Las Emboscadas contra Patrullas y Unidades Militares.

Introducción.

Una de las tareas principales de los militares de las Fuerzas Internacionales de Apoyo a la Seguridad, desplegadas en el Suroeste de Asia, es el patrullaje motorizado por los caminos polvorientos que entrecruzan la zona de influencia de sus acuartelamientos. Estas zonas casi carecen de carreteras asfaltadas. Y cuando las hay, no son gran cosa. Las capas de asfalto tienen un par de dedos de espesor; y los calores las ablandan y se forman fácilmente baches y burbujas. No es aquél un patrullaje agresivo. Es un patrullaje de exhibición, rutina y enlace visual y logístico entre las posiciones militares principales y secundarias y con los núcleos de población cercanos.

Cuando los militares piensan que puede haber problemas, reciben el apoyo de la observación aérea. Son aviones de exploración no tripulados (los UAV, por sus siglas en inglés), cuyo uso se extiende en estos conflictos asimétricos. Algunos pueden detectar (en condiciones ideales) a 5 mil metros si una persona va armada. Los estadounidenses usan el modelo Predator (éste va también armado) y el Searcher (sin capacidad de ataque), pudiendo ambos operar hasta los 350 km de su base.

Resultado de imagen de Guerrillas sunníes GUERRILLAS IRAQUÍES SUNNÍES «JAISHALADL» POSANDO…

En algunos casos, los insurrectos y bandidos locales se han atrevido a atacar a alguna de las columnas militares de marcha desde posiciones fijas y espaciadas, formando una franja o luneta como una media luna, que abrazaban el camino de marcha. Su problema es que las armas rebeldes son de tiro tenso y sus posiciones se sitúan en la pendiente anterior. Por tanto, los “vehículos blindados ligeros armados” de la infantería extranjera pueden trabar combate ventajosamente con los guerrilleros en sus pozos de tirador, pequeñas trincheras y pliegues del terreno reforzados. En efecto, sus sistemas de adquisición de blancos y control de fuego les permitían la selección y la precisión de sus fuegos ametralladores contra los blancos puntuales de los rebeldes irregulares. Y les obligan a retroceder y a esconderse en las aldeas más cercanas.

Hay otros muchos más casos en que los insurrectos utilizan sus artificios explosivos artesanales (en inglés, los “improvised explosive devices”) en los caminos recorridos por los militares en patrulla. Los suelen colocar generalmente partiendo desde las aldeas cercanas, como su base improvisada operativa adelantada, y aprovechando la ocultación y el amparo de las noches. Se les tiene mucho miedo a estos artificios, famosos ya desde la posguerra de Irak en 2003. Porque son inesperados, impredecibles y difíciles de detectar (pueden estar en el camino que ayer se recorrió y examinó), enervantes (la perspectiva anímica de la posible, aunque improbable explosión, grava mucho más que la probabilidad real de los daños del ataque) y ponen a los hombres en la defensa pasiva y a la espera. Sabiendo que no se toman medidas activas para evitarlos.

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Las cargas huecas explosivas, que forman la mayoría de esos artificios, atacan el bajo vientre de los vehículos militares extranjeros, su parte más vulnerable y menos protegida. Ahí no pueden llevar las cargas reactivas de repulsión o un blindaje múltiple con cerámicas que usan los cascos de los tanques. Se calcula que los insurrectos talibanes, de al-Qaeda y del Estado Islámico en Afganistán, pueden colocar y activar durante un año más de 10 mil de estas minas artesanales. Algunos corresponsales llaman a esos artificios, el arma más efectiva de la insurgencia. Aunque son, en su conjunto operativo, como un inmenso campo de minas, pero que no se colocan simultáneamente, y superextendido, improbable y sin estar cubierto por el fuego enemigo.

Las Tácticas y Técnicas para Eliminar el Peligro de las Emboscadas y Trampas Explosivas en los Caminos.

Hay varias, unas pasivas o reactivas y otras activas, asumiendo la iniciativa y la agresividad contra insurrectos peor preparados y entrenados que los militares. Todas son “defensivas”. Desde que el Ministerio de la Guerra pasó antaño a denominarse de las Fuerzas Armadas y, por último, más modernamente, de la Defensa, todo es “defensa”.

Entre las pasivas pueden estar el incrementar el reconocimiento visual de los caminos, en los suelos de aquéllos, observando protuberancias y cambios de color que no correspondan. Los “tiempos de recorrido” de las columnas disminuirían bastante. Hay que recorrer aquéllos más despacio, mirando al suelo y oteando el horizonte, buscando también observadores al descuido, no muy lejanos. No suelen usar activadores de cables. Estos son caros y pesan, y los rebeldes están en zonas aisladas y la logística es débil y complicada.

Los artefactos se activan generalmente por la presión del vehículo o por un emisor de frecuencia y alcance dados; puede servir hasta un dispositivo de apertura de puertas. Con sus inhibidores de frecuencia, los militares intentan contrarrestar las ondas de radio de las frecuencias probables usadas en la zona. Siendo los emisores más caros y complicados, cuanto más alcance, potencia y gama de frecuencias usen. Es el juego del gato y el ratón. El problema es que los guerrilleros de un área reciban un emisor activador que use una frecuencia imprevista.

También las columnas podrían ser hostilizadas con fuego de mortero registrado durante los altos que hicieran para confirmar o eliminar algún posible artificio, ya que algunos podrían ser simulados.

Resultado de imagen GENERAL VALERIANO WEYLER.

Otro medio sería trasladarse por fuera de los caminos, campo a través. Para los vehículos a rueda, esto no siempre es posible. Y, además, el desgaste de las piezas y el consumo de combustible aumentan mucho, como también los horarios de marcha. Al mismo tiempo, disminuye la comodidad y aumenta el cansancio de los viajeros en misiones de patrullaje largas y/o rutinarias.

Que no se diga que es imposible o muy difícil. Ya que esto fue lo que hizo el general Valeriano Weyler, para espantar a los “mambises” cubanos de las cercanías de los caminos y veredas tropicales. El 10 de febrero de 1896, el general se hacía cargo del gobierno de Cuba y de la jefatura del ejército español estacionado en ella. El presidente del Consejo de Ministros, Antonio Cánovas del Castillo, restaurador de la monarquía borbónica, propugnaba la política de mantener la dominación colonial en Cuba, hasta “sacrificar el último hombre y la última peseta”. Y nombró a Weyler para los cargos citados, en sustitución del general Arsenio Martínez Campos, el pacificador de la guerra de 1968 a 1978. Que fracasó esta vez en acercar posiciones con los rebeldes en armas.

Imagen relacionada GENERAL ARSENIO MARTÍNEZ CAMPOS.

Los guerrilleros cubanos, en esta nueva guerra, aprovechaban la ocultación de la “manigua” y su cercanía a los caminos, para hostilizar con fuego de fusilería a la columnas y causarles algunas bajas, sin empeñarse en la lucha. Weyler pronto diseñó la técnica de rechazo del enemigo. Una exploración con capacidad de combate se adelantaba convenientemente a las columnas españolas en marcha. Se trasladaba por las maniguas (matorrales autóctonos) que circundaban a las vías de marcha, sin alejarse excesivamente del camino. Los mambises o rebeldes, formando fuerzas de hostigamiento variables y escasas, eran así levantados de sus posiciones y ahuyentados de las fuerzas principales españolas.

Particularidades de las zonas montañosas y sus habitantes.

Las áreas montañosas de la región geopolítica del Suroeste de Asia son especialmente peligrosas para las unidades extranjeras en maniobra de cualquier tamaño. Las estribaciones de las alturas están cruzadas frecuentemente por wadis o cauces estacionalmente secos de arroyuelos y veneros. En ellos puede ocultarse un grupo de hombres. Que no se harán visibles hasta que surja su oportunidad de hostigamiento por el fuego, desde posiciones rápidamente reforzadas y camufladas, de las unidades militares. O tengan una escaramuza de encuentro con algún grupo que se asome a la hondonada sin precauciones.

También es fácil acercarse a algún afloramiento rocoso, adornado o no por un pequeño matorral espinoso, sin detectar tras él algunos enemigos agazapados y pacientes. Que atacarán al descuido a los soldados, usando sus cuchillos o alfanjes. Incluso, cuando los hombres regresan al camino principal, tras establecer y mantener una posición de defensa para proteger la marcha de su columna principal, dándoles la espalda.

Las tribus que las habitan tienen como características en su identidad y costumbres, la belicosidad y las reyertas intertribales. Las más importantes y extendidas son la etnia pashtún y los baluchis.

La sorpresa, que es un multiplicador eficaz de la “capacidad de combate” específica de una unidad dada, es empleada continua y sistemáticamente por los combatientes irregulares. Así, ocurre que, “por este valle amplio, ocre y árido, nunca nos han atacado”, porque las montañas que lo enmarcan están a 300 o 400 m. en el horizonte. Bueno, pues hoy te van a atacar con ráfagas cortas (2 a 6 disparos) de ametralladora con bípode, cuando avances confiado y desparramado por aquel valle anodino y conocido. Sin molestarte por establecer la seguridad de marcha con piquetes, que protejan a la columna principal. Y ofreciéndole múltiples pequeños blancos al enemigo tenaz, curtido y venenoso.

Tácticas militares en la lucha contrainsurgencia.

Por fin, existen tácticas y técnicas específicas para la lucha contra rebeldes irregulares, que pueden ser empleadas aquí. Ellas buscan mantener la iniciativa, la creatividad y la ley de la acción de nuestra parte. Se trata del empleo independiente de pequeñas unidades de infantería ligera (en principio, tipo pelotón o escuadra) en tareas de exploración y de ataque a las bandas enemigas. Para la defensa de las comunicaciones propias, pueden emplearse agresivamente contra las bandas que las hostigan o que las obstaculizan (los artificios son como minas más dispersas y selectivas).

Por ejemplo, se pueden internar y ocultar en un sector donde las bandas islamistas o de bandidos locales estén activas. En la noche, cuando aquéllas suelen colocar en los caminos sus artificios explosivos, las atacarán desconsideradamente (con la máxima sorpresa y para el mayor efecto). Esto exige de todos los hombres de las patrullas: formación, motivación, compromiso con la misión, entrenamiento específico, iniciativa, creatividad, autosuficiencia, sobriedad, paciencia, serenidad, alerta de los sentidos, silencio y quietud.

Una ventaja que multiplicará la capacidad de combate de la patrulla militar, reside en que estas bandas descuidan su seguridad en lo que creen que es su retaguardia. Una vez que se ha producido un combate con los insurrectos, la patrulla debe ser extraída o volver a sus cuarteles. Para descansar, informar, volver a entrenarse, ser equipada y trasladarse a otro sector, cuando proceda, en otra misión.

Epílogo.

Toda emboscada que resulta efectiva implica un fallo, una deficiencia, un descuido en la seguridad del atacado. La rutina de las acciones; la molicie de los hombres; la suficiencia y el engreimiento de los mandos directos y superiores; la escasa formación de los soldados; la insuficiente motivación de todos los militares y su falta de compromiso con las tareas o misiones. Ellos constituyen graves defectos de partida para la creación y el mantenimiento de una seguridad de marcha eficaz. En las patrullas de reconocimiento y de combate y en los movimientos de las unidades y pequeñas unidades.

Y, aunque la seguridad no figure frecuentemente en las “listas” de los principios de la guerra, especialmente en las más cortas, la seguridad ha llegado para quedarse. Y el incumplimiento de este principio afectará en mayor o menor grado y extensión a la eficacia de los demás “principios compañeros o socios”. Ya que el conjunto de los principios forma un grupo holístico, sinérgico, concurrente y convergente sobre las acciones militares. Definiendo todos simultáneamente el “qué hacer” en la guerra o en el conflicto armado.

LA GUERRA EN LA ERA DE LA INFORMACIÓN

Introducción.

La aparición del tratamiento informático de los datos o información supuso una revolución en la captación, elaboración y transmisión de la información existente o captada. Cuyas posibilidades y trascendencia están aún lejos de conocerse, incluso en su alcance y sus límites. La información generada en un campo de batalla o un teatro de operaciones es enorme, efímera en diversos tiempos, casi inconmensurable y fluída. Esta última cualidad es fundamental para la elaboración de la inteligencia. Que es la información captada por las unidades y sensores de toda clase y que es digerida o preparada por los órganos específicos (G2, S2 y agencias de inteligencia), para crear una información o inteligencia suficiente, eficaz, oportuna y continua. Que es empleada por los “usuarios adelantados” o mandos en los distintos niveles de actuación militar (táctico, operativo y estratégico).

