LAS ÚLTIMAS DESVENTURAS BRITÁNICAS EN AFGANISTÁN II

(CONTINUACIÓN)

De cómo una defensa pasiva es inoperante y vergonzosa en la guerra contrainsurgencia

El ataque taliban del viernes 14 de setiembre de 2012 contra la Base Bastion.

La base británica ha sido atacada en diversas ocasiones a lo largo sus años de existencia. La ocasión más mediática ha sido la que tratamos. En el ataque resultaron muertos dos marines (del adjunto Campo Leatherneck). Y otras nueve personas –ocho militares y un contratista civil– resultaron heridas. Fueron destruidos 6 aparatos McDonnell Douglas AV-8B Harrier II del Cuerpo de Marines y otros dos quedaron muy dañados. En cuanto a las instalaciones logísticas, fueron destruidas tres estaciones de abastecimiento de combustibles y dañados 6 hangares de aviación no reforzados estructuralmente.

La defensa eficaz de los acuartelamientos, reductos y campamentos frente al ataque y el hostigamiento de irregulares rebeldes se basa en tres cualidades operativas: la iniciativa, la movilidad y la acción ofensiva. Ellas, a su vez, están directamente condicionadas por la mentalidad y la disposición combativa de los militares (que dependen fundamentalmente de ellos) y por sus medios disponibles en la zona de operaciones (que dependen de los políticos y los administradores públicos). El centro de gravedad de la defensa activa de las posiciones militares fijas reside en la observación y el control de las vías de aproximación, incluso campo a través. Que en zona rural puede ser un campo semi inundado de arroz o las matas aisladas y sucesivas; en terreno rugoso, una línea de alturas un poco por debajo de la cresta militar; en zona urbana, las calles que hacia a ellas se orientan,ya desde cierta distancia y en una carretera, una simple cuneta. Todo ello adobado y complicado por el clima y la hora del día. Las posiciones de observación y de lucha militares pueden constar desde la pareja de francotiradores hasta una sección reforzada, según las características del terreno y las intenciones y capacidades del enemigo. Aquéllas son al margen de la defensa perimetral y de las patrullas que la recorren, que constituyen parte de la defensa estática.

El enemigo suele explorar, al menos al principio y también en condiciones fluidas de lucha, por observación. Es importante localizar y eliminar estas posiciones de exploración. La observación paciente propia es el modo, teniendo en cuenta que si la exigencia es intensa, cada 30 minutos debe ser sustituido el observador, porque mira, pero ya no ve. Si existen medios adicionales para ello y como complemento, es muy necesario emplear el patrullaje contra los merodeadores nativos armados o no, en forma de exploraciones y ataques con objetivos limitados. La clave operativa ofensiva es el patrullaje enérgico, continuo, impredecible, ávido del combate con los insurgentes o de conseguir información. Que constituya un “enjambre” más profesional, más activo, más letal que los insurgentes. Integrado por unidades raramente mayores de una sección. Cuyas armas sean el sigilo, la discreción, la movilidad, con la noche como colaboradora y refugio. La iniciativa, manifestada en la guerra irregular en multitud de pequeñas grandes acciones, está siempre habitual y consistentemente del lado ganador final. No se puede permitir que el enemigo la tome, la use o la retenga. La iniciativa va unida a la imaginación creativa, enmarcadas e iluminadas por los conocimientos profesionales y la experiencia. Juntas, reforzando a un carácter emprendedor, pueden aquí ser decisivas y eficaces militarmente.

El procedimiento standard para atacar una posición militar es: Bombardean de madrugada con fuego pesado de lanzacohetes fijos y luego se acercan para emplear los morteros. Esto es válido y útil contra posiciones o reductos pequeños o débiles. Cuando tratan de mantener la sorpresa, la iniciativa y la confusión, alargar el tiempo de reacción de los militares y conseguir una superioridad muy local y temporal, prescinden de su magro apoyo de fuego pesado. Por ejemplo, para romper un perímetro defensivo y dirigirse y atacar los hangares y aparcamientos de grandes aeronaves muy evidentes. El asalto lo realizan varias escuadras y/o pelotones independientes que convergen, avanzando y disparando ráfagas de AK y ametralladora RPD o PK y, desde algo más atrás, los lanzagranadas RPG y RL. Sólo disparan sobre blancos comprobados o desde arriba y desde abajo. Una característica típica de los talibanes es que no se empeñan en la defensa de sus posiciones. Una vez conseguido el hostigamiento del enemigo y extendidos el daño, la mutilación y el estupor sobre los militares, aquéllos se retirarán. No son tan tontos como para esperar impávidos el fuego pesado, preciso y arrasador regular. Ni para presumir de bravura, frente a enemigos con armas de alcance y características superiores y capaces de convertir un blanco de superficie en zona de destrucción. Estos gestos de valor se los dejan para los soldados regulares. También están el tiempo y su corolario, la oportunidad. Los talibanes manejan muy bien los tiempos tácticos y operativos. Son maestros de la paciencia, la espera, la repetición de los ensayos, simples y sencillos. Para los ataques importantes llegan a utilizar maquetas a escala del objetivo. Y, para penetrar en una base y atacar las pesadas y evidentes aeronaves de guerra, sólo necesitan representar parte del perímetro, la localización direccional del objetivo y su identificación, así como también las posiciones de rechazo del punto de irrupción.

Ninguna de las leyes de la guerra definidas en las convenciones de Ginebra y de La Haya favorecen la lucha de los talibanes. La condición de beligerantes de derecho la otorga el cumplimiento de las mismas. Para ello las bandas deberían ir uniformadas, exhibiendo las armas, mandadas por un jefe y actuando en nombre de un estado que retuviese la soberanía de, al menos, una parte de su territorio. En los otros casos, se aplican las legislaciones nacionales. Que suelen ser especialmente duras en los casos de sedición armada, calificando de asesinos, terroristas o bandidos sin entrañas, a los insurrectos. Si bien es cierto que, en general, es conveniente suavizar el tratamiento dado a los partisanos, para no exacerbar las posturas y recrecer los desmanes y las pérdidas.

Bastantes horas antes de las 12 de la noche del jueves 13 de setiembre, las fuerzas talibanes comenzaron a acercarse desde varias direcciones a la zona aérea del Complejo. Para mantener una baja huella táctica, siguieron técnicas de arrastre en su avance a la zona de seguridad del área. Y hasta allí llegaron, sin ser detectados, unos 45 a 50 insurgentes que, en tres puntas de avance convergentes atacaron a medianoche, apoyados por sus armas orgánicas de pesadas de pelotón. A no ser detectados hasta el inicio del ataque, les ayudó también la escasa disponibilidad combativa de los hombres y la rutina tediosa e improductiva de las guardias y patrullas, que crean la defensa pasiva de un gran cuartel protector. Unos 15 talibanes de dos de los grupos, lograron vulnerar el perímetro de Camp Bastion y atacar eficazmente la zona aérea. Finalmente el grupo atacante fue eliminado (muertos, heridos y prisioneros).

Fue un ataque «significativo», declaró el Ministerio de Defensa británico, ya que los insurgentes nunca deberían haber llegado tan lejos. Se trató, reconoció la ISAF, de un ataque «bien coordinado». Organizados en tres grupos, los talibanes lograron vulnerar el perímetro de la base. «Estaban bien equipados y entrenados. Vestían uniformes del Ejército de EEUU e iban armados con rifles automáticos, lanzagranadas y chalecos explosivos», continuó la ISAF en su comunicado. Esta misión aseguró que durante el ataque, las tropas internacionales mataron a 14 insurgentes e hirieron a otro, que se encuentra detenido. Los corresponsales británicos en Afganistán aseguraron que Camp Bastion tiene una visibilidad excelente desde todas partes y está sumamente fortificada. El corresponsal de defensa del periódico Daily Telegraph, quien ha estado más de una docena de veces en Camp Bastion, escribió el domingo 14: «A pesar de estar en el centro de la provincia más peligrosa de Afganistán, siempre me sentí completamente seguro, sin duda, de un ataque del Talibán. Y honestamente creía que había más posibilidades de morir atropellado por un vehículo militar que asesinado por insurgentes». Las fuerzas de la coalición, explican los corresponsales, se preguntan cómo el Talibán fue capaz de dar este ataque por sorpresa a un campo fortificado y aislado. Y un portavoz, Adam Wojack, dijo que el ataque del viernes «era una señal para la coalición de que hay que prestar mucha atención al estado de ánimo popular, local e internacional».

El lunes 10 de setiembre Zabihullah Mujahid, un portavoz insurgente, declaró a Reuters que los talibanes estaban intentando usar todos sus recursos para matar al príncipe Henry (también “Harry the Nude”), tercero en la sucesión al trono británico. Tras los hechos, otro portavoz talibán subrayó que atacaron en «venganza» por la película amateur estadounidense que ofende a Mahoma. Y que eligieron atentar contra Camp Bastion, porque el príncipe Harry (“Quique”) se encontraba allí, actuando como copiloto artillero en el Grupo Conjunto Aéreo.

THE SOVIET OPERATIONAL STRATEGY III.

(continuation)

THE TANKS ARMIES AS SUMMIT WEAPON OF THE ART SCIENCE OF THE SOVIET WARFARE.

Its structure, its operational characteristics and its performance according to the Soviet military Theory and in the practice. The practical failures of the Soviet deployments.

His tactical and operative employ in the marches and combats.

Once inserted the tanks army inside the enemy operational zone, his employ was generally much separating of the Soviet theory of the mechanized modern war of «maneuvers». The mechanized or tanks brigades were often used in untidy or even rash form. They were separated and simultaneously looked for many aims, using the maximum possible operating speed: To displace towards the west, pushing them, the major possible number of enemy units or other times, to cut off them. To liberate many populations, villas and places. And to attack in a too much broad sector, all the enemy units that were occupying defensive positions in it.

The logistics left a lot to be desired even for these elite units, as they were moving away from his lines and were consuming his initial resources. The units and small units were lacking equipments, armament, supplies, ammunitions and food. And the scanty and late restoration of the long-suffering falls, dead, injured and sick men, had very soon and almost permanently the units below his maximum authorized endowment. This tightened to the maximum the resources and men was leading to the units to a chronic lack of sufficient combat and operational movement capacities, in the spears of advance detached by the battalions, in the way of companies and even platoons. And without these combined joint capacities it is not possible to exercise a real, solvent and devastating “influence” on the enemy. That would move towards the units and their commands in the shape of “waves of commotion”, through the enemy rear. Except that, during a time, the enemy believes it or is in worse operational conditions that the attacker.

Frequently the offensive operations were realized without operational exploration, not even of combat, lacking the small attacking unit of information or intelligence about the enemy, his means and supports and his positions, and let’s not say on his intention. The formation of assault, even in these elite infantry units was usually the more or less thin line of advance (in «guerrilla»), formed transversely in the direction indicated by the chief of company command to the platoons chiefs, without any intentional deployment in depth and with scanty support of organic heavy machine guns or mortars. It is worth indicate that in last 2 complete years of war (spring, 1943 to spring, 1945) it was very normal, according to the above mentioned thing, that the endowment of a company was from 20 or 30 to 50 men, as the maximum.

When the aim was important or extensive, 2 companies were deployed by wings, serving the rough direction given as limit between their advance strips, to prevent them from intermingling the platoons. It was then very possible to count with artillery support from the brigade. For example, a battery of reactive artillery of 132 mm., the Katiuskhas, with 4 rockets launchers with 16 tubes each one on Zil 6X6 trucks, that were shooting more or less simultaneously, turning the surface target into a destruction zone. Or, in case of see or be waited enemy tanks, they were receiving the support of a 2 or 3 tanks T-34-85 platoon. Or, later, type JS-2 with the 122 mm. cannon, with a much slower shooting speed. Since, for industrial difficulties, it had the projection load separated from the perforation or explosive round. Already in 1944, with the foreign territory occupied by Germany very restricted, it was frequent to see the Tigers or Panthers or the assault or antitank cannons, supporting German small and fixed defense positions.

The German fortification works, in the great majority of his fixed rejection positions, were scanty and of circumstances, except in the big occupied populations. They consisted in more or less long trenches, infantry foxholes and shooting positions of the heavy weapons, and vertical cuts and reinforcements of the natural obstacles. Generally, they had too much reinforced and hided points, which could be used then as alternative positions, and they were lacking men to manned these. The usual ignorance of their enemy, was often leading that the attacking Soviet line, without noticing, was left to approach up to the last tens of ms. of the supposed defensive occupied positions. Then, it was counter-attacked from flank or reverse by one or two of German infantry platoons, commanded by an energetic official, that had slipped out of the defensive perimeter and were remaining hidden. The security lack to the flanks and of proper depth deployment of the attacking forces, as well as battalion reserves, provoked that the attacking unit was destroyed and repelled, with more or less falls. The Germans did not usually pursue. And sometimes, taking advantage of his enemy reverse, they get from their positions at full light and without major measures. And to retreat. And even, without being received, to move to another defense support point more in their rear.

Neither the Soviet tanks units were enduring too much better. They were using in their marches or even in the assaults, too much known and stereotyped deployments, and without taken care habitually of the exposed flanks. This could be taken advantage by some German veteran tanks unit. The count Hyazinth Strachwitz von Gross-Zauche and Camminetz is almost not known in West. For the simple reason he fought during almost 4 years of war in the East front. He managed to be rewarded with the Gentleman’s Cross of the Iron Cross (that was hung of the neck). And that he was successively adorning it with the Oak Leaves and the Diamond swords for her. He was one of the best commanders of a panzer regiment. And his successes might assume at equal parts, to a good tactical sense and a particular knowledge of the Russian idiosyncrasy. He gave his better tactical blow being already major general and commander of the panzers of the North armies group, in the autumn of 1944. His front sector was in calmness, being reorganized the Soviets, and Hyazinth Strachwitz sensed beforehand where they would attack on having renewed the offensive. With only 4 tanks he deeply penetrated behind the enemy lines and established an ambush over the supposed approximation zone of to the front. In its moment appeared at full speed a small Soviet tanks unit, completely ignorant of the presence of the German tanks, that was destroyed. More tank units were approaching and followed the same luck. Incredibly, the Soviet commanders allowed that the massacre should continue, without establishing the combat exploration or the march security or, at least, verify the origin of the enemy so precise fire. After about an hour of the first shot of German cannon, in the ambush zone (killing zone) were lying the smoking and deformed remains of 105 Soviet tanks. Almost equal of inexplicable was that the count returned behind his lines with his 4 intact tanks.

The Soviet great combats in the German rear.

When the Soviets were waiting the presence of the panzer corps or divisions, that were the only enemy great units that could attack their mobile corps with profit, the tanks army was advancing in the German operational zone with more prudence. His marching groups were forming a deployment that was guaranteeing tactical cohesion, protection against surprises and combat capacity.

The fuels supply was the first Achilles’ heel of the Soviet great mobile units. Though the infantry divisions of the Fronts were always continuing after their mobile corps, to support them, consolidate the enemies’ clear regions and garrison the populations, their pedestrian speed was insufficient to reach them rapidly. This way, sometimes a mechanized or tanks corps could remain aground and isolated. And on him were falling rapidly all the mobile reserves that the Germans could have to hand in the zone and which employment was not unprotecting other sector. On having known their near forced detention, the mobile corps were immediately going on to the defensive action and were establishing their campaign fortifications. The mechanized corps resisted well, in spite of the falls. But the tanks corps, smaller and less complete, were swept off easier by the panzer and their mechanized infantry. These cases happened even in 1944.

In these cases, always came a moment in which it was supposed that the Soviets had fought well and that already they could not win, nor get out of the combat and move back. Then, the crews and the soldiers of these elite units were dispersing in small groups, leaving behind their valuable heavy equipments and were trying to infiltrate up to their lines. And this was very difficult to get. But this was a war for the survival and mercilessly. And already Stalin had indicated the luck of the Soviet prisoners of war, if they were managing to survive the captivity in the deep rears of the Reich, his allies and the occupy countries. And that had surrendered too soon to the Germans, specially at the beginning of the war. Charging the enormous military national effort in their following comrades and the people. «Nothing will be forgotten, nobody will be forgotten”.

When the situation was difficult, the Soviets were not hesitating to spend an Army of tanks to stop the enemy by pure attrition.

In the tanks battle of for Prokhorsvka’s villa on July 12, 1943, as part of so called Kursk’s battle, faced the 5º tanks army of the Guard of the general Romistrov against 2º panzer army corps of the SS, commanded by general Hausser. The Soviets were counting with approximately 900 tanks and assault cannons, but were not joining any of the modern SU-152 assault cannons, the so called «beasts killer» (Tigers, Panthers) and the majority (around 500) of their tanks were T-34 76,2 mm, which could not distantly perforate the Tigers’ frontal shielding. The Germans had around 600 tanks (of them, approximately 100 were Tigers) and assault cannons. But none of these were of the Ferdinand or Elephant model. These only were used in the north attack on Kursk’s salient.

The Germans advanced towards the village with the Tigers forming the top of a great blunt wedge, with the Panzer IV and III covering the flanks and the assault cannons in its interior. The Soviets went to get them. The shock of the armored masses of both armies transformed in a fierce and chaotic whirlwind. The speed and the great maneuverability of the T-34 allowed them to very rapidly advance to reach the nearby fighting distances. Which would allow them to attack the Tigers with fruit and preferably at the flank. These would lose this way their advantage of being able to do effective fire at long distances and keeping the invulnerability of his frontal shield. The combat developed in multitude of small actions between 2 or 3 tanks.

The result of the battle was undecided. The Germans lost approximately 300 vehicles, including numerous Tigers, and the Soviets suffered the fall of approximately 450 vehicles. Though initially the Soviets moved back, remaining the Germans in control of the area, the Soviets recovered it little later. With what the Germans could not recover all their damaged or broken down tanks, which were total falls in their units.

The modern evolution lines of the Soviet operational strategy until 1989.

After the irruption of the Fronts or Soviet groups of armies in Eastern Europe and all the broad of the front of the East, the Soviet theoretics and the high commanders realized the need to change the structure of their tanks armies and corps. In effect, the urban, industrial and semi urban areas of the European East were demanding a major employment of the infantry support for the fight in them. They were new types of areas, full of obstacles to the advance and innumerable covers and/or «concealing relative heights», highly suitable to the active defense in depth. Here, the mechanized infantry (it was begun to call also motorized, though it was using the «combat» armored vehicles) was the principal weapon of the fighting. Also in the predictable future, a possible tactical nuclear war or not towards the Western Europe, would even accentuate this need of the motorized infantry.

It is not until 1965, 12 years after Stalin’s death, in which are started recognizing the contributions and the works of the mentioned theoretical purged military men. Assuming already to each person theirs ones and not as part of an ambiguous and impersonal Soviet military collective popular thinking school.

In turn the tanks armies and theirs corps and divisions units were adapting and changing. This way were created the so called «operational maneuver groups» (O.M.G.), destined to the exploitation in the lands of West Germany and Benelux in the decided operational directions. They could be formed by one or two tanks armies, reinforced in infantry and artillery. But their battle orders changed with the time and with the appearance of the atomic tactical weapon (missile, air and artillery). This brought the dispersion of the deployment after the irruption in several tanks and mechanized corps. That would advance very unfolded by all the attainable ground routes of the enemy area, to avoid to turn into an eligible target for the atomic fire. Also for they would have to approach with rapidity and unfolded to the “forward limit of the enemy positions”. The speed of march and the precision and range of the heavy direct fire would compensate their dispersion and the loss of shock. So achieving an effect of «crumbling of the enemy rear» thanks to the higher number of insertions and exploitations in the Western Front and its depth rear.

MODERN WEAPONS: THE DRONE AND THE SUICIDAL MUJAIDIN

If Plutarch was living today, surely he would write one of his «Parallel Lives» (one of two collections of his works), dedicated to trying and comparing the not crewed planes («death from above») and the suicidal yihadists («Allahu Akbar»). In effect, both are annoying and asymmetrical weapon, directed against the personnel and the mental and volitional factors of the enemy. That are not tactically decisive. And whose military effects are limited, but accumulative.

