LOS DRONES Y LA ZONA OPERATIVA DEL ENEMIGO. SEGUNDA PARTE.

(continuación)

El intervalo de las acciones tácticas más específicas se extiende desde los 12-15 Kms propios hasta los 40-50 Kms de profundidad en la posición enemiga.

Ya vimos que la zona operativa era muy vulnerable ante la explotación profunda de los grupos móviles enemigos. Pues bien, la masa de apoyo, formada por estructuras basadas en la estabilidad y la gestión y con las unidades con una disponibilidad de combate cualitativamente inferior, por innecesario allí, es aún mucho más vulnerable. Otra cosa es que, con los ejércitos modernos, basados en los innumerables productos fabriles necesarios para su operatividad, la explotación de la retaguardia profunda de un enemigo sea operativamente fácil o aún factible.

Teoría del empleo de los drones en los ataques.

Los países de Europa del Este o Central, como dicen algunos de ellos, como si pudiesen modificar la geografía, tienen frontera terrestre y marítima con Rusia y éstas son las longitudes de ellas:

País Frontera terrestre Porcentaje Frontera marítima

Finlandia 1271,8 km 21,7% 54 km

Bielorrusia 1239 km 21%

Ucrania 2093,6 km 35,7% 567 km

Noruega 195,8 km 23,3 km

Letonia 270,5 km

Lituania 266 km 22,4 km

Estonia 324,8 km 142 km

Polonia 204,1 km 32,2 km

TOTAL………………. 5865,6 km 840,9 km

Abrumados los países europeos con la falta de medios, tácticas, técnicas y doctrina para detener los ataques y las irrupciones más o menos profundas de los “vehículos aéreos no tripulados” (en inglés, drones, zánganos). La solución decidida es dotar a toda la frontera oriental europea de una “red física de drones de reconocimiento y drones de ataque a corto hasta largo alcance”. Pero, que es estructuralmente insegura, por imperfecta e insuficiente.

INCORPORACIÓN DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL A LA OPERATIVA DE DRONES

Tras las recientes incursiones de drones rusos en Polonia y Rumanía, los ministros de Defensa de los países llamados de “primera línea” decidieron el viernes 26 de septiembre, iniciar cuanto antes la construcción conjunta de un “sistema de defensa antidrones”, que cubra toda su extensa frontera con el amenazador enemigo. A esta decisión ha contribuido directamente la intensificación de incidentes y agravios con este armamento novedoso por parte de la Rusia de Putin.

El Sistema de Defensa Láser contra drones emplea tres fases de acción: Detección, Localización y Destrucción. Primero se detecta al dron y lo clasifica según su tamaño, velocidad y trayectoria de vuelo. Una vez clasificado, se inicia el bloqueo del objetivo, utilizando mecanismos de seguimiento, para mantener una puntería precisa sobre el dron. Esta fase es crucial para asegurar que el rayo láser permanezca enfocado en el objetivo durante todo el proceso de enfrentamiento.

Por su parte, Ucrania,por boca de su ministro de Defensa Skmyhal, se ha comprometido a ayudar a los europeos aliados en el desarrollo de la tecnología y la táctica en este campo de armamentos. El comisario de Defensa de la Unión Europea, Andrius Kubilius, considera que el Ejército ucraniano es el que más experiencia tiene en el desarrollo y empleo de los distintos tipos de drones.

VUELO DE DRONES RUSOS DE LARGO ALCANCE

Los ministros de Defensa decidieron que debían dar el paso “de las discusiones a los hechos concretos”. Como primer objetivo se crearía un sistema de detección de drones nacional e interoperable, con la citada experiencia de Ucrania. Según Kubilius, ésta sería ahora la mayor carencia. Los jefes de Estado serán informados en la reunión del Consejo Europeo de finales de octubre, para que den el apoyo político al desarrollo del objetivo. Se habló que podría tardar un año su consecución.

COMISARIO DE DEFENSA DE LA UE, ANDRIUS KUBILIUS

Concentrando el enemigo suficientes drones en profundidad y en un estrecho sector del frente de drones europeo, éste puede ser penetrado y superado de flanco, de revés y para la penetración profunda en la retaguardia, la zona operativa enemiga. En función de los alcances, capacidades de carga y tipos de armas que tengan los drones.

El concepto de guerra moderna equivale casi a guerra híbrida. Ésta sería, según la denominación de los EEUU, la guerra de V generación. Ahora la abordamos con métodos digitales, informáticos, usando la discriminación y la precisión de los algoritmos y la tecnología de radiaciones y pulsiones electromagnéticas, la guerra de V generación, la guerra híbrida o multifacética.

Y, este modelo de enfrentamiento dialéctico con un componente esencial de fuerza física, necesita una integración armónica holística de los medios multidisciplinares disponibles con los objetivos diferentes, simultáneos o sucesivos, que queramos conseguir.

Antes de ahora, las llanuras inacabables de Polonia y Alemania podrían permitir a las unidades mecanizadas soviéticas, más fuertes en infantería, para poder combatir adecuadamente en los enormes terrenos urbanizados y fabriles de los países invadidos, tras el ataque y la penetración por ejércitos de ruptura y grupos móviles de explotación, avanzar rápidamente por ellas, cubriendo sus flancos de algún contraataque aliado y alcanzar el mar del Norte.

LA DOCTRINA DEL ATAQUE EN PROFUNDIDAD DEL MARISCAL MICHAIL TUJACHEVSKI

Con ello, quebraban la cohesión de las posiciones de defensa aliadas, dispersaban el fuego pesado de defensa y su coherencia y desarticulaban la dirección integral de defensa aliada en Europa del Centro y el Oeste.

Hoy en día y desde no hace mucho tiempo, las armas tácticas son los “enjambres de drones”, escalonados en varios tipos, por misiones y aparatos, y las armas operativas son los “grandes enjambres”, escalonados en “grupos” surtidos adecuados. Los cazas pueden operar como algunos de los vehículos aéreos desplegados para la protección de las armas tácticas y operacionales citadas.

La necesidad de defender muchas cosas (fronteras, centros de mando y de comunicaciones, concentraciones de tropas, almacenes de armas y de vehículos a orugas y ruedas, repuestos, movimientos terrestres) hará que literalmente falten medios de reconocimiento y de ataque. Ya que, hasta el último momento, hasta que el enemigo eslavo revele por su movilización y despliegue de marcha/ataque, cuáles son sus objetivos, los “enjambres de defensa” aliados (reconocimiento, ataque a drones y a fuerzas terrestres) no estarán en disposición de combatir adecuadamente en los puntos atacados de los aliados.

FINAL

LOS DRONES Y LA ZONA OPERATIVA DEL ENEMIGO.

Las zona operativa y sus funciones y vulnerabilidades.

La zona operativa es el espacio geográfico donde se desarrolla el proceso de convertir la “masa de apoyo” de la retaguardia estratégica (fuerzas, apoyos, logística, comunicaciones, estados y planas mayores) en “unidades de acción” capacitadas y especializadas para su empleo en las “interfases de acción” con el enemigo. Éstas constituyen los puntos activos de lo que se puede llamar frente, cada vez más móvil y discontinuo, debido a la dispersión de las fuerzas, a su velocidad táctica y a su potencia de fuego.

Dichas unidades de acción, se integran en conjuntos de armas combinadas, cuyo nivel inferior táctico suele ser el batallón o la compañía reforzados, que tienen subconjuntos o unidades elementales, en el combate móvil.

Los elementos críticos de esta zona, que es el soporte físico de aquella actividad, son las comunicaciones de todo tipo, los espacios de maniobras (zonas de desdoblamiento, de apresto, de espera, de avance, provistas de cubiertas o desenfiladas), las unidades de ingenieros y de exploración operativa, los medios logísticos (almacenes, medios de distribución, organización y zonas de distribución a las unidades) y los centros de elaboración de la inteligencia y la transmisión de los reconocimientos y del mando operativo.

La zona operativa debe tener la suficiente profundidad espacial para poder contener, suministrar, desplegar, encaminar y dirigir al número suficiente de unidades, siguiendo las puntas de avance o de ataque necesarias junto al frente, para reiterar los esfuerzos en las “interfases de acción” y conseguir el objetivo táctico que en éstas se plantea y decide.

En la práctica suele existir una simetría espacial, como indicó el general Richard Simpkin, de las zonas operativas de ambos contendientes, a lo largo de la supuesta línea continua del frente. Una diferencia muy marcada en la profundidad de una zona, puede indicar la debilidad táctica de un rival, bien por menores recursos o por un más lento alistamiento para el combate de sus reservas estratégicas o medios militares en general (nivel gran estrategia o estrategia total).

Las razones de incluir a las tropas de ingenieros entre los elementos críticos de la zona operativa, residen en sus funciones específicas de lucha: actúan contra el centro de gravedad enemigo; son fuerzas muy escasas para todas las tareas que pueden desempeñar; su acción tiene un gran efecto multiplicador en nuestro esfuerzo; suministran a las otras fuerzas el material de ingenieros para su uso particular; son responsables de las interceptaciones y cortaduras reforzadas del terreno y las obstrucciones más eficaces: posiciones antitanques estables, campos de minas y fortificaciones más elaboradas. Con ello afectan gravemente al esfuerzo eficaz de nuestra capacidad de movimiento como elemento operativos.

Los elementos funcionales citados de la zona operativa son altamente vulnerables. En efecto, carecen de suficiente capacidad de defensa cercana (incluyendo los antitanques de infantería, aunque sean de apoyo), que suele estar limitada a los elementos de seguridad destacados por las unidades y los centros y que, aunque sea circular, son de tipo puntual en su posicionamiento. Si se produce la destrucción o la desarticulación de esos elementos funcionales críticos, que actúan como una red conexa e interdependiente de una sola costura. Se generará en los elementos afectados ondas de conmoción, que se transmiten por toda ella. Y, ello afectará exponencialmente a la funcionalidad de la retaguardia operativa, haciéndola incluso colapsar.

Privadas las unidades de acción enemigas en sus puntos activos del frente, de su zona operativa, que las capacita, sostiene e impulsa, la supervivencia de todo el sector de frente afectado es imposible tras un tiempo, por agotamiento o por consunción. Asimismo, los efectos morales de la sorpresa ingrata y de la pérdida de las expectativas precipitan el hundimiento de su frente más rápidamente aún. Sus fuerzas tenderán a retroceder hacia su retaguardia profunda, para proteger los elementos funcionales que les permiten operar tácticamente.

Y, ¿qué hay de la capacidad de combate de las unidades desplegadas en la zona operativa, preparándose para operar en ese sector de frente o en otro contiguo? ¿Pueden defender a los elementos funcionales de su zona operativa? ¿Pueden contraatacar la penetración del enemigo?

Recordemos que cualquier conjunto militar, desde la tripulación de un tanque hasta un ejército, pasa la mayor parte de su tiempo, no desplegado ni preparado para combatir. Su tiempo utilizado transcurre haciendo labores y operaciones que le permitan llegar a combatir en el momento elegido.

Tanto si está entrenando, embarcándose, moviéndose, equipándose, abasteciéndose, reorganizándose, esperando o descansando, cualquier unidad no está en plena disponibilidad de combate. Precisamente en la zona operativa es donde las unidades se preparan para realizar sus operaciones contra el enemigo. Incluso aunque ésta se trate de una marcha táctica, “empujando” un frente flexible y discontinuo con débil alistamiento de combate de su enemigo.

Sólo podemos contar para la defensa de la zona operativa con las reservas operativas alistadas y con las reservas tácticas más profundas, situadas ambas en ese sector o en los contiguos.

La masa de apoyo es el conjunto de los medios militares que concurren en el teatro o la campaña. Su medio de actuación es la estabilidad y es regida mediante la “gestión” de los altos mandos. Ésta se basa en procesos y estándares definidos, que son estables durante largos períodos de tiempo, los cuales le confieren la previsibilidad necesaria de los efectos buscados en su acción. Con ellos se mantienen y se manifiestan la cohesión y la funcionalidad de estas estructuras e hiperestructuras militares.

Al nivel de un grupo de ejércitos, la masa de apoyo se extiende desde el límite anterior de la posición de defensa hasta los 300-500 Km. en la profundidad propia y con un ancho de unos 300 Km.

Hacia la zona de los 75-100 Km., la hiperestructura de la masa de apoyo se disgrega en las estructuras y microestructuras más activas, que constituyen las unidades operativas y tácticas. Éstas actuarán en los campos de acción y las interfases de acción con el enemigo, hasta unos 150-250 Kms en la profundidad de éste. Seguirán para ello procedimientos de combate y de maniobras operativo-tácticos, que estarán orientados con los criterios de descentralización, aprovechamiento de oportunidades, sorpresa, contraataques, vacíos enemigos, etc., y que estarán regidos por la intención superior y su centro de gravedad, que son todos específicos de las estructuras y microestructuras activas con el enemigo.

(continuará)

Las INTERFASES de ACCIÓN como Zonas del DESARROLLO TÁCTICO contra el Enemigo. Parte Segunda.

Introducción.

La interfase de acción es un concepto espacial que define la zona y el espacio donde desarrollamos la acción violenta sobre el enemigo y sus medios, siguiendo criterios tácticos adaptados al carácter de nuestros objetivos. El factor de acción eficaz en las interfases de acción es el sistema de armas combinadas o interarmas.

En el ataque penetrante, por ejemplo, la superficie de las interfases se limita cuantitativamente y se seleccionan éstas en la profundidad enemiga, según sus puntos críticos y aquéllos que estorben al avance de nuestras fuerzas, por ejemplo, observatorios y puntos de fuego antitanque. En la defensa, aumentamos cuantitativamente las potenciales interfases en nuestra profundidad y de una forma algo laminar.

La interfase es la que posibilita una acción táctica y la destrucción del enemigo, aplicándole una pura atrición elegida, selectiva y favorable. La ausencia de interfases, por el contrario da una cierta seguridad a cualquier fuerza, concretándose solamente en una amenaza la presencia, incluso cercana, de su enemigo.

La interfase no es sólo lineal o frontal y con la profundidad del alcance de las armas pesadas de infantería y de los tanques, sino que se prolonga superficial y espacialmente por la acción de la artillería indirecta, de los medios de destrucción superficial (artillería reactiva) y de la aviación de combate y de bombardeo. A menor interfase en una zona de operaciones, funcionará más el criterio de maniobra operativa y en una mayor interfase, buscaremos desde posiciones ventajosas y con medios eficaces y sinérgicos (combinadas o interarmas) aniquilar (incapacitar) al enemigo.

La velocidad de intercambio (acciones y efectos) en la interfase es cualitativamente variable y está condicionada por la transitabilidad del terreno y por el carácter de nuestra intención. En el ataque buscamos la fluidez de las acciones tácticas. En la defensa, deseamos añadir un espesamiento a las mismas, que nos ayude a romper al enemigo delante del límite anterior de la posición de defensa y en las distintas emboscadas y bolsas de fuego preparadas, tanto principales y alternativas como suplementarias, preferiblemente antes de su irrupción.

