LOS DRONES Y LA ZONA OPERATIVA DEL ENEMIGO. SEGUNDA PARTE.

(continuación)

El intervalo de las acciones tácticas más específicas se extiende desde los 12-15 Kms propios hasta los 40-50 Kms de profundidad en la posición enemiga.

Ya vimos que la zona operativa era muy vulnerable ante la explotación profunda de los grupos móviles enemigos. Pues bien, la masa de apoyo, formada por estructuras basadas en la estabilidad y la gestión y con las unidades con una disponibilidad de combate cualitativamente inferior, por innecesario allí, es aún mucho más vulnerable. Otra cosa es que, con los ejércitos modernos, basados en los innumerables productos fabriles necesarios para su operatividad, la explotación de la retaguardia profunda de un enemigo sea operativamente fácil o aún factible.

Teoría del empleo de los drones en los ataques.

Los países de Europa del Este o Central, como dicen algunos de ellos, como si pudiesen modificar la geografía, tienen frontera terrestre y marítima con Rusia y éstas son las longitudes de ellas:

País Frontera terrestre Porcentaje Frontera marítima

Finlandia 1271,8 km 21,7% 54 km

Bielorrusia 1239 km 21%

Ucrania 2093,6 km 35,7% 567 km

Noruega 195,8 km 23,3 km

Letonia 270,5 km

Lituania 266 km 22,4 km

Estonia 324,8 km 142 km

Polonia 204,1 km 32,2 km

TOTAL………………. 5865,6 km 840,9 km

Abrumados los países europeos con la falta de medios, tácticas, técnicas y doctrina para detener los ataques y las irrupciones más o menos profundas de los “vehículos aéreos no tripulados” (en inglés, drones, zánganos). La solución decidida es dotar a toda la frontera oriental europea de una “red física de drones de reconocimiento y drones de ataque a corto hasta largo alcance”. Pero, que es estructuralmente insegura, por imperfecta e insuficiente.

INCORPORACIÓN DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL A LA OPERATIVA DE DRONES

Tras las recientes incursiones de drones rusos en Polonia y Rumanía, los ministros de Defensa de los países llamados de “primera línea” decidieron el viernes 26 de septiembre, iniciar cuanto antes la construcción conjunta de un “sistema de defensa antidrones”, que cubra toda su extensa frontera con el amenazador enemigo. A esta decisión ha contribuido directamente la intensificación de incidentes y agravios con este armamento novedoso por parte de la Rusia de Putin.

El Sistema de Defensa Láser contra drones emplea tres fases de acción: Detección, Localización y Destrucción. Primero se detecta al dron y lo clasifica según su tamaño, velocidad y trayectoria de vuelo. Una vez clasificado, se inicia el bloqueo del objetivo, utilizando mecanismos de seguimiento, para mantener una puntería precisa sobre el dron. Esta fase es crucial para asegurar que el rayo láser permanezca enfocado en el objetivo durante todo el proceso de enfrentamiento.

Por su parte, Ucrania,por boca de su ministro de Defensa Skmyhal, se ha comprometido a ayudar a los europeos aliados en el desarrollo de la tecnología y la táctica en este campo de armamentos. El comisario de Defensa de la Unión Europea, Andrius Kubilius, considera que el Ejército ucraniano es el que más experiencia tiene en el desarrollo y empleo de los distintos tipos de drones.

VUELO DE DRONES RUSOS DE LARGO ALCANCE

Los ministros de Defensa decidieron que debían dar el paso “de las discusiones a los hechos concretos”. Como primer objetivo se crearía un sistema de detección de drones nacional e interoperable, con la citada experiencia de Ucrania. Según Kubilius, ésta sería ahora la mayor carencia. Los jefes de Estado serán informados en la reunión del Consejo Europeo de finales de octubre, para que den el apoyo político al desarrollo del objetivo. Se habló que podría tardar un año su consecución.

COMISARIO DE DEFENSA DE LA UE, ANDRIUS KUBILIUS

Concentrando el enemigo suficientes drones en profundidad y en un estrecho sector del frente de drones europeo, éste puede ser penetrado y superado de flanco, de revés y para la penetración profunda en la retaguardia, la zona operativa enemiga. En función de los alcances, capacidades de carga y tipos de armas que tengan los drones.

El concepto de guerra moderna equivale casi a guerra híbrida. Ésta sería, según la denominación de los EEUU, la guerra de V generación. Ahora la abordamos con métodos digitales, informáticos, usando la discriminación y la precisión de los algoritmos y la tecnología de radiaciones y pulsiones electromagnéticas, la guerra de V generación, la guerra híbrida o multifacética.

Y, este modelo de enfrentamiento dialéctico con un componente esencial de fuerza física, necesita una integración armónica holística de los medios multidisciplinares disponibles con los objetivos diferentes, simultáneos o sucesivos, que queramos conseguir.