The Not Crewed Planes of exploration (reconnaissance) and ground recognition and of bombardment.

They are technologically advanced weapons, which began to develop several decades ago, destined to eliminate a minimum of «designated enemies», so much real as «ideological or potential «. And to minimizing the own losses. Which does irrelevant his economic cost for their rich owners. They have a highest effective range and are of the category of «intelligent». Though are not yet authorized to decide the moment to throw their missiles, once acquired the target. Their operational strategic use might be named the «War of the Drones».

The specific tasks that were distinguishing the CIA and the Pentagon, were intermingling during the first decade of the 21st century. This was owed to the operational and strategic failure of the USA in the long asymmetric wars of IV th generation (be read of guerrilla warfares and, be added or not, as be the hostiles, of national liberation) in Iraq and Afghanistan. Actions that they carried out after their short «armed conflicts» after 11/09/2001 against the masses armies (of second generation) of their tyrannical regimes. And using in them their trained and very technologically equipped forces (of III rd generation). Closed in false the Iraqi front and initiated the retreat in Afghanistan, the White House is endowing the CIA of more military means to give hunt to the salafists terrorists. So she has increased his drones or planes without crew fleet. And is considering to authorize an increase of the Pentagon’s spies’ network, to exercise a bigger control on the refuges of al-Qaeda in the Arabic peninsula and in the east and north of Africa.

These changes in the strategic and operational aims of the CIA and the Pentagon and the suitable endowment of means, culminated during the Barack Obama’s first mandate. The CIA has taken more active part in the eradication of the international jihadism, and has expanded notably his program of assaults with missiles thrown by drones. In the summer of 2011, Obama nominated the former director of the CIA, Leon Panetta, chief of the Pentagon. And the commander of the missions in Iraq and Afghanistan and chief of the Central military Command, David Petraeus, was nominated director of the CIA. Petraeus, before resigning 9/11/2012, for that of the erotic (his biographer) of the Power, asked Obama for a reinforcement of the drones fleet of the Agency. To be able to effect assaults beyond the habitual aims in Somalia, Yemen and Pakistan. The Agency and the Pentagon have their looks put in Mali and Libya, in view of the increase of the activity in the zone of the franchise «al-Qaeda in the Islamic Maghreb”, the Ansar Dine group and the Anzawad’s Islamic Republic, seated at the north of Timbuktu. The tuaregs have changed his former employer Gaddafi for the salafists terrorists. To whom Gadafi accused of being his armed opposition. And that are destroying the universal heritage of Timbuktu, under the pretext that its monumental representations rival with Allah. Sources of the North American intelligence say that the drones fleet of the CIA does not excel 35 at the end of 2012 and Petraeus requested ten more.

The CIA has a list of «threats» to the USA, of which he has authorization to kill. In September, 2011 he got a famous success on having killed in Yemen the imam Anuar al-Aulaki, an American well-known personage of al-Qaeda. The Pentagon also has his «ist of authorized targets». That are checked every week by approximately 100 security analysts of the Administration. Their function is to recommend to the president the changes of names in the list. The procedure is semi officially called the «Tuesday of the terror» in the White House. The CIA and Joint Command of Special Operations of the Pentagon cooperate in many of these attacks. Their targets are supposed leaders and even simple militants of al-Qaeda and associate groups of jihadists. And the tactic is to exterminate them before they act. This is one more step in the foundations of the military doctrine of the USA. Determined for decades by the contradictory parameter of «not suffering losses in any war or conflict «.

The Obama’s «war of the drones» has much of «preventive» character”- before that crime has been committed–and the executions are summary, without judicial sentence. And ,for this reason, it supposes attributing the right to realize extra judicial executions in any part of the world. So, Obama’s right hand in this theme, John Brennan, a veteran of the CIA, is called the «Czar of the Assassins». The program «Death of the Sky» (Death from Above) is legitimized only » by the person of the president «. The executions are legal, because the president decides and arranges them. Obama has obtained with the drones a weapon to appear «hard and effective» in the fight against al-Qaeda, without turning out to be unpopular with the voters. But, according to Christopher Griffin, in an article published by «Rolling Stone», «Obama’s secret war supposes the major air offensive not driven by human beings, never realized in the military history». And paraphrasing Churchill, he adds «never so few had killed so many people by remote control».

The Administration does not admit explicitly the existence of the program of drones, for safety motives. Though the White House declares in her calculated filtrations, that the not searched victims are almost non-existent. Not all the analysts accept this “surgical precision” without authentic information, attributed to these assaults from well away the horizon. An important problem is that the drones terrify entire areas, with some of them flying a lot of time over the settlements. On the other hand, as is the case of Pakistan, the «basic information» for the creation of intelligence for the mission, is facilitated by the local paid people. That also offers false information. More important and controversial is the question of the euphemistically so called «collateral falls», as if they had less importance on having been caused by the imprecisions and the operational mistakes. Some assaults with drones have caused tens of civilians deaths, including women and children, as is the case of Saleh Mohammed al-Anbouri in Yemen in December, 2009. And only in Pakistan, according to The Guardian, the drones would have killed around 3000 persons, of which a third were clearly civil, between 2008 and 2011.

The assaults against the human aims are realized by missiles thrown from drones. Since 2002, the USA has realized almost 450 missions of this kind in Pakistan, Somalia and Yemen. President Obama authorizes the assaults in Somalia and Yemen. But he is consulted only about a third of the missions in Pakistan. Where the «operational at charge» decide on the basis of “general received orders”. The Pentagon also uses the drones in his operations of exploration and of assault in Afghanistan. The CIA has his principal role in Pakistan. Where exists internally an ambiguity calculated of the FFAA, the intelligence services (the ISI is the most important, with much) and the Government in the relations and preferences towards: his foreign ally, the USA, the Afghan Taliban and the Pakistani Taliban and the pashtunes tribes of the frontier zones, near the former Durand line, and the southern baluchis (the Baluchistan). A strategic national aim for Pakistan is to support an important, preferably decisive influence, in the internal Afghan matters. And a strategic military aim at the east of the country is to have monitored, controlled and neutralized his own Taliban and other hostile minor groups, at the east of Peshawar’s meridian, and without they act at the east of the Indus river.

George Bush’s strategic national doctrine established, but without being due explained, not accepted tacitly by both Parties, that «asymmetrical wars» (irregular and with low level of military means) were carried on and were necessary, to keep away from the American territories and those of his allies, the threats of the “foreign fundamentalist terrorism” of any origin, religion or ideology. This justified the post war occupations of Iraq and Afghanistan. But, with an exploded fiscal and exterior deficits and with a democrat Administration, is necessary for the USA to save more in military resources. To dedicate them «to constructing a nation here, at home». This way, the USA qualitatively lowers the bar of the exterior terror, putting al-Qaeda as almost the only not national violent enemy. This terrorist salafist internationalist «network», without own territory, with his operational chiefs known, fled and not wished as guests in a normal country, is a more attainable, adaptable and manageable aim for the American forces and means of «rapid punctual incursion».

This justifies the increase of the use of the drones, spy satellites, own or local agents in the hostile area, attacks with limited aim by elite small units and small expeditionary forces and units of Marines amphibious assault, transported in «ships of control and transport» of strategic projection with his naval escort. The deployments of tens of thousands of military men and his luggage and equipment for several years in a theater of operations, are rejected indefinitely by the new «doctrine» of the «diminishing defense». This way, the Pentagon has to operationally center on the counter terrorist tactics and technologies. And he seeks to reinforce his own espionage branch, the Defense Intelligence Agency (DIA). The reason is simple and clear: as the CIA has been effective giving hunt to terrorists abroad, the Pentagon wants to be more like it, and less as an army at use, to adapt to the new aims and national strategies. In November, 2012, Panetta asked Obama to allows him to recruit 1600 new spies. It would double the size of the DIA. At the end of this month, the secretary of Defense declared that: «The campaign against al-Qaeda will take place out of “declared combat zones”. And using tactics that leave little track, with precision operations».

The principal not crewed planes are the Predator and the Reaper. And cost more than $13 millions of dollars per unit. The Pentagon possesses approximately 19000 for the tasks of espionage and combat. The CIA has his own fleet, with reserved information. The General Atomics makes the drones. Their weapon more devastating are the missiles AGM-114 Hellfire II, the Lockheed Martin. In October, 2012, the USA entrusted 24000 missiles for his use and that of allied authorized countries. There exist the variants of antitank hollow load (HEAT), antipersonnel (with diverse types of explosion and fragmentation, reinforced or not) and with self guided (fire and forget). Each one weighs 47 Kg., with 20 % of useful load (warhead), it is guided by laser with diverse technologies and has a range of 8 Km. The effect of a volley of several of them on a block of houses of adobe or masonry is devastating. But it guarantees the elimination of the human selected target.

The equipment of the base is very simple and highly elaborated: the remote control of the drones, several screens and a pedal, in front to the ergonomic chairs of the pilots. The drones have cameras that transmit their views to the pilots in land. A deliberate observation precedes an assault. The pilot of the drone and the controller of the camera, which form one «killer team», observe to his «designated aim» during the whole day, checking his activities. The assault would be realized when, for example, his family has gone shopping. In fact, all the «teams» talk about an «established intimacy» with the Afghan families, observed during up to weeks. Thing that, for example, the foreign soldiers of the ISAF on the area would not know. Neither it seems, according to the medical statistical studies realized, that the pilots and observers were affected by the enemies dead in an important way. Also they reject that their work is like a video game. Though some of them argue that they do not know any video game that is required to observe the aim for hours.

The US Air Force of the Pentagon possesses more than 1300 drones pilots, being employed at 13 bases in the USA. And he would need at once approximately 300 more, at least. The majority of the military missions are in Afghanistan. The Pentagon calculates that for 2015, the Air Force will have to count with 2000. Already he trains more pilots for drones that for the conventional flights: 350 in 2011. And from 2012 the formation is specific for them: the pilots only pass 40 hours on board of a Cessna, without flying in fighters or bombers, learning to direct a drone. The chief of the Air Force HHQQ, general Norton A. Schwartz, recognized that the pilots of drones might overcome the classic ones in the next years. The halo and the combat pilot’s profession change for that of “armchair screen viewer civil servant”. And air bases in the USA increasingly stop dealing with traditional flights «to «direct» drones.

In November, 2011, after an assault with drones in the border with Afghanistan, where died at least 24 Pakistanis soldiers of a control fort, Pakistan blocked the way of the logistic convoys of the NATO following the routes of Khyber and Shaman to Afghanistan, from Peshawar. They are two crucial routes in order that the soldiers of the ISAF, that have used them during the last 10 years of asymmetric combats, receive fuels, equipments, provisions and military material. The Pakistani Defense minister, Ahmad Mukhtar, indicated at the end of 2011, that they might reopen them to the ISAF, if they pay for it. And, according to sources of the Pentagon, Pakistan forced them to dismantle also a platform of drones installed in a base in the southwest of the country, principally manned by the CIA. Washington lost temporarily one of his more powerful weapon: the permission to throw missiles from the not driven planes against the insurgents in the provinces of the northwest of Pakistan, tactics that generalized there from 2008. In turn, Panetta, also indicated then that the USA is «coming to the limit of his patience» with Pakistan,»for his disability to act against the armed groups in the tribal zones». At the beginning of 2013 the drones pulverized the so called mullah Nazir in the province Pakistani of Southern Waziristan (in the tribal zones). The volley of rockets thrown to reach him, also killed two of his more nearby collaborators, Rafey Khan and Atta Ullah, who were accompanying him in the vehicle. Already the USA had previously realized several assaults to finish with his life. This guy belonged to the «neutral» Taliban in Pakistan. And, at least, it was giving cover, helps and logistic support to the members of al-Qaeda and to the Afghan Taliban, who operated at the other side of the border. And probably he was a collaborator of Pakistani «authorities» during some long periods. It is confirmed by the fact that in November, 2012 Nazir was object of an unsuccessful suicide attack at Wana’s market, the provincial capital.

In a declassified report of the Central Command of the Pentagon, published in December, 2011, is assured that «the catalyst of the assault was the opening fire by the PAKMIL (the Pakistani Army)”. But are added that «the cooperation and collaboration in the border were disabled by a mutual distrust climate»; that the orders given by the NATO «were lacking clarity and precision», and that the goal of the mission was «inadequate». The final result was that the Marines’ James Mattis, in charge of the Central Command, ordered a series of changes in the protocols for the frontier operations. And, would not it be that for routine and lack of commitment with the missions, those which existed were not fulfilled well? Finally, bureaucracy will kill the initiative and the inventiveness. And it will turn out that, as with the black greyhound of the Han Chinese, when, being tied, he was asked to catch unattainable hares…

The mutual distrust exists in all the cooperation areas between the USA and Pakistan. Since both countries were sealing an alliance after 11-S, to fight al-Qaeda, the Congress of the USA has sent $ 20000 millions as «economic aid» to Islamabad. The real and practical results of this «alliance» are lean and scanty and the loyalty of Pakistan to the interests of the USA, for which this collaboration is paid, is questionable. Because Pakistan keeps his firm loyalty to the aims of his great or national strategy. Several members of the USA Congress asked for a change of approach in his relations in this geostrategic region. The representative to the Chamber, Duncan Hunter, declared that «Afghanistan needs economic and political stability, to guarantee that the victory of the USA is lasting. And the relation between the USA and Afghanistan must be also a point of interest, not only for the future of Afghanistan, but for the whole region». And Frank Wolf indicated: «It is clear that to manage to triumph in Afghanistan, we must solve first a series of problems in Pakistan. To obtain a military victory in Afghanistan is a thing, but our general success depends on more factors».

The authorities of Pakistan and Yemen, allied of the United States against al-Qaeda, have protested several times, so much for the violation of theirs sovereignties with war actions, as for the death of people who did not have any relation with the conflict. And they warn that this war carried out secretly, destabilizes them and gives arguments to the jihadists.

(to be continued)

LAS ÚLTIMAS DESVENTURAS BRITÁNICAS EN AFGANISTÁN.

De cómo una defensa pasiva es inoperante y vergonzosa en la guerra contrainsurgencia

Veamos la “trayectoria vital” de los británicos en el conflicto actual. Del fervor guerrero de estos “soldados europeos tecnológicamente modernos”, dan fe las operaciones llevadas a cabo durante años en la provincia de Helmand. Tras la guerra de 2001, que terminó con el régimen medieval teocrático radical intransigente de los talibanes, junto a la ciudad de Lashkar Gal, capital de Helmand, se instalaron hasta unos 8 mil soldados británicos. Que fueron relevados sucesivamente por sus reemplazos en los “tours of duty”. Este potente contingente de soldados profesionales experimentados fue incapaz en casi 7 años de combatir, sustituir el cultivo del opio en Helmand y pacificar la provincia, para la implantación efectiva en ella del gobierno de Kabul. Para resolver este nudo gordiano operativo de la ISAF, cortándolo de un tajo, se decidió…

La última gran ofensiva contra los talibanes en Helmand: la batalla de Marjah.

La Operación Moshtarak (Juntos, en dari, una de las lenguas afganas) comenzó el viernes 12 de febrero de 2010. Para la operación se reunieron unos 15 mil soldados aliados (de la ISAF y afganos). El contingente EEUU lo formaban unos 4 mil marines y 800 soldados del US Army. Los afganos eran 2 mil hombres, que acompañaban a los estadounidenses en los ataques y ocupaciones. Los británicos ascendieron a 4 mil hombres y hubo contingentes de Canadá, Dinamarca y Estonia.

Los objetivos estratégicos operativos de la Operación Juntos eran bastantes. El primero fue asestar un golpe rápido y contundente a los talibanes, adelantándose a sus habituales operaciones de la primavera. Y mostrarles quiénes habían tomado la iniciativa. Como corolario, estaba el intentar de nuevo pacificar la zona e instaurar definitivamente el gobierno de Kabul en ella. Dentro de la estrategia de contrainsurgencia, se quería limpiar de talibanes la zona y proteger a sus habitantes de su influencia. Se suponía que la trascendencia del éxito de las operaciones sería indefinida. Ya que el Gobierno no puede solicitar la lealtad del pueblo, si éste no es defendido eficaz y permanentemente de las represalias futuras de los talibanes.

Se trataba también de erradicar la producción de droga del distrito de Marjah. Según la Agencia de la ONU para la Lucha contra la Droga y el Crimen Organizado, el 42% del opio mundial se produce en la provincia de Helmand. Y la zona de Marjah es uno de los centros principales del cultivo de la amapola y de su procesamiento químico. Los británicos fueron anteriormente los encargados de lograr estos objetivos. Pero sus esfuerzos fueron insuficientes e ineficaces para lograrlos. A pesar de la presencia, a 40 Km de la villa de Marjah, de más de ocho mil soldados británicos.

Otro objetivo operativo fue el de dar cancha a los soldados del Ejército afgano. Aumentando su autoestima y su experiencia, probando sus capacidades operativas y organizativas y contrastando sus lealtades con su Gobierno. Ellos tenían que ir demostrando que los esfuerzos y los dineros gastados en la formación de sus fuerzas nacionales, no se habían dilapidado miserablemente. Por último, se quería que Marjah fuese un “centro de prueba y verificación” de las distintas técnicas de pacificación y de desarrollo civil, de aplicación inmediata y futura en el resto del país. En una guerra contra rebeldes nacionales armados, estas operaciones civiles y de reconstrucción son el otro “brazo”, complementario y necesario, de las actuaciones militares con éxito sobre aquéllos.

La batalla se desarrolló avanzando y bombardeando o cañoneando las posiciones sospechosas. Las tropas aliadas ocupaban y consolidaban los avances logrados así. El cerco externo y el control de las posibles vías de escape de los guerrilleros estuvieron a cargo de los británicos y de las fuerzas auxiliares de Canadá, Dinamarca y Estonia. Que también defendieron las vías de comunicación aliadas. Los talibanes, una infantería ligera irregular, sin aviación, con una logística pedestre e insuficiente y sin artillería, fueron batidos y desalojados de sus posiciones de combate en torno a Marjah, dispersándose finalmente, en gran parte, a las provincias limítrofes. La operación se completó en un mes. Y Marjah quedó ocupada por los marines y las fuerzas del Ejército afgano.

Quedaba por delante toda una labor de ganarse el respeto, la confianza y la lealtad de los lugareños. Y de que comenzaran a aceptar al gobierno central. También era necesario ofrecerles un futuro de paz, seguridad y prosperidad. Sustituyendo sus medios de vida actuales, basados en el cultivo de la adormidera y en el transporte de droga, por otros que les resultasen razonablemente rentables. Y que no les trasladasen simplemente a una agricultura de subsistencia sin esperanza. Los marines son excelentes fuerzas de acción. Pero en las vulgares y pacientes tareas de ocupación y de civilización de un territorio más o menos hostil y extraño, son mediocres, lejanos y desmotivados.

En la provincia de Kandahar, el feudo del mulá Omar y primera cantera nacional de los talibanes, había entonces casi 3000 tropas canadienses, junto a fuerzas estadounidenses y británicas. Era uno de los primeros “frentes” de lucha contra la insurgencia del país, junto con Helmand y las provincias fronterizas del este. Como continuación de la limpieza en Marjah y a rebufo de su éxito militar, los aliados decidieron lanzar durante la primavera y el verano de 2010, la “Operación Kandahar”, con casi los mismos objetivos operativos que la primera. Se pretendía hacer un uso intensivo de las operaciones de búsqueda y destrucción del enemigo, para fraccionarlo y dispersarlo. Que irían a cargo de las unidades de élite de los ejércitos, formando patrullas de exploración, de combate y mixta, apoyadas por soldados afganos y empleando los apoyos de la aviación táctica, de la artillería y las capacidades exploratorias y de fuego preciso de los “drones”. Se llegó a hablar de la Batalla de Kandahar. Pero, a las pocas semanas de iniciada, su momentum fue languideciendo. Y perdiendo iniciativa, creatividad, voluntad y fuerza. Y se dejó de hablar de ella. Por esa época, los periodistas destacados (esto es mejor que “empotrados”) en unidades y poblaciones en Afganistán nos avisaron que los “brotes verdes” de la insurgencia estaban apareciendo, como renuevos vigorosos y firmes, en torno a Marjah y a Nad Ali.