Como no podía ser de otra manera, a la vista del breve esquema expuesto, la industria informática encontró pronto un enorme área de actividad y posibilidades en el campo militar. Y los altos mandos militares, muchas veces en reuniones y cócteles preparados “ad hoc”, recibieron de los consejeros delegados y presidentes de las corporaciones del ramo, una animada, breve e ilusionante presentación de las enormes prestaciones que les podrían brindar a sus unidades de todas las ramas, los softwares y hardwares diseñados, elaborados e instalados por esas compañías técnicas de vanguardia. ¡El campo de batalla o la zona de operaciones (el terreno, el enemigo y yo), conocido, comunicado y controlado por mis hombres en tiempo real!

La Ayuda de los Sistemas de Información militares.

No se trata de que esas nuevas tecnologías permitan elaborar un complejo e integrado sistema de armas. Esto ya existía antes de la era de la información y los avances electrónicos existentes permitieron su creación. Por ejemplo, el sistema de defensa para buques AEGIS contra aeronaves, buques, misiles y submarinos fue diseñado, creado e instalado por primera vez en 1973. Lo equipan destructores e incluso fragatas (en un modelo más sencillo) de los EEUU y de sus naciones aliadas. Y así se los llama los “escudos o defensores de la Flota”. En efecto, cada “grupo naval” centrado y escoltando un portaaviones y cada “fuerza combinada de proyección estratégica”, cuentan con varios buques dotados del sistema AEGIS. Éste consiste en un potente radar de varios megavatios de potencia, capaz de captar y seguir hasta unos 200 blancos potenciales, situados a distancias de hasta unos 350 Km. de distancia del sistema instalado.

La información captada va a un centro de cálculo que informa a un centro de decisión. El cual ordena los lanzamientos de misiles en función de la misión del grupo o fuerza naval y del peligro generado para él por el objetivo apreciado por el sistema. El sistema va instalado delante del centro de mando blindado del buque. Que da el permiso final para el lanzamiento de los misiles. Estos van dispuestos en hileras de silos verticales (habitualmente son cuatro con 4 misiles cada una) colocados en la cubierta delantera, en la parte que ocupaba la artillería convencional. Los silos son realimentados desde el interior del buque por otros misiles después de los lanzamientos. Los misiles van propulsados por combustible sólido, que permite que sean más pequeños que los empleados en tierra. Y se está estudiando la adaptación del sistema a la destrucción de los misiles balísticos enemigos.

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Las actividades que los militares realizan en acción ante el enemigo son numerosas, variadas y algunas son complejas. Y todas ellas demandan una suficiente atención de los mandos y los hombres. Veamos algunas de las más significativas. En cuanto al movimiento en el terreno: avanzar, detenerse y retroceder; tanto corriendo como caminando, arrastrándose o incorporados, y haciéndolo por saltos o en zig zag. En cuanto a situarse y valorar el entorno, hostil o no: observar, detectar, procesar, decidir, transmitir o no los resultados y actuar. En cuanto a la forma de lucha (rechazo o ataque): esconderse, cubrirse y protegerse, cambiar de posición, definir bien los elusivos blancos detectados, recibir las órdenes del jefe inmediato, atacarlos con fuego deliberado, rápido, etc. (si se trata de un infante). En cuanto a la comunicación con su grupo o equipo (escuadra, pieza, pelotón, sección): recibir órdenes e información, enviar información y órdenes, difundir información. Y todo ello lo llevan a cabo bajo la incertidumbre, la falta de confort, la tensión, la soledad, incluso de su compañero o buddy, y el miedo… ¿Puede aliviar esta carga física y psíquica de los combatientes, la información audiovisual continua y reiterada a veces, que es comunicada por los sistemas modernos digitales? Pues lograr eso, verdaderamente sería de gran ayuda.

Resultado de imagen de warfare in information age ¿ESTÁN MIRANDO, DECIDIENDO O PELEANDO?

Resultado de imagen de warfare in information age ¿ES ÚTIL AQUÍ?

A todo eso se le pude unir un chorreo de información, prescindible en ese momento para su misión o su actuación inmediata. Esto puede generar un incremento de las necesidades de sus capacidades de atención de los militares. A través de los sentidos más importante, la vista y el oído. Y originar una desviación de su atención efectiva disponible (si la hay) hacia estímulos externos no fundamentales o neutros de las imágenes y las conversaciones. El sistema les va a transmitir una información más clara y detallada de los blancos, incluso definiendo algunos más efímeros u ocultos. Pero no les dará datos sobre las intenciones y los estados anímicos de los distintos enemigos localizados y su colectivo. Aunque el sistema se sirva de probabilidades, experiencias anteriores, alogaritmos y estimaciones fiables.

Una Aplicación práctica.

En el nuevo modelo de lucha, la fuerza atacante se mantendría simultáneamente dispersa, comunicada e informada en tiempo real y buscando y atacando al enemigo. Serían las supuestas ventajas del enjambre y su ataque concéntrico y simultáneo, que contarían ahora con el conocimiento del terreno y del enemigo, gracias a los sensores múltiples y la información (no la inteligencia) real, captada y transmitida a los “zánganos” (las unidades de la fuerza).

¿Son semejantes en capacidad todas las unidades de la fuerza? Entonces estamos exigiéndoles que cada una actúe como una fracción “polivalente” de la unidad, sin especializarlas. Con lo que tendrán probablemente algunas capacidades específicas insuficientes cuantitativamente. ¿Están especializadas las unidades de la fuerza? Entonces tendrán que contar con la concurrencia simultánea, en la defensa y el ataque, de varios “zánganos”, que complementen entre todos las funciones necesarias de ese “grupo” de tareas. ¿Y si funcionan las contramedidas electromagnéticas contra las comunicaciones inalámbricas y se establece un “silencio” de comunicaciones? ¿Y si ya no tenemos la red circular de telefonía de la unidad y no contamos con dobles estafetas para la transmición de partes y órdenes al jefe y del jefe?

¿Y si el enemigo se despliega de la misma forma que nosotros? Pues llegaríamos a un enfrentamiento general de fuerzas débiles individuales contra fuerzas débiles enemigas individuales. Tal como se desplegaron las grandes unidades para su forma de lucha. Enfrentamiento que se resolvería por múltiples combates parciales y aislados, mediante la atrición. Serían como los combates singulares de campeones y adalides que ocurrieron en otros tiempos. Y ganarían los que mantuviesen finalmente un mayor número de unidades válidas. Sería un enfrentamiento ganado por puro desgaste material de medios: hombres, medios militares y material informático caro y sofisticado casi sin aplicación trascendente.

LA NO DISPONIBILIDAD COMBATIVA DE LAS FUERZAS EN LA DEFENSA.

Existe una variante de la deficiente o nula “disponibilidad combativa” de una fuerza militar. Y ocurre cuando existe la “complacencia”, el “agrado” de los mandos en el estado de alerta real de aquélla. Sin asumir o apreciar los fallos en él.

Desarrollo.

Sabemos que el límite superior de una característica o propiedad es muy difícil o imposible de alcanzar. Algunas de ellas son la “destrucción total” del enemigo y la “seguridad pública” absoluta en una población o en una sociedad. Si vigilas los sitios públicos amplios, parques, aeropuertos, te podrán atacar una iglesia o una mezquita… Pero lo que sí es exigible y necesario es que los mandos optimicen el uso de los recursos militares recibidos, que siempre son insuficientes, en las tareas a su cargo. Con ello habrán hecho todo lo humanamente posible por cumplirlas. Ya que la optimización de aquellos equivale a su “buen empleo” y a todo lo que esto implica.

La variante de la deficiente “disponibilidad combativa” que tratamos, surge en la defensa. Y tiene varios posibles orígenes y causas. Así, tenemos la deficiente organización y despliegue de la zona de seguridad. Que facilitará en mayor o menos medida su penetración oculta, paciente y múltiple por grupos enemigos. Que no tendrán que poseer necesariamente entrenamiento de zapadores. También las posiciones dominantes cercanas a una posición más o menos permanente e importante de las fuerzas, deben ser guarnecidas por destacamentos avanzados de, al menos, un pelotón.

Las vías de aproximación a las fuerzas, desde cierta distancia, deben estar registradas por los morteros, la artillería y/o la aviación de apoyo. En algunos tramos se pueden establecer emboscadas y, en otros, obstáculos y barreras de minas cubiertos por los fuegos propios. Otros sectores se pueden dotar de cámaras y sensores. Los sensores térmicos y acústicos aéreos pueden rastrear y detectar pequeñas unidades enemigas en las distintas fases de su marcha de aproximación al combate. La inteligencia debería facilitar informes fiables, con información suficiente y actualizados sobre las intenciones y los planes enemigos en nuestra zona y su desarrollo.

Resultado de imagen de soldados indisciplinados TAMBIÉN LOS HAY IRREGULARES…

 En la guerra irregular, el enemigo suele explorar, al menos al principio y también en condiciones fluidas de lucha, por observación. Es importante localizar y eliminar estas “posiciones de exploración”, que nunca serán fijas, sino efímeras y alternativas. La observación paciente propia es el modo o técnica. Y teniendo en cuenta que, si la exigencia es intensa, cada 30 minutos debe ser sustituido el observador, porque mira, pero ya no ve. Si existen medios adicionales para ello y como complemento, es necesario emplear el patrullaje contra los merodeadores nativos armados o no, en forma de exploraciones y ataques con objetivos limitados.

Recordemos que la correcta seguridad debe evitar que nuestras fuerzas puedan ser batidas por el fuego de las armas de infantería del enemigo. También, detectando al enemigo, le evitan sorpresas tácticas a aquéllas. Y que la presencia y/o la actuación de nuestras fuerzas en esa zona, incluyendo los destacamentos avanzados, tienen como tarea específica, el ganar el tiempo suficiente para que las fuerzas que las han adelantado y desplegado, puedan alcanzar la debida “disponibilidad de combatepara rechazar al enemigo. Y por todo ello, la seguridad es una parte irrenunciable de nuestra “disponibilidad combativa” total.

Pero, hasta las unidades veteranas o profesionales más experimentadas pueden ser “sorprendidas” por la aparición en fuerza del enemigo inesperado, en un ataque contra ellas. Y ello ocurre cuando se han confiado o complacido en una seguridad deficiente. Que es otra cara, menos evidente y definida como tal, de la no o insuficiente “disponibilidad combativa” propia.

Un ejemplo del Frente occidental en la II Guerra Mundial.

El 10 de junio de 1.944, poco después de la media noche, el 2º batallón de la 29ª división de infantería de los USA se preparaba para pasar la noche. Los hombres habían caminado unos 25 Km. durante las últimas 20 horas. El oficial ejecutivo del batallón, comandante Maurice Clift, escogió una zona formada por dos prados cercados, para que las tropas pasaran la noche al raso. Los hombres entraron en ellos y se dejaron caer contra los terraplenes de los setos que los enmarcaban. Tan cansados estaban los soldados que ni siquiera se molestaron en soltarse las mochilas y el equipo personal. La mayoría de ellos se quedaron dormidos de inmediato. Solamente unos pocos prestaron atención al ruido de unos motores aproximándose, pero pensaron que eran vehículos norteamericanos.

Se trataba en realidad de vehículos blindados y camiones alemanes pertenecientes a la 352ª división de infantería. Sin saberlo ninguno de los dos rivales, los alemanes se habían estado retirando y siguiendo la misma ruta que el batallón americano recorría en su avance. Al detenerse éste, los exploradores alemanes detectaron los movimientos norteamericanos en los prados de acampada. Los alemanes avanzaron sigilosamente y rodearon los prados.

Resultado de imagen de soldados indisciplinados SOLDADOS PASOTAS.

De pronto, los alemanes lanzaron bengalas. Bajo la siniestra luz, casi tan brillante como la luz del mediodía, sus cañones de asalto abrieron fuego sobre los setos contra los norteamericanos. A lo largo de uno de los setos, una sección se incorporó y fue segada por las ametralladoras alemanas. Muchos norteamericanos, asustados y desorientados, corrían de un lado a otro, buscando la salida de los prados; los tiradores alemanes los iban derribando con el fuego de repetición de sus fusiles de cerrojo. Las granadas de los morteros alemanes explotaban continuamente por todo la zona de los prados. Los norteamericanos respondían con un fuego de fusilería espasmódico e impreciso, dirigido a los setos opuestos; que podía alcanzar tanto a los alemanes como a sus propios hombres, en su deambular errático.

