CONTEXTO HISTÓRICO.
Persia es una de las tres grandes civilizaciones indoeuropeas, junto a Grecia y Roma. Si los griegos tuvieron su Ilíada y los romanos, su Eneida, los persas tuvieron su “Libro de los Reyes”. Persia es tan Occidental como lo es Irlanda. E Irlanda significa lo mismo que Irán, “tierra de arios”.
Aunque Persia se islamizó tras la batalla de Nehawend, en el año 642, su islamismo es el chiísmo y tiene grandes influencias del mazdeismo. Ésta es una de las religiones monoteístas más antiguas. Fue fundada por el profeta Zoroastro en Persia hacia los siglos VII a VI a.C. El mazdeismo o zoroastrismo tiene una visión dualista del bien y del mal. Angra Mainyu es el espíritu maligno, el principio del mal y la destrucción. Es el opuesto a Ahura Mazda, el dios bueno y creador. Un resumen práctico podría ser el lema “pensar bien, hablar bien, hacer bien”.
Los ayatolas chiítas tienen mucho de los “magi” milenarios. De donde se da el nombre de “magos”, como categoría y ocupación, a los Sabios (eran Varios) venidos desde Persia, buscando al Rey de los Judíos nacido.
Por todo ello, podemos decir que el chiismo iraní es una religión nacional.
La última dinastía iraní, la de los Pahlevi, se preocupó de extender y profundizar en la obra “El Libro de los Reyes”con 60 mil versos. Como forma de debilitar el islamismo radical, a través de las “raíces culturales étnicas” de un Imperio de 2600 años de antigüedad.
El chiíta radical Rujollah Jomeini tuvo que exiliarse en Francia en razón a su doctrina estricta. Y, sólo pudo regresar a Irán a raíz de la Revolución de 1979, que derrocó al Shah Mohammad Reza Pahlevi.
Todo esto consagra, consolida y extiende la Identidad y sus características en el pueblo iraní.

Como signo de las características de permanencia y solidez del Ethos iraní tenemos a la unidad militar de élite de los Inmortales, fundada por Ciro II el Grande. Que primero fue de infantería y, luego, ya de caballería en el Imperio Sasánida. La integraban 10 mil soldados escogidos. Cuando caía algún miembro, era sustituido tras la lucha por otro. Formaban la guardia personal del rey persa y eran utilizados también como fuerzas de choque en las batallas. Transmitiendo así en el tiempo, la idea de continuidad y fortaleza de ese Cuerpo especial y, con él, de todo el Ejército del Imperio y de la nación persa.

Esta identidad nacional se ha visto reforzada por su resistencia a las invasiones y a la opresión a lo largo de los siglos. Los iraníes han luchado en numerosas batallas y guerras para proteger su territorio nacional y su soberanía en él. Desde la invasión de conquista de Alejandro Magno hasta la guerra con Irak de 1980 a 1988, pasando por la época de NadIr Shah, que lideró la resistencia contra los afganos o pastunes o patanes, en el siglo XVIII. La defensa de la nación es vista como un deber sagrado para muchos iraníes y se refleja modernamente en la celebración de eventos públicos como el Día de la Defensa Sagrada.
La Resistencia o la moderna resiliencia, importada del inglés, y el sacrificio en defensa de la nación y sus características (territorio, religión, lengua), es un tema recurrente en su cultura.
El fuego pesado aéreo o artillero.
La Artillería y la Aviación de apoyo a tierra (añadámosle modernamente los vehículos aéreos no tripulados) tienen en sus operaciones estas tareas para cumplir.
Cegar. Que es impedir o dificultar la observación enemiga. Y, que va desde el empleo circunstancial de humos o nieblas ocultantes, a atacar posiciones de observación o sensores o radares o satélites enemigos.
Perturbar. Busca interrumpir o dificultar las operaciones militares enemigas. El fuego de contra baterías y los ataques de interdicción en las zonas táctica y operativa del enemigo son dos ejemplos.
Neutralizar. Busca hacer inefectiva temporalmente una posición o una unidad enemiga. Es el límite superior y general de destrucción que se debía aplicar, según el principio principal de ahorro de medios.
Las modernas tácticas y operaciones, aplicadas por los rusos en ayuda de su “aliado incómodo” Siria y la familia al-Assad, han comenzado abiertamente a demoler las posiciones de defensa enemigas, incluso en zonas urbanas o fabriles, antes del asalto de la infantería apoyada para tomarlas.
Aliado incómodo es aquél que te da más contratiempos y disgustos, que resultados y victorias. Lo fue Italia en la II Guerra Mundial. Los rusos tenían en el puerto Taurus, en la Latakia, Siria, su único puerto-base naval en el Mediterráneo.

