LA GUERRA DE MANIOBRAS. EL CONCEPTO DE LA BATALLA AÉREO TERRESTRE MODERNA.

UNA INTERPRETACIÓN DEL MARISCAL ERICH VON MANSTEIN.

 

 

Un ejemplo poco conocido de la trascendencia omnipresente de la logística y de su línea de comunicación (más o menos ramificada) en las operaciones y muy importante por sus resultados finales, es la operación denominada DONBASS (la gran zona operativa) por los soviéticos, desarrollada entre el 29 de enero y mediados de marzo de 1943, al sudoeste del río Donetz. Ella forma parte de lo que los alemanes llamaron la batalla del DONETZ: el último éxito estratégico de Von Manstein, que fue malogrado por Hitler en Kursk.

El general Vatutin, jefe del frente del sudoeste, creó un cuerpo móvil a nivel de frente soviético (el grupo quedaba a las órdenes del general Markian Popov) para la explotación de la ruptura conseguida por los soviéticos al sudeste de Kharkov. En medios era como un ejército de tanques (los soviéticos tenían entonces cinco ejércitos de tanques en el orden de batalla de sus fuerzas terrestres). Lo integraban 4 cuerpos de tanques de capacidad reducida (el 3º, el 10º, el 18º y el 4º de la Guardia), cada uno reforzado por una división motorizada (sobre camiones) de infantes. En su apoyo estaba la reserva móvil del frente, los cuerpos de tanques (al completo) 25º y 1º de la Guardia. Reserva que luego seguiría a primeros de febrero una dirección de explotación diferente a la del grupo Popov. Aquellas subordinaciones tácticas pretendían compensar la falta de infantería y de artillería específica de los cuerpos de tanques, intentando asimilarlos a los cuerpos mecanizados, mucho más fuertes en hombres y equipo pesado y que resistían mucho mejor los contraataques alemanes.

GENERAL NIKOLAI VATUTIN.

El grupo Popov cruzó inicialmente el Donetz en dirección sudoeste. Su 4º Cuerpo de tanques de la Guardia alcanzó en la mañana del 12 de febrero la localidad de Krasnoarmeiskaia, tras una marcha nocturna de 60 Km. desde Kramatorsk. En esta marcha, el cuerpo utilizó a una de sus brigadas de tanques, la 14ª de la Guardia, como destacamento avanzado, para eliminar el rozamiento táctico en su sector de avance. Y así poder avanzar el 4º Cuerpo a la máxima velocidad operativa.

GENERAL MARKIAN MIKHAYLOVICH POPOV.

El 15 de febrero el general Vatutin empeñó sus dos cuerpos de reserva en la dirección Pavlograd-Zaporozhe, hacia la desembocadura del río Dnieper en el Mar Negro. Zaporozhe era el cuartel general del Grupo de Ejércitos Don (antes Sur, hasta primeros de febrero de 1943) y de la 4ª Flota Aérea alemanes (mariscal Manstein y general von Richtofen, respectivamente) y se localizaba en el bajo Dnieper.

Con todos estos esfuerzos los rusos buscaban, alcanzando la costa, cortar las comunicaciones terrestres de todo el Grupo de Ejércitos alemán citado.

Pero realmente estaban faroleando torpemente. Sus fuerzas de apoyo (el resto de los ejércitos del Frente del Sudoeste, especialmente el 6º de infantería y el 1º de infantería de la Guardia) no defendían los sectores de avance de sus fuerzas móviles. Y éstas avanzaban todo lo que podían hacia su soñado objetivo operativo-estratégico. Estirando así sus líneas de comunicaciones al máximo. Y volviéndolas más y más vulnerables por su longitud y su desprotección, especialmente antitanque y antiaérea, a un contraataque alemán.

Los soviéticos actuaban como si la velocidad de recorrido y el punto alcanzado, sin más, pudiesen “per se” desencajar el despliegue del Grupo de Ejércitos Don, cercenándolo del orden de batalla de la Wehrmacht y de sus líneas de comunicaciones hacia el oeste. Realmente menospreciaban temerariamente a su enemigo, con sus recursos de capacidad de maniobra, de creación y de improvisación y sus aún relativamente poderosas capacidades de combate, especialmente móviles y veteranas, en la zona operativa teóricamente amenazada.

EL COMANDANTE SUPREMO.

Y el mismo Stalin creía esto. Y probablemente, a través de la Stavka (Estado Mayor General soviético), era quien incitaba a Vatutin a espolear a Popov y a los otros cuerpos móviles independientes. Y de ahí su desencanto, hasta el punto de llevarle a solicitar una paz, que aún era interesante para ambos contendientes, a través de diplomáticos suecos, cuando surgió el desenlace de las operaciones planteadas por ambos rivales. Véase Gerhard L. Weinburg. A World al Arms. Cambridge, 1944.

Los alemanes por su parte pasaban serios apuros para contener la ofensiva de invierno soviética, concentrada al sur de Belgorod. En la zona estratégico-operativa del Grupo de Ejércitos Don las fuerzas soviéticas superaban a las alemanas en la proporción de 8 a 1, mientras que en caso de los Grupos de Ejército alemanes Centro y Norte dicha relación bajaba a 4 y 1.

Von Manstein mantenía un frente de 750 Km con 30 divisiones. Esto hacía que pudiese ser envuelto por el flanco norte, en una maniobra de frentes invertidos contra su retaguardia operativa o estratégica. O roto por una acción contundente en cualquier zona, sin que existiesen suficientes fuerzas móviles disponibles en esos momentos para un contraataque estratégico-operativo. Era necesario reajustar el frente, apoyándose en obstáculos naturales, y rechazar las ofensivas soviéticas en dirección a Kiev (en su flanco norte) y en dirección al Mar Negro o al de Azov, creando para ello las reservas móviles necesarias. Hitler, probablemente afectado por la caída a fines de enero del 6º ejército en Stalingrado, transigió en contra de su costumbre e ideas, con las solicitudes de Manstein de ceder terreno para ganar seguridad y movilidad.

EN LA PORTADA DE LA REVISTA ESTADOUNIDENSE «TIMES».

Así, en la primera quincena de febrero el ejército Hollidt retrocedió combatiendo del bajo Donetz, siguiendo la ruta Rostov y Tangarov y se hizo fuerte a lo largo del río Mius, a unos 80 Kms al oeste de Rostov. El 48 Cuerpo de Ejército panzer, que actuaba al este de Rostov, se trasladó al norte de Stalino para integrarse en el 4º Ejército panzer del general Hoth, como parte de la fuerza móvil de contraataque.

A mediados de febrero, a pesar de las órdenes de resistir a toda costa de Hitler, el ejército SS Kempf (antes Lanz) evacuó Kharkov, cuando su flanco norte era envuelto por los soviéticos desde la dirección Belgorod. Mientras, el 4º Ejército panzer retrocedía desde el bajo Don hacia posiciones al noroeste de Stalino, en una difícil marcha de más de quince días, considerando el estado de las carreteras y vías férreas disponibles. Por su parte, el 1er. Ejército panzer, antes parte del Grupo de Ejércitos A, que había podido retroceder vía Rostov desde el Cáucaso, gracias al sostenimiento del frente en el bajo Donetz, tomaba posiciones en un frente que discurría desde el noreste de Stalino hasta el norte del río Mius.

EL BASTÓN DE MANDO DE MARISCAL DE CAMPO DEL III RIECH.

Con estas maniobras los alemanes abandonaban el saliente en su frente formado por los ríos Don y Donetz, reajustando su frente defensivo y logrando crear una importante fuerza de maniobra operativa, formada por los tres Ejércitos citados. Es extraordinariamente importante destacar que los alemanes no “reaccionaban” ante los rusos, sino que estaban adaptándose a las condiciones generales y correlaciones de fuerzas de la situación. Y esperando actuar positivamente, cuando surgiera su oportunidad. Éste es quizás el secreto que subyace en su golpe operativo y en las ondas de conmoción operativas y estratégicas que van a desencadenar sobre los Ejércitos soviéticos y que alcanzarán al propio Comandante Supremo enemigo.

El 22 de febrero los dos Cuerpos de Ejército blindados (el 48º, a la derecha y el panzer de las SS, a la izquierda) del 4º Ejército panzer de Hoth, iniciaron un movimiento ofensivo en dirección noroeste, contra las líneas de comunicaciones del grupo Popov y de los dos cuerpos de tanques soviéticos independientes del Frente del Sudoeste del general Vatutin. El terreno era muy favorable para el empleo de blindados. Poseía un buen firme, era ligeramente ondulado y permitía un extenso dominio de la vista. Los estrechos arroyos que lo entrecruzaban estaban aún helados.

Simultáneamente atacó convergentemente una parte del Ejército SS Kempf desde el oeste, completando la operación de las otras cinco divisiones panzer (reducidas). Dicho Ejército debía también impedir el avance sobre el Dnieper de fuerzas de otros frentes soviéticos, bien en dirección a Krasnograd y Dnepropetrovsk o bien en dirección a Poltava y Kremenchug. Este posible ataque soviético, con objetivo en Kiev, era de mucho más alcance y, por tanto, de escasas posibilidades de éxito antes del deshielo de primavera. El Ejército SS Kempf tenía una capacidad limitada de rechazo para oponérsele.

Es de destacar que la 4ª flota aérea del general Richtofen gozaba de supremacía aérea en esos momentos sobre la zona de operaciones y que sus aparatos pudieron apoyar la operación de corte de comunicaciones enemigas con hasta 1000 salidas diarias.

EL FÜHRER ADOLFO LE VISITA EN ZAPOROZHE, PARA CALMARSE…

Las columnas rusas de blindados y de camiones retirándose hacia el norte y el nordeste eran visibles a distancias entre 15 y 20 Km. de los alemanes, siendo presas de las artillerías divisionarias y de cuerpos de ejército y de la aviación alemanas.

No se trataba ya de un embolsamiento del estilo al que los alemanes habían realizado en 1941. El terreno a cubrir era mucho mayor, la capacidad de combate alemana (en su mayoría eran fuerzas de infantería apoyadas por artillería y antitanques) era escasísima y las fuerzas soviéticas eran unidades móviles de élite, con gran capacidad de fuego y de choque, que conocían el peligro de la pérdida de su apoyo logístico, al menos los jefes de las unidades operativas.

El 23 de febrero los 2 Cuerpos de Ejército acorazados (el SS y el 48º) del 4º Ejército panzer convergían en Pavlograd. Cortaban así las comunicaciones del grupo Popov, que se hallaba en torno a Grishino, y de los cuerpos de tanques 25 y 1 de la guardia (la reserva móvil del frente del suroeste), que se acercaba ya a Zaporozhe, aunque aún no en suficiente fuerza. Asimismo, golpeaban severamente al 6º Ejército de infantería (al oeste de Isyum), tras la reserva móvil citada, y al 1º de infantería de la Guardia, tras el grupo Popov, antes de que pudiesen cruzar el Donetz, retrocediendo hacia su retaguardia

Con ello la capacidad de combate del Frente del Sudoeste (general Vatutin) quedaba temporalmente liquidada, hasta que fuese reorganizado, reequipado y cubiertas las bajas. Y se rehabilitase su moral de combate mediante las medidas de cohesión y reentrenamiento de unidades y pequeñas unidades.

(CONTINUARÁ)

ABU OMAR AL-SHISHANI

Operaciones o G-3 de la Oficina central de Defensa del Estado Islámico

Su nombre puede pasar como uno más entre los cerca de mil delegados o visires nacionales, gobernadores, asesores, consejeros de la Shura, jefes de las oficinas centrales y nacionales y jefes de “brigadas” o “kampfgruppen” o fuerzas de tareas del califato del tercer milenio de Abu Baker al-Bagdadi. Y con la rapidez en dar alguna reseña personal suya, con motivo de su “evaporación” en un ataque aéreo de la Coalición de los 65 países el pasado viernes 4 de marzo, junto a la ciudad siria de al-Shaddadi, se ha obviado comentar o citar su intervención en la concepción de la más importante operación del EISI.

El padre Omar el checheno, que eso quiere decir su nombre árabe Abu Omar al-Shishani, fue el “estratega operativo” que diseñó a primeros de 2014 la campaña de primavera/verano del Estado Islámico en Irak. Conocido también como Omar el checheno, nació en Georgia y luchó en sus fuerzas armadas durante su desigual guerra con Rusia de 2008. Parece ser que al-Shishani comenzó a luchar en Siria junto a los rebeldes en 2012, pocos meses después del estallido de la guerra civil. Y se estima que algo más de un año después se unió al Estado Islámico de Siria e Irak. Los EEUU ofrecían $5 millones de recompensa a quien aportara información fiable sobre el paradero de Al-Shisheni. Recordemos que ésta es la tercera vez en que se declara muerto en acción a Abú Omar…

La gran operación de acción, prestigio y propaganda.

El EISI tomó al asalto y sin encontrar apenas resistencia la ciudad de Mosúl durante la madrugada del lunes 9 de junio de 2014, consolidándola en su poder en un par de días más. Mosúl es la tercera mayor ciudad de Irak y cuenta con 2 millones de habitantes. Fue la segunda gran localidad del país ocupada en firme por el EISI. El efecto de atracción y prestigio para el EISI y el golpe de descrédito para los gobiernos kurdo y central de Irak fueron sorpresivos y grandes. La permanente disputa por la administración de Mosúl entre las autoridades iraquíes y las del Gobierno Regional Kurdo (el KRG) influyó en la falta de defensas adecuadas de la ciudad. La toma de Mosúl, a unos 390 kilómetros al norte de Bagdad, sacó a relucir la incapacidad para gobernar la urbe, generada por el enfrentamiento entre el gobierno autónomo kurdo de Erbil y la autoridad central de Bagdad. Los kurdos aguardan desde 2007 un referendo que apruebe la absorción de esta ciudad por parte del KRG.

En este ataque se produjo un avance al combate de varias columnas de camiones ligeros sin protección contra el fuego ligero de infantería (muchos, tipo “pick up” de techo abierto y todos de marca Toyota), transportando al aire a unos 800 milicianos irregulares ardorosos del EISI. Y los 30.000 policías y soldados nacionales que guarnecían la provincia de Niniveh, abandonaron sus equipos pesados colectivos, singularmente la artillería y los vehículos blindados y huyeron, formando racimos de hombres aterrorizados, hacia Bagdad, a medida que avanzaban los “barbudos de Allah”.

Así, a primeros de junio de 2014, el ISSI lanzó una ofensiva estratégica en Irak, destinada a consolidar sus dispersos enclaves iraquíes (al-Ramadi, Faluya, etc.) de las provincias del norte y centro en una unidad territorial única y extensa. Que fuera capaz de unirse geográficamente, sin solución de continuidad, con las tierras sirias del Califato, con sede en Raqqa, en el alto Eufrates. Después de asaltar la ciudad de Samarra, irrumpieron en Mosúl y lanzaron una “acción de área” en las provincias de Saladino y Diyala, en la que los terroristas recurrieron también a sus “juramentados suicidas”. El asalto del ISSI a Mosúl se sumó a los ocurridos sucesivamente en varias poblaciones de la provincia de Niniveh. Confirmando con todo ello las capacidades militar y organizativa y la agresividad cada día más claras del grupo fundamentalista salafista y la gobernanza y el caudillaje de su líder, Abu Baker al-Baghdadi. La expansión del territorio que controla el ISSI, tanto en Irak como en Siria, son la realización de la intención de al-Baghdadi de desplazar al egipcio Ayman al-Zawahiri, no como jefe de al-Qaeda, sino como el auténtico sucesor de Osama Ben Laden.

Los avances de los yihadistas se producían a las velocidades de marcha de sus columnas, según la transitabilidad de los terrenos y la capacidad de las vías recorridas. Porque, antes de que llegaran a la distancia eficaz de influencia, de constituir una amenaza real sobre su objetivo, los funcionarios del gobierno y las fuerzas de seguridad abandonaban sus puestos administrativos y de defensa en aquél. Sin embargo, estos grupos móviles carecían de cualquier de cualquier apoyo externo a ellos, de conexión táctica a ningún grueso o masa de apoyo, y sus flancos son sectores expuestos. Esto es una de las delicias tácticas para cualquier ejército moderno medianamente experimentado y motivado.

Los grupos rebeldes pueden ser cercados funcionalmente y atacados desde sectores convergentes por los batallones de un par de brigadas de infantería mecanizada, reforzados cada uno por varias secciones o una compañía de sus batallones de carros. Y así, batidos y deshechos sucesivamente. Si no ha ocurrido así, es que no existía allí tal ejército. Lo que tenían los iraquíes era un proyecto, una apariencia, una entelequia, una imagen virtual y escandalosa de ello. Sabemos que la sorpresa es a veces inevitable: porque es hija del ingenio propio, de la oportunidad neutral y de la incertidumbre y de la rutina enemigas. Pero un ejército cabal es capaz de superar las crisis, de rehacerse y de vapulear al osado irregular rebelde, que se le enfrenta a campo abierto. Si no ocurre así es porque el ejército iraquí no existe como expresión cabal y cuajada de la voluntad de defensa de la sociedad y del gobierno iraquíes.

El diseño y la planificación de estas operaciones de acción y prestigio en Irak fueron obra de Abu Omar al-Shishani, un jefe entonces del ISSI en las montañas kurdas de Siria. Ya que las fronteras nacionales son para los yihadistas salafistas una abominación, que atenta contra la comunidad universal del Islam, plasmada políticamente en el califato. Creando así un “totun revolutum” de sufrimiento, desconcierto y sangre, donde medrar e imponer ese califato delirante. El Frente al-Nusrah para la Liberación de los Pueblos de Oriente, la franquicia regional de al-Qaeda, empezó a actuar en Siria en 2012, cometiendo los “grandes atentados indiscriminados y aislados” con grandes bombas en la capital y otras ciudades, al principio de la guerra. Los yihadistas avanzan políticamente y medran cuando existen una fractura y un caos sociales en un país. Éste es su humus primigenio, su caldo de cultivo, su medio ambiente propicio e ideal.

El enemigo contra el que planificó Abu Omar su “golpe de guadaña”.

El nuevo primer ministro iraquí, el chií Haidar al-Abadi, acometió a mediados de noviembre de 2014 la compleja reestructuración y adecuación del ejército nacional. Es de recordar, que los EEUU se gastaron durante su ocupación de Irak unos $25.000 millones en el entrenamiento y el equipamiento del actual ejército de Irak, que no parecen haber servido para mucho. Y los “drones” de espionaje y observación de los estadounidenses, tampoco han sido de utilidad. Y todas las escuchas telefónicas y de comunicaciones inalámbricas digitalizadas o no de la NSA (la agencia central de seguridad estadounidense, con inmensos almacenes para el archivo de datos inútiles, porque lo son si no son de provecho), la CIA y otras agencias especializadas en la exploración y observación de la información fueron nulas o erradas, para detectar el cáncer purulento del ISSI. Que se gestó desde casi dos año atrás, y su explosiva metástasis por el noroeste de Irak a mediados de 2014.

  EL PRIMER MINISTRO HAIDAR AL-ABADI

El miércoles 15 de noviembre el “premier” firmó, como comandante en jefe de las fuerzas de seguridad, la destitución de 26 comandantes y jubiló anticipadamente a otros 10. La medida atend a la necesidad de «consolidar la labor de una institución militar, basada en la profesionalidad y en la lucha contra la corrupción en cualquiera de sus formas». Al-Abadi nombró a otras 18 personas como relevo parcial. El premier buscaba también «depurar el aparato de seguridad de los generales y jefes leales a al-Maliki», cuyas políticas miopes y sectarias alienaron de nuevo a la población suncontra el gobierno iraquí. Y dieron alas a los yihadistas, que ya controlan difusamente un tercio del país. Pero, el jefe del Ejecutivo ha evitado ampliar la depuración al ministerio de Interior, controlado por la milicia chií de al-Sadr. «Las milicias chiíes operan en Bagdad (desde su centro en el barrio al este del Tigris, llamado Ciudad al-Sard) con total impunidad, ignorando la presencia de las fuerzas de seguridad gubernamentales«.

La purga coincid con el envío de 1.500 soldados estadounidenses adicionales a Irak, anunciado por Obama la semana anterior y con las primeras victorias logradas en combate por el ejército, con el apoyo de los ataques aéreos lanzados por la coalición internacional sobre las posiciones y concentraciones del ISSI. El general de 4 estrellas James Terry declaró a primeros de diciembre que su principal tarea es el reentrenamiento del nuevo ejército nacional. Se espera que la cifra de militares desplegados por los EEUU en Irak sea de unos 3.100 efectivos en poco tiempo. Y espantado por la enorme incapacidad del ejército iraquí, el entonces jefe del Estado Mayor Conjunto de los EEUU, el general Martin Dempsey, reconoció el jueves día 16 de diciembre que se necesitarán unos 80.000 miembros «competentes» de las fuerzas de seguridad iraquíes, para recuperar el territorio arrebatado por el ISSI, liberar la ciudad de Mosúl y restablecer la integridad de la frontera con Siria. ¡Qué fácil se entrenaron y motivaron los barbudos de Alá y cuanto les cuesta hacerlo a los “militares” iraquíes…!

GENERAL JAMES TERRY

El objetivo de la formación del ejército iraquí es alistar o reestructurar y entrenar a un colectivo de más 200 mil iraquíes, para formar el nuevo Ejército Nacional de Irak. Aparte están las fuerzas de policía y orden público civiles. Los reclutas son contratados tras pasar un superficial examen físico, estar comprendidos en un intervalo amplio de edad y pasar por un filtro “político” local, que avale su no “pertenencia evidente” a los grupos díscolos o insurrectos. Al no existir la tradición de un ejército moderno de reclutamiento universal, se ha optado por adquirir un ejército de voluntarios, intentando profesionalizarlo. Los reclutas del ejército pasan por “temporadas” una serie de jornadas de formación en técnicas elementales de lucha; de endurecimiento físico; de disciplina militar, basada en formaciones cerradas y sus movimientos, para imprimirles carácter; de cumplimiento de las labores cotidianas de vida en común y de convivencia como colectivos uniformados. Las principales tareas son formar someramente a los hombres, que se acostumbren a integrar colectivos permanentes disciplinados y prepararlos básicamente para su formación específica en las unidades de destino. Este período inicial se extiende entre los 60 y los 120 días. Y éste es un tiempo considerado insuficiente. Las unidades de formación del ejército iraquí, sitos en multitud de campos desperdigados por numerosas provincias del centro y del sur de Irak, serán fundamentalmente dirigidas por suboficiales y oficiales estadounidenses.

GENERAL MARTIN DEMPSEY, LUEGO JEFE DEL PENTÁGONO

Delirante, el viceprimer ministro iraquí Saleh al-Mutlaq (un sunní) recomendó reintegrar a los soldados de Sadam en el novísimo ejército en reconstrucción. «De esa manera se podrá derrotar al Estado Islámico en un plazo muy breve de tiempo». Pero, ¿aún siguen vivos y capaces, desde 2.003, los vapuleados y perseguidos restos del ejército de Sadam Hussein al-Tikriti? ¿No será éste el “tentetieso argumental” de los gobiernos iraquíes, al que achacan todos sus fallos, desventuras e incapacidades propias? A sus 68 años, el vicepremier es un veterano en la política del país, donde ha resurgido varias veces. Y se mueve a sus anchas en el gobierno de Bagdad, amedrentado por los yihadistas del Estado Islámico de Siria e Irak.

VICE PRIMER MINISTRO IRAQUÍ SALEH AL-MUTLAQ

Y la corrupción por sí misma no es razón suficiente para rehuir defender y ayudar al régimen iraquí. La corrupción es general, tradicional, arraigada y omnipresente en toda la región geopolítica árabe: desde el norte de África a las fronteras de la India. Sadam Hussein, el partido Baaz y su régimen estaban asentados en el clientelismo, el copago y el terror selectivo contra los enemigos internos, tanto reales como potenciales o estimados. Con la religión (variedad sunní) y los comunes orígenes tribales como criterios de selección, para comenzar a medrar en las estructuras estatales. Y sobrevivieron a dos guerras exteriores, una larga y otra contra una coalición aplastante de países modernos en 1991, y a varios intentos armados de rebeliones internas étnicas y religiosas.

LOS CHINDITAS: FUERZAS DE INCURSIÓN PROFUNDA

UNA EXPLOTACIÓN OPERATIVA DE LA RETAGUARDIA ENEMIGA

Un proceso que llamaremos de “sorpresa en cascada” fue creado al sur del teatro de operaciones del Extremo Oriente por el general británico Orde Wingate a primeros de 1.944. Para ello empleó la fuerza de incursión profunda, tipo división ligera reforzada, llamada los Chinditas. Este nombre está tomado del dios birmano Chinthe, el dios protector de la religión (o del estado), y que podía atacar a los enemigos desde nueve direcciones diferentes… Su misión principal era cortar las comunicaciones internas de unidades (avance y retirada) y abastecimientos (apoyos, sustituciones y reemplazos) de las fuerzas japonesas que se oponían al avance, en el norte de Birmania, de las fuerzas chino estadounidenses del general Stilwell. Éstas avanzaban desde China en dirección al sur, con el objetivo de conquistar las poblaciones bimanas de Mogaung y Myitkyina y también ocupar y asegurar la zona al sur de esos nudos ferroviarios, creándoles un área de retaguardia estable. Con ello buscaban poder abrir y extender permanentemente una carretera y un oleoducto desde el norte de Assam, en la India, a Yunán, en China.

SU EMBLEMA, TOMADO DEL DIOS CHINTHE…

Esto permitiría abastecer a una flota de bombarderos estadounidenses y sus escoltas de caza con base en Yunán. Que estaría destinada a reforzar el esfuerzo de guerra de los maltrechos chinos, los cuales luchaban desde 1.937 en una guerra propia, contra el expansionismo del Japón en el continente asiático. Y que estaban ahora desmotivados hasta tal punto, que Chiang Kai Check quería salir de la guerra. Este hipotético armisticio liberaría a unas 25 divisiones japonesas que se hallaban en China, operando y estacionadas, para ser destinadas donde el Estado Mayor Imperial lo considerara adecuado. Por ejemplo, para acelerar una invasión de la India e incluirla en la “Zona Asiática de Coprosperidad” que preconizaba el Imperio del Japón para toda el Asia Oriental y del Pacífico, bajo su influencia político económica, frente a las potencias occidentales extrañas.

LA ZONA DE OPERACIONES.

Un avance convencional desde la India, a cargo del Catorce Ejército anglo indio del general Slim contra esa retaguardia profunda nipona y desde un flanco esperado y protegido era impracticable. Debido a la distancia a recorrer, al terreno a ganar y asegurar, a la tenacidad de los soldados japoneses de infantería y al número de sus fuerzas desplegadas “en esa misma dirección y en sentido opuesto”, puesto que los nipones intentaban alcanzar la ya cercana frontera de la India con Birmania, y a la dificultad de la lucha en la selva. Que era un medio “espeso” para los movimientos de las fuerzas de ambos mandos, con vistas obstruidas y muy cercanas y donde abundaban las enfermedades tropicales.

 

Desarrollo de las Operaciones.

La “segunda expedición chindita” se insertó en marzo de 1.944, en base a la experiencia operativa adquirida el año anterior con la primera. Donde Wingate comprobó dos parámetros esenciales para las operaciones previstas: que “fuerzas de línea” anglo indias, entrenadas específicamente para esas tareas de incursión profunda, podían combatir a los japoneses en la selva; y que esas fuerzas podían ser abastecidas indefinidamente por el aire, al gozar los aliados de la supremacía aérea en su zona de operaciones y contar con suficiente capacidad de transporte aéreo para ello. Participaron como fuerzas de incursión, las brigadas 16, que desde primeros de febrero avanzó a pie unos 1.000 Km. en dirección a Indaw, 77 y 111 del ejército anglo indio, fuertes en más de 12 mil hombres. Y que se integraban en la 3ª división anglo india, de su “orden de combate”. En abril de 1.944 se les unió la brigada 14, que desembarcó en la base de Aberdeen, junto a la obstrucción viaria de White City, y atacó inmediatamente a varios depósitos japoneses de suministros. Wingate siempre pensó en el empleo de unidades regulares, no en tropas de élite. Y que sus reemplazos vinieran de las distintas unidades de ese ejército, especialmente del Catorce Ejército de Slim. Pero no se contó con la tendencia “perversa” de los jefes de unidades, de ir prescindiendo preferentemente de los holgazanes y los problemáticos, para cederlos a otras unidades lejanas. Así, las unidades de reclutamiento de los chinditas tenían que rechazar de entrada a parte de los candidatos, así como también a los que superaban los 40 años. La cual es realmente una edad muy avanzada para iniciarse en las dificultades de la guerra en las selvas.

