posible de una situación y planear sus posibles evoluciones y los factores que a ellas concurrirán. La suficiencia limita drásticamente los excesos de información no necesaria, que desorientan o cansan al mando afectado por ellos.

El G-2 o el S-2 se convierten así en los ojos penetrantes y lúcidos del mando operativo.

La seguridad como opuesto complementario de la exploración.

El envés de la exploración propia es la lucha contra la exploración y la inteligencia enemigas. Ella tiene como finalidad el cegar al enemigo sobre nuestras intenciones, privándole de sus órganos detectores de información operativa sobre nosotros o incluso extraviándolos deliberadamente. La seguridad es algo así como el opuesto (complementario, no antagónico) de la exploración propia.

Una de las formas activas de combatir a la exploración enemiga es el empleo de la seguridad propia en todas las operaciones emprendidas. Otra es el empleo de destacamentos avanzados, tipo sección reforzada, para rechazar a las exploraciones operativa y estratégica enemigas, mediante la lucha móvil con centro de gravedad en los puntos donde dichas exploraciones tengan que operar. Una exploración rechazada puede dar informaciones erróneas a su inteligencia sobre las posibilidades reales de sus ejes de avance hacia su enemigo. Por ejemplo, puede valorar la capacidad de rechazo en una avenida de aproximación , por encima de nuestra capacidad real en ella o dar una información errónea sobre nuestras intenciones defensivas.

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La seguridad tiene como finalidad la protección inmediata de las unidades frentes a las sorpresas e imprevistos, manteniendo un necesario y suficiente alistamiento de combate para esa situación. Sus misiones son la protección de la unidad frente al fuego directo de las armas pesadas de infantería, evitar e impedir las sorpresas, emboscadas e incursiones enemigas y la detección y el rechazo de la exploración enemiga. Cada unidad establece en todo momento el sector, la zona (brigada o regimiento) y el área (división) de seguridad, según su tamaño. Entre 1/3 y 1/7 de la unidad, según la situación general, realizan su seguridad, constituyendo sus órganos las distintas subunidades de todas las armas que en ella participan y la apoyan.

Para las unidades acampadas o en zonas de reunión de diferentes clases, se establece una línea de seguridad que delimita a las unidades aseguradas, en cuyos puntos adecuados (accesos, etc.) se colocan centinelas dobles. En los puntos conflictivos para aquélla (desfiladeros, etc.) se colocan obstáculos en forma de rápidas barreras de minas. Fuera de dicha línea, las unidades de seguridad avanzan patrullas fijas y móviles. Las primeras vigilarán los puntos críticos para la seguridad (puntos dominantes, posibles observatorios de la exploración enemiga, puntos de paso inevitables, etc), apoyándose en las otras para realizar siempre una seguridad activa.

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Y, esto tan simple y provechoso, ¿siempre se ejecuta? No, señor, no siempre.

El 10 de junio de 1.944, poco después de la media noche, el 2º batallón de la 29ª división de infantería de los EE.UU. se preparaba para pasar la noche. Los hombres habían caminado unos 25 Km. durante las últimas 20 horas.

El oficial ejecutivo del batallón, comandante Maurice Clift, escogió una zona formada por dos prados cercados, para que las tropas pasaran la noche al raso. Los hombres entraron en ellos y se dejaron caer contra los terraplenes de los altos setos que los enmarcaban. Tan cansados estaban los soldados que ni siquiera se molestaron en soltarse las mochilas y el equipo personal. La mayoría de ellos se quedaron dormidos de inmediato. Solamente unos pocos prestaron atención al ruido de unos motores aproximándose. Pero pensaron que eran vehículos norteamericanos.

Se trataba en realidad de vehículos blindados y camiones alemanes, integrados en una agrupación de marcha y pertenecientes a la 352º división de infantería. Sin saberlo ninguno de los dos rivales, los alemanes se habían estado retirando y siguiendo la misma ruta que el batallón americano recorría en su avance. Al detenerse éste, los exploradores alemanes detectaron los movimientos norteamericanos en los prados de acampada. Los alemanes avanzaron sigilosamente y rodearon los prados.

De pronto, los alemanes lanzaron bengalas de iluminación. Bajo la siniestra luz, casi tan brillante como la luz del mediodía, sus cañones de asalto abrieron fuego sobre los setos contra los norteamericanos. A lo largo de uno de los setos, una sección se incorporó y fue segada por las ametralladoras alemanas. Muchos norteamericanos, asustados y desorientados, corrían de un lado a otro, buscando la salida de los prados; los infantes alemanes los iban derribando con el fuego de repetición de sus fusiles de cerrojo. Las granadas de los morteros alemanes explotaban por todo la zona de los prados. Los norteamericanos respondían con un fuego de fusilería impreciso y espasmódico, dirigido a los setos opuestos, que podía alcanzar tanto a los alemanes como a sus propios hombres que deambulaban erráticamente.

Era terrible”, indicó un superviviente al general Cota. “Nos habíamos arrastrado más de 90 m. fuera del campo, cuando escuchamos desde atrás, un griterío de nuestros hombres. Yo pensé que los alemanes estaban lanzando una carga a la bayoneta contra ellos”.

El comandante de este 2º batallón, el teniente coronel William Warfield (irónicamente, campo de guerra), tenía su puesto de mando en una granja junto a la carretera. Warfield intentó establecer una defensa, pero fue en vano. Los oficiales que se lanzaron fuera de la casa hacia el campo, fueron abatidos rápidamente. Un alemán gritó en inglés hacia el grupo de mando: “¡Ríndanse, ríndanse!”. “¡De rendirse, ni hablar!”, rugió Warfield. Intentó llevar un pequeño grupo en dirección a los prados donde estaban sus hombres, pero resultó muerto inmediatamente.

La batalla se prolongó unos 20 minutos. El batallón tuvo 150 bajas—unos 50 muertos–, algo más de un tercio de sus efectivos. Poco antes del alba, un joven teniente malherido que informaba al jefe de su división, el general Charles Gerhardt, caía de pronto de rodillas y golpeaba con sus puños el suelo, mientras sollozaba y se lamentaba que todos sus hombres estaban muertos y que él los había dejado caer.

El general Gerhardt se enfureció. “Sin seguridad, gritó exaltado. “Simplemente el batallón llegó al campo y se echó a dormir”.

La Guerra Híbrida moderna. 3ª Parte.

(FINAL)

La Guerra Multifuncional, Total o Multidisciplinar.

El ciberataque es un “ataque total” de tipo enjambre; o sea, de carácter múltiple y simultáneo o secuencial. Va dirigido sobre las estructuras económicas, administrativas, civiles y militares, que sostienen y permiten que un “grupo social” funcione. Es una “forma de lucha” en el ámbito cibernético. Donde se busca “ocupar” “posiciones ventajosas” tácticas o estratégicas. Y “dañar” al enemigo, impidiéndole mantener su ritmo, su “tempo habitual” de funcionamiento y robándole y privándole a veces de los costosos bienes de investigación y desarrollo creados por él. Y que le permitían mantener una ventaja competitiva de “medios de intervención” nacionales en los campos industriales, económicos, militares. Una rama del ciberataque es el espionaje industrial.

Con ellos se logra afectar y debilitar gravemente los sectores diplomáticos, económicos, militares y civiles de una sociedad. En el civil está el humus primigenio, la esencia social, como creador de la “moral nacional” y de la “voluntad de defensa” del grupo social. Siendo aquellos sectores los “medios de intervención” con los que cuenta un Estado para su defensa global, holística, de agresiones y peligros externos e internos.

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Es conocido el ataque supuestamente estadounidense empleando un virus avanzado contra el software de las centrifugadoras iraníes. Que operaban para separar los isótopos del Uranio 235 y Uranio 239 (no fisionable), teniendo en cuenta su masa molecular. Buscando obtener U 235 suficientemente puro para crear “masas críticas autofusionables”, el explosivo de las bombas atómicas, para sus supuestos artefactos nucleares. Como el % de riqueza entre un uso industrial, para generar electricidad, por ejemplo, y la gran pureza que requiere una “masa crítica”, ambas “actividades de sucesivos enriquecimientos” son perfectamente reconocibles por las inteligencias extranjeras. En mayo de 2010 fue detectado por los iraníes un virus malicioso, llamado Stuxnet, en las centrifugadoras de la central nuclear de Nataz. Y que le dió la “orden” a un millar de ellas de autodestruirse. Pero, ya en enero de ese año habían detectado los inspectores de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (la AIEA) y los técnicos iraníes que muchas centrifugadoras funcionaban lento o mal y sin un motivo determinado.

China tiene una posición privilegiada singular como “gran factoría universal” en la economía global. Y lo mismo vende productos baratos de consumo inmediato en gran escala, que compiten principalmente en precio, que fabrica ya productos de alto valor añadido con las más modernas tecnologías. Esto le permitió protagonizar uno de los casos más significativos y consistentes de ciberataques en gran escala contra un país o coalición. La historia fue publicada por Bloomberg.

Los agentes de una unidad de espionaje y guerra cibernética del Ejército chino consiguieron colocar unos “componentes” maliciosos en las placas base de equipos informáticos de la compañía Supermicro, de San José, California. La cual compra componentes a fábricas chinas, que tienen, a su vez, subcontratas y proveedores de partes en China. Así, los equipos informáticos con ese “caballo de Troya” permitieron a los espías cibernéticos chinos acceder durante 3 años a secretos industriales y gubernamentales de los EE. UU.

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Las anomalías emergieron en 2015, cuando Elemental Technologies, que diseñaba software para comprimir archivos, informó de ellas en las placas base de sus servidores. Existían unas 30 compañías tecnológicas, entre ellas Amazon y Apple, y diversas agencias de inteligencia estadounidense “invadidas” en el ataque chino. Se comprobó que los servidores de Elemental fueron montados por Supermicro, que es el mayor productor mundial de servidores.

Se encontró que algunas placas de los servidores tenían instalado un “componente perfeccionado” que no aparecía en su diseño y que no era un chip. Este “cuerpo extraño” multifuncional habría sido colocado hasta en 4 fábricas de China que montan servidores de Supermicro.

Las intervenciones físicas en el hardware son más difíciles, porque todos comprueban teóricamente los equipos que fabrican o compran. Los ataque al hardware ajenos se suelen hacer durante su tránsito del fabricante al cliente. Que es el método que emplean las agencias estadounidenses. Pero esta manipulación maliciosa y cómoda de los espías chinos se puede efectuar porque China es el gran fabricante (con licencia o sin ella) de hardware (ordenadores, móviles). Y los directores y mandos de sus fábricas colaboran de buen o mal grado con las “peticiones de las autoridades”, en un amplio sentido.

Y, por fin, hace unos días fue de actualidad reincidente el caso, aún no cerrado, del gigante chino de las telecomunicaciones Hua Wei. Así, las agencias de inteligencia de los EE. UU. han advertido que no se deben emplear los productos y servicios de Huawei y ZTE. Acusando que los terminales de estas marcas podrían estar funcionando como “agentes cibernéticos encubiertos”, espiando para el gobierno chino. También, el Pentágono ha prohibido a su personal introducir en las bases militares los productos de esas marcas.

La Economía Nacional como “medio de intervención”.

La Economía es un importante y clásico “medio de intervención” del Estado y de la Nación. Significa e implica en el esfuerzo de guerra a la capacidad de obtención y producción de toda clase de bienes y servicios, intermedios y finales, que las tecnologías y procesos en vigor en cada etapa son capaces de lograr y conseguir.

La Economía va ligada aquí directamente con la educación aplicada, específica, de la mano de obra cualificada que se necesite y pueda lograrse en una nación. La capacidad propia de conseguir bienes o servicios (incluso con turismo, materias primas, comercio) apetecibles a otras naciones o grupos sociales, servirá para el intercambio directo o por trueque de los bienes y servicios en los que una sociedad sea deficitaria. Por ejemplo, energía o mano de obra específicamente cualificada.

Resultado de imagen de reagan and gorbachev REAGAN Y GORBACHOV.

También, en casos de necesidad y utilidad, una nación puede decidir asignar más recursos productivos para la producción de un determinado bien. Pero, cuanta más especialización se exija en la producción, los rendimientos, tanto netos como económicos (como coste de ellos) serán menores. En virtud de las leyes del rendimiento decreciente y de los costes crecientes que sufren estos “procesos productivos especializados reconvertidos”. Es muy fácil utilizar el cemento en producir bienes militares de defensa estática (bunkeres, líneas defensivas artilladas) y no levantar edificios con él; resulta relativamente fácil convertir las fábricas de vehículos industriales en productoras de blindados. Y es muy difícil conseguir grandes rendimientos de una lechería convertida en fábrica de armamento.

Es evidente que todo este proceso de reconversión de la capacidad de producción de una nación, exigirá el control por un mando político decidido y firme. Y la convalidación y el respaldo de unas leyes de guerra temporales, que lo decidan y apoyen firmemente. Aprobadas por una mayoría suficiente del Poder Legislativo.

Paradigmático fue el ejemplo de los EE.UU. y la Unión Soviética, de Ronald Reagan y Mijail Gorbachov, en la década de los 80 del siglo XX. La carrera de armamentos que impuso la primera nación colapsó la economía de la segunda. Que no pudo seguir, con su capacidad económica sin competencia (al capital productivo), ni incentivos (a la mano de obra), el ritmo al que se le forzaba a producir los bienes y servicios planificados. Y todo un sistema económico político social, como el “socialismo real” implosionó y se derrumbó. Llevándose con él, en unos pocos años, todo el entramado político militar montado por Moscú. Para que fuera su esfera de influencia, sus “marcas” tampones occidentales y su imperio político social, tras la II Guerra Mundal.

Años más tarde, un ex diplomático soviético se sinceraba: “no teníamos ni para comer…”

China adapta sus “combinaciones” de “medios de intervención”, según sus objetivos nacionales y estratégicos.

Imagen relacionada ASPIRACIONES FUNDAMENTALES DE CHINA…

Un primer objetivo nacional exterior chino es fomentar la multipolaridad en la estructura mundial de las grandes potencias y sus aliados. Buscando que no exista una potencia mundial hegemónica como los EEUU, que le estorbe en la extensión de su influencia y poderío desde su “centro nodal”.

Para ello, creará alianzas y establecerá pactos y convenios con terceros en detrimento o en sustitución de aquella potencia hegemónica. Y será un “actor intransigente obstruccionista” en todas las actuaciones que promueva unilateralmente aquélla en los foros internacionales (ONU, Agencia Internacional de la Energía Atómica). Así, las actuaciones de las naciones occidentales en el conflicto sirio estaban frustradas y limitadas por el veto sistemático de China a su aprobación en el Consejo de Seguridad. Aunque los comunistas chinos se consideran al margen de la lucha por la influencia directa en el Oriente Medio musulmán. Y, la decisión china de renovar sus relaciones con el África Subsahariana fue en parte un corolario estratégico de la “guerra al terror” de los EEUU y la OTAN en Oriente Medio, como región proveedora de petróleo y gas a todo el mundo.

China es para Rusia y Rusia es para China un socio, competidor y rival, si vale esta definición polivalente, que hace que ninguna de las expresiones lo sea en plenitud. Ambas son “potencias emergentes”, según la nueva nomenclatura, empeñadas en crecer, en no dañarse directamente de momento y en erosionar a la potencia hegemónica y a sus aliadas europeas.

Así, los chinos no actuarían directamente, ni por terceros países interpuestos, en Siria, en el caldero hirviente del Asia del Suroeste, escenario de la contienda global que sunníes y chiítas desarrollan por el control y la supremacía en el Islam. Sino que lo harán colaborando en cierta medida con los intereses y las proposiciones diplomáticas de los rusos. Reforzando así una postura política común de contrapeso y neutralización de la influencia de Occidente en la zona. Y a cambio de una cierta reciprocidad rusa a favor de los intereses chinos, en otros países en los que no choquen las influencias nacionales de ambos.

Resultado de imagen de china poder político militar UN GRUPO NAVAL DE PROYECCIÓN ESTRATÉGICA CHINO NAVEGA POR EL MAR DEL SUR DE CHINA, TRAS CRUZAR EL ESTRECHO DE TAIWAN.

Una preferencia estratégica china externa se dirige hacia el subcontinente indio y a las naciones de un primer círculo asiático de cercanía terrestre y marítima. La India es un rival radical a su medida, con el que sostuvo varias guerras fronterizas a mediados del siglo XX. La India tiene una estructura política más avanzada que China, la democracia liberal participativa, aún a pesar de todas sus contradicciones, discriminaciones étnicas, sociales y religiosas y carencias de todo tipo. Y posee una pujanza demográfica que la supera. Aunque últimamente los chinos comienzan a darse cuenta de lo irracional de sus métodos “seudos científicos” del control de la natalidad. Que la China comunista aplicó en aras de un progreso material racional. Progreso del que sólo disfrutan en diversos grados en el presente, los miembros del partido comunista y sus familias, los técnicos que lo diseñan, impulsan y desarrollan, los jefes y oficiales de las fuerzas armadas y una minoría de emprendedores y hombres de negocio. Que han prosperado a la sombra de un clientelismo institucional inveterado de las citadas élites públicas.

Al oeste de China, junto a su inmensa región de Sinkiang (Xinjiang), en el Turkestán Oriental, se encuentra un rosario de antiguas repúblicas socialistas soviéticas de unos 2 mil Kms de longitud, que alcanza hasta la orilla oriental del Mar Caspio. Ellas son, de este a oeste, Kazajistán, Kirguistán, Tadzikistán, Uzbekistán y Turkmenistán. Y forman estos países un conjunto monolítico de varias etnias, recogidas en los nombres de ellos, pero extendidas por varios a la vez, de origen turcomano, de las estepas centrales de Asia. Y aglutinados también por su pertenencia al Islam sunní. Todo ello forma un escudo multinacional defensivo y refractario a la actividad expansiva y a la presencia significativa de los chinos en sus asuntos internos o en su comercio exterior, siempre con efectos de tutela política. Estos musulmanes turcomanos son más bien unos potenciales aliados de la Gran Rusia, en cuanto ésta ponga un poco de dedicación y esmero en atraerlos y atenderlos.

Resultado de imagen de china Paracelso y Spratly. BASE NAVAL DE COHETES CHINA EN UN ISLOTE DEL ARCHIPIÉLAGO PARACELSO.

Otra gran preferencia estratégica de Beijing es extender su influencia y ampliar los lazos económicos y diplomáticos con las naciones en desarrollo, especialmente las que tengan “recursos naturales y cultivos primarios”, que sean necesarios para la producción manufacturera, la alimentación y el desarrollo general de las naciones. Ella les ha llevado hasta mucho más allá de sus fronteras geográficas de influencia política o estratégico militares.

Con los inacabables ingresos de sus exportaciones y con los conocimientos en muchas áreas del desarrollo, China hace inteligentes y masivos “desembarcos” estratégicos nacionales en diversos países de África e Hispanoamérica. Con los que establece “alianzas vinculantes” de apoyo, asesoría y sostén. Procurando anclarse firmemente y crearse aliados o “amigos” por todo ese mundo en desarrollo.

Marchando por el camino político, económico, diplomático y militar de convertirse en lo que China realmente busca ser: una (o la) potencia hegemónica en el siglo XXI.

Los contenciosos, incluso violentos, y al menos, muy amenazadores, que mantiene China con los países del Este asiático, demuestran lo incómoda, despótica y avasalladora que puede ser su presencia a las distancias cortas. Cuando China cree que están en juego sus intereses nacionales o su orgullo nacional. Cuya pérdida a manos de las “potencias extranjeras” hasta casi mediados del pasado siglo, es uno de los tics neuróticos de la política exterior de Pekín, desde el 1 de octubre de 1949.

En el Mar del Sur de China, esta potencia es expansiva y hegemónica. Y mantiene contenciosos más o menos importantes con el resto de los países asiáticos bañados por ese mar. Que son Filipinas, Malasia, Brunei, Indonesia, Singapur, Tailandia y Vietnam.

Este mar tiene unos 3500 mil Km2. Y China considera que es su “Segundo Golfo Pérsico”, por los yacimientos de petróleo y gas natural subacuáticos, existentes y estimados. Por comparación y perspectiva, el Mar Mediterráneo sólo tiene 2500 mil Km2 y sus costas dan a 24 países de los tres continentes. Ninguno de los cuales es hegemónico o expansivo.

