Rusia, Ucrania y Occidente…II

(FINAL)

La libertad de acción que tiene Rusia es pequeña. Los rivales y sus partidarios son asustadizos y timoratos y las acciones bruscas y radicales les asustan mucho. Entonces, Rusia actúa por pequeños envites, plasmados en pasos cortos y sucesivos, que siempre consolidan. Sus planes operativos son sencillos y flexibles. Y contemplan las alternativas posibles o perjudiciales en su desarrollo. Rusia mantiene siempre la iniciativa y una actividad suficiente, sin alharacas, dirigida a la realización de sus planes. Tras la caída de Yanukovich y la entrada en las catacumbas de sus correligionarios del Partido de las Regiones de Ucrania, tras acusar a su jefe de “traidor a la Patria”, las fuerzas rusas se movieron con rapidez y precisión. Procedían de sus cuarteles de Sebastopol, donde tienen su base las 388 naves de todo tipo que integran la Flota Rusa del Mar Negro y las unidades de apoyo de paracaidistas e infantería de marina. Y se encargaron de neutralizar a las fuerzas militares y policiales ucranianas de Crimea, aislándolas en sus vivaques y cuarteles. Pronto se les sumaron fuerzas motorizadas transportadas sucesivamente por barco desde Kerch, en Rusia. Hoy, en total, hay unos 30 mil soldados rusos desplegados en Crimea, ocupando todas las posiciones defensivas sensibles de la península. Cuando se observa a un centinela aislado ruso, sin mandos muy cercanos, abrir fuego automático con su fusil sobre las cabezas de los militares ucranianos que pretendían abandonar su “jaula de oro”, confirmándoles así su “stoi” y frenándolos definitivamente, se puede deducir que aquél soldado tiene órdenes claras, simples y terminantes. Y que se siente respaldado por su mando directo. Ejemplos de lo contrario pululan por otras latitudes. A continuación, pero sin solución de continuidad, los rusos aislaron por tierra a Crimea, controlando el istmo que la une con Rusia. Crimea quedaba “protegida” de interferencias de cualquier clase para decidir en refrendo su “futuro”. Estimamos que, al menos, desde el mes de noviembre los rusos estaban elaborando y ensayando parcialmente un plan operativo para la defensa de su base de Sebastopol y sus variantes. Las maniobras rusas se cumplieron a cabalidad, con un plan horario (schedule, timetable) respetado y sin derramamientos de sangre reseñables.

El enemigo de los rusos, aquí englobamos a todos, actúa con un retraso operativo en relación a las acciones rusas. Y los efectos de sus movimientos, consultas y amenazas no interfieren, ni disuaden decisivamente las operaciones rusas. Su enemigo realiza más o menos coordinada e inevitablemente aquellos. Y cree o quiere aparentar que mantiene la iniciativa. Esta “actividad enemiga” no preocupa excesivamente a los mandos operativos o estratégicos rusos. Porque su resultado práctico no es ni apropiado, ni convergente con la rusa, para disuadirla o contrarrestarla. La actuación enemiga diplomática y militar (ucraniana) no es fundamental para los planes rusos. Y, por otra parte, si no existieran reveses y sobresaltos tácticos, contra la actuación de los rusos, sería simplemente porque ningún enemigo estaría presente o capacitado para actuar.

Con la implosión de la URSS, todas las ex repúblicas de esa Unión sufrieron un proceso centrífugo de alejamiento político e ideológico de su metrópoli aglutinadora. Durante los primeros años de su independencia, permanecieron separadas de Rusia, pero sin tampoco vincularse a ninguna otra alianza político económica supranacional. Con los años de este siglo, las sucesivas incorporaciones de las repúblicas europeas del Este a la Unión Europea y/o a su alianza militar, la OTAN, han acercado la frontera oriental de Europa al “limes” de Moscú.

La pérdida de sus “aliados controlados” del Pacto de Varsovia y del COMECON, tras la guerra fría, sólo le dejan a Rusia buscar geográficamente “nuevas influencias” hacia el Asia central, desde Siria a la India y Vietnam. Turquía es un enemigo proverbial de los rusos. China es un “socio, competidor y rival”, si vale esta definición polivalente, que hace que ninguna de las expresiones lo sea en plenitud. En el Consejo de Seguridad, China está manteniéndose “neutral” en relación a los intereses rusos, mientras que siempre, en los 3 años de guerra civil en Siria, ha votado a favor del presidente al-Assad y su régimen. En Afganistán nunca han podido asentarse. También los rusos intentan ganar y mantener en su “esfera política y comercial” a las nuevas repúblicas centroasiáticas islámicas turcomanas y a las repúblicas ex soviéticas eslavas. Hasta ahora, la Unión Aduanera creada por Rusia incluye a la Rusia Blanca o Bielorrusia y a Kazajistán. Ahora, Rusia tiene que volver por sus derechos, tradiciones e influencias en Ucrania. O se tendrá que contentar con convertirse en un “estado nación”, sin “esferas de coprosperidad” dependientes, participativas y ventajosas para todos los estados asociados.

El primer objetivo estratégico es la recuperación de Crimea en su status hasta 1954. Las sucesivas acciones operativas rusas son trascendentes y eficaces para lograrlo. Por Crimea, el Occidente liberal y mercantil no irá a una confrontación abierta. El otro objetivo, a continuación, es recuperar y/o mantener una hegemonía política social y económica en el sureste europeo. Y éste es un objetivo cualitativamente muy diferente del anterior. Que supone un gran órdago para todos los actores del drama. Éste es un objetivo de la Gran Estrategia o Estrategia Nacional de Rusia. Y aboca esencialmente al choque entre dos civilizaciones pujantes, expansivas y excluyentes, por definición y por naturaleza. Toda la credibilidad, las capacidades militares y económicas y la atracción ejemplarizante de los EEUU y de la Europa Centro Occidental desaparecerán como sus refrendos y marchamos, si no defienden, como a sí mismos, la independencia y la soberanía de Ucrania frente a acciones hostiles de terceros…

¿Es legal, ilegal u opinable?

Los opuestos a la actuación rusa, la UE, los EEUU y sus otros socios del G-7, alegan que la constitución y las leyes de Ucrania prohíben la secesión unilateral de Crimea. Esto es tan tópico, que resulta normal y repetitivo. Todo estado se quiere siempre blindar, para evitar rupturas y desgarramientos, sobre todo los de origen interno. Y al sedicioso armado se le procura privar de todos los posibles derechos como beligerante, incluso “de hecho”. Y se le califica de traidor, bandido, colaborador con el enemigo externo, vende patrias, etc.,según las épocas, las ideologías y los países. También arguyen los aliados occidentales que esa secesión iría contra las leyes internacionales. Pero esto es una opinión más.

Las “fuentes del derecho” son múltiples, diferentes y reconocidas. Entre ellas están las revoluciones, las guerras y las conquistas. Pero, sin tener que abrevar en ellas, por violentas, turbias y de resultados impredecibles, existen también acciones legales que favorecen y apoyan la actuación rusa.

Se han expuesto diversas opiniones de que al desaparecer la URSS, los tratados firmados por ella quedarían extintos en sus efectos. De ser correcta la interpretación, los territorios de Crimea que el líder soviético Nikita Jruschov traspasó en 1954 de la República de Rusia a la República de Ucrania, podrían revertir a Rusia. O sujetos, como mucho, a un nuevo tratado entre Rusia y Ucrania para reafirmar o denegar esa cesión. Hay factores más claros en el caso: La transferencia de Crimea se llevó a cabo violando los requisitos de la Constitución de la URSS. Ya que no se celebró plebiscito alguno al respecto, a pesar de que estaba prescrito hacerlo. Esto sería como la necesaria decisión de “todo el pueblo español” para autorizar cualquier separación de nuestro territorio nacional. Además, el alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov, declaró en una reciente entrevista al canal de televisión TVC: «Tenemos la obligación de reafirmar el status de Sebastopol como ciudad rusa. Sin Sebastopol, Rusia no podrá cubrir sus fronteras meridionales». “Al ser una base militar, Sebastopol se sustrajo en 1948 de la jurisdicción de la Provincia de Crimea y pasó directamente a la de la República Rusa”.

Por otra parte, la Convención de Viena de 1978 sobre la Sucesión de Estados en Materia de Tratados Internacionales no aclara nada al respecto. Yendo al ámbito de las relaciones bilaterales estatales, la Federación Rusa puede incorporar a la república autónoma ucraniana de Crimea como su entidad federada nº 84. El resultado del refrendo popular del domingo 16 de marzo, ratificando la anterior decisión del Parlamento de Crimea de separarse de Ucrania, tras apenas 60 años de unión territorial, sería la base legal de partida. Entonces, bastaría la firma de un tratado bilateral entre Crimea y Rusia, para dar validez y efectividad a esa unión federada.

EL CORÁN II.

(CONTINUACIÓN)

UNA GLOSA PARA NO INICIADOS…

La tradición judía en el Corán.

Mahoma estuvo influido en su formación por comerciantes judíos radicados en Arabia, que no necesariamente eran rabinos, ni llevaban la totalidad o la pureza de la Torá con ellos. A lo largo de numerosos capítulos del Corán aparecen las historias de distintos profetas o testigos de Dios y de algunos de sus enemigos, tomados de la Torá y formando una narración parigual con la Historia Sagrada de nuestra infancia. Los pasajes referidos a cada profeta o advertidor de Allah están repartidos a lo largo de una parte del texto, incluso entreverados con los de otro. Así, la narración específica no es fluida y continua, sino, más bien dividida y reiterada, como método didáctico para gentes iletradas. Algunos episodios puntuales, como el de José y la esposa de su amo Putifar, sí tienen unidad narrativa.

Los profetas, apóstoles o advertidores de Allah son enviados sucesivamente a enderezar a los distintos pueblos antiguos. “Yo no he destruido ninguna ciudad, sin haberle enviado antes un advertidor”. Pero, en general, las palabras de sus enviados caían en muchos “oídos sordos”, idólatras, malvados, empecinados. Estos desdeñaban a los apóstoles y enviados por ser hombres mortales como ellos y por predicar en contra de sus creencias y costumbres y ancestrales, heredadas de sus padres. También les exigían a ellos, para demostrar su doctrina, que realizasen “signos” especiales y distintivos, que casi siempre los apóstoles no daban. Pero les contestaban predicando los evidentes y múltiples signos de la creación del Dios Uno. ¿Quién es como Él? Y les llamaban también la atención de si sus dioses falsos eran capaces de ayudarles, de hacer algo por ellos o de salvarles en los avatares y las desgracias. También les recriminaban su tozudez y su calidad mezquina y torcida: los paganos se volvían más o menos a Dios, buscando su benevolencia y su refugio, cuando las cosas se torcían y les apretaban. Pero, en cuanto desaparecía el peligro o la necesidad, se volvían seguros, ingratos y desobedientes a Dios. A éstos los llamaban una y otra vez necios, ingratos, malos y perdidos. Su final era la gehena, el sakar, el fuego inmortal. A sus enviados, Allah también los tranquiliza repetidamente: “su misión es predicar sus enseñanzas; ellos no son responsables de la conducta posterior de sus oyentes”.

Así, aparecen en el Corán con extensión suficiente las historias de Adán (Adam), Abél (Habil), Abrahán (Ibrahim), Noé (Nuh), Lot (Loth), Job (Aiiub), Jonás (Junis), Moisés (Musa), el Faraón (Firaún), el rey Saúl (Talut), David, Zacarías (Zakariyya). Entroncando con la Torá y desarrollándola, para demostrar la base y la continuidad de su doctrina del sometimiento a Allah, como Dios Único.

De Abrahán no se habla de la primogenitura legal de Isaac, hijo milagroso de Sara, que era estéril y ya mayor, de la promesa de Dios: “Haré de ti un gran pueblo y tu descendencia será mayor que el número de las estrellas”, que se prolonga en el futuro a través de él. Los árabes descienden de Ismael, de más edad que Isaac e hijo de Abrahán y de Agar, esclava de Sara. Isaac es citado junto con Jacob, su hijo, en la línea de los profetas y advertidores de Allah.

En el Génesis, capítulo 39 se narra la llegada de José a Egipto, vendido por sus hermanos a unos mercaderes y su entrada al servicio de Putifar, ministro y jefe de la Guardia del Faraón, donde sube rápidamente al primer puesto de confianza de su amo. Aparece el intento de seducción de la mujer de su amo, el rechazo final de José y la inmediata denuncia por despecho de aquélla, que lleva a José a la cárcel de presos del rey. A la vista del delito y del carácter de siervo de José, está claro que Putifar no creyó por entero a su mujer. La sura XII del Corán se titula José y se dedica a él. En ella se pormenoriza con mayor extensión esa tentación de José: su túnica es desgarrada por la espalda, señal de que huía de la mujer y que no se lanzaba a ella. Ya con sus amigas, volvía a intentar atraer a José, que confiesa que estuvo a punto de ceder.

Así, un incidente aislado, seleccionado para demostrar la Providencia de Allah sobre José y sus empresas, a través de todos los avatares que sufre, pasa en el Corán a la categoría de narración detallada importante. Ejemplarizando así esa Providencia del Señor sobre todos sus fieles a pesar de los problemas, sinsabores y dificultades que les toque vivir. Dios cuida de los suyos, aunque ellos no lo vean a veces clara o inmediatamente. De ahí la fe, la esperanza, el dominio del ego y el mérito, lejos de cualquier desesperación o fatalismo mundanos, que suponen el “abandono confiado del creyente en la voluntad de Allah o Islam”. Esta doctrina es muy semejante a la doctrina de la “infancia espiritual” de santa Teresa de Lisieux, por la cual el beato Juan Pablo II la nombró Doctora de la Iglesia católica en octubre de 1997. A pesar de haber sido una pobre monja de clausura, muerta con 24 años y de que sus escritos se salvaron casi por milagro de ser desechados o destruidos tras su muerte.

El Corán previene claramente del peligro que los judíos suponen para los fieles. Que se deriva de la perversión de su carácter y de su desviación de lo que les fue prescrito y revelado por Dios en la Torá. Y esto ocurre a pesar de haber sido unos privilegiados, siendo portadores y custodios durante siglos de la fe en el Dios Uno. En la Historia y el Desarrollo de la Revelación constituirían un “pueblo elegido fallido”. Así, en 5, 85 les dice: “Reconocerás que los que alimentan el odio más violento contra los creyentes son los judíos y los idólatras. Y que los que están más dispuestos a amar a los fieles son los hombres que se dicen cristianos; esto es porque tienen sacerdotes y monjes y porque carecen de orgullo”. Las relaciones de Mahoma con los judíos fueron al principio muy cordiales. Mahoma fue recibido como un amigo por los judíos de Medina, tras la Hégira. Y pensó, sin duda, atraerlos a la nueva fe. Llegó a instituir un ayuno, que fijó para el día 10 de Tishrei o séptimo mes, el Día del Perdón judío. Un año después lo suprimió. Al no haberse cumplido su esperanza apostólica, Mahoma reemplazó la predicación por la fuerza. Los judíos se resistieron hasta el fin a la implantación del Islam en Arabia. Pero, incapaces de unirse, las tribus judías fueron sometidas una tras otra. A veces, Mahoma se limitaba a expulsarlas de donde se asentaban, como en el caso de los Ben Cuainuca, que salieron de Medina sanos y salvos. En general, los judíos capitulaban en condiciones honorables, obteniendo unas garantías que servirían de base para establecer su futuro modus vivendi dentro de Dar al-Islam, las tierras regidas por los musulmanes y entregadas a éstos por Allah.

El Evangelio en el Corán.

La presencia o la referencia de los 4 Evangelios o la Buena Nueva de Jesús, el Cristo, el Ungido de Dios, es apenas testimonial en el Corán. “Éste es mi Hijo muy amado, en quien tengo todas mis complacencias”, tras el bautismo en el Jordán yÉste es mi Hijo,mi Primogénito, escuchadle”, en la transfiguración, son las dos teofonías, con las que se consagra expresamente a Jesús como “ungido” en los Evangelios. La razón de no profundizar en el Nuevo Testamento más allá de indicar su existencia, es que Jesús se nombra a sí mismo Dios o el Hijo de Dios. Y que es la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, que adquiere la naturaleza humana de María y del Espíritu Santo, para redimirnos del pecado original y darnos ejemplo de vida. En la Segunda Persona se unirían ambas naturalezas en unión hipostática. Los tres primeros evangelios (Inyil) son narraciones de la vida de Jesús, contando los hechos más destacados que ocurrieron en su vida. Para demostrar que era el Mesías esperado (especialmente San Mateo, dirigiéndose a los judíos) y el Hijo de Dios que venía a salvar a todos los hombres (San Lucas, para los infieles y San Marcos).

Y San Juan, en el Cuarto Evangelio (Inyil), se ocupa más de lo que dijo Jesús, de sus discursos y comentarios, y aquí la cosa es más directa e inequívoca. “Felipe, ¿por qué me dices muéstranos al Padre? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre en mí?”. “El Padre y yo somos una misma cosa”. “Nadie conoce al Hijo sino aquél a quien el Padre se lo ha querido revelar”. “Nadie va al Padre, sino por Mí”. “El Padre ama al Hijo y ha puesto en sus manos todas las cosas” Yo soy el camino, la verdad y la vida”.”Quien cree en Mí, vivirá para siempre”.Padre, los que tú me has dado, quiero que donde esté yo estén también ellos conmigo, para que vean mi gloria, la que tú me has dado, porque me amabas antes de la creación del mundo”.

Para Allah, Jesús (Isa) es un profeta destacado. En 3, 37 se dice que “María (Maryam), su madre, es inmaculada y elegida entre todas las mujeres”. Su concepción se realiza por acción del espíritu santo (el ángel Gabriel) y fue muerto violentamente, al igual que le ocurrió a otros profetas. Dios señala especialmente a Jesús y permite que realice milagros para que convenza de su misión a los judíos. Así, Jesús antes de realizar sus signos, anuncia siempre “con el permiso de Dios”. En el capítulo 3, “La familia de Imrán”, se pormenoriza sobre Jesús y su predicación: “Os llenabais de soberbia e incredulidad, cada vez que venía a vosotros un mensajero, un apóstol, trayendo lo que no deseaban vuestras almas. A unos los tomasteis por mentirosos y a otros los matasteis”. “Vengo para confirmaros la Torá, que habéis recibido antes que yo”. “Os permitiré el uso de ciertas cosas que os habían sido prohibidas”. “Vengo con signos de parte de vuestro Dios. Temedle y obedecedme. Él es mi Dios y el vuestro”. “Cuando Jesús advirtió su infidelidad dijo: ¿quién será mí auxiliar, para conducir los hombres hacia Dios? Nosotros, respondieron sus discípulos, seremos los auxiliares de Dios”. Tras su muerte, Jesús está a la espera del Resurgimiento final de los hombres, para ser resucitado.

Jesús es a los ojos de Allah, lo que es Adán. Dios lo formó del polvo y dijo: “Sea”, y fue. Esto proviene de tu Señor, guárdate en dudarlo”. Dios no necesita hijos, ni tiene asociado a nadie igual que él. Para el Corán esto sería como otro Dios o un segundo Dios. En 43, 14, se dice: “Sin embargo, le han atribuido hijos entre sus servidores. Verdaderamente el hombre es ingrato”. Al ser Uno, todo lo demás es creado e inferior a él. Así, la transcripción del Evangelio en el Corán es mínima. Éste entronca con la predicación del Dios Uno de siempre. Que era contemplada una y otra vez en la Torá, para defender la Unidad de Dios y apartar al pueblo de Israel de los idólatras politeístas que lo rodeaban. Que atribuían “divinidades” a los grandes poderes naturales (lluvia, fuego, tormenta) y antropológicos (amor, guerra, venganza). Los árabes pre islámicos adoraban a Lat, Ozza y Menat como hijos de Dios y era también necesario apartarlos de estas desviaciones.

(CONTINUARÁ)

AN UNSUCCESSFUL AND DEGRADED CALIPHATE II.

(CONTINUATION) 

The Islamic State of Syria, Iraq and Levante (southwest of Asia)

In general, the jihadists groups have failed in actively and firmly joining in a social wide group, which gives coverage and permanent impulse to their «imperialistic social religious movement». Their «catechizing of the violence» allows them to be prepared mental for the glorious and in peace death, and, even for the suicide, in the accomplishment of their punctual tactical actions. But this rage and insanity sermon is not a weapon for the conversion of social groups. And there is a fundamental reason for it,: their «creed» lacks possibilities of acceptance, victory and permanency, out of the vicissitudes of a war. The jihadists groups act with an unnecessary and indiscriminate brutality, which discredits them before the Islam, the Koran and the Sunna or Islamic tradition gathered in the hadises or writed «comments and facts» of Mohamed. This lack of religious legitimacy provokes the absolute absence of venerable, respected and pious ulemas and mufties at their side. Their supposed «Islam ideology» is based on a few favorable verses of the Koran (this has approximately 6200), on some formely historical facts, when the minor Jihad (or violent one) was applicable and useful for the Umma, and not on the totality of the message of the Islam.

The Operational Complications of the Jihadists.

Al-Qaeda acted in Syria in 2011 and 2012 using the Front al-Nusrah for the Liberation of the Peoples of East. This name was and is of inversely proportional length to his real operational capacity. Al-Nusrah was responsible of the great isolated and indiscriminate attacks with bombs in Damascus and other cities. They were seeking to introduce a factor of instability and social fracture in the real parameters of this war. That did not manage to produce for the discontinuity of the attacks and for be knowing the authorship of these insanity assaults against Muslims. In the revolt against the occupation of 2003 in Iraq, al-Qaeda had lines of supplies and recruitment from Syria, which nowadays are used in the other way. From Turkey they were also receiving «internationalists muhaydinnes». And in 2012, part of the liberated in several assaults to Iraqi prisons, joined the Front al-Nusrah, which was fortifying in number and operational capacity.

The differences between the ISSIL and the Front al-Nusrah are born in a personal clash: the ill-will between Abu Abdulah al-Bagdadi, chief of the Islamic State of Iraq (today, the ISSIL), and Abu Mohamed al-Golani, founder of the Front al-Nusrah. Initially, the Iraqis helped the Syrians to establish their own affiliated organization of “the Network”. But, in the spring of 2013 al-Bagdadi announced the creation of the Islamic State of Syria, Iraq and the Levant. And tried to fuse his organization with her of to the-Golani. Certainly, the Front al-Nusrah rejected directly his absorption. The Iraqi al-Baghdadi considers himself to be a direct disciple of Osama Ben Laden. And already in 2010, took the command of the AQI, which inherited from the unsuccessful Musab al-Zarkawi, changing then its name to «Islamic State of Iraq».

The ISSIL is very unpopular in Syria, for his extremism and for having a qualified majority of Iraqis and jihadists from Europe and other parts of the world in his rows. After Yarabulus’s recent occupation, in the north of Syria, they beheaded a dozen of men, and fixed his heads in stakes. And the habitants who could, frightened emigrated to Karkamis, a Turkish locality. The rejection to the ISSIL is such that the Syrian National Coalition, the principal political opponent platform, assures that the organization is supported by the Syrian regime, which theoretically is enemy of all of them. This way, In a communique of January, 2014 it affirmed: «The Coalition believes that the ISSIL is closely linked with the terrorist regime, and serves directly or indirectly, to the interests of the president al-Assad and his lobby. The Syrians’ murder at hands of this group does not leave doubts on the intentions in his creation, his aims and the agendas to which he serves, confirmed by the nature of his terrorist hostile actions to the Syrian Revolution».