En las interfases existen ciertos puntos críticos, donde nuestra interacción táctica con el enemigo resultará especialmente eficaz. Son sus vulnerabilidades tácticas, sus vacíos de protección o de capacidad de combate o sus medios de defensa descuidados, aunque sólo lo sean durante un tiempo. La exploración de combate es imprescindible para detectarlos y es misión del jefe táctico decidir sobre cuál o cuáles actuar, buscando en la decisión táctica, la trascendencia operativa del mando superior.

La capacidad de combate se aplica sobre una interfase con una profundidad variable en función de las armas. La capacidad de combate posee un valor máximo, útil, relativamente estable para las distintas armas o sistemas de armas, que podemos medir en hombres por metro de interfase de acción.

Para el choque, por ejemplo, no es posible usar más de un hombre por 1,5 ms. de interfase de contacto. Para el fuego de tiradores, considerando una sección de 50 hombres útiles para unos 300 ms de interfase, su valor baja desde 0,6 a 0,15 hombres por m. de frente. La artillería produciría un efecto de cegamiento, de perturbación, de neutralización o de destrucción, añadido a la acción en la interfase, pero complementario de ella y nunca sustitutivo. El fuego de ametralladora no bajaría sustancialmente la proporción, ya que su fuego “equivale” al de un cierto número de infantes, según el terreno y su capacidad de adquirir blancos, en fuego rápido de 20 disparos por minuto y fusilero.

Desarrollo.

Sin embargo, desde las guerras de la antigüedad a las guerras de los años 80, la dispersión ha aumentado desde un valor proporcional de 1 a 5.000 en el campo de batalla o táctico. Para la defensa organizada estática moderna equivale a un batallón de 750 hombres en 3 Km2. La defensa móvil o en ambiente nuclear puede triplicar esa superficie. Esta dispersión ha vaciado el campo de batalla, cubierto ahora por el fuego directo y el fuego indirecto de apoyo, y ha permitido profundizar enormemente el terreno operativo de las grandes unidades, hasta los 50 a 75 Kms.

Una obstrucción, un desfiladero, un río en el que la interfase disminuyese o alterase, limitaría las posibilidades reales del atacante y potenciaría enormemente al defensor. Así, la batalla defensiva del rey Leónidas en el desfiladero de Las Termópilas, sería un ejemplo de contención de fuerzas abrumadoramente superiores, por la limitación absoluta de la interfase de acción entre los ejércitos persa y espartano. Y, no poder aplicarse ésta sobre los centros críticos griegos, por ejemplo, un flanco expuesto, hasta que un pastor sirvió de guía a un contingente persa para alcanzarlo.

Toda esta complicación operativa convierte simultáneamente en improductivas o no activas, a la mayoría de las fuerzas empleadas en una acción en un momento dado.

Existiendo esa limitación práctica al uso de nuestra capacidad de combate disponible, debido a la desproporción espacio táctico/interfase en el combate, surge el tema de conseguir la aplicación máxima de nuestra fuerza.

Para lograrlo debemos de:

Aumentar todo lo posible nuestras interfases favorables con el enemigo, especialmente sobre los puntos débiles y críticos de su despliegue; rotar adecuadamente las unidades en contacto táctico; mantener un espacio de maniobra adecuado en nuestra retaguardia táctica, que permita impulsar las puntas de ataque necesarias o mantener las diferentes interfases defensivas posibles ante la irrupción o la penetración enemigas.

Y emplear a cada arma en la interfase de acción más favorable posible: Así el peso del esfuerzo lo llevará la infantería en los ataques preparados contra un enemigo alistado para el rechazo (por ejemplo, un frente antitanque), en las largas distancias de avance y en los terrenos de reducido dominio por la vista, como los bosques, las zonas urbanizadas y los terrenos quebrados, con los tanques apoyándoles por el fuego y avanzando por saltos cubiertos. Los tanques pueden ir delante en los ataques de encuentro, en los terrenos ligeramente ondulados y si el enemigo tiene un peor alistamiento de combate, pero teniendo cuidado en que la infantería cierre rápidamente las distancias. Para cortas distancias empleamos el ataque conjunto en un mismo sector; ambas armas pueden avanzar desde diferentes posiciones en un ataque convergente en los combates de encuentro y en los envolventes, siendo fundamental la sincronización de ambos. Dentro de la posición enemiga los tanques atacan las posiciones de tiro con su fuego y la infantería va limpiando las posiciones desde sus flancos.

También es posible aumentar estructuralmente nuestras interfases de acción favorables con el enemigo.

Esto se logra en el ataque mediante la ruptura y la penetración en sectores favorables y siempre por el envolvimiento, la inversión de frentes y el cerco y por la persecución frontal y desbordante coordinadas. Los escalones sucesivos del atacante pueden, a su vez, crear una interfase de acción favorable contra un enemigo no suficientemente defendido, por ejemplo, posiciones de artillería o centros de comunicaciones o parques logísticos, y también mediante un ataque de flanco desde su profundidad con unidades mecanizadas o blindadas, sobre un contrataque enemigo contra su penetración.

En la defensa ocurrirá a la inversa. Se evitará la ruptura de la zona de defensa, aunque sea móvil, aumentando en su “recorrido” las posibles interfases desfavorables para el enemigo.

Esto se logra por el escalonamiento en profundidad de los medios activos de defensa y por su colocación preferente en las contrapendientes, en posiciones cubiertas, ocultas, preferiblemente de flanco, alternativas y suplementarias y recibidas por una defensa local de infantería y buscando buenos y entrecruzados sectores de tiro. También por el aumento de las interceptaciones (cortaduras reforzadas, campos minados de rápida colocación, obstáculos naturales más o menos perpendiculares a sus sectores de avance)

(Continuará)

Las Armas y sus Defensas en la Historia. Tercera Parte.

Las caballería ligera mongola , sin arriesgarse nada, ablandó a distancia el despliegue desesperado en cuña de los caballeros y, a continuación, tomando su oportunidad, la caballería pesada cargó para aplastarlos. Sembrando el caos entre sus enemigos y deshaciendo ya la autoconfianza de los húngaros.

Los mongoles seguían sin terminar o cubrir con algún destacamento, el cerco al campamento de carros

Numerosos destacamentos ligeros mongoles salieron, a su vez, en persecución de los huidos. Una parte los presionaba directamente por su retaguardia, para aumentar su conmoción, el caos y su miedo. Mientras, otros destacamentos realizaban la “persecución desbordante”, alcanzándolos desde los lados y alanceándolos o lanzándoles sus flechas desde las monturas.

A lo largo de 50 Km se extendieron, por el camino de vuelta a Pest, los restos de los húngaros, de sus cabalgaduras y de sus equipos e impedimentas. Más de 70 mil caballeros y auxiliares húngaros perecieron en el campo de batalla, en el campamento temporal y en la fuga hacia el suroeste.

Tras la batalla del Sajo, la resistencia húngara colapsó.

Los mongoles atacaron seguidamente Pest y la quemaron. Pero no se atrevieron a cruzar al lado oeste del Danubio en la explotación del éxito, a pesar de las supremacías moral y numérica que gozaban en esos momentos. Batu y Subodai dieron descanso a su ejército y consolidaron sus posiciones al este del gran río. Y así pasó más de medio año, donde el acontecimiento principal relacionado fue una declaración poco animosa de Cruzada contra ellos del Papa, de la que se obtuvo poco en la práctica.

En diciembre de 1241, el Danubio se congeló en esta gran región. Los mongoles aprovecharon para saquear Buda, realizaron un reconocimiento en fuerza en Austria y enviaron un destacamento al sur, hacia Zagreb, en persecución del rey Bela. Y el día 25 asaltaron Gran, la capital húngara y sede de su arzobispado, llevándose consigo todo lo que de valor y antigüedad pudieron.

Un Final portentoso para Europa.

Europa central y occidental estaban maduras para una invasión mongola. Los europeos no tenían un ejército capaz de enfrentarse a esa amenaza, que ya estaba echándoles el aliento en sus nucas.

EL GRAN KHAN OGEDEI

El plan estratégico explicado por Subodai al Khan y a sus generales parecía cumplirse fielmente hasta sus últimas partes. Pero, esto era ya sólo una ilusión, un imposible. Una “apariencia”, que diría Sun Tzu.

El 11 de diciembre de 1241 habían recibido en el cuartel general de Batu y Subodai a un mensajero escoltado proveniente de Karakorum, la capital mongola. Traía las noticias que Ogadai, el Gran Khan, había muerto y que su viuda estaba actuando como regente, hasta que un nuevo emperador mongol fuera elegido y ascendiese al trono.

Los príncipes mongoles presentes estuvieron deseosos de hacer valer sus derechos para la sucesión y decidieron regresar a su capital, llevando consigo a los tumanes imperiales. Batu sabía que sin esas tropas escogidas, no podía mantener en su poder a Hungría, pero creyó que con los reclutas turcomanos, que ya tenían experiencia y habían participado en combates, podría mantener la mayor parte de sus territorios.

Así, los mongoles evacuaron Hungría, sin ser estorbados, acosados o perseguidos por sus enemigos. Aunque detrás dejaron la tierra que fue suya arrasada. Esto fue un símbolo de su idiosincrasia y carácter expoliador hasta el agostamiento, bandido de tierra y depredador absoluto. Y sin la menor capacidad para crear, mantener, desarrollar, extender y legar a sus sucesores, una civilización que mereciera este nombre. Y no dejarles sólo los resultados acumulados de sus tropelías, fianzas, tributos, saqueos y botines y las enseñanzas militares para obtenerlos.

SARAI, LA CAPITAL DEL IMPERIO MONGOL SUBSIDIARIO DE LA HORDA DE ORO.

Batu regresó a su campo base de partida, en Sarai, cerca del Volga y a escasos 100 Km. al norte de Astrakán. Y allí estableció un imperio mongol subsidiario, que fue conocido como la Horda de Oro.

Los mongoles no tendrían otra oportunidad igual para invadir Europa. Tras esta aberrante pesadilla sufrida por los europeos, éstos inventaron toda clase de relatos y mitos, en los que contaban cómo habían derrotado a los invasores “tártaros” (así conocían en general a los mongoles) y les habían obligado a volver a sus tierras.

Este resultado impensable, súbito y ocurrido en los últimos momentos posibles … portentoso, ¿fue cosa del Sino y del Karma de Europa y su Civilización privilegiada?, ¿o era el resultado de una Intervención Divina por intercesión de la Virgen María?

Desde luego, fue humanamente una excesiva e increíble casualidad. Pero la fe tampoco puede aportar nunca unas “evidencias”, porque dejaría de serlo y se convertiría en la realidad comprobable. La Intervención Divina eficaz, en favor de Europa y su civilización, que sin el Cristianismo actuando desde su médula, nunca se parecería a lo que fue y a lo que es, es probable, porque Aquélla nunca es tronante o avasalladora.

OGEDEI, SEÑOR DE ASIA Y SUCESOR DE GENGHIS KHAN

Dios no visitó a Elías en la tormenta de rayos o en el viento huracanado, sino en una tenue y suave brisa. Y, para los esotéricos y los sincretistas, la explicación podría ser “una actuación cósmica de las fuerzas astrales y akásicas, en favor de la Luz, la Paz y la Civilización humana hacia los niveles superiores de la Conciencia Universal”.

También existe una explicación “racional” y común de lo ocurrido, pero que no puede concretar el momento para iniciarse esa retirada oportuna. Los mongoles y las tribus centroasiáticas asociadas estaban creando un imperio euroasiático en la primera mitad del siglo XIII. Pero sus capacidades materiales y sus recursos ideológicos y religiosos no se correspondían con un objetivo tan importante.

Como ya vimos, a los pueblos de los países ocupados, no tenían nada satisfactorio y duradero que ofrecerles. Los mongoles se mantenían en esas tierras ajenas por la amenaza del terror conocido. Como ocurriría con otros tiranos, que pretendieron hacerse “mundiales”, sus colaboradores necesarios eran étnica o ideológicamente similares. Pero la etnia mongola y sus afines eran demográficamente insignificantes, para poder vigilar y defender solos un imperio tan vasto. Todo ello, en las décadas de la invasión de Europa oriental, se había tensado hasta el punto de ruptura sus capacidades militares.

Así, más temprano que tarde, los mongoles hubieran tenido que realizar aquella marcha retrógrada general, para asegurar y consolidar sus tierras del Este de Eurasia. Alejándose del contacto con civilizaciones dinámicas, ideológicas y expansivas, como la europea, con la que las relaciones de vecindad y de primeros intercambios de comerciantes, exploradores y aventureros se hubieran resuelto con el enfrentamiento militar.

(Continuará)

Las Armas y sus Defensas en la Historia. Segunda Parte.

Los ejércitos mongoles.

La caballería del Ejército mongol se dividía en ligera y pesada.

Su arma más distintiva, usada en toda la caballería, era el arco compuesto, en forma de S, que, tensado debidamente, podía lanzar una flecha hasta más de 300 ms de distancia. Su longitud le hacía útil para dispararlo desde una montura.

Los mongoles eran pastores y su ocupación les daba mucho tiempo libre. Así, se entretenían en disparar el arco compuesto. Logrando con ello una gran maestría en su disparo y uso y, muy importante, manteniéndola en el tiempo.

La caballería ligera estaba destinada a hostigar al enemigo en formación, a enviar patrullas por delante de su grueso, para adquirir información y a perseguir y rematar al enemigo roto, en su huida.

La caballería pesada golpeaba en el choque al enemigo; se procuraba que éste estuviese cansado o disperso o en minoría.

Los mongoles no llevaban un tren de asedio suficiente. Vencían al enemigo encastillado con cebos y tretas. Y, ofreciéndole una ventaja deseadísima lo atrapaban.

Desarrollo.

En 1241 unos 100 mil mongoles cruzaron la frontera polaco-ucraniana para atacar Hungría.

Un destacamento de 20 mil hombres, dos tumanes o divisiones mongolas, las órdenes de los príncipes Baidar y Kadan, se encargarán de asegurar que los húngaros no recibirán refuerzos de Polonia, Alemania o Bohemia.

Para ello, derrotan a las concentraciones de fuerzas de esos países en Chmielnik, a unos 18 Km de Cracovia. Atrayendo al enemigo en su persecución, sin previa lucha, a una emboscada, apareciendo los mongoles ante aquél como una partida de incursión que se retiraba a su base.

Y, en Liegnitz, a unos 60 km al oeste de Breslau, emplean una mangudai para engañarlos. Consistía en que un “cuerpo” de ejercito mongol, inferior al enemigo, se empeñaba seriamente en la lucha. Su tamaño era lo suficientemente grande para que el esfuerzo mongol se considerase importante. Con ello iba a atraer mentalmente al enemigo y a apartarlo de cualquier otro pensamiento o posibilidad. Tras una dura batalla, el puro peso del enemigo obligaba al cuerpo mongol a retroceder.

Batu cruza el Sajo con 40 mil hombres por el Puente de Piedra

Lo que era una retirada táctica y nunca realmente desordenada, se tomaba por sus enemigos por una derrota explotable. Su desconocimiento total y permanente del enemigo mongol no le hacía sospechar nada. Y, su deseo de la victoria, acrecentado por el verdadero esfuerzo realizado en el combate inicial, no le dejaba ver más allá.

