Los Estados Unidos y Rusia, en el Conflicto de Oriente Medio

ANTECEDENTES

Rusia reaparece tras la Desmembración de la URRS.

La nueva Rusia de Putin, tras el paréntesis difícil e indiferenciado de Boris Yeltsin, está despertando de una transición traumática a una democracia formalista, no reflejada aún en sus estructuras de poder y de administración. Tras Yeltsin, las autoridades tuvieron que liberarse de una “oligarquía neocapitalista mafiosa”. Que buscaba una “forma” política amorfa, específica y de amplia cúspide, que gobernara el país y controlara la alternancia de los partidos en elecciones más o menos libres. En esas estructuras lábiles y en evolución se está transmutando todo el aparato supervisor y burocrático de la URSS, creado a lo largo de 70 años de férrea dictadura del PC. Por lo que no es casual el origen profesional y las maneras “presidencialistas” de Vladimir Putin.

PENÍNSULA DE CRIMEA

Pero que le dan a la nueva Rusia una creatividad y una flexibilidad operativa internacional, que no tienen sus competidores exteriores, más “asentados, protocolizados y super reglamentados”. Es lo que diríamos de un buen púgil estilista: “tiene mucha cintura”. Baste recordar la “jornada de oración y ayuno por la paz en Siria”, que proclamó el Papa Francisco para el 7 de septiembre de 2013. Que se pasó aquél sábado acompañando unas 4 horas el rezo del pueblo en la Pza. de San Pedro. A las pocas horas, Putin propuso a los Poderes internacionales (incluyendo a la inoperante ONU, que en los conflictos internacionales sólo sirve para dar un hipócrita sello de legalidad a las cosas y los hechos) la destrucción “in situ” del arsenal químico de los sirios de Bashar al-Assad y no su bombardeo aéreo. Esto cogió a Francia y a los EEUU con el pie cambiado. Y al Nobel de la Paz Obama, que había pedido el apoyo del Congreso para su ataque aéreo (“necesario por la brutalidad del Gobierno sirio con su población”), buscando como loco apoyos entre sus legisladores. Porque veía que le rechazaban hasta sus planes de intervención más menguados.

TROPAS RUSAS EN CRIMEA

Si desde hace tres años y medio Occidente amenaza, sin pasar a la acción, es porque en Washington y en París saben que una reedición de las operaciones aéreas que se produjeron en Serbia o en Libia no es posible en Siria, con el armamento antiaéreo ruso desplegado. La defensa compleja siria de radares y armas obliga a todo avión hostil a atacar su objetivo a más de 50 kms de distancia, para operar fuera del alcance de su DCA. El nivel de seguridad de las aeronaves ha pasado de los 3000 ms. de altura de hace 16 años en Kosovo, a los 10000 ms. en Siria. Sólo los carísimos cohetes de crucero como los Tomahawk estadounidenses y los Scalp franceses, diseñados como vectores de armas nucleares y de trayectoria autónoma y muy baja, podrían ser empleados con éxito en ataques de apoyo a tierra.

APOYO POPULAR A PUTIN

La pérdida de sus “aliados controlados” del Pacto de Varsovia y del COMECON, tras la guerra fría, sólo le dejan a Rusia buscar geográficamente “nuevas influencias” hacia el Asia central, desde Siria a la India y Vietnam. Turquía es un enemigo proverbial de los rusos. China es un “socio, competidor y rival”, si vale esta definición polivalente, que hace que ninguna de esas expresiones lo sea en plenitud. En Afganistán nunca han podido asentarse. También los rusos intentan ganar y mantener en su “esfera política y comercial” a las nuevas repúblicas centroasiáticas islámicas turcomanas y a las repúblicas ex soviéticas eslavas. Hasta ahora, la Unión Aduanera creada por Rusia incluye sólo a la Rusia Blanca o Bielorrusia y a Kazajistán.

Siguiendo sus estilos directos, imperiosos y operantes, a mediados de diciembre de 2013, Putin lanzó un primer órdago a Ucrania, para que pasara a formar parte de esa “esfera de coprosperidad” ruso turcomana: le ofreció bajar un 33% el precio de cesión del gas ruso, del que Ucrania es receptor y revendedor y, para salvarle de la quiebra financiera y no tuviera que lanzarse para ello en manos de la Troika comunitaria, le cedería hasta $15 mil millones en créditos blandos. Las “ofertas irresistibles” de la Unión Europea a Ucrania no se concretan, ni, por supuesto, se materializan. Más allá de los informes y briefings de una burocracia europea, anquilosada, sin imaginación ni coraje moral, que se protege y autogestiona. Pero, los problemas socio políticos surgidos en Ucrania han llevado a una fortísima polarización del país, formándose dos mitades casi “antagónicas irreconciliables”. Como las apelaría el materialismo dialéctico. Donde la parte al noroeste de Crimea, quiere alejarse de Moscú y la mitad al norte y el este de esa península busca estrechar los lazos con Rusia. Ucrania es por historia y por demografía parte de la Europa limitada al este por los Urales. Y Ucrania es por oportunidad política y momento histórico, parte de la Europa centro occidental, democrática y liberal. Que forma junto con los Estados Unidos, que actúa como el otro “polo vibrante” fundamental, al otro lado del Atlántico, la inmensa “civilización occidental”.

Un gran problema se plantea ahora, no sólo a Ucrania, sino a sus vecinos al Este y al Oeste. Y es conseguir que las fuerzas sociales que se enfrentan en Ucrania, desgarrando su patria, se conviertan en fuerzas complementarias y necesarias entre sí. Y es una gran labor conjunta, desinteresada, con altura de miras y dirigida por estadistas, la que hay que desarrollar para conseguirlo y alejar los espantajos que se vislumbran en su horizontes socio político. De no conseguirse esa “fusión de intereses”, que ésa es la alta misión de la Política, la alternativa sería mala para todos, nacionales y vecinos cercanos y lejanos. Y la herida sólo se cerraría en falso y por un tiempo imprevisible. Aunque se alcancen ceses del fuego y acuerdos operativos entre los rivales, como los de Minsk. Que solamente tendrían una función táctica y puntual…

TROPAS UCRANIANAS EN OPERACIONES

Para Rusia, Ucrania es algo más que un aliado estratégico. Como lo serían el Imperio japonés, la Europa Occidental o la Gran Bretaña para los EEUU. Ucrania es parte de la esencia nacional rusa. En Ucrania nació hace muchos cientos de años, el gérmen fuerte y prometedor de la nación rusa, la Rus. Pero, el problema latente, como unas brasas furentes cubiertas de ceniza, ha resurgido ahora virulento y casi descontrolado. Rusia está apostado fuerte. O se tendrá que contentar con convertirse en un “estado nación”, sin “esferas de coprosperidad” dependientes, participativas y ventajosas para todos. Esa “potencia regional o de segunda clase”, como la denominó despectiva e inoportunamente Obama en los inicios de esta crisis.

Desde entonces, la oposición armada de la Novarussia (así autodenominan los separatistas prorrusos a su territorio de la cuenca del Donbass y zonas adyacentes), es apoyada por los rusos. Que les envían equipos militares (entremezclados o no con convoyes de supuesta ayuda humanitaria para la población civil de la región), “grupos” de voluntarios internacionalistas, incluso veteranos chechenos prorrusos, y “asesores militares”. Y se enfrenta al gobierno central de Kiev, del presidente Petró Poroshenko. Ambos rivales armados han seguido una estrategia operativa del tira y afloja, del cachumbambé. Donde todo está bastante calculado y razonablemente controlado, para ir avanzando cada parte por pasos medidos y contados, sin que se les desboque irreversiblemente el animal de la guerra abierta entre naciones y alianzas. Y así estamos y seguiremos por bastante tiempo…

AVIÓN RUSO CON MATERIAL BÉLICO PARA SIRIA…

Pero, no todas son bondades y ventajas en un régimen super presidencialista. El tejido nacional ruso y sus componentes sociales, familiares y personales, sólo tienen sus deberes y derechos garantizados en un régimen político participativo. Aunque la popularidad y el respaldo al presidente Putin, por su estrategia de defensa exterior de las virtudes y derechos nacionales es alto, consistente y permanente entre la población rusa. El poder concentrado y decisivo tiene que ser administrado en pequeñas dosis, para no abusar, ni dañar, ni caer en la tentación de buscar su continuidad indefinida. El despotismo (que surge de la convicción podrida de los mandos de que han “salvado” a “su” patria), la corrupción y el clientelismo extendidos por los círculos del poder y sus aledaños, se vuelven manifiestos y consuetudinarios en la sociedad. La oposición política e ideológica, con sus críticas, actuaciones parlamentarias y protestas callejeras, puede volverse casi insoportable para quienes se concentran en planear, decidir y ejecutar en aras del pueblo, pero no con el pueblo. La cárcel y la confiscación de bienes son represalias de toda la vida, cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos, en la prehistoria, para los disidentes, díscolos y desobedientes y para todos los enemigos potenciales (imaginados o no) y reales del régimen.

El desarrollo de la ocupación estadounidense y aliada en Irak.

La guerra de 2003, iniciada el 20 de marzo, fue corta, precisa y muy asimétrica. Era un ejército de masas, fuertemente centralizado, aunque estuviera dotado de material y equipo modernos, el que se enfrentaba a un ejército de tercera generación, altamente tecnificado. Tras la guerra, ganada el 15 de abril, los EEUU, con más de 250 mil tropas sobre el terreno, no saben qué hacer. Y se convierten bastante bruscamente de “liberadores” en fuerzas “infieles de ocupación”. Y es en los primeros 4 años de ocupación, cuando se producen la mayor parte de las bajas de civiles y de combatientes irregulares iraquíes y de los aliados en esta guerra.

SEGUIDORES DE MUQTAD AL-SADR.

Los insurrectos iraquíes llegaron a constituir para primeros de 2007 una miscelánea extraña y no miscible. Que sólo permitía las colaboraciones espasmódicas, principalmente logísticas, entre ellos. Las facciones o grupos existentes eran: a) Grupos de al-Qaeda con carácter cuasi autónomo, coordinados por Abu Ayyub al-Masri, hasta junio de 2006. b) Baazistas (el partido tenía milicias que Saddam activó militarmente poco antes del ataque) y antiguos miembros leales de su ejército y administración. c) La red de resistencia nacional sunní, llamada “ahl al-thiga”, de la que se conocía muy poco, integrada principalmente por ex-miembros de la administración y del ejército anteriores y contrarios al ex-presidente. Que fueron despedidos con sabiduría excesiva por el estadounidense tecnócrata, metido a político, el cuestionable Paul Bremer. Sin mediar para ello ningún cargo o proceso penal contra los depurados tan abruptamente. A la que se unieron después patriotas y religiosos iraquíes y jóvenes desempleados, todos irritados ante la prolongación de la ocupación y el buen hacer de las fuerzas de la coalición. d) Las milicias socio religiosas locales y regionales de sunníes y chiíes. Una de las más renombradas era el Ejército del Mahdi, con menos de ocho mil hombres armados de muy variada y pobre formación militar, del clérigo chií Muqtad al-Sadr, sobrino de un importante opositor a Saddam. e) Voluntarios islámicos de varios países, que formaron la principal cantera de los terroristas suicidas voluntarios, generalmente sunníes. f) Grupos locales de jefes de clanes y señores de la guerra, haciendo valer sus derechos político económicos. Por ejemplo, en la primavera del 2004, el gobernador iraquí de al-Qadisiya, más extensa que Extremadura y con unos 800 mil habitantes, donde estaban nuestras bases de Diwaniya, su capital, desertó y formó una banda de unos 40 seguidores, para hacer valer sus derechos. g) Miembros activos de las agencias de inteligencia de, al menos, Siria e Irán. h) También se detectaron bandas de criminales comunes.

LLEGAN A BAGDAD…

A primeros de 2007, el general de 4 estrellas David Petraeus, con su cambio de estrategia político militar, comienza a pacificar el país. Se acerca a los insurrectos sunníes, mencionados en los apartados B, C y D y a sus tribus. Éstas eran ignoradas hasta entonces, por constituir “reliquias sociales superadas por la democracia inorgánica”, que no las necesitaba. Y los incorpora, en un gran esfuerzo social, a la vida del país. Las bandas de insurrectos son convertidas en “milicias de auto defensa” tribales regionales, patrocinadas por los EEUU, saltándose la cadena de mando política y militar iraquí, en manos de los chiíes. Su misión será principalmente controlar y sofocar en sus áreas demográficas, las acciones de los insurrectos citados en A y E, es decir, al-Qaida y sus recidivas terroristas. Y los sunníes, que habían rehuido siempre su participación en la política nacional, son convencidos de las ventajas de también hacerlo. Es el famoso “Despertar Sunní”, el Sahwa, el “Sunni Dawn”. Y desde 2008, los muertos militares y civiles de la guerra irregular caen en picado y se mantienen controlados durante otros 4 años.

LA GUERRA SECTARIA…

Este giro fundamental le brindó un respiro profundo a Obama. Y le permitió “maquillar” su retirada militar del país ante su opinión pública. La situación social está relativamente tranquila y el poder político queda en manos de un régimen “bastante” representativo del pueblo. Pero, como dijo el secretario de Defensa Leon Panetta en la ceremonia de retirada en Bagdad, “Irak va a ser puesto a prueba (ahora) por el terrorismo y por las dificultades económicas y sociales no resueltas”.

UN ANIVERSARIO…

El jueves 15 de diciembre de 2011 tuvo lugar en Bagdad la ceremonia de arriada y recogida de una bandera de los EEUU. Con ello se cerraban los fastos de la marcha oficial de las fuerzas militares de ese país en Irak. Tras cerca de 9 años de presencia allí, que costaron la muerte de más de 4800 militares aliados (casi 4500 eran estadounidenses), los EEUU dejaron un Irak algo mejor de como lo encontraron. Pero también puede decirse que no dejaron ninguna impronta, marchamo o huella permanentes en ese país. Que marcase o modelase la identidad sociocultural de Irak y que justificase tanta sangre (añadir a los datos, unos 120 mil iraquíes muertos) y tanto tiempo y esfuerzo económico empeñado (estimado en más de un billón -un millar de millardos- de dólares) en la posguerra. El país no asimiló, ni siquiera captó, las bondades de un régimen político, moderno y democrático que se le superponía, a su estructura político social, asentada en el Islam, las tribus y sus jefes naturales casi siempre incuestionables. Es de recordar ahora, que el general Petraeus no quería como primer ministro iraquí al chií Nuri al-Maliki, al que consideraba profundamente sectario e incapaz para la gobernanza de un país de convivencia tan difícil. Y que fue el vicepresidente Richard Cheney el que impuso su criterio y apoyó a al-Maliki.

La idiosincrasia estadounidense, en la guerra interna de Irak.

Para los EEUU, el dinero es una cuestión estratégica secundaria y fácil de dar. Y siempre ha sido así. En la II guerra mundial sufragaron en parte los esfuerzos de guerra de las otras naciones aliadas. En Irak compraron desde 2007 a clanes sunníes, con soldadas y contribuciones a fondo perdido. Para alejarlos de Al-Qaeda y de la rebelión promovida por el Partido Baaz y por los funcionarios y militares iraquíes. En Vietnam apuntalaron durante años el régimen del Sur, incapaz de entusiasmar y arrastrar a su pueblo a la defensa firme y comprometida de un “régimen libre nacionalista democrático” (con todos sus defectos de gestación y parto). Sobre el que pesó inexorablemente la incapacidad y la falta de probidad de sus políticos, hasta romperlo e incapacitarlo para su defensa. Pero con dinero se compran voluntades, mientras fluye la liquidez. Pero nunca se adquieren lealtades, ni amistades, ni simpatizantes. Y ahora, el pueblo estadounidense, plagado con la falta de mando político exterior eficaz, con los costes de las guerras contra el terror (se habla de más $1,6 billones gastados hasta ahora en Irak y Afganistán), está cansado de las acciones exteriores y lo refleja continuamente en las encuestas. Como en los viejos tiempos, en otras crisis, un país que es casi un continente, se repliega hacia él mismo.

El primer ministro iraquí saluda a líderes tribales en Bagdad. | Efe NURI AL-MALIKI SALUDA A JEFES TRIBALES…

Uno de los problemas estratégicos estadounidenses es su repugnancia civil y militar a pagar el “precio de sangre” necesario para actuar militarmente, con contundencia, decisión y eficacia en los niveles de sección, pelotón, equipo o team y hombre, en una guerra irregular. Precio de sangre que es inevitable en cualquier guerra. Y que es menor de lo que la “percepción sesgada por el temor” vaticina y amenaza. Porque tratándose de una “guerra de guerrillas” (le llaman ahora pomposamente de “cuarta generación” o asimétrica), contra rebeldes armados, el “precio de sangre” nunca será tan alto como en una guerra de tercera generación, contra un ejército moderno, tecnificado y mecanizado, que maneje bien la estrategia operativa. Un corolario de esa repugnancia es su aversión al riesgo militar. Lo que deja en manos de las unidades de élite, en operaciones de “muerde y huye” sobre objetivos concretos y puntuales y en acciones de destrucción o de captura y extracción de rehenes, las acciones de contra insurgencia militares. Y es lo que explica el uso extensivo y frecuente, para la exploración, el seguimiento de objetivos y la acción violenta sobre éstos, de los “drones” o aviones no tripulados, cada vez más mortíferos, protegidos, capaces y de mayor alcance útil. Lo que le viene de perlas a su conglomerado industrial militar nacional. Drones, como el RQ-70 Sentinel, de la Lockheed Martin, que se les caen cuando falla su electrónica o cuando ésta es atacada con contramedidas y pulsiones electromagnéticas (contra estas últimas, ni el flamante Eurofighter está totalmente preparado) o interferencias inesperadas.

SÓLO EL 17% VE AL PRESIDENTE OBAMA COMO UN LÍDER MILITAR FUERTE…

Tampoco los estadounidenses tuvieron un compromiso permanente e indefinido, el marchamo del buen aliado, con el régimen político iraquí. Que es conglomerado de intereses religiosos, tribales y personales, aglutinado por el poder que hoy detentan y se reparten. Tampoco se puede “impregnar” en su totalidad y sin más, una democracia inorgánica occidental en un país musulmán con una estructura social antigua y firme. Sin principios y formas liberales en su idiosincrasia (esto no se adquiere con unas inyecciones de “liberalismo forte”), los dirigentes y jefes populares utilizarán los nuevos mecanismos de poder que se les ofrezcan para aumentar su influencia y beneficio, en una sociedad supuestamente moderna y libre. Aquí, el principio de fondo es que una democracia islámica, basada en la Umma, el Corán, la sunna del Profeta y la Sharia, no es igual a una democracia liberal. Un corolario importante de esto es la falta de cercanía y de compromiso de los EEUU con el pueblo iraquí. Que percibe a losextranjeros infieles armadosen su territorio, como algo temporal, relativo, ajeno, dañino y superpuesto a sus intereses y necesidades cotidianas, familiares, tribales, culturales y religiosas, por este orden.

EL GOBIERNO RUSA HALAGA A SUS MILITARES…

¿Por qué no han intentado interpretar y encausar una “democracia islámica”, basada en el “Islam popular”, las distintas etnias y la cultura enraizada en los clanes y las tribus regionales? Porque quieren resultados a corto. Y el ritmo atemporal y firme de la vida de las tribus, los desconcierta y enerva. Les falta el celo por la labor anónima, firme y prolongada. De servicio a los demás, esos que siempre distinguen entre el mercenario advenedizo y el amigo. Tareas abnegadas, tanto militares como socio económicas, que sólo pueden ser promovidas y animadas por el que posee una sana “moral nacional”. Capaz ésta de desarrollar, desde su fortaleza interior, aquélla “amistad cívica” de la que hablaba Aristóteles en su “Ética”. Al menos, con sus adelantos, dineros y medios académicos, podían haber estudiado y señalado un “camino sociológico” a seguir por el pueblo. Y, aunque no hubiesen llegado a recoger fruto alguno, se hubiesen podido marchar con dignidad y el respeto ajeno, dejando una impronta de amigo confiable. Han hurgado en las heridas sociales, han lastimado más y han curado poco. Por fin, se van, dejando a los iraquíes frente a un destino difícil, que ellos han ayudado a pergeñar. Y que se muestra cada vez más enmarañado, difícil y peligroso para toda el Asia del Suroeste.

Los objetivos de la estrategia nacional estadounidenses son ahora más políticos que militares en el Oriente Medio islámico. Admitamos que los estadounidenses no fueron capaces de “dejar un Afganistán o un Irak perfecto”. Pero, tampoco la democracia occidental es perfecta. Recordemos a todos los corruptos e ineptos que participan en la “res pública”. Pero es comparativamente el menos injusto de los sistemas políticos conocidos. Y, debidamente regulado por el juego de los poderes públicos y la probidad de sus agentes, fue el que permitió el advenimiento de las clases medias, numerosas, educadas, laboriosas y progresistas. Que son el “humus primigenio” de las sociedades adelantadas modernas, que desarrollan y utilizan todos sus recursos y materiales en la seguridad, la prosperidad y el desarrollo humanos.

Un gran problema de la gran estrategia de los estadounidenses es que carecen de un “liderazgo socio militar proyectado”, de una figura dirigente que les ofrezca iniciativa, esfuerzo, sudor y lágrimas para defender por unos años decisivos, una causa que sea aceptada por la mayoría del pueblo estadounidense. Se actuó en Irak para derrocar al régimen tiránico de Saddam y para traer una verdadera democracia inorgánica al país. Y la doctrina Bush estableció, quizás sin ser explicada ni aceptada, que esas “asymmetrical wars” (irregulares y con bajo nivel de equipamiento militar) se sostenían y eran necesarias, para alejar de los territorios estadounidense y de sus aliados, las amenazas del terrorismo foráneo fundamentalista de cualquier origen, religión o ideología.

(CONTINUARÁ)

 

LA LUCHA CONTRA EL ESTADO ISLÁMICO DE IRAK Y SIRIA V.

LAS OPERACIONES MILITARES DEL ESTADO ISLÁMICO DE IRAK Y SIRIA.

El Estado Islámico tiene la ventaja estratégica de su unidad territorial, que le permite sostener las luchas siguiendo sus líneas interiores de comunicación. Sus enemigos están desperdigados por sus fronteras y operan en multitud de sectores o fajas diferentes. Esta ventaja puede emplearla para fijar y mantener a sus enemigos, dispersos e inconexos operativamente por los distintos países y zonas. Impidiéndoles así cualquier concentración para atacarle.

Así, en su centro operativo de Mosúl, con unos 2 millones de habitantes, la mayor ciudad en su poder, mantienen fijados a los peshmergas de Erbil, capital del Kurdistan iraquí autónomo. Estos no son capaces de lanzar una ofensiva individual, para ir arrebatándoles enclaves y zonas y se mantienen a la defensiva. Son kurdos sunníes, que no quieren coordinarse con el ejército de Irak y las milicias sectarias chiíes.

En Anbar el EI ocupó al-Ramadi su capital, donde el ejército iraquí salió también a la desbandada, en una marcha retrógrada imprevista y acelerada. Y amenaza el flanco occidental de Bagdad, que dice estar entrenando y concentrando efectivos para recuperarla, partiendo de la nueva base en Taqaddum, donde hay destacados 450 nuevos militares estadounidenses, a unos 25 Km. de al-Ramadi, que actúa de cerrojo contra el EI.

El Estado Islámico tiene ahora tres grandes áreas de operaciones:

Una primera gran zona abarca todo el sur del Emirato, desde el sureste de Alepo hasta al-Ramadi, siguiendo el curso del alto Eufrates. En ella, el EISIL está extendiéndose y consolidándose, ocupando la ciudad de Palmira, terminando de expulsar al ejército sirio de la provincia de Deir-ez-Zour (sus últimas tropas en ella están cercadas al oeste de su capital) y a los soldados iraquíes y las milicias chiíes de la provincia de Anbar. Al oeste de Palmira están Tiyas y los aeropuertos militares del Shayrat, ocupados por el ENS, que son objetivos vulnerables al EI, capaz de atacarlos desde dos direcciones. Con ello, podría establecer un flanco occidental defensivo dirigido hacia Damasco.

COMBATIENTES DEL EI, MUERTOS POR LOS KURDOS.

En el norte de Irak, el EISIL mantiene sus posiciones en la provincia de Nínive y parte de la provincia de Saladino, consolidándose también en el alto Tigris.

En Siria, al norte y noreste de Alepo, a lo largo de unos 400 Kms. de la frontera con Turquía, hasta la provincia fronteriza de Hasaka, el EI mantiene un juego estratégico basado en pequeñas ofensivas y retiradas tácticas, en una zona de gran labilidad operativa. Intentando debilitar al Frente al-Nusrah (cerca de la fronteriza Azaz), a los peshmergas sirios (en Kobane) y a otros grupos opositores y mantener abiertos los estrechos sectores fronterizos, Ras al-Ayn, entre otros, por donde realiza sus intercambios de petróleo, derivados y bienes incautados, armamentos y partidarios. También desea detener la ofensiva de la oposición en Alepo, ya que el EI no tiene capacidad libre para explotar de la desestabilización en Alepo. Pero en Hasaka quiere consolidarse, para aumentar su continuidad geográfica, proteger sus pasos fronterizos con Irak y Turquía, aquí está Tel Abyad, y aumentar su retaguardia estratégica, reforzando así el saliente de Palmira.

UN VOLUNTARIO CHECHENO PARA EL EI…

Turquía, que quiere mantener en su frontera sur un difícil equilibrio político militar, recela tanto de los kurdos del YPG (sirios), como del EI, acercándose a su territorio en fuerza. Y Erdogan está considerando establecer una zona de seguridad de 10 Km. de profundidad en territorio sirio desde la frontera común, ocupándola con unos 12 mil soldados turcos. Desde ella, los turcos podrían también controlar parcialmente otros 25 o 30 Km. de profundidad más, empleando su artillería pesada. Es un tema espinoso y controvertido, de trascendencia internacional indefinida, por lo que el jefe de las FF.AA. le ha pedido a Erdogan una orden formal por escrito, que el mandatario aún no ha otorgado. Los bombardeos aéreos de la Coalición de las 60 naciones, adscritos a la Operación “Inherent Resolve”, erosionan y causan bajas al Estado Islámico desde hace casi un año. Pero no detienen sus operaciones militares principales de fijación de sus enemigos y de aumento del territorio del Estado Islámico. Mientras los países occidentales, incluyendo los EEUU, la OTAN y la Unión Europea, en cualquier grado y combinación práctica necesaria nacionales, no estén dispuestos a poner sobre el territorio sirio y/o iraquí una inversión suficiente de combatientes propios, en forma de fuerzas interarmas terrestres, distribuidas en la combinación apropiada para las tareas que se les atribuyan, el EI no será batido por sus enemigos de esos países árabes infestados. Y parece que se podrá defender indefinidamente de sus enemigos fronterizos. En los ataques aéreos en Siria participan Arabia, los EEUU, Bahrein, Canadá, los Emiratos Árabes Unidos y Jordania. En Irak, solicitando permiso operativo a su gobierno, bombardean Australia, Bélgica, Canadá, Dinamarca, los EEUU y Gran Bretaña.

Obama vuelve, para salvar a Irak III.

(FINAL)

En Irak, los futuros suboficiales son entresacados entre los sucesivos grupos u hornadas o lotes de reclutas que son alistados. Es importante señalar que la paga garantizada es el principal argumento de alistamiento, en un país asolado por la guerra, las sucesivas olas de destrucción sufridas y la desestructuración nacional. Los iraquíes también tienen “corazones y mentes”, los cuales deben ser convencidos y ganados, para que defiendan a su joven país y su inestable y corrompido régimen político, frente a las fuerzas disolventes que lo amenazan. Y la corrupción por sí misma no es razón suficiente para rehuir defender y ayudar al régimen iraquí. La corrupción es general, tradicional, arraigada y omnipresente en toda la región geopolítica árabe: desde el norte de África a las fronteras de la India. Sadam Hussein, el partido Baaz y su régimen estaban asentados en el clientelismo, el copago y el terror selectivo contra los enemigos internos, tanto reales como potenciales o estimados. Con la religión (variedad sunní) y los comunes orígenes tribales como criterios de selección, para que el personal comenzase a medrar en las estructuras estatales. Y sobrevivieron a dos guerras exteriores, una larga contra Irán y otra contra una coalición aplastante de países modernos en 1.991, y a varios intentos armados de rebeliones internas étnicas y religiosas.

Los suboficiales iraquíes no se sienten como un cuerpo profesional y selecto y aparte de los reclutas, ya que su origen, necesidades y aspiraciones son comunes. En todo caso, si se segregan de éstos es más por vana superioridad y exhibición de poder fatuo, que por razones objetivas. Pero esta lejanía malsana es percibida claramente por los hombres y perjudica la cohesión y la capacidad combativa de las pequeñas unidades. En efecto, son 3 las características o cualidades que los soldados esperan de sus suboficiales, como jefes inmediatos natos: 1) Las tropas siempre tienen que creer que los suboficiales se preocupan realmente por ellos. Y que harán lo posible para facilitarles la vida y para no dilapidarlos en la batalla. 2) Los soldados deben conocer que sus suboficiales cuidan de ellos. Si sienten que sus jefes abusan de ellos o los utilizan mal, se volverán indisciplinados y pensarán que no merece la pena seguirlos. 3) Los soldados tienen que confiar en la competencia profesional de los suboficiales. Éstos tienen que tener un juicio militar claro, definido y solvente en las batallas y en las misiones. Sus tropas tienen que reconocer que si los siguen, sus oportunidades de supervivencia y, luego, de triunfo, son tan buenas, al menos, como las de aquéllos.

Los intereses de los oficiales y suboficiales están profundamente enraizados en los de sus familias y clanes, en sus etnias y patrias chicas. Para construir progresivamente, desde los clanes hacia arriba, una entidad regional y, luego, una nacional, hay que crear lazos y relaciones consistentes de progreso y seguridad, que los aglutinen poco a poco. Con ello se irá formando una “moral nacional”, un sentido de pertenencia a una unidad social superior, que respete y garantice sus derechos, a cambio de unas obligaciones sociales y les ofrezca un futuro de paz, utilidad, bienestar y progreso. La estructura social nacional iraquí es escasa, regional y pobre. Así, los oficiales y suboficiales iraquíes no pueden comprometerse voluntaria, seria y debidamente con un ejército en la defensa del régimen nacional. Que está colocado como una superestructura de escasa vitalidad, sobre las redes sociales centenarias del país. Pensando algunos que, simplemente por ello, ya pudiese sustituirlas eficazmente. Incluso un injerto debe tener una cierta afinidad y cercanía biológica con el patrón o pie receptor, para que prospere a su debido tiempo.