Antes de ahora, las llanuras inacabables de Polonia y Alemania podrían permitir a las unidades mecanizadas soviéticas, más fuertes en infantería, para poder combatir adecuadamente en los enormes terrenos urbanizados y fabriles de los países invadidos, tras el ataque y la penetración por ejércitos de ruptura y grupos móviles de explotación, avanzar rápidamente por ellas, cubriendo sus flancos de algún contraataque aliado y alcanzar el mar del Norte.

LA DOCTRINA DEL ATAQUE EN PROFUNDIDAD DEL MARISCAL MICHAIL TUJACHEVSKI

Con ello, quebraban la cohesión de las posiciones de defensa aliadas, dispersaban el fuego pesado de defensa y su coherencia y desarticulaban la dirección integral de defensa aliada en Europa del Centro y el Oeste.

Hoy en día y desde no hace mucho tiempo, las armas tácticas son los “enjambres de drones”, escalonados en varios tipos, por misiones y aparatos, y las armas operativas son los “grandes enjambres”, escalonados en “grupos” surtidos adecuados. Los cazas pueden operar como algunos de los vehículos aéreos desplegados para la protección de las armas tácticas y operacionales citadas.

La necesidad de defender muchas cosas (fronteras, centros de mando y de comunicaciones, concentraciones de tropas, almacenes de armas y de vehículos a orugas y ruedas, repuestos, movimientos terrestres) hará que literalmente falten medios de reconocimiento y de ataque. Ya que, hasta el último momento, hasta que el enemigo eslavo revele por su movilización y despliegue de marcha/ataque, cuáles son sus objetivos, los “enjambres de defensa” aliados (reconocimiento, ataque a drones y a fuerzas terrestres) no estarán en disposición de combatir adecuadamente en los puntos atacados de los aliados.

FINAL

LOS DRONES Y LA ZONA OPERATIVA DEL ENEMIGO.

Las zona operativa y sus funciones y vulnerabilidades.

La zona operativa es el espacio geográfico donde se desarrolla el proceso de convertir la “masa de apoyo” de la retaguardia estratégica (fuerzas, apoyos, logística, comunicaciones, estados y planas mayores) en “unidades de acción” capacitadas y especializadas para su empleo en las “interfases de acción” con el enemigo. Éstas constituyen los puntos activos de lo que se puede llamar frente, cada vez más móvil y discontinuo, debido a la dispersión de las fuerzas, a su velocidad táctica y a su potencia de fuego.

Dichas unidades de acción, se integran en conjuntos de armas combinadas, cuyo nivel inferior táctico suele ser el batallón o la compañía reforzados, que tienen subconjuntos o unidades elementales, en el combate móvil.

Los elementos críticos de esta zona, que es el soporte físico de aquella actividad, son las comunicaciones de todo tipo, los espacios de maniobras (zonas de desdoblamiento, de apresto, de espera, de avance, provistas de cubiertas o desenfiladas), las unidades de ingenieros y de exploración operativa, los medios logísticos (almacenes, medios de distribución, organización y zonas de distribución a las unidades) y los centros de elaboración de la inteligencia y la transmisión de los reconocimientos y del mando operativo.

La zona operativa debe tener la suficiente profundidad espacial para poder contener, suministrar, desplegar, encaminar y dirigir al número suficiente de unidades, siguiendo las puntas de avance o de ataque necesarias junto al frente, para reiterar los esfuerzos en las “interfases de acción” y conseguir el objetivo táctico que en éstas se plantea y decide.

En la práctica suele existir una simetría espacial, como indicó el general Richard Simpkin, de las zonas operativas de ambos contendientes, a lo largo de la supuesta línea continua del frente. Una diferencia muy marcada en la profundidad de una zona, puede indicar la debilidad táctica de un rival, bien por menores recursos o por un más lento alistamiento para el combate de sus reservas estratégicas o medios militares en general (nivel gran estrategia o estrategia total).

Las razones de incluir a las tropas de ingenieros entre los elementos críticos de la zona operativa, residen en sus funciones específicas de lucha: actúan contra el centro de gravedad enemigo; son fuerzas muy escasas para todas las tareas que pueden desempeñar; su acción tiene un gran efecto multiplicador en nuestro esfuerzo; suministran a las otras fuerzas el material de ingenieros para su uso particular; son responsables de las interceptaciones y cortaduras reforzadas del terreno y las obstrucciones más eficaces: posiciones antitanques estables, campos de minas y fortificaciones más elaboradas. Con ello afectan gravemente al esfuerzo eficaz de nuestra capacidad de movimiento como elemento operativos.