Con el fin de asentarse en los “archipiélagos disputados”, China sigue una estrategia de avances pequeños y consolidados. Instalando en ellos, en islas e islotes, bases militares aéreas o navales y ampliando las capacidades logísticas de algunas de ellas, robando terreno al mar. Esto ha obligado a algunos países costeros a realizar ocupaciones en las islas de sus mares regionales. Destinadas, más bien, a señalar su presencia y soberanía.

Dos de los casos más llamativos son los archipiélagos de Spratly y Paracelso.

El Spratly tiene cientos de islas e islotes esparcidos por más de 400 mil Km2, junto a las Filipinas. En relación a este archipiélago, la Corte de Arbitraje de La Haya ya dictaminó que no existe base legal para las reclamaciones chinas. Y que las Spratly no son islas con proyección económica. Pero, China, simplemente, no lo reconoce.

El archipiélago de Paracelso, a 700 Km al sur de Hong Kong, está situado al oeste del Mar meridional de China, en la entrada del golfo de Tonkin (Vietnam). Allí, China tiene plataformas petrolíferas en disputa con el gobierno vietnamita. En torno a las instalaciones chinas ha habido diversos incidentes entre los pesqueros y patrulleras vietnamitas y los barcos chinos de escolta. Que los han dispersado usando cañones de agua.

La Guerra Híbrida moderna. 2ª Parte.

La Guerra Multifuncional, Total o Multidisciplinar.

(CONTINUACIÓN)

Las Guerras de Guerrillas.

Las guerras pomposamente llamadas de cuarta generación son las guerras contrainsurgencia o guerras de guerrillas o guerras irregulares o rebeliones armadas o guerras de liberación o bandidaje organizado, que siempre han existido, coexistiendo con las variantes convencionales. Son las que los EE.UU. han perdido o no ganado últimamente: Vietnam, El Líbano (desembarco pacificador de marines, luego volados en su cuartel) y Somalia (el avispero incontrolable e imprevisible de “todos contra todos” de los señores de la guerra y las milicias islámicas). Son guerras desiguales (les llaman también ahora “asymmetrical warfare”) contra un enemigo de más bajo nivel tecnológico militar, en relación a las fuerzas regulares enemigas, enraizadas siempre en la población civil propia u ocupada, poco intensas militarmente y extensas en el espacio y el tiempo.

Las guerras contra los irregulares armados son por naturaleza largas, dolorosas y difíciles. El carácter prolongado se origina de la necesidad de que una fuerza popular, partiendo casi de la nada, se desarrolle y se extienda y llegue a derrotar moral o militarmente a un ejército regular propio o de ocupación. La dificultad y los crueles males surgen por el elevado componente civil que participa en ellas. Son guerras localizadas en el patio de casa, en la retaguardia propia u ocupada.

Resultado de imagen de rusia guerra de siria Rusia en Siria. Primero arrasan y luego avanza su infantería para barrer y ocupar. Los muertos civiles sirios no les importan.

Es necesario, por tanto, evitar la prolongación del conflicto, que va minando la convicción de las propias fuerzas y permitiendo que el enemigo se extienda, fortalezca y predomine.

Los abusos contra la población civil son siempre contraproducentes en una lucha contrainsurgencia y más en una rebelión interna. A veces, las prisas por formar nuevas tropas llevan a un entrenamiento deficiente o incompleto de éstas. No están vacunadas contra la tensión, especialmente aquí la mental, ni contra la frustración de los planes no cumplidos o de las sorpresas ingratas. Esto lleva casi inevitablemente a descargar la rabia y la impotencia enervantes en la población civil entremezclada voluntaria o coactivamente con los insurrectos.

Con embarazosa frecuencia, cuando los “sensores” humanos o tecnológicos de Rusia, Arabia Saudí o de Occidente detectan alguna probable actividad insurrecta siria, iraquí, hutí o zaidí o de los muhaydines extranjeros, primero arrasan el edificio, la “manzana”, la zona. Luego van a limpiar y a hacer el recuento de cadáveres para sus estadísticas. A veces, entre los escombros se pueden encontrar con los cadáveres de una familia árabe inocente y numerosa. Se abusa de la atrición, que es indiscriminada y perversa cuando el enemigo se funde con los civiles. Se descuida e incluso se descarta, el patrullaje activo, inesperado, que necesita proporcionalmente menos medios materiales y humanos, pero más oficio, coraje moral, libertad de actuación y creatividad en los mandos inferiores e intermedios y en los hombres.

Cuenta regresiva: dos buques de guerra rusos, listos para zarpar rumbo a Siria Dos buques de desembarco de la flota del Mar Negro cargan tropas para el puerto sirio de Tartus. «Para defender los intereses nacionales rusos en Siria». 

Un complemento necesario de la red regular son las falsas bandas rebeldes. Éstas estarían destinadas a actuar en zonas proclives a la insurgencia, de donde varios de sus integrantes procedan. Y su actuación y ocultación estarían favorecidas por el carácter descentralizado de los grupos insurrectos. Sus misiones serían conseguir información, probar la lealtad de los civiles y aniquilar pequeños grupos enemigos o suicidas. No deberían ser mayores de un pelotón reforzado, salvo en ocasiones especiales de combate.

Fueron destacables las practicas de contrainsurgencia de los portugueses en sus inmensas colonias de África, entre algunas de las cuales había 3 mil Km de distancia. Planteando así grandes problemas logísticos para una nación pequeña, que no contaba con excesivos recursos o amigos. Fue importante la política de “integración nacional” (con lemas como “Portugal no es una nación europea” o “una nación pequeña”; “Portugal es una nación grande multicultural”). Y que fue practicada por las tropas portuguesas, en base al respeto a la población, la falta de represalias innecesarias o necesarias no explicadas y la mejora o el desarrollo de la población civil autóctona. Contando con los “medios económicos, de educación, de ingeniería civil, logísticos” disponibles, siempre magros y en penuria. Es decir, los “medios de intervención” portugueses actuaban conjuntamente en un “mixoperativo. Hecho a la medida de sus capacidades y de las funciones y objetivos nacionales de esta Guerra Híbrida, dirigidos por un mando central coordinador.

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Columna de tropas portuguesas a punto de continuar la marcha.

Pero, la población comprendió la política de “sincero acercamiento” y razonablemente ayudó a las tropas portuguesas a aislar y confinar en las regiones más lejanas o inhóspitas de los distintos países a las “bandas de irregulares” de los distintos movimientos rebeldes. Que no pudieron ganar la batalla por “los corazones y las mentes” de los angoleños y otros pueblos.

Esto creo un “impasse”, un punto muerto, en el desarrollo militar de las “guerra de guerrillas” coloniales clásicas. Las bandas de rebeldes no podían crear “bases guerrilleras” estables. Que les permitieran tener una retaguardia acogedora y un refugio permanente y seguro. Y adoctrinar, crecer, fortalecerse y extenderse por las distintas regiones de cada país. Privando al enemigo militar, poco a poco, del dominio sobre los nativos y sus tierras. Y los portugueses tampoco podían cercar y aniquilar a las partidas situadas en las zonas remotas de los territorios, que simplemente se escurrían y cambiaban de ubicación segura.

Los primeros que vieron esta perspectiva de su futuro fueron los oficiales africanistas y de la metrópoli. Y esto llevó, por último, a la “revolución de los claveles” del 25 de abril de 1974, al derrocamiento del régimen corporativo salazarista de Marcelo Caetano y a la descolonización de Portugal. Para el que las guerras prolongadas significaron una sangría de recursos humanos y materiales intolerable, en la perspectiva de un estancamiento indefinido.

Pero, al llegar la independencia colonial (Angola, Guinea y Mozambique), como consecuencia de ese punto de equilibrio alcanzado, los interlocutores válidos para negociarla con los portugueses eran relativamente pocos, mal preparados y con una organización endeble y superficial, que no se sostenía sin la ayuda foránea “socialista”.

Las Guerras diplomáticas, la canónica y la heterodoxa.

Uno de los “medios de intervención” de una potencia mundial o regional para obtener sus “objetivos nacionales y estratégicos” son las “Relaciones Exteriores”. Que tiene un concepto cualitativamente más extenso que la Diplomacia. Ésta se refiere a los negocios de Estado o de gobierno que tratan 2 o más naciones (alianzas). Y la “función” diplomática es negociar por la vía política lo que le comunica su ministerio o secretaría de Estado. Pidiendo y recibiendo sucesivas instrucciones, si fuera necesario, para mantener y proseguir la negociación. Y manteniéndose en su ejecución y relaciones protocolarias o no, dentro de las cualidades de discreción, prudencia y tacto que caracterizan al oficio.

Resultado de imagen de diplomacia internacional La Diplomacia internacional se enreda.

Las Relaciones Exteriores incluyen también otras relaciones y acciones más heterodoxas. Que es necesario buscar, apoyar y mantener en el exterior para conseguir nuestros objetivos nacionales. Así, una función de las relaciones externas es aflorar para ello, nuevas oportunidades y caminos o vías y “medios de intervención” más secundarios. Las Relaciones Exteriores colaboran directamente, como siempre se ha hecho, empleando los medios y la estrategia nacional vigente, con la Inteligencia, la Economía y las Fuerzas Armadas nacionales. Es decir, actuando conjuntamente en un “mix” de funciones y medios de intervención, la guerra siempre ha sido Híbrida desde la Prehistoria. Creando así nuevas oportunidades y vías, para aplicar y emplear toda la capacidad creativa y potencial del Estado, para lograr sus objetivos estratégicos y operativos.

Un ejemplo sucinto entre miles de situaciones. El “mando central operativo de guerra combinada” (o MCOGC) puede solicitar a Relaciones Exteriores la búsqueda de disidentes o enemigos internos de un potencial país enemigo. Localizados uno o varios de éstos, se valoran sus capacidades, circunstancias, implantación y posibilidades operativas. Así, RR. EE. presentaría un informe al MCOGC en forma de “resolución fundada” implicándose. O sea, valorando esquemáticamente los casos existentes y decidiéndose por uno o dos, en función de sus cualidades y nuestra conveniencia general o puntual.

Resultado de imagen de Metternich diplomacia Príncipe Klemens Wenzel Metternich (1773-1859). Como diplomático fue más importante en sus logros, que Napoleón en sus guerras.

Esos disidentes o enemigos podrán ser políticos o también armados. En el primer caso, nuestra nación les podría conceder asilo, becas, apoyo económico y asesoramiento a sus grupos. En el segundo, en una fase de mayor confrontación, se podrá también enviarles pertrechos y armamentos, asesores y formadores y unidades de “operaciones especiales” o de “voluntarios extranjeros”, para apoyarles y/o reforzarles en sus actividades insurgentes.

La Propaganda como “medio de intervención”.

A comienzos del siglo XVI las ideas “reformistas y heréticas” del sacerdote agustino Martín Lutero se propagaron por el centro y el norte de Europa, con la ayuda de la imprenta. El origen de la palabra propaganda surge durante la llamada Contra Reforma. Es una referencia a la propagación de la fe católica, con los jesuitas en la vanguardia de esa tarea de catequización. Haciendo frente a las desviaciones de la ortodoxia preexistente, enseñadas por los luteranos, hugonotes, calvinistas, erasmistas, etc.

No es hasta la I Guerra Mundial cuando el término adquiere una significación negativa o peyorativa. Ésta se origina por la indignación popular hacia los esfuerzos sistemáticos de las potencias beligerantes en aquélla, para manipular en su favor las ideas y, con ello, las actitudes de todos, los neutrales, los enemigos y la población propia. Éste podría ser el origen más determinado de las “noticias falsas”, tendenciosas, insidiosas, sectarias, equívocas… Que los snobs hispanohablantes denominan ahora “fake news”.

Así, en los años 30 del pasado siglo, la propaganda “de guerra” o “nacional” evocaba en la mayoría de las personas la visión de fuerzas malévolas, que se antojaban extrañas y alienantes, intentando lavarles el cerebro. La necesidad surgida con el estallido de la II Guerra Mundial, de cooperar al esfuerzo de guerra total con todos los medios disponibles, ante un conflicto impuesto que amenazaba la supervivencia de las democracias, y los nuevos avance en los campos sociológicos y psicológicos durante el período de entreguerras, llevarán progresiva y firmemente a la aceptación por las naciones occidentales y sus fuerzas armadas de la aplicación de la guerra psicológica

La propaganda maneja siempre informaciones básicas, esenciales, que son sencillas y simples por definición. Esto es debido a que su “objetivo” (el “target”) es siempre amplio y numeroso: la población de un determinado país o región, o un colectivo extenso religiosa, económica, racial o socialmente diferente. Ellos son los que hay que informar, convencer y, según los casos, proteger. Decía Lincoln que “Dios debía amar mucho al hombre normal, porque lo había creado en tan gran número”.

La Guerra Cibernética, característica de la Guerra Híbrida moderna.

Un “medio de intervención” contra los enemigos o para cambiar o influir en voluntades, que era desconocido, por impensable, hasta hace muy poco, son los ataques cibernéticos.

Imagen relacionada Esquema algo confuso de la Ciberguerra.

Éstos pueden dirigirse al software o al hardware de los sistemas informáticos personales, empresariales o institucionales. El software es el “soporte lógico” de un sistema informático, que hace posible la realización de las diferentes tareas. Este “soporte lógico” incluye el sistema operativo y las aplicaciones o programas informáticos que realizan aquéllas. El hardware, por su parte, es la maquinaria o el conjunto de componentes físicos del ordenador. Así, resumiendo, el software genera instrucciones que se ejecutan por el hardware o soporte físico del sistema.

En general, los ataques se realizan al software de un sistema, buscando una “debilidad” de éste. Y mediante los códigos maliciosos, las entradas traseras, etc. Una penetración o asalto al software se previene en general con un antivirus apropiado al virus recibido. Para atacar al hardware hay que actuar sobre el “componente físico” del ordenador. Y su detección, con la miniaturización existente hoy en día, resulta muy improbable y larga en el tiempo, hasta que se detectan los estragos. La mejor forma de acceder al hardware es realizando la intrusión en las fábricas de componentes y de montajes. Pero éstas están protegidas con medidas de control de componentes y equipos externos, basadas en la nacionalidad y el productor de ellos.

Los ciberataques se dirigen a redes cibernéticas de la sociedad, públicas y privadas, a las comunicaciones y medios de control de equipos y redes internos. Concretándose en las instalaciones de distintos sectores destacados o estratégicos de un país o alianza; como, centros fabriles, comunicaciones militares, gestiones administrativas públicas, redes sociales abiertas, distribuidores de energía, intranets de bancos y medios económicos. Y buscan paralizar o perturbar el funcionamiento de los mismos o volcar y distribuir en ellas informaciones tendenciosas más o menos abiertas para alterar o dirigir la opinión pública general o particular en favor de los intereses no siempre evidentes de los atacantes.

(CONTINUARÁ)

La Guerra Híbrida moderna.

La Guerra Multifuncional, Total o Multidisciplinar.

La Guerra Moderna.

Hasta ahora las guerras se libraban entre “naciones” grandes y pequeñas. Ellas eran las únicas capaces de generar una “voluntad de defensa”, concretada en unas fuerzas armadas y en el apoyo de la economía y la diplomacia de sus sociedades, para la defensa de sus intereses estratégicos y nacionales y su supervivencia. Existía un procedimiento o protocolo para su declaración y para la firma de los tratados de paz. El que no respetaba las normas de honor era considerado infame y si resultaba derrotado, podía esperar un severo castigo. El presidente Roosevelt, el lunes 8 de diciembre de 1941 a las 12:30 p.m. hora de Washington, en su discurso ante el Congreso estadounidense reunido en sesión conjunta, y transmitido por radio a la nación, declaraba: “Ayer fue un día marcado por la infamia… Ruego a Uds. declaren la existencia de un estado de guerra entre los Estados Unidos de América y Alemania, Italia, el Imperio japonés y todos sus aliados”. Y al final fueron Hiroshima y Nagasaki.

Resultado de imagen de george clemenceau

Las guerras modernas duraban unos pocos años. Tras los cuales, agotada la capacidad industrial y la voluntad de defensa de los vencidos, no necesariamente invadidos u ocupados, éstos aceptaban su derrota y se firmaba la paz. Cuando las condiciones del armisticio y de la paz eran demasiado leoninas y humillantes, originaban nuevos “impulsos o arranques” vitales de defensa en el pueblo derrotado. Buscando superar y vengar los agravios recibidos y/o percibidos. Ellos eran el germen seguro de una futura guerra en el término de una generación, medida en unos 25 años. Recuérdese el tratado de Versalles o “Diktat” contra Alemania, firmado el 29 de junio de 1919, promovido por Georges Clemenceau, llamado el Tigre. Cuyos últimos pagos, referidos a intereses del principal ya liquidado, los acaba de hacer a finales de septiembre de 2010 la Alemania reunificada, unos 90 años después de aceptados.

La amenaza del uso del arma atómica en la guerra entre las potencias industriales, alejó indefinidamente el peligro histórico y recurrente de una guerra de intereses de cualquier clase entre ellas. Los mandos civiles y militares o dirigentes de todas ellas, han exhibido a lo largo de más de 65 años un tacto exquisito, apoyados por la diplomacia y la economía nacionales, en las relaciones internacionales y en la resolución de los conflictos planteados. Ninguna cuestión “menor” relativa merecía asumir el riesgo de una guerra nuclear incierta, costosa y sin claros “vencedores”. En todo caso, las grandes potencias hegemónicas o las principales de una zona estratégica, dirimían regionalmente su lucha ideológica y de intereses. Y lo hacían mediante guerras limitadas y compartimentadas regionalmente.

Resultado de imagen de cuba en etiopía Fuerzas «internacionalistas» cubanas ayudan a Etiopía en 1977.

Donde combatían sus naciones “socias” y “correligionarias” locales subsidiarias no atómicas, incluso fuera de su zona estratégica natural. Ahí tenemos el caso de Angola, Cuba y Suráfrica, tras la descolonización de la primera. También la lucha en el cuerno de África de la Etiopía de Mengistu Haile Mariam, Cuba y la Somalía de Siad Barre. La derrocación de este último, tras su derrota en la guerra por arrebatarle el desierto de Ogadén en 1991, precipitó a Somalía en el caos en el que aún se encuentra. Y tenemos el caso de Israel y los países árabes limítrofes, que le amenazan periódicamente con su eliminación y con echar al mar a los judíos supervivientes.

En las guerras contemporáneas han irrumpido, marcando carácter, las comunicaciones modernas: las inalámbricas u ondas de amplio espectro, las redes viarias y los vehículos diversos a motor. Un desafío especial, que se plantea en todos los conflictos coactivos, no necesariamente armados en todas sus fases, es la llamada guerra cibernética. Concretada en los ataques al “enemigo” a través de la red universal de comunicaciones inalámbricas. Estas agresiones son capaces de penetrar las líneas de seguridad de primer y segundo niveles, las más conocidas o comunes. Y atentar contra las bases de datos y los procesos de los ordenadores normales de empresas, particulares e instituciones. Hasta hace unos pocos años, sólo los estados desarrollados tenían acceso a su tecnología de vanguardia. Y esto enlaza también las guerras de 3ª y 4ª generaciones: el empleo de los ciberataques no está ya en manos de las grandes potencias. Por ejemplo, alocando los ordenadores de las plantas de hostiles o golfos de enriquecimiento del uranio 235. Hoy en día, pequeñas naciones y grupos de aventados rebeldes o de pilluelos vanidosos, con ciertos conocimientos y magros recursos, pueden realizar con éxito ataques cibernéticos a cierto nivel.

Resultado de imagen de guerra guerrillas Vietnam Fuerzas norvietnamitas equipadas con metralletas de diseño ruso PPSh-41.