Era terrible”, le indicó un superviviente al general Cota. “Nos habíamos arrastrado más de 90 ms. fuera del campo, cuando escuchamos desde atrás, un griterío de nuestros hombres. Yo pensé que los alemanes estaban lanzando una carga a la bayoneta contra ellos”.

El comandante del 2º batallón, teniente coronel William Warfield, tenía su puesto de mando en una granja junto a la carretera. Warfield intentó establecer una defensa, pero fue en vano. Los oficiales que se lanzaron fuera de la casa hacia el campo, fueron abatidos rápidamente. Un alemán gritó en inglés hacia el grupo de mando: “¡Ríndanse, ríndanse!”. “¡De rendirse, ni hablar!”, rugió Warfield. Intentó liderar un pequeño grupo y llevarlo en dirección a los prados donde estaban sus hombres, pero resultó muerto inmediatamente.

Resultado de imagen de soldados indisciplinados NOS SALUDAN DESDE SU CELDA…

La batalla se prolongó unos 20 minutos. El batallón tuvo 150 bajas, incluyendo unos 50 muertos, algo más de un tercio de sus efectivos. Poco antes del alba, un joven teniente malherido que informaba al jefe de su división 29ª de infantería, el general Charles Gerhardt, caía de pronto de rodillas y golpeaba con sus puños el suelo, mientras sollozaba y se lamentaba que todos sus hombres estaban muertos y que él los había dejado caer.

El general Gerhardt se enfureció. “Sin seguridad”, gritó exaltado. “Simplemente el batallón llegó al campo y se echó a dormir”.

Un ejemplo de la guerra contrainsurgencia actual.

El Complejo británico Bastion en la provincia de Helmand.

Helmand es una de las 32 provincias de Afganistán. Se extiende por 58.583 km² al suroeste del país y tiene una población del orden del millón y medio de habitantes, de las etnias pashtún y baluchi. La capital es Laskar Gah. En su distrito de Washer, al noroeste de la capital, está instalado el Campamento Bastion, que es la principal base militar británica en Afganistán. Puede albergar entre 20 y 30 mil personas en la totalidad de sus instalaciones, en su mayoría son británicos y estadounidenses, dependiendo de las armas a las que pertenezcan y de sus misiones, equipos y abastecimientos. Ocupa una extensión total de 52 Km2 y la relación de su largo con su ancho es de 2 a 1, unos 10 Km. por 5 Km. Fue diseñada para llegar a ser el centro de las operaciones logísticas de la ISAF en Helmand. Además, es el mayor campamento militar británico construido en el exterior de su país desde la II Guerra Mundial. Levantado desde primeros de 2006 por los británicos, el Complejo está situado en una zona desértica y alejada de las poblaciones y dotada de largas vistas en todas direcciones.

El Campamento está dividido estructuralmente en diferentes “secciones”. Bastion 1 y 2 son las primeras levantadas. Bastion 2 contiene también el Camp Barber (USA) y el Camp Viking (Danés). Bastion 0 fue añadido hacia 2010 y alberga las instalaciones de los contratistas externos. El Bastion 3 se emplea para el entrenamiento específico de contrainsurgencia. El Complejo también incluye el Campo Leatherneck (del USMC) y el Campo Shorabak, del Ejército Nacional Afgano. El aeródromo de Camp Bastion, que cuenta con dos pistas de operaciones, atiende unos 600 vuelos de aeronaves todos los días, en operaciones de combate, logísticas y médicas. En el helipuerto adjunto están desplegados los Westland WAH-6 Apache de ataque múltiple y los Boeing CH-47 Chinook de transportes mixtos. En estos momentos el Complejo puede manejar y atender a casi todas las aeronaves militares y civiles en activo. El Complejo alberga también un gran hospital militar de campaña. Y grandes áreas de la gran base están protegidas por un muro de hormigón de nueve metros de alto, que se extiende por un perímetro de más de 40km, intercalado con torres de vigilancia especial, con soldados e instrumentos de alta tecnología.

La táctica de ataque de los talibanes.

El procedimiento standard de los taliban para atacar una posición militar es: Bombardean de madrugada con fuego pesado de lanzacohetes fijos y luego se acercan más para emplear los morteros. Esto es válido y útil contra posiciones o reductos pequeños o débiles. Cuando tratan de mantener la sorpresa, la iniciativa y la confusión, alargar el tiempo de reacción de los militares y conseguir una superioridad muy local y temporal, prescinden de su magro apoyo de fuego pesado. E incluso avanzan arrastrándose lenta y pacientemente. Por ejemplo, para romper un perímetro defensivo y dirigirse y atacar los hangares y aparcamientos evidentes de grandes aeronaves. El asalto final lo realizan varias escuadras y/o pelotones independientes que convergen, avanzando y disparando ráfagas de AK y ametralladora RPD o PK y, desde algo más atrás, los lanzagranadas RPG y RL. Sólo disparan sobre blancos comprobados o desde arriba y desde abajo.

 Una característica de los talibanes es que no se empeñan en la defensa de sus posiciones. Una vez conseguido el hostigamiento del enemigo y extendidos el daño, la mutilación y el estupor sobre los militares, aquéllos se retirarán. No son tan tontos como para esperar impávidos el fuego pesado, preciso y arrasador regular. Ni para presumir de bravura, frente a enemigos con armas de alcance y características superiores y capaces de convertir un blanco de superficie en zona de destrucción. Estos “gestos de valor” se los dejan para los soldados regulares. También están el tiempo y su corolario, la oportunidad. Los irregulares orientales manejan muy bien los tiempos tácticos y operativos. Son maestros de la paciencia, la espera, la repetición de los ensayos, simples y sencillos. Para los ataques importantes llegan a utilizar maquetas a escala del objetivo. Y, para penetrar en una base y atacar las pesadas y evidentes aeronaves de guerra, sólo necesitan representar parte del perímetro, la localización direccional del objetivo y su identificación, así como también las posiciones de rechazo hacia el punto de irrupción.

Su realización.

Bastantes horas antes de las 12 de la noche del jueves 13 de setiembre de 2012, las fuerzas talibanes comenzaron a acercarse desde varias direcciones a la zona aérea del Complejo. Para mantener una baja huella táctica, siguieron técnicas de arrastre en su avance a la zona de seguridad del área. Y hasta allí llegaron, sin ser detectados, unos 45 a 50 insurgentes que, en tres puntas de avance convergentes atacaron a medianoche, apoyados por sus armas orgánicas de pesadas de sección. A no ser detectados hasta el inicio del ataque, les ayudó también la escasa disponibilidad combativa de los hombres y la rutina tediosa e improductiva de las guardias y patrullas, que crean la defensa pasiva de un gran cuartel protector. Unos 15 talibanes de dos de los grupos, lograron vulnerar el perímetro de Camp Bastion y atacar eficazmente la zona aérea. Finalmente el grupo atacante fue eliminado (muertos, heridos y prisioneros).

Fue un ataque «significativo», declaró el Ministerio de Defensa británico, ya que los insurgentes nunca deberían haber llegado tan lejos. Se trató, reconoció la ISAF, de un ataque «bien coordinado». Los talibanes lograron vulnerar el perímetro de la base. «Estaban bien equipados y entrenados. Vestían uniformes del Ejército de EEUU e iban armados con rifles automáticos, lanzagranadas y chalecos explosivos», continuó la ISAF en su comunicado. Esta misión aseguró que durante el ataque, las tropas internacionales mataron a 14 insurgentes e hirieron a otro, que se encuentra detenido. Los corresponsales británicos en Afganistán aseguraron que Camp Bastion tiene una visibilidad excelente desde todas partes y está sumamente fortificada. El corresponsal de defensa del periódico Daily Telegraph, quien ha estado más de una docena de veces en Camp Bastion, escribió el domingo 14: «A pesar de estar en el centro de la provincia más peligrosa de Afganistán, siempre me sentí completamente seguro, sin duda, de un ataque del Talibán. Y honestamente creía que había más posibilidades de morir atropellado por un vehículo militar que asesinado por insurgentes». Las fuerzas de la coalición, explican los corresponsales, se preguntan cómo el Talibán fue capaz de dar este ataque por sorpresa a un campo fortificado y aislado. Y un portavoz, Adam Wojack, dijo que el ataque del viernes «era una señal para la coalición de que hay que prestar mucha atención al estado de ánimo popular, local e internacional».

El lunes 10 de setiembre, Zabihullah Mujahid, un portavoz insurgente, declaró a Reuters que los talibanes estaban intentando usar todos sus recursos para matar al príncipe Henry (también “Harry the Nude”), tercero en la sucesión al trono británico. Tras los hechos, otro portavoz talibán subrayó que atacaron en «venganza» por la película amateur estadounidense que ofende a Mahoma. Y que eligieron atentar contra Camp Bastion, porque el príncipe Harry (“Quique”, nombre de guerra) se encontraba allí, actuando como copiloto artillero en el Grupo Conjunto Aéreo.

La base británica fue atacada en diversas ocasiones a lo largo sus años de existencia. La ocasión más mediática ha sido la que tratamos. En el ataque resultaron muertos dos marines (del adjunto Campo Leatherneck). Y otras nueve personas, ocho militares y un contratista civil, resultaron heridas. Fueron destruidos 6 aparatos McDonnell Douglas AV-8B Harrier II del Cuerpo de Marines y otros dos quedaron muy dañados. En cuanto a las instalaciones logísticas, fueron destruidas tres estaciones de abastecimiento de combustibles y dañados 6 hangares de aviación que no estaban reforzados estructuralmente.

Y otro, de un ejército fallido…

El domingo 18 de diciembre de 2016, la franquicia del Estado Islámico en la República de Yemen realizó un ataque contra el cuartel de la llamada Seguridad Nacional en al-Saulaba. Que está situada a 20 Km. al norte de la ciudad costera de Aden, al sur del país y que es ahora su capital nominal. Una primera característica llamativa de estos asaltos suicidas del EI es que desde agosto de este año se han realizado tres ataques contra el mismo cuartel. Cuyos mandos mantienen contumazmente una ineficaz y deficiente “disponibilidad combativa” de las fuerzas de la guarnición, para mantener su seguridad.

En el último ataque, el más letal, murieron 50 soldados del Ejército del Yemen, leal al presidente Abdo Rabu Mansur Hade. Cientos de soldados estaban aún en el exterior del cuartel, aguardando recibir el permiso para entrar en él y recibir sus soldadas. Unos mil soldados habían accedido ya a las instalaciones militares. Pero el acceso fue limitado para evitar aglomeraciones en los patios e instalaciones militares. Un terrorista sunní se deslizó entre los soldados que aguardaban fuera. Y detonó su chaleco de explosivos. Posiblemente liberando el llamado detonador del muerto.

La seguridad es uno de los llamados “principios de la guerra”. Que definen el “qué hacer” para conseguir militarmente nuestros objetivos. Y aunque no figure en todas las listas existentes de principios, especialmente en las más cortas, la seguridad está ahí para quedarse. Y de su no observancia, la eficacia y el poderío de los demás principios aceptados quedarán mermados o mutilados en su aplicación. Ya que los principios constituyen un conjunto global, armónico y sinérgico de las normas del buen hacer, para un sistema militar operativo.

EPÍLOGO.

La combinación de la defensa habitual y la defensa móvil proactiva ejerce un efecto sinérgico y convergente, de perfección y aseguramiento de la zona de seguridad. Para detectar y rechazar las sorpresas tácticas del enemigo y para alertar al grueso de su aparición tras el horizonte. Y para difuminarle a aquél el trazado de nuestra zona de defensa. Gracias a las posiciones avanzadas de combate y observación y a las acciones desde ellas y de las patrullas y destacamentos avanzados. Aquello le permitiría al enemigo vislumbrar y estimar donde estarían las “posiciones de defensa” en la zona de rechazo y adónde se dirigirían preferentemente los fuegos pesados de la defensa, delante del límite anterior de dicha zona.

 

EL ESTADO ISLÁMICO: UN CALIFATO FALLIDO Y ENCANALLADO. PARTE 3ª.