La persecución anhelante y a toda leche, terminaba dispersando las formaciones cerradas y sólidas de los nobles europeos. En un momento de la persecución, siempre lejos de las fuerzas enemigas que aguardaban, surgía el grueso de la caballería pesada mongola, escondida, fresca y lanzada al choque. Que terminaba por deshacer a los grupos de caballería inconexos, en los que se habían dispersados los perseguidores europeos.

Tras una auténtica cacería, las fuerzas europeas que quedaban en las posiciones iniciales de la batalla, bien se dispersaban también o eran a su vez atacadas por el conjunto de las fuerzas mongolas.

En esos momentos, en menos de un mes de operaciones, 20 mil mongoles (al inicio) habían recorrido unos 650 Km en territorio enemigo y ganado dos batallas decisivas.

Polonia se encontraba batida y conmocionada y los alemanes al oeste del río Oder retrocedían y se disponían a defender sus reinos. Los bohemios, aún intactos, estaban a unos 400 Km de las primeras posiciones defensivas húngaras en el Danubio; por lo que su ejército era operativamente ineficaz para lograr la decisión en el ataque mongol a Hungría.

Para asegurarse de la “intención” de los alemanes, los mongoles realizaron una demostración hacia el oeste, dentro de Alemania. El rey Wenceslao de Bohemia los persiguió. En unos momentos dados, los dos tumanes (-) se desdoblaron en pequeños y escurridizos destacamentos. Y, formando una nube casi invisible para el enemigo, se deslizaron por ambos lados del ejército bohemio y se alejaron hacia el este.

En su retirada para unirse con el grueso del ejército mongol (80 mil (-) hombres), al mando de Subudai Bahadur, el lugarteniente del Khan, los mongoles cruzaron por Moravia, asolando sus poblados, almacenes y campos. Así, crearon un amplio páramo desierto, que protegería aún más el flanco derecho de Subudai, al dejar esas tierras moravas incapaces de sostener por un tiempo a un ejército de paso.

Recreación General Subodai Bahadur

Los restos de las fuerzas de los príncipes Baidar y Kadan consiguieron reunirse con las fuerzas de Subudai para participar aún en su campaña.

El general Subudai había ideado y presentado el plan de invasión y ataque al Khan y sus generales, y, había sido puesto al mando de las fuerzas para realizarlo.

Subudai concentró su ejército en 3 agrupaciones de marcha. Cada una entraría en Hungría por una ruta diferente, a través de los pasos y valles de los montes Cárpatos. Este despliegue aportaba a los mongoles una protección de las sorpresas enemigas y les daba ya un desdoblamiento inicial, preparatorio para las maniobras de sus 3 cuerpos móviles. Los húngaros, por su parte, no se atrevieron a atacar a ninguno de ellos, por miedo a un avance de los otros cuerpos sobre su retaguardia operativa o para ocupar algunas de sus ciudades.

El 3 de abril, Subudai formó sus tres columnas móviles de ataque frente a Pest, en la ribera este del Danubio. Allí estaba el rey Bela de Hungría, con su ejército de 100 mil hombres. Al otro lado del río, unidas por puentes, estaba Buda.

Habiendo destacado también un tumán en Transilvania, para asegurarse que de Rumanía no recibían refuerzos los cristianos, los mongoles eran ahora unos 70 mil (+) hombres. Y, cuanto más tiempo se tomase Subudai en sus cálculos, decisiones y preparativos, más tiempo tendrían otros gobernantes europeos para decidirse y venir a apoyar al rey Bela.

El general mongol aplicó a escala estratégica una de sus estratagemas de combate: su ejército se retiró al este. Usando el “razonamiento”, los jefes húngaros supusieron que los mongoles no se atrevían a luchar contra su ejército más poderoso. Y, espoleados por su inactividad ante el avance no estorbado de las tres columnas mongolas, pidieron iniciar su persecución. Los húngaros no valoraron que Subudai les estaba atrayendo fuera de la protección del Danubio y del apoyo entre los destacamentos y cuerpos del ejército húngaro.

Rey Bela IV de Hungría.

El rey Bela, al mando de la gran mayoría de su ejército, dirigió la persecución contra los mongoles. La retirada mongola fue calculadamente lenta. Tardaron 6 días en alcanzar el río Sajo, a unos 160 Km al noreste de Buda y Pest.

Al oeste del río y en el llano frente a Mohi, la ciudad principal de la zona, el príncipe Batu y Subudai decidieron enfrentarse ya a sus “perseguidores”. El 9 de abril, los mongoles cruzaron una ancha garganta, avanzaron por un brezal, cruzaron un Puente de Piedra y continuaron unos 16 Km hasta los matorrales situados al oeste de las colinas y viñedos de Tokay. En ellos tenían numerosos lugares donde camuflarse y esconderse.

El ejército húngaro, que realizaba una persecución frontal, acampó en el brezal disponiendo sus carros cerrando un círculo, donde instalaron las tiendas, impedimentas y cabalgaduras. A la derecha del campamento temporal estaban los pantanos de la ribera del Tisza, a su frente se extendía el brezal del Sajo y su izquierda la cubrían bosques y pequeñas alturas.

Al amanecer del miércoles 10 de abril de 1241, Batu y unos 40.000 hombres se abalanzaron sobre el puente de piedra desde su lado oriental. Los húngaros lo defendieron con vigor hasta que se vieron obligados a retirarse debido a las bombas incendiarias lanzadas por las catapultas mongolas, ya que se encontraban en un frente muy estrecho.

Ahora vemos con claridad cómo los rivales van asumiendo los roles de vencedor y vencido. Y que esta situación continúa hasta el final. Éstas son algunas de las señales que anuncian y preceden los resultados finales de la dialéctica bélica.

Los mongoles cruzaron hacia la orilla occidental del Sajo, pero durante más de dos horas se vieron terriblemente presionados por las cargas húngaras, y sólo el fuego de sus arqueros les permitía restablecer brevemente su línea defensiva. Poco a poco, el ejército húngaro se desplegó para eliminar la cabeza de puente mongola sobre el Sajo.

De repente, el general Subodai, que también había cruzado al lado occidental a través de un puente improvisado, construido río abajo del Sajo, mientras los húngaros estaban distraídos por la amenaza de la cabeza de puente mongola, apareció con unos 30.000 mongoles en la retaguardia húngara.

Príncipe Batú, fundador de la Horda de Oro

Golpeados y aturdidos, pero, con redaños y experiencia para no caer en el pánico, los húngaros se retiraron en buen orden a su cercano campamento. Pero, los mongoles se lanzaron sobre él, rodeándolo Casi totalmente y cubriéndolo de bombas y flechas incendiarias, que quemaban los vagones de carga, las tiendas y espantaban a las bestias. Sembrando el caos entre sus enemigos y deshaciendo ya la autoconfianza de los húngaros.

Curiosamente (¿o no?), los mongoles seguían sin terminar o cubrir con algún destacamento, el cerco al campamento húngaro de carros por la garganta de acceso de acceso al brezal. Los caballeros húngaros con suficiente coraje moral aún, formaron un cuña para resistir la carga; era la última resistencia firme del ejército húngaro.

Pero, la mayoría de ellos se fueron retirando por la “brecha” existente en el cerco. Huyendo en pequeños grupos, hacia lo que creían que sería su salvación. Y, cayendo realmente en una trampa mortal, que se extendía por todo el recorrido de su huida hacia Pest.

(Continuará)

Las Armas y sus Defensas en la Historia. Primera Parte.

Introducción.

A lo largo de la Historia, los presuntos rivales bélicos han ido perfeccionando sus Armas, Técnicas y Tácticas para vencer a un enemigo que se opone violentamente a la consecución de sus objetivos.

En el Principio,

Apareció el forzudo con un gran palo o garrote, que iba a por su rival vecino. En un momento dado éste, que era casi un alfeñique, se escondió en un matorral, a la vera del camino. Cuando pasó el forzudo, confiado y bien equipado, esperó que dejara su espalda libre y le asaltó sobre una “vulnerabilidad esencial” desprotegida. Y, el “mayorón” cayó exánime al suelo. La Historia no dice qué pasó con los dos personajes de la fábula.

Cuando el número de miembros de los bandos aumentó sobremanera, buscaron instintivamente agruparse. Para atacar y defenderse mucho mejor.

Primero, fue el molote más o menos grande y pronto se buscó ordenar y aprovechar al grupo. Y, nació la falange, un muro de doce, dieciséis filas de hombres armados con largas lanzas o picas, que sobrepasaban varias filas delanteras, bien entrenados en su manejo conjunto a las distancias de choque. Y, protegidos por un gran escudo y piezas metálicas o de cuero fuerte sobre el pecho, la cabeza (casco) y brazos y piernas.

En la Grecia antigua, los espartanos pulieron a tope el instrumento táctico de la falange.

Nadie estaba tan entrenado y protegido como ellos. Y, su sociedad aceptaba y honraba su ethos militari, concretado en la falange. Las madres espartanas pedían a sus hijos, hoplitas falangistas, “vuelve con el escudo o sobre el escudo”. No existía ni la intendencia, ni la sanidad, propiamente dichas. Y las madres imbuían a sus hijos la mentalidad social guerrera de su sociedad.

LA IMPRESIONANTE FALANGE

Pero, he aquí que la derecha de la falange quedaba más desprotegida que la izquierda. Por la forma en que, naturalmente, los hombres protegían su izquierda con el escudo.

Y, en Leuctra, hacia el 344 a. C., Esparta, con mayoría de fuerzas (10 mil hombres) se dispuso a aplastar a Tebas (6 mil hombres). Sin darse cuenta que su modelo de falange había cambiado.

Epaminondas y su pareja, Pelópidas, habían introducido el ”orden oblicuo” en su falange tebana. En su ala izquierda dispusieron un mayor número de fuerzas y las mejores. Entre ellas, una falange formada por parejas de homosexuales, que la llamaban la “Banda Sagrada”. Rehusando, además, su centro y su ala derecha, como es típico del orden oblicuo. Quizás pudo influir en la agudeza y finura de los jefes homosexuales tebanos, la mayor sensibilidad que se dice de los homosexuales.

En el ala derecha espartana estaba el jefe de todas sus fuerzas. Que era así el “núcleo de su resistencia”. Y, ésta fue golpeada y batida por las fuerzas tebanas de su ala izquierda. Y, apareció el “Caedes”, la matanza y el remate del vencido.

Desde lejos, los espartanos de su centro e izquierda también fueron afectados, por la derrota y la afectación de los hoplitas del área derecha. Y, comenzaron a retroceder, sin haber sido vencidos por las armas.

Un año después de Leuctra, Epaminondas recorría la península del Peloponeso, al mando de fuerzas de la recién formada Liga Arcadia. Y, aparecía frente a la ciudad de Esparta, a cuya vista, se decía, nunca habían aparecido fuerzas enemigas.

Las falanges eran demasiado grandes para poder moverse libre y rápidamente frente al enemigo. Actuaban como un “muro de contención”de Fuerza contra Fuerza, donde la sorpresa, la habilidad y la flexibilidad no podían existir. Otra característica de su rigidez técnica es que tenían que combatir en terreno llano, como poco sin ondulaciones, ni obstáculos como afloramientos rocosos o manchas de árboles y matojos, que rompían su continuidad estructural.

Roma encuentra a las falanges griegas.

Los romanos tenían una estructura militar basada en la legión, como gran unidad operativa, de unos 5 mil hombres. Las legiones estaban formadas por manípulos o, mucho después, por cohortes, pequeñas unidades tácticas capaces de moverse y maniobrar en el campo de batalla, ganando la flexibilidad, la habilidad y la sorpresa que no tenían las falanges. Y, sus centuriones, uno a la derecha y otro a la izquierda de la primera fila del manípulo, y sus oficiales eran capaces de dirigirlos así individualmente.

En la batalla de Pidna, en junio del 168 a. C. tuvo lugar una batalla entre los romanos dirigidos por Emilio Paulo y el macedonio Perseo. La falange macedonia atacó con brío a la formación romana de 2 legiones y la obligó a retroceder hacia el campamento fortificado romano. Pero, se trataba de terreno desigual y algo rocoso y la falange, al avanzar, perdió su solidez e integridad.

UN INSTANTE Y UN PUNTO DE LA BATALLA DE PIDNA.

Al observarlo, Paulo dió órdenes a los manípulos (centuriones) para que actuarán sobre la falange enemiga independientemente. Los centuriones tomaron el mando a partir de ese momento. Los manípulos avanzaron y comenzaron a aprovechar la más pequeña brecha en la formación enemiga pseudocompacta, para introducir por allí a sus hombres.

Éstos comenzaron a hacer estragos con los gladius (espadas romanas algo cortas, preparadas para el cuerpo a cuerpo), sobre los indefensos flancos de los hoplitas macedonios, armados con las largas picas.

Pronto, Emilio Paulo lanzó la segunda legión contra el centro de la línea enemiga. Ésta se estremeció y acabó por ceder. Los lanceros griegos ya sólo eran un estorbo, para luchar y para defenderse. Y, los legionarios romanos se lanzaron vigorosamente al ataque. Y, ocurrió el Caedes, la matanza, el hundimiento de la formación en una masa informe, aterrorizada y huyendo individualmente.

Cuando se puso el Sol, Paulo detuvo la explotación del éxito. En el recuento de muertos, resultaron cien romanos y veinte mil macedonios caídos definitivamente.

Los mongoles amenazan Europa Central y del Este.

A primeros del siglo XIII, los mongoles, tribus nómadas del interior de Asia, que dominaban el combate a caballo y que tenían una organización militar muy elaborada y sencilla, aparecieron por primera vez en las fronteras del este de Europa.

Su logística era simple y de abastecimiento sobre el terreno que pisaban, siguiendo en su avance las zonas de grandes pastos y llevando cada jinete varias monturas con él.

Los mongoles parten de su zona estratégica, definida por “el avance y la localización” de sus poblados nómadas, sus yurtas o casas nómadas, tiradas por bueyes, jamás observados, ni sospechados por sus enemigos, y alcanzan la zona táctica con estos. Sus operaciones no necesitan el soporte físico y anímico de la zona operativa, la transición para las fuerzas y sus apoyos, entre la zona estratégica y la zona táctica.

UNA RECREACIÓN DE SUBUDAI BAHADUR, EL MEJOR ESTRATEGA MONGOL.

Delante del frente discontinuo de las posiciones (ciudades) de sus enemigos, existe una zona amplia, desprotegida y vacía, no controlada por nadie, que los mongoles utilizan al máximo para su acercamiento operativo. Sus enemigos, las fuerzas de caballeros pesados feudales y sus infantes lanceros y arqueros, no mantienen en ellas nada que recuerde a los destacamentos avanzados, que exploren de forma móvil y repelan a las partidas avanzadas mongolas de exploración y de combate.

La preocupación mongola hacia el enemigo era generalmente estratégica, pensando en sus “flancos expuestos” al nivel de los países “ocupados”. Aquella estaba originada por su siempre exiguo número, para los objetivos encomendados o buscados.