No es de esperar que los suboficiales, tanto los de mando directo de los hombres como los de la escala superior, puedan desempeñar cabalmente su cometido. No creemos que lleguen al 15% del total, los que puedan ser considerados como buenos, tanto por los oficiales como por los soldados. Esto crea una debilidad estructural, un vacío existencial, en las capacidades militares del ejército iraquí en la lucha contra las milicias sectarias sunníes y chiíes y los irregulares del EISL. Estos tienen una fuerte y fanática motivación religiosa y un compromiso con sus misiones. Su diferencia de capacidad militar, la compensan con su compromiso de utilizar los hombres necesarios en las misiones decididas. Y encuentran suficientes adeptos para llevar a cabo las misiones suicidas. Pocas sociedades han tenido o tienen guerreros capaces de autoinmolarse para matar y mutilar a sus enemigos. Y, generalmente, sin perspectivas de victoria, sino buscando el fruto inmediato de su sacrificio personal. Que lleva, eso sí, como seguro de muerte un premio imperecedero. Los aviadores soviéticos, agotadas las municiones o el combustible, embestían a veces contra los aviones alemanes durante su Gran Guerra por la Patria. Los “kamikazes japoneses”, el “viento divino” protector de las islas contra la invasión mongola, se sacrificaban para compensar la supremacía militar e industrial estadounidense, en aras del código de honor shintoista y de la voluntad del Dios-Emperador. Pero los hombres del ejército iraquíes tienen aún una motivación débil e imperfecta, y tienen una formación y un entrenamiento militares demasiado someros y precipitados. Sus armas estadounidenses son juguetes tecnológicos para los soldados de mentira.

Hay tres fuentes principales que proveen oficiales para las fuerzas armadas. La primera son las academias generales y especiales de las armas, servicios y apoyos. La segunda son las universidades que imparten determinados planes técnicos y temas militares. Donde se pueden graduar oficiales, especialmente para dirigir las reservas. La tercera es la cantera de los propios soldados aventajados, que pueden ser promovidos sucesivamente desde las filas y desde el cuerpo de suboficiales, tras pasar las formaciones complementarias necesarias. Las dos primeras fuentes son en Irak veneros insuficientes, de cauces resecos y de resultados inseguros.

El cuerpo de oficiales iraquíes no tiene ni una gran formación, ni una especial dedicación a sus soldados. De hecho, manteniéndose cerca de las líneas institucionales de autoridad y no involucrándose directamente con los problemas de sus hombres, buscan minimizar sus responsabilidades. Esto dificulta la dirección de las pequeñas unidades y su conversión en eficaces unidades de combate. El sistema de informes de eficacia de los oficiales y los reportes sobre la disponibilidad de los medios a su cargo, proceden de una distorsión burocrática importada, que desea observar, comprobar, medir y trazar todo. Esto trae inevitablemente la necesidad del retoque de los informes, para hacer aparecer siempre a los oficiales como competentes ante sus superiores. Pero la “doctrina de cero errores y deficiencias” produce el agostamiento de la creatividad de los oficiales de mando directo. Una consecuencia práctica es su fijación estricta a las órdenes y a los planes, dentro de los márgenes de la misión recibida y el objetivo de los superiores a las pequeñas unidades de acción. Y deja sin lugar a la iniciativa y la improvisación creativas imprescindibles.

Desde hace siglos los ejércitos victoriosos exhiben tres o cuatro características, como soportes institucionales y “marchamos” de su actuación: una vocación particular para las armas; un cuerpo de oficiales relativamente pequeño, formado por un 5 a 7% del total de los enrolados; una cierta estabilidad en los destinos de éstos, esencialmente en las unidades de acción, para crear lazos, cohesión y unidades eficaces, sin que ello afecte a su promoción por un tiempo; y un código asumible y asumido de virtudes apropiadas, que fijen y templen los caracteres y las actuaciones.

Sin unos cuerpos de oficiales y suboficiales estables y permanentes, capaces de conseguir y mantener un ejército bien entrenado y resistente a los esfuerzos de las operaciones de guerra, las habilidades militares del ejército iraquí serán muy dudosas. El no compromiso y la lejanía de los mandos tampoco facilitan la cohesión de las pequeñas unidades, ya que no se desarrollan los lazos interpersonales necesarios para ello. Se espera que en plazos cercanos, el ejército iraquí consiga formar unidades de combate efectivas. Aunque los propios estadounidenses reconocieron hace varias décadas, que los períodos teóricos de formación eran demasiado cortos para lograrlo y ellos partían de reclutas más cualificados para ello. Es de destacar, la dificultad de adaptar o iniciar a los hombres al combate real. Incluso, las unidades de combate de élite en sus primeros combates, al recibir algunas bajas, quedan generalmente fijadas al terreno y su intención primera es la evacuación de los heridos. Y solicitar inmediatamente el apoyo del fuego pesado. Esta “mentalidad” de lucha la presentan los ingleses, los estadounidenses y los soviéticos, por citar algunos ejércitos de los que hay referencias claras de sus oficiales y analistas del conflicto. Y es de esperar que los iraquíes también exhiban este “estilo” de lucha durante un tiempo penosa y desesperadamente largo.

Las armas son una profesión especial, a veces olvidada por las sociedades modernas o, al menos, descuidada. Sobre todo cuando la “oportunidad” de su empleo no se vislumbra en un futuro inmediato. Siempre se escatima a la Defensa el presupuesto digno y, aún, el necesario. No se puede regir esta Institución por los parámetros de: competencia y tensión internas; downsizing y outsourcing de funciones secundarias (por ejemplo, cocina, limpieza, lavandería y seguridad de acceso); gestión empresarial y dirección por objetivos, que son característicos de las grandes y medianas corporaciones. Esto lo intentó Robert McNamara, secretario de Defensa de Kennedy, en su reforma de 1.960. El resultado se vió unos años después, en la guerra de Vietnam. Muchas unidades de combate no pudieron confiar en sus jefes natos y bajo el fuego enemigo, colapsaron literalmente y se negaron a luchar. Esta putrefacción institucional, de la que todos los hombres eran víctimas, llevó a que al menos 1.000 oficiales y suboficiales de pequeñas unidades fueran asesinados por sus hombres. Y la cifra real y no demostrable podría haber sido mayor.

LA LUCHA CONTRA EL ESTADO ISLÁMICO DE IRAK Y SIRIA III.

(CONTINUACIÓN)

Entre las sucursales menores internacionales del terror salafista yihadista, que también han reconocido la autoridad de al-Baghdadi, destacan las milicias somalíes de al-Shabab. Ésta es una deyección de la extinta Unión de los Tribunales Islámicos, que se extiende por el sur y el este del país. Al-Shabab sigue una estrategia de terror generalizada, que recuerda a la que practica Boko Haram contra los cristianos negros de las etnias fulani y yoruba en las provincias del noreste de Nigeria, donde se asientan sus terroristas. Periódicamente y con efectividad cada vez más nauseabunda, las bandas de al-Shabab incursionan en la vecina Kenia, incluso han llegado hasta Uganda, buscando “trofeos de caza” cristianos. Y eso pesar de los ataques con objetivos limitados de los EEUU, dirigidos por su comando regional para África (Africom), que tiene fuerzas en Uganda. Y de la presencia en Somalía de una importante fuerza militar de pacificación panafricana, que forma la Misión de la Unión Africana en Somalía (Amisom), integrada principalmente por tropas etíopes y keniatas.

ESTUDIANTES CRISTIANOS DE GARISSA

Evolución del Conflicto.

Tras la retirada del DAESH de Kobane, los yihadistas han comenzado de nuevo a secuestrar cristianos en la provincia siria de Hasaka, en el valle del Jabur, un tributario del alto Eufrates. Los ataques aéreos de pura atrición sobre blancos de oportunidad o apoyando localmente y con diferente fortuna, a los peshmergas sirios o iraquíes, como en Tikrit, el monte Sinyar, Kobane o Mosúl, y los éxitos logrados por éstos, a base de tiempo, enorme cautela y grande esfuerzo, han hecho mella, por fin, en las capacidades militares del EISL. Que buscan ahora reforzarse contra los bombardeos y los ataques por tierra y renovar sus variadas fuentes de financiación. En estos momentos, las zonas de influencia de los yihadistas sirios están en la cuenca del Eufrates y en las montañas del norte de Siria. E intentan crearlas en la amplia cuenca del Orontes, con incursiones en la Latakia..

Los cristianos capturados como ovejas, tienen a manos del EISL dos destinos duros e intercambiables: servir de rehenes, buscando el precio de un rescate, pagado preferiblemente por organizaciones internacionales o servir de blindaje humano de las posiciones, fortificaciones, centro de formación y entrenamiento, mezquitas y columnas de marcha yihadistas contra las aeronaves de las 60 naciones coaligadas por los estadounidenses contra el DAESH. Éste es el acrónimo de su nombre “al-Dawla al-Islamiya fi al-Iraq wa al-Sham”, que utilizan la mayoría de los países árabes para referirse al grupo yihadista salafista que opera en Iraq y Siria. Y cuyo uso permite no llamarles State o Estado en las lenguas europeas.

En torno al Jabur y hasta la población de Qamishli, en plenas montañas del Kurdistán sirio, los yihadistas están recolectando a cientos de cristianos, arracimados por familias y vecinos. Para servir a sus fines maléficos y genocidas. El padre Yatroun Colliana, desde El Líbano, ha denunciado, cómo no, en el noticiario local de Naharnet, la pasividad de la comunicad internacional, que se limita a mirar en silencio, ante los atropellos a la comunidad local cristiana. Por último, indicaremos que son los jefes árabes locales, los intermediarios negociadores con las organizaciones humanitarias, los asirios cristianos, los peshmergas kurdos y las milicias de autodefensa locales, que son policías sólo capaces para labores de vigilancia, desfile y demostración. Y ahora, a mediados de marzo, el Papa Francisco no ha podido menos que apoyar el uso de la fuerza militar civilizada contra estas alimañas vestidas de negro, que ofenden hasta su propia religión.

Y ahora, a mediados de marzo, el Papa Francisco no ha podido menos que apoyar el uso de la fuerza militar civilizada contra estas alimañas vestidas de negro, que ofenden hasta su propia religión. Señalaremos, también, que, en los últimos meses, varias decenas de exmlitares y civiles estadounidenses han marchado a Irak o a Siria, para ayudar a las minorías kurdas o cristianas perseguidas por el EISI. Concretamente, entre diciembre y febrero un pequeño grupo de exsoldados entrenó a un “batallón” de cristianos asirios en al oeste del Kurdistán iraquí. Fueron unos 300 civiles, que se integraban en las fuerzas cristianas de autodefensa del territorio y que recibieron una somera formación en técnicas y tácticas militares. Los 4 “asesores” voluntarios estadounidenses ya regresaron a casa, según relata Matthew VanDyke, de 35 años. “Estamos donde los gobiernos fallan. No necesitamos contar con el voto del Congreso, ni someternos a sus limitaciones. Y podemos trabajar muy rápido”, concluye el entrevistado.

DEMOLIENDO MEDIO PUEBLO A LA VEZ…

A primeros de junio de 2014, el EISL lanzó una ofensiva estratégica en Irak, destinada a consolidar sus dispersos enclaves iraquíes (al-Ramadi, Faluya, etc.) de las provincias del norte y centro en una unidad territorial única y extensa. Después de asaltar la ciudad de Samarra, irrumpieron en Mosúl y lanzaron una “acción de área” en las provincias de Saladino y Diyala, en la que los terroristas recurrieron también a sus “juramentados suicidas”. El asalto del ISIL a Mosúl se sumó a los ocurridos sucesivamente en varias poblaciones de la provincia de Ninive. Confirmando con todo ello las capacidades militar y organizativa y la agresividad cada día más claras del grupo fundamentalista salafista y la gobernanza y el caudillaje de su líder, Abu Baker al-Baghdadi. La expansión del territorio que controla el ISIS, tanto en Irak como en Siria, son la realización de la intención de al-Baghdadi de desplazar al egipcio Ayman al-Zawahiri, no como jefe de al-Qaida, sino como el auténtico sucesor de Osama Ben Laden.

LOS PASDARAN (GUARDIAS, EN PERSA) EXHIBEN SU BANDERA.

El Oriente Medio es la región geopolítica más convulsa y furente de nuestro mundo. Y por su cercanía, importancia energética y formar un nudo de comunicaciones entre tres continentes, es especialmente trascendente para nosotros. En esa región del Suroeste de Asia se dirimen varios conflictos armados y paralelos. Alguno, como el llamado conflicto árabe israeli se prolonga por más de 66 años, tres generaciones, entre los musulmanes, singularmente los árabes, e Israel, por un minúsculo trozo de tierra muy deseada. Lo cual es una guerra entre estados, independientemente de su asimetría funcional, religiosa y social. Está también la “lucha abierta” entre las ramas chií y sunní del Islam, unos increíbles “hermanos separados enfrentados”, por la hegemonía político socio religiosa en esa religión. Ésta se concreta hoy en día en el Próximo Oriente en las guerras civiles de Siria e Irak.

 Al extremo este del suroeste de Asia está la teocracia antioccidental chií de los ayatollahs. Éstos, cuando quieren resultados importantes y rápidos contra sus vecinos, emplean a comandos o a unidades de la Guardia Republicana. La cual está entrenando, equipando y apoyando de diversas maneras a sus aliados correligionarios de Siria y de Irak. La Guardia Republicana está imbricada en el régimen iraní, formando el brazo armado incondicional y eficaz de la República Islámica de Irán, actuando como los “Inmortales de los Shas de Persia” modernos. Ella, al igual que los militares egipcios, cuentan con un respaldo económico propio muy amplio. Que les garantiza la independencia operativa y que premia generosamente su dedicación y lealtad en el cumplimiento de sus tareas y misiones. Las brigadas al-Quds son un grupo de élite especial de la Guardia Republicana. Se dedica al espionaje y a realizar acciones militares con fuerzas de incursión. Exhibe toda una panoplia de capacidades para la guerra subrepticia o sucia entre naciones enemigas. Su comandante en jefe es el general de división Qassem Suleimani, de 57 años, de estatura media y barba y pelo blancos, y está incluido en la lista de los terroristas más buscados por los EEUU. Un detalle: el Líder Supremo de la Revolución iraní, Alí Jamenei, le considera un «mártir viviente de la revolución», a la que se incorporó en 1.980, cuando tenia 23 años, en una incipiente Guardia Republicana.

ÉL ES PARA TI UN PADRE Y TÚ ERES PARA ÉL UN HIJO…

Tras el avance del Estado Islámico en junio de 2.014 por el norte y centro de Irak y el llamamiento del ayatollah chií Alí Sistani a la lucha contra él, Suleimani fue enviado por Teherán a Irak, para apoyar la activación de las milicias chiíes, dispersadas tras la guerra sectaria. Así, Suleimani ha conseguido en estos últimos meses la unidad de acción de todas las milicias iraquíes contra el EI. Ha sido el EI el que ha sacado de las sombras al general Suleimani. Y ahora aparece y se conforma el enfrentamiento ideológico militar entre los seguidores sunníes de la Espada Desenvainada del Islam y los mercenarios extranjeros de la Brigadas al-Quds de Irán y las milicias chiíes que ellos animan, apoyen y entrenan. A fines de agosto apareció en Amerli, provincia de Saladino, donde obligó a los yihadistas a retroceder. Irán distribuyó inmediatamente fotos de su general operando. Tras el retroceso del EISL, las milicias chiíes arrasaron decenas de aldeas sunníes de la zona, como colaboradoras o simpatizantes del enemigo.

ANIMANDO A LOS HOMBRES Y APARECIENDO EN SUS MEDIOS…

Tikrit es una ciudad de unos 270 mil habitantes, que se abraza alargada en torno al Tigris, de donde toma su nombre, a unos 140 Kms. de Baghdad. Es la capital de la provincia de Saladino y fue ocupada al final de la ofensiva de junio del EI. En marzo, Suleimani se lanzó a su conquista con una fuerza combinada de 30 mil hombres, formada por deconstruídos militares iraquíes, que aportan las armas pesadas, milicias chiíes (llamadas ahora Unidades Populares) y milicias sunníes de Anbar, enemigas del EI, y fuerzas de apoyo de Guardia. No es fácil que el EI destacase allí más de 5 mil hombres para una defensa rígida, con lo cual la victoria de Suleimani estaba cantada. Los chiíes atacaron el 6 de marzo por el norte de la ciudad y para el sábado 13 ya sólo resistían 3 barrios principales y una urbanización de lujo. La Coalición no dió apoyo aéreo a estas operaciones.

El trato que den a los sunníes de Saladino y otras áreas será una prueba de fuego para evitar otra guerra civil sectaria en Iraq. No es lícito exigir una lealtad debida a los civiles, si las autoridades no son capaces de protegerlas de los abusos de sus enemigos. El secretario de la organización paramilitar Ejército del Mahdi, las milicias del clérigo Muqtada al-Sadr, Hadi al-Amari, pidió a sus milicianos que intentaran salvar a los habitantes de Tikrit y que cuidaran de ellos. Por de pronto, el extravagante mausoleo de Sadam Hussein, situado junto a Tikrit, fue reducido a un montón de escombros. Arabia Saudí ya ha protestado por esta llegada en fuerza de milicias chiíes apoyadas por la Guardia iraní, y el príncipe Saud al-Faisal, su ministro de Asuntos Exteriores, ha acusado a Irán de entrometerse militarmente para “tomar el control del país”. También el Consejo (sunní) de Cooperación del Golfo (Pérsico), formado por Arabia, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán y Qatar (Bahrein, que es chií, no lo integra), ha protestado por la entrada de fuerzas extranjeras terrestres sectarias en el conflicto iraquí. Irán, por su parte no oculta su participación en la recuperación de las fuerzas iraquíes y transmite continuamente fotos del general Suleimani en actividad. Antes de esta intervención, el general sólo aparecía en fotos públicas tomadas durante sus rezos.

La Destrucción de las Bases del EISIL.

Los terrenos de esta gran región geopolítica carecen en general de ocultamientos y cubiertas naturales, en forma de bosques, matorrales extensos y montañas. Esto hace que los únicos refugios y estancias temporales para los bandas rebeldes se formen en torno a las aldeas y poblaciones. Las cuales se suelen agrupar, formando alargadas hileras, que se aprecian luminosas en la noche desde el cielo, a lo largo de los ríos, que alivian su sed, y sus riberas. Para su defensa y cobijo tienen que dispersarse por ellas, formando “cuadrillas de muyahidines” de no más de 35 o 40 hombres aisladamente. Este grupo es el mayor que puede ser conducido coherentemente por un “arráez” local. En este medio hay ojos avizores por todas partes. Y los movimientos guerrilleros se realizan a la vista de todos. Además, no todas las poblaciones son defendibles de los poderosos medios militares, ni los insurrectos tienen la intención de hacerlo, en una defensa rígida.

Esas bases son las localizaciones geográficas controladas indefinidamente por los yihadistas. Ellos se apoyan físicamente en las bases para reformar, consolidar, entrenar y aumentar sus fuerzas. Desde ellas, actuando como su principal “base de partida”, lanzan incursiones y sus ataques con objetivo limitado sobre su enemigo, buscando hostigarlo o expulsarlo del territorio inmediato que ocupa. La creación de esos núcleos permanentes yihadistas depende de la medida en que sea derrotado y expulsado de ellos, con consistencia y cierta duración, el enemigo armado. Desde las bases se lleva a cabo la captación de simpatizantes y militantes del grupo revolucionario, que no se efectúa apenas entre los pobladores, sino que, en su mayor parte, vienen ya motivados y decididos desde fuera. Y esto es así aunque una parte de su esfuerzo en el área de acción y propaganda se realice produciendo vídeos, entrevistas, gacetas y papeles por medios audiovisuales inalámbricos variados: la edición, la producción y la emisión se localiza en sus bases. En las bases, la acción socio política del EISL es tan intensa o más que la formación y el entrenamiento militar de los “muyahidines de Allah”. Ella es necesaria para establecer y asegurar la motivación y la lealtad de los combatientes a la causa yihadista en el medio hostil que les rodea y acosa.

Los grupos yihadistas salafistas han fracasado en incorporarse activa y firmemente a un grupo social amplio, que dé cobertura e impulso permanente a su “movimiento socio religioso imperialista”. Su “catequesis de la violencia” les permite a ellos prepararse anímicamente para la muerte gloriosa y en paz, e, incluso para al suicidio, en la realización de sus acciones militares. Pero esa prédica vesánica no es un arma para la conversión de grupos sociales. Y hay una razón fundamental para ello: su “credo” radical carece de posibilidades de aceptación, triunfo y permanencia entre las masas, fuera de las necesidades en los avatares temporales de una guerra. Los grupos yihadistas actúan con una brutalidad innecesaria e indiscriminada, que los descalifica ante el Islam, el Corán y la Sunna o tradición islámica, recogida en los hadises o “comentarios y hechos” escritos de Mahoma. Esta falta de legitimidad religiosa, provoca la ausencia de ulemas y muftíes venerables, respetados y piadosos a su lado. Su supuesta “ideología islámica original” se basa en unos pocos versículos favorables del Corán (éste tiene unos 4.200) y en algunos hechos históricos favorables y no en la integridad y la intención del mensaje del Islam. Este alejamiento socio emocional de las masas locales hace indefectiblemente que el apoyo de los vecinos a los grupos terroristas ocupantes sea involuntario, no atractivo, siempre interesado y desmotivado. Con ello las bases del EISL pierden su función de educación de las masas pobladoras, para captar, crear e incorporar nuevos voluntarios y simpatizantes activos a los grupos; para practicar y perfeccionar los métodos de acción, educación y propaganda; para asegurar a los grupos activos una retaguardia estratégica protectora y acogedora, en la que no necesiten estar también en guardia hacia los de dentro.

Las bases son formas socio militares con “estructura regular y firme” de los yihadistas. Ellas presentan continuos y numerosos objetivos a la acción de los medios pesados de sus enemigos, la aviación y la artillería. Unos son “blancos de oportunidad”, como los movimientos de todas clases de los terroristas y el descubrimiento de nuevas posiciones, y otros son blancos “duros”, conocidos o explorables: infraestructuras viarias, almacenes, refugios, centros de reunión o de mando y de comunicaciones, depósitos de material de guerra, posiciones de combate, de fuego de apoyo y de defensa contra aeronaves, observatorios, transporte de bienes, destiladoras de petróleo crudo, etc.

Tradicionalmente, las bases guerrilleras o rebeldes han estado protegidas del ataque de los militares por la distancia, como en China, la inaccesibilidad (montañas, selvas) o la dificultad de las formas de lucha (la lucha dentro de un poblado presenta inmensos islotes ocultos a las vistas y protegidos por paredes de todas clases, que se refuerzan con su destrucción parcial y la acumulación de cascotes). Y esas bases yihadistas son el único blanco sustancial, quieto y definido que ofrecen las bandas terroristas. Donde poder hacerles sentir toda la superior y disponible potencia del fuego militar; donde se les puede aislar por sectores, para batirles por partes, sin que éstas puedan colaborar en el plan de defensa decidido, ni huir, si el cerco del poblado es firme. Y donde podrían actuar, si tuvieran otro espíritu y otras motivaciones, que no brindan los entrenamientos, ni los equipos militares, las milicias de peshmergas, chiíes y sunníes y los ejércitos nacionales de Irak y Siria.

El Estado Islámico de Irak y Siria, sin embargo, ha creado sus bases, desde el principio de su existencia, al lado de sus enemigos y accesibles a ellos. Y no han sido atacadas en fuerza y perturbadas por las vergonzosas incapacidades terrestres de sus enemigos regionales. Y esto lo conocía y lo ha valorado muy bien al-Baghdadi, al decidirse a crearlas así, con un fino “sentido correcto del mando” conductor y de la estrategia de estado. El coronel C. M. Woodhouse estableció que “el arte de derrotar a los guerrilleros es el arte de volver al pueblo en contra de ellos”. Y en las tierras desérticas del Estado Islámico no hay que establecer cómo puede ser logrado esto. Ya al-Baghdadi se encarga, con un celo digno de mejor causa, de enemistarse a muerte con todos aquellos que no son de su cuerda o de su gusto. Ahora sólo faltan hombres motivados, entrenados y equipados para hacer una misión laboriosa, pero no difícil… Ya lo hemos visto. ¿Los encontrarán los iraquíes, los sirios y la Coalición aérea de los 60 países?

(CONTINUARÁ)

THE FIGHTING AGAINST THE ISLAMIC STATE IN IRAK AND SIRIA, II PART.

(CONTINUATION)

Contradictions of the ISSIL.

Since they do not have sufficient rooting between the Iraqi or Syrian population, to leave their temporal positions does not suppose abandoning the habitants to the armed enemy. The habitants of the occupied areas are not gained for the Jihad or holy war. These settlers are frightened, threatened and, at least, neutralized, in order that they give cover, subsistence and support to the jihadists bands and neither hinder, nor importune them in their activities. Only those that they cooperated with the » Enemies of the jihad » can be in danger before them. When they occupy a population, especially in the periphery of the Islamic State, the jihadists always prepare the evacuation routes towards the suburbs, and of retreat, from these to the established nearby meeting points. To escape from them to the reception or of occupation regional positions.

When they are liberated of the jihadists, many habitants, specially in the hamlets, try to flee temporarily and to shelter in the nearby major populations. The reason is that the imperious, inconsiderate and hammering despotism of the jihadists, is joined by the heavy fires of their enemies, used during the capture of the population. Both the military men and the rebels major groups (fundamentally the peshmergas) prefer avoiding their losses and hurrying up the evacuation of the jihadists, using the aviation and artillery, if they have it. Even, the free flight rockets with hollow load like the RPG-7V (an artillery of the poor), thrown in double or triple volleys, cause a devastating effect in the masonry or adobe buildings. This already would serve to make to withdraw towards downtown, the jihadists security forces from their anticipated positions, placed in the limits of the population or in adjacent points. And already finally, the Syrian army usually moves back soon, to realize other attack missions. So, the constant, fluid and up to reversible character of the military operations. Then, the jihadists can return and purify responsibilities. Because of all this, many civilians think: «once, but not more».

The decision, aggressiveness and the scorn to the death of the jihadists has given them military advantages over the lay rebel opponents. And his activity and significance is increasing in the military Syrian opposition panorama. In several Syrian provinces, as Raqqa or Deir al Zor, they have displaced the Free Army of Syria and have «settled» as the only operational rebel force. In December, 2013, the Islamic State of Iraq and Syria assaulted the headquarters of the Supreme Military Council of the lay moderate political opposition, in the frontier Turkish city of Bab al-Hawa and plundered the arsenals and depots. And the combats between rebels have been constant in the mountainous Kurdish regions during 2.014. All this took the USA and Great Britain to progressively suspending all kinds of military support to the Syrian rebels. For fear that parts of the proportionate means and supplies and reinforcements for the FAS, like the sunni commands trained in Jordan, lead to the elevation of the Western enemies.

TAKING A CONFORTABLE WALK, BUT, WHERE ARE THEIR ENEMIES?

Al-Baghdadi immediately established the Sharia, as civil and penal law of the caliphate. So, all the women, even the shops manikins, were forced to cover their faces, for not appeal the men with sinful suggestions. His Islamic courts apply the death sentence to different practices considered criminal, as the Muslim women’s rape, the homosexuality, adultery and blasphemy and some cases of thefts. The unfaithful or heretics people (Christians, yazidis, shiites, mandeos, etc.) that do not turn to the sunni Islam (initially they thought to make pay the Christians some exaction for the ISSIL), are violently chased. This way, successively, their houses are marked, their goods, seized, their wives, raped and their children, murdered. The pursued suffer summary executions and are taken as hostages, to collect rescues. There have been denounced of persons’ decapitations that deny to the conversion, including women and children, and the exhibition of their corpses in the public squares. This unleashed a religious genocide specially in the Iraqi areas of the rotter caliphate, which has provoked a massive flight of persons of the minorities towards the neighboring countries, Turkey, Jordan and The Lebanon, generating a refugees’ serious problem in them.

In his zeal for obtaining the adhesion of new followers, the ISSIL looks at West. His preferential aims are the deceived young persons, mentally unmotivated and ideologically, not educated in the virtues of the European civilization. And spoiled and overfed in our mercantile and materialists countries, who have turned all the desires into needs to be satisfied by the markets. This way, the IISIL spread at the end of May of 2.014 the first edition of a weekly magazine in English, the «Islamic State Report» and a video in German, but subtitled in English. In this one, a western jihadist, praises Baghdadi, the leader of the ISSIL, announces as «good news … the return of the Sharia and the Islamic State» and openly asks their sympathizers to come, «and join the ranges» of the ISSIL. The Islamic State Report tries to give an idea of the increasing degree of institutionalization that is acquiring the Islamic State in his bases. The publication gathers an interview with the person in charge of the formation of the new clergymen of this territory, the sheikh Abu Hawraa al-Jazaairi. That indicates that they already have educated dozens of them in a new educational center and that they have prohibited the presence in the mosques of those that they do not study in it.

The «Islamic State Report» published months ago an ironic and sensationalist article: “ Patrolling with the Protection of the Consumer Office». And Abu Salih al-Ansari, in charge of the specialized unit in verifying that food is not sell in poor condition, or that do not adjust to the islamist directives of the ISSIL, warns that a telephone has been enabled to attend the public complaints… Constantly they give images in the social networks of the daily life in the caliphate and spread videos with hostages executions, as response to what they consider the aggressions of the Crusaders. Also, the IS calls his sympathizers in the world to perpetrate individual and isolated actions in the enemy rear. Immediately after the air offensive of the Coalition, they called to commit outrages against the citizens’ life of the countries that form part of her. It is calculated that in March of 2.015 already there are in Twitter more than 40 thousand operational accounts of jihadists, with propaganda and proselytizing eagerness.

The Assault to a Universal Civilization.