En las últimas décadas, las guerras se están manifestando en unos niveles muy asimétricos de medios y esfuerzos enfrentados. Tanto es así que los estadounidenses les llaman guerras de 4ª generación o asymmetric wars. Pero que no son más que las viejas guerras de guerrillas de la Historia. Y, muchas veces también, de liberación nacional. No olvidemos que siempre se ha vilipendiado al enemigo rebelde y respondón. Al que se le juzga por las leyes de sedición armada y ataques contra la seguridad del estado. Napoleón así tenía en consideración a los españoles a partir de mayo de 1808. O las potencias europeas a las naciones nacientes en África y Asia, tras la II guerra mundial, desde Argelia hasta Indonesia, pasando por Angola (que los portugueses decían que era una provincia nacional) y Vietnam.

Nacimiento y Situación de la Guerra Híbrida.

La Primera Generación de guerras estaría marcada por el desarrollo y consolidación del concepto Estado. Las guerras de Segunda Generación estarían caracterizadas por el compromiso de las sociedades en la causa o la Patria; sus modelos son la Revolución Francesa; aparecen las revoluciones industrial y de los transportes, que posibilitaron la extensión del teatro de operaciones, no tanto la velocidad de las maniobras, y ampliaron el espectro de los objetivos. En ellas se emplearon ejércitos literalmente de masas, donde el choque tenía gran importancia e independientemente que la caballería o la infantería fuera el arma principal. En las guerras de Tercera Generación, a finales del siglo XIX y en el XX, la tecnología moderna fundamenta y modifica las acciones. Y el factor que coadyuva a la definición de las guerras de Cuarta generación es la globalización y el retorno al hombre como actor decisivo. Ahora, cerrando el bucle histórico y definitorio llaman guerras de V generación a las guerras híbridas o multifuncionales, que, realmente, siempre han existido. Con la participación mayor o menor de cada uno de los “medios de intervención” disponibles en el grupo social, para conseguir las “funciones de intervención” buscadas.

Resultado de imagen de guerra guerrillas Afganistan contra URSS Los tanques de la U.R.S.S. luchan contra un enemigo elusivo y fugaz en Afganistán.

No por nominar hoy en día con una palabra exótica y nueva, preferentemente extranjera, se crea así un “medio o una función de intervención” fresco y prometedor. El problema es que el desconocimiento de la historia, aún la reciente, empobrece los nuevos conceptos, ideas y situaciones conflictivas. Sin ganar en aplicación, eficiencia y capacidad cognitiva por ello. Con esto sólo se incide o se repite la historia anterior, para volver a aprenderla. Y que, como en una hélice helicoidal, sólo se cambia el “plano de ejecución” temporal fenoménico. Donde se mantienen incólumes y ahora ocultos en parte, los distintos “parámetros esenciales” de los fenómenos y epifenómenos de los conflictos y luchas.

En Afganistán, la “experiencia” soviética de lucha contra la insurgencia entre diciembre de 1979 y enero de 1989, como fuerza invasora y opresora, apoyando a un régimen de su órbita, resultó un completo desastre para la U.R.S.S., al no conseguir ninguno de sus objetivos estratégicos o nacionales. Pero, en Siria, los insurgentes se asentaban y controlaban unos territorios cuasi definidos. Y los defendían bien hasta el año 2016, tras la intervención de Rusia..

Y los rusos a partir de su exitosa, pero muy corta experiencia allí, preconizan hoy en día el empleo de un “centro de mando coordinador” en cada teatro de operaciones. Que estaría encargado de coordinar, en un esfuerzo convergente y global, los medios específicos a disposición del mando del teatro. Cada “medio de intervención” estará aquí especializado en función de las tareas a cumplimentar.

Resultado de imagen de rusia guerra de siria Fuerzas rusas enviadas a Siria en apoyo del régimen de al-Assad.

Las tareas a coordinar en el teatro, para impulsar las políticas adecuadas a los intereses de Rusia y a la convivencia y la paz, serían: de carácter militar ordinario o especial y de asesoramiento; diplomáticas; de cooperación con administraciones civiles y fuerzas gubernamentales u otras presentes; de reconstrucción y apoyo a la población. Aquí intervendrían los diplomáticos, ingenieros civiles, técnicos de administración, educadores, unidades de policía rural, asesores económicos y sociólogos. Formando “paquetes funcionalesmixtos a integrar en el “centro coordinador” de intervención y colaboración.

A todo esto le llaman los rusos la doctrina Valery Guerasimov. Aunque no es más que una recopilación de políticas, tendencias y actuaciones de antes y ahora.

Las fuerzas militares estarán destinadas a las operaciones regulares de ataque y defensa. Incluidas la custodia de objetivos sensibles, tanto personales y grupos industriales como de estructura e infraestructura; el establecimiento y defensa de puestos de control, tanto fijos como itinerantes; el ataque a las bases, concentraciones y movimientos de fuerzas enemigas importantes; un patrullaje de combate y/o reconocimiento que cubra el territorio en manos o amenazado por los irregulares y la ocupación de posiciones enemigas tomadas.

La doctrina estadounidense multidisciplinar está contenida en el concepto, los reglamentos y las actualizaciones de la Modern Air Land Battle. Y aplican en su política y actuaciones los mismos “medios de intervención” que todas las grandes potencias. El general James Mattis, Secretario de Defensa hasta el jueves 20 de diciembre de 2018, en que se colmó el vaso de sus discrepancias con Trump, por su orden de retirada no consultada del contingente de 2 mil soldados estadounidenses de Siria.

Mattis explicó en su carta de renuncia, de un modo condensado, fácil y profundo las ideas del Pentágono sobre la guerra híbrida o multifuncional. Para que Trump pudiera entenderlo. “Nuestra fortaleza está unida a la fortaleza de nuestro sistema de alianzas. Y, de forma similar, debemos ser inequívocos y resolutivos con los países cuyos intereses y tendencias son opuestos o están en tensión con los nuestros”.

Resultado de imagen de seal navy LOS SEALs

Casi todos los “medios de intervención” del Estado, empleados para conseguir sus objetivos nacionales, ya estaban presentes en la panoplia de medios a su disposición, mucho antes de ésta nueva denominación de la Guerra Híbrida. Las “funciones de intervención” eran desarrolladas por “medios” adaptados a las posibilidades reales de su época. Y conseguían los objetivos buscados, aunque fueran muy específicos. Ahí tenemos las acciones del SAS (Special Air Service) como “fuerzas especiales de intervención puntual con objetivo limitado” en la retaguardia del enemigo. Luchando contra éste y para apoyar y colaborar con “fuerzas de resistencia al ocupante” locales. En los EE UU tenemos a los SEAL, los Rangers, la fuerza Delta y las Special Forces, entre otras. En Alemania está el grupo GSG 9. en Australia y Nueva Zelandia tienen el mismo nombre que el cuerpo británico.

Las necesidades estratégicas y tácticas de la guerra y las funciones de los “medios de intervención” son poco variables. Y su variabilidad es función de las mejoras en capacitación general, alcance, velocidad, capacidad de choque y fuego sobre el enemigo, comunicaciones entre “medios”, protección de estos, etc. Que brinden las sucesivas tecnologías aplicables a los “medios”

Todas las metrópolis coloniales, peleando en las guerras de liberación planteadas después de la II Guerra Mundial, desarrollaron en grado y fortuna variables, métodos y políticas de desarrollo civil, de vinculación de los naturales de ultramar a la nación, de “ganar los corazones y las mentes” de la población autóctona.

(CONTINUARÁ)

News on Modern Conflicts. Novedades en Conflictos Modernos.

Utilizamos esta Sección de Novedades para dar a conocer en avance los próximos artículos que irán apareciendo en las distintas «categorías» de temas de esta página, dedicada a los conflictos y crisis modernos.

Inteligencia militar y nacional, fallos y resultados.

Los servicios de inteligencia de los grandes países suelen acertar muchas veces en sus opiniones y pronósticos.

Los trabajos concretos de inteligencia a los que se dedican unos pocos agentes modernos, suelen terminar con un éxito parcial o total.

Los trabajos complejos con ramificaciones y desarrollos, que esconden un futuro estimable, pero, no seguro, fallan estrepitosamente. Por esta particularidad compleja y futurible. Y, porque la capacidad de observar y medir un parámetro del alma humana es algo inaprensible, dudoso e incómodo. Seguidamente veremos varios casos concretos.

Las razones para que se produzca la divergencia de aciertos entre los casos singulares y la proyección al futuro (solución prevista) de los asuntos complejos, trascendentes al tiempo, están en parte en la dificultad de su concepción, el riesgo que se corre en aventurar y en la exposición no contrastada a los mandos. Evidentemente, existe aquí una dialéctica entre el ocultamiento realizado y el proceso cognitivo e intuitivo de su imaginación, desarrollo y proyección (solución estimada).

Military and National Intelligence, failures and results.

The intelligence services of large countries are often correct in their opinions and forecasts.

The specific intelligence tasks to which a few modern agents are dedicated usually end with partial or total success.

Complex works with ramifications and developments, which hide an estimable but not certain future, fail miserably. Because of this complex and future peculiarity. And, because the ability to observe and measure a parameter of the human soul is something elusive, doubtful and uncomfortable. Next we will see several specific cases.

The reasons for the divergence of successes between singular cases and the projection into the future (foreseen solution) of complex issues, transcending time, are partly in the difficulty of their conception, in the risk that is run in venturing and in the non contrasted exposure to the commands. Obviously, there is a dialectic here between the concealment carried out and the cognitive and intuitive process of its imagination, development and projection (estimated solution).

HAMAS ATACA A ISRAEL EN 2023.

Los distintos atacantes llevaron a cabo un “ataque de enjambre” sobre posiciones en el centro y sur de Israel. Varios, de los principios o normas de las fuerzas militares en un ataque convencional fueron desatendidos. Por ejemplo, la unidad del objetivo y la unidad del mando de las fuerzas y el mantenimiento de una estructura, de un despliegue para todas las fuerzas atacantes. Aquí, cada pequeña “unidad de acción” islamista tenía su propio jefe y su particular objetivo. Y, es el conjunto de acciones del “enjambre atacante” el que define la estrategia y el complejo objetivo real de Hamas.

LA GUERRA DE MANIOBRAS. EL CONCEPTO DE LA BATALLA AÉREO TERRESTRE MODERNA. UNA INTERPRETACIÓN DEL MARISCAL ERICH VON MANSTEIN.
 Un ejemplo poco conocido de la trascendencia omnipresente de la logística y de su línea de comunicación (más o menos ramificada) en las operaciones y muy importante por sus resultados finales, es la operación denominada DONBASS (la gran zona operativa) por los soviéticos, desarrollada entre el 29 de enero y mediados de marzo de 1943, al sudoeste del río Donetz. Ella forma parte de lo que los alemanes llamaron la batalla del DONETZ: el último éxito estratégico de Von Manstein, que fue malogrado por Hitler en Kursk.
 
 
THE MANEUVER WARFARE. THE CONCEPT OF THE MODERN AIRLAND BATTLE. AN INTERPRETATION BY FIELDMARSCHAL ERICH VON MANSTEIN.
A little known example illustrates the omnipresent transcendence of logistics and the line of communication (more or less branched out) in operations and their final results. Between January 29 and mid-March 1943, the Soviets developed an operation called Donbass at the southwest of the Donetz. This operation forms part of what the Germans called the battle of the Donetz. And was Marschal von Manstein’s last strategic success. Which wasted by Hitler in Kursk.

Valery Gerasimov, comandante militar ruso en Ucrania.

Con todas las derrotas acumuladas padecidas por el Ejército de la Federación rusa en su “operación militar especial” en Ucrania desde el 24 de febrero de 2022 hasta ahora, Vladimiro Putin no descansa, se irrita y no tiene paz.

Su último “as en la manga” es el general de ejército Valery Gerasimov, nacido en la ciudad rusa de Kazan, hace 67 años y jefe del Estado Mayor General desde 2012.

Una edad casi ideal para el trabajo que se le viene encima. Definido por organización, cambios estructurales, disciplina, flujo suficiente de medios y mano dura.

Valery Gerasimov, Russian military commander in Ukraine.

With all the accumulated defeats suffered by the Army of the Russian Federation in its «special military operation» in Ukraine from February 24, 2022 until now, Vladimir Putin does not rest, he is irritated and has no peace.

LA PSICOLOGÍA DE LOS TERRORISTAS ISLAMISTAS

La civilización y sus estructuras vital y social en sus interacciones con los individuos y su psicología.

El fallo de los yihadistas en integrarse en un «grupo con creencias y virtudes (los valores permanentes) compartidos». Que le den identidad, sentido y pertenencia a sus vidas.

¿Por qué se comportan así? ¿Cómo tratar a los recuperables? ¿Cómo combatir a los vitandos o recalcitrantes?

THE PSYCHOLOGY OF THE ISLAMIST TERRORISTS

The civilization and his vital and social structures , in his interactions with the individuals and their psychology.

The failure of the jihadists in joining a «group with shared beliefs and virtues» (the permanent values). That give to their lives identity, sense and belonging.

Why do they behave this way? How to treat the recoverable ones? How to attack the hatefuls or recalcitrant terroris

THE PERSECUTIONS TO THE MODERN CHRISTIANS.

There is taking place in the last months a real «planetary conjunction». It is about the «temporal coincidence» of a bloody and fierce pursuit of the Christians, whose «green outbreaks» are in the Arabic Islamic countries. That is coincidental with the solvent, quiet and cunning action of the European «trendies», against the virtues of the European societies. Both actions are surely a «cosmic part» of the so called «Mysterium iniquitatis» or agree to the Darkness.

El Combate urbano contra la Insurgencia moderna.

Introducción.

Las tropas estadounidenses y europeas están preparadas para luchar contra un enemigo militar regular, dotado de un ejército de masas. O incluso más moderno, de III generación, con medios más elaborados tecnológicamente y hombres mejor entrenados para soportar las soledades y tensiones de los esperados campos de batalla actuales. En definitiva, su “medio”, su espacio de actuación, es el enfrentamiento directo y abierto en presencia de una gran profusión de probables blancos enemigos. Su instrumento es la atrición, la destrucción de los objetivos que presente el enemigo y puedan ser detectados y adquiridos en toda la profundidad de su dispositivo de marcha o de ataque. Los dos últimos escalones enemigos, modernamente cada vez más alejados o profundos, son alcanzados por la aviación de apoyo táctico de largo alcance o con la cohetería balística o autónoma de medio alcance.

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¿Cuál es aquí el papel del hombre? Detectar y confirmar los blancos enemigos, intentar fijarlos si se trata de una patrulla o pequeña unidad de combate y llamar a su “ordnance” para que los arrase. Sólo sus unidades de élite, siempre escasas y, por tanto, excepcionales y preciosas, son formadas en la lucha cercana de infantería empleando sólo sus medios orgánicos.

En Irak y en Siria las bases islamistas están siempre en las ciudades y poblaciones más favorables a la actividad de sus distintas bandas. Y ellas están rodeadas o permeadas por fuerzas militares locales y foráneas. Ya al principio de la guerra, la inteligencia norteamericana interceptó un memorándum de 17 páginas escrito por Abu Musad al-Zarqawi, anterior jefe de Al-Qaeda en Irak, y dirigido a Osama ben Laden. En él le expresaba su preocupación por su supervivencia: “En Iraq no hay montañas donde podamos refugiarnos, ni bosques en cuya espesura nos podamos esconder. Hay ojos avizores en todas partes. Nuestras espaldas están expuestas y nuestros movimientos se realizan a la vista de todos”. Y este espacio geográfico militar es similar en Siria.

La Actuación de las Fuerzas militares contra la Insurgencia actual.

En los libros sobre la guerra de guerrillas, se trata de la táctica del cerco a las posiciones militares fijas o semipermanentes. Las guerrillas, privadas en las primeras fases de una revolución ideológica armada (Estado Islamico, al-Qaeda, Frente Moro, milicias de al-Shabab, comunistas, de lucha contra el ocupante extranjero) de suficiente capacidad militar, tienen sus pautas para atacar a dichas posiciones militares.

Resultado de imagen de Russian Ordnance fire in Middle East ARTILLERÍA REACTIVA RUSA EN SIRIA

En las zonas no dominadas por las guerrillas, pero limítrofes a las áreas bajo su control, es donde se desarrolla la lucha de aquéllas por desalojar al enemigo militar. Buscando también controlar esas áreas y realizar en ellas su adoctrinamiento ideológico de las poblaciones. Las bases guerrilleras sólo pueden crecer en espacio o aumentar su número, cuando el enemigo militar se retira. O cuando sus posiciones (puestos avanzados, cuarteles) son sometidas a un cerco más o menos cercano y ferreo. Que debe ser continuo en sus efectos: o sea, controlando las vías de aproximación y de salida de aquéllas. Para amenazar, hostigar, probar y atacar en su momento a las fuerzas cercadas. Y a las columnas de refuerzo y aprovisionamiento que acudan en su auxilio, mediante asaltos limitados, emboscadas y trampas y bolsas de fuego registrado.

En las regiones infestadas por las guerrillas, no necesariamente ocupadas por ellas, las posiciones militares son fortalezas protectoras, extensas y poco numerosas. Su guarnición es elevada. El conjunto militar evoca allí un bunquer ciego, torpe y poco móvil. Los militares realizan desde ellas operaciones de fuerzas especiales de exploración y contra posiciones guerrilleras y de marcha al combate sobre objetivos de zona, a cargo de columnas nutridas. Para ocuparlas y defenderlas, según las capacidades de las fuerzas militares. En esto es decisivo el compromiso y la moral de ellas.

Resultado de imagen de Bombing in Middle East BOMBARDEO DE SATURACIÓN DEL GOBIERNO SIRIO

En la guerra irregular contra las bandas del Estado Islámico, las fuerzas armadas y sus auxiliares utilizan en su estrategia operativa, algunos de los 10 principios militares de Mao Ze Dong para dirigir las tacticas de las guerrillas y de los semirregulares chinos. Aquellos fueron enunciado por Mao el 25 de diciembre de 1947 en su discurso ante el Comité Central del PCC. Veamos, en orden no necesariamente original:

1) Atacar primero a los enemigos aislados y esparcidos y después a las fuerzas enemigas más fuertes. 2) Tomar primero los pueblos pequeños y, finalmente, las poblaciones grandes. 3) No luchar poco preparados en combates, ni presentar combates en los cuales la victoria no sea segura. 4) Concentrar siempre para cada combate fuerzas absolutamente superiores a las del enemigo. 5) Aprovechar para destruir al enemigo mientras se mueve y es más vulnerable. 6) Usar los intervalos entre campañas para descansar y reagrupar y entrenar a las tropas…pero no permitir que el enemigo tenga una pausa, ni un respiro. 7) Tomar primero los pueblos pocos defendidos. Y, cuando las condiciones nos sean favorables, aquellos con defensas medianas. Y esperar a incrementar nuestras ventajas, para asaltar las ciudades mejor defendidas.

Esta estrategia operativa perfilada por Mao, empleando normas simples, didácticas y efectivas, es de un nivel militar bajo. Como corresponde a una insurrección que tenía que crecer, desarrollarse y extenderse. Y que empleaba a fuerzas campesinas iletradas y se armaba principalmente con las armas enemigas capturadas. Mao decía que él “tenía una opción de compra en los arsenales británicas”.

Resultado de imagen de ejercito iraquí chií TANQUE IRAQUÍ CON ESTANDARTE CHIITA…

Pero esta misma estrategia operativa ortodoxa del débil insurrecto contra el fuerte militar, es la que van a emplear las fuerzas aliadas aglutinadas y apoyadas por los EE UU y Rusia (en Siria), para combatir a una insurgencia islamista, atrincherada en sus bases urbanas. Y manteniendo el empleo masivo, reiterado y abrumador del fuego pesado moderno aéreo y terrestre sobre los insurrectos. Tanto en las batallas y combates que se planteen, como para el desgaste e interdicción de las posiciones islamistas, sus instalaciones y movimientos.

Buscando como objetivos estratégicos derrotar a los insurrectos y ocupar sus bases o posiciones. Que serían saneadas finalmente por una labor de policía. Bases que son los únicos objetivos duros, definidos y estáticos, que tienen los guerrilleros. A diferencia cualitativa de los objetivos difusos, elusivos, fugaces y escurridizos que ofrecen los guerrilleros en movimiento. Bases que se atacan directamente, empleando las fuerzas militares (a las que se supone mejor entrenadas y equipadas y, al menos, igual de motivadas, que los rebeldes) y su enorme potencia de fuego directo e indirecto.