Y, en la real no invencibilidad táctica de sus fuerzas, si daban con un enemigo organizado, hábil y, sobre todo, sereno.

Gengis Khan en el 1221, tras la conquista del Imperio musulmán de Samarcanda, situado entre los ríos Sir Daria y Amur Daria, saqueó sistemáticamente Afganistán. Y, su hijo Tilui mató a la mayor parte de los habitantes del norte de Persia. Sin posibles enemigos vivos en el flanco libre estratégico, protegían el flanco sur del Imperio mongol.

(Continuará).

La Adaptación ideológica de la Yihad (menor) a los tiempos actuales.

Introducción.

El Islam tiene que asumir que la Yihad, como “esfuerzo de sangre en el camino de Allah” fue necesaria para la instauración y la defensa de la primitiva comunidad de creyentes.

Mahoma se refugiaba en una cueva cercana a la Meca para meditar y rezar. Hacia el 610, comenzó a recibir mociones, visitas de ángeles enviados por Allah (Dios, en áabe). “Profeta, oye y escribe”, le ordenaron. Pero, él era iletrado y tenía que dictarle los versículos a sus colaboradores. Eran las aleyas o versículos mequinenses del Corán, eminentemente religiosos. Los primeros que creyeron su predicación fueron su esposa, Abu Baker al-Sidrique, su suegro, Alí, su primo y, luego, su yerno, su esclavo… Del orden de 40 seguidores formaban el grupo musulmán que vivía con él en la Meca.

Hacia el 615, llegó a verle un grupo de árabes procedentes de Medina. Los judíos habían tomado el poder en la ciudad árabe y ellos querían reconquistarlo. Pero, no tenían guía, ni sentido motivador o ideología.

Mahoma lo comprendió perfectamente. “Los árabes medinenses eran una fuerza sin ideología y “él era una ideología sin fuerza”. “Usemos su fuerza para nuestra ideología”.

Las autoridades mequinenses veían con creciente preocupación las visitas al Profeta de árabes extraños. Y, desde el principio, los jefes de la comunidad árabe en la Meca veían extraños el comportamiento y los ritos religiosos de los musulmanes.

La situación tenia que desembocar en violencia. Y, decidieron matar al Profeta, al menos.

Avisado. Mahoma y Abu Baker huyeron de la ciudad. Era la Hégira o marcha de la Comunidad Islámica desde la Meca a Medina (la ciudad del Profeta) en el 622. La escasa comunidad musulmana siguió el camino más largo de la costa, según las indicaciones de Mahoma.

Cuando Mahoma llegó a Medina plantó su tienda en las afueras. Pronto salieron los jefes árabes a saludarlo y recibirlo como jefe.

Una embajada de la Meca acudió a las autoridades medinenses para que les entregaran a Mahoma. Pero, “verdes las han segado”, les avisaron los jefes a los enviados mequinenses.

Los judíos medinenses vieron la amenaza y les atacaron. Mahoma los derrotó y expulsó de Medina. Aquí recibió el Profeta los capítulos o suras medinenses del Corán, de naturaleza eminentemente política y de la gobernanza de los pueblos.

Desde Medina, las fuerzas musulmanas atacaron y saquearon a varias caravanas de mercaderes, unas de la Meca y otras por cuenta de los judíos vecinos.

Los musulmanes iban creciendo en capacidad militar y buenas relaciones con las poblaciones vecinas. Sus tácticas usando unidades ligeras muy móviles y acciones reiterativas, buscando las debilidades o creándolas, resultaban eficaces y novedosas para combatir a sus enemigos.

Sin embargo, por contra, La Meca y otras poblaciones del oeste de Arabia iban languideciendo y perdiendo influencia. Era el péndulo de la Historia.

Desde La Meca terminaron enviando un grupo de contacto para pactar con Mahoma la paz y la aceptación del Islam como religión de los árabes. Los jefes de Meca aceptaron las condiciones de Mahoma.

El 1 de noviembre del 630, Mahoma entra victorioso en Meca. Suprime la Jahiliyya, el estado de idolatría y caos en Meca, anterior al Islam, convierte la Kaaba, uno de los puntos idolátricos existentes, en un centro de piedad islámica. Hasta entonces. Los musulmanes practicaban el Salat, sus rezos canónicos diarios, dirigiendo su posición hacia Jerusalén.

Desconectándose más de los judíos, Mahoma ordenó cambiar la dirección hacia Meca, concretamente hacia la Kaaba, y estableció sólo 5 rezos al día, según las posiciones solares de actividad de los musulmanes.

Pronto la nueva religión se extenderá por toda la península de Arabia, empleando las armas el Califa Abu Baker (632-634) contra las últimas tribus idólatras. En el 632, el Profeta muere en Medina, su ciudad favorita, tenía apenas 62 años.

Viene ahora lo que denomino la Primera Transformación del Islam. Hacia el exterior, sus adeptos denotan una continua (en medidas históricas, no en cronografía) actividad conquistadora y expansionista. Que durará hacia el año 750, al final de la dinastía Omeya. Estos éxitos los asocian los musulmanes a que Allah está con ellos. Es un recrecido siglo musulmán.

En un rosario de conquistas, los musulmanes destruyen y toman el Imperio Sasánida, desde Anatolia hasta Persia, por Asia. Y, desde Palestina, pasando por Egipto, Libia, Ifrigia, el Rif e Hispania, por todo el norte de África y la península europea occidental.

Sus intentos de penetrar hacia Centro Europa son cortados el 10 de octubre del 732 en la batalla de Poitiers por Carlos Martel, al mando de las tropas francas. Obligando a la caballería ligera islámica a enfrentarse con fuerzas sólidas de defensa, en una adaptación práctica de las falanges, apoyadas por arqueros desde su retaguardia. Y, con su propia caballería noble pesada atacando al choque a la caballería ligera musulmana.

Los 5 rezos diarios del Salat, compuestos de posiciones de pie e inclinaciones, arrodillados y echados, con giros de la cabeza y la repetición de aleyas del Corán, ejercen en los fieles un aumento de la piedad religiosa, del amor a Allah y de pertenencia al grupo de oración.

Aquí terminaría la irrupción histórica de la Yihad menor. Cuya oportunidad histórica no existe actualmente.

La prueba es que la Yihad menor no es nombrada en el Corán, no existe directamente en los mandatos de Allah. No es necesaria, ni trascendente. Es ocasional y temporal en los planes de Allah.

Y, debe ser reemplazada por “otro tipo de esfuerzo en el camino de Allah” adecuado.

Éste sería el esfuerzo de desarrollo personal interior (ascético), buscando la purificación y la superación interior de los creyentes.

Este concepto existe en la Sunna, donde es llamada la Yihad Mayor y podría ser impulsada por los ulemas (ideólogos) y los muftíes (jurisconsultos) piadosos.

Desde el surgimiento de las cuatro principales escuelas ideológicas sunníes, desde el año 750 hasta pasado el 1000, cobró también fuerza el principio del esfuerzo de Reflexión Personal, el ICHTIHAD, en el Islam.

Son 250 años largos, porque en la Historia los hechos van deshilachados. Sin cenefas rígidas que les corten sus espacios temporales y mentales. En los que se va a producir la Segunda Transformación del Islam: la Ideológica. Donde se elaborará el cuerpo de doctrina para la aplicación práctica del Islam, por todos los espacios de la vida de los hombres y su futuro.

El Ichtihad va a permitir el desarrollo de la cultura árabe, tanto en lo tocante a los aspectos civiles (ciencias, comercio, arte, literatura), como al enriquecimiento de su “ideología”. Y es la base de ideólogos y jurisconsultos como el palestino al-Chafii, en el Cairo, fundador de la escuela islámica más elaborada y brillante.

El ichtihad es fuente de lucidez, creatividad, enriquecimiento, progreso y paz, en el camino del esfuerzo personal y colectivo hacia Allah (que es realmente el núcleo religioso y la razón del Islam), cuando ya la Umma (nombre árabe de la comunidad islámica), se ha extendido y multiplicado enormemente por e mundo.

Pero, hacia el siglo XI (siglo V de la Hégira), los ulemas y muftíes cierran la puerta al ichtihad.

El enfoque metodológico de progreso islámico se altera. Y, a partir de entonces, se imita, se repite, se frena la creatividad, se abusa de los compendios.

Paralelamente, las artes, las ciencias, los estudios civiles y sociales de los musulmanes van languideciendo. Surge el temor (siempre paralizante) de cumplir las exigencias (reales o forzadas) del Islam.

(Continuará)

LA GUERRA DE ISRAEL E IRÁN. ¿Una guerra apocalíptica? Segunda Parte.

Los chiíes no tenían medios, ni organización para dominar en los territorios donde abundaban. Así, el chiismo, en minoría demográfica casi siempre, asume una actitud fatalista, pasiva, incluso de sufrimiento físico por ello.

Los chiíes están a la espera del retorno del Imán (califa) desaparecido. Imán es el nombre que toman los guías político-religiosos en el chiismo.

La Historiografía, mitología o historia sagrada Chií se resumiría:

El califa imán de los chiíes desaparecido vendrá como “Al-Mahdi” (el Guiado por Allah) en un momento dado de la Historia, para hacer triunfar a la Umma (Comunidad musulmana) ortodoxa (los chiíes) en el Mundo, por un largo período.

Se dice que hasta un milenio en la Tierra, antes de ser llevados individualmente a alguno de los cielos del Islam. Hay siete cielos, en el último de los cuales está Abraham, padre de los semitas, al cual visitan diariamente unos 50 mil ángeles de Allah.

A diferencia de los sunníes, los chiíes establecieron pronto un clero musulmán. Encargado de guiar al pueblo y mantener la “ortodoxia ideológica” de la Umma.

En el Islam no hay teología. Porque Allah es inmarcesible, incomprensible, inalcanzable para los hombres. Y, eso de padre, padre, nada. El Islam es el sometimiento incondicional a Allah. Sólo llegan al Insha’Allah, “que Dios lo quiera”.

El núcleo de la ideología chií está en Qom, Irán. Que es, salvando todas las diferencias inevitables, como un “Vaticano”. Aquí hay gran ayatolá, ayatolás y hoyatoleslam, disminuyendo por orden jerárquico. Y, no hay una correspondencia sistemática entre los grados de estudio en ciencias islámicas y el escalafón de los distintos títulos en la gobernanza.

Durante la larga guerra civil de Siria, los israelitas bombardearon en más de una y de dos ocasiones a unidades de Hezbolah, que se hallaban luchando allí a favor de Bashar al-Asad, el médico presidente Alauita. No hicieron ataques de precisión, para volatilizar a un blanco puntual.

Tras el ataque de este último tipo usado contra Hassan Nasrala, en Beirut, el jefe principal de Hezbolah durante muchos años, el Más Supremísimo de Irán, Alí Jamenei, amenazó con una guerra total contra Israel, llamando a la unión del Islam para ello. Y, tenía al lado un fusil AK.

Pero, según lo dicho antes, el chiismo no ganará nunca una guerra total. Su importancia y capacidad en el mundo musulmán lo impide. Y, para ello ti,ene que venir el califa desaparecido, como al-Mahdi, y que lo llevará al triunfo inevitable en la Tierra por un Milenio. Primera Contradicción Esencial.

Otra contradicción esencial es que Allah les dió a los musulmanes, como armas de lucha contra los idólatras y los judíos, la lanza, la maza, la espada y el arco y sus flechas. Para que conquistaran sus tierras de Dar-al-Islam. Donde el Islam gobierna y practica su religión en plena libertad y dominio.

Y, con ellas conquistaron en un siglo desde Persia (imperio sasánida) hasta España, casi todas las tierras del Califato sunní. En unas campañas sucesivas, triunfantes y asombrosas.

Incorporando las regiones conquistadas al califato, sin perseguir a los habitantes. La vinculación administrativa con el poder era el pago de un impuesto variable por practicar otra religión. Eso ligaba a los habitantes con la guarnición musulmana de la zona y con el cadi, caid o gobernador. En algunos casos, el Sakat o limosna canónica musulmana era superior al impuesto a los infieles.

El 1 de noviembre del 630, el Profeta entra triunfante en La Meca, suprime la idolatría reinante antes del Islam, defendida por la casta gobernante y la Kaaba, la piedra sagrada, se transforma en un centro de piedad musulmana. Será el punto a donde los fieles musulmanes dirijan diariamente sus cinco oraciones del Salat. Los más devotos viajan con su alfombrilla de oración y unas tablas, donde calculan las coordenadas del punto donde están, para orientarse bien en la dirección de La Meca. Antes, los musulmanes se orientaban hacia Jerusalén, pero, el comportamiento hostil de los judíos hizo que Mahoma cambiara la dirección geográfica del Salat.

En el 632, Mahoma muere en Medina, la ciudad del Profeta. En el 711, invaden la Península Ibérica, cuya mayor parte ya está conquistada en 726. En el 732, la derrota musulmana en Poitiers a cargo de las fuerzas de Carlos Martell, frustra el intento de expansión en Occidente.

Y, los Chiíes y sus aliados irregulares están usando sin cesar los cohetes balísticos y de vuelo libre contra los hebreos. Y, no vencen.

Y, ahora entramos en el terreno “imaginativo de lo posible”.

En el conjunto de los clérigos de Qom puede ocurrir que surja, entre los más jóvenes, preparados y ambiciosos, la tentación de forzar la venida de al-Mahdi. Y entrar en la espiral victoriosa invencible.

Que estén acariciando la idea de que, allanar militarmente Tel Aviv, los pondría a la cabeza del Islam.

El Islam que fue grande y poderoso, según ellos, cuando llevó a cabo la Yihad Menor: propagar por las armas el Islam. También, los turcos sunníes piensan que la Sublime Puerta sólo fue fuerte y próspera en los largos períodos en que se enfrentó con los europeos, por el control del Mediterráneo y de la Europa Centro Oriental.

Ya la revolución de Jomeini le dió a los chiíes un espaldarazo y una influencia, entonces impensable, entre los musulmanes añorantes, jóvenes y/o belicosos.

Hay un atractivo hipnótico (mesmérico) para los dirigentes iraníes, en la parte oculta, no dicha, ni revelada al pueblo, de la política y la religión, de que “Aquello” sería el aldabonazo a al-Mahdi oculto. Para que reaparezca y se ponga al frente de sus fieles chiíes, en el triunfo del Islam a la Culminación de la Historia.

FINAL.

LA GUERRA DE ISRAEL E IRÁN. ¿Una guerra apocalíptica? Primera Parte.

Introducción.

Tenemos delante, frente a frente, a los dos rivales más peligrosos y extraordinarios que existen sobre la Tierra. Ellos son los judíos o israelitas y los islamistas Chiíes.

¿Qué les da semejanza a los dos? Ambos tienen una religiosidad recia, a prueba de cualquier cosa, que es parte de su identidad y la esencia de su vida.

Los judíos o israelitas.

Los judíos son un pueblo pequeño, que ha sobrevivido a los avatares de la Historia de una manera realmente singular y especial: persecuciones, pogromos, genocidios, destierros colectivos, intentos de asimilación religiosa, culpas colectivas recibidas, deportaciones.