OPERACIÓN DE MARCHA: EL CRUCE DE UNA CORRIENTE.

Los planeadores, aviones de carga y avionetas, debidamente escoltados, comenzaron a llegar a Broadway, al norte, y a Picadilly, al sur, de la zona elegida. Se trataba de establecer un cerrojo fortificado en la vía férrea y la carretera entre Indaw, al sur, y Mohyen, hacia el norte, en la retaguardia de las fuerzas japonesas que avanzaban hacia el norte, China, y hacia el este, India. La localización de la obstrucción operativa fue descubierta en la exploración aérea hecha por Wingate, que la eligió frente a otra alternativa que tenía, porque en los pequeños valles incluidos en su perímetro, podían establecerse, al amparo de las vistas, todos los servicios auxiliares de la zona defensiva, como los mulos, la sanidad, las comunicaciones exteriores, los almacenes, etc. White City, la posición defensiva, fue fortificada debidamente y equipada con cañones antiaéreos Bofors de 40 mm., morteros de 75 mm. y cañones de 25 libras (>11 Kg y >90 mm.) y ametralladoras Vickers. Entre las colinas que enmarcaban el recinto y lo integraban, se instaló incluso una pista de aterrizaje para pequeños aeroplanos.

UNA RECUA DE MULAS…

Para el transporte en terreno quebrado y selvático los chinditas usaban recuas de mulas en todas sus columnas de marcha. Cada animal estaba a cargo de un mulero dado, encargado de su guía, cuidado y manutención. Y no siempre, especialmente al final de sus operaciones, los muleros fueron entrenados debidamente para su oficio. Las recuas transportaban las municiones, los avituallamientos, las armas pesadas, los repuestos, las radios y otros equipos y consumibles. El tren de mulas de cada unidad era muy vulnerable a un ataque japonés. También, los animales de los reductos, donde era difícil soterrarlos o protegerlos debidamente bajo cubiertas, eran vulnerables al fuego pesado japonés. Con ello, dicho tren de mulas se convertía en una vulnerabilidad grave de la unidad, ya que sin él eran imposibles las operaciones de marcha y ataque, consustanciales a los chinditas, en ese medio de lucha de tan difícil transitabilidad.

En la zona de operaciones, el clima es duro, el confort, que alivia los esfuerzos de la guerra, es escaso, la vida es áspera y las enfermedades selváticas afectan grave y reiteradamente a los hombres y a las bestias, en alto porcentaje e intensidad, durante los pocos meses de operaciones en las selvas birmanas. Y la tarea general de hostigamiento y de debilitamiento de las fuerzas japonesas en sus líneas de comunicación y de abastecimientos hacia los frente chino e hindú se llevó a cabo. El concepto operativo que subyació fue la explotación de la retaguardia profunda japonesa, donde abundaban sus vulnerabilidades tácticas y operativas y la no disponibilidad combativa enemiga, al estar alejada de los frentes de combates. Los chinditas lograron fijar indefinidamente en esa retaguardia a unas dos y media divisiones japonesas, dedicadas a su control y persecución, o sea, unas 2,5 veces su propia capacidad combativa.

Análisis e Interpretación de la Campaña Chindita.

Las operaciones de los chinditas son acciones de explotación de la retaguardia enemiga por fuerzas suficientes y móviles. Éstas son insertadas profundamente en ella por la aviación propia. No ocurre aquí el caso habitual del ataque y la ruptura completa de un sector o faja del frente enemigo., por donde irrumpe entonces un cuerpo móvil más o menos equipado y numeroso. Que avanza por la retaguardia enemiga para explotar sus vulnerabilidades; destruir sus unidades en reforma o en marcha a sus bases de partida iniciales; invertir los frentes de lucha de sus unidades a la defensiva, para colaborar en aniquilarlas; capturar o destruir toda clase de medios logísticos; atacar a las unidades valiosas y vulnerables (artillería, ingenieros, mando, comunicaciones, paracaidistas); ocupar temporalmente nudos de comunicaciones terrestres, desfiladeros y puertos y posiciones tras el cruce de canales y ríos, etc.

La coordinación necesaria del cuerpo móvil con su “masa de apoyo” o retaguardia inmediata, se realiza en esta campaña por una vía aérea estable, suficiente y no molestada. Cuyo nexo de unión con las brigadas (-) y batallones (+) operativos chinditas son las bases fortificadas (White City, Broadway, Aberdeen, Blackpool), establecidas en el interior de la zona japonesa. Y que actuaban como bases de partidas iniciales de sus operaciones.

Se calculó que los chinditas causaron más de 12 mil bajas a las fuerzas japonesas, con la pérdida en combate de sólo unos pocos cientos de hombres por su parte. Pero los chinditas no derrotaron decisivamente a ninguna gran unidad japonesa, ni conquistaron ninguna posición relevante enemiga. Con lo que su trascendencia, para los planes militares aliados y la importancia de las acciones contra el enemigo, quedaron dispersas, aplacadas y opacadas por las grandes maniobras de la guerra en ese teatro surasiático y por los intereses estratégicos y operativos de los tres grandes actores en el mismo: británicos e hindúes, estadounidenses y chinos.

GENERAL ORDE WINGATE.

Tras la muerte inesperada de Wingate en un accidente aéreo, su sucesor, el general Lentaigne, estableció en Blackpool, a unos 100 Km. al norte de White City, otra posición fortificada obstruccionista, como alternativa y refuerzo de aquélla. Y puesto que las operaciones chinditas y el interés de la guerra se trasladaba más hacia la frontera con China, los chinditas quedaron ya bajo el mando de los estadounidenses. Y Stilwell, les dio la tarea de una gran unidad ligera convencional, coordinada con el esfuerzo hacia Birmania de las fuerzas chino estadounidenses. Con las misiones de atacar en fuerza desde el sur las posiciones sobre las que avanzaban aquéllas. Es de señalar que el propio Lentaigne, que no tenía la creatividad, la ascendencia, el respeto entre sus iguales y la voluntad de Wingate, llegó a aceptar en parte los puntos de vista convencionales y ortodoxos de Stilwell, en relación al empleo de los chinditas.

Éste tuvo previamente, a primeros de 1.944, una unidad de “incursionistas profundos” con los llamados “merodeadores de Merrill”. Pero ellos no tuvieron el alcance, la proyección, la capacidad y la concepción operativa que los chinditas tenían desde el principio, en su segunda incursión de ese año. Además, sin las sustituciones y los reemplazos requeridos, empleados como otra pinza de avance chino estadounidense en la campaña birmana y plagados por las enfermedades infecciosas, la efectividad combativa de los chinditas cayó en picado muy pronto. Y, unos pocos meses después, en 1.945, fueron ya desmovilizados totalmente

LA DEFENSA ARMADA DEL ESTADO ISLÁMICO O DAESH.

Introducción

El Estado Islámico tiene la ventaja estratégica de su unidad territorial, que le permite sostener las luchas siguiendo sus líneas interiores de comunicación. Sus enemigos están desperdigados por sus extensas y discontinuas fronteras y operan en multitud de sectores o fajas diferentes. Esta ventaja puede emplearla para fijar y mantener a sus enemigos, dispersos e inconexos operativamente por los distintos países y zonas. Impidiéndoles así cualquier concentración eficaz para atacarle.

Así, en su centro operativo de Mosúl, con unos 2 millones de habitantes, la mayor ciudad en su poder y la tercera ciudad de Irak, los yihadistas salafistas del DAESH mantienen fijados a los peshmergas de Erbil, capital del Kurdistan iraquí autónomo. Estos no son capaces de lanzar una ofensiva individual, para ir arrebatándoles enclaves y zonas y se mantienen a la defensiva. La razón es que son kurdos sunníes, que no quieren coordinarse con el ejército de Irak y las milicias sectarias chiíes.

ABU BAKER AL-BAGDADI.

En la provincia de Anbar, el EI ocupó al-Ramadi, su capital, en mayo. Aquí el ejército iraquí salió también a la desbandada, en una marcha retrógrada imprevista y acelerada. Los iraquíes culparon de sus desventuras operativas a una gran tormenta de arena, que facilitó la “marcha al combate” de los muyahidines del DAESH. Y está amenazando el flanco occidental de Bagdad. Que dice estar entrenando y concentrando efectivos para recuperarla, partiendo de la nueva base en Taqaddum, donde hay destacados 450 militares estadounidenses. Ella está a unos 25 Km. de al-Ramadi y actúa de cerrojo contra el avance del EI, guarnecida por los nuevos soldados estadounidenses del general de cuiatro estrellas James Terry.

El Estado Islámico tiene ahora tres grandes áreas de operaciones:

Una primera gran zona abarca todo el sur del Emirato, desde el sureste de Alepo hasta al-Ramadi, siguiendo el curso del alto Eufrates. En ella, el EISIL está extendiéndose y consolidándose, ocupando la ciudad de Palmira, terminando de expulsar al ejército sirio de la provincia de Deir-ez-Zour (sus últimas tropas en ella fueron cercadas al oeste de su capital) y a los soldados iraquíes y las milicias chiíes de la provincia de Anbar. Al oeste de Palmira están Tiyas y los aeropuertos militares del Shayrat, ocupados por el ENS, que son objetivos vulnerables al EI, que es capaz de atacarlos desde dos direcciones. Con ello, podría establecer un flanco occidental defensivo dirigido hacia Damasco, ocupando una ciudad intermedia.

En el norte de Irak, el EISIL mantiene sus posiciones en la provincia de Nínive y parte de la provincia de Saladino, consolidándose también en el alto Tigris.

En Siria, al norte y noreste de Alepo, a lo largo de unos 400 Kms. de la frontera con Turquía, hasta la provincia fronteriza de Hasaka, el EI mantiene un juego estratégico basado en pequeñas ofensivas y retiradas tácticas, en una zona de gran labilidad operativa. Intentando debilitar al Frente al-Nusrah (cerca de la fronteriza Azaz), a los peshmergas sirios (en Kobane) y a otros grupos opositores. Y mantener abiertos los estrechos sectores fronterizos, Ras al-Ayn, entre otros, por donde realiza sus intercambios de petróleo, derivados y bienes incautados, armamentos y partidarios. También el EI desea detener la ofensiva de la oposición en Alepo, ya que no tiene capacidad libre para explotar de la desestabilización en Alepo. Y ocupar territorios en una zona muy disputada, que constituye un frente bastante estable y de costosas ofensivas. Pero en la provincia nororiental de Hasaka quiere consolidarse, para aumentar su continuidad geográfica, proteger sus pasos fronterizos con Irak y Turquía, aquí está Tel Abyad, y aumentar su retaguardia estratégica, reforzando así el saliente proyectado desde Palmira.

UNA EJECUCIÓN EN PALMIRA…

Turquía, que quiere mantener en su frontera sur un difícil equilibrio político militar, recela tanto de los kurdos del YPG (sirios), como del EI, acercándose a su territorio en fuerza. Y Erdogan está considerando establecer una zona de seguridad de 10 Km. de profundidad en territorio sirio desde la frontera común, ocupándola con unos 12 mil soldados turcos. Desde ella, los turcos podrían también controlar parcialmente otros 25 o 30 Km. de profundidad más, empleando su artillería pesada. Es un tema espinoso y controvertido, de trascendencia internacional indefinida, por lo que el jefe de las FF.AA. le ha pedido a Erdogan una orden formal por escrito, que el mandatario aún no ha otorgado.

Los bombardeos aéreos de la Coalición de las 60 naciones, adscritos a la Operación “Inherent Resolve”, erosionan y causan bajas al Estado Islámico desde hace casi un año. Pero no detienen sus operaciones militares principales de fijación de sus enemigos y de aumento del territorio del Estado Islámico. Mientras los países occidentales, incluyendo los EEUU, la OTAN y la Unión Europea, en cualquier grado y combinación práctica necesaria, no estén dispuestos a poner sobre el territorio sirio y/o iraquí una inversión suficiente de combatientes propios, en forma de fuerzas interarmas terrestres, distribuidas en la combinación apropiada para las tareas que se les atribuyan, el EI no será batido por sus enemigos de esos países árabes infestados. Y parece que se podrá defender indefinidamente de sus enemigos fronterizos. En los ataques aéreos en Siria participan Arabia, los EEUU, Bahrein, Canadá, los Emiratos Árabes Unidos y Jordania. En Irak, solicitando permiso operativo a su gobierno, bombardean Australia, Bélgica, Canadá, Dinamarca, los EEUU y Gran Bretaña.

El Escenario Geográfico del Estado Islámico (EIIL).

Esta organización actúa en una franja difusa, no ocupada, sino controlada, de unos 300 mil Km2., que se extiende por Irak y Siria, desde Bagdad hasta Alepo y las montañas del centro oeste de Siria. El ancho varía a lo largo del recorrido. El territorio depredado comienza en Faluya, a unos 60 Km. al oeste de Bagdad, y engloba las cercanas ciudades de Habbaniya y al-Ramadi y la extensa y desértica provincia de Anbar. Y, siguiendo el Eufrates hacia el noroeste, alcanza las ciudades ribereñas de Haditha y Âna, antes de internarse en Siria por la ciudad de Abu Kemal, dejando atrás la provincia de Nínive y parte de la de Saladino. En medio del desierto del sur y el este de Siria, sólo aliviado por el río, está la ciudad de Dayr al-Zawr. Y continuando por el río, llegamos primero a Raqqa, junto a la desembocadura del río Belikh en el Eufrates. Y luego al lago artificial al-Assad en el gran meandro del Eufrates, para continuar hasta Alepo y las montañas kurdas del centro oeste, en la frontera con Turquía. Hasta unos 10 millones de personas podrían estar controladas por el EIIL en este territorio.

EJECUCIONES DE ENEMIGOS DEL DAESH

No es fácil trasladarse por esas tierras, que son infecundas, más allá de los regadíos del Eufrates y del lago artificial al-Assad, sin dejar una “huella táctica” de la marcha. Los terrenos de esta gran franja carecen de ocultamientos y cubiertas naturales, en forma de bosques, matorrales extensos y montañas. Esto hace que los más frecuentes refugios y estancias para los grupos yihadistas sean las aldeas y poblaciones a lo largo de su eje central: el río Eufrates, sus aluentes, como el Jaipur en la provincia de Hanaka, y sus riberas. Para su defensa y cobijo más duraderos tienen que dispersarse por ellos, formando una o varias “cuadrillas de muyahidines” de no más de 40 hombres cada una.

Posibilidades operativas decisivas.

En cualquier caso, la lucha en los territorios ocupados por el Estado Islámico es una lucha urbana. No es terreno para una guerra de movimientos. Lo fue en junio de 2014, cuando el Estado Islámico se desparramó, incontrolable y avasallador, por el norte y noreste de Irak. Y los 30 mil soldados iraquíes de las provincias de Nínive y Saladino salieron, acongojados y de estampida, hacia Bagdad. Buscando amparo y refugio entre los muros de la gigantesca urbe y su barrio chií al-Sadr, al este del Tigris. Y ello ante la simple “marcha al combate” de varios cientos de muyahidines, montados en Toyotas pck-ups, semidescubiertos y artillados con cañones ligeros y ametralladoras pesadas. Por cierto, ¿quién les facilita los siempre presentes vehículos Toyota a los muyahidines? ¿Algún concesionario neoconverso a al-Bagdadi?

La estrategia operativa de las bandas irregulares del Estado Islámico se centra en nunca dejarse empeñar por el Ejército u otras fuerzas superiores en combates “posiblemente perdidos por adelantado”. Sus técnicas y tácticas son la movilidad continua y previsora; la dispersión y la infiltración en la lucha urbana, adelantándose en una defensa flexible, desgastante, con cesión de espacio; las acciones pequeñas, dispersas y más o menos simultáneas o secuenciales en un área; la huida escalonada; la lucha con objetivos limitados y en condiciones ventajosas temporales; el abandono sistemático de posiciones, obligando al enemigo superior a desplegarse y prepararse cada vez. Ellas pueden ganarle al EIIL el tiempo necesario para sobrevivir.

ADORAN LOS TOYOTAS. ¿QUIÉN LOS PAGA?

En las ocupaciones temporales de poblaciones grandes, extienden sus posiciones defensivas más allá de lo necesario en la defensa convencional, cubriendo una mayor superficie. Sus “puntos de retardo” son difusos y ocultos e imperceptibles para los extraños. Hay que entrar en las casas para detectar paredes perforadas y encontrar pasadizos bajo un mueble o una alfombra. La destrucción que genera el fuego pesado impreciso, refuerza sus posiciones de combate, rodeándolas de cascotes que dividen y dificultan los accesos del enemigo, salvo cuando son alcanzadas por un impacto directo. Los nidos de resistencia tienen más importancia en esta forma de lucha. Porque la ocupación de la zona de defensa es más tenue, las posiciones no pueden fortificarse demasiado, las vistas son más cortas y existen numerosas vías de aproximación. Ellos dependen de los puntos de retardo y a ellos se repliegan si son invadidos o destruidos. Existen numerosas posiciones alternativas o de recambio. Esta estructura de rechazo permite engañar al enemigo que ataca e irrumpe sobre: el límite anterior de la posición de defensa, su verdadera extensión, los límites de los sectores que la forman y el interés del mando rebelde en la defensa de la zona; y consigue dispersar el fuego pesado del atacante.

LA TRANSITABILIDAD EN LAS OPERACIONES MILITARES

Introducción.

La “transitabilidad es la dimensión geográfica, tanto superficial como espacial, donde tienen lugar las operaciones militares.

Está enmarcada principalmente por la capacidad superficial de un terreno para sostener y permitir el tránsito de determinados medios o capacidades militares. Se completa modernamente en una dimensión espacial, por el alcance de los medios de fuego lejano y por las aeronaves de todo tipo.

La transitabilidad tiene funciones o condicionantes independientes y absolutas, como son el tiempo de paso por un punto, el tiempo de recorrido entre dos puntos y la no simultaneidad superficial de los medios militares.

La transitabilidad posee también funciones relativas, dependientes de la geografía en general. Están condicionadas por la red viaria, ferroviaria y fluvial (geografía urbana) y por el clima, la hidrología, la orografía, la estación del año, la meteorología e incluso la hora del día (geografía física). Éstas funciones varían con las distintas superficies nacionales y regionales.

La transitabilidad determina la facilidad o la dificultad física para la rapidez de la maniobra y, en consecuencia, condiciona básicamente el tiempo total de las operaciones, a través de la fase de ejecución de los “ciclos de acción” sucesivos. Estos pueden descomponerse en observación, evaluación, decisión y ejecución.

Las redes de transporte y la transitabilidad.

Las redes viarias y ferroviarias son el soporte físico más idóneo para conseguir bajos tiempos de ejecución en las operaciones. Sus características de transitabilidad son su disponibilidad en la zona de operaciones, la resistencia de su firme, las condiciones de saturación del tránsito y los estrechamientos o puntos críticos en las vías y los cortes de continuidad.

En efecto, el tiempo de paso de un móvil por un punto dado es cuasi instantáneo: a 40 Km./hora recorre más de 11 ms por seg. Pero, cuando se trata de una columna de más de mil vehículos de todas clases, p. e., una división blindada occidental, recorriendo una distancia de 200 Km. en formación de marcha y a lo largo de una sola vía rápida moderna, el tiempo de paso de esa unidad por un punto tiende a confundirse e igualarse con su tiempo de recorrido en esa marcha y se acercará a las 8 o 9 horas. Cuando ambos tiempos se asemejan en la práctica, podemos decir que una vía está saturada.

Convoy Indio Del Ejército De Camiones Foto de archivo editorial - Imagen de  indio, himalaya: 38314978

Otra característica de las redes terrestres como limitadoras del tiempo o ritmo de avance son los estrechamientos en la misma como son los puertos de montaña, poblaciones pequeñas y medianas y los puentes sobre obstáculos. Al prolongar el tiempo de paso (son elementos casi puntuales en el mapa), alargan el tiempo de recorrido en vías saturadas o exclusivas.

También es limitadora del ritmo o tempo, la resistencia de dichas vías a soportar grandes pesos. Las carreteras que soportan pesos de 40 Tm en vehículos de varios ejes están limitadas a la red principal de carreteras de los países desarrollados. La razón es que la presión que ejerce un eje sobre el pavimento es función del cubo del peso sobre el mismo. Así, cualquier crecimiento del peso soportado tiene un efecto exponencial en el suelo y los costes de construcción y de mantenimiento de las carreteras se disparan. La disponibilidad viaria para lograr un buen ritmo de avance es problemática, ya que fuera de los países citados es muy común, incluso, la ausencia de carreteras. Más que de transitabilidad, se podría hablar de intransitabilidad, como parámetro de la maniobra, contra el que esforzarse físicamente para moverse militarmente.

Large group of German troops advancing up a hill on the Eastern Front. :  GermanWW2photos

                SIN ATAQUES DE LA ARTILLERÍA O LA AVIACIÓN…

Podemos pensar, en principio, en usar la dimensión superficial o incluso la espacial para mejorar la transitabilidad de la zona, en los diferentes casos en que las condiciones mejores previamente citadas ya no existen. La primera nos lleva a una formación mecanizada a campo través y debidamente apoyada logísticamente, que sería el ideal imaginativo de los estrategas y tácticos más avanzados durante la década de los años treinta del pasado siglo. Pero hay problemas.

NDP 2020: Mobile column to cover record 200km route and reach more  heartland areas, Singapore News & Top Stories - The Straits Times

Por un lado, el mejor vehículo todo terreno o de orugas se mueve mejor en una carretera que por el campo, por “fácil” que sea el recorrido. Para un peso en carga útil dada, los vehículos de orugas tienen más tara que los vehículos favorables a los firmes estables o de ruedas. Para pesos totales dados, los vehículos tanto de orugas como de ruedas que avanzan a campo través, tienen más desgastes, más averías y consumen más combustible, que los que circulan por carreteras. Ello plantea un doble inconveniente económico y logístico de muy difícil solución.

Movement of military vehicles through SoCal is routine and not related to  coronavirus, officials say | KTLA

Por eso, lo ideal es operar por vías de firmes estables: usando la gran capacidad del ferrocarril en las marchas hasta poco más allá del centenar de Kms del frente o del enemigo y la red de carreteras hasta donde permita la situación operativa y la necesidad de desplegarse desde la marcha. Y combatir a campo través, aprovechando las enfiladas de tiro, las cubiertas y los ocultamientos, las características tácticas del terreno.

La dimensión espacial también encierra una imposibilidad, parecida a la saturación de las vías terrestres, que prohibe la llegada simultánea a un punto de numerosos vehículos aéreos. Bien las naves aéreas vuelan en fila, llegando a la misma hora, pero extendidas lateralmente o bien van en hilera para descargar o arribar sucesivamente en un “solo” punto extenso o gordo de operaciones. Los helicópteros dan resultados más concentrados que los de los aviones, pero éstos tienen más capacidad de carga para los hombres, sus armas y los medios.

Las características de los terrenos y la transitabilidad.

Los canales y las corrientes de agua, como cortes de la continuidad del tránsito, constituyen otro condicionante relativo de la transitabilidad de una zona.

Por un lado, constituyen un limitador del impulso de maniobra casi inevitable. En efecto, en casi cualquier dirección que se siga un recorrido operativo durante los suficientes Kms, se termina afrontando el cruce de una corriente de agua natural o artificial. Ya hemos visto los puentes que los superan, como parte de una red viaria, pero no siempre existirán o estarán a mano. Dados los actuales medios anfibios y de compuertas de vadeo, el principal obstáculo al tránsito lo ofrecerán las márgenes de dichas corrientes. Habrá que considerar, entonces, la pendiente de ambas orillas y las características de resistencia, adherencia, consistencia, etc. de ellas y de sus terrenos de aproximación inmediata.

Driving "Wave" on the shore of the enemy. Part one

Sin embargo, los ríos y canales son también un medio de inserción dentro de un territorio de una patrulla de combate tipo sección. A una velocidad de 4 o 5 Kms/hora de avance por el agua, puede la patrulla recorrer varios cientos de Kms en 3 o 4 días.

British Troops Show Off Amphibious Skills In River Crossing

Los efectos del clima, de la estación, de la hora se superpondrán a los condicionantes ya citados, agudizándolos o mitigándolos, a nuestro favor o en contra. Recordemos que la Naturaleza es neutral y cortejable.

La orografía merece un tratamiento específico, por su especial influjo directo en la transitabilidad. La orografía afecta a la transitabilidad al dificultar el desarrollo del trazado vial y al aumentar la pendiente a superar en todas las marchas. El cruce transversal de líneas de altura puede llegar a ser impracticable, excepto por los desfiladeros y los puertos de montaña, generándose auténticos embotellamientos, que colapsan el impulso de la maniobra e impiden los despliegues o desdoblamientos de las unidades que los cruzan. La lucha en las alturas tiene un centro de gravedad genérico en el control de dichos pasos.

Disminuyendo ya en gradiente de altura, existe un factor menos evidente, pero más frecuente y muy importante, que es la “caída” (como pequeño desnivel). Llamamos caída a las variaciones de altura desde unos metros hasta algunas decenas de metros con relación al entorno inmediato. Se presenta en el campo a través, en terrenos de más o menos ondulación y en terrenos quebrados e incluso en tramos de las carreteras que por ellos transcurren. Tiene también una expresión en las zonas urbanas, tanto residenciales como industriales, porque los edificios, casas e instalaciones y conducciones también conforman “alturas ocultantes relativas”. Éstas generan protección y peligro, en definitiva, oportunidades y riesgos, y son otra expresión de la “caída”. Una puntada o detalle: un desnivel de poco más de 2 ms permite ocultar el casco de un tanque o de un vehículo de combate de infantería en un terreno suavemente ondulado, de pleno dominio por la vista.

The Destructive Age of Urban Warfare; or, How to Kill a City and How to  Protect It - Modern War Institute

Las zonas urbanizadas o industriales conforman líneas de “caída” muy numerosas, paralelas y transversales, que se entrecruzan. Ellas canalizan todo el esfuerzo bélico en dichas zonas, generando innumerables “interfases de acción” táctica con el enemigo, que están determinadas frecuentemente por condiciones de sorpresa. Estas zonas, en definitiva, paralizan el impulso de las unidades y generan en ellas «atrición» (en medios militares) y «desgaste» (en logística), desproporcionados a los resultados puramente militares obtenibles con su ocupación a viva fuerza.

The City Is Not Neutral: Why Urban Warfare Is So Hard - Modern War Institute

                                            UNA RÁPIDA EMBOSCADA…

Para la lucha de invierno, pueden consultar nuestro artículo «La Talvisota o la guerra de invierno ruso finlandesa de 1939».

                                      TOMANDO UN DESCANSO…

El bosque sería una variante especial de este caso de lucha. Que ofrece insuperables obstáculos antitanques, ocultamiento y algo de protección o cubierta, hasta las distancias de la lucha de infantería.

La Geografía y la Guerra: unos Apuntes II.

(CONTINUACIÓN)

Existe una importante división entre los terrenos abiertos (de cultivo y pastizales) y los de difícil transitabilidad (bosques, pantanos, zonas quebradas y urbanizadas) que condicionan seriamente las formas de lucha, basándose en las probables distancias de combate y de fuego de las fuerzas opuestas. Las armas medias y pesadas de fuego directo tienen un alcance efectivo considerablemente mayor que el que les permite la lucha a las distancias cercanas. Además, esas condiciones afectan directamente a las velocidades de avance, al control de las unidades subordinadas por los mandos y a las bajas. Así, las fuerzas del grupo de ejércitos (Frente) 1º de Bielorrusia del mariscal Georgi Zhukov cruzaron en el mes de enero de 1.945 más de 450 Km., desde Varsovia hasta la línea de los ríos Oder-Niesse, enfrentándose en terreno favorable para las fuerzas motorizadas a una Wehrmacht que ya se desintegraba exhausta. Y que se defendía en frentes discontinuos, formados por unidades de infantería apoyadas insuficientemente por la artillería, los medios antitanques y la aviación, tanto de caza como de apoyo a tierra. En los que era fácil insertar sin ruptura previa a un grupo móvil soviético, que atacaría por su retaguardia o de flanco a un sector de la defensa alemana, para ayudar decisivamente a desmoronarlo y batirlo. Ya que las fuerzas mecanizadas alemanas, capaces de realizar el contraataque operativo desde la distancia contra esos grupos móviles de incursión, eran a veces insuficientes para esas misiones. Sin embargo, ganar la batalla de Berlín, una inmensa zona urbanizada extensa, guarnecida y fortificada, donde participó también el 1er. Frente de Ucrania del mariscal Koniev y que duró desde el 16 de abril al 8 de mayo. le costó a los soviéticos más de 300 mil bajas e ingentes pérdidas materiales.