El problema militar y social que hay aquí es que los grupos rebeldes árabes aliados, los peshmergas kurdos y los militares iraquíes y sus milicias leales, carecen de las virtudes militares de los ejércitos nacionales cabales. Y han adquirido hábitos no militares sobre la preservación de sus hombres en combate. Evitándoles a ultranza la mutilación y la muerte. En ello han influido decisivamente los orígenes religiosos y sociales de los distintos grupos combatientes “aliados” y sus intereses y objetivos divergentes, cuando no antagónicos, dentro de esas dos guerras civiles. Elementos y parámetros sociales contaminados, espurios y, aún extraños, ante el concepto de la Umma de fieles de un mismo dios, Allah.

 Resultado de imagen de shia tanks against isis ARTILLE-RIA  MECANIZADA IRAQUÍ EXHIBE SUS INSIGNIAS CHIÍES…

Siguen para ello esa estrategia operativa de ir muy poco a poco, ocupando primero las posiciones islamistas más débiles que rodean y defienden a las más grandes. Arrasando con el fuego pesado desde la distancia las posiciones islamistas descubiertas, que están entreveradas con las casas y refugios de los civiles. Porque la guerra la sostienen, tanto los estadounidenses como los rusos y todos sus aliados, en los terrenos urbanos de lucha que son las poblaciones ocupadas islamistas de Irak y Siria. Y la prolongación de la guerra, el mayor tiempo que emplearán para conseguir sus objetivos militares, preservando a sus hombres en el combate, lo pagarán los civiles. Con su sangre, con la destrucción de sus medios materiales y edificios y con masivos desplazamientos, buscando ya sólo salvar la vida y sin saber quién les acogerá y ayudará.

Veamos un ejemplo histórico de la actuación de fuerzas contrainsurgentes, en condiciones desfavorables para ellas. Las fuerzas antipartisanas alemanas en la URSS intentaron siempre no ser forzadas por los guerrilleros a la pasividad de la guarnición o la escolta. En su manual de “Guerra contra las Bandas” establecían que “la iniciativa debe ser siempre nuestra. Incluso si el comandante solamente tiene una pequeña fuerza a su disposición, no debe mostrar fallos en su resolución. Si es posible, cada acción de las bandas debe ser contestada”.

Resultado de imagen de german anti partisan operations PARTISANOS SOVIÉTICOS.

Los alemanes no sólo estaban obstaculizados en sus operaciones contra guerrilleras por una habitual inferioridad de hombres. Sino, también, por la heterogénea calidad de las que disponían. Sus tropas antipartisanas consistían en una siempre variable combinación de fuerzas de diversos orígenes y calidades: tropas de fronteras y tropas de seguridad y policía alemanas; tropas de seguridad de sus aliados en el frente del Este, especialmente italianos y rumanos; y una mezcla variopinta de fuerzas “rusas” aliadas de seguridad y de autodefensa, a veces, inseguras. El núcleo duro de las unidades eran los alemanes. En los puestos no se solían poner tropas homogéneas. En ellos las calidades se entreveraban, para que la presencia del fuerte animase al más flojo o novato, y le alejase los pensamientos de debilidad o deserción.

Resultado de imagen de german anti partisan operations BLINDADOS LIGEROS DANDO APOYO DE FUEGO EN UNA OPERACIÓN ANTI PARTISANA EN RUSIA.

Ante la imposibilidad de guarnecer su retaguardia en todo el territorio conquistado a la URSS, al oeste de una línea imaginaria trazada entre Leningrado y Stalingrado, los alemanes tenían que seleccionar muy bien los puntos de guarnición. Éstos pocas veces contaban con más de una sección de fuerzas contraguerrilleras. Además, se consideraba que con 4 o 5 hombres, el puesto podía ser defendido por un tiempo. Mientras, los otros, en 1 o 2 patrullas, salían a perseguir a los partisanos en las aldeas cercanas, a vigilar la vital línea de comunicaciones o a apoyar a otros puestos. Cuando se creaban nuevas unidades o si había un “sobrante” temporal de fuerzas antipartisanas, se formaban patrullas de exploración y combate, algo así como unas fuerzas de reconocimiento en fuerza, para localizar y hostigar a los guerrilleros. Cuando era necesario realizar una acción ofensiva mayor, ante una amenaza guerrillera o la localización de una concentración importante, incluso se traían temporalmente tropas de primera línea (de la zona operativa) para el ataque y destrucción de aquélla, generalmente buscando su cerco y aniquilamiento.

Es cierto que los resultados alemanes fueron limitados. Y también es cierto que el principal objetivo operativo de sus fuerzas antipartisanas se cumplió. Se mantuvieron razonablemente abiertas las líneas de abastecimientos desde Alemania, Polonia y Rumania hasta las retaguardias de las fuerzas alemanas y de sus aliados en el Este. Y el flujo de hombres, armamentos, equipos, repuestos y mercancías que recibieron fue constante, para permitir el gigantesco esfuerzo de guerra contra los casi inagotables recursos de la URSS. Millones de prisioneros soviéticos fueron enviados al Reich y hacia allí retornaron incontables unidades y hombres de la Wehrmatch, en sus continuas rotaciones.

Las Emboscadas contra Patrullas y Unidades Militares.

Introducción.

Una de las tareas principales de los militares de las Fuerzas Internacionales de Apoyo a la Seguridad, desplegadas en el Suroeste de Asia, es el patrullaje motorizado por los caminos polvorientos que entrecruzan la zona de influencia de sus acuartelamientos. Estas zonas casi carecen de carreteras asfaltadas. Y cuando las hay, no son gran cosa. Las capas de asfalto tienen un par de dedos de espesor; y los calores las ablandan y se forman fácilmente baches y burbujas. No es aquél un patrullaje agresivo. Es un patrullaje de exhibición, rutina y enlace visual y logístico entre las posiciones militares principales y secundarias y con los núcleos de población cercanos.

Cuando los militares piensan que puede haber problemas, reciben el apoyo de la observación aérea. Son aviones de exploración no tripulados (los UAV, por sus siglas en inglés), cuyo uso se extiende en estos conflictos asimétricos. Algunos pueden detectar (en condiciones ideales) a 5 mil metros si una persona va armada. Los estadounidenses usan el modelo Predator (éste va también armado) y el Searcher (sin capacidad de ataque), pudiendo ambos operar hasta los 350 km de su base.

Resultado de imagen de Guerrillas sunníes GUERRILLAS IRAQUÍES SUNNÍES «JAISHALADL» POSANDO…

En algunos casos, los insurrectos y bandidos locales se han atrevido a atacar a alguna de las columnas militares de marcha desde posiciones fijas y espaciadas, formando una franja o luneta como una media luna, que abrazaban el camino de marcha. Su problema es que las armas rebeldes son de tiro tenso y sus posiciones se sitúan en la pendiente anterior. Por tanto, los “vehículos blindados ligeros armados” de la infantería extranjera pueden trabar combate ventajosamente con los guerrilleros en sus pozos de tirador, pequeñas trincheras y pliegues del terreno reforzados. En efecto, sus sistemas de adquisición de blancos y control de fuego les permitían la selección y la precisión de sus fuegos ametralladores contra los blancos puntuales de los rebeldes irregulares. Y les obligan a retroceder y a esconderse en las aldeas más cercanas.

Hay otros muchos más casos en que los insurrectos utilizan sus artificios explosivos artesanales (en inglés, los “improvised explosive devices”) en los caminos recorridos por los militares en patrulla. Los suelen colocar generalmente partiendo desde las aldeas cercanas, como su base improvisada operativa adelantada, y aprovechando la ocultación y el amparo de las noches. Se les tiene mucho miedo a estos artificios, famosos ya desde la posguerra de Irak en 2003. Porque son inesperados, impredecibles y difíciles de detectar (pueden estar en el camino que ayer se recorrió y examinó), enervantes (la perspectiva anímica de la posible, aunque improbable explosión, grava mucho más que la probabilidad real de los daños del ataque) y ponen a los hombres en la defensa pasiva y a la espera. Sabiendo que no se toman medidas activas para evitarlos.

Resultado de imagen de improvised explosive devices

Las cargas huecas explosivas, que forman la mayoría de esos artificios, atacan el bajo vientre de los vehículos militares extranjeros, su parte más vulnerable y menos protegida. Ahí no pueden llevar las cargas reactivas de repulsión o un blindaje múltiple con cerámicas que usan los cascos de los tanques. Se calcula que los insurrectos talibanes, de al-Qaeda y del Estado Islámico en Afganistán, pueden colocar y activar durante un año más de 10 mil de estas minas artesanales. Algunos corresponsales llaman a esos artificios, el arma más efectiva de la insurgencia. Aunque son, en su conjunto operativo, como un inmenso campo de minas, pero que no se colocan simultáneamente, y superextendido, improbable y sin estar cubierto por el fuego enemigo.

Las Tácticas y Técnicas para Eliminar el Peligro de las Emboscadas y Trampas Explosivas en los Caminos.

Hay varias, unas pasivas o reactivas y otras activas, asumiendo la iniciativa y la agresividad contra insurrectos peor preparados y entrenados que los militares. Todas son “defensivas”. Desde que el Ministerio de la Guerra pasó antaño a denominarse de las Fuerzas Armadas y, por último, más modernamente, de la Defensa, todo es “defensa”.

Entre las pasivas pueden estar el incrementar el reconocimiento visual de los caminos, en los suelos de aquéllos, observando protuberancias y cambios de color que no correspondan. Los “tiempos de recorrido” de las columnas disminuirían bastante. Hay que recorrer aquéllos más despacio, mirando al suelo y oteando el horizonte, buscando también observadores al descuido, no muy lejanos. No suelen usar activadores de cables. Estos son caros y pesan, y los rebeldes están en zonas aisladas y la logística es débil y complicada.

Los artefactos se activan generalmente por la presión del vehículo o por un emisor de frecuencia y alcance dados; puede servir hasta un dispositivo de apertura de puertas. Con sus inhibidores de frecuencia, los militares intentan contrarrestar las ondas de radio de las frecuencias probables usadas en la zona. Siendo los emisores más caros y complicados, cuanto más alcance, potencia y gama de frecuencias usen. Es el juego del gato y el ratón. El problema es que los guerrilleros de un área reciban un emisor activador que use una frecuencia imprevista.

También las columnas podrían ser hostilizadas con fuego de mortero registrado durante los altos que hicieran para confirmar o eliminar algún posible artificio, ya que algunos podrían ser simulados.

Resultado de imagen GENERAL VALERIANO WEYLER.

Otro medio sería trasladarse por fuera de los caminos, campo a través. Para los vehículos a rueda, esto no siempre es posible. Y, además, el desgaste de las piezas y el consumo de combustible aumentan mucho, como también los horarios de marcha. Al mismo tiempo, disminuye la comodidad y aumenta el cansancio de los viajeros en misiones de patrullaje largas y/o rutinarias.

Que no se diga que es imposible o muy difícil. Ya que esto fue lo que hizo el general Valeriano Weyler, para espantar a los “mambises” cubanos de las cercanías de los caminos y veredas tropicales. El 10 de febrero de 1896, el general se hacía cargo del gobierno de Cuba y de la jefatura del ejército español estacionado en ella. El presidente del Consejo de Ministros, Antonio Cánovas del Castillo, restaurador de la monarquía borbónica, propugnaba la política de mantener la dominación colonial en Cuba, hasta “sacrificar el último hombre y la última peseta”. Y nombró a Weyler para los cargos citados, en sustitución del general Arsenio Martínez Campos, el pacificador de la guerra de 1968 a 1978. Que fracasó esta vez en acercar posiciones con los rebeldes en armas.

Imagen relacionada GENERAL ARSENIO MARTÍNEZ CAMPOS.

Los guerrilleros cubanos, en esta nueva guerra, aprovechaban la ocultación de la “manigua” y su cercanía a los caminos, para hostilizar con fuego de fusilería a la columnas y causarles algunas bajas, sin empeñarse en la lucha. Weyler pronto diseñó la técnica de rechazo del enemigo. Una exploración con capacidad de combate se adelantaba convenientemente a las columnas españolas en marcha. Se trasladaba por las maniguas (matorrales autóctonos) que circundaban a las vías de marcha, sin alejarse excesivamente del camino. Los mambises o rebeldes, formando fuerzas de hostigamiento variables y escasas, eran así levantados de sus posiciones y ahuyentados de las fuerzas principales españolas.

Particularidades de las zonas montañosas y sus habitantes.

Las áreas montañosas de la región geopolítica del Suroeste de Asia son especialmente peligrosas para las unidades extranjeras en maniobra de cualquier tamaño. Las estribaciones de las alturas están cruzadas frecuentemente por wadis o cauces estacionalmente secos de arroyuelos y veneros. En ellos puede ocultarse un grupo de hombres. Que no se harán visibles hasta que surja su oportunidad de hostigamiento por el fuego, desde posiciones rápidamente reforzadas y camufladas, de las unidades militares. O tengan una escaramuza de encuentro con algún grupo que se asome a la hondonada sin precauciones.

También es fácil acercarse a algún afloramiento rocoso, adornado o no por un pequeño matorral espinoso, sin detectar tras él algunos enemigos agazapados y pacientes. Que atacarán al descuido a los soldados, usando sus cuchillos o alfanjes. Incluso, cuando los hombres regresan al camino principal, tras establecer y mantener una posición de defensa para proteger la marcha de su columna principal, dándoles la espalda.

Las tribus que las habitan tienen como características en su identidad y costumbres, la belicosidad y las reyertas intertribales. Las más importantes y extendidas son la etnia pashtún y los baluchis.

La sorpresa, que es un multiplicador eficaz de la “capacidad de combate” específica de una unidad dada, es empleada continua y sistemáticamente por los combatientes irregulares. Así, ocurre que, “por este valle amplio, ocre y árido, nunca nos han atacado”, porque las montañas que lo enmarcan están a 300 o 400 m. en el horizonte. Bueno, pues hoy te van a atacar con ráfagas cortas (2 a 6 disparos) de ametralladora con bípode, cuando avances confiado y desparramado por aquel valle anodino y conocido. Sin molestarte por establecer la seguridad de marcha con piquetes, que protejan a la columna principal. Y ofreciéndole múltiples pequeños blancos al enemigo tenaz, curtido y venenoso.

Tácticas militares en la lucha contrainsurgencia.

Por fin, existen tácticas y técnicas específicas para la lucha contra rebeldes irregulares, que pueden ser empleadas aquí. Ellas buscan mantener la iniciativa, la creatividad y la ley de la acción de nuestra parte. Se trata del empleo independiente de pequeñas unidades de infantería ligera (en principio, tipo pelotón o escuadra) en tareas de exploración y de ataque a las bandas enemigas. Para la defensa de las comunicaciones propias, pueden emplearse agresivamente contra las bandas que las hostigan o que las obstaculizan (los artificios son como minas más dispersas y selectivas).

Por ejemplo, se pueden internar y ocultar en un sector donde las bandas islamistas o de bandidos locales estén activas. En la noche, cuando aquéllas suelen colocar en los caminos sus artificios explosivos, las atacarán desconsideradamente (con la máxima sorpresa y para el mayor efecto). Esto exige de todos los hombres de las patrullas: formación, motivación, compromiso con la misión, entrenamiento específico, iniciativa, creatividad, autosuficiencia, sobriedad, paciencia, serenidad, alerta de los sentidos, silencio y quietud.

Una ventaja que multiplicará la capacidad de combate de la patrulla militar, reside en que estas bandas descuidan su seguridad en lo que creen que es su retaguardia. Una vez que se ha producido un combate con los insurrectos, la patrulla debe ser extraída o volver a sus cuarteles. Para descansar, informar, volver a entrenarse, ser equipada y trasladarse a otro sector, cuando proceda, en otra misión.

Epílogo.

Toda emboscada que resulta efectiva implica un fallo, una deficiencia, un descuido en la seguridad del atacado. La rutina de las acciones; la molicie de los hombres; la suficiencia y el engreimiento de los mandos directos y superiores; la escasa formación de los soldados; la insuficiente motivación de todos los militares y su falta de compromiso con las tareas o misiones. Ellos constituyen graves defectos de partida para la creación y el mantenimiento de una seguridad de marcha eficaz. En las patrullas de reconocimiento y de combate y en los movimientos de las unidades y pequeñas unidades.

Y, aunque la seguridad no figure frecuentemente en las “listas” de los principios de la guerra, especialmente en las más cortas, la seguridad ha llegado para quedarse. Y el incumplimiento de este principio afectará en mayor o menor grado y extensión a la eficacia de los demás “principios compañeros o socios”. Ya que el conjunto de los principios forma un grupo holístico, sinérgico, concurrente y convergente sobre las acciones militares. Definiendo todos simultáneamente el “qué hacer” en la guerra o en el conflicto armado.

LA GUERRA EN LA ERA DE LA INFORMACIÓN

Introducción.

La aparición del tratamiento informático de los datos o información supuso una revolución en la captación, elaboración y transmisión de la información existente o captada. Cuyas posibilidades y trascendencia están aún lejos de conocerse, incluso en su alcance y sus límites. La información generada en un campo de batalla o un teatro de operaciones es enorme, efímera en diversos tiempos, casi inconmensurable y fluída. Esta última cualidad es fundamental para la elaboración de la inteligencia. Que es la información captada por las unidades y sensores de toda clase y que es digerida o preparada por los órganos específicos (G2, S2 y agencias de inteligencia), para crear una información o inteligencia suficiente, eficaz, oportuna y continua. Que es empleada por los “usuarios adelantados” o mandos en los distintos niveles de actuación militar (táctico, operativo y estratégico).

Como no podía ser de otra manera, a la vista del breve esquema expuesto, la industria informática encontró pronto un enorme área de actividad y posibilidades en el campo militar. Y los altos mandos militares, muchas veces en reuniones y cócteles preparados “ad hoc”, recibieron de los consejeros delegados y presidentes de las corporaciones del ramo, una animada, breve e ilusionante presentación de las enormes prestaciones que les podrían brindar a sus unidades de todas las ramas, los softwares y hardwares diseñados, elaborados e instalados por esas compañías técnicas de vanguardia. ¡El campo de batalla o la zona de operaciones (el terreno, el enemigo y yo), conocido, comunicado y controlado por mis hombres en tiempo real!

La Ayuda de los Sistemas de Información militares.

No se trata de que esas nuevas tecnologías permitan elaborar un complejo e integrado sistema de armas. Esto ya existía antes de la era de la información y los avances electrónicos existentes permitieron su creación. Por ejemplo, el sistema de defensa para buques AEGIS contra aeronaves, buques, misiles y submarinos fue diseñado, creado e instalado por primera vez en 1973. Lo equipan destructores e incluso fragatas (en un modelo más sencillo) de los EEUU y de sus naciones aliadas. Y así se los llama los “escudos o defensores de la Flota”. En efecto, cada “grupo naval” centrado y escoltando un portaaviones y cada “fuerza combinada de proyección estratégica”, cuentan con varios buques dotados del sistema AEGIS. Éste consiste en un potente radar de varios megavatios de potencia, capaz de captar y seguir hasta unos 200 blancos potenciales, situados a distancias de hasta unos 350 Km. de distancia del sistema instalado.

La información captada va a un centro de cálculo que informa a un centro de decisión. El cual ordena los lanzamientos de misiles en función de la misión del grupo o fuerza naval y del peligro generado para él por el objetivo apreciado por el sistema. El sistema va instalado delante del centro de mando blindado del buque. Que da el permiso final para el lanzamiento de los misiles. Estos van dispuestos en hileras de silos verticales (habitualmente son cuatro con 4 misiles cada una) colocados en la cubierta delantera, en la parte que ocupaba la artillería convencional. Los silos son realimentados desde el interior del buque por otros misiles después de los lanzamientos. Los misiles van propulsados por combustible sólido, que permite que sean más pequeños que los empleados en tierra. Y se está estudiando la adaptación del sistema a la destrucción de los misiles balísticos enemigos.