On other hand, the Islamic Front is an alliance created in 2013 by seven islamist «radical and moderate» groups, all opposite to the Network. His spokespersons say that they approximately count with 45 thousand fighters. But, we do not believe that reach 10 thousand militias of «light irregular infantry». If the Front is n force in a key point as the frontier position Bab al-Hawa with Turkey, at the level of Hatay’s province, the ISSIL has kept for four months Azaz, the ville of access to Alepo from the Turkish border in Kilis. In the north of Syria operate all the groups, controlling unconnected chunks of ground. The ISSIL killed Abu Rayan, a negotiator of «Ahrar Sham», a group of the Islamic Front, at the end of December. To the murder joined the assault of the ISSIL at the beginning of year to Kafranbel, in the power of the ELS. The clashes between the Islamic Front and the Islamic State of Syria, Iraq and Levant spread to Alepo’s neighborhoods and to the localities Tel Rifat and Maskanah. On Friday, the 3rd of February, an offensive of «Suqur Sham», another group of the Front, prevented the ISIS from send reinforcements near Azaz. Complicating everything, the so called «Army of the Syrians Muyahidins» has just been formed, where gather the adversaries of the ISIL and also joined by the Front al-Nusrah. We verify that the islamist terrorists are generally ideologically, institutionally and strategically divided. Though the rivals bands could offer occasionally support, refuge, information or supplies between them. The reasons are that the chiefs of principal bands always want to be «emirs (princes) and interpreters (doctors) of the Islam.» Their urgencies and organizational and tactical preferences have very mundane and degenerate foundations. «By their actions and fruits you will know them».

A confused, diffuse and schizophrenic strategy…

Keeping a similar strategy in Syria and Iraq by the ISSIL for the creation of his radical salifist independent caliphate has several important mistakes. One is to simultaneously fight in two countries with different strategic approaching. Other is to divide their meagres trained operational forces in two fronts. In Syria, the valid strategic for the heterogeneous, multiple and divided opposition to al-Assad, is to support, at least, the unit in the military strategy. This way, all the military efforts could converge in different, simultaneous or successive, objectives, that decides a military high command, respected by all the present and active groups in Syria. Already we have seen how al-Assad amounts means and efforts to his cause (militias trained of Hezbola, armament, equipments and ammunitions reinstatement, political diplomatic support from China, Iran and Russia). This is allowing him to beat in diverse combats the opposition groups and to expel them from positions that were occupying, some during certain time. Not observance of this strategy, of pure survival, would lead the opposition to his progressive destruction by the SNA.

In Iraq, the strategy of the Sunnis does not try to gain a civil war at the democratic imperfect regime al-Maliki, of Shiite majority. Neither she claims, nor might, expel them from the country by depletion, on having emphasized their disability to finish with the armed rebels and forcing them to assume it. This was the case of many “wars of national liberation” in the colonial countries in the middle of the 20th century. To many of the guerrilla popular movements it was enough to them to resist for some years the floods and onslaughts of the foreign military forces. And, this way, resisting, they tired the metropolis peoples from support a distant, poor assumed and harmful war and enervated their armed forces. Which were often lack of understanding and up to underestimated in their own homes. The Sunnis fight to regionally guarantee the power of their tribes, based on their accepted chiefs, on their «assemblies of equals» of those standing up in them and in the Pashtunwalli or code of honor for their behavior and their individual and collective rights and duties. The Sunnis fight to get rights and concessions from the Shiite majority, which they too obstinately deny to them within the rules of the imperfect inorganic democracy existing in Iraq.

For it, their combats are very measured. And his aims go on through few and successive steps. So, the Sunnis leave certain freedom of action to the Islamic State, provided that they respect their hegemony and do not try to establish strategic guerrilla bases in the tribal zones. Then, in concrete cases, they facilitate temporary refuge, supply and concealment to their «action groups» in their operations. As was the case of the previous concentration of the companies and battalions of the Islamic State for the harassment and the temporal occupation of al-Ramadi and Faluya. The Islamic State has little probabilities of establishing itself and managing to control a more or less great zone in Iraq. Because, both the army and the Sunnis militias would reject his attempts of creating stable bases. Necessary to realize consistent and connected operations, looking for some military and/or social definite and transcendent aim.

(TO BE CONTINUED)

AN UNSUCCESSFUL AND DEGRADED CALIPHATE.

The Islamic State of Syria, Iraq and Levante (southwest of Asia)

Ayman al-Zawahiri disallowed at the beginning of February 2014 the use of the brand “al-Qaeda» by the ISSIL. This organization was using that “seal” as «guarantee of terrorism, robbery and anti-Christian unrestraint», in her raids and assaults in these countries and Lebanon. The mentioned managing director of «Terror International Partners» or “The Network” (al-Qaeda, in Arab) reached his incompetence level on having replaced, by premature and unexpected death, the founder of the «Consortium for the Islamic complete Terror». Lacking the charisma and the capacity of action that had Osama Ben Laden, the direction of al-Qaeda is today more an ideological «think tank», that a respectable and respected «strategic conductive command».

The Geographical Stage of the Islamic State.

This organization acts in a band of 100 thousand Km2., that spreads over Iraq and Syria and that forms a rectangle of 800 km length for 125 km width, from Baghdad up to Aleppo and the mountains of the west center of Syria. The width changes along the tour. The pillaged territory begins in Faluya, approximately 60 km west of Baghdad, and includes the nearby cities of Habbaniya and al-Ramadi. And, following the Euphrates towards the northwest, it reaches the riverside cities of Haditha and Âna, before penetrating in Syria by Abu Kemal’s city. In the middle of the desert of the south and east of Syria, only relieved by the river, is the Dayr al-Zawr city. And continuing for the river, we come first to Raqqa, close to the mouth of the river Belikh in the Euphrates. And then to the al-Assad artificial lake n the great meander of the Euphrates, to continue up to Aleppo and the Kurdish mountains of the west center, in the border with Turkey.

It is not easy to move in these lands, which are infertile, beyond the irrigations of the Euphrates and the lake al-Assad, without leaving a «tactical fingerprint of the march». Here are advised and prescribed the Obama’s drones and the profuse collection of information and analyses of his agencies of espionage. That can carry out a continuous exploration and follow-up labor on the human movements in the whole zone we treat. This, completed with the ground labor of collaborators and allied forces, allows to create a sufficient and constant intelligence on the plans, deployments, concentrations of the ISSIL’s forces.

The grounds of this great area lacks concealments and natural covers, like forests, extensive bushes and mountains. This does that the only refuges and stays for the yihadists groups are the villages and populations along its backbone: the river Euphrates and his banks. For their defense and cover they have to disperse in them, forming one or several «squads of muhaidins» of not more than 35 or 40 men each one. This irregular group is the major one that can be coherently commended by a local «arraez» or chief, with poor discipline and military formation.

The Jihadists in Syria and their Contradictions.

The deep crisis of the Syrian civil society and the mismanagement produced by a civil war «in crescendo», that already extends for three years, causing approximately 140 thousand deads, have allowed the jihadists groups in the Near East to settle in Syria. Their refuge zones or influence areas are not big, nor continue. They are rather dispersed, nearby between them, but split. And none of them would resist the serious harassment of the NSA (the National Syrian Army) or of the principal rebel forces: the SFA (Syrian Free Army), the recent “Islamic Front”, the newest “Army of the Syrian Mujahidins” anti al-Qaeda or the Kurdish forces, defending their frontier zone with Turkey. The occupied zones form as amorphous and fluent in evolution «spots», from which they withdraw if the military enemy pressure is strong and continued. To establish in alternative, as nearby as possible, positions, which allow them to keep a minimal operational connection with other temporal regional positions.

Since they do not have enough rooting between the Syrian, to leave their temporal positions does not suppose to abandon their habitants to the military or rebel enemies. The habitants of the occupied areas are not gained for the “Holy War”. These settlers are frightened, threatened and, at least, neutralized, in order that they give cover, subsistence and support to the jihadists bands and neither hinder, nor importune them in their activities. Only those that cooperated with the «Enemies of the Jihad» can be in real danger before them. When the jihadists occupy a population, always prepare their evacuation routes towards the suburbs of her, and of retreat, from those to the meeting points established nearby. To go from them to regional positions of reception and/or of occupation.

When they are liberated of the jihadist presence, many habitants, specially in the small towns, try to temporarily flee and shelter in the nearby major populations. The reason is that the imperious, inconsiderate and striking despotism of the jihadists, is joined by the heavy fires of their enemies, used during the recapture of the population. Both the military men and the rebel major groups prefer to avoid their losses and hurrying the eviction of the jihadists, using the aviation (only the government) and the artillery, if they have her. Even, the free flight hollow load antitanks missiles RPG-7V type (the poor artillery), launched in double or triple volleys, cause a devastating effect In the masonry or adobe buildings. This already would serve to make withdraw towards the town interior the security jihadists forces from their advanced and of observation positions, placed in the limits of the town or in adjacent points. And already finally, the military men, very occupied now, usually move back in a short time, to realize other missions; so, the constant, fluid and even reversible character of the irregular military operations; then, the jihadists can return and purge responsibilities. Because of it, many civilians think: «once and not more».

In Syria have proliferated the «groups of supporters» or bands of al-Qaeda. The reasons of which they have not been articulated in an only terrorist Syrian group are different. One is the distance and the lack of control and power of al-Qaeda’s «central core». This is the tails of her operational decentralization, which “the Network” is proud of and with what threatens to reach her timid enemies for half planet. The communist parties, specialists verified in the capture of the Power, always exhibited an ideological, operational and military monolithic unity, proper of warlike filled with enthusiasm monks, in their so called «national liberation fights» for three continents. Another reason is that these «separated brothers» hate between them. The egalitarianism derived from the brotherhood in the salafists sunnies doctrines, soon originates between the «equal ones», a purulent and contagious infection of envy, ill-will and rancor. And vice versa, the existence of a capable, just hierarchy, respected and accepted in an organization, favors the emulation and the ascent of many of the most capable members. A reason is also that the ambition, the audacity, the overflowing aggressiveness and the lack of scruples of his arms chiefs, sheiks, local maliks and peeled leaders, only are equalized by their scanty formation, a poor interpretive knowledge of the Koran and the Sunna and their broken military knowledge. Their first bitter enemy is neither the Army, nor the SFA or the self-defense militias of Kurds, Alauits, Christians or Druzes, according to the regions. Their more hated and fearful enemies are the commands of other jihadists groups of Syria. Because they are the most related, their rivals for the control and command, their competitors for the direction of the jihadist movement in Syria. This way, the foolishness (lack in the knowledge that supposes them and they need) of all the jihadists groups leads them to want to distribute the booty of war, before having put, at least, in reasonable conditions to aspire to conquer it.

On the other hand, touching already the strategies of the 2 groups pro al-Qaeda in Syria, the Front al-Nusrah seeks to establish only an «Islamic radical emirate» in Syria. The ISSIL, born in the guerrilla warfares fights in Iraq after 2003, wants to create a more extensive salafist caliphate. And to install it, for the moment, in Syria and Iraq. Though it has already done punishment assaults to the Lebanese Shiites, in response to Hezbola’s support to al-Assad. The first answers and goes in parallel to al-Qaeda’s strategy of favoring the creation and the functioning of national or regional «representative cores». That from his large physical distance and with the structural laxity of the Network, could be controlled by her, as for orders, strategies and operations and the use of the «al-Qaeda brand». But, the ISSIL looks for a functional independence and, probably also ideological, with «head office core» of the Network. Since it would act as a «leader operational command» in a supranational zone, which might include the whole southwest of Asia. This way, an administrator and absentee high headquarters would immediately be in the way to the ISSIL.

Ayman al-Zawahiri confirmed, as we said, the link of the Front al.-Nusrah with al-Qaeda and denied any relation with the ISSIL. And he had to intervene in other occasions to deprive al-Bagdadi of authority. «The ISSIL must be abolished, whereas the Islamic State of Iraq must continue working», al-Zawahiri declared In November, 2013. «Al-Bagdadi committed a mistake on having established the ISSIL without asking us for permission», and, continued, al-Golani the Syrian «has been wrong on having announced his rejection of the ISSIL, without our permission». Al-Zawahiri ordered then that the Islamic State of Iraq should circumscribe his operations to that country, whereas the Front al-Nusrah is “an independent branch of al-Qaeda, that reports before the general command (as a franchisee)». In addition, he recriminated both «brothers groups» for their violence acts against other Muslims. In response, and in spite that the original group «al-Qaeda in Iraq» (AQI) of Musab al-Zarkawi had sworn loyalty to al-Zawahiri, al-Baghdadi declared himself in rebellion towards him. Producing an important crisis of leadership in the Network, which they tried to relieve separating from al-Bagdadi. This could not less that debilitate the fight against al-Assad, as the jihadists groups were spreading in Syria and the army was centering towards the large populations. And during the recent clashes between the rebels, al-Golani offered to a mediation to the groups, which has not come to fruition, in order to give priority to plant face against al-Assad.

(TO BE CONTINUED)

La Defensa Flexible y Móvil de las “Posiciones Ideológicas”

Una nación es una sociedad de individuos dotada de una auto conciencia socio política. Colaboran a crearla y vertebrarla la historia, la tradición y las costumbres, y la lengua y el sentido moral propios. Y contribuyen en segundo lugar a ello la etnia y el territorio propios, que no siempre existen, especialmente la primera. Así, el territorio de un país no es una nación. Ni lo es la población inarticulada de un territorio bajo un único gobierno. Cuando la nación es amada por sus componentes y existe en ellos el deseo de servirla y defenderla en comunidad, aparece el concepto de la patria. Ambas ideas están interrelacionadas esencialmente. Y, la ausencia del patriotismo o la vergüenza de profesarlo por miembros de una “comunidad socio política”, lleva a la indefensión y a la desmembración de su nación, en mayor o menor grado, formando “grupos de individuos asociados”. No es de extrañar que sean las Fuerzas de Defensa de una nación, como instituciones y en sus miembros, las que enarbolen, enseñen y profesen el patriotismo como una de sus virtudes esenciales. Las Fuerzas de Defensa de una nación son el conjunto especializado de los “nacionales o patriotas” para la Defensa beligerante y cabal de su “nación patria”.

La Civilización.

Tras la estructuración suficiente y permanente de un “grupo humano” en sociedad, surge en él su civilización. Que es un signo de identidad, volitivo y de actividad humana del grupo. Porque, en definitiva, la civilización es una forma representativa, plástica, específica y adaptable del vivir los hombres en sociedad. La civilización es el conjunto articulado, elaborado y armónico de lenguaje, filosofía y pensamientos, artes y ciencias, sentido ético, tradiciones y costumbres, que iluminan, cohesionan, modelan e impulsan a una nación como “grupo humano diferenciado”. Surge en cuanto el desarrollo humano alcanza un “nivel de iniciación”, necesario para que brote y florezca. Nivel que supone e implica una perspectiva de futuro y de progreso relativos, la necesidad de vencer los obstáculos naturales a ellos, una coherencia social interna suficiente y la ausencia temporal de enemigos externos, demasiado poderosos, rapaces y excluyentes. La civilización sería la “cultura puesta en actuación”, poseyendo aquélla un mayor contenido anímico y volitivo de ideología, expansión y trascendencia..

La civilización contiene el conjunto de conocimientos de todo tipo que posee, anima y desarrolla una sociedad humana o una época de ella. De alguna manera es lo que el hombre aprende, perfecciona e impulsa con el ejercicio de sus facultades intelectuales y volitivas. Esto la diferencia de la raza, anclada en la herencia biológica, que es el trabajo de la naturaleza. A éste coadyuva el cuidado del hombre por su persona física. Y a él lo degradan los vicios mayores de todo tipo, los esfuerzos físicos insanos y persistentes y el desprecio al cuerpo como sede del ánima, que la mayoría de las religiones serias y sanas prohíben. Ese impulso de la naturaleza tanteando, con su ritmo particular, y decidiendo vías a recorrer es el camino natural seguido por el hombre en su andadura biológica.

Las primeras estructuras sociales con estabilidad y proyección.

La estructura del grupo tribal se asienta sobre la biología y la ideología. El linaje es la base biológica que une a los conjuntos de familias que tienen o reconocen tener un origen ancestro común. Así, el parentesco directo es el nexo antropológico de reconocimiento entre los miembros y de unión social entre ellos. La civilización como expresión amplia de las creencias, ideas, tradiciones, normas, lengua y formas de vida es el otro marchamo identificativo de cada tribu. Ambos parámetros sociales forman la base identitaria del “individuo en la comunidad”. Y sobre ella se desarrollan los derechos y deberes personales y colectivos, en un equilibrio provechoso. Que ha sido fraguado y pulido por generaciones. El colectivo da sentido vital y de pertenencia al individuo. Y le brinda independencia, flexibilidad y apoyos múltiples. El individuo y las parejas cohesionan y protegen al colectivo. Esto genera dos corolarios sociales. Existe un gran sentido igualitario entre los miembros de pleno derecho de las tribus. Y los jefes deben aportar carisma o ejemplo a imitar, respaldo de grupos, habilidades negociadoras y capacidades militares. Y no necesariamente blandiendo un sable, sino dirigiendo e impulsando hacia la victoria. Y sus decisiones más importantes deben ser aprobadas o revalidadas por las reuniones de los “importantes” de los colectivos

La estructura social de las tribus es preindustrial. Y, cuando ella subsista, las escasas posibilidades de vida llevan a que todos los miembros sean productores: pastores o agricultores. Y a que todos los varones sean también siempre guerreros. Cuanto más rudo, estéril e ingrato sea un territorio o hábitat tribal, más se desarrollan en sus miembros las cualidades de pertenencia, exclusión de extraños y defensa activa de los magros recursos disponibles. Todo ello parece que engendra y prepara para la confrontación y la liquidación de los competidores y enemigos. Pero no es así. Las tribus regionales y fronterizas han ido desarrollando un modo social, por tanto, encarnado y asumido en su cultura, de canalizar las enemistades y divergencias hacia un menor daño posible. Tres son los mecanismos reivindicativos que surgen para mediar, suavizar o paliar las afrentas y disputas y realizando siempre la justicia. El primero es el “precio de sangre”. Consiste en que un grupo afín o una selección de familias, asume y hace frente a la “ofensa” realizada por un miembro de ese colectivo. La ofensa se paga, por ejemplo, con la entrega de camellos o medidas de cereales. Luego está la venganza, cuando se comete un delito o un miembro de un clan es afrentado gravemente. Esto genera una espiral, desarrollada en ciclos sucesivos, de violencia y desmanes. Acciones que el honor del grupo obliga a buscar. Y, muchas veces, un “consejo de mediadores”, aceptado por las partes, puede arbitrar con éxito para cortar esa cadena indeseable. Por último, está la guerra limitada. Que establece una acción militar colectiva entre clanes o tribus enfrentados y tiene un carácter intermitente y extensivo. La falta de recursos es una fuente de graves enfrentamientos entre los colectivos afianzados. Y su arraigo puede llegar a ser como el de las vendettas. Los orígenes son el nomadismo, los pastos, las sequías, el hambre, las aguadas, la presión demográfica excluyente y la falta de capital o el subdesarrollo. Pero, también pueden ser el reparto de roles políticos y sociales en países en precaria situación social y económica. O de los rendimientos económicos que generen la explotación y venta de sus principales fuentes productoras, que generalmente son monocultivos o mono producciones de la minería. Pero, en su origen tribal, es siempre una guerra limitada en el daño inútil: los niños, las mujeres, los animales, los árboles frutales, incluso las cosechas que no se pueden llevar, son respetados. La premisa es más o menos no excitar y justificar en el contrario una sed de venganza total y vesánica. Clausewitz ya advirtió en su Primer Libro que la guerra tendía a los extremos de la violencia y no sólo a imponer la voluntad al enemigo. Una de las cosas que trajo la civilización moderna, que implica vivir y desarrollarse en las ciudades, es la desaparición de las “normas de contención y respeto” de la lucha en y entre las tribus. Y lo vemos en Somalía, en Irak, en El Líbano, en Malí, donde las emigraciones internas a las ciudades no rompió la cohesión interna, la influencia y el poder de las tribus. Pero que degradó a sus miembros migrados y les privó de las ventajas de su civilización. Otro de los vicios que han adquirido los miembros “urbanitas” de las tribus es la codicia desmedida. Y con ella, su corolario y su modo fácil de satisfacerla, la corrupción rampante y generalizada, que va asociada al clientelismo, extendiéndose así por toda la colectividad infestada. La igualdad social en las tribus, su “republicanismo ideológico”, expresada en las asambleas de miembros cualificados, garantizaba el uso y disfrute razonable de los recursos por todos los miembros. Y el apoyo de su colectivo suplía los casos de orfandad, enfermedad, etc., de los miembros en desgracia.

Las tribus funcionaban o pueden funcionar social y políticamente como una “nación en ciernes” en situaciones de aislamiento, pobreza estructural, autoridad central precaria. Pero tenderán a debilitarse cuando los beneficios de las estructuras étnicas y tribales, regionales y locales sean superados por los aportados por el sheik o emir dominador o el estado central déspota o democrático. Y cuando éstos tengan los medios de coacción, el respeto y la ascendencia populares, para mantener unidas y cohesionadas a las tribus. Y siguiendo aquéllos una política general común, favorable a la mayoría de los ciudadanos. Donde no tenga lugar la “acepción de clanes”. Que es el cáncer que ha corroído a las uniones tribales estatales, por ejemplo, en Somalía. Donde, además, ha faltado la figura suficientemente ejemplar, apreciada y apoyada, como para conseguir imponer una política nacional común y la paz social.

La estructura social estatal surge cuando una tribu puede imponerse a las otras existentes. Empleando siempre para ello un grado variable de coacción o violencia. Se necesita que surjan unas características o funciones, que permitan desarrollar los nuevos lazos intraestatales y debilitar los tribales y regionales antagónicos. Aquéllas podrían ser el Islam (como religión sencilla y muy socializada); la educación generalizada, que genere un cambio de mentalidad y modifique la cultura, sin crear traumas sociales, y especializada, como medio de vida y progreso; la inversión en infraestructuras y capitales; el establecimiento de un sistema político, que pueda guiar y realizar todo el proceso, apoyándose en un funcionariado civil y militar, suficiente y razonablemente probo. Buscando el desarrollo económico progresivo y repartiendo razonablemente los productos obtenidos. Y mostrando así unas posibilidades suficientes de seguridad, justicia, bienestar, prosperidad y paz para todos. Es decir, se trata de resaltar las ventajas del desarrollo integral y superior, estatal sobre el atasco del juego social de tribus y clanes, como “estructura social anterior superable”.

Origen y Significado Sociocultural de las Civilizaciones.

La civilización es literalmente el arte de vivir en los grandes poblados o cívitas. Que eran originalmente los primeros poblados o asentamientos humanos. Donde el hombre primero se asentó y dejó de vagar como necesidad imperiosa y vital. Y pudo llegar a generar beneficios sobrantes, en forma de cereales, ganados y todos sus derivados y algunas herramientas y utensilios, como reservas y para el comercio con sus vecinos. Y que le brindaban seguridad, comodidad y supervivencia. Esto le permitió empezar a comportarse socialmente como persona. Y abandonar la simple y agotadora recolección de frutos silvestres. Estableciendo lazos firmes y extensos con sus semejantes cercanos, los allegados más allá de sus familias, su prójimo o próximo vital. El resultado de toda esta actividad social fueron las primeras civilizaciones locales, estrechas, vulnerables y balbuceantes. Que comprendían: el desarrollo de los derechos y los deberes de los hombres como individuos y con sus colectividades; la aritmética, para medir y contratar las producciones y sus repartos; el lenguaje y su escritura, para comunicarse entre sí y con los poblados cercanos, dejando registro, al menos, de lo considerado importante, etc. Los inventos civilizadores, como los ladrillos, los regadíos, los abonos orgánicos, el arado, la escritura, etc., surgen en estas localizaciones humanas. Y no hubiesen sido necesarios, ni posibles, sin los poblados estables o cívitas.