En Afganistán están presentes fuerzas militares de unos 46 países. Algunas están dedicadas a misiones de apoyo, de guarnición y de retaguardia. Al ser una gran coalición, sin subordinarle a ella ninguno de los intereses que a cada país les dictan sus necesidades y sus compromisos políticos, las coincidencias entre los aliados son parciales, tienen soluciones de continuidad y son lábiles en el tiempo. Esta fragilidad intrínseca de la coalición, nace de que casi todos los aliados no practican políticas de estado, sino temporales o, peor aún, electorales. Y esto se debe en gran parte a que no se tiene una percepción clara del problema afgano, ni de su cercanía, directa o indirecta, inmediata o lejana, a los intereses nacionales de defensa respectivos.

El Complejo británico Bastion en la provincia de Helmand.

Helmand es una de las 32 provincias de Afganistán. Se extiende por 58.583 km² al suroeste del país y tiene una población del orden del millón y medio de habitantes, de las etnias pashtún y baluchi. La capital es Laskar Gah. En su distrito de Washer, al noroeste de la capital, está instalado el Campamento Bastion, que es la principal base militar británica en Afganistán. Puede albergar entre 20 y 30 mil personas en la totalidad de sus instalaciones, en su mayoría británicos y estadounidenses, dependiendo de las armas a las que pertenezcan y de sus misiones, equipos y abastecimientos. Ocupa una extensión total de 52 Km2 y la relación de su largo con su ancho es de 2 a 1, unos 10 Km. por 5 Km. Fue diseñada para llegar a ser el centro de las operaciones logísticas de la ISAF en Helmand. Además, es el mayor campamento militar británico construido en el exterior de su país desde la II Guerra Mundial. Levantado desde primeros de 2006 por los británicos, el Complejo está situado en una zona desértica y alejada de las poblaciones y dotada de largas vistas en todas direcciones.

El Campamento está dividido estructuralmente en diferentes “secciones”. Bastion 1 y 2 son las primeras levantadas. Bastion 2 contiene también el Camp Barber (USA) y el Camp Viking (Danés). Bastion 0 fue añadido hacia 2010 y alberga las instalaciones de los contratistas externos. El Bastion 3 se emplea para el entrenamiento específico de contrainsurgencia. El Complejo también incluye el Campo Leatherneck (del USMC) y el Campo Shorabak, del Ejército Nacional Afgano. El aeródromo de Camp Bastion, que cuenta con dos pistas de operaciones, atiende unos 600 vuelos de aeronaves todos los días, en operaciones de combate, logísticas y médicas. En el helipuerto adjunto están desplegados los Westland WAH-6 Apache de ataque múltiple y los Boeing CH-47 Chinook de transportes mixtos. En estos momentos el Complejo puede manejar y atender a casi todas las aeronaves militares y civiles en activo. El Complejo alberga también un gran hospital militar de campaña. Y grandes áreas de la gran base están protegidas por un muro de hormigón de nueve metros de alto, que se extiende por un perímetro de más de 40km, intercalado con torres de vigilancia especial, con soldados e instrumentos de alta tecnología.

(CONTINUARÁ)

THE SOVIET OPERATIONAL STRATEGY FROM 1920 TO 1990.

(continuation)

THE TANKS ARMIES AS SUMMIT WEAPON OF THE ART SCIENCE OF THE SOVIET WARFARE.

Its structure, its operational characteristics and its performance according to the Soviet military Theory and in the practice. The practical failures of the Soviet deployments.

The structure and combat capacities of the tanks armies.

They were formidable war machines. Each one was integrated by 2 tanks corps and a mechanized corp, with all the auxiliary services and necessary supports. Having a very variable personnel, between 40 and 65 thousand men, according to the availabilities of means and workforce and the needs of the different operational plans of the Stavka.

The first unit that was according to this concept was activated in June, 1943. Previously also existed “great mobile units” like so called. But they really were conglomerates of tanks brigades reinforcing infantry divisions, generally «of the Guard». The most famous was probably the «Group Popov», commanded by the general of this surname. At the beginning of 1943 was employed against the operational rear of the Don armies group of Marshall Erich von Manstein, that operated in all the south of the USSR. It was thrown by the Southwest Front of general Vatutin in the direction Pavlograd-Zaporozhe, towards the mouth of the river Dnepr in the Black Sea. Seeking to isolate and surround all the German forces at the east of the river, in a large-scale reproduction of Stalingrado’s Soviet ring, which had just fallen down in the Red Army‘s hands. The principal counterattack thrown by Manstein against the group Popov, was in charge of 48th panzer army corp and a SS panzer corp. Both forming the 4th panzer army under the command of the colonel general Hermann Hoth, which destroyed it. Erasing it from the Soviet Battle Order, until it was reformed and re-equipped and re-trained its units.

By 1944 existed up to 26 tanks corps and 11 mechanized corps in the Soviet army, but until January was not activated the 6º tanks army. Sometimes a tanks army had 2 mechanized corps, but this was very rare, because these were the most necessary great and scanty units of the operational Soviet strategy. On the other hand, for fighting in the areas of bad or difficult “transitability” (with more conceptual wealth that only «bad ongoing»), forests, mountains and snow covered or swampy zones, the Soviets were using a combination of a mechanized corp with other of cavalry. Of these mobile horse-mechanized armies never were more than 2 or 3 in the Soviet Battle Order. These and the tanks armies could be equivalent in power, punch and operational movement capacity to the German panzer army corps. But these were always more numerous, for example, even in the year 1944 the Germans were counting with between 10 and 18 panzer corps, it is true that with very different capacity, according with the available means.

The Soviet tanks corps was equivalent to the panzer division. It was formed by 3 battalions of main battle tanks and 3 infantry battalions, supposedly mechanized or motorized. It was completed by some artillery and heavy tanks or assault cannons and other auxiliary units. It theoretically had 240 tanks and assault cannons, while the panzer division had up to 150 vehicles of these types. Nevertheless, this one was better balanced as combined arms great unit. Possessing 12% more men (up to approximately 13.300) and 20% more infantry, better mechanized (approximately 4.500 men).

The mechanized corps was the major unit «type western division» formed by the Soviets. In relation to the panzer divisions, it was possessing 26% more of men, 17% more of infantry and 152% more of tanks and assault cannons, which were partly replacing certain deficiency in artillery, which was always towed, not self-propelled. It was much more than a panzer grenadiers division and was equivalent to the major panzer divisions. But his lack of motorized transport, 19% less, was making it less consisting in his operations that the German last mentioned.

For its part, the Soviet shock armies were great units formed by infantry divisions, generally of the Guard, reinforced by some artillery divisions and several tanks brigades of (that were equivalent to the mentioned «battalion» and had approximately 65 tanks) and engineers brigades, according to the plans of the Stavka. They were destined to assault the most strengthened and defended extensive positions in the German front. And to guarantee the irruption, without taking care so much their losses.

Their operational movement capacity was very deficient.

A great handicap of the Soviet tanks armies was the absence in them of the infantry combat vehicles or of transport (carriers), lightly armored and generally roof opened in this epoch, for the supposedly mechanized infantry. Destined to accompany the tanks, across all the grounds. Forming part of the mechanized or tanks brigades, which were the tactical subunits of those.

During their advance, the infantries in occasions had for their transport North American Studebaker, very resistant trucks. And other times they had to travel very much. Though the most frequent was that the infantry battalions mounted, as unexpected riders, on the tanks of the tanks battalion of their brigade. In any case, as the missions were many and divergent, in the operational surroundings of their aim, the infantries were dismounting and covering afoot the last tens of km up to his arrangement zones. These flying columns operating in depth in the German rear that was crumbling, were systematically attacked by the German aviation, which caused large devastations in they, at least in material. In addition, when they were going towards specially sensitive aims for the Germans, in which these were concentrating their tactical aviation, the mobile groups were forced not to circulate by day.

Why could this happen with so important units Soviet units? Because the Soviet fighters, which bases and airports were staying deeply behind his lines, did not have sufficient action range to watch and protect permanently all their journeys. And neither they were always carrying in their “marching groups”, organic anti-aircraft defense means. That would complicate more their weak and meager logistics. This was stopping them in that advance without consideration to the losses, which the middle and low chiefs were using

excessively. To fulfill the severe requirements that their Superiors were marking and the political deputies were monitoring about their fulfillment. It was frequent that in the attached epigraphs of the commanders orders, specially «of combat «, was including the paragraph «I will submit to a martial court the official who does not use to the maximum his means».

(to be continued)

The Taliban’ Military Operations in Afghanistan II.

(CONTINUATION)

or The Expert Taliban Military Field Manual

The suicidal Taliban.

The suicidal fighter is a common weapon of the Taliban. The suicidal militant is for the Taliban a cheap, abundant, effective and highly asymmetric weapon. If the explosive charge, its characteristics and the vector are the suitable ones: the sophisticated enemy sensors and the protective jackets use as little against her. Nor the armored vehicles and the buildings serve to be protected from her. The trigger carrying agent can be man or woman and adult or child. It can cooperate in his suicide attack a bushes, a goods selling street place, a donkey, a bicycle or an engine vehicle. A suicidal fighter of one alone use is not a select shooter: it is not necessary to form him militarily (basic, technical and tactical knowledge). Complementary to the explosive belt or jacket, his other fearsome weapons are the surprise, the freedom of action and the initiative.

The suicidal soldier must go unnoticed in the place chosen for the attack: by his age, genre, aspect, movements and attitude. To be able to approach his target and make exploit the load, producing the major possible number of enemies dead and mutilated. The added human and physical hurts that are caused around the explosion point are only «collateral damages”. To calm the repugnances in producing them, an Al-Qaeda «ideologist», Abu Yahya al-Libi, developed a «religious» theory about the not looked for hurts. According to her, it is allowed to the Yihad’s militants to kill Muslims, when it is inevitable. Even, when it is useful to the cause. So, the suicidal soldiers express their desire that the not looked for dead, should be considered also by Allah as martyrs of His «Holy War».

The suicidal Taliban is an essentially inhuman weapon. We do not know any case in which it has used in only destroying a military physical target: a bridge, a store. Sometimes the suicide is used as part of a command, for blow opening the entry to a complex or for promoting with his immolation the surprise of the enemy and attracting his attention. Here the suicide’s «merit», who already must has certain instruction, is that of the whole assailant group in his action.

The motivations of these «sworn-in» are simple. Not to be able to chronically cover his basic natural needs of: sustenance, family, security, refuge and cover, and the reasonable progress expectations is a spur for his enrollment. The economic prizes that the Taliban give to the «martyrs» families are covering this line. The religious motivation is the powerful way of conviction. The suicides of the Yihad are methodically and intensely catechized. And live in an involving «environment» where they get clarify his doubts and that breathe them to prematurely reach the Paradise. The universal character of the Umma or Muslims’ community, facilitates the flow and the insertion of suicidal soldiers from other countries. In the last years, the followers of the Sunna are those who are using the suicide in his «Holy War». They are used by al-Qaeda, the Taliban of Afghanistan and Pakistan and the members of Hamas.

The Military Contradictions in Afghanistan.

The foreign military men are tied by their own contradictions. On one hand, for socially correct or electoral reasons, is avoided to define this conflict, not already as a war, but as what it is: an “irregular Islamic popular liberation war”. That is directed against «a corrupt, impious and unpopular government, puppet of the exterior Allied powers». This way, the Allied armies establish strict “clashing procedures”, which they say that are to protect the Afghan people. But in all when they meet threatened or want to undertake some advances in the Taliban “loose controlled territory”, they only firstly and principally trust in their devastating and/or indiscriminate heavy fire capacity.

The Americans and their allies do not have a permanent and indefinite commitment, the hallmark of the good ally, with the Afghan political regime. That is an incoherent puzzle of tribal and personal interests. Agglutinated by the social and political power that today they hold, use and distribute. Neither is possible to «impregnate» in its entirety and per se, an inorganic western democracy in a Moslem’s country with an ancient, enduring and little evolved social structure. Without liberal principles and forms in her idiosyncrasy, the Afghan leaders and sheiks will use the new political power mechanisms to increase their influence and benefit, in a supposedly modern and free, but inarticulate society. An Islamic democracy, in use and customs guided by the Islam and the Sunna, is not equal to a liberal democracy.

Also exists a complete lack of nearness and commitment with the Afghan people. That perceives the «unfaithful armed foreigners» in his territory, as something temporary, relative, foreign and superposed to his interests and the personal, familiar, tribal, cultural and religious needs, in this order. Only some British managed to be accepted, respected and estimated, in a personal title, by the pashtunes and baluchis. It was the epoch of the British Empire of India and the famous Northwest Border (the Durand Line and the Tribal zones) with Afghanistan. It was a historical distant stage, with events that were going up with a minor pace that nowadays. Where the overseas «service shifts» (» military tours of duty”) lasted several years.

At beginning the summer of 2010, a powerful offensive of the ISAF took place in the province of Kandahar, at east of Helmand, to defeat and remove the Afghan Taliban of their habitual and original social support base. There were used ground and air multinational forces, as in Marjah’s battle in February, and selective commands assaults type «bites and flees». Nevertheless, the offensive was paralyzed without achieving her goals and it is not known of her resumption. Marjah was an important culture and processed center of the opium in Helmand’s province. After the battle and occupation, there was try to establish a local government, dependent on Kabul, which sank immediately and came to nothing. Soon there started appearing in other nearby populations the «green buds» of the Taliban. Who advanced without been disturbed after the military ebb tide.

The operational strategy of the ISAF is unsuccessful. The results of his military actions or are lean or lack continuity and go away vanishing. As would say an illuminated defeated politician: «they only belong to the wind». And precisely, because the Afghan «authorities» would have to consolidate, develop and keep those successes. Here it is easier to militarily win than occupy. And to temporarily occupy is easier that to convince and appease. And to assure and develop a civil native zone got from the Taliban.

THE SOVIET OPERATIONAL STRATEGY.

THE TANKS ARMIES AS THE SUMMIT WEAPON OF THE ART SCIENCE OF THE SOVIET WARFARE.

Its structure, its operational characteristics and its performance according to the Soviet military Theory and in the practice. The practical failures of the Soviet deployments.

From 1943, after the breakthrough of the German semi continuous fronts by the shock or infantry armies of the Soviet Fronts or «armies groups», these sent their more mobile great forces, the tank armies, to the interior of the enemy operational zone. To keep intact their combat and of operational movement capacities, it was tried that they were not taking part in the previous irruption, breakthrough and securing operations in the passing sector, at charge of the mentioned infantry or shock armies.

Prolegomena.

Everything approximately begins with Tujachevski’s «bad» experiences, as commander of the Western Front in the war of 1920 of the USSR against Poland. This way, inferred «the inability to destroy the enemy army in a wide modern front, with an alone blow, in a great battle. What was forcing to achieve this strategic goal by means of a series of battles». The guide of this battles succession would be the operational strategy. So giving coherence, strategic sense and joint in the time and space to the military efforts and decisions. Before the «costly» successes of industrialization of the Five-year Soviet Plans, until the 30s of the 20th century, the operational level remained limited to this successive series of battles. Because the Red forces were integrated essentially by infantry, artillery and cavalry. Weapons restrained, by their essential limitation in the advance speed, to always using this string of victorious battles towards his strategic goals in the military theaters.

Parallel, other Soviets theoretics were working on a new, «more «scientific» strategy, as would correspond with the country «new order», for the employment of the Red Army. So, V. K Triandafillov published in 1929 the book «The nature of the operations of the modern armies». And in the Field Manual (ustav) of the Red Army of 1929, coordinated by A. A. Svechin, many of his ideas were included. In February, 1933, the army issued his Provisional Instructions to organize the battle in depth, which were extended in March, 1935. And the Field Manual of 1936, prepared with Tujachevski’s supervision, which already had 44 years, and Yegorov, was establishing the basic principles for the deep battle and the variants of the operations in the enemy rear. Triandafillov died prematurely on July 12, 1931 in an aviation accident near Moscow. This saved probably him of suffered a few years later the politician paranoiac pursuit of Stalin. The Stalinist purge of the 37s and 38s materially liquidated a generation of high commanders and officials, that had devoted themselves to the study, definition and development of the military operational art. This way, Egorov, Kamenev, Svechin, Tujachevski, Uborovich and others less out-standing, were purged and executed. Their ideas and theories in development turned pale and were guarded, up to well entered the Great Patriotic War. The great units necessary for the employment of operational theory were dismembered in their basic components or units of every Arm, for their easier conduction and employment. And the frightened surviving commanders became much more conservative, stick on to the received orders as limpets, and unwilling to assume even the calculated risks. These insanities inconstancies and caprices of the envy and the poor self-esteem of a predator and distrustfully Red Fuehrer, incapable of the minor empathy, cost more than million casualties to the Red Army, in the first months of the war in the East.

Introduction.

The tanks armies, which only reached the number of sixIn the whole immense Soviet Order of Battle, were using principally in the most promising strategic or operational and even political directions, of the whole extensive war front in the European East. And according to the criteria of the Stavka or High Staff of the Soviet armed forces, under the direct control of the comrade Stalin. Therefore, many groups of Soviet armies or Fronts were not possessing them. They were the elite of the elite of the great Soviet units. And for their men’s endowment and equipments it was tried that were the best available ones and to full theoretical endowment, at least before their insertion in the enemy rear. This way, at the end of 1943, when the Soviet war machinery was acting in full sweeping offensive, only 320.000 men belonged to the mechanized or motorized forces, from the total of more than 4 million men of the Soviet Ground Forces. The need to provide them those, like the aviation, the navy and the artillery with the better educated and trained troops, was letting the infantry numerous forces (around 490 divisions, which were in stable number from 1943) with the most awkward men and the worse formed and equipped. Though the Red Army of the Workers and Peasants (RKKA, the Russian Рабоче-Крестьянская Красная Армия, Raboche-Krestianskaya Krasnaya Armia) was not called officially Soviet Army until 1946, for practical reasons we prefer calling him this way in this work.

The development of the mobile forces and their aims in the Soviet military doctrine.

When one speaks about the massive assaults, by successive big waves, of the Soviets, it is necessary to look for the tactical and human explanation of in the iteration of efforts that marks their doctrine. And in the military and yet imperfect school formation of their men, specially the infantries. Nevertheless, to the favorable and unfavorable characteristics of his national fighting for the survival, in the so called «Great Patriotic War», they could adapt all their social, economic and military efforts. Creating, for example, a number very limited of tanks and cannons of assault models, sobers, easy to handle, hard, rapid, with fuels more advantageous in their combustion Carnot’s cycle and with great fire power, already from the beginning. And that then made for many tens of thousands of units. Delivering a sub-machine gun to many infantries, forcing them this way to assault the enemy, to make him to feel the neutralization massive fire at their shooting effective distance (not more than 70 meters), to have some opportunity to live then. Towards the half of the war, the Soviets had working the incredible number of 310 officials’ schools, with more than 350.000 cadets, which formed during the war approximately 2.000.000 new officials. These were in charge, in their small units, together with the NCO, of giving a more or less military formation to the replacements that in them were received, proceeding from the successive levies of men and women of any age and condition.

The high Soviet commanders knew that, on an equal footing, their men were more worse soldiers than the Germans, especially in the offensive operations. Therefore, they had to win at least all the battles that were turning out to be transcendental in their effort of war. First to survive and, then, to conquer Germany and extend their recently established «political social order» in the Eastern Europe. The secret was residing in the exploitation of the enemy operational zone. That was badly defended by a first line without operational depth, chronically scanty of sufficient and effective antitank weapons, and, especially, chained to a rigid repulse, without transfer of space, by the myopic and distrustful top Nazi directives. And the designed weapon, from the doctrine of the deep penetration, developed by the ill-fared marshall Mikhail Tujachevski and others until 1936, and desperate taken again after the first great reverses in the war, was the top use of the select and scanty armies. That theoretically might reasonably penetrate several hundreds of km in the enemy rear.