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Las actividades que los militares realizan en acción ante el enemigo son numerosas, variadas y algunas son complejas. Y todas ellas demandan una suficiente atención de los mandos y los hombres. Veamos algunas de las más significativas. En cuanto al movimiento en el terreno: avanzar, detenerse y retroceder; tanto corriendo como caminando, arrastrándose o incorporados, y haciéndolo por saltos o en zig zag. En cuanto a situarse y valorar el entorno, hostil o no: observar, detectar, procesar, decidir, transmitir o no los resultados y actuar. En cuanto a la forma de lucha (rechazo o ataque): esconderse, cubrirse y protegerse, cambiar de posición, definir bien los elusivos blancos detectados, recibir las órdenes del jefe inmediato, atacarlos con fuego deliberado, rápido, etc. (si se trata de un infante). En cuanto a la comunicación con su grupo o equipo (escuadra, pieza, pelotón, sección): recibir órdenes e información, enviar información y órdenes, difundir información. Y todo ello lo llevan a cabo bajo la incertidumbre, la falta de confort, la tensión, la soledad, incluso de su compañero o buddy, y el miedo… ¿Puede aliviar esta carga física y psíquica de los combatientes, la información audiovisual continua y reiterada a veces, que es comunicada por los sistemas modernos digitales? Pues lograr eso, verdaderamente sería de gran ayuda.

Resultado de imagen de warfare in information age ¿ESTÁN MIRANDO, DECIDIENDO O PELEANDO?

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A todo eso se le pude unir un chorreo de información, prescindible en ese momento para su misión o su actuación inmediata. Esto puede generar un incremento de las necesidades de sus capacidades de atención de los militares. A través de los sentidos más importante, la vista y el oído. Y originar una desviación de su atención efectiva disponible (si la hay) hacia estímulos externos no fundamentales o neutros de las imágenes y las conversaciones. El sistema les va a transmitir una información más clara y detallada de los blancos, incluso definiendo algunos más efímeros u ocultos. Pero no les dará datos sobre las intenciones y los estados anímicos de los distintos enemigos localizados y su colectivo. Aunque el sistema se sirva de probabilidades, experiencias anteriores, alogaritmos y estimaciones fiables.

Una Aplicación práctica.

En el nuevo modelo de lucha, la fuerza atacante se mantendría simultáneamente dispersa, comunicada e informada en tiempo real y buscando y atacando al enemigo. Serían las supuestas ventajas del enjambre y su ataque concéntrico y simultáneo, que contarían ahora con el conocimiento del terreno y del enemigo, gracias a los sensores múltiples y la información (no la inteligencia) real, captada y transmitida a los “zánganos” (las unidades de la fuerza).

¿Son semejantes en capacidad todas las unidades de la fuerza? Entonces estamos exigiéndoles que cada una actúe como una fracción “polivalente” de la unidad, sin especializarlas. Con lo que tendrán probablemente algunas capacidades específicas insuficientes cuantitativamente. ¿Están especializadas las unidades de la fuerza? Entonces tendrán que contar con la concurrencia simultánea, en la defensa y el ataque, de varios “zánganos”, que complementen entre todos las funciones necesarias de ese “grupo” de tareas. ¿Y si funcionan las contramedidas electromagnéticas contra las comunicaciones inalámbricas y se establece un “silencio” de comunicaciones? ¿Y si ya no tenemos la red circular de telefonía de la unidad y no contamos con dobles estafetas para la transmición de partes y órdenes al jefe y del jefe?

¿Y si el enemigo se despliega de la misma forma que nosotros? Pues llegaríamos a un enfrentamiento general de fuerzas débiles individuales contra fuerzas débiles enemigas individuales. Tal como se desplegaron las grandes unidades para su forma de lucha. Enfrentamiento que se resolvería por múltiples combates parciales y aislados, mediante la atrición. Serían como los combates singulares de campeones y adalides que ocurrieron en otros tiempos. Y ganarían los que mantuviesen finalmente un mayor número de unidades válidas. Sería un enfrentamiento ganado por puro desgaste material de medios: hombres, medios militares y material informático caro y sofisticado casi sin aplicación trascendente.

EL ESTADO ISLÁMICO: UN CALIFATO FALLIDO Y ENCANALLADO. PARTE 2ª.

(CONTINUACIÓN)

El Estado Islámico de Siria e Irak (suroeste de Asia)

En general, los grupos yihadistas han fracasado en incorporarse activa y firmemente a un grupo social amplio, que dé cobertura e impulso permanente a su “movimiento imperialista socio religioso”. Su “catequesis de la violencia” les permite a ellos prepararse anímicamente para la muerte gloriosa y en paz, e, incluso para al suicidio, en la realización de sus acciones puntuales. Pero esa prédica vesánica no es un arma para la conversión de grupos sociales. Y hay una razón fundamental para ello: su “credo” carece de posibilidades de aceptación, triunfo y permanencia, fuera de los avatares de una guerra. Los grupos yihadistas actúan con una brutalidad innecesaria e indiscriminada, que los descalifica ante el Islam, el Corán y la Sunna o tradición islámica, recogida en los hadises o “comentarios y hechos” recogidos y escritos de Mahoma. Esta falta de legitimidad religiosa, provoca la ausencia absoluta de ulemas y muftíes venerables, respetados y piadosos a su lado. Su supuesta “ideología islámica” se basa en unos pocos versículos favorables del Corán (éste tiene unos 4200), en algunos hechos históricos de otrora, cuando la Yihad menor (o violenta) fue aplicable y útil para la Umma, y no en la totalidad del mensaje del Islam. La Yihad mayor es el esfuerzo personal de acercamiento a Alá y a su mensaje: primero por la ascesis o purificación personal (neutralización del ego) y luego por la plena disposición anímica a sus mociones, transmitidas por vía intelectual o de entendimiento.

Las Complicaciones Operativas de los Yihadistas.

Al-Qaeda actuó en Siria en 2011 y 2012 a través del Frente al-Nusrah por la Liberación de los Pueblos de Oriente. Este nombre era y es de longitud inversamente proporcional a su capacidad real operativa. Al-Nusrah fue el responsable de los grandes atentados aislados e indiscriminados y con bombas en la capital y otras ciudades. Buscaban introducir un factor de caos y fractura social en los verdaderos parámetros de esta guerra. Que no lograron producir por la discontinuidad de los atentados y por saberse la autoría de esos ataques vesánicos. En la rebelión contra la ocupación de 2003 en Irak, al-Qaeda poseía líneas de abastecimientos y reclutamiento desde Siria, que actualmente son utilizadas en el otro sentido. Y desde Turquía también recibían “muyahidines internacionalistas”. Y en 2012, parte de los excarcelados en varios ataques a prisiones iraquíes se incorporaron al Frente al-Nusrah, que se fortalecía en número y capacidad operativa.

Las diferencias entre el EISI y el Frente Al Nusrah nacen de un enfrentamiento personal: la animadversión entre Abu Baker al-Bagdadi, jefe del Estado Islámico de Irak (hoy, el EISI), y Abu Mohamed al-Golani, fundador del Frente Al Nusrah. Al principio, los iraquíes ayudaron a los sirios a establecer su propia organización filial de la Base. Pero, en la primavera de 2013 al-Bagdadi anunció la creación del Estado Islámico de Siria, Irak y el Levante. Y pretendió fusionar su organización con la de al-Golani. Por supuesto, el Frente al-Nusrah rechazó de plano su absorción. El iraquí al-Baghdadi se considera un discípulo directo de Osama Ben Laden. Y ya en 2007, tomó el mando del AQI, que heredó del malogrado Musab al-Zarkawi, cambiándole luego el nombre por “Estado Islámico de Irak”.

El EISI es muy impopular en Siria, por su extremismo y por tener una mayoría cualificada de iraquíes y yihadistas de Europa y de otras partes del mundo en sus filas. Tras la reciente ocupación de Yarabulus, zona de asentamientos cristianosen el norte de Siria, decapitaron a una decena de hombres, y clavaron sus cabezas en estacas. Y los habitantes que pudieron, emigraron espantados a la localidad turca de Karkamis. El rechazo al EISI es tal que la Coalición Nacional Siria, la principal plataforma política opositora, asegura que la organización está apoyada por el régimen sirio, que teóricamente es enemigo de todos ellos. Así, en un comunicado de enero de 2014 afirmó: «La Coalición cree que el EISI está estrechamente vinculado con el régimen terrorista, y sirve directa o indirectamente, a los intereses del presidente al-Assad y su camarilla. El asesinato de sirios a manos de este grupo no deja dudas sobre las intenciones tras su creación, sus objetivos y las agendas a las que sirve, confirmados por la naturaleza de sus acciones terroristas hostiles a la Revolución siria».

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Por otra parte, el Frente Islámico es una alianza creada en 2013 por siete grupos islamistas “radicales y moderados”, pero contrarios a la Red. Sus portavoces dicen que cuentan con unos 45 mil combatientes. Pero, no creemos que alcancen los 10 mil milicianos de “infantería ligera irregular”. Si el Frente se ha hecho fuerte en un punto clave como el puesto fronterizo con Turquía de Bab al Hawa, a la altura de la provincia de Hatay, el EISI es dueño desde hace cuatro meses de Azaz, villa de acceso a Alepo desde la frontera turca en Kilis. En el norte sirio actúan todos los grupos controlando trozos inconexos de terreno. El EISI mató a fines de diciembre de 2014 a Abu Rayan, un negociador de “Ahrar al-Sham”, un grupo del Frente Islámico. Al asesinato se unió el ataque del EISI a primeros de año a Kafranbel, en poder del ELS. Los enfrentamientos entre el Frente Islámico y el Estado Islámico de Siria, Irak y Levante se extendieron a barrios de Alepo y a las localidades Tel Rifat y Maskanah. El viernes 3 de febrero de 2015, una ofensiva de “Suqur al-Sham”, otro grupo del Frente, impidió al ISIS mandar refuerzos cerca de Azaz. Complicándolo todo, se formó el llamado “Ejército de los Muyahidines” sirios, donde se agrupan los adversarios del ISI y en el que se integra también el Frente al-Nusrah. Comprobamos que los terroristas islamistas están generalmente divididos ideológica, institucional y estratégicamente. Aunque las bandas rivales puedan ocasionalmente brindarse apoyo, refugio, información o suministros. Las razones son que los jefes de bandas principales suelen querer ser siempre “emires (príncipes) e intérpretes (doctores) del Islam.” Sus urgencias y preferencias organizativas y tácticas tienen bases muy mundanas y degeneradas. “Por sus acciones y frutos los conoceréis”.

Resultado de imagen de ejercito iraquí Mosul EL EJÉRCITO IRAQUÍ «LIBERANDO» MOSÚL, LLEVA EN SUS VEHÍCULOS ESTANDARTES CHIÍES…

Una estrategia confusa, difusa y esquizofrénica…

El mantener una estrategia similar en Siria e Irak por parte del EISI para la creación de su califato radical salifista independiente tiene varios errores importantes. Uno es luchar simultáneamente en dos países con planteamientos estratégicos objetivos diferentes. Otro es dividir sus magras fuerzas entrenadas operativas en dos frentes. En Siria, la estratégica válida para la heterogénea, múltiple y dividida oposición a al-Assad es mantener, al menos, la unidad en la estrategia militar. Para, así, hacer converger todos los esfuerzos bélicos en los distintos objetivos, simultáneos o sucesivos, que decida una jefatura superior militar, acatada por todos los grupos presentes y activos en Siria. Ya hemos visto como al-Assad suma medios y esfuerzos a su causa (milicias entrenadas de Hezbolá y de los chíies iraquíes, tropas de la Guardia Revolucionaria de Irán, reposición de armamento, equipos y municiones, apoyo político diplomático de Rusia, China e Irán), lo que le está permitiendo batir en combates diversos a los grupos de la oposición y expulsarlos de posiciones que ocupaban, algunas desde hacía cierto tiempo. La no observancia de esta estrategia, ya de supervivencia, llevará a la oposición en armas a su destrucción progresiva por el ENS.

Resultado de imagen de JEFES SUNÍES Irak QASSEM SULEIMANI, JEFE DE LAS BRIGADAS AL-QUDS (JERUSALÉN) DE LOS PASDARAN.

Resultado de imagen de haider al abadi HAIDER AL-ABADI.

En Irak, la estrategia de los sunníes no pretende ganar una guerra civil al régimen democrático imperfecto de Haider al-Abadi, Partido Islámico Dawa, de la mayoría chiíta. Tampoco pretende, ni podría, expulsarlos del país por agotamiento, al destacar su incapacidad para acabar con los rebeldes armados y obligándoles a asumirla. Éste fue el caso de muchas guerras de liberación nacional en los países coloniales a mediados del siglo XX. A muchos de los movimientos guerrilleros populares les bastó con resistir durante algunos años las crecidas y embestidas de los militares extranjeros. Y, así, resistiendo, cansaron a los pueblos de las metrópolis de sostener una guerra lejana, poco asumida y dañina y enervaron a sus fuerzas armadas, que fueron muchas veces incomprendidas y hasta infravaloradas en sus propios lares y solares. Los sunníes, ahora viendo venir los acontecimientos Y tras la derrota militar del EISI, lucharán por garantizar regionalmente el poder de sus tribus, basado en sus jefes aceptados, en sus “asambleas de iguales” entre los destacados de aquéllas y en el Pashtunwalli o código de honor para su comportamiento y sus derechos y deberes individuales y colectivos. Los sunníes pelearían por arrancarle a la mayoría chiíta los derechos y concesiones, que se les niegan demasiado tozudamente dentro de las reglas de la imperfecta democracia inorgánica existente en Irak.

Por ello, sus combates serían muy medidos. Y sus objetivos irán por pasos contados y sucesivos. Así, los sunníes han dejado cierta libertad de acción al Estado Islámico, con tal de que respeten su hegemonía y no pretendan establecer bases guerrilleras estratégicas en sus zonas tribales. Entonces, en casos concretos, les facilitan refugio, abastecimiento y ocultamiento temporales a sus “grupos de acción” en sus operaciones. Como fue el caso de la concentración previa de las compañías y batallones del Estado Islámico para el hostigamiento y la ocupación temporal de al-Ramadi y Faluya en diciembre de 2013.

(CONTINUARÁ)

El ESTADO ISLÁMICO: UN CALIFATO FALLIDO Y ENCANALLADO.

 

El Estado Islámico de Siria e Irak (suroeste de Asia)

 

Ayman al-Zawahiri desautorizó a primeros de febrero de 2013 el empleo de la “marca al-Qaeda” por el EISI. Esta organización usaba el marchamo como “garantía de terrorismo, rapiña y desenfreno anticristiano”, en sus correrías y asaltos por esos países, incluyendo El Líbano. El citado consejero delegado de la “Terror International Partners“, «La Base de datos” (al-Qaeda, en árabe) alcanzó su nivel de incompetencia al sustituir por muerte prematura e inesperada al fundador del “consorcio para el terror islamista cabal”. Carente del carisma y de la capacidad de actuación que desplegaba Osama Ben Laden, la dirección de al-Qaeda es hoy más un “think tank” ideológico, que un “mando conductor estratégico” respetable y respetado.

El Escenario Geográfico del Estado Islámico (EISI).

Esta organización actúa en una franja de unos 100 mil Km2., que se extiende por Irak y Siria y que forma un rectángulo de 800 Km. de largo por unos 125 Km. de ancho, desde Bagdad hasta Alepo y las montañas del centro oeste de Siria. El ancho varía a lo largo del recorrido. El territorio depredado comienza en Faluya, a unos 60 Km. al oeste de Bagdad, y engloba las cercanas ciudades de Habbaniya y al-Ramadi. Y, siguiendo el Eufrates hacia el noroeste, alcanza las ciudades ribereñas de Haditha y Âna, antes de internarse en Siria por la ciudad de Abu Kemal. En medio del desierto del sur y el este de Siria, sólo aliviado por el río, está la ciudad de Dayr al-Zawr. Y continuando por el río, llegamos primero a Raqqa, junto a la desembocadura del río Belikh en el Eufrates. Y luego al lago artificial al-Assad en el gran meandro del Eufrates, para continuar hasta Alepo y las montañas kurdas del centro oeste, en la frontera con Turquía.

Resultado de imagen de abu bakr al-baghdadi ABU BAKER AL-BAGDADI EN 2004.

No es fácil trasladarse por esas tierras, que son infecundas, más allá de los regadíos del Eufrates y del lago artificial al-Assad, sin dejar una “huella táctica de la marcha”. Aquí sí que están aconsejados y prescritos los drones de Obama y la recogida profusa de los datos y los análisis de sus agencias de espionaje. Que pueden llevar a cabo una labor de exploración y seguimiento continua sobre los movimientos humanos en toda la zona que tratamos. Esto, completado con la labor en tierra de colaboradores y fuerzas aliadas, permite crear una inteligencia suficiente y continua sobre los planes, despliegues, concentraciones y movimientos de las fuerzas del EISIL.

Resultado de imagen de abu bakr al-baghdadi AL-BAGDADI PROCLAMA EL CALIFATO EN JUNIO DE 2014.

Los terrenos de esta gran franja carecen de ocultamientos y cubiertas naturales, en forma de bosques, matorrales extensos y montañas. Esto hace que los únicos refugios y estancias para los grupos yihadistas sean las aldeas y poblaciones a lo largo de su eje central: el río Eufrates y sus riberas. Para su defensa y cobijo tienen que dispersarse por ellas, formando una o varias “cuadrillas de muyahidines” de no más de 35 o 40 hombres cada una. Este grupo irregular es el mayor que puede ser dirigido coherentemente por un “arráez” local, con irregular disciplina y formación militares.

Los Yihadistas en Siria y sus Contradicciones ideológicas y operativas.

La profunda crisis de la sociedad civil siria y el desgobierno producidos por una guerra civil “in crescendo”, que ya se prolonga por casi seis años, causando más 270 mil muertos, han permitido a los grupos yihadistas del Próximo Oriente asentarse en Siria. Sus zonas de refugio o sus áreas de influencia no son grandes, ni continuas. Ellas están más bien desperdigadas, cercanas entre sí , pero desunidas. Y ninguna de ellas resistiría el acoso serio del ENS (el ejército nacional sirio) o de las principales fuerzas rebeldes: el ESD (ejército sirio democrático), el Frente Islámico anti al-Qaeda, el Ejército de los Muyahidines sirios, el Ejército de la Conquista o los peshmergas o fuerzas kurdas sirias, que defienden su zona fronteriza con Turquía. Las zonas ocupadas forman como “manchas” amorfas y fluentes en evolución, de las que se repliegan si la presión militar enemiga es fuerte y continua. Para instalarse en posiciones alternativas lo más cercanas posible, que les permitan mantener una mínima conexión operativa con las otras posiciones temporales regionales.

Resultado de imagen de ejercito de la conquista ANAGRAMA DEL EJÉRCITO DE LA CONQUISTA SIRIO.

Como no tienen arraigo suficiente entre la población siria, el abandonar sus posiciones temporales no les supone dejar desamparados a sus habitantes frente al enemigo militar o rebelde. Los habitantes de las áreas ocupadas no están ganados para la guerra santa. Esos pobladores son atemorizados, amenazados y, al menos, neutralizados, para que les den cobijo, manutención y apoyo a las bandas yihadistas y no las estorben, ni importunen en sus actividades. Sólo los que cooperaron con los “enemigos de la Yihad” pueden estar en verdadero peligro ante ellas. Cuando ocupan una población, los yihadistas siempre preparan sus vías de evacuación hacia las afueras de ella, y de retirada, desde éstas a los puntos de encuentro establecidos cercanos. Para desde ellos dirigirse a posiciones de recibimiento y/o de ocupación regionales.

Resultado de imagen de BOMBARDEOS EN SIRIA BOMBARDEOS DE ZONA EN SIRIA.