(CONTINUACIÓN)

La estrategia operativa de los grupos yihadistas se centra en nunca dejarse empeñar por el Ejército en combates perdidos por adelantado. Sus técnicas y tácticas son: La movilidad continua y previsora. La dispersión y la infiltración en la lucha urbana, adelantándose en una defensa flexible, desgastante, con cesión de espacio. Las acciones pequeñas, dispersas y más o menos simultáneas o secuenciales en un área. La huida escalonada. La lucha con objetivos limitados y en condiciones ventajosas temporales. El abandono de posiciones defensivas desfavorables, obligando al enemigo a desplegarse y prepararse para el ataque en el vacío. Ellas le ganaron al EISI un tiempo grande para sobrevivir hasta ahora en Irak.

Resultado de imagen de ejercito iraquí Mosul VEHÍCULO KURDO ENARBOLANDO SU ESTANDARTE.

En las ocupaciones temporales de poblaciones grandes, los yihadistas extienden sus posiciones defensivas más allá de lo necesario en la defensa convencional, cubriendo así una mayor superficie. Sus “puntos de retardo” son difusos y ocultos e imperceptibles para los extraños. Hay que entrar en las casas para detectar paredes perforadas y encontrar pasadizos bajo un mueble o una alfombra. La destrucción que genera el fuego pesado impreciso terrestre y aéreo, refuerza sus posiciones de combate, rodeándolas de cascotes que dividen y dificultan los accesos del enemigo. Salvo cuando son alcanzadas por un impacto directo o sufren un costoso bombardeo de zona del enemigo. Los nidos de resistencia tienen más importancia en esta forma de lucha, porque la ocupación de la zona de defensa es más tenue, las posiciones no pueden fortificarse demasiado, las vistas son más cortas y existen numerosas vías de aproximación. Ellos dependen de los puntos de retardo y a ellos se repliegan si son invadidos o destruidos. Existen numerosas posiciones alternativas o de recambio. Esta estructura permite engañar al enemigo invasor sobre el límite anterior de la posición de defensa, su verdadera extensión, los límites de los sectores que la forman, el interés del mando rebelde en la defensa real de la zona y dispersar el fuego pesado del atacante. Los obstáculos y trampas de los yihadistas al avance del enemigo en sus áreas controladas es numeroso y omnipresente: minas, trampas explosivas y aparición sorpresiva de vehículos y muyahidines explosivos, sirviéndose de túneles y desde vías camufladas inmediatas.

 

Las bases del Estado Islámico. Su destrucción.

Los terrenos de esta gran región geopolítica carecen en general de ocultamientos y cubiertas naturales, en forma de bosques, matorrales extensos y montañas. Esto hace que los únicos refugios y estancias temporales para los bandas rebeldes se formen en torno a las aldeas y poblaciones. Las cuales se suelen agrupar, formando alargadas hileras, que se aprecian luminosas en la noche desde el cielo, a lo largo de los ríos. En este medio hay ojos avizores por todas partes. Y los movimientos guerrilleros se realizan a la vista de todos. Además, no todas las poblaciones son defendibles de los poderosos medios militares, ni los insurrectos tienen la intención de hacerlo, en una defensa rígida.

Resultado de imagen de bases guerrilleras yihadistas POSICIONES URBANAS CONTROLADAS POR LOS DISTINTOS ENEMIGOS AL INICIO DEL CALIFATO, HOY DECADENTE Y ACORRALADO.

Esas bases son las localizaciones geográficas controladas indefinidamente por los yihadistas salafistas. Ellos se apoyan físicamente en las bases para reformar, consolidar, entrenar y aumentar sus fuerzas. Desde ellas, actuando como su principal “base de partida”, lanzan incursiones y sus ataques con objetivo limitado sobre su enemigo, buscando hostigarlo o expulsarlo del territorio inmediato que ocupa. La creación de esos núcleos semipermanentes yihadistas depende de la medida en que sea derrotado y expulsado de ellos, con consistencia y duración, el enemigo militar. Desde las bases se lleva a cabo la captación de simpatizantes y militantes del grupo revolucionario. Que no se efectúa apenas entre los pobladores, sino que, en su mayor parte, vienen ya motivados y decididos desde fuera. Y esto es así aunque una parte de su esfuerzo en el área de acción y propaganda se realice produciendo vídeos, entrevistas, gacetas y papeles por medios audiovisuales inalámbricos variados: la edición, la producción y la emisión se localiza en sus bases. En las bases, la acción socio política del EIS es tan intensa o más que la formación y el entrenamiento militar de los “muyahidines de Allah”. Ella es necesaria para establecer y asegurar la motivación y la lealtad de los combatientes a la causa yihadista en el medio hostil que les rodea y acosa.

Los grupos yihadistas salafistas han fracasado en incorporarse activa y firmemente a un grupo social amplio, que dé cobertura e impulso permanente a su “movimiento socio religioso imperialista”. Este alejamiento socio emocional de las masas locales hace indefectiblemente que el apoyo de los vecinos a los grupos terroristas sea involuntario, no atractivo, siempre interesado y desmotivado. Con ello las bases del EIS pierden su función de educación de las masas pobladoras, para captar, crear e incorporar nuevos voluntarios y simpatizantes activos a los grupos; para practicar y perfeccionar los métodos de acción, educación y propaganda. Y para asegurar a los grupos activos una retaguardia estratégica protectora y acogedora, en la que no necesiten estar también en guardia hacia los de dentro.

Las bases son formas socio militares con “estructura regular” de los yihadistas. Ellas presentan continuos y numerosos objetivos a la acción de los medios pesados de sus enemigos, la aviación y la artillería. Unos son “blancos de oportunidad”, como los movimientos de todas clases de los terroristas y el descubrimiento de nuevas posiciones, y otros son blancos “duros”, conocidos o explorables: infraestructuras viarias, almacenes, refugios, centros de reunión o de mando y de comunicaciones, posiciones de combate, de fuego de apoyo y de defensa contra aeronaves, observatorios, transporte de bienes de todas clases, destiladoras de petróleo crudo, etc.

Resultado de imagen de ejercito iraquí chií TANQUE IRAQUÍ CON BANDEROLA CHIÍ.

Tradicionalmente, las bases guerrilleras o rebeldes han estado protegidas del ataque de los militares por la distancia, como en China, la inaccesibilidad (montañas, selvas) o la dificultad de las formas de lucha (la lucha dentro de un poblado presenta inmensos islotes ocultos a las vistas y protegidos por paredes de todas clases, que se refuerzan con su destrucción parcial y la acumulación de cascotes). Y esas bases yihadistas son el único blanco sustancial, quieto y definido que ofrecen las bandas terroristas. Donde hacerles sentir toda la superior y disponible potencia del fuego y el choque militares. Donde se les puede aislar por sectores, para batirles por partes, sin que éstas puedan colaborar en el plan de defensa decidido. Ni pueden huir, si el cerco de la base es firme. El Estado Islámico de Irak y Siria, sin embargo, creó sus bases, desde el mismo principio de su existencia, al lado de sus enemigos y accesibles a ellos. Y no han sido atacadas en fuerza y perturbadas por las vergonzosas incapacidades terrestres de sus enemigos regionales. Y esto lo conocía y lo ha valorado muy bien al-Baghdadi, al decidirse a crearlas así, con un fino “sentido correcto del mando” conductor y de la estrategia de estado.

 

Resultado de imagen de ejercito iraquí chií UNA SECCIÓN DE BLINDADOS IRAQUÍES EXHIBE SUS INSIGNIAS CHIÍES…

Contra ellas comienzan a actuar, con un nuevo espíritu y otras motivaciones que no brindan los entrenamientos, las milicias de peshmergas, chiíes y sunníes y los ejércitos nacionales de Irak y Siria. Que han tardado más de dos años en comenzar a actuar contundente y  consistentemente contra las bases del Estado Islámico de Irak y Siria… El problema que algunos ya ven en lontananza, es que la «pacificación» de la provincia de Nínive se perjudique y corrompa por las represalias y la «reeducación» que impongan los chiíes a sus habitantes sunníes. Y que se vuelva al «bucle sin fin infernal» de abusos y venganzas sectarias en un país donde tienen que convivir y respetarse 3 etnias. Pero que «tradicionalmente se han odiado entre sí» y «reunirlas para formar una nación, es una invitación al desastre», como predijo el gobernador administrador británico de Irak, Arnold Wilson, tras la I Guerra Mundial.

(FINAL)

El ESTADO ISLÁMICO: UN CALIFATO FALLIDO Y ENCANALLADO.

 

El Estado Islámico de Siria e Irak (suroeste de Asia)

 

Ayman al-Zawahiri desautorizó a primeros de febrero de 2013 el empleo de la “marca al-Qaeda” por el EISI. Esta organización usaba el marchamo como “garantía de terrorismo, rapiña y desenfreno anticristiano”, en sus correrías y asaltos por esos países, incluyendo El Líbano. El citado consejero delegado de la “Terror International Partners“, «La Base de datos” (al-Qaeda, en árabe) alcanzó su nivel de incompetencia al sustituir por muerte prematura e inesperada al fundador del “consorcio para el terror islamista cabal”. Carente del carisma y de la capacidad de actuación que desplegaba Osama Ben Laden, la dirección de al-Qaeda es hoy más un “think tank” ideológico, que un “mando conductor estratégico” respetable y respetado.

El Escenario Geográfico del Estado Islámico (EISI).

Esta organización actúa en una franja de unos 100 mil Km2., que se extiende por Irak y Siria y que forma un rectángulo de 800 Km. de largo por unos 125 Km. de ancho, desde Bagdad hasta Alepo y las montañas del centro oeste de Siria. El ancho varía a lo largo del recorrido. El territorio depredado comienza en Faluya, a unos 60 Km. al oeste de Bagdad, y engloba las cercanas ciudades de Habbaniya y al-Ramadi. Y, siguiendo el Eufrates hacia el noroeste, alcanza las ciudades ribereñas de Haditha y Âna, antes de internarse en Siria por la ciudad de Abu Kemal. En medio del desierto del sur y el este de Siria, sólo aliviado por el río, está la ciudad de Dayr al-Zawr. Y continuando por el río, llegamos primero a Raqqa, junto a la desembocadura del río Belikh en el Eufrates. Y luego al lago artificial al-Assad en el gran meandro del Eufrates, para continuar hasta Alepo y las montañas kurdas del centro oeste, en la frontera con Turquía.

Resultado de imagen de abu bakr al-baghdadi ABU BAKER AL-BAGDADI EN 2004.

No es fácil trasladarse por esas tierras, que son infecundas, más allá de los regadíos del Eufrates y del lago artificial al-Assad, sin dejar una “huella táctica de la marcha”. Aquí sí que están aconsejados y prescritos los drones de Obama y la recogida profusa de los datos y los análisis de sus agencias de espionaje. Que pueden llevar a cabo una labor de exploración y seguimiento continua sobre los movimientos humanos en toda la zona que tratamos. Esto, completado con la labor en tierra de colaboradores y fuerzas aliadas, permite crear una inteligencia suficiente y continua sobre los planes, despliegues, concentraciones y movimientos de las fuerzas del EISIL.

Resultado de imagen de abu bakr al-baghdadi AL-BAGDADI PROCLAMA EL CALIFATO EN JUNIO DE 2014.

Los terrenos de esta gran franja carecen de ocultamientos y cubiertas naturales, en forma de bosques, matorrales extensos y montañas. Esto hace que los únicos refugios y estancias para los grupos yihadistas sean las aldeas y poblaciones a lo largo de su eje central: el río Eufrates y sus riberas. Para su defensa y cobijo tienen que dispersarse por ellas, formando una o varias “cuadrillas de muyahidines” de no más de 35 o 40 hombres cada una. Este grupo irregular es el mayor que puede ser dirigido coherentemente por un “arráez” local, con irregular disciplina y formación militares.

Los Yihadistas en Siria y sus Contradicciones ideológicas y operativas.

La profunda crisis de la sociedad civil siria y el desgobierno producidos por una guerra civil “in crescendo”, que ya se prolonga por casi seis años, causando más 270 mil muertos, han permitido a los grupos yihadistas del Próximo Oriente asentarse en Siria. Sus zonas de refugio o sus áreas de influencia no son grandes, ni continuas. Ellas están más bien desperdigadas, cercanas entre sí , pero desunidas. Y ninguna de ellas resistiría el acoso serio del ENS (el ejército nacional sirio) o de las principales fuerzas rebeldes: el ESD (ejército sirio democrático), el Frente Islámico anti al-Qaeda, el Ejército de los Muyahidines sirios, el Ejército de la Conquista o los peshmergas o fuerzas kurdas sirias, que defienden su zona fronteriza con Turquía. Las zonas ocupadas forman como “manchas” amorfas y fluentes en evolución, de las que se repliegan si la presión militar enemiga es fuerte y continua. Para instalarse en posiciones alternativas lo más cercanas posible, que les permitan mantener una mínima conexión operativa con las otras posiciones temporales regionales.