(detalle) de La Rendición de Ulm, 20 de octubre de 1805 - Napoleón y los  generales austriacos, 1815                        NAPOLEÓN RECIBE LA RENDICIÓN AUSTRIACA EN ULM.

Se llama terreno clave a aquél que contiene ciertos rasgos o características, cuya posesión da a una fuerza militar una ventaja significativa sobre su oponente. Ya hemos dicho lo importante que son las vías de comunicaciones, más que alguna zona prominente de un terreno, para las operaciones de las grandes unidades. Los nudos o cruces de aquéllas son especialmente valiosos. De ahí el interés de controlarlas y de negarlas al enemigo. Por su parte, las ciudades cercanas son interesantes como bases logísticas (nudos de transporte y depósitos adecuados de todo tipo de materiales). Está lejana la época en que los ejércitos se apreciaban y medían, viéndose quizás por primera vez, mientras se desplegaban a la vista de su enemigo o, al menos, de sus jefes a caballo en una cierta altura. Procurando ambos contendientes en su maniobra, situarse en la parte más alta de un terreno suavemente pendiente (si era muy descarada, el otro no atacaría) o de espaldas al sol. E inducir al otro a atacarle, si su movimiento de acercamiento a la zona no lo había hecho ya. Además, las posiciones en las alturas relativas permitían observar con más tiempo la llegada a pie del grueso de los enemigos, observar su despliegue de marcha y el orden y la disciplina de sus unidades en la maniobras de aproximación y de desdoblamiento, de lo cual sacaban los jefes unas impresiones de valoración finales. Esos serían las características de los terrenos claves en la lucha inmediata. Hoy en día, las posiciones de combate en las crestas y en la pendiente anterior siempre atraerán un fuego enemigo directo e indirecto preciso y corregible fácilmente. Y no digamos si están mal camufladas o están en terrenos nevados. Estas localizaciones son aptas para los observatorios de las armas y para cortas fracciones de seguridad, con tareas de avanzadas de combate, prontas a replegarse tras las posiciones más o menos preparadas en la vertiente posterior.

Las tácticas y las técnicas de lucha según los terrenos.

Los ejércitos europeos y estadounidenses consideran terrenos de combate habituales a las colinas y las llanuras. Las montañas, los desiertos y los terrenos árticos son considerados medios extremos de lucha, que requieren el empleo de unidades especializadas con entrenamiento, tácticas, técnicas e incluso medios especiales. En las montañas, con abruptas pendientes, los vehículos son confinados a las pocas, estrechas y tortuosas carreteras existentes. Y la marcha a pie de las tropas, fuera de ellas, es muy lenta y dificultosa. Evidentemente, el despliegue de combate es difícil y pobre hacia cualquier dirección. Los puertos o pasos y los desfiladeros son aquí puntos críticos de la lucha. Una fuerza pequeña, aguerrida y equipada puede bloquear y retrasar a tropas mucho más numerosas, y defenderse de ellas. En los Balcanes, al final de la última guerra mundial, las pequeñas bandas de guerrilleros yugoslavos de Tito consiguieron retrasar la retirada hacia sus metrópolis, atravesando los Alpes Dináricos, de las fuerzas alemanas e italianas acantonadas allí. Por otra parte, la doctrina de los marines estadounidenses llama “envolvimiento vertical”, al descenso masivo de helicópteros de ataque y de transporte en la guerra de montaña, apoyando la maniobra terrestre. Esto es hasta el presente más bien una planificación optimista que un análisis histórico. La vulnerabilidad de los helicópteros en vuelos a baja altura y a sus velocidades de aproximación y de ataque lo hace costoso y de difícil realización frente a una defensa contra aeronaves enemiga eficaz y surtida de sistemas diferentes para esta lucha.

MOUT & CQB - Combate en población - Squad ALPHA

      PELOTÓN DE INFANTERÍA INICIA SU AVANCE EN POBLACIÓN.

De la guerra en los desiertos se ha hecho a veces un paralelismo con la guerra naval, imaginando a las unidades mecanizadas maniobrando sin limitaciones en todas direcciones. La historia de las campañas en los desiertos del norte de África en la II Guerra Mundial brinda un panorama muy diferente. Los desiertos rara vez permiten ese movimiento tan libre y rápido fuera de las vías más o menos establecidas. Además, la arena suelta y las pendientes abruptas aumentan las dificultades de transitabilidad. Por su parte, la erosión tiende a producir laderas y orillas de cauces (wadis) más angulosas y pronunciadas, formando así cortes transversales no esperados. La enorme fluidez de aquellas operaciones norteafricanas se debió más a que se trataba de pequeños ejércitos maniobrando en gigantescas zonas de terreno, que a las facilidades que les daba éste para su movimiento.

Para la lucha convencional en los terrenos helados puede tomarse como ejemplo la guerra de invierno o Talvisota finlandesa de 1939-1940, que hemos tratado extensamente en otro artículo publicado en este blog militar.

La Infantería de Marina de España recibirá 34 nuevos vehículos anfibios de  combateLOS VEHÍCULOS DE COMBATE DE INFANTERÍA DAN APOYO DE FUEGO DIRECTO PESADO A LA INFANTERÍA EN LA LUCHA URBANA.

El ataque a las poblaciones dispuestas a defenderse es una de las operaciones más onerosas, duras y peliagudas que se pueden emprender. La acción es de atrición y desgaste, lenta, sin lucimiento, enervante de la moral y de las fuerzas físicas y anímicas de los hombres y traicionera como pocas, con tal de que el enemigo sea capaz y esté decidido. El terreno urbano es uno de los más favorables para la defensa. Las zonas urbanizadas de cierta extensión brindan a la defensa unas propiedades singulares de protección y ocultamiento y dificultades para la rápida movilidad en fuerza de ambos enemigos. La falta de vistas adecuadas dificulta la observación, la cohesión de las unidades atacantes y su cooperación. La eficacia exige entonces ceder la iniciativa en las “interfases de acción” con el enemigo a los jefes subalternos u oficiales y suboficiales. Por realizarse a las distancias cercanas, la lucha en las localidades y zonas fabriles y logísticas es una tarea de la infantería. Los infantes contarán con el apoyo de los ingenieros, la artillería y aún de los tanques durante su ataque sistemático a un enemigo resuelto en pleno alistamiento de combate. La “interfase de acción” es nuestro concepto espacial que define la zona y el espacio inmediatos donde desarrollamos la acción violenta sobre el enemigo y sus medios, siguiendo criterios y formas de lucha adaptados al carácter de nuestros objetivos y a las características de la lucha. En poblaciones pequeñas y aún medianas y con un enemigo con defectuosa o incompleta disponibilidad combativa, es muy posible poder dar un golpe de mano, desbaratar su defensa y ocuparlas. Avanzando rápidamente desde la profundidad propia, una fuerza combinada de infantería mecanizada o motorizada y tanques, con éstos formando el primer escalón de aproximación. Una condición necesaria para ese éxito es una buena exploración táctica previa, que no haya sido rechazada o perturbada por las fracciones de seguridad enemigas.

                                    NO FUE GUERRA DE MOVIMIENTOS.

También puede ser especialmente favorable un ataque simultáneo desde direcciones opuestas contra algún estrechamiento, preferiblemente central, en las ciudades alargadas, independientemente de su extensión total. Que permitan así poner el pie firmemente en ellas desde dentro, romper la cohesión del despliegue de su defensa, dislocar sus comunicaciones y dispersar su fuego pesado de rechazo. Por ejemplo, el eje Casa de Campo- Palacio Real- Mayor- Alcalá o Carrera de San Jerónimo- El Retiro- O’Donnell sería un eje útil para este tipo de ataques en Madrid. La conducción de las fuerzas atacantes convergentes debe estar muy coordinada para que tenga éxito la operación. El sector ocupado por los atacantes debe ser ensanchado rápidamente, mediante acciones muy enérgicas, hasta garantizarle un ancho operativo, variable según los casos. Otras veces, el ataque a las poblaciones no importantes ocupadas por el enemigo puede evitarse. Una maniobra hábil de una fuerza interarmas (enlazada tácticamente con su grueso), al interior de la zona operativa enemiga y a suficiente profundidad, que bloquee o amenace gravemente la línea de abastecimientos de la población, puede volver irrelevante su defensa para los planes enemigos. El principal peligro que presentan las localidades en estos casos, es que desde ellas se puedan lanzar contraataques de flanco o de revés contra los atacantes que las rodean o superan.

FRIEDRICH PAULUS "El MARISCAL que SUCUMBIÓ en STALINGRADO" - Generales en  la Segunda Guerra Mundial - YouTube

EL PRIMER MARISCAL ALEMÁN QUE CAPITULA SU EJÉRCITO.

A finales de agosto de 1942 los alemanes comenzaron a operar contra Stalingrado. Dos meses después, las posiciones soviéticas en la ciudad se reducían a unas pocas zonas aisladas, llenas de cascotes y deshechos, de no más de 275 m. de profundidad, abrazadas a la ribera derecha del Volga. Estas islas de resistencia, forjadas en el horno de las privaciones y de la resistencia a numerosos ataques alemanes, se convirtieron en irreductibles. Dos fueron sus secretos estructurales: los alemanes jamás consiguieron aislar la ciudad de la otra ribera del río, que garantizaba la continuidad de la defensa hacia una retaguardia inalcanzable para aquéllos. Y la defensa rígida en las zonas citadas se ancló en edificios de estructura de hierro, cubiertos con planchas metálicas, y con una capacidad de resistencia casi indefinida. El elevador de granos junto a la estación de trenes, al sur (demasiado estrecho y aislado para resistir indefinidamente), y las varias fábricas Octubre Rojo (de armas ligeras), Barricada (de tubos de artillería de gran calibre) y Dzerzhinski (de tractores, reconvertida para fabricar los T-34 modelo 1941), de sur a norte, son los ejemplos. El 6º ejército alemán, la “gran unidad” de su clase mayor de toda la Wehrmatch, va a desperdiciar en Stalingrado sus ventajas operativas de movimiento con flexibilidad y agilidad. Que le permitían mantener la libertad de acción y la iniciativa en sus acciones ofensivas, como principios estratégicos decisivos. Y ello a cambio de utilizar sólo tácticamente sus capacidades de fuego y de combate en las distancias próximas, para reducir a un enemigo dispuesto ya férreamente a no ceder más terreno, a resistir hasta la muerte en la defensa de la ciudad. “No hay tierra para nosotros más allá del Volga”, fue su tétrico y decidido lema. Un enemigo cuyos jefes y altos mandos estaban animados sólo con la esperanza de que su Stavka o Estado Mayor Central tuviese tiempo de reunir y desplegar las reservas suficientes, para arrollar los flancos insuficientemente protegidos del despliegue estratégico alemán, en torno al 6º ejército, a cargo del 3º y 4º ejércitos rumanos. Así, el 6º ejército se agotó inútilmente, sin resultados decisivos. La campaña terminó el 2 de febrero de 1943, con la rendición por el mariscal von Paulus de los restos de su ejército, convertido en una masa enorme de hombres armados sin capacidad operativa, sin ilusión, sin motivación… Se habían empleado a fondo en una geografía inadecuada y adversa.

(FINAL).

LA LUCHA CONTRA EL ESTADO ISLÁMICO DE IRAK Y SIRIA IV.

(FINAL)

Ejemplares y Triunfantes Campañas Contraguerrilleras.

En 1.948 las guerrillas comunistas griegas, en plena posguerra mundial, estaban a punto de formar fuerzas semirregulares para combatir abiertamente al gobierno. Ellas querían extender también el telón de acero al sureste de Europa. Sus éxitos militares, no decisivos y mal interpretados, según la correlación de fuerzas y la oportunidad estratégica del proceso revolucionario comunista, las decidieron a enfrentarse ya con el ejercito nacional griego y batirlo. Como hizo Mao en el momento oportuno de la guerra civil china. Así, el Ejército Democrático de Grecia (el DSE o Dimokratikos Stratos Ellados) congregó a gran parte de sus destacamentos guerrilleros, que se extendían como un rosario de norte a sur por Grecia, desde el Peloponeso hasta Macedonia, en el este, para formar unidades “regulares” a las que llamaron “brigadas” y “divisiones”. Pero esta fuerza “regular” rebelde, del orden de los 12-15 mil militantes, era sólo la décima parte del ejército griego. Sus bases fijas o temporales les permitían realizar en golpes de mano, asaltos y emboscadas contra las autoridades, policías y militares gubernamentales. Pero, lejos de ellas, las partidas carecían de suministros suficientes y de apoyos populares para sus operaciones. Por otra parte, las bases guerrilleras principales, situadas en la zona de Vitsi y Grammos, al noroeste del país, junto a la frontera con Yugoeslavia, eran vitales para los revolucionarios para la recepción del apoyo logístico desde ese país. Pero ellas constituían unos blancos ortodoxos, tangibles y alcanzables para el fuego pesado y la fuerza militar a disposición de Grecia. Para este tiempo, la ruptura de Tito con Stalin y el Komintern era total e irreversible. Y a Tito ya no le interesaba fomentar en el país vecino una revolución que derivaría hacia posiciones no revisionistas. El grifo principal yugoeslavo se cerró y seguidamente Albania y Bulgaria también cesaron sus ayudas menores. Presentado así el enfrentamiento, en un mes de operaciones ortodoxas de marcha, ataque, cerco y aniquilamiento, las fuerzas griegas, asesoradas y apoyadas por los británicos y con la ayuda de material militar estadounidense, ocuparon la zona montañosa de aquellas bases guerrilleras esenciales en agosto de 1.949. Que constituyeron un objetivo convencional, fuerte y definido, que tuvo que ser defendido por el “ejército” popular rojo. Con ello los demócratas griegos yugularon definitivamente una insurrección comunista de “liberación nacional”, que se prolongaba, insoluble y amenazadora, en una guerra civil desde 1.945.

LOS JEFES POSAN, DESPUÉS DE UN ENCUENTRO EN LAS MONTAÑAS…

UNA PATRULLA BUSCA POR LA MONTAÑA A LAS GUERRILLAS…

Los primeros intentos de los guerrilleros malayos para crear bases y establecer en ellas la administración comunista fueron en 1.945. Los irregulares del llamado Ejército del Pueblo Malayo salieron del refugio de las selvas, donde se escondían del Ejército Imperial japonés. En 1.948 iniciaron la rebelión militar contra los británicos, instalándose en comunidades aisladas de colonos chinos asentados en Malaya. Los comunistas esperaban atraer a su causa a los trabajadores de las minas y de las plantaciones y fincas y extender así sus bases. Pero su propaganda política no estaba sintonizada con el pueblo en general y, especialmente, con la comunidad no china, que era la gran mayoría de los malayos. El general Henry Briggs aprovechó sus debilidades y atacó sus líneas de suministro, impidiéndoles crear grandes destacamentos y obligándoles a dispersarse. Briggs contaba con batallones de gurkhas, de malayos, de británicos y de chinos y pronto se dió cuenta que estas unidades eran demasiado pesadas para operar contra las partidas. Y con una parte de ellos formó secciones y compañías de cazadores de guerrilleros. Que se internaban en las selvas circundantes, vivían sobre el terreno, recolectaban información de toda clase y hostigaban, emboscaban y atacaban a las partidas comunistas.

Al final de la II guerra mundial, los británicos condecoraron a Chin Peng con la Orden del Imperio Británico, por sus acciones contra los ocupantes japoneses. Él se convirtió en el jefe del Partido Comunista de Malaya.

EL GENERAL BRIGGS.

Y su sucesor, el general Gerald Templar las atacó sistemáticamente, y no pudieron ya consolidarse en ningún sitio. Así, los comunistas chinos malayos nunca superaron la etapa primitiva de guerrilleros vagabundos acosados y sólo pudieron emplear los ataques aislados como táctica principal. La tenacidad y la paciencia de los británicos, que no se propusieron directamente impedirles crear bases, sino destruirlos metódicamente, desarraigó a los guerrilleros de las zonas habitadas y los llevó de nuevo a la jungla y, finalmente, a la rendición. La pacificación siguiente de las zonas infestadas por las partidas comunistas, realizada con firmeza y consideración, con un puño fuerte enfundado en un guante de terciopelo, consolidó el apoyo de sus habitantes al gobierno griego. La rebelión se dió por definitivamente sofocada en 1.955. Los comunistas locales querían imitar a Mao y pelear una guerra irregular prolongada. Pero carecieron de dos medios estratégicos para ellos: tener bases estables y un apoyo popular suficiente.

EL GENERAL TEMPLER.

LA LUCHA CONTRA EL ESTADO ISLÁMICO DE IRAK Y SIRIA III.

(CONTINUACIÓN)

Entre las sucursales menores internacionales del terror salafista yihadista, que también han reconocido la autoridad de al-Baghdadi, destacan las milicias somalíes de al-Shabab. Ésta es una deyección de la extinta Unión de los Tribunales Islámicos, que se extiende por el sur y el este del país. Al-Shabab sigue una estrategia de terror generalizada, que recuerda a la que practica Boko Haram contra los cristianos negros de las etnias fulani y yoruba en las provincias del noreste de Nigeria, donde se asientan sus terroristas. Periódicamente y con efectividad cada vez más nauseabunda, las bandas de al-Shabab incursionan en la vecina Kenia, incluso han llegado hasta Uganda, buscando “trofeos de caza” cristianos. Y eso pesar de los ataques con objetivos limitados de los EEUU, dirigidos por su comando regional para África (Africom), que tiene fuerzas en Uganda. Y de la presencia en Somalía de una importante fuerza militar de pacificación panafricana, que forma la Misión de la Unión Africana en Somalía (Amisom), integrada principalmente por tropas etíopes y keniatas.

ESTUDIANTES CRISTIANOS DE GARISSA

Evolución del Conflicto.

Tras la retirada del DAESH de Kobane, los yihadistas han comenzado de nuevo a secuestrar cristianos en la provincia siria de Hasaka, en el valle del Jabur, un tributario del alto Eufrates. Los ataques aéreos de pura atrición sobre blancos de oportunidad o apoyando localmente y con diferente fortuna, a los peshmergas sirios o iraquíes, como en Tikrit, el monte Sinyar, Kobane o Mosúl, y los éxitos logrados por éstos, a base de tiempo, enorme cautela y grande esfuerzo, han hecho mella, por fin, en las capacidades militares del EISL. Que buscan ahora reforzarse contra los bombardeos y los ataques por tierra y renovar sus variadas fuentes de financiación. En estos momentos, las zonas de influencia de los yihadistas sirios están en la cuenca del Eufrates y en las montañas del norte de Siria. E intentan crearlas en la amplia cuenca del Orontes, con incursiones en la Latakia..

Los cristianos capturados como ovejas, tienen a manos del EISL dos destinos duros e intercambiables: servir de rehenes, buscando el precio de un rescate, pagado preferiblemente por organizaciones internacionales o servir de blindaje humano de las posiciones, fortificaciones, centro de formación y entrenamiento, mezquitas y columnas de marcha yihadistas contra las aeronaves de las 60 naciones coaligadas por los estadounidenses contra el DAESH. Éste es el acrónimo de su nombre “al-Dawla al-Islamiya fi al-Iraq wa al-Sham”, que utilizan la mayoría de los países árabes para referirse al grupo yihadista salafista que opera en Iraq y Siria. Y cuyo uso permite no llamarles State o Estado en las lenguas europeas.

En torno al Jabur y hasta la población de Qamishli, en plenas montañas del Kurdistán sirio, los yihadistas están recolectando a cientos de cristianos, arracimados por familias y vecinos. Para servir a sus fines maléficos y genocidas. El padre Yatroun Colliana, desde El Líbano, ha denunciado, cómo no, en el noticiario local de Naharnet, la pasividad de la comunicad internacional, que se limita a mirar en silencio, ante los atropellos a la comunidad local cristiana. Por último, indicaremos que son los jefes árabes locales, los intermediarios negociadores con las organizaciones humanitarias, los asirios cristianos, los peshmergas kurdos y las milicias de autodefensa locales, que son policías sólo capaces para labores de vigilancia, desfile y demostración. Y ahora, a mediados de marzo, el Papa Francisco no ha podido menos que apoyar el uso de la fuerza militar civilizada contra estas alimañas vestidas de negro, que ofenden hasta su propia religión.

Y ahora, a mediados de marzo, el Papa Francisco no ha podido menos que apoyar el uso de la fuerza militar civilizada contra estas alimañas vestidas de negro, que ofenden hasta su propia religión. Señalaremos, también, que, en los últimos meses, varias decenas de exmlitares y civiles estadounidenses han marchado a Irak o a Siria, para ayudar a las minorías kurdas o cristianas perseguidas por el EISI. Concretamente, entre diciembre y febrero un pequeño grupo de exsoldados entrenó a un “batallón” de cristianos asirios en al oeste del Kurdistán iraquí. Fueron unos 300 civiles, que se integraban en las fuerzas cristianas de autodefensa del territorio y que recibieron una somera formación en técnicas y tácticas militares. Los 4 “asesores” voluntarios estadounidenses ya regresaron a casa, según relata Matthew VanDyke, de 35 años. “Estamos donde los gobiernos fallan. No necesitamos contar con el voto del Congreso, ni someternos a sus limitaciones. Y podemos trabajar muy rápido”, concluye el entrevistado.

DEMOLIENDO MEDIO PUEBLO A LA VEZ…

A primeros de junio de 2014, el EISL lanzó una ofensiva estratégica en Irak, destinada a consolidar sus dispersos enclaves iraquíes (al-Ramadi, Faluya, etc.) de las provincias del norte y centro en una unidad territorial única y extensa. Después de asaltar la ciudad de Samarra, irrumpieron en Mosúl y lanzaron una “acción de área” en las provincias de Saladino y Diyala, en la que los terroristas recurrieron también a sus “juramentados suicidas”. El asalto del ISIL a Mosúl se sumó a los ocurridos sucesivamente en varias poblaciones de la provincia de Ninive. Confirmando con todo ello las capacidades militar y organizativa y la agresividad cada día más claras del grupo fundamentalista salafista y la gobernanza y el caudillaje de su líder, Abu Baker al-Baghdadi. La expansión del territorio que controla el ISIS, tanto en Irak como en Siria, son la realización de la intención de al-Baghdadi de desplazar al egipcio Ayman al-Zawahiri, no como jefe de al-Qaida, sino como el auténtico sucesor de Osama Ben Laden.

LOS PASDARAN (GUARDIAS, EN PERSA) EXHIBEN SU BANDERA.

El Oriente Medio es la región geopolítica más convulsa y furente de nuestro mundo. Y por su cercanía, importancia energética y formar un nudo de comunicaciones entre tres continentes, es especialmente trascendente para nosotros. En esa región del Suroeste de Asia se dirimen varios conflictos armados y paralelos. Alguno, como el llamado conflicto árabe israeli se prolonga por más de 66 años, tres generaciones, entre los musulmanes, singularmente los árabes, e Israel, por un minúsculo trozo de tierra muy deseada. Lo cual es una guerra entre estados, independientemente de su asimetría funcional, religiosa y social. Está también la “lucha abierta” entre las ramas chií y sunní del Islam, unos increíbles “hermanos separados enfrentados”, por la hegemonía político socio religiosa en esa religión. Ésta se concreta hoy en día en el Próximo Oriente en las guerras civiles de Siria e Irak.

 Al extremo este del suroeste de Asia está la teocracia antioccidental chií de los ayatollahs. Éstos, cuando quieren resultados importantes y rápidos contra sus vecinos, emplean a comandos o a unidades de la Guardia Republicana. La cual está entrenando, equipando y apoyando de diversas maneras a sus aliados correligionarios de Siria y de Irak. La Guardia Republicana está imbricada en el régimen iraní, formando el brazo armado incondicional y eficaz de la República Islámica de Irán, actuando como los “Inmortales de los Shas de Persia” modernos. Ella, al igual que los militares egipcios, cuentan con un respaldo económico propio muy amplio. Que les garantiza la independencia operativa y que premia generosamente su dedicación y lealtad en el cumplimiento de sus tareas y misiones. Las brigadas al-Quds son un grupo de élite especial de la Guardia Republicana. Se dedica al espionaje y a realizar acciones militares con fuerzas de incursión. Exhibe toda una panoplia de capacidades para la guerra subrepticia o sucia entre naciones enemigas. Su comandante en jefe es el general de división Qassem Suleimani, de 57 años, de estatura media y barba y pelo blancos, y está incluido en la lista de los terroristas más buscados por los EEUU. Un detalle: el Líder Supremo de la Revolución iraní, Alí Jamenei, le considera un «mártir viviente de la revolución», a la que se incorporó en 1.980, cuando tenia 23 años, en una incipiente Guardia Republicana.

ÉL ES PARA TI UN PADRE Y TÚ ERES PARA ÉL UN HIJO…

Tras el avance del Estado Islámico en junio de 2.014 por el norte y centro de Irak y el llamamiento del ayatollah chií Alí Sistani a la lucha contra él, Suleimani fue enviado por Teherán a Irak, para apoyar la activación de las milicias chiíes, dispersadas tras la guerra sectaria. Así, Suleimani ha conseguido en estos últimos meses la unidad de acción de todas las milicias iraquíes contra el EI. Ha sido el EI el que ha sacado de las sombras al general Suleimani. Y ahora aparece y se conforma el enfrentamiento ideológico militar entre los seguidores sunníes de la Espada Desenvainada del Islam y los mercenarios extranjeros de la Brigadas al-Quds de Irán y las milicias chiíes que ellos animan, apoyen y entrenan. A fines de agosto apareció en Amerli, provincia de Saladino, donde obligó a los yihadistas a retroceder. Irán distribuyó inmediatamente fotos de su general operando. Tras el retroceso del EISL, las milicias chiíes arrasaron decenas de aldeas sunníes de la zona, como colaboradoras o simpatizantes del enemigo.

ANIMANDO A LOS HOMBRES Y APARECIENDO EN SUS MEDIOS…

Tikrit es una ciudad de unos 270 mil habitantes, que se abraza alargada en torno al Tigris, de donde toma su nombre, a unos 140 Kms. de Baghdad. Es la capital de la provincia de Saladino y fue ocupada al final de la ofensiva de junio del EI. En marzo, Suleimani se lanzó a su conquista con una fuerza combinada de 30 mil hombres, formada por deconstruídos militares iraquíes, que aportan las armas pesadas, milicias chiíes (llamadas ahora Unidades Populares) y milicias sunníes de Anbar, enemigas del EI, y fuerzas de apoyo de Guardia. No es fácil que el EI destacase allí más de 5 mil hombres para una defensa rígida, con lo cual la victoria de Suleimani estaba cantada. Los chiíes atacaron el 6 de marzo por el norte de la ciudad y para el sábado 13 ya sólo resistían 3 barrios principales y una urbanización de lujo. La Coalición no dió apoyo aéreo a estas operaciones.