Destruir. Se trata de eliminar o inutilizar permanentemente una capacidad o posición enemiga. Hay casos evidentes donde es aplicable esta tarea, por ejemplo, destruir un puente o un bunker, un depósito de municiones y un parque de vehículos militares de distribución. Es el medio más costoso en relación a proporcionarnos eficacia operativa.
La elección de la tarea también depende del objetivo militar. Por ejemplo, es una posición fortificada o son fuerzas en movimiento. Y, de los medios disponibles. Éstos suelen ser siempre insuficientes y el jefe debe tener en cuenta esta consideración, al atribuir sus recursos y reservas a sus fuerzas.
La rendición incondicional.
Es un trámite diplomático militar que no existía normalmente antes de la II Guerra Mundial.
Simplemente se ponían condiciones suficientemente draconianas, como para someter a la cuasi indigencia al Rendido.

Aquello fue lo que dictó el primer ministro francés Georges Clemenceau, apodado el Tigre, a Alemania el 11 de noviembre de 1918 en el vagón de tren en el bosque de Compiegne, donde se firmó el acuerdo de rendición alemana. Clemenceau no estuvo en el vagón.
Le quitaron a Alemania las provincias de Alsacia y Lorena; la cuenca industrial del Ruhr, símbolo y núcleo de su industria pesada; limitaron su Ejército a 100 mil hombres, con la prohibición de tener Tanques; le exigieron una inmensa indemnización por los costes de la guerra, etc.
Capítulo aparte es la pérdida irreversible de Alemania sus colonias de África:
África del Este (hoy, Namibia); Tanganika (hoy, unida a la isla de Zanzíbar, Tanzania); Togo; Ruanda; Camerún.

La hiperinflación en la República de Weimar fue una de las más famosas de la Historia. En 1923, alcanzó casi el 30 mil%. Los precios se duplicaban cada 3 y medio días. Esta inmensa inflación alivió muchísimo el peso real de la deuda de guerra. Que pagaron con “papel moneda”, nunca mejor dicho.
Los tanques fueron suplidos por maquetas grandes con ruedas, para los estudios y entrenamientos (juegos de guerra).
Los 100 mil militares atribuidos se convirtieron en los oficiales y suboficiales del futuro Ejército alemán, dotado también de una doctrina revolucionaria.
Los mecanismos socio culturales militares del régimen iraní en su desarrollo y mantenimiento.
La llegada del ayatolá Rujollah Musavi Jomeini a Irán, desde su exilio en Francia, en 1979 señala el comienzo del cambio de rumbo y la ideologicación de la Revolución Cívica de Irán.
Pronto se dió cuenta el clero chiíta de Qom,de que la Revolución era fuente de derecho (posibilidades grandes) y de que necesitaba asegurarse, frente a unas Fuerzas Armadas iraníes casi intactas y que procedían del Imperio Pahlevi.

En 1980, Irán fue atacado por Saddam Hussein al-Tikriti y el Ejército se comportó mediocremente.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán (CGRI) fue establecido por orden de Jomeini el 22 de abril de 1979. Era un Ejército Paralelo, ideológica y religiosamente leal sin fisuras a los ayatolás y al chiismo iraní. Podría hallarse algún paralelismo con las SS de Hitler. Los ayatolás buscaron e implementaron un Ejército eficaz y leal a ellos y a sus principios.
La Guardia es responsable de la seguridad interna y fronteriza de Irán, de la aplicación de la ley y de las fuerzas de misiles. Sus operaciones están orientadas a la guerra asimétrica, al control del contrabando y del estrecho de Ormuz.
Hoy en día, pasados tantos años, las Fuerzas Armadas iraníes son ya suficientemente leales y efectivas en la defensa regular de Irán.
(Continuará)