Already in the summer of 2.014, after Mosul seizure, the IS began to destroy the heretics temples of the Islam. And presented a video, announcer of the barbarism who would strike on all the territories that rules the Caliphate, titled: «The destruction of the unfaithful sanctuaries and statues in Nineveh (province)». Where without mercy appeared the blowing-up of the shiites and sufis mosques of the city. In all that, al-Baghdadi‘s jihadists emulate with more efficiency, insanity, extension and giving themselves up the blind mullah Omar‘s Taliban. That in 2.001 destroyed with dynamite, because their direct heavy fire was not effective for their technical dimness, both Buda’s giant statues, of 37 and 55 ms. height, in Bamiyan’s mountain, Afghanistan, which were Cultural Heritage of the Humanity.

THE BARBARIAN FLAG…

Following his wild run towards the human sewer, the al-Baghdadi’s bearded at the end of February tackled against the images, statues, bas-reliefs, busts and coins with effigies of the old Mesopotamic cultures. Mosul’s Archaeological Museum was going several years in restoration, to overcome the hurts suffered after the first War of the Gulf (with the repression of the Kurdish revolt) and the insurrection against the American occupation. In it were hoarded great collections of historical art, proceeding from 1.800 archaeological deposits that surround the city, where were standing out the remains obtained in the Assyrian cities of Nimrod and Nineveh. There were statues of the Assyrians kings, a collection of winged lions or bulls, bas-reliefs and friezes showing activities of the daily life, as hunting, and a great statue of Lammasu, his protective god, with body of lion or bull, wings of eagle and human head. In London already has been detected the arrival of a hundred of small pieces, ceramic, coins and crystals, plundered in Syria by the jihadists. Always will exist collectors capable of buying the stolen material, justifying themselves in that «if I do not buy it, another one will do».

But, all these objects were gathered, preserved and hoarded from the beginnings of the written History by the successive habitants of the «Great Mesopotamia» and the «Great Syria». That were turned to the Islam when the Muslims conquer the Sasanian Empire around the 644. Between these settlers are included the primitive Muslims, the pious ancestors of the Islam, the examples to be followed by the Islam of pro, rooted traditions and orthodoxy. That are the models who presume imitate and continue the salafists jihadists of all the epochs. And that form the «group of the ancestors», formed by the Prophet, his companions and the first 4 sunnis caliphs, known as the Rashidun or «straightly guided by Allah». How do they dare to try to destroy what They preserved? Armed with hammers and working maces and radial saws and dressed like messes, working with zeal, we all have seen the videos distributed by them, announcing their deeds and to frighten the foreign people, in the television newscasts.

The most affected places, placed in Mosul’s surroundings, were the ruins of the Assyrian city of Dur Sharrukin, Nineveh, Nimrod and Hatra, the capital of the Phartian kingdom between 247 and 226 B.C. This one was declared Heritage of the Humanity and is included from 2.010 in the list of cultural sites on the verge of extinction by the Fund of the World Heritage, due to the plunders and the lack of protection by the Iraqi government. Impotent, the Iraq government asked the Security Council of the UNO on Friday, the 6th of March, help to preserve all this historical heritage of the humanity, attacked with impunity by the IS. It is of worth indicate that Nimrod is half of way between Mosul, left also to driven to despair by the Kurdish Iraqi peshmergas, when the IS attacked her at the beginning of last June and Erbil, the capital of these. And never the “Kurdish warriors” tried to counter-attack the lightly escorted squads of wreckers of the IS. One sees also that the general James Terry and his American expedition for the formation of the new Iraq army, who came in November of 2.01, go with some delay in their missions. Oh, how easy the al-Baghdadi mujahidins are motivated, trained and fight!! Also, the Mosul’s Christian legacy was a goal, months ago, for Allah’s brainless. That attacked the Chaldean and Syrian orthodox cathedrals of Mosul, two fundamental symbols of the Assyrian Christian inheritance. And the ISSIL immediately replaced the crosses in the exterior of the temples by his black flags with the Shahada.

In parallel and without continuity solution, the hallucinated jihadists attacked also during February of 2.015 the Mosul’s libraries, the third city of Iraq (the second is Basra, with almost 4 million habitants) and the most important in the hands of the IS. For them, for books already have the Noble Koran. And other texts are creations of the human mind, alien to Allah. First, was plundered Mosul’s Central Library, where they extracted from the shelves between 2 thousand and 8 thousand books (according to the different reliable sources that inform us) and took them in a dozen of vehicles and opened light trucks. In the principal racks only Islamic texts stayed. After the theft, the jihadists demolished with explosives part of the principal building of this knowing temple, to condemn it for his activity and rendering useless it for this infidel use. Then, they assaulted the library of Mosul’s University, where burned hundreds of profane books (science, philosophy, literature), in front of his pupils summoned for that witches’ sabbath. Also were object of pillage other known libraries of the city, like that of the Latin Church or that of the Monastery of the Dominicans Friars, whose books also were withdrawn without been destroyed, in vehicles. The university texts were of common use and were handled, but other stolen writings are of major value and are destined for the marketing with international venal buyers. A person in charge of libraries in Mosul calculated that the losses and the thefts concerned more than 112 thousand books and manuscripts preserved in them.

Everybody wants to be in the «Islamic State».

Though without having the operational unity of the irregular forces of the ISSIL in the territories of Syria and Iraq, in other countries of the Muslim wasp’s nest of Southwest Asia and the Maghrib, spontaneous and emotional regional adhesions have arisen for the first sunni Caliphate of the third millennium. Lacking of military operational action unity, it is a question of some «ideological emotional bonds», arisen from the zeal to belong to something more than to a terrorist diffuse and profuse Network, with distant commands and without the feet in the Arabic immediate and desert land, as it is with al-Qaeda.

In Libya, almost irreversibly crushed between the hundreds of local, regional and semi nomadic tribes, spread for his 1.760 thousand Km2. of surface, exist 2 great enemy groups who were disputing the favor of the tribes and that were operationally stagnant. In Tobruk, in the Cirenaica, resides the Libyan government recognized by the community international and supported by Egypt and Saudi Arabia. And in Tripoli, which occupied her in August of 2.014, the «rebel» government of the Libyan Dawn coalition, with high islamist presence, which denies again and again to have links with al-Qaeda, and that are supported by Qatar and Turkey. And this is the original humus, the favorable environment, the fertilized ground where once and again we see that appears and prospers the poisonous, stinking and purulent virus of the salafists jihadists: the social chaos and fracture.

This way, on Wednesday, the 18th of February, the IS local groups occupied the important city of Sirte, placed in the gulf of her name, between Tripoli and Benghazi, the capital of Cyrenaica. Sirte is also Muammar al-Gaddafi’s natal city, whose death 4 years ago initiated the decomposition and the total clash in the country. To celebrate it, the jihadists, which are not bombed here by the Obama’s Coalition of the 60, realized an impressive parade of victory and force. Hundreds of jihadists and sympathizers realized a power exhibition in the streets of the city, where paraded the «battalions» of their irregular infantry and dozens of light armored gunned transport vehicles (type, light opened van) with mujahidins, that were accompanied and greeted with cheers and acclamations by the habitants during their tour for the city. The government in Tobruk did not react to these facts and the «rebel» limited himself to make advance towards Sirte, without other intentions, the Misrata’s «brigade», placed at Sirte’s northwest. This way, the Islamic State in Libyan version has managed to hoist his black flag in Sirte, in Derna, a fishermen town with 50 thousand habitants of the Cyrenaica, where his tribal militias already swore loyalty to al-Baghdadi, and in other minor enclaves of this country, where it began to appear in force.

In Nigeria, the Boko Haram’s fighting chiefs are usually the familiar or tribal chiefs, their local leaders. They attack forming a «swarm» of small units that act simultaneously or successively, coordinated by a «combat chief». This primitive, tribal, «free» character, does that among the regional chiefs exist rivalries, which prevent a vertical integration of the terrorists. His tactics and methods are: all kinds of ambushes; the harassment at certain distance of marching units and garrisons; the liquidation of sentries and small patrols; the harassment to the supply and communication lines of the military and the local self-defense forces; the sudden attacks against small garrisons; the capture of hostages of all classes with varied aims: to execute them, to sell them, to incorporate them into his ranges, to obtain the price of rescue; the execution or mutilation of the enemies or elements that hinder them: journalists, collaborators of foreign organizations, local authorities, religious. They take advantage to the maximum of his knowledge of the ground, of his high mobility, of the people support and of his natural fighting capacit. These bands always plan their retreat from the action zones, because, though they are fanatical and does not matter too much for them to die, it is not in their goals to be immolated deliberately for the Cause.

THE NIGERIA’S CRAZY MAHDI.

Shekau, called the black Ben Laden, is a controversial type at the eyes of the westerns, included his own name, Abu Baker Shekau, because their followers called him Darul Tawhid. He was born approximately 40 years ago in the wide zone between the south of Niger and the North-East of Nigeria. His formation is not known, but he knows the Koran and speaks the tribal languages of the zone (kanuri, fula, hausa and Arab) where the terrorist band operates. He fluently uses the means of the propaganda and the fear. He repeats Ben Laden’s theatrical bits (to raise the finger as a sign of threat towards the cameras, to his lookers) and mounts an equal staging (black flags, Kalashnikovs and Korans) in his appearances to the enemy means. One of a major declarations he did, was in a video taken after killing 180 persons in 2012: «I enjoy killing anyone that God orders me to kill, the same I enjoy killing hens and sheep». It is said that he is solitary, introspective and cruel. And is distrustful up to with his own men. He lives protected by a close loyal group, in the style of Ben Laden, and remains away from the majority of the group. Always, in these more or less chased principal commands, is inevitably developed the paranoia, which ends up by altering their cognitive and emotional functions. One of four wives of Mohamed Yusuf, executed in a police station in 2.009, which was his predecessor and the founder of Boko Haram, has returned to marry Shekau, according to the Nigerian intelligence. Nobody knows who finances him. Not only he is a mystery for West, but for many of his sectarian companions. He was given for dead in 2009, 2012, 2013 and 2.014, but the information was incorrect. He has a bullet wound, already recovered, in the leg. Now, he only goes out to outside the cloudy days, to prevent to be located by the drones or the spy satellites. The USA offers $7 million for the relevant information that leads to capture him.

In a qualitative jump in his terrorist activities, Boko Haram kidnapped in the middle of April 2.014 270 Nigerian girls in a Chibok’s school, at the northeast of Nigeria, which whereabouts are still unknown. These fanatic rebels are called themselves «the disciples of the Prophet for the spread of the Islam and the Jihad», that express «Jama’atu Ahlis-Sunnah Lidda’awati Wal Jihad”. «Boko Haram is a serious threat for Africa and for Europe. His will is to destabilize the north of Nigeria, the neighboring countries and the whole region», declared François Hollande in the high-level meeting celebrated in Paris on Saturday, the 17th of May of 2.014, on occasion of the terrorist escalation. «Boko Haram already is not a local group, but he is clearly operating as an arm of al-Qaeda in the center of Africa. Without the help of all the countries of the African west, we will never be able to win him», declared, in turn, the Nigerian president Goodluck Jonathan. The Nigerian government possesses 20 thousand soldiers, planes and intelligence units deployed in the North-East of the country, where Boko Haram is more active. But, «these troops are not prepared to face an armed group with these characteristics», Indicated the British secretary of Foreign Affairs, William Hague. Nigeria and his neighbors Cameroun, Chad and Niger realize «coordinated patrols» to look for missing persons and hostages and to control the traffic of weapon, in the frame of the Commission of the Lake Chad’s Basin.

Three devices exploded in Maiduguri, at the North-East of Nigeria, on Saturday, the 7th of March of 2.015. It was the worst assault to the city realized by militants of Boko Haram, which try to occupy the population from ends of January. It is confirmed that approximately 58 dead and 139 injured have taken place in the explosions that shocked the city. So cruel like al-Baghdadi, but more histrionic and higher stoned than him, Abu Baker Shekau has seized this opportunity and the consequent merits, for declared himself a subject of the Islamic State on Sunday, the 8th of March. “Baya” to the caliph of the Muslims, proclaimed Shekau in an Arab recording. The “baya” is the loyalty oath and submission to a religious politic Islamic authority. And several islamic, but minor groups, of the whole world have given already his oath of loyalty to the caliph of the IS.

WHITHOUT COMMENTS FROM ISLAM’S PIOUS ULEMAS AND MUFTIS…

INSANITY ATTACK TO A KNOWING TEMPLE, UNIVERSITY OF GARISSA, KENYA TO KILL CHRISTIANS…

(TO BE CONTINUED)

LA LUCHA CONTRA EL ESTADO ISLÁMICO DE IRAK Y SIRIA II.

(CONTINUACIÓN)

El Ataque a una Civilización universal.

Ya en el verano de 2.014, recién tomada Mosúl, el EI comenzó a destruir los templos herejes del Islam. Y presentó un vídeo, anunciador de la barbarie que sobrevendría sobre todos los territorios que enseñoriase el Califato, titulado: “La destrucción de los santuarios y estatuas infieles en Nínive (provincia)”. Donde aparecía la voladura inmisericorde de las mezquitas chiíes y sufíes de la ciudad. En todo esto los yihadistas de al-Baghdadi emulan con más eficacia, vesania, extensión y entrega a los talibanes del ciego mulá Omar. Que en 2.001 destruyeron a la dinamita, porque el fuego directo pesado no les fue eficaz por su torpeza técnica, las dos estatuas gigantes de Buda, de 37 y 55 ms. de altura, en la montaña de Bamiyan, Afganistán, que eran Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Siguiendo su desenfrenada carrera hacia el sumidero humano, los barbudos de al-Baghdadi la emprendieron a fines de febrero contra las imágenes, estatuas, bajorrelieves, bustos y monedas con efigies de las viejas culturas mesopotámicas. El Museo Arqueológico de Mosúl llevaba varios años en restauración, para superar los daños sufridos tras la primera Guerra del Golfo (con la represión de la sublevación kurda) y la insurrección contra la ocupación estadounidense. En él se atesoraban grandes colecciones de arte histórico, procedentes de los 1.800 yacimientos arqueológicos que rodean la ciudad, donde destacaban los restos obtenidos de las ciudades asirias de Nimrud y Nínive. Había en el Museo estatuas de los reyes asirios, una colección de leones o toros alados, bajorrelieves y frisos mostrando actividades de la vida cotidiana, como la caza, y una gran estatua de Lammasu, su dios protector, con cuerpo de león o toro, alas de águila y cabeza humana. En Londres ya se han detectado la llegada de un centenar de pequeñas piezas, monedas cerámicas y cristales, saqueadas en Siria por los yihadistas. Siempre existirán coleccionistas capaces de comprar el material rapiñado, justificándose en que “si no lo compro yo, lo hará otro”.

Pero, todos esos objetos fueron recogidos, preservados y atesorados desde los inicios de la historia escrita por los sucesivos habitantes de la “gran Mesopotamia” y la “gran Siria”. Que fueron islamizadas desde el principio, al conquistar los musulmanes el imperio sasánida hacia el año 644. Entre esos pobladores se incluyen a los musulmanes primitivos, los píos antecesores del Islam, los ejemplos a seguir por el Islam de pro, arraigo y ortodoxia. Que son los modelos que presumen imitar y continuar los yihadistas salafistas de todas las épocas. Y que comprenden al “grupo de los ancestros”, formado por el Profeta, sus compañeros y los 4 primeros califas sunníes, conocidos como los Rashidun o los “rectamente guiados por Dios”. ¿Cómo se atreven a intentar destruir lo que ellos preservaron? Armados con martillos y mazas de obra y de sierras radiales y vestidos de mamarrachos, trabajando con afán, todos hemos visto los vídeos distribuidos por ellos, para anunciar sus hazanas y atemorizar al personal ajeno, en las noticias de los telediarios.

PASEANDO, ¿DÓNDE ESTÁN SUS ENEMIGOS?

Los lugares más afectados, situados en los alrededores de Mosúl, fueron las ruinas de la ciudad asiria de Dur Sharrukin, Nínive, Nimrud y Hatra, la capital del reino de los partos entre el 247 y el 226 a.C. Ésta fue declarada Patrimonio de la Humanidad y está incluida desde 2.010 en el listado de sitios culturales en peligro de extinción por el Fondo del Patrimonio Mundial, debido a los saqueos y la falta de protección del gobierno iraquí. Impotente, el gobierno de Irak pidió al Consejo de Seguridad de la ONU el viernes 6 de marzo, ayuda para conservar todo este patrimonio histórico de la humanidad, atacado impunemente por el EI. Es de señalar que Nimrud está a mitad de camino entre Mosúl, abandonada también a la desesperada por los peshmergas kurdos iraquíes, cuando el EI la atacó a primeros de junio pasado y Erbil, la capital de éstos. Y en ningún momento los guerreros kurdos intentaron contraatacar a estas cuadrillas escoltadas de demoledores del EI. Se ve también que el general James Terry y su expedición estadounidense para la formación del ejército de Irak, que llegó en noviembre de 2.014, van con algún retraso en sus misiones. ¡Qué fácil se motivan, entrenan y combaten los muyahidines de al-Baghdadi! También, el legado cristiano de Mosúl fue blanco, hace meses, de los descerebrados de Allah. Que atacaron las catedrales caldea y ortodoxa siria de Mosul, dos símbolos fundamentales de la herencia cristiana asiria. Y el EISL reemplazó inmediatamente las cruces del exterior de los templos por sus banderas negras con la shahada.

En paralelo y sin solución de continuidad, los alucinados yihadistas se han lanzado también durante el mes de febrero de 2.015 sobre las bibliotecas de Mosúl, la tercera ciudad de Irak (la segunda es Basora, con casi 4 millones de habitantes) y la más importante en poder del EI. Para ellos, para libros ya tienen el Noble Corán. Y los demás textos son creaciones de la mente humana, ajenas a Allah. Primero, fue saqueada la Biblioteca Central de Mosúl, de donde sacaron de los estantes entre 2 mil y 8 mil libros (según las distintas fuentes fidedignas que nos informan) y se los llevaron en una docena de vehículos y camionetas abiertas. En las estanterías principales sólo quedaron textos islámicos. Tras el robo, los yihadistas demolieron con explosivos parte del edificio principal de este templo del saber, como para condenarlo por su actividad e inutilizarlo para ese uso infiel. Luego, asaltaron la biblioteca de la Universidad de Mosúl, donde quemaron centenares de libros profanos al uso (ciencia, filosofía, literatura), delante de sus alumnos, convocados para el aquelarre. También fueron objeto de expolio otras conocidas bibliotecas de la ciudad, como la de la Iglesia Latina o la del Monasterio de los Frailes Dominicos, cuyos libros también fueron retirados sin destruir, en vehículos. Los textos universitarios eran de uso común y estaban sobados, pero los otros escritos rapiñados son de mayor valor y están destinados al mercadeo con compradores internacionales venales. Un responsable de bibliotecas en Mosúl calculó que las pérdidas y los robos afectaron a más de 112 mil libros y manuscritos conservados en ellas.

Todos quieren ser “Estado Islámico”.

Aunque sin tener la unidad operativa de las fuerzas irregulares del EISL en los territorios de Siria e Irak, en otros países del avispero musulmán de Asia del Suroeste y del Magreb han surgido espontáneas y emotivas adhesiones regionales al primer Califato sunní del tercer milenio. Al carecer de unidad de acción militar operativa, se trata de unas “vinculaciones ideológico emotivas”, surgidas del afán de pertenecer a algo más que a una red terrorista difusa y profusa, con mandos lejanos y sin los pies en la tierra árabe inmediata y desértica, como es al-Qaida.

En Libia, desgarrada casi irreversiblemente entre los cientos de tribus locales, regionales y semi nómadas, desparramadas por sus 1.760 mil Km2. de superficie, existen 2 grandes facciones enemigas que se disputaban el favor de aquéllas y que estaban estancadas operativamente. En Tobruk, en la Cirenaica, reside el gobierno libio reconocido por la comunidad internacional y apoyado por Egipto y Arabia Saudí. Y en Trípoli, que la ocupó en agosto de 2.014, está el gobierno “rebelde” de la coalición Amanecer Libio, con fuerte presencia islamista, que niega una y otra vez tener vínculos con al-Qaida, y al que apoyan Qatar y Turquía. Y éste es el humus primigenio, el caldo de cultivo, el terreno abonado donde una y otra vez vemos que aparece y prospera el ponzoñoso virus hediondo y purulento de los yihadistas salafistas: el caos y la fractura sociales.

Así, el miércoles 18 de febrero, el EI apadrinado local ocupó la importante ciudad de Sirte, situada en el golfo de su nombre, entre Trípoli y Bengasi, la capital de la Cirenaica. Sirte es también la ciudad natal de Muammar al-Gaddafi (el Mahdi libio), cuya muerte hace 4 años inició la descomposición y el enfrentamiento total en el país. Para celebrarlo, los yihadistas, que aquí no son bombardeados por la Coalición de los 60 de Obama, realizaron un imponente desfile de triunfo y fuerza. Cientos de yihadistas y simpatizantes realizaron una exhibición de poderío por las calles de la ciudad, donde desfilaron los “batallones” de su infantería y decenas de vehículos ligeros artillados de transporte de muyaidines (tipo, furgoneta ligera abierta), que fueron acompañados y saludados entre vítores y aclamaciones por los habitantes durante su recorrido por la ciudad. El gobierno de Tobruk no reaccionó ante estos hechos y el “rebelde” se limitó a hacer avanzar hacia Sirte, sin otras intenciones, a la “brigada” de Misrata, al noroeste de Sirte. Así, el EI versión libia ha conseguido izar su bandera negra en Sirte, en Derna, un pueblo de pescadores de 50 mil habitantes de la Cirenaica, donde sus milicias tribales juraron ya lealtad a al-Baghdadi, y en otros enclaves menores del este del país, donde comenzaba a aparecer en fuerza.

En Nigeria, los jefes de lucha de Boko Haram suelen ser los jefecillos familiares o tribales, sus arráeces locales. Actúan formando un “enjambre” de pequeñas unidades que actúan simultánea o sucesivamente, coordinadas por un “jefe del combate”. Este carácter primitivo, tribal, “suelto”, hace que entre los jefes regionales existan rivalidades, que impiden una integración vertical de los terroristas. Sus tácticas y técnicas son: toda clase de emboscadas; el hostigamiento a cierta distancia de unidades en marcha y guarniciones; la liquidación de centinelas y pequeñas patrullas; el acoso a las líneas de abastecimiento y comunicación de los militares y las fuerzas locales de autodefensa; los golpes de mano contra pequeñas guarniciones; la captura de rehenes de todas clases con variados objetivos: ejecutarlos, venderlos, incorporarlos a sus filas, obtener el precio de rescate; la ejecución o la mutilación de enemigos o elementos que estorban a sus fines: periodistas, colaboradores de organizaciones extranjeras, autoridades locales, religiosos. Se aprovechan al máximo de su conocimiento de los terrenos, de su alta movilidad, del apoyo de las gentes y de su capacidad natural de lucha. Estas bandas planean siempre su retirada desde las zonas de actuación, porque, aunque son fanáticos y no les importa demasiado morir, no está en sus metas el inmolarse deliberadamente por la causa.

EL MAHDI LOCO DE NIGERIA

Shekau, llamado el Ben Laden negro, es un tipo controvertido a los ojos de los occidentales, incluido su propio nombre, Abu Baker Shekau, porque los suyos le llaman Darul Tawhid. Nació hace unos 40 años en la amplia zona comprendida entre el sur de Níger y el noreste de Nigeria. No se conoce su formación, pero sabe el Corán y habla las lenguas tribales de la zona (kanuri, fula, hausa y árabe) donde la banda terrorista opera. Usa con soltura los resortes de la propaganda y el miedo. Repite los golpes teatrales de Bin Laden (levantar el dedo en señal de amenaza hacia las cámaras, a sus cinevidentes) y monta una igual escenificación (banderas negras, kalashnikovs y coranes) en sus apariciones a los medios enemigos. Una de sus declaraciones estrella la hizo en un vídeo tomado después de matar a 180 personas en 2012: «Disfruto matando a cualquiera que Dios me ordene matar, igual que disfruto matando gallinas y carneros». Se dice que es solitario, introspectivo y cruel. Y es desconfiado hasta con sus propios hombres. Vive protegido por un grupo de fieles allegados, al estilo de Ben Laden, y permanece alejado del grueso del grupo. Siempre, en estos mandos principales más o menos perseguidos, se desarrolla inevitablemente la paranoia, la cual termina alterando sus funciones cognitivas y emocionales. Una de las cuatro esposas de Mohamed Yusuf, ejecutado en una comisaría en 2.009, que fue su antecesor y el fundador de Boko Haram, se ha vuelto a casar con Shekau según la inteligencia nigeriana. Tampoco se conoce quién le financia. No sólo es un misterio para Occidente, sino para muchos de sus conmilitones sectarios. Se le dió por muerto en 2009, 2012 , 2013 y 2.014, pero las informaciones eran incorrectas. Tiene una herida de bala, ya recuperada, en la pierna. Ahora sólo sale al exterior los días nublados, para evitar que lo localicen los drones o los satélites espías. Los EEUU ofrecen $7 millones por la información relevante que conduzca a capturarle.

En un salto cualitativo en sus actividades terroristas, Boko Haram secuestró a mediados de abril de 2.014 a 270 niñas nigerianas de una escuela de Chibok, al noroeste de Nigeria, cuyo paradero es aún ignoto. Estos rebeldes fanatizados se llaman a sí mismos “los discípulos del Profeta para la propagación del Islam y la Yihad”, que expresan “Jama’atu Ahlis-Sunnah Lidda’awati Wal Jihad”. «Boko Haram es una amenaza grave para África y para Europa. Su voluntad es desestabilizar el norte de Nigeria, los países vecinos y toda la región», declaró François Hollande en la reunión de alto nivel, celebrada en París el sábado 17 de mayo de 2.014, con motivo de la escalada terrorista. «Boko Haram ya no es un grupo local, sino que está claramente operando como un brazo de al-Qaida en el centro de África. Sin la ayuda de todos los países del oeste africano nunca podremos vencerle», declaró, a su vez, el presidente nigeriano Goodluck Jonathan. El gobierno nigeriano cuenta con 20 mil soldados, aviones y unidades de inteligencia desplegadas en el noreste del país donde Boko Haram es más activo. Pero, “esas tropas no están preparadas para enfrentarse a un grupo armado de esas características”, indicó el ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague. Nigeria y sus vecinos Camerún, Chad y Níger realizan “patrullas coordinadas” para buscar desaparecidos y rehenes y controlar el tráfico de armas, en el marco de la Comisión de la Cuenca del Lago Chad.

Tres artefactos estallaron en la ciudad de Maiduguri, al noreste de Nigeria, el sábado 7 de marzo de 2.015. Fue el peor ataque a la ciudad realizado por militantes de Boko Haram, que tratan de ocupar la población desde fines de enero. Se confirma que se han producido unos 58 muertos y 139 heridos en las explosiones que conmocionaron la ciudad. Tan cruel como al-Baghdadi, pero más histriónico y colocado que él, Abu Baker Shekau ha aprovechado esta ocasión y los méritos consiguientes, para declararse súbdito del Estado Islámico el domingo día 8 de marzo. ‘Baya’ al califa de los musulmanes, proclamó Shekau en una grabación en árabe. La ‘baya’ es el voto de lealtad y sometimiento a una autoridad religiosa y política islámica. Y varios grupos islamistas, pero menores, de todo el mundo han prestado ya su juramento de lealtad al califa del EI.

ATAQUE VESÁNICO A UN TEMPLO DEL SABER, LA UNIVERSIDAD DE GARISA, PARA MATAR CRISTIANOS

SIN CONDENAS, NI COMENTARIOS DE LOS ULEMAS Y MUFTÍES PIADOSOS…

(CONTINUARÁ)

THE FIGHTING AGAINST THE ISLAMIC STATE OF IRAK AND SYRIA IV.

(FINAL)

The Islamic State of Iraq and Syria, nevertheless, has created his bases, from the beginning of his existence, next to his enemies and accessible to them. And they have not been attacked in force and disturbed by the shameful military disabilities of their regional enemies. And al-Baghdadi knew this and he has very well valued it, on having decided to create them this way, with a fine leader «command correct sense» and of the state strategy. Colonel C. M. Woodhouse established that «the art of defeating the guerrillas is the art of getting the people in opposition to them». And in the desert lands of the Islamic State is not necessary to establish how this can be achieved. Already al-Baghdadi is in charge of it, with a zeal worthy of better cause, to make enemies to the death with all that are not of his group or of his pleasure. So now, only motivated, trained and equipped men are absent to do a laborious, but not difficult mission… Already we have seen it. Will they be found by the Iraqis, the Syrians and the air Coalition of 60 countries?

Exemplary and Triumphant Counterguerrilla Campaigns.

In 1.948 the communist Greek guerrilla, in full world postwar period, were on the verge of forming forces semiregulars to openly attack the government. They also wanted to extend the “Steel Curtain” to the South-East of Europe. Their military, not decisive and badly interpreted successes, according to the correlation of forces and the strategic opportunity of the revolutionary communist process, decided them to already face the National Greek Army and to beat it. As did Mao, at the right moment of the Chinese civil war. This way, the Democratic Army of Greece (the DSE or Dimokratikos Stratos Ellados) congregated great part of his guerrilla detachments, which were spreading as a rosary from north to south over Greece, from the Peloponnese up to Macedonia, in the East, to form «regular» units, to which they called «brigades» and «divisions». But this «regular» rebel force, with 12-15 thousand militants, was only the tenth part of the Greek army. Their permanent or temporal bases were allowing them to realize sudden attacks, assaults and ambushes against the governmental authorities, policemen and military men. But, far from them, the bands were lacking sufficient supplies and popular supports for their operations. On the other hand, the guerrilla principal bases, placed in the zone of Vitsi and Grammos, at the northwest of the country, near the border with Yugoslavia, were vital for the revolutionaries for the receipt of the logistic support from this country.

  COMMANDERS POSE AFTER AN ENCOUNTER IN MOUNTAIN GREECE…

A Greek Army patrol sweeping in search of Communist guerrillas.