El trato que den a los sunníes de Saladino y otras áreas será una prueba de fuego para evitar otra guerra civil sectaria en Iraq. No es lícito exigir una lealtad debida a los civiles, si las autoridades no son capaces de protegerlas de los abusos de sus enemigos. El secretario de la organización paramilitar Ejército del Mahdi, las milicias del clérigo Muqtada al-Sadr, Hadi al-Amari, pidió a sus milicianos que intentaran salvar a los habitantes de Tikrit y que cuidaran de ellos. Por de pronto, el extravagante mausoleo de Sadam Hussein, situado junto a Tikrit, fue reducido a un montón de escombros. Arabia Saudí ya ha protestado por esta llegada en fuerza de milicias chiíes apoyadas por la Guardia iraní, y el príncipe Saud al-Faisal, su ministro de Asuntos Exteriores, ha acusado a Irán de entrometerse militarmente para “tomar el control del país”. También el Consejo (sunní) de Cooperación del Golfo (Pérsico), formado por Arabia, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán y Qatar (Bahrein, que es chií, no lo integra), ha protestado por la entrada de fuerzas extranjeras terrestres sectarias en el conflicto iraquí. Irán, por su parte no oculta su participación en la recuperación de las fuerzas iraquíes y transmite continuamente fotos del general Suleimani en actividad. Antes de esta intervención, el general sólo aparecía en fotos públicas tomadas durante sus rezos.

La Destrucción de las Bases del EISIL.

Los terrenos de esta gran región geopolítica carecen en general de ocultamientos y cubiertas naturales, en forma de bosques, matorrales extensos y montañas. Esto hace que los únicos refugios y estancias temporales para los bandas rebeldes se formen en torno a las aldeas y poblaciones. Las cuales se suelen agrupar, formando alargadas hileras, que se aprecian luminosas en la noche desde el cielo, a lo largo de los ríos, que alivian su sed, y sus riberas. Para su defensa y cobijo tienen que dispersarse por ellas, formando “cuadrillas de muyahidines” de no más de 35 o 40 hombres aisladamente. Este grupo es el mayor que puede ser conducido coherentemente por un “arráez” local. En este medio hay ojos avizores por todas partes. Y los movimientos guerrilleros se realizan a la vista de todos. Además, no todas las poblaciones son defendibles de los poderosos medios militares, ni los insurrectos tienen la intención de hacerlo, en una defensa rígida.

Esas bases son las localizaciones geográficas controladas indefinidamente por los yihadistas. Ellos se apoyan físicamente en las bases para reformar, consolidar, entrenar y aumentar sus fuerzas. Desde ellas, actuando como su principal “base de partida”, lanzan incursiones y sus ataques con objetivo limitado sobre su enemigo, buscando hostigarlo o expulsarlo del territorio inmediato que ocupa. La creación de esos núcleos permanentes yihadistas depende de la medida en que sea derrotado y expulsado de ellos, con consistencia y cierta duración, el enemigo armado. Desde las bases se lleva a cabo la captación de simpatizantes y militantes del grupo revolucionario, que no se efectúa apenas entre los pobladores, sino que, en su mayor parte, vienen ya motivados y decididos desde fuera. Y esto es así aunque una parte de su esfuerzo en el área de acción y propaganda se realice produciendo vídeos, entrevistas, gacetas y papeles por medios audiovisuales inalámbricos variados: la edición, la producción y la emisión se localiza en sus bases. En las bases, la acción socio política del EISL es tan intensa o más que la formación y el entrenamiento militar de los “muyahidines de Allah”. Ella es necesaria para establecer y asegurar la motivación y la lealtad de los combatientes a la causa yihadista en el medio hostil que les rodea y acosa.

Los grupos yihadistas salafistas han fracasado en incorporarse activa y firmemente a un grupo social amplio, que dé cobertura e impulso permanente a su “movimiento socio religioso imperialista”. Su “catequesis de la violencia” les permite a ellos prepararse anímicamente para la muerte gloriosa y en paz, e, incluso para al suicidio, en la realización de sus acciones militares. Pero esa prédica vesánica no es un arma para la conversión de grupos sociales. Y hay una razón fundamental para ello: su “credo” radical carece de posibilidades de aceptación, triunfo y permanencia entre las masas, fuera de las necesidades en los avatares temporales de una guerra. Los grupos yihadistas actúan con una brutalidad innecesaria e indiscriminada, que los descalifica ante el Islam, el Corán y la Sunna o tradición islámica, recogida en los hadises o “comentarios y hechos” escritos de Mahoma. Esta falta de legitimidad religiosa, provoca la ausencia de ulemas y muftíes venerables, respetados y piadosos a su lado. Su supuesta “ideología islámica original” se basa en unos pocos versículos favorables del Corán (éste tiene unos 4.200) y en algunos hechos históricos favorables y no en la integridad y la intención del mensaje del Islam. Este alejamiento socio emocional de las masas locales hace indefectiblemente que el apoyo de los vecinos a los grupos terroristas ocupantes sea involuntario, no atractivo, siempre interesado y desmotivado. Con ello las bases del EISL pierden su función de educación de las masas pobladoras, para captar, crear e incorporar nuevos voluntarios y simpatizantes activos a los grupos; para practicar y perfeccionar los métodos de acción, educación y propaganda; para asegurar a los grupos activos una retaguardia estratégica protectora y acogedora, en la que no necesiten estar también en guardia hacia los de dentro.

Las bases son formas socio militares con “estructura regular y firme” de los yihadistas. Ellas presentan continuos y numerosos objetivos a la acción de los medios pesados de sus enemigos, la aviación y la artillería. Unos son “blancos de oportunidad”, como los movimientos de todas clases de los terroristas y el descubrimiento de nuevas posiciones, y otros son blancos “duros”, conocidos o explorables: infraestructuras viarias, almacenes, refugios, centros de reunión o de mando y de comunicaciones, depósitos de material de guerra, posiciones de combate, de fuego de apoyo y de defensa contra aeronaves, observatorios, transporte de bienes, destiladoras de petróleo crudo, etc.

Tradicionalmente, las bases guerrilleras o rebeldes han estado protegidas del ataque de los militares por la distancia, como en China, la inaccesibilidad (montañas, selvas) o la dificultad de las formas de lucha (la lucha dentro de un poblado presenta inmensos islotes ocultos a las vistas y protegidos por paredes de todas clases, que se refuerzan con su destrucción parcial y la acumulación de cascotes). Y esas bases yihadistas son el único blanco sustancial, quieto y definido que ofrecen las bandas terroristas. Donde poder hacerles sentir toda la superior y disponible potencia del fuego militar; donde se les puede aislar por sectores, para batirles por partes, sin que éstas puedan colaborar en el plan de defensa decidido, ni huir, si el cerco del poblado es firme. Y donde podrían actuar, si tuvieran otro espíritu y otras motivaciones, que no brindan los entrenamientos, ni los equipos militares, las milicias de peshmergas, chiíes y sunníes y los ejércitos nacionales de Irak y Siria.

El Estado Islámico de Irak y Siria, sin embargo, ha creado sus bases, desde el principio de su existencia, al lado de sus enemigos y accesibles a ellos. Y no han sido atacadas en fuerza y perturbadas por las vergonzosas incapacidades terrestres de sus enemigos regionales. Y esto lo conocía y lo ha valorado muy bien al-Baghdadi, al decidirse a crearlas así, con un fino “sentido correcto del mando” conductor y de la estrategia de estado. El coronel C. M. Woodhouse estableció que “el arte de derrotar a los guerrilleros es el arte de volver al pueblo en contra de ellos”. Y en las tierras desérticas del Estado Islámico no hay que establecer cómo puede ser logrado esto. Ya al-Baghdadi se encarga, con un celo digno de mejor causa, de enemistarse a muerte con todos aquellos que no son de su cuerda o de su gusto. Ahora sólo faltan hombres motivados, entrenados y equipados para hacer una misión laboriosa, pero no difícil… Ya lo hemos visto. ¿Los encontrarán los iraquíes, los sirios y la Coalición aérea de los 60 países?

(CONTINUARÁ)

LA LUCHA CONTRA EL ESTADO ISLÁMICO DE IRAK Y SIRIA II.

(CONTINUACIÓN)

El Ataque a una Civilización universal.

Ya en el verano de 2.014, recién tomada Mosúl, el EI comenzó a destruir los templos herejes del Islam. Y presentó un vídeo, anunciador de la barbarie que sobrevendría sobre todos los territorios que enseñoriase el Califato, titulado: “La destrucción de los santuarios y estatuas infieles en Nínive (provincia)”. Donde aparecía la voladura inmisericorde de las mezquitas chiíes y sufíes de la ciudad. En todo esto los yihadistas de al-Baghdadi emulan con más eficacia, vesania, extensión y entrega a los talibanes del ciego mulá Omar. Que en 2.001 destruyeron a la dinamita, porque el fuego directo pesado no les fue eficaz por su torpeza técnica, las dos estatuas gigantes de Buda, de 37 y 55 ms. de altura, en la montaña de Bamiyan, Afganistán, que eran Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Siguiendo su desenfrenada carrera hacia el sumidero humano, los barbudos de al-Baghdadi la emprendieron a fines de febrero contra las imágenes, estatuas, bajorrelieves, bustos y monedas con efigies de las viejas culturas mesopotámicas. El Museo Arqueológico de Mosúl llevaba varios años en restauración, para superar los daños sufridos tras la primera Guerra del Golfo (con la represión de la sublevación kurda) y la insurrección contra la ocupación estadounidense. En él se atesoraban grandes colecciones de arte histórico, procedentes de los 1.800 yacimientos arqueológicos que rodean la ciudad, donde destacaban los restos obtenidos de las ciudades asirias de Nimrud y Nínive. Había en el Museo estatuas de los reyes asirios, una colección de leones o toros alados, bajorrelieves y frisos mostrando actividades de la vida cotidiana, como la caza, y una gran estatua de Lammasu, su dios protector, con cuerpo de león o toro, alas de águila y cabeza humana. En Londres ya se han detectado la llegada de un centenar de pequeñas piezas, monedas cerámicas y cristales, saqueadas en Siria por los yihadistas. Siempre existirán coleccionistas capaces de comprar el material rapiñado, justificándose en que “si no lo compro yo, lo hará otro”.

Pero, todos esos objetos fueron recogidos, preservados y atesorados desde los inicios de la historia escrita por los sucesivos habitantes de la “gran Mesopotamia” y la “gran Siria”. Que fueron islamizadas desde el principio, al conquistar los musulmanes el imperio sasánida hacia el año 644. Entre esos pobladores se incluyen a los musulmanes primitivos, los píos antecesores del Islam, los ejemplos a seguir por el Islam de pro, arraigo y ortodoxia. Que son los modelos que presumen imitar y continuar los yihadistas salafistas de todas las épocas. Y que comprenden al “grupo de los ancestros”, formado por el Profeta, sus compañeros y los 4 primeros califas sunníes, conocidos como los Rashidun o los “rectamente guiados por Dios”. ¿Cómo se atreven a intentar destruir lo que ellos preservaron? Armados con martillos y mazas de obra y de sierras radiales y vestidos de mamarrachos, trabajando con afán, todos hemos visto los vídeos distribuidos por ellos, para anunciar sus hazanas y atemorizar al personal ajeno, en las noticias de los telediarios.

PASEANDO, ¿DÓNDE ESTÁN SUS ENEMIGOS?

Los lugares más afectados, situados en los alrededores de Mosúl, fueron las ruinas de la ciudad asiria de Dur Sharrukin, Nínive, Nimrud y Hatra, la capital del reino de los partos entre el 247 y el 226 a.C. Ésta fue declarada Patrimonio de la Humanidad y está incluida desde 2.010 en el listado de sitios culturales en peligro de extinción por el Fondo del Patrimonio Mundial, debido a los saqueos y la falta de protección del gobierno iraquí. Impotente, el gobierno de Irak pidió al Consejo de Seguridad de la ONU el viernes 6 de marzo, ayuda para conservar todo este patrimonio histórico de la humanidad, atacado impunemente por el EI. Es de señalar que Nimrud está a mitad de camino entre Mosúl, abandonada también a la desesperada por los peshmergas kurdos iraquíes, cuando el EI la atacó a primeros de junio pasado y Erbil, la capital de éstos. Y en ningún momento los guerreros kurdos intentaron contraatacar a estas cuadrillas escoltadas de demoledores del EI. Se ve también que el general James Terry y su expedición estadounidense para la formación del ejército de Irak, que llegó en noviembre de 2.014, van con algún retraso en sus misiones. ¡Qué fácil se motivan, entrenan y combaten los muyahidines de al-Baghdadi! También, el legado cristiano de Mosúl fue blanco, hace meses, de los descerebrados de Allah. Que atacaron las catedrales caldea y ortodoxa siria de Mosul, dos símbolos fundamentales de la herencia cristiana asiria. Y el EISL reemplazó inmediatamente las cruces del exterior de los templos por sus banderas negras con la shahada.

En paralelo y sin solución de continuidad, los alucinados yihadistas se han lanzado también durante el mes de febrero de 2.015 sobre las bibliotecas de Mosúl, la tercera ciudad de Irak (la segunda es Basora, con casi 4 millones de habitantes) y la más importante en poder del EI. Para ellos, para libros ya tienen el Noble Corán. Y los demás textos son creaciones de la mente humana, ajenas a Allah. Primero, fue saqueada la Biblioteca Central de Mosúl, de donde sacaron de los estantes entre 2 mil y 8 mil libros (según las distintas fuentes fidedignas que nos informan) y se los llevaron en una docena de vehículos y camionetas abiertas. En las estanterías principales sólo quedaron textos islámicos. Tras el robo, los yihadistas demolieron con explosivos parte del edificio principal de este templo del saber, como para condenarlo por su actividad e inutilizarlo para ese uso infiel. Luego, asaltaron la biblioteca de la Universidad de Mosúl, donde quemaron centenares de libros profanos al uso (ciencia, filosofía, literatura), delante de sus alumnos, convocados para el aquelarre. También fueron objeto de expolio otras conocidas bibliotecas de la ciudad, como la de la Iglesia Latina o la del Monasterio de los Frailes Dominicos, cuyos libros también fueron retirados sin destruir, en vehículos. Los textos universitarios eran de uso común y estaban sobados, pero los otros escritos rapiñados son de mayor valor y están destinados al mercadeo con compradores internacionales venales. Un responsable de bibliotecas en Mosúl calculó que las pérdidas y los robos afectaron a más de 112 mil libros y manuscritos conservados en ellas.

Todos quieren ser “Estado Islámico”.

Aunque sin tener la unidad operativa de las fuerzas irregulares del EISL en los territorios de Siria e Irak, en otros países del avispero musulmán de Asia del Suroeste y del Magreb han surgido espontáneas y emotivas adhesiones regionales al primer Califato sunní del tercer milenio. Al carecer de unidad de acción militar operativa, se trata de unas “vinculaciones ideológico emotivas”, surgidas del afán de pertenecer a algo más que a una red terrorista difusa y profusa, con mandos lejanos y sin los pies en la tierra árabe inmediata y desértica, como es al-Qaida.

En Libia, desgarrada casi irreversiblemente entre los cientos de tribus locales, regionales y semi nómadas, desparramadas por sus 1.760 mil Km2. de superficie, existen 2 grandes facciones enemigas que se disputaban el favor de aquéllas y que estaban estancadas operativamente. En Tobruk, en la Cirenaica, reside el gobierno libio reconocido por la comunidad internacional y apoyado por Egipto y Arabia Saudí. Y en Trípoli, que la ocupó en agosto de 2.014, está el gobierno “rebelde” de la coalición Amanecer Libio, con fuerte presencia islamista, que niega una y otra vez tener vínculos con al-Qaida, y al que apoyan Qatar y Turquía. Y éste es el humus primigenio, el caldo de cultivo, el terreno abonado donde una y otra vez vemos que aparece y prospera el ponzoñoso virus hediondo y purulento de los yihadistas salafistas: el caos y la fractura sociales.

Así, el miércoles 18 de febrero, el EI apadrinado local ocupó la importante ciudad de Sirte, situada en el golfo de su nombre, entre Trípoli y Bengasi, la capital de la Cirenaica. Sirte es también la ciudad natal de Muammar al-Gaddafi (el Mahdi libio), cuya muerte hace 4 años inició la descomposición y el enfrentamiento total en el país. Para celebrarlo, los yihadistas, que aquí no son bombardeados por la Coalición de los 60 de Obama, realizaron un imponente desfile de triunfo y fuerza. Cientos de yihadistas y simpatizantes realizaron una exhibición de poderío por las calles de la ciudad, donde desfilaron los “batallones” de su infantería y decenas de vehículos ligeros artillados de transporte de muyaidines (tipo, furgoneta ligera abierta), que fueron acompañados y saludados entre vítores y aclamaciones por los habitantes durante su recorrido por la ciudad. El gobierno de Tobruk no reaccionó ante estos hechos y el “rebelde” se limitó a hacer avanzar hacia Sirte, sin otras intenciones, a la “brigada” de Misrata, al noroeste de Sirte. Así, el EI versión libia ha conseguido izar su bandera negra en Sirte, en Derna, un pueblo de pescadores de 50 mil habitantes de la Cirenaica, donde sus milicias tribales juraron ya lealtad a al-Baghdadi, y en otros enclaves menores del este del país, donde comenzaba a aparecer en fuerza.

En Nigeria, los jefes de lucha de Boko Haram suelen ser los jefecillos familiares o tribales, sus arráeces locales. Actúan formando un “enjambre” de pequeñas unidades que actúan simultánea o sucesivamente, coordinadas por un “jefe del combate”. Este carácter primitivo, tribal, “suelto”, hace que entre los jefes regionales existan rivalidades, que impiden una integración vertical de los terroristas. Sus tácticas y técnicas son: toda clase de emboscadas; el hostigamiento a cierta distancia de unidades en marcha y guarniciones; la liquidación de centinelas y pequeñas patrullas; el acoso a las líneas de abastecimiento y comunicación de los militares y las fuerzas locales de autodefensa; los golpes de mano contra pequeñas guarniciones; la captura de rehenes de todas clases con variados objetivos: ejecutarlos, venderlos, incorporarlos a sus filas, obtener el precio de rescate; la ejecución o la mutilación de enemigos o elementos que estorban a sus fines: periodistas, colaboradores de organizaciones extranjeras, autoridades locales, religiosos. Se aprovechan al máximo de su conocimiento de los terrenos, de su alta movilidad, del apoyo de las gentes y de su capacidad natural de lucha. Estas bandas planean siempre su retirada desde las zonas de actuación, porque, aunque son fanáticos y no les importa demasiado morir, no está en sus metas el inmolarse deliberadamente por la causa.

EL MAHDI LOCO DE NIGERIA

Shekau, llamado el Ben Laden negro, es un tipo controvertido a los ojos de los occidentales, incluido su propio nombre, Abu Baker Shekau, porque los suyos le llaman Darul Tawhid. Nació hace unos 40 años en la amplia zona comprendida entre el sur de Níger y el noreste de Nigeria. No se conoce su formación, pero sabe el Corán y habla las lenguas tribales de la zona (kanuri, fula, hausa y árabe) donde la banda terrorista opera. Usa con soltura los resortes de la propaganda y el miedo. Repite los golpes teatrales de Bin Laden (levantar el dedo en señal de amenaza hacia las cámaras, a sus cinevidentes) y monta una igual escenificación (banderas negras, kalashnikovs y coranes) en sus apariciones a los medios enemigos. Una de sus declaraciones estrella la hizo en un vídeo tomado después de matar a 180 personas en 2012: «Disfruto matando a cualquiera que Dios me ordene matar, igual que disfruto matando gallinas y carneros». Se dice que es solitario, introspectivo y cruel. Y es desconfiado hasta con sus propios hombres. Vive protegido por un grupo de fieles allegados, al estilo de Ben Laden, y permanece alejado del grueso del grupo. Siempre, en estos mandos principales más o menos perseguidos, se desarrolla inevitablemente la paranoia, la cual termina alterando sus funciones cognitivas y emocionales. Una de las cuatro esposas de Mohamed Yusuf, ejecutado en una comisaría en 2.009, que fue su antecesor y el fundador de Boko Haram, se ha vuelto a casar con Shekau según la inteligencia nigeriana. Tampoco se conoce quién le financia. No sólo es un misterio para Occidente, sino para muchos de sus conmilitones sectarios. Se le dió por muerto en 2009, 2012 , 2013 y 2.014, pero las informaciones eran incorrectas. Tiene una herida de bala, ya recuperada, en la pierna. Ahora sólo sale al exterior los días nublados, para evitar que lo localicen los drones o los satélites espías. Los EEUU ofrecen $7 millones por la información relevante que conduzca a capturarle.

En un salto cualitativo en sus actividades terroristas, Boko Haram secuestró a mediados de abril de 2.014 a 270 niñas nigerianas de una escuela de Chibok, al noroeste de Nigeria, cuyo paradero es aún ignoto. Estos rebeldes fanatizados se llaman a sí mismos “los discípulos del Profeta para la propagación del Islam y la Yihad”, que expresan “Jama’atu Ahlis-Sunnah Lidda’awati Wal Jihad”. «Boko Haram es una amenaza grave para África y para Europa. Su voluntad es desestabilizar el norte de Nigeria, los países vecinos y toda la región», declaró François Hollande en la reunión de alto nivel, celebrada en París el sábado 17 de mayo de 2.014, con motivo de la escalada terrorista. «Boko Haram ya no es un grupo local, sino que está claramente operando como un brazo de al-Qaida en el centro de África. Sin la ayuda de todos los países del oeste africano nunca podremos vencerle», declaró, a su vez, el presidente nigeriano Goodluck Jonathan. El gobierno nigeriano cuenta con 20 mil soldados, aviones y unidades de inteligencia desplegadas en el noreste del país donde Boko Haram es más activo. Pero, “esas tropas no están preparadas para enfrentarse a un grupo armado de esas características”, indicó el ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague. Nigeria y sus vecinos Camerún, Chad y Níger realizan “patrullas coordinadas” para buscar desaparecidos y rehenes y controlar el tráfico de armas, en el marco de la Comisión de la Cuenca del Lago Chad.

Tres artefactos estallaron en la ciudad de Maiduguri, al noreste de Nigeria, el sábado 7 de marzo de 2.015. Fue el peor ataque a la ciudad realizado por militantes de Boko Haram, que tratan de ocupar la población desde fines de enero. Se confirma que se han producido unos 58 muertos y 139 heridos en las explosiones que conmocionaron la ciudad. Tan cruel como al-Baghdadi, pero más histriónico y colocado que él, Abu Baker Shekau ha aprovechado esta ocasión y los méritos consiguientes, para declararse súbdito del Estado Islámico el domingo día 8 de marzo. ‘Baya’ al califa de los musulmanes, proclamó Shekau en una grabación en árabe. La ‘baya’ es el voto de lealtad y sometimiento a una autoridad religiosa y política islámica. Y varios grupos islamistas, pero menores, de todo el mundo han prestado ya su juramento de lealtad al califa del EI.

ATAQUE VESÁNICO A UN TEMPLO DEL SABER, LA UNIVERSIDAD DE GARISA, PARA MATAR CRISTIANOS

SIN CONDENAS, NI COMENTARIOS DE LOS ULEMAS Y MUFTÍES PIADOSOS…

(CONTINUARÁ)

LA LUCHA CONTRA EL ESTADO ISLÁMICO DE IRAK Y SIRIA I.

La aparición del Estado Islámico ha supuesto un cambio cualitativo en los objetivos, en las posibilidades, en la notoriedad y en la estrategia general y operativa de los yihadistas salafistas del mundo entero. Hasta entonces, la jefatura ideológica de la agrupación terrorista al-Qaida consideraba, establecía y ordenaba a sus grupos propios o de partidarios regionales, unos objetivos puntuales de ataque y destrucción de personas, cosas y lugares. Y la realización de los mismos, aislados e inconexos entre sí, operativa, temporal y localmente, marcaban los límites de la acción y la propaganda terroristas que la organización perseguía. Actuaban, efectivamente, como una red.

Pero sus “nodos” (los centros radiantes locales) eran débiles, sin trascendencia operativa y quedaban demasiado distantes entre sí. Y estaban unidos por “cuerdas”, representando sus potencialidades de comunicación, actuaciones combinadas y apoyo mutuo, que estaban deshilachadas, casi sueltas. El diseño, la funcionalidad y la dirección ausente y remota de esa Red no servían para nada más… Nunca en su historia los seguidores de Ben Laden llegaron a controlar difusamente una extensión suficiente de territorio clave. «Al-Qaida es sólo un movimiento, nosotros somos ya un estado», declaró un orgulloso muyahidín salafista del EISL. La realidad es que el Estado Islámico de Siria y el Levante se extiende difusa e intermitentemente por un territorio del tamaño de España, que va desde Alepo hasta la provincia iraquí de Diyala, al este del país, con el Eufrates como columna vertebral de sus enclaves urbanos.

CON RELOJ DE LUJO, QUE NO SE USABA EN TIEMPOS DE LOS «PÍOS ANCESTROS» DEL ISLAM

La Espada Desenvainada del Islam.

Su nombre es Ibrahim Anwad Ibrahim Ali al-Badri. Pero el tipo está en la línea de los papas y de algunos caudillos político militares del Islam, de cambiarse el nombre al ascender o subirse al cargo. Y así, se ha puesto Abu Baker al-Baghdadi. Que quiere decir, el Padre de Baker, el de Baghdad. Es un nombre vago e impreciso, siguiendo la estructura estrecha y usada en la época de las tribus árabes inflamadas de celo avasallador por el Islam. Por el que solamente se le podría reconocer en casa, a la hora de comer, si no tuviera la merecida fama de “carnicero del Islam”. Nació en una aldea cercana a la ciudad de Samarra, capital provincial al norte de Baghdad, en 1.971. Los primeros testigos señalan que era un hombre pacífico, introvertido y reservado, al que le gustaba leer, visitar la mezquita y jugar al balompié en un campo cercano a casa.

Usaba barba, se tocaba con un gorro blanco y vestía la dishdasha, la túnica iraquí masculina. Hacia los 18 años hizo el servicio militar en el ejército de Saddam Hussein. Realmente, el EISL ha alterado los comportamientos del joven, presentándolo mucho más piadoso y ocupado por los estudios coránicos, que como realmente fue. Parece que cursó estudios islámicos en la Universidad de Baghdad No hay muchos testigos presenciales localizables de su vida y su propia familia ha huido de la ciudad, aterrada de verse relacionada con un elemento semejante. Tras la invasión estadounidense de 2.003 y el inicio de la insurrección sunní contra los colaboracionistas chiíes y las milicias tribales del clérigo al-Sadr, al-Baghdadi participó en los grupos insurrectos de lo que se llamó la “guerra sectaria (2.004-2.007)”.

En el curso de una persecución contra Abu Musab al-Zarkawi, el jefe de Al-Qaida en Irak, al-Baghdadi fue detenido. Los estadounidenses lo clasificaron como un “interno civil”, es decir, vinculado a los insurrectos, pero no participante en sus operaciones. Y lo internaron en Camp Bucca, al sur de Irak, un tiempo impreciso entre 1 y 2 años, como todo el misterio o la añagaza que deliberadamente envuelve a este sujeto. Esta prisión era más cómoda y, sobre todo, más tolerante que la infamante Abu Ghraib, junto a Baghdad. Donde los estadounidenses retenían, cerca de su centro operativo de la capital, a los que más les preocupaban por sus hechos o relaciones con los insurrectos. Observados impasiblemente por sus lenitivos carceleros, los internos de Camp Bucca realizaban contactos entre sí, compartían información, leían el Koran, interpretándolo a su manera radical y sesgada, y recibían arengas yihadistas. Y hacia finales de 2.005 fue liberado.

Ibrahim Anwad entró a formar parte de al-Qaida en Irak, donde destacó en poco tiempo por sus capacidades organizativas. Pero, el 7 de junio de 2.006 al-Zarkawi murió en un ataque aéreo conjunto de la aviación de EEUU e Irak, junto a Bakuba, a unos 65 kilómetros al norte de Bagdadi, donde también murieron 7 ayudantes del jefe terrorista. En pocos meses, Ibahim Anwad se hizo con el control de la organización en Irak. Para 2.007, Abu Baker, integrando también a otros grupúsculos yihadistas en al-Qaida, asumió el mando conductor del nuevo Estado Islámico de Irak, en cuyo nombre imprimía sus estilo, capacidad e intención. Fueron tiempos difíciles, menguados y ocultos para el grupo. Los estadounidenses estaban en Irak; su estrategia antiterrorista de dispersión y aislamiento de los grupúsculos rebeldes activos, apoyada en el terreno en disputa en las fuerzas de autodefensa tribales, el llamado Sahwa o “resurgir sunní” (sunni dawn), funcionaba desde 2.007, de la mano del general David Petraeus; y los sunníes habían abandonado su política de no participar en la vida pública iraquí, dominada y sin oposición legal hasta entonces por la mayoría chií.