Las civilizaciones poseen un carácter bivalente, necesario y complementario en sus relaciones sociales globales. Esta doble cualidad es centrífuga, expansiva y dominadora hacia su exterior. Dentro de sus fronteras la civilización es centrípeta, emprendedora y desarrolladora. En ambos casos, es creadora, innovadora y formadora. Por eso destacan en ambas actividades, que son diferentes y opuestas, pero no antagónicas. El equilibrio entre ambas tendencias, que canalizan sus mejores esfuerzos y medios, es imprescindible para su desarrollo e impulso continuos, protegidos y beneficiosos. Las civilizaciones meramente avasalladoras y expoliadoras, que caducan como todas, no dejan huellas permanentes y fructíferas a su paso por los países conquistados. Como ejemplos de agostamiento prematuro de su civilización y de sobra conocidos estarían los mongoles, sobresalientes, no comprendidos y adelantados en el arte ciencia de la guerra y los defensores del Reich de los Mil Años. Las civilizaciones que consiguen conjugar ambas pulsiones vitales, sus diástoles absorbentes y sus sístoles eferentes e impulsoras, consiguen perdurar más en el tiempo. Y también impregnan de su estilo, su lengua y su cultura a los territorios sojuzgados sucesivamente. Con ello transmiten su esencia a la posteridad, mucho después de su decadencia, a través de los pueblos civilizados con su cultura, sus leyes y su idioma y sus trayectorias históricas. Ahí tenemos el caso de Roma, rapaz e imperialista como cualquier otra potencia. Que sólo con los fríos y el mal tiempo recluía a sus legiones en los cuarteles de invierno. Dispuestas durante la república y el imperio a salir de conquista, represión de las revueltas o aseguramiento de sus fronteras, en sus campañas militares anuales, en cuanto el buen tiempo lo permitiese. Pero que fue capaz también de transmitir su cultura, sus leyes, llegadas hasta hoy como el Derecho Romano, su latín vulgar y su sistema administrativo, a todas las regiones “extra Italia” que poco a poco se incorporaban a su imperio o “res publica”. Esta impregnación cultural, que diría Lorenz, fue sancionada, integrada y consagrada con la generosa, oportuna y prudente concesión de su ciudadanía a muchas de aquellas ciudades y regiones. El “ius civitatis” se otorgaba por conquista, dependiendo del grado de anexión, lealtad y asimilación de los pueblos sometidos. Cuando se convertían en provincias romanas, se les concedían los mismos derechos que a la metrópoli. Fue el caso de Hispania. Pero hasta que no alcanzaban ese honor y cualidad, los pueblos dominados tenían que pagar su tributo de conquista (ius belli) y carecían de muchos derechos. Palestina, por ejemplo, no llegó nunca a tener la condición de provincia romana.

La convivencia entre civilizaciones limítrofes es difícil. Su carácter singular, exclusivista y expansivo hace que el contacto directo entre ellas, sea fuente de roces y choques y de amenazas de ellos. No hay más que recordar los escasos 45 años de convivencia entre la civilización occidental y la soviética. No llegaron a las manos físicas, pero los ingentes gastos de Defensa, plasmados en armas sucesivamente superadas y obsoletas, fueron los mejores signos de su rivalidad extrema. Así, los choques armados no surgieron sobre los países europeos de ambos bloques socio económico políticos, porque el ascenso apocalíptico a Armagedón, una Etscheidungschlacht o batalla decisiva clausewitziana, era en estos casos muy probable. La civilización soviética se basó en razones supuestamente científicas de exclusión y lucha entre clases antagónicas. Dirigida indefinidamente por una dictadura personalizada del partido. Esta organización era la única militante, la única a la que se le concedía, dentro de parámetros fijos, la interpretación de la realidad y de las necesidades del proletariado. Pero en aquellas razones, los pueblos no encontraron suficientes causas y emociones para que el “hombre nuevo” socialistoide se comprometiese de “por vida” y en aras a un futuro mejor y más justo, con esos ideales civilizadores atemporales. Y, por qué no decirlo, apartados de los parámetros humanos reales.

Todas las religiones trascendentes o terrenales (el marxismo leninismo, por ejemplo) son excluyentes entre sí. La moral puede ser objeto de controversia y evolución a lo largo del tiempo. Pero el dogma, la fe, es la marca distintiva identitaria de una religión. Y cambiarlo o desautorizarlo supone perder esencia y dejar de ser ella, medidos por la importancia de lo que desaparezca. La cultura también supone diferencia o exclusión, porque es el marchamo y la impronta distintiva identitaria de una sociedad o nación. Lo cual no implica choque o agresión entre las diferentes culturas, con los parámetros actuales mundiales de respeto mutuo y convivencia. La cultura, a la que se suele incorporar también una religión, es el armazón ideológico social de la colectividad integrada. La cultura forma el sustento en origen de la identidad individual de la nación. En ella están las virtudes inmanentes de esa sociedad. Que son definidas como los parámetros permanentes que rigen los derechos y deberes de sus miembros y sus normas generales de conducta hacia propios y extraños y con la divinidad.

(CONTINUARÁ)

AL-KORAN II.

(CONTINUATION)

Genesis, chapter 39 narrates Jose’s arrival to Egypt sold by his brothers to a merchants and his entry to the service of Potiphar, the secretary and chief of the Guard of the Pharaoh, where he rapidly rises at the first position of confidence of his owner. There appears the attempt of seduction of the wife of his master, Jose’s final rejection and her immediate denunciation out of spite, which takes Jose to the king prisoners’ jail. In view of the crime and the serf’s character of Jose, it is clear that Potiphar did not totally believe his wife. The XIIth sura of the Koran is entitled Jose and is dedicated to him. In her this Jose’s temptation is detailed with major extension: his tunic is ripped in the back, sign that was fleeing from the woman and that was not throwing her. Already with her friends, she was returning to try to attract him, who confesses that he was on the verge of yielding.

This way, an isolated incident, selected to demonstrate Allah’s Providence on Jose and his ventures, through all the vicissitudes that he suffers, goes on in the Koran to the category of detailed important story. Exemplifying this way th Lord’s Providence on all his faithfuls, in spite of the problems, displeasures and difficulties that they have to live. God takes care of theirs, though they do not see it clear or immediately sometimes. Of there, the faith, the hope, the domain of the ego and the merit, far from any desperation or mundane fatalism, that suppose the «trusting abandon of the believer in Allah’s will or Islam». This doctrine is very similar to the doctrine of the «spiritual infancy» of saint Teresa de Lisieux. For which the pope John Paul II nominated her Doctor of the Catholic Church in October, 1997. In spite of having been a poor enclosed nun, died with 24 years and that her writings were saved almost by miracle of being rejected or destroying after his death.

The Koran clearly prevents of the danger that the Jews suppose for the faithfuls. That stems from the perversion of their character and from their deviation from what they was prescribed and revealed by God in the Torah. And this happens in spite of having been a privileged people, being carriers and guardians during centuries of the faith in the Unique God. In the History and the Development of the Revelation they would constitute a «chosen unsuccessful people». This way, in 5, 85 he says about them: » You will admit that those who feed the most violent hatred against the believers are the Jews and the idolaters. And those who are readier to love the faithfuls are the men who call themselves Christians; this is because they have priests and monks and because they lack pride». Mohamed’s relations with the Jews were initially very cordial. Mohamed was got as a friend by the Jews of Medina, after the Hegira. And he undoubtedly thought, to attract them to the new faith. He even instituted a fasting, which fixed for the 10th of Tishrei or the seventh month, the Day of the Jewish Pardon. One year later he abolished it.

Not getting his apostolic hope, Mohamed replaced the preaching by the force. The Jews resisted up to the end to the implantation of the Islam in Arabia. But, unable to join, the Jewish tribes were submitted one after other. Sometimes, Mohamed only expelled them from their living places, as in case of the Ben Cuainuca, who went out of Medina healthy and safe. In general, the Jews were coming to terms in honorable conditions, obtaining guarantees that would use as base, to establish their future “modus vivendi” inside Dar al-Islam, the lands been ruled by the Muslims, given to these by Allah.

The Gospel in the Koran.

The presence or the reference of the 4 Gospels or the Good New of Jesus, the Christ, the God’s Anointed, is scarcely testimonial in the Koran. «This is my very dear Son, in whom I have all my complacencies», after the baptism in the Jordan and «This one is my Son, my First-born one, listen to him», in the transfiguration, are two teophonias, expressly devotes in the Gospels, to Jesus as «anointed». The reason of not going further into the NT, beyond indicating his existence, is that Jesus names himself as the Son of God. And that is the Second Person of the Holiest Trinidad, who acquires the human nature of Maria and of the Holy Spirit, to redeem us of the “original sin” and to give us example of life. In the Second Person both natures would join in hiphostatical union. The first three gospels (Inyil) are stories of Jesus’ life, telling the most out-standing facts that happened in his life. To demonstrate that he was the awaited Messiah (specially Saint Mateo, aiming to the Jews) and the Son of God who was coming to save all the men (Saint Lucas, for the unfaithful persons and Saint Marcos).

And San Juan, in the Fourth Gospel (Inyil), deals more on what Jesus said. Of his speeches and comments, and here the thing is more direct and unequivocal. «Philip, why you say to me, show us the Father? Who has seen me, has seen the Father. Do not you believe that I am in the Father and the Father in me?». «The Father and I are the same thing». » Nobody knows the Son, but that to whom the Father has wanted to reveal». «Nobody goes to the Father, but by Me«. «The Father loves the Son and has put in his hands all the things» «I am the way, the truth and the life». «The one who believes in Me, will live forever». «Father, those you have given me, I want that where I am, they are also with me, in order that they see my glory, which you have given me, because you loved me before the creation of the world».

For Allah, Jesus (Isa) is an out-standing prophet. In 3, 37 it is said that «Mary (Maryam), his mother, is immaculate and chosen between all the women». His conception is realized by action of the Holy Spirit (the angel Gabriel). And he was violently dead, as it happened to other prophets. God specially stands out Jesus and allows that he realizes miracles in order that he convinces the Jews about his mission. This way, Jesus before realizing his signs, always announces «with the God’s permission». In the chapter 3, «Imran’s family», is detailed on Jesus and his preaching: «you were filling with pride and incredulity, whenever was coming to you a messenger, an apostle, bringing what your souls were not wishing. To some of them you took for liars and you killed others». «I come to confirm you the Torah, which you have received before than I». «I will allow you the use of certain things that had been prohibited you». «I come with signs in behalf of your God. Be afraid of him and obey me. He is my God and yours». «When Jesus warned their infidelity, said: who will be my auxiliary, to drive the men towards God? We, answered his disciples, will be the God’s auxiliaries». After his death, Jesus waits for the final Reappearance of the men, to be resuscitated.

«Jesus is to Allah’s eyes, what is Adam. God formed him from the powder and said: «Be», and he was. This comes from your Lord, guard in doubting it». God neither needs sons, nor has anybody associated like him. For the Koran this would be like another God or a second God. In 43, 14, it is said: «Nevertheless, there have attributed him children between his servants. Really the man is ungrateful”.

Being One, everything else is created and lower than he. This way, the transcription of the Gospel in the Koran is minimal. The Khoran is connected with the preaching of the God One of always. That was contemplated again and again in the Torah, to defend the God’s Unit and to separate the people of Israel of the polytheistic idolaters, who were surrounding he. That were attributing «divinities» to the great natural power (rain, fire, storm) and anthropological (love, war, revenge). The pre Islamic Arabs were adoring Lat, Ozza and Menat as sons of God and it was also necessary to separate them of these diversions.

Origin, path and concepts of the Yihad.

The Jihad expressed in the precise concept that we all understand, is not gathered in the Koran. Nevertheless, in the Koran appear numerous verses which encourages the Muslims to the defense of the community, to the fight against the unfaithful people and to the armed spread of the Islam. Established the main lines, rapidly the political chiefs of the Umma, including the Prophet, threw hand of the instrument that so clearly was offering them and that they needed in a “struggle of life or death”. And they named it “Jihad”. This is really the “Little or Minor Jihad”, as we will see.

The Islam establishes the obligatory nature of the Jihad as Holy War, comparing her to the so called «5 pillars of the Islam», which are symbolized by the back of an opened hand. They are the elementary obligations, of ritual and collective character and simple, of every Muslim in his «submission to the God’s will». At the beginning of the Islam, when was reigning the jahiliyya (definition of the barbarism previous to it) in the Arabs, in the times of Mohamed, the Jihad was indispensable and inevitable for the defense of the new religion. That was arising in the middle of a “stormy sea” of pagan and idolatrous and more or less nomadic tribes and clans, which were populating Arabia. It had not even begun the first expansion of the Islam to the whole Arabic world, and the Muslims groups could be easily eliminated by their enemies. Any radical change, even only new, finds always an initial rejection, which originates in the conservative «ideological and tradition inertia», which exists in the society where it appears.

(TO BE CONTINUED)

LAS REVUELTAS ARMADAS VIOLENTAS DEL 22 DE MARZO Y DÍAS SIGUIENTES.

Todos conocemos los desmanes, las algaradas y los actos violentos protagonizados por los llamados del “22 de Marzo”. Realizados a rebufo de una manifestación nacional autorizada y pacífica, celebrada ese día. También sabemos de las distintas recidivas de sus intervenciones. Que los “éxitos” de sus acciones iniciales impulsaron y produjeron. Los del 22-M se sumaron con sus actuaciones violentas durante la última semana de marzo, a la huelga de estudiantes en algunos campus universitarios.

Con motivo de los hechos, un miembro del Poder Judicial (el CGPJ) declaró que, “los derechos personales están por encima de la seguridad”. El ministro Jorge Fernández replicó que “no existen derechos absolutos”. Una delegada del gobierno dice que no tiene potestad para restringir calles y plazas a las manifestaciones y concentraciones autorizadas. Una alcaldesa declara que hay un “abuso de uso” por ellas de ciertos sitios en su ciudad y pidió soluciones. Y la vicepresidenta del Gobierno, tras la reunión del consejo de ministros del 27 de marzo, zanjó que no se limitarían los espacios públicos a los manifestantes. Pero, los violentos perderían su interés en actuar, si no se les permitiese recorrer o concentrarse en los “puntos singulares públicos” de cada población. Porque, ¿quieren manifestarse o buscan fastidiar y violentar todo lo posible al público? Y así estamos metidos en medio de un “pandemonio exculpatorio” de asertos, réplicas y contrarréplicas y declaraciones de que la Policía será inflexible en la represión de la violencia callejera. Todos los cuales nos hacen a la ciudadanía feliz, segura y satisfecha con los gobernantes y funcionarios en general.

Curzio Malaparte, en su “Técnica del Golpe de Estado”, dedica un capítulo a la posguerra de 1918 en Italia. En él expone cómo los “camisas negras” de Mussolini abortaron y erradicaron el movimiento golpista marxista leninista, que amenazaba entonces con tragarse Italia. Lo lograron con decisión, coraje, oportunidad y contundencia. Fueron métodos expeditivos, necesarios y hábiles, para usar en tiempos muy difíciles. Todos también sabemos y criticamos casi siempre las aparentes pasividad y permisividad, la falta de decisión, la dispersión de responsabilidades ejecutivas, normativas y legislativas, el exceso de normas y precauciones, con las que aparentemente actúan los legisladores, algunos jueces y ciertos “mandos” académicos y ejecutivos en la resolución y liquidación de esas “actitudes y acciones violentas desestabilizadoras”. Y la solución del problema, mientras esté en sus brotes verdes, aún no enraizados en un grupo social y sintiéndose fuertes los violentos antisociales, puede ser rápida y fácil. Y tiene que estar hacia el medio del “espectro de actuaciones polarizadas” que hemos bosquejado.

Conteniendo a los vándalos.

Las normas de enfrentamiento, tanto policiales como militares, ahorman y conducen los modos proporcionales y progresivos con los que las fuerzas deben emplear sus medios, técnicas y tácticas en el desempeño de sus tareas y misiones de policía y de defensa. Esto es plausible y define las conductas y aclara la conducción y sus procedimientos. El problema surge cuando a las reglas de enfrentamiento se las “adultera con políticas, intenciones y puntos de vista insuficientes o no apropiados”. Que se suelen basar y asegurar en leyes y reglamentos miopes, insuficientes o no apropiados. Porque no contemplan también la naturaleza del enfrentamiento violento y armado, como criterio indispensable para su definición y expresión legal y normativa. Arma es todo instrumento destinado a ofender o defenderse. Y violento es aquél que obra con ímpetu e intensidad en sus acciones.

Por el modo actual de hablar de ellas, esas “normas” contaminadas parecen definir y exigir, en una primera revisión, un comportamiento de juego limpio (“fair play”), directo y abierto. Esto sugiere esquemáticamente una “línea de batalla” consistente en una pared de lanzas largas, proyectadas desde varias filas, hacia el enemigo. Hacia ella avanzaría la otra “pared” rival, buscando el choque. La decisión se lograría en combates singulares o reducidos, sostenidos por puro músculo, coraje y resistencia, hasta que las filas interiores de una de esas “vallas humanas” se desmoralizasen y cedieran. No hemos usado en la alegoría el lanzamiento previo al choque de piedras, palos, cohetes, mobiliario urbano privado y público, bengalas y cascotes o de pelotas de goma, gases, granadas aturdidoras y agua a presión, para no introducir el factor de acción indiscriminada, desproporcionada y/o generando daños colaterales.

Las reglas perturbadas ansían la supuesta igualdad de enfrentamiento entre una “masa a X empuje a” y la “masa b X empuje b”. Ni siquiera contemplan explícitamente que alguien más débil, pero mejor preparado en general, espere oculto a su enemigo, lo deje pasar de largo y le aseste un garrotazo de flanco o de revés. Eso sería, según criterios aherrojados de intencionalidad criminal. que actuar, nada menos, con premeditación y alevosía. Y, ¡ay!, si el alfeñique golpea suave o insuficientemente, por aquello de la bonhomía o buscando la amenaza disuasoria o la acción proporcional. Porque sólo conseguiría encender la ira de su Goliat de turno, que se lo merendará sin titubeos, ni contemplaciones.

La razón puede permitir analizar y definir a fondo un problema, un fenómeno, una situación. Pero, para ello es necesario introducir y considerar en el proceso todos los parámetros y circunstancias concurrentes. Si esto fallase, se podría decir con bastante frecuencia, que “la razón es un medio apropiado para equivocarse con convicción”. No se puede atar en corto o con demasiadas salvaguardias a unos mandos policiales, mientras se les pide que controlen a unos revoltosos violentos sin reglas democráticas o de misericordia. Primero, porque ellos conocen estas “debilidades de las fuerzas del orden y explotan sin piedad esas vulnerabilidades. Y porque sería como, recordando al maestro Sun (o Sun Tzu), “sujetar al Lebrel Negro de los Han. Y, a continuación, darle la orden de que atrape a liebres inalcanzables. ¿Dónde está la diferencia?” Queriendo ser justas, modernas y objetivas, esas normasadulteradas resultan más inhumanas y siempre de peores pronósticos. Y sólo son legales, pero no son naturales, ni eficientes, ni reales, ni útiles para conducir o analizar situaciones prácticas de lucha armada.

Un comentario atribuido a Napoleón valora que “la importancia entre la moral y el material de guerra existe una proporción de tres a uno”. Hay que obtener la victoria a expensas de la disposición y las características mentales del adversario. La dialéctica entre dos “voluntades” que se enfrentan violentamente, se resuelve por la creación en una de las “mentes” enfrentadas de la convicción de su derrota. La capacidad de fuerza bruta de un hombre es apenas una pequeña fracción de un “caballo de fuerza”. Una característica singular de los hombres es su inteligencia y su aplicación en la vida. En una acción violenta, la sorpresa aplicada por un contrincante, una característica inteligente de la lucha, compensaría su menor “capacidad de lucha”. Y la igualaría o la haría superior a la de su enemigo más belicoso, entrenado y armado. Y la sorpresa, la movilidad y otros “parámetros inteligentes” de la lucha, posibles hasta en la defensa, siempre ahorran “sangre” entre los contendientes. Porque “la victoria la decide no el número de los muertos o descalabrados enemigos, sino el de los espantados”. Los simples ataques frontales, a veces necesarios por distintas limitaciones, son el recurso a mano de los generales poco “humanos y capaces”.

La intencionalidad de los actos violentos.

Los criterios justicieros que apreciamos en legisladores y jueces deberían darnos tranquilidad y esperanzas sobre la intencionalidad de los violentos. Cuando un energúmeno patea con toda fuerza el casco (con la cabeza dentro) de un policía abatido, lo que parece intentar es practicar el balompié. Como jugaban los indígenas de Centroamérica, usando pelotas de cuero. Cuando un desequilibrado social arroja un cascote, un petardo, una bengala sobre los policías, lo que parece querer es practicar el volleyball, emular a Urdangarín y hacer carrera rápido en la vida. Cuando un sicópata social machaca gratuitamente una cristalera o la puerta de una entidad o la valla de una parada de autobús empleando un garrote o un cascote, no parece buscar destruirla “per se”, asustar localmente a los vecinos y viandantes y sembrar la alarma social. No, lo que hace son pruebas de resistencias de materiales en función de las distintas fuerzas aplicadas sobre ellos en una o varias veces.

No es necesario profundizar mucho para conocer las intenciones vesánicas y utópicas que animan a esta violencia estructurada. Sus lecturas, sus consignas, sus manifestaciones por todos los medios, sus reuniones ideológicas y prácticas y parte de sus apoyos políticos dan buena noticia de lo que buscan. Ellos se creen una vanguardia armada de la subversión. Son, además, bastante cobardes. De uno en uno y de igual a igual, no se atreverían con los miembros de las fuerzas de seguridad policiales. De ahí que los violentos necesiten el soporte y la integración en un colectivo de sus iguales, para llevar a cabo sus decididos y organizados “ataques violentos armados”. Seguramente uno de ellos se envalentonase y se atreviese contra un juez o un legislador o un docente progresista. Que de entrada quedaría conmocionado y anonado al verle irrumpir sin ser invitado en el interior de su casa familiar. Porque el violento sabe que ellos han perdido el instinto de defensa.

Buscan los violentos alterar y corromper la paz ciudadana estable. Que, como está basada en el sentir y desear de la inmensa mayoría de los ciudadanos, plasmados en sus fuerzas de seguridad, resiste bastante bien los empujes y asaltos en general. Pero sus actos puntuales son exitosos. Y los que se lamen las heridas físicas y morales y tienen que explicar una y otra vez sus acciones son los “buenos”. Que los políticos analizan hasta la extenuación, buscando los resquicios y fallos que toda “acción colectiva coercitiva” tiene siempre. Es el fenómeno omnipresente de la fricción de Clausewitz. Para erosionar luego al supuesto contrincante político. Sin considerar que la seguridad interna y externa es un asunto de Estado, donde no puede haber rivales políticos a derribar o marginar, salvo los enemigos del Estado…

Consideraciones para un Ejercicio de Campo.