Los elementos funcionales citados de la zona operativa son altamente vulnerables. En efecto, carecen de suficiente capacidad de defensa cercana (incluyendo los antitanques de infantería, aunque sean de apoyo), que suele estar limitada a los elementos de seguridad destacados por las unidades y los centros y que, aunque sea circular, son de tipo puntual en su posicionamiento. Si se produce la destrucción o la desarticulación de esos elementos funcionales críticos, que actúan como una red conexa e interdependiente de una sola costura. Se generará en los elementos afectados ondas de conmoción, que se transmiten por toda ella. Y, ello afectará exponencialmente a la funcionalidad de la retaguardia operativa, haciéndola incluso colapsar.

Privadas las unidades de acción enemigas en sus puntos activos del frente, de su zona operativa, que las capacita, sostiene e impulsa, la supervivencia de todo el sector de frente afectado es imposible tras un tiempo, por agotamiento o por consunción. Asimismo, los efectos morales de la sorpresa ingrata y de la pérdida de las expectativas precipitan el hundimiento de su frente más rápidamente aún. Sus fuerzas tenderán a retroceder hacia su retaguardia profunda, para proteger los elementos funcionales que les permiten operar tácticamente.

Y, ¿qué hay de la capacidad de combate de las unidades desplegadas en la zona operativa, preparándose para operar en ese sector de frente o en otro contiguo? ¿Pueden defender a los elementos funcionales de su zona operativa? ¿Pueden contraatacar la penetración del enemigo?

Recordemos que cualquier conjunto militar, desde la tripulación de un tanque hasta un ejército, pasa la mayor parte de su tiempo, no desplegado ni preparado para combatir. Su tiempo utilizado transcurre haciendo labores y operaciones que le permitan llegar a combatir en el momento elegido.

Tanto si está entrenando, embarcándose, moviéndose, equipándose, abasteciéndose, reorganizándose, esperando o descansando, cualquier unidad no está en plena disponibilidad de combate. Precisamente en la zona operativa es donde las unidades se preparan para realizar sus operaciones contra el enemigo. Incluso aunque ésta se trate de una marcha táctica, “empujando” un frente flexible y discontinuo con débil alistamiento de combate de su enemigo.

Sólo podemos contar para la defensa de la zona operativa con las reservas operativas alistadas y con las reservas tácticas más profundas, situadas ambas en ese sector o en los contiguos.

La masa de apoyo es el conjunto de los medios militares que concurren en el teatro o la campaña. Su medio de actuación es la estabilidad y es regida mediante la “gestión” de los altos mandos. Ésta se basa en procesos y estándares definidos, que son estables durante largos períodos de tiempo, los cuales le confieren la previsibilidad necesaria de los efectos buscados en su acción. Con ellos se mantienen y se manifiestan la cohesión y la funcionalidad de estas estructuras e hiperestructuras militares.

Al nivel de un grupo de ejércitos, la masa de apoyo se extiende desde el límite anterior de la posición de defensa hasta los 300-500 Km. en la profundidad propia y con un ancho de unos 300 Km.

Hacia la zona de los 75-100 Km., la hiperestructura de la masa de apoyo se disgrega en las estructuras y microestructuras más activas, que constituyen las unidades operativas y tácticas. Éstas actuarán en los campos de acción y las interfases de acción con el enemigo, hasta unos 150-250 Kms en la profundidad de éste. Seguirán para ello procedimientos de combate y de maniobras operativo-tácticos, que estarán orientados con los criterios de descentralización, aprovechamiento de oportunidades, sorpresa, contraataques, vacíos enemigos, etc., y que estarán regidos por la intención superior y su centro de gravedad, que son todos específicos de las estructuras y microestructuras activas con el enemigo.

(continuará)

El Mando, la Fricción y los Errores. 2ª Parte.

(CONTINUACIÓN)

La Fricción.

Entre los planes para la consecución de unos objetivos y su realización en la práctica, existe la ejecución, que está afectada por errores, malas interpretaciones y omisiones.

En efecto, dentro de las acciones voluntarias, diferentes del caos, están los errores evitables y los inevitables, las acciones fundamentales y las de trascendencia secundaria, los hechos previsibles y estimables y los inesperados o imponderables, junto con las oportunidades para ambos contendientes.

La fricción tiende a alejar los planes de su completa ejecución o de su objetivo, aunque sean correctos y estén bien concebidos, dotados de medios, compartidos y estructurados. La fricción se deriva de la complejidad hiperfuncional natural del fenómeno militar. Y puede ser expresada como el “precio” adicional inevitable que tenemos que pagar para obtener unos objetivos dados en una operación.

Cuando el “precio” es más alto, cuando tenemos un “sobrecoste” mayor o menor, el problema es conceptual y cualitativamente diferente: ha hecho su aparición el “error”, en los planes, en su ejecución, en los medios empleados, etc.

Los Errores o Fallos.