Perseguido implacablemente por sus amenazados enemigos de casa y de allende los mares, Abu Baker se desliza con frecuencia por la inmensa zona desértica de Siria (su desierto oriental) e Irak (la fronteriza y desértica provincia de Anbar), deteniéndose en las cercanías de las ciudades ocupadas por el EISI. Los terroristas emplean pequeños grupos dispersos y camuflados o enmascarados de vehículos, que viajan entremezclándose con el tránsito habitual de la zona. Que discurre pegado al curso del Eufrates, por las carreteras y los caminos adyacentes del desierto. Se han realizado varios intentos de eliminación física del califa, empleando los vehículos aéreos no tripulados o mediante incursiones puntuales a cargo de una sección reforzada de tropas de élites, con sus misiones de ataque, apoyo y aislamiento. Las acciones se aprobaban tras detectarse su probable presencia, gracias a chivatazos u operaciones de inteligencia. Pero, hasta ahora, sólo han llevado a causar bajas a sus oficiales de escolta o a sus correligionarios allegados, sin alcanzar al caudillo escurridizo.

A las distancias cortas, el Califa, orgulloso, reservado y despiadado, se muestra, según informaciones de testigos, déspota y aún avasallador, en el trato con terceros ajenos a sus círculos íntimos. A diferencia del anterior jefe de “al-Qaida en Irak”, Abu Baker cuida mucho su imagen personal y no permite su toma por los medios. Sus imágenes más extensas y fidedignas datan de su proclamación en Mosúl del Califato islamista. Sin embargo, las primeras fotos policiales de Ibrahim Anwad al-Badri lo muestran con barba discontinua y descuidada y algo regordete para un hombre en los “ta y tantos años” de su vida.

La Estructura del Califato.

La Administración creada por al-Baghdadi es digna de mejores destinos. Y es una pruebas de sus capacidades organizativas de dirigente político religioso del Islam. La cúpula ejecutiva de al-Imarah la forman el Califa, sus dos delegados en Iraq y Siria y el gabinete o consejo, integrado por 7 asesores. Al-Imarah quiere decir emirato o principado musulmán. Existe un órgano legislativo para asuntos militares y religiosos denominado el Consejo de la Shura, que depende de la gobernanza de al-Imarah, es decir, de sus tres mandos principales y del gabinete. Cada delegado nacional cuenta con 12 gobernadores regionales, atribuidos a poblaciones importantes o claves o a zonas determinadas de cada país citado. También, cada delegado tiene 8 secretarías u oficinas, dedicadas específicamente a las tareas o ministerios más importantes.

Así, están: Asistencia de los combatientes, para el apoyo a los muyahidines foráneos. Finanzas, que controla la venta de petróleo y derivados, rehenes y objetos confiscados y compra armas y pertrechos. Inteligencia, que recolecta información, elabora inteligencia y la distribuye a los distintos interesados. Legalidad, que se encarga de los asuntos legales, de las sentencias y del reclutamiento de muyahidines y simpatizantes. Liderazgo, que redacta las leyes y normas y establece la estrategia política. Medios, que los regula y realiza la propaganda de todo tipo. Militar, del que depende la coordinación de la defensa y extensión armada del califato. Seguridad, que lleva a cabo la vigilancia interna y ejecuta las sentencias de muerte, actuando como una especie de comisariado político o policía religiosa.

Y, ¿con cuántos guerrilleros cuenta el EISL? La CIA valoró hace unos meses que contaba con algo más de 30 mil muyahidines, de los cuales un quinto serían extranjeros. Es la fuente más seria y capacitada para realizar una estimación tan difícil. Algunos han sido pulverizados por la aviación de la Coalición; otros, pocos, de los aventureros foráneos, alucinados y embrutecidos, han regresado a sus países para hacer allí la yihad; y algunos miles habrán incrementado sus filas desde el verano a acá. En la peor de las posibilidades para la libertad y las personas, las fuerzas del EI no superarían los 45 mil armados útiles. Y de ellos unos 8 u 9 mil son extranjeros, catequizados en sus lugares de origen y mesmerizados desde lejos por los hechos y la propaganda del EI.

Yihadistas en Siria.

La profunda crisis de la sociedad civil siria y el desgobierno producidos por una guerra civil “in crescendo”, que ya se prolonga por 4 años, causando unos 200 mil muertos, han permitido a los grupos yihadistas del Próximo Oriente asentarse en Siria. Sus zonas de refugio y sus áreas de influencia no son individualmente grandes, ni continuas. Ellas están más bien desperdigadas y cercanas entre sí. Y ninguna de ellas resistiría un acoso militar serio. Las zonas ocupadas forman como “manchas” amorfas y fluentes en evolución, de las que se repliegan si la presión militar enemiga es fuerte y continua. Para instalarse en posiciones alternativas lo más cercanas posible, que les permitan mantener una mínima conexión operativa con las otras posiciones regionales.

En Siria han proliferado los “conjuntos de partidarios” o bandas de al-Qaida. Las razones de que no se hayan articulado en un único grupo terrorista sirio son varias. Una es la lejanía y la falta de control y ascendencia del “central core” de al-Qaida. Ésta es la cruz de esa descentralización operativa de la que suele presumir la Red y con la que amenaza alcanzar a sus enemigos por medio planeta. Los partidos comunistas, especialistas comprobados en la toma del poder, siempre exhibieron una unidad ideológica, operativa y militar monolítica, propia de monjes guerreros entusiasmados, en sus luchas llamadas de “liberación nacional” por tres continentes. Otra razón es que estos “hermanos separados” se odian entre sí. El igualitarismo, derivado de la fraternidad en las doctrinas salafistas sunníes, origina pronto entre los “iguales”, una infección purulenta y contagiosa de envidia, desafecto y rencor. Y viceversa, la existencia de una jerarquía capaz, justa, respetada y aceptada en una organización, favorece la emulación y el ascenso de muchos de los más capaces. Una razón que pesa es también la ambición, la osadía, la agresividad desbordante y la carencia de escrúpulos de sus jefes de armas y sheiks locales. Su primer enemigo acérrimo no es el ejército, ni el ESL o las milicias de autodefensa de kurdos, alauitas, cristianos o drusos, según las regiones. Sus más odiados y temidos enemigos son los mandos de los otros grupos yihadistas de Siria. Porque son los más afines, con los que rivalizan por el mando, con los que tendrían que competir por la dirección del yihadismo en el país.

Tocando ya las estrategias de los 2 grupos yihadistas de Siria, el Frente al-Nusrah para la Liberación de los Pueblos de Oriente busca sólo establecer un “emirato islámico radical” en Siria. El EISIL, nacido en las luchas de guerrillas de Irak después del 2.003, quiere crear un califato salafista más extenso y permanente. E instalarlo, de momento, en Siria e Irak. Aunque ya ha hecho ataques de castigo a los chiítas libaneses, en respuesta al apoyo de Hezbolá a al-Assad. El primero responde y va en paralelo a la estrategia de al-Qaida de favorecer la creación y el funcionamiento de “núcleos delegados” nacionales o regionales. Que desde su lejanía física y con la laxitud estructural de la Red, puedan ser controlados por ella, en cuanto a órdenes, estrategias y operaciones y el uso de la “marca al-Qaida”. Pero, el EISIL busca una independencia funcional y, quizás también ideológica, con el “central core” de la Red. Ya que el Estado Islámico actuaría como un “mando conductor operativo” en una zona supranacional, que podría incluir a todo el suroeste de Asia. Así, una jefatura superior, administradora y ausente le sobra al EISIL.

Ayman al-Zawahiri confirmó en 2.013 la vinculación del Frente Al Nusrah de Abu Mohammed al-Golani con al-Qaida y negó toda relación con el EISIL. Y tuvo que intervenir en varias ocasiones para desautorizar a al-Baghdadi. «El EISIL debe ser abolido, mientras que el Estado Islámico de Irak debe seguir funcionando», declaró rotundo al-Zawahiri en noviembre de 2013. «Al-Baghdadi cometió un error al establecer el EISIL sin pedirnos permiso o informarnos», y, continuó, el sirio al-Golani también «se ha equivocado al anunciar su rechazo del EISIL, sin nuestro permiso». Al-Zawahiri ordenó entonces que el Estado Islámico de Irak circunscriba sus operaciones a aquel país, mientras que el Frente al-Nusrah sea «una rama independiente de al-Qaida que informa ante el mando general (una especie de delegado regional)». Además, recriminó a ambos “grupos hermanos” por sus actos de violencia contra otros musulmanes. En respuesta, y pese a que el grupo original “al-Qaida en Irak” de Musab al-Zarkawi sí había jurado fidelidad al-Zawahiri, al-Baghdadi se declaró en rebeldía hacia él. Produciéndose una importante crisis de liderazgo en la Red, que intentaron reparar alejándose de al-Baghdadi. Esto debilitó la lucha contra al-Assad, a medida que los grupos yihadistas se extendían en Siria y el ejército se concentraba hacia las grandes poblaciones. Y durante los enfrentamientos de primeros de 2.014 entre los rebeldes, al-Golani ofreció a una mediación a los grupos, que no fructificó, para dar prioridad a plantar cara contra al-Assad. Por esta época se consumó la ruptura entre los 2 grupos yihadistas, tras una serie de conversaciones de acercamiento entre delegados de ambas ramas, celebradas en el Kurdistán sirio. En una de ellas Abu Baker se presentó formando parte del grupo negociador, pero sin llegar a desvelar su identidad a sus interlocutores del Frente al-Nusrah.

Contradicciones del EISL.

Como no tienen arraigo suficiente entre la población iraquí o siria, el abandonar sus posiciones temporales no les supone dejar desamparados a sus habitantes frente al enemigo armado. Los habitantes de las áreas ocupadas no están ganados para la guerra santa. Esos pobladores son atemorizados, amenazados y, al menos, neutralizados, para que den cobijo, manutención y apoyo a las bandas yihadistas y no las estorben, ni importunen en sus actividades. Sólo los que cooperaron con los “enemigos de la Yihad” pueden estar en peligro ante ellas. Cuando ocupan una población, sobre todo en la periferia del Estado Islámico, los yihadistas siempre preparan sus vías de evacuación hacia las afueras de ella, y de retirada, desde éstas a los puntos de encuentro establecidos cercanos. Para desde ellos dirigirse a posiciones de recibimiento y/o de ocupación regionales.

Cuando son liberados de la presencia yihadista, muchos habitantes, especialmente en los pueblos pequeños, procuran huir temporalmente y refugiarse en las poblaciones cercanas mayores. La razón es que al despotismo imperioso, desconsiderado y percutiente de los yihadistas, se unen los fuegos pesados de sus enemigos, empleados durante la captura de la población. Tanto los militares como los grupos rebeldes mayores (fundamentalmente los peshmergas) prefieren evitar sus bajas y apresurar el desalojo de los yihadistas, usando la aviación y la artillería, si disponen de ella. Incluso, los cohetes de vuelo libre y carga hueca anticarros RPG-7V (una artillería de los pobres) lanzados en salvas dobles o triples, causan un efecto demoledor en los edificios de mampostería o de adobe. Esto ya serviría para hacer replegarse hacia el interior a las fuerzas yihadistas de seguridad de sus posiciones adelantadas, situadas en los límites de la población o en puntos adyacentes. Y ya por fin, los militares sirios suelen retirarse en poco tiempo, para realizar otras misiones de ataque; de ahí, el carácter continuo, fluido y hasta reversible de las operaciones. Entonces, pueden regresar los yihadistas y depurar responsabilidades. Por eso, muchos civiles piensan: “una vez y no más”.

La decisión, la agresividad y el desprecio a la muerte de los yihadistas les ha dado ventajas militares sobre los opositores laicos rebeldes. Y su actividad y protagonismo es creciente en el panorama de la oposición militar siria. En varias provincias sirias, como Raqqa o Deir al Zor, han desplazado al Ejército Libre de Siria y se han “asentado” como la única fuerza operativa rebelde. En diciembre de 2013, el Estado Islámico de Iraq y Siria asaltó la sede del Consejo Supremo Militar de la oposición política moderada laica, en la fronteriza ciudad turca de Bab al Hawa y saqueó los arsenales y depósitos. Y los combates entre rebeldes han sido continuos en las regiones montañosas kurdas durante 2.014. Todo ello llevó a los EEUU y Gran Bretaña a suspender progresivamente toda clase de ayuda militar a los rebeldes sirios. Por miedo a que parte de los medios y suministros proporcionados y de los refuerzos al ELS, en forma de comandos sunníes entrenados en Jordania, lleven al encumbramiento de los enemigos de Occidente.

Al-Baghdadi estableció inmediatamente la Sharia, como ley civil y penal del califato. Inmediatamente, todas las mujeres, incluso los maniquíes de las tiendas, fueron obligadas a cubrirse sus rostros, para no tentar a los hombres con sugerencias pecaminosas. Sus tribunales islámicos aplican la pena de muerte a diferentes prácticas consideradas criminales, como la violación de mujeres musulmanas, la homosexualidad, el adulterios y la blasfemia y en algunos casos de robos. Los infieles o herejes (cristianos, yazidíes, chiíes, mandeos, etc.) que no se convierten al Islam sunní (a los cristianos se pensó al principio hacerles pagar alguna exacción para el EISL), son perseguidos violentamente. Así, sucesivamente, sus casas son marcadas, sus bienes, incautados, sus mujeres, violadas y sus niños, asesinados. Los perseguidos sufren ejecuciones sumarias y son tomados como rehenes, para recaudar rescates. Se han denunciado decapitaciones de personas que se niegan a la conversión, incluyendo a mujeres y niños, y la exposición de sus cadáveres en las plazas públicas. Esto desencadenó un genocidio religioso especialmente en las áreas iraquíes del encanallado califato, que ha provocado una huida masivo de personas de las minorías hacia los países vecinos, Turquía, Jordania y El Líbano, generando un grave problema de refugiados en ellos.

En su afán por conseguir la adhesión de nuevos seguidores, el EISL mira a Occidente. Sus objetivos preferentes son los jóvenes ilusionados, desmotivados anímica e ideológicamente, no educados en las virtudes de la civilización europea. Y mimados y sobrealimentados en nuestros países mercantilistas y materialistas, que han convertido todos los deseos en necesidades a satisfacer por los mercados. Así, el EISL difundió a fines de mayo de 2.914 la primera edición de un semanario en inglés, el «Islamic State Report» (Informe del Estado Islámico) y un vídeo en alemán, pero subtitulado en inglés. En éste un yihadista occidental, alaba a Baghdadi, el líder del EISL, anuncia como «buenas nuevas… el regreso de la Sharia y el Estado Islámico» y pide abiertamente a sus simpatizantes que acudan, «y se unan a las filas» del EISL. El semanario «Islamic State Report» pretende dar una idea del creciente grado de institucionalización que está adquiriendo el Estado Islámico en sus posiciones. La publicación recoge una entrevista con el responsable de la formación de los nuevos clérigos de ese territorio, el jeque Abu Hawraa al-Jazaairi. Que indica que ya han educado a decenas de ellos en un nuevo centro educacional y que han prohibido la presencia en las mezquitas de aquellos que no cursen en él. La revista «Islamic State Report» publicó hace meses un reportaje irónico y sensacionalista: «De patrulla con la Oficina de Protección al Consumidor». Y Abu Salih al-Ansari, el responsable de la unidad especializada en comprobar que no se vendan alimentos en mal estado, o que no se ajusten a las directrices islamistas del ISIS, avisa que se ha habilitado un teléfono para atender las quejas del público… Continuamente se dan imágenes en las redes sociales de la vida diaria en el califato y se difunden vídeos con ejecuciones de rehenes, como respuesta a lo que ellos consideran las agresiones de los cruzados. También, el EI hace llamadas a sus simpatizantes por el mundo para perpetrar acciones individuales y aisladas en la retaguardia enemiga. A raíz de la ofensiva aérea de la Coalición, hicieron un llamamiento para atentar contra la vida de ciudadanos de los países que forman parte de ella. Se calcula que en marzo de 2.015 ya hay en Twitter más de 40 mil cuentas operativas de yihadistas, con afanes propagandísticos y proselitistas.

(CONTINUARÁ)

LAS GUERRAS CIVILES DEL ORIENTE MEDIO III.

(CONTINUACIÓN)

El imposible Entramado de los Rebeldes de Siria.

El Ejército Libre Sirio (ELS) es un conglomerado de fuerzas dispares y dispersas. Que provienen de la deserción intermitente de grupos de miembros de las distintas armas del ENS. El ELS está formado casi totalmente por sunníes y su misión es puramente militar. El ELS no tiene una estructura orgánica estable y consolidada. Su orden de batalla lo constituyen las “brigadas” regionales. Que operan tácticamente buscando objetivos limitados: de hostigamiento; emboscadas; ocupaciones de zonas o posiciones, pero con un ánimo creciente de empeñarse en ellas más tiempo; o golpes de mano contra las fuerzas de seguridad y autoridades locales importantes. No tienen generalmente la intención de defender rígidamente los objetivos que ocupan en sus acciones de todo tipo. Y se refugian, desdobladas más o menos, en las cercanas cadenas montañosas. O, formando “pequeñas unidades” integradas, en los barrios de las ciudades donde han operado: Homs, Hama, Alepo, Damasco y otras poblaciones menores, buscando entremezclarse y protegerse en ellas. Los hombres del ejército rebelde sirio poseen una cierta unidad de doctrina, de reglamentos y de armamentos. Pero, al aumentar últimamente el número de combatientes en sus filas, ha perdido bastante de esa unidad de mando superior y formación militar. Su gran debilidad operativa sigue siendo su penuria de vehículos blindados, de artillería y de los anticarros orgánicos de las compañías y los batallones específicos de la lucha anticarro. Y la carencia de una red logística estable, suficiente y provista regularmente.

A finales de 2012, se constituyó en Turquía el Consejo Supremo Militar del ELS, en un intento de unificar sus mandos y sus “brigadas”. Pero, esto está muy lejos de conseguirse. De hecho, existe una abierta y profunda discordia en la cúpula militar, procedente de los intereses opuestos que han aflorado entre Arabia Saudita y Qatar, los dos grandes y activos “aliados exteriores” de la rebelión siria. Arabia Saudí apoya a los jefes civiles de la Coalición Nacional Siria, el máximo órgano político de la rebelión. El general Idriss, jefe del Estado Mayor del ELS, y sus compañeros, se han alineado con Qatar e incluyen a los jefes y oficiales afines y a las fuerzas bajo su mando. Idriss fue nombrado en diciembre de 2012 por unos 500 jefes de campo rebeldes, consensuando un mando operativo único sobre el terreno. Para confundirlo y complicarlo todo, los comandantes de las 5 “regiones militares rebeldes” en las que dividieron a Siria, no están integrados en el Consejo Supremo Militar. Por fin, a fines de febrero de este año, se declaró un cisma en el ELS. El Consejo Supremo aprobó el domingo 16 la destitución del general Salim Idriss, justificándola en “la ineficiencia (del ELS) de los últimos meses”. En respuesta, el miércoles 19 de febrero el general publicó un comunicado, en unión de otros 15 jefes militares rebeldes, solicitando la renovación del Consejo Supremo. A su vez, los jefes de las regiones militares enviaron otro comunicado colectivo, declarando “inválida e ilegítima” esa destitución del general de división Salim Idriss. Y rubricándolo, el jueves 20, el coronel Fateh Hassoun, jefe del Frente del Centro, acusó al órgano político, la CNS, y demás políticos en el exilio, de “querer dirigir la revolución desde el extranjero”.

Si los rebeldes semi regulares sirios han conseguido algunos éxitos puntuales o mantener una defensa más o menos móvil con cesión de espacio algún tiempo, en Alepo, en Damasco, en Homs, en Hama, es porque los soldados avanzan junto con sus carros. Como se haría en un ataque convencional a las distancias próximas de asalto, en terreno no quebrado o reforzado. Los carros carecen de suficientes vistas y el enemigo irregular puede batirles de flanco, de revés (apareciendo a su retaguardia por un sótano o bajo los restos de un vehículo inutilizado), y en su parte superior con lanzagranadas de carga hueca, disparados preferiblemente por parejas de tiradores. Con enemigos resueltos, formados y entrenados en lucha urbana, se podría así producir un “tiro al carro”, de consecuencias desastrosas para una sección de carros que se internase sin protección. En zona urbana, el asalto militar se efectuaría avanzando la infantería por las casas y sus paredes y patios, con los carros en subordinación de guerra a media distancia, siempre protegidos por aquélla y apoyándola con su fuego pesado directo. El avance, siguiendo una calle o faja, lo realizarían dos equipos de asalto o choque, que se turnarían y una reserva y durante él se debe mantener la seguridad en todas direcciones. Un batallón reforzado con blindados impulsaría el ataque militar siguiendo un sector de varias calles.

Se cuentan por cientos los grupos armados que intentan o dicen luchar contra el Ejército Nacional Sirio (ENS). Los semi regulares armados insurrectos, aglutinados en el ELS y en algunas milicias o bandas étnicas, partidistas o religiosas, cobran día a día más protagonismo militar. Éste se manifiesta en acciones más numerosas, más simultáneas y más persistentes que hace un par de años, y que se extienden ya por toda la geografía siria. Sus acciones se concretan en las poblaciones de los cauces del Orontes y del alto Eufrates y de las montañas del norte. E incluso actúan en la zona alauita de Latakia, donde desde el inicio de la primavera de 2014, libran la denominada “batalla por el botín”. Los rebeldes carecen de capacidad de combate y de movimiento para enfrentarse al ENS en descampado. Sin la ayuda, entonces, de las “fortificaciones” que brindan las edificaciones y las “vistas cortas” de las urbanizaciones y centros fabriles, debido a la multiplicidad de las “alturas ocultantes relativas”.

También existe una profusión de grupos armados locales o semi regionales. Integrados por civiles de todas las profesiones y orígenes: guías turísticos, agricultores policías, conductores de vehículos, funcionarios, buscavidas, barberos, desertores, etc. Forman unas “milicias” que carecen de formación militar y que están armadas heterogéneamente. Estas bandas se originan en un grupo armado familiar, que se va extendiendo al clan regional y al que se incorporan vecinos e, incluso, desertores de bajo rango. Pueden servir para misiones de presencia, semi “policía” civil, patrullajes lejos del enemigo. Son incapaces de coordinarse para enfrentarse al ENS o para conseguir un resultado operativo. Casi cada localidad y cada zona tienen su unidad de defensa. Usan nombres rimbombantes, compensando su escasa influencia y capacidad militar: Sólo en la provincia de Idlib pululan y avanzan en el “vacío táctico” y se retiran ante el ENS en fuerza, más de un centenar de grupos armados diferentes. La carencia de una “estructura militar” en las filas rebeldes, les lleva a los extremos de la violencia, a su aumento desproporcionado y sin límites. No olvidemos que es una guerra civil inter étnica y religiosa. Aquí “la cosa pública” está enraizada y afianzada en las tribus y las religiones, que encarnan a dos de las virtudes humanas más estables, antiguas y universales. Y, por ello, más definitorias de las identidades humanas, que se ven aquí no sólo amenazadas, sino maltratadas y hasta mutiladas.

Las bandas más pequeñas y/o las peor organizadas, que son la gran mayoría, aunque pertenezcan a las grandes facciones rebeldes, no pueden aspirar a enfrentarse abiertamente con los militares. Sus acciones ofensivas consisten en hostigar, secuestrar, torturar y mutilar, poner bombas y detonarlas de lejos, hacer sabotajes, dañar a las pequeñas unidades enemigas y herir o matar a autoridades, militares y policías aislados. Decidiendo el momento oportuno de actuar sobre la debilidad, el descuido y la negligencia del enemigo y teniendo siempre unas probabilidades altas de huir y de disiparse. Se protegen entreverándose con la población civil más o menos sumisa y siempre empleando cierta coacción. Porque nadie acepta de buen grado la presencia de hombres armados violentos desorganizados, que son perseguidos por fuerzas enemigas superiores y con alto poder de fuego pesado. Se defienden los grupos pequeños rebeldes de los ataques militares improvisados o deliberados, intentando eludirlos y escabullirse de la zona amenazada. Ésta nunca, hasta ahora, es ocupada permanentemente por los militares, sino que éstos se trasladan a otros puntos calientes regionales o nacionales para continuar su ataque a las bandas. Aquéllos se refugian temporalmente o se establecen en las cercanías: otro barrio, otra pequeña población de la comarca o provincia.

En Siria proliferaron los “conjuntos de partidarios” o bandas de al-Qaida. Las razones de que no se hayan articulado en un único grupo terrorista sirio son varias. Una es la lejanía y la falta de control y ascendencia del mando ideológico de al-Qaida. Esta última es el opuesto antagónico de esa descentralización operativa de la que suele presumir y con la que amenaza alcanzar a sus enemigos por medio mundo. Otra razón es que estos “hermanos en religión” se odian entre sí. El igualitarismo, derivado de la fraternidad en las “doctrinas salafistas sunníes”, origina pronto entre los “iguales”, una infección purulenta y contagiosa de envidia, desafecto y rencor. Una razón es también que la ambición, la osadía, la agresividad y la carencia de escrúpulos de sus jefes de armas y jeques, sólo son igualadas por su escasa formación, un pobre conocimiento interpretativo del Corán y de la Sunna y su escaso conocimiento militar. Su primer enemigo acérrimo no es el ejército, ni el ESL o las milicias de autodefensa de kurdos, alauitas o cristianos. Sus más odiados y temidos enemigos son los mandos de los otros grupos yihadistas de Siria. Porque son los más afines, con los que rivalizan por el mando, con los que tendrían que competir por la dirección del movimiento yihadista en Siria.

El Frente al-Nusrah quiere establecer un “emirato islámico radical” en Siria. El Estado Islámico de Siria y Levante (Iraq…), nacido en las luchas de guerrillas de Iraq contra la ocupación estadounidense, quería crear un califato salafista más extenso. E instalarlo, de momento, en Siria e Iraq. Aunque ya ha hecho ataques de castigo a los chiítas libaneses, en respuesta al apoyo de Hezbolá a al-Assad. El primero está sintonizado con la gran estrategia de al-Qaida de favorecer la creación y el funcionamiento de “núcleos delegados” nacionales o regionales. Que desde su lejanía física y con la laxitud estructural de esa “Central del Terror”, puedan ser controlados por ella, en cuanto a órdenes, estrategias y operaciones y el uso de la “marca al-Qaida”. Pero, el EISL buscaba una independencia funcional y, quizás también ideológica, con el “central core” de la Red. Ya que actuaría como un “mando conductor operativo” en una zona supranacional, que podría incluir a todo el suroeste de Asia. Por ello, una jefatura superior administradora y ausente le sobraría enseguida al EISIL. Así, Ayman al-Zawahiri tuvo que intervenir y confirmar varias veces la vinculación del Frente Al Nusrah con al-Qaida y negar toda relación normal con el EISL. «El EISL debe ser abolido, mientras que el Estado Islámico de Iraq (EII) debe seguir funcionando», declaró en noviembre de 2013. Al-Zawahiri ordenó que el Estado Islámico de Iraq (EII) circunscriba sus operaciones a este país, mientras que el Frente Al Nusrah sea «una rama independiente de al-Qaida que informa ante el mando general». Significativamente, el Frente al-Nusrah (el ortodoxo, para al-Qaida) empezó a actuar en Siria hace años, cometiendo los “grandes atentados indiscriminados y aislados” con grandes bombas en la capital y otras ciudades, al principio de la guerra.