Es necesario emplear el “fuego a distancia” sobre las concentraciones y despliegues de los violentos, antes de llegar al choque con ellos. Así se consigue alterar y debilitar sus planes y despliegues. E impedir que lleguen con plena potencia de lucha a la distancia de choque con los policías. También, la superior calidad del fuego policial merma la determinación y la motivación de los violentos, para llegar a la lucha personal o en grupúsculos. El fuego policial comprende las pelotas de goma, los chorros de agua a presión, los gases lacrimógenos y estornudatorios (de los tipos de irritantes leves temporales) y las granadas aturdidoras, proyectados por distintos medios de alcance e intensidad, según todas las circunstancias concurrentes en cada caso.

La policía actuará en número suficiente y proporcional a la intensidad de la amenaza en cada punto de conflicto. En caso de dudas, las fuerzas presentes mantendrán formas de “lucha de rechazo”. Y existirán varias “fuerzas móviles nómadas” para acudir a reforzarlas en tiempo razonable. El vuelo sobrevolador de un helicóptero es muy disuasorio para violentos armados no experimentados. Recordemos el efecto de conmoción y desamparo creado por el sonido chillante de las sirenas de los Stukas. Cuando picaban sobre un blanco inglés o francés, en mayo de 1940, durante su guerra de maniobras en el Oeste europeo.

Los despliegues policiales deben ser suficientemente profundos, para garantizar que las varias “puntas de avance” dirigidas simultáneamente sobre los violentos, tengan la necesaria capacidad para el choque y su mantenimiento, hasta que penetren en el dispositivo violento y/o lo hagan retroceder. Las “puntas de avance” se dirigirán operativamente con un criterio de “convergencia funcional”, buscando crear un “centro de gravedad de la acción policial” sobre los violentos. Si uno o varios policías quedan aislados y son amenazados en su integridad (recalcitrantemente y con malicia, porque ven su apurada situación), podrán hacer uso de sus armas personales. Primero dispararán al aire y luego, al suelo y/o a las piernas de sus atacantes.

Tras el rechazo de los grupos violentos debe realizarse su persecución caliente. Que estaría a cargo de “funcionarios no empleados” en esa lucha y bajo el mando de un jefe policial experimentado, capaz y decidido. Podría tratarse de la reserva táctica no empeñada. Son los momentos de capturarlos, fuera de sus escondrijos y apoyos, estando ya batidos, mansitos e “in fraganti”. Y sin esfuerzo apenas para los policías. Es el “caedes” romano, que siempre es imprescindible para dar la razón y el sentido a los choques previos. La persecución desbordante puede iniciarse por sectores, cuando aún parte de los violentos estén actuando en otros paralelos. Esto terminará por desmoronar su resistencia en todo el frente y en profundidad.

Adaptándose a las circunstancias, esta “persecución” policial debe estar operativamente escalonada en profundidad. Actuará, así, un segundo destacamento, en contacto pero no subordinado tácticamente al primero. El nuevo destacamento se formará con parte de las fuerzas que participaron en el despliegue de contención y rechazo de los violentos armados. Este segundo destacamento tendla tarea de la “limpieza policial” de las vías. Sus misiones serán: colaborar con el primer destacamento en terminar de someter a violentos aislados no neutralizados; recoger y trasladar a los furgones habilitados en retaguardia a los detenidos y toda su “impedimenta violenta acompañante”; levantar “actas policiales” de ello, incluyendo la toma de imágenes y sonidos y declaraciones de policías y testigos, para tipificar los delitos.

Ya advirtió el maestro Lao (Lao Tzu) en el Tao Te Ching: …la excelencia de un gobierno radica en la justicia y el servicio al bien común…esto conduce a la Virtud (el Te o fuerza natural).

Rusia, Ucrania y Occidente…

Desde el principio de la revolución ucraniana a finales de 2013 contra el presidente Viktor Yanukovich, las noticias sobre ésta, sus prolegómenos, su inicio y su desarrollo han ido adquiriendo mayor espacio e importancia en las “páginas, imágenes y audio de Internacional” de todos los medios de comunicación. Y no hay comentarista político que no haya escrito ya varias veces sobre este fenómeno político social y sus posibles vías de solución. Cuyos resultados, cualesquiera que sean ellas, tendrán gran trascendencia para Europa y su futuro inmediato y a medio plazo.

La gran mayoría de las informaciones no de agencias, casi siempre glosadas, y los comentarios políticos, procuran ensanchar el alcance y, a la vez, concentrar todo el espectro del fenómeno y sus derivadas. Entremezclándose los intereses, opciones, opiniones y probabilidades de acción de los distintos actores de este drama coral, en cada reseña que es producida y publicada. Que a veces son micro ensayos. Al igual que en el G-2 del Estado Mayor debe existir un mapa que proyecte y exprese la situación general, existirá otro que defina la situación del enemigo. Éste permite al mando estudiar y comprender lo que ocurre y, también, lo que traman “al otro lado de la colina”. Usemos este recurso. Concentremos nuestro pensamiento, retirando del fenómeno en marcha las adherencias de las reacciones del otro rival, que son más numerosas y, al menos teóricamente, cuenta con más actores secundarios en su elenco.

Las relaciones de Ucrania y Rusia.

Al final de la Guerra Fría, Ucrania controlaba y desplegaba unas 1900 cabezas nucleares estratégicas y cientos de armas tácticas nucleares, que procedían del reparto del arsenal atómico de la extinta URSS. Muchas de estas armas estaban almacenadas en Crimea, en el valle del Kiziltashsky. Donde había una instalación subterránea para montar y almacenar cabezas nucleares. Pero ya en 1990, el Parlamento ucraniano (Rada) aprobó seguir una política de defensa “no nuclear”, lo que implicaba deshacerse de ese tipo de armamento. Pero la Rada no ratificó hasta el 18 de noviembre de 1994 el Tratado de No Proliferación nuclear (TNP). En la votación, los diputados aprobaron suscribir el tratado internacional por una aplastante mayoría de 301 votos a favor, 8 en contra y 13 abstenciones. Sin embargo, pusieron previamente como condición para realizar la adhesión que se diesen “garantías de seguridad” a Ucrania. La víspera de la ratificación, 14 países y la Unión Europea (otros 12) anunciaron que otorgarían a Ucrania una ayuda de unos 30000 millones de pesetas. Esta cesión se sumaría a los 62000 millones de pesetas ya concedidos, que estaban destinados a desmantelar las armas nucleares heredadas de la Unión Soviética y a abastecer las cinco centrales nucleares eléctricas de Ucrania con combustible enriquecido ruso. Finalmente, un acuerdo firmado entre Ucrania, Rusia y los EEUU, elevaba las ayudas garantizadas a 124000 millones de pesetas. Por otra parte, con el Acuerdo de Budapest de 1994, los EEUU, Gran Bretaña y Rusia acordaron defender la independencia, soberanía e integridad territorial de Ucrania a cambio de su desarme nuclear.

En seguida, los trenes de carga especial comenzaron a moverse desde Ucrania a las instalaciones de desarme y reutilización en Rusia. En total, unos cinco mil ingenios y componentes nucleares se trasladaron entre los dos países, empleando para ello un centenar de viajes de trenes completos. La operación concluyó básicamente en 1996 y Ucrania se unió así al pequeño grupo de países nucleares, que ahora incluye a Libia y Suráfrica, que renunciaron voluntariamente a sus armas nucleares. En la actualidad Ucrania tiene operativos 15 reactores nucleares, que dan electricidad al menos a la mitad del país, según de Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), y que utilizan combustible enriquecido por Rusia, el cual procede, con menor cantidad de material fisionable, de los EEUU. El corte del abastecimiento de combustible nuclear para uso en reactores comerciales es otro posible instrumento de presión sobre Ucrania en manos de Rusia actualmente. Tras los primeros movimientos rusos en Crimea, el presidente interino de Ucrania declaró que iba a desplegar a las fuerzas armadas para defender sus instalaciones nucleares. Y el Parlamento de Ucrania hizo un llamamiento a los observadores internacionales para que ayuden a proteger esos reactores.

Ucrania es por historia y por demografía parte de la Europa limitada al este por los Urales. Y Ucrania es por oportunidad política y momento histórico parte de la “Europa democrática y liberal centro occidental”. Que forma junto con los Estados Unidos, que actúa como el otro “polo vibrante” fundamental al otro lado del Atlántico, la “civilización occidental”. Un gran problema se plantea ahora, no sólo a Ucrania, sino a sus vecinos al Este y al Oeste. Y es conseguir que las fuerzas hoy antagonistas e irreconciliables, que se enfrentan en Ucrania, desgarrando su patria, se conviertan en fuerzas complementarias y necesarias entre sí. Y es una gran labor conjunta, desinteresada, con altura de miras y dirigida por estadistas, la que hay que desarrollar para conseguirlo y alejar los espantajos que se vislumbran, cada vez más amenazadores, en su horizontes socio político. De no conseguirse esa “fusión de intereses”, que ésa es la misión de la Política, la alternativa sería mala para todos, nacionales y vecinos cercanos y lejanos. Y la herida sólo se cerraría en falso y por un tiempo imprevisible.

Pero para Rusia, Ucrania es algo más que un aliado estratégico. Como lo serían el Imperio japonés, la Europa Occidental o la Gran Bretaña para los EEUU. Ucrania es parte de la esencia nacional rusa. En Ucrania nació hace muchos cientos de años, el germen fuerte y prometedor de la nación rusa, la Rus. Desde la caída de la URSS en 1989, Rusia no se enfrentó a un mayor cataclismo disruptor, potencialmente rupturista, que la Revolución Naranja de 2004 de Julia Timoshenko, ahora recién liberada tras un durísimo encierro político. Debía haberla digerido y neutralizado o asimilado, lenta y pacíficamente. Pero, hoy en día, los dirigentes tienen prisa. Siempre, la maldita prisa. Sin embargo, los ucranianos y sus aliados rusos optaron por contener y apagar esa Revolución. Fue lo más fácil, pero dejaron unas brasas potentes bajo la capa de cenizas. Y el problema latente ha resurgido ahora virulento y casi descontrolado. Y Rusia, con un conflicto encendido, está apostando fuerte y decisivamente por una resolución unilateral a su favor.

La Estrategia de Rusia.

Para el 19 o 20 de febrero último se generalizó el uso de tiradores libres de la policía y de las fuerzas de seguridad especiales de Ucrania contra los manifestantes más díscolos o destacados de las revueltas populares, especialmente en Kiev, con su centro en la plaza Madián. Epicentro, que es la palabra usada en general, quiere decir “sobre el centro”. Y señala el punto terrestre que está encima de donde se origina un temblor de tierra. El epicentro es el punto terrestre teóricamente más afectado por las fuerzas telúricas desatadas. El cariz de la revuelta armada obligó a Yanukovich a ceder mucho e importante a la oposición rampante. Antes de que los acontecimientos se volvieran más graves e irreversibles, el presidente abandonó la capital rápidamente y tras un breve peregrinaje por Ucrania, terminó refugiado en Rusia. Un parlamento dominado por la oposición, donde se incluyen grupos de violentos y exaltados visionarios, que no están controlados y permanecen callados y soterrados, tomó todo el poder y eliminó al anterior ejecutivo elegido por el pueblo. Técnicamente, se trata de un golpe de estado incruento.

(CONTINUARÁ)

THE ARROGANCE OF THE COMMAND IN COMBAT

On January 17, 1781, the American brigadier 45-year-old Daniel Morgan, faced in Cowpens, in a small battle without operational transcendence, with the British regular forces of the lieutenant colonel 27-year-old Banastre Tarleton. Both were possessing similar forces. But half of the large thousand men of Morgan were territorial militias. The shock with the regular British would ruin them, as the fixed bayonets in closed formation terrify the militiamen. These, nevertheless, were good shooters, accustomed hunt, having a great personal initiative. Only the 200 militiamen of Virginia had received training of regular. And together with the Delaware, Maryland and Virginia Continentals, might form part of an infantry line, to resist the assault of the more than 1000 regular British. Morgan neither came to a very reflexive deduction, nor planned too much. He simply guided by his instinct and experience and used his men successively, according to their qualities. And he bore in mind Tarleton’s behavior with the rebels in other occasions, thinking in slowly wearing out the British. In Cowpens acted a capable, impulsive and haughty enemy. That was an example of the arrogance of the command. This is one of the best characters to face him in a dialectic of wills. Showing convincingly him a fodder and a weakness, these «invincible controls» grow bolder and thoroughly insist, mentally and tactically, up to the sink.

Precedents of Cowpens’s Battle.

The mission given to Daniel Morgan by the general Nathanael Greene, commander of the South Department of the Continental Army, was as simple as wide and vague. And had a high degree of interpretation, of adjustment and of possibilities of use of his scanty and unlike resources. «Your force and all those who could join you, will operate at the west of the Catawba river, as much defensive as offensively, according to your prudence and discretion, acting with all care and precaution to avoid surprises and stumbles with the enemy. Your aim is to protect this zone of the country, to raise the spirit of her inhabitants and to be a nuisance (to scourge) in it to the enemy». Morgan, who already had fought in the Indian and French wars of last times of the Colonies, was put by George Washington in 1777 in charge of a select light force of 500 infantrymen with rifles, which were known as «Morgan’s Shooters». This unit played a principal role in Saratoga’s American victory, which was an inflexion point of the Independence War. The post of the brigadier general Morgan was Commander of the Southwest Department. Though his initial forces were only approximately 300 regular infantrymen from Maryland, Delaware and Virginia, under the control of the lieutenant colonel John Howard, approximately 200 militiamen of Virginia, commanded by the major Frank Triplett and around 80 dragoons commanded by the lieutenant colonel William Washington (second cousin of George Washington).

From his part, the British commander of the territory, Lord Cornwallis, was planning to return to North Carolina and lead the invasion postponed after his defeat in King’s Mountain. And the force of Morgan was a vague threat on his left flank. To defeat her and protect the British fort in Ninety Six, that his intelligence indicated erroneously him that Morgan was going to attack, Corwallis called lieutenant colonel Banastre Tarleton to the west of the Catawba. Tarleton’s troops were the «taskforce» called the British Legion, a combined unit of infantry and cavalry formed by some of the best British troops in the Carolinas. The Legion had gained important victories in Monck’s Corner and in Fishing Creek. But Tarleton had acquired an odious and irrevocable reputation of cruelly and merciless among the «patriots» after Waxhaws’s battle, when he allowed his men to massacre the rebellious soldiers who had given up. Tarleton asked Cornwallis more regular and went after Morgan with a reinforced force, trying to corner him in the Broad river.

The Preparations for the Battle.

In the cold and moist morning of Friday, the 16th of January, 1781, the Morgan’s regular went out of his night camp in Burrs Mill towards the Broad river. The rebels were in South Carolina, near her border with North Carolina. In both Carolinas, the Americans had suffered several reverses the previous year: In the siege of Charleston they had to surrender an «army» and lost another one in Camden’s battle. And great part of South Carolina was in British hands, commanded by Lord Cornwallis. The column was advancing following paths and gullies, framed by low still defoliated bushes, at the west of the Catawba river. Daniel Morgan known be followed by the British forces of Tarleton, placed behind at only 4 hours of march. The successive reports of his cavalry explorers, who were keeping visual contact with the enemy explorers and vanguard, were confirming that this distance in time» was not changing. But brigadier Morgan was thinking that it might diminish very much this night, if Tarleton, as it was his custom, was deciding to continue the pursuit during part of it, to fall at the dawn over the «rebels». The principal danger was to be reached by 300 Tarleton’s dragoons during the crossing of the Broad, which was flowing then in flood and was impeding furthermore its passage. At middle of the evening, the Americans were approximately 16 km to the river and only were remaining 4 hours of the languid winter daylight. Already they could not realize the passage this day. Morgan knew about the existence of an opened area of pastures, sprinkled with trees, at half way to the river. It was the Hannah’s Pasture (Cowpens), where the local farmers give up freely their cattle. Furthermore, this night he would receive the support requested to colonel Andrew Pickens, chief of Carolina and Georgia‘s militias, which also were at south of the Broad and which were directing to their meeting. Morgan decided to go toward him and take his decision, after realizing a visual reconnaissance and know his chiefs‘ opinion.

At the end of the evening, the regular rebel forces reached the pasture, placed 8 km south of the river, by its southwest side. It was a softly rolling or flat ground, provided with small dispersed spots of walnuts, pines or oaks. On having lacked low bushes, the high natural grass provided good pastures to the cattle. Morgan and his chiefs could estimate this way their defense area from the sights that the British would have. The ground opposite to them was ascending up to a long ridge that closed it, placed at 375 ms. of distance and with not more than 20 ms of high with this base. Beyond that, partially covered by the rear slope, 2 nearby hills were outlined at the right. It was a favorable area for the cavalry, where Tarleton might move at pleasure his dragoons, maneuvering, threatening, attacking or finishing off the task of his regular infantry. For it, it was of hoping that the British would not avoid a combat presented on it. Morgan decided to face the British there. Establishing in this great meadow chunk a defense in depth position, reserving his dragoons to reject assaults at his exposed flanks and using his men according to his qualities and real possibilities.

One of the means of the command to conquer the «combat laziness» of the men, is to use always the forces according to their real capacities. And allowing that the phases of the «cycles of action and recovery» are always fulfilled. As example, «national militias» could neither be the advance point in an assault or breaking through, nor permanently and aggressively operate far from their support bases. But they could defend established positions, «redoubts», against professional units and even come to locally countershocking them successfully, if they were well directed. Their aims had to be simple, easy and, even, staggered. In such way that they were not swept by an enemy higher combat capacity and could fulfill them. And that the gratifications for the successive obtained stages, supported them and were reinforcing their moral and confidence in themselves.

This night Morgan was joined by 600 state and local militiamen of Colonel Pickens. Morgan establishes with the militias a dispersed first line of expert shooters for the harassment, placed at the beginning of the gentle slope. And another second line, in closed formation, at 135 ms. behind, to receive the first one. He only asks the men of both lines to realize two deliberate aimed shots. Allowing them then to retreat at rearward, close to both nearby hills, slipping through the left flank, without waiting the close combat with the British. Morgan removes them from the bayonets and takes advantage of their attrition capacity by the fire at many dozens of yards of targets, even small. Neither he forgets to stimulate their survival instinct. He remembers them that if the enemy infantry charges triumph, the pursuit and their annihilation will be almost inevitable: they have at their back the Broad and the British possess a majority of regular cavalry of 3 to 1. Morgan’s third line, his only regulars line, is deployed a bit below of the military ridge. His right side is formed by the Virginia militiamen of Triplett and the center and the left side is formed by the Continental infantry, with Howard in command of the whole line. The Americans rested this night near their positions. And their direct commands and Daniel Morgan approached them with interest, to encourage and to clear them the doubts. At dawn, they took there the breakfast.

The Battle of Cowpens.

At sunrise and beyond the rebels positions, the first British dragoons were outlined between the line of trees that was framing the horizon. As Morgan thought, the British had use several night hours to continue the march to reach them at the first morning. The dragoons advanced at front, forming a clumsy vanguard, and were surprised by the running fire of the riflemen of the first enemy line, concealed between the trees. Morgan and Howard, observed the result from the height: 15 dragoons had fallen from their mounts. The rest went back and urgently penetrated between the trees. Very soon, all the units of the combined force of Tarleton went out the forest and began to form their assault line. In each end placed a dragoons company (<50 men). Together with that in the left side, as her a little behind, deployed the Scottish Highlanders' 71 battalion (the infantry reserve).

The principal British line was formed, from left to right, by the 7 infantry regiment (of recruitment), the regular infantry of the Legion, and her light infantry in compact guerrilla line. Inserted between these 3 units, were two small artillery pieces of 3 pounds, transported on horse and known as «grasshopper», due to the typical jump that they gave on having shot. Behind the Legion deployed her two dragoons companies (> 250 riders), forming the mobile reserve of the British detachment.

The British line began to advance at the pace of his drums. Little later, could be observed the smoke puffs from the rifles of the rebel free shooters. These got up and ran towards the line commanded by Pickens, retreating through the spaces between the formed companies. The British leveled muskets to bayonet charge. When his line was less than 40 ms. to the militias, his officials gave the order of open fire. The volley struck the British, whose discipline allowed them to rapidly close rows and to answer in turn with a volley. But, instead of continuing a determined advance, the British lost their impetus, on having decided to recharge the weapons. It was an opportunity for the rebels: the enemy was detained inside the range of their muskets. And another volley went out of their line, beating the whole British line and knocking down many «epaulettes». Again the British recovered and arranged to a bayonet charge. Fulfilled their orders, the militiamen broke formations and ran towards the left flank, looking for theit rear.

(TO BE CONTINUED)

EL CORÁN.

UNA GLOSA PARA NO INICIADOS…

Korán es el conocimiento y su lectura, y al-Korán o el Corán es el Libro Noble por antonomasia. Mahoma no pretendió instaurar una religión nueva, diferente, distanciada o enemiga. Sino que recogió y partió de las tradiciones escritas y orales de los judíos (la Torá o nuestro Antiguo Testamento-AT) y cristianos (unos Evangelios paupérrimos) de su época. Porque todos ellos eran adoradores del Dios Único, Eterno y Todopoderoso. Que se acerca Personalmente a los hombres, buenos y malos, para revelarles Su existencia plena, felicísima y autosuficiente. Y para darles un mensaje de salvación eterna, por voluntad libérrima Suya. En el Corán se narran y se repiten por numerosos capítulos las historias de diferentes y numerosos personajes judíos del AT. Incluso, como en el caso de José, el hijo de Jacob, se extiende en detalles que no están en los textos judíos y cristianos.

Aproximación al Corán.

Los asuntos tratados en el Corán se relacionan directamente con las preocupaciones y los desvelos que, a lo largo de su devenir, estaban en el alma de Mahoma. Al inicio de su predicación, durante su primera estancia en la Meca, las suras descendidas son religiosas y luego, tras la Hégira, las medinesas recogen órdenes propias de un estadista, un organizador, un mando conductor. Desde el punto de vista de su estilo, el Corán está redactado en la prosa rítmica (say), que era usada por los sacerdotes y magos de la Arabia idólatra. Pero, a diferencia del lenguaje usado por éstos, no utiliza palabras altisonantes, oscuras o sin significado. Sino que posee una riqueza inusual de ideas nuevas, que lo hacen un modelo de la literatura árabe. El texto del Corán es piedra de escándalo para muchos hombres, porque no todos lo tratan con la perfección que pide y se merece. En efecto, unos lo toman textualmente, interpretándolo al pie de la letra, sin admitir posibilidad alguna de variación ideológica o de adaptación lógica; pero otros, quizás demasiado estudiosos del lenguaje y sus expresiones, lo entienden casi todo alegóricamente, veladamente.

El Corán se desmenuza en 114 capítulos o suras, que contienen unos 6200 versículos o aleyas. Las discrepancias en su número, según las escuelas recopiladoras, llevó al recuento de sus palabras, 77934, y de sus letras, 323631, ya que estos números sí coincidían. El lenguaje coránico es simple y cercano y la metodología de expresión es sencilla y muy reiterativa. El Corán va dirigido a gentes humildes e iletradas. Que tienen que aprender sus mensajes, normas y mandatos a través de fórmulas literarias alegóricas y metafóricas, empleando símiles bucólicos, venatorios y pastoriles, que les resultan próximos a sus modos de vida simples y naturales. Y recordarlos y asimilarlos por su repetición frecuente, primero en grupo vecinal (primeras madrasas o escuelas coránicas) y luego en la soledad con Dios.