Los errores o errores surgen por actitudes, procedimientos y modos de obrar básicos, estándares, que son erróneos, inconvenientes, inconsistentes, imperfectos o equivocados. Esta impronta existencial que poseen es la que les da su pervivencia. Los errores pueden darse en los niveles estratégicos, operativos o tácticos de la actividad militar, llevan a “desgastes” muy superiores a los de la fricción y pueden llegar al aniquilamiento de las fuerzas comprometidas por una de las partes y al fracaso completo en el logro de los objetivos. Enlazándolos con la fricción, el no considerar la acción de ella es siempre un error.

Como causas principales de los errores están:

1) La mala planificación de los objetivos, de las operaciones y de los medios a emplear.

2) El mal conocimiento general del enemigo, de sus planes e intenciones y de los medios próximos y remotos con los que cuenta.

3) La no consideración de la “transitabilidad” del terreno de operaciones en los distintos tiempos y niveles de actuación.

4) La mala ejecución de los planes a cualquier nivel.

5) Las malas disposiciones para la logística y las comunicaciones a cualquier nivel, en función de las operaciones a emprender y de los rendimientos decrecientes de las mismas.

6) La ejecución de operaciones superfluas o equivocadas.

Los errores mayores se deben eludir o eliminar por todos los medios antes o en el propio plan, ya que, por su naturaleza, pueden llegar a poner en peligro su realización a los distintos niveles de actuación.

Los errores mayores son más probables en el ámbito táctico que en el ámbito estratégico, pero entonces serán de menor trascendencia sobre unos planes globales. Por ejemplo, librar un combate sin la inteligencia adecuada. También es más “fácil” saber si vamos a tener un error estratégico (otra cosa es poder evitarlo), al intervenir menos “elementos”, aunque más importantes en su aparición. Por ejemplo, la doctrina militar francesa erró frente a la alemana en mayo de 1.940 y así perdieron fulminantemente la campaña, gozando los franceses y sus aliados de mayores medios militares, al menos en tierra, que los alemanes.

Esto quiere decir que en el nivel táctico los debemos esperar, son de menos trascendencia relativa global y generalmente no sabremos dónde y cómo ocurrirán. En cambio, en el nivel estratégico son más decisivos, pero es más fácil saber “dónde” y “qué o quiénes” los cometerán o producirán; esto, al menos, para una minoría siempre alerta y presente y generalmente en niveles menores del Mando.

Las Compensaciones y Correcciones de los errores o fallos.

Para eliminarlos de partida, teóricamente bastaría con tener y asumir un método, una doctrina, un estilo de actuación básicamente correctos de aproximación al “problema” a todos los niveles funcionales. Si todos actúan correctamente, dirigidos por la estrategia adecuada, se gana teóricamente o, al menos, no se pierde. Pero esto precisamente, que es lo que todo buen general en jefe debe perseguir celosamente, es también muy difícil que se cumpla a todos los niveles y por tantas unidades e individuos.

Por tanto, hay que abordar también la previsión de los errores mayores y su control mediante la neutralización y la compensación.

¿Cómo se pueden compensar los errores importantes?

Los cometidos en los niveles táctico y operativo se compensan económicamente por acciones tomadas en los escalones operativo y estratégico, que son cualitativamente superiores en la actividad militar. Entre otras las más importantes son: operaciones envolventes y de frente invertido en el mismo sector de avance o en los contiguos; apertura de otros frentes en una misma gran dirección estatégico operativa; empleo de sectores de avance convergentes para un mismo objetivo; reiteración de esfuerzos con el despliegue escalonado en profundidad; dirigirse a objetivos alternativos en una gran línea de avance, con el objetivo principal puesto en el enemigo, no en la geografía; empleo de mayores reservas, que deben ser continuamente recreadas a los distintos niveles, etc.

Los errores mayores a nivel estratégico son mucho más difíciles de compensar, por el carácter de tono fundamental que tiene este nivel sobre las operaciones y los combates. Tampoco es de esperar que los medios militares, por su carácter de bienes especializados y escasos, sobren especialmente en este nivel.

Entonces, la corrección de estos errores mayores debe ser profiláctica en todo lo posible. La dejadez aquí equivale a buscar la derrota y a entregar al enemigo la decisión en el conflicto. Pero, ¿es fácil modificar una doctrina militar, antes de una derrota,?, ¿es posible sustituir una cúpula militar?, ¿se puede establecer un mecanismo de ascensos, que preserve razonablemente la integridad de los equipos interarmas, para aprovechar los beneficios tácticos de las comunicaciones implícitas y entre unidades, logradas en la experiencia en común?, ¿es posible, tras una victoria, actualizar la doctrina que nos guió en ella?

Consideraremos ahora al error, cuando no procede de actitudes y modos de obrar negligentes o necios, en el mismo orden o categoría de la fricción, como “menor”.

¿Cómo se compensan la fricción y los errores menores?