Resultado de imagen de ejercito de la conquista ANAGRAMA DEL EJÉRCITO DE LA CONQUISTA SIRIO.

Como no tienen arraigo suficiente entre la población siria, el abandonar sus posiciones temporales no les supone dejar desamparados a sus habitantes frente al enemigo militar o rebelde. Los habitantes de las áreas ocupadas no están ganados para la guerra santa. Esos pobladores son atemorizados, amenazados y, al menos, neutralizados, para que les den cobijo, manutención y apoyo a las bandas yihadistas y no las estorben, ni importunen en sus actividades. Sólo los que cooperaron con los “enemigos de la Yihad” pueden estar en verdadero peligro ante ellas. Cuando ocupan una población, los yihadistas siempre preparan sus vías de evacuación hacia las afueras de ella, y de retirada, desde éstas a los puntos de encuentro establecidos cercanos. Para desde ellos dirigirse a posiciones de recibimiento y/o de ocupación regionales.

Resultado de imagen de BOMBARDEOS EN SIRIA BOMBARDEOS DE ZONA EN SIRIA.

Cuando son liberados de la presencia yihadista, muchos habitantes, especialmente en los pueblos pequeños, procuran huir temporalmente y refugiarse en las poblaciones cercanas mayores. La razón es que al despotismo imperioso, desconsiderado y percutiente de los yihadistas se unen los fuegos pesados de sus enemigos, empleados durante la captura de la población. Tanto los militares como los grupos rebeldes mayores prefieren evitar sus bajas y apresurar el desalojo de los yihadistas, usando la aviación (sólo el gobierno) y la artillería, si disponen de ella. Incluso, los cohetes de vuelo libre y carga hueca anticarros RPG-7V (una artillería de los pobres) lanzados en salvas dobles o triples, causan un efecto demoledor en los edificios de mampostería o de adobe. Esto ya serviría para hacer replegarse hacia el interior a las fuerzas yihadistas de seguridad de sus posiciones adelantadas y de observación, situadas en los límites de la población o en puntos adyacentes. Y ya por fin, los militares, muy ocupados ahora, suelen retirarse en poco tiempo, para realizar otras misiones; de ahí, el carácter continuo, fluido y hasta reversible de las operaciones; entonces, pueden regresar los yihadistas y depurar responsabilidades. Por eso, muchos civiles piensan: “una vez y no más”.

Resultado de imagen de el estado islamico califato EL CALIFATO PROMETIDO Y FALLIDO…

En Siria han proliferado los “conjuntos de partidarios” o bandas de al-Qaeda. Las razones de que no se hayan articulado en un único grupo terrorista sirio son varias. Una es la lejanía y la falta de control y ascendencia del “central core” de al-Qaeda. Ésta es la cruz de esa descentralización operativa de la que suele presumir la Base y con la que amenaza alcanzar a sus enemigos timoratos por medio planeta. Los partidos comunistas, especialistas comprobados en la toma del poder, siempre exhibieron una unidad ideológica, operativa y militar monolítica, propia de monjes guerreros entusiasmados, en sus luchas llamadas de “liberación nacional” por tres continentes. Otra razón es que estos “hermanos separados” se odian entre sí. El igualitarismo, derivado de la fraternidad en las doctrinas salafistas sunníes, origina pronto entre los “iguales”, una infección purulenta y contagiosa de envidia, desafecto y rencor. Y viceversa, la existencia de una jerarquía capaz, justa, respetada y aceptada en una organización, favorece la emulación y el ascenso de muchos de los más capaces. Una razón es también que la ambición, la osadía, la agresividad desbordante y la carencia de escrúpulos de sus jefes de armas, sheiks, arráeces locales y “caudillos” pelados, sólo son igualadas por su escasa formación, un pobre conocimiento interpretativo del Corán y de la Sunna y su tronado conocimiento militar. Su primer enemigo acérrimo no es el ejército, ni el ESD o las milicias de autodefensa de kurdos, alauitas, cristianos o drusos, según las regiones. Sus más odiados y temidos enemigos son los mandos de los otros grupos yihadistas de Siria. Porque son los más afines, con los que rivalizan por el mando, con los que tendrían que competir por la dirección del movimiento yihadista en Siria. Así, la necedad (falta de los conocimientos que se les supone y necesitan) de todos los grupos yihadistas les lleva a querer repartirse el botín de guerra, antes de haberse puesto siquiera en condiciones razonables para aspirar a conquistarlo.

Resultado de imagen de mohamed al golani ABU MOHAMED AL-GOLANI.

Por otra parte, tocando ya las estrategias de los 2 grupos pro al-Qaeda de Siria, el antiguo Frente al-Nusrah busca sólo establecer un “emirato islámico radical” en Siria. Éste grupo es la franquicia local de al-Qaeda, dirigida por Mohamed al-Golani. Por razones meramente de prestigio y encubrimiento ha cambiado hace unos meses su nombre por el de Jabhat Fatah al-Sham. Indicando con al-Sham, nombre árabe de la Gran Siria histórica, cuál es su ampliado campo de acción, prácticamente superpuesto al de el EStado Islámico. El EISI, nacido en las luchas de guerrillas de Irak después del 2003, quiere crear y mantener un califato salafista más extenso. E instalarlo, de momento, en Siria e Irak. Aunque ya ha hecho ataques de castigo a los chiítas libaneses, en respuesta al apoyo de Hezbolá a al-Assad. El primero responde y va en paralelo a la estrategia de al-Qaeda de favorecer la creación y el funcionamiento de “núcleos delegados” nacionales o regionales. Que desde su lejanía física y con la laxitud estructural de la Base, puedan ser controlados por ella, en cuanto a órdenes, estrategias y operaciones y el uso de la “marca al-Qaeda”. Pero, el EISI busca una independencia funcional y, quizás también ideológica, con el “central core” de la Base. Ya que actuaría como un “mando conductor operativo” en una zona supranacional, que podría incluir a todo el suroeste de Asia. Así, una jefatura superior administradora y ausente, le sobraría enseguida al EISI. Y, además, al-Bagdadi se considera el heredero ideológico de Ben Laden.

Resultado de imagen de ayman al zawahiri AYMAN Y OSAMA.

Ayman al-Zawahiri confirmó, como dijimos, la vinculación del Frente Al Nusrah con al-Qaeda y negó toda relación con el denominado EISI. Y ya tuvo que intervenir en otras ocasiones para desautorizar a al-Bagdadi. «El EISI debe ser abolido, mientras que el Estado Islámico de Irak debe seguir funcionando», declaró al-Zawahiri en noviembre de 2013. «Al-Bagdadi cometió un error al establecer el EISI sin pedirnos permiso o informarnos», y, continuó, el sirio al-Golani «se ha equivocado al anunciar su rechazo del EISI, sin nuestro permiso». Al-Zawahiri ordenó entonces que el Estado Islámico de Irak circunscriba sus operaciones a aquel país, mientras que el Frente Al Nusrah sea «una rama independiente de al-Qaeda que informa ante el mando general». Además, recriminó a ambos “grupos hermanos” por sus actos de violencia contra otros musulmanes. En respuesta, y pese a que el grupo original “al-Qaeda en Irak” (AQI) de Musab al-Zarkawi sí había jurado fidelidad al-Zawahiri, al-Baghdadi se declaró en rebeldía hacia él. Produciéndose una importante crisis de liderazgo en la Base, que intentaron paliar alejándose de al-Baghdadi. Esto no pudo menos que debilitar la lucha contra al-Assad, a medida que los grupos yihadistas se extendían en Siria y el ejército se concentraba hacia las grandes poblaciones. Y durante los enfrentamientos de 2014 entre los rebeldes, al-Golani ofreció a una mediación a los grupos, que no ha fructificado, a fin de dar prioridad a plantar cara contra al-Assad.

(CONTINUARÁ)

LA GUERRA CONTRA LOS TERRORISTAS ISLAMISTAS.

La guerra global contra el terrorismo organizado, proclamada por el presidente Bush tras el 11 de septiembre de 2001, se ha desinflado. Y con ello, la estrategia militar de combatir el variopinto yihadismo islamista en sus nidos y en sus focos infestados, siempre amenazantes. Sin que existieran para aquél, ni bases, ni refugios seguros en el mundo. Buscando sofocar ese peligro cierto, acechante, velado y ya sufrido. Y alejarlo de casa, del territorio de los USA. Mr. Obama bajó cualitativa y sustancialmente en 2011 los objetivos antiterroristas en la política exterior estadounidense.

La nueva Estrategia Nacional de los EEUU.

Para ello, el plan estatégico fija unos objetivos más políticos que militares en el Asia Central islámica. “Esta ha sido una década difícil para nuestro país. (Ahora) podemos alegrarnos de saber que la presión de la guerra está cediendo”. Se admite que (los estadounidenses no son capaces de “dejar un Afganistán perfecto”. Tampoco la democracia occidental es perfecta. Pero es comparativamente el menos injusto de los sistemas políticos conocidos. Y, debidamente regulado por el juego de los poderes públicos y la probidad de sus agentes, fue el que permitió el advenimiento de las clases medias, numerosas, educadas, laboriosas y progresistas. Así, apuestan por la negociación política con los talibanes moderados, para bajar la actividad de los grupos armados. Acercando las posibilidades de paz y de reconciliación en Afganistán. Pero la premisa mayor falla. No existen los talibanes moderados. Esta denominación repugna a la lógica. Ya que es una contradicción en los términos empleados. Igual que el “crecimiento negativo”, del que nos hablan algunos políticos. Los talibanes aplican rigurosamente la sharia. Que son las leyes civiles y penales sociales derivadas de la aplicación literal y rígida del Corán, en los asuntos profanos. Y la imponen por la fuerza. Y con un enemigo extranjero claudicante, sin convicciones firmes, con contradicciones internas, ¿para qué van a negociar los talibanes, teniendo el triunfo ya oliéndoles como las aromáticas flores del jardín de Allah?

Proclama Obama, con unos deficits fiscal y exterior desbocados, la necesidad de ahorrar en recursos militares, para dedicarlos “a construir una nación aquí, en casa”. Así, baja cualitativamente el listón del terror exterior, poniendo a la Red (al-Qaida) como único enemigo violento no nacional de los EEUU. La “red” terrorista salafista internacionalista, sin territorio propio, con sus jefes operativos conocidos, huidos y no deseados como huéspedes en ningún país normal, es un objetivo más asequible y manejable para los esquemas, los presupuestos y las aspiraciones de la “defensa menguante estadounidense”. Y queda al alcance de las acciones de la CIA y de los flamantes espías del Pentágono, de los aparatos aéreos no tripulados (Unmanned Aerial Vehicles) de exploración y ataque puntual, de las acciones militares puntuales de las fuerzas de élite del Pentágono, de los ataques de pequeñas fuerzas expedicionarias y/o de asalto anfibio de los Marines, transportadas en “buques de mando y/o de transporte” con su escolta naval, de la penetración de los grupos terroristas o, al menos, el acercamiento, la observación y la información, por elementos locales afines, a sueldo del espionaje de los EEUU. Los despliegues de decenas de miles de militares y su complejo equipamiento y abastecimiento específicos durante varios años en un teatro de operaciones, son descartados indefinidamente por la nueva “doctrina”. El pueblo estadounidense, plagado con la adherente y compleja crisis económica, con la falta de mando político eficaz, con los costes de las guerras contra el terror (se habla de $1,6 billones -no millardos- gastados hasta ahora en Irak y Afganistán y unos $60 millones al mes en el despliegue de Libia, sin participar en acciones ofensivas), está cansado de las acciones exteriores y lo refleja continuamente en las encuestas. Como en los viejos tiempos, en otras crisis nacionales, un país que es casi un continente, se repliega parcialmente hacia él mismo.

Necesidad de un nuevo “Marco Legal” formal e internacional.