Cuando son liberados de la presencia yihadista, muchos habitantes, especialmente en los pueblos pequeños, procuran huir temporalmente y refugiarse en las poblaciones cercanas mayores. La razón es que al despotismo imperioso, desconsiderado y percutiente de los yihadistas se unen los fuegos pesados de sus enemigos, empleados durante la captura de la población. Tanto los militares como los grupos rebeldes mayores prefieren evitar sus bajas y apresurar el desalojo de los yihadistas, usando la aviación (sólo el gobierno) y la artillería, si disponen de ella. Incluso, los cohetes de vuelo libre y carga hueca anticarros RPG-7V (una artillería de los pobres) lanzados en salvas dobles o triples, causan un efecto demoledor en los edificios de mampostería o de adobe. Esto ya serviría para hacer replegarse hacia el interior a las fuerzas yihadistas de seguridad de sus posiciones adelantadas y de observación, situadas en los límites de la población o en puntos adyacentes. Y ya por fin, los militares, muy ocupados ahora, suelen retirarse en poco tiempo, para realizar otras misiones; de ahí, el carácter continuo, fluido y hasta reversible de las operaciones; entonces, pueden regresar los yihadistas y depurar responsabilidades. Por eso, muchos civiles piensan: “una vez y no más”.

Resultado de imagen de el estado islamico califato EL CALIFATO PROMETIDO Y FALLIDO…

En Siria han proliferado los “conjuntos de partidarios” o bandas de al-Qaeda. Las razones de que no se hayan articulado en un único grupo terrorista sirio son varias. Una es la lejanía y la falta de control y ascendencia del “central core” de al-Qaeda. Ésta es la cruz de esa descentralización operativa de la que suele presumir la Base y con la que amenaza alcanzar a sus enemigos timoratos por medio planeta. Los partidos comunistas, especialistas comprobados en la toma del poder, siempre exhibieron una unidad ideológica, operativa y militar monolítica, propia de monjes guerreros entusiasmados, en sus luchas llamadas de “liberación nacional” por tres continentes. Otra razón es que estos “hermanos separados” se odian entre sí. El igualitarismo, derivado de la fraternidad en las doctrinas salafistas sunníes, origina pronto entre los “iguales”, una infección purulenta y contagiosa de envidia, desafecto y rencor. Y viceversa, la existencia de una jerarquía capaz, justa, respetada y aceptada en una organización, favorece la emulación y el ascenso de muchos de los más capaces. Una razón es también que la ambición, la osadía, la agresividad desbordante y la carencia de escrúpulos de sus jefes de armas, sheiks, arráeces locales y “caudillos” pelados, sólo son igualadas por su escasa formación, un pobre conocimiento interpretativo del Corán y de la Sunna y su tronado conocimiento militar. Su primer enemigo acérrimo no es el ejército, ni el ESD o las milicias de autodefensa de kurdos, alauitas, cristianos o drusos, según las regiones. Sus más odiados y temidos enemigos son los mandos de los otros grupos yihadistas de Siria. Porque son los más afines, con los que rivalizan por el mando, con los que tendrían que competir por la dirección del movimiento yihadista en Siria. Así, la necedad (falta de los conocimientos que se les supone y necesitan) de todos los grupos yihadistas les lleva a querer repartirse el botín de guerra, antes de haberse puesto siquiera en condiciones razonables para aspirar a conquistarlo.

Resultado de imagen de mohamed al golani ABU MOHAMED AL-GOLANI.

Por otra parte, tocando ya las estrategias de los 2 grupos pro al-Qaeda de Siria, el antiguo Frente al-Nusrah busca sólo establecer un “emirato islámico radical” en Siria. Éste grupo es la franquicia local de al-Qaeda, dirigida por Mohamed al-Golani. Por razones meramente de prestigio y encubrimiento ha cambiado hace unos meses su nombre por el de Jabhat Fatah al-Sham. Indicando con al-Sham, nombre árabe de la Gran Siria histórica, cuál es su ampliado campo de acción, prácticamente superpuesto al de el EStado Islámico. El EISI, nacido en las luchas de guerrillas de Irak después del 2003, quiere crear y mantener un califato salafista más extenso. E instalarlo, de momento, en Siria e Irak. Aunque ya ha hecho ataques de castigo a los chiítas libaneses, en respuesta al apoyo de Hezbolá a al-Assad. El primero responde y va en paralelo a la estrategia de al-Qaeda de favorecer la creación y el funcionamiento de “núcleos delegados” nacionales o regionales. Que desde su lejanía física y con la laxitud estructural de la Base, puedan ser controlados por ella, en cuanto a órdenes, estrategias y operaciones y el uso de la “marca al-Qaeda”. Pero, el EISI busca una independencia funcional y, quizás también ideológica, con el “central core” de la Base. Ya que actuaría como un “mando conductor operativo” en una zona supranacional, que podría incluir a todo el suroeste de Asia. Así, una jefatura superior administradora y ausente, le sobraría enseguida al EISI. Y, además, al-Bagdadi se considera el heredero ideológico de Ben Laden.

Resultado de imagen de ayman al zawahiri AYMAN Y OSAMA.

Ayman al-Zawahiri confirmó, como dijimos, la vinculación del Frente Al Nusrah con al-Qaeda y negó toda relación con el denominado EISI. Y ya tuvo que intervenir en otras ocasiones para desautorizar a al-Bagdadi. «El EISI debe ser abolido, mientras que el Estado Islámico de Irak debe seguir funcionando», declaró al-Zawahiri en noviembre de 2013. «Al-Bagdadi cometió un error al establecer el EISI sin pedirnos permiso o informarnos», y, continuó, el sirio al-Golani «se ha equivocado al anunciar su rechazo del EISI, sin nuestro permiso». Al-Zawahiri ordenó entonces que el Estado Islámico de Irak circunscriba sus operaciones a aquel país, mientras que el Frente Al Nusrah sea «una rama independiente de al-Qaeda que informa ante el mando general». Además, recriminó a ambos “grupos hermanos” por sus actos de violencia contra otros musulmanes. En respuesta, y pese a que el grupo original “al-Qaeda en Irak” (AQI) de Musab al-Zarkawi sí había jurado fidelidad al-Zawahiri, al-Baghdadi se declaró en rebeldía hacia él. Produciéndose una importante crisis de liderazgo en la Base, que intentaron paliar alejándose de al-Baghdadi. Esto no pudo menos que debilitar la lucha contra al-Assad, a medida que los grupos yihadistas se extendían en Siria y el ejército se concentraba hacia las grandes poblaciones. Y durante los enfrentamientos de 2014 entre los rebeldes, al-Golani ofreció a una mediación a los grupos, que no ha fructificado, a fin de dar prioridad a plantar cara contra al-Assad.

(CONTINUARÁ)

LA GUERRA CONTRA LOS TERRORISTAS ISLAMISTAS.

La guerra global contra el terrorismo organizado, proclamada por el presidente Bush tras el 11 de septiembre de 2001, se ha desinflado. Y con ello, la estrategia militar de combatir el variopinto yihadismo islamista en sus nidos y en sus focos infestados, siempre amenazantes. Sin que existieran para aquél, ni bases, ni refugios seguros en el mundo. Buscando sofocar ese peligro cierto, acechante, velado y ya sufrido. Y alejarlo de casa, del territorio de los USA. Mr. Obama bajó cualitativa y sustancialmente en 2011 los objetivos antiterroristas en la política exterior estadounidense.

La nueva Estrategia Nacional de los EEUU.

Para ello, el plan estatégico fija unos objetivos más políticos que militares en el Asia Central islámica. “Esta ha sido una década difícil para nuestro país. (Ahora) podemos alegrarnos de saber que la presión de la guerra está cediendo”. Se admite que (los estadounidenses no son capaces de “dejar un Afganistán perfecto”. Tampoco la democracia occidental es perfecta. Pero es comparativamente el menos injusto de los sistemas políticos conocidos. Y, debidamente regulado por el juego de los poderes públicos y la probidad de sus agentes, fue el que permitió el advenimiento de las clases medias, numerosas, educadas, laboriosas y progresistas. Así, apuestan por la negociación política con los talibanes moderados, para bajar la actividad de los grupos armados. Acercando las posibilidades de paz y de reconciliación en Afganistán. Pero la premisa mayor falla. No existen los talibanes moderados. Esta denominación repugna a la lógica. Ya que es una contradicción en los términos empleados. Igual que el “crecimiento negativo”, del que nos hablan algunos políticos. Los talibanes aplican rigurosamente la sharia. Que son las leyes civiles y penales sociales derivadas de la aplicación literal y rígida del Corán, en los asuntos profanos. Y la imponen por la fuerza. Y con un enemigo extranjero claudicante, sin convicciones firmes, con contradicciones internas, ¿para qué van a negociar los talibanes, teniendo el triunfo ya oliéndoles como las aromáticas flores del jardín de Allah?

Proclama Obama, con unos deficits fiscal y exterior desbocados, la necesidad de ahorrar en recursos militares, para dedicarlos “a construir una nación aquí, en casa”. Así, baja cualitativamente el listón del terror exterior, poniendo a la Red (al-Qaida) como único enemigo violento no nacional de los EEUU. La “red” terrorista salafista internacionalista, sin territorio propio, con sus jefes operativos conocidos, huidos y no deseados como huéspedes en ningún país normal, es un objetivo más asequible y manejable para los esquemas, los presupuestos y las aspiraciones de la “defensa menguante estadounidense”. Y queda al alcance de las acciones de la CIA y de los flamantes espías del Pentágono, de los aparatos aéreos no tripulados (Unmanned Aerial Vehicles) de exploración y ataque puntual, de las acciones militares puntuales de las fuerzas de élite del Pentágono, de los ataques de pequeñas fuerzas expedicionarias y/o de asalto anfibio de los Marines, transportadas en “buques de mando y/o de transporte” con su escolta naval, de la penetración de los grupos terroristas o, al menos, el acercamiento, la observación y la información, por elementos locales afines, a sueldo del espionaje de los EEUU. Los despliegues de decenas de miles de militares y su complejo equipamiento y abastecimiento específicos durante varios años en un teatro de operaciones, son descartados indefinidamente por la nueva “doctrina”. El pueblo estadounidense, plagado con la adherente y compleja crisis económica, con la falta de mando político eficaz, con los costes de las guerras contra el terror (se habla de $1,6 billones -no millardos- gastados hasta ahora en Irak y Afganistán y unos $60 millones al mes en el despliegue de Libia, sin participar en acciones ofensivas), está cansado de las acciones exteriores y lo refleja continuamente en las encuestas. Como en los viejos tiempos, en otras crisis nacionales, un país que es casi un continente, se repliega parcialmente hacia él mismo.

Necesidad de un nuevo “Marco Legal” formal e internacional.

Las leyes dan carácter jurídico e institucionalizando lo que las necesidades, las costumbres y, por fin, las normas sociales han ido buscando y estableciendo en la evolución de las sociedades. No existe en la Historia un ejemplo similar al cuadro operativo, legal e institucional que que se plantean los EEUU y los rebeldes islamistas violentos en su dialéctica antagónica armada por todo un mundo global o unitario. Por lo tanto, casi todas las leyes de los países donde se desarrollen episodios de esa guerra, las leyes internacionales en boga y las normas sociales existentes, carecen de significado práctico y de capacidad para establecer un marco operativo suficiente para este conflicto bélico. Los dos grandes rivales enfrentados utilizan más o menos libremente toda la arena mundial, incluido el espacio, como “campos de acción” locales para realizar toda clase de operaciones contra su enemigo, sus aliados y sus medios y propiedades.

Los términos reales de aplicación de esa dialéctica violenta están cambiados, son nuevos o diferentes: internacionalización total del escenario bélico. Citaremos algunos de los significativos o más conocidos: las fronteras y las fajas o sectores de operaciones están diluidas o no son significativas en éstas; las operaciones preceden y marcan los combates o pequeñas batallas; acciones violentas dispersas, poco decisivas, inesperadas, discontinuas en el tiempo, que consiguen su trascendencia por acumulación, no por concatenación sucesiva o simultánea; se producen grandes movimientos de unidades o pequeñas unidades en muy corto tiempo; gran capacidad concentrada y rápida del poder de fuego empleado por los rivales, los vehículos bomba llegan a tener la capacidad de demolición de una bomba revienta manzanas; el empleo de esas unidades pequeñas, que no constituyen un “blanco útil”, les protege del fuego enemigo pesado de apoyo; las capacidades digitales sobradas de las comunicaciones inalámbricas y del tratamiento y custodia de la información son un arma nueva en el campo de la lucha por la información sensible; esto ha llevado al enemigo al empleo de viejos medios, que estaban arrinconados: estafetas, partes manuscritos o escritos a máquina, cabeceras de partes locales, que se entregan sucesivamente los encargos, etc.; aumento cualitativo de la importancia de la capacidad de disimulo, encubrimiento, disfraz, ocultamiento, despiste y desinformación del enemigo.

Esto exige la creación de un nuevo marco legal y normativo, que recoja y regule las nuevas condiciones bélicas que están apareciendo, van madurando y se están desarrollando desde hace varios lustros. Y todo, teniendo una suficiente visión de futuro para que la evolución de los rivales y de las circunstancias y los acontecimientos no invaliden los medios legales y morales a poco de ser definidos y aceptados por una mayoría de países y personas. Porque, los agentes y las unidades y los medios de exploración cruzan y cruzarán constantemente el espacio y/o el territorio de los rivales y de numerosos países ajenos a su conflicto. Porque, los contendientes enrabietados seguirán saltándose las fronteras para realizar sus acciones puntuales de hostigamiento. Son de hostigamiento porque suponen la destrucción y/o la abducción puntual de unidades y/o personas, sin que con ellas se altere significativamente la capacidad operativa en el teatro o área.

Los Aviones no Tripulados en la Guerra contra los Terroristas.

Los drones son empleados en la guerra irregular en tareas de exploración y seguimiento y en acciones de ataque contra objetivos pequeños. La US Air Force del Pentágono cuenta con más de 1300 pilotos de drones, trabajando en 13 bases aéreas de los EEUU. Y calcula que para 2015, tendrá unos 2000 pilotos de drones. Ya está entrenando más pilotos para aviones sin piloto que para los vuelos convencionales: unos 350 en 2011. Desde 2012 la formación es específica para ellos: los pilotos sólo pasan 40 horas a bordo de un Cessna, sin volar en cazas, para pasar a aprender a dirigir un drone. El equipo en la base aérea para el guiado y mando de los drones es muy simple y altamente elaborado: el mando o timón de los drones, varias pantallas de televisión, rodeadas de numerosos indicadores visuales y controles auxiliares y un pedal, todo dispuesto por parejas frente a las dos sillas ergonómicas de los pilotos. Los drones llevan cámaras que transmiten sus vistas en directo a sus pilotos. Una deliberada observación precede a un ataque. El piloto del drone y el controlador de la cámara, que forman un “killer team”, observan a su “objetivo designado” durante bastante tiempo, comprobando su entorno y sus actividades. El ataque se realizaría cuando, por ejemplo, la posibilidad de daños humanos no deseados (los “collateral damages”) fuese mínima. El avión es capaz de, una vez captado y autorizado por los pilotos un objetivo a batir, iniciar por su cuenta el ataque, pero esta función no se le ha permitido nunca.

La exploración del enemigo y su localización exacta, tanto unidades como jefes y jefecillos locales, y el reconocimiento del terreno de operaciones es un viejo sueño de los mandos de todos los tiempos, para librarse de parte de sus temores e incertidumbres. Porque las maniobras modernas, incluso a las distancias cercanas y próximas, son cambiantes y plásticas para los mandos rivales. Si le añadimos la posibilidad de un seguimiento continuo de aquél, esto es miel sobre hojuelas de cereal. En estas tareas, las capacidades de los drones permiten su inserción profunda en el territorio enemigo, sin peligro de ninguna clase para las fuerzas de exploración especializadas propias y una transmisión clara, fluida y eficaz de los resultados que captan. Se podría decir que son un arma diseñada con fortuna para cumplir las misiones oportunas, si su empleo es razonable, controlado y comedido.

Porque, el uso de “aviones no tripulados” en misiones de exploración del enemigo plantea en sí mismo un problema de difícil solución para las agencias de Inteligencia y el Pentágono estadounidenses. Se estima que sólo la CIA puede estar recibiendo cerca de 2000 fotografías y de 2000 horas de grabaciones de vídeo diarias de sus “drones” espías. Y toda esta farfolla informativa, esta plétora indebida de imágenes, sólo pueden conducir al atasco de los canales de transmisión, procesamiento y valoración de esa información. Y al hastío y la desorientación de los mandos intermedios. Todo ello, aunque se empleen ordenadores potentes e “imágenes y signos claves” para discriminarlas en el proceso de selección. Este resultado sólo puede conducir a unos análisis rutinarios y someros en “contenido con enjundia” y a una profusión de informes.

Que se tardarían años en convertir en verdadera inteligencia, porque aquí hay que pensar para ello. Aquélla es la información contrastada y valorada para los diferentes mandos operativos y estratégicos. Que les oriente clara y suficientemente de una situación, de sus probables evoluciones y cambios y de las posibilidades propias de actuación, de acuerdo con la estrategia militar y la operativa o la misión recibida. Con el abuso ya no se trata de “obtener información relevante y suficiente”. Sino que la información que se obtiene es desbordante, recrecida e indigerible. Y es una información que intoxica y desorienta a todos. El criterio esencial y decisivo, que permite discriminar la información recolectada con unidad de criterio y respetando el principio universal del ahorro de los medios, es que los esfuerzos se dirijan a los sectores y objetivos más sensibles e importantes del complicado proceso del espionaje masivo. Y que, siguiendo alogaritmos probados y eficaces, se elijan y criben con una periodicidad dada los otros objetivos y temas neutros.

La capacidad destructiva de las cargas explosivas que portan las aeronaves de ataque no tripuladas es limitada en su número y en su potencia total. La característica esencial de su uso es que está destinada a objetivos limitados, bien en su tamaño (un pequeño número de enemigos no muy desparramados) o en su protección (blancos no fortificados); sin embargo, son útiles para batir vehículos de combate blindados (VCB), incluidos los main battle tanks, con sus cohetes de carga hueca, que los atacan en sus partes más vulnerables. Los principales Unmanned Aerial Vehicles son el Predator y el Reaper. Y cuestan más de $13 millones de dólares por unidad. El Pentágono cuenta con unos 19000 para las tareas de espionaje y combate. La CIA dispone de su propia flota, con los datos de su número, clase y activación reservados. Los drones los fabrica la empresa General Atomics. Su arma más devastadora son los misiles AGM-114 Hellfire II (algo así como el “Fuego del Infierno” potenciado, concentrado y mejorado), de la Lockheed Martin. En octubre de 2012, los EEUU encargaron 24000 misiles para su uso y la venta a países aliados autorizados. Existen las variantes de carga hueca anticarro (HEAT), antipersonal o HE (con diversos tipos de explosión y fragmentación, reforzada o no) y de autoguiado (“fire and forget”). Cada uno pesa unos 47 Kgs., con el 20% de carga útil explosiva (warhead), es guiado por láser con diversas técnicas y tiene un alcance de hasta 8 Kms. El efecto de una salva de varios de ellos sobre una manzana de casas de adobe o de mampostería es demoledor. Pero garantiza la eliminación del blanco humano seleccionado y de sus “oficiales de escolta”.

El Uso de las Fuerzas de Incursión contra Objetivos limitados. Ejemplos.

Los Estados Unidos realizaron el primer fin de semana de octubre dos ataques sucesivos, casi simultáneos, empleando fuerzas de élite (Navy SEALS y Delta Force) para capturar a terroristas islamistas ubicados en Libia y en Somalia. “Nunca es demasiado tarde”, dijo el domingo día 6 John Kerry, secretario de Estado de los EEUU, en Indonesia, donde participó en la cumbre de la Alianza estratégica de los países del Asia y Pacífico (ASEAN). Al Qaida “puede correr, pero no se puede esconder” (de nosotros), apostilló orgulloso a sus oyentes.

El asalto de los Delta Force en Trípoli, realizado con el apoyo del FBI y la CIA, permitió la captura de Nazih al Ragye, de 49 años, buscado por los EEUU como el cerebro de los atentados con bombas contra las embajadas de los EEUU en Kenia y Tanzania. Estos ataques salvajes, realizados en 1998, produjeron 224 muertos e hirieron a un número no precisado de personas, demoliendo con ellos edificios modernos enteros. Su orden judicial de caza y captura data de entonces y se ofrecían 5 millones de dólares por su captura “vivo o muerto”. El jefe terrorista era conocido por el seudónimo de Abu Anas al-Libi, que, en la jerga primitiva y rural de estos elementos, quiere decir solamente “Padre de Anas y libio”. Vamos, como nuestros “el hijo de la parida o “Ricardo, el de Carmelina”. El tipo fue apresado por el destacamento de los Delta Force en las calles de Trípoli, cuando regresaba a su casa tras el rezo principal (con sermón incluido) de la mañana del viernes, siendo inmovilizado rápidamente, sin poder llegar a defenderse.