Principalmente con el empleo de mayores “medios” (fuerzas, habilidad, ramificación de los planes y operaciones, etc.) de los necesarios teóricamente según una pura correlación de medios para ese esfuerzo táctico: con la reiteración del esfuerzo; con la creación de reservas o empleo de unidades de mayor calidad y entrenamiento; con la utilización de diversos sectores o ejes de avance, con objetivos alternativos y/o simultáneos, contemplados en una gran dirección de avance, etc.

Los errores o fallos pueden ser atenuados, disminuidos, pero sólo excepcionalmente serán erradicados.

En la práctica se superponen los dos fenómenos de desorden: el plan y su ejecución más o menos deficientes y la fricción natural de toda ejecución hipercomplicada e hiperfuncional. Ambos suponen un grado de “frustración práctica” con el que hay que contar.

FINAL.

Valery Gerasimov, comandante militar ruso en Ucrania.

Introducción.

Con todas las derrotas acumuladas padecidas por el Ejército de la Federación rusa en su “operación militar especial” en Ucrania desde el 24 de febrero de 2022 hasta ahora, Vladimiro Putin no descansa, se irrita y no tiene paz.

Su último “as en la manga” es el general de ejército Valery Gerasimov, nacido en la ciudad rusa de Kazan, hace 67 años y jefe del Estado Mayor General desde 2012.

Una edad casi ideal para el trabajo que se le viene encima. Definido por organización, cambios estructurales, disciplina, flujo suficiente de medios y mano dura.

Casi como lo tuvo el mariscal de la URSS Georgi Zhukov, Cuando acudía a los lugares de batalla importantes para presidir, en nombre de la STAVKA, el Estado Mayor General del Ejército Rojo de Obreros y Campesinos, las principales ofensivas de sus Grupos de Frentes contra los alemanes, Un Frente era el equivalente occidental al Grupo de Ejércitos, aunque los ejércitos rojos eran más pequeños en hombres y medios que los occidentales.

MARISCAL DE LA UNIÓN SOVIÉTICA GEORGI ZHUKOV, CON TODAS SUS CONDECORACIONES.

Cuando en las fotos aparece Putin con sus jefes militares superiores, su ministro de Defensa Shoigu está a su derecha y Gerasimov, el jefe del Estado Mayor de todas las Fuerzas Armadas, está a su izquierda.

Como Adjuntos en su Puesto de Mando Principal, probablemente en Crimea, Gerasimov tendrá al Jefe de las Fuerzas de Tierra de la Federación Rusa, a las que pertenecen la inmensa mayoría de las tropas en presencia en ese teatro de operaciones, y al actual segundo jefe de su Estado Mayor General (su G-1, en nuestra nomenclatura).

En un principio se habló de que el nombramiento de Gerasimov era una maniobra de los altos jefes militares rusos. Para ver cómo se desempeñaba en campaña un general intelectual, un teórico de la guerra híbrida moderna. Pero, no es cierto que no tenga experiencia de combate. La tiene suficiente.

Gerasimov ya participó en su día en las dos “guerras antibandidaje” o contrainsurgencia (denominación rusa) de Chechenia. Que luchaba duramente por su independencia de Rusia, como heredera de la URSS, la antigua opresora imperialista. En la segunda, en 1999, fue el segundo jefe de las fuerzas armadas rusas en la campaña. Está acusado de crímenes de guerra contra poblaciones chechenas por su actuación directa.

También actuó, ya como jefe del Estado Mayor General de las fuerzas rusas, durante la campaña de Rusia de apoyo directo al régimen sirio de Bashar al-Assad, desde 2015. Haciendo frecuentes viajes al teatro de operaciones sirio.

A partir de sus experiencias directas y de su capacidad de análisis y síntesis de los temas de su profesión, Valery Gerasimov desarrolló su Teoría de Doctrina militar, vigente hoy en día en Rusia. Es su Teoría de la Guerra Híbrida.

Aunque no es más que una Recopilación de políticas diplomáticas, exteriores heterodoxas, económicas y de acciones militares y sus tendencias. En definitiva, lo que preconiza Gerasimov es utilizar contra el enemigo todos los medios de un Estado modernos en una gran acción dentrípeta y sinérgica: diplomáticos, exteriores heterodoxos (apoyo diverso a disidencias internas enemigas, incluso armada, boicots, fomento del descontento popular), económicos, militares.

Así las cosas, Putin decidió con su cúpula militar sustituir al “carnicero de Siria” coronel general Surovikin, como jefe militar de la campaña ucraniana, nombrado apenas hace unos meses. Era la cuarta sustitución del jefe de campaña ruso en Ucrania.

El general de ideas y métodos de mano dura e intransigente y órdenes centralizadas, que se daban de arriba a bajo, por un general de formación e ideas más flexibles y frescas.

Que adaptara el anquilosado y pesado funcionamiento del Ejército ruso a una guerra de IV (guerrillas) y V (híbrida) generaciones.