In the rest of the large sectors of the front, the Soviets either were kept in the defense. And they were masters in the establishment and functioning of strengthened, almost impenetrable areas, zones and even «regions». Or their infantry divisions, with the support of their very scanty organic tanks or that assigned in tactical subordination and reinforced or not with some Katiuskas’s brigade and some heavy artillery regiment, to realize secondary assaults with limited aims. If the operation was more promising, the Stavka could assign to them some mechanized corps, the mobile more important great unit, always centralize controlled, or, at least, a tanks corps. Though during 1941 and 1942, 80 % of the heavy and campaign artillery was divisional, already at the beginning of 1944, 65 % was not divisional and was integrated to great independent units, the artillery divisions, formed by regiments. This organization was serving to concentrate it crushingly and very effectively in the most promising directions, decided by Stalin and his Stavka, and to facilitate and assure the break in.

The operational zone, its functions and weaknesses.

The operational zone, with a depth in this epoch from 18-20 km to 75-80 km from the front, is the geographical space where develops the process of turning the «mass of support» from the strategic rear (forces, supports, communications, logistic organization and HHQQ) into «units of action», specialized and qualified for their employment against the enemy, with the type of fight decided or imposed by him.

The critical elements of this zone, which is the physical support of that military activity, are: the communications of all kinds: the spaces of maneuvers and operations (zones of units unfolding, waiting, reorganization, re equipment, preparation, advance, provided with covers or non enfilade towards the enemy); the units of engineers and of operational reconnaissance (I include both them for their shortage, importance and universality of employment); the logistic means (centers of data processing and of operations control, warehouses and manipulation means, long distance and delivery transport and delivery areas); and the intelligence centers and those of the operational controls.

The operational zone must have the sufficient depth to be able to contain, deploy, drive, supply and direct the sufficient number of units close to the front, following the necessary spears of advance or attack. To repeat the efforts against the enemy and to obtain the tactical aim that raises or are decided. One differs very marked in the real depth (used) between the zones of the two antagonistic or enemy rivals, indicates a latent tactical weakness of one of them. Either for less military resources or for a slower advance or deployment for the combat of his strategic reservations, from his deep rear. This can be detected by the aviation of exploration. Deprived the active forces of a front of their operational zone, which makes able, supports and stimulates them, the survival of the whole front sector affected is impossible after a short time, for depletion or consumption. The moral effects of the loss of the positive expectations help to precipitate the collapse of this front. The forces will tend to move back or to be called towards the rear, to treat to protect the functional elements that allow them to operate tactically. In effect, for the defense of the operational zone, given the combative defenselessness of her “functional elements” and the scanty combat readiness and the lack of cohesion of the units that wait, reform and are re-equipped there, only we can possess in general the operational already prepared reserves, preferably mobile, and with the deepest and slower reserves of this sector or of the contiguous ones.

The presence in force of a tanks army, deployed in numerous more or less parallel routes of march, fulling all the available roads and paths, generates a great threatening «sector» and always unforeseen in the enemy rear. With an «operational efficiency» extended to his right, to his left side and towards the front. The «real threat» exercised by the mobile groups is a direct function of the distance to their possible aims, measure in «reaching times»; of their «operational movement capacity» to approach them and of their «combat capacity» to damage or occupy them. This creates an «influence», a gigantic «leverage» on the enemy affected zone, altering, dismantling, breaking it and, even, making it prematurely collapse, and without great attrition combats.

(TO BE CONTINUED)

LA PERSECUCIÓN DE LOS CRISTIANOS MODERNOS III.

(CONTINUACIÓN)

De la Legítima Defensa de los Cristianos de todos los Tiempos, Dogmas y Lugares. Una declaración arzobispal que hace pensar que no todo está perdido.

Predicaba Juan el Bautista en el Jordán un bautismo con agua, de penitencia, preparando el camino de las almas hacia el Señor, que llegaba a redimirlas. “Le preguntaban unos soldados, ¿y nosotros qué hemos de hacer? Les contestó: “No extorsionéis a nadie, ni denunciéis falsamente y contentaos con vuestra paga” Lucas 3, 14. El Bautista (que tanto fustigó en público a Herodes solamente por estar en concubinato con Herodías, la mujer de su hermano, extremo que le llevó a ser degollado) no le pidió a las tropas que dejaran las armas y se dispersaran o se dedicaran a acciones humanitarias. Les dijo que se comportaran con honradez en su oficio de dislocar legalmente la capacidad de combate de los enemigos de la patria. Ello en una tierra hambrienta de paz, que hervía de indignación contra los romanos, por su impiedad y paganismo, donde los zelotes o rebeldes armados (Barrabás podría ser uno de ellos) eran héroes del pueblo. Yavé o el Dios Uno y Trino de los cristianos más bien prohibieron la muerte del inocente, o sea, el asesinato, la muerte injusta. Alguien alteró el sentido del “No matarás al inocente”

El 6 de julio de 1415, Juan Hus, de 46 años, sacerdote reformista y héroe nacional checo fue muerto en la hoguera por herejía. Sus seguidores, el pueblo llano de Bohemia, sojuzgada por el Imperio alemán, se organizaron rápidamente como los cristianos primitivos. Llenos de entusiasmo fresco y novedoso, celebraban sus sencillos ritos con cánticos en sus campos, dirigidos por sacerdotes casados, que oficiaban en su idioma vernáculo y les daban la comunión bajo las dos especies. Y un ejército de campesinos de Centro Europa llevó a cabo una auténtica revolución en el “arte ciencia” de la guerra. Revolución que desarrolló un sistema defensivo ofensivo cabal. Y que se adelantó en dos siglos al vigente en su época. Presentando adaptaciones e innovaciones que no fueron comprendidas por los militares hasta 4 siglos después. Así, las realizaciones de Jan Ziska y sus carros baluartes se mantuvieron vigentes, incomprendidas y temidas por sus enemigos. Era una época oscurecida por la brujería y la permanencia anquilosada de la ignorancia y la repetición. Y las técnicas y tácticas de Ziska se basaban en un conocimiento y una experiencia previos, la experimentación, la retroalimentación y el análisis de resultados y la adaptación de los magros medios disponibles.

Tras las primeras derrotas imperiales, cuando los alemanes divisaban el avance lejano de los carros husitas, formando sus lineas de marcha, entonando los hombres a viva voz sus cánticos religiosos y con los estandartes de combate del Santo Cáliz desplegados al viento, sus ánimos se llenaban de inquietud y de dudas. El himno husita más característico era el Kdoz jsu bozi bojovnici o “Los que son combatientes de Dios”. Por más que sus jefes les recriminasen una y otra vez que, si no habían logrado antes la victoria sobre los husitas, había sido porque no habían luchado con suficiente celo, interés y esfuerzo por la verdadera fe y el emperador. Lo cual sólo les servía a los alemanes para que en la siguiente batalla se rompiesen la crisma contra la defensa husita con intención, devoción, dedicación y convicción.

Veamos el caso de Lepanto. El expansionismo y el poderío de la Sublime Puerta eran evidentes: por el mar era un vecino incómodo y rapiñador del Mediterráneo occidental cristiano, con enclaves en Túnez y Argelia; por tierra ocupaba los Balcanes y amenazaba con engullirse parte del antiguo Imperio Romano Germánico de Occidente. El único hombre que vio clara la situación creada por el peligro turco desde el primer momento fue el papa San Pío V. Hasta Felipe II tardó mucho en convencerse de la necesidad de afrontar el peligro de frente y de asestar a los turcos un golpe importante. Las capitulaciones para constituir la Liga Santa, en la que sólo participaban los Estados Pontificios, España y Venecia (Francia se desmarcó muy terrenalmente, por su odio a nosotros), se demorarían hasta el 25 de mayo de 1571, debido a la disparidad de intereses y proyectos. El 29 de agosto de 1571, el obispo Odescalco, legado pontificio, llegó a Mesina, y dio la bendición apostólica y concedió indulgencias de cruzada y jubileo extraordinario a toda los hombres de la armada, en nombre de San Pío V. El 15 de septiembre, Don Juan de Austria ordenó la salida de la flota aliada y el 26 ésta fondeó en Corfú; una flotilla salió a explorar la zona.

El caso es que Lepanto quedaba a la entrada del golfo de Corinto, en pleno territorio de dominio otomano. Mahoma II (Memet, en turco, el de la nariz aguileña) sujeta a Morea (el Peloponeso) y conquista Albania, Servia y Bosnia, las dos orillas del golfo, entre 1460 y 1476. Allí los fuimos a buscar. El Papa había promovido un “ataque preventivo”, ante la convicción moral de la continuidad de las intenciones turcas. El domingo 7 de octubre por la tarde, el Papa departía con un grupo de cardenales en su despacho. De pronto, suavemente arrebatado, salió al balcón. Allí recibió la visión intelectual del triunfo cristiano de ese día. Que, en agradecimiento, quedó dedicado desde entonces a celebrar a Ntra. Sra. del Rosario. A Ella se encomendaron los cristianos de la época, con su rezo continuo por toda Europa, solicitándole el triunfo sobre el pertinaz peligro otomano.

La “voluntad de defensa” de una “sociedad o grupo” humano es su capacidad para propiciar, crear, desarrollar y mantener unas fuerzas de defensa, que cuenten con el apoyo necesario de su economía y de su “diplomacia”. La voluntad de defensa es una expresión de “la voluntad de ser y de la capacidad vital, incluso biológica”, de una sociedad. Como tal expresión, será sana, normal y suficiente, cuando las fuerzas de defensa y los apoyos “diplomático” y de la economía que se les brinde a aquéllas, sean proporcionales y adecuadas a los objetivos socio políticos de esa sociedad. Y también, a las posibles amenazas que soporte ese “grupo” humano, tanto desde el interior de su territorio como desde el exterior, bien de su región geopolítica o de otras. Esta capacidad y su actuación en los diferentes casos brotan de una “moral nacional” correcta (sana y eficaz).

La moral nacional es la convicción colectiva del “grupo” social, de estar viviendo y siguiendo las corrientes históricas correctas de paz, progreso, servicio y justicia. Dicha certeza debe ser asumida por la sociedad como un destino propio y más o menos claro de realización. La falta de cualquiera de las características anteriores o su perversión, puede deteriorar la calidad de dicha moral nacional, que no debe pretender alumbrar un “mesianismo”. Pero, sin ilusión y entusiasmo no se pueden emprender ni realizar empresas de provecho. El entusiasmo es una “fuerza del espíritu”, que vence a la entropía moral e ideológica, que se genera inevitablemente en las sociedades, iluminado por la “ilusión razonable”. Cuando los dirigentes, a su vez, toman conciencia de estar sirviendo a la corriente social justa, que su pueblo desea y pide, se establece entre ambos una “comunión moral”. Ésta armoniza y potencia los sentimientos nacionales y sociales implicados. Este proceso es el origen de la “moral nacional” de cualquier sociedad. La cual se realiza en todos los centros de la extensa actividad social: desde las familias a los sindicatos y desde los partidos políticos a las iglesias. Y está a otro nivel cualitativo de los intereses puramente partidistas y étnicos de “grupúsculos” en esa sociedad. Se establece una creación ideológica desde el pueblo y hacia el pueblo, cuya función es que sea a favor del pueblo. Cuando este proceso está perturbado o corrompido, por la intervención de los totalitarismos, los radicalismos y los absolutismos, se pueden generar también desviaciones y aún aberraciones históricas, que no son necesario mencionar al final.

Por último, es de destacar que históricamente no ha existido ninguna sociedad que estuviera dispuesta a ser perseguida y exterminada metódicamente, sin haber reaccionado contundente y debidamente a esa amenaza real y permanente. Ya que, biológicamente Dios colocó en la naturaleza humana sus instintos de supervivencia, de búsqueda de la felicidad y de la vida natural. Superponer a ellos una idea más o menos elaborada de “buenismo”, no una realidad de vivencia, es enmendar y corregir a Dios desde una ideología razonada y elaborada por unos hombres. Y no desde el plano en que Él actuó: la Vida humana, con toda su dignidad y trascendencia. “Si la teoría no se ajusta a la Práctica, peor para la teoría”.

Los cristianos deberán defenderse con las armas”, declaró por primera vez el arzobispo católico de Abuya, la capital de Nigeria desde 1991, monseñor John Onaiyeka, en la web del “Vatican Insider”, en la primera decena de junio pasado. Esta declaración sin precedentes la ha provocado la repetición, desde hace tres años y a niveles endémicos, de los ataque violentos e indiscriminados (sin un objetivo claro, definido y armado) a los cristianos negros en los 9 estados del norte del país, donde impera la sharia, como inspiradora de sus sistemas jurídicos federales. Y esto no es más que puro terrorismo: porque es el empleo de la fuerza desalmada, injusta y desproporcionada contra civiles pacíficos indefensos, con el fin de obtener un objetivo político o político religioso. Que, en definitiva, es aplastarlos con la plena imposición de la sharia y convertirlos en su propio país en ciudadanos de segunda o tercera, o expulsarlos de sus territorios natales. Monseñor Onaiyeka declaró que “los cristianos deben constituir “grupos armados de autodefensa en las iglesias y dentro de la ley”. Que serían algo así como “milicias del territorio”. Para el prelado católico, la campaña islamista de terror, “busca un objetivo político: la instauración plena de la sharia y la creación de un estado islamista (en el norte de Nigeria)”. Y se reafirma en su permanencia allí: “es nuestra casa, no pensamos huir” y “los cristianos se van a defender”. Acusando al Estado central de “estar ausente en la defensa de los millones cristianos nigerianos del norte en el calvario diario que sufren”.

Poco después, ahora a mediados de junio pasado, un islamista suicida se inmoló en Kaduna, capital del estado federal de Nigeria de ese nombre, en uno de los centros de la Iglesia Evangélica del África del Oeste, provocando la muerte de más de 12 personas. Diez minutos más tarde, a unos 60 Km. de distancia, dos bombas estallaban en dos iglesias de la población de Zaria. Ya el pasado domingo de Resurrección, en Kaduna, donde ejercer la fe cristiana es una “actuación peligrosa”, al menos 38 personas perdieron la vida y muchas decenas resultaron heridas en diversos grados, cuando un coche bomba explotó en la sede de la Iglesia Evangélica de las Asambleas de Dios, en medio de los oficios religiosos de tan señalada fiesta.

Ciertamente, el “islamismo radical intransigente salafista” (el IRIS verdirrojo) avanza sus tentáculos por toda esta ancha franja del África negra. Al grupo Boko Haram de Nigeria, se unen el “Ansar al-Dine”, en Mali. Donde también actúa al-Qaida del Magreb Islámico, que, junto a los tuaregs del norte de Mali, antiguos conmilitones del coronel Gaddafi, que les dotó de sustanciosos arsenales, acaban de proclamar en esta zona el nuevo “Estado Islámico de Azawad”, de mayor tamaño que Francia, el mayor estado europeo. Así, el Movimiento Nacional para la Liberación de Azawad (de los tuareg) le rapiñó, de un golpe (en 72 horas) casi incruento, los dos tercios de su territorio a Mali. Y más al este, en Somalía, aguardan su oportunidad las “milicias de al-Shabab”, los antiguos “tribunales islámicos” reconvertidos, asociadas a al-Qaida del Yemen (o de la Península Arábica) Islámico. Para cerrar geográficamente la “vesánica faja africana” que encorrea “la agonía de los cristianos modernos”, tenemos los dos ataques armados en Kenia a fines de junio de 2012. Ocurrieron en la ciudad de Garissa, a unos 150 Km. de la frontera con Somalía, lejos del tristemente conocido campo de refugiados somalíes de Dadaab, a sólo 50 Km. de la frontera y que es visitado y hostigado regularmente por las milicias de al-Shabab y sus franquiciados regionales (oportunistas semibandoleros e irregulares islamistas minúsculos). En los ataques a dos iglesias cristianas (una, católica) participaron 2 y 5 personas, armadas con fusiles AK y granadas y produjeron 17 muertos y 45 heridos. Es toda una “multinacional africana del terror”, uno de cuyos objetivos estratégicos implícitos es “la eliminación física o la conversión forzosa de los infieles al Islam” salafista o antikafireens.

La Guerra Civil de Siria III.

(CONTINUACIÓN)

Los Participantes y los Países involucrados en la Guerra Civil de Siria.

Los Países vecinos de Siria y las Potencias extranjeras interesados en la Guerra Civil de Siria.

El Estado de Israel.

Israel no ve hasta el medio plazo la expresión de un nuevo peligro para su seguridad y no necesariamente mayor, con la floración de las semillas islamistas y de una seudo independencia democrática en Siria. Porque Siria ha participado activa y fructíferamente en todas las guerras contra Israel desde 1948. La dialéctica bélica con los Assad se prolongaba por más de 4 décadas. Y está enconada gravemente con la ocupación por Israel en la guerra de 1967 de los Altos sirios del Golán. Buscando estratégicamente, mediante un enorme obstáculo natural reforzado, proteger las llanuras de Galilea e impedir el desparrame (teórico) de las unidades motorizadas sirias por ellas, camino de Jerusalén. Y viceversa, los altos del Golán son territorios sirios, no hablemos ya de los límites de la Gran Siria de la dinastía Epifanes, heredera en el reparto del Imperio de Alejandro. Y abren la puerta de su país a las fuerzas de defensa mecanizadas israelíes, atacando en una penetración profunda a Kuneitra y a Damasco, sobre un terreno favorable para el empleo de los medios acorazados.

El único parámetro nuevo sería la posible presencia en esas fronteras de Israel de comandos “suicidas” o “desesperados armados sin retorno” de al-Qaida. Pero Israel ya ha demostrado que la infiltración de pequeñas unidades por sus fronteras, incluso con entrenamiento de ingenieros, es una posibilidad que tiene controlada con sus medios desplegados humanos, eléctricos, visuales, destructores y electromagnéticos. Y al-Qaida, aunque actúa espasmódica y dolorosamente, lo hace buscando una trascendencia estratégica en sus acciones sucesivas. Por ejemplo, aumentando la confusión, el desorden y el odio entre comunidades opuestas en un país o región, como Irak o Siria. Es decir, quiere también optimizar el gasto de sus magros recursos destructivos.

La República de Turquía, herencia ideológica de Mustafá Kemal.

Los turcos están intentando aumentar su protagonismo y su influencia en el Próximo Oriente. Buscando convertirse en una gran potencia regional. A ello les llevan los sucesivos inconvenientes planteados durante lustros a su incorporación de derecho a Europa. Y, les empuja definitivamente el gobierno de Erdogan. Que juega sus bazas a largo plazo, por aproximaciones sucesivas, en envites cortos, intentando islamizar la república de Ataturk, sin que los militares, garantes constitucionales de ella, se le encabriten y lo derriben. Sus renovadas preferencias estratégicas les llevan a mirar por bastante tiempo al Este. Turquía, con casi 80 millones de habitantes, puede intentar hacer un papel moderador sunní hacia la República de Irán. El gran problema operativo para Turquía es que fue la potencia dominante de la zona hasta hace menos de un siglo. El Imperio otomano extendido duró desde el siglo XV al inicio del XX. Y los turcos no son étnicamente árabes y su cultura es diferente.

El ministro de relaciones exteriores turco, Ahmet Davutglu, declaró categóricamente que “intervenir en el norte de Siria es un derecho natural de Turquía”. Y Erdogan remachó que “los que ataquen a Turquía, sentirán en su nuca su aliento”. Aquélla no permitirá que grupos terroristas como al-Qaida o el PKK se establezcan allí. Pero Turquía sabe que el Kurdistán es largo en Kms. Y que sus rebeldes kurdos actúan desde el Kurdistán iraquí, con bases seguras en los montes Candil. Donde tienen cobertura en su contrapendiente sur y abastecimientos de sus habitantes iraquíes.

La República Islámica de Irán.