Una y otra vez, se insiste en el Corán que las obligaciones de los musulmanes son el establecer la oración diaria (el salat), dar la limosna canónica (el sakat) y hacer el bien en general. Es evidente que, previo a cualquier obligación y su cumplimiento, está el reconocimiento y la sumisión a Allah, concretados en la recitación por el neofito de la fórmula ritual “Sólo Dios (Allah) es Dios y Mahoma es su profeta. Fórmula que tendría un efecto parigual al bautismo cristiano. La peregrinación a la Meca y sus santos lugares está más desdibujada, porque en la etapa del descendimiento de los suras de junto a Allah, los musulmanes eran minoría, no estaban organizados y bien establecidos y estaban amenazados por multitud de enemigos infieles.

En 28, 37 se concreta: “Al igual que Allah hace el Bien, haz tú también el bien y no fomentes el desorden (el Mal) en la tierra”. El Mal comprendería, entre otras cosas, los asesinatos u homicidios de inocentes, las drogas y borracheras, las destrucciones innecesarias de bienes de todas clases o de cosechas y árboles útiles. También previene el Corán a los fieles, contra la actitud errada y suficiente de los malvados, los salvapatrias, los falsos anunciadores y apóstoles en su nombre. Que son, a su vez, desviados por Allah, para que sufran el castigo a sus acciones maliciosas y recalcitrantes. 2, 10 “Cuando se les dice: No cometáis desórdenes (crímenes) en la tierra, ellos responden: Lejos de eso, introducimos en ella el buen orden (el bien)”. 2, 11 “¡Ay!, cometen desórdenes, pero no lo comprenden”. Pero, Allah, el Compasivo y Misericordioso, siempre castigará al malvado y al infiel por debajo de lo merecido por sus pecados, crímenes e ingratitudes.

Origen, necesidad y transmisión de la Tradición islámica.

Las historias transmitidas oralmente de “las costumbres y los dichos” (la Sunna) de Mahoma, se transformaron pronto en escritos, que fueron, a su vez, objetos de grandes recopilaciones. A cada narración o comentario escrito se le llama hadith o hadís. El término también se usa para referirse a la generalidad de ellos. La longitud de los hadises es muy variable, según el tema del escrito. Muy interesante y definitorio es su inteligente estructura interna. Ésta los caracteriza y da fe de su verosimilitud. En cada hadís se suele exponer primero la “cadena de transmisión” hasta su escritura o la comprobación de ella, desde su origen oral, con la figura del “transmisor”. Hoy en día le llamaríamos a esto la trazabilidad histórica. Son de primera importancia como “transmisores” de los hadises, Aixa o A’,isa, la segunda esposa y preferida del Profeta, y Alí, su sobrino. Luego, viene el contenido de la narración o el comentario, llamado el “matn”.

El Corán, en 4, 59 (capítulo 4, versículo 59), garantiza y concede un poder especial de decisión y de explicación al Profeta o Enviado de Dios y a los soberanos, sucesores o califas musulmanes, que son los que detentan la autoridad en la Umma. Esto explicaría y justificaría la necesidad de una interpretación cualificada, prevista por Allah, para la aplicación práctica del Corán a lo largo de la geografía y la historia de los pueblos. Con Mahoma actuando como intérprete, como “intermediario” excepcional y privilegiado de Allah. Existen cientos de miles de hadises que han llegado hasta nosotros. Y entre ellos aparecen numerosas contradicciones. Además, su texto total es excesivo para haberse comentado o dicho y vivido o realizado por Mahoma. incluso empleando para ello toda su vida. Desde casi el principio, los propios exégetas y apologistas del Islam vieron esto. Los hadises corrían el riesgo de convertirse en una cadena de mitos, cuentos tribales embellecidos y realidades más o menos conservadas de una Tradición vaporosa e insegura del Profeta. Y se estableció pronto un sistema de crítica del “isinad” o transmisión, para garantizar la calidad del contenido propiamente dicho o “matn” de los hadises como Tradición escrita.

Dios, su manifestación y sus múltiples expresiones antropológicas.

Los nombres de Dios surgen en la religión judía y en el Islam como la expresión exaltada de las cualidades desbordantes de la divinidad única. No incluyen sólo el nombre con el que Dios quiere ser llamado por los hombres (Yavé, Allah, Dios), sino también la denominación de sus características antropológicas más destacadas y trascendentes o próximas al hombre. Los famosos “99 nombres de Alá” del Islam se basan principalmente en las cualidades que así mismo se atribuye Allah en los versículos de al-Korán y en las deducidas en los qiyas o razonamientos analógicos de los ulemas y muftíes durante los primeros siglos del Islam.

Es interesante el origen y el desarrollo de algunas de estas acepciones. Los judíos de la Kabalah reclaman sus “72 nombres de Dios” del Éxodo 14, 19 al 21. Cada versículo en hebreo tiene 72 letras y tomando una letra de cada uno, se crean las 72 combinaciones únicas de las letras hebreas. La interpretación mística dice que ellas serían como las vibraciones espirituales de un diapasón divino. Esas frecuencias esotéricas protegerían a los hombres de las energías negativas del ego (el yo desviado, engrandecido y excluyente) y les comunicarían, a su nivel inferior y según cada capacidad receptora, las potencias de la divinidad. Hoy en día, se diría que actúan en los ADN, los telómetros, las células madre y las mitocondrias, para alcanzar a toda persona beneficiada.

Estos “sonidos especiales maravillosos”, estos mantras rítmicos, aparecen en otros libros del AT. Ésa fue la técnica decidida por Dios para derribar las murallas de Jericó, ocurrida durante la conquista de los Territorios Prometidos a Israel y que se narra en el libro de Josué, capítulo 6. Durante 6 días, el pueblo circunvaló una vez al día en total silencio el perímetro de la ciudad sitiada. 7 sacerdotes acompañaban su marcha, sonando sus trompetas. Allí iba la “presencia de Dios” y el Arca de su Alianza con el pueblo. Al séptimo día, en un momento dado, Josué ordenó además gritar clamorosamente a los judíos, cada uno en su puesto en la línea de marcha y mirando a la ciudad. La acción potenciada por Dios derribó las murallas de Jericó. Y los milites israelitas, una infantería entre ligera e irregular, ya sin obstáculos defensivos que superar para llegar al combate inmediato, la asaltaron y dieron al filo de la espada a hombres y mujeres, niños y viejos, bueyes, ovejas y asnos de la ciudad.

(CONTINUARÁ)

AL-KORAN.

Koran is the knowledge and his reading, and al-Koran or the Koran is the Noble Book par excellence. Mohamed did not try to found a new, different, distant or enemy religion. But gathered and departed from the written and oral traditions of the Jews (the Torah or our Old Testament (OT) and Christians (a very poor Gospels) of his epoch. Because all of them were adorers of the Only, Eternal and Almighty God. That personally approaches the men, good and bad, to reveal them His full, happiest and self-sufficient existence. And to give them a message of eternal salvation, by His freest will. In the Koran are narrated and repeated through numerous chapters the histories of different and numerous Jewish prominent figures of the OT. Even, like in case of Joseph, the son of Jacob, it spreads in details that are not in the Jewish and Christian texts.

Approximation to the Koran.

The matters treated in the Koran relate directly to the worries and pains that, along his flow of live, were in Mohamed’s soul. At the beginning of his preaching, during his first stay in Mecca, the descended suras are religious and then, after the Hejira’s, the medinesas gather orders from a statesman, an organizer, a driver command. From the point of view of his style, the Koran is written in the rhythmic prose (say), which was used by the priests and magicians of the idolatrous Arabia. But, unlike the language used by these, it does not use high-sounding, dark or without meaning words. But it possesses an unusual wealth of new ideas, which do it a model of the Arabic literature. The text of the Koran is a stone of scandal for many men, because not they all treat it with the perfection that it asks and deserves. In effect, some take it textually, interpreting it to the letter, without admitting any possibility of ideological variation or of logical adjustment; but others, probably too studious of the language and his expressions, understand almost everything allegoric, veiled.

The Koran has 114 chapters or suras, that contain around 6200 verses or aleyas. The discrepancies in his number, according to the compiler schools, led to the inventory of his words, 77934, and of his letters, 323631, as these numbers were coinciding. The Koranic language is simple and nearby and the methodology of expression is simple and very repetitive. The Koran is directed to humble and uncultured peoples. That have to learn his messages, procedures and mandates with allegoric and metaphorical literary formulas. Using bucolic, hunting and pastoral similes, that turn out to be near their simple and natural ways of life. And to remember and assimilate them by their frequent repetition, firstly in local group (the first madrassas or Koranic schools) and then in the loneliness with God.

Again and again, the Koran insists that the obligations of the Muslims are to establish the daily prayer (the salat), to give the canonical alms (the sakat) and to do the good in general. It is evident that, before any obligation and his fulfillment, it is the recognition and the submission to Allah, specified in the recitation by the neophyte of the ritual formula «Only God (Allah) is God (Allah) and Mohamed is his prophet”. Formula that would have a similar effect to the Christian baptism. The peregrination to The Mecca and his holy places is more blurry, because in the stage of the descent of the suras from Allah, the Muslims were a minority, were not organized and well established, and were threatened by multitude of unfaithful enemies.

In 28, 37 specify: «As Allah does the Good, also do you the good and do not promote the disorder (the Evil) in the Earth». The Evil would comprise, among other things, the murders or homicides of innocent, the drugs and drunkenness, the unnecessary destructions of all classes of goods or crops and useful trees. Also the Koran warns the Muslims, against the mistaken and smug attitude of the villains, the false announcers and apostles in his name. That are, in turn, leaded away by Allah, in order that they suffer the punishment for their malicious and recalcitrant actions. 2, 10 «When it is said to them: Do not commit disorders (crimes) in the earth, they answer: Far from it, we introduce in her the good order (the good)». 2, 11 «Ah!, they commit disorders, but they do not understand it». But, Allah, the Compassionate and Merciful, always will punish the villains and the unfaithful person, below the deserved by their sins, crimes and ungratefulnesses.

Origin, need and transmission of the Islamic Tradition.

The histories orally transmitted of “the customs and sayings» (the Sunna) of Mohamed, were transformed soon in writings, which were, in turn, objects of big summaries. Every story or written comment is called the hadith or hadis. The term also is used to refer the generality of them. The length of the hadithes is very variable, depending on the theme. Its intelligent internal structure is highly interesting and important. This characterizes them and gives faith of their verisimilitude. In each hadith is usually first exposed the «transmission chain» up to its writing or the checking of her, from his oral origin, with the figure of the «transmitter». Nowadays, we would call this its historical traceability. Aixa or A’isa, the second and preferred wife of the Prophet, and Alí, his nephew, are of first importance as «transmitters» of the hadithes. Then, there comes the content of the story or the comment, called the «matn».

The Koran in 4, 59, guarantees and grants a special power of decision and explanation to the Prophet or Envoy of God and to the sovereign, successors or Muslim caliphs, who are those who hold the authority in the Umma. This would explain and justify the need of a qualified interpretation, foreseen by Allah, for the practical application of the Koran along the geography and the history of the peoples. With Mohamed acting as interpreter, as exceptional and privileged «intermediary» of Allah.

There exist hundreds of thousands hadithes that have come up to us. And between them appear numerous contradictions. In addition, their total text is excessive for have commented or said and lived or realized by Mohamed. Even using for it all his life. From almost the beginning, the doctors and apologists of the Islam saw this. The hadithes were in risk of turning into a chain of myths, tribal embellished stories and realities more or less preserved of a vaporous and insecure Tradition of the Prophet. And soon was established a system of critique of the «isinad» or transmission, to guarantee the quality of the content in strict sense or «matn» of the hadithes as written Muslim Tradition.

God, his manifestation and his multiple anthropological expressions.

The God’s names arise in the Jewish religion and in the Islam as the impassioned expression of the overflowing qualities of the only divinity. They do not include only the name with which God wants to be called by the men (Yave, Allah, God), but also the name of his most out-standing and transcendent or near the man anthropological characteristics. Famous «99 Allah’s names» of the Islam are principally based on the qualities that likewise Allah assumes in the verses of the Koran. And in the deduced with the qiyas or analogical reasonings by the ulemas and mufties during the first centuries of the Islam.

It is interesting the origin and the development of some of these meanings. The Jews of the Kabalah claim their «72 God’s names» from Exodus 14, 19 to 21. Each verse in Hebrew has 72 letters and taking a letter of each one, are created the only 72 combinations of the Hebrew letters. The mystical interpretation says that they would be like the spiritual vibrations of a divine diapason. These esoteric frequencies would protect the men from the negative energies of the ego (the deviant, enlarged and exclusive ego) and would communicate them, at their low level and according to each receiver capacity, the powers of the divinity. Nowadays, it would be said that they act in the DNA, the telometers, the mother cells and the mithchondrias, to reach every benefited person.

These «special wonderful sounds», these rhythmic mantras, appear in other books of the OT. That was the method decided by God to knock down the walls of Jericho, happened during the conquest of the Promised Territories to Israel and is narrated in Josue’s book, chapter 6. For 6 days, the people surrounded once a day in total silence the perimeter of the sieged city. 7 priests were accompanying his march, sounding their trumpets. There was going the «God’s presence» and the Ark of his Alliance with the people. At the seventh day, at one time, Josue also ordered the Jews to clamorously shout, each one in his position in the line of march and looking to the city. The action powered by God knocked down the walls of Jericho. And the Israelite milites, an infantry between light and irregular, already without defensive obstacles to overcome to get at close combat, assaulted her. And gave to the edge of the sword men and women, children and old men, oxen, sheep and asses of the city.

The Jewish tradition in the Koran.

Mohamed was influenced in his formation by Jewish merchants taken root in Arabia, who not necessarily were rabbis. Not even they were taking the totality or the purity of the Torah with them. Along numerous chapters of the Koran appear the histories of different prophets or witnesses of God and some of his enemies, taken from the Torah and forming a similar story with the Sacred History of our infancy. The passages referred to every prophet or informer of Allah are distributed along a part of the text, even intermingled between them. This way, the specific story is not fluid and continues, but, rather divided and repeated, as didactic method to illiterate people. Some specific episodes, such as Joseph and the wife of his master Potiphar, have narrative unity.
The prophets, apostles or warners of Allah are successively sent to
put in order the various ancient peoples. «I have not destroyed any city, without having sent before a warner.» But in general, the words of his envoys fell in many «deaf ears», idolatrous, evil, stubborn. They disdained the apostles and warners because were mortal men like them and preach against their ancestral beliefs and customs, inherited from their parents. They also required them to prove their doctrine, using special and distinctive «signs», that almost always the apostles did not give. But they answered, preaching the obvious and multiple signs of the creation of the Unique God: Who is like him? And they also called them the attention of if their false gods were capable of helping them, of doing something for them or of saving them in the vicissitudes and the misfortunes. Also they were reproaching their headstrong and their mean and crooked quality: the pagans were turning more or less to God, looking for his benevolence and his refuge, when the things were twisting and were pressing them. But, when the danger or the need was eliminating, they were turning sure, ungrateful and disobedient to God. These were called again and again fools, ingrates, bads and losts. Their end was the gehena, the sakar, the immortal fire. Allah also repeatedly calms his envoys: «your mission is to preach my teachings; you are not responsible for the final conduct of your listeners».

This way, in the Koran appear with sufficient extension the histories of Adam (Adam), Abel (Habil), Abrahan (Ibrahim), Noe (Nuh), Lot (Loth), Job (Aiiub), Jonas (Junis), Moses (Musa), the Pharaoh (Firaun), the king Saul (Talut), David, Zacarias (Zakariyya). Being connected with the Torah and developing it, to demonstrate the base and the continuity of his doctrine of the submission to Allah, as The Only God. About Abrahán does not speak of the legal primogeniture of Isaac, miraculous son of Sara, who was sterile and already major, about the God’s promise: «I Will do of you a great people and your descent will be major that the number of the stars», that extends in the future through him. The Arabs descend from Ismael, older than Isaac and son of Abrahan and Agar, slave of Sara. Isaac is mentioned together with Jacob, his son, in the line of the prophets and warners of Allah.

(TO BE CONTINUED)

LA ARROGANCIA DEL MANDO EN COMBATE II.

(FINAL)

La Batalla de Cowpens.

Al salir el sol y más allá de las posiciones rebeldes, los primeros dragones británicos se fueron destacando entre la línea de árboles que enmarcaba el horizonte. Tal como pensó Morgan, los británicos habían aprovechado varias horas de la noche para proseguir su marcha y alcanzarles en la primera mañana. Los dragones avanzaron al frente, formando una desgarbada vanguardia, y fueron sorprendidos por el fuego graneado de los rifleros de la primera línea enemiga, ocultos en lo posible entre los árboles. Morgan y Howard, desde la altura observaron el resultado: habían caído de sus cabalgaduras 15 dragones. El resto giró grupas y se internó a prisa entre los árboles. Muy pronto, todas las unidades de la fuerza combinada de Tarleton salió del bosque y comenzó a formar su línea de ataque. En cada extremo se situó una compañía de dragones (<50 hombres). Junto al del lado izquierdo, como él algo rezagado, se desplegó el 71 batallón de los Highlanders escoceses (la reserva de infantería). La línea principal británica estaba formada, de izquierda a derecha, por el 7 regimiento de infantería (de reclutamiento), la infantería regular de la Legión y su infantería ligera, en línea algo compacta de guerrilla. Intercaladas entre esas 3 unidades, había dos pequeñas piezas de artillería de 3 lbs., que se transportaban a caballo y que eran conocidas como “saltamontes”, debido al salto característico que daban al disparar. Detrás de la Legión se desplegaron sus dos compañías de dragones (>250 jinetes), formando la reserva móvil del destacamento británico.

La línea principal británica comenzó a avanzar al paso de sus tambores. Poco después, se podían observar las nubecillas de humo de los rifles de los tiradores rebeldes. Éstos se levantaron y corrieron hacia la línea mandada por Pickens, retirándose por los espacios entre las compañías formadas. Los británicos nivelaron sus mosquetes para cargar a la bayoneta. Cuando su línea estaba a menos de 40 ms. de las milicias, sus oficiales dieron la orden de abrir fuego. La salva golpeó a los británicos, cuya disciplina les permitió cerrar filas rápidamente y responder a su vez con una descarga cerrada. Pero, en vez de proseguir su decidido avance, los británicos perdieron su ímpetu, al decidirse a recargar las armas. Fue una oportunidad para los rebeldes: el enemigo estaba detenido dentro del alcance de sus mosquetes. Y otra descarga cerrada salió de sus filas, golpeando a toda la línea británica y derribando a muchas “charreteras” u oficiales. Nuevamente los británicos se repusieron y se dispusieron a la carga a la bayoneta. Cumplidas sus órdenes, los milicianos rompieron las formaciones y corrieron hacia el lado izquierdo, buscando su retaguardia.

Por su parte, los dragones del flanco derecho británico lanzaron una carga al degüello, para deshacer el tropel de milicianos, empujándolos hacia arriba. Y que en su huida, ya en pánico, atropellasen y deshiciesen las formaciones de su línea de regulares. Morgan envió sus órdenes a Washington con un ayudante. Los dragones estadounidenses avanzaron desde sus posiciones de espera junto al cerro derecho y, formando dos líneas de choque, cargaron sobre el flanco derecho de los dragones de Tarleton, deshaciendo su formación. Sus jinetes se convirtieron en un barullo de fugitivos, escapando individualmente de los sables rebeldes. La vista de los dragones británicos alteró a los milicianos. Y tanto Pickens como Morgan se tuvieron que emplear a fondo para retener a sus oficiales. Y para que los mandos consiguieran que los milicianos se calmaran, se fueran recuperando y formaran en sus compañías y batallones en la pendiente posterior. Mientras esto ocurría, la línea británica llegaba a la distancia de combate con la última línea rebelde. Éste se desarrolló con un intercambio de fuego. La línea británica vaciló y descendió para reformarse. Habían cargado sucesivamente contra 3 líneas rebeldes… Entonces, Tarleton empeñó su reserva de infantería: el batallón de Highlanders inició su marcha para atacar el flanco derecho enemigo, buscando arrollar desde allí toda su línea. Poco después, una compañía de milicianos de Virginia del extremo de esa línea retrocedía y giraba hacia la derecha, buscando rehusar su flanco a los Highlanders y recibirlos de frente. Morgan recibió entonces a los mensajeros de Pickens desde la pendiente posterior, indicándole que sus milicianos estaban listos. Morgan les ordenó que siguieran bordeando la posición de defensa hacia su derecha y que atacaran a los británicos que estuvieran frente al flanco derecho de los Continentales.

La línea británica avanzaba, por cuarta vez y sin ningún descanso, ya inconexa y convertida en una turbamulta. Aunque los hombres atacasen, estaban agotados física y mentalmente y habían perdido un número demasiado grande de oficiales y suboficiales. Sin darse cuenta, los británicos estaban batidos y maduros para un contraataque contundente. La caballería de Washington se dispuso a cargar sobre su flanco derecho, desde su posición de espera. Mientras, la infantería regular rebelde recibía a los británicos con otra descarga cerrada desde unos 27 ms. de distancia. Fue un golpe demoledor para los británicos, que se detuvieron en seco, aturdidos. El teniente coronel Howard dio su orden a los hombres: “carga a la bayoneta”. Los dragones estadounidenses también cargaban con sus sables sobre las unidades del flanco derecho británico. En esta ocasión, los dragones británicos, situados más atrás, no intervinieron, simplemente se dispersaron y huyeron hacia el bosque. Los restos de los infantes ligeros y de la infantería de línea británica de la Legión y del 7º regimiento retrocedieron dispersos y corriendo, y fueron detenidos y hechos prisioneros por los dragones de Washington. A su vez, en el flanco derecho rebelde, las milicias de Virginia y los regulares se enfrentaban con el batallón escocés de los Highlanders. Por su parte, las milicias de Pickens en formación cerrada aparecieron desbordando esa posición y los atacaron de flanco y de revés. Abrumados por esta sorpresa ingrata, los escoceses vacilaron en sus líneas, pero continuaron la lucha. La reserva de caballería británica, los dragones de la Legión, dirigidos por el propio Tarleton, acudieron en auxilio de los Highlanders. Pero, una descarga cerrada de los milicianos de Pickens, les quitó los ánimos y, ya sin expectativas, dando media vuelta, huyeron. Los Highlanders estaban rodeados, excepto por su flanco derecho, y, para evitar su destrucción, el mayor Mc Arthur rindió su espada. Sólo permanecían útiles y en sus puestos los artilleros británicos. Entonces, la infantería de Howard asaltó las piezas y los batió. Washington intentó la persecución de Tarleton, sin resultado. Todo estaba acabado.

Análisis y Lecciones de la Batalla de Cowpens.

Las bajas de Morgan fueron 12 muertos y 61 heridos, equivalente al 7% de su contingente. Los británicos tuvieron 110 muertos y 830 prisioneros, de los cuales unos 200 estaban heridos, que suponían el 85% de sus fuerzas. Y perdieron 2 banderas regimentales, las 2 piezas de artillería, 800 mosquetes, 35 vagones de carga, todos los instrumentos de su banda de música y unos 60 esclavos negros. Tarleton en sus memorias posteriores declaró: “(ocurrió) algún hecho imprevisto, que pudo lanzar el terror entre las más disciplinadas tropas y contrarrestar los planes mejor pensados”. A esto los entendidos cabales le suelen llamar sorpresa y es un eficaz multiplicador de la capacidad de combate aplicada.