Luchando contra un enemigo muy bien equipado (con equipos y materiales mejores que los suyos, para una guerra convencional, en general), comprometido y decidido en su lucha, con oficiales y cuadros muy capacitados, tremendamente motivado.

Y, aleccionado, entrenado y mentalizado para una guerra moderna, tanto de “movimiento operativo y combate” como de “guerrillas y contraguerrillas”.

Algunos Problemas para Gerasimov.

Muchos son los problemas acumulados por el Ejército de la Federación Rusa y no todos son resolubles en el corto plazo. Probablemente por ser ya estructurales.

La Logística militar continua, eficaz y suficiente.

Uno de los problemas estrella, chirriante, de los militares rusos es establecer una logística militar integral moderna y efectiva. Incluso, definirla es bastante sencillo para un profesional.

ADOCTRINAMIENTO EN UNA COOPERATIVA AGRÍCOLA SOVIÉTICA.

Pero, en la URSS y ahora en la Federación Rusa, no han podido o sabido hacerlo bien.

En la URSS fue un clásico que las patatas recogidas en un koljoz o sovjoz se pudrieran en el campo. Mientras, a unas decenas de km el pueblo urbano padecía hambre o una industria de fabricación de alcohol cercana tampoco las recibía para producirlo, a partir del almidón de las patatas.

Probablemente, el error seminal venga de las doctrinas económicas marxistas leninistas, alejadas de la realidad hasta en la teoría. En este caso, la económica.

Donde la logística no se considera, ni se le atribuye “valor añadido” en la economía. Por lo tanto, en los presupuestos y los teóricos Planes Quinquenales soviéticos no se la tenía en cuenta.

El “valor total” de un bien viene del “trabajo de los obrerosy, luego también, de los campesinos. Y, amén.

Como todo el valor del bien se le atribuye a los productores, la diferencia entre el precio de venta y el coste de producción de los obreros, la famosa plusvalía, se acusa que se la Apropia (la Roban) los cochinos capitalistas.

Esto es una falacia teórica más del comunismo, con desastrosas consecuencias económicas y militares para el país.

Aunque el comunismo ya haya desaparecido de Rusia como fuerza gobernante teórica, muchos de sus estilos, ideas y métodos, aplicados durante 70 años, han calado y perdurado en la idiosincrasia de la sociedad y su cultura.

(CONTINUARÁ)

Los Parámetros determinantes de la Eficacia en la Guerra moderna.

Introducción Esencial.

No es éste, evidentemente, un Tratado sobre los Parámetros determinantes de la Eficacia militar. Tampoco es un Estudio sobre los Principios o los Sistemas Operativos de la Guerra. Sobre los cuales tienen a su disposición suficientes artículos en esta Página Web, que consultan ahora.

Se trata de realizar una breve explicación de las características de esos Parámetros determinantes. Que deben funcionar siempre en Armonía y Cohesionados.

Para que, con esta descripción en la mano, puedan definir y conocer fácilmente los Fallos y Errores que cometen las Unidades en su Oficio más peligroso: la Guerra.

Doctrina y Reglamentos.

Los Parámetros determinantes deben definir y transmitir el Qué y el Cómo de las unidades y medios en la guerra contra los variados enemigos posibles.

O sea, supone tener unos buenos Principios de su Arte-Ciencia de la Guerra y unos Sistemas Operativos adecuados a la guerra moderna, híbrida y cibernética.

Y, deben hacerlo de una manera amplia, clara, creativa, estimulante, flexible, participativa y resolutiva.

Los Parámetros Determinantes y su medio de expresión cabal.

Esos Parámetros Determinantes se conciben y materializan por el Elemento Humano de las Armas y la Guerra. Sin éste, serían sólo unas hojas más o menos numerosas de grafías. A la espera de obtener su sentido, siempre eminentemente práctico, su expresión cabal y su utilidad trascendente. Que consiguen por su empleo por los militares.

Cadena Logística.

Organiza y distribuye los medios a las unidades. También podría participar en su adquisición externa en el mercado, en todo o en parte. Incluye generalmente los servicios sanitarios.

Debe ser cercana, con medios diversos: los transportes de larga y de reparto, los almacenes o centros o nodos y cocinas en varios niveles de actuación y el control y los medios informáticos. Tiene que ser informada, previsora, proactiva, organizada y suficiente.

La Trilogía Ejecutora.

Unidades de las armas y servicios.

Que puedan integrar conjuntos tácticos y operativos de Armas Combinadas. Que estarán compenetrados, entrenados, también conjuntamente, que aporten un apoyo mutuo y una sinergia de efectos y que se tengan mutuo respeto.

Jefes. Oficiales.

Deben ser dispuestos, empáticos, formados, motivados, resolutivos, respetados, responsables y sufridos.