Los grupos yihadistas salafistas han fracasado en incorporarse activa y firmemente a un grupo social amplio, que dé cobertura e impulso permanente a su “movimiento socio religioso”. Su “catequesis de la violencia” les permite a ellos prepararse anímicamente para la muerte gloriosa y en paz, e, incluso para al suicidio, en la realización de sus acciones puntuales. Pero esa prédica no es un arma para la conversión de grupos sociales. Y hay una razón para ello: su “credo” radical carece de posibilidades de aceptación, triunfo y permanencia entre las masas, fuera de los avatares de una guerra. Los grupos yihadistas actúan con una brutalidad innecesaria e indiscriminada, que los descalifica ante el Islam, el Corán y la Sunna o tradición islámica, recogida en los hadises o “comentarios y hechos” escritos de Mahoma. Esta falta de legitimidad religiosa, provoca la ausencia de ulemas y muftíes a su lado. Su supuesta “ideología islámica” se basa en unos pocos versículos favorables del Corán (éste tiene unos 6200) y en algunos hechos históricos favorables y no en la totalidad del mensaje del Islam. Así, al-Qaida introduce un “factor de fractura social” junto a los verdaderos parámetros de la guerra de Siria.

La profunda crisis de la sociedad civil siria y el desgobierno producidos por una guerra civil “in crescendo”, que ya se prolonga por tres años, causando unos 140 mil muertos, han permitido a los grupos yihadistas afincarse en Siria. Sus zonas de refugio o sus áreas de influencia no son grandes, ni continuas. Ellas están más bien desperdigadas, cercanas entre sí , pero desunidas. Y ninguna de ellas resistiría el acoso serio del ENS o de las principales fuerzas rebeldes: el ELS, el reciente “Frente Islámico” que es especificamente anti al-Qaida, el novísimo Ejército de los Muyahidines sirios o las fuerzas kurdas que defienden su zona fronteriza con Turquía. Las zonas ocupadas forman como “manchas” amorfas y fluentes en evolución, de las que se repliegan si la presión militar enemiga es fuerte y continua. Para instalarse en posiciones alternativas lo más cercanas posible, que les permitan mantener una mínima conexión operativa con las otras posiciones temporales regionales. En estos momentos, las zonas de influencia de los yihadistas están en la cuenca del Eufrates y en las montañas del norte e intentan crearlas en la amplia cuenca del Orontes, con incursiones en la Latakia..

La decisión, la agresividad y el desprecio a la muerte de los yihadistas les ha dado ventajas militares sobre los opositores laicos rebeldes. Y su actividad y protagonismo es creciente en el panorama de la oposición militar siria. En varias provincias sirias, como Raqqa o Deir al Zor, han desplazado al ELS y se han “asentado” como la única fuerza operativa rebelde. En diciembre de 2013, el Estado Islámico de Siria e Iraq asaltó la sede del Consejo Supremo Militar, en la fronteriza ciudad turca de Bab al Hawa y saqueó arsenales y depósitos. Y los combates entre rebeldes han sido continuos en las regiones montañosas kurdas durante el primer cuatrimestre de 2014. Todo ello llevó a los EEUU y Gran Bretaña a suspender progresivamente toda clase de ayuda militar a los rebeldes sirios. Por miedo a que parte de los medios y suministros proporcionados y de los refuerzos al ELS, en forma de comandos sunníes entrenados en Jordania, lleven finalmente al encumbramiento de los enemigos de Occidente.

En su afán por conseguir la adhesión de nuevos seguidores, el EISL mira a Occidente. Sus objetivos preferentes son los jóvenes ilusionados, desmotivados anímica e ideológicamente, no educados en las virtudes de la civilización europea y mimados y sobrealimentados por nuestros países mercantilizados, que han convertido todos los deseos en necesidades a satisfacer por los mercados. Así, el EISL difundió a fines de mayo la primera edición de un semanario en inglés, el «Islamic State Report» (Informe del Estado Islámico) y un vídeo en alemán, pero subtitulado en inglés. En éste un yihadista occidental, alaba a al-Baghdadi y anuncia como «buenas nuevas… el regreso de la Sharia y el Estado Islámico» y pide abiertamente a sus simpatizantes que acudan, «y se unan a las filas del EISL”. El semanario «Islamic State Report» pretende dar una idea del creciente grado de institucionalización que está adquiriendo el control que mantiene el Estado Islámico en Raqqa. La publicación recoge una entrevista con el responsable de la formación de los nuevos clérigos de ese territorio, el jeque Abu Hawraa al-Jazaairi. Que explica que ya han educado a decenas de ellos en un nuevo centro educacional y que han prohibido la presencia en las mezquitas de aquellos que no cursen en él. La revista «Islamic State Report» en un segundo reportaje resulta ya irónica y sensacionalista: «De patrulla con la Oficina de Protección al Consumidor», lo titula. Y Abu Salih al-Ansari, el responsable de la unidad especializada en comprobar que no se vendan alimentos en mal estado, o que no se ajusten a las directrices islamistas del EISL, avisa en él que se ha habilitado un teléfono para atender las quejas del público…

(CONTINUARÁ)

RUSIA, DE AYER A HOY…SEGUNDA PARTE

(CONTINUACIÓN)

La Guerra del Este constituyó una Gran Guerra aparte, étnica, cruel y tremenda dentro de la guerra mundial. Las bajas militares soviéticas fueron espantosas: cerca de 6’3 millones murieron en combate o de resultas de sus heridas; unos 4’5 millones fueron capturados o desaparecieron en acción; más de 500 mil murieron de enfermedad; los heridos y mutilados fueron 15’2 millones de personas y los enfermos, más de 3’1 millones. Y, al final de la guerra, los soviéticos mantenían activos, consistentemente en los últimos meses, a unos 6’5 millones de tropas. Las bajas alemanas permanentes, en forma de muertos, mutilados graves, prisioneros y desaparecidos alcanzaron los 9 millones de militares, a los que se añadirían otros 2 millones de heridos y enfermos. El esfuerzo material también fue desmesurado, increíble. Los soviéticos se privaron de casi todo para sobrevivir en esa guerra a muerte. No es de extrañar que, tras la guerra, la URSS se negase a pagar el resto de su deuda por el material militar y de apoyo recibido de los EEUU, en virtud de la Ley de Préstamo y Arriendo. Porque ellos pensaban que aquéllos ponían el armamento, los medios materiales, para ganar la guerra, pero que ellos ponían la sangre de sus hijos…

Al final de la guerra mundial en Europa, la URSS había invadido y ocupado toda la Europa Oriental, excepto Grecia. Y, en los años siguientes inmediatos se establecieron en Polonia, Alemania del Este, Hungría, Bulgaria, Rumanía, Albania y Yugoeslavia, distintos regímenes totalitarios subsidiarios de Moscú, titulados como “repúblicas populares socialistas” y sus variantes semánticas. Sólo Austria recuperó pronto su libertad, tras una corta ocupación simultánea por las potencias vencedoras. Todo esto lo logró la URSS con el empleo de sus fuerzas militares terrestres y su aviación de caza y de apoyo a tierra. Y a primeros de los años 50 adquirió sucesivamente la bomba atómica y la llamada bomba termonuclear. Los estados occidentales democráticos, que solían movilizarse para la guerra y que no mantenían ejércitos importantes permanentes, estaban literalmente conmocionados y abrumados por el desafío que esto suponía para su libertad y sus sistemas políticos liberales. La larga guerra mundial se había saldado estratégicamente para ellos con la aparición en sus fronteras del Este de una potencia hegemónica. Que estaba orientada para la “Defensa” en sus planes económicos y en sus esfuerzos sociales. Que era inmensamente más grande y poderosa que el periclitado III Reich, al que tanto “esfuerzo, sudor, sangre y lágrimas” y tiempo costó vencer. Y cuyas renovadas “divisiones motorizadas” habían aumentado sus unidades de infantería, creando otro “mix” de armas combinadas en su orden de batalla, para luchar en los terrenos urbanizados… como los de la Alemania del Oeste…

La Guerra Larvada se convierte en Fría.

Tras la muerte de Stalin, la jefatura del Gobierno soviético y la Secretaría general del PCUS, reunidas hasta entonces en una sola persona, pasaron por varios procesos de modificación y asentamiento. Incluso, y como reacción inmediata al régimen personalista total del Padrecito, se creó un efímero triunvirato de poder (dejando al margen la figura de Jefe del Estado) constituido por Malenkov, Molotov y Beria, que no prosperó por las desavenencias y desconfianzas comprensibles entre antiguos colegas “segundos en el mando”. Por fin, en la sesión del 27 de marzo de 1958 del Soviet Supremo de la URSS, Kruschev, que ya era Secretario general del Partido, sucedió al mariscal Bulganin, como Primer Ministro o Jefe del gobierno. El ciclo de ajustes fallidos en el poder soviético se había completado y el régimen personalista volvía a imponerse “a todo el Partido, a todas las FFAA y a todo el pueblo”, como rezaban las comunicaciones de acontecimientos importantes transmitidas desde la cúpula del Kemlin. En la sesión del 31 de marzo de 1958, el Soviet Supremo hizo una declaración trascendental e histórica, dirigidas a las Potencias con armamento nuclear, en la que afirmó la necesidad de poner fin a la producción de las armas nucleares (tanto atómicas o de liberación energía limitada y empleables como armas tácticas, como termonucleares o de liberación de energía catastrófica apocalíptica). También pedía, asegurando la fiscalización necesaria, destruir las reservas de dichas armas existentes en los arsenales. Evidentemente, si las potencias occidentales no adoptaban una actitud y unas acciones de contención y desarme similares, la URSS procedería como estimase oportuno para protegerse. Era la época en que los rusos eran capaces de poner un ICBM (el cohete balístico intercontinental) donde quisieran y los estadounidenses podían poner un avión de bombardeo estratégico donde quisieran.

Se trataba de una declaración de máximos, utópica e inalcanzable, tanto práctica como ideológicamente. Porque, una vez desarrollados los vectores para su transporte y las bombas explosivas para el “Gran Buum”, a lo largo de casi 3 lustros, esa tecnología militar, como ocurrió con todas sus antecesoras, llegaba para quedarse. Pero, ya indicaba cuánto gravaban a los recursos soviéticos, la investigación, el desarrollo y la producción del armamento nuclear integral y el mantenimiento del Arma de las “Fuerzas de Cohetes Estratégicos”. Años atrás, ya las discrepancias político económicas entre Georgi Malenkov y Kruschev acerca de la asignación de más recursos (producción de bienes y créditos personales) para aumentar el consumo privado de los soviéticos, produjeron la eliminación del primero y su nombramiento como director de una central hidroeléctrica en la URSS profunda. Kruschev defendió que, de momento, la URSS necesitaba la industria pesada y el armamento nuclear para su supervivencia. Más adelante, se dijo en los medios de información occidentales que la “estrategia” de desgaste contra la URSS del presidente Reagan, obligándola a gastar por encima de sus posibilidades para mantener actualizado el armamento nuclear cabal (bombas y vectores), había cogido con el pie cambiado a los dirigentes soviéticos. Y había provocado finalmente la implosión (hundimiento) de la URSS, junto con razones ideológicas. Pero, los mandos soviéticos estaban al tanto del despilfarro que el armamento nuclear suponía. Ya que no tenía aplicación real práctica, salvo la disuasión de un “conflicto no limitado” entre los Bloques. Pero la oportunidad histórica de su limitación a unos pocos cientos de cabezas efectivas (capaces de alcanzar al enemigo, en sus poblaciones y “centros fabriles y militares” decisivos), para cada Potencia Hegemónica en cada Bloque político ideológico, no surgió entonces.

Otro paso decisivo lo dio Kruschev cuando intentó recomponer y desarrollar las relaciones con Occidente. Que, hasta entonces estaban frenadas y condicionadas por las descalificaciones, las guerras de Liberación Nacional de los países colonizados en Asia y África apoyadas siempre por la URSS y los recelos mutuos. Su núcleo político estratégico fue la llamada “doctrina de la coexistencia pacífica”. Que no era más que definir “la competencia” entre ambos bloques antagónicos (ésta era una rivalidad entre dos civilizaciones pujantes y limítrofes), como una “lucha política, económica e ideológica”, pero nunca en el campo militar. Y que enfría las posibilidades de una guerra abierta y total entre los dos bloques mundiales. Dentro de ese esquema de amplias posibilidades, la política exterior de la URSS permaneció en sus términos simples y en su esencia hasta su implosión en agosto de 1991. Esto permitió durante lustros a los EEUU y la URSS, sostener guerras limitadas en otras zonas geopolíticas, actuando ambos bloques por terceros interpuestos apadrinados, para incrementar por pasos cortos y medidos sus zonas de influencia y poder político económico. Así, se dieron las guerras de Angola (el FNLA de Agostinho Neto y José Santos y los cubanos contra el MPLA de Jonás Savimbi y las incursiones profundas surafricanas); en Vietnam del Sur; en la Somalía de Siad Barre (anterior y abandonado aliado de la URSS), cuya caída tras la guerra sumió al país en la perdición, y los etíopes de Mengistu Hale Mariam y los cubanos, disputándose el desierto del Ogadén.

Rusia reaparece tras la Desmembración de la URRS.

La nueva Rusia de Putin, tras el paréntesis difícil e indiferenciado de Boris Yeltsin, está despertando de una transición traumática a una democracia formalista, no reflejada aún en sus estructuras de poder y de administración. Tras Yeltsin, las autoridades tuvieron que liberarse de la “oligarquía neocapitalista mafiosa”, que buscaba una “forma” política amorfa, específica y de amplia cúspide, que gobernara el país y controlara la alternancia de los partidos en elecciones más o menos libres. En esas estructuras catadas se está transmutando todo el aparato supervisor y burocrático de la URSS, creado a lo largo de 70 años de férrea dictadura del PC. Por lo que no es casual el origen profesional y las maneras presidencialistas de Vladimir Putin.

Pero que le dan a la nueva Rusia una creatividad y una flexibilidad operativa internacional, que no tienen los competidores más “asentados, protocolizados y super reglamentados”. Es lo que diríamos de un buen púgil estilista: “tiene mucha cintura”. Baste recordar la “jornada de oración y ayuno por la paz en Siria”, que proclamó el Papa Francisco para el 7 de septiembre pasado. Que se pasó aquél sábado acompañando unas 4 horas el rezo en la Pza. de San Pedro. A las pocas horas, Putin propuso a los Poderes internacionales (incluyendo a la inoperante ONU, que en los conflictos internacionales sólo sirve para dar un hipócrita sello de legalidad a las cosas) la destrucción “in situ” del arsenal químico de los sirios de Bashar al-Assad y no su bombardeo aéreo. Esto cogió a Francia y a los EEUU con el pie cambiado. Y al Nobel de la Paz Obama, que había pedido el apoyo del Congreso para su ataque aéreo (“necesario por la brutalidad del Gobierno sirio con su población”), buscando como loco apoyos entre los legisladores, porque veía que le rechazaban hasta sus planes de intervención más menguados.

Si desde hace dos años y medio Occidente amenaza, sin pasar a la acción, es porque en Washington y en París saben que una reedición de las operaciones aéreas que se produjeron en Serbia o en Libia no es posible en Siria, con el armamento antiaéreo ruso. La defensa compleja siria de radares y armas obliga a todo avión hostil a atacar su objetivo a más de 50 kms de distancia, para operar fuera del alcance de su DCA. El nivel de seguridad de las aeronaves ha pasado de los 3000 ms. de altura de hace 15 años en Kosovo, a los 10000 ms. en Siria. Sólo los carísimos cohetes de crucero como los Tomahawk estadounidenses y los Scalp franceses, diseñados como vectores de armas nucleares y de trayectoria autónoma y muy baja, podrían ser empleados con éxito.

La pérdida de sus “aliados controlados” del Pacto de Varsovia y del COMECON, tras la guerra fría, sólo le dejan a Rusia buscar geográficamente “nuevas influencias” hacia el Asia central, desde Siria a la India y Vietnam. Turquía es un enemigo proverbial de los rusos. China es un “socio, competidor y rival”, si vale esta definición polivalente, que hace que ninguna de las expresiones lo sea en plenitud. En Afganistán nunca han podido asentarse. También los rusos intentan ganar y mantener en su “esfera política y comercial” a las nuevas repúblicas centroasiáticas islámicas turcomanas y a las repúblicas ex soviéticas eslavas. Hasta ahora, la Unión Aduanera creada por Rusia incluye a la Rusia Blanca y a Kazajistán.

Siguiendo sus estilos directos, imperiosos y operantes, a mediados de diciembre de 2013, Putin lanzó un fuerte órdago a Ucrania, para que pasara a formar parte de esa “esfera de coprosperidad” ruso turcomana: le ofreció bajar un 33% el precio de cesión del gas ruso, del que Ucrania es receptor y revendedor y, para salvarle de la quiebra financiera y no tuviera que lanzarse para ello en manos de la Troika comunitaria, le cedería hasta $15 mil millones en créditos blandos. Así, en estos momentos, la Unión Europea está madurando una “oferta irresistible” para el presidente Viktor Yanukovich o su sucesor. Que consistiría en otorgar a Ucrania créditos cómodos y ventajas comerciales, para contrarrestar el envite ruso. Mientras, en Ucrania los problemas socio políticos recién surgidos han llevado a una fortísima polarización del país, formándose dos mitades casi antagónicas: donde la parte al oeste de Crimea, quiere alejarse de Moscú y la mitad al este de esa península busca estrechar los lazos con Rusia. Ucrania es por historia y por demografía parte de la Europa limitada al este por los Urales. Y Ucrania es por oportunidad política y momento histórico parte de la Europa democrática y liberal centro occidental. Que forma junto con los Estados Unidos, que actúa como el otro “polo vibrante” fundamental al otro lado del Atlántico, la “civilización occidental”. Un gran problema se plantea ahora, no sólo a Ucrania, sino a sus vecinos al Este y al Oeste. Y es conseguir que las fuerzas hoy antagonistas e irreconciliables, que se enfrentan en Ucrania, desgarrando su patria, se conviertan en fuerzas complementarias y necesarias entre sí. Y es una gran labor conjunta, desinteresada, con altura de miras y dirigida por estadistas, la que hay que desarrollar para conseguirlo y alejar los espantajos que se vislumbran en su horizontes socio político. De no conseguirse esa “fusión de intereses”, que esa es la misión de la Política, la alternativa sería mala para todos, nacionales y vecinos cercanos y lejanos. Y la herida sólo se cerraría en falso y por un tiempo imprevisible.

Para Rusia, Ucrania es algo más que un aliado estratégico. Como lo serían el Imperio japonés, la Europa Occidental o la Gran Bretaña para los EEUU. Ucrania es parte de la esencia nacional rusa. En Ucrania nació hace muchos cientos de años, el gérmen fuerte y prometedor de la nación rusa, la Rus. Desde la caida de la URSS en 1989, Rusia no se enfrentó a un mayor cataclismo disruptor, potencialmente rupturista, que la Revolución Naranja de 2004 de Julia Timoshenko, recién liberada tras un durísimo encierro político. Debía haberla digerido y neutralizado o asimilado, lenta y pacíficamente. Pero, hoy en día, los dirigentes tienen prisa. Siempre, la maldita prisa. Pero, los nacionales ucranianos y sus aliados rusos optaron por contenerla y apagarla. Fue lo más fácil, pero dejaron unas brasas potentes bajo la capa de cenizas. Y el problema latente ha resurgido ahora virulento y casi descontrolado. Rusia ha apostado fuerte. El lunes 17 de febrero de 2.014 se entrevistaron Yanukovich y Putin en Sochi. Las “ofertas irresistibles” de la Unión Europea a Ucrania no se concretan, ni, por supuesto, se materializan. Más allá de los informes y briefings de una burocracia europea, anquilosada, sin imaginación ni coraje moral, que se protege y autogestiona. Para el 19 o 20 de febrero se generalizó el uso de tiradores libres de la policía y de las fuerzas de seguridad especiales contra los manifestantes más díscolos o destacados de las revueltas populares, especialmente en Kiev. El cariz de la revuelta armada obligó a Yanukovich a ceder mucho e importante a la oposición rampante. Antes de que los acontecimientos se volvieran más graves e irreversibles. Y al presidente abandonó la capital rápidamente y se refugió en Kharkov, al este del país, junto a la frontera con Rusia. Pero esto es una retirada táctica. Rusia volverá por sus derechos, tradiciones e influencias. O se tendrá que contentar con convertirse en un “estado nación”, sin “esferas de coprosperidad” dependientes, participativas y ventajosas para todos. Esa “potencia regional o de segunda clase”, como le denominó Obama a los inicios de esta crisis.

(CONTINUARÁ)

RUSIA, DE AYER A HOY…

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, declaró el jueves 12 de diciembre de 2013, en su discurso anual sobre el estado de la nación, la aspiración de convertir a Rusia en “líder mundial con valores conservadores tradicionales”. “Aspiramos a ser líderes”, proclamó Putin en la sala de San Jorge del Kremlin ante 1.100 personas, incluidos los miembros de las dos Cámaras del Parlamento estatal. Añadiendo que, en los últimos años la “regresión, la barbarie y la sangre” han sido el resultado de los intentos de “imponer a otros Estados unos modelos supuestamente progresistas”. Los acontecimientos que se dieron en África del Norte, en alusión a Libia, se han evitado por el momento en Siria, dijo Putin. Que consideró un “éxito común” internacional, la forma en que se ha tratado la crisis siria, donde “se consiguió evitar la injerencia militar y la difusión del conflicto”.

El Discurso Presidencial de 2013.

Putin mostró su preocupación ante los programas estadounidenses de fabricación de cohetes de crucero de largo alcance. Y declaró que la paridad estratégica puede descompensarse debido al “aumento del potencial de los sistemas estratégicos de alta tecnología no nucleares”, combinado con el incremento de las posibilidades de los sistemas antimisiles. “Nadie debe abrigar ilusiones sobre la posibilidad de lograr una superioridad militar sobre Rusia. Esto no lo permitiremos jamás”, dijo. El presidente afirmó que Rusia destina un total de 23 billones de rublos (más de 522 mil millones de euros) para el rearme del Ejército y la Armada y la modernización de la industria armamentista, y calificó estos recursos de “sin precedentes”. Esta cifra era algo superior al presupuesto del Pentágono, que, a diferencia del ruso está sufriendo recortes, que son especialmente importantes en el desarrollo de las modernas tecnologías. Un ejemplo son los cohetes de hipervelocidad (del orden de los 10 Match), que los chinos han lanzado con éxito desde un cohete, que actuaba de fase inicial de lanzamiento y que los estadounidenses, tras varios fallos empleando menores velocidades, han abandonado por ahora.

La novedad del discurso de este año fue la declaración de la “ideología del conservadurismo”, que Putin ha comenzado a propagar de forma cada vez más explícita y coincidente con el conservadurismo de la Iglesia Ortodoxa rusa. El presidente no mencionó a ninguna confesión en especial. Pero, al abordar los asuntos internacionales desde el punto de vista de la competencia internacional militar, política, económica y técnica, destacó la afirmación de los valores “para un país como Rusia”, con “experiencia de muchos siglos”. Opinó Putin que “en muchos países se reexaminan las normas de la moral, se difuminan las tradiciones nacionales y las diferencias entre naciones y culturas”. “De la sociedad ahora exigen … el reconocimiento obligatorio del valor equiparable del bien y del mal, conceptos de sentido opuesto, aunque parezca extraño”. La política de destrucción de los valores tiene “consecuencias negativas para la sociedad” y es “radicalmente antidemocrática. Ya que se pone en práctica a partir de ideas “abstractas” y “en contra de la voluntad de la mayoría popular, que no acepta los cambios que están sucediendo y la revisión propuesta”, dijo Putin. El líder ruso considera que en el mundo “hay cada vez más gente que apoya nuestra posición de defensa de los valores tradicionales, que durante milenios fueron la base espiritual y moral de la civilización de cada pueblo, valores de la familia tradicional, de la vida humana verdadera”. El dirigente ruso subrayó que se refería a los aspectos materiales, morales y religiosos. Y, admitió, “claro que esto es una posición conservadora”.

Estas ideas así expresadas coinciden con el contenido ideológico de nuestro reciente artículo “La Defensa flexible y móvil de las Posiciones Ideológicas”, publicado en WAR HEAT, que pueden y deben ser defendidas como lo son las posiciones físicas, geográficas, militares. Sólo que por otros medios personales y sociales, que defienden a los individuos y sus grupos sociales.

Los Orígenes de la Rusia.

Hace más de 1200 años, los vikingos de Suecia, una “combinación ad hoc e interconvertible”, según las conveniencias, de comerciantes, ventajistas y rapiñadores, comenzaron a descender desde el Báltico hacia Constantinopla, siguiendo los grandes ríos rusos. En el siglo IX, su caudillo Rurik estableció un principado en Novgorov y su linaje dinástico creó el reino de Kiev, que sería la semilla y el origen de la Rus. Uno de sus reyes, Vladimiro el Santo, que consolidó la unión de todas las regiones “ucranianas”, se casó con la princesa Ana, hermana del emperador bizantino Basilio II. Y, para contraer esas nupcias, Vladimiro se tuvo que bautizar en la fe católica. Así, Kiev comienza a convertirse poco a poco en un centro religioso autónomo de Constantinopla. Que es impulsado por la nueva y pujante civilización creada por la mezcla irradiante de escandinavos, eslavos y bizantinos y asentada en las tierras de Ucrania. Entre Vladimiro y su sucesor en el trono, Yaroslav el Sabio, eliminaron la influencia de los varegos, los hombres del Norte, en el reino. Y, los restos escandinavos existentes fueron sometidos. Surge así el primer estado ruso (eslavo) unitario de Kiev. Pero la efervescencia de los intereses y egoísmos de los nobles y jefes de armas eslavos no estaba apagada, ni canalizada. Y, tras la muerte de Yaroslav en el año 1054, el incipiente reino se desmembró en numerosos principados autónomos y recelosos entre sí.

Pero, en apenas algo más de siglo y medio, Rusia se vería también enfrentada externamente a una grave amenaza a su supervivencia, que provenía del Asia profunda e ignota. En efecto, en febrero de 1221 un cuerpo de ejército de 20 mil jinetes mongoles, iniciaron un reconocimiento en fuerza de dos años por las estepas occidentales rusas, buscando rutas de avance para sus ejércitos hacia Europa. Por fin, en el invierno de 1237, los mongoles cruzaron el helado Volga y penetraron en Rusia. El ejército invasor alcanzaba los 120 mil jinetes ligeros y pesados e impedimentas, medios de asedio y auxiliares. Durante los 3 años siguientes, los mongoles asolaron sistemáticamente los principados rusos del oeste. Los ríos helados les servían como anchas y largas vías sin obstáculos, para penetrar profundamente en aquéllos y para dislocar posicionalmente a las fuerzas defensoras enemigas. Con la toma de Kiev en diciembre de 1240, la resistencia rusa desapareció. Y los mongoles alcanzaban en fuerza los montes Cárpatos, el obstáculo natural que protegía a Hungría. Pero, a fines de 1241, Ogadai Kan moría en la ciudad de Karakorum. Los príncipes electores debían regresar a Mongolia para hacer valer sus derechos de sucesión y la invasión de Europa se suspendió “sine die”. El príncipe Batu regresó a su campo base de partida, en Sarai, cerca del Volga y a escasos 100 Km. al norte de Astrakán. Y allí estableció un imperio mongol subsidiario, una gran “marca fronteriza protectora” creada en las tierras del oeste de Rusia, el kanato conocido como la Horda de Oro. En su torno y dentro de Rusia, existieron también otros kanatos menores.

Sobrevino para Rusia una época difícil y oscura, dominados los rusos cristianos por una civilización incapaz de construir y avanzar por los caminos de la paz y el progreso. “Una civilización sin virtudes”, parafraseando el discurso de Putin. Y que estaba basada en el terror, el avasallamiento y la rapiña de los súbditos sojuzgados. Rusia quedó así separada de Europa por un largo tiempo. Pero, esto pudo ser hasta ventajoso para el futuro a largas vistas, para el futuro histórico de la Gran Rusia. Porque, por el Oriente europeo, sus competidoras eslavas, Polonia y, sobre todo, la entonces pujante y extensa Lituania, se hubieran repartido a Rusia. Y, como eran unas civilizaciones mucho más perdurables y similares, hubieran incorporado y asimilado a muchos principados rusos, aún inconexos como nación. Saltando al siglo XIV, la hegemonía rusa pasó a Moscú, en el reinado de Iván I Kalita y comenzó entonces un largo proceso de unificación de la nación, que culminaría con el zar Iván III el Grande, ya en el siglo XV.

De la Gran Guerra por la Patria y sus Consecuencias.