En una batalla pequeña y de poco más de una hora de duración, vemos como un mando, a 24 días de su baja definitiva a causa del reuma, supo sacar de la debilidad y las carencias de sus tropas, “fuerzas” renovadas, sucesivas “capacidades de combate”. Y recrea a sus medidas insignificantes una pequeña Cannas, sin que Morgan sea un Aníbal…. Sin que las características de sus hombres hubiesen cambiado en lo absoluto. Y tan bien lo hace y tan arrojado, directo, tozudo y seguro es su arrogante enemigo, que los resultados superan sus expectativas y las órdenes recibidas del General Greene. Ya que Morgan buscaba sólo rechazar el intenso acoso al que le sometía el impulsivo británico,.un oficial de caballería muy eficaz y temido.

En Cowpens, Morgan utilizó la retirada sucesiva de sus fuerzas poco eficaces de tiradores libres y de la primera fila de milicianos. Era lógico y esperable. Sin embargo, una fuerza de regulares que se retire, sin llegar al fuego cercano o a la amenaza próxima de las bayonetas, aparece como una añagaza. Los milicianos estaban estimulados en su moral y en su instinto de supervivencia. Y no se les pidió ningún imposible emocional o un esfuerzo por encima de su entrenamiento y de sus aptitudes, que les generasen unas fuertes tensión mental y enervación. Esto va a ser suficiente para mellar gravemente la capacidad de asalto a la bayoneta de la infantería regular de Tarleton. Y, además, sin que sus mandos intermedios lo advirtieran, ya que las tropas regulares avanzaban sobre líneas de milicianos, que se comportaban como se esperaba de ellos, es decir, rehuyendo el choque y retirándose. Tarleton se lanza, seguro de contar con una potencialidad sobrante, basándose en su comparación hombre a hombre. Su lógica lineal es aplastante. Sin embargo, tras el segundo o tercer encuentro sucesivos, los mejores hombres sufren un cansancio general: se descuidan, su moral se vuelve neutra, han caído bastantes oficiales y clases y su vulnerabilidad es máxima. Los atacantes han agotado su capacidad de combate, aunque continúen avanzando disciplinadamente.

De este fenómeno también trata Sun Tzu. “El escoge a sus hombres y ellos aprovechan lo mejor posible la situación”. Li Ch’uang lo comenta así: “El valiente sabe batirse; el prudente, defenderse; el sabio, asesorar. No se desperdicia el talento de nadie” y Chang Yu dice: “Luego el verdadero método, cuando hay que mandar hombres, consiste en utilizar al avaro y al tonto, al sabio y al valiente y en dar a cada cual la responsabilidad en las situaciones que le convienen. No confiéis a la gente tareas que no pueden cumplir. Haced una selección y dad a cada cual responsabilidades adecuadas a sus cualidades”. “El que tiene en cuenta la situación, utiliza a sus hombres en el combate como quien hace rodar troncos o piedras. Pues está en la naturaleza de los troncos y de las piedras estar en equilibrio en un suelo firme y rodar en un suelo inestable. Y si son cuadrados, se paran y si son redondos, ruedan”.

Tras utilizarlos sucesivamente, sin agotarlos o permitir que sean barridos o les entre el pánico, Morgan no descarta a sus hombres. Los va incorporando a reservas, con la moral crecida por el esfuerzo mantenido sobre los regulares británicos. No agota sus potencialidades, sino que las preserva y las recupera, recreando reservas. Aunque se trate de tropas poco entrenadas, tienen una capacidad de combate aplicable y operable sobre el enemigo. El brigadier impide que el choque o el agotamiento afecten a la inferior capacidad de sus hombres. Morgan evita el desgaste, pero lo emplea al máximo contra su enemigo. El resultado sería menos manifiesto y llamativo, si Tarleton hubiese dado descanso y rotación a sus distintos batallones. Con ello compensaría mucho aquél y podría actuar más eficazmente sobre su contrario, empleando sus reservas. Esta posibilidad presenta una perspectiva enriquecedora de la visión holística, global, del fenómeno tratado.

The Great War of the Islam II.

(THE END)

SHIITES VS. SUNNIS

The Separated Conflicting Brothers.

The shiite schism was trying to snatch the majority of the Muslims, followers of the Tradition, the legitimacy of Mohammed’s legacy. In it were included the concepts of the legitimate origin, of the social and military direction, of the religious control and development and of the organizational and social perspectives of the Islam. The sunnis have the political religious control of the Umma in the caliphate and his emirs and representatives sheikhs, who were advised and supported by prepared pious ulemas and mufties.

The chiíes, to get and support their survival, rested the political power, the direction of their great strategy or national strategy and the religious conduction, in the «clerical caste», as intermediaries favored between the faithfuls and Allah. This keeps their believers firmly joined concerning their unique and monitored interpretation of the Koran. Though they have an ideological and social projection towards the future: it is the liberating, severe and maker return of the Mahdi, personified in his twelfth missing Imam (in the year 874), that has not died. But this is the social and psychological need of the recovery, consolidation and exaltation of the established original order, which was disturbed by the sunnis, and a prize, the peace and the luck for the orthodox believers (they) before the God’s Final Judgment.

The evolution of the Jihad towards the “personal submissiveness effort towards Allah: The real Islam”.

Before their own terrorism, so much centrifugal (against the unfaithful persons and the lay traitors) as centripetal (against the schismatic Muslims), the Islamic world is paralyzed and do not know what to say or to do. Terrorism are the collective or personal actions of war against «general, innocent and indiscriminate goals «, so much of the unfaithful persons or idolaters, as of the «separated conflicting brothers». Looking with them to extend the terror within the affected groups and to provoke political, religious or social changes in them. It is the blackmail of the terror, elaborated with long goings to and fro, which looks, with the «waves of commotion» that transmits to the attacked social groups, optimizing to the maximum the effect of his tactical and generally spasmodic actions.

The majority of the Muslims move away from the attacks for opportunism, to protect the Islam, worried by the increasing rejection that it suffers in Western countries. Their spokesmen and intellectual affirm that the Islam is peace and tolerance. But this is not totally true. In addition, and this is more serious, the ulemas and muftíes that favor the «compassionate and merciful interpretation» of the Koran do not present solid arguments against the verses favorable to the Jihad. Which are use efficiently and imperiously by the armed radicals. That are those who give course and support to the «belligerent terrorist hackneyed Jihad misinterpretation».

Never was carried out inside the Islam a deep reflection about the political and religious opportunity of the violence. It is not the case that the intellectual laymen Muslim react. They are not operative in the way that we know in the West. As for a good Muslim the politics, the society and the religion form an only, exclusive and inseparable trinity established by Allah. Besides, the social and political failure of the intellectual laymen Arabs remains tied with that of the nationalistic, leftist and Europeanized elites, that stimulated the independence of the different Arabic nations after the World War II.

The Jihad was necessary for the establishment and the defense of the believers’ primitive community, the Prophet establishing the Islamic state from the violent destruction of the jahiliyya (the existing barbarism previous to the Arabic Islam). And even the Jihad could be useful for its rapid extension through the world, according with the existing condition of culture and development of the medieval civilizations. But its historical opportunity does not exist nowadays. And then it must be replaced for another type of personal effort in Allah’s way». Which concept already exists in the Sunna and that might be recaptured and proclaimed by the ulemas and the pious muftis, which are the ideologists of the real and everlasting Islam. And, certainly, these enjoy the most ample political, social and economic independence: they are respected and/or fearsome by the governments in their respective countries, and are usually those who administer the Zakat or the canonical alms.

Difficulties for the Reunion of the conflicting Communities.

A fundamental problem for a sincere and stable approximation of the «sisters conflicting communities» constitute the concepts of the legitimate origin of the command, of the control and development of the «dogma and morality» and of the immense economic politician religious structures, alive and with own interests, created by both expressions of the Islam, almost from his beginning. Another serious origin of damages and irreconcilable distancing, especially at national level, are the forms of violent fights between both beliefs. When they attack between themselves, they try to damage the utmost, coming up to the intimacy of the kinship. And this way the targets are looked in the mosques, markets, peregrinations, concentrations and in the frequent or in mass movements of the peoples. Places where there usually are members of the same family. It is the uncontrolled violence and taken to her unnecessary, immodest, insanity and paradoxical (do not they practice the same religion?) social limits. Between the clans and tribes, only ethnically speaking, this wave of murders, outrages and hurts in the goods, always generates an “intergenerational chain” of “unavoidable vindications” for the assaults, the reprisals and the «blood offenses» suffered. This essential and indestructible Gordian knot, for what it seems, only can be cut by the sword of the generosity, the altruism (looking not what we «lack», but looking forward in communion and construction) and the pardon, which should be more attainable between a confession brothers.

At the end of the Middle East is the shiite antiwestern theocracy of the ayatollahs. These, when want important and rapid results against his neighbors, use commands or units of the Republican Guard. That can train, equip and support his allies of Syria and Iraq. And that are capable of fighting at the near and of assault distances, as a specially trained light infantry, and better than the normal units of the Western armies. These armies always use and need to attack the support of their heavy fire. The Republican Guard is overlapped in the regime, forming the unconditional and effective military wing of the Islamic Republic of Iran, acting like modern «Immortal of the Shas of Persia». She, as the Egyptian military, possess an own economic very wide support. That guarantees her the operational independence and rewards generously her dedication and loyalty in the fulfillment of her tasks and missions. The regime shiite is taken root in a complex of councils, boards and assemblies, designed, created and organized to assure, keep and perpetuate his oligarch social religious functioning. But the regime is unable to develop modern and economically a country with the resources and the demographic exuberance of the Iranians. Iran is a Great Shiite Island, with his archipelago, placed in an enormous Sunni Ocean. That embraces her, from the west to the east, through all her south, from Turkey to Pakistan, passing for Afghanistan, Arabia, Jordan, Palestine. Her «islands and adjacent capes» are The Lebanon, Syria, Iraq and Bahrain; having more strength in Iraq and The Lebanon. The results of the so called «Arabic spring» have not been favorable to the shiites, which are kept immersed in the sunni «hostile ocean». The «big seas» tributaries of that ocean are Egypt and Saudi Arabia, as principal protagonists and representatives of the sunnis. The former offers his strength and his demography and the later uses his economic exuberant capacity, to support and to extend the reason of the sunnis throughout. And the loss of the regime of the Assad in Syria not only will reduce a convenience ally, that not of religion, to Iran. As the Syrian alauis are really, «the heresy inside the heresy (shiite)», according to the sunnis. But it will obstruct very much all the logistics of the immense and strategic support to Hizbullah and to Hamas, in the Gaza strip. That is the form of expression of Iran of a «belligerency by third parties interposed» opposite to the West and his allies in the geostrategic zone. This is confirmed by the recent operational indefinite entry in the Syrian civil war of Hizbullah‘s regular militias in favor of the government, seeking to recover the progressive social wear of Assad’s regime.

What is crudely appearing at semi continental scale, in a most ample geostrategic zone, is a fight to the death between the shiites and sunnis for the political religious hegemonic power in the mentioned zone. Qom’s clerical gerontocracy is caressing the idea that, to nuclearly level the Israeli capital, would put them at the head of the Islam. The Islam that was big and powerful, according to them, when it carried out the Jihad. Also the Turks think that the Sublime Door only was prosperous and strong in the long periods of the Modern Age in which it faced the Europeans, for the control of the Mediterranean and the East Center Europe. Turkey, with almost 80 million habitants, can try to do a sunni «moderating paper» towards the Republic of Iran. The great operational problem for Turkey it is that she was the dominant power of the zone until less than a century ago. In addition, the Turks are not ethnically Arabic and their culture is different. Already Jomeini’s revolution gave an accolade to the shiites and an influence then unthinkable between the yearning, young and/or bellicose Muslims, including sunnis. There is a mesmeric attraction for the Iranian leaders, for «That» action would be the loud knock to the secret Mahdi. In order that he reappear and was putting at the head of his faithful shiites in the definitive victory of the Islam at the culmination of the History…

Las Rebeliones Árabes III.

(CONTINUACIÓN)

¿Van Hacia la Democracia, el Islamismo o el Bonapartismo?

La República Popular China es otro de los países potencialmente intervinientes en Oriente Próximo, al ser una potencia principal en el escenario de un mundo global y multipolar. De hecho, las posibles y tímidas actuaciones de las naciones occidentales en el conflicto sirio están frustradas y limitadas por el sistemático veto de China a su aprobación en el Consejo de Seguridad de la ONU. Los comunistas chinos se consideran un poco al margen de la lucha por la influencia directa en el Oriente Medio musulmán. De la que el conflicto sirio es un episodio más, surgido en lo que es un resurgimiento del islamismo militante en esa zona geoestratégica. Las preferencias estratégicas chinas se dirigen hacia el subcontinente indio y las naciones de su influencia. Donde un rival a su medida tiene una estructura política más avanzada que la suya, aún a pesar de todas sus contradicciones, discriminaciones y carencias. Y posee una pujanza demográfica que les supera. Aunque últimamente los chinos comienzan a darse cuenta de lo irracional de sus métodos seudos científicos del control de la natalidad. Aplicados en aras de un progreso material futurible, del que sólo disfrutan en diversos grados en el presente los miembros del partido y sus familias, los técnicos que lo diseñan, impulsan y desarrollan, los jefes y oficiales de las fuerzas armadas y una minoría de emprendedores y hombres de negocio, que han prosperado a la sombra de un clientelismo institucional inveterado de las citadas élites públicas. Otra preferencia estratégica de Beijing es extender su influencia y ampliar los lazos económicos y diplomáticos con las naciones en desarrollo, especialmente las que tengan “recursos naturales y cultivos primarios”, que sean necesarios para la producción manufacturera, la alimentación y el desarrollo general de las naciones. Ella les ha llevado hasta mucho más allá de sus fronteras geográficas o estratégico militares. Así, los chinos no actuarían directamente, ni por intermedio de terceros países, en Siria o en otro país de Oriente Próximo, con tal de que los conflictos esté contenido en los límites nacionales respectivos. Sino que lo harán colaborando en cierta medida con los intereses y las proposiciones diplomáticas internacionales de los rusos. Reforzando así una postura política común de contrapeso y neutralización de la influencia de Occidente en la zona. Y a cambio de una cierta reciprocidad rusa a favor de los intereses chinos, en otros países en los que no choquen las influencias de ambos.

La Rusia moderna, tras el paréntesis difícil e indiferenciado del gobierno de Boris Yeltsin, está despertando de una “transición traumática” desde la dictadura metódica e indefinida del proletariado a la democracia formalista. Que no está reflejada aún en sus estructuras de poder y de administración. En éstas se está transmutando todo el aparato supervisor y burocrático de la URSS, creado a lo largo de los 70 años de férrea dictadura del PC. Por lo que no es casual el origen profesional de Vladimir Putin. El mantenimiento de la base de Tartus, en Siria, al este del Mediterráneo, le supone para Rusia su única instalación naval real legal en un mar en el que históricamente ha estado ausente. En la Latakia, al oeste de Siria, donde reside la base social alauita (chiíes herejes) del régimen de los Assad, se podría instalar “provisionalmente” la República de Latakia, bajo el Protectorado de Rusia. La pérdida de sus “aliados controlados” del Pacto de Varsovia y del COMECON, tras la guerra fría, sólo le dejan a Rusia aspirar a nuevas influencias en el Asia central, desde Siria a la India y Vietnam. Turquía es un enemigo proverbial de los rusos. China es un socio, competidor y rival, si vale esta definición polivalente, que hace que ninguna de las expresiones lo sea en plenitud. En Afganistán, nunca han podido asentarse… También los rusos intentan mantener en su esfera política y comercial a las nuevas repúblicas centroasiáticas islámicas turcomanas. Éstas son las herederas de las ex repúblicas soviéticas correspondientes. Las distintas etnias del gran Turkistán del Asia Central fueron repartidas geográficamente entre dos o más de esas repúblicas soviéticas. El conflicto externo entre ellas estaba servido, al existir en cada estado minorías más o menos preteridas de las distintas etnias supuestamente hermanas. Así, la república soviética rusa adquiría sobre ellas el control a través de la necesidad de arbitraje, moderación e integración (defensa, relaciones exteriores, comercio de importación y exportación) en el conjunto de la ex Unión de Repúblicas.

Israel no ve hasta el medio plazo la expresión de un nuevo peligro para su seguridad y no necesariamente mayor que antes, con la floración de las semillas islamistas o de los brotes democráticos liberales en sus fronteras. Porque Siria ha participado activamente en todas las guerras contra Israel desde 1948. Y un nuevo gobierno islamista sunní en Siria se encontrará con un país arrasado y dividido política y socialmente. Que no estaría en condiciones de emprender aventuras bélicas. Sino que necesitará un buen tiempo para lamerse sus heridas y recomponer la sociedad siria. La dialéctica bélica de Israel con los Assad se prolongó por más de 4 décadas. Y sigue enconada gravemente con la ocupación por Israel en la guerra de 1967 de los Altos sirios del Golán. Que buscaba, mediante un enorme obstáculo natural reforzado, proteger las llanuras de Galilea e impedir el paso “teórico” de las unidades motorizadas sirias por ellas, camino de Jerusalén. Y viceversa, los altos del Golán son territorios sirios, no hablemos ya de los límites de la Gran Siria de la dinastía Epifanes, heredera en el reparto del Imperio de Alejandro. Y abren la puerta de su país a las fuerzas de defensa mecanizadas israelíes, atacando en una penetración profunda a Kuneitra y a Damasco, sobre un terreno favorable para el empleo de los medios acorazados. De los intereses y el comportamiento previsible de Egipto hacia Israel, ya hemos comentado. Se comenta que Israel colabora discreta y obligadamente en el entrenamiento en la lucha de infantería de unidades sunníes destacadas, para su inserción al sur de Siria.

Al extremo este del Próximo Oriente está la teocracia antioccidental chií de los ayatollahs. Éstos, cuando quieren resultados importantes y/o rápidos contra sus vecinos, emplean a comandos o a unidades de la Guardia Republicana, que pueden entrenar, equipar y apoyar a sus aliados de Siria y de Iraq. Y que son capaces de luchar a las distancias próximas y de asalto, como una infantería ligera especialmente entrenada, mejor que las unidades normales de los ejércitos occidentales. La Guardia Republicana está imbricada en el régimen, formando el brazo armado incondicional y eficaz de la República Islámica de Irán, actuando como los “Inmortales de los Shas de Persia” modernos. El régimen está enraizado en un complejo de consejos y asambleas, ideados, creados y organizados para asegurar, mantener y perpetuar su funcionamiento oligarca socio religioso. Pero dicha estructura es incapaz de desarrollar moderna y económicamente a un país con los recursos y la exuberancia demográfica de los iraníes. Irán está rodeado por un enorme conjunto de países sunníes. Que lo abraza, desde el oeste al este, por todo el sur, desde Turquía a Pakistán, pasando por Afganistán, Arabia, Jordania, Palestina. Sus escasos y aislados correligionarios y/o conmilitones están en El Líbano, Siria, Irak y Bahrein; teniendo más pujanza en Irak y El Líbano. Los resultados de la mal llamada “primavera árabe” no han sido favorables a los chiíes, que se mantienen inmersos en el “conjunto hostil” sunní. Y la pérdida inevitable, aunque sin límite preciso de tiempo, del régimen de los Assad de Siria no sólo les restará un aliado de conveniencia, que no de religión. Ya que los alauís sirios son considerados por los sunníes, “la herejía dentro de la herejía chií”. Sino que entorpecerá mucho la logística del inmenso y estratégico apoyo a Hezbolá y a Hamas, en la franja de Gaza. Que es su forma de expresión de una “beligerancia por terceros interpuestos” frente a Occidente y su aliado en la zona. Esto está confirmado por la reciente entrada operativa en la guerra siria de las milicias regulares de Hezbolá a favor del gobierno, buscando recuperar el progresivo desgaste social del régimen de Assad.

El Camino de las Difíciles Soluciones.

La democracia inorgánica es un raro espécimen político en la historia de la humanidad. Además, es relativamente reciente, como sistema político extendido y preferido o deseado por muchos. Y la memoria pública de los hombres comunes es frágil, voluble e ingrata. El mismo pueblo que llevó adelante la imprescindible Revolución Francesa, en medio de ella y en un momento dado, apoyó el golpe de estado militar de su futuro Primer Cónsul del 18 de Brumario (9 de noviembre de 1799). La constitución del año VIII, la nueva constitución promulgada el 25 de diciembre, otorgó a los otros dos cónsules existentes un carácter meramente presencial y consultivo. Era el poder para aquéllos que lo defienden. Y ese pueblo siguió y llevó a Napoleón en triunfo por toda Europa durante lustros. Hasta que el martilleo de las sucesivas coaliciones antifrancesas, en las que siempre descollaba Gran Bretaña, agostó las capacidades militar y económica de Francia en el continente.

A fines de 1991, los islamistas del Frente Islámico de Salvación ganaron las elecciones generales en Argelia, consiguiendo 188 escaños (43% del total) de la Asamblea. Sólo la intervención inmediata del ejército impidió que el país cayera en manos de los radicales. El Grupo Islámico Armado o brazo militar del FIS y otros grupos afines menores mantuvo durante 6 años una cruel guerra de guerrillas en Argelia, que causó 100 mil muertos. Las derrotas sucesivas sufridas en campaña hicieron que algunos miembros se deslizaran hacia el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate. Éste fue la antesala de la actual al-Qaida para el Magreb Islámico. Hamas también ganó las elecciones generales en la franja de Gaza. Y se impuso localmente a las autoridades palestinas de al-Fatah y las fue anulando allí como oposición activa. Hoy Hamas mantiene un contencioso bélico en el bajo vientre de Israel. Hezbollah es otra organización considerada terrorista, que controla los territorios del sur y el este de El Líbano, donde se asientan las minorías chiíes libanesas. Es patrocinada por Irán, a través de su Guardia Revolucionaria, y favorecida por Siria, como factor principal de desestabilización de la Galilea israelí. En todos estos casos, los partidos islamistas radicales han sabido ganar unas elecciones democráticas de corte liberal moderno. Pero nunca están dispuestos a abandonar el poder. Porque la democracia occidentalizada es su método moderno y no es su fin. Habría aquí que considerar muy profundamente si las reglas de la democracia inorgánica no tienen también que modificarse y convalidarse para las “situaciones políticas soliviantadas y radicalizadas” donde no se aceptan, ni respetan.

En estos momentos, en las naciones musulmanas afectadas por las revueltas sociales, solamente sobreviven como organizaciones nacionales, respetadas y probadas, el clero musulmán, centrado en los Consejos de Ulemas y la Universidad de al-Azhar de El Cairo, como faro de la rama sunní del Islam, y los Ejércitos nacionales. El clero musulmán suele ser bastante pasivo políticamente. Y no es fácil que tome un protagonismo rector y guía, de algo que puede recordarle a las “turbas” primitivas, añejas e incontrolables. Pero, los militares ven también en las formas insólitas con que se desarrollan los hechos, un peligro de salto en el vacío político. Parecido, no igual, a los miedos de las autoridades religiosas.

La salida nacional a las crisis socio políticas pasan en todos estos países musulmanes por un gobierno de concentración o de unidad nacional. Observado por los militares, como la institución nacional más válida para garantizar el proceso y su desarrollo. Que en un tiempo prudencial organice unas elecciones libres, de las que saldría un gobierno respaldado por el pueblo y sin ambiciones maximalistas ideológicas. Y que los grupos políticos presentes en cada país puedan montar unas suficientes organizaciones políticas. Con las que lanzar sus programas y campañas y darse a conocer realmente. Esperemos que los gobiernos interinos sean lúcidos y patriotas y que los distintos Ejércitos sean firmes, flexibles y pacientes.