But they were constituting some orthodox, tangible and attainable targets for the heavy fire and the military force at the disposal of Greece. For this time, the break of Titus with Stalin and the Komintern was total and irreversible. And Titus already was not interested in promoting in the neighboring country a revolution that would derive towards “not revisionist positions”. The principal Yugoslavian faucet was closed and immediately afterwards Albania and Bulgaria also stopped their minor helps. Presented this way the clash, in a month of orthodox operations of march, assault, siege and annihilation, the Greek forces advised and supported by the British and with the military help of American material, occupied the mountainous zone of those guerrilla essential bases, in August of 1.949. That constituted a conventional, hard and definite aim, which had to be defended by the Popular Red «army». With it the Greek democrats stemmed definitively a communist insurrection of «national liberation», which was extending, insoluble and menacing, to a civil war from 1.945.

At the end of World War II, the British awarded Chin Peng the Order of the British Empire (OBE) for his heroics in leading guerrillas against the Japanese. He became the leader of the Communist Party of Malaya.

The first attempts of the Malay guerrillas to create bases and establish in them the communist administration were in 1.945. The irregulars of the so called Army of the Malay People went out of the refuge of the jungles, where they were hiding of the Imperial Japanese Army. In 1.948 they initiated the military revolt against the British, establishing in isolated communities of Chinese colonists, seated in Malaya. The communists were expecting to attract to their cause the workers of the mines, plantations and estates and extending this way their bases. But their political propaganda was not tuned with the people in general. And, specially, with the not Chinese community, which was the great majority of the Malays. The general Henry Briggs took advantage of their weaknesses and attacked the lines of supply, preventing them from creating big detachments and forcing them to be dispersed. Briggs was possessing battalions of Gurkhas, of Malays, of British and of Chinese and soon realized that these units were too much heavy to operate against the bands. And with a part of them he formed platoons and companies of “guerrillas hunters”. That were penetrating in the surrounding jungles, were living on the ground, were gathering information of all kinds and were scourging, ambushing and attacking to the communist groups.

GENERAL BRIGGS

GENERAL TEMPLER

And his successor, the general Gerald Templer systematicly attacked them, and they already could not consolidated in any place. This way, the Chinese Malay communists never overcame the primitive stage of stray persecuted guerrillas and only could use the isolated assaults as principal tactics. The tenacity and the patience of the British, who did not propose to prevent them from creating directly bases, but to methodically destroy them, rooted out the guerrillas of the inhabited zones and thrown them again to the jungle and, finally, to the surrender. The following pacification of the infected zones by the communist bands, realized with firmness and consideration, with a strong fist sheathed in a velvet glove, consolidated the support of their habitants to the Greek government. The revolt was definitively suffocated in 1.955. The local communists wanted to imitate Mao and to fight an irregular protracted war. But they lacked two strategic means for get it: enough popular support and stable bases.

THE END.

LA LUCHA CONTRA EL ESTADO ISLÁMICO DE IRAK Y SIRIA I.

La aparición del Estado Islámico ha supuesto un cambio cualitativo en los objetivos, en las posibilidades, en la notoriedad y en la estrategia general y operativa de los yihadistas salafistas del mundo entero. Hasta entonces, la jefatura ideológica de la agrupación terrorista al-Qaida consideraba, establecía y ordenaba a sus grupos propios o de partidarios regionales, unos objetivos puntuales de ataque y destrucción de personas, cosas y lugares. Y la realización de los mismos, aislados e inconexos entre sí, operativa, temporal y localmente, marcaban los límites de la acción y la propaganda terroristas que la organización perseguía. Actuaban, efectivamente, como una red.

Pero sus “nodos” (los centros radiantes locales) eran débiles, sin trascendencia operativa y quedaban demasiado distantes entre sí. Y estaban unidos por “cuerdas”, representando sus potencialidades de comunicación, actuaciones combinadas y apoyo mutuo, que estaban deshilachadas, casi sueltas. El diseño, la funcionalidad y la dirección ausente y remota de esa Red no servían para nada más… Nunca en su historia los seguidores de Ben Laden llegaron a controlar difusamente una extensión suficiente de territorio clave. «Al-Qaida es sólo un movimiento, nosotros somos ya un estado», declaró un orgulloso muyahidín salafista del EISL. La realidad es que el Estado Islámico de Siria y el Levante se extiende difusa e intermitentemente por un territorio del tamaño de España, que va desde Alepo hasta la provincia iraquí de Diyala, al este del país, con el Eufrates como columna vertebral de sus enclaves urbanos.

CON RELOJ DE LUJO, QUE NO SE USABA EN TIEMPOS DE LOS «PÍOS ANCESTROS» DEL ISLAM

La Espada Desenvainada del Islam.

Su nombre es Ibrahim Anwad Ibrahim Ali al-Badri. Pero el tipo está en la línea de los papas y de algunos caudillos político militares del Islam, de cambiarse el nombre al ascender o subirse al cargo. Y así, se ha puesto Abu Baker al-Baghdadi. Que quiere decir, el Padre de Baker, el de Baghdad. Es un nombre vago e impreciso, siguiendo la estructura estrecha y usada en la época de las tribus árabes inflamadas de celo avasallador por el Islam. Por el que solamente se le podría reconocer en casa, a la hora de comer, si no tuviera la merecida fama de “carnicero del Islam”. Nació en una aldea cercana a la ciudad de Samarra, capital provincial al norte de Baghdad, en 1.971. Los primeros testigos señalan que era un hombre pacífico, introvertido y reservado, al que le gustaba leer, visitar la mezquita y jugar al balompié en un campo cercano a casa.

Usaba barba, se tocaba con un gorro blanco y vestía la dishdasha, la túnica iraquí masculina. Hacia los 18 años hizo el servicio militar en el ejército de Saddam Hussein. Realmente, el EISL ha alterado los comportamientos del joven, presentándolo mucho más piadoso y ocupado por los estudios coránicos, que como realmente fue. Parece que cursó estudios islámicos en la Universidad de Baghdad No hay muchos testigos presenciales localizables de su vida y su propia familia ha huido de la ciudad, aterrada de verse relacionada con un elemento semejante. Tras la invasión estadounidense de 2.003 y el inicio de la insurrección sunní contra los colaboracionistas chiíes y las milicias tribales del clérigo al-Sadr, al-Baghdadi participó en los grupos insurrectos de lo que se llamó la “guerra sectaria (2.004-2.007)”.

En el curso de una persecución contra Abu Musab al-Zarkawi, el jefe de Al-Qaida en Irak, al-Baghdadi fue detenido. Los estadounidenses lo clasificaron como un “interno civil”, es decir, vinculado a los insurrectos, pero no participante en sus operaciones. Y lo internaron en Camp Bucca, al sur de Irak, un tiempo impreciso entre 1 y 2 años, como todo el misterio o la añagaza que deliberadamente envuelve a este sujeto. Esta prisión era más cómoda y, sobre todo, más tolerante que la infamante Abu Ghraib, junto a Baghdad. Donde los estadounidenses retenían, cerca de su centro operativo de la capital, a los que más les preocupaban por sus hechos o relaciones con los insurrectos. Observados impasiblemente por sus lenitivos carceleros, los internos de Camp Bucca realizaban contactos entre sí, compartían información, leían el Koran, interpretándolo a su manera radical y sesgada, y recibían arengas yihadistas. Y hacia finales de 2.005 fue liberado.

Ibrahim Anwad entró a formar parte de al-Qaida en Irak, donde destacó en poco tiempo por sus capacidades organizativas. Pero, el 7 de junio de 2.006 al-Zarkawi murió en un ataque aéreo conjunto de la aviación de EEUU e Irak, junto a Bakuba, a unos 65 kilómetros al norte de Bagdadi, donde también murieron 7 ayudantes del jefe terrorista. En pocos meses, Ibahim Anwad se hizo con el control de la organización en Irak. Para 2.007, Abu Baker, integrando también a otros grupúsculos yihadistas en al-Qaida, asumió el mando conductor del nuevo Estado Islámico de Irak, en cuyo nombre imprimía sus estilo, capacidad e intención. Fueron tiempos difíciles, menguados y ocultos para el grupo. Los estadounidenses estaban en Irak; su estrategia antiterrorista de dispersión y aislamiento de los grupúsculos rebeldes activos, apoyada en el terreno en disputa en las fuerzas de autodefensa tribales, el llamado Sahwa o “resurgir sunní” (sunni dawn), funcionaba desde 2.007, de la mano del general David Petraeus; y los sunníes habían abandonado su política de no participar en la vida pública iraquí, dominada y sin oposición legal hasta entonces por la mayoría chií.

Perseguido implacablemente por sus amenazados enemigos de casa y de allende los mares, Abu Baker se desliza con frecuencia por la inmensa zona desértica de Siria (su desierto oriental) e Irak (la fronteriza y desértica provincia de Anbar), deteniéndose en las cercanías de las ciudades ocupadas por el EISI. Los terroristas emplean pequeños grupos dispersos y camuflados o enmascarados de vehículos, que viajan entremezclándose con el tránsito habitual de la zona. Que discurre pegado al curso del Eufrates, por las carreteras y los caminos adyacentes del desierto. Se han realizado varios intentos de eliminación física del califa, empleando los vehículos aéreos no tripulados o mediante incursiones puntuales a cargo de una sección reforzada de tropas de élites, con sus misiones de ataque, apoyo y aislamiento. Las acciones se aprobaban tras detectarse su probable presencia, gracias a chivatazos u operaciones de inteligencia. Pero, hasta ahora, sólo han llevado a causar bajas a sus oficiales de escolta o a sus correligionarios allegados, sin alcanzar al caudillo escurridizo.

A las distancias cortas, el Califa, orgulloso, reservado y despiadado, se muestra, según informaciones de testigos, déspota y aún avasallador, en el trato con terceros ajenos a sus círculos íntimos. A diferencia del anterior jefe de “al-Qaida en Irak”, Abu Baker cuida mucho su imagen personal y no permite su toma por los medios. Sus imágenes más extensas y fidedignas datan de su proclamación en Mosúl del Califato islamista. Sin embargo, las primeras fotos policiales de Ibrahim Anwad al-Badri lo muestran con barba discontinua y descuidada y algo regordete para un hombre en los “ta y tantos años” de su vida.

La Estructura del Califato.

La Administración creada por al-Baghdadi es digna de mejores destinos. Y es una pruebas de sus capacidades organizativas de dirigente político religioso del Islam. La cúpula ejecutiva de al-Imarah la forman el Califa, sus dos delegados en Iraq y Siria y el gabinete o consejo, integrado por 7 asesores. Al-Imarah quiere decir emirato o principado musulmán. Existe un órgano legislativo para asuntos militares y religiosos denominado el Consejo de la Shura, que depende de la gobernanza de al-Imarah, es decir, de sus tres mandos principales y del gabinete. Cada delegado nacional cuenta con 12 gobernadores regionales, atribuidos a poblaciones importantes o claves o a zonas determinadas de cada país citado. También, cada delegado tiene 8 secretarías u oficinas, dedicadas específicamente a las tareas o ministerios más importantes.

Así, están: Asistencia de los combatientes, para el apoyo a los muyahidines foráneos. Finanzas, que controla la venta de petróleo y derivados, rehenes y objetos confiscados y compra armas y pertrechos. Inteligencia, que recolecta información, elabora inteligencia y la distribuye a los distintos interesados. Legalidad, que se encarga de los asuntos legales, de las sentencias y del reclutamiento de muyahidines y simpatizantes. Liderazgo, que redacta las leyes y normas y establece la estrategia política. Medios, que los regula y realiza la propaganda de todo tipo. Militar, del que depende la coordinación de la defensa y extensión armada del califato. Seguridad, que lleva a cabo la vigilancia interna y ejecuta las sentencias de muerte, actuando como una especie de comisariado político o policía religiosa.

Y, ¿con cuántos guerrilleros cuenta el EISL? La CIA valoró hace unos meses que contaba con algo más de 30 mil muyahidines, de los cuales un quinto serían extranjeros. Es la fuente más seria y capacitada para realizar una estimación tan difícil. Algunos han sido pulverizados por la aviación de la Coalición; otros, pocos, de los aventureros foráneos, alucinados y embrutecidos, han regresado a sus países para hacer allí la yihad; y algunos miles habrán incrementado sus filas desde el verano a acá. En la peor de las posibilidades para la libertad y las personas, las fuerzas del EI no superarían los 45 mil armados útiles. Y de ellos unos 8 u 9 mil son extranjeros, catequizados en sus lugares de origen y mesmerizados desde lejos por los hechos y la propaganda del EI.

Yihadistas en Siria.

La profunda crisis de la sociedad civil siria y el desgobierno producidos por una guerra civil “in crescendo”, que ya se prolonga por 4 años, causando unos 200 mil muertos, han permitido a los grupos yihadistas del Próximo Oriente asentarse en Siria. Sus zonas de refugio y sus áreas de influencia no son individualmente grandes, ni continuas. Ellas están más bien desperdigadas y cercanas entre sí. Y ninguna de ellas resistiría un acoso militar serio. Las zonas ocupadas forman como “manchas” amorfas y fluentes en evolución, de las que se repliegan si la presión militar enemiga es fuerte y continua. Para instalarse en posiciones alternativas lo más cercanas posible, que les permitan mantener una mínima conexión operativa con las otras posiciones regionales.

En Siria han proliferado los “conjuntos de partidarios” o bandas de al-Qaida. Las razones de que no se hayan articulado en un único grupo terrorista sirio son varias. Una es la lejanía y la falta de control y ascendencia del “central core” de al-Qaida. Ésta es la cruz de esa descentralización operativa de la que suele presumir la Red y con la que amenaza alcanzar a sus enemigos por medio planeta. Los partidos comunistas, especialistas comprobados en la toma del poder, siempre exhibieron una unidad ideológica, operativa y militar monolítica, propia de monjes guerreros entusiasmados, en sus luchas llamadas de “liberación nacional” por tres continentes. Otra razón es que estos “hermanos separados” se odian entre sí. El igualitarismo, derivado de la fraternidad en las doctrinas salafistas sunníes, origina pronto entre los “iguales”, una infección purulenta y contagiosa de envidia, desafecto y rencor. Y viceversa, la existencia de una jerarquía capaz, justa, respetada y aceptada en una organización, favorece la emulación y el ascenso de muchos de los más capaces. Una razón que pesa es también la ambición, la osadía, la agresividad desbordante y la carencia de escrúpulos de sus jefes de armas y sheiks locales. Su primer enemigo acérrimo no es el ejército, ni el ESL o las milicias de autodefensa de kurdos, alauitas, cristianos o drusos, según las regiones. Sus más odiados y temidos enemigos son los mandos de los otros grupos yihadistas de Siria. Porque son los más afines, con los que rivalizan por el mando, con los que tendrían que competir por la dirección del yihadismo en el país.

Tocando ya las estrategias de los 2 grupos yihadistas de Siria, el Frente al-Nusrah para la Liberación de los Pueblos de Oriente busca sólo establecer un “emirato islámico radical” en Siria. El EISIL, nacido en las luchas de guerrillas de Irak después del 2.003, quiere crear un califato salafista más extenso y permanente. E instalarlo, de momento, en Siria e Irak. Aunque ya ha hecho ataques de castigo a los chiítas libaneses, en respuesta al apoyo de Hezbolá a al-Assad. El primero responde y va en paralelo a la estrategia de al-Qaida de favorecer la creación y el funcionamiento de “núcleos delegados” nacionales o regionales. Que desde su lejanía física y con la laxitud estructural de la Red, puedan ser controlados por ella, en cuanto a órdenes, estrategias y operaciones y el uso de la “marca al-Qaida”. Pero, el EISIL busca una independencia funcional y, quizás también ideológica, con el “central core” de la Red. Ya que el Estado Islámico actuaría como un “mando conductor operativo” en una zona supranacional, que podría incluir a todo el suroeste de Asia. Así, una jefatura superior, administradora y ausente le sobra al EISIL.

Ayman al-Zawahiri confirmó en 2.013 la vinculación del Frente Al Nusrah de Abu Mohammed al-Golani con al-Qaida y negó toda relación con el EISIL. Y tuvo que intervenir en varias ocasiones para desautorizar a al-Baghdadi. «El EISIL debe ser abolido, mientras que el Estado Islámico de Irak debe seguir funcionando», declaró rotundo al-Zawahiri en noviembre de 2013. «Al-Baghdadi cometió un error al establecer el EISIL sin pedirnos permiso o informarnos», y, continuó, el sirio al-Golani también «se ha equivocado al anunciar su rechazo del EISIL, sin nuestro permiso». Al-Zawahiri ordenó entonces que el Estado Islámico de Irak circunscriba sus operaciones a aquel país, mientras que el Frente al-Nusrah sea «una rama independiente de al-Qaida que informa ante el mando general (una especie de delegado regional)». Además, recriminó a ambos “grupos hermanos” por sus actos de violencia contra otros musulmanes. En respuesta, y pese a que el grupo original “al-Qaida en Irak” de Musab al-Zarkawi sí había jurado fidelidad al-Zawahiri, al-Baghdadi se declaró en rebeldía hacia él. Produciéndose una importante crisis de liderazgo en la Red, que intentaron reparar alejándose de al-Baghdadi. Esto debilitó la lucha contra al-Assad, a medida que los grupos yihadistas se extendían en Siria y el ejército se concentraba hacia las grandes poblaciones. Y durante los enfrentamientos de primeros de 2.014 entre los rebeldes, al-Golani ofreció a una mediación a los grupos, que no fructificó, para dar prioridad a plantar cara contra al-Assad. Por esta época se consumó la ruptura entre los 2 grupos yihadistas, tras una serie de conversaciones de acercamiento entre delegados de ambas ramas, celebradas en el Kurdistán sirio. En una de ellas Abu Baker se presentó formando parte del grupo negociador, pero sin llegar a desvelar su identidad a sus interlocutores del Frente al-Nusrah.

Contradicciones del EISL.

Como no tienen arraigo suficiente entre la población iraquí o siria, el abandonar sus posiciones temporales no les supone dejar desamparados a sus habitantes frente al enemigo armado. Los habitantes de las áreas ocupadas no están ganados para la guerra santa. Esos pobladores son atemorizados, amenazados y, al menos, neutralizados, para que den cobijo, manutención y apoyo a las bandas yihadistas y no las estorben, ni importunen en sus actividades. Sólo los que cooperaron con los “enemigos de la Yihad” pueden estar en peligro ante ellas. Cuando ocupan una población, sobre todo en la periferia del Estado Islámico, los yihadistas siempre preparan sus vías de evacuación hacia las afueras de ella, y de retirada, desde éstas a los puntos de encuentro establecidos cercanos. Para desde ellos dirigirse a posiciones de recibimiento y/o de ocupación regionales.

Cuando son liberados de la presencia yihadista, muchos habitantes, especialmente en los pueblos pequeños, procuran huir temporalmente y refugiarse en las poblaciones cercanas mayores. La razón es que al despotismo imperioso, desconsiderado y percutiente de los yihadistas, se unen los fuegos pesados de sus enemigos, empleados durante la captura de la población. Tanto los militares como los grupos rebeldes mayores (fundamentalmente los peshmergas) prefieren evitar sus bajas y apresurar el desalojo de los yihadistas, usando la aviación y la artillería, si disponen de ella. Incluso, los cohetes de vuelo libre y carga hueca anticarros RPG-7V (una artillería de los pobres) lanzados en salvas dobles o triples, causan un efecto demoledor en los edificios de mampostería o de adobe. Esto ya serviría para hacer replegarse hacia el interior a las fuerzas yihadistas de seguridad de sus posiciones adelantadas, situadas en los límites de la población o en puntos adyacentes. Y ya por fin, los militares sirios suelen retirarse en poco tiempo, para realizar otras misiones de ataque; de ahí, el carácter continuo, fluido y hasta reversible de las operaciones. Entonces, pueden regresar los yihadistas y depurar responsabilidades. Por eso, muchos civiles piensan: “una vez y no más”.

La decisión, la agresividad y el desprecio a la muerte de los yihadistas les ha dado ventajas militares sobre los opositores laicos rebeldes. Y su actividad y protagonismo es creciente en el panorama de la oposición militar siria. En varias provincias sirias, como Raqqa o Deir al Zor, han desplazado al Ejército Libre de Siria y se han “asentado” como la única fuerza operativa rebelde. En diciembre de 2013, el Estado Islámico de Iraq y Siria asaltó la sede del Consejo Supremo Militar de la oposición política moderada laica, en la fronteriza ciudad turca de Bab al Hawa y saqueó los arsenales y depósitos. Y los combates entre rebeldes han sido continuos en las regiones montañosas kurdas durante 2.014. Todo ello llevó a los EEUU y Gran Bretaña a suspender progresivamente toda clase de ayuda militar a los rebeldes sirios. Por miedo a que parte de los medios y suministros proporcionados y de los refuerzos al ELS, en forma de comandos sunníes entrenados en Jordania, lleven al encumbramiento de los enemigos de Occidente.

Al-Baghdadi estableció inmediatamente la Sharia, como ley civil y penal del califato. Inmediatamente, todas las mujeres, incluso los maniquíes de las tiendas, fueron obligadas a cubrirse sus rostros, para no tentar a los hombres con sugerencias pecaminosas. Sus tribunales islámicos aplican la pena de muerte a diferentes prácticas consideradas criminales, como la violación de mujeres musulmanas, la homosexualidad, el adulterios y la blasfemia y en algunos casos de robos. Los infieles o herejes (cristianos, yazidíes, chiíes, mandeos, etc.) que no se convierten al Islam sunní (a los cristianos se pensó al principio hacerles pagar alguna exacción para el EISL), son perseguidos violentamente. Así, sucesivamente, sus casas son marcadas, sus bienes, incautados, sus mujeres, violadas y sus niños, asesinados. Los perseguidos sufren ejecuciones sumarias y son tomados como rehenes, para recaudar rescates. Se han denunciado decapitaciones de personas que se niegan a la conversión, incluyendo a mujeres y niños, y la exposición de sus cadáveres en las plazas públicas. Esto desencadenó un genocidio religioso especialmente en las áreas iraquíes del encanallado califato, que ha provocado una huida masivo de personas de las minorías hacia los países vecinos, Turquía, Jordania y El Líbano, generando un grave problema de refugiados en ellos.

En su afán por conseguir la adhesión de nuevos seguidores, el EISL mira a Occidente. Sus objetivos preferentes son los jóvenes ilusionados, desmotivados anímica e ideológicamente, no educados en las virtudes de la civilización europea. Y mimados y sobrealimentados en nuestros países mercantilistas y materialistas, que han convertido todos los deseos en necesidades a satisfacer por los mercados. Así, el EISL difundió a fines de mayo de 2.914 la primera edición de un semanario en inglés, el «Islamic State Report» (Informe del Estado Islámico) y un vídeo en alemán, pero subtitulado en inglés. En éste un yihadista occidental, alaba a Baghdadi, el líder del EISL, anuncia como «buenas nuevas… el regreso de la Sharia y el Estado Islámico» y pide abiertamente a sus simpatizantes que acudan, «y se unan a las filas» del EISL. El semanario «Islamic State Report» pretende dar una idea del creciente grado de institucionalización que está adquiriendo el Estado Islámico en sus posiciones. La publicación recoge una entrevista con el responsable de la formación de los nuevos clérigos de ese territorio, el jeque Abu Hawraa al-Jazaairi. Que indica que ya han educado a decenas de ellos en un nuevo centro educacional y que han prohibido la presencia en las mezquitas de aquellos que no cursen en él. La revista «Islamic State Report» publicó hace meses un reportaje irónico y sensacionalista: «De patrulla con la Oficina de Protección al Consumidor». Y Abu Salih al-Ansari, el responsable de la unidad especializada en comprobar que no se vendan alimentos en mal estado, o que no se ajusten a las directrices islamistas del ISIS, avisa que se ha habilitado un teléfono para atender las quejas del público… Continuamente se dan imágenes en las redes sociales de la vida diaria en el califato y se difunden vídeos con ejecuciones de rehenes, como respuesta a lo que ellos consideran las agresiones de los cruzados. También, el EI hace llamadas a sus simpatizantes por el mundo para perpetrar acciones individuales y aisladas en la retaguardia enemiga. A raíz de la ofensiva aérea de la Coalición, hicieron un llamamiento para atentar contra la vida de ciudadanos de los países que forman parte de ella. Se calcula que en marzo de 2.015 ya hay en Twitter más de 40 mil cuentas operativas de yihadistas, con afanes propagandísticos y proselitistas.

(CONTINUARÁ)

Obama vuelve, para salvar a Irak II.

(CONTINUACIÓN)

Pero, si desde hacía dos años y medio Occidente amenazaba a al-Assad, sin pasar a la acción, era porque Washington y París sabían que una reedición de las operaciones aéreas que se produjeron en Serbia o en Libia no era posible en Siria, debido al armamento antiaéreo ruso desplegado. La defensa siria de radares y armas obliga al avión hostil a atacar su objetivo a más de 50 Km. de distancia, para operar fuera del alcance de su DCA. El nivel de seguridad de las aeronaves ha pasado de los 3.000 ms. de altura de hace 15 años en Kosovo, a los 10.000 ms. ahora en Siria. Sólo los carísimos cohetes de crucero como los Tomahawk estadounidenses y los Scalp franceses, diseñados como vectores de armas nucleares y de muy baja trayectoria autónoma, podrían ser empleados con éxito en ataques aéreos contra un “ejército sirio protegido”.

Hace poco más de año y medio, Irak era el noveno país en la escala de estados fallidos o fracasados elaborada por la revista “Foreign Policy”. La lista la encabezaban Somalía, Congo, Sudán del Sur, Chad y Zimbabue. Las valoraciones negativas de Irak proceden de la militarización del país (por la plétora de fuerzas militarizadas heterogéneas y/o particulares), los conflictos internos (entre los grupos políticos, étnicos o religiosos) y de sus gobernantes sectarios. Sus dirigentes no tienen conciencia de representar a todos los iraquíes y sólo cuidan al grupo o manada del que proceden. En 2.007, Irak fue el segundo peor estado del mundo en esa escala. Pero, lejos ya la guerra civil, el país siguió sumido en un estado de violencia permanente, donde los incidentes variaban según la zona. La provincia de Bagdad fue una de las más violentas. Y, cuando el número de víctimas se reducía durante varios meses, se solía producir un aumento repentino. Así, como ejemplo, entre marzo y mayo de 2.012, el número de muertos en Bagdad fue de 44, 54 y 49 muertos, y en junio saltó a 147. En términos relativos, la ciudad de Mosul era aún más violenta que la capital, aunque en la primera resultaban más frecuentes los tiroteos que los ataques con bombas. El ex-premier Nouri al-Maliki confirmó la vieja aseveración de que Irak sólo puede ser gobernado con mano dura. Y la suya fue ayudada por la continuación de la violencia. El primer ministro se vió favorecido por el sistema de política sectaria existente, en la que chiíes, sunníes y kurdos votan a sus partidos, sin considerar otras opciones o personas. Al ser el principal dirigente chií, al-Maliki tenía asegurado el poder, por su control directo de las fuerzas de seguridad. La legislación antiterrorista fue una palanca decisiva con la que el Gobierno controlaba a sus enemigos sunníes. Los tribunales aplicaban de forma rigurosa el artículo 4 de la ley principal. Que establece que quien participe en actos terroristas o los promueva o financie es condenado a la pena de muerte y quien encubra esos delitos es condenado a cadena perpetua.

Un 23% de la población iraquí vive oficialmente bajo el umbral de la pobreza, pero es un dato que habría que revisar al alza, aunque en algunos aspectos no se puede negar la mejora producida en tras los años. Y algunos análisis independientes elevan la cifra del paro al 35%. En 2008, el porcentaje de empleados públicos sobre el total de personas con empleo era de un 43%, uno de los mayores del mundo en estados en desarrollo. Estos valores son impensables en Europa o en los EEUU. En España tendríamos que mantener entre todos a más de 8 millones de servidores públicos: “ponga Ud. un servidor público en su casa”, diría un afiliado de Podemos. El empleo en la administración es una práctica de control político y para mantener la lealtad de caudillos locales al Gobierno. Además, el gasto social en educación y sanidad de Irak no se ve tan beneficiado con los ingresos procedentes del petróleo, porque la Administración no es efectiva, ni cuenta con personal cualificado. Esta incompetencia de la Administración iraquí es uno de los factores para explicar por qué el país vive absolutamente del dinero fácil del petróleo. Irak es uno de los peores países del mundo para hacer negocios, según el Banco Mundial, lo cual es la pescadilla que se enrosca en sí misma. Y cada ministerio es el baluarte de un jefe político. Cuya función principal es dar empleo a sus partidarios y presentar todo tipo de obstáculos a los ajenos, que se presentan para pedir autorizaciones de cualquier tipo.

Hay un problema social fundamental por resolver en Irak. Conseguir que los sunníes no se sientan ahora nuevamente desplazados y perjudicados. Y empujados o tentados, según la intensidad de esos sentimientos, ha reanudar su rebelión armada (que ocurrió de 2.004 a 2.007). Y esto puede ocurrir por la falta de las generosas pagas estadounidenses y por la conculcación de sus derechos socio políticos. Cosa ésta que, el régimen mayoritario chií puede, con la mezquindad y estrechez de miras del anterior régimen de al_Maliki, llevar a cabo. Esto llevaría a una fractura grave del país. Que está muy alejada de las amplias y prometedoras posibilidades de una cierta unidad nacional, que brindaría el establecimiento de un país federado, integrado por las tres grandes etnias o sociedades religiosas. Y tomando como un primer ejemplo y posibilidad, la estructura administrativa creada por los kurdos al norte del país durante estos últimos años.

La mayoría chií de Irak tiende a bascular sus intereses socio religiosos hacia su correligionario el Irán teocrático, heredero de la “revolución permanente” jomeiní. Un Irán que, aunque su estructura de poder esté anquilosada y aún resquebrajada entre aperturistas y tradicionalistas revolucionarios, se cohesiona internamente siempre ante las amenazas de intervención exterior. Irán ha asistido al doloroso proceso de toda la aventura estadounidense, que conmocionó y dio la vuelta a toda la región geopolítica del Oriente Próximo y Medio, sin apenas desgaste físico o moral. Y, con sus 74 millones de habitantes, es un referente a respetar en el Asia Sur Occidental musulmana. En la lucha por el control de los movimientos rebeldes nacionales de la Primavera Árabe, los chiíes han conseguido una alianza implícita de sus países, a la que se uniría El Líbano de Hezbolá, patrocinado por Irán y la Siria alauita. Los sunníes del resto de los países árabes aún tienen que hacer muchos esfuerzos, para lograr una unificación de sus intereses políticos globales. Por más que la Arabia Saudí y Qatar los apoyen y alienten en algunos casos.