Cuando los alemanes invadieron la URSS el domingo 22 de junio de 1941, lo hicieron en uno de las etapas estratégicas más favorables para ellos. Tras la purga realizada por Stalin en 1937 de los altos mandos del Ejército Rojo de Obreros y Campesinos (RKKA, del ruso Рабоче-Крестьянская Красная Армия, Raboche-Krestianskaya Krasnaya Armia), éste estaba en plena reorganización moral, doctrinal y estructural. El miedo, la decepción y la desconfianza hacia sus iguales se habían extendido por los mandos de las FFAA soviéticas. De sus 75 a 80 mil oficiales, al menos 30 mil fueron ejecutados o detenidos y otros 10 mil fueron degradados y despedidos del servicio. Pero, esto fue demoledor para los altos mandos y jefes. Así, fueron purgados: 3 de los 5 mariscales; todos los 11 comisarios en funciones de Defensa; todos los jefes de los distritos militares del país; los jefes y sus jefes de EEMM de la Flota de la Aviación; 14 de los 16 jefes de ejército; 60 de los 67 jefes de cuerpo de ejército; 136 de los 139 jefes de división; 221 de los 397 brigadieres y la mitad de los jefes de regimientos. Según los historiadores, el criterio esencial para la eliminación de los jefes y mandos superiores fue que los depurados no debían sus puestos a Stalin y que podrían llegar a ser un desafío a su “autoridad”…

Además, las grandes unidades rusas estaban desplegadas a lo largo de sus fronteras del Oeste, formando un enorme e inerte muro protector. Pero esta aparente fortaleza seguía una doctrina anquilosada, recuperada malhadada y rápidamente tras la Purga. Y que era eficaz solamente para contrarrestar los movimientos a pie de grandes masas de enemigos por la zona táctica. Esas grandes unidades no tenían una capacidad suficiente para actuar en la profundidad operativa alemana (circa entre 20 y 80 Km. en esa época), ni contaban con unidades blindadas equipadas y entrenadas y con la doctrina para su conducción autónoma, que les permitiese enfrentar y batir las puntas de avance panzer. Éstas cortaban por las junturas libres del despliegue soviético, sin chocar y mellarse en hueso, y lo desarticulaban operativamente. El ataque de flanco y de revés terminaba en el cerco de los ejércitos y grupos de ejércitos soviéticos, que, aislados operativamente, sin órdenes claras y directas y desmoralizados, perdían su capacidad de combate eficaz, se volvían irrelevantes y se rendían por millones de hombres a los ejércitos de infantería e hipomóviles alemanes, que los rodeaban finalmente. Pero, la diversión operativa alemana de invadir los Balcanes en esa primavera, olvidando el objetivo principal que tenían enfrente, les hizo perder meses preciosos de buen tiempo para el movimiento de sus divisiones de carros y de granaderos blindados por las inmensas llanuras de Bielorrusia y Ucrania. Y este error lo pagarían muy caro después…

Los altos jerarcas del Partido y del Estado soviéticos quedaron conmocionados y anonadados por el golpe militar alemán. Que, no por “supuesto e inevitable”, no era percibido o no quería ser percibido como tal. Viajeslav Mijailovich Molotov, ministro de Asuntos Exteriores de la URSS, apenas balbuceo en un mensaje a von Ribbentrob, su colega y aliado nazi, “no nos merecíamos esto…” En efecto, los jefes soviéticos hicieron lo posible por evitar en esos momentos difíciles la guerra con Alemania y dieron órdenes de no responder a sus provocaciones fronterizas. Que desde abril de 1941 se multiplicaban en: reconocimientos en fuerza, tiroteos esporádicos y vuelos de reconocimiento hasta la zona operativa.

La URSS tuvo que realizar entonces la reestructuración de sus FFAA; la creación y la aplicación de una doctrina moderna y propia de la estrategia operativa y de la conducción de las tropas blindadas, recogiendo para ello las ideas de la maniobra profunda del mariscal Mijail Tujachevski, uno de los principales purgados en 1937, y otros; la recuperación de los jefes y mandos supervivientes de la Gran Purga, rehabilitando a muchos de ellos; la movilización, el equipamiento y el entrenamiento de millones de nuevos reclutas movilizados. Y, mientras tanto, enfrentarse con lo que tenían al empuje arrollador de los alemanes en las vastas regiones de sus repúblicas europeas. En esta primera fase de la guerra, la URSS planteó una defensa rígida de las posiciones de rechazo ocupadas, pero utilizó también la cesión de terreno al enemigo en su profundidad, para agotarlo y alargar sus líneas de abastecimiento y de sustitución de unidades y hombres.

Para el verano del 42, esto comenzó a dar sus brotes verdes y un año después, en la batalla de Kursk, la URSS ganó la iniciativa estratégica y ya no la perdió en los casi dos años siguientes. Los altos jefes soviéticos sabían que, de igual a igual, sus hombres eran mucho peores soldados que los alemanes, especialmente en las operaciones ofensivas. Por tanto, tenían que ganar al menos, todas las batallas que resultasen trascendentales en su esfuerzo de guerra, primero para sobrevivir y, luego, para vencer a Alemania y extender su “orden político social” por la Europa del Este. El secreto residía en la explotación de la zona operativa enemiga. Que estaba mal defendida por una primera línea sin profundidad operativa suficiente, crónicamente escasa de armas anticarros y de reservas panzer y móviles, y, sobre todo, aherrojada a un rechazo rígido sin cesión de espacio por las miopes y desconfiadas directrices superiores nazis. Y el arma diseñada, a partir de la doctrina de la penetración profunda, fue el uso a tope de los selectos y escasos ejércitos de carros. Que en teoría podrían penetrar razonablemente varios cientos de Km. en la retaguardia enemiga.

En el resto de los grandes sectores del frente, los soviéticos, bien se mantenían a la defensiva y fueron maestros en el establecimiento y funcionamiento de áreas, zonas e incluso “regiones” fortificadas casi impenetrables. O bien sus divisiones de infantería, con el apoyo de sus carros orgánicos o asignados en subordinación táctica y reforzadas o no con alguna brigada de Katiuskas y algún regimiento de artillería pesada, realizaban ataques secundarios con objetivos limitados. Si la operación era más prometedora, el Stavka les podía asignar algún cuerpo mecanizado, la unidad móvil más importante, siempre controlada centralizadamente, o, al menos, un cuerpo de carros. Para 1944 existían hasta 26 cuerpos de carros y 11 cuerpos mecanizados en el ejército soviético, pero hasta enero de ese año no fue activado el 6º ejército de carros. A veces un ejército de carros tenía 2 cuerpos mecanizados, pero esto era muy raro, porque éstas eran las grandes unidades más necesarias y escasas de la estrategia operativa soviética. Por otra parte, para la lucha en los terrenos de mala o difícil transitabilidad (con más riqueza conceptual que el “bad ongoing” anglosajón), bosques, montañas y zonas nevadas o pantanosas, los soviéticos empleaban una combinación de un cuerpo mecanizado con otro de caballería. De estos ejércitos móviles hipo-mecanizados nunca hubo activados más de 2 o 3. Tanto éstos como los ejércitos de carros podían equivaler en potencia y capacidad de movimiento operativo a los cuerpos de ejército panzer alemanes. Pero éstos fueron siempre más numerosos; incluso en el año 1944, los alemanes contaban con entre 10 y 18 cuerpos panzer, cierto que de muy variable capacidad, según los medios disponibles.

(CONTINUARÁ)

FUERZAS DE REACCIÓN RÁPIDA DE LA OTAN

La doctrina estratégica nacional de George Bush estableció tras los ataques suicidas de al-Qaida el 11 de setiembre de 2001, que lasasymmetrical wars(irregulares y con bajo nivel de equipamiento militar) o de IV generación con la participación de los EEUU, se sostendrían allende los mares y sin declaración formal de guerra. Y que también eran necesarias, para alejar de los territorios estadounidense y los de sus aliados, las amenazas del terrorismo foráneo fundamentalista de cualquier origen, religión o ideología. Eso justificó las malhadadas ocupaciones post guerra de Irak y Afganistán. Pero, con unos deficits fiscal y exterior desbocados y con una Administración demócrata renovada, es necesario para los EEUU ahorrar en recursos militares.

La doctrina estratégica nacional de los demócratas estadounidenses.

La nueva filosofía política es dedicar aquéllos y ahora a construir una nación aquí, en casa. Así, los EEUU bajaron cualitativamente el listón del terror exterior, poniendo durante el primer mandato del presidente Obama, a al-Qaida como casi el único enemigo violento no nacional inmediato. Esared” terrorista salafista internacionalista, sin territorio propio, con sus jefes operativos conocidos, huidos y no deseados como huéspedes en ningún país normal, es un objetivo más asequible, adaptable y manejable para sus fuerzas y medios deincursión rápida puntual”. Esta nueva doctrina estratégica nacional justifica el incremento del uso de los drones o Unmanned Aerial Vehicles (aviones no tripulados de exploración y reconocimiento y de bombardeo), satélites espías, agentes propios o locales situados en el territorio hostil, ataques de unidades de operaciones de élite y pequeñas fuerzas expedicionarias y de asalto anfibio de los Marines, transportadas en “buques de mando y de transporte” de proyección estratégica con su escolta naval. Los despliegues de decenas de miles de militares y con su impedimenta y aparamenta durante varios años en un teatro de operaciones, son descartados indefinidamente por la nueva “doctrina” de la “defensa menguante”.

Esta doctrina se difunde y afecta, a través de la OTAN, los objetivos estratégicos de sus aliados y los medios asignados y específicos para alcanzarlos. El entrenamiento con programas informáticos es un ejemplo de las nuevas prácticas de entrenamiento militar. En vez de mover soldados por los Boot Camps o los vehículos por los polígonos de maniobras de las unidades mecanizadas o motorizadas, la OTAN está desarrollando nuevas artificios online para instruir al personal. Y, aunque no pueda ser la norma de formación o de entrenamiento, el proyecto es ilustrativo de que la Alianza se adapta a los nuevos tiempos de “restricciones financieras globales” para los Ejércitos. En ese escenario de recursos decrecientes y amenazas aún poco apreciadas o concretadas, los ministros de Defensa de la OTAN, reunidos a fines de febrero de 2013 en Bruselas, decidieron adoptar algunos remedios voluntaristas. “Se trata de ver si nuestras naciones renuncian a sus responsabilidades por causa de las restricciones presupuestarias o si demostramos creatividad e innovación y desarrollamos las capacidades necesarias para afrontar las amenazas de forma conjunta”, dijo Leon Panetta, secretario de Defensa estadounidense.

Una “fuerza de tareas” Aliada muy móvil para misiones urgentes.

La OTAN creará en breve tiempo una “fuerza sui generis” de reacción rápida (hace 30 años le llamaban de “rapid deployment”), que formarán 13000 soldados de caballería e infantería mecanizada reforzados con artillería e ingenieros. Estará destinada a desplegarse en zonas de conflicto que sean sensibles para sus “intereses globales”. Olvídense del Congo, del Yemen, de Somalía o de Siria, que no lo son o lo son insuficientemente. Esa “gran unidad” la formarán los Ejércitos de los países aliados, que incorporarán a ella sus fuerzas tipo brigada o regimiento de forma rotatoria y por un periodo mínimo de seis meses. Los expertos de la Organización diseñarán un plan de entrenamiento para ellas, que durará hasta 2020, hasta que hayan participado en él todas las unidades aptas para estas tareas. “Mi llamamiento a los Gobiernos aliados es que paren los recortes (en Defensa), que empleen mejor sus recursos (ya asignados) y, una vez se recupere la economía, que comiencen a invertir otra vez. Si los recortes continúan, tendrán un impacto negativo en nuestra capacidad para proveer defensa y protección a nuestra población”, advirtió el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, al inicio del encuentro. La reducción más drástica en temas de Defensa corresponde a Grecia, que disminuyó en 2011 un 25% su gasto militar después de haberlo rebajado en un 20% en 2010. O sea, en 2012 su presupuesto de Defensa fue el 60% del de 2009. Hay otros cuatro países menores, que también han hecho sustanciales recortes en sistemas, hombres y reequipamientos para la Defensa: Eslovenia, Bulgaria, República Checa y Eslovaquia. Por debajo de ellos, aunque también con reducciones de dos dígitos, está España, cuyo gasto militar cayó un 11% en 2011, tras dos años de reducciones muy significativas. En general, casi todos los países ahorran en sus Ejércitos, incluido Estados Unidos, que realiza el mayor gasto militar atribuido del mundo (un 4,8% de su PIB). Las partidas chinas, procedentes de una economía colectivizada y dirigida centralizadamente, no son homogéneas o comparables a las nuestras, porque muchos capítulos utilizables por el Ejército de Liberación Popular Chino pueden incluirse como gastos o inversiones en otros ministerios y servicios. Pero las caídas totales de los recursos al nivel de la Alianza se amortiguan bastante, gracias a excepciones como la alemana, que ha incrementado los gastos de Defensa en los años de esta crisis económica mundial.

Sus usos, limitaciones operativas y abusos.

El empleo operativo de las fuerzas multinacionales de reacción rápida será como “destacamentos” aerotransportados o de desembarco, apoyados por la aviación táctica y los buques de guerra nacionales. Su actuación sería sobre “objetivos limitados” y situados en áreas poco extensas y buscando una proyección operativa, no sólo táctica. Su empleo tendría que ser por un tiempo relativamente corto, debido a las limitaciones en sus capacidades de combate y de logística. Una utilización conjunta de esta división (-) de armas combinadas sólo permitiría atacar a una o dos brigadas hostiles, que estuvieran alejadas de sus retaguardias operativas y/o desplegadas en terrenos de difícil acceso (“bad ongoing”) por tierra Nada de intentar pacificar (también lo llaman “estabilizar”) algo parecido a una “franja de Gaza”. Que es el avispero de una red irregular de “unidades” de terroristas motivados y entrenados. Desplegadas están en posiciones de defensa escalonadas en profundidad y reforzadas y emplean un terreno desfavorable para los medios blindados (no necesariamente tienen que ser los carros más pesados de los Aliados) y/o motorizados enemigos. Los cuales serían los principales recursos y capacidades de combate y de movimiento de esta “división especial light” (mejor emplear la acepción inglesa, para que no recuerde a la infantería ligera). Recíprocamente, su capacidad de defensa o “resistencia” es reducida. Tendrían que establecer un rechazo circular táctico y utilizar sus medios blindados en contrachoques locales, esperando ser auxiliados por fuerzas amigas cercanas.

El cuartel general de estas fuerzas multinacionales, destinadas a intervenir en “conflictos localizados”, que afecten a la seguridad o a los intereses de los Aliados, estará probablemente en Bélgica. Algunas grandes unidades estadounidenses, cuyas subunidades podrían participar en su composición por turnos, son la 24 división motorizada y las divisiones de Marines. Las pequeñas unidades de élite de los Rangers, de los SEAL o los batallones y las compañías de ingenieros, quedarían destacadas en subordinación táctica a las brigadas o regimientos, para realizar sus tareas específicas y complementar las de éstos. Las fuerzas de reacción rápida podrán proteger una instalación petrolífera o un puerto e incluso ayudar a reprimir motines. Pero no podrán hacer frente a una insurrección o a un ataque generalizado contra un país amigo. Sus destacamentos siempre serán muy vulnerables al cerco y al hostigamiento. Sus posibilidades operativas sólo se podrían incrementar cualitativamente si sus misiones se coordinan con las de un ejército terrestre que opere en las cercanías.

Políticamente, la acción ofensiva de la división de fuerzas de reacción rápida, al carecer de arraigo en los pueblos de sus zonas de operaciones y de continuidad su intervención militar, aparecerá más brutal y arbitraria. Y se asemejará más a una actuación policial que a una operación militar ortodoxa. Es seguro, además, que los gobiernos neutrales u hostiles a Occidente en las regiones geoestratégicas donde actúe, rechazarán el derecho que se ha arrogado la OTAN, de actuar como gendarmes de sus intereses partidarios en unas zonas tan alejadas de sus territorios nacionales. Así, desde una hipotética actuación militar, problemática y excesivamente puntual y corta, la OTAN se presenta frontalmente como guardianes de su propio “nuevo orden”, en una época de maneras internacionales suaves y aligeradas. Donde emplear el “gran garrote”, como argumento convincente para la decisión y cuando la política y la diplomacia han fallado en obtener una solución razonable, es muy mal visto por todos los delicados estómagos.

LA ACTUAL GUERRA CIVIL DE IRAK II.

(CONTINUACIÓN)

La Estrategia rebelde en el Conflicto civil de IraK.

En Iraq, la estrategia de los sunníes no pretendía ganar una guerra civil al régimen democrático imperfecto de al-Maliki, de la mayoría chiíta. Tampoco podría, expulsarlos del país por agotamiento, al hacer aflorar y destacar su incapacidad militar y política para acabar con los rebeldes armados. Así ocurrió en muchas “guerras de liberación nacional” en los países coloniales a mediados del siglo XX. A muchos de los movimientos guerrilleros populares les bastó con resistir durante algunos años las campañas y embestidas de los militares extranjeros. Y resistiendo, cansaron a los pueblos enemigos de las metrópolis de sostener una guerra lejana, poco asumida y dañina. Y enervaron a sus fuerzas armadas, que fueron muchas veces incomprendidas y hasta infravaloradas en sus propios lares y solares. Los sunníes luchan en Iraq por garantizar regionalmente el poder de sus tribus, basado en sus jefes aceptados, en sus “asambleas de iguales” entre los destacados de aquéllas y en el “código de honor”, que regula, con sabiduría secular, su comportamiento y sus derechos y deberes individuales y colectivos.

La estructura de tribus, clanes regionales y locales y familias, que estructura y soporta a las sociedades árabes, da el valor y sentido prácticos a las lealtades y los intereses, siempre relativos y aún oportunistas, de los árabes. Por último, es posible que las sociedades musulmanas modernas envidien en parte el “desarrollo económico occidental”. Pero también desprecian sinceramente la pérdida de las virtudes humanas que las sociedades cristianas occidentales han sufrido innecesariamente, en el logro de aquél. Los sunníes pelean por arrancarle a la mayoría chiíta los derechos y concesiones, que se les niegan demasiado tozudamente dentro de las reglas de la imperfecta y reciente democracia inorgánica existente en Iraq. Las elecciones últimas consagraron el derecho “democrático” de la mayoría chií sobre ellos. Y el “resurgir sunní” del general Petreaus, está ya sin “estímulos”, ni funciones reales. Sólo fue una táctica político militar efímera, buscando ahorrar vidas de los “grunts” (sus “quintos” o soldaditos valientes). Más que buscando, al menos parcialmente, una solución estratégica nacional para el enfrentamiento secular de los chiíes y sunníes iraquíes. Intentando así fraguar así una integración nacional superior, que superara de divisiones tribales y regionales. Que podría lograrse mejorando las condiciones sociales y económicas de la vida en comunidades sociales primitivas perfeccionables, las tribus y clanes de siempre.

Los sunníes han dejado ya gran libertad de acción al Estado Islámico de Irak, la fracción nacional de al-Qaida, con tal de que respeten su hegemonía social en sus zonas tribales. Entonces, les facilitan refugio, abastecimiento y ocultamiento temporales a sus “grupos de acción” en sus operaciones. Éste fue el caso de la concentración previa de las compañías y batallones del Estado Islámico a finales de 2013. Que fue el inicio de su campaña de hostigamiento y de ocupación temporal de al-Ramadi y Faluya. Y que, a lo largo de los primeros meses de 2014, fue languideciendo hasta disiparse sin resultados operativos. Faluya, donde los “marines” protagonizaron una gran batalla (en los términos de esa guerra contra la insurgencia), de la que sacaron importantes experiencias para la siempre difícil lucha urbana, está indefinidamente en poder de la insurgencia sunní.

El EISL mantiene un “dominio difuso” sobre ella, pese al asedio y los bombardeos constantes de las tropas iraquíes. Pero ya hemos dicho que la lucha urbana es una asignatura muy difícil y está pendiente de aprobar por el ejército iraquí. En ella la soledad del combatiente se acentúa, la muerte le respira encima, los demonios de la incertidumbre, la falta angustiosa de confort, el fuego pesado, incluso impreciso, del enemigo y el miedo cerbal lo acechan. Y sus mandos son demasiado flojitos, para transmitirle entusiasmo y darle las necesaria cercanía y profesionalidad, que les den confianza en ellos. Así, es difícil que la infantería regular penetre en una población con defensores motivados ideológicamente y decididos a defenderse.

A primeros de junio de 2014, el EISL lanzó otra ofensiva operativa en Iraq. Después de asaltar la ciudad de Samarra, irrumpieron en Mosúl y lanzaron una “acción de área” en las provincias norteñas de Salahadin y Diyala. El ataque contra Samarra 500 muyahidines, apoyados por camiones con ametralladoras pesadas y excavadoras, para desmantelar las barricadas erigidas por el ejército en torno a la ciudad. Samarra es una ciudad de especial significación para el propio al-Baghdadi, que nació aquí. Las fuerzas de seguridad iraquíes repelieron la nueva ofensiva en la que los terroristas recurrieron a sus “juramentados suicidas”, cinco de los cuales fueron abatidos. Otros dos «kamikazes» hicieron detonar un vehículo cargado de explosivos en la aldea de Al-Mouwaffaqiyah, al este de Mosúl, matando a media docena de personas. Decenas de personas han muerto en esas luchas. El asalto del ISIL a Mosúl se suma a los ocurridos sucesivamente en varias ciudades de las provincias de Ninive, Salahadin, donde está Samarra, y Diyala. Confirmando con todo ello la capacidad y la agresividad cada día más significativas del grupo fundamentalista salafista y la ascendencia de su líder, Abu Bakr al Baghdadi. Los especialistas coinciden en que la expansión del territorio que controla el ISIS tanto en Irak como en Siria son un reflejo de la intención de al-Baghdadi por desplazar al egipcio Ayman al-Zawahiri como sucesor de Osama Bin Laden.

«Desde al menos 10 años, al-Zawahiri se oculta en la región fronteriza de Afganistán y Paquistán sin hacer gran cosa, a parte de publicar comunicados y vídeos. Mientras que al-Baghdadi ha ocupado ciudades y moviliza a un número enorme de personas. Mata sin piedad en Irak y Siria. Cualquier que ame la acción se unirá a al-Baghdadi», dijo un antiguo responsable del servicio secreto del Reino Unido a la agencia AFP. Por su parte, el King’s College de Londres estima que el 80% de los yihadistas occidentales que acuden a Siria se unen al ISIL y no al Frente al-Nusra, que se mantiene a las órdenes ideologicas de al-Zawahiri. La realidad es que, además de contar con unos 10 mil combatientes en Siria y un número desconocido en Irak, el Estado islámico de Siria y el Levante se extiende intermitentemente por un territorio que se extiende desde Alepo hasta la provincia iraquí de Diyala, al este del país. Nunca en su historia los seguidores de Bin Laden llegaron a “controlar difusamente” tal extensión de territorio clave. «Al-Qaida es sólo un movimiento, nosotros somos ya un estado», declaró un orgulloso muyahidín salafista del EISL.

Dejando al margen las “operaciones temporales de acción, propaganda y prestigio”, al-Qaida tiene pocas probabilidades de asentarse y llegar a controlar firme e indefinidamente una zona más o menos grande en Iraq. Porque, las milicias sunníes rechazarían sus intentos de crear “bases estables”. Necesarias para realizar operaciones consistentes y conexas, buscando algún objetivo militar o social definido y trascendente. Al-Qaida les hace a los sunníes iraquíes gran parte del “trabajo de campo” difícil, sucio, despreciable y comprometido. Y su existencia y su amenaza es una baza a jugar por los sunníes. Siempre pueden acordar con el gobierno chií ejercer más o menos el control de al-Qaida en algunas áreas tribales. Ésta era la función para la que los reconvirtió el general Petraeus desde 2007 en “fuerzas de autodefensa” regionales, en las milicias Sahwa (del “resurgir sunní”). Táctica oportunista que siguió sin contar con el gobierno y pagando los estadounidenses las soldadas de esas milicias tribales. Con ello, como único enemigo antioccidental visible en el país, quedó “al-Qaida en Iraq”, transformado luego en el Estado Islámico de Iraq. Sus objetivos de los “ataques puntuales con explosivos” son las mezquitas, los mercados, las peregrinaciones, las concentraciones de civiles y militares y policías iraquíes y los tránsitos frecuentes o en masa de los chiítas. En muchos de estos sitios siempre hay miembros de una misma familia. Al-Qaida emplea la violencia incontrolada y llevada a sus extremos innecesarios, impúdicos y vesánicos, no dudando, sino buscando, además, sacrificar a sus “muyahidines suicidas”. Que nunca tendrán “expectativas de vida y de ascenso” dentro de la organización terrorista. El “EISL” traiciona hasta a sus “militantes más eficaces”, según demuestra “la correlación de los daños causados y la pérdida sufrida”.

En una “operación temporal de acción, propaganda y prestigio” el EISL ha tomado al asalto y sin encontrar apenas resistencia la ciudad de Mosúl durante la madrugada del lunes 9 de junio. Es indudablemente un golpe certero y maestro de al-Bagdadi. Veamos el por qué lo planeó y lo pudo conseguir fácilmente. Mosul es la segunda ciudad en importancia de Irak y es la segunda localidad del país que es ocupada, siquiera temporalmente por el EISL. El efecto de atracción y prestigio para el EISL y el golpe de descrédito para los gobiernos regionales y central de Irak son sorpresivos y grandes. La permanente disputa por la administración de la ciudad, a 350 kilómetros al norte de Bagdad, entre las autoridades iraquíes y las del Gobierno Regional Kurdo (KRG, sus siglas inglesas) influyó en la falta de defensas adecuadas de la segunda mayor ciudad de Iraq. La toma de Mosul ha sacado a relucir la esterilidad y la incapacidad para gobernar la urbe, generadas por el enfrentamiento entre el gobierno autónomo kurdo de Erbil y la autoridad central de Bagdad. Los kurdos aguardan desde 2007 un referendo que apruebe la absorción de esta ciudad por parte del KRG. Ahora, Erbil ha reconocido que el ejército del KRG, los “peshmerga” kurdos, no han intervenido para defender su ciudad del ataque sorpresivo del EISL. Y los policías y soldados nacionales que quedaban como guarnición estatal, abandonaron simplemente la ciudad a medida que avanzaban los “barbudos de Allah”. «Una petición para que los “peshmergas” colaborasen en la defensa de Mosul la tenía que haber hecho el gobierno federal», argumentó Jabar Yawar, jefe del Estado Mayor de los “peshmergas”. «Si nuestras fuerzas hubiesen estado allí, todas las explosiones y asesinatos de inocentes no hubiesen ocurrido», concluyó, pero “a posteriori” de los hechos. Los ardores guerreros no se cuentan, ni se blasona de ellos tras una retirada, convertida en fuga de autoridades civiles y militares. Se expresan eficazmente ante el enemigo, inerme por todos sus flancos, aniquilándolo por su osadía de atacar la capital.

«La ciudad de Mosul, provincia de Nínive, está fuera del control del Estado», confirmó una fuente del Ministerio del Interior iraquí. Para entonces, el EISL, que irrumpió con cientos de guerrilleros exaltados, portando armas ligeras, granadas RPG y ametralladoras de pelotón y sección, con sus banderas negras con la Shahada ondeando al viento, ya había ocupado la sede del gobierno central, otros edificios gubernamentales y varias sedes de medios de comunicación locales en Mosúl. La guerrilla islamista salafusta liberó del penal local de Badush a 1400 presos. Este ataque supera al dado por el EISL, en julio de 2013, a la cárcel de Abu Ghraib, al oeste de Bagdad. En aquella ocasión sacaron del penal a entre 500 y mil convictos. El EISL nutre también sus filas de fugados. Athil al-Nujaifi, gobernador de Nínive, escapó también en la madrugada. Según su oficina de prensa, el gobernador se encuentra en un lugar seguro y supervisando la situación. «Insto a los hombres de Mosul a mantenerse firmes en sus áreas para defenderlas contra los extranjeros, y a formar comités populares en sus distritos para cooperar en la defensa», declaró Nujaifi el lunes en un mensaje publicado en Internet. Ya se sabe, si no estás en Internet no eres nadie; si estás o no en tu puesto de defensa da igual. “El primero que va a portar armas para defender Mosul y sus habitantes soy yo,” dijo también el gobernador, al-Nuyeifi, desde lejos, como buen capitán araña.