Cuerpo de Suboficiales.

Deben ser cercanos, entrenados, específicos de sus tareas, capaces, formados, leales a los jefes, a los soldados y a las unidades y respetados y altamente considerados por las tropas.

El Mando militar, la Fricción y los Errores.

Exposición de un complejo caso real, muy ilustrativo.

Hagamos un seguimiento desde el punto de vista alemán de algunos puntos críticos de la guerra soviético alemana de 1941 a 1945. Veamos las decisiones que tomó Hitler en el campo de la política, de la estrategia de estado o estrategia total, e, incluso, de la estrategia operativa.

Aún conociendo la existencia de una decisión errónea, sesgada o incompleta, según las circunstancias, ¿podría alguien en la Wehrmatch haber evitado el error o fallo importante en las acciones alemanas?

Conocer los primeros pasos políticos de Hitler nos ayuda a lidiar con los  ultras de hoy

En la campaña de 1.941 tenemos la falta de un objetivo definido, que llevó a la dispersión del esfuerzo militar. Dada las características demográficas y geográficas de la URSS, es absurdo pretender que el objetivo principal fuese Aniquilar al Ejército Rojo antes del meridiano de Moscú. Por mucho que a los altos mandos de la Wehrmatch les apeteciese recrear una gran operación de cerco y aniquilamiento en varias batallas sucesivas.

Las acciones principales se dispersaron entre Leningrado, Kiev y Moscú, sin que existiese un único objetivo el 22 de junio de 1.941. Tanto Leningrado como Kiev fueron tratadas con importancia propia, más que como los objetivos intermedios de una campaña. Moscú, como objetivo más evidente, no fue adoptado hasta el mes de octubre, cuando las posibilidades de una captura razonable ya no existían.

Heinz Guderian fue un criminal de guerra? - Quora
General Heinz Guderian

La diversión hacia Kiev del 2º Cuerpo Panzer de Guderian se hizo a costa del esfuerzo del Grupo de Ejércitos Centro hacia Moscú. Y obligó a sus tanques a un recorrido adicional en la campaña de más de 1000 Kms. En la práctica, para valorar la atrición sufrida por la capacidad de moviento operativo del Cuerpo de Guderian, equivalen a 2000 Km. de recorrido. Pero, todos los prisioneros logrados en Kiev no iban a provocar que Stalin se rindiera.

En septiembre de 1941, Leningrado podría haber sido tomada por el Grupo de Ejércitos Norte. La decisión de Hitler de sitiarla se tomó para evitar los riesgos de bajas por voladuras de casas, hecho que acababa de ocurrir en Kiev. Pero con ello se ató a todo un Grupo de Ejércitos a un objetivo secundario. Si se hubiese ocupado inicialmente, podría haberse realizado un esfuerzo conjunto, a pesar del retraso, con el Grupo de Ejércitos Centro para tomar Moscú. O reforzar la marcha hacia el Cáucaso del Grupo de Ejércitos Sur, al año siguiente, buscando un objetivo económico fundamental.

Se produce, más o menos ahora, un error garrafal de Hitler. Y ocurre en el plano de la gran estrategia, estrategia nacional o estrategia total.

El Antisemitismo de Stalin – El Financiero

En 1941, más de 50 millones de eslavos, que vivían en Ucrania, Rusia Blanca o Bielorrusia y los países bálticos, esperaban a los alemanes como liberadores del insoportable yugo de los stalinistas comunistas. Entre 1931 y 1937, el Papá Stalin había masacrado calculada y deliberadamente a unos 6 millones de ucranianos, por el mero hecho de serlos. Nunca alguna “culpa” es de la totalidad de un país, de una etnia.

Ucrania era el granero de cereales de la URSS y, durante el Plan Quinquenal Industrial, los recursos ucranianos agrícolas se sustrajeron hacia los objetivos de dicho Plan. A los campesinos no les asignaban semillas y las que quedaban las tenían que emplear para comer. A los campesinos les exigían la entrega de cuotas abusivas de leche, carne y cosechas. Stalin aprobaba un genocidio supuestamente en aras de su Ideología.

Pero, tras el victorioso paso de la Wehrmatch, Himmler envió a las SS. Para hacerse cargo de los eslavos, los Untermensch, los infrahombres o subseres humanos. Para obtener mano de obra barata, esclava para el servicio del Reich.

Y, en lugar de aceptarlos y sumarse una gran retaguardia cercana y favorable, con todos los millones de hombres disponibles como aliados. Capaces de realizar labores internas de defensa del territorio y de primera protección de la inmensa línea de comunicaciones desde el Reich al Frente del Este. Y para integrarlos en cierta medida en las “fuerzas auxiliares” de la Wehrmatch, como los rumanos. Y produciendo en Ucrania bienes y servicios para los alemanes. Hitler se enajenó enseguida las voluntades de los ucranianos: empleando los vesánicos ocupantes de las SS, que mataban directamente o los desterraban a Alemania.