Al extremo este del Próximo Oriente está la teocracia intransigente antioccidental chiita de los ayatollahs amomiados. Éstos, cuando quieren resultados importantes y rápidos contra sus vecinos, emplean a comandos o a unidades de la Guardia Republicana, imbricada en el régimen. Éste está enraizado en un complejo de consejos y asambleas, ideados, creados y organizados para asegurar, mantener y perpetuar su funcionamiento socio religioso. Pero que es incapaz de desarrollar moderna y económicamente a un país con los recursos y la exuberancia demográfica de los iraníes. Irán es una isla chií en un Mar sunní. Que lo abraza, desde el oeste al este, por todo el sur, desde Turquía a Pakistán, pasando por Afganistán, Arabia, Jordania, Palestina. Sus “cayos adyacentes” son El Líbano, Siria, Irak y Bahrein; teniendo más pujanza Irak y El Líbano. La pérdida del régimen de los Assad no sólo les restará un aliado, sino que entorpecerá mucho toda la logística del apoyo a Hezbolá y a Hamas, en la franja de Gaza.

La República Popular China.

Es otro de los países intervinientes en Siria, al ser una potencia principal en el escenario de un mundo global y multipolar. De hecho, las posibles actuaciones de las naciones occidentales en ese conflicto están frustradas y limitadas por el sistemático veto de China a su aprobación en el Consejo de Seguridad de la ONU. Los comunistas chinos se consideran un poco al margen de la lucha por la influencia directa en el Oriente Medio musulmán. De la que el conflicto sirio es un episodio más, surgido en lo que es un resurgimiento del islamismo militante en esa zona geoestratégica.

Las preferencias estratégicas chinas se dirigen hacia el subcontinente indio y las naciones de su influencia. Donde un rival a su medida tiene una estructura política más avanzada que la suya, aún a pesar de todas sus contradicciones, discriminaciones y carencias. Y posee una pujanza demográfica que les supera. Aunque últimamente los chinos comienzan a darse cuenta de lo irracional de sus métodos seudos científicos del control de la natalidad. Aplicados en aras de un progreso material futurible, del que sólo disfrutan en diversos grados en el presente los miembros del partido y sus familias, los técnicos que lo diseñan, impulsan y desarrollan, los jefes y oficiales de las fuerzas armadas y una minoría de emprendedores y hombres de negocio, que han prosperado a la sombra de un clientelismo institucional inveterado de las citadas élites públicas. Otra preferencia estratégica de Beijing es extender su influencia y ampliar los lazos económicos y diplomáticos con las naciones en desarrollo, especialmente las que tengan “recursos naturales y cultivos primarios”, que sean necesarios para la producción manufacturera, la alimentación y el desarrollo general de las naciones. Ella les ha llevado hasta mucho más allá de sus fronteras geográficas o estratégico militares.

Así, los chinos no actuarían directamente, ni por intermedio de terceros países, en Siria. Sino lo harán colaborando en cierta medida con los intereses y las proposiciones diplomáticas internacionales de los rusos. Reforzando así una postura política común de contrapeso y neutralización de la influencia de Occidente en la zona. Y a cambio de una cierta reciprocidad rusa a favor de los intereses chinos, en otros países en los que no choquen las influencias de ambos.

Rusia.

La nueva Rusia de Putin, tras el paréntesis difícil e indiferenciado de Boris Yeltsin, está despertando de una transición traumática a la democracia formalista, no reflejada aún en sus estructuras de poder y de administración. En ellas se está transmutando todo el aparato supervisor y burocrático de la URSS, creado a lo largo de 70 años de férrea dictadura del PC. Por lo que no es casual el origen profesional de Vladimir Putin.

El mantenimiento de la base de Tartus al este del Mediterráneo, le supone para Rusia su única instalación naval real legal en un mar en el que históricamente ha estado ausente. En Latakia se podría instalar “provisionalmente” (en lenguaje diplomático puede indicar indefinidamente) la República alauita de Latakia, bajo el Protectorado de Rusia. La pérdida de sus “aliados controlados” del Pacto de Varsovia y del COMECON, sólo le dejan a Rusia aspirar a nuevas influencias captables en Eurasia hacia el Asia central, desde Siria a la India y Vietnam. Turquía ha sido un enemigo proverbial. China es un socio, competidor y rival, si vale esta definición polivalente, que hace que ninguna de las expresiones lo sea en plenitud. En Afganistán nunca han podido asentarse.

Los Estados Unidos anglosajones

, para diferenciarlos de los Estados Unidos mejicanos, que también están en América del Norte, son una potencia en repliegue en toda la zona de influencia musulmana del Próximo Oriente. Ni están, ni se les espera significativamente en este conflicto. Su preocupación evidente son los arsenales de armas químicas del ENS. Pero, los agentes químicos nunca han sido empleados modernamente en operaciones fuera de los frentes fijos, estables y fortificados, o contra ataque masivos frontales, sin vehículos con protección NBQ, los cuales invitaban a su empleo productivo. Éste se concreta hoy en día en reducir el ritmo de realización (el “tempo”) de las operaciones militares móviles del enemigo. Como lo harían un campo de minas o un obstáculo reforzado. El empleo de los agresivos químicos en “interfases de acción” tácticas muy fluidas, de unidades y pequeñas unidades militares con “grupos” de rebeldes, no es práctico. Y los miedos de que estas armas caigan en mano de terroristas antioccidentales no son muy fundados. Tras la caída de la URSS y la aparición de una Federación Rusa articulada pasó un tiempo, en que se pensó que ocurriría una gran diseminación de las armas NBQ en grupos terroristas y/o separatistas y estados díscolos. Y esto no ocurrió. Los estadounidenses actúan en Siria sirviéndose de sus agencias secretas y de inteligencia y dando al ELS apoyos selectivos de comunicaciones y gestiones.

La Europa de los Mercaderes huidizos, formalistas y meticulosos.

La vieja Europa está representada apropiadamente por la cuestionable Alta Representante de la Unión europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Catherine Margaret Ashton, baronesa Ashton de Upholland. Y sigue (por pasos contados y seguros, propios de una burocracia supranacional, autoprotegida y cristalizada, guiada por una multitud de leyes, reglamentos y protocolos internos), una “actuación” en el conflicto sirio que resulta previsible, lenta, indecisa y poco brillante. Y que no tiene nada que envidiar a la de las ineficaces Naciones Unidas.

LA PERSECUCIÓN DE LOS CRISTIANOS MODERNOS II.

(CONTINUACIÓN)

El papel de la Yihad o esfuerzo en el camino de Alá. Sus dos conceptos: el militar o colectivo y el esfuerzo personal de purificación y superación. Sus papeles, oportunidades e intervenciones históricas.

La Yihad, como guerra santa, el esfuerzo de sangre en el sendero de Alá, va dirigida contra aquellos que amenazan la Umma. Estos pueden ser tanto los infieles hostiles externos, como los no musulmanes que conviven en dar el-Islam, las tierras donde la Umma domina políticamente, y que han roto su “pacto de protección” con ella. A éste tienen derecho teórico los judíos y los cristianos, como gentes citadas en el Corán y que detentan algunos de los libros considerados también como proféticos por el Islam. Se considera a la Yihad una obligación prácticamente igual a uno de los llamados Cinco Pilares del Islam.

El Islam tiene que asumir que la Yihad militar fue necesaria para la instauración y la defensa de la primitiva comunidad de creyentes. Cuando el Profeta estableció el Estado islámico a partir de la destrucción violenta de la “jahiliyya” árabe o la barbarie existente anterior al Islam. Y aún pudo ser útil la Yihad para su rápida extensión por el mundo. Cuando lo permitía el estado existente de cultura, relaciones internacionales y desarrollo de las civilizaciones medievales. Pero que su oportunidad histórica no existe actualmente y entonces debe ser reemplazada por “otro tipo de esfuerzo en el camino de Alá”. Cuyo concepto ya existe en la sunna y que podría ser retomado y proclamado por los ulemas y los muftíes piadosos, que son los ideólogos del Islam verdadero y perenne. Y, por cierto, los mismos gozan de una independencia política, social y económica amplísima. Son respetados y/o temidos por los gobiernos en sus respectivos países, y son los que administran el zakat o las limosnas canónicas.

Ya desde el surgimiento de las 4 principales escuelas ideológicas sunnies, cobró fuerza el principio del “esfuerzo de reflexión personal”, el “ichtihad”, en el Islam. El ichtihad permitió el desarrollo de la cultura árabe e islámica, tanto en lo tocante a los aspectos civiles (ciencias, comercio, literatura, arte) como al enriquecimiento de su teología. El ichtihad es fuente de lucidez, creatividad, progreso, enriquecimiento y paz en el camino del esfuerzo personal y colectivo hacia Dios (que es el núcleo y la razón del Islam), cuando ya la Umma se había extendido y multiplicado enormemente por el mundo. “La tinta de los sabios es más útil para la Umma que la sangre de sus mártires”, dice un hadiz de Mahoma de su última época, cuando la comunidad estaba ya consolidada en Arabia. Toda una lección de “hacer político y misticismo” Hacia el siglo XI (siglo V de la hégira o marcha a Medina), los estudiosos cierran la puerta al ichtihad. El enfoque metodológico islámico se altera. Y a partir de entonces, se imita, se repite, se abusa de los compendios en los estudios del Islam.

Ante el terrorismo (acciones de guerra contra objetivos generales, inocentes e indiscriminados, buscando una repercusión político social en la coacción y el pánico de conjuntos de una población) en su nombre, el mundo islámico se paraliza y no sabe qué decir o hacer. Afirman los portavoces e intelectuales que el Islam es paz y tolerancia. La mayoría de los musulmanes se distancian de los atentados por oportunismo, para proteger al Islam, preocupados por el creciente rechazo que sufre en Occidente.

No se ha dado en el Islam una reflexión profunda sobre la oportunidad política y religiosa de la violencia. ¿Alguien conoce a pacifistas islámicos activos? No se trata de que reaccionen los intelectuales laicos musulmanes. Éstos no son operativos de la manera que conocemos en Occidente. Ya que para un buen musulmán la política, la sociedad y la religión forman una trinidad única, excluyente e inseparable, establecida por Alá. Porque así fue la Umma original, la sociedad islámica primigenia. Además, el fracaso social y político de los intelectuales laicos árabes quedó refrendado con el de las élites nacionalistas, izquierdistas y europeizadas, que impulsaron la independencia de las distintas naciones árabes tras la II Guerra Mundial.

La Convivencia entre los cristianos y los musulmanes en las tierras del Islam. El ejemplo de los Mozárabes: los cristianos que vivían en la “idílica e integradora” al-Andalus.

En el año 710 los mahometanos invaden la Península Ibérica. Menos de quinientos años después, el cristianismo ha desaparecido prácticamente de las tierras hispánicas aún ocupadas por los musulmanes. A ello contribuyeron seguramente las persecuciones almorávide y almohade y las numerosas deportaciones a África que éstos decretaron. Pero fue decisivo el deterioro social y administrativo que sufrieron sin cesar los cristianos.

Después de algunas dilaciones iniciales, empezaron a instaurar una administración musulmana. La vieja Hispania se dividió en demarcaciones, organizadas en torno a una ciudad en la que residían el caid o sheik, que es también el valí o recaudador de impuestos y un destacamento musulmán. Aquél se preocupaba de que las comunidades no musulmanas le pagasen el “tributo”, por no ser acosadas por los moros y vivir en paz bajo su protección. Estos tributos eran el vínculo administrativo entre los infieles “protegidos” y dar al-Islam, las tierras dominadas políticamente por los musulmanes. Y consideradas un “presente irrenunciable” de Allah a sus fieles.

Pero, cualquier doctor del Islam puede enseñar que un deber colectivo de la Umma o comunidad de creyentes es la propagación de la fe. Que se realiza imponiéndola y no catequizando (de “predicar el catecismo” o texto de la doctrina). Llevando a cabo con ello la consolidación y la ampliación de dar al-Islam, las tierras sometidas al Corán, la sunna y la sharia o leyes civiles y penales basadas en ellas. Por tanto, de acuerdo con esa doctrina religiosa, cuando expira un “pacto de protección”, la autoridad musulmana sólo puede aceptar que se renueve, si se incrementa el importe de los tributos o si se estipula en el nuevo contrato la cesión al Islam de más tierras o ciudades, adicionales a las cedidas antes por los dimmíes (los judíos y cristianos, las gentes también mencionadas en el Corán y que detentan parte de la revelación de Alá). También emplean el principio de que si algún miembro de la comunidad “protegida” daña a un musulmán, toda la colectividad pierde el derecho de protección. Toledo pierde su estatuto de villa protegida en el 713, al rebelarse y ser vencida. Zaragoza también gozará de un estatuto de autonomía sólo unos pocos años después de la conquista mora.

Todo ello fue estrangulando poco a poco a la pobre comunidad cristiana, erosionada por las apostasías, cansados sus miembros de ser ciudadanos de segunda o tercera, con el ritmo pausado de la Alta Edad Media. Pero que nos permite apreciar perfectamente el “proceso agresor metódico” seguido habitualmente. Rezando el oficio divino, el sacerdote mozárabe leía diariamente en voz baja en su breviario: “Señor, ¡ten piedad de nosotros! Nuestra vida es mísera. ¡Destruye el yugo con que nos oprime el infiel! ¡Líbranos del yugo del cautiverio!”.

La Convivencia hoy en día de Cristianos y Musulmanes en dar al-Islam.

Nigeria, Sudán, Somalia, Pakistán, Afganistán, Qatar, Bahrein, Kuwai, Malasia, Indonesia, incluso la laica Siria, aparte de los radicales Arabia Saudí e Irán, son países donde la sharia está más o menos establecida. Y con mayor o menor intensidad y rigidez, según los países, la sharia establece hoy en día contra los cristianos avecindados en ellos:

Pena de muerte contra los blasfemos (ofender, según su criterio, a Allah, al Islam, al Corán, al Profeta) y a los conversos desde el Islam (por su apostasía). Quema y demolición de los templos y cierre de escuelas, hospitales y orfanatos cristianos. Prohibición de entrada al país, expulsión e incluso pena de muerte a los misioneros cristianos. Prisión por portar símbolos cristianos. Prohibición de reunión para orar o celebrar la Misa, incluso en los hogares. Conversión forzosa al Islam.

Algunas Pinceladas sobre la Agonía de los Cristianos modernos.

Los cristianos están sufriendo una persecución sin precedentes en el mundo islámico a causa de sus creencias. Lo cuenta Ayaan Hirsi Ali, que acaba de recibir el premio alemán de periodismo Axel Springer, en la revista Newsweek el mes de mayo pasado. Ayaan Hirsi Ali es una feminista y política holandesa que ocupó un escaño en el parlamento holandés del 2003 al 2006. Su crítica del Islam, religión que profesó en su juventud, la puso en el punto de mira de grupos terroristas y, como consecuencia de las amenazas de muerte recibidas, decidió emigrar y vivir fuera de Holanda.

En el artículo, Ali cuestiona la “visión positiva” que se da del mundo islámico en Occidente. Pone de ejemplo la información de los medios europeos y estadounidenses durante la primavera árabe. Que, sin embargo, está permitiendo que movimientos fundamentalistas radicales lleguen a posiciones de poder en países como Egipto o Túnez.

Los cristianos están siendo asesinados en el mundo islámico a causa de su religión. Se trata de un genocidio al alza que debería provocar una alarma mundial”, declara Ali. Indicando que existe una clara “persecución” a los cristianos en los países de mayoría musulmana. Donde no se respetan a los nacionales cristianos con un arraigo histórico en ellos. Para Ali, este asunto es “silenciado” en los medios de comunicación occidentales por diversos motivos. Primero, tienen “miedo” en ellos por las represalias violentas o a que los mismos periodistas se transformen en objetivo de grupos islámicos. También denuncia la existencia de “lobbies” como la Organización de Cooperación Islámica, que describe como “una especie de Naciones Unidas del Islam centrada en Arabia Saudita”. Estas organizaciones tienen un gran peso en la denuncia de la “islamofobia”, cuando ésta “en realidad palidece ante la cristofobia sangrienta que actualmente se vive en países de mayoría musulmana desde un extremo del mundo al otro”.

El reportaje se fija en los últimos ataques producidos a cristianos en Nigeria por Boko Haram, la persecución manifiesta en Sudán que ha provocado la huída de miles de cristianos, o la diáspora de los cristianos coptos de Egipto, por el aumento de poder de grupos islamistas que amenazan con aplicar la ‘sharia’. Menciona además la creciente violencia terrorista hacia iglesias en Irak, donde han muerto unos 900 cristianos y 70 iglesias han sido quemadas; los casos de “blasfemia” en Pakistán que han llevado a cristianos a la cárcel (como el caso de Asia Bibi) . Ni siquiera Indonesia “que a menudo se promociona como el más tolerante del mundo, democrático y moderno de mayoría musulmana” se salva: según el “Christian Post”, el número de incidentes violentos cometidos contra las minorías religiosas (con un 7 por ciento de la población, los cristianos son minoría más grande del país) se incrementaron en casi un 40 por ciento, desde 198 hasta 276, entre 2010 y 2011.

La violencia no coordinada explícitamente es una “expresión espontánea de animadversión anticristiana por parte de musulmanes y trasciende culturas, regiones y grupos étnicos”. Ante esta constatación, Hirsi Ali expone la necesidad de que los gobiernos occidentales “actúen protegiendo” no sólo a las minorías musulmanas en sus países, sino también exigiendo la libertad de conciencia y expresión en todo el mundo. Además de la presión diplomática, entiende que es necesaria una presión “económica” en los países donde hay evidencias de esta persecución. “Tomemos una posición real frente a la “cristofobia” que infecta el mundo musulmán”, concluye”.

Y una noticia entre tanta información que recorre los medios, sobre un sitio no conocido de ataques. Los Islamistas incendiaron dos iglesias y se enfrentaron a la Policía en Tanzania a finales del pasado mayo. Cientos de simpatizantes del “grupo islamista separatista” Uamsho (el Despertar) han prendido fuego a dos iglesias y se han enfrentado con la Policía, en los disturbios desatados en la localidad zanzibarí de Stone Town, a raíz de la detención de un dirigente de esta organización. Uamsho es el acrónimo en suajili de la “Asociación para la Movilización y la Predicación Islámica”, que defiende la secesión musulmana de las islas de Zanzíbar de la región rincipal de Tanzania, Tanganika. La Policía ha acusado a Uamsho de ordenar salir a las calles a sus seguidores, pero los dirigentes del grupo lo niegan y aseguran que no tienen nada que ver con los disturbios. Hasta el momento se han realizado 30 detenciones de miembros de Uamsho. Desde el grupo islamista niegan las acusaciones: «La asociación Uamsho (…) no está implicada en ningún acto que viole la paz. Queremos pedir a todos los musulmanes y zanzibaríes que sigan manteniendo la paz y la tranquilidad en el país”. Los enfrentamientos comenzaron, según testigos en la tarde del sábado. Ya el domingo los comercios no abrieron y los antidisturbios patrullaban la localidad. «Hay mucha tensión. La gente se esconde en sus casas. Todas las calles están vacías. Afuera sólo está la Policía», ha explicado un vecino, Mai Zuberi. «Ha habido enfrentamientos durante toda la noche del sábado y la violencia ha seguido hasta el mediodía de hoy. Todas las calles están cortadas en la zona de Stone Town», añadió Zuberi.

(CONTINUARÁ)

La Guerra Civil de Siria II.

(CONTINUACIÓN)

Los participantes, los países vecinos y las potencias involucradas en la Guerra Civil de Siria.

Otras Etnias y Religiones de Siria.

Los cristianos suman cerca de 2,5 millones de sirios. Forman una minoría pacífica y laboriosa por sus características social y religiosa. El régimen laico les ha protegido y sus miembros trabajan en el Ejército y la Administración. Los cristianos se instalan en la franja urbanizada del este del cauce del Orontes y ven con creciente preocupación el protagonismo del islam militante. Esto les ha llevado a formar milicias de autodefensa del territorio en algunas ciudades donde la guerra ha aparecido.