Según su ideario, es el pueblo Elegido por Dios para custodiar y llevar a través de la Historia el Plan de Yaweh para la Humanidad. Ellos ostentan, atesoran las promesas de Dios a Abraham, Isaac, Jacob, Moisés. En esto se consagra su mérito, marchamo y superioridad.

Los israelitas se han desviado de esto muchas veces, pero, la ira de Yahweh se ha aplacado siempre. Entre otras cosas, porque Dios necesita de ellos para culminar su plan para los hombres. Yahweh les ha ido enviando a sus avisadores, mensajeros o profetas, para corregirlos, y les ha castigado colectivamente con destierros, hambrunas, nomadismo, una señal de que era el pueblo el que se había apartado de Él.

Dios para los hijos de Israel no es un Padre. Esto es inverosímil. Dios es un “Gran y Poderoso Señor Creador”, con todas las características en superlativo. Que les lleva por sus caminos, que les premia y castiga. Los hizo a su imagen y semejanza; pero, eso no quiere decir que Dios tenga ojos, oídos, piernas y manos. Y, es Amoroso con todas sus criaturas.

Sólo los cristianos ven y sienten en Dos a un Padre, en Jesús a un Hermano Redentor y en el Espíritu, al Guía y Consolador de su vida terrenal, suave y serenamente.

Esa pertenencia les da a los israelitas una seguridad tranquilizadora. No son proselitistas, no buscan extender su religión a los demás, incluso a sus convivientes extranjeros. Los demás no pertenecen al pueblo de Dios y no tienen nada que ver con la Salvación. Éste es el tuétano, la esencia central y el meollo de todo.

Esto les da a los israelitas un valor inédito, sólido y seguro ante una pavorosa Guerra Nuclear. Que Israel, de entrada, no busca, ni desea. Ellos avanzan en los combates, sin preocuparse del mayor número de enemigos, porque Jahweh Pelea a su Lado.

Si Dios quiere ocurrirá y ellos serán tomados por los ángeles hacia Jahweh, en la culminación de la Historia.

Los musulmanes Chiíes.

Existe una gran diferencia ideológica y práctica entre el sunnismo y el chiismo.

Éste se siente perseguido, en razón de las ortodoxias dinástica (defiende los derechos de la familia del Profeta a la conducción del Islam) e ideológica (admitemenos fuentes de revelación, limitando los Hadices, los dichos y hechos del Profeta, por su origen-quién lo comunicó- y línea de transmisión), que los chiíes proclaman y defienden.

A’isha, la tercera y más cultivada de las esposas del Profeta, hubiera sido un califa si fuese un hombre, y Alí, primo, yerno, esposo de Fátima, la hija favorita de Mahoma, son los dos principales y reputados creadores de Hadices para sunníes y chiíes. Éstos comienzan así: Yo ví…; yo oí…; yo supe… y también se van poniendo los sucesivos transmisores. Esta cadena garantiza la trazabilidad del hadiz.

Omar, el segundo califa, tras Abu Baker, trabajó para depurar y organizar los Hadices y los textos del Corán.

El cisma del Islam se consolida el 10 de octubre del 680. Cuando las tropas de Yazid, segundo califa omeya, vencen y matan a Hussein Ben Alí, nieto de Mahoma, en la batalla de Kerbala, en Irak. Los caídos totales de los dos bandos en la decisiva batalla de Kerbala fueron setenta.

Los partidarios de Hussein “hijo de Alí” (esto es Ben Alí, pronunciado en inglés es Bin Ali. Y, luego nosotros lo llamamos como oímos, Bin Ali), se llamaban en árabe shi’at Alí, resumiendo, shi’is.

De todos son conocidos, por la exhibición en los telediarios, los ritos de autoflagelación que practican los hombres devotos en determinadas fiestas de los chiíes iraquíes.

Una razón poderosa de este sentido de pena y sufrimiento puede ser la gran inferioridad demográfica de los chiíes. El 90% de los musulmanes son sunníes, que ocupan los Lugares Santos del Islam y se extienden por todo el mundo. Del 10% restante, la inmensa mayoría es chií, más del 86%, y el resto corresponde a pequeñas fracciones, como los alauitas de Siria, los derviches turcos. Todos estos últimos son “la herejía dentro de la herejía” para los musulmanes sunníes.

A los efectos, los chiíes son como una isla (Irán, Irak, Siria, Líbano, Pakistán, que están limítrofes y con mayoría sólo en Irán e Irak) rodeada por todas partes por el océano de los sunníes.

(Continuará)

Las Interfases de Acción como Zonas del Desarrollo Táctico contra el Enemigo.

Introducción.

La interfase de acción es un concepto espacial que define la zona y el espacio donde desarrollamos la acción violenta sobre el enemigo y sus medios, siguiendo criterios tácticos adaptados al carácter de nuestros objetivos. El factor de acción eficaz en las interfases de acción es el sistema de armas combinadas o interarmas.

En el ataque penetrante, por ejemplo, la superficie de las interfases se limita cuantitativamente y se seleccionan éstas en la profundidad enemiga, según sus puntos críticos y aquéllos que estorben al avance de nuestras fuerzas, por ejemplo, observatorios y puntos de fuego antitanque. En la defensa, aumentamos cuantitativamente las potenciales interfases en nuestra profundidad y de una forma algo laminar.

La interfase es la que posibilita una acción táctica y la destrucción del enemigo, aplicándole una pura atrición elegida, selectiva y favorable. La ausencia de interfases, por el contrario da una cierta seguridad a cualquier fuerza, concretándose solamente en una amenaza la presencia, incluso cercana, de su enemigo.

La interfase no es sólo lineal o frontal y con la profundidad del alcance de las armas pesadas de infantería y de los tanques, sino que se prolonga superficial y espacialmente por la acción de la artillería indirecta, de los medios de destrucción superficial (artillería reactiva) y de la aviación de combate y de bombardeo. A menor interfase en una zona de operaciones, funcionará más el criterio de maniobra operativa y en una mayor interfase, buscaremos desde posiciones ventajosas y con medios eficaces y sinérgicos (combinadas o interarmas) aniquilar (incapacitar) al enemigo.

Desarrollo.

La velocidad de intercambio (acciones y efectos) en la interfase es cualitativamente variable y está condicionada por la transitabilidad del terreno y por el carácter de nuestra intención. En el ataque buscamos la fluidez de las acciones tácticas. En la defensa, deseamos añadir un espesamiento a las mismas, que nos ayude a romper al enemigo delante del límite anterior de la posición de defensa y en las distintas emboscadas y bolsas de fuego preparadas, tanto principales y alternativas como suplementarias, preferiblemente antes de su irrupción.

En las interfases existen ciertos puntos críticos, donde nuestra interacción táctica con el enemigo resultará especialmente eficaz. Son sus vulnerabilidades tácticas, sus vacíos de protección o de capacidad de combate o sus medios de defensa descuidados, aunque sólo lo sean durante un tiempo. La exploración de combate es imprescindible para detectarlos y es misión del jefe táctico decidir sobre cuál o cuáles actuar, buscando en la decisión táctica, la trascendencia operativa del mando superior.

La capacidad de combate se aplica sobre una interfase con una profundidad variable en función de las armas. La capacidad de combate posee un valor máximo, útil, relativamente estable para las distintas armas o sistemas de armas, que podemos medir en hombres por metro de interfase de acción.

Para el choque, por ejemplo, no es posible usar más de un hombre por 1,5 ms. de interfase de contacto. Para el fuego de tiradores, considerando una sección de 50 hombres útiles para unos 300 ms de interfase, su valor baja desde 0,6 a 0,15 hombres por m. de frente. La artillería produciría un efecto de cegamiento, de perturbación, de neutralización o de destrucción, añadido a la acción en la interfase, pero complementario de ella y nunca sustitutivo. El fuego de ametralladora no bajaría sustancialmente la proporción, ya que su fuego “equivale” al de un cierto número de infantes, según el terreno y su capacidad de adquirir blancos, en fuego rápido de 20 disparos por minuto y fusilero. Los tanques no parece que bajen tampoco ese valor por m. de interfase de acción táctica.

Sin embargo, desde las guerras de la antigüedad a las guerras de los años 80, la dispersión ha aumentado desde un valor proporcional de 1 a 5.000 en el campo de batalla o táctico. Para la defensa organizada estática moderna equivale a un batallón de 750 hombres en 3 Km2. La defensa móvil o en ambiente nuclear puede triplicar esa superficie. Esta dispersión ha vaciado el campo de batalla, cubierto ahora por el fuego directo y el fuego indirecto de apoyo, y ha permitido profundizar enormemente el terreno operativo de las grandes unidades, hasta los 50 a 75 Kms.

Una obstrucción, un desfiladero, un río en el que la interfase disminuyese o alterase, limitaría las posibilidades reales del atacante y potenciaría enormemente al defensor. Así, la batalla defensiva del rey Leónidas en el desfiladero de Las Termópilas, sería un ejemplo de contención de fuerzas abrumadoramente superiores, por la limitación absoluta de la interfase de acción entre los ejércitos persa y espartano y no poder aplicarse ésta sobre los centros críticos griegos, por ejemplo, un flanco expuesto, hasta que un pastor sirvió de guía a un contingente persa para alcanzarlo.

Toda esta complicación operativa convierte simultáneamente en improductivas o no activas, a la mayoría de las fuerzas empleadas en una acción en un momento dado.

Existiendo esa limitación práctica al uso de nuestra capacidad de combate disponible, debido a la desproporción espacio táctico/interfase en el combate, surge el tema de conseguir la aplicación máxima de nuestra fuerza.

Para lograrlo debemos de:

Aumentar todo lo posible nuestras interfases favorables con el enemigo, especialmente sobre los puntos débiles y críticos de su despliegue; rotar adecuadamente las unidades en contacto táctico; mantener un espacio de maniobra adecuado en nuestra retaguardia táctica, que permita impulsar las puntas de ataque necesarias o mantener las diferentes interfases defensivas posibles ante la irrupción o la penetración enemigas.

Y emplear a cada arma en la interfase de acción más favorable posible: Así el peso del esfuerzo lo llevará la infantería en los ataques preparados contra un enemigo alistado para el rechazo (por ejemplo, un frente antitanque), en las largas distancias de avance y en los terrenos de reducido dominio por la vista, como los bosques, las zonas urbanizadas y los terrenos quebrados, con los tanques apoyándoles por el fuego y avanzando por saltos cubiertos. Los tanques pueden ir delante en los ataques de encuentro, en los terrenos ligeramente ondulados y si el enemigo tiene un peor alistamiento de combate, pero teniendo cuidado en que la infantería cierre rápidamente las distancias. Para cortas distancias empleamos el ataque conjunto en un mismo sector; ambas armas pueden avanzar desde diferentes posiciones en un ataque convergente en los combates de encuentro y en los envolventes, siendo fundamental la sincronización de ambos. Dentro de la posición enemiga los tanques atacan las posiciones de tiro con su fuego y la infantería va limpiando las posiciones desde sus flancos.

Elaboración.

También es posible aumentar estructuralmente nuestras interfases de acción favorables con el enemigo.

Esto se logra en el ataque mediante la ruptura y la penetración en sectores favorables y siempre por el envolvimiento, la inversión de frentes y el cerco y por la persecución frontal y desbordante coordinadas. Los escalones sucesivos del atacante pueden, a su vez, crear una interfase de acción favorable contra un enemigo no suficientemente defendido, por ejemplo, posiciones de artillería o centros de comunicaciones o parques logísticos, y también mediante un ataque de flanco desde su profundidad con unidades mecanizadas o blindadas, sobre un contrataque enemigo contra su penetración.

En la defensa ocurrirá a la inversa. Se evitará la ruptura de la zona de defensa, aunque sea móvil, aumentando en su “recorrido” las posibles interfases desfavorables para el enemigo.

Esto se logra por el escalonamiento en profundidad de los medios activos de defensa y por su colocación preferente en las contrapendientes, en posiciones cubiertas, ocultas, preferiblemente de flanco, alternativas y suplementarias y recibidas por una defensa local de infantería y buscando buenos y entrecruzados sectores de tiro. También por el aumento de las interceptaciones (cortaduras reforzadas, campos minados de rápida colocación, obstáculos naturales más o menos perpendiculares a sus sectores de avance) defendidas por el fuego, que canalicen el ataque hacia zonas de fuego convergente o que lo retrasen y erosionen. Y, por último, por el empleo oportuno de contrachoques locales y contraataques de las reservas móviles o, al menos, rápidas, tácticas u operativas. Éstas constituyen la fuerza extraordinaria e inesperada que actúa sobre la vulnerabilidad enemiga, que es entonces su desorganización, dispersión y moral neutra antes de la consolidación de sus ganancias del ataque.

El factor de acción eficaz en las interfases de acción es el sistema de armas combinadas o interarmas. Cada una de ellas presenta individualmente unas “características de acción” y unas transitabilidades más convenientes, que les dan un perfil de blanco preferible y unas cualidades de despliegue táctico, de cuya combinación en el sistema surge la sinergia del conjunto.

(CONTINUARÁ)

El Centro de Gravedad del Esfuerzo de Armas Combinadas. 2ª Parte.

Un Instrumento del Mando

(CONTINUACIÓN)

Cerrando, por ahora, el “bucle histórico y definitorio” llaman guerras de V generación a las guerras híbridas o multifuncionales, que, realmente, siempre han existido. Con la participación mayor o menor de cada uno de los “medios de intervención” disponibles en el grupo social, para conseguir las “funciones de intervención” buscadas sobre el enemigo por el Mando.

No por nominar hoy en día con una palabra exótica y nueva, preferentemente extranjera, se crea así un “medio o una función de intervención” fresco y prometedor. El problema es que el desconocimiento de la historia, aún la reciente, empobrece los nuevos conceptos, ideas y situaciones conflictivas. Sin ganar en aplicación, eficiencia y capacidad cognitiva por ello. Con esto sólo se incide o se repite la historia anterior, para volver a aprenderla. Y que, como en una hélice helicoidal, sólo se cambia el “plano de ejecución” temporal fenoménico. Donde se mantienen incólumes y ahora ocultos en parte, los distintos “parámetros esenciales” de los fenómenos y epifenómenos de los conflictos y luchas.

Casi todos los “medios de intervención” del Estado, empleados para conseguir sus objetivos nacionales, ya estaban presentes en la panoplia de medios a su disposición, mucho antes de ésta nueva denominación de la Guerra Híbrida. Las “funciones de intervención” eran desarrolladas por “medios” adaptados a las posibilidades reales de su época. Y conseguían los objetivos buscados, aunque fueran muy específicos. Ahí tenemos las acciones del SAS (Special Air Service) como “fuerzas especiales de intervención puntual con objetivo limitado” en la retaguardia del enemigo. Luchando contra éste y para apoyar y colaborar con “fuerzas de resistencia al ocupante” locales. En los EE UU tenemos a los SEAL, los Rangers, la fuerza Delta y las Special Forces, entre otras. En Alemania está el grupo GSG 9. En Australia y Nueva Zelandia tienen el mismo nombre que el cuerpo británico.

Las necesidades estratégicas y tácticas de la guerra y las funciones de los “medios de intervención” son poco variables. Y su variabilidad es función de las mejoras en capacitación general, alcance, velocidad, capacidad de choque y fuego sobre el enemigo, comunicaciones entre “medios”, protección de estos, etc. Que brinden las sucesivas tecnologías aplicables a los “medios”.

Uno de los “medios de intervención” de una potencia mundial o regional para obtener sus “objetivos nacionales y estratégicos” son las “Relaciones Exteriores”. Que tiene un concepto cualitativamente más extenso que la Diplomacia. Ésta se refiere a los negocios de Estado o de gobierno que tratan 2 o más naciones (entonces, alianzas). Y la “función” diplomática es negociar por la vía política lo que le comunica su ministerio o secretaría de Estado. Pidiendo y recibiendo sucesivas instrucciones, si fuera necesario, para mantener y proseguir la negociación. Y manteniéndose en su ejecución y relaciones protocolarias o no, dentro de las cualidades de discreción, prudencia y tacto que caracterizan al oficio.

Las Relaciones Exteriores incluyen también otras relaciones y acciones más heterodoxas. Que es necesario buscar, apoyar y mantener en el exterior para conseguir nuestros objetivos nacionales. Así, una función de las relaciones externas es aflorar para ello, nuevas oportunidades y caminos o vías y “medios de intervención” más secundarios. Las Relaciones Exteriores colaboran directamente, como siempre se ha hecho, empleando los medios y la estrategia nacional vigente, con la Inteligencia, la Economía y las Fuerzas Armadas nacionales. Es decir, actuando conjuntamente en un “mix” de funciones y medios de intervención, la guerra siempre ha sido Híbrida desde la Prehistoria. Creando así nuevas oportunidades y vías, para aplicar y emplear toda la capacidad creativa y potencial del Estado, para lograr sus objetivos estratégicos y operativos.

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Príncipe Klemens Wenzel Metternich (1773-1859). Como diplomático camaleónico fue más importante en sus logros, que Napoleón en sus guerras.

Un ejemplo sucinto entre miles de situaciones. El “mando central operativo de guerra combinada” (o MCOGC) puede solicitar a Relaciones Exteriores la búsqueda de disidentes o enemigos internos de un potencial país enemigo. Localizados uno o varios de éstos, se valoran sus capacidades, circunstancias, implantación y posibilidades operativas. Así, RR. EE. presentaría un informe al MCOGC en forma de “resolución fundada” implicándose. O sea, valorando esquemáticamente los casos existentes y decidiéndose por uno o dos, en función de sus cualidades y nuestra conveniencia general o puntual.

Esos disidentes o enemigos podrán ser políticos o también armados. En el primer caso, nuestra nación les podría conceder asilo, becas, apoyo económico y asesoramiento a sus grupos. En el segundo, en una fase de mayor confrontación, se podrá también enviarles pertrechos y armamentos, asesores y formadores y unidades de “operaciones especiales” o de “voluntarios extranjeros”, para apoyarles y/o reforzarles en sus actividades insurgentes.

A comienzos del siglo XVI las ideas “reformistas y heréticas” del sacerdote agustino Martín Lutero se propagaron por el centro y el norte de Europa, con la ayuda de la imprenta. El origen de la palabra propaganda surge durante la llamada Contra Reforma. Es una referencia a la propagación de la fe católica, con los jesuitas en la vanguardia de esa tarea de catequización. Haciendo frente a las desviaciones de la ortodoxia preexistente, enseñadas por los luteranos, hugonotes, calvinistas, erasmistas, etc.

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PROPAGANDA CHINA CONTRA TAIWAN.

La propaganda, como “medio de intervención”, maneja siempre informaciones básicas, esenciales, que son sencillas y simples por definición. Esto es debido a que su “objetivo” (el “target” de los snobs) es siempre amplio y numeroso: la población de un determinado país o región, o un colectivo extenso religiosa, económica, racial o socialmente diferente. Ellos son los que hay que informar, convencer y, según los casos, proteger.

Un “medio de intervención” contra los enemigos o para cambiar o influir en voluntades, que era desconocido, por impensable, hasta hace muy poco, es la Guerra Cibernética.

Los ataques cibernéticos pueden dirigirse al software o al hardware de los sistemas informáticos personales, empresariales o institucionales. El software es el “soporte lógico” de un sistema informático, que hace posible la realización de las diferentes tareas. Este “soporte lógico” incluye el sistema operativo y las aplicaciones o programas informáticos que realizan aquéllas. El hardware, por su parte, es la maquinaria o el conjunto de componentes físicos del ordenador. Así, resumiendo, el software genera instrucciones que se ejecutan por el hardware o soporte físico del sistema.

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En general, los ataques se realizan al software de un sistema, buscando una “debilidad” de éste. Y mediante los códigos maliciosos, las entradas traseras, etc. Una penetración o asalto al software se previene en general con un antivirus apropiado al virus recibido. Para atacar al hardware hay que actuar sobre el “componente físico” del ordenador. Y su detección, con la miniaturización existente hoy en día, resulta muy improbable y larga en el tiempo, hasta que se detectan los estragos. La mejor forma de acceder al hardware es realizando la intrusión en las fábricas de componentes y de montajes. Pero éstas están protegidas con medidas de control de componentes y equipos externos, basadas en la nacionalidad y el productor de ellos. Salvo que el atacante y el fabricante coincidan indeseablemente contra los compradores de los productos…

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Esquema algo confuso de la Ciberguerra.

La Economía es un importante y clásico “medio de intervención” del Estado y de la Nación. Significa e implica en el esfuerzo de guerra a la capacidad de obtención y producción de toda clase de bienes y servicios, intermedios y finales, que las tecnologías y procesos en vigor en cada etapa son capaces de lograr y conseguir.

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Reagan y Gorbachov

También, en casos de necesidad y utilidad, una nación puede decidir asignar más recursos productivos para la producción de un determinado bien. Pero, cuanta más especialización se exija en la producción, los rendimientos, tanto netos como económicos (como coste de ellos) serán menores. En virtud de las leyes del rendimiento decreciente y de los costes crecientes que sufren estos “procesos productivos especializados reconvertidos”. Es muy fácil utilizar el cemento en producir bienes militares de defensa estática (bunkeres, líneas defensivas artilladas) y no levantar edificios con él; resulta relativamente fácil convertir las fábricas de vehículos industriales en productoras de blindados. Y es muy difícil conseguir grandes rendimientos de una lechería convertida en fábrica de armamento.

Todos estos “medios de intervención” exigen necesaria y suficientemente ser armonizados y coordinados por un “centro de gravedad” del Mando en cada teatro de operaciones. Que, en un esfuerzo centrípeto y convergente dirigiría y aplicaría los medios específicos a su disposición.

(FINAL)

Valery Gerasimov, comandante militar ruso en Ucrania. 2ª Parte.

(continuación)

El mercenario y rapaz Grupo Wagner.

Surge, un tema menor, pero de gran importancia por las desavenencias que crea en Moscú y con las tropas en campaña. Es la presencia creciente del Grupo Wagner como apagafuegos ruso en la guerra de Ucrania.

WAGNER RECLUTA CONVICTOS RUSOS.

En el mismo se encuadran criminales convictos, mercenarios sirios y libios “entre otros elementos de mal vivir” y voluntarios rusos. En general, gozan de sueldos dispares, dependiendo de su experiencia, origen y trayectoria vital; a un convicto se le paga fundamentalmente con la libertad, más o menos adornada con limpieza de antecedentes.

Su jefe es Prigozhin, un plutócrata ruso y paniaguado de Putin. Este hombre está enfrentado con parte de los del Kremlin y con altos jefes militares por la permanencia de su “grupo armado mercenario particular” en las filas rusas en campaña.

La tolerancia implícita de los jefes militares rusos en Ucrania con los hombres del Grupo Wagner, genera un enorme malestar entre los oficiales, suboficiales y soldados allí destacados. Y rebaja enormemente su moral de combate y su “esprit de corps”.

Si Gerasimov viene con poderes plenos de jefe de la campaña y considera los anteriores argumentos, en relación a la motivación y la disposición combativa de sus fuerzas regulares rusas, tiene que recomponer la situación de las fuerzas, en relación con la presencia del Grupo Wagner en las filas rusas.

La Unidad de Acción y la Concentración de los Esfuerzos en la Campaña.

Otro de los problemas capitales que tendrá que resolver Gerasimov es la Integración estratégica y operativa de todos los Frentes activos de las fuerzas rusas en presencia.

Para establecer una “Unidad Superior del Esfuerzo”, estratégica, que sea coordinada, proporcional y sinérgica. Para optimizar en “tiempos eficaces”, según el principio “universal superior del ahorro de medios” y el “principio militar del Objetivo”, la distribución y el empleo coordinado en el tiempo de las capacidades humanas y materiales adjudicadas a los distintos Frentes.

Así, los rusos tienen diversos Frentes con diferentes importancias y presentando distintas oportunidades.

El Frente norte de Kiev está inactivo. Lukashenko es aliado debido de Putin y con sus balandronadas y maniobras provoca incertidumbres en Kiev. Brinda una oportunidad de drenar efectivos ucranianos móviles, para fijar y proteger el Frente de incursiones rápidas rusas posibles.

Aquí bastaría la presencia en Bielorrusia de una “fuerza de tareas” (tasks force) mecanizada de Rusia. Contando con tanques y vehículos de combate y transporte de infantería, con apoyo de artillería, ingenieros, defensa contra aeronaves (DCA) y aviación de apoyo a tierra y su escolta. E integrando un par de divisiones. Que se moviera por el sur de Bielorrusia merodeando.

El Frente de Crimea está activo hacia Jerson, Mariupol y Zaporiya y crea incertidumbre hacia Odesa. Permite la defensa de los 4 territorios anexionados por Putin,

El Frente del Donbass, al sureste de Ucrania, está activo en los oblast o provincias de Lugansk, al norte, junto a la frontera con Rusia, y Donetz, al sur. El Frente del Noreste, hacia Jarkov o Kharkov está en hibernación. Ambos son promisorios en teoría en esta nueva fase de la guerra.

La acción conjunta y coordinada desde ambos Frentes rusos, de “fuerzas de choque de ruptura” de la defensa Táctica ucraniana. Seguidas, tras la irrupción, por “grupos móviles blindados” con apoyo aéreo, avanzando en la retaguardia operativa ucraniana hacia una población o pequeña zona. Formando un amplio y doble movimiento envolvente en torno al enemigo. Puede crear un embolsamiento de éste o, al menos, una grave amenaza de corte de comunicaciones para las fuerzas ucranianas más activas y, por tanto, equipadas con equipos pesados, desplegadas en el este del país. Rusia cuenta con más que suficientes fuerzas móviles regulares para ello.

El Contraataque Ucraniano.

Los ucranianos pueden contraatacar empleando fuerzas blindadas con suficiente punch, como los Main Battle Tanks más modernos. Los tanques “pesados” que Zelensky reclama a los EEUU y a Europa ahora. Los Challengers (con su blindaje Chobham); Leopards 2 A5, de ingeniería alemana; Leclercs, el primer tipo construido de esta nueva generación de tanques y Abrams, los estadounidenses.

Avanzando rápidamente desde la profundidad del despliegue ucraniano, sobre un flanco de las puntas de avance rusas. Recordemos que ese territorio es terreno favorable para los blindados.

Para ello Ucrania necesitará contar con varios batallones de dichos tanques. Distribuidos por sus concentraciones más importantes, cada uno con unos 50 tanques. El distribuirlo o emplearlo por compañías aisladas es desperdiciar su especial y única velocidad de avance todoterreno y potencias de choque y de fuego, protegidas por un blindaje eficaz. Que es completamente decisoria en el combate moderno.

En toda esta filigrana teórica de maniobras y combates, ganará el más capaz, equipado, motivado y preparado.

El desnaturalizado frente aéreo ruso actual.

El objetivo del frente aéreo ruso actual es el debilitamiento de la moral ucraniana. Mediante el ataque sucesivo a las instalaciones civiles (energías, agua y comunicaciones) y a los núcleos urbanos de cierta importancia ucranianos.

Es de señalar que este objetivo bastante criminal no tiene como blancos a las fuerzas militares enemigas, sino a sus poblaciones inermes de la retaguardia. Para más INRI, comenzó a ser usado descaradamente cuando Putin y sus altos capitostes y paniaguados del Kremlin se dieron cuenta de que su “actuación militar especial” en Ucrania era un “bluff”. Y que Ucrania era un hueso duro de roer para las fuerzas rusas empleadas en ella.

MAESTRO SUN

Hace casi 2500 años, el Maestro Sun (Sun Tzu), en la Época de los Reinos Combatientes, ya avisó que “cuando el general ya es nombrado por el soberano, éste no se debe meter en sus asuntos” y “cuando los cortesanos y ministros interfieren en su mando, traen la desgracia al Reino”.

Además, este objetivo ya ha sido utilizado en otros casos y con nula eficacia, por cierto.

El Japón fue bombardeado inmisericordiemente por los EEUU, cuando ya había conseguido ocupar las islas japonesas (p.e., Okinawa) suficientemente cerca del Japón insular. Los japoneses ya preparaban a su población civil para una resistencia numantina al invasor. Creando una inmensa fortaleza natural en sus islas, donde cada una era un reducto fortificado de ella.

Fueron las dos bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, que supusieron un “ascenso a los límites superiores”, en la lucha contra las retaguardias civiles. Porque eran mucho más que un cañonazo muy grande. Las que obligaron al Japón a rendirse incondicionalmente a los estadounidenses. Porque amenazaron (aunque no tuvieran más artefactos en ese momento), con destruir la esencia e identidad nacional japonesa.

En general, el uso del “bombardeo indiscriminado de las retaguardias civiles”, lo que consigue es galvanizar a éstas en torno a su gobierno y a sus fuerzas armadas. Porque perciben del enemigo un odio demoníaco, feroz hacia ellas, que buscaría la destrucción de su identidad, cultura e idiosincrasia.

Modernamente empleó ese tipo bombardeo los EEUU en Vietnam de Norte. Ellos abandonaron en 1973 el Vietnam del Sur y en 1975 lo ocuparon, casi sin resistencias, las fuerzas comunistas.

El Apoyo Aéreo de Rusia a sus Fuerzas Terrestres.

El frente aéreo ruso en Ucrania debe ser dirigido contra las concentraciones de tropas enemigas (reservas, preparaciones para el ataque, fuerzas en marcha), sus comunicaciones terrestres y la red logística, los puestos de mando y centros de comunicaciones, las puntas de ataque de sus fuerzas, las posiciones de artillería y de lanzamiento de cohetes y drones.

FINAL.

Los Parámetros determinantes de la Eficacia en la Guerra moderna.

Introducción Esencial.

No es éste, evidentemente, un Tratado sobre los Parámetros determinantes de la Eficacia militar. Tampoco es un Estudio sobre los Principios o los Sistemas Operativos de la Guerra. Sobre los cuales tienen a su disposición suficientes artículos en esta Página Web, que consultan ahora.

Se trata de realizar una breve explicación de las características de esos Parámetros determinantes. Que deben funcionar siempre en Armonía y Cohesionados.

Para que, con esta descripción en la mano, puedan definir y conocer fácilmente los Fallos y Errores que cometen las Unidades en su Oficio más peligroso: la Guerra.

Doctrina y Reglamentos.

Los Parámetros determinantes deben definir y transmitir el Qué y el Cómo de las unidades y medios en la guerra contra los variados enemigos posibles.

O sea, supone tener unos buenos Principios de su Arte-Ciencia de la Guerra y unos Sistemas Operativos adecuados a la guerra moderna, híbrida y cibernética.

Y, deben hacerlo de una manera amplia, clara, creativa, estimulante, flexible, participativa y resolutiva.

Los Parámetros Determinantes y su medio de expresión cabal.

Esos Parámetros Determinantes se conciben y materializan por el Elemento Humano de las Armas y la Guerra. Sin éste, serían sólo unas hojas más o menos numerosas de grafías. A la espera de obtener su sentido, siempre eminentemente práctico, su expresión cabal y su utilidad trascendente. Que consiguen por su empleo por los militares.

Cadena Logística.

Organiza y distribuye los medios a las unidades. También podría participar en su adquisición externa en el mercado, en todo o en parte. Incluye generalmente los servicios sanitarios.

Debe ser cercana, con medios diversos: los transportes de larga y de reparto, los almacenes o centros o nodos y cocinas en varios niveles de actuación y el control y los medios informáticos. Tiene que ser informada, previsora, proactiva, organizada y suficiente.

La Trilogía Ejecutora.

Unidades de las armas y servicios.

Que puedan integrar conjuntos tácticos y operativos de Armas Combinadas. Que estarán compenetrados, entrenados, también conjuntamente, que aporten un apoyo mutuo y una sinergia de efectos y que se tengan mutuo respeto.

Jefes. Oficiales.

Deben ser dispuestos, empáticos, formados, motivados, resolutivos, respetados, responsables y sufridos.

Cuerpo de Suboficiales.

Deben ser cercanos, entrenados, específicos de sus tareas, capaces, formados, leales a los jefes, a los soldados y a las unidades y respetados y altamente considerados por las tropas.

Generales rusos caídos en Ucrania.

Generales rusos extraviados de su Puesto de Combate Avanzado en Ucrania.

Introducción.

Hay cientos de videos ucranianos neutralizando a vehículos aéreos, navales y terrestres rusos. Que más que combatiendo a las distancias cercanas y próximas, parece que posan como en el tiro a los patos en una feria de pueblo.

Cuatro generales rusos muertos en Ucrania en 20 días, tantos como en  Afganistán en 10 años

Estos videos están producidos en su gran mayoría por casi desconocidas empresas cinematográficas.

Y, a veces, incluso, cae casi en primera fila un supuesto general ruso.

Desarrollo.

Un general jamás acompaña o se sitúa en combate junto a un teniente de pelotón o un capitán de compañía o un comandante o teniente coronel de batallón.

Sus tareas no son pegar tiros. Ni arengar a los hombres que le rodean. O impulsarles al combate con su ejemplo. Eso lo hacen los oficiales a cargo de las unidades y los suboficiales al mando inmediato de los soldados. Que conocen como nadie a sus soldados. ¿O no será así aquí?

Ucrania mata en un mismo día a dos generales rusos y pone en evidencia el  grave problema del ejército de Putin

La tarea del oficial general es concebir y conceptualizar el combate y las maniobras de sus unidades tácticas, cumpliendo las Tareas y Misiones del ejército en campaña.

Y, facilitar los medios en: unidades de armas combinadas; los apoyos antitanques, artilleros y aéreos a las mismas y la logística para ello: desde la sanidad a los abastecimientos de todas clases, desde combustibles a municiones, pasando por equipos de mantenimiento y de retirada de vehículos averiados y las cocinas y la distribución de alimento a los puntos de recogida de las unidades.

Baja en el ejército ruso: muere el alto general Sukhovetsky - AS.com

Él arenga e impulsa a los mandos y jefes de unidades dependientes de él. Y, a los soldados todos en ocasiones contadas.

Para cumplir Aquéllas, cumpliendo el Principio Universal de la economía de medios humanos y materiales. O sea, siguiendo su mejor y más optimizado empleo.

Y, como ya he dicho en otra oportunidad, la muerte de un general es un desastre nacional. Y, la muerte de un general de 4 estrellas, comandante en jefe de un ejército de muchas decenas de miles de soldados, es una catástrofe nacional.

Simplemente, porque son unos activos militares y muy importantes.

Desarrollo del pensamiento militar superior.

La formación.

El golpe de vista y la intuición deben ser desarrollados para que, siguiendo una serie de técnicas aceptadas, sean los que rijan en último término el gobierno y la dirección de las operaciones que se desarrollen.

El estudio y el razonamiento llevan a conocer las mejores técnicas y sus formas de aplicación. Una vez aprendidas por la experiencia y la reflexión, éstas deben dejar paso al gobierno de la intuición. Ésta rige con sentido holístico, global, en una elaboración interna del espíritu, que establece un ritmo, una proporción y una adecuación a la situación dada. Que resulta mucho más eficaz y rápida que el continuo recurso al análisis, a la retroalimentación y a la lista de control de las actividades o “check list”.

Aníbal - Wikipedia, la enciclopedia libre
Aníbal Barca

Las posibilidades, consejos, técnicas, variedades que se suceden en una situación dada y cambiante, crecen en forma exponencial. El tenerlas a la vista deliberadamente en todo momento, resulta poco menos que imposible. Y puede ser fuente de errores, ya que harían falta además la retroalimentación y la verificación. Tampoco sería muy útil siempre, porque la deliberación resulta lenta y las posibilidades, las técnicas y los consejos son a veces contradictorios, a la luz de todas las condiciones que definen una situación.

Vasilevski, Aleksandr: biografía y la posición
Alexander Vasilevsky

Así, una vez formado, el oficial debe confiar en su sentido militar, que no es más que la intuición específica, para actuar en toda ocasión. Es de señalar que la emotividad excesiva, especialmente el miedo y el odio (negativos) bloquean la gestión intuitiva y la agilidad de la mente, descendiendo el nivel de su efectividad al del razonamiento falible. La serenidad y la disciplina serán los mejores ayudantes de la intuición.

Paul von Lettow-Vorbeck (Reichsheer) | Cronología de la Primera Guerra  Mundial - WWI
Paul von Lettow-Vorbeck

Decía un sabio anónimo que el razonamiento era una forma de equivocarse con convicción. La causa o razón no es más que “no tenemos a mano todos los condicionantes o parámetros que definen una situación compleja”.

La aplicación práctica.

La búsqueda de una solución para el problema operativo o táctico que se plantea el mando pasa por un proceso mental de investigación, información y deliberación. Los resultados de los procesos de exploración y de inteligencia deben, también, informar y arraigarse en la mente del jefe. Según la psicología occidental, tras todo este proceso mental deberá surgir la intuición.

Erich Von Manstein | Eurasia1945
Erich von Manstein

En dicho proceso no queda del todo claro el nexo entre la deliberación y la solución, ya que ésta puede ser ocupada por numerosas “variantes” del caso, con diversas posibilidades de realidad o certeza. La solución no surge por un proceso de acumulación de datos y su rumiar.

Sino por un “salto cualitativo”, tras el que se contempla claramente el concepto esencial de la situación o su aprehensión conceptual plena.

Dos siglos de la muerte de Napoleón, el emperador que temía a los gatos
Napoleón Bonaparte.

Estos “saltos” se producen en una elaboración mental inconsciente, dentro de una mente entrenada para captar dichos conceptos esenciales. Que pueden ser absolutos o referidos a la mente en sí, como relativos, referidos a situaciones o hechos externos a ella, como parcelas del conocimiento. Tras esas “informaciones” recibidas se debe realizar una verificación por parte de la mente analítica o deliberante, que revalide la bondad y conveniencia de una o dos soluciones “especiales” (mejor que “ideales”) que se ofrecerán.

Georgios Grivas - Alchetron, The Free Social Encyclopedia
Georgios Grivas

Esta aparente incoherencia entre la Solución que postulamos y la expresión ramificada que obtenemos, surge como consecuencia de la indeterminación natural que existe en la definición y la consideración de todas las variables que actúan en cualquier fenómeno o situación. El coraje mental será entonces el mejor auxiliar de la sabiduría, para superar las “dudas” que surjan sobre la ejecución y sus posibilidades y asirse a las oportunidades creativas.

Daniel Morgan - Wikipedia, la enciclopedia libre
Daniel Morgan

Y mucho más en una acción militar, apreciada desde hace mucho tiempo como envuelta en el “humo o niebla de la guerra” y afectada de la fricción y de los errores de las personas y de las unidades actuantes. Parte de ese “humo” se genera precisamente en nuestro conocimiento siempre incompleto, erróneo y aproximado de lo que piensa, busca y realiza el enemigo “al otro lado de la colina” que nos separa.

Algunos practicantes de la teoría.

Todos los ejemplos que presentamos se caracterizan por haber superado reiteradamente a sus enemigos en sus enfrentamientos. Y, manteniendo una creatividad y una frescura llamativas en su empleo del arte ciencia de la guerra.

Aunque, a veces, una estrategia operativa de martilleo, por parte de un enemigo con más medios y recursos, les haya finalmente privado del triunfo a algunos.

Grupos Móviles de Batallón Rusos.

Introducción.

Los nuevos grupos móviles tácticos rusos responden a las nuevas teorías militares rusas, singularmente del general Valeri Guerasimov, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas, de la guerra híbrida moderna. Estos grupos serían la respuesta de Rusia en el ámbito militar convencional, para intervenir directamente en la lucha regular.

Valeri Guerásimov - Wikipedia, la enciclopedia libre
General Valeri Gerasimov

Los “núcleos duros” de estas modernas unidades rusas son sus “unidades de armas combinadas”. Que están perfectamente coordinadas para actuar en cada diferente situación, empleando y manteniendo un “mix” de pequeñas unidades de las distintas armas o ramas en cada caso.

Están formados por un batallón de tanques medios con 40 vehículos, un batallón de infantería mecanizada o motorizada con 500 efectivos y un grupo de artillería mixta remolcada. Recibiendo el apoyo orgánico de una compañía de ingenieros, otra de exploración mecanizada , una de antitanques medios y pesados y otra de servicios, logística y sanidad.

Táctica operativa.

Cada grupo móvil o semi brigada está llamado a actuar sobre 1 a 2 Km de “interfase de lucha” favorable sobre el enemigo. Dependiendo de las condiciones e intenciones enemigas, de la transitabilidad del terreno y de la misión propia recibida e intención del mando superior. El ancho del sector y el despliegue propio adecuado lo establecería el mando del grupo, según las condiciones apreciadas del “microterreno” de lucha y su misión.

Rusia concentra alrededor de 52 grupos tácticos de batallones cerca de la  frontera con Ucrania
Rusia concentra más de 75 grupos tácticos de batallón junto a Ucrania.

Estas ideas y método eliminan y superan las viejas rigideces que se establecían a los despliegues de sus pequeñas unidades desde el mayor nivel de mando.

Una misión corolaria y consecuencia de esta forma de lucha es el mantenimiento y uso permanente del enlace y la coordinación con las unidades vecinas. Para reaccionar rápidamente con los cambios de la “situación general” y la “situación del enemigo” y las oportunidades que surjan para los dos rivales.

Los grupos de batallón actúan rompiendo ampliamente un extenso sector del frente enemigo. Son una perfección de los antiguos ataques soviéticos de fuerzas de choque (con abundante artillería y aviación) en un sector defensivo enemigo. Y llamaban “destacamentos avanzados” a sus fuerzas de ruptura inmediatas.

Los grupos de batallón actúan en el moderno terreno de lucha, tanteando y creando y aprovechando “vacíos” en la defensa enemiga. Así, estas unidades utilizan mejor las fuerzas de ruptura del primer nivel de ataque. Se podrían comparar ambos sistemas de lucha con los ágiles y maniobreros manípulos romanos y las pesadas falanges griegas. Que luchaban sólo en terreno abierto, y cuyo esfuerzo de choque lo realizaban las primeras filas de hoplitas.

A nivel de la división motorizada se creará la “conceptualización” de la batalla. Para avanzar y combatir en una “interfase de lucha” con el enemigo de 3 a 6 Km de ancho. Donde actuarán los grupos móviles de batallón de la división en dos o tres escalones de profundidad, incluyendo la reserva.

Rusia amenaza a Ucrania con maniobras navales y aéreas
Fuerzas rusas marchan hacia sus zonas de concentración avanzadas.

La división es el “depósito” inmediato y esencial de los “apoyos y servicios”. Y, bajo su mando están también sus reservas tácticas. Que distribuirá hacia los grupos de batallón conforme crea conveniente, según el desarrollo de la lucha de sus “puntas de ataque”. Para ir formando en todo su sector o faja de acción un “centro de gravedad” del esfuerzo conjunto divisionario. Buscando el “cumplimiento económico” de sus planes: adecuado, oportuno, sin despilfarros.

La Estrategia Operativa.

En el siguiente nivel de los “grupos móviles de maniobra”, situados en el escalón de asalto y que se insertarán tras la ruptura, se perfilan las principales direcciones de explotación de la retaguardia táctica y operativa del enemigo. Estas direcciones de avance y de combate se definirán mejor en función de los objetivos operativos y estratégicos ya definidos, de los resultados adelantados de la inteligencia y los inmediatos de la exploración táctica y de la situación operativa existente.

Cold War Gamer: July 2015

Los “grupos móviles de maniobra” están compuestos por varias divisiones mecanizadas y motorizadas con los apoyos necesarios. Avanzarán en su sector siguiendo un par de direcciones paralelas. Para extender la “influencia” o afectación y conmoción del enemigo con su “paso y amenaza”. Y para incrementar la incertidumbre de aquél, en cuanto a las intenciones inmediatas del atacante.

La “influencia” la ejerce el “grupo móvil” en función de su distancia de llegada posible con fuerzas suficientes a los puntos sensibles del enemigo en su retaguardia. Los “grupos móviles de maniobra” apuntalan y aseguran su sector de avance realizando ataques laterales desde el sector hacia objetivos secundarios cercanos a éste.

El Centro de Gravedad del Esfuerzo de Armas Combinadas

Un Instrumento del Mando

Introducción General.

El centro de gravedad no es una unidad propia, ni su misión, no es un punto en el espacio o un rasgo físico predominante hacia donde se dirige un esfuerzo (objetivo clásico), ni tampoco es una unidad enemiga.

El centro de gravedad es un flujo de ideas coordinadas en aplicación variable, generando acciones originales tras cada una de ellas, para el cumplimiento de la misión y el objetivo. Originalidad, flexibilidad, variabilidad, consistencia, no predictibilidad por el enemigo y eficacia deben ser características esenciales del proceso de su establecimiento. En la práctica, el centro de gravedad es el instrumento de dirección, concentración, impulso y trabajo que posee el jefe para enfocar y unificar, hacia la realización de los objetivos y misiones recibidos, todos los esfuerzos de sus unidades subordinadas, tanto de combate como de apoyo y soporte.