No existe una oposición democrática estructurada en Siria. Y su presencia en el Coalición Opositora es testimonial y aún personal. Siria es el último capítulo de la “saga de los dictadores árabes laicos”, que empezaron su pasión y su liquidación con el inicio de la llamada “primavera árabe” en Túnez, en diciembre del 2010. Y que se extendió por Egipto, Libia, Yemen, Bahrein y Siria. Los brotes verdes democráticos van consiguiendo resultados magros, insuficientes y desiguales. Pero se plantea en todos los países el mismo problema: los partidos islámicos, estructurados en el carácter social de la Umma, tienen una gran organización de base, que les permite acudir a las elecciones mejor preparados. Pero luego surge en ellos la tolerancia, cuando no es la complicidad con los islamistas radicales nacionales. Con lo que no son capaces de articular con otras fuerzas más laicas un principio de consenso nacional, que es necesario para gobernar con eficacia y resolver las considerables dificultades económicas y sociales existentes en los diferentes países; esto, junto con las pretensiones de jefes tribales, de hombres de la guerra o de regiones enteras, radicaliza las posturas sociales de cada país y aboca a un enfrentamiento grave. Enfrentamiento social que quizás sólo el bonapartismo, con su expresión radical y rotunda y el ofrecimiento de una pretendida meta común para la sociedad, pueda superar con éxito por un tiempo.

FINAL.

The Great War of the Islam

SHIITES VS. SUNNIS

The extension of the masses movements and of the motor means at attainable prices, by the employment of the oil products and the internal combustion and of reaction engines and the exponential development of the wireless communications, especially in the digital age, have allowed the proverbial Sunni Shiite rivalry to concentrate in the beginnings of the 21st century in a new and major clash in the geostrategic center of the Islam. That has showed in numerous simultaneous and unconnected poles in his respective nationals political processes. But that, integrated in an expression of higher range, allow to define a clear, expressive and sufficient trend of how and why these clashes happen. It is an irregular networks war with multiple politician social knots, realized in different national theaters that spreads over the Dar al-Islam ecumene. They are the lands where the Muslims govern and are a qualified majority, though the sharia does not always apply. This hard core or center heart («nuclear core») of the Islam is the so called Middle East, that geographically corresponds with the southwest of Asia and Egypt. It is the Great War of the Islam. And, as in all the violent dialectics, it has its own strategies, opportunities, actions, aims and times.

The War inside the Umma is inconceivable.

The Koran, religious common source of the shiites and sunnis, is not highly revealing about the internal armed disputes within the believers’ universal community. In the epoch of the Prophet this problem was not contemplated. And if those had existed, on having joined with the external harassment that the Muslims were suffering, probably they were leading together to the dispersion and the disappearance of the faithful group. In the Sura (chapter) 49, aleya (verse) 9 is ordered: «When two believers’ nations are in war, try to reconcile them… The believers are your brothers (it is the maximum relation of consanguinity). Arrange, so, the differences of your brothers and be afraid of God, so that He has piety of you.» And in 4, 33: «Oh, believers… do not kill between yourself … (or, do not kill yourself)». The beginning of the verse is directed against the greed and the illicit appropriation. And the Legislator could have extended it to the murder (death of the innocent) and its variants (as example, the suicide).

The Shiites.

There exists a great ideological and practical difference between the sunnism and the shiism. This feels chased, in reason of the dynastic (the rights of the family of the Prophet to the conduction of the Islam) and ideological (it admits fewer sources of revelation) orthodoxies, that proclaims and defends. The chiism arises in 680 A.D., from the fourth caliph, Ali, cousin, son-in-law and distinguished companion of the Prophet. His supporters being called in Arab, shi’at Ali or, summarizing, shi’is. But, the chiíes had neither organization, nor means to triumph and to dominate in the territories where they were abounding. This way, the shiism, in demographic minority always, assumes historically a fatalistic, passive attitude, even of physical suffering for it. They wait for the return of the (caliph) missing Imam. This is the name that the political – religious guides take in the chiism and that does not have to do with the sunnis imames, of lesser range and ideological formation, which direct the prayer in the mosques. That one will come as al-Mahdi (guided by Allah) at given moment in the History, to make triumph the orthodox Umma (the shiites). But also cases of insurgent or warrior action have been given in the shiismo, even successfully and with popular implantation, as in Jomeini’s Iran and in The Lebanon with Hizbullah or Allah’s party. The principal shiíes national communities are in Iran (65 millions), India (22 millions), Pakistan (36 millions), Iraq (17 millions) and Afghanistan (5 millions), being a majority in Iraq and Iran.

The Sunnis.

The sunnism, which follow nowadays near 90 % of the Muslims, also accepts as divine revelation the Tradition or Sunna of the Prophet, where from they take the name. The facts and Mohammed’s comments form the tradition. The major or minor rigor in the selection for the purity of its origin and in the acceptance of this tradition, which was gathered and transmitted by his more immediate followers, characterize the four sunnis «ideological schools», founded astride between the VIIIth and IXth century. The most opened and flexible school, the chafií founded by the Palestinian al-Chafii, died in Cairo on 820 at the age of 53 years, opened an encouraging door for the pacific evolution of the Islam. She accepts also the «consensus of the wise persons» of the community or Umma and the “analogical reasoning or qiijas”, as correct routes for the temporal adjustment of the Islam to all the times and geographical places. Departing from his «rural, illiterate, poor, medieval and surrounded of hostile and barbarism» origin. For it, it departs from the hadis: «Allah recognizes the good in what the Muslims have judged as such».

At Mohammed’s death, the tribal Arabic alliances that he created were threatening to dissolve, when all did not recognize his message and/or the political religious control from Medina. The first caliph Abu Baker al-Siddique, two years minor that Mohammed, affirmed his authority in the community and consolidated the caliphate as the «religious politician successors of the Prophet». Not as «Legislators of the Islam», institution that went out with that one. And for it he used the Jihad, in the so called war of the riddas, establishing a regular army, but without receiving any regular pay.. The first 4 caliphs, from Abu Baker to Alí, are known by the sunnis as the Rashidun, «the straightly guided (by God)». In this historical original stage, the Muslims realize their first conquests, departing from his initial core Meca-Medina, towards the north, east and west it. The transmission of the caliphate would enter already immediately in irreconcilable conflict with later called shiís.

Origin, need and transmission of the Islamic Tradition.

The histories orally transmitted of “the customs and sayings» (the Sunna) of Mohammed, were transformed soon in writings, which were, in turn, objects of big summaries. Every story or written comment is called the hadith or hadis. The term also is used to refer the generality of them. The length of the hadithes is very variable, depending on the theme. More interesting and important for us is its intelligent internal structure. This characterizes them and gives faith of their verisimilitude. In each hadith is usually first exposed the «transmission chain» up to its writing or the checking of her, from his oral origin, with the figure of the «transmitter». Nowadays, we would call this its historical traceability. Aixa or A’isa, the second and preferred wife of the Prophet, and Alí, his nephew, perform first importance as «transmitters» of the hadithes. Then, there comes the content of the story or the comment, called the «matn».

The Koran in the chapter 4, verse 59, guarantees and grants a special power of decision and explanation to the Prophet or Envoy of God and to the sovereign, successors or Muslim caliphs, who are those who hold the authority in the Umma. This would explain and justify the need of a qualified interpretation, foreseen by Allah, for the practical application of the Koran along the geography and the history of the peoples. With Mohammed acting as interpreter, as exceptional and privileged «intermediary» of Allah.

There exist hundreds of thousands hadithes that have come up to us. And between them appear numerous contradictions. In addition, their total text is excessive for have commented or saying and lived or realized by Mohammed. Even using for it all his life. From almost the beginning, the own doctors and apologists of the Islam saw this. The hadithes were in risk of turning into a chain of myths, tribal embellished stories and realities more or less preserved of a vaporous and insecure Tradition of the Prophet. And soon was established a system of critique of the «isinad» or transmission, to guarantee the quality of the content in strict sense or «matn» of the hadithes as written Muslim Tradition.

The Origin of the Jihad.

The Jihad expressed in the precise concept that we all understand, is not gathered in the Koran. Nevertheless, though there appear in the Koran approximately 8 «pacifists» verses, exist near 100 aleyas which encourages the Muslims to the defense of the community, to the fight against the unfaithful people and to the armed spread of the Islam. Established the main lines, rapidly the political chiefs of the Umma, including the Prophet, threw hand of the instrument that so clearly was offering them and that they needed in a “struggle of life or death”. And they named it Jihad.

The Islam establishes the obligatory nature of the Jihad as Holy War, comparing her to so called «5 pillars of the Islam», which are symbolized by the back of an opened hand. They are the elementary obligations, of ritual and collective character, and simple, of every Muslim in his «submission to the God’s will». At the beginning of the Islam, when was reigning the jahiliyya (definition of the barbarism previous to it) in the Arabs, in the times of Mohammed, the Jihad was indispensable and inevitable for the defense of the new religion. That was arising in the middle of a “stormy sea” of pagan and idolatrous and more or less nomadic tribes and clans, which were populating Arabia. It had not even begun the first expansion of the Islam to the whole Arabic world, and the Muslims groups could be easily eliminated by their enemies. Any radical change, even only new, finds always an initial rejection, which originates in the conservative «ideological and tradition inertia», which exists in the society where it appears.

(TO BE CONTINUED)

Las Rebeliones Árabes II.

(CONTINUACIÓN)

¿Van Hacia la Democracia, el Islamismo o el Bonapartismo?

Origen y Desarrollo de las Revueltas musulmanas.

Los países musulmanes no son proclives a la rebelión contra sus autoridades. La obediencia es una cualidad arraigada en las sociedades islámicas. El Islam quiere decir sumisión a Allah. Desde el inicio del Islam, los califas, una combinación de las autoridades civil y religiosa, dirigían a la comunidad de creyentes sostenida por la Sunna, la Tradición y la Revelación de Allah. Y no existía un contrapeso legal a su soberanía. Sólo las autoridades religiosas, singularmente los ulemas y muftíes, podían llamarles la atención en las cosas tocantes a la Fe y a las costumbres. El entramado social de los musulmanes está enraizado en las estructuras de las viejas comunidades. Las jerarquías sucesivas de la familia, el clan o vecindario, como conjunto emparentado de familias, y la tribu, como conjunto de clanes afines y asentados en varias regiones, conforman su estructura social. Estructura que define, articula y sostiene los derechos y deberes recíprocos del individuo y de su sociedad. Corresponde al dirigente y a su oligarquía, dar medios de vida a su pueblo. Bien, proporcionando ellos mismos empleo (administraciones, trabajos públicos y fuerzas de seguridad). Bien, protegiendo a los pequeños y medianos comerciantes piadosos, la “casta del bazar”, que forman el núcleo urbano de las clases “medias” del Islam. Bien, fomentando otros empleos, como los relacionados con las peregrinaciones y, hoy en día, el turismo. Esto es más necesario cuanto menor sea el “tejido industrial y financiero” de la sociedad. Las autoridades deben brindar sosiego a la sociedad y controlar su coste de la vida. Mientras esto se cumpliese razonablemente, existía un flujo de lealtades y sincero entusiasmo de las clases populares hacia sus gobernantes naturales. Que se conseguía con la identificación anímica, por apropiación, del pueblo con el esplendor y la grandeza de sus jefes. Éstos encarnaban, de modo ideal y simbólico, el “Nosotros”. Mientras esta simbiosis de dirigentes y pueblo se mantuviese, éste estaba dispuesto a defenderlos y a nutrir las fuerzas armadas. Pero nadie daría un paso por un gobernante injusto, porque es la negación y la corrupción de su esencia vital.

Y a través de las “imágenes inalámbricas”, la fuerza corrosiva de la información directa y continua de hechos dolorosos, hizo mella y demolió el equilibrio popular con sus gobernantes. Algunos pueblos árabes dejaron de considerar a sus oligarcas como parásitos o chupones necesarios. Y comprendieron que las causas de su pobreza, de su retraso social, de su subdesarrollo económico, residían en toda la casta gobernante. Que era dirigida, según los países, por el rey o reyezuelo, por el “rais”, por la dinastía al-Assad, por el Mando de la Revolución del “Estado de las Masas” (la Yamahiriyya de Gaddafi), etc. Parafraseando a un chino mandarín, diremos que “ha caducado para ellos el mandato del Cielo”. La causa primaria fue ésa y no otra. En Túnez se revolvió una población mucho más culta y laica, clamando contra la pobreza. En Egipto, donde había más pobres, las aspiraciones se centraban en la libertad política.

La fama de volubles que tienen en general las masas se debe al empirismo, urgencia y oportunidad que presiden sus actos de protesta y repulsa. Buscan a un gobernante cabal, que cumpla con sus deberes hacia el pueblo. Y esto no es una forma de anarquismo. Porque la única solución que puede aportar éste es la destrucción de los órganos administrativos y de poder del estado. Y que sumiría a sus naciones en el caos, el saqueo, el desabastecimiento, la incertidumbre, la pobreza y la debilidad internacional. Siempre alguien tiene que organizar la sociedad y hacer posible la vida ciudadana. Y así, los objetivos de las asonadas musulmanas, por más que sean trascendentes e importantes, sólo pueden ser de cortos plazos. Porque es necesario volver a los cauces de paz y a las actividades cotidianas. Más de un 33% de los egipcios está o ronda la pobreza. Esto quiere decir que malviven al día. Y esto quiere decir que necesitan un suministro continuo, aunque sea exiguo, para su pervivencia. La paralización logística y las alteraciones de vida indefinidas, tienen vitalmente que acabar pronto.

Pero el objetivo esencial de las revueltas, sí es revolucionario. Porque buscan sustituir un gobierno despótico, inoperante y/o desentendido en sus funciones esenciales, por un gobierno más participativo y democrático del tipo de la república liberal laica, no laicista. Que no esté regulada y tutelada por el “rais”, el Gran Ulema teocrático, el Supremísimo o el “padre de la Patria” de turno. Pero laica no quiere decir aquí “anti Islam”. Como podríamos pensar, si miramos el laicismo militante y excluyente de la religión, que nos afecta en Europa. Sino que estaría basada en la separación operativa y sui generis de la religión y la política, que se circunscribirían a ámbitos más definidos y estrictos. Esta revolución social es la que desilusiono y paralizó el gobierno de Mursi. Y se abortaría definitivamente si los Hermanos Musulmanes se consolidasen en el poder egipcio, como lo está Erdogan en Turquía.

El Entorno Político Estratégico del Próximo Oriente.

Los turcos tratan de aumentar su protagonismo y su influencia en el Próximo Oriente. Buscando convertirse en una gran potencia regional. A esto les llevan los sucesivos inconvenientes y las demoras burocráticas planteados durante lustros a su incorporación de derecho a Europa. Algunos países europeos, incluido alguno con gran presencia de la emigración turca desde hace décadas, no se han moderado en expresar clara y directamente su oposición a la adhesión de Turquía a Europa. Y a aquello también les empuja definitivamente el gobierno de Erdogan. Que juega sus bazas a medio plazo, por aproximaciones sucesivas, intentando reislamizar la república de Mustafá Kemal. Sin que los militares, que son los garantes constitucionales de la república laica, surgida tras el fracaso militar y social del Sultanato islámico, se le encabriten y lo derriben. Sus renovadas preferencias estratégicas les llevan a mirar por bastante tiempo al Este. Turquía, con casi 80 millones de habitantes, puede intentar hacer un papel moderador sunní hacia la República de Irán. Cosa que no pueden hacer Arabia Saudí con su exigua población, ni Egipto, cuyos intereses estratégicos se asientan más al oeste del Próximo Oriente. Pero, el gran problema operativo para Turquía es que fue la potencia dominante de la zona hasta hace menos de un siglo. El Imperio otomano extendido duró desde el siglo XV al inicio del XX. Y los turcos no son étnicamente árabes y su cultura es diferente.

Siria está sufriendo una guerra civil no declarada, o sea, un conflicto civil armado, desde hace más de 2 años y medio. Ese conflicto enquistado se caracteriza por la existencia de un “equilibrio imperfecto” muy tenso entre pariguales. Los equilibrios imperfectos tienden siempre a la “estabilidad indefinida”. Que consiguen en un tiempo dado para cada fenómeno físico o social. En Siria, los rebeldes y el régimen han alcanzado tal grado de fiera enemistad violenta, que sus existencias se excluyen irreversiblemente. De momento, los avances de cada bando son pequeños, imperceptibles. Es el tiempo callado de la acumulación de la “energía humana”. El régimen ya no conseguirá eliminar a los rebeldes, ni éstos tienen aún la capacidad militar para derribarlo o hacer huir a la cúpula dirigente baazista. Ningún otro país ejerce el suficiente envite en la zona, ni tiene la libertad de acción político militar necesaria que le permitan imponer sus “criterios” en esta guerra. Ni las llamadas potencias externas, ni los países de la zona geoestratégica de Asia Suroccidental o Próximo Oriente, tienen las capacidades necesarias y los intereses a defender suficientes, para que les sea útil y, también, popular entre sus poblaciones civiles, el comprometerse abiertamente en esta guerra. Siria no es la pequeña Libia. Por lo que los cambios se producen o se producirán por “pasos sucesivos muy cortos”. Llegará, sin embargo, el momento de la eclosión de aquella energía potencial. Y lo hará inesperada y rápidamente en sus últimas fases, concretándose en un status quo bastante imprevisto. Desde las manifestaciones pacíficas multitudinarias por casi todo Siria que se realizaban hace muchos meses, la revuelta social ha dado un importante paso cualitativo en su desarrollo y extensión. Se ha radicalizado y ha “tomado las armas” contra el régimen. Extendiendo sus “ondas de conmoción social” por todo el país, a todos los participantes, por los países vecinos y hasta las potencias extranjeras. Lejos están ya las manifestaciones de los jóvenes opositores, que no veían a la violencia como una opción aceptable de “liberación nacional”. Sin embargo, algunos analistas defienden que las ejecuciones ilegales de soldados, policías y civiles afectos al régimen comenzaron casi desde el inicio de las protestas generalizadas. Y otros atribuye esa “radicalización de posturas” a la represión selectiva y progresiva del régimen.

Al-Qaida actúa en Siria a través de su franquicia del “Frente al-Nusrah por la Liberación de los Pueblos de Oriente”. Pero su nombre es de longitud inversamente proporcional a su capacidad real operativa. Son responsables de los grandes atentados indiscriminados y aislados con bombas en la capital y otras ciudades. Esto introduce un factor de inestabilidad social en los verdaderos parámetros de esta guerra. Que es de mayor efecto e importancia de lo que le correspondería por el número y eficacia bélica de estos radicales islamistas. Al-Qaida intenta mantener la “chispa de la guerra” en Siria, atacando oportunamente a los alauitas (falsos chiíes) y a los otros sunníes menos radicalizados, para tener encendidos y atizados los agravios y las revanchas en esta guerra interna. Asesinan principalmente árabes, porque Occidente tiene más medios para su defensa interna. En la rebelión de 2003 en Irak, al-Qaida poseía líneas de abastecimientos y reclutamiento desde Siria, que actualmente son utilizadas en el otro sentido. Desde Turquía también recibe “muhaydines internacionalistas”, entusiasmados por el viaje al Jardín de las Huríes.

A esto se une la islamización creciente de la oposición armada. Al principio las manifestaciones partían desde mezquitas o locales céntricos. Y luego, se comenzó a dar el culto a los “mártires” y a emplear la retórica islamistas en las comunicaciones y declaraciones y en la denominación de los grupos irregulares. Del grito en los primeros videos colgados en la Red o enviados al exterior del país, “el pueblo quiere la caída del régimen”, han pasado a “el pueblo quiere la proclamación de la Yihad por los ulemas y muftíes”. Este levantamiento no es laico. Es un levantamiento protagonizado por musulmanes más o menos practicantes del Islam de expresión sunní. Laico es el régimen corrupto y rapaz de los Assad, donde las confesiones no islámicas eran respetadas y acogidas. Y que ha perdido la “capacidad de defender y de representar al pueblo”. Ésta es la “justificación social” de mantener y respetar a una dictadura exclusivista, casi siempre dinástica, a cambio de sus privilegios de clase opresora. El gobierno de los Assad y su aparato político han dejado de formar hace mucho tiempo un régimen socialista y nacional. Ya que no representan, ni defienden, ni integran los intereses particulares y colectivos de su nación. Ahora sólo abanderan y protegen a los miembros de la amplia oligarquía socio religiosa, que acapara y distribuye en distintos grados el poder institucional, social y económico de Siria. El régimen sirio está cristalizado, sin fluidez, tanto social, como ideológica y administrativamente. Y se está convirtiendo en la cáscara de un “fruto socio político”, agostado, estéril, venenoso y vacío.

El Kurdistán o “tierra de los kurdos” es una región montañosa del Asia occidental y de tamaño igual que España. Se extiende por el norte, desde el sureste de la península turca, Armenia y Azerbayán hasta Irán, limitándola al sur la Mesopotamia. Los kurdos han luchado y luchan con los distintos países en que se asientan, Turquía, Irán, Irak, Siria, por vertebrar aisladamente un estado nacional kurdo, carente de territorio propio. En general, las minorías no se ven defendidas, ni representadas por la opositora Coalición Nacional Siria (CNS), que está en permanente desarrollo y vertebración y que dice aunar a la oposición nacional. Así, los kurdos crearon su Consejo Político Nacional Kurdo. Aunque su Partido de la Unidad Democrática, afín con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (el PKK, que opera en el sureste de Turquía y es considerado terrorista), actúa independientemente de él. También han formado milicias de autodefensa del territorio en algunas ciudades donde la guerra ha aparecido.

Los EEUU están alarmados por las pruebas recientes del uso de armas químicas contra “poblaciones civiles estáticas”, que actúan de “cerrojo” al paso de hombres armados por un sector urbano dado. Parece ser que se trataría del agente neurotóxico Sarin. Y todo apunta a que son los militares sirios quienes que las han empleado. La ocasión está servida para una intervención extranjera en Siria. Pero sería fuera del marco jurídico de la ONU. También, los magros presupuestos de la “defensa menguante” de Obama no permiten los despliegues de decenas de miles de militares y su impedimenta y su flujo de avituallamiento y de rotación de unidades durante varios años en un teatro de operaciones. Hoy en día, sus medios militares apropiados son los drones, los satélites espías, los agentes propios o locales en el terreno hostil, los unidades de operaciones de élite y de pequeñas fuerzas expedicionarias y de asalto anfibio de los Marines, transportadas en “buques de mando y de transporte” de proyección estratégica con su escolta naval. Los aviones no tripulados de exploración y/o ataque a tierra (los drones, favoritos de la Administración estadounidense) no son aptos para el ataque a instalaciones o unidades militares regulares: tienen muy poco “punch”. Y se está argumentando que las fuerzas de Assad tienen descuidado su flanco sur, por donde podrían entrar y actuar unidades de fuerzas semirregulares sunníes sirias y foráneas tipo batallón de infantería ligera. Que estarían entrenadas por los EEUU y aliados (Israel parece identificado) y financiadas por Arabia Saudita. Si están integradas y articuladas con el Ejército Libre de Siria podrían tener trascendencia operativa en dicho flanco expuesto de Assad, obligándole a distraer recursos de un ejército cansado de la guerra en casa. Si no, serían como tábanos cojoneros en el bajo vientre enemigo. En 1999, el presidente Clinton ordenó en un “marco jurídico corto” (fuera también de la ONU) ataques aéreos contra las fuerzas serbias en Kosovo. Creemos recordar que ocurrió en medio del descubrimiento de sus encuentros furtivos en su despacho con una becaria arribista. Pero el empleo de los misiles (cohetes) de crucero Tomahawk para atacar objetivos político militares reforzados o sensibles (instalaciones gubernamentales secretas o de primer nivel) con cabezas de guerra convencionales es un despilfarro. Ya que esos cohetes fueron diseñados para el ataque con cabezas nucleares a objetivos en la retaguardia profunda del enemigo, siguiendo trayectorias protegidas de la detección, ocultas e impredecibles por éste. También podrían utilizar algunos escuadrones de caza bombarderos de apoyo a tierra para pulverizar instalaciones importantes y concretas del régimen, tanto administrativas y políticas como militares.