Las leyes dan carácter jurídico e institucionalizando lo que las necesidades, las costumbres y, por fin, las normas sociales han ido buscando y estableciendo en la evolución de las sociedades. No existe en la Historia un ejemplo similar al cuadro operativo, legal e institucional que que se plantean los EEUU y los rebeldes islamistas violentos en su dialéctica antagónica armada por todo un mundo global o unitario. Por lo tanto, casi todas las leyes de los países donde se desarrollen episodios de esa guerra, las leyes internacionales en boga y las normas sociales existentes, carecen de significado práctico y de capacidad para establecer un marco operativo suficiente para este conflicto bélico. Los dos grandes rivales enfrentados utilizan más o menos libremente toda la arena mundial, incluido el espacio, como “campos de acción” locales para realizar toda clase de operaciones contra su enemigo, sus aliados y sus medios y propiedades.

Los términos reales de aplicación de esa dialéctica violenta están cambiados, son nuevos o diferentes: internacionalización total del escenario bélico. Citaremos algunos de los significativos o más conocidos: las fronteras y las fajas o sectores de operaciones están diluidas o no son significativas en éstas; las operaciones preceden y marcan los combates o pequeñas batallas; acciones violentas dispersas, poco decisivas, inesperadas, discontinuas en el tiempo, que consiguen su trascendencia por acumulación, no por concatenación sucesiva o simultánea; se producen grandes movimientos de unidades o pequeñas unidades en muy corto tiempo; gran capacidad concentrada y rápida del poder de fuego empleado por los rivales, los vehículos bomba llegan a tener la capacidad de demolición de una bomba revienta manzanas; el empleo de esas unidades pequeñas, que no constituyen un “blanco útil”, les protege del fuego enemigo pesado de apoyo; las capacidades digitales sobradas de las comunicaciones inalámbricas y del tratamiento y custodia de la información son un arma nueva en el campo de la lucha por la información sensible; esto ha llevado al enemigo al empleo de viejos medios, que estaban arrinconados: estafetas, partes manuscritos o escritos a máquina, cabeceras de partes locales, que se entregan sucesivamente los encargos, etc.; aumento cualitativo de la importancia de la capacidad de disimulo, encubrimiento, disfraz, ocultamiento, despiste y desinformación del enemigo.

Esto exige la creación de un nuevo marco legal y normativo, que recoja y regule las nuevas condiciones bélicas que están apareciendo, van madurando y se están desarrollando desde hace varios lustros. Y todo, teniendo una suficiente visión de futuro para que la evolución de los rivales y de las circunstancias y los acontecimientos no invaliden los medios legales y morales a poco de ser definidos y aceptados por una mayoría de países y personas. Porque, los agentes y las unidades y los medios de exploración cruzan y cruzarán constantemente el espacio y/o el territorio de los rivales y de numerosos países ajenos a su conflicto. Porque, los contendientes enrabietados seguirán saltándose las fronteras para realizar sus acciones puntuales de hostigamiento. Son de hostigamiento porque suponen la destrucción y/o la abducción puntual de unidades y/o personas, sin que con ellas se altere significativamente la capacidad operativa en el teatro o área.

Los Aviones no Tripulados en la Guerra contra los Terroristas.

Los drones son empleados en la guerra irregular en tareas de exploración y seguimiento y en acciones de ataque contra objetivos pequeños. La US Air Force del Pentágono cuenta con más de 1300 pilotos de drones, trabajando en 13 bases aéreas de los EEUU. Y calcula que para 2015, tendrá unos 2000 pilotos de drones. Ya está entrenando más pilotos para aviones sin piloto que para los vuelos convencionales: unos 350 en 2011. Desde 2012 la formación es específica para ellos: los pilotos sólo pasan 40 horas a bordo de un Cessna, sin volar en cazas, para pasar a aprender a dirigir un drone. El equipo en la base aérea para el guiado y mando de los drones es muy simple y altamente elaborado: el mando o timón de los drones, varias pantallas de televisión, rodeadas de numerosos indicadores visuales y controles auxiliares y un pedal, todo dispuesto por parejas frente a las dos sillas ergonómicas de los pilotos. Los drones llevan cámaras que transmiten sus vistas en directo a sus pilotos. Una deliberada observación precede a un ataque. El piloto del drone y el controlador de la cámara, que forman un “killer team”, observan a su “objetivo designado” durante bastante tiempo, comprobando su entorno y sus actividades. El ataque se realizaría cuando, por ejemplo, la posibilidad de daños humanos no deseados (los “collateral damages”) fuese mínima. El avión es capaz de, una vez captado y autorizado por los pilotos un objetivo a batir, iniciar por su cuenta el ataque, pero esta función no se le ha permitido nunca.

La exploración del enemigo y su localización exacta, tanto unidades como jefes y jefecillos locales, y el reconocimiento del terreno de operaciones es un viejo sueño de los mandos de todos los tiempos, para librarse de parte de sus temores e incertidumbres. Porque las maniobras modernas, incluso a las distancias cercanas y próximas, son cambiantes y plásticas para los mandos rivales. Si le añadimos la posibilidad de un seguimiento continuo de aquél, esto es miel sobre hojuelas de cereal. En estas tareas, las capacidades de los drones permiten su inserción profunda en el territorio enemigo, sin peligro de ninguna clase para las fuerzas de exploración especializadas propias y una transmisión clara, fluida y eficaz de los resultados que captan. Se podría decir que son un arma diseñada con fortuna para cumplir las misiones oportunas, si su empleo es razonable, controlado y comedido.

Porque, el uso de “aviones no tripulados” en misiones de exploración del enemigo plantea en sí mismo un problema de difícil solución para las agencias de Inteligencia y el Pentágono estadounidenses. Se estima que sólo la CIA puede estar recibiendo cerca de 2000 fotografías y de 2000 horas de grabaciones de vídeo diarias de sus “drones” espías. Y toda esta farfolla informativa, esta plétora indebida de imágenes, sólo pueden conducir al atasco de los canales de transmisión, procesamiento y valoración de esa información. Y al hastío y la desorientación de los mandos intermedios. Todo ello, aunque se empleen ordenadores potentes e “imágenes y signos claves” para discriminarlas en el proceso de selección. Este resultado sólo puede conducir a unos análisis rutinarios y someros en “contenido con enjundia” y a una profusión de informes.

Que se tardarían años en convertir en verdadera inteligencia, porque aquí hay que pensar para ello. Aquélla es la información contrastada y valorada para los diferentes mandos operativos y estratégicos. Que les oriente clara y suficientemente de una situación, de sus probables evoluciones y cambios y de las posibilidades propias de actuación, de acuerdo con la estrategia militar y la operativa o la misión recibida. Con el abuso ya no se trata de “obtener información relevante y suficiente”. Sino que la información que se obtiene es desbordante, recrecida e indigerible. Y es una información que intoxica y desorienta a todos. El criterio esencial y decisivo, que permite discriminar la información recolectada con unidad de criterio y respetando el principio universal del ahorro de los medios, es que los esfuerzos se dirijan a los sectores y objetivos más sensibles e importantes del complicado proceso del espionaje masivo. Y que, siguiendo alogaritmos probados y eficaces, se elijan y criben con una periodicidad dada los otros objetivos y temas neutros.

La capacidad destructiva de las cargas explosivas que portan las aeronaves de ataque no tripuladas es limitada en su número y en su potencia total. La característica esencial de su uso es que está destinada a objetivos limitados, bien en su tamaño (un pequeño número de enemigos no muy desparramados) o en su protección (blancos no fortificados); sin embargo, son útiles para batir vehículos de combate blindados (VCB), incluidos los main battle tanks, con sus cohetes de carga hueca, que los atacan en sus partes más vulnerables. Los principales Unmanned Aerial Vehicles son el Predator y el Reaper. Y cuestan más de $13 millones de dólares por unidad. El Pentágono cuenta con unos 19000 para las tareas de espionaje y combate. La CIA dispone de su propia flota, con los datos de su número, clase y activación reservados. Los drones los fabrica la empresa General Atomics. Su arma más devastadora son los misiles AGM-114 Hellfire II (algo así como el “Fuego del Infierno” potenciado, concentrado y mejorado), de la Lockheed Martin. En octubre de 2012, los EEUU encargaron 24000 misiles para su uso y la venta a países aliados autorizados. Existen las variantes de carga hueca anticarro (HEAT), antipersonal o HE (con diversos tipos de explosión y fragmentación, reforzada o no) y de autoguiado (“fire and forget”). Cada uno pesa unos 47 Kgs., con el 20% de carga útil explosiva (warhead), es guiado por láser con diversas técnicas y tiene un alcance de hasta 8 Kms. El efecto de una salva de varios de ellos sobre una manzana de casas de adobe o de mampostería es demoledor. Pero garantiza la eliminación del blanco humano seleccionado y de sus “oficiales de escolta”.

El Uso de las Fuerzas de Incursión contra Objetivos limitados. Ejemplos.

Los Estados Unidos realizaron el primer fin de semana de octubre dos ataques sucesivos, casi simultáneos, empleando fuerzas de élite (Navy SEALS y Delta Force) para capturar a terroristas islamistas ubicados en Libia y en Somalia. “Nunca es demasiado tarde”, dijo el domingo día 6 John Kerry, secretario de Estado de los EEUU, en Indonesia, donde participó en la cumbre de la Alianza estratégica de los países del Asia y Pacífico (ASEAN). Al Qaida “puede correr, pero no se puede esconder” (de nosotros), apostilló orgulloso a sus oyentes.

El asalto de los Delta Force en Trípoli, realizado con el apoyo del FBI y la CIA, permitió la captura de Nazih al Ragye, de 49 años, buscado por los EEUU como el cerebro de los atentados con bombas contra las embajadas de los EEUU en Kenia y Tanzania. Estos ataques salvajes, realizados en 1998, produjeron 224 muertos e hirieron a un número no precisado de personas, demoliendo con ellos edificios modernos enteros. Su orden judicial de caza y captura data de entonces y se ofrecían 5 millones de dólares por su captura “vivo o muerto”. El jefe terrorista era conocido por el seudónimo de Abu Anas al-Libi, que, en la jerga primitiva y rural de estos elementos, quiere decir solamente “Padre de Anas y libio”. Vamos, como nuestros “el hijo de la parida o “Ricardo, el de Carmelina”. El tipo fue apresado por el destacamento de los Delta Force en las calles de Trípoli, cuando regresaba a su casa tras el rezo principal (con sermón incluido) de la mañana del viernes, siendo inmovilizado rápidamente, sin poder llegar a defenderse.

Por otra parte, un comando de los SEALS, llegó a la costa de Somalía en lanchas rápidas hacia el amanecer del día 5. Su misión era asaltar el reducto del puerto de Barawe, al sur de Mogadiscio, y capturar a un jefe de la milicia islamista somalí Al Shabab, asociada de al Qaida en el África Oriental. Ella reivindicó el ataque contra un centro comercial de Nairobi, capital de la fronteriza Kenia, realizado en agosto pasado por un comando suicida de Al Shabab (un pelotón reducido) entrenado militarmente y que se saldó con más de 60 muertos. El nombre del terrorista buscado no se ha hecho público, pero se supone que se trataba de Mujtar Abu Zubeyr, conocido como Ahmed Godane. Según una fuente oficial estadounidense el objetivo habría logrado escapar, pero otras fuentes aseguran que habría muerto en el ataque. Durante la misión, los Navy Seal sostuvieron un intenso tiroteo durante más de una hora con los islamistas, que sufrieron varias bajas. A su vez, ningún militar estadounidense resultó herido o muerto en ella.

Según el teniente coronel Rick Francona, consultado por la emisora estadounidense CNN, cada misión se podía haber desarrollado “independientemente de la otra”. “Pero el hecho de que se hayan producido las dos (así) pone de evidencia que los EEUU, no importa lo que se tarde, no ceja en sus objetivos”. La Casa Blanca dejó también saber, a través del secretario Kerry, que el presidente estaba “satisfecho con los resultados” de ambos asaltos. Recordemos que, cuando la intervención aérea de los EEUU en Libia en marzo de 2011, Obama prometió que en ningún momento habría soldados estadounidenses sobre el terreno en aquel país. Por ello, la decisión del presidente de dar luz verde a las misiones de grupos de comandos con objetivos limitados en Libia y en Somalía, afrontaba unos riesgos políticos claros. Según fuentes oficiales estadounidenses, los gobiernos de los países implicados fueron informados de las respectivas operaciones, siquiera a posteriori. Aunque los libios protestaron por su ejecución, quizás para justificar que al-Libi se pasease por Trípoli durante meses, sin que fuese molestado o capturado por las autoridades locales.