El cuestionable Ejercito Iraquí y otras realidades…

En una “operación acción, propaganda y prestigio” el EISL tomó al asalto y sin encontrar apenas resistencia la ciudad de Mosul durante la madrugada del lunes 9 de junio, consolidándola en su poder en un par de días. Mosul es la tercera mayor ciudad de Irak y fue la segunda gran localidad del país ocupada en firme por el EISL. El efecto de atracción y prestigio para el EISL y el golpe de descrédito para los gobiernos kurdo y central de Irak fueron sorpresivos y grandes. La permanente disputa por la administración de Mosul entre las autoridades iraquíes y las del Gobierno Regional Kurdo (el KRG) influyó en la falta de defensas adecuadas de la ciudad. La toma de Mosul, a unos 390 kilómetros al norte de Bagdad, sacó a relucir la incapacidad para gobernar la urbe, generada por el enfrentamiento entre el gobierno autónomo kurdo de Erbil y la autoridad central de Bagdad. Los kurdos aguardan desde 2007 un referendo que apruebe la absorción de esta ciudad por parte del KRG. Y así, ante el avance de varias columnas de camiones ligeros sin protección contra el fuego ligero de infantería (muchos, tipo “pick up”) , transportando al aire unos 900 milicianos irregulares ardorosos del EISL, los 30.000 policías y soldados nacionales que guarnecían la provincia de Ninive, abandonaron sus equipos pesados colectivos y huyeron en “racimos aterrorizados” hacia Bagdad, a medida que avanzaban los “barbudos de Allah”.

Bien, el nuevo primer ministro iraquí, el chií Haidar al-Abadi, acometió a mediados de noviembre la compleja reestructuración y adecuación del ejército nacional. Es de recordar, que los EEUU se gastaron durante su ocupación de Irak unos $25.000 millones en el entrenamiento y el equipamiento del actual ejército de Irak, que no parecen haber servido para mucho. Y los “drones” de espionaje y observación de los estadounidenses, tampoco han sido de utilidad para detectar la actual crisis socio militar del país. Y todas las escuchas telefónicas y de comunicaciones inalámbricas digitalizadas o no de la NSA (la agencia central de seguridad estadounidense, con inmensos almacenes para el archivo de datos inútiles, porque lo son si no son de provecho o si no cumplen la misión de inteligencia debida), la CIA y otras agencias especializadas en la exploración y observación de los propios y ajenos, fueron nulas o herradas (sí, con hache), para detectar el cáncer purulento y hediondo del EISL. Que se gestó desde casi un año y medio atrás, y su explosiva metástasis por el noroeste de Irak a mediados de 2014. El miércoles 15 de noviembre el “premier” firmó, como comandante en jefe de las fuerzas de seguridad, la destitución de 26 comandantes y jubiló anticipadamente a otros 10. La medida atendió a la necesidad de «consolidar la labor de una institución militar, basada en la profesionalidad y en la lucha contra la corrupción en cualquiera de sus formas». Al-Abadi nombró a otras 18 personas como relevo parcial. El premier buscaba también «depurar el aparato de seguridad de los generales y jefes leales a al-Maliki», cuyas políticas miopes y sectarias alienaron de nuevo a la población sunní y dieron alas a los yihadistas, que controlan ya un tercio del país. Pero, el jefe del Ejecutivo ha evitado ampliar la depuración al ministerio de Interior, controlado por la milicia chií de al-Sadr. «Las milicias chiíes operan en Bagdad (desde su centro en el barrio al este del Tigris, llamado Ciudad al-Sadr) con total impunidad, ignorando la presencia de las fuerzas de seguridad gubernamentales«

La purga coincidió con el envío de 1.500 soldados estadounidenses adicionales a Irak, anunciado por Obama la semana anterior y con las primeras victorias logradas en combate por el ejército, con el apoyo de los ataques aéreos lanzados por la coalición internacional sobre las posiciones y concentraciones del EISL. El general James Terry declaró a primeros de diciembre que su principal tarea será el reentrenamiento del nuevo ejército nacional. Se espera que la cifra de militares desplegados por los EEUU en Irak sea de unos 3.100 efectivos en poco tiempo. Y espantado por la enorme incapacidad del ejército iraquí, toda una rémora más que una base de partida prometedora, el jefe del Estado Mayor Conjunto de los EEUU, el general Martin Dempsey, reconoció el jueves día 16 de noviembre que se necesitarán unos 80 mil miembros «competentes» de las fuerzas de seguridad iraquíes, para recuperar el territorio arrebatado por el IS, liberar la ciudad de Mosul y restablecer la integridad de la frontera con Siria.

«Son cambios importantes pero se necesita una reconstrucción completa (del ejército). Al menos, la decisión mostrará a los aliados de Irak, especialmente a los EEUU, que el nuevo primer ministro (nombrado en setiembre) tiene intenciones serias de reformar la seguridad y que puede ser un aliado fiable«. Pero, interrogado a principios de noviembre acerca de la corrupción en el ejército, el ayatolá Ali al-Sistani (la máxima autoridad chií de Irak) fue duro: «Creo que el deterioro de la seguridad registrado en los últimos meses puede deberse a ello». Agregando: «Los diferentes puestos militares deben ser ocupados por quienes sean profesionales, patrióticos, leales, valientes y no permitan que sus deberes se vean afectados por influencias personales y financieras«. Pero, la corrupción y el desánimo existen en todos los niveles del ejército. En octubre, en una reunión a puerta cerrada del parlamento, se abordó una degradante plaga que asola a las unidades del ejército iraquí. Es el llamado «fenómeno del astronauta», en el que los soldados entregan parte o todo su sueldo a sus mandos directos, para comprar su seguridad y permanecer lejos del campo de batalla. Así, están teóricamente en un lugar, pero no ponen sus pies en él. «Éste es uno de los factores que explicaría el derrumbe y la fuga del ejército en Mosúl. Sólo un 25% de los hombres estaba en sus puestos. El otro 75% eran nombres escritos en un papel. El ejército tenía (en su orden de batalla) unos 200.000 hombres, pero sólo alrededor de la mitad acudía al trabajo«.

Delirante, el vice primer ministro iraquí Saleh al-Mutlaq (un sunní) recomendó reintegrar a los soldados de Sadam en el novísimo ejército en reconstrucción. «De esa manera se podrá derrotar al Estado Islámico en un plazo muy breve de tiempo». Pero, ¿aún siguen vivos y capaces, desde 2.003, los vapuleados y perseguidos restos del ejército de Sadam Hussein al-Tikriti?, ¿no será éste el “tentetieso argumental” de los gobiernos chiíes iraquíes, al que achacan todos sus fallos, desventuras e incapacidades propias? A sus 67 años, el vicepremier es un veterano en la política del país, donde ha resurgido varias veces y se mueve a sus anchas en el gobierno de Bagdad.

El objetivo de la formación del ejército iraquí es alistar o reestructurar y entrenar a un colectivo de más 200 mil iraquíes, para formar el nuevo Ejército Nacional de Irak. Aparte están las fuerzas de policía y orden público civiles. Los reclutas son contratados tras pasar un superficial examen físico, estar comprendidos en un intervalo amplio de edad y pasar por un filtro “político” local, que avale su no “pertenencia evidente” a los grupos díscolos o insurrectos. Al no existir la tradición de un ejército moderno de reclutamiento universal, se ha optado por adquirir un ejército de voluntarios, intentando profesionalizarlo. Los reclutas del ejército pasan por “temporadas” una serie de jornadas de formación en técnicas elementales de lucha; de endurecimiento físico; de disciplina militar, basada en formaciones cerradas y sus movimientos, para imprimirles carácter; de cumplimiento de las labores cotidianas de vida en común y de convivencia como colectivos uniformados. La principal tarea es formar someramente a los hombres, que se acostumbren a integrar colectivos permanentes disciplinados y prepararlos básicamente para su formación específica en las unidades de destino. Este período inicial se extiende entre los 60 y los 120 días. Y éste es un tiempo considerado insuficiente para lograr ese objetivo. Las unidades de formación del ejército iraquí, sitos en multitud de campos desperdigados por numerosas provincias del centro y del sur de Irak, serán fundamentalmente supervisadas y/o dirigidas por suboficiales y oficiales estadounidenses.

(CONTINUARÁ)

LA YIHAD MODERNA, HISTORIA, IDEOLOGÍA, POSIBILIDADES…FINAL.

(CONTINUACIÓN)

En Nigeria, los jefes de lucha de Boko Haram suelen ser los jefecillos familiares o tribales, sus arráeces locales. Actúan formando un “enjambre” de pequeñas unidades que actúan simultánea o sucesivamente, coordinadas por un “jefe del combate”. Sus tácticas y técnicas son: toda clase de emboscadas; el hostigamiento a cierta distancia de unidades en marcha y guarniciones; la liquidación de centinelas, pequeñas patrullas, forrajeadores y rezagados; el acoso a las líneas de abastecimiento y comunicación de los militares y las fuerzas locales de autodefensa; los golpes de mano contra pequeñas guarniciones; la captura de rehenes de todas clases con variados objetivos: ejecutarlos, venderlos, incorporarlos a sus filas, obtener el precio de rescate; la ejecución o la mutilación de enemigos o elementos que estorban a sus fines: periodistas, colaboradores de organizaciones extranjeras, autoridades locales, religiosos. Estas bandas planean siempre su retirada desde las zonas de actuación hacia sus refugios naturales en las zonas tribales afines. Aunque son fanáticos y no les importa demasiado morir, no está en sus metas inmolarse deliberadamente por la causa. Se aprovechan al máximo de su conocimiento de los terrenos, de su alta movilidad, del apoyo de las gentes y de su capacidad natural de lucha. En sus líneas de retirada, que pueden ser bastante largas, establecen emboscadas y colocan trampas para incautos o artificios explosivos improvisados, para “golpear en las narices” (la vanguardia o los exploradores) a las unidades militares que los persigan sin precauciones. Aquí, las unidades tipo batallón o regimiento, propias de los ejércitos regulares de la zona y de sus mentores y padrinos europeos resultan pesadas, incómodas e inoperantes. Una banda local y su arráez se infiltran fácilmente entre sus líneas y “secciones” en una operación de búsqueda y cerco. El combate ocurre a las distancias cercanas y próximas y casi siempre es de encuentro o más sorpresivo aún, en las emboscadas. El entrenamiento de los rebeldes es natural y aprendido y perfeccionado día a día. Es propio de los guerreros tribales cazadores, acostumbrados a convivir con la muerte día a día en sus poblados, tomándola como un acontecimiento natural más en la caza, los sacrificios de animales y con la muerte de sus familiares y miembros de sus clanes.

Shekau, llamado el Bin Laden negro, es un tipo controvertido a los ojos de los occidentales, incluido su propio “nombre de guerra”, Abu Baker Shekau, porque los suyos le llaman Darul Tawhid. Nació hace unos 40 años en la amplia zona entre el sur de Níger y el noreste de Nigeria. No se conoce su formación, pero sabe el Corán y habla las lenguas tribales de la zona (kanuri, fula, hausa y árabe) donde la banda terrorista opera. Usa con soltura los resortes de la propaganda y el miedo. Repite los golpes teatrales de Bin Laden y monta una igual escenificación (banderas negras, kalashnikovs y coranes) en sus apariciones a los medios. Una de sus declaraciones estrella la hizo en un vídeo tomado después de matar a 180 personas en 2012: «Disfruto matando a cualquiera que Dios me ordene matar, igual que disfruto matando gallinas y carneros». Se dice que es solitario, introspectivo y cruel. Y es desconfiado hasta con sus propios hombres. Vive protegido por un grupo de fieles allegados y permanece alejado del grueso del grupo. Siempre, en estos mandos principales más o menos perseguidos, se desarrolla inevitablemente la paranoia, la cual termina alterando sus funciones cognitivas y emocionales, al estilo de Ben Laden. Una de las cuatro esposas de Mohamed Yusuf, ejecutado en una comisaría en 2009, que fue su antecesor y el fundador de Boko Haram, se ha vuelto a casar con Shekau según la inteligencia nigeriana. Tampoco se conoce quién le financia. No sólo es un misterio para Occidente, sino para muchos de sus conmilitones sectarios. Se le dió por muerto en 2009, 2012 y 2013, pero las informaciones eran incorrectas. Tiene una herida de bala, ya recuperada, en la pierna. Ahora sólo sale al exterior los días nublados, para evitar que lo localicen los drones y los satélites espías. Los EEUU ofrecen $7 millones por la información que conduzca a capturarle.

El sábado 17 de mayo tuvo lugar una reunión de alto nivel en París, auspiciada por el gobierno francés, para tratar el problema de la seguridad en Nigeria y en toda la región centro occidental africana. A ella asistieron los mandatarios de Nigeria, Níger, Camerún, Chad y Benín, el presidente Hollande y representantes de Gran Bretaña, Estados Unidos y la Unión Europea. La reunión se convocó con motivo del salto cualitativo y el desafío provocados por Boko Haram, que mantiene secuestradas desde mediados de abril a 270 niñas nigerianas de una escuela de Chibok, al noroeste de Nigeria. Por cierto, los miembros de ese grupo guerrillero terrorista islamista no se llaman los de “la educación no islámica u occidental es pecado”. Esos rebeldes fanatizados se conocen como “los discípulos del Profeta para la propagación del Islam y la Yihad (la menor, violenta, degolladora)”, que expresan “Jama’atu Ahlis-Sunnah Lidda’awati Wal Jihad”. Y condenan, ya de paso, la perversidad de la astronomía moderna, que es heliocéntrica para la Tierra, a la que consideran blasfema e incompatible con la ubicación de los siete paraísos del Corán. En el mes siguiente a ese secuestro Nigeria recibió un flujo de asesores occidentales. Dispuestos a aportar su experiencia y conocimiento sobre la captura colectiva de rehenes, la trata de mujeres, la negociación con los secuestradores, la detección de refugios y marchas guerrilleras, etc. Pero no parece que hayan conseguido algo. Ni que ninguno se hubiera internado en las provincias nigerianas del noreste del país, Yobe, Adamawa y Borno, donde está el pueblo de Chibok o la “selva” de Sambisa. Ésta es una de los santuarios salafistas, en la que se cree que están ocultas las que no hayan sido vendidas o hayan muerto con las penalidades.

«Boko Haram es una amenaza grave para África y para Europa. Su voluntad es desestabilizar el norte de Nigeria, los países vecinos y toda la región», declaró François Hollande. «Boko Haram ya no es un grupo local, sino que está claramente operando como un brazo de al-Qaida en el centro de África. Sin la ayuda de todos los países del oeste africano nunca podremos vencerle», declaró, a su vez, el presidente nigeriano Goodluck Jonathan. «Estamos aquí para declarar la guerra al terrorismo», agregó su homólogo camerunés Paul Biya. Las decisiones acordadas en París «están destinadas a fortalecer la cooperación entre los estados regionales para el intercambio de información, la vigilancia de las fronteras, la presencia militar alrededor del lago Chad y la capacidad de intervenir inmediatamente en caso de peligro», según explicó Hollande en la rueda de prensa hecha al término de la cumbre. El «plan global» contra Boko Haram «defenderá el estado de derecho en las regiones afectadas por la acción de los terroristas».

El gobierno nigeriano cuenta con 20 mil soldados, aviones y unidades de inteligencia desplegadas en el norte del país donde Boko Haram es más activo, declaró el presidente Jonathan. Pero, esas tropas no están debidamente preparadas para enfrentarse a un grupo armado de esas características, indicó el ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague, cuyo país ofreció el envío de asesores. Nigeria y sus vecinos han previsto realizar “patrullas coordinadas” para buscar rehenes y desaparecidos y controlar el tráfico de armas en el marco de la Comisión de la Cuenca del Lago Chad. También esperan una toma de posición y acciones correctivas de las Naciones Unidas y de la comunidad internacional en forma de sanciones contra Boko Haram, Ansaru y otros grupos yihadistas del África subsahariana. Por su parte, Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos y la Unión Europea se han comprometido a poner en marcha programas de cooperación con los países africanos, que incluirían asesoramiento técnico, formación y apoyo en la gestión de los espacios fronterizos. En el comunicado difundido al final de la cumbre, ese mismo día, el Elíseo señaló como objetivo prioritario “fomentar el desarrollo socio económico de todo el área afectada y defender el derecho a la educación y la participación de las mujeres en todos los procesos de toma de decisiones”.

El Islam, sus Grupos religiosos y el Homicidio.

Sólo hay un versículo del Corán que prohíba el suicidio, sin extenderse demasiado: Sura, 4 aleya 33 (29) “…Oh, creyentes… no os matéis a vosotros mismos…”. Probablemente fue así por la repugnancia natural que las tribus sencillas y primitivas tienen en cometerlo. En las recomendaciones de higiene, que en su origen todas las religiones escritas dan a sus fieles, no había que insistir mucho para su prevención.

Un “ideólogo” de Al-Qaida, Abu Yahya al-Libi, desarrolló una teoría de base “religiosa” sobre el “daño no buscado”, referido a personas. Según ella, se permite a sus militantes matar musulmanes cuando esto es inevitable. Y a veces, más que cuando sea inevitable, cuando sea también útil. Así, en un mensaje donde asumieron la autoría de un ataque de agosto de 2009 en Bagdad, la organización deseó a los sunníes heridos una rápida recuperación y expresó su esperanza de que los muertos fueran aceptados por Dios también como “mártires”. Debido a que al-Qaida tiene capacidades limitadas para atacar a sus enemigos occidentales, la organización mantiene su influencia y notoriedad atacando periódicamente en países con mayorías musulmanas.

En estos años, son los seguidores de la Sunna, los que están utilizando el suicidio en la Yihad islámica. Lo emplean al-Qaida, los talibanes de Afganistán y Pakistán y los miembros de Hamás. Los chiíes del Hezbollah libanés, de Irak (recordemos al Ejército del Mahdi, de Muqtada al-Sadr) y de Irán no lo utilizan habitualmente. Aunque en el ataque contra los cuarteles de las fuerzas occidentales en Beirut en octubre de 1983, que fue la presentación en sociedad de Hezbollah, los conductores de los camiones llenos de explosivos lanzados contra aquéllos, eran suicidas. El suicidio es un arma preferida de la Yihad. El suicidio es para la Yihad islámica un arma barata, suficientemente abundante, eficaz y muy asimétrica, técnica y económicamente. Los sofisticados sensores enemigos sirven de poco contra ella. Los chalecos protectores sirven también de poco. Los vehículos blindados y los edificios sirven de poco para protegerse de ella: si la carga explosiva, sus características y el vector son los adecuados. El agente desencadenante portador puede ser hombre o mujer y adulto o niño. Puede cooperar en su ataque suicida un burro, una bicicleta o un vehículo a motor. No hay que entrenar militarmente (entrenamientos básicos, técnicos y tácticos) a un suicida.

También los iraníes emplearon a sus milicias “basijs” en ataques frontales masivos contra las posiciones fijas reforzadas, defendidas con campos de minas, de los iraquíes durante la guerra de 1981 a 1989. Los basijs eran “milicias populares” de la República Islámica de Irán. Sin organización, método, disciplina ni demasiada instrucción militar. Pero estaban llenos de ansias religiosas y patrióticas. Los últimos en llegar a la revolución jomeiní, tenían que demostrar su fervor y militancia. En las ciudades también se habían convertido en un problema para las autoridades clericales chiíes, que canalizaron su impulso redentor hacia el frente enemigo.

Tan sensible contra el suicidio es el Islam que la segunda mayor “organización” islámica de Indonesia, llamada Myhammadiyah, ha prohibido fumar a sus 30 millones de afiliados. La razón es que el tabaco mata y que el Islam prohibe el suicidio. Indonesia, con más de 220 millones de habitantes, es el cuarto país más poblado del mundo. Es el país con mayor población musulmana, unos 200 millones, y también el tercer consumidor mundial de cigarrillos.

Las Acciones posibles contra la Yihad islámica desde el propio Islam.

Ante el terrorismo (acciones de guerra contra objetivos generales, inocentes e indiscriminados) propio, el mundo islámico se paraliza y no sabe qué decir o hacer. Afirman sus portavoces e intelectuales que el Islam es paz y tolerancia. Pero esto no es cierto, como acabamos de ver. La mayoría de los musulmanes se distancian de los atentados por oportunismo, para proteger al Islam, preocupados por el creciente rechazo que sufre en Occidente. Pero, ¿cuándo intervienen en la polémica los ulemas o los muftíes? No se ha dado en el Islam una reflexión profunda sobre la oportunidad política y religiosa de la violencia. ¿Alguien conoce a pacifistas islámicos activos? No se trata de que reaccionen los intelectuales laicos musulmanes. Éstos no son operativos de la manera que conocemos en Occidente, ya que para un buen musulmán la política, la sociedad y la religión forman una trinidad única, excluyente e inseparable, establecida por Allah. Además, el fracaso social y político de los intelectuales laicos árabes quedó refrendado con el de las élites nacionalistas, izquierdistas y europeizadas, que impulsaron la independencia de las distintas naciones árabes tras la II guerra mundial.

El Islam tiene que asumir que la Yihad fue necesaria para la instauración y la defensa de la primitiva comunidad de creyentes. Estableciendo el Profeta el estado islámico a partir de la destrucción violenta de la jahiliyya (la barbarie existente anterior al Islam) árabe. Y aún pudo ser útil la Yihad para su rápida extensión por el mundo, por el estado existente de cultura y desarrollo de las civilizaciones medievales. Pero que su oportunidad histórica no existe actualmente. Y entonces debe ser reemplazado por “otro tipo de esfuerzo en el camino de Alá”, cuyo concepto ya existe en la sunna y que podría ser retomado y proclamado por los ulemas y los muftíes piadosos, que son los ideólogos del Islam.

Desde el surgimiento de las 4 principales escuelas teológicas sunnies, cobró fuerza el principio del esfuerzo de reflexión personal, el ichtihad, en el Islam. El ichtihad va a permitir el desarrollo de la cultura árabe, tanto en lo tocante a los aspectos civiles (ciencias, comercio, literatura, arte) como al enriquecimiento de su teología; es la base de jurisconsultos como al-Chafii. El ichtihad es fuente de lucidez, creatividad, enriquecimiento, progreso y paz en el camino del esfuerzo personal y colectivo hacia Dios (esto es el núcleo y la razón del Islam), cuando ya la Umma se ha extendido y multiplicado enormemente por el mundo.

Hacia el siglo XI (siglo V de la hégira o marcha a Medina), los ideólogos cierran la puerta al ichtihad. El enfoque metodológico islámico se altera: a partir de entonces, se imita, se repite, se abusa de los compendios.

La Convivencia de nuestras Civilizaciones hoy en día.

Al igual que hace 400 o 500 años, en los siglos XV y XVI, hoy en día no es fácil la convivencia entre las culturas islámicas y occidentales. Ni entre las democracias de los estados modernos dependientes del comercio y los regímenes políticos despóticos u oligarcas, parcialmente democráticos, de los países musulmanes, desde Marruecos hasta Indonesia. Ni entre las religiones cristianas e islámicas.

La convivencia entre civilizaciones limítrofes es difícil. Su carácter singular, exclusivista y expansivo hace que el contacto directo entre ellas, sea fuente de roces y choques y de amenazas de ellos. No hay más que recordar los escasos 45 años de convivencia entre la civilización occidental y la soviética. Sin embargo, los choques armados no surgieron sobre los países europeos de ambos bloques socio económico políticos. Y esto fue porque el ascenso apocalíptico a Armagedón, una batalla decisiva clausewitziana, conducida a mutuas salvas de armas nucleares, era en estos casos probable. La civilización soviética se basó en razones supuestamente científicas de exclusión y lucha de clases. Dirigida indefinidamente por una dictadura personalizada del partido. Esta organización era la única militante, la única a la que se le concedía, dentro de parámetros fijos, la interpretación de la realidad y de las necesidades del proletariado. Pero en aquellas razones, los pueblos no encontraron suficientes causas y emociones para que el “hombre nuevo” se comprometiese de por vida con esos ideales atemporales.

Todas las religiones trascendentes o terrenales (el marxismo leninismo, por ejemplo) son excluyentes entre sí. La moral puede ser objeto de controversia y evolución a lo largo del tiempo. Pero el dogma, la fe, es la marca distintiva de una religión. Y cambiarlo o desautorizarlo supone perder esencia y dejar de ser ella, medidos por la importancia de lo que desaparezca. La cultura también supone diferencia o exclusión, porque es el marchamo y la impronta distintiva de una sociedad o nación. Lo cual no implica choque o agresión entre las diferentes culturas, con los parámetros actuales mundiales de respeto mutuo y convivencia. La cultura, a la que se suele incorporar también una religión, es el armazón social de la colectividad integrada. La cultura forma el sustento en origen de la identidad individual de la nación. En ella están las virtudes inmanentes de esa sociedad. Que son definidas como los parámetros permanentes que rigen los derechos y deberes de sus miembros y sus normas generales de conducta hacia propios y extraños y con la divinidad.

Es imposible cualquier acercamiento con al-Qaida, con los talibanes o con el Irán teocrático de los imames chiíes. Y ello es debido a su radicalidad política y social, a la intolerancia hasta el exterminio hacia otras creencias y al exclusivismo doctrinal u obstinada adhesión ideológica, que profesan. De alguna manera, todos han manifestado su odio hacia Occidente. Y la búsqueda de su destrucción moral y cultural, como su razón de ser centrífuga y el motor de sus afanes y acciones expansionistas e imperialistas (el califato universal perdido). Negociar así sería como hacerlo teniendo un cuchillo en el cuello. En estos casos no cabe la negociación provechosa y equilibrada. Sino la defensa firme, continua y contundente, hasta el mismísimo fin de la amenaza fraguada. Por mucho que el voluntarismo, el optimismo patológico o bobo y el relativismo ético e ideológico nos los quieran obviar.

La única posibilidad que tenemos de una convivencia pacífica y fructífera es conectar con el “Islam popular”, la verdadera comunidad islámica. En el Islam no existen teólogos o “estudiantes de Allah”. Allah es inmarcesible e inasequible para los hombres. En el Islam la persona se dirige sin intermediarios a Dios. Los jefes religiosos son guías y formadores del pueblo, pero nada más. La infalibilidad y la seguridad doctrinales les rehuyen. Y la diversidad de criterios y opiniones es la pauta que tienen. Lo que queda, purificando y apartando la escoria radical intransigente, es el pueblo de Dios o el “Islam popular”. Deseoso todo él, individual y colectivamente, de paz, progreso, prosperidad y bienestar.

Y este “Islam del pueblo” en modo alguno está desgajado y desamparado por las jerarquías religiosas dirigentes del Islam. La Universidad de al-Azhar de El Cairo, el centro de estudios superiores sunní más prestigioso, la “madrasa de todas las madrasas”, es un núcleo ideológico y religioso de esta renovación inspirada del Islam social. Sus estudios religiosos comenzaron en el mes del Ramadán del año 970. Y fue un centro chií, hasta que el sultán Saladino la convirtió en una madrasa sunní en el 1171. El Rector de al-Azhar, Mohamed Sayed Tantawi, está presente activamente en multitud de foros. Donde defiende la convivencia de cristianos y musulmanes y condena los ataques a los primeros, proclamando el Islam de la paz y la concordia entre los pueblos. Abierta al saber científico y moderno, sin desconocer las humanidades occidentales, los docentes y maestros de al-Azhar están cercanos al método del ichtihad y a la escuela de al-Chafii. Sus enseñanzas y ejemplos y dictámenes religiosos o fatawa se siguen y se reproducen por todo el mundo islámico sunní. Una clave esencial de su doctrina es que no pretende que la sharia o ley civil islámica se imponga y aplique fuera de la Umma. A diferencia del salafismo, inspirador de al-Qaida, que pretende extenderla imperiosamente por todo el orbe y recrear el califato universal de los jefes político religiosos del Islam. Y tampoco están aislados en esta valiente interpretación los académicos de al-Azhar. Así, el Consejo de los Muftíes de El Líbano, tierras vetustas de convivencia y de progreso de musulmanes y cristianos, declaró, en relación a la reciente ola de atentados, que “hiriendo a los cristianos, nos herimos a nosotros mismos”.

Las heridas reales o percibidas de ambos rivales no encuentran salud, restregándose mutuamente. Es necesario no detenerse en lamentar la leche derramada. Sino mirar con determinación a un futuro posible. Los radicales islamistas violentos y sus simpatizantes cooperadores son unos cuantos decenas de miles, en una población de 1300 millones de personas desparramadas por 3/4 partes de la tierra firme. Y menos de un 10% de los musulmanes les brindan la base social que necesitan para apoyarse, nutrirse y expandirse. Mucho más difícil es lograr que los países islámico desarraiguen la corrupción de sus instituciones. Cuyas raíces están en la avidez y la lejanía social de sus oligarquías dirigentes y en su sentido arraigado de que “el estado son ellos”. Para mejorar su funcionamiento social y económico y cubrir las demandas de sus pueblos, deseosos de paz, trabajo, educación y prosperidad, dentro de sus parámetros islámicos. Por esto, sí que están los pueblos dispuestos a luchar y a arriesgarse colectivamente, incluso en revueltas que los destronen. Mientras estas satisfacciones naturales sociales no se resuelvan, existirán problemas de pobreza, estabilidad y autoestima en las sociedades musulmanas modernas. Y la actividad sistemática de una fracción de radicales activistas, puede actuar de “levadura social orientadora”, dentro de masas amorfas, descontentas y oprimidas. Éste fue el mecanismo social que utilizaron para tomar el poder, los partidos radicales intransigentes izquierdistas hacia la mitad del siglo XX, en multitud de países en vías de descolonización o sujetos a revoluciones mesiánicas o europeos ocupados por la URSS.