(CONTINUARÁ)

Las Rebeliones Árabes

¿Van Hacia la Democracia, el Islamismo o el Bonapartismo?

Los militares egipcios, por cuestión de espíritu de cuerpo y de necesidad de supervivencia ante el enemigo hostil externo, son primero oficiales militares, luego patriotas egipcios y después, muy cerca también, musulmanes. Sus preferencias vitales van así. Esa idiosincrasia, esa necesidad esencial y su compromiso con la nación, se expresan y concretan en el entramado de empresas, corporaciones y puestos políticos medios que ocupan y controlan los militares egipcios. Que les garantizan su independencia de los poderes públicos “electos o impuestos”, siempre “pasajeros”, y a la inestabilidad social latente con un 30% de pobreza. Y que les brindan unos sueldos y sinecuras atractivos para los altos mandos y jefes militares. Parafraseando un adagio de la Edad Antigua, diríamos que, frente a Israel, “Egipto es un don de sus Fuerzas Armadas”.

El Desarrollo de la Situación.

En la segunda decena de agosto del 2012 el flamante presidente Mohamed Mursi destituyó del cargo de ministro de Defensa, al mariscal Husein Tantaui, jefe del Ejército egipcio y lo reemplazó por el general Abdul Fatah al-Sisi. Tras el ataque fundamentalista a un puesto de control militar cerca de la frontera con Gaza, en la península del Sinaí, que dejó 16 soldados muertos, Mohamed Mursi aprovechó esa crisis para deshacerse de la “camisa de fuerza” militar heredada de la dictadura laica. Y también abolió las enmiendas constitucionales que otorgaban al Ejército amplios poderes. Se habló entonces de que existía ya una generación de “jóvenes oficiales”, impregnados de islamismo. Contando con este “fenómeno” social, el partido “Libertad y Justicia” gubernamental (rama política de los Hermanos Musulmanes) podría apartar fácilmente a la cúpula dirigente militar de sus puestos de dominio excluyente sobre Egipto. Pero, esa teoría no se ajustó a la realidad…

Las Fuerzas Armadas egipcias cuentan con unos 450 mil hombres, de los cuales hay 300 mil en el Ejército. Las Policías tienen unos 350 mil efectivos y la Guardia Presidencial cuenta con 22 mil hombres. Las cifras varían según la fuente fidedigna que las aporta. Es el ejército mayor de África y el más experimentado. Esas Fuerzas Armadas son las segundas del Oriente Próximo y Medio, sólo por detrás de las de Irán. Aunque su “eficacia” frente a Israel haya sido baja. En 1956, Egipto fue invadido por una extraña coalición de israelíes, franceses e ingleses, tras la nacionalización del canal de Suez por Nasser. En 1967, los israelíes los echaron de la península del Sinaí en 6 días. En 1973 los egipcios penetraron por sorpresa, tras años de preparativos guiados por instructores soviéticos, la línea discontinua de fortines de Bar Lev, que protegía el Sinaí. Pero fueron frenados por el contraataque israelí y pasaron a la defensa rígida. Y Ariel Sharon se las arregló para cruzar Suez con una ugdah (brigada) combinada a retales, empleando las unidades que pudo, y aprovechando dos accesos ocultos al canal, cerca de la llamada “granja china”. Y los israelíes sembraron el terror, la confusión y la descomposición en la retaguardia militar egipcia. Llegando a aislar y cercar operativamente a su Tercer Ejército, al sur del frente del canal de Suez. El asentamiento de un régimen islamista en Egipto es uno de los demonios más temidos de su clase militar. Y no lo es tanto por sus características dictatoriales o religiosas radicales. Egipto ha sido el puntal principal de la paz global en Oriente Próximo en los últimos casi 40 años. Y los militares son los que más disfrutan de la paz. Porque ellos van delante de todos, poniendo sus muertos por el camino bélico decidido por los políticos, refugiados y a salvo en la retaguardia profunda nacional. Y un “gobierno musulmán radical intransigente” podría abocarse a una guerra con Israel, por aquello de la Yihad, de la defensa de Dar al-Islam y del enemigo sionista “ad portam”. Que son los tres tics de estos fanáticos iluminados obstruccionistas religiosos.

El gran problema de Mursi y de Erdogan (del partido de la Justicia y el Desarrollo turco) como máximos representantes de la actualidad política moderna del Islam en el Próximo Oriente y el Mediterráneo del Este, es la prisa por conseguir “resultados” y recibir el reconocimiento por ello. Es la maldita prisa por el triunfo rápido. Y, ahondando en la personalidad de los actores de primera, segunda…filas, su prisa la genera el “ego”. Sin “realizaciones evidentes y reconocidas por muchos”, el ego se frustra. Y por ello, estos gobernantes aceleran hasta la “velocidad de descarrilamiento social” los procesos de cambio e innovación de sus sociedades. Procesos sociales que son siempre de por sí lentos y poderosos. Este “ego comprometedor, exigente y siempre insaciable” es algo que se asienta en el “gobernante”, cuando éste no es un “estadista leal” a la nación. Capaz de emprender las reformas e innovaciones necesarias, aún sabiendo que los frutos de sus trabajos los recogerán los que gobiernen en otras legislaturas o períodos políticos. Y los islamistas electos, acuciados por sus prisas egocéntricas han estado “empujando” a sus rivales políticos y gobernando para sus propios movimientos nacionales e intereses inmediatos.

La organización de los Hermanos Musulmanes, una de las fuentes vivas y cristalinas de los islamistas modernos, ha sufrido a lo largo de los 85 años vividos desde su fundación por al-Morshed (el “Guía”) Hasan al-Banna, toda clase de avatares, sinsabores y persecuciones. Él y sus seguidores pretendieron crear una red islámica, que sirviera de contrapeso nada menos que al estado egipcio. En 1948, contando los Hermanos con cerca de 3 millones de miembros y simpatizantes activos, comenzó una persecución estatal contra ellos. Al-Banna murió de las heridas sufridas en un atentado callejero a primeros de 1949, transformándose entonces en el “Imán Mártir”. A los Césares romanos los transmutaban en Dios a su muerte. Como el Guadiana, la trayectoria de la cofradía se ha ocultado de las vistas ajenas durante largos e intermitentes períodos. Uno de los tics de los Hermanos dice: “Nasser nos mató, Sadat nos amnistió (aunque fundamentalistas lo mataron durante un desfile militar), Mubarak nos silenció”. Es fácil que ahora puedan añadir “Abdul Fatah al-Sisi nos desilusionó”. Pero su ideología permanece y sus “redes sociales”, superpuestas a la organización tribal, funcionan. La ideología les da una determinación para la acción, que es propia de los “grupos adoctrinados activos”. Los Hermanos son una cofradía paralegal del Islam. Y con el Zakat recibido (la limosna canónica del Islam) mantienen servicios de atención social de todas clases (escuelas elementales y madrasas, dispensarios, hospitales, ayudas a personas y familias). La ideología, la organización y su actuación cohesionan a la comunidad sunní en una “unidad de acción general” motivada, eficaz y resistente. Que es de muy difícil repetición o réplica por los laicos, los ateos no comunistas, los demócratas y otros enemigos potenciales. Los Hermanos Musulmanes de otros países del Próximo Oriente ayudan financieramente a los grupos afines sunníes.

Mursi es un “primus inter pares” en la cofradía de los Hermanos Musulmanes islamistas. Los islamistas no reconocen a los estados, ni a las naciones. Ni, por supuesto, aceptan la democracia liberal occidental. Sólo Allah es Legislador de los hombres. La esgrimida por las cancillerías occidentales “legitimación democrática del presidente elegido Mursi” es una blasfemia para ellos. Teocracia y democracia se excluyen esencialmente y se rechazan activamente en las ideas fundamentalistas islámicas. El Islam no admite una modernidad política, ni mucho menos religiosa. Todo está ya legislado y entregado a los hombres, a través de Mahoma, para su “cumplimiento sumiso” personal y en la Comunidad de los Creyentes o Umma. El partido Libertad y Justicia egipcio es una “apariencia” creada por los Hermanos Musulmanes. Destinada a complacer y entretener a sus adversarios laicos y a las naciones occidentales. En el largo año de mandato que ha tenido de gobierno, el partido y su cabeza visible se han ocupado de gobernar unilateralmente, favoreciendo los intereses político sociales y los plazos decididos por la cofradía. En puridad y en realidad, esto equivale a un “golpe de estado institucional” y a una “involución política” del estrenado sistema democrático egipcio, deseada y buscada por los Hermanos Musulmanes con fruición, disimulo y alevosía. Y, además, la mitad del país ha expresado en las urnas su rechazo y su abominación de esos fines socio religiosos y de sus prácticas políticas coactivas y excluyentes. Para facilitar “el acatamiento y la sumisión de los egipcios”, privados deliberadamente de “expectativas de progreso y desarrollo razonables”, es deseable que el país se desarme y se empobrezca relativamente. La “salvación de la crisis” ofrecida por los Hermanos Musulmanes es aceptar a la cofradía y a sus ideas, a la sharia y a toda su “organización social dedicada a ayudar, educar y promover la sanidad y el bienestar social”. Esto podría ser el inicio, un brote, el germen vivo y potencial, una entidad latente poderosa del añorado califato sunní. Parece que a los islamistas les va mucho el “vivir en la Edad Media”. Aunque estamos seguros de que a Allah, el Clemente y el Misericordioso, estas acciones perniciosas y esas ideas torcidas esgrimidas le desagradan y le entristecen. Un hadis o “comentario recogido y escrito” de Mahoma, dice: “En muchos casos, la tinta de los sabios es más útil para la Comunidad, que la sangre de los mártires”.

La Represión de las Revueltas Alentadas Armadas.

En medios occidentales se acusa a los militares egipcios de reprimir con violencia a los manifestantes islamistas desobedientes, exaltados y amotinados contra las autoridades. Para neutralizarlos y dispersarlos por “medios proporcionales y reglas ingenuas de enfrentamiento” tendrían que actuar en las distintas emboscadas, algaradas y acampadas casi tantos militares y policías como amotinados. Recuerden cuantos policías, apoyados por vehículos, empleamos nosotros para reducir y detener a un “presunto”. E invitar insistentemente a cada energúmeno recalcitrante (¿cuántas veces?) a dispersarse. ¿Es esto posible, digno, práctico y racional?

Veamos a nivel de fuerzas, puntos de aplicación y efectividad operativa, qué ocurre en las confrontaciones con la autoridad. La resultante de la “fuerza equivalente” de un “gran grupo” de rebeldes engreídos, muchos con armas blancas, bengalas y cascotes, apoyado por un número variable de tiradores y granaderos, es igual o superior a la de una “gran unidad” antidisturbios de las fuerzas de seguridad. La actuación de la fuerza profesional sobre aquélla es móvil, oportuna y concentrada en varios “puntos críticos vulnerables”. El uso de la “atrición armada” es mínima. Si la acción militar se basara en ella, los muertos serían, al menos, diez veces más de los declarados, para un igual efecto: espantar a la masa, que desaparezca su voluntad de resistencia y que se disperse en pequeños grupos inoperantes.

En las “masas oprimidas”, la “fuerza” está difuminada entre todos los componentes. Es muy pequeña personalmente, pero es enorme en su conjunto. Pero, no está cohesionada, concentrada en sectores decisivos por escalones, ni dirigida y controlada por los mandos en su conjunto. La masa se expresa en grupúsculos internos semi cohesionados. De ahí que sus resultados operativos sean bajos. Obtienen objetivos pequeños y actúan por la atrición, la rapiña, la confusión, el número y el desgaste. Dañando, perturbando, amedrentando y destruyendo en su “entorno” inmediato o cercano sin trascendencias militar. La peligrosidad de la masa amorfa y desbocada está en el contacto que realice contra blancos pequeños, sobre todo si son pacíficos y cívicos. Por eso, los grupúsculos hostiles de la masa, dirigidos por jefecillos de tres al cuarto y muy móviles, son especialmente ruinosos. Porque pueden concentrarse eficazmente en un “blanco de oportunidad” y saquearlo e incendiarlo rápidamente, dispersándose sin estorbos.

Desde el inicio de las algaradas contra el régimen de Mursi, en junio de 2013, se llevan identificados cincuenta casos de iglesias coptas cristianas destruidas por estos grupos de “indignados demócratas perseguidos” por todo Egipto. Que se autoaniman, se crecen y se entrenan con la destrucción de sus enemigos de religión. Y en otros países del Próximo Oriente ha ocurrido igual en toda una década. Cuando los países sufren sus cataclismos sociales por guerras, invasiones o revoluciones, los islamistas atacan de paso a los maronitas, a los coptos, a las comunidades cristianas sirias, a los feligreses del patriarcado de Babilonia de los caldeos. La emigración forzosa, las coacciones sistemáticas, los muertos y heridos y los daños a los bienes personales y familiares sufridos por los cristianos en esta zona geoestratégica alcanzan “niveles étnico religiosos” de “persecución y eliminación”. La actuación de los poderes occidentales los ignora ignominiosamente. Y se limita a exigir el respeto a “los resultados electorales y a la legitimidad institucional”.

(CONTINUARÁ)

LA ARROGANCIA DEL MANDO EN COMBATE

El 17 de enero de 1781, el brigadier estadounidense Daniel Morgan, de 45 años, se enfrentó en Cowpens, en una pequeña batalla sin trascendencia operativa, con las fuerzas regulares británicas del teniente coronel Banastre Tarleton, de 27 años. Ambos contaban con unos contingentes similares. Pero la mitad del millar largo de hombres de Morgan pertenecían a las milicias territoriales. El choque con los regulares británicos las desharía, ya que las bayonetas caladas en formación cerrada aterrorizaban a los milicianos. Éstos, sin embargo, eran buenos tiradores y estaban acostumbrados a la caza, manteniendo una gran iniciativa personal. Sólo los 200 milicianos de Virginia habían recibido entrenamiento de regulares. Y junto a los Continentales de Delaware, Maryland y Virginia, podrían formar parte de una línea de infantería, para resistir el asalto de los más de 1000 regulares británicos. Morgan no llegó a una deducción muy reflexiva, ni planificó demasiado. Se gu simplemente por su instinto y experiencia y utilizó a sus hombres sucesivamente, según sus cualidades. Y tuvo en cuenta el comportamiento de Tarleton con los rebeldes en otras ocasiones, pensando en ir desgastando a los británicos. En Cowpens act un enemigo capaz, impulsivo y soberbio. Que era un ejemplo de la arrogancia del mando. Éste es uno de los mejores caracteres para enfrentársele en una diialéctica de voluntades. Mostrándole convincentemente un cebo y una debilidad, estos “mandos invenciblesse crecen y se empeñan a fondo, mental y tácticamente, hasta el sumidero.

Antecedentes de la Batalla de Cowpens.

La misión dada a Daniel Morgan por el general Nathanael Greene, comandante del Departamento Sur del Ejército Continental, era tan simple como amplia y vaga. Y tenía un alto grado de interpretación, de adaptación y de posibilidades de uso de sus escasos y dispares recursos. “Su fuerza y todas las que se le puedan unir, operarán al oeste del río Catawba, tanto defensiva como ofensivamente, según su prudencia y discreción, actuando con todo cuidado y precaución para evitar sorpresas y tropiezos con el enemigo. Su objetivo es proteger esa zona del país, elevar el espíritu de sus habitantes y molestar (hostigar) en ella al enemigo”. Morgan, que ya había luchado en las guerras indias y francesas de los últimos tiempos de las Colonias, fue puesto por George Washington en 1777 al mando de una fuerza escogida ligera de 500 infantes con rifles, que fueron conocidos como los “Tiradores de Morgan”. Esta unidad jugó un papel principal en la victoria estadounidense de Saratoga, que fue un punto de inflexión de la Guerra de Independencia. El cargo del brigadier general Morgan era el de Comandante del Departamento del Suroeste. Aunque sus fuerzas iniciales fueran sólo unos 300 infantes regulares de Maryland, Delaware y Virginia, bajo el mando del teniente coronel John Howard, unos 200 milicianos de Virginia, comandados por el major (comandante) Frank Triplett y unos 80 dragones al mando del teniente coronel William Washington (primo segundo de George Washington).

Por su parte, el comandante británico del territorio, Lord Cornwallis, planeaba regresar a Carolina del Norte y conducir la invasión pospuesta tras su derrota en King’s Mountain. Y la fuerza al mando de Morgan era una amenaza imprecisa sobre su flanco izquierdo. Para derrotarla y proteger el fuerte británico en Ninety Six, que su inteligencia le indicó erróneamente que Morgan iba a atacar, Corwallis llamó al teniente coronel Banastre Tarleton al oeste del Catawba. Las tropas de Tarleton eran la “fuerza de tareas” llamada la Legión Británica, una unidad combinada de infantería y caballería, formada por algunas de las mejores tropas británicas en las Carolinas. La Legión había ganado importantes victorias en Monck’s Corner y en Fishing Creek. Pero Tarleton había adquirido una fama odiosa e irrevocable de cruel y despiadado entre los “patriotas” tras la batalla de Waxhaws, cuando permitió a sus hombres masacrar a los soldados rebeldes que se les habían rendido. Tarleton le pidió a Cornwallis más regulares y se lanzó tras Morgan con una fuerza reforzada, buscando acorralarle en el río Broad.

Los Preparativos de la Batalla.

En la fría y húmeda mañana del viernes 16 de enero de 1781, los regulares de Morgan salieron de su campamento nocturno en Burrs Mill hacia el río Broad. Los rebeldes se encontraban en Carolina del Sur, cerca de su frontera con Carolina del Norte. En ambas Carolinas los estadounidenses habían sufrido varios reveses el año anterior: en el sitio de Charleston tuvieron que rendir un “ejército” y perdieron otro en la battalla de Camden. Y gran parte de Carolina del Sur estaba en manos británicas, al mando de Lord Cornwallis. La columna avanzaba siguiendo caminos y cañadas, enmarcados por matas bajas aún deshojadas, al oeste del río Catawba. Daniel Morgan se sabía seguido por las fuerzas británicas de Tarleton, situadas detrás a tan sólo 4 horas de marcha. Los sucesivos informes de sus exploradores de caballería, que mantenían el contacto visual con los exploradores y la vanguardia enemiga, confirmaban que esa “distancia en tiempo” no cambiaba. Pero el brigadier Morgan pensaba que podría reducirse mucho esa noche, si Tarleton, como era su costumbre, decidía continuar la persecución durante parte de ella, para caer al alba sobre los “rebeldes”. El peligro principal era ser alcanzados por los 300 dragones de Tarleton durante el cruce del Broad, que fluía entonces muy crecido y dificultaba aún más su paso. A media tarde, los estadounidenses estaban a unos 16 Km. del río y sólo quedaban unas 4 horas de la luz lánguida del invierno. Ya no podrían realizar el cruce ese día. Morgan supo de la existencia de un terreno abierto de pastos, salpicado de árboles, a medio camino del río. Era el Pastizal (Cowpens) de Hannah, donde los granjeros locales soltaban libremente a su ganado. Morgan decidió dirigirse a él y tomar su decisión, después de realizar una exploración visual y saber el parecer de sus jefes. Esa noche, además, recibiría el apoyo solicitado al coronel Andrew Pickens, jefe de las milicias de Carolina y Georgia, que estaban también al sur del Broad y que se dirigían a su encuentro.

Al final de la tarde, las fuerzas regulares rebeldes alcanzaron por su lado suroeste el pastizal, situado a unos 8 Km. al sur del río. Se trataba de un terreno suavemente ondulado o llano, provisto de pequeñas manchas dispersas de nogales, pinos o encinas. Al carecer de matorrales bajos, la alta hierba natural proveía de buenos pastos a los ganados. Morgan y sus jefes pudieron apreciar así el terreno de defensa desde las vistas que tendrían los británicos. El terreno frente a ellos ascendía hasta una larga cresta que lo cerraba, situada a unos 375 ms. de distancia y a no más de 20 ms de desnivel con esa base. Más allá de aquélla, parcialmente tapados por la pendiente posterior, se destacaban a la derecha 2 cerros cercanos. Era un terreno favorable para la caballería, donde Tarleton podría mover a su gusto a sus dragones, para maniobrar, amagar, atacar o rematar la faena de su infantería regular. Por ello, era de esperar que los británicos no rehuirían un combate presentado en él. Morgan decidió enfrentarse allí a los británicos. Estableciendo en ese gran trozo de pradera una posición de defensa en profundidad, con la reserva de sus dragones para rechazar ataques a sus flancos expuestos y utilizando a sus hombres según sus cualidades y posibilidades reales.

Uno de los medios del mando para vencer la “pereza de combate” de los hombres, es utilizar siempre a las fuerzas según sus capacidades reales. Y dejando que las fases del “ciclo de acción y de recuperación” se cumplan siempre. Por ejemplo, unas “milicias nacionales” no podían ser nunca la punta de lanza de una ruptura, ni operar permanente y agresivamente lejos de sus bases de apoyo. Pero sí podían defender posiciones establecidas, “reductos”, contra unidades profesionales e incluso llegar a contrachocarlas localmente con éxito, si estaban bien dirigidas. Sus objetivos debían ser simples, fáciles e, incluso, escalonados. De tal manera que no fuesen barridas por una capacidad de combate enemiga superior y pudieran cumplirlos. Y que las gratificaciones por las sucesivas etapas conseguidas, les mantuviesen y les reforzasen su moral y su confianza en ellas mismas.

Esa noche se le unieron unos 600 milicianos estatales y locales del Coronel Pickens. Morgan establece con los milicianos una primera línea de tiradores expertos dispersos para el hostigamiento, situada en el inicio de la suave pendiente. Y otra segunda línea, en formación cerrada, a unos 135 ms. más atrás, para recibir a los primeros. A los hombres de ambas líneas sólo les pide que realicen dos disparos deliberados cada uno. Permitiéndoles entonces la retirada a retaguardia, junto a los dos cerros cercanos, deslizándose por su flanco izquierdo, sin esperar al temido choque con los británicos. Morgan les aleja de las bayonetas y aprovecha su capacidad de atrición por el fuego a muchas decenas de yardas sobre blancos, incluso pequeños. Tampoco se olvida de estimular su instinto de supervivencia. Les recuerda que si la carga de la infantería enemiga triunfa, la persecución y su aniquilamiento son casi inevitables: tienen a su espalda el río Broad y los británicos cuentan con una mayoría de caballería regular de 3 a 1. La tercera línea de Morgan, su única línea de regulares, es desplegada un poco abajo de la cresta militar. Su lado derecho lo forman los milicianos virginianos de Triplett y el centro y el lado izquierdo de ella, los forman la infantería Continental, con Howard al mando de toda la línea. Los estadounidenses descansaron esa noche aproximadamente en sus puestos. Y sus mandos directos y el propio Daniel Morgan se acercaron a ellos con interés, para animarlos y despejar sus dudas. Al amanecer, tomaron allí el desayuno.

(CONTINUARÁ)