(Continuará)

ABU OMAR AL-SHISHANI

Operaciones o G-3 de la Oficina central de Defensa del Estado Islámico

Su nombre puede pasar como uno más entre los cerca de mil delegados o visires nacionales, gobernadores, asesores, consejeros de la Shura, jefes de las oficinas centrales y nacionales y jefes de “brigadas” o “kampfgruppen” o fuerzas de tareas del califato del tercer milenio de Abu Baker al-Bagdadi. Y con la rapidez en dar alguna reseña personal suya, con motivo de su “evaporación” en un ataque aéreo de la Coalición de los 65 países el pasado viernes 4 de marzo, junto a la ciudad siria de al-Shaddadi, se ha obviado comentar o citar su intervención en la concepción de la más importante operación del EISI.

El padre Omar el checheno, que eso quiere decir su nombre árabe Abu Omar al-Shishani, fue el “estratega operativo” que diseñó a primeros de 2014 la campaña de primavera/verano del Estado Islámico en Irak. Conocido también como Omar el checheno, nació en Georgia y luchó en sus fuerzas armadas durante su desigual guerra con Rusia de 2008. Parece ser que al-Shishani comenzó a luchar en Siria junto a los rebeldes en 2012, pocos meses después del estallido de la guerra civil. Y se estima que algo más de un año después se unió al Estado Islámico de Siria e Irak. Los EEUU ofrecían $5 millones de recompensa a quien aportara información fiable sobre el paradero de Al-Shisheni. Recordemos que ésta es la tercera vez en que se declara muerto en acción a Abú Omar…

La gran operación de acción, prestigio y propaganda.

El EISI tomó al asalto y sin encontrar apenas resistencia la ciudad de Mosúl durante la madrugada del lunes 9 de junio de 2014, consolidándola en su poder en un par de días más. Mosúl es la tercera mayor ciudad de Irak y cuenta con 2 millones de habitantes. Fue la segunda gran localidad del país ocupada en firme por el EISI. El efecto de atracción y prestigio para el EISI y el golpe de descrédito para los gobiernos kurdo y central de Irak fueron sorpresivos y grandes. La permanente disputa por la administración de Mosúl entre las autoridades iraquíes y las del Gobierno Regional Kurdo (el KRG) influyó en la falta de defensas adecuadas de la ciudad. La toma de Mosúl, a unos 390 kilómetros al norte de Bagdad, sacó a relucir la incapacidad para gobernar la urbe, generada por el enfrentamiento entre el gobierno autónomo kurdo de Erbil y la autoridad central de Bagdad. Los kurdos aguardan desde 2007 un referendo que apruebe la absorción de esta ciudad por parte del KRG.

En este ataque se produjo un avance al combate de varias columnas de camiones ligeros sin protección contra el fuego ligero de infantería (muchos, tipo “pick up” de techo abierto y todos de marca Toyota), transportando al aire a unos 800 milicianos irregulares ardorosos del EISI. Y los 30.000 policías y soldados nacionales que guarnecían la provincia de Niniveh, abandonaron sus equipos pesados colectivos, singularmente la artillería y los vehículos blindados y huyeron, formando racimos de hombres aterrorizados, hacia Bagdad, a medida que avanzaban los “barbudos de Allah”.

Así, a primeros de junio de 2014, el ISSI lanzó una ofensiva estratégica en Irak, destinada a consolidar sus dispersos enclaves iraquíes (al-Ramadi, Faluya, etc.) de las provincias del norte y centro en una unidad territorial única y extensa. Que fuera capaz de unirse geográficamente, sin solución de continuidad, con las tierras sirias del Califato, con sede en Raqqa, en el alto Eufrates. Después de asaltar la ciudad de Samarra, irrumpieron en Mosúl y lanzaron una “acción de área” en las provincias de Saladino y Diyala, en la que los terroristas recurrieron también a sus “juramentados suicidas”. El asalto del ISSI a Mosúl se sumó a los ocurridos sucesivamente en varias poblaciones de la provincia de Niniveh. Confirmando con todo ello las capacidades militar y organizativa y la agresividad cada día más claras del grupo fundamentalista salafista y la gobernanza y el caudillaje de su líder, Abu Baker al-Baghdadi. La expansión del territorio que controla el ISSI, tanto en Irak como en Siria, son la realización de la intención de al-Baghdadi de desplazar al egipcio Ayman al-Zawahiri, no como jefe de al-Qaeda, sino como el auténtico sucesor de Osama Ben Laden.

Los avances de los yihadistas se producían a las velocidades de marcha de sus columnas, según la transitabilidad de los terrenos y la capacidad de las vías recorridas. Porque, antes de que llegaran a la distancia eficaz de influencia, de constituir una amenaza real sobre su objetivo, los funcionarios del gobierno y las fuerzas de seguridad abandonaban sus puestos administrativos y de defensa en aquél. Sin embargo, estos grupos móviles carecían de cualquier de cualquier apoyo externo a ellos, de conexión táctica a ningún grueso o masa de apoyo, y sus flancos son sectores expuestos. Esto es una de las delicias tácticas para cualquier ejército moderno medianamente experimentado y motivado.

Los grupos rebeldes pueden ser cercados funcionalmente y atacados desde sectores convergentes por los batallones de un par de brigadas de infantería mecanizada, reforzados cada uno por varias secciones o una compañía de sus batallones de carros. Y así, batidos y deshechos sucesivamente. Si no ha ocurrido así, es que no existía allí tal ejército. Lo que tenían los iraquíes era un proyecto, una apariencia, una entelequia, una imagen virtual y escandalosa de ello. Sabemos que la sorpresa es a veces inevitable: porque es hija del ingenio propio, de la oportunidad neutral y de la incertidumbre y de la rutina enemigas. Pero un ejército cabal es capaz de superar las crisis, de rehacerse y de vapulear al osado irregular rebelde, que se le enfrenta a campo abierto. Si no ocurre así es porque el ejército iraquí no existe como expresión cabal y cuajada de la voluntad de defensa de la sociedad y del gobierno iraquíes.

El diseño y la planificación de estas operaciones de acción y prestigio en Irak fueron obra de Abu Omar al-Shishani, un jefe entonces del ISSI en las montañas kurdas de Siria. Ya que las fronteras nacionales son para los yihadistas salafistas una abominación, que atenta contra la comunidad universal del Islam, plasmada políticamente en el califato. Creando así un “totun revolutum” de sufrimiento, desconcierto y sangre, donde medrar e imponer ese califato delirante. El Frente al-Nusrah para la Liberación de los Pueblos de Oriente, la franquicia regional de al-Qaeda, empezó a actuar en Siria en 2012, cometiendo los “grandes atentados indiscriminados y aislados” con grandes bombas en la capital y otras ciudades, al principio de la guerra. Los yihadistas avanzan políticamente y medran cuando existen una fractura y un caos sociales en un país. Éste es su humus primigenio, su caldo de cultivo, su medio ambiente propicio e ideal.

El enemigo contra el que planificó Abu Omar su “golpe de guadaña”.

El nuevo primer ministro iraquí, el chií Haidar al-Abadi, acometió a mediados de noviembre de 2014 la compleja reestructuración y adecuación del ejército nacional. Es de recordar, que los EEUU se gastaron durante su ocupación de Irak unos $25.000 millones en el entrenamiento y el equipamiento del actual ejército de Irak, que no parecen haber servido para mucho. Y los “drones” de espionaje y observación de los estadounidenses, tampoco han sido de utilidad. Y todas las escuchas telefónicas y de comunicaciones inalámbricas digitalizadas o no de la NSA (la agencia central de seguridad estadounidense, con inmensos almacenes para el archivo de datos inútiles, porque lo son si no son de provecho), la CIA y otras agencias especializadas en la exploración y observación de la información fueron nulas o erradas, para detectar el cáncer purulento del ISSI. Que se gestó desde casi dos año atrás, y su explosiva metástasis por el noroeste de Irak a mediados de 2014.

  EL PRIMER MINISTRO HAIDAR AL-ABADI

El miércoles 15 de noviembre el “premier” firmó, como comandante en jefe de las fuerzas de seguridad, la destitución de 26 comandantes y jubiló anticipadamente a otros 10. La medida atend a la necesidad de «consolidar la labor de una institución militar, basada en la profesionalidad y en la lucha contra la corrupción en cualquiera de sus formas». Al-Abadi nombró a otras 18 personas como relevo parcial. El premier buscaba también «depurar el aparato de seguridad de los generales y jefes leales a al-Maliki», cuyas políticas miopes y sectarias alienaron de nuevo a la población suncontra el gobierno iraquí. Y dieron alas a los yihadistas, que ya controlan difusamente un tercio del país. Pero, el jefe del Ejecutivo ha evitado ampliar la depuración al ministerio de Interior, controlado por la milicia chií de al-Sadr. «Las milicias chiíes operan en Bagdad (desde su centro en el barrio al este del Tigris, llamado Ciudad al-Sard) con total impunidad, ignorando la presencia de las fuerzas de seguridad gubernamentales«.

La purga coincid con el envío de 1.500 soldados estadounidenses adicionales a Irak, anunciado por Obama la semana anterior y con las primeras victorias logradas en combate por el ejército, con el apoyo de los ataques aéreos lanzados por la coalición internacional sobre las posiciones y concentraciones del ISSI. El general de 4 estrellas James Terry declaró a primeros de diciembre que su principal tarea es el reentrenamiento del nuevo ejército nacional. Se espera que la cifra de militares desplegados por los EEUU en Irak sea de unos 3.100 efectivos en poco tiempo. Y espantado por la enorme incapacidad del ejército iraquí, el entonces jefe del Estado Mayor Conjunto de los EEUU, el general Martin Dempsey, reconoció el jueves día 16 de diciembre que se necesitarán unos 80.000 miembros «competentes» de las fuerzas de seguridad iraquíes, para recuperar el territorio arrebatado por el ISSI, liberar la ciudad de Mosúl y restablecer la integridad de la frontera con Siria. ¡Qué fácil se entrenaron y motivaron los barbudos de Alá y cuanto les cuesta hacerlo a los “militares” iraquíes…!

GENERAL JAMES TERRY

El objetivo de la formación del ejército iraquí es alistar o reestructurar y entrenar a un colectivo de más 200 mil iraquíes, para formar el nuevo Ejército Nacional de Irak. Aparte están las fuerzas de policía y orden público civiles. Los reclutas son contratados tras pasar un superficial examen físico, estar comprendidos en un intervalo amplio de edad y pasar por un filtro “político” local, que avale su no “pertenencia evidente” a los grupos díscolos o insurrectos. Al no existir la tradición de un ejército moderno de reclutamiento universal, se ha optado por adquirir un ejército de voluntarios, intentando profesionalizarlo. Los reclutas del ejército pasan por “temporadas” una serie de jornadas de formación en técnicas elementales de lucha; de endurecimiento físico; de disciplina militar, basada en formaciones cerradas y sus movimientos, para imprimirles carácter; de cumplimiento de las labores cotidianas de vida en común y de convivencia como colectivos uniformados. Las principales tareas son formar someramente a los hombres, que se acostumbren a integrar colectivos permanentes disciplinados y prepararlos básicamente para su formación específica en las unidades de destino. Este período inicial se extiende entre los 60 y los 120 días. Y éste es un tiempo considerado insuficiente. Las unidades de formación del ejército iraquí, sitos en multitud de campos desperdigados por numerosas provincias del centro y del sur de Irak, serán fundamentalmente dirigidas por suboficiales y oficiales estadounidenses.

GENERAL MARTIN DEMPSEY, LUEGO JEFE DEL PENTÁGONO

Delirante, el viceprimer ministro iraquí Saleh al-Mutlaq (un sunní) recomendó reintegrar a los soldados de Sadam en el novísimo ejército en reconstrucción. «De esa manera se podrá derrotar al Estado Islámico en un plazo muy breve de tiempo». Pero, ¿aún siguen vivos y capaces, desde 2.003, los vapuleados y perseguidos restos del ejército de Sadam Hussein al-Tikriti? ¿No será éste el “tentetieso argumental” de los gobiernos iraquíes, al que achacan todos sus fallos, desventuras e incapacidades propias? A sus 68 años, el vicepremier es un veterano en la política del país, donde ha resurgido varias veces. Y se mueve a sus anchas en el gobierno de Bagdad, amedrentado por los yihadistas del Estado Islámico de Siria e Irak.