El Islam tiene multitud de recursos y vías para conducirse pacífica y lealmente en una convivencia con casi todas las religiones e ideologías razonables y coherentes. Sólo podrían existir dificultades de tipo estratégico, coyuntural o geográfico en ciertos casos. En los que intereses vitales de algunas sociedades, choquen regional y puntualmente con sociedades islámicas establecidas. Políticamente es necesario buscar el acercamiento y el compromiso con los líderes moderados musulmanes de todas las ramas religiosas. Hay que evitar las acciones y actitudes disolventes, como negarse a reconocer la realidad social de los clanes y de las tribus, como fuente de autoridad social asumida y democrática. Resulta necesario destacar continuamente a los pueblos la distinción entre los objetivos perversos de los yihadistas de al-Qaida, para quienes sus países son sólo un terreno propicio para sus matanzas indiscriminadas, y las posibles rebeliones internas reivindicadoras de derechos. En este proceso y en este esfuerzo a muchas bandas, irán surgiendo verdaderos líderes de sus comunidades, que se seleccionarán a escala nacional con la negociación y la mutua competencia. Ellos deberían de ir adquiriendo un protagonismo cada vez mayor en la conducción del proceso de actualización islámica.

En los casos de afloración de una ofensa vital entre las civilizaciones, se hace necesaria la “mediación institucional y efectiva en los conflictos”. Para evitar la acumulación de agravios entre las partes y su enquistamiento en el tiempo, llevando rápidamente a una solución equilibrada, razonable y justa. En esto la ONU se ha caracterizado por su burocratización e ineficacia. Actuando como un areópago para funcionarios bien pagados y para sordos prácticos. Con ello las distintas potencias pueden justificar jurídicamente su desinterés para con los problemas ajenos y su no implicación en su resolución.

Obama vuelve, para salvar a Irak

La guerra de 2003 contra Sadam Hussein y el régimen del partido Baaz, iniciada el 20 de marzo, fue corta, precisa y asimétrica. Era un ejército de masas, fuertemente centralizado, aunque estuviera dotado de material y equipo modernos, el que se enfrentaba al ejército invasor de tercera generación, altamente tecnificado. Si al menos las divisiones iraquíes de los primeros escalones hubiesen tenido suficiente libertad de acción e iniciativa, habrían puesto en algunos aprietos tácticos a las divisiones estadounidenses de ciertos cuerpos de ejército. Que avanzaron con los flancos expuestos y formando columnas y agrupaciones de marcha confiadas. Tras la guerra, ganada el 15 de abril, los EEUU, con más de 250 mil tropas sobre el terreno, no sabían bien qué hacer. Y se convirtieron bastante bruscamente de “liberadores” en “fuerzas infieles de ocupación”, para los iraquíes. Y así, es en los primeros 4 años de ocupación, cuando se producen la mayor parte de las bajas de civiles y de combatientes irregulares iraquíes y de los aliados en una guerra de guerrillas o de cuarta generación.

Los insurrectos iraquíes llegaron a constituir para primeros de 2007 una miscelánea extraña, variada y no miscible. Que sólo permitía las colaboraciones esporádicas, principalmente logísticas, entre ellos. Complicándolo todo, había sobre el terreno miembros activos de las agencias de inteligencia más o menos hostiles a Occidente de Siria e Irán, al menos, pandillas de criminales comunes y grupos armados locales de jefes de clanes y señores de la guerra. Entonces, el general de 4 estrellas David Petraeus, con su cambio de estrategia político militar, comenzó a pacificar el país. Se acercó a los insurrectos sunníes y a sus tribus. Éstas fueron ignoradas por los EEUU hasta entonces, por constituirreliquias sociales superadas por la democracia inorgánica, Paul Brenan dixit, que no las necesitaba, ni sabía qué hacer con ellas. E incorporó a los sunníes, en un gran esfuerzo social, a la vida activa del país. Las bandas de insurrectos fueron convertidas enmilicias de auto defensa” del territorio, patrocinadas por los EEUU. Que para establecerlas se saltó la cadena de mando política y militar iraquí. Su misión era principalmente controlar y sofocar en sus áreas regionales tribales, las acciones de los insurrectos de “al-Qaida en Irak” y sus recidivas terroristas. Y los sunníes, que habían rehuido siempre su participación en la política iraquí de posguerra, por considerarse preteridos y aún maltratados por los chiíes, fueron convencidos por Petraeus de las ventajas de hacerlo también. Es el famosoDespertar Sunní”, que lo fue en varios sentidos. Y desde 2008, los muertos militares y civiles de la guerra irregular de posguerra cayeron en picado y se mantuvieron controlados durante otros 4 años.

Este giro fundamental en la guerra de Irak le brindó un respiro profundo a Obama. Y le permitiómaquillarsu retirada militar del país ante la opinión pública estadounidense. A la que los temas de política exterior siempre le resultan espesos. La situación social en Irak estabarelativamente” tranquila y el poder político quedaba en manos de un régimenbastante” representativo del pueblo. Pero, como dijo el entonces secretario de Defensa Leon Panetta en la ceremonia de retirada en Bagdad,Irak va a ser puesto a prueba (ahora) por el terrorismo y por las dificultades económicas y sociales no resueltas. Por cierto, Panetta fue el jefe directo de Ashton Carter, el nuevo Secretario de Defensa de los EEUU, que recibe la tarea de concluir las guerras del Asia del Suroeste, que Obama no ha podido apagar en sus brasas. El jueves 15 de diciembre de 2011 tuvo lugar en Bagdad la ceremonia de arriada y recogida de una bandera de los EEUU. Con ello se cerraban los fastos de la marcha oficial de las fuerzas militares de ese país en Irak. Pero, ya el martes 20 de diciembre, cuando el polvo de la última columna estadounidense en retirada a Kuwait aún no había terminado de posarse, las estructuras de poder de Irak se conmocionaban. En efecto, algunos de los conmilitones sunníes del primer ministro chií Nuri al-Maliki le acusaron entonces de “pretender instaurar una dictadura en el mejor estilo de Sadam Hussein al-Tikriti”. Y la violencia sectaria pronto volvería a salpicar intermitentemente las ciudades de Irak, con una población no debidamente embridada o motivada por el inepto y engreído gobierno central chií.

Tras cerca de 9 años de presencia allí, que costaron la muerte de más de 4.800 militares aliados (casi 4.500 fueron estadounidenses), los EEUU dejaron a Irak algo mejor de como lo encontraron. Pero también puede decirse que no dejaron ninguna impronta o huella permanentes en el país. Que marcase la identidad sociocultural de Irak y que justificase tanta sangre (hubo unos 120 mil iraquíes muertos, por más que le pese al visionario Maduro, que dice también que Chávez se le aparece) y tanto tiempo y esfuerzo económico empeñado. El coste estimado de la guerra en Irak para los EEUU fue de más de un billón (español) de dólares. Y este coste y esas bajas no muy bien comprendidas en casa, unidos a que en los EEUU haya una Administración demócrata, gravitaron inexorable y fatalmente en el cambio de la estrategia militar del país, en la reducción de los costes de la Defensa y en la mayor atención y dedicación a los problemas internos de esa gran nación.

La nueva década para Siria e Irak.

Con unos deficits fiscal y exterior desbocados, se hacía necesario para los EEUU ahorrar en recursos militares, para dedicarlosa construir una nación aquí, en casa”, como explicó el Presidente. Así, bajaron cualitativamente el listón del terror exterior, poniendo ala Red” (al-Qaida) como único enemigo violento no estatal. Lared” terrorista islamista internacionalista, era entonces un objetivo asequible, adaptable y manejable para sus fuerzas y medios de incursión rápida puntual. Sin necesidad de empeñarse indefinidamente en la defensa (ocupación) de tierras extrañas allende los mares y ajenas a los intereses del pueblo estadounidense llano y votante. Los objetivos de la estrategia nacional estadounidenses son ahora más políticos que militares en el Asia Occidental islámica. “Esta ha sido una década difícil para nuestro país…(ahora) podemos alegrarnos de saber que la presión de las guerras está cediendo”, decía Obama. Se admite que los estadounidenses no fueron, ni son capaces de “dejar un Afganistán o un Irak perfecto”. Digamos que tampoco la democracia occidental es perfecta. Pero es comparativamente el menos injusto y el más eficaz de los sistemas políticos conocidos. Y, debidamente regulado por el juego de los poderes públicos y la probidad de sus agentes, fue el que permitió el advenimiento de las clases medias, numerosas, educadas, laboriosas y progresistas por todo el mundo. Que son el “humus primigenio” de las sociedades adelantadas modernas, que desarrollan y utilizan todos sus recursos y materiales en la seguridad, la prosperidad y el desarrollo humanos.

Un problema no menor de la gran estrategia de los estadounidenses es que carecen de un “liderazgo socio militar proyectado”, de una figura dirigente que les ofrezca iniciativa, esfuerzo, sudor y lágrimas para defender por unos años decisivos, una causa que sea aceptada por la mayoría del pueblo estadounidense. Se actuó en Irak para derrocar al régimen tiránico de Sadam y para traer una verdadera democracia inorgánica al país. Esto último no está conseguido, ni esta garantizado que se consiga. Y la doctrina Bush estableció, quizás sin ser explicada debidamente, ni aceptada, que esas “asymmetrical wars” (irregulares y con bajo nivel de equipamiento militar) se sostenían y eran necesarias, para alejar de los territorios estadounidense y de sus aliados, las amenazas del terrorismo fundamentalista foráneo de cualquier origen, religión o ideología.

Y, a primeros de 2011, como parte de las protestas sociales y conmociones políticas ocurridas en los países del Magreb y Oriente Próximo, enmarcadas en lo que se llamó la Primavera Árabe, en Siria comenzaron a manifestarse en paz las clases populares. Pero, pronto se enconó la situación social. El inicio de la crisis político social, el viernes 15 de marzo de 2011, se denominó el Día de la Ira, por la represión de las manifestaciones antigubernamentales iniciadas el 26 de enero anterior. Lejos quedaron las manifestaciones de los jóvenes opositores sirios, que no veían a la violencia como una opción aceptable de liberación nacional. Sin embargo, algunos analistas defendieron que las ejecuciones ilegales de soldados, policías y civiles afectos al régimen, comenzaron casi desde el inicio de las protestas generalizadas. Y otros atribuyeron la exacerbación de las posturas enfrentadas a la represión selectiva y progresiva del régimen. También casi desde el principio ocurrieron los atentados indiscriminados con bombas en Damasco y otras ciudades, con decenas de muertos y heridos. Que buscaban soliviantar todos los ánimos, que cada uno atribuyese la autoría al bando rival y provocar la conmoción social en Siria. Ellos fueron atribuidos con gran seguridad al “Frente al-Nusrah para la Liberación de los Pueblos de Oriente”, la franquicia yihadista local leal a al-Qaida. Y, así, Siria se encaminó a velocidad de descarrilamiento “a la guerra civil y a la fractura social”. Ahora, estos “fenómenos catastróficos” son casi irresolubles, por la entrada entre los combatientes antigubernamentales de los yihadistas internacionales de al-Qaida, por el cisma que sufrió ésta (la aparición del EISL mejor guerrero y capaz de ocupar y defender territorio enemigo) y sus recidivas, el Frente Islámico anti al-Qaida y el novísimo Ejército de los Muyahidines sirios. Y porque, los yihadistas son, sus actos lo demuestran, asesinos inmisericordes de iraquíes y sirios.

Desde el primer trimestre de 2013, Bashar al-Assad echó mano intermitentemente de su arsenal químico para contener y aterrorizar a las masas enemigas urbanas. Las concentraciones estáticas de enemigos son objetivos favorables para estas armas. Ya que sus objetivos son blancos de área. Como lo fueron las defensas atrincheradas de la I guerra mundial en el frente occidental y las masas en formación cerrada atacando en campo abierto (por ejemplo, los basijs iraníes, en la zona anterior del límite de la defensa preparada y fortificada iraquí). Seis meses después, los ataques con armas químicas habían ocurrido en diversas poblaciones y barrios de Damasco. Y para el mes de agosto de 2013 el escándalo internacional era demasiado extenso. “Los restos de proyectiles y los síntomas de las víctimas de los ataques del 21 de agosto en Ghouta, un barrio periférico de Damasco, ofrecen evidencias reveladoras sobre los sistemas de armas utilizados”, comentó el director de la división de Emergencias del observatorio Human Rights Watch. “Estas evidencias sugieren de manera persuasiva que tropas del gobierno sirio lanzaron proyectiles cargados con agentes químicos en los suburbios de Damasco durante esa madrugada fatídica”. “La evidencia relativa al tipo de proyectiles y dispositivos de lanzamiento utilizados en estos ataques sugiere firmemente que se trata de sistemas de armas que, según se sabe y existen constancias, solamente están en poder de fuerzas armadas el gobierno sirio”, señaló el citado observatorio. Y Obama declaró un “inminente e indefinido” ataque aéreo sobre los centros militares sirios, como respuesta de la comunidad internacional.

La situación era tan amenazante que el Papa Francisco proclamó “in extremis” una “jornada de oración y ayuno por la paz en Siria” para el sábado 7 de septiembre de 2013. Y estuvo acompañando unas 4 horas el rezo del pueblo en la Pza. de San Pedro. A las pocas horas, Vladimir Putin propuso a los Poderes internacionales (incluyendo a la inoperante ONU, que en los conflictos internacionales sólo sirve para dar un hipócrita sello de legalidad a las cosas cocinadas en el juego de poderes) la destrucción “in situ” del arsenal químico de los sirios de Bashar al-Assad y no su directo bombardeo aéreo. Esto cogió a Francia y a los EEUU con el pie cambiado. Y a Obama, que había pedido el apoyo del Congreso para su ataque aéreo (“necesario por la brutalidad del Gobierno sirio con su población”), dedicado a buscar apoyos entre los legisladores. Porque veía que las dos Cámaras le iban a rechazar hasta sus planes de intervención más menguados.

(CONTINUARÁ)

LA YIHAD MODERNA, HISTORIA, IDEOLOGÍA, POSIBILIDADES…TERCERA PARTE

(CONTINUACIÓN)

«La ciudad de Mosul, provincia de Nínive, está fuera del control del Estado», confirmó una fuente del Ministerio del Interior Irakuí. Para entonces, el EISL, que irrumpió con cientos de guerrilleros exaltados, portando armas ligeras, granadas RPG y ametralladoras de pelotón y sección, con sus “banderas negras con la Shahada” ondeando al viento, ya había ocupado la sede del gobierno central, otros edificios gubernamentales y varias sedes de medios de comunicación locales en Mosúl. La guerrilla islamista salafista liberó del penal local de Badush a 1400 presos, que se incorporaron a sus filas en parte. Este ataque supera al dado, en julio de 2013, a la cárcel infamante de Abu Ghraib, al oeste de Bagdad. En aquella ocasión escaparon del penal entre 500 y mil convictos islamistas radicales, que se incorporaron en parte al Frente al-Nusrah sirio, más activo entonces. Athil al-Nujaifi, gobernador de Nínive, escapó también en la madrugada. «Insto a los hombres de Mosúl a mantenerse firmes en sus áreas para defenderlas contra los extranjeros, y a formar comités populares en sus distritos para cooperar en la defensa», declaró al-Nujaifi el lunes en un mensaje publicado en Internet. Ya se sabe, si no estás en Internet no eres nadie; si estás o no en tu puesto de defensa da igual. “El primero que va a portar armas para defender Mosúl y sus habitantes soy yo,” dijo también el gobernador, al-Nuyeifi, desde lejos.

Otras ciudades como Kirkuk y Samarra, con santuarios chiíes, están ya amenazadas por el EISL. Los avances de los yihadistas se están produciendo a las velocidades de marcha de sus columnas, según la transitabilidad de los terrenos y la capacidad de las vías recorridas. Porque, antes de que lleguen a la distancia eficaz de influencia, de constituir una amenaza real sobre su objetivo, los funcionarios del gobierno y las fuerzas de seguridad abandonan sus puestos administrativos y de defensa en aquél. Realizando una marcha retrógrada improvisada y a prisa hacia el aniquilamiento de los rebeldes. Los yihadistas están realizando incursiones en la retaguardia profunda de sus enemigos, a cargo de agrupaciones de marcha de infantería ligera sobre camiones medios artillados (ametralladoras pesadas) y con escasos anticarros y morteros medios. Estos grupos móviles carecen de cualquier de cualquier apoyo externo a ellos, ni de conexión táctica a ningún grueso o masa de apoyo, y sus flancos son sectores expuestos. Esto es una de las delicias tácticas para cualquier ejército moderno medianamente experimentado y motivado.

Los grupos rebeldes pueden ser cercados funcionalmente y atacados desde sectores convergentes por los batallones de un par de brigadas de infantería mecanizada, reforzados cada uno por varias secciones o una compañía de sus batallones de carros. Y así, batidos y deshechos sucesivamente. Si no ha ocurrido así, es que no existía allí tal ejército. Lo que tenían los Irakuíes era un proyecto, una apariencia, una entelequia, una imagen virtual y escandalosa de ello. Sabemos que la sorpresa es a veces inevitable: porque es hija del ingenio propio, de la oportunidad neutral y de la incertidumbre y de la rutina enemigas. Pero un ejército cabal es capaz de superar las crisis, de rehacerse y de vapulear al osado irregular rebelde, que se le enfrenta a campo abierto. Si no ocurre así es porque el ejército Irakuí no existe como expresión cabal y cuajada de la voluntad de defensa de la sociedad y del gobierno Irakuíes.

Nuri al-Maliki ha desencantado a los propios, a los que sólo ha adulado y comprado con temporales prebendas políticas, que no podrían durar indefinidamente a costa del resto de la población. Y ha desencantado a los extraños, exasperando sus ánimos hasta la rebelión armada de una parte de ellos, que se sintió animada por la mayor actividad de los jefes locales de al-Qaida. Aunque el diseño y la planificación de estas operaciones de acción y prestigio en Irak fueron obra de Abu Omar al-Shisheni, un jefe del EISL de las montañas kurdas de Siria. Al-Qaida juega en Irak a enfrentar a todos contra todos, porque la sangre Irakuí le importa un bledo. Ya que las fronteras nacionales son para ella una abominación, que atenta contra la comunidad universal del Islam, plasmada políticamente en el califato. Creando así un “totun revolutum” de sufrimiento, desconcierto y sangre, donde medrar e imponer ese califato delirante.

Al-Qaida les hace a los sunníes Irakuíes gran parte del “trabajo de campo” difícil, sucio, despreciable y comprometido. Y su existencia y su amenaza es una baza a jugar por los sunníes. Siempre pueden acordar con el gobierno chií ejercer más o menos el control de al-Qaida en algunas áreas tribales. Ésta era la función para la que los reconvirtió el general Petraeus desde 2007 en “fuerzas de autodefensa” regionales, en las milicias Sahwa (del “resurgir sunní”). Táctica oportunista que siguió sin contar con el gobierno y pagando los estadounidenses las soldadas de esas milicias tribales. Con ello, como único enemigo antioccidental visible en el país, quedó “al-Qaida en Irak”, transformado luego en el Estado Islámico de Irak. Sus objetivos de los “ataques puntuales con explosivos” son las mezquitas, los mercados, las peregrinaciones, las concentraciones de civiles y militares y policías Irakuíes y los tránsitos frecuentes o en masa de los chiítas. En muchos de estos sitios siempre hay miembros de una misma familia. Al-Qaida emplea la violencia incontrolada y llevada a sus extremos innecesarios, impúdicos y vesánicos.

La Yihad en la guerra de Siria.

En Siria proliferaron los “conjuntos de partidarios” o bandas de al-Qaida. Las razones de que no se hayan articulado en un único grupo terrorista sirio son varias. Una es la lejanía y la falta de control y ascendencia del mando ideológico de al-Qaida. Esta última es el opuesto antagónico de esa descentralización operativa de la que suele presumir y con la que amenaza alcanzar a sus enemigos por medio mundo. Otra razón es que estos “hermanos en religión” se odian entre sí. El igualitarismo, derivado de la fraternidad en las “doctrinas salafistas sunníes”, origina pronto entre los “iguales”, una infección purulenta y contagiosa de envidia, desafecto y rencor. Su primer enemigo acérrimo no es el ejército, ni el ESL o las milicias de autodefensa de kurdos, alauitas o cristianos. Sus más odiados y temidos enemigos son los mandos de los otros grupos yihadistas de Siria. Porque son los más afines, con los que rivalizan por el mando, con los que tendrían que competir por la dirección del movimiento yihadista en Siria.

El Frente al-Nusrah quiere establecer un “emirato islámico radical” en Siria. El Estado Islámico de Siria y Levante busca crear un califato salafista más extenso. E instalarlo, de momento, en Siria e Irak. Aunque ya ha hecho ataques de castigo a los chiítas libaneses, en respuesta al apoyo de Hezbolá a al-Assad. El primero está sintonizado con la gran estrategia de al-Qaida de favorecer la creación y el funcionamiento de “núcleos delegados” nacionales o regionales. Que desde su lejanía física y con la laxitud estructural de esa “Central del Terror”, puedan ser controlados por ella, en cuanto a órdenes, estrategias y operaciones y el uso de la “marca al-Qaida”. Pero, el EISL buscaba una independencia funcional y, quizás también ideológica, con el “central core” de la Red. Ya que actuaría como un “mando conductor operativo” en una zona supranacional, que podría incluir a todo el suroeste de Asia. Por ello, una jefatura superior administradora y ausente le sobraría enseguida al EISIL. Así, Ayman al-Zawahiri tuvo que intervenir y confirmar varias veces la vinculación del Frente Al Nusrah con al-Qaida y negar toda relación normal con el EISL. «El EISL debe ser abolido, mientras que el Estado Islámico de Irak (EII) debe seguir funcionando», declaró en noviembre de 2013. Al-Zawahiri ordenó que el Estado Islámico de Irak (EII) circunscriba sus operaciones a este país, mientras que el Frente Al Nusrah es «una rama independiente de al-Qaida que informa ante el mando general». Por cierto, el Frente al-Nusrah empezó a actuar en Siria hace años, cometiendo los “grandes atentados indiscriminados y aislados” con grandes bombas en la capital y otras ciudades, al principio de la guerra.

Los grupos yihadistas salafistas han fracasado en incorporarse activa y firmemente a un grupo social amplio, que dé cobertura e impulso permanente a su “movimiento socio religioso”. Su “catequesis de la violencia” les permite a ellos prepararse anímicamente para la muerte gloriosa y en paz, e, incluso para al suicidio, en la realización de sus acciones puntuales. Pero esa prédica no es un arma para la conversión de grupos sociales. Y hay una razón para ello: su “credo” radical carece de posibilidades de aceptación, triunfo y permanencia entre las masas, fuera de los avatares de una guerra. Los grupos yihadistas actúan con una brutalidad innecesaria e indiscriminada, que los descalifica ante el Islam, el Corán y la Sunna o tradición islámica. Su supuesta “ideología islámica” se basa en unos pocos versículos favorables del Corán (éste tiene unos 4200) y en algunos hechos históricos favorables y no en la totalidad del mensaje del Islam. Así, al-Qaida introduce un “factor de fractura social” junto a los verdaderos parámetros de la guerra de Siria.

La profunda crisis de la sociedad civil siria y el desgobierno producidos por una guerra civil “in crescendo”, que ya se prolonga por tres años, causando unos 140 mil muertos, han permitido a los grupos yihadistas afincarse en Siria. Sus zonas de refugio o sus áreas de influencia no son grandes, ni continuas. Ellas están más bien desperdigadas, cercanas entre sí, pero desunidas. Y ninguna de ellas resistiría el acoso serio del ENS o de las principales fuerzas rebeldes: el ELS, el reciente “Frente Islámico” que es especificamente anti al-Qaida, el novísimo Ejército de los Muyahidines sirios o las fuerzas kurdas que defienden su zona fronteriza con Turquía. Las zonas ocupadas forman como “manchas” amorfas y fluentes en evolución, de las que se repliegan si la presión militar enemiga es fuerte y continua. Para instalarse en posiciones alternativas lo más cercanas posible, que les permitan mantener una mínima conexión operativa con las otras posiciones temporales regionales. En estos momentos, las zonas de influencia de los yihadistas están en la cuenca del Eufrates y en las montañas del norte e intentan crearlas en la amplia cuenca del Orontes, con incursiones en la Latakia..

La decisión, la agresividad y el desprecio a la muerte de los yihadistas les ha dado ventajas militares sobre los opositores laicos rebeldes. Y su actividad y protagonismo es creciente en el panorama de la oposición militar siria. En varias provincias sirias, como Raqqa o Deir al Zor, han desplazado al ELS y se han “asentado” como la única fuerza operativa rebelde. En diciembre de 2013, el Estado Islámico de Siria e Irak asaltó la sede del Consejo Supremo Militar, en la fronteriza ciudad turca de Bab al Hawa y saqueó arsenales y depósitos. Y los combates entre rebeldes han sido continuos en las regiones montañosas kurdas durante el primer cuatrimestre de 2014. Todo ello llevó a los EEUU y Gran Bretaña a suspender progresivamente toda clase de ayuda militar a los rebeldes sirios.

En su afán por conseguir la adhesión de nuevos seguidores, el EISL mira a Occidente. Sus objetivos preferentes son los jóvenes ilusionados, desmotivados anímica e ideológicamente, no educados en las virtudes de la civilización europea y mimados y sobrealimentados por nuestros países mercantilizados, que han convertido todos los deseos en necesidades a satisfacer por los mercados. Así, el EISL difundió a fines de mayo la primera edición de un semanario en inglés, el «Islamic State Report» (Informe del Estado Islámico) y un vídeo en alemán, pero subtitulado en inglés. En éste un yihadista occidental, alaba a al-Baghdadi y anuncia como «buenas nuevas… el regreso de la Sharia y el Estado Islámico» y pide abiertamente a sus simpatizantes que acudan, «y se unan a las filas del EISL”. El semanario «Islamic State Report» pretende dar una idea del creciente grado de institucionalización que está adquiriendo el control que mantiene el Estado Islámico en Raqqa. La publicación recoge una entrevista con el responsable de la formación de los nuevos clérigos de ese territorio, el jeque Abu Hawraa al-Jazaairi. Que explica que ya han educado a decenas de ellos en un nuevo centro educacional y que han prohibido la presencia en las mezquitas de aquellos que no cursen en él. La revista «Islamic State Report» en un segundo reportaje resulta ya irónica y sensacionalista: «De patrulla con la Oficina de Protección al Consumidor», lo titula. Y Abu Salih al-Ansari, el responsable de la unidad especializada en comprobar que no se vendan alimentos en mal estado, o que no se ajusten a las directrices islamistas del EISL, avisa en él que se ha habilitado un teléfono para atender las quejas del público…

El Acoso a la Frontera sur de Europa.

Algo debemos de tener los europeos, para que “vecinos y lejanos” de distintas etnias e ideologías, tanto deseen compartir su vida con la nuestra. Los islamistas yihadistas salafistas intentan penetrarnos por el sur. Parece que en este caso van en busca de su “al-Andalus”, una mezcla lograda de quimera, verborrea, borrachera de hierbas autóctonas y delirio. Y de vengar tácticamente alguna “afrenta” al Islam, casi siempre tergiversada o inventada, pero creída ciegamente por sus seguidores rasos. En una zona del Sahara y del Sahel continua, difusa y extensa, que comprende el este de Mauritania, el norte de Malí y del Alto Volta, el oeste de Níger y las zonas montañosas del sur de Argelia, se extiende el habitat de los yihadistas occidentales africanos. Una de las razones de la atracción de esa “zona santuario” para los grupos yihadistas semi nómadas y desarraigados de los pueblos de esos países, es la debilidad endémica de los ejércitos maliense, mauritano, alto voltano y de Níger.

La protección geográfica se la brindan los macizos montañosos de esa zona, que están adaptados al escondrijo y el refugio de pequeñas bandas aisladas. Allí tenemos la Meseta del Djado en el norte de Níger, llegando hasta la frontera con Libia; las alturas de Air (Azbine) situadas en el centro interior de Níger; el Adrar de los Iforas o montes de Kidal que se extienden en el noreste de Malí; y, acercándose desde el norte a los otros tres, el macizo elongado de Tass Ouan-Ahaggar (o Hoggar) del centro-sur de Argelia. En estos momentos, en Malí hay estacionadas fuerzas multinacionales de la Unión Africana y de Francia, que rozan los 10 mil efectivos. Y que han expulsado a los guerrilleros regionales de al-Qaida del Magreb Islámico de sus posiciones en el centro del país (el sur del Azawad) y que contienen su regreso a los montes de Kidal. La zona de Malí está, pues, defendida y estable gracias a la fuerte presencia militar.

La Amenaza de los Yihadistas nigerianos.

Nigeria tiene una superficie de casi 925 mil Km2. Está situada en el golfo de Guinea, en el África Centro Occidental. El delta del río Níger define toda su costa, llena de manglares, playas arenosas y lagunas interiores. La economía del país depende fundamentalmente de la explotación de los recursos petrolíferos del delta y de las aguas someras junto al litoral (off-shore). Tras la zona costera aparece un gran cinturón de bosques tropicales. El clima de Nigeria es tropical. Pero las lluvias se concentran en el sur con una estación veraniega lluviosa, y su cuantía va disminuyendo hacia el norte, donde son escasas y gana terreno el desierto. Su frontera norte es parte del borde semidesértico del Sahara (Sahel). El interior está formado por sabanas y zonas boscosas intercaladas, cubriendo las mesetas del centro del país, la mayor es la Bauchi, y sus estribaciones. Las sabanas son zonas de altas hierbas, intercaladas con matorrales de matas espinosas y árboles dispersos por ella, como las acacias.

La población asciende a unos 140 millones de habitantes, que se concentran en el sur y el oeste del país. El «Foro Ciudadano para la Reforma Constitucional” considera que Nigeria es un ejemplo de una sociedad muy heterogénea y dividida, a veces enfrentada. En efecto, el país está integrado por unos 470 grupos étnicos, que se diferencian por el idioma, la historia, la religión, la cultura y su tamaño, poder e influencia. Al fundar el estado de Nigeria, se estableció un sistema federal de gobierno para encarrilar esta diversidad, integrado por 36 estados, a los que últimamente se le agregó el Territorio de Abuya, la nueva capital nacional. Pero los graves enfrentamientos que se han venido produciendo hasta nuestros días, demuestran que falta mucho para dar con fórmulas políticas adecuadas, que hagan viable la convivencia pacífica entre las diversas comunidades. La mala administración pública y la inestabilidad política propias han hecho desaprovechar varias veces las riquezas generadas por el petroleo, desde la gran subida de precios de finales de 1973. Y el funcionamiento de un estado imperfecto ha generado una alta deuda pública, un incremento del paro y la extensión de la pobreza. Casi la mitad de la población nigeriana se dedica a la agricultura, que es de subsistencia, lo que hace que el país sea autosuficiente en la producción de alimentos. Las exportaciones agrícolas principales son el cacao y el caucho del sur. La escasa ganadería se localiza al norte del país. Las principales industrias nigerianas son el refino del petróleo, la química (principalmente los abonos y el cemento que son muy costosos de transportar lejos del centro productor), las industrias agroalimentarias y las textiles, el acero y el montaje de vehículos industriales y particulares.