El jefe se debe centrar en sus objetivos y misiones mediante el centro de gravedad creado y siguiendo como metodología la aplicación de los “sistemas operativos de maniobra”.

La concentración de esfuerzos.

En cuanto a la concentración, el llamado “esfuerzo principal” expresa un efecto de penetración en una dirección y un sentido dados, pudiéndose llegar a la ruptura y posibilitar una explotación. En él se concentran los esfuerzos interarmas de las unidades, incluso las aéreas.

El centro de gravedad tiene un sentido más espacial y temporal, buscando una “convergencia operativa” de “esfuerzos relacionados” hacia un objetivo. No necesariamente contiguos, simultáneos o secuenciales aquéllos. Sino sinérgicos y resultantes en sus efectos y resultados y teniendo en cuenta la forma óptima de actuar de cada arma y servicio o «medio de intervención» del Estado.

El centro de gravedad es más global u holístico, el esfuerzo principal es más sumatorio y acumulador. El esfuerzo principal se ejemplifica en la estrategia de martilleo de Foch en el frente occidental europeo, a partir del verano de 1.918, para vencer la capacidad de combate alemana por pura erosión de la misma en todo el teatro de operaciones. Trasladándolo sólo de dirección, cuando la resistencia de un sector alemán era excesiva.

Los efectos del esfuerzo principal son más directos, predecibles y evidentes. Los del centro de gravedad son más sutiles e inesperados, al menos en los primeros estadíos de la acción militar.

El esfuerzo principal es un instrumento del nivel táctico, que no debería ser generalizado a los otros niveles. El centro de gravedad puede ser utilizado en toda la actividad dialéctica donde concurren medios varios, tanto en número como en naturaleza, tanto cercanos como lejanos, que puedan ser empleados en ella. Dentro de cada nivel de actividad militar, empezando por el superior, se crearía el centro de gravedad. Armonizando y conjugando todas las actividades, para conseguir el efecto, el objetivo más trascendente en el mismo.

Funcionamiento.

En el nivel estratégico serían la o las vulnerabilidades críticas del enemigo, al menos aquéllas dentro del teatro de operaciones. La naturaleza de éstas estaría conformada por una componente política importante. A nivel operativo, el centro de gravedad se crearía sobre la o las vulnerabilidades críticas de la campaña. A nivel táctico, sería el objetivo que condujese a hacer operativamente trascendente la batalla. Si ésta fue correctamente planteada, como necesaria para la dirección operativa, el objetivo debería ser el que condujese a la decisión en ella y/o a la explotación de la victoria.

El centro de gravedad supone una acción centrípeta de todas las líneas de actuación, de la actividad “ramificada” de todas las unidades y los servicios. No necesariamente coincidentes, pero sí convergentes y resultantes en su eficacia y en su resultado.

Strategy: Does the Center of Gravity Have Value? - War on the Rocks
ALEGORÍA DEL FUNCIONAMIENTO DEL CENTRO DE GRAVEDAD

Siguiendo las líneas “ramificadas” de comunicaciones, se aprovechan la situación de partida de cada fuerza y la transitabilidad del terreno, buscando la utilización óptima del conjunto interarmas, de las reservas y de la logística.

Mediante las líneas de avance o de acción diferentes inducimos incertidumbre en el enemigo, dispersamos su capacidad de rechazo y perturbamos su plan de defensa y su conducción sistemática.

Las líneas ramificadas, en una acción centrípeta final, son propias del centro de gravedad. La acumulación de fuerzas en un sector, reiterando (unidades intercaladas o sucesivas) o potenciando (tanques, estrechamiento del sector y mayor soporte de fuego) el esfuerzo, es propia del concepto de esfuerzo principal.

Un ejemplo del empleo del centro de gravedad siguiendo esas líneas “ramificadas” a nivel estratégico, nos lo da Napoleón con sus operaciones para la rendición de Ulm contra el ejército austríaco del general Mack y del Archiduque Fernando de Austria.

En un amplio avance de sus cuerpos independientes, el Grande Armée (unos 210 mil hombres) cruzó el centro de Alemania, desde el Rin al Danubio. Con esto se interpuso operativamente entre los austríacos (unos 40 mil hombres) y las fuerzas rusas aliadas que acudían a ayudarlas. Los franceses iniciaron el cruce del Danubio el 7 de octubre de 1.805. Y, durante toda la semana siguiente, Napoleón hizo converger en una enorme espiral constrictora a la mayoría de sus cuerpos de ejército sobre Ulm. Mientras una fuerza suficiente vigilaba la llegada por el este del general ruso Kutuzov.

Batalla de Ulm - Wikipedia, la enciclopedia libre
EL GENERAL MACK SE RINDE A NAPOLEÓN A LAS AFUERAS DE ULM

El general Mack realizó en vano varios intentos de ruptura, con los mayores esfuerzos en Haslach y Elchingen. Los dos comandantes austríacos se pelearon entre sí y el archiduque Fernando con sus 6.000 jinetes se separó del grueso e intentó escapar en la dirección noreste, al encuentro de los rusos.

Por su parte el general Mack y el resto de sus hombres (unos 27.000, tras las batallas citadas), con Napoleón en abrumadora mayoría a las puertas de la ciudad de Ulm desde el 14 de octubre, salieron afuera para rendir las armas a los pies de las estribaciones de los montes Michelsberg. La capitulación se firmó por el general Mack el día 20. Las fuerzas del archiduque Fernando fueron rodeadas y vencidas por el cuerpo de ejército de caballería de Murat, cerca de Trochtelfingen. Otros 12 mil austríacos se rindieron en Neustadt. La campaña, sin combates propiamente dichos, le costó a Austria más de 50.000 hombres de sus fuerzas iniciales de unas 70.000 tropas.

Mecanismo y Realización.

El centro de gravedad dirige, canaliza, recoge y orienta la creación y la dirección de los esfuerzos de las distintas unidades y apoyos en cada caso. Su cambio por el mando permite la continua adaptación de aquéllos a las circunstancias y el mantenimiento de los objetivos intermedios generales siempre presentes.

El centro de gravedad tiene como factores eficaces a la velocidad de operaciones y a la logística. La primera permite la actuación óptima de la capacidad de combate de las fuerzas y la segunda minimiza o compensa el “desgaste” inevitable de la capacidad de movimiento y el posible de la capacidad de combate durante las operaciones decididas.

Sus factores negativos de realización son la mala transitabilidad, incluso la inducida por obstáculos, cortaduras y campos de minas, y los combates no deseados por el mando propio. La primera “desgasta” la capacidad de movimiento operativo y la segunda “agota” la capacidad potencial de combate.

Sin esas capacidades, la fluidez, la sinergia y la actividad ramificada del centro de gravedad tiende a revertir en un esfuerzo principal en una dirección operativa, rápidamente conocida por el enemigo. Las “ondas de conmoción” que generamos sobre el enemigo, transversalmente a nuestro avance en su zona operativa, disminuyen con ello en intensidad y frecuencia, hasta, quizás en el extremo, desaparecer.

Los elementos directos de actuación en el centro de gravedad son los conjuntos interarmas, las reservas del propio o superior nivel (pudiéndose llegar a la masa de apoyo, o retaguardia) y la logística. Con ellos se actúa, una vez concebido el centro de gravedad, para crearlo, aplicarlo y desarrollarlo, mediante los sistemas operativos de maniobra.

El desarrollo y el futuro.

La Guerra Híbrida, ¿es un escolio?

Bueno, pero este concepto para el mando puede ser útil para las guerras de I, II, III y IV generación (según la denominación de los EEUU, ampliamente “aceptada”). Pero, ahora abordamos la era de la guerra de V generación: La guerra híbrida o miltifacética o multifuncional.

Empleando, además, métodos digitales, informáticos, usando la precisión y la discriminación que permiten los algoritmos matemáticos y la tecnología de radiaciones y pulsiones electromagnéticas.

NATO Pushed to Upgrade Romania to 'Center of Gravity' for Russian  Deterrence by DC Think Tank - Sputnik International
OTAN REFUERZA RUMANIA COMO PARTE DEL CENTRO DE GRAVEDAD DE DEFENSA DE EUROPA

Pero es que, justo, este modelo de enfrentamiento dialéctico con su componente variable de fuerza física, necesita una integración armónica y holística de los medios multidisciplinares disponibles. Enfocándolos a lograr los objetivos diferentes simultáneos o sucesivos, que queramos conseguir. Y preservando el principio universal de la optimización y el ahorro de medios.

Y, el instrumento integrador necesario es el centro de gravedad del «esfuerzo nacional total».

(CONTINUARÁ)

ALEGORÍAS SOBRE LA ESTRATEGIA OPERATIVA.

“Cuando el cocinero del príncipe Wenhui descuartizaba un buey, sus manos agarraban el animal, hincaba sobre él las rodillas y, al hundir el cuchillo se producía un sonido del todo musical.

Dijo a su cocinero el príncipe Wenhui al verlo trabajar un día: –¡Ah!, ¡Excelente!, ¿Cómo ha podido llegar tu arte a tan alta perfección?.

Una lectura del Zhuangzi | Diletante
MAESTRO CHUANG

A lo que el cocinero, dejando a un lado su cuchillo le respondió: –Al principio, cuando vuestro siervo empezó a descuartizar bueyes, sólo veía el buey que tenía delante; al cabo de tres años, ya no veía el buey. De presente, vuestro siervo usa de su espíritu para saber, que no de los ojos para ver. Detiénense sus sentidos y es su espíritu el que actúa.

–Siguiendo las marcas naturales del buey, corto por entre las articulaciones, hasta llegar a los huecos entre los huesos y los tendones. Manejo, pues, el cuchillo acomodándolo a las partes naturales del buey, y así, no hallando el menor estorbo ni aún en las venas y los tendones, ¡menos lo encuentro en los grandes huesos!

–Un buen cocinero muda de cuchillo una vez al año, pues que lo usa para cortar la carne; un cocinero vulgar lo hace una vez al mes, como que lo utiliza para cortar los huesos. Diecinueve años ha que vuestro siervo viene usando el mismo cuchillo, con él ha descuartizado varios miles de bueyes, y sigue tan afilado como recién salido de la muela. Las articulaciones del buey dejan huecos y el filo del cuchillo no tiene grosor; hundiendo lo que no tiene grosor en lo que tiene hueco, se maneja el cuchillo con comodidad y sobrado espacio. Por eso, después de tantos años este mi cuchillo parece recién salido de la muela.

–Y aún así, siempre que tropiezo con un nudo, me doy cuenta de la dificultad y procedo con grandísimo cuidado: la mirada fija, me muevo despacio, manejo el cuchillo muy lentamente y ¡ras!, el buey ya está hecho cuartos, cual terrón desmoronado. A ese tiempo me yergo, el cuchillo en la mano, miro en derredor y me siento contento. Limpio el cuchillo de descuartizar y lo guardo.

–¡Excelente!—exclamó el príncipe Wenhui—Oyendo las razones de mi cocinero, he alcanzado a comprender cómo es menester obrar para alimentar la vida.

–Por otro lado, Señor—terminó el cocinero—ésta es virtud que no se aprende con erudición ni con libros; si no que es fruto de la observación y de la reflexión y que es por ello de difícil transmisión, si no se prueba”. (1)

Y, el torrente que se expande:

“Si observamos un torrente descendiendo sobre sucesivos bancos o represas de tierra en su camino, vemos que primero golpea contra el obstáculo, sintiéndolo y probándolo en todos los puntos.

Oportunamente, encuentra una pequeña ruptura en algún punto. A través de esta ruptura surgen las primeras gotas de agua y se precipitan inmediatamente.

Basil Liddell Hart - Wikipedia, la enciclopedia libre
CAPITÁN BASIL HENRY LIDDEL HART

El agua acorralada a cada lado se lanza a través de la brecha, desgastando la tierra en cada lado y ensanchando la abertura. Se arremolina a través y alrededor de los flancos de la brecha, removiendo la tierra de cada lado y ensanchando entonces la brecha.

Simultáneamente, el agua que está detrás fluye directo a través de la brecha entre los remolinos laterales que están desgastando los flancos. Una vez que ha atravesado, se expande para ampliar una vez más la embestida del torrente. A medida que el agua fluye incrementando continuamente el volumen, la embestida del torrente vuelve a sus proporciones originales, abandonando a su turno cada obstáculo en ruinas detrás de ella” (2).

Glosas.

El carnicero, su cuchillo y su arte no reflexivo en acción representan al objetivo específico de la estrategia operativa: desorganizar al enemigo al menor coste posible en medios propios (capacidades de combate y de movimiento y abastecimientos).

El resultado del trabajo del carnicero anónimo es una res troceada; que ha dejado de serlo para convertirse en un conjunto de piezas y despojos, a punto de ser preparados para su consumo.

Para adecuar esas piezas enteras para su posterior consumo, sí que habrá que efectuar un trabajo amplio de corte, de uso de los cuchillos con sus desgastes, por parte de los otros carniceros y elaboradores de palacio.

Este nuevo trabajo equivaldría a las batallas de cerco y aniquilamiento, donde una abrumadora superioridad local operativa propia, se encargaría de reducir las bolsas enemigas a un coste óptimo.

File:FallGelb Manstein.svg - Wikimedia Commons
EL GENIO DE VON MANSTEIN: BATALLA DE BÉLGICA Y FRANCIA, MAYO 1940

Por su parte, el fluir del agua nos representa la flexibilidad y la adaptación que deben existir en las acciones tácticas con el enemigo por parte de las unidades y pequeñas unidades de armas combinadas que las llevan a cabo.

Pero la abertura en la roca no se agranda, ni se expande a los lados, sin la erosión. Ni el agua, que representa la docilidad y la suavidad, vence “per se” al terreno.

Cada gota de agua en contacto con las paredes ejerce un trabajo de erosión sobre ellas, en virtud de su mínima fuerza gravitatoria, especialmente durante el régimen turbulento del líquido, en que la fuerza ejercida es tangencial a la pared afectada.

Las gotas se suceden sin solución de continuidad en el torrente o río y su energía, aparentemente inagotable, procede de la energía de gravitación de la Tierra, que las va atrayendo a los niveles más bajos de su cauce.

Las aguas del mar y de los ríos vencen a la gravedad y a las fuerzas de Van der Waals , que unen en enlaces covalentes a sus moléculas, a través de la energía térmica solar, que les suministra el “calor específico de evaporación”. Condensadas en gotas (a través de su tensión superficial, que les da su tamaño adecuado) y unidas en nubes, caerán de nuevo atraídas a la Tierra, alimentando el “torrente continuo”.

  1. Maestro Chuang. Barcelona, 1996. Págs. 54, 55, 146 y 147.
  2. B. H. Liddell Hart. “The ‘man in the dark’ Theory of Infantry Tactics and the ‘Expanding Torrent System of Attack” Journal of the R.U.S.I. Febrero de 1921, pág. 13.