(CONTINUARÁ)

LA ACTUAL GUERRA CIVIL DE IRAK.

El Oriente Medio (o “Middle East”) es la región geopolítica más convulsa y furente de nuestro mundo. Y por su cercanía, importancia económica y formar un nudo (“hub”, de los anglosajones) de comunicaciones entre tres continentes, es especialmente trascendente para nosotros. En esa región del Suroeste de Asia se dirimen varios conflictos armados y paralelos. Está la “lucha abierta” entre las ramas chií y sunní del Islam, formando los “hermanos separados enfrentados”, por la hegemonía político socio religiosa en esa religión. Que es una religión integrada verticalmente en todos los ámbitos de la vida social. Aquélla se concreta hoy en día en el Próximo Oriente (el “Near East”) en las guerras civiles de Siria e Iraq.

Existe también aquí el largo conflicto, prolongado por más de 66 años, son casi tres generaciones, entre los musulmanes, singularmente los árabes, e Israel, por un minúsculo trozo de tierra muy deseada. Lo cual sería una guerra entre estados, independientemente de su asimetría funcional y social. Que a lo largo de los años ha ido ocurriendo en fases de quietud y latencia y de actividad y virulencia, para preocupación de todos los hombres. Y que supone, para todos los vecinos de la región geopolítica, su supervivencia moral e ideológica. Y para los palestinos e israelitas, también conlleva su supervivencia física. Y que para casi todo el mundo supone la paz y la convivencia de todos en los lugares sagrados de las tres religiones monoteístas del Hombre, las más avanzadas, activas y cercanas al Dios Uno. Hacia el que la humanidad ha conseguido ascender lenta y penosamente a lo largo de nuestra historia racional. Nos ocuparemos en este ensayo del primer fenómeno militar citado, la actualidad militar de Iraq y Siria.

La Geografía de las Operaciones en Iraq.

Los terrenos de esta gran región geopolítica carecen en general de ocultamientos y cubiertas naturales, en forma de bosques, matorrales extensos y montañas. Esto hace que los únicos refugios y estancias temporales para los bandas rebeldes sean las aldeas y poblaciones. Las cuales se suelen agrupar, formando alargadas hileras, que se aprecian luminosas en la noche desde el cielo, a lo largo de los ríos que alivian su sed y sus riberas. Para su defensa y cobijo tienen que dispersarse por ellas, formando “cuadrillas de muyahidines” de no más de 35 o 40 hombres cada una. Este grupo es el mayor que puede ser conducido coherentemente por un “arráez” local, con pobre disciplina y formación militares. Por ejemplo, en enero de 2004, la inteligencia estadounidense interceptó un importante y significativo memorándum de 17 páginas, escrito por Abu Musad al-Zarqawi (el anterior jefe nacional de al-Qaida) y dirigido a Osama Ben Laden. Al-Zarqawi le expresaba su gran preocupación por su supervivencia: “En Iraq no hay montañas donde podamos refugiarnos, ni bosques en cuya espesura nos podamos esconder. Hay ojos avizores en todas partes. Nuestras espaldas están expuestas y nuestros movimientos se realizan a la vista de todos”. Además, no todas las poblaciones son defendibles de los poderosos medios militares, ni los insurrectos tienen la intención de hacerlo. Aquí no existen formas numantinas de lucha militar sin esperanza.

La geografía de Iraq cuenta con cuatro regiones principales: el desierto (al oeste del país y el noroeste del Eufrates), que ocupa gran parte de la superficie del país; la alta Mesopotamia (entre los ríos Tigris y Eufrates); las tierras altas del norte en el Kurdistán iraquí; y la baja Mesopotamia, que es una llanura de aluvión, creada con los años por el fluir de ambos ríos y que se extiende desde las proximidades de Tikrit hasta el Golfo Pérsico. Desde las altas montañas en las fronteras con Irán y Turquía, en la zona del Kurdistán, donde están las ciudades de Mosúl, Arbil, Sulaymaniya y Kirkuk, el país va siguiendo y viviendo el trazado de sus grandes ríos Tigris y Eufrates hacia su desembocadura en el mar. Y descendiendo en altura sobre el nivel de éste, desde las cumbres de más de 3000 metros, hasta llegar a su pequeña costa en el Golfo Pérsico y a las marismas salobres del sureste, que fueron escenario de enconados combates en la guerra de Irán e Iraq. Las montañas del Kurdistán son parte del inmenso sistema montañoso que, partiendo de los Alpes, se extiende hacia el este, penetra y cruza Asia occidental y central y termina en el gran macizo del Himalaya. El desierto ocupa las provincias del suroeste y centrales a lo largo de las fronteras con Arabia Saudita y Jordania, y forma parte del gran desierto de Arabia

Durante los casi 400 años de dominio turco, Iraq fue una de las regiones más atrasadas del Imperio. Lo formaban tres provincias otomanas, centradas en torno a los centros administrativos y comerciales de Mosúl, Bagdad y Basora. Las tensiones entre las tres comunidades iraquíes se refrenaban y controlaban cuando en Bagdad existía un gobierno central fuerte y respetado. A ello ayudaba la compartimentación geográfica, al estar principalmente localizados, los kurdos en el norte, los sunníes en el centro del país, con poblaciones en el centro sur, y los chiíes en el centro sur y el sur, con barrios en Bagdad. La ausencia de grandes intereses comerciales, consecuencia del subdesarrollo económico, que impulsasen los trasvases de la población rural, colaboraba a mantener firmes los límites demográficos de las distintas tribus en los espacios citados. Los cristianos, que suponían un 4% de la población, han sufrido desde 2003 un genocidio a manos de los “rebeldes musulmanes”, que jugaban al pim pam pum contra ellos. A pesar de ser nacionales oriundos mucho antes de que llegaran al país los musulmanes, los fieles del Patriarcado de la Babilonia de los Caldeos y otros, han sido atacados en sus personas, bienes y lugares de culto. Y esto los empuja a la emigración, para librarse del desamparo nacional e internacional que padecen. Nadie los defiende, ni ayuda. Y esto es de una bajeza e hipocresía internacionales que claman al Cielo literalmente. Así, los cristianos tienden a desaparecer de Iraq. Los kurdos, de religión sunní, suponen el 16% de los iraquíes, siendo de etnia árabe el otro 84% de la población. Las proporciones de sunníes y chiíes (un 32% y un 64%, respectivamente) dentro de Iraq son un tema controvertido y desconocido. Todos dan por válida la idea cualitativa (asumida también por los EEUU) de que los chiíes son el grupo mayoritario. Y que fue sometido al dominio de los sunníes en las instituciones durante el mandato del Baaz. Pero, algunos autores señalan que el porcentaje de chiíes fue engordado en los estudios demográficos iraquíes en los años 80, la época de la guerra con Irán. Cuando Saddam Hussein fue uno de los principales aliados de los EEUU en el Próximo Oriente. Y buscaba incrementar la peligrosidad e influencia de Irán entre la población chií de Iraq, justificando así el carácter autoritario de su régimen y la necesidad de contar con un ejército numeroso y bien armado.

Los Rivales enfrentados en el Suroeste de Asia.

En Bagdad, Samarra, Faluya y al-Ramadi, en la faja central de Iraq, y en Damasco, Alepo, Hama, Homs y Raqqa y las zonas montañosas fronterizas del norte de Siria se enfrentan dos enemigos desiguales y diferentes. Las tropas regulares nacionales están entrenadas para luchar contra un enemigo militar regular, dotado con un “ejército de masas”, que está “actualizado” con medios más elaborados tecnológicamente y hombres más entrenados para soportar las soledades y tensiones de los esperados campos de batalla actuales. Son las guerras a caballo entre las de II y III generación de la clasificación de los occidentales liberales. En definitiva, su “medio”, su espacio de actuación, es el enfrentamiento directo y abierto en presencia de una profusión de probables blancos enemigos dispersos. Esa “dispersión” facilita que los blancos propios no sean fácilmente detectados y adquiridos. Y la enorme capacidad de fuego pesado y personal actual, compensa el “vacío” relativo de los terrenos de combate. En efecto, desde las guerras de la antigüedad a las guerras de hace 2 décadas, hasta donde se han hecho cálculos, la dispersión del soldado ha aumentado en la proporción de 1 a 5000 en el campo de batalla o táctico convencional. El instrumento que emplean esos ejércitos es la atrición, la destrucción de los objetivos que presente el enemigo y puedan ser detectados y adquiridos en toda la profundidad de su dispositivo de marcha o de ataque. Los dos últimos escalones enemigos, modernamente cada vez más alejados o profundos, por aquello de ese “vacío” protector, que se compensa para su movilidad y flexibilidad, por la capacidad de transporte moderno, son alcanzados por la aviación de apoyo táctico de largo alcance o con la cohetería balística.

Pero, ¿qué pasa cuando se enfrentan a un rival más débil en medios y equipamientos, siempre evasivo por necesidad y método? Al que no le molesta retroceder o esconderse ante un enemigo superior. Sin que por ello se sienta indigno, perdedor de esos combates frustrados e inconclusos, o vencido. Sino que rehuye el combate que le es desfavorable, esperando una mejor oportunidad para utilizar sus parcos y eficaces medios, que tienen 40 años de diseño. Sabiendo que su enemigo mañana le seguirá presentando numerosos blancos, más o menos fáciles de burlar, hostigar, irritar y herir. Ya que los vehículos y las patrullas militares pululan por doquier, buscando una especie de “saturación de zona”. Pero, ocupado generalmente, midiendo los tiempos empleados en sus operaciones, punteando sus “check lists”, anotando el cumplimiento de sus misiones, desempeñando labores de vigilancia, escolta, acuartelamiento y marchas sucesivas, casi todas rutinarias, evidentes y demasiado masivas. Un rival elusivo que no busca tanto ganar batallas, sino molestar, erosionar y desgastar, para enervar y desmoralizar finalmente. Y que sabe que el tiempo trabaja a su favor en su propia tierra. Y que sólo tiene que resistir y esperar, con tal de que pueda mantener un volumen crítico de actividad militar enojosa sobre su enemigo. Con la que pueda confirmar ante todos, nativos y foráneos, dentro y fuera de Iraq o de Siria, su presencia en fuerza y su determinación en la lucha. Actuando como si se tratase de un gas nocivo, inodoro e incoloro, sutil y liviano por su naturaleza física, que todo lo alcanza, amenaza, penetra y daña.

La estrategia operativa de los grupos rebeldes irregulares se centra en nunca dejarse empeñar por el Ejército en combates perdidos por adelantado. Sus técnicas y tácticas son la movilidad continua y previsora; la dispersión y la infiltración en la lucha urbana, adelantándose en una defensa flexible, desgastante, con cesión de espacio; las acciones pequeñas, dispersas y más o menos simultáneas o secuenciales en un área dada; la huida escalonada; la lucha con objetivos muy limitados y en condiciones ventajosas temporales; el abandono sistemático de posiciones, obligando al enemigo a desplegarse y prepararse;

los ataques suicidas con “muyahidines explosivos de un solo uso”, para convertir un blanco de superficie (un mercado, una instalación de seguridad, una escuela moderna, un dirigente con su escolta) en zona de destrucción. Ellas pueden ganarle a los grupos rebeldes el tiempo necesario para sobrevivir bastante tiempo.

Evidentemente, todo esto puede resultar muy distinto, vergonzoso y sorprendente. ¿Cuándo? Si la mayoría de las unidades de uno de estos ejércitos nacionales, la forman “zumbados uniformados”, sin convicción, ni valor, sin espíritu de cuerpo, ni ganas de defender a su gobierno. Que sólo tienen la técnica militar y una táctica moderna no dominada. Entonces varias columnas volantes enemigas irregulares, sin seguridades a los flancos, sin ser hostigadas por la aviación militar, pueden pasearse a la máxima velocidad de recorrido por medio país y someterlo a su influencia. Que no a una ocupación, porque le faltarían bastantes miles de hombres.

(CONTINUARÁ)

Rusia, Ucrania y Occidente…II

(FINAL)

La libertad de acción que tiene Rusia es pequeña. Los rivales y sus partidarios son asustadizos y timoratos y las acciones bruscas y radicales les asustan mucho. Entonces, Rusia actúa por pequeños envites, plasmados en pasos cortos y sucesivos, que siempre consolidan. Sus planes operativos son sencillos y flexibles. Y contemplan las alternativas posibles o perjudiciales en su desarrollo. Rusia mantiene siempre la iniciativa y una actividad suficiente, sin alharacas, dirigida a la realización de sus planes. Tras la caída de Yanukovich y la entrada en las catacumbas de sus correligionarios del Partido de las Regiones de Ucrania, tras acusar a su jefe de “traidor a la Patria”, las fuerzas rusas se movieron con rapidez y precisión. Procedían de sus cuarteles de Sebastopol, donde tienen su base las 388 naves de todo tipo que integran la Flota Rusa del Mar Negro y las unidades de apoyo de paracaidistas e infantería de marina. Y se encargaron de neutralizar a las fuerzas militares y policiales ucranianas de Crimea, aislándolas en sus vivaques y cuarteles. Pronto se les sumaron fuerzas motorizadas transportadas sucesivamente por barco desde Kerch, en Rusia. Hoy, en total, hay unos 30 mil soldados rusos desplegados en Crimea, ocupando todas las posiciones defensivas sensibles de la península. Cuando se observa a un centinela aislado ruso, sin mandos muy cercanos, abrir fuego automático con su fusil sobre las cabezas de los militares ucranianos que pretendían abandonar su “jaula de oro”, confirmándoles así su “stoi” y frenándolos definitivamente, se puede deducir que aquél soldado tiene órdenes claras, simples y terminantes. Y que se siente respaldado por su mando directo. Ejemplos de lo contrario pululan por otras latitudes. A continuación, pero sin solución de continuidad, los rusos aislaron por tierra a Crimea, controlando el istmo que la une con Rusia. Crimea quedaba “protegida” de interferencias de cualquier clase para decidir en refrendo su “futuro”. Estimamos que, al menos, desde el mes de noviembre los rusos estaban elaborando y ensayando parcialmente un plan operativo para la defensa de su base de Sebastopol y sus variantes. Las maniobras rusas se cumplieron a cabalidad, con un plan horario (schedule, timetable) respetado y sin derramamientos de sangre reseñables.

El enemigo de los rusos, aquí englobamos a todos, actúa con un retraso operativo en relación a las acciones rusas. Y los efectos de sus movimientos, consultas y amenazas no interfieren, ni disuaden decisivamente las operaciones rusas. Su enemigo realiza más o menos coordinada e inevitablemente aquellos. Y cree o quiere aparentar que mantiene la iniciativa. Esta “actividad enemiga” no preocupa excesivamente a los mandos operativos o estratégicos rusos. Porque su resultado práctico no es ni apropiado, ni convergente con la rusa, para disuadirla o contrarrestarla. La actuación enemiga diplomática y militar (ucraniana) no es fundamental para los planes rusos. Y, por otra parte, si no existieran reveses y sobresaltos tácticos, contra la actuación de los rusos, sería simplemente porque ningún enemigo estaría presente o capacitado para actuar.

Con la implosión de la URSS, todas las ex repúblicas de esa Unión sufrieron un proceso centrífugo de alejamiento político e ideológico de su metrópoli aglutinadora. Durante los primeros años de su independencia, permanecieron separadas de Rusia, pero sin tampoco vincularse a ninguna otra alianza político económica supranacional. Con los años de este siglo, las sucesivas incorporaciones de las repúblicas europeas del Este a la Unión Europea y/o a su alianza militar, la OTAN, han acercado la frontera oriental de Europa al “limes” de Moscú.

La pérdida de sus “aliados controlados” del Pacto de Varsovia y del COMECON, tras la guerra fría, sólo le dejan a Rusia buscar geográficamente “nuevas influencias” hacia el Asia central, desde Siria a la India y Vietnam. Turquía es un enemigo proverbial de los rusos. China es un “socio, competidor y rival”, si vale esta definición polivalente, que hace que ninguna de las expresiones lo sea en plenitud. En el Consejo de Seguridad, China está manteniéndose “neutral” en relación a los intereses rusos, mientras que siempre, en los 3 años de guerra civil en Siria, ha votado a favor del presidente al-Assad y su régimen. En Afganistán nunca han podido asentarse. También los rusos intentan ganar y mantener en su “esfera política y comercial” a las nuevas repúblicas centroasiáticas islámicas turcomanas y a las repúblicas ex soviéticas eslavas. Hasta ahora, la Unión Aduanera creada por Rusia incluye a la Rusia Blanca o Bielorrusia y a Kazajistán. Ahora, Rusia tiene que volver por sus derechos, tradiciones e influencias en Ucrania. O se tendrá que contentar con convertirse en un “estado nación”, sin “esferas de coprosperidad” dependientes, participativas y ventajosas para todos los estados asociados.

El primer objetivo estratégico es la recuperación de Crimea en su status hasta 1954. Las sucesivas acciones operativas rusas son trascendentes y eficaces para lograrlo. Por Crimea, el Occidente liberal y mercantil no irá a una confrontación abierta. El otro objetivo, a continuación, es recuperar y/o mantener una hegemonía política social y económica en el sureste europeo. Y éste es un objetivo cualitativamente muy diferente del anterior. Que supone un gran órdago para todos los actores del drama. Éste es un objetivo de la Gran Estrategia o Estrategia Nacional de Rusia. Y aboca esencialmente al choque entre dos civilizaciones pujantes, expansivas y excluyentes, por definición y por naturaleza. Toda la credibilidad, las capacidades militares y económicas y la atracción ejemplarizante de los EEUU y de la Europa Centro Occidental desaparecerán como sus refrendos y marchamos, si no defienden, como a sí mismos, la independencia y la soberanía de Ucrania frente a acciones hostiles de terceros…

¿Es legal, ilegal u opinable?

Los opuestos a la actuación rusa, la UE, los EEUU y sus otros socios del G-7, alegan que la constitución y las leyes de Ucrania prohíben la secesión unilateral de Crimea. Esto es tan tópico, que resulta normal y repetitivo. Todo estado se quiere siempre blindar, para evitar rupturas y desgarramientos, sobre todo los de origen interno. Y al sedicioso armado se le procura privar de todos los posibles derechos como beligerante, incluso “de hecho”. Y se le califica de traidor, bandido, colaborador con el enemigo externo, vende patrias, etc.,según las épocas, las ideologías y los países. También arguyen los aliados occidentales que esa secesión iría contra las leyes internacionales. Pero esto es una opinión más.

Las “fuentes del derecho” son múltiples, diferentes y reconocidas. Entre ellas están las revoluciones, las guerras y las conquistas. Pero, sin tener que abrevar en ellas, por violentas, turbias y de resultados impredecibles, existen también acciones legales que favorecen y apoyan la actuación rusa.

Se han expuesto diversas opiniones de que al desaparecer la URSS, los tratados firmados por ella quedarían extintos en sus efectos. De ser correcta la interpretación, los territorios de Crimea que el líder soviético Nikita Jruschov traspasó en 1954 de la República de Rusia a la República de Ucrania, podrían revertir a Rusia. O sujetos, como mucho, a un nuevo tratado entre Rusia y Ucrania para reafirmar o denegar esa cesión. Hay factores más claros en el caso: La transferencia de Crimea se llevó a cabo violando los requisitos de la Constitución de la URSS. Ya que no se celebró plebiscito alguno al respecto, a pesar de que estaba prescrito hacerlo. Esto sería como la necesaria decisión de “todo el pueblo español” para autorizar cualquier separación de nuestro territorio nacional. Además, el alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov, declaró en una reciente entrevista al canal de televisión TVC: «Tenemos la obligación de reafirmar el status de Sebastopol como ciudad rusa. Sin Sebastopol, Rusia no podrá cubrir sus fronteras meridionales». “Al ser una base militar, Sebastopol se sustrajo en 1948 de la jurisdicción de la Provincia de Crimea y pasó directamente a la de la República Rusa”.

Por otra parte, la Convención de Viena de 1978 sobre la Sucesión de Estados en Materia de Tratados Internacionales no aclara nada al respecto. Yendo al ámbito de las relaciones bilaterales estatales, la Federación Rusa puede incorporar a la república autónoma ucraniana de Crimea como su entidad federada nº 84. El resultado del refrendo popular del domingo 16 de marzo, ratificando la anterior decisión del Parlamento de Crimea de separarse de Ucrania, tras apenas 60 años de unión territorial, sería la base legal de partida. Entonces, bastaría la firma de un tratado bilateral entre Crimea y Rusia, para dar validez y efectividad a esa unión federada.

Rusia, Ucrania y Occidente…

Desde el principio de la revolución ucraniana a finales de 2013 contra el presidente Viktor Yanukovich, las noticias sobre ésta, sus prolegómenos, su inicio y su desarrollo han ido adquiriendo mayor espacio e importancia en las “páginas, imágenes y audio de Internacional” de todos los medios de comunicación. Y no hay comentarista político que no haya escrito ya varias veces sobre este fenómeno político social y sus posibles vías de solución. Cuyos resultados, cualesquiera que sean ellas, tendrán gran trascendencia para Europa y su futuro inmediato y a medio plazo.

La gran mayoría de las informaciones no de agencias, casi siempre glosadas, y los comentarios políticos, procuran ensanchar el alcance y, a la vez, concentrar todo el espectro del fenómeno y sus derivadas. Entremezclándose los intereses, opciones, opiniones y probabilidades de acción de los distintos actores de este drama coral, en cada reseña que es producida y publicada. Que a veces son micro ensayos. Al igual que en el G-2 del Estado Mayor debe existir un mapa que proyecte y exprese la situación general, existirá otro que defina la situación del enemigo. Éste permite al mando estudiar y comprender lo que ocurre y, también, lo que traman “al otro lado de la colina”. Usemos este recurso. Concentremos nuestro pensamiento, retirando del fenómeno en marcha las adherencias de las reacciones del otro rival, que son más numerosas y, al menos teóricamente, cuenta con más actores secundarios en su elenco.

Las relaciones de Ucrania y Rusia.

Al final de la Guerra Fría, Ucrania controlaba y desplegaba unas 1900 cabezas nucleares estratégicas y cientos de armas tácticas nucleares, que procedían del reparto del arsenal atómico de la extinta URSS. Muchas de estas armas estaban almacenadas en Crimea, en el valle del Kiziltashsky. Donde había una instalación subterránea para montar y almacenar cabezas nucleares. Pero ya en 1990, el Parlamento ucraniano (Rada) aprobó seguir una política de defensa “no nuclear”, lo que implicaba deshacerse de ese tipo de armamento. Pero la Rada no ratificó hasta el 18 de noviembre de 1994 el Tratado de No Proliferación nuclear (TNP). En la votación, los diputados aprobaron suscribir el tratado internacional por una aplastante mayoría de 301 votos a favor, 8 en contra y 13 abstenciones. Sin embargo, pusieron previamente como condición para realizar la adhesión que se diesen “garantías de seguridad” a Ucrania. La víspera de la ratificación, 14 países y la Unión Europea (otros 12) anunciaron que otorgarían a Ucrania una ayuda de unos 30000 millones de pesetas. Esta cesión se sumaría a los 62000 millones de pesetas ya concedidos, que estaban destinados a desmantelar las armas nucleares heredadas de la Unión Soviética y a abastecer las cinco centrales nucleares eléctricas de Ucrania con combustible enriquecido ruso. Finalmente, un acuerdo firmado entre Ucrania, Rusia y los EEUU, elevaba las ayudas garantizadas a 124000 millones de pesetas. Por otra parte, con el Acuerdo de Budapest de 1994, los EEUU, Gran Bretaña y Rusia acordaron defender la independencia, soberanía e integridad territorial de Ucrania a cambio de su desarme nuclear.

En seguida, los trenes de carga especial comenzaron a moverse desde Ucrania a las instalaciones de desarme y reutilización en Rusia. En total, unos cinco mil ingenios y componentes nucleares se trasladaron entre los dos países, empleando para ello un centenar de viajes de trenes completos. La operación concluyó básicamente en 1996 y Ucrania se unió así al pequeño grupo de países nucleares, que ahora incluye a Libia y Suráfrica, que renunciaron voluntariamente a sus armas nucleares. En la actualidad Ucrania tiene operativos 15 reactores nucleares, que dan electricidad al menos a la mitad del país, según de Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), y que utilizan combustible enriquecido por Rusia, el cual procede, con menor cantidad de material fisionable, de los EEUU. El corte del abastecimiento de combustible nuclear para uso en reactores comerciales es otro posible instrumento de presión sobre Ucrania en manos de Rusia actualmente. Tras los primeros movimientos rusos en Crimea, el presidente interino de Ucrania declaró que iba a desplegar a las fuerzas armadas para defender sus instalaciones nucleares. Y el Parlamento de Ucrania hizo un llamamiento a los observadores internacionales para que ayuden a proteger esos reactores.

Ucrania es por historia y por demografía parte de la Europa limitada al este por los Urales. Y Ucrania es por oportunidad política y momento histórico parte de la “Europa democrática y liberal centro occidental”. Que forma junto con los Estados Unidos, que actúa como el otro “polo vibrante” fundamental al otro lado del Atlántico, la “civilización occidental”. Un gran problema se plantea ahora, no sólo a Ucrania, sino a sus vecinos al Este y al Oeste. Y es conseguir que las fuerzas hoy antagonistas e irreconciliables, que se enfrentan en Ucrania, desgarrando su patria, se conviertan en fuerzas complementarias y necesarias entre sí. Y es una gran labor conjunta, desinteresada, con altura de miras y dirigida por estadistas, la que hay que desarrollar para conseguirlo y alejar los espantajos que se vislumbran, cada vez más amenazadores, en su horizontes socio político. De no conseguirse esa “fusión de intereses”, que ésa es la misión de la Política, la alternativa sería mala para todos, nacionales y vecinos cercanos y lejanos. Y la herida sólo se cerraría en falso y por un tiempo imprevisible.

Pero para Rusia, Ucrania es algo más que un aliado estratégico. Como lo serían el Imperio japonés, la Europa Occidental o la Gran Bretaña para los EEUU. Ucrania es parte de la esencia nacional rusa. En Ucrania nació hace muchos cientos de años, el germen fuerte y prometedor de la nación rusa, la Rus. Desde la caída de la URSS en 1989, Rusia no se enfrentó a un mayor cataclismo disruptor, potencialmente rupturista, que la Revolución Naranja de 2004 de Julia Timoshenko, ahora recién liberada tras un durísimo encierro político. Debía haberla digerido y neutralizado o asimilado, lenta y pacíficamente. Pero, hoy en día, los dirigentes tienen prisa. Siempre, la maldita prisa. Sin embargo, los ucranianos y sus aliados rusos optaron por contener y apagar esa Revolución. Fue lo más fácil, pero dejaron unas brasas potentes bajo la capa de cenizas. Y el problema latente ha resurgido ahora virulento y casi descontrolado. Y Rusia, con un conflicto encendido, está apostando fuerte y decisivamente por una resolución unilateral a su favor.

La Estrategia de Rusia.

Para el 19 o 20 de febrero último se generalizó el uso de tiradores libres de la policía y de las fuerzas de seguridad especiales de Ucrania contra los manifestantes más díscolos o destacados de las revueltas populares, especialmente en Kiev, con su centro en la plaza Madián. Epicentro, que es la palabra usada en general, quiere decir “sobre el centro”. Y señala el punto terrestre que está encima de donde se origina un temblor de tierra. El epicentro es el punto terrestre teóricamente más afectado por las fuerzas telúricas desatadas. El cariz de la revuelta armada obligó a Yanukovich a ceder mucho e importante a la oposición rampante. Antes de que los acontecimientos se volvieran más graves e irreversibles, el presidente abandonó la capital rápidamente y tras un breve peregrinaje por Ucrania, terminó refugiado en Rusia. Un parlamento dominado por la oposición, donde se incluyen grupos de violentos y exaltados visionarios, que no están controlados y permanecen callados y soterrados, tomó todo el poder y eliminó al anterior ejecutivo elegido por el pueblo. Técnicamente, se trata de un golpe de estado incruento.

(CONTINUARÁ)