Los drusos, que viven en Israel, El Líbano y Siria, son apenas un 3% de la población siria y estaban integrados en la sociedad laica monopolista del Baaz. Pero su descontento por la situación de fractura y miedos sociales está creciendo. Se asientan al sur de Damasco y al este de Derá, junto a la frontera jordana. Practican una religión sui generis, que mezcla el Islam con el sincretismo. No tienen mezquitas, ni edificios privados de culto y carecen de liturgia. Desde el siglo XIX, en pleno dominio de la Sublime Puerta, sus relaciones con los cristianos son muy malas. Han llevado a cabo, por cuenta de los turcos, diversas matanzas contra ellos, que hoy se calificarían de “étnicas y religiosas”. En la guerra civil de El Líbano de 1975 intervinieron a favor de Siria y contra los cristianos y la OLP de Arafat.

Los Rebeldes Armados.

El Ejército Libre Sirio (ELS).

Se cuentan por cientos los grupos armados que intentan o dicen luchar contra el Ejército Nacional Sirio (ENS). Los semi regulares armados insurrectos, aglutinados en el ELS, y las milicias o bandas étnicas, partidistas o religiosas adyacentes, cobran día a día más protagonismo militar. Éste se manifiesta en acciones más numerosas, más simultáneas y más persistentes que hace unos meses, y que se extienden ya por casi toda la geografía siria, a excepción de la zona alauita de Latakia. Sus acciones se concretan en las poblaciones de los cauces del Orontes y del alto Eufrates, que cruza el desierto sirio del este, y en las fronteras con las otras naciones árabes regionales. Los rebeldes carecen aún de capacidad de defensa para enfrentarse al ENS en descampado. Sin la ayuda de las “fortificaciones” que brindan las edificaciones y las vistas cortas, que producen las luchas en las urbanizaciones y centros fabriles, debido a la multiplicidad de “alturas ocultantes relativas”. El ELS está formado casi totalmente por sunníes y su misión es puramente militar.

EL ELS es un conglomerado de fuerzas dispersas y dispares. Que provienen de la deserción intermitente de grupos de miembros de las distintas armas del ENS. El conjunto del ESL está lejos de constituir una estructura orgánica estable y consolidada. Su orden de batalla lo constituyen las “brigadas” regionales. Que operan tácticamente buscando objetivos limitados: de hostigamiento; emboscadas; ocupaciones de zonas o posiciones, pero con un ánimo creciente de empeñarse en ellas más tiempo; o golpes de mano contra las fuerzas de seguridad y autoridades locales importantes. No mantienen, ni tienen intención de defender rígidamente los objetivos que son ocupados en sus acciones de todo tipo. Y se refugian, desdobladas más o menos, en las cercanas cadenas montañosas. O, formando pequeñas unidades aún integradas, en los barrios de las ciudades donde han operado Homs, Hama, Aleppo, Damasco y otras poblaciones, buscando entremezclarse y protegerse en ellas.

Este ejército rebelde sirio, está mucho mejor capacitado y entrenado que las “brigadas” o grupos locales y regionales rebeldes. Al menos, sus hombres poseen una unidad de doctrina, de reglamentos y de armamentos. Pero, al aumentar últimamente el número de combatientes en sus filas, ha perdido bastante de esa unidad de mando superior y formación militar. Tienen en abundancia las variadas armas de personal, incluyendo las de la familia RPG y mejorados de cohetes HEAT de carga hueca y vuelo libre y algún armamento pesado de infantería (morteros y ametralladoras) y cañones antiaéreos de tiro rápido ligeros. Su gran debilidad es su penuria de vehículos blindados, de artillería y de los anticarros orgánicos de las compañías y los batallones específicos de la lucha anticarro. Y la carencia de una red logística estable, suficiente y provista regularmente.

Si los rebeldes han conseguido algunos éxitos puntuales o mantener una defensa más o menos móvil con cesión de espacio algún tiempo, en Alepo, en Damasco, en Homs, en Hama, es porque los soldados avanzan junto con sus carros. Como se haría en un ataque convencional a las distancias próximas de asalto, en terreno no quebrado o reforzado. Los carros carecen de suficientes vistas y el enemigo irregular puede batirles de flanco, de revés (apareciendo a su retaguardia por un sótano o bajo los restos de un vehículo inutilizado), y en su parte superior con lanzagranadas de carga hueca, disparados preferiblemente por parejas de tiradores. Con enemigos resueltos, formados y entrenados en lucha urbana se podría así producir un “tiro al carro”, de consecuencias desastrosas para una sección de carros que se internase sin protección. En zona urbana, el asalto se efectuaría avanzando la infantería por las casas y sus paredes y patios, con los carros en subordinación de guerra a media distancia, siempre protegidos por aquélla y apoyándola con su fuego directo. El avance por una calle o faja lo realizarían dos equipos de asalto o choque, que se turnarían y una reserva y debe mantener la seguridad en todas direcciones. Un batallón reforzado con blindados impulsaría el ataque por un sector de varias calles.

La Lucha Urbana del ELS en la Guerra Civil de Siria.

No es fácil utilizar y defender unas zonas de rechazo urbanas. Su empleo implica unas elevadas exigencias a los combatientes rebeldes: Una motivación suficiente, que les anime a tomar la vía de las armas y a arriesgar su vida por su causa, que les aplaque y racionalice el miedo inevitable a la lucha a las distancias cercanas con un enemigo superior, hasta que la veteranía les brinde nuevos impulsos. Un buen entrenamiento en la lucha de infantería, que les dé oficio y confianza. Una lograda cooperación entre las pequeñas unidades que las guarnecen, que les garantice una cohesión sin fisuras en su tenue y magro despliegue y que permita y facilite la conducción y la realización de sus planes. Unos nervios templados por todo lo anterior, que les acostumbre a luchar en solitario o en grupos pequeños, resistiéndose a huir ante la implacable amenaza del fuego pesado militar. Por todo ello, entre las pocas decenas de miles de rebeldes armados, no más del 20 % de ellos pueden en estos momentos utilizar esta forma de lucha defensiva.

Los rebeldes urbanos se protegen extendiendo sus posiciones defensivas más allá de lo necesario en una defensa convencional, cubriendo así una mayor superficie ocupada. Sus “fortalezas” son difusas, ocultas y aún imperceptibles para los extraños. Hay que entrar en las casas para detectar paredes perforadas y encontrar pasadizos bajo un mueble o una alfombra. La propia destrucción que genera el amplio soporte no preciso del fuego pesado, refuerza las posiciones de combate rebeldes, rodeándolas de cascotes que dividen y dificultan los accesos del enemigo, salvo cuando son alcanzadas por un impacto directo. En la zona de defensa establecen algunos puntos de retardo, más o menos reforzados. Éstos protegen las posiciones más críticas de la zona, incorporan a la defensa los edificios con estructura de acero, especialmente resistentes, y forman trampas de fuego para el enemigo que irrumpe. Los nidos de resistencia tienen aquí más importancia, dado que la ocupación de la zona de defensa es más tenue, las posiciones no pueden fortificarse demasiado, las vistas son más cortas y existen numerosas vías de aproximación. Dependen de los puntos de retardo y a ellos se repliegan si son invadidos o destruidos. Existen numerosas posiciones alternativas o de recambio, más de lo habitual en esta forma de lucha. Esto permite engañar al enemigo militar sobre el límite anterior de la posición de defensa, su verdadera extensión, los límites de los sectores que la forman, el interés del mando rebelde de la zona en cuanto a su defensa y dispersar el fuego pesado del atacante.

Sus posiciones no son complejas. Necesitan unos sectores de tiro entrecruzados, una protección inmediata contra la irrupción enemiga en masa o de comandos o de escuadras de tiradores libres, unas cubiertas contra el fuego pesado normal y un ocultamiento suficiente que las encubra de las vistas desde las posiciones enemigas probables sucesivas y sus avenidas de aproximación. Procuran alcanzar desde el frente, a enemigos individuales y pequeños grupos y atacar de flanco o de revés a las unidades enemigas que se internan en su zona defensiva. Y que ya están desdobladas en secciones o pelotones, acompañadas por vehículos blindados casi sin visión táctica. En esas posiciones lanzan algún cohete RPG-7V o varias ráfagas cortas, siempre apuntando, de la ametralladora ligera RPK o la obsoleta RPD. En los bordes de las zonas urbanas no establecen esas posiciones fijas. Aquéllos son ocupados por avanzadas de combate cuya misión es recibir a los posibles exploradores u observadores civiles, prevenir sorpresas y engañar sobre el trazado de la zona defensiva. Los ocupantes de las avanzadas de combate, distribuidos en parejas de centinelas y alguna patrulla móvil muy pequeña, se repliegan en su momento hacia los puntos de retardo más interiores.

Las Bandas armadas rebeldes, el Consejo Nacional Sirio y los Opositores conciliadores en la Guerra Civil de Siria.

En paralelo y parasitando en parte a las unidades del ELS existe una plétora indebida de grupos armados locales o semi regionales de civiles de todas las profesiones y orígenes: guías turísticos, agricultores policías, conductores de vehículos, funcionarios, barberos, etc. Formando unas “milicias” que carecen de cualquier entrenamiento que merezca este nombre. Su fuego de infantería no lo hacen al bulto, lo hacen al horizonte. Lo cual las hace útiles para misiones de presencia, semi “policía” civil, patrullajes lejos del enemigo y para recargar y tensar indebidamente las líneas de suministro de armas, equipos y avituallamientos del ELS. Casi cada localidad y cada zona tienen su unidad “recrecida”. Los Halcones de Sbam, el Frente de los Rebeldes Sirios, la Brigada de los Mártires, la 77, etc. Sólo en la provincia de Idlib pululan y avanzan en el vacío táctico y se retiran ante el ENS en fuerza, más de 80 grupos armados diferentes. Incapaces de coordinarse tácticamente para enfrentarse a aquél o para conseguir un resultado de trascendencia operativa. Estas bandas se originan en un grupo armado familiar, que se va extendiendo al clan regional y al que se incorporan vecinos e, incluso, desertores de bajo rango.

Se ha acusado también a los opositores al régimen de la ejecución in situ de miembros del ENS o civiles de las shabiba de al-Assad. ¿Cómo ocurre esto? En las lábiles y tenues delimitaciones de las zonas urbanas en poder de uno y otro bando, a veces los atacantes forman un entrante en la zona rebelde. Éste es fácil de cortar, por no tener consistencia la penetración. Las shabiba y a veces ni los militares no establecen su seguridad circular, la exploración de combate, la resistencia a las “sorpresas” ingratas del enemigo o la continuidad táctica con su grueso. Concretada la amenaza de los rebeldes, un pequeño número de milicianos o soldados no consigue retroceder ni infiltrarse a su retaguardia y son capturados. Nunca son más de una escuadra o un pelotón. La carencia de una verdadera estructura militar en las filas rebeldes, les lleva a los extremos de la violencia, según Clausewitz, a su aumento desproporcionado y sin límites. No olvidemos que es una guerra civil inter étnica y religiosa. Aquí “la cosa pública” está enraizada y afianzada en las tribus y las religiones, dos de las virtudes humanas más estables, antiguas y universales. Y, por ello, más definitorias de las identidades humanas.

Al-Qaida actúa en Siria a través de su franquicia del Frente al-Musrah por la Liberación de los Pueblos de Oriente. Pero su nombre es de longitud inversamente proporcional a su capacidad real operativa. Son responsables de los grandes atentados indiscriminados y aislados con bombas en la capital y otras ciudades. Esto introduce un factor de inestabilidad social en los verdaderos parámetros de esta guerra. Que es de mayor efecto e importancia de lo que le correspondería por el número y eficacia bélica de estos radicales socio religiosos islamistas. Son “vampiros cojoneros”, son “asesinos vesánicos” de árabes, porque Occidente tiene más medios para su defensa interna. En la rebelión de 2003 en Irak, al-Qaida poseía líneas de abastecimientos y reclutamiento desde Siria, que actualmente son utilizadas en el otro sentido. Y desde Turquía también reciben “muhaydines internacionalistas”, entusiasmados para un viaje al Jardín de las Huríes.

Todos los grupos opositores no armados, se crean en torno a “figuras” de nombre y probidad reconocidos en el país. Suelen ser profesores, magistrados, hombres de negocios y administradores públicos, no relacionados con el régimen, al menos, en los últimos tiempos. Con ello buscan ganar en respetabilidad y conocimiento populares. El CNS es una agrupación variopinta de la oposición y que, como único representante visible de ella, recibe el apoyo de algunas monarquías árabes y de países occidentales. El problema principal del CNS es la creciente influencia y participación que tienen los HM en él. Esto produce un malestar importante en el resto de los grupos opositores sirios. Lo cual le resta al CNS la representatividad contrastada y el respeto general a sus decisiones y proclamas. Y, aunque sus portavoces aseguran que su inspiración es nacionalista y que desaprueban la “visión del Califato” de los radicales sunníes, lo curioso es que éstos de Siria son los HM. En un alarde de “pequeño bonapartismo voluntarista”, muchos de los grupos armados, especialmente los más polarizados étnica o religiosamente, rechazan la influencia y la guía políticas de los que llaman “exiliados, capitanes araña o políticos de salón”. Existen también varios “grupos conciliadores”, partidarios de llegar a un acuerdo político con el régimen y detener la lucha fratricida. Algunos residen en Siria, tolerados por las autoridades, por lo que levantan suspicacias entre otros opositores. Los políticos de estos grupos tienen unas aspiraciones muy superiores a su influencia en un país en guerra.

(CONTINUARÁ)

Las Personas, sus Virtudes y las Sociedades sanas, activas y flexiblemente resistentes II.

LA EDICIÓN EXTENSA Y COMPLETA.

(continuación)

La estructura superior tribal y su trascendencia social y política.

La estructura del grupo tribal se asienta sobre la biología y la ideología. El linaje es la base biológica que une a los conjuntos de familias que tienen o reconocen tener un origen ancestro común. Así, el parentesco directo es el nexo antropológico de reconocimiento entre los miembros y de unión social entre ellos. La cultura como expresión amplia de las creencias, ideas, tradiciones, normas, lengua y formas de vida es el otro marchamo identificativo de cada tribu.

Ambos parámetros sociales forman la base identitaria del “individuo en la comunidad”. Sobre ella se desarrollan los derechos y deberes personales y colectivos, en un equilibrio provechoso. Que ha sido fraguado y pulido por generaciones. El colectivo da sentido vital y de pertenencia al individuo. Y le brinda independencia, flexibilidad y apoyos múltiples. El individuo y las parejas cohesionan y protegen al colectivo. Esto genera dos corolarios sociales. Existe un gran sentido igualitario entre los miembros de pleno derecho de las tribus. Y los jefes deben aportar carisma o ejemplo a imitar, respaldo de grupos, habilidades negociadoras y capacidades militares. Y no necesariamente blandiendo un sable, sino dirigiendo e impulsando hacia la victoria. Y sus decisiones más importantes deben ser aprobadas o revalidadas por las asambleas de miembros o “importantes” de los colectivos.

La estructura social de las tribus es preindustrial. Pero, las emigraciones interiores en los estados modernos, singularmente los islámicos y los africanos subsaharianos, han modificado su esquema y favorecido una cierta especialización laboral. Pero, cuando subsista aquélla, las escasas posibilidades de vida llevan a que todos los miembros sean productores: pastores o agricultores. Y a que todos los varones sean también siempre guerreros.

Cuanto más rudo, estéril e ingrato sea un territorio o hábitat tribal, más se desarrollan en sus miembros las cualidades de pertenencia, exclusión de extraños y defensa activa de los magros recursos disponibles. Todo ello parece que engendra y prepara para la confrontación y la liquidación de los competidores y enemigos. Pero no es así. Las tribus regionales y fronterizas han ido desarrollando un modo social, por tanto, encarnado y asumido en su amplia cultura, de canalizar las enemistades y divergencias hacia un menor daño posible. Tres son los mecanismos reivindicativos que surgen para mediar, suavizar o paliar las afrentas y disputas. El primero es el “precio de sangre”. Consiste en que un grupo afín o una selección de familias, asume y hace frente a la “ofensa” realizada por un miembro de ese colectivo. La ofensa se paga, por ejemplo, con la entrega de camellos o medidas de cereales. Luego está la venganza, cuando se comete un delito o un miembro de un clan es afrentado gravemente. Esto genera una espiral, desarrollada en ciclos sucesivos, de violencia y desmanes. Acciones que el honor del grupo obliga a buscar. A veces, un “consejo de mediadores”, aceptado por las partes, puede arbitrar con éxito para cortar la cadena.

Por último, está la guerra más o menos limitada. Ésta establece una acción militar colectiva entre clanes o tribus enfrentados y tiene un carácter intermitente y extensivo. La falta de recursos es una fuente de graves enfrentamientos entre los colectivos afianzados. Y su arraigo puede llegar a ser como el de las vendettas. Los orígenes son el nomadismo, los pastos, las sequías, el hambre, las aguadas, la presión demográfica excluyente y la falta de capital o subdesarrollo. Pero, también pueden ser el reparto de roles políticos y sociales en países en precaria situación social y económica. O de los rendimientos económicos que generen la explotación y venta de sus principales fuentes productoras, que generalmente son monocultivos o monoproducciones de la minería. Pero, en su origen tribal, es siempre una guerra limitada en el daño inútil: los niños, las mujeres, los animales, los árboles frutales, incluso las cosechas que no se pueden llevar, son respetados. La premisa es más o menos no excitar y justificar en el contrario una sed de venganza total y vesánica.

Las tribus formaron el flujo continuo de emigrantes nativos, que poblaron, desarrollaron e hicieron crecer todas las poblaciones subdesarrolladas desde 1970. A veces se les unió, desde los años 80, una emigración extranjera, más o menos especializada. Que se dedicaba a los servicios, al desarrollo de las infraestructuras civiles y las industrias de extracción. Una de las cosas que trajo la civilización moderna, que no es más que vivir y desarrollarse en las ciudades, es la desaparición de las “normas de contención y respeto” de la lucha en y entre las tribus.

Se ha dicho que esta emigración interna rompió la cohesión interna, la influencia y el poder de las tribus en muchos países. No es totalmente cierto. No ha pasado en Irak, que era mucho más moderno y desarrollado. Y de ello da fe la endiablada y compleja guerra de guerrillas, generada tras la ocupación aliada de primeros de 2003. Ni en el Líbano, donde los shiítas del sur del país forman la base de apoyo étnico y logístico de Hezbolá.

Las tribus funcionaban o pueden funcionar social y políticamente como una “nación en ciernes” en situaciones de aislamiento, pobreza estructural, autoridad central precaria. Pero tenderán a debilitarse cuando los beneficios de las estructuras étnicas y tribales, regionales y locales eran o sean superados por los aportados por el sheik o emir dominador o el estado central déspota o democrático. Y éstos tuviesen o tengan los medios de coacción, el respeto y la ascendencia populares, para mantener suficientemente unidas y cohesionadas a las tribus. Y siguiendo aquéllos con una política general común, favorable a la mayoría de los ciudadanos. Donde no tenga lugar la acepción de clanes. Que es el cáncer que ha corroído a las uniones tribales estatales, por ejemplo, en Somalía. Donde, además, ha faltado la figura suficientemente ejemplar y apoyada, como para conseguir imponer una política nacional común y la paz social.

La estructura social estatal surge cuando una tribu puede imponerse a las otras existentes. Empleando siempre para ello un grado variable de coacción o violencia. Se necesita que surjan unas características o funciones, que permitan desarrollar los nuevos lazos intraestatales y debilitar los tribales y regionales. Aquéllas podrían ser el Islam (religión sencilla y muy socializada en la Umma, como ocurrió tras la muerte de Mahoma); la educación generalizada, que genere un cambio de mentalidad y modifique la cultura, sin crear traumas sociales, y especializada, como medio de vida y progreso; la inversión en infraestructuras y capitales; el establecimiento de un sistema político, que pueda guiar y realizar todo el proceso, apoyándose en un funcionariado civil y militar suficiente y probo. Buscando el desarrollo económico progresivo y repartiendo razonablemente los productos obtenidos. Y mostrando así unas posibilidades suficientes de seguridad, justicia, bienestar, prosperidad y paz para todos. Es decir, se trata de resaltar las ventajas del desarrollo integral y superior, sobre el atasco del juego social de tribus y clanes, como estructura anterior superable.