La Guerra Partisana en la URSS - La Segunda Guerra Mundial
Partisanos soviéticos

Y la retaguardia ex soviética se llenó de partisanos antialemanes. Que fue la única “guerrilla estratégica” de la II Guerra Mundial. Ya que dependía directamente de un estado constituido y era auxiliar operativa del Ejército Rojo. Lo cual le daba ciertas características de “beligerante de derecho”, alejándolos de los simples fuera de la ley o bandidos.

En el verano de 1943, cuando alcanzó su apogeo la guerra de guerrillas soviética, unos 250 mil partisanos fijaban al terreno a medio millón de tropas alemanas y aliadas (desde rusos, italianos, húngaros, policía de retaguardia y unidades alemanas de guarnición). Las alemanas de primera línea eran utilizadas en grandes operaciones operaciones de cerco y aniquilamiento de guerrillas. Incluso las pequeñas fuerzas de guarnición, generalmente un pelotón, con un núcleo duro de alemanes, mantenían un comportamiento proactivo: debían enviar a patrullar periódicamente a medio pelotón o a unirlo con una fuerza externa reunida para una operación más ambiciosa.

Nikolai Vatutin. Gran maestro delantero
General Nikolai Vatutin

En 1942, Hitler a pesar de estar a unos 100 Kms de Moscú, trasladó el esfuerzo estratégico de la campaña al sur, en pos de objetivos económicamente más rentables, de los que decía que sus generales no entendían. A pesar de los mayores inconvenientes que ya existían para ello, con esa decisión perdió para siempre la posibilidad de capturar Moscú o Leningrado. Posteriormente, tomó la decisión retrasada de dividir el Grupo de Ejércitos Sur en la dirección Cáucaso y en la dirección Stalingrado, no pudiendo al final alcanzar ninguno.

La aceptación de una batalla de atrición y no de maniobras (ésta era imposible) en Stalingrado, llevó a que el Ejército alemán perdiera durante ella su mayor y mejor capacidad de movimiento operativo, frente al Ejército soviético de masas, casi inagotables. Más tarde, al no permitir la retirada rápida del 6º Ejército alemán de esa ciudad, cuando los soviéticos establecieron su cerco operativo o, mejor, algo antes, condujo a dicho ejército a su pérdida por extenuación, al carecer de abastecimientos adecuados.

Erich von Manstein: de estratega favorito de Adolf Hitler a ser su peor  enemigo
Mariscal Erich von Manstein

Su aceptación, pese a todos los ascos que comentaba que le producía hablar de ello, de librar con retraso la batalla por el saliente soviético con base en Kursk. Estaba centrada en un objetivo geográfico secundario. Que podría haberse “cortado” de haber atacado los alemanes en el mes de abril de 1943.

General Markian Popov

Recién terminado el espectacular “golpe de guadaña” del mariscal Erich von Manstein al Grupo de Ejércitos o Frente Voronezh del coronel general Vatutin, que avanzaba hacia Karkhov y al Grupo móvil Popov (4 cuerpos de tanques apoyados por cuatro unidades de infantería con camiones) de incursión profunda, que iba hacia la desembocadura del Dneper. Y, pretendiendo, sin posibilidad de lograrlo, aislar las fuerzas alemanas al este de dicho río del grueso de las fuerzas del Grupo de Ejércitos Sur alemán. Aquí se mesmerizó Stalin, que ya se veía autor de un enorme embolsamiento de alemanes. Y que obligaba a Vatutin a pedir imposibles a Popov…

Aleksandr Vasilevsky (1895) – Mediatly
Mariscal de la URSS Aleksander Vasilesvky, uno de los genios estratégicos soviéticos

Kusk también enfrentó a las inapreciables puntas de avance blindadas alemanas (por más que los tanques avanzasen en rombo o en cuñas blindadas o panzerkiel) a frentes antitanques establecidos en la profundidad, formando hasta regiones fortificadas.

Esta batalla fue un equivalente para las divisiones panzer, incluso reforzadas por más batallones pesados de Tigres y por los nuevos cañones de asalto pesados Ferdinando, a lo que fue Stalingrado para las divisiones de infantería alemanas.

Un ir y admitir una paridad de bajas en la batalla, a enfrentar pura fuerza a pura fuerza. Donde la calidad alemana en preparación y doctrina se disipaba por el fuego soportado y las “cubiertas camufladas”, bien de grandes edificios de estructura de acero o de defensas fortificadas en profundidad.

Cuando un alemán valía como combatiente lo que tres o cuatro rusos, según los concienzudos estudios del coronel estadounidense Trevor N. Dupuy, a partir de los resultados de múltiples batallas de la II Guerra Mundial.

(CONTINUARÁ)