LA PROPAGANDA SOCIAL. CARACTERÍSTICAS Y MEDIOS.

Características.

Al ser un fenómeno eminentemente práctico, la praxis de la propaganda se define por unas “normas o principios de actuación”.

La propaganda debe ser “simple, sencilla”. Tanto en su estructura, como en su concepto y transferencia a su “objetivo”. Por ello, se deben buscar y explotar con ella los conceptos básicos de nuestra doctrina e intereses. Y enunciarlos y presentarlos de una manera clara, fácil y oportuna. Tanto en las palabras (textos, consignas y lemas) como en las imágenes que empleemos para su difusión e impregnación en el grupo social. Y teniendo en cuenta los medios empleados y la inmediatez y profundidad que tengan que adquirir nuestras ideas en aquél al que van dirigidas.Resultado de imagen de propaganda social  PROPAGANDA CHINA CONTRA TAIWAN.

La propaganda tiene que ser empática. Es decir, debe crear y mantener adhesión, lealtad y simpatía hacia nuestras ideas e intereses en el grupo social seleccionado. Así, varios son los instrumentos específicos para lograr esa empatía fundamental del grupo con nosotros.

Se pueden magnificar los peligros exteriores o interiores que nos amenazan. Y resaltar nuestro papel de “víctima”, con las pérdidas y los sufrimientos que ello conlleva. Así, el maniqueismo, que plantea un dilema tajante bueno-malo, que es gris e impreciso en la realidad, se puede usar en nuestro favor.

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Es importante que en nuestro grupo social exista la unanimidad hacia nuestra causa e identidad. Y se pretende que lo sea, al menos, en el sentido práctico. No pueden existir “grupúsculos activos discordantes”, GAD, en ese grupo social.

Todo ello debe ser repetido y canalizado para mantener el “espíritu propicio” en el grupo, según su idiosincrasia. Y armonizar y orquestar las actuaciones y aspiraciones y los hechos, para darles la máxima efectividad y extensión en el “conjunto animado” con un propósito, “CAP”.

Es necesario que la religión habitual en el grupo nos apoye o, al menos, sea benevolente con nosotros. Esto refuerza extraordinariamente nuestra causa. Ya que la religión forma parte del sentido de identidad personal y colectiva del grupo social.

Dios está con nosotros”, figuraba en las hebillas de los soldados alemanes durante la II Guerra Mundial.

En Dios confiamos”, reza la moneda estadounidense.

Somos el pueblo de Dios”, dicen los judíos, los herejes husitas y la Umma o comunidad universal de los musulmanes.

La Cruzada en Europa”, titularon los Aliados sus campañas contra Alemania e Italia. Y es el título del libro de memorias de su jefe militar en Europa, Dwight D. Eisenhower.

Dios lo quiere”, decían los cruzados europeos en sus empresas de recuperación de Jerusalén para la Cristiandad.

Los medios empleados por la propaganda.

La palabra, en cualquier forma de expresión usada, es la creadora y el vehículo de los conceptos y de las ideas. Pensamos con las palabras, para elaborar nuestras ideas y definiciones. Esto explica también la necesidad y el resultado de poseer un vocabulario extenso y rico para el desarrollo cerebral y cognitivo. Y, para su mantenimiento y conservación.

Así, los documentos escritos de todas clases favorecen la galvanización del grupo y la integración en una identidad común, monolítica y real.

Resultado de imagen de simbolos soviéticos ESCUDO DE LA U.R.S.S.

La educación aplicada, general y suficiente permite crear y transmitir sucesivamente a las generaciones, un compromiso intelectual y moral con la identidad e intereses y motivaciones del grupo.

Las imágenes, en forma de carteles y montajes, permiten exponer a los iletrados los pensamientos y símbolos comunes.

Los símbolos son esenciales en la exhibición de nuestra identidad personal y colectiva. En ellos se condensan y se reflejan muchas de nuestras pulsiones internas, de nuestras carencias y de nuestras aspiraciones, de nuestro sentido de grupo. Al conjunto de los símbolos se las llama incompletamente “parafernalia”. Cuanto más se desarrolla un grupo social, la aparición y la importancia de sus símbolos irá en aumento para él.