Otro de los vicios que han adquirido los miembros “civilizados” de las tribus es la codicia desmedida. Y con ella, su corolario y su modo fácil de satisfacerla, la corrupción rampante. La igualdad social en las tribus, su “republicanismo ideológico”, garantizaba el uso y disfrute razonable de los recursos por todos los miembros. Y el zakat o limosna canónica musulmana y el apoyo de su colectivo suplían los casos de orfandad, enfermedad, etc.

LA PERSECUCIÓN DE LOS CRISTIANOS MODERNOS

Se está produciendo en los últimos años una verdadera “conjunción planetaria” del Mal. Se trata de la “coincidencia temporal” de una persecución cruenta y feroz de los cristianos en los países musulmanes, desde Nigeria hasta Indonesia. Que es coincidente con la acción disolvente, callada y artera del decadente y anquilosado “progrerio”, contra las virtudes de las sociedades europeas. Ambas acciones son seguramente una “parte cósmica” del llamado “mysterium iniquitatis” o el Misterio del Mal (o de la Malicia, el Mal deliberado).

La Situación General de la Persecución de los Cristianos en el Marco de los Derechos humanos reconocidos habitualmente.

La ONU es considerada por muchos un organismo multinacional burocratizado y cristalizado. Y resulta ya artrítico y casi ineficaz en el trámite y la resolución de los problemas internacionales más graves, especialmente los conflictos. Pero su “Declaración Universal de los Derechos Humanos”, aprobada el 10 de diciembre de 1948 por su Asamblea General, es aún el paradigma y la referencia principal de los derechos civiles, políticos, sociales, culturales y económicos de todos los hombres. Los siguientes son los artículos más destacados de aquélla, referentes al tema que nos ocupa:

Artículo 2. Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición… Artículo 7. Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación. Artículo 12. Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques. Artículo 18. Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia. Artículo 19. Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión. Artículo 28. Toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta Declaración se hagan plenamente efectivos.

Los “Enemigos” de las Iglesias cristianas: Razones ideológicas, políticas y morales para la “Persecución Permanente”, como corolario y adaptación de la “Revolución Permanente”.

Los enemigos más determinados y afanados, a lo largo de la Historia, de las ideas y de las religiones han sido siempre los sistemas políticos o político religiosos cerrados y despóticos, los totalitarismos seudo mesiánicos y los estados absolutistas y excluyentes. En todos ellos podemos apreciar una misma característica identitaria: la rigidez y la inmanencia de su “ideología estatutaria”. Y ello ocurre independientemente de que ésta se asiente en otra religión. O que lo haga en una doctrina socio política económica y seudo mesiánica; que ofrezca un “imperio de dominio” de mil años, que apenas dure una década o la aparición del “hombre nuevo social”, a costa del sacrificio impuesto violentamente a las 200 generaciones anteriores, y que se desmorone en poco más de cuatro décadas. O, más vulgarmente, que sea la expresión del poder personal o de clan de una minoría rectora (no una verdadera élite social) coactivamente acaparadora, agostada y exclusivista. Y en la práctica, estas “sociedades dictatoriales” tienen una “carencia” que terminará llevándolas a su esterilidad social y a su ruina vital. Y es su falta total de una “empatía sociológica” hacia el extraño, el opuesto, el vecino cercano, el “otro”, del que los separa abruptamente su religión, su sistema político o su intención política guía. Y que funciona y opera en contra de los deseos y realidades de las personas que viven en esas sociedades cerradas.

Los cristianos serían “menos” perseguidos por algunos de sus enemigos estatales o particulares, si su labor se redujese a dar “culto a su Dios” y a un leve o nulo proselitismo. Pero, aparte de la predicación de la “Buena Nueva” o Evangelio a los hombres, la misión de las Iglesias incluye tratar los “fundamentos éticos del orden temporal”. Y dar y orientar a sus fieles y a los hombres, sobre “la moralidad en las actuaciones y situaciones temporales”, privadas y públicas. Así, cuando los obispos o sacerdotes e incluso los fieles callan ante una objetiva y grave inmoralidad por razones de “oportunismo, educación o buenismo seudopolíticos” están incurriendo en lo que, en palabras apocalípticas, sería “la fornicación con los reyes de la tierra”. Este aherrojamiento ideológico, con el que se pretende constreñir “política y suavemente” la doctrina cristiana, se resume muy bien en un chiste de los años 60, referido a la Iglesia católica y usando una encíclica de Juan XXIII: “Mater, sí, Magistra, no”.

La Ideología y la Sicología Sociales en el Sistema Ideológico Totalitario más “puro”: el Régimen Dinástico de Corea del Norte.

El comportamiento aparentemente caprichoso y errático de las élites norcoreanas depende de los parámetro ideológicos y sicológicos de una sociedad cerrada, catequizada y jerarquizada. El único precedente que se le acerca en el delirio de ser perseguidos, el estado totalitario férreo y la necesidad de la pureza ideológica, frente a las sucesivas “divagaciones revisionistas”, es la Albania del camarada Enver Hoxha. Y esos parámetros se derivan de los postulados marxistas leninistas, según la interpretación y sus aplicaciones realizadas durante el régimen estalinista en la URSS.

Al que le parezca forzado e inalcanzable, por extraño, inhumano o paradójico, entender a la dinastía de los Kim, le sugerimos que haga la prueba de entender realmente a los suicidas yihadistas islamistas. Que también están ahí, aunque más cerca de nosotros. Además, la ideología comunista más rancia, puesta en escena por los norcoreanos, lleva al uso de expresiones y giros lingüísticos, inusuales e inexplicables en nuestras formas de expresión y pensamiento.

La dirección norcoreana aspira a la unidad absoluta de sus estrategias, su doctrina, su organización y sus planes. En la terminología norcoreana, el “monolitismo” representa una estructura político social como el granito, con absolutas homogeneidad interna y unidad de acción externa. “Estructura” carente de fisuras, a través de las cuales pueda penetrar el enemigo y dañarla. No existe una distinción significativa o radical entre la paz y la guerra en la estrategia nacional norcoreana. Ambas son “fases” de la política nacional, con diferentes participaciones del “Inmun Gun”. Así, las estrategias política, económica y militar son formas y expresiones de la estrategia total norcoreana. Consideran, derivándolo de la estrategia soviética estalinista, que la estrategia norcoreana posee una orientación y un estilo de planteamiento y elaboración para sus planes y decisiones. Su fundamento es el “supuestamente sensato y científico” cálculo de la “correlación de fuerzas” entre los norcoreanos y sus enemigos. Esa relación de fuerzas es un deliberado y calculado cotejo de las capacidades potenciales relativas entre ambos rivales, para las distintas situaciones de conflicto posibles.

Los norcoreanos prefieren obtener sus objetivos por medios pacíficos. Pero el determinismo del materialismo dialéctico les lleva a considerar que las guerras son inevitables, mientras existan las clases sociales y las opresiones entre ellas. O, como en los últimos 50 años, estén ellos rodeado de estados capitalistas, sujetos a las fases sucesivas de crecimiento y decadencia. Las élites norcoreanas, con su sicología especial y distintiva como sustrato anímico vital y con su ideología y toda la parafernalia rimbombante donde se expresa, no se preguntan si tendrán o no un conflicto externo. Sino, ¿qué forma de conflicto es más ventajosa para nosotros para destruir al enemigo? Y, además, ¿quién puede triunfar sobre quién en cada caso?

Y consideran que, de acuerdo con las premisas y el desarrollo del materialismo dialéctico, que los sucesivos enfrentamientos de los opuestos sociales antagónicos (los que son incompatibles y/o no complementarios), que van surgiendo progresiva y sucesivamente, tal como describe el materialismo histórico, finalmente les darán la razón. Y la victoria, sobre los “estúpidos y decadentes imperialismos” yanquis y japonés.

Los norcoreanos consideran que Marx había declarado a menudo que el ataque era la mejor forma de defensa. Y de esto arguyen que el Inmun Gun debe ser conducido por un principio operativo o estratégico ofensivo. Las razones, desde el punto de vista estalinista, para esta preferencia por la ofensiva, son las mayores iniciativa y actividad, al menos percibidas, que caracterizan al ataque. Y cuando es necesario asumir la defensiva, por aquello de la “relación de fuerzas” local o nacional o de oportunidad dialéctica, se exige la misma importancia a la actividad y a la determinación de los jefes y hombres involucrados. En todo esto subyace, a su vez, el carácter disciplinado y decidido, militante activo y comprometido, que suelen poseer y exhibir, como una “orden militar atea”, con votos a la causa del proletariado y al partido, los miembros de los Partidos Comunistas. Al menos en los países donde no gobiernan.

Al apoderarse de la iniciativa y en su empleo vigoroso, los norcoreanos buscan controlar la actuación enemiga y aprovechar las numerosas ocasiones que surgen para imponer su voluntad al enemigo. Esto es claramente agresivo, pero, en parte, es también una reacción defensiva, ante la posibilidad de ser controlados desde fuera. Así, ese juego dialéctico lo están empleando en sus interminables negociaciones con los EEUU y en las rondas periódicas con los Seis. En el que siempre intentan adelantarse, sorprender y superar al “enemigo”.

Para controlar una situación y mantenerse sin desviaciones, por ocurrencias del azar o del enemigo, es necesario pensar y formular un plan. Y éste, en aras del monolitismo citado, debe también anular las desviaciones (o iniciativas) de sus mandos inferiores. E incluso se considera al azar menos peligroso, que caer en una posición de pérdida de la iniciativa, de dependencia o de mera reacción a los “movimientos” iniciados por el enemigo irreconciliable. La solución para resolver un antagonismo planteado, un dilema entre opuestos, es elaborar y realizar un plan “científico”, basado en los pronósticos teóricos y en la correlación de fuerzas probables. Las acciones sucesivas a realizar, deben ser impulsadas por un ímpetu especial, derivado del convencimiento de las superioridades moral y doctrinaria del marxismo leninismo. Tiene un significado especial en su doctrina, la expresión hasta el fin o hasta el mismísimo fin.

No hay aquí lugar para las religiones o para la libertad de opinión o pensamiento. De hecho, si pudieran “prohibirían pensar”, como intentaron sus compadres rojos locales en Camboya. Al apartarse de la línea del Partido y del monolitismo ideológico, las religiones, y especialmente las cristianas por sus orígenes y extensión mundial, son pérdidas del “tiempo social debido” y ataques del enemigo ideológico, que ha abierto fisuras en el “cuerpo” de la nación. La consecuencia “lógica” de los “delirios asumidos” es el exterminio y la erradicación por la fuerza del cristianismo de sus tierras.

¿Cómo reacciona el ectoplasma seudo progresista occidental a la persecución de los cristianos modernos?

Éste es generalmente de “ideología” dirigista (porque nos quieren dirigir, hasta en los mínimos detalles sociales y personales, como si fuéramos inmaduros), despótica (porque sus postulados no son discutibles por los demás), imperiosa (porque su método es la imposición, no el convencimiento) y, hoy, vergonzosamente socialistoide. Es vergonzosamente socialistoide, porque su sueño de sofá, café y beca o prebenda era recrear un “paraíso del proletariado”. Que tendría más o menos “oasis y huríes”, según sus casos, en sus tierras. Aunque ninguno se mudó a la URSS o a los países socialistas para trabajar en ellos ya entonces.

Y ese sueño se convirtió en pesadilla, de despertar difícil, agónico y atropellado, con la caída de los “regímenes en vías del comunismo” de la Europa del Este. Y el descubrimiento por todos los demás, de que al “hombre nuevo” de esos países, no le motivaba nada la “causa del proletariado”. La carrera de armamentos que les impuso los EEUU en la década de los 80, absorbió los mejores recursos de la URSS y la agostó hasta sus entrañas. Siguiendo una estrategia nacional de desgaste, sin amenazas directas, ni maniobras melodramáticas. Algunos miembros no principales de la “nomenklatura” reconocieron después que “no teníamos ni para comer” entonces. Y el Imperio Rojo, vacío de contenidos, mensajes e ilusiones, implosionó social y económicamente.

Pues lo propio del “progrerio” (o gentes de ideas con pocas cortapisas teóricas o éticas) es también aquí callarse ante los atropellos a los cristianos, allende las fronteras seguras de la gran Europa, desde el Atlántico a los Urales. Se produce también un fenómeno social paradójico, pero no inusual: los islamistas militantes enfebrecidos y los “progres” decadentes, aunque situados en los 2 extremos “sociales antagónicos e irreconciliables”, tienen una misma intención operativa:

La destrucción de la sociedad europea, tal como está aún edificada, sobre los cimientos de las virtudes clásicas y las cristianas. Y su sustitución por una sociedad amorfa, sin principios coherentes, protectores y estimulantes, conforme, pesebril y trabajadora. Donde los deseos materiales inmediatos, que antes llamábamos “caprichos”, por su veleidad y vacuidad, se buscan como pequeñas metas imprescindibles. Porque son las consoladoras de las vidas faltas de fondo y de trascendencia vitales.

La extensión histórica del Islam en sus primeros siglos: una combinación de entusiasmo religioso, de un proselitismo de aplicación flexible y progresiva y de grandes intereses mundanos de poder y de reparto de beneficios.

Tres fueron las causas que estimularon a unas tribus a emprender el camino de la conquista de amplias y lejanas tierras y pueblos, fuera de la península arábiga. La primera fue la razón religiosa. Como en toda comunidad religiosa primitiva, la Umma fue el centro de los mandatos y las bendiciones de Allah. Viviéndose colectivamente y con entusiasmo el cumplimiento de una doctrina monoteísta y sencilla. Esta religión exigía, además, un proselitismo militante y coactivo, continuo y expansivo, dirigido hacia los infieles y los hostiles fronterizos. Así, el Corán, entregado a Mahoma en el nacimiento del Islam, tiene numerosos versículos o aleyas que demandan de sus fieles la lucha armada.

Por el lado más prosaico de los intereses mundanos, la extensión de las conquistas árabes, en su avance incontenible durante más de un siglo, trajo el control sobre los bienes y haciendas de los nuevos y numerosos súbditos y el poder político y militar sobre ellos. El dominio musulmán se establecía por la presencia de un gobernador con su guarnición militar, en cada ciudad o región conquistada. La relación de los nuevos súbditos con el régimen islámico se establecía y regulaba por el pago al gobernador de los tributos periódicos por el vasallaje impuesto y por profesar, de momento, una religión diferente. Este flujo de dinero importante y constante comenzó a llegar a los conquistadores, que establecieron diversos mecanismos bastante inteligentes para su reparto. La tercera razón, asequible a los nobles, jefes y más destacados musulmanes, fue el reparto de las cuotas de poder que engendraban el dominio, la defensa y la gobernanza de los nuevos territorios de dar-el-Islam. Así, fueron proliferando los emires, sheikhs y caides, ocupando y conformando la estructura política árabe de los territorios islamizados.

Las tribus árabes originales del Islam recibían una parte de los tributos y de los saqueos de la conquista, aunque no participasen en algunas expediciones militares. Otra parte era entregada a los participantes de la yihad contra algún pueblo o región limítrofe del califato. Una parte importante era entregada a las autoridades de la Umma, centradas en el califato de Damasco o de Bagdad, y representadas regionalmente por sus emires o caides, para sufragar los gastos de la gobernabilidad y el mantenimiento del estado teocrático. De ésta, se derivaba una parte destinada a sufragar, equipar y formar las nuevas yihads hacia los territorios fronterizos a dar-el-Islam, que iban apareciendo. Por último estaba el zakat o la limosna canónica, entregada a los ulemas, que tenía como finalidad resolver y compensar a los musulmanes por las penalidades y los azares de la vida, con la aportación de su comunidad. Y que se repartía a los pobres, los impedidos y los enfermos, los huérfanos y las viudas de la Umma. Esto cerraba el proceso de reparto de la riqueza y el poder. Que amachambraba también mundanamente las aspiraciones religiosas de los creyentes de la nueva fe.

Y, a diferencia de los Santos Lugares cristianos de Jerusalén e Israel, desde el inicio de la Yihad militar por los árabes, en el siglo VII, los Santos Lugares originales del Islam en la península de Arabia, siempre estuvieron en las manos políticas y religiosas de sus fieles, bien los árabes o los turcos otomanos.

(CONTINUARÁ)

La Guerra Civil de Siria.

Los participantes, los países vecinos y las potencias involucradas en la Guerra Civil de Siria.

Esta guerra civil no declarada y, por tanto, conflicto armado, se caracteriza por la existencia de un equilibrio imperfecto y tenso entre pariguales. Los equilibrios imperfectos tienden siempre a la estabilidad indefinida. En Siria, los rebeldes y el régimen han alcanzado un grado de fiera enemistad violenta, que sus existencias se excluyen irreversiblemente. En el exterior, las potencias concurrentes y los vecinos de Siria van esperando o buscando el acomodo y el logro de sus estrategias nacionales y de sus cuotas de poder y de influencias en el Próximo Oriente o el Asia Suroccidental. De momento, los avances son pequeños, imperceptibles. Es el tiempo callado de la acumulación de la “energía humana”. El régimen ya no conseguirá eliminar a los rebeldes, ni éstos tienen aún la capacidad militar para derribarlo. Ningún otro país ejerce el suficiente envite, ni tiene la libertad de acción necesaria que le permita imponer sus criterios. Por lo que los cambios se producen o se producirán por pasos sucesivos muy cortos. Llegará el momento de la eclosión de aquélla y lo hará inesperada y rápidamente, concretándose en un status quo bastante inesperado.

El Desarrollo acelerado de la Guerra Civil de Siria.

Desde las manifestaciones pacíficas multitudinarias por casi todo el país que se realizaban hace apenas unos meses, la revuelta social ha dado un importante paso cualitativo en su desarrollo y extensión. Se ha radicalizado y ha “tomado las armas” contra el régimen. Extendiendo sus “ondas de conmoción social” por todo el país, a todos los participantes, por los países vecinos y hasta las potencias extranjeras. Lejos están ya las manifestaciones de los jóvenes opositores, que no veían a la violencia como una opción aceptable de liberación nacional. Sin embargo, algunos analistas defienden que las ejecuciones ilegales de soldados, policías y civiles afectos al régimen comenzaron casi desde el inicio de las protestas generalizadas. Y otros atribuye esa radicalización de posturas a la represión selectiva y progresiva del régimen.

A esto se une la islamización creciente de la oposición armada. Al principio las manifestaciones partían desde mezquitas o locales céntricos. Y luego, se comenzó a dar culto a los “mártires” y a emplear la retórica islamistas en las comunicaciones y declaraciones y en la denominación de los grupos irregulares. Del grito en los primeros videos colgados en la Red o enviados al exterior del país, “el pueblo quiere la caída del régimen”, han pasado a “el pueblo quiere la proclamación de la Yihad por los ulemas y muftíes”. Este levantamiento no es laico. Es un levantamiento protagonizado por musulmanes más o menos practicantes del Islam. Laico es el régimen corrupto y rapaz de los Assad, donde las confesiones no islámicas eran respetadas y acogidas. Y que ha perdido la capacidad de defender y de representar al pueblo. Ésta es la justificación social de mantener y respetar a una dictadura exclusivista, casi siempre dinástica, a cambio de sus privilegios de clase opresora.

El gobierno de los Assad y su aparamenta política han dejado de formar hace mucho tiempo un régimen socialista y nacional. Ya que no representan, ni defienden, ni integran los intereses particulares y colectivos de su nación. Ahora sólo abanderan y protegen a los miembros de la amplia oligarquía socio religiosa, que acapara y distribuye en distintos grados el poder institucional, social y económico de Siria. El régimen sirio está cristalizado, sin fluidez, tanto social, como ideológica y administrativamente. Y se está convirtiendo en la cáscara de un “fruto socio político”, agostado, estéril y vacío.