En Nigeria existen cuatro grandes etnias, que suponen mas de dos tercios de la población total: la hausa (21%), la yoruba (21%), la ibo (20%) y la fulbé o fulani (9%), situadas principal y respectivamente al norte, suroeste, sureste y noreste del país. El norte del país es mayoritariamente musulmán; el sureste es principalmente cristiano y en el suroeste conviven ambas religiones con los cultos tradicionales animistas. El 50% de los nigerianos son musulmanes, el 40 % cristianos y el 10% restante practica las religiones animistas como el yuyu, ancestro del vudú. Hacia el siglo XVIII los musulmanes fulbé, invaden el país por el norte. No consiguen someter a los yorubas, pero periódicamente los diezman con incursiones a sus tribus para secuestrar esclavos. Son los señores musulmanes del norte. Los ibos, que entonces eran el 70% de la población del sureste, proclamaron el 30 de mayo de 1967 (29 de mayo, en varias fuentes) la República de Biafra como nación independiente, considerándose preteridos dentro de Nigeria. Aunque Biafra gozo de las simpatías de muchos europeos, sus posibilidades de mantener la secesión eran pocas. Y la guerra acabó el 15 de enero de 1970 con la rendición final de las fuerzas de Biafra en Umuhaia, la última ciudad controlada por su ejército.

La base social de estos insurrectos del siglo XXI es étnica, local y tribal y su ideología es religiosa, de carácter salafista. Sus formas de lucha son irregulares, operando localmente y, a veces, coordinados regionalmente. Sus enemigos son los de otra religión, de otra etnia. Y esto exacerba los sentimientos y demuele las salvaguardias que la “guerra entre clanes y tribus vecinas” mantiene como auto protección sabia y natural. Además, muchos de estos movimientos irregulares radicales están integrados también por muyahidines extranjeros (comprobado en Irak y en Siria), cuyos enemigos son todos los que no profesan sus ideas, que están presentes en las zonas de operaciones. Los dos parámetros de nueva aparición citados hacen que el respeto a las mujeres y niños, a los mayores, a los árboles frutales y a las cosechas no recogidas de los enemigos, desaparezcan. Y se los ataque y destruya, incluso con preferencia, para aumentar el dolor por los daños recibidos. Las tareas de estos rebeldes islamistas son la extensión por todo el norte y el noreste del país del Islam, en su versión más delirante, depravada, cruel y sanguinaria. Su estrategia operativa actual, donde casi carecen de oposición o de defensa armada contra sus actos, es el ataque sucesivo y progresivo a los poblados negros cristianos. Buscando con la extensión del terror aplicado por todas las regiones, en forma de inmensas ondas de conmoción, que alcanzan hasta el mismísimo presidente Barak Obama, la erradicación de los cristianos de sus poblaciones y la asimilación por la fuerza al Islam, de los que claudiquen en la defensa de su identidad social.

(CONTINUARÁ)

LA YIHAD MODERNA, HISTORIA, IDEOLOGÍA, POSIBILIDADES…SEGUNDA PARTE

(CONTINUACIÓN)

Otros movimientos yihadistas históricos.

A fines del siglo XI, Hassan-i-Sabbah fundó entre los ismaelitas chitas y en el noreste de Persia, la secta de los “asesinos”. Buscaban matar en secreto a sus enemigos. Actuaron en Persia, Mesopotamia y Siria y la montaña de Alamut fue su primer centro y refugio. Hicieron un amplio uso del hachís para animarse en sus acciones. Desaparecen en 1256, cuando los mongoles invaden Persia y destruyen hasta los cimientos la fortaleza de Alamut, que fue rendida sin resistencia por los “asesinos”.

Los almorávides aparecieron en el siglo XI en el occidente del Sahara. Son bereberes y su capital fue Marraquech. El predicador Yahya Ben Omar les llamó a la reforma de las costumbres y a la propagación del Islam. En 1086 desembarcaron en España, llamados por los musulmanes hispánicos. Y en la batalla de Sagrajas, ese mismo año, detuvieron el avance cristiano y poco después habían unificado al-Andalus y liquidado a los reinos de taifas. Hacia 1140 entraron en crisis social y religiosa y su imperio se desmembró.

Los almohades, también bereberes, formaron poco después otro imperio radical en el África occidental. Su predicador fue Ibn Tumart, hijo del farolero de una mezquita local. Dirigió ataques contra las vinaterías y sitios de moral relajada y consiguió mesmerizar e integrar a un gran número de seguidores. Siguiendo la misma pauta, en 1145 llegaron a España y a fines de siglo frenaron la reconquista cristiana en la batalla de Alarcos. A primeros del siglo XIII (1212) son derrotados por los tres reyes cristianos en las Navas de Tolosa. Al igual que con los almohades, su visión radical y combativa del Islam no cuajó en el pueblo, surgió la relajación de su modo de vida y la rebelión y se fragmentaron y desaparecieron.

Características operativas de los Yihadistas modernos.

Los insurgentes radicales fundamentalistas islámicos se dedicaron entre los años 60 y 80 a atacar a los que calificaban de gobiernos musulmanes corruptos y falsos, socialistas u occidentalizados y liberales. Su fortuna fue poca para todo el esfuerzo: la retirada de los soviéticos de Afganistán, con el soporte logístico occidental, y la toma del poder en Sudán, guiados por al-Turabi, al conseguir hacerse fuertes en su Ejército, lo cual es aún un caso único. A partir de los 90, tras el fracaso del GIA en Argelia, el objetivo terrorista se vuelve a Occidente.

Sus características operativas actuales son:

1) Su brutalidad innecesaria e indiscriminada, que los descalifica ante su religión.

Sura 2, aleya 10 “Cuando se les dice: No cometáis desórdenes (voz con la que se definen los crímenes) en la tierra, ellos responden: “Lejos de eso, introducimos en ella el buen orden (el bien)”.

2, 11 “¡Ay!, cometen desórdenes, pero no lo comprenden”.

28, 77 “Al igual que Alá hace el bien, haced también vosotros el bien y no fomentéis la corrupción (el mal)” (asesinato de inocentes y de gentes que os acoge –las tierras de dar el-Ahd-, borracheras, drogas, daños innecesarios de las cosas).

Así, desprecian y desacatan numerosos versículos morales del Corán, sin que Allah las hubiese cambiado para ellos. Sura 2, aleya 100 “Nosotros no abrogamos ningún versículo de este libro, ni haremos borrar uno solo de tu memoria, sin reemplazarlo por otro igual o mejor”.

2) La ausencia absoluta de ulemas y muftíes venerables y piadosos a su lado.

3) Su gran descentralización operativa por la universalidad de la Umma, que trasciende la idea de nación o raza, pero que les impide conseguir objetivos estratégicos, aunque sus acciones puntuales sean importantes, dolorosas, temibles.

4) Su fracaso en incorporarse activa y firmemente a un grupo social amplio, que dé cobertura e impulso permanente a su movimiento. Los activistas más alienados se suelen ir aislando progresivamente de la sociedad (al menos, emocional e ideológicamente), aunque “vivan” dentro de ella, en aras de sus métodos violentos, a los que sacrifican todo por la eficacia. Siguen un proceso de segregación, purificación (en sus improvisados ritos no ortodoxos ayunan, emplean agua de lugares sagrados y banderolas verdes con inscripciones de las aleyas que les favorecen), consagración y radicalización, hasta llegar a la muerte e incluso al suicidio en sus acciones puntuales.

5) Los terroristas islámicos están en muchos lugares profundamente divididos ideológica y estratégicamente. Aunque las bandas rivales puedan ocasionalmente brindarse apoyo, refugio, información o suministros. La franja de Gaza es dominada desde hace años por Hamas, grupo radical fundamentalista palestino de orientación sunní, en rivalidad directa y violenta con el gobierno palestino de al-Fatah en la Cisjordania. En Gaza, dos organizaciones sucursales de al-Qaida, Ansar al-Sunna y Ansar al-Islam, unos grupúsculos irrisorios, se enfrentan también violentamente a Hamas por la influencia sobre sus habitantes. Los talibanes pakistaníes, principalmente el grupo Tehrik e-Taliban y los independentistas cachemires, realizan periódicamente atentados contra la minoría chií del país. En Irak, al-Qaida se dedica a atacar a los chiíes que acuden en peregrinación desde país y de Irán a los actos anuales de esta religión en sus lugares sagrados de Samarra, Nayaf y Kerbala. También lo hacían los radicales sunníes Irakuíes (antiguos funcionarios del Baaz y ex miembros de las fuerzas armadas, generalmente depurados sin procesos ni juicios, y grupos regionales tribales), en rebeldía contra los gobiernos de mayoría chií antes del llamado “despertar sunní”, promovido por el general David Petraeus, que los transformó en milicias nacionales de autodefensa.

6) Su afán de publicidad, al que Occidente colabora insensible, necio y gustoso.

7) Su objetivo de golpear al gobierno que sea, puesto que el califato radical y agresivo en dar el -Islam no existe hoy en día.

8) El así llamado Estado Islámico ha conseguido establecerse difusamente en el gran desierto del este y en las montañas del norte de Siria y en el noroeste de Irak. El río Eufrates forma la columna vertebral de su despliegue vaporoso. Ha aprovechado la quiebra de las relaciones sociales de ambos estados para aparecer en fuerza, contra enemigos militares debilitados o inexistentes. Pero son considerados por todos “verdugos de sirios e iraquíes”. Y la presencia de varios miles de muyahidines extranjeros también les enajena las voluntades de ambos pueblos.

El «salafismo yihadista» o Qutbismo.

Esta corriente hace de la Yihad un centro esencial de su actividad. El yihadismo busca acelerar la liberación de los países musulmanes de toda ocupación extranjera. Se opone igualmente a la mayor parte de regímenes de los países musulmanes, que ellos juzgan como impíos y en los que pretenden instaurar un estado verdaderamente islámico. Se basa en las ideas de Sayid Qutb, un teórico y revolucionario nacido de los Hermanos Musulmanes. Estaba convencido de que la sociedad occidental estaba enferma de individualismo e impiedad. Y los países musulmanes sufrirían lo mismo, si eran influenciados por Occidente. Su visión política e ideológica reclamaba la «limpieza» de la sociedad musulmana de cualquier influencia occidental. Y afirmaba que los regímenes musulmanes actuales eran apóstatas, al aplicar leyes laicas, en vez de la sharia. El pensamiento de Qutb fue una de las principales influencias de las sectas Sociedad de Musulmanes o Excomunion y Hégira (Emigración), surgida en 1969 en el seno de los Hermanos Musulmanes en Egipto, y al-Qaida, y de sus líderes, Aymán al-Zawahiri y Osama Ben Laden. El líder de los Hermanos Musulmanes, Sayid Qutb, fue detenido, juzgado y ejecutado por el 29 de agosto de 1966, por planear el asesinato del presidente Nasser. Tras su muerte, los Hermanos evolucionaron hacia formas de organización y de lucha dentro del sistema político imperante.

El salafismo yihadista nace en los años 80, durante la guerra de Afganistán contra la ocupación soviética. Los salafistas llegados de Arabia Saudita se encontraron con los Hermanos Musulmanes. Ello los condujo a adoptar el discurso político de los Hermanos Musulmanes y a reintegrar en él la predicación salafista de Sayib Qutb. Según el yihadismo salafista, los salafistas tradicionales, favorables a la predicación no violenta y particularmente los predicadores próximos a las autoridades saudíes, son traidores al servicio de los Estados Unidos. Por otro lado, critican a los Hermanos Musulmanes, por su fe laxa y su participación en los mecanismos políticos de Egipto y Siria.

La Guerra dentro de la Umma es inconcebible.

El Corán, fuente religiosa común de los chiíes y sunníes, no es muy revelador acerca de las disputas internas armadas dentro de la comunidad universal de creyentes. En la época del Profeta este problema ni se contemplaba. Y si aquéllas hubiesen existido, al juntarse con el acoso externo que sufrían los musulmanes, probablemente llevasen juntos a la dispersión y a la desaparición del grupo de los fieles. En la sura 49, aleya 9 se les ordena: “Cuando se hacen la guerra dos naciones de creyentes, procurad reconciliarlas… Los creyentes son tus hermanos . Arreglad, pues, las diferencias de vuestros hermanos y temed a Dios, a fin de que tenga piedad de vosotros.” Y en 4, 33: “Oh, creyentes,… no os matéis entre vosotros…(o, no os matéis a vosotros mismos)”. El inicio del versículo va dirigido contra la codicia y la apropiación ilícita.

Los Hermanos Musulmanes.

La organización de los Hermanos Musulmanes, una de las fuentes de los islamistas modernos, ha sufrido a lo largo de los 85 años vividos desde su fundación por Hasan al-Banna, toda clase de avatares, sinsabores y persecuciones. Él y sus seguidores pretendieron crear una red islámica, que sirviera de contrapeso nada menos que al estado egipcio. En 1948, contando los Hermanos con cerca de 3 millones de miembros y simpatizantes activos, comenzó una persecución estatal contra ellos. Al-Banna murió de las heridas sufridas en un atentado callejero a primeros de 1949, transformándose en el “Imán Mártir”. La trayectoria de la cofradía se ha ocultado de las vistas ajenas durante largos e intermitentes períodos. Uno de los tics de los Hermanos dice: “Nasser nos mató, Sadat nos amnistió (aunque lo mataron durante un desfile militar), Mubarak nos silenció”. Y ahora pueden añadir “Abdul Fatah al-Sisi nos desilusionó”. Pero su ideología permanece y sus “redes sociales”, superpuestas a la organización tribal, funcionan. La ideología les da una determinación para la acción, que es propia de los “grupos adoctrinados activos”. Los Hermanos son una cofradía paralegal del Islam. Y con el Zakat recibido (la limosna canónica del Islam) mantienen servicios de atención social de todas clases (escuelas elementales y madrasas, dispensarios, hospitales, ayudas a personas y familias). La ideología, la organización y su actuación cohesionan a la comunidad sunní en una “unidad de acción general” motivada, eficaz y resistente. Que es de muy difícil repetición o réplica por los laicos, los ateos no comunistas, los demócratas y otros enemigos potenciales. Los Hermanos Musulmanes de otros países del Próximo Oriente ayudan financieramente a los grupos afines sunníes.

Los islamistas no reconocen a los estados, ni a las naciones. Ni, por supuesto, aceptan la democracia liberal occidental. Sólo Allah es Legislador de los hombres. La esgrimida por las cancillerías occidentales “legitimación democrática del presidente elegido Mursi” es una blasfemia para ellos. Teocracia y democracia se excluyen esencialmente y se rechazan activamente en las ideas fundamentalistas islámicas. El Islam no admite una modernidad política, ni mucho menos religiosa. Todo está ya legislado y entregado a los hombres, a través de Mahoma, para su “cumplimiento sumiso” personal y en la Comunidad de los Creyentes. El partido Libertad y Justicia egipcio es una “apariencia” creada por los Hermanos Musulmanes. Destinada a complacer y entretener a sus adversarios laicos y a las naciones occidentales. En el largo año de mandato que ha tenido de gobierno, el partido y su cabeza visible se ocuparon de gobernar unilateralmente, favoreciendo los intereses político sociales y los plazos decididos por la cofradía. En puridad y en realidad, esto equivale a un “golpe de estado institucional” y a una “involución política” del estrenado sistema democrático egipcio, deseada y buscada por los Hermanos Musulmanes con fruición, disimulo y alevosía. Y, además, la mitad del país ha expresado en las urnas su rechazo y su abominación de esos fines socio religiosos y de sus prácticas políticas coactivas y excluyentes. Para facilitar “el acatamiento y la sumisión de los egipcios”, privados deliberadamente de “expectativas de progreso y desarrollo razonables”, es deseable que el país se desarme y se empobrezca relativamente. La “salvación de la crisis” ofrecida por los Hermanos Musulmanes es aceptar a la cofradía y a sus ideas, a la sharia y a toda su “organización social dedicada a ayudar, educar y promover la sanidad y el bienestar social”. Esto podría ser el inicio, un brote, el germen vivo y potencial, una entidad latente poderosa del añorado califato sunní. Parece que a los islamistas les va mucho el “vivir en la Edad Media”. Aunque estamos seguros de que a Allah, el Clemente y el Misericordioso, estas acciones perniciosas y esas ideas torcidas esgrimidas le desagradan y le entristecen. Un hadis de Mahoma, dice: “En muchos casos, la tinta de los sabios es más útil para la Comunidad, que la sangre de los mártires”.

Sin “realizaciones evidentes y reconocidas por muchos”, el ego se frustra. Y por ello, estos gobernantes aceleran hasta la “velocidad de descarrilamiento social” los procesos de cambio e innovación de sus sociedades. Procesos sociales que son siempre de por sí lentos y poderosos. Este “ego comprometedor, exigente y siempre insaciable” es algo que se asienta en el “gobernante”, cuando éste no es un “estadista leal” a la nación. Capaz de emprender las reformas e innovaciones necesarias, aún sabiendo que los frutos de sus trabajos los recogerán los que gobiernen en otras legislaturas o períodos políticos. Y los islamistas egipcios electos, acuciados por sus prisas egocéntricas, han estado “empujando” a sus rivales políticos y gobernando para sus propios movimientos e intereses inmediatos.

La Estrategia rebelde en el Conflicto civil de Irak.

En Irak, la estrategia de los sunníes no pretendía ganar una guerra civil al régimen democrático imperfecto de Nuri al-Maliki, de la mayoría chiíta. Los sunníes luchaban en Irak por garantizar regionalmente el poder de sus tribus, basado en sus jefes aceptados, en sus “asambleas de iguales” entre los destacados de aquéllas y en el “código de honor”, que regula, con sabiduría secular, su comportamiento y sus derechos y deberes individuales y colectivos. La estructura de tribus, clanes regionales y locales y familias, que estructura y soporta a las sociedades árabes, da el valor y sentido prácticos a las lealtades y los intereses, siempre relativos y oportunistas, de los árabes. Los sunníes peleaban por arrancarle a la mayoría chiíta los derechos y concesiones, que se les niegan tozudamente dentro de las reglas de la imperfecta y reciente democracia inorgánica existente en Irak. Las elecciones últimas consagraron el derecho “democrático” de la mayoría chií sobre ellos. No intentaron, pues, fraguar una integración nacional superior, que superara las divisiones tribales y regionales. Que podría lograrse mejorando las condiciones sociales y económicas de la vida en comunidades sociales primitivas perfeccionables, las tribus y clanes de siempre. Los estadounidenses no enseñaron verdadera convivencia democrática en Irak y así afloraron y fructificaron los rencores sectarios entre las tres etnias desde que se marcharon en 2011.

Los sunníes están dejando una libertad de acción cada vez mayor al Estado Islámico de Siria y Levante, la fracción nacional de al-Qaida, con tal de que respeten su hegemonía social. Así, les facilitan refugio, abastecimiento y ocultamiento temporales a sus “grupos de acción” en sus operaciones. Éste fue el caso de la concentración previa de las compañías y batallones del Estado Islámico a finales de 2013. Que fue el inicio de su campaña de hostigamiento y de ocupación temporal de al-Ramadi y Faluya. Faluya, en la provincia de Anbar, donde los “marines” protagonizaron una gran batalla a fines de 2004 (en los términos de esa guerra contra la insurgencia), está indefinidamente en poder de la insurgencia sunní. El EISL mantiene un “dominio difuso” sobre ella, pese al asedio suelto y los bombardeos de las tropas Irakuíes. Pero ya hemos dicho que la lucha urbana es una asignatura muy difícil y está pendiente de aprobar por el ejército Irakuí. En ella la soledad del combatiente se acentúa, la muerte le respira encima, los demonios de la incertidumbre, la falta angustiosa de confort, el fuego pesado, incluso impreciso, del enemigo y el miedo cerbal lo acechan. Y sus mandos son demasiado flojitos, para transmitirle entusiasmo y darle las necesaria cercanía y profesionalidad, que les den confianza en ellos. Así, es difícil que una infantería regular penetre en una población con defensores motivados ideológicamente y decididos a defenderse.

A primeros de junio de 2014, el EISL lanzó otra ofensiva operativa en el norte de Irak. Después de asaltar la ciudad de Samarra, irrumpieron en Mosúl y lanzaron una “acción de área” en las provincias norteñas de Salahadin y Diyala. El ataque contra Samarra lo realizaron 500 muyahidines, apoyados por camiones con ametralladoras pesadas y excavadoras, para desmantelar las barricadas erigidas por el ejército en torno a la ciudad. Samarra es una ciudad de especial significación para al-Baghdadi, ya que nació aquí. Las fuerzas de seguridad Irakuíes repelieron al principio esta nueva ofensiva, en la que los terroristas recurrieron a sus “juramentados suicidas”, cinco de los cuales fueron abatidos. Otros dos «kamikazes» hicieron detonar un vehículo cargado de explosivos en la aldea de Al-Mouwaffaqiyah, al este de Mosúl, matando a media docena de personas. Decenas de personas han muerto en esas luchas y los refugiados de esta nueva operación yihadista se cuentan por cientos de miles. El asalto del ISIL a Mosúl se suma a los ocurridos sucesivamente en varias ciudades de las provincias de Ninive, Salahadin, donde está Samarra, y Diyala. Confirmando con todo ello la capacidad y la agresividad cada día más significativas del grupo fundamentalista salafista y la ascendencia de su líder, Abu Bakr al-Baghdadi, cuyo nombre real es Ibrahim ibn Awad. Y la expansión del territorio que controla el EISL tanto en Irak como en Siria reflejan de la intención de al-Baghdadi por desplazar al egipcio Ayman al-Zawahiri como sucesor de Osama Bin Laden. En efecto, Ibrahim ibn Awad se proclamó el domingo 29 de junio «imán y califa para los musulmanes de todo el mundo«.

El EISL viene acumulando cuantiosos ingresos procedentes de la extorsión, saqueos, secuestros, robos y diversos tráficos ilícitos. No pocos actores yihadistas han convergido con la criminalidad organizada, siendo Irak uno de los escenarios privilegiados para ello. En declaraciones a Niqash, el ex jefe de la policía de Mosul, el general Mahdi Gharaui, explicó que el EISL se embolsa mensualmente ocho millones de dólares en «impuestos revolucionarios», que ya cobraba antes incluso de la ofensiva de este mes. Ya en el poder, es previsible que creen nuevas tasas: para ofrecer un «transporte seguro» por las carreteras que administran o para que las familias cristianas que permanecen en la ciudad compren su paz. El listado de padrinos se amplia por los grupos sunníes que luchan junto al EISL como el Ejército de los Hombres de la Cofradía al-Naqshbandia, dirigido por Ezat Ibrahim al-Duri, que fue vicepresidente de Saddam Hussein. El grupo tiene un gran entramado económico. «No sabemos cuanto dinero atesora, pero es el movimiento que más riqueza acumula. No tiene competidores», señala el analista Ayman Jawad. Una de las fuentes de financiación de su expansión nace en países como Arabia Saudí, Qatar o Kuwait. Pero no se puede decir que esté financiado a través de canales oficiales. «Se benefician de las donaciones de hombres acaudalados del mundo musulmán, mayoritariamente de países del Golfo. Son donantes privados que creen en su proyecto de Estado islámico y que quieren contribuir en la lucha contra sus enemigos, Damasco y Bagdad«, afirma el politólogo Hasan Hasan. «Fueron apoyados por Qatar y Turquía cuando estallaron las protestas en el noroeste de Irak durante 2012 y 2013, pero no está claro que sigan haciéndolo ahora», concluye Hasan.

La deriva siria, donde el EISL libra una encarnizada batalla contra otros grupos rebeldes ha obligado a tomar medidas a Arabia Saudí. En marzo, Riad incluyó al EISL en su listado de grupos terroristas y anunció castigos de hasta 20 años de cárcel para sus súbditos que «pertenezcan, respalden y financien a grupos terroristas». Kuwait, que hasta el 2013 no disponía de una ley para perseguir la financiación del terrorismo, fue el principal coladero de las donaciones particulares. La contribución a la estructura financiera del EISL, sin embargo, es proporcionalmente cada vez menor. «El grupo ha logrado auto financiarse. Tras la expansión por Siria, se hizo con el control de recursos muy lucrativos como campos de petróleo, plantas de gas y otras compañías. Además tienen la costumbre de desmantelar las empresas y venderlas por partes dentro y fuera de Siria», cuenta el politólogo Hasan, que subraya las jugosas cantidades obtenidas mediante el secuestro, la extorsión o la toma de arsenales. «Han hecho millones y millones con estas operaciones», añade. Las vías de financiación entre la península arábiga y la cada vez más difuminada frontera de Siria e Irak han provocado declaraciones como las del presidente iraní Hasan Rohani: «Insto a los países musulmanes a detener el respaldo a los terroristas a través de sus petrodólares», sin citar a los estados bajo sospecha. «Mañana seréis vosotros el blanco de estos terroristas», agregó. En esa línea, el Gobierno iraquí culpó a la élite saudí de «ser responsable de los crímenes cometidos por los terroristas».

«Desde al menos 10 años, al-Zawahiri se oculta en la región fronteriza de Afganistán y Paquistán sin hacer gran cosa, a parte de publicar comunicados y vídeos. Mientras que al-Baghdadi ha ocupado ciudades y moviliza a un número enorme de personas. Mata sin piedad en Irak y Siria. Cualquier que ame la acción se unirá a al-Baghdadi», dijo un antiguo responsable del servicio secreto del Reino Unido a la agencia AFP. Por su parte, el King’s College de Londres estima que el 80% de los yihadistas occidentales que acuden a Siria se unen al ISIL y no al Frente al-Nusra, que se mantiene a las órdenes ideológicas de al-Zawahiri. La realidad es que, además de contar con unos 10 mil combatientes en Siria y un número desconocido, probablemente algo mayor, en Irak, el Estado islámico de Siria y el Levante ocupa un territorio que se extiende desde Alepo hasta la provincia Irakuí de Diyala, al este del país. Nunca en su historia los seguidores de Bin Laden llegaron a “controlar difusamente” tal extensión de territorio clave. «Al-Qaida es sólo un movimiento, nosotros somos ya un estado», declaró un orgulloso muyahidín salafista del EISL.

En una “operación temporal de acción, propaganda y prestigio” el EISL ha tomado al asalto y sin encontrar apenas resistencia la ciudad de Mosúl durante la madrugada del lunes 9 de junio. Es indudablemente un golpe certero y maestro de al-Bagdadi. Veamos el por qué lo planeó y lo pudo conseguir fácilmente. Mosúl es la segunda ciudad en importancia de Irak y es la segunda localidad del país que es ocupada, siquiera temporalmente por el EISL. El efecto de atracción y prestigio para el EISL y el golpe de descrédito para los gobiernos regionales y central de Irak son sorpresivos y grandes, tanto dentro como fuera del país. Las cancillerías occidentales han quedado patidifusas. La permanente disputa por la administración de la ciudad, a 350 kilómetros al norte de Bagdad, entre las autoridades Irakuíes y las del Gobierno Regional Kurdo (KRG, sus siglas inglesas) influyó en la falta de defensas adecuadas de la segunda mayor ciudad de Irak. La toma de Mosúl ha sacado a relucir la esterilidad y la incapacidad para gobernar la urbe, generadas por el enfrentamiento entre el gobierno autónomo kurdo de Erbil y la autoridad central de Bagdad. Los kurdos aguardan desde 2007 un referendo que apruebe la absorción de esta ciudad por parte del KRG. Ahora, Erbil o Arbil ha reconocido que el ejército del KRG, los “peshmerga” kurdos, no han intervenido para defender su ciudad del ataque sorpresivo del EISL. Y los policías y soldados nacionales que quedaban como guarnición estatal, abandonaron simplemente la ciudad a medida que avanzaban los “barbudos de Allah”. «Una petición para que los “peshmerga” colaborasen en la defensa de Mosúl la tenía que haber hecho el gobierno federal», argumentó Jabar Yawar, jefe del Estado Mayor de los “peshmerga”. «Si nuestras fuerzas hubiesen estado allí, todas las explosiones y asesinatos de inocentes no hubiesen ocurrido», concluyó, pero “a posteriori” de los hechos. Los ardores guerreros no cuentan, ni se blasona de ellos tras una retirada, convertida en fuga de autoridades civiles y militares. Ellos se expresan eficazmente ante el enemigo, inerme por todos sus flancos, aniquilándolo por su osadía de atacar la capital.

(CONTINUARÁ)

LA YIHAD MODERNA, HISTORIA, IDEOLOGÍA, POSIBILIDADES…

El Origen de la Yihad.

La Yihad, expresada en el concepto que todos entendemos, no está recogida en el Corán. Sin embargo, sí existen cerca de 50 aleyas en las que se anima a los musulmanes a la defensa de la comunidad, a la lucha contra los infieles y a la propagación armada del Islam. Establecidas las líneas maestras, rápidamente los jefes políticos de la Umma, incluyendo al Profeta, echaron mano del instrumento que tan claramente se les ofrecía y que necesitaban a vida o muerte. El Islam establece la obligatoriedad de la Yihad como guerra santa, equiparándola a los llamados “5 pilares del Islam”, que se simbolizan con el dorso de una mano abierta. Ellos son las obligaciones elementales, de carácter ritual y colectivo, y simples, de todo musulmán en su “sometimiento a la voluntad de Dios”. En el principio del Islam, cuando reinaba la jahiliyya (la barbarie anterior a éste) en los árabes, en los tiempos de Mahoma, la Yihad fue imprescindible e inevitable para la defensa de la nueva religión. Que surgía en medio de un mar proceloso de tribus y clanes paganos e idólatras y más o menos nómadas, que poblaban Arabia. Y los grupos de musulmanes podían ser fácilmente eliminados por sus enemigos. Todo cambio radical, incluso el sólo nuevo, encuentra siempre un rechazo inicial, que se origina en la “inercia ideológica y costumbrista” conservadora, que existe en la sociedad donde aparece.

La Expansión del Islam hacia Occidente: las primeras Yihad militares.

En la época de Mahoma, el poder estaba dividido entre las tribus que lo poblaban. Pero la Marcha (la Hégira) de aquél con un puñado de seguidores, de La Meca a Medina en el año 622, inauguró una nueva era de transformación en el mundo y de expansión de la teocracia árabe islámica. En esa época, el poder en todo el Cercano y el Medio Orientes se repartía entre el Imperio persa de los Sasánidas y el Imperio de Bizancio, inmersos en intermitentes pugnas fronterizas. Unos pocos años más tarde, los árabes se habían apoderado del Imperio de los Sasánidas (año 644). Y habían constreñido las tierras de Bizancio en Asia, que alcanzaban antes Egipto, la Gran Siria y el norte de Mesopotamia, sólo al centro y oeste de Asia Menor (la Anatolia).

Paralelamente, van controlando el norte de África: en el 641 ocupan Egipto y se extendían rápidamente hasta Trípoli y las costas atlánticas del Magreb y de Ifrikia (en el 697). Por último, en el 711 invaden el reino visigodo de Hispania y en el 732 penetran en el reino de los francos. Aquí son derrotados por Carlos Martel en la batalla de Poitiers y son repelidos para siempre allende los Pirineos.

Tres fueron las causas que estimularon a unas tribus a emprender el camino de la conquista de amplias y lejanas tierras y pueblos, fuera de la península arábiga. La primera fue la razón religiosa. Como en toda comunidad religiosa primitiva, la Umma fue el centro de los mandatos y las bendiciones de Allah. Viviéndose colectivamente y con entusiasmo el cumplimiento de una doctrina monoteísta y sencilla. Esta religión exigía, además, un proselitismo militante y coactivo, continuo y expansivo, dirigido hacia los infieles y los hostiles fronterizos.

Por el lado de los intereses mundanos, la extensión de las conquistas árabes, en su avance incontenible durante más de un siglo, trajo el control sobre los bienes y haciendas de los nuevos y numerosos súbditos y el poder político y militar sobre ellos. El dominio musulmán se establecía por la presencia de un gobernador con su guarnición militar, en cada ciudad o región conquistada. La relación de los nuevos súbditos con el régimen islámico se establecía y regulaba por el pago al gobernador de los tributos periódicos por el vasallaje impuesto y por profesar, de momento, una religión diferente. Este flujo de dinero importante y constante comenzó a llegar a los conquistadores, que establecieron diversos mecanismos para su reparto. La tercera razón, asequible a los nobles, jefes y más destacados musulmanes, fue el reparto de las cuotas de poder que engendraban el dominio, la defensa y la gobernanza de los nuevos territorios de dar-el-Islam. Así, fueron proliferando los emires, sheikhs y caides, ocupando y conformando la estructura política árabe de los territorios islamizados.

Las tribus árabes originales del Islam recibían una parte de los tributos y de los saqueos de la conquista, aunque no participasen en algunas expediciones militares. Otra parte era entregada a los participantes de la yihad contra algún pueblo o región limítrofe del califato. Una parte importante era entregada a las autoridades de la Umma, centradas en el califato de Damasco o de Bagdad, y representadas regionalmente por sus emires o caides, para sufragar los gastos de la gobernabilidad y el mantenimiento del estado teocrático. De ésta, se derivaba una parte destinada a sufragar, equipar y formar las nuevas yihads hacia los territorios fronterizos a dar-el-Islam, que iban apareciendo. Por último estaba el zakat o la limosna canónica, entregada a los ulemas, que tenía como finalidad resolver y compensar a los musulmanes por las penalidades y los azares de la vida, con la aportación de su comunidad. Y que se repartía a los pobres, los impedidos y los enfermos, los huérfanos y las viudas de la Umma. Esto cerraba el proceso de reparto de la riqueza y el poder. Que fijaba mundanamente las aspiraciones religiosas de los creyentes de la nueva fe.

Occidente se vuelve a Oriente: la Época de las Cruzadas.

Las Cruzadas fueron empresas militares y religiosas, impulsadas por la Iglesia con exhortaciones, oraciones e indulgencias, y realizadas por voluntarios de toda la Cristiandad. Buscaban recuperar para ella el dominio sobre los Santos Lugares de Jesucristo en Palestina, de manos del Islam expansivo e infiel. Éste los ocupó en el año 635 y fue poniendo sucesivamente trabas al peregrinaje individual y colectivo de los cristianos. Entre 1096 y 1270 se llevaron a cabo ocho cruzadas. La Primera Cruzada fue la de más vistosidad y éxito. El 15 de julio de 1099 sus cruzados ocuparon Jerusalén. Que se convirtió en la sede del primer rey, Godofredo de Bouillon. En 1291, con la toma de San Juan de Acre, principal posición cristiana en Palestina a lo largo de un siglo, por los musulmanes del califato de Bagdad, quedó definitivamente liquidado el Reino de Jerusalén. Y perdido el principal objetivo estratégico de la Europa cristiana desde 200 años atrás.

No siempre las cruzadas fueron bien organizadas por las sociedades feudales de la época. Y, en ocasiones, las rivalidades mundanas entre ellas afectaron al discurrir e, incluso, al éxito de las sucesivas expediciones. La necesidad logística de cruzar por los territorios del Imperio de Bizancio, separado de la Iglesia el 24 de julio de 1054 por el Cisma de Oriente del patriarca Miguel I Cerulario, trajo también enfrentamientos muy cruentos con los cristianos ortodoxos grecos. El hecho de que las cruzadas se estructurasen con los nobles, sus gentilhombres y sus huestes, debilitó progresivamente el poder de aquellos en sus territorios de procedencia. Así, las ciudades y los reyes no participantes en las expediciones militares, pudieron ir ganando privilegios y extensiones de poder, a costa de los príncipes y de los señores ausentes. Esto impulsó el comercio en Europa y marcó el inicio de la decadencia continental del feudalismo.

Pero no acabó con las Cruzadas la pugna entre las civilizaciones europeas y musulmanes. Pronto tomó el relevo de los árabes, el imperio Osmanlí de los turcos, tras la toma por Mohamed II, el Conquistador, de Constantinopla en 1453. Fecha que, junto con el descubrimiento de América 39 años más tarde, muchos historiadores toman como período de inicio de la Edad Moderna.

El expansionismo y el poderío de la Sublime Puerta eran evidentes: Por el mar era un vecino incómodo y rapiñador del Mediterráneo occidental cristiano, apoyado en sus franquiciados y conmilitones, los piratas y corsarios musulmanes norteafricanos. Por tierra ocupaba los Balcanes cristianos y amenazaba con engullirse parte del antiguo Imperio Romano Germánico de Occidente. El único hombre que vio clara la situación creada por el peligro turco, desde el primer momento, fue el papa San Pío V. Hasta Felipe II de las Españas tardó mucho en convencerse de la necesidad de afrontar este peligro de frente. Y de asestar a los turcos un golpe importante, sin existir previamente una directa provocación turca o un “casus belli”. Las capitulaciones para constituir la Liga Santa con España y Venecia se demorarían hasta el 25 de mayo de 1571, debido a la disparidad de intereses y proyectos. Francia se desmarcó de ella, por su envidia y odio a la supremacía española. Por fin, la escuadra española estuvo preparada el 5 de septiembre. El 15 de septiembre, Don Juan de Austria ordenó la salida de la flota aliada hacia los mares turcos. El domingo 7 de octubre tuvo lugar la batalla naval que alejó definitivamente del Mediterráneo occidental y central los afanes imperialistas de los otomanos.

Sin embargo, desde el inicio de la Yihad militar por los árabes, en el siglo VII, los santos lugares originales del Islam en la península de Arabia, siempre estuvieron en las manos políticas y religiosas de sus fieles, bien los árabes o los turcos otomanos.

¿Qué es el Islam?

El Islam es la sumisión de los hombres a Dios. En su acepción más simple, es una fe sencilla fácil de seguir y de cumplir, con ritos externos y sociales bien definidos. Los ritos son acciones sacralizadas por una religión y necesarios para que ella se imbuya en el alma personal y colectiva de los creyentes. En el Islam existen 5 grandes ritos, que se simbolizan en su iconografía por una mano abierta: La profesión de fe, corta declaración que abre a cualquiera la entrada al Islam; las 5 invocaciones diarias (el Salat) a Alá; el ayuno del mes de Ramadán (el Roza); la caridad (el Zakat) con los desvalidos, impedidos y pobres (por este orden) de la Umma y la peregrinación a La Meca o Hajj al menos una vez en la vida, si se poseen recursos, que se realiza en comunidad, congregándose modernamente varios millones de personas simultáneamente, entre el séptimo y el décimo día del último mes del calendario lunar,.

La Yihad, como guerra santa, el esfuerzo de sangre en el sendero de Alá, va dirigida contra aquellos que amenazan la Umma. Estos pueden ser tanto los infieles hostiles externos, como los no musulmanes que conviven en dar el-Islam, las tierras donde la Umma domina políticamente, y que han roto su “pacto de protección” con ella. A éste tienen derecho teórico los judíos y los cristianos, como gentes citadas en el Corán y que detentan algunos de los libros considerados también como proféticos por el Islam.

Fuera de los países (llamados dar el islam) donde la comunidad islámica domina políticamente existen las tierras de dar al-harb y dar al-´ahd. La primera es la tierra de la lucha, de la yihad, o esfuerzo de sangre de los musulmanes, donde la Umma es amenazada y perseguida, no necesariamente por las armas. La segunda comprende los países donde la Umma no domina políticamente, pero está en paz con sus habitantes y puede llevar a cabo sus actuaciones y ritos. Un ejemplo de dar al-´ahd, las tierras extranjeras de paz, serían los países de Europa en estos momentos.

Las Jerarquías religiosas del Islam.

En el Islam no existe un clero institucionalizado, universal y riguroso, formado de una manera expresa e igual en toda la Umma. Que responda de la ortodoxia y homogeneidad de las ideas, normas y dogmas. Tanto es así que la pertenencia oficial al Islam se logra por la pronunciación de la profesión de fe: “no hay más Dios (en árabe, Allah) que Dios y Mahoma es su Profeta”.

En cuanto a los personajes tenemos a los ulemas o expertos estudiosos en la ley del Islam y a los muftíes o jurisconsultos encargados de interpretar la sharia o ley islámica civil y penal.

El consejo de ulemas es la máxima autoridad musulmana en cada país o región. Los más prestigiosos, por su formación, proceden de la Universidad de Al Azhar, de El Cairo. No se puede hablar propiamente de una teología islámica. Ya que la esencia de Dios, incluso la externa, es inalcanzable e inmarcesible para los hombres. De ahí la necesidad de la sumisión a Él. El Corán es una “parte” de Allah (externa a Él y diferente de Él), existente junto a Él (de ahí su sacralidad esencial). Y que Éste ha tenido a bien enviar, para enseñar (revelación) e imponer (mandatos y normas) a los hombres, para su bienaventuranza y felicidad.

Los ulemas son los encargados de custodiar, gestionar y repartir las limosnas canónicas, el Zakat, previstas por el Corán. Esto les da un enorme poder temporal sobre sus distintas comunidades, que ningún poder político musulmán, incluso los socialistas laicos, se ha atrevido a discutir o a usurpar.

Luego estarían los imames o capellanes, encargados de presidir la oración en las mezquitas. Por último estaría el muecín o sacristán, que avisa cinco veces al día, desde antes del amanecer hasta bien entrada la noche, para que los fieles hagan sus oraciones de adoración y de aceptación y entrega a la voluntad de Dios. La formación de los imames es totalmente dispar dentro de un país y no necesariamente profunda. Sus principales habilidades sociales suelen ser la buena empatía con sus fieles y un cierto don de palabra.

Las fatawa (plural de fatwa) son propiamente las decisiones jurídicas emitidas por los muftíes, en interpretación de las diferentes situaciones o casos planteados a la Umma. También pueden ser dictadas por su propia iniciativa. Adquirirían un sentido de cuerpo de jurisprudencia de la sharia, si verdaderamente parten de autoridades religiosas reconocidas por su doctrina y conocimientos. Así, en puridad, la fatwa de Jomeini contra Salman Rushdie careció de valor legal. Ya que Inglaterra o Francia no eran tierras donde se podía aplicar la sharia, al no ser parte de dar el islam.

Los Sunníes.

El sunnismo, que siguen cerca del 90% de los musulmanes actualmente, acepta también como revelación divina la Tradición o Sunna del Profeta, de donde toman el nombre. La tradición la forman los hechos y los comentarios de Mahoma. El mayor o menor rigor en la selección por la pureza de su origen y en la aceptación de esta tradición, que fue recogida y transmitida por sus seguidores más inmediatos, caracterizan a las cuatro “escuelas ideológicas” sunníes, fundadas a caballo entre los siglos VIII y IX. La escuela más abierta y flexible, la chafií, fundada por el palestino al-Chafii, muerto en El Cairo en el 820 a la edad de 53 años, abrió una puerta esperanzadora a la evolución pacífica del Islam. Ella acepta también el “consenso de los sabios” de la comunidad o Umma y el razonamiento analógico o qiijas, como vías correctas para la adaptación del Islam a todos los tiempos y lugares. Partiendo de su “origen rural, analfabeto, pobre, medieval y rodeado de hostiles y barbarie”. Para ello parte del hadis: “Alá reconoce el bien en lo que los musulmanes han juzgado como tal”.

A la muerte de Mahoma, las alianzas tribales árabes que él creó amenazaban con disolverse, al no reconocer todos su mensaje y/o el control político religioso desde Medina. El primer califa Abu Baker al-Siddique (632-634), dos años menor que Mahoma, afirmó su autoridad en la comunidad y consolidó el califato como los “sucesores político religiosos del Profeta”. Y para ello utilizó la Yihad, en la guerra llamada de las riddas, estableciéndose un ejército permanente, pero sin paga regular. Omar, el Señor de los Creyentes, es el segundo califa (634-644). Organiza la administración y el sistema teocrático, donde el jefe militar de la tierra conquistada es el delegado del califa para los asuntos civiles, la cabeza del Islam y el juez secular. Otmán, el tercer califa (644-656), de la familia de los Omeyas, prosigue la expansión armada, pero es asesinado por preterir a la casta militar. Alí es el cuarto califa (656-661), primo, yerno y compañero eximio del Profeta. Pero, Muhawiya se subleva para vengar a su primo Otmán y Alí es asesinado. Muhawiya (661-680) es proclamado califa, inicia la dinastía Omeya y traslada la capital a Damasco. Su hijo Yazid (680-683) vence a los partidarios de Hussein (hijo de Alí) en el combate de Kerbala (72 bajas), el 10 de octubre de 680. Surge entonces el cisma en el Islam.

Los 4 primeros califas son llamados por los sunníes los Rashidun, los “rectamente guiados (por Dios)”. En esta etapa histórica primigenia, los musulmanes realizan sus primeras conquistas, partiendo de su núcleo inicial La Meca-Medina, hacia el norte, el este y el oeste del mismo. La transmisión del califato entraría pronto en conflicto irreconciliable con los chiíes.

Los Chiíes.

Existe una gran diferencia ideológica y práctica entre el sunnismo y el chiismo. Ëste se siente perseguido, en razón de las ortodoxias dinástica (los derechos de la familia del Profeta a la conducción del Islam) e ideológica (admite menos fuentes de revelación), que proclama y defiende. Llamándose en árabe a los partidarios de Alí, shi’at Ali o, resumiendo, shi’is. Pero, los chiíes no tenían organización, ni medios para triunfar y dominar en los territorios donde abundaban. Así, el chiismo, en minoría demográfica siempre, asume históricamente una actitud fatalista, pasiva, incluso de sufrimiento físico por ello. Están a la espera del retorno del (califa) imán desaparecido. Éste es el nombre que toman los guías político-religiosos en el chiismo y que no tiene que ver con los imanes sunníes, de menor rango y formación ideológica. Aquél vendrá como al-Mahdi (el guiado por Alá) en un momento dado de la Historia, para hacer triunfar a la Umma ortodoxa (los chiitas). Pero también se han dado en el chiismo casos de acción insurgente o guerrera, incluso con éxito e implantación popular, como en el Irán de Jomeini y en El Líbano con Hezbolá o partido de Alá. Las principales comunidades chiíes están en Irán (65 millones), India (22 millones), Pakistán (36 millones), Irak (17 millones) y Afganistán (5 millones), siendo mayoría en Irak e Irán.

El cisma chií pretendía arrebatar a la mayoría de los musulmanes, seguidores de la Tradición, la legitimidad del legado de Mahoma. En él iban incluidos los conceptos del legítimo origen, del mando o dirección social y militar, del control y desarrollo religiosos y de las perspectivas organizativas y sociales del Islam. Los sunníes tienen el mando político religioso de la Umma en el califato y sus emires y jeques delegados, asesorados, prevenidos y apoyados por los ulemas y muftíes piadosos. Los chiíes descansaron el poder político, la dirección de su gran estrategia o estrategia nacional y la conducción religiosa, en la “casta clerical”, como intermediarios privilegiados entre los fieles y Allah. Esto mantiene firmemente unidos a sus creyentes en torno a su interpretación única y vigilada del Corán. Aunque tienen una proyección ideológica y social hacia el futuro: es el retorno liberador, justiciero y hacedor del Mahdi, encarnado en su decimosegundo imán desaparecido (en el año 874), que no ha muerto. Pero esto es la necesidad social y psicológica de la recuperación, consolidación y exaltación del orden establecido original, que fue perturbado por los sunníes, y un premio, la paz y la ventura para los creyentes ortodoxos (ellos) antes del Juicio Final de Dios.

Y en eso llego el Mahdi…

Egipto estaba arruinado en el último tercio del siglo XIX por la construcción del canal de Suez (tuvo que poner el 44% del capital de la empresa) y los gastos de la corte y la administración turca corrupta. Sudán era entonces un protectorado de Egipto, regido por el Khedive o gobernador turco. El control militar egipcio en el Sudán era muy débil, debido a la intervención británica y a la apatía general. El Khedive intentaba controlar el Sudán, empleando a diversos “gobernadores generales” delegados, generalmente extranjeros. Los británicos y los franceses ejercían un “control dual” sobre Egipto, que impacientaba a todos; los militares veían recortados sus salarios; los puestos clave o importantes del país eran ocupados por extraños y el gobierno corrupto de los turcos remataba todo. Mohamed Ahmed Abdullah Ibn al-Sayid nació oportunamente en Sudán en 1844. Era hijo de un carpintero de ribera, que se decía descendiente del Profeta. Con 18 años entró en la secta Summaniya, donde practicaban gran austeridad y tenían voto de pobreza. En 1881 se proclamó Mahdi, reclamando la vuelta a los orígenes ideológicos del Islam. A sus seguidores los llamaba ansares o devotos, y les exigía practicar esas mismas cualidades de pureza y conversión al Islam. Su vestidura era la jibbah, una túnica de algodón crudo blanca. Para destacar esa sobriedad, les ordenó coser a ellas “parches o remiendos” de color negro. Pero las damas de Omdurman y otras poblaciones se las arreglaban para colocar en las túnicas de los hombres cuadros más estéticos, de colores azul, púrpura, amarillo, verde y rojo. El Mahdismo se convirtió en un movimiento social sudanés extenso, en el que la Yihad, como arma purificadora y liberadora tenía un puesto clave, a la par y complementario a la ideología islámica radical y severa.

En 1885 ocupó Jartum, la capital del país, dando muerte al “gobernador general”, el general Charles Gordon. El desastre hizo que los egipcios dejasen ya de gobernar el Sudán. Apenas 6 meses después murió el Mahdi. Su sucesor, nombrado Califa, fue Abdullah al-Taiai, jefe de la tribu Baggara. El Califa canalizó la fuerza de los ansares, organizando un ejército de estilo moderno y con el entrenamiento, las técnicas y las tácticas del ejército egipcio. Los británicos barren las posiciones mahdistas, pero no las guarnicionan, y mantienen un punto único de defensa en el puerto de Suakin. En el zenith de su poder, los ansares ocuparon todo el país y realizaron incursiones en Egipto, al norte de Wady Halfa, en la primera catarata del Nilo, a 800 Km. al sur de El Cairo. Durante más de 10 años, Sudán quedó en un limbo, continuando bajo la soberanía de Turquía. Por fin, llegó la decidida intervención británica para sofocar el levantamiento del Sudán. En 1896 reconquistan Dongola. 1897 fue un año de consolidación, de avances cortos en territorio sudanés, de expulsión de los ansares de las costas del mar Rojo y de preparación de fuerzas y de bases de partida de los futuros avances. Por fin, el 2 de setiembre de 1898 tuvo lugar la batalla de Omdurmán, totalmente asimétrica y desfavorable para las fuerzas del Califa. Sus formaciones: se estrellaron una y otra vez frente a los cuadros británicos y egipcios, barridas por el fuego segador de la artillería, las ametralladoras Gatling y los fusiles. Que no les permitieron, a pesar de su rápida velocidad de avance al encuentro, alcanzarlos para hacerles sentir la potencia de su choque. Los ansares no llegaron a acercarse a menos de 50 ms. de sus enemigos y sufrieron 9.700 muertos, 10 mil heridos y 4 mil prisioneros, contra 131 británicos y 256 nativos muertos o heridos. El mahdismo desaparecería entonces…

(CONTINUARÁ)

LA RETIRADA DE LOS EEUU DE IRAK II.

(continuación)

O Una Estratégica Marcha Retrógrada hacia la Victoria final.

Uno de los problemas estratégicos estadounidenses es su repugnancia civil y militar a pagar el “precio de sangre” necesario para actuar militarmente, con contundencia, decisión y eficacia en los niveles de sección, pelotón, equipo o team y hombre, en una guerra irregular. Precio de sangre que es inevitable en cualquier guerra. Y que es menor de lo que la “percepción sesgada por el temor” vaticina y amenaza. Porque tratándose de una “guerra de guerrillas” (le llaman ahora pomposamente de “cuarta generación” o asimétrica), contra rebeldes armados, el “precio de sangre” nunca será tan alto como en una guerra de tercera generación, contra un ejército moderno, tecnificado y mecanizado, que maneje bien la estrategia operativa. Un corolario de esa repugnancia es su aversión al riesgo militar. Lo que deja en manos de las unidades de élite, en operaciones de “muerde y huye” sobre objetivos concretos y puntuales y en acciones de destrucción o de captura y extracción de rehenes, las acciones de contra insurgencia militares. Y es lo que explica el uso extensivo y frecuente, para la exploración, el seguimiento de objetivos y la acción violenta sobre éstos, de los “drones” o aviones no tripulados, cada vez más mortíferos, protegidos, capaces y de mayor alcance útil. Lo que le viene de perlas a su conglomerado industrial militar nacional. Drones, como el RQ-70 Sentinel, de la Lockheed Martin, que se les caen cuando falla su electrónica o cuando ésta es atacada con contramedidas y pulsiones electromagnéticas (contra estas últimas, ni el flamante Eurofighter está preparado) o interferencias inesperadas.

Tampoco los estadounidenses tuvieron un compromiso permanente e indefinido, el marchamo del buen aliado, con el régimen político iraquí. Que es conglomerado de intereses religiosos, tribales y personales, aglutinado por el poder que hoy detentan y se reparten. Tampoco se puede “impregnar” en su totalidad y sin más, una democracia inorgánica occidental en un país musulmán con una estructura social antigua y firme. Sin principios y formas liberales en su idiosincrasia (esto no se adquiere con unas inyecciones de “liberalismo forte”), los dirigentes y jefes populares utilizarán los nuevos mecanismos de poder que se les ofrezcan para aumentar su influencia y beneficio, en una sociedad supuestamente moderna y libre. Aquí, el principio de fondo es que una democracia islámica, basada en la Umma, el Corán, la sunna del Profeta y la Sharia, no es igual a una democracia liberal. Un corolario importante de esto es la falta de cercanía y de compromiso de los EEUU con el pueblo iraquí. Que percibe a losextranjeros infieles armadosen su territorio, como algo temporal, relativo, ajeno, dañino y superpuesto a sus intereses y necesidades cotidianas, familiares, tribales, culturales y religiosas, por este orden.

¿Por qué no han intentado interpretar y encausar unademocracia islámica, basada en elIslam popular, las distintas etnias y la cultura enraizada en los clanes y las tribus regionales? Porque quieren resultados a corto. Y el ritmo atemporal y firme de la vida de las tribus, los desconcierta y enerva. Les falta el celo por la labor anónima, firme y prolongada. De servicio a los demás, esos que siempre distinguen entre el mercenario advenedizo y el amigo. Tareas abnegadas, tanto militares como socio económicas, que sólo pueden ser promovidas y animadas por el que posee una sanamoral nacional. Capaz ésta de desarrollar, desde su fortaleza interior, aquéllaamistad cívicade la que hablaba Aristóteles en su Ética. Al menos, con sus adelantos, dineros y medios académicos, podían haber estudiado y señalado uncamino sociológicoa seguir por el pueblo. Y, aunque no hubiesen llegado a recoger fruto alguno, se hubiesen podido marchar con dignidad y el respeto ajeno, dejando una impronta de amigo confiable. Han hurgado en las heridas sociales, han lastimado más y han curado poco. Por fin, se van, dejando a los iraquíes frente a un destino difícil, que ellos han ayudado a pergeñar.

Los objetivos de la estrategia nacional estadounidenses son ahora más políticos que militares en el Asia Central islámica. “Esta ha sido una década difícil para nuestro país. …(ahora) podemos alegrarnos de saber que la presión de las guerras está cediendo”, decía Obama. Se admite que los estadounidenses no son capaces de “dejar un Afganistán o un Irak perfecto”. Tampoco la democracia occidental es perfecta. Pero es comparativamente el menos injusto de los sistemas políticos conocidos. Y, debidamente regulado por el juego de los poderes públicos y la probidad de sus agentes, fue el que permitió el advenimiento de las clases medias, numerosas, educadas, laboriosas y progresistas. Que son el “humus primigenio” de las sociedades adelantadas modernas, que desarrollan y utilizan todos sus recursos y materiales en la seguridad, la prosperidad y el desarrollo humanos.

Un problema no menor de la gran estrategia de los estadounidenses es que carecen de un “liderazgo socio militar proyectado”, de una figura dirigente que les ofrezca iniciativa, esfuerzo, sudor y lágrimas para defender por unos años decisivos, una causa que sea aceptada por la mayoría del pueblo estadounidense. Se actuó en Irak para derrocar al régimen tiránico de Saddam y para traer una verdadera democracia inorgánica al país. Esto último no está conseguido, ni garantizado. Y la doctrina Bush estableció, quizás sin ser explicada ni aceptada, que esas “asymmetrical wars” (irregulares y con bajo nivel de equipamiento militar) se sostenían y eran necesarias, para alejar de los territorios estadounidense y de sus aliados, las amenazas del terrorismo foráneo fundamentalista de cualquier origen, religión o ideología.

Los Resultados y los Designios para Irak.

Con unos deficits fiscal y exterior desbocados, es necesario para los EEUU ahorrar en recursos militares, para dedicarlos “a construir una nación aquí, en casa”. Así, bajan cualitativamente el listón del terror exterior, poniendo a la Red (al-Qaida) como único enemigo violento no nacional. La “red” terrorista islamista internacionalista, sin territorio propio, con sus jefes operativos conocidos, huidos y no deseados como huéspedes en ningún país normal, es un objetivo más asequible, adaptable y manejable para sus fuerzas y medios de incursión rápida puntual.

La mayoría chií de Irak basculará ahora sus intereses socio religiosos hacia su correligionario el Irán teocrático, heredero de la “revolución permanente” jomeini. Un Irán que, aunque su estructura de poder esté anquilosada y aún fracturada entre aperturistas y tradicionalistas, se cohesiona internamente siempre ante las amenazas de intervención exteriores. Irán a podido esperar la caída del fruto maduro iraquí en sus manos. Irán es ahora el ganador de toda la aventura estadounidense, que conmocionó y dio la vuelta a toda la región geostratégica del Oriente Próximo y Medio. E Irán ha asistido a todo el doloroso proceso sin apenas desgaste físico o moral. Y, con sus 74 millones de habitantes, es un referente a respetar en el Oriente Medio musulmán.. Irak e Irán tienen al oeste a su vecina Siria, cuya estructura gubernamental de poder, singularmente las élites político militares (papá Hafez al-Assad era general y jefe de la aviación, un arma técnica) proceden de la rama alauita de los chiíies. Pero ninguna de las dos naciones va a apostar por el oftalmólogo Bashar al-Assad, porque no tiene futuro creíble y su capital social está dilapidado ya.

En la lucha por el control de los movimientos rebeldes nacionales de la Primavera Árabe, los chiíes han conseguido ya una alianza implícita de sus países, a la que se uniría El Líbano de Hezbolá, patrocinado por Irán y la Siria alauita. Los sunníes del resto de los países árabes aún tienen que hacer muchos esfuerzos, para lograr una unificación de los intereses políticos globales. Por más que la Arabia Saudí los apoye y aliente en algunos casos.

Queda un problema social fundamental por resolver en Irak. Conseguir que los sunníes no se sientan ahora nuevamente desplazados y perjudicados. Y empujados o tentados, según la intensidad de esos sentimientos, ha reanudar su rebelión armada. Y esto puede ocurrir por la falta de las generosas pagas estadounidenses y por la conculcación de sus derechos. Cosa ésta que, el régimen mayoritario chií puede, con mezquindad y estrechez de miras, llevar a cabo. Un fomento de la rebelión que también están intentado los grupos más radicales y al-Qaida. Aplicándose en la cadena intermitente de atentados en el país contra personas e intereses gubernamentales y tribus chíies. Esto llevaría a una fractura grave del país. Que está muy alejada de las amplias y prometedoras posibilidades de una cierta unidad nacional, que brindaría el establecimiento de un país federado, integrado por las tres grandes etnias o sociedades religiosas. Y tomando como primer ejemplo, la estructura administrativa creada por los kurdos al norte del país durante estos últimos años.