Por otra parte, un comando de los SEALS, llegó a la costa de Somalía en lanchas rápidas hacia el amanecer del día 5. Su misión era asaltar el reducto del puerto de Barawe, al sur de Mogadiscio, y capturar a un jefe de la milicia islamista somalí Al Shabab, asociada de al Qaida en el África Oriental. Ella reivindicó el ataque contra un centro comercial de Nairobi, capital de la fronteriza Kenia, realizado en agosto pasado por un comando suicida de Al Shabab (un pelotón reducido) entrenado militarmente y que se saldó con más de 60 muertos. El nombre del terrorista buscado no se ha hecho público, pero se supone que se trataba de Mujtar Abu Zubeyr, conocido como Ahmed Godane. Según una fuente oficial estadounidense el objetivo habría logrado escapar, pero otras fuentes aseguran que habría muerto en el ataque. Durante la misión, los Navy Seal sostuvieron un intenso tiroteo durante más de una hora con los islamistas, que sufrieron varias bajas. A su vez, ningún militar estadounidense resultó herido o muerto en ella.

Según el teniente coronel Rick Francona, consultado por la emisora estadounidense CNN, cada misión se podía haber desarrollado “independientemente de la otra”. “Pero el hecho de que se hayan producido las dos (así) pone de evidencia que los EEUU, no importa lo que se tarde, no ceja en sus objetivos”. La Casa Blanca dejó también saber, a través del secretario Kerry, que el presidente estaba “satisfecho con los resultados” de ambos asaltos. Recordemos que, cuando la intervención aérea de los EEUU en Libia en marzo de 2011, Obama prometió que en ningún momento habría soldados estadounidenses sobre el terreno en aquel país. Por ello, la decisión del presidente de dar luz verde a las misiones de grupos de comandos con objetivos limitados en Libia y en Somalía, afrontaba unos riesgos políticos claros. Según fuentes oficiales estadounidenses, los gobiernos de los países implicados fueron informados de las respectivas operaciones, siquiera a posteriori. Aunque los libios protestaron por su ejecución, quizás para justificar que al-Libi se pasease por Trípoli durante meses, sin que fuese molestado o capturado por las autoridades locales.

(Continuará)

LA LUCHA CONTRA EL ESTADO ISLÁMICO DE IRAK Y SIRIA IV.

(FINAL)

Ejemplares y Triunfantes Campañas Contraguerrilleras.

En 1.948 las guerrillas comunistas griegas, en plena posguerra mundial, estaban a punto de formar fuerzas semirregulares para combatir abiertamente al gobierno. Ellas querían extender también el telón de acero al sureste de Europa. Sus éxitos militares, no decisivos y mal interpretados, según la correlación de fuerzas y la oportunidad estratégica del proceso revolucionario comunista, las decidieron a enfrentarse ya con el ejercito nacional griego y batirlo. Como hizo Mao en el momento oportuno de la guerra civil china. Así, el Ejército Democrático de Grecia (el DSE o Dimokratikos Stratos Ellados) congregó a gran parte de sus destacamentos guerrilleros, que se extendían como un rosario de norte a sur por Grecia, desde el Peloponeso hasta Macedonia, en el este, para formar unidades “regulares” a las que llamaron “brigadas” y “divisiones”. Pero esta fuerza “regular” rebelde, del orden de los 12-15 mil militantes, era sólo la décima parte del ejército griego. Sus bases fijas o temporales les permitían realizar en golpes de mano, asaltos y emboscadas contra las autoridades, policías y militares gubernamentales. Pero, lejos de ellas, las partidas carecían de suministros suficientes y de apoyos populares para sus operaciones. Por otra parte, las bases guerrilleras principales, situadas en la zona de Vitsi y Grammos, al noroeste del país, junto a la frontera con Yugoeslavia, eran vitales para los revolucionarios para la recepción del apoyo logístico desde ese país. Pero ellas constituían unos blancos ortodoxos, tangibles y alcanzables para el fuego pesado y la fuerza militar a disposición de Grecia. Para este tiempo, la ruptura de Tito con Stalin y el Komintern era total e irreversible. Y a Tito ya no le interesaba fomentar en el país vecino una revolución que derivaría hacia posiciones no revisionistas. El grifo principal yugoeslavo se cerró y seguidamente Albania y Bulgaria también cesaron sus ayudas menores. Presentado así el enfrentamiento, en un mes de operaciones ortodoxas de marcha, ataque, cerco y aniquilamiento, las fuerzas griegas, asesoradas y apoyadas por los británicos y con la ayuda de material militar estadounidense, ocuparon la zona montañosa de aquellas bases guerrilleras esenciales en agosto de 1.949. Que constituyeron un objetivo convencional, fuerte y definido, que tuvo que ser defendido por el “ejército” popular rojo. Con ello los demócratas griegos yugularon definitivamente una insurrección comunista de “liberación nacional”, que se prolongaba, insoluble y amenazadora, en una guerra civil desde 1.945.

LOS JEFES POSAN, DESPUÉS DE UN ENCUENTRO EN LAS MONTAÑAS…

UNA PATRULLA BUSCA POR LA MONTAÑA A LAS GUERRILLAS…

Los primeros intentos de los guerrilleros malayos para crear bases y establecer en ellas la administración comunista fueron en 1.945. Los irregulares del llamado Ejército del Pueblo Malayo salieron del refugio de las selvas, donde se escondían del Ejército Imperial japonés. En 1.948 iniciaron la rebelión militar contra los británicos, instalándose en comunidades aisladas de colonos chinos asentados en Malaya. Los comunistas esperaban atraer a su causa a los trabajadores de las minas y de las plantaciones y fincas y extender así sus bases. Pero su propaganda política no estaba sintonizada con el pueblo en general y, especialmente, con la comunidad no china, que era la gran mayoría de los malayos. El general Henry Briggs aprovechó sus debilidades y atacó sus líneas de suministro, impidiéndoles crear grandes destacamentos y obligándoles a dispersarse. Briggs contaba con batallones de gurkhas, de malayos, de británicos y de chinos y pronto se dió cuenta que estas unidades eran demasiado pesadas para operar contra las partidas. Y con una parte de ellos formó secciones y compañías de cazadores de guerrilleros. Que se internaban en las selvas circundantes, vivían sobre el terreno, recolectaban información de toda clase y hostigaban, emboscaban y atacaban a las partidas comunistas.

Al final de la II guerra mundial, los británicos condecoraron a Chin Peng con la Orden del Imperio Británico, por sus acciones contra los ocupantes japoneses. Él se convirtió en el jefe del Partido Comunista de Malaya.

EL GENERAL BRIGGS.

Y su sucesor, el general Gerald Templar las atacó sistemáticamente, y no pudieron ya consolidarse en ningún sitio. Así, los comunistas chinos malayos nunca superaron la etapa primitiva de guerrilleros vagabundos acosados y sólo pudieron emplear los ataques aislados como táctica principal. La tenacidad y la paciencia de los británicos, que no se propusieron directamente impedirles crear bases, sino destruirlos metódicamente, desarraigó a los guerrilleros de las zonas habitadas y los llevó de nuevo a la jungla y, finalmente, a la rendición. La pacificación siguiente de las zonas infestadas por las partidas comunistas, realizada con firmeza y consideración, con un puño fuerte enfundado en un guante de terciopelo, consolidó el apoyo de sus habitantes al gobierno griego. La rebelión se dió por definitivamente sofocada en 1.955. Los comunistas locales querían imitar a Mao y pelear una guerra irregular prolongada. Pero carecieron de dos medios estratégicos para ellos: tener bases estables y un apoyo popular suficiente.

EL GENERAL TEMPLER.

ARMAS MODERNAS: EL DRONE Y EL MUJAIDIN SUICIDA III.

(FINAL) 

El taliban explosivo: de la Yihad al Jardín de las Huríes, sin escalas.

El mujaidin suicida es un arma personalmente avanzada (a ver quién tiene hoy en día el coraje moral de quitarse del medio por unos ideales y un “premio” del Otro Lado), abundantísima, cercana y barata. Posee una elevadísima “capacidad específica de combate”, (según los parámetros establecidos por el coronel Trevor Dupuy, que se refieren a valores reales de los distintos ejércitos, calculados en conflictos y guerras): ya que bastantes militares, policías y autoridades civiles del enemigo son bajas definitivas por cada baja propia. Y, hablando en términos del principio universal de la buena administración de los recursos escasos disponibles, sus acciones (como “inversiones”) tienen también un alto ROMI; o rentabilidad (militar) sobre (over) esa “inversión marginal o añadida” (marginal investment). El yihadista suicida optimiza así su asimetría con las armas y el enorme número disponible de sus enemigos. Este combatiente islamista, de “paso decidido y silencioso”, es también un arma específica de infantería ligera, Que está plenamente adaptada a las capacidades, necesidades y medios de los “ejércitos” pobres, pelagatos, inopes o tronados, que han sido y son los enemigos usuales de los EEUU desde las últimas décadas. El combatiente de un “solo uso” conoce, aprovecha su oportunidad, decide y actúa. Porque puede ser un fanático alucinado, pero no suele ser tonto. Por su carácter personal e ideológico, su acción eficaz eleva la moral, la convicción y la decisión de sus conmilitones, colaboradores y simpatizantes. El islamista suicida “aprecia” también a su modo a sus enemigos, porque son su llave infalible para “salir bajo palio de este Valle de Lágrimas”.

El combatiente explosivo es un arma común de los talibanes y, en general, de los mujaidines de la Sunna. Si la carga explosiva, sus características y el vector son los adecuados: los sofisticados sensores enemigos y los chalecos protectores sirven de poco contra ella. Y tampoco los vehículos blindados y los edificios sirven para protegerse de ella. El agente desencadenante portador puede ser hombre o mujer y adulto o niño. Puede cooperar en su ataque suicida, un matorral, un puesto de mercancías, un burro, una bicicleta o un vehículo a motor. Un “luchador suicida de un solo uso”, no es un tirador selecto: no hay que formarlo militarmente (conocimientos básicos, técnicos y tácticos). Sus otras armas complementarias, temibles y casi imbatibles son la sorpresa, la libertad de acción y la iniciativa. A veces, y creo que equivocadamente, se les ha llamado “lobos solitarios” en los medios divulgativos. Pero ese calificativo corresponde a personas más o menos aisladas, obsesionadas y perturbadas, que luchan solos en su entorno. Los suicidas de la Yihad forman parte de una red más o menos nacional o regional, integrados en una organización terrorista, y tienen sus tácticas y técnicas de funcionamiento y operatividad especiales y adaptadas.

Los objetivos preferidos por los “juramentados explosivos” son las fuerzas de seguridad enemigas, tanto “infieles” como “traidoras” y los musulmanes pertenecientes a la rama heterodoxa del Islam (los chiitas y alauitas). A las fuerzas de seguridad enemigas se acercan disfrazados de reclutas en formación, candidatos al alistamiento, personal de abastecimientos (outsourced services), compañeros, “colaboradores” de las ISAF y personajes civiles inocentes. Su blanco es humano siempre, porque al enemigo regular le duelen menos los daños materiales. Y se localizan en las aglomeraciones de las policías o los ejércitos enemigos, en los cuarteles, centros de reclutamiento y puntos de paso obligado y frecuente y con motivo motivo de paradas, despedidas, alardes y exhibiciones, de aquéllos. A los chiitas se acercan aprovechando sus inevitables concentraciones: las peregrinaciones anuales internacionales a sus lugares santos, sus lugares de paradas en las distintas etapas o los rezos de los viernes al mediodía, especialmente comunitarios, en sus mezquitas. Aunque estos últimos ataques tienen lugar más bien en los países limítrofes, Irak (mayoría chiita) y Pakistán (mayoría sunní).

El gran problema es que es muy difícil luchar (contrarrestar, detener o neutralizar) con unos enemigos más o menos aislados, determinados a morir y de otra etnia e idiosincrasia. Y con los suicidas se agudiza hasta hacerlo casi imposible de realizar “a priori”. Porque se les combate con fuerzas modernas tecnificadas y entrenadas, preparadas generalmente para las guerras de tercera generación. Y que se enfrentarían teóricamente a fuerzas similares o de segunda generación. Y sus jefes tienen casi como una premisa insoslayable, el preservar de daños físicos (lo principal), mentales y morales a los hombres que mandan. El combatiente suicida debe pasar desapercibido en el lugar elegido para el ataque: por su edad, género, aspecto, movimientos y actitud. Para poder acercarse a su objetivo y hacer explotar la carga, produciendo el mayor número posible de enemigos muertos y mutilados. Y, en general, el “jihadista explosivo” suele optimizar muy bien su “coste físico” con los daños humanos, materiales, sicológicos y políticos que infringe al enemigo traidor o infiel.

Los daños añadidos humanos y físicos a musulmanes, que se ocasionan en torno al punto de explosión, son sus “daños no buscados” o colaterales. Los yihadistas sunníes buscaron una “solución” alambicada, pero suficiente en la práctica, para soslayar el precepto coránico de “no matarás musulmanes”. Al carecer de un clero y una doctrina única, las interpretaciones del Islam y, sobre todo, sus aplicaciones para la vida cotidiana, pueden ser múltiples. En efecto, para calmar las repugnancias en producirlos, un “ideólogo” de Al-Qaida, Abu Yahya al-Libi, desarrolló una teoría “religiosa” sobre el “daño no buscado”. Según ella, se permite matar musulmanes a los militantes yihadistas, cuando es inevitable. E, incluso, cuando sea útil. Y los mujaidines expresan su deseo de que los muertos no buscados, sean también considerados por Allah como mártires de su “guerra santa”. Y creer esto, les viene muy bien a los fanáticos que dirigen y a los fanáticos vesánicos que les siguen o apoyan.

Las motivaciones de los “juramentados explosivos” son sencillas. El no poder cubrir crónicamente sus necesidades básicas naturales de sustento, familia, seguridad, refugio y cobijo, expectativas y progreso razonable es el acicate eficaz y casi suficiente para su alistamiento en general. Los premios económicos que los talibanes dan a las familias de los “mártires” están en esta línea. La motivación religiosa es el medio de persuasión y convicción. Los suicidas de la Yihad son catequizados metódica e intensamente. Y viven en un “ambiente” envolvente, donde les aclaran sus dudas y les alientan a alcanzar el Paraíso. Todo es igual al funcionamiento de una secta tóxica: que destruye la personalidad de los miembros más bajos. El carácter universal de la comunidad de musulmanes, facilita el flujo y la inserción de “voluntarios internacionalistas” combatientes suicidas de otros países.

La clave operativa de los talibanes son sus innumerables jefes locales, con sus pequeñas bandas de irregulares radicales. Ellos son los responsables de intimidar, aleccionar o catequizar, asustar, atacar y ocupar más o menos temporalmente algunos de los numerosos poblados y caseríos, a ambos lados de la frontera. El movimiento taliban sigue un ciclo continuo elemental de “enseñar, formar, apoyar y delegar” entre el pequeño “sheikh” y sus lugartenientes. De manera que consiguen una cierta rotación en el mando y en su ejercicio. Estos “maliks” locales son prácticamente inmunes al ataque de los “drones” de la ISAF, que exploran, atacan al enemigo irregular y ejecutan a sus conspicuos, se supone, mandos destacados.

Los drones no pueden abarcar tantos blancos minúsculos y elusivos, de una red enemiga que les resulta profusa, difusa y confusa. Es decir, no pueden sustituir, como se pretende por extrapolación desde unos éxitos primeros, a las patrullas terrestres activas y agresivas de exploración o combate. Que, junto a las unidades mayores y a los equipos de acción cívica, están destinadas a disputar y ganar al enemigo sus bases refugios y, después, el apoyo popular mayoritario. Como no pudieron los “bombardeos de saturación” estadounidenses cortar la Ruta Ho Chi Minh de abastecimiento al Vietcong y a las fuerzas regulares norvietnamitas en la “zona desmilitarizada” y al sur de ésta, desde Vietnam del Norte a través de Laos. Y todo fue porque a su “ordnance” aéreo, no le acompañaba una “acción terrestre” contra esa Ruta. Que fuese complementaria, sistemática y continua, no necesariamente exhaustiva, de la acción aérea de pura atrición.

Y el esperar en paz la muerte desde el cielo, no asusta, ni preocupa suficientemente a la gente mentalmente normal. Esto sólo le ocurría al imaginario jefe de la aldea gala de Asterix. Y es algo así como lo que decía Ramón Gómez de la Serna a sus conocidos y amigos menos íntimos en Buenos Aires: “Aquí estoy, esperando el cáncer”. La amenaza intimidatoria, que pueda cambiar la conducta de algún jefe enemigo, debe ser algo real (que se tiende a magnificar), suficiente, sentida e inmediata o próxima. Como las sirenas instaladas en los Stukas. Para que su preciso picado de bombardeo escalofriara en tierra a todos sus posibles blancos humanos, que no fuesen aún curtidos veteranos. O como los mujaidines explosivos, cuyo comportamiento es para su enemigo como el de un “gas”, sin volumen ni forma propios y que puede alcanzar a todos los sitios disponibles, echándole su aliento en la nuca…

PREFERENCIAS ESTRATÉGICAS DE LOS YIHADISTAS II.

(CONTINUACIÓN)

8) Las comunicaciones estratégicas de las guerrillas son precarias o ausentes, insuficientes, descuidadas y vulnerables en los grupos yihadistas. Y todo se debe a su constitución en red, desparramada, confusa y difusa que les caracteriza. Y no se trata de los mensajes, recados o alertas, que siempre pueden ser remitidos y recibidos, que sólo tienen trascendencia táctica. Y no es consecuencia de la alternancia de los despliegues y concentraciones en las acciones militares. Dichas comunicaciones son: Con las bases, para su descanso, refugio, reorganización, adoctrinamiento, información, apoyo logístico y su protección imprescindible contra el agostador “vagabundeo” estéril. Con las bandas afines o asociadas, para el apoyo en general, la información y su concentración operativa para las distintas tareas. Con el pueblo, para su descanso, refugio temporal, soporte y medios varios, información y la acción ideológica religiosa, para facilitar la necesaria extensión territorial y humana posterior.

9) Uno de sus objetivos estratégicos es golpear a cualquier gobierno, de cualquier origen y sociedad, con tal de que los “objetivos posibles” les sean asequibles. Puesto que el califato radical y agresivo del Dar el–Islam de los inicios del Califato sunní, no existe hoy en día y no se pueden integrar en él para su “defensa”.

10) Tienen un afán arraigado, aguzado y consistente de hacer publicidad de sus acciones con éxito. Con el que Occidente colabora insensible y gustoso de extender y defender la libre información. Logrando con todo ello la magnificación y la exaltación de unos resultados dolorosos e inconexos. Que les brindan un protagonismo social y religioso muy superior a la trascendencia operativa de ellos. Esto no es más que la extensión del terror y de sus consecuencias políticas e ideológicas, mediante las “ondas de conmoción” que transmiten sin filtrar nuestras modernas comunicaciones a todos los pueblos, especialmente a nosotros, los europeos. Pero, todas las posiciones y actitudes sicológicas e ideológicas son también objetivos a defender y a conquistar por Occidente, en esta guerra de baja intensidad por la extensión de un dominio radical, anticuado, excluyente e impuesto.

Los “lobos solitarios” y la libertad de expresión ilimitable en Occidente.

Los lobos solitarios terroristas suicidas surgen por la conjunción de varias deficiencias, desdichas e ideología humanas. Casi todos son jóvenes llenos de idealismo (sacrificio por su grupo familiar y social y búsqueda de un futuro prometedor) y de intereses vitales, que están en plena ebullición de realizaciones. Su situación social y cultural suele ser deficiente e imprecisa. Sufren una marginación real y/o magnificada por la imaginación. Casi todos nosotros, puestos a ello, podemos esgrimir un montón de insuficiencias o carencias personales y colectivas, sicológicas y materiales, no resueltas. Y, como no nos las resuelven los demás, decir que estamos excluidos de la sociedad, es una acogedora huida de la realidad y un íntimo y verdadero dudar de nuestras propias capacidades (esto, jamás lo aceptarán), para culpar a los demás de nuestras desventuras. Además, la búsqueda de las carencias nos llevaría siempre a empantanarnos en añorar y conseguir los “deseos” omnipresentes e inextinguibles. Y esta “búsqueda negativa” nos puede impedir volcarnos en salir adelante, teniendo metas asequibles y progresivas, desarrollarnos como personas interior y exteriormente y estimar al prójimo con lealtad y confianza. Con lo que superaremos aquellas “carencias”, por la orientación, la intención y el esfuerzo que damos a nuestras ideas y realizaciones.

En aquel terreno abonado y germinal se pueden sembrar fácilmente las ideas sesgadas de una interpretación religiosa asequible, vindicativa, que brinda un propósito y una misión en la vida y que premia a sus “muhaydines” caídos en combate, especialmente a los mártires o testigos, con un premio sensible, claro, seguro, vistoso (esta cualidad de pura vanidad es muy atractiva), y cómodo (no es necesario dedicar a ello una vida de esfuerzo, entrega y renunciación). Las organizaciones yihadistas suelen también facilitar jugosos premios a las familias de sus “mártires”, con lo que éstos tienen también asegurado el bienestar relativo de su familia más directa por bastante tiempo. El resultado es que a los “perdedores”, “extraviados”, “desarraigados”, “agraviados”, “sin empatía hacia el prójimo”, no les cuesta demasiado tomar la decisión de convertirse en un mártir de la Yihad. Y el caso es que la propagación, la explicación y la impregnación, que diría Lorenz, de aquellas ideas venenosas y adictivas, se realizan con la mayor facilidad en nuestras sociedades modernas. Todos lo sabemos. Y éste es el centro de gravedad de la lucha contra los lobos solitarios. Cazarlos preventiva y aisladamente es muy difícil, porque no dejan apenas rastros. Hay que luchar contra los inductores necesarios de sus ideas (desde personas, compañeros, medios de comunicación, viajes a sus centros extranjeros). Para ello es necesario adecuar las legislaciones, como se ha hecho contra los maltratadores o los delitos financieros alambicados, apoyados por la comunicación inmediata y en línea. Sin perjudicar con ello la detección y el seguimiento debidos de maestros, discípulos, comunicaciones de todo tipo y sus antros. Y de esto, como de casi todo, tenemos experiencia sobrada. En julio de 1884, el entonces gobierno liberal de Sagasta, implantó la primera ley española contra los atentados con explosivos, protagonizados generalmente por los anarquistas. En ella se castigaba acertadamente, no sólo a los autores materiales de las tropelías, sino también a sus inductores.

La adaptación ideológica de la Yihad a los tiempos actuales.

El Islam tiene que asumir que la Yihad, como esfuerzo de sangre en el camino de Allah, fue necesaria para la instauración y la defensa de la primitiva comunidad de creyentes. Estableciendo el Profeta el estado islámico a partir de la destrucción violenta de la jahiliyya. Esta era la “barbarie existente anterior al Islam árabe”. Y que aún pudo ser útil la Yihad para su rápida extensión por el mundo, debido al estado existente de cultura y desarrollo de las civilizaciones medievales. Pero que su oportunidad histórica no existe actualmente. Y entonces debe ser reemplazado por “otro tipo de esfuerzo en el camino de Allah”. Es el esfuerzo de desarrollo personal interior (ascético), buscando la purificación y la superación de los creyentes. Este concepto existe en la Sunna y podría ser impulsado por los ulemas y los muftíes piadosos.

Desde el surgimiento de las principales escuelas teológicas sunnies, cobró también fuerza el principio del esfuerzo de reflexión personal, el ichtihad, en el Islam. El ichtihad va a permitir el desarrollo de la cultura árabe, tanto en lo tocante a los aspectos civiles (ciencias, comercio, literatura, arte) como al enriquecimiento de su “teología”; es la base de jurisconsultos como al-Chafii. El ichtihad es fuente de lucidez, creatividad, enriquecimiento, progreso y paz en “el camino del esfuerzo personal y colectivo hacia Allah” (que es realmente el núcleo religioso y la razón del Islam), cuando ya la Umma se ha extendido y multiplicado enormemente por el mundo. Hacia el siglo XI (siglo V de la hégira o marcha a Medina), los doctores de la Ley cierran la puerta al ichtihad. El Islam carece de teólogos propiamente dichos, porque Allah es inasequible e inmarcesible para el Hombre. El enfoque metodológico islámico se altera. Y a partir de entonces, se imita, se repite, se abusa de los compendios.

Las necesidades de renovación, compromiso y acción del Islam.

Ante ese terrorismo propio, el mundo islámico se paraliza y no sabe qué decir o hacer. El Terrorismo se lleva a cabo mediante acciones de guerra contra objetivos generales, inocentes e indiscriminados. Y su finalidad es coaccionar a los colectivos humanos, propios o enemigos, buscando resultados políticos y sociales. Es decir, sus “actos electorales” son los ataques violentos. Y los votos contabilizados son el miedo y la parálisis social, que extienden como la pólvora entre los hombres. Afirman los portavoces e intelectuales musulmanes que el Islam es paz y tolerancia. Pero esto no es totalmente cierto, como vemos por los hechos y las omisiones en su condena y ostracismo. La inmensa mayoría de los musulmanes se distancian de los atentados por “oportunismo” pasivo, no como actuación proactiva. Para proteger al Islam, preocupados por el creciente rechazo que sufre en Occidente.

Y no se trata de que reaccionen los intelectuales laicos musulmanes. Éstos no son operativos de la manera que conocemos en Occidente, como nuestros “políticos profesionales”. Ya que para un buen musulmán la política, la sociedad y la religión forman una trinidad única, excluyente e inseparable, establecida por Allah. Además, el fracaso social y político de los intelectuales laicos árabes quedó refrendado con el de las élites nacionalistas, izquierdistas y europeizadas, que impulsaron la independencia de las distintas naciones árabes tras la II Guerra Mundial. Y que crearon regímenes laicos, “socialistas”, apoyados en el clientelismo y la represión interna y separados por su ideología e intereses de sus respectivas sociedades musulmanas.

Pero, ¿cuándo intervienen en el debate de este tema los ulemas o los muftíes, con mayor ascendencia y el respeto de todos? Casi nunca. No se ha dado en el Islam una reflexión profunda sobre la oportunidad política y religiosa de la violencia. ¿Alguien conoce a pacifistas islámicos activos? Algunas actuaciones de los jefes espirituales del Islam son asequibles y serían apreciadas por todos. Los ulemas podrían declarar que los intereses del Islam y de la Umma tienen a España y al resto de Europa como buenos amigos, como parte de Dar el-Ahd. Que son los países donde la Umma no domina políticamente, pero que está en paz con sus habitantes y puede realizar sus actuaciones y ritos. Los ulemas podrían utilizar la institución del takfir contra los más recalcitrantes, peligrosos y criminales terroristas. Los que actúen desviados perversamente (con malicia o tras ser reconvenidos por aquéllos sin resultados) en nombre del Islam. Y no lo han hecho históricamente por el miedo paralizante a caer en una espiral destructiva y disolvente de reconvenciones mutuas y múltiples dentro de la Umma. Recordemos que la unidad monolítica religiosa no existe en el Islam, en el que el pueblo, además, tiene acceso libre a su “sumisión a Allah”, con sólo recitar la Profesión de Fe. Que equivaldría, en cierta forma y medida, al bautismo cristiano.

PREFERENCIAS ESTRATÉGICAS DE LOS YIHADISTAS.

Los insurgentes radicales fundamentalistas islámicos o yihadistas se dedicaron entre los años 60 y 80 a atacar a los que calificaban de “gobiernos musulmanes” corruptos y falsos o socialistas u occidentalizados y liberales. La fortuna fue poca para todo su esfuerzo empeñado. Por un lado, la retirada de los soviéticos de Afganistán. Pero, contando con el soporte logístico occidental y la imprescindible actuación militar de grupos pashtunes y de otras etnias afganos, dirigidos por los “señores de la guerra”. Es decir, los maliks destacados y carismáticos de los clanes y tribus regionales. Entre ellos el más célebre fue Ahmad Sah Masud, el León del valle del Panjshir. Y, por otro, consiguieron la toma del poder en Sudán, inspirados por al-Turabi, un “capitán araña”, al conseguir hacerse fuertes en su Ejército. Esto es aún un caso único en el mundo sunní. La propaganda no figuraba entre sus prioridades y la huella informativa que dejaron en el mundo occidental fue mísera. Pocos se enteraron de que existían y de ésos son menos los que recuerdan sus andanzas de entonces. A partir de los 90, el objetivo yihadista se vuelve contra el Occidente infiel. Considerando al Gran Satán, personificado en los Estados Unidos de Norteamérica y a sus correligionarios democráticos occidentales, como los primeros perturbadores y corruptores de los pueblos islámicos.

La Yihad permitió la rápida propagación del Islam.

Tres fueron las causas que estimularon a unas tribus árabes a emprender el camino de la conquista de amplios y lejanos pueblos y tierras, extraños a la Península Arábiga. La primera fue la razón religiosa. Como en toda comunidad religiosa primitiva, la Umma fue el centro de los mandatos y las bendiciones de Allah. Viviéndose colectivamente y con entusiasmo, el cumplimiento de una doctrina monoteísta y sencilla. Esta religión exigía, además, un proselitismo militante y coactivo, continuo y expansivo, dirigido hacia los infieles y los hostiles fronterizos. La obligación de la Yihad era similar a los otros cinco preceptos básicos del Islam. El Corán, entregado a Mahoma en el nacimiento del Islam, tiene numerosos versículos o aleyas que demandan de los fieles la lucha armada.

Por el lado de los intereses mundanos, la extensión de las conquistas árabes, en su avance incontenible durante más de un siglo, trajo el control sobre los bienes y haciendas de los nuevos y numerosos súbditos y el poder político y militar sobre ellos. El dominio musulmán se establecía por la presencia de un gobernador con su guarnición militar, en cada ciudad importante o región conquistada. La relación de los nuevos súbditos con el régimen islámico se establecía y regulaba por el pago al gobernador de los tributos periódicos. Debidos al vasallaje impuesto y por profesar, de momento, una religión diferente. Este flujo de dinero importante y constante comenzó a llegar a los conquistadores, que establecieron diversos mecanismos bastante inteligentes para su reparto. La tercera razón, asequible a los nobles, jefes y más destacados musulmanes, fue el reparto de las cuotas de poder que engendraban el dominio, la defensa y la gobernanza de los nuevos territorios de dar-el-Islam. Que son las tierras del dominio del Islam, las tierras dadas por Allah a sus fieles, las tierras que deben mantener o recuperar, si les son arrebatadas temporalmente. Así, fueron proliferando los emires, sheikhs y caides, ocupando y conformando la estructura política árabe de los territorios islamizados.

Las tribus árabes originales del Islam recibían una parte de los tributos y de los saqueos de la conquista, aunque no participasen en algunas expediciones militares. Otra parte era entregada a los participantes de la Yihad contra algún pueblo o región limítrofe del califato. Una parte importante era entregada a las autoridades de la Umma, centradas en el califato de Damasco o de Bagdad, y representadas regionalmente por sus emires o caides, para sufragar los gastos de la gobernabilidad y el mantenimiento del estado teocrático. De ésta, se derivaba una parte destinada a sufragar, equipar y formar las nuevas Yihads hacia los territorios fronterizos a dar-el-Islam, que iban apareciendo. Por último estaba el Zakat o la limosna canónica, entregada a los ulemas y muftíes. Que tenía como finalidad resolver y compensar a los musulmanes por las penalidades y los azares de la vida, con la aportación de su comunidad. Y que se repartía a los pobres, los impedidos y los enfermos, los huérfanos y las viudas de la Umma. Esto cerraba el proceso de reparto de la riqueza y el poder. Que soldaba y aseguraba mundanamente las aspiraciones religiosas de los creyentes de la nueva fe.

Contradicciones estratégicas de los yihadistas en la guerra irregular.

Las principales características de la guerra irregular son su prolongación en el tiempo, consecuencia de su baja intensidad militar, y que es civil y política. Lo que implican un gran desgarro social y actos inevitables de gran crueldad. Por el “ascenso a los extremos” de la guerra, que decía Clausewitz, sin las salvaguardias de las leyes y costumbres aceptadas que se pierden en ese “caos nacido de sí mismo”. Para alcanzar el poder o sus objetivos estratégicos, la guerrilla tiene tres objetivos en su estrategia total: la aniquilación militar del enemigo, que puede ser simplemente aflorar su incapacidad para resolver el problema de las bandas en un tiempo aceptable para la retaguardia popular enemiga; la destrucción de la infraestructura militar y económica que lo soporta y la captación del pueblo o de su base religiosa, étnica y/o social a sus ideas. En esta dialéctica de voluntades, ideologías y esfuerzos los aspectos estratégicos de las bandas irregulares de cualquier ideología son tres: las bases guerrilleras, su correlación de fuerzas con el enemigo regular y las comunicaciones en general.

Las deficiencias y miserias de los yihadistas, en relación con la estrategia y la estrategia operativa son:

1) Los yihadistas han fracasado en incorporarse activa y firmemente a un grupo social amplio, que dé cobertura e impulso permanente a su “movimiento socio religioso imperialista”. Los activistas más alienados se van aislando poco a poco (al menos, emocional e ideológicamente) de la sociedad en la que “viven”. Y lo hacen en aras de sus métodos violentos, a los que sacrifican todo por conseguir la eficacia en la acción. Siguen para prepararse un proceso de segregación, purificación (en sus improvisados ritos no ortodoxos ayunan, emplean agua de lugares sagrados y banderolas verdes o negras con inscripciones de las aleyas que les favorecen), consagración y radicalización. Esta “catequesis de la violencia” les permite llegar anímicamente a la muerte gloriosa y en paz, e, incluso al suicidio, en la realización de sus acciones puntuales.

2) Los grupos yihadistas actúan con una brutalidad innecesaria e indiscriminada, que los descalifica ante su religión y los aparta incuestionablemente de los musulmanes de ley y, aún, de los normales. Veamos algunas aleyas o versículos de al-Corán:

Sura (capítulo), 4 aleya 33 “…Oh, creyentes… no os matéis a vosotros mismos (no os matéis entre vosotros, es otra descripción)…”.

2, 10 “Cuando se les dice: No cometáis desórdenes (voz con la que se definen los crímenes) en la tierra, ellos responden: “Lejos de eso, introducimos en ella el buen orden (el bien)”.

2, 11 “¡Ay!, cometen desórdenes, pero no lo comprenden”.

28, 77 “Al igual que Allah hace el Bien, haced también vosotros el bien y no fomentéis la corrupción (el Mal)” (asesinato de inocentes y de las gentes que os acoge –las tierras de Dar al-Ahd-, borracheras, drogas, daños innecesarios de las cosas).

Y estas aleyas morales, simplemente las desprecian y desacatan, sin que Allah las hubiese cambiado para ellos nunca. 2, 100 “Nosotros no abrogamos ningún versículo de este Libro, ni haremos borrar uno solo de tu memoria, sin reemplazarlo por otro igual o mejor”.

3) Hay una ausencia absoluta de ulemas y muftíes venerables y piadosos a su lado.

4) Los terroristas islámicos están en muchos lugares profundamente divididos ideológica, institucional y estratégicamente. Aunque las bandas rivales puedan ocasionalmente brindarse apoyo, refugio, información o suministros. Las razones son que los jefes de bandas principales suelen querer ser siempre “emires o jeques e intérpretes del Islam.” La franja de Gaza es dominada desde hace años por Hamas, grupo radical fundamentalista palestino de orientación sunní, en rivalidad directa y violenta con el gobierno palestino de al-Fatah en la Cisjordania. En Gaza, dos organizaciones sucursales de al-Qaida, Ansar al-Sunna y Ansar al-Islam, unos grupúsculos irrisorios, se enfrentan también violentamente a Hamas por aumentar su influencia sobre los habitantes. Los talibanes pakistaníes, principalmente el grupo Tehkrit e-Taliban y los independentistas cachemires, realizan periódicamente atentados contra la minoría chií del país. En Irak, al-Qaida se dedica a atacar a los chiíes que acuden en peregrinación desde país y de Irán a los actos anuales de esta religión en sus lugares sagrados de Samarra, Nayaf y Kerbala. También lo hacían los radicales sunníes iraquíes (antiguos funcionarios del Baas y ex miembros de las fuerzas armadas, generalmente depurados sin procesos ni juicios, y grupos regionales tribales). Que estaban en rebeldía contra los gobiernos de mayoría chií antes del llamado “despertar sunní”, promovido por el general David Petraeus, que los transformó en “milicias nacionales de autodefensa del territorio”. La falta de “soldadas” estadounidenses para comprar y mantener sus lealtades, tras la “marcha retrógrada de Iraq de las fuerzas militares de los EEUU hacia la victoria final” y las discrepancias y, aún, los agravios entre ambas ramas del Islam, han hecho reverdecer los conflictos violentos en Iraq. Donde, ya en 1919, Arnold Wilson, el administrador civil británico en Bagdad, declaraba que “la unión de las citadas ex-provincias turcas (Bagdad, Basora y Mosúl) para formar una nación, era una receta para el desastre, porque implicaba que se obligaría a tres grupos étnico-religiosos muy distintos a trabajar juntos, siendo bien sabido que se odiaban mutuamente”.

5) Y el Delirium Tremens de su Acción Ideológica. Algunos de los más alocados guerrilleros islámicos fueron los argelinos de los años 90. Sin ser ni siquiera estudiosos del Islam y con intereses muy terrenales, se excomulgaban (de la Umma) unos grupos a otros en su desatino vesánico. El takfir o anatema se deriva de kfur o impiedad. Que se relaciona directamente con el “caos religioso” o jahiliyya anterior al Islam. Por el takfir se declara impío a alguien que es o pretende ser musulmán y se le destierra, al menos moralmente, de la Umma.

6) Por todo lo citado, las bandas guerrilleras islamistas carecen de bases permanentes o semipermanentes. Cualquier base localizada constituye un objetivo convencional para los militares. Que pueden hacer caer sobre ellas toda su capacidad de combate regular. Pero también es cierto que las bandas que no son aniquiladas pueden emigrar y radicarse en otra zona más o menos aislada e inaccesible. Aunque tienen por delante toda la labor inmensa de empezar a crear otras bases. Las bases las forman los territorios controlados por la guerrilla y, a veces, por ejemplo en poblaciones ocupadas, esto no es evidente, porque las bandas están veladas. Son también las áreas donde las guerrillas practican y ponen en práctica sus ideas religiosas y fines políticos. En ellas, las bandas organizarían a sus potenciales seguidores musulmanes, que así se convertirían (más o menos voluntariamente) en el soporte popular indispensable de las guerrillas.

7) Tienen una gran descentralización operativa. Esto lo consiguen en parte por la universalidad de la Umma. Que trasciende y supera la idea de nación o raza y les da la “assabiya” o pertenencia grupal e identidad personal, a través de una religión totalizadora. Pero que les impide también conseguir objetivos estratégicos consistentes. Aunque sus acciones puntuales sean importantes, odiosas, dolorosas, temibles. Y son así por la brutalidad, el desamparo, la mutilación y la efusión de sangre que sufren sus víctimas; y que asumen y temen todas las personas que se sienten amenazadas (el impacto es subjetivo); y no por la escasísima probabilidad que existe de sufrirlas. Su actuación irregular eficaz y trascendente podría empezar con acciones móviles de hostigamiento general en la retaguardia enemiga, a cargo de las bandas suficientemente asentadas en un territorio. Buscando el desgaste y la desmoralización de las fuerzas enemigas, su dispersión por el territorio amenazado y paralizarlas en la defensa más o menos estática.

(CONTINUARÁ)