VICE PRIMER MINISTRO IRAQUÍ SALEH AL-MUTLAQ

Y la corrupción por sí misma no es razón suficiente para rehuir defender y ayudar al régimen iraquí. La corrupción es general, tradicional, arraigada y omnipresente en toda la región geopolítica árabe: desde el norte de África a las fronteras de la India. Sadam Hussein, el partido Baaz y su régimen estaban asentados en el clientelismo, el copago y el terror selectivo contra los enemigos internos, tanto reales como potenciales o estimados. Con la religión (variedad sunní) y los comunes orígenes tribales como criterios de selección, para comenzar a medrar en las estructuras estatales. Y sobrevivieron a dos guerras exteriores, una larga y otra contra una coalición aplastante de países modernos en 1991, y a varios intentos armados de rebeliones internas étnicas y religiosas.

LA MOTIVACIÓN DE LOS MILITARES.

Introducción.

A primeros de junio de 2014 unos 30 mil soldados iraquíes, acantonados en la provincia de Niniveh, capital Mosúl (2 millones de habitantes), abandonaron sus posiciones y pusieron pies en polvorosa hacia Bagdad. Para poder realizar rápidamente esa “marcha retrógrada” no prevista por el mando, hacia el refugio seguro de la gran urbe iraquí, abandonaron atrás su equipo pesado, tanques y artillería de diversos usos. ¿Qué amenaza real o supuesta sufrieron esos soldados profesionales uniformados, para espantarse de esa manera? Pues el avance al combate sobre la provincia de varios cientos de muyahidines yihadistas salafistas del Estado Islámico de Irak y Levante. Que se trasladaban en vehículos Toyota tipo pick up, sin blindaje y ligeramente artillados con ametralladoras pesadas y algunos cañones de tiro rápido (20 mm). Si bien es cierto que los muyahidines se acercaban al millar…

ENTRENAMIENTO DE LOS MUYAHIDINES DEL EIIL…

Los soldados iraquíes estaban entrenados por los estadounidenses y sus métodos e iban equipados con armas modernas. Los yihadistas se habían casi autoentrenado desde primeros de 2013 y sus armas eran las de una infantería ligera irregular, singularmente los AK, ametralladoras y fusiles de asalto, y los lanzagranadas ligeros RPG-7V, casualmente de diseño patentado ruso. Los muyahidines integraban entonces una fuerza útil inferior a 20 mil hombres en Irak y Siria.

Los iraquíes estaban uniformados, más o menos entrenados en el campo de maniobras y de tiro de infantería, alimentados y pagados. Según el duque de Wellington, esto era suficiente para exigir a los hombres dedicación y entrega: “Soldados, estáis bien alimentados y mantenidos, cumplid ahora con vuestro deber”. Aunque parte de sus pagas fuesen esquilmadas por sus mandos directos, suboficiales, oficiales y jefes. Por ejemplo, como “mordida” para que no ocupasen puestos peligrosos. Además, muchos enrolados sólo lo eran nominalmente, sobre el papel, y las pagas de estos fantasmas se las repartían los mandos. Así, en noviembre de 2014 hubo una reunión especial del Parlamento iraquí para estudiar esta plaga que continua asolando a sus fuerzas armadas: la del “alistado absentista”.

CHIÍES ENTRENANDO…

Pero el resultado de ese mix de formación y equipamiento militares era una apariencia, una entelequia. El ejército iraquí era un simulacro de ejército nacional. Que servía para patrullar por zonas benévolas; desfilar; mantener el orden público frente a delicuentes y bandidos, sobre los que actuaba empleando una abrumadora superioridad de medios; y apoltronarse en los acuartelamientos, mucho mejores que la mayoría de las casas familiares iraquíes de adobe y mampostería. El número de sus efectivos era el mesmérico, infalible y omnipresente de unos 200 mil, en el organigrama del orden de batalla del ejército. Que son los mismos recetados por los altos mandos militares estadounidenses y ratificados por el presidente, para integrar y servir eficazmente en el Ejército Nacional Afgano.

Pero, ni el entrenamiento, ni el equipamiento, ni la soldada son suficienes para convertir a unos hombres en soldados cabales. Su cuerpo de oficiales no se nutre de la universidad, de una escuela oficial acreditada y con cierta solera o de un ascenso meritorio de la excelencia de los suboficiales. Y su cuerpo de suboficiales se nutre de entre los mejores de una recluta general poco formada, torpe y desganada y de los más afines al clan local. Así, la vertebración de los soldados en torno a sus mandos naturales, para realizar las misiones y soportar el esfuerzo, las penurias, la incertidumbre y los peligros del ejercicio de su profesión, es imposible de lograr. Los soldados y los suboficiales no están convencidos de que no van a ser “dilapidados” por sus jefes, ante los peligros y según sus conveniencias, frente a enemigos armados brutales y dispuestos a morir. NI confían en la profesionalidad de sus respectivos mandos. Para tener la seguridad de que, obedeciéndoles y siguiéndoles es como asegurarían sus vidas en los trances bélicos y podrían triunfar.

El que esto es un mal crónico, de muy difícil desarraigo y corrección, lo podemos corroborar en el ejemplo de la ocupación de la capital de la provincia de Anbar en mayo de 2015 por el Estado Islámico. Aquí también, en una acción de asalto rápida y contundente, los muyahidines de Allah ocuparon la ciudad de al-Ramadi en unas horas de tiroteos esporádicos. Ganando en ellos la supremacía del fuego y escurriéndose por los flancos de las posiciones hilvanadas de los militares iraquíes. Por fin, una tormenta de arena, de efectos semejantes a los humos y nieblas de la lucha moderna, los ocultó de las vistas de los soldados. Y debió de convertir a los irregulares yihadistas en “fieras fantasmagóricas” para ellos. Así, todos los soldados salieron también, como en Mosúl, pies en polvorosa de al-Ramadi, buscando el refugio y la salvacioón en la cercana Bagdad. La primera petición de ayuda del gobierno chií de Irak a los estadounidenses fue que les enviaran 1500 lanzadores individuales antitanques. Pero, no sabemos bien para qué, puesto que el Estado Islámico carece de fuerzas blindadas como tales. Y sus Toyotas pick up son vulnerables al simple fuego de las ametralladoras, que tienen un mayor alcance efectivo que dichos lanzadores de carga hueca manuales. Este nuevo saliente o proyección del Estado Islámico al oeste de Bagdad tuvo que ser contenido por una nueva fuerza enviada por los estadounidenses, de 400 marines al general de 4 estrellas James Terry. Que formó una posición de defensa, un cerrojo perpendicular al posible avance de los muyahidines, en Taqaddum, a unos 25 Km. al este de al-Ramadi. Donde el ejército iraquí dice estar entrenándose y concentrando efectivos para recuperar esa capital desde entonces.

MARINES U.S.A ENTRENANDO…

Como parte de un ejército aficionado a medir todo (lo que no se puede medir, no existe), los militares estadounidenses observan y controlan (monitoring), miden y registran el “progreso” de los soldados iraquíes en formación. Existen más de 75 habilidades individuales desmenuzadas, precisas e identificadas, que son necesarias para que los soldados desempeñen correctamente sus funciones y puedan sobrevivir a los peligros, imprudencias y condiciones de combate. Utilizan para ello los “check list” y las comprobaciones y verificaciones adaptadas al caso, que han ido desarrollando y perfeccionando con sus propios reclutas. El problema es que estos reglajes pueden determinar el comportamiento mecánico de un hombre como parte del colectivo militar y su “marksmanship in the range” o eficacia en el campo de tiro. Pero no reflejarán nunca cómo se comportarán en combate, ante la presión del enemigo, la evolución inesperada, la incertidumbre, el miedo, el aislamiento y la pérdida de confort. Ni cuál es su lealtad a sus jefes y a la pequeña unidad o cuánto están motivados anímicamente para cumplir sus nuevos deberes militares.

(CONTINUARÁ)

Teoría Militar: libros favoritos.

Os presento una lista de libros de teoría militar cuya lectura os resultara muy provechosa y que considero fundamental para conocer mejor los temas militares y no simplemente leer una historia más o menos repetida.

Incluyo un libro mío, fruto de mis años de dedicación a este tema, cuyo contenido podéis examinar en www.amazon.com.

«Maneuver Warfare Handbook» por William Lind.

Es un clásico sobre la guerra de maniobras. Utilizado por el Cuerpo de Marines. Se basa en la experiencia alemana de la II guerra mundial. Que a su vez es una extrapolación a la guerra mecanizada, de las experiencias desarrolladas por los Stormtroops (fuerzas de asalto de infantería) de la I guerra mundial.

«El Arte de la Guerra» por Sun Tzu. La más rica y provechosa es la vieja traducción de Samuel Griffth.

La holística teoría militar china, siempre vigente, sintetizada por un autor clásico.Sus características de estilo y de contenido parece que avalan a un único autor. Con cada lectura aprovechada, se captan más matices y perspectivas. Que fructifican en mayores riqueza, agilidad y profundidad de pensamiento.

Otros libros “chinos” te dan un número de estrategias (las 36, las 100, etc.). Su aprovechamiento se basa en una memorización continua o en su aplicación permanente. Los considero poco prácticos, por el carácter profuso, difuso y aún confuso de muchos autores antiguos de esta etnia Han. Parece como si quisiesen ocultar su sabiduría a los no iniciados.

«The Soviet Conduct of Tactical Maneuver» por David Glantz.

Una brillante exposición de las teorías militares operativas soviéticas. Con ellas ganaron la II guerra mundial. Y trasladaron su sistema económico social a media Europa «liberada».

«De la Guerra» de Clausewitz.

Es una obra extensa, como corresponde a su época, en la que escribir poco era señal de inconsistencia, poca importancia del tema y escasa reflexión. Los libros o partes que la componen fueron terminados en grado variable por el autor, cuya muerte prematura no permitió su conclusión. Nos interesan los primeros capítulos sobre la teoría y la filosofía de la guerra.

Los otros libros tratan sobre la táctica de un período en el que el despliegue enemigo quedaba a las vistas del mando y su estado mayor y auxiliares, situados en un altozano cercano. Preconiza lo contrario de Liddell Hart: la batalla decisiva a cargo de la máxima concentración propia sobre el ejército enemigo. En una época de ejércitos de masas, inaugurada por Napoleón, pronto se vió que no se podía ganar en una sola gran batalla una guerra entre naciones en armas. Era necesario una campaña de operaciones sucesivas victoriosas, diigidas al logro de los objetivos militares de campaña (teatro de operaciones, Europa, Pacífico, África) o estatégicos. Además, ya no existía un genio militar adelantado a su época como Napoleón.

«Forward into Battle» por Paddy Griffith.

Las tácticas militares desde Napoleón discutidas y extensamente presentadas. Tiene detractores por su visión a veces rupturista.

«Maneuver Warfare: An Anthology», compilado por Richard D. Hooker.

Recopila artículos de algunos de los mejores escritores sobre la teoría militar de maniobras. Hay trabajos de Rommel, Leonhard, John Antal, etc.

«The Art of Maneuver» por Robert Leonhard.

Es uno de los primeros y más lúcidos autores sobre la guerra de maniobras. Y destaca con fuerza propia, expandiendo el torrente de ideas de esa teoría en desarrollo.

«Race to the Swift» por Richard Simpkin.

Es el mejor libro de este autor militar inglés. Desarrolla teóricamente la guerra moderna. Es de lectura algo difícil.

«Manual de Táctica», dos tomos, por Eike Middeldorf.

Es el más completo y actual manual de táctica moderna que he encontrado. Tiene capítulos dedicados a la guerra terrestre empleando ingenios atómicos tácticos y a las condiciones particulares de lucha: de noche, en bosques, con frío extremo, etc.

«Estrategia» por Basil Liddell Hart.

Es la mejor teoría militar de este prolífico autor.

«The Foundations of the Science of War» por John Frederick Charles Fuller.

Es un libro no superado sobre los principios de la guerra y su aplicación práctica. Casi 65 años después de su edición en 1926 fue reeditado por el Cuerpo de Marines. Es de lectura difícil. Yo conseguí una fotocopia de la edición original a través de la biblioteca de una universidad americana (Lancaster, Pa.).

«On the Nature of War» por Enrique Alonso.

Igual que los principios señalan el «qué hacer» en la guerra, este libro, basado en 10 «sistemas operativos» indica el «cómo actuar» operativa y tácticamente.

«La Comprensión de la Guerra» por Trevor N. Dupuy.

Es una teoría del combate, basada en la Historia militar y determinados factores militares y sus valores cuantitativos. Encuentro que su desarrollo del concepto de «fricción», derivado de Clausewitz, está desviado. Y expone otra cosa distinta a Clausewitz.