Para los esquemas de los televidentes foráneos, tranquilos en sus casas a muchos Km. de los hechos violentos, los combates son feroces. Pero ello reside en que al enemigo que pretende matarte o mutilarte desde posiciones cubiertas y reforzadas, pues se le ablanda por el fuego directo pesado, se le corta la retirada ocupando un cruce de calles más allá y se le asalta su posición defensiva desde el techo o desde el suelo, por saltos asegurados sucesivos, si es que ha conseguido aguantar tanto (muy extraño). Desgraciadamente aquí no valen los recursos románticos de “disparen Uds. primero, señores rebeldes”. Para conseguir la decisión y llegar al fin, lo mejor suele ser enseñar los dientes desde el principio y actuar con determinación. Aunque ni los militares ni los rebeldes tengan la doctrina o la experiencia de la lucha urbana.

Los Participantes Sirios de la Guerra Civil.

Los Alauitas: el Sostén social del Régimen. Su Futuro.

De los 24 millones de sirios, los alauitas son apenas un 13-15% del total. Pero, de ellos se nutren el Partido Baaz, su régimen dinástico laico y los puestos claves de la Administración, de las Fuerzas Armadas (que incorporan a toda la población en el servicio militar), de las unidades militares (hay varias unidades de “Fuerzas Especiales”, formadas exclusivamente por voluntarios alauitas, que recibieron el nombre conjunto de “Fuerza de Despliegue Rápido”) y específicas de inteligencia (“mujabarat”) y de unas milicias recién formadas, diferentes a las burocratizadas y poco efectivas del Baaz, los “shabiba” o “grupos de tareas” más o menos coordinados, formados por auténticos matones regionales. Que se encargan de la última explotación socio política, tras las incursiones militares victoriosas de limpieza de rebeldes irregulares.

Los alauitas sirios nada tienen que ver con los chiítas iraníes o libaneses. Los alauíes tienen una religión “ad hoc”, formada por una mezcla de dogmas, rituales y virtudes del chiísmo y el cristianismo. Aderezada con retazos del platonismo, el zoroastrismo y los antiguos cultos persas, helenos y fenicios. No edifican, ni usan las mezquitas. Realizan sus “ritos colectivos” en las casas particulares, empleando en ellos el pan y el vino, en una sacralización de éstos, que copia sin efectos la “Transustanciación católica”. No cumplen el ayuno del Ramadán (el “Roza”) , ni efectúan la peregrinación colectiva a La Meca (el “Hajj”). Pero respetan la “ashura chií” o “martirio” del Imam Hussein en Kerbala, Irak, y celebran el “Nouruz” o año nuevo chiíta y las Navidades cristianas. Toda esta mezcolanza de características peculiares en su identidad étnico religiosa, está contenida en un libro semi secreto, el “Kitab al-Majmu”, transmitido entre sus eruditos a lo largo de las generaciones. Así, algunos ulemas y muftíes sunníes consideran a los alauitas sirios como la “herejía dentro de la herejía chiíta”. Y los alauitas, aislados en un mar de enemigos potenciales, se han servido de la discreción y el secretismo para perdurar y prosperar en su país, sin llamar la atención o ser molestados por sus vecinos ajenos.

Los alauitas se concentran al oeste de una delgada cadena de alturas, la Ansariyya, que se prolonga en dirección norte sur. Muy poco al este de esta sucesión de alturas, el Orontes, que alimenta la irrigación de diferentes cultivos desde la depresión natural del Gab, permite los emplazamientos urbanos, principalmente Hama y Homs. Aquí existe una estrecha y próspera llanura costera, donde está la base naval del puerto de Tartus, la única que los rusos poseen en el Mediterráno. El centro administrativo y comercial de la zona es la ciudad costera de Latakia, que da nombre a la “gran región alauita”. Acostumbrados a dirigir y ordenar, los alauitas cuentan con un buen plantel de mandos en todos los niveles de autoridad.

Latakia es étnica y religiosamente más homogénea que sus vecinos Israel, Palestina o El Líbano. Es decir, es la base geográfica de una etnia. Todos hablan árabe y el credo es el alauita. La gran Latakia ha sido conquistada sucesivamente por hititas, fenicios, asirios, babilonios, persas, egipcios, griegos, romanos, distintas realezas musulmanas centradas en los califatos y emiratos de Arabia Saudita, Egipto, Siria, Irak e Irán, los cruzados de Occidente, los otomanos y finalmente los franceses. Estos últimos recibieron apoyo de la población local, hostil a los otomanos. Lo cual hizo que París alistara un alto porcentaje de alauitas en sus tropas locales coloniales. Francia, además, permitió que entre 1920 y 1937 Latakia tuviese varios status políticos. Incluso fue un Estado independiente a finales de los años 20. París también permitió que El Líbano se separase de Siria, para darle una república propia a los cristianos árabes. Pero, en 1937 reintegró Latakia a Siria y permitió que la costa que está a su norte, la zona de HatayAlejandreta, formara un Estado aparte. Que en 1939 la Turquía laica anexó, expulsando a gran parte de su población, mayoritariamente alauita. Los alauitas se opusieron a todo ello y hasta los años 50 no aceptaron ser parte de Siria. El alauita Zaki al-Arzusi, al fracasar en una rebelión separatista en Hatay, cofundó el Baaz. Este partido tomó Damasco en 1963 y luego llevó a los alauitas al poder en 1970 con el golpe de los Assad.

Latakia sirvió como una de las bases sociales del golpe de estado que impuso el régimen del Baaz. Aquí podría instalarse “provisionalmente” (en diplomacia puede indicar “indefinidamente”) un protectorado ruso de la República de Latakia, como refugio de una parte de los sirios. También una “presión excesiva” de los victoriosos fundamentalistas sunníes sobre los alauitas, podría animar futuros separatismos armados en Latakia, si ésta se sintiese amenazada. Cuando las cosas se ponían mal para los alauitas, ellos se refugiaban en la Ansariyya. Y seguían un juego militar con arabescos de torna y fluye entre las llanuras y las sierras. Apto para defenderse y contraatacar oportunamente, en una lucha de infantería ligera, a toda clase de invasores regulares poderosos, singularmente los que maniobraban con unidades de línea pesadas y cerradas.

Los Sunníes.

Los sunníes son un 75% de la población siria. La organización paramilitar de los HM fue masacrada por Papá Hafez cuando su revuelta de 1982. Pero su ideología permanece y sus redes sociales, superpuestas a la organización tribal, funcionan. Aquélla les da una determinación para la actuación, que es propia de los grupos ideologizados activos. Los HM son como una “cofradía” legal, con las debidas distancias, del Islam. Y con el Zakat (la limosna canónica del Islam) mantienen servicios de atención social de todas clases (escuelas elementales y madrasas, dispensarios, hospitales, ayudas a personas y familias). Éstos cohesionan a la comunidad sunní en una “unidad de acción general” motivada, eficaz y resistente. Que es de muy difícil repetición o réplica por los laicos, los ateos y otros enemigos potenciales. Los HM de los otros países del Próximo Oriente están ayudando financieramente a los grupos afines sunníes sirios. Y hay “voluntarios irregulares sunníes” de Irak, sin soldadas desde la retirada de los EEUU, que están cruzando la frontera siria y su desierto del este, para unirse a la lucha armada.

Los Kurdos.

Ocupan casi toda la frontera norte con Turquía, al este de Alepo, en una franja de unos 50 mil Km2 y son el 10% de los sirios. El Kurdistán o tierra de los kurdos es una región montañosa del Asia occidental y de tamaño igual que España. Se extiende por el norte, desde el sureste de la península turca, Armenia y Azerbayán hasta Irán, limitándola al sur la Mesopotamia. Los kurdos han luchado y luchan con los distintos países en que se asientan, Turquía, Irán, Irak, Siria, por vertebrar aisladamente un estado nacional kurdo, carente de territorio propio.

En general, las minorías no se ven defendidas, ni representadas por el opositor Consejo Nacional Sirio (CNS), que está en desarrollo y vertebración. Así, los kurdos han creado su Consejo político Nacional Kurdo. Aunque su Partido de la Unidad Democrática, afín con el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (el PKK, que opera en el sureste de Turquía y es considerado terrorista), actúa independientemente de él.

(CONTINUARÁ)

Las Personas, sus Virtudes y las Sociedades sanas, activas y flexiblemente resistentes

LA EDICIÓN EXTENSA Y COMPLETA.

Las tres forman la articulación firme y natural de los hombres en su vida grupal o social, a lo largo de su aparición, extensión y desarrollo desde la Prehistoria. Pero, algunos de los parámetros activos de esta “tríada humana” pueden degradarse, languidecer o consumirse. Y, entonces, la “conjunción operativa” que forman, imprescindible en la vida de los hombres y las sociedades, pondrá la pervivencia personal y la colectiva de sus miembros en grave peligro de daño, decaimiento o destrucción. Y los “vínculos intrasociales”, alterados o degenerados según la intensidad de la “prueba” u ataque, devengarán en “actitudes y acciones” ilógicas, egoístas y aún cainitas. Convirtiéndose el tejido social fuerte y sano, en un agregado sin cohesión de «grupúsculos humanos» sin polaridad, ni ilusión, ni destino cabal.

Introducción.

La identidad de un hombre es su “tarjeta natural” de distinción y de afirmación personales. Y ésta se refiere siempre a una comparación en esencia y en accidentes con “algo” similar. Es decir, el hombre es y se siente y se distingue, como tal y en plenitud, en un “conjunto” social. Al que pertenece y que le acepta como miembro y partícipe plenos.

Las personas consuman su identidad en su “grupo” social. Y existen unos “lazos o nexos”, que traban, integran, nutren y mantienen funcionando la “unión” social sana, activa y resistente. Y éstos son siempre los mutuos derechos y deberes de ambas “partes personal y colectiva”. Que deben ser respetados y recíprocos, en equilibrio y paridad de uso y derecho, cumplidos y defendidos por ellas.

Del Desarrollo de los Vínculos humanos recíprocos en sus sociedades o colectivos.

La confianza entre los miembros de un “grupo” social es un parámetro anímico. Que no se mide por monedas y que no se intercambia o transmuta con la ambición. Su verdaderos “motor y combustible” serán la ilusión razonable, adecuada, oportuna y alcanzable y el entusiasmo. Sin “ilusión y entusiasmo” no se pueden emprender ni realizar consistentemente empresas humanas de provecho de cualquier clase. El entusiasmo es una fuerza del espíritu, iluminada por la “ilusión razonable”. Que vence a la “entropía moral e ideológica” generada casi inevitablemente con el tiempo en las sociedades. Esta “entropía social” es el conjunto del decaimiento y la molicie síquicos y espirituales adquiridos y generados por “la desilusión y el desencanto” personales y colectivos de los miembros de la sociedad..

De todas las crisis sociales solamente se puede salir fortaleciéndonos en nuestros valores y virtudes. Éstas últimas son las “bondades y cualidades” humanas de referencia, apreciadas y valoradas permanentemente por las sociedades y los grupos humanos. Las virtudes humanas son muy estables en el tiempo. Los valores son las “cualidades y bondades” humanas, estimadas de forma temporal y/o local por algunas sociedades o grupos humanos. Y, principalmente, en virtud de su idiosincrasia, condiciones de vida y presiones recibidas desde el exterior. Los valores culturales y sociales suelen ir evolucionando con las contingencias, los desplazamientos y las fortunas de las sociedades humanas. Por ejemplo, para los blancos de Suráfrica, la beligerancia activa fue un valor cultural y social necesario e imprescindible durante décadas. Para mantener su independencia y su dominio, frente a la mayoría negra en la que estaban embebidos.

Las virtudes son aportadas principalmente por las religiones más elaboradas, y por los discursos de Cicerón y los Diálogos de Platón, dentro de nuestra extensa cultura occidental. Podemos citar las principales y evidentes, que están embebidas y asumidas en el alma humana, sin buscar nunca ser exhaustivos, sino demostrativos:

Aprecio de la familia, el clan, la tribu, la amistad y los forasteros amables y curiosos que llegan a nuestro entorno. Es el “entorno vital” que nos sustenta y es soportado por todos, nuestro “humus social” fértil e imprescindible.

Necesidad de punición de las conductas que se aparten suficientemente de las normas sociales. Para evitar la venganza excesiva o desordenada, disuadir a los posibles contraventores, satisfacer en justicia las injurias y los daños y reformar las conductas erradas. Cuando esta “virtud” es complaciente o deficiente, se abre inevitablemente el camino a la injuria personal o colectiva y a la necesidad imperiosa y vital de tomar venganza. Venganza que, por tender a los máximos y estar alimentada por la injusticia y la cólera, se apoyará y seguirá la Ley del Talión.

Aprecio del respeto y del culto a la divinidad, como reconocimiento y veneración del Ser Necesario que nos crea, nos sostiene y, en algunos casos, nos ayuda directamente. Esto se concreta según la educación, la cultura y el ambiente social vividos.

Valoración de los distintos deberes a cumplir como contrapartida necesaria, vital y social de los varios derechos a recibir. Valoración de la sobriedad, el esfuerzo, el ahorro, el compromiso, el estudio o la formación y el trabajo como factores y parámetros necesarios para la consecución progresiva y justa de los objetivos personales y colectivos humanos.

Son nuestros valores y virtudes reconocidos, retomados y reafirmados, los que verdaderamente nos darán la fuerza y la ilusión para superar los tiempos de crisis.

Y no olvidemos la función esencial de mando, gestión, impulso y ejemplo de los mandos y dirigentes sociales (lo prefiero a líderes, que es un anglicismo que se suele considerar como sinónimo del “ejemplo a imitar o seguir”) de todo tipo, presentes en los hogares las escuelas, las iglesias, los partidos políticos, los sindicatos, los centros de trabajo, las asociaciones en general, etc. Éstos son los núcleos de la actividad colectiva de la sociedad. En los tiempos de crisis deben actuar mucho más desde el ejemplo. Los valores y las virtudes no pueden verse como algo artificial y remoto, sin conexión real con un código práctico, vivido y conocido. Tienen que ser percibidos y aceptados por los ciudadanos que puedan seguirse. No con imposiciones de códigos y reglamentos fríos, dictados desde una supuesta cúspide moral e intelectual de la sociedad.

Las relaciones internas de los grupos humanos, familias y grupos de familias locales y clanes, se caracterizan por incorporar a ellas ciertos ritos, preceptos o mandatos, actitudes y tabúes o prohibiciones. Esta asunción y su expresión repetitiva forma parte de la inculturación, la afirmación y la cohesión sociales de estos “grupos”.

Las sociedades primarias o elementales aceptan y se rigen a través de una autoridad, más o menos respetada y obedecida. Cuanto más se perfeccione y avance hacia el exterior la sociedad, el poder de esta autoridad se afianzará y crecerá y se extenderá en ámbitos de influencia. Cuanto más pequeño y aislado sea el grupo, el poder de la autoridad será más moderadora e integradora, actuando como un “primero” entre los “iguales”. En estos casos últimos, la reunión de los miembros activos (hombres, cazadores) del grupo en asambleas, jurgas, convenciones, shuras, congresos, etc., tienen un valor supremo y es sancionador de las conductas desviadas o disolventes para el grupo. Evidentemente en estos consejos limitados, el prestigio y el poder de cada individuo miembro cuentan, aunque en ellos unos son más “iguales” que otros. Esos jefes, maliks, sheiks locales o primarios son como negociadores privilegiados con los grupos exteriores o gobiernos regionales. Y gozan de una autoridad personal más que institucional, y sus acuerdos pueden ser ignorados por los varones adultos, si no están revalidados por aquéllas asambleas.

Siempre existirá código de costumbres y de honor, no necesariamente escrito, aunque siempre claro y definido en sus términos. Que establece al individuo ciertos derechos y exige de él ciertos deberes sociales, hacia la familia, el clan y otros grupos humanos superiores relacionados. Las disputas básicas sobre mujeres, oro o dinero válido, aguadas y pastizales, y tierras están en el origen de las “enemistades sostenidas” en estas tribus. Y que deben ser mantenidas hasta vengar la afrenta percibida. La propia fragilidad y debilidad de la sociedad exige la aparición de sus “valores protectores”. Éstos podrían ser la hospitalidad, la lealtad, la amistad, el desprecio a los foráneos, la venganza de ultrajes y daños, el honor individual y colectivo. Cada uno de ellos protege y engrandece en alguna medida o matiz al pequeño conjunto humano o sociedad elemental. Las “relaciones” son interpersonales, en los ámbitos de la familia, el clan y la región. Se proyectan por la oportunidad, la cercanía, el intercambio de bienes y la relación. Y se afianzan con la lealtad, el respeto a las normas aceptadas y el tiempo de trato. Y en función de la acumulación de estos actos elementales sucesivos, que los arraiga y afirma. Un extraño puede así aspirar a su integración, a título particular humano. Y no por la calidad y la trascendencia de su categoría o puesto original fuera del “grupo” humano..

La hospitalidad lleva implícita la reciprocidad, cuando uno viaja, está solo y no es agresivo. Esto a veces se perfecciona con la dotación de una escolta al viajero por zonas inseguras. La violación de esta “escolta” por un ataque, supone una grave afrenta para el clan que la proveyó. La lealtad entre los miembros del colectivo, por muy lábil que sea a veces, cohesiona al grupo. El honor infla la autoestima y la apariencia ante propios y extraños. La venganza, en ausencia de verdadera justicia, busca castigo y, luego, la reparación de los daños y afrentas reales o percibidos. El desprecio a los foráneos, no adornados de buenas cualidades o amenazadores para el grupo, busca impedirles a priori su integración, incluso temporal, en él, como una forma de defensa pasiva. La amistad estrecha los lazos con los iguales y el grupo. Si alguien se integra en estos grupos elementales, es objeto de lealtad y amistad a título siempre personal. Esos valores se incrementarían por su actuación, maneras y comportamiento personal.

Otra característica de la organización social de los grupos humanos semi independientes es que impulsan una relativa endogamia. Con ella buscan aislar, proteger, mantener o fomentar su idiosincrasia, su influencia y su patrimonio. Pero, sin que sea biológicamente perjudicial su uso. Como sería entre los miembros de una misma familia o clan pequeño o cercano. En efecto, los matrimonios no sólo suponen y conllevan intercambios de individuos entre las familias de los contrayentes. Producen también intercambios y flujos de regalos, visitas, relaciones y parcelas de poder. En unas sociedades poco evolucionadas y residentes en un medio difícil y, a veces, rodeadas temporalmente de hostiles, las relaciones matrimoniales producen un “ingreso”, unos aumentos de posiciones sociales, influencias y bienes, que son muy apreciados por aquéllas.

Siempre un exceso de reglamentación, de protocolos, de fijación y aseguramiento de las “responsabilidades” objetivas, termina siendo dañino para todas las “agrupaciones” sociales o sociedades en desarrollo permanente. Porque son los “antónimos ideológicos” de las responsabilidades sociales compartidas. La plétora indebida de reglas super elaboradas y ultra “racionales” enerva y debilita el sentido de la responsabilidad y el coraje moral (necesario para asumirla y ejercerla) individuales. Y nuestros reflejos y actitudes de responsabilidad colectiva se diluyen y se pierden. Como ejemplo, en estos momentos, la interpretación estricta de la Ley por un juez, que es su digno y magno oficio, puede llevar a situaciones reales paradójicas y esperpénticas. El legislador transmite y pretende, con el buenismo seudo idealista imperante, que los padres eduquen por persuasión. Pero, la persuasión (y ya estamos encorsetados por las palabras) es propia entre ciudadanos “hechos y de derecho”. Algunos de los dilemas citados se dan en la educación de los hijos díscolos, desvergonzados y contumaces. Unos padres que, sin pegar, privan temporalmente de una salida habitual a algún hijo pueden, en rigor, ser procesados tras una denuncia. Y el Estado gastar sus escasos dineros en un juicio. Aunque luego, ante la flagrante contradicción que envuelve todo, sean indultados. En las hemerotecas se puede consultar un caso, ejemplarizado en Úbeda, Jaén, a primeros de marzo de 2012.

Decía Juan Vázquez de Mella Fanjul que ningún pueblo moral (yo diría que con una sana “moral nacional”) ha soportado tiranías. Pues esta “peste de las sociedades” se alimenta y extiende y afianza sus raíces en la degeneración o el estiércol de ellas.

(CONTINUARÁ)