Los símbolos de un colectivo, que exhiben la razón, esencia y pertenencia en aquél del individuo y del grupo, son muy variados:

Banderas y estandartes; escudos nacionales, de partido y de grupo; insignias, grados y medallas de pertenencia, de categoría y de méritos dentro de la colectividad; himnos y canciones menores; personajes de diversos niveles, donde se ven liderados y representados los distintos sectores de un grupo y la propia colectividad entera; estatuas de sus próceres, héroes y personajes descollantes y composiciones escultóricas, que reflejen momentos esenciales o importantes del grupo social.

La participación activa en las concentraciones de masas aumenta el sentido de pertenencia y de unidad del grupo.

La música es otro medio muy empleado. Son especialmente útiles el canto coral e instrumentos como el tambor y la trompeta.

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La arquitectura y la escultura también caracterizan a una idea social compleja y a una civilización. Aquellas una expresión permanente de sus creencias esenciales o temporales. Con el paso del tiempo, ambas se van adaptando a ellas.

El cine y la radio son medios de transferencia de los pensamientos, la cultura y la pertenencia al grupo. Y, más modernamente, lo es la televisión. Que, al principio, no tuvo la eficacia y la generalidad de empleo de aquellos.

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La Red o Internet es considerada, como medio de propaganda y por muchos, como extraña, impredecible y negativa. Probablemente, ocurre así por su naturaleza global, anónima, libre e instrumento de polémica. Por un lado, es un canal de información no contrastada, casi por esencia y definición. Es, también, muchas veces, un vocero de exabruptos, incluso ruines y viles, propagados por elementos escurridizos y casi sin responsabilidades.

Y los algoritmos usados modernamente permiten calcular y hacer predicciones varias, que no son comprobables. Y ya desde el principio del fenómeno estudiado.

Nota.– Este trabajo es un complemento de nuestro estudio sobre la “Guerra Psicológica”. Recomendamos también su lectura en este “blog” a todos los interesados en el tema.

La Voluntad de Defensa de una Sociedad. 2ª Parte.

(FINAL)

Y la Estrategia, la Estrategia Operativa y la Táctica, como Niveles de su Actuación Militar.

Entre ambos niveles de la actuación militar existe un espacio de actividad eminente y esencialmente práctico, llamado nivel operativo o estrategia operativa. Su misión es optimizar los empleos de la táctica y de los medios disponibles en la campaña y en el teatro de operaciones. Para ello define y conceptualiza las batallas, las marchas, etc., en definitiva, tanto las operaciones militares como su correcta sucesión, en función de aquellos objetivos decisivos. Con ello brinda a la táctica y a la decisión a la que ésta se orienta, una trascendencia superior, que está mucho más allá de la persecución y de la explotación del éxito. Es decir, la estrategia operativa utiliza a la táctica como uno de sus instrumentos inmediatos. Integrándolos para alcanzar los objetivos últimos que se le han confiado y orientándose a ellos, participando entonces de su naturaleza estratégica.

Resultado de imagen de refinería de petróleo REFINERÍA DE PETRÓLEOS: SÍMBOLO DE LA PUJANZA ECONÓMICA DE UNA SOCIEDAD MODERNA.

Así, la estrategia operativa define unos objetivos propios en el teatro o en la campaña de actuación, que son la incapacitación y la desorganización del enemigo, a través de la acción sobre sus vulnerabilidades operativas y estratégicas. La primera se orienta contra la capacidad de combate enemiga, buscando incapacitarla posicional o funcionalmente, y simultáneamente protegiendo la propia. La segunda se logra por la ocupación o la destrucción de sus vulnerabilidades críticas en la zona de operaciones.

Estas vulnerabilidades son aquellos elementos, posesiones o razones que dan sentido a la lucha que el enemigo sostiene contra nosotros. Es decir, cuya pérdida le infunde inevitablemente una sensación de desesperanza y un sentido de inutilidad en proseguir la lucha en esas circunstancias, como no sea para acumular más pérdidas.

Una vulnerabilidad crítica estratégica, manejada hábilmente por nosotros en el siglo XVI durante la conquista de América, fue la captura del gran jefe o emperador de las confederaciones indígenas en los grandes países a colonizar (Moctezuma, Atahualpa). Pero su efecto era temporal. Una vez convertido en rehén, el valor simbólico de un caudillo de este tipo caía en picado, porque la vitalidad nacional de la colectividad a la que dirigía exigía su renovación, como si hubiese muerto. Pronto se elegía a un nuevo Gran Emplumado, entre los miembros de su clan o de su sociedad guerrera.

Resultado de imagen de edificios grandes bancos EL BANCO DE ESPAÑA. EL DINERO ES UN ESTÍMULO DE LA ECONOMÍA.

En la II Guerra Mundial, la ocupación de la capital y la caída del gobierno eran vulnerabilidades críticas estratégicas, a las que se accedía a través de una estrategia operativa de guerra móvil ofensiva: campaña de primavera de 1940 en el frente occidental. Lo mismo intentó Hitler en 1941 en el frente soviético con relación a Moscú. Seguramente en esa guerra total, casi de exterminio, del frente del Este, su caída no hubiese tenido la trascendencia que se le atribuía. Pero Moscú constituía un gran “nudo” viario, un centro de comunicaciones ferroviarias vital para toda la URSS al oeste de los montes Urales y, en este sentido, sí hubiese sido una vulnerabilidad crítica permanente del nivel militar operativo.

Para lograr estos objetivos estratégicos intermedios, el nivel operativo tiene unos medios específicos operativos que son la inteligencia, el desequilibrio y la incapacitación del enemigo, el tiempo o velocidad de las operaciones y de los combates, la organización logística y su soporte físico o línea de abastecimientos y el sentido correcto del propio mando.

Estos medios los emplea para conducir y utilizar óptimamente (sin despilfarros) los medios táctico-operativos a su disposición.

Éstos son:

la transitabilidad del terreno (en toda la dimensión geográfica de la naturaleza de los terrenos, clima, estación y hora del día),

Resultado de imagen de misiles nucleares COHETES BALÍSTICOS RUSOS «TOPOL».

la capacidad de combate (medios militares concretados en hombres, equipos, apoyos y vehículos de combate) y la capacidad de movimiento operativo (transportes de grande y pequeño tonelaje, los repuestos de todo tipo y combustibles y los depósitos y parques accesibles en la zona) propias disponibles,

la libertad de acción y las “interfases de acción” favorables con el enemigo (que existen y que se pueden también crear siempre, mediante la ampliación o disminución del “campo de acción” sobre aquél, como un zoom táctico operativo, o mediante su cambio a otro sector del frente o en la profundidad de la zona enemiga). Con estos 2 últimos “sistemas” podemos actuar siempre según nuestro criterio e interés y no simplemente reaccionar a las acciones del enemigo.

De esta manera los 10 “sistemas operativos” citados realizan el empleo y el funcionamiento de todos los niveles de la defensa nacional. Y van a partir de la concepción y la gran creación de objetivos, intereses y recursos disponibles, recibidas del mando y de la nación, hasta la realización práctica final. Implicando en ésta también a los necesarios y a los inevitables e impuestos por el enemigo, empleos tácticos de los medios militares, como etapas para la consecución óptima de aquellos objetivos encomendados.

Resultado de imagen de reuniones sindicales grandes  LA MORAL NACIONAL SE GESTA EN TODOS LOS SITIOS DE CONVIVENCIA SOCIAL.

Y, ¿por qué llamamos sistemas a estas funciones operativas de variada y compleja naturaleza y a los órganos o fenómenos que las dirigen, procuran y ejecutan o causan (como es el caso de la transitabilidad)? Un “sistema” es un conjunto de órganos, fenómenos o cosas que, ordenadamente relacionadas entre sí, contribuyen a determinado objeto. En un sistema complejo existirán una jerarquía, la especialización de sus órganos y unos objetivos e intenciones o resultados. Las funciones, en su conjunto y en razón de las interacciones que ocurren dentro del sistema, tienen un efecto integrador sobre él, y sinérgico con relación a los objetivos generales del mismo.

FINAL.

La Voluntad de Defensa de una Sociedad.

Y la Estrategia, la Estrategia Operativa y la Táctica, como Niveles de su Actuación Militar.

El Concepto y su Alcance.

Llamamos “voluntad de defensa” de una nación a su capacidad para propiciar, crear, desarrollar y mantener unas fuerzas de defensa, que cuenten con el apoyo necesario y sinérgico de la economía del país y de la diplomacia del estado. La voluntad de defensa es una expresión de la voluntad de ser y de la capacidad vital, incluso biológica, de una sociedad.

Este concepto supera y perfecciona a la así llamada guerra híbrida o de V generación. Que implica y supone el empleo de todos sus “medios de intervención” ortodoxos y heterodoxos por el grupo social o nación beligerante.

Resultado de imagen de GUERRA V generación ALEGORÍA IMPRECISA DE LA GUERRA DE QUINTA GENERACIÓN.

Como tal expresión, será sana, normal y suficiente, cuando las fuerzas de defensa y el apoyo diplomático y de la economía nacional que se les brinde a aquéllas, sean adecuadas y proporcionales a los objetivos políticos de la sociedad. Y también, a las posibles amenazas que tenga que soportar, tanto desde el interior de su territorio como desde el exterior, bien de su región geopolítica como de otras.

Esta capacidad y su actuación en los diferentes casos brotan de una “moral nacional” correcta.

La voluntad de defensa se plasma normalmente en las fuerzas armadas, en su calidad de instrumentos específicos de la función de defensa. Las fuerzas armadas constan de unos medios humanos, de unos medios intelectuales y anímicos y de unos medios materiales. Imbricando todo y proporcionándolo, existe el apoyo de la retaguardia, o mejor, de la sociedad.

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Los medios humanos deben poseer el entrenamiento adecuado, la disposición combativa y un cierto espíritu de cuerpo. Ellos se conforman, mediante los medios intelectuales y anímicos, que son la doctrina y su empleo, la dirección o mandos y la moral militar, en los instrumentos capaces de realizar con éxito las operaciones militares, capaces de hacerles superar el esfuerzo y el desgaste que ellas requieren y de comprometerse con las misiones encomendadas.

Los medios materiales deben ser acordes con la teoría militar de las fuerzas armadas y adecuados al nivel tecnológico necesario y a los objetivos señalados. Comprenden los sistemas de armas y todo el soporte físico directo de las mismas.

Por último, el apoyo de la sociedad proporciona, sostiene y nutre todo.

¿Cuál es la operativa de este fenómeno natural de la capacidad de defensa social?

Resultado de imagen de misiles nucleares COHETES INTERCONTINENTALES  CHINOS DF-41.

En una sociedad moderna, la cadena de transmisión de la voluntad popular a las fuerzas armadas, pasa por una serie de engranajes sociológicos intermedios de autoridades e instituciones. En ellos se va cristalizando y cumpliendo la voluntad popular, con todos los matices, errores y desviaciones, que se derivan del grado de imperfección del sistema institucional de la sociedad y de determinadas autoridades.

Esto implica que el ataque militar directo a la población civil, no debilita la voluntad de defensa ya concretada en las fuerzas armadas. O sea, la acción militar sobre la voluntad de defensa del enemigo debe realizarse sobre lo que es expresión de ella, sus fuerzas armadas, y no primeramente sobre la fuente de la misma.

El primer objetivo serían las fuerzas armadas enemigas. Luego estarían los órganos de gobierno, sus objetivos políticos, sus planes y sus alianzas y las industrias de guerra y auxiliares. Por último estaría la población civil enemiga.

La población civil, sin organización intrínseca, dominada por el aparato ideológico e institucional del estado, es capaz de asimilar tremendos golpes militares. Ahí tenemos los bombardeos durante años de Alemania, el Japón y Vietnam del Norte. Sólo la invasión de aquélla obligó a su rendición. Sin reaccionar por ello el pueblo contra la institución política y sin que se alterase sustancialmente la expresión nacional de la voluntad de defensa, alcanzada previamente. El caso más radical sería el de una guerra nuclear, en la que, con grandes pérdidas civiles iniciales, unas fuerzas armadas relativamente intactas, por su despliegue y protección, y bien dotadas, podrían prolongar la defensa e incluso vencer.

Esto nos permite definir al tiempo como el medio en el que actúa la voluntad de defensa, cuyo factor eficaz es la “moral nacional”.

En efecto, la voluntad de defensa se construye en el tiempo. Y para demolerla es necesario actuar sobre ella durante un tiempo. Ésta es la forma de actuar de la insurrección, en una guerra prolongada dirigida a la fuente de aquélla, el pueblo, atacando su moral nacional.

La Moral Nacional, fuente de la Voluntad de Defensa.

La “moral nacional” es la convicción colectiva de estar viviendo y siguiendo las corrientes históricas correctas de paz, progreso, satisfacción propia, servicio y justicia. Dicha certeza debe ser asumida por la sociedad como un destino propio y más o menos claro de realización.

La falta de cualquiera de las características anteriores o su perversión, puede deteriorar la calidad de dicha moral nacional, que no debe pretender nunca alumbrar un mesianismo. Pero, sin ilusión y entusiasmo no se pueden emprender ni realizar empresas de provecho. El entusiasmo es una fuerza del espíritu, que vence a la entropía moral e ideológica (generada casi inevitablemente en las sociedades), iluminada por una “ilusión razonable”.

Resultado de imagen de lideres mundiales LA DOCTRINA DE XI JINPING «alumbrando» el Socialismo con Características Chinas para una Nueva Era.  FUE INCLUIDA EN LA CONSTITUCIÓN DEL PARTIDO COMUNISTA CHINO.  SÓLO MAO Y DENG XIAOPING MERECIERON TAL HONOR.

Cuando los dirigentes, a su vez, toman conciencia de estar sirviendo a la corriente social justa, que su pueblo desea y pide, se establece entre ambos una comunión moral, que armoniza y potencia los sentimientos nacionales y sociales implicados. Este proceso es el origen y el creador de la moral nacional de cualquier sociedad y está a otro nivel cualitativo de los intereses puramente partidistas, étnicos y de grupos.

Se establece una creación ideológica desde el pueblo y hacia el pueblo, cuya razón es que sea a favor del pueblo. En este proceso se pueden generar también desviaciones y aún aberraciones históricas.

El proceso de creación de la moral nacional será positivo cuando los dirigentes actúen colectivamente con honradez e inspiren “caminos” correctos”, dentro de las posibles líneas de acción, bastante generales y aún ambiguas, que resuenan desde las masas populares. Esto implica y demanda un cierto dirigismo ideológico por parte de todo el sector dirigente, no sólo los políticos y funcionarios, y que es una función principal. Los abusos estarían representados por el Ministerio de Propaganda de Herr Joseph Goebbels. los comités de bolivarianos de Chávez, los comisarios políticos y la estructura del partido para la dictadura del proletariado con Stalin, etc.

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Pero los órganos naturales de formación y de transmisión de la “moral nacional” están muy lejos de las oficinas de propaganda oficiales. La razón es que ellos son también los núcleos de la actividad colectiva de la sociedad y de sus dirigentes naturales e institucionales. Es decir, lo son los hogares las escuelas, las iglesias, los partidos políticos, los sindicatos, los centros de trabajo, las asociaciones en general, etc.

Tras la batalla de Inglaterra, Churchill dijo que las generaciones futuras dirían que “aquélla fue nuestra hora más gloriosa”. Esto fue posible gracias a una inquebrantable disciplina social, que no resultaba del estudio de manuales de educación cívica, sino del seguimiento de un modelo propagado por infinidad de testimonios personales. La difusión del modelo moral del ciudadano se debió en gran medida a la labor educativa de la Iglesia anglicana.

El propio Montesquieu reconocía que las virtudes republicanas sólo existían en los relatos de la antigüedad. Así, resultaban atractivas para una minoría dirigente, pero su adopción por los ciudadanos no podía hacerse por mandato legal o constitucional. Los valores morales teóricamente propuestos, se veían como algo artificial y remoto, sin conexión real con un código moral práctico y conocido, resaltado con ejemplos vivos que pudieran seguirse.

Resultado de imagen de montesquieu EL BARÓN DE MONTESQUIEU.

Los Niveles de la Actuación Militar.

Al primer nivel de la actividad de la defensa de una sociedad organizada se le llama estrategia nacional o, también, algo anticuadamente, gran estrategia. En ella se deben considerar también los recursos económicos y diplomáticos del estado, como parte de los medios de una nación para conseguir sus grandes objetivos estratégicos en una guerra.

La estrategia militar o estrategia a secas trata, en un gran segundo nivel de actividad de la defensa nacional, de la definición de los grandes objetivos de una guerra, de un teatro de operaciones o de una campaña y de la asignación de los medios militares, generalmente escasos o muy escasos, para alcanzarlos.

La táctica se dedica a la realización óptima de los combates frente a un enemigo, que se opone por medios bélicos al logro de nuestros objetivos estratégicos.

(CONTINUARÁ)

El Resurgimiento de la Insurrección sunní en Irak y Siria. 2ª Parte.

CONTINUACIÓN.

El Corán, fuente religiosa común de los chiíes y sunníes, no es muy revelador acerca de las disputas internas armadas (DIA) dentro de la comunidad universal de creyentes o Umma. En la época del Profeta este problema ni se contemplaba. Y si aquéllas hubiesen existido, al juntarse con el acoso externo que sufrían los musulmanes, probablemente llevasen juntos a la dispersión y a la desaparición del grupo de los fieles. En la Sura (capítulo) 49, aleya (versículo) 9 se les ordena a los musulmanes: “Cuando se hacen la guerra dos naciones de creyentes, procurad reconciliarlas… Los creyentes son tus hermanos (es la máxima relación de consanguinidad). Arreglad, pues, las diferencias de vuestros hermanos y temed a Dios, a fin de que tenga piedad de vosotros.” Y en 4, 33: “Oh, creyentes,… no os matéis entre vosotros…(o, no os matéis a vosotros mismos)”. El inicio del versículo va dirigido contra la codicia y la apropiación ilícita. Y el Legislador ha podido extenderlo al asesinato (muerte del inocente) y sus variantes (por ejemplo, el suicidio).

Sunníes contra chiíes, la lucha interna del Islam.

El cisma chií pretendía arrebatar a la mayoría de los musulmanes, seguidores de la Tradición, la legitimidad del legado de Mahoma. En él iban incluidos los conceptos del legítimo origen, del mando o dirección social y militar, del control y desarrollo religiosos y de las perspectivas organizativas y sociales del Islam. Los sunníes tienen el mando político religioso de la Umma en el califato y sus emires y jeques delegados, asesorados, prevenidos y apoyados por los ulemas y muftíes piadosos. Los chiíes, para lograr y mantener la supervivencia, descansaron el poder político, la dirección de su gran estrategia o estrategia nacional y la conducción religiosa, en la “casta clerical”, como intermediarios privilegiados entre los fieles y Allah. Esto mantiene firmemente unidos a los creyentes en torno a su interpretación única y vigilada del Corán. Aunque los chiíes también tienen una proyección ideológica y social hacia el futuro: el retorno liberador, justiciero y hacedor del Mahdi, encarnado en su decimosegundo imán desaparecido (en el año 874), que no ha muerto. Esta creencia refleja la necesidad social y psicológica de la recuperación, consolidación y exaltación del orden establecido original, que fue perturbado por los sunníes. Y, también, será un premio, la paz y la ventura para los creyentes ortodoxos (ellos) antes del Resurgimiento y del Juicio Final de Allah.

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EL GENERAL IRANÍ QASSEM SOLEIMANI Y ALÍ JAMENEI, JEFE SUPREMO DE LOS CHIÍES IRANÍES.
«ÉL SERÁ PARA TI UN HIJO. YO SERÉ PARA ÉL UN PADRE».

Un problema fundamental para un acercamiento fraternal de los “hermanos separados enfrentados” lo constituyen los conceptos del legítimo origen del mando, del control y desarrollo del “dogma y la moral” y de las inmensas estructuras económico político religiosas, con vida e intereses propios, creadas por ambas expresiones del Islam, casi desde el inicio del mismo.

Otro grave origen de agravios y distanciamientos irreconciliables, sobre todo a nivel nacional, son las formas de luchas violentas entre ambas creencias. Cuando se atacan entre sí, se procura hacer el mayor daño posible, llegando hasta la intimidad del parentesco. Y así se buscan los objetivos en las mezquitas, mercados, peregrinaciones, concentraciones y en los tránsitos frecuentes o en masa de las gentes. Sitios donde siempre están miembros de una misma familia. Es la violencia incontrolada y llevada a sus extremos innecesarios, impúdicos, vesánicos y paradójicos (¿no profesan la misma religión?). Entre los clanes y tribus, hablando sólo étnicamente, esta ola de asesinatos, atropellos y daños en los bienes, genera siempre una cadena intergeneracional de vindicaciones ineludibles para los ataques, las represalias y los agravios de sangre sufridos. Este nudo gordiano esencial e indestructible, por lo que parece, sólo se puede cortar con la espada de la generosidad, del altruismo (buscando no lo que nos “falta”, sino mirando adelante) y del perdón, que debería ser más asequible entre hermanos de confesión.

El Conflicto civil de Iraq.

En Iraq, la gran estrategia de los sunníes no pretende ganar una guerra civil a los rgímenes democráticos imperfectos de al-Maliki y de sus varios sucesores, de la mayoría chiíta. Los sunníes luchan en Irak por garantizar regionalmente el poder de sus tribus, basado en sus jefes aceptados, en sus “asambleas de iguales” entre los destacados de aquéllas y en el “código de honor”, que regula, con sabiduría secular, su comportamiento y sus derechos y deberes individuales y colectivos. La estructura de tribus, clanes regionales y locales y familias, que estructura y soporta a las sociedades árabes, da el valor y sentido prácticos a las lealtades y los intereses, siempre relativos y aún oportunistas, de los árabes.

Los sunníes quieren arrancarle a la mayoría chiíta los derechos y concesiones, que se les niegan demasiado tozudamente dentro de las reglas de la imperfecta y reciente democracia inorgánica existente en Iraq. Las elecciones primeras en Irak consagraron el derecho “democrático” de la mayoría chií sobre ellos. Y el llamado “resurgir sunní” del general Petreaus, está ya sin “estímulos”, ni funciones reales, extinguido y desaparecido. Sólo fue una táctica político militar efímera, buscando ahorrar vidas de los soldados estadounidenses. Y no buscando, siquiera parcialmente, una solución nacional para el enfrentamiento secular de los chiíes y sunníes iraquíes. Y los nuevos políticos democráticos no intentaron, ni tratan, pues, de fraguar una integración nacional superior, que supere las divisiones tribales y regionales. Que podría lograrse mejorando y superando las condiciones sociales y económicas de la vida en comunidades sociales primitivas, las tribus y clanes de siempre.

Las demoras del gobierno de restablecer los servicios o “utilities” a las poblaciones y comenzar la reconstrucción de las zonas de guerra son fundamentales en la aparición y el aumento del descontento sunní. La situación económica no ayuda a los gobiernos iraquíes. En febrero de 2018, la conferencia internacional reunida para colaborar a la reconstrucción del país tras la guerra contra el ISIS sólo pudo recaudar unos 30 mil millones de dólares de los 90 mil millones que se solicitaron en ella. Esta penuria y desidia en la colaboración ayudan mucho a que existan aún 2,5 millones de refugiados internos en Irak. La agitación política existente es otro factor en contra. Tras las elecciones de junio pasado, aún no se ha formado un gobierno de concentración. E incluso, las manifestaciones en el sur del país, en protesta por esto, han dejado unos 10 muertos.

Entre los chiíes existe ahora un sentimiento primario y difuso de victoria sobre el enemigo salafista (de origen sunní). El cual no es superado por un protagonismo de Estado, capaz de integrar a las tribus y limar y superar agravios, asperezas y contradicciones sociales. La corrupción, la codicia, el sectarismo y el egoísmo, epitomizados en “el Estado es Nuestro”, son males crónicos de los funcionarios iraquíes.

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EL GENERAL DE LA GUARDIA DE LA REPÚBLICA DE IRÁN QASSEM SULEIMANI ES EL JEFE DE SUS FUERZAS DE AL-QUDS.  TRAS LA MOVILIZACIÓN DE LOS CHIÍES IRAQUÍES POR ALÍ SISTANI, LOS INTEGRÓ EN UN CUERPO PARAMILITAR DE DEFENSA.  QUE DABA UN BARNIZ NACIONALISTA A LAS FUERZAS DE AL-QUDS QUE COMBATÍAN, COMO MERCENARIOS SECTARIOS, A LOS SUNNÍES REBELDES EN IRAK.

Al sur de la gobernación (nombre iraquí de la circunscripción política provincial) de Nínive, capital Mosúl, y del Kurdistán iraquí, capital Arbil o Erbil, se extiende una especie de luneta o romboide geográfico de casi 58 mil Km2, que alcanza hasta Bagdad, donde ya empieza el predominio religioso de los chiitas. Este territorio es árido, montañoso, sin alturas destacables, de clima desértico y de población poliétnica. Lo forman las tres gobernaciones de Diyala, capital Bakuba, Saladino, capital Tikrit, y Ta’min, capital Kirkuk. Predominan en él la estructura social de las tribus, con predominio de las sunníes, frente a las chiíes, y en Ta’min, con mayoría kurda, pero que está fuera de la Región Autónoma Kurda, que lo reclama para sí.

Conviven en ese territorio un crisol de creencias y razas: los musulmanes sunníes, chiítas y kurdos y los cristianos, en una vivencia social que no siempre fue fácil, especialmente desde el derrocamiento de Sadam Hussein al-Tikriti (de Tikrit). Que entre sus aciertos tuvo el mantener cohesionadas con mano de hierro a las distintas tendencias sociales centrífugas existentes en el país, pero permitiendo al país funcionar razonablemente. En efecto, en la década de los 80, durante la guerra Irán-Irak, los chiitas iraquíes permanecieron leales a su país. Tras su derrocamiento, no han surgido en el país ni la paz, ni la estabilidad, ni la democracia, ni la convivencia social, ni el funcionamiento deseable de la economía, ni el amor y el interés por una patria común (hecho que, en el caso del ejército iraquí, es demoledor y disolvente).

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QASSEM SULEIMANI EN CAMPAÑA EN IRAK. COMO JEFE DE LAS FUERZAS DE AL-QUDS, HA PARTICIPADO EN ENTRENAR, EQUIPAR Y APOYAR A TODOS LOS MOVIMIENTOS REVOLUCIONARIOS PRO IRÁN DE ASIA DEL SUROESTE, INCLUYENDO A HAMÁS Y A HEZBOLÁ.

Salvo Ta’min, las otras dos gobernaciones son las menos densamente pobladas de Irak, con la excepción de al-Anbar, al suroeste del país y limítrofe con Siria. En ellas, los asentamientos son principalmente poblados y aldeas. Y los caminos internos, que discurren entre alturas, son escasos y estrechos, lo que no facilitan su recorrido por las patrullas militares.

En el primer semestre de 2018, los grupos del EI han realizado numerosas y pequeñas acciones de guerra en las 3 provincias: sabotajes, secuestros y asesinatos selectivos. A finales de junio, 6 agentes de las Fuerzas de Seguridad fueron ejecutados por los guerrilleros, al negarse las autoridades a liberar a las mujeres encarceladas por su relación con el Estado Islámico.

En esta región, los pequeños grupos del EI se concentran para cumplir la orden lanzada a primeros de la primavera de 2018 por un portavoz yihadista de “sabotear la estructura económica de Irak y castigar a sus autoridades y colaboradores”. Pasan por aquí, también, importantes carreteras que unen el norte y el sur de Irak. Y donde los yihadistas pueden exigir impunemente exacciones a muchos vehículos que las cruzan, teniendo cerca sus refugios.

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LOS KURDOS IRAQUÍES COMBATIERON AL ESTADO ISLÁMICO Y QUIEREN UN REFERENDO DE INDEPENDENCIA PARA SU REGIÓN AUTÓNOMA.

Existen en este zona, áreas de entrenamiento y de refugio relativamente seguras para los guerrilleros desde la caída de Sadam Hussein. Una zona incómoda para los militares. Y fuera del alcance habitual de la mano dura, sin contemplaciones contra los rebeldes sunníes y sus “colaboradores” civiles, de las fuerzas sectarias regulares e irregulares chiíes.

A primeros de julio de este año, los militares realizaron una operación de limpieza en Ta’min y aseguran que ya está restablecida la seguridad de las comunicaciones entre Bagdad y Kirkuk. A mediados de este mes, fuerzas de la Coalición internacional apoyaron a los peshmergas y al ejército iraquí en la destrucción de una pequeña base del EI, ubicada en una zona montañosa cercana a Mosúl. Según, los EE UU, por boca del presidente, la batalla contra el ISIS en Irak está ganada en un 98 o 99%. Pero, desde Irak, este optimismo calculado se recibe con incredulidad y pesadumbre. Un notable de una tribu sunní de Kirkuk declaró hace poco: “Hemos perdido mucho dinero y muchas vidas en esta guerra. Y hace ya más de 12 años que vivimos en esta situación tan difícil”.

FINAL.

 

El Resurgimiento de la Insurrección sunní en Irak y Siria.

Cuando Mosúl, a finales de 2017, y poco después, Raqqa y Deir ez Zour, en la gran cuenca del Eufrates sirio, se perdían para el Estado Islámico, pocos esperaban la enconada y correosa resistencia que sus fuerzas yihadistas restantes presentan ahora en el Asia del Suroeste. La razón social que sustenta este Resurgir de los yihadistas salafistas es polifacética y compleja. Y reside en las contradicciones antagónicas étnicas, religiosas y sociales que se siguen planteando en ambos países. Así, el Daesh, revertido y adaptado a una guerra de guerrillas, está en condiciones de resistir durante un tiempo indefinido, con tal de que ellas se mantengan en Irak y Siria.

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OSAMA BEN LADEN CON AYMÁN AL-ZAWAHIRI, SU SUCESOR COMO JEFE LEJANO DE AL-QAEDA.

Si bien en los momentos de su máxima capacidad combativa (año 2015), los guerrilleros semirregulares del Estado Islámico eran unos 45 mil, divididos entre Irak y Siria, en estos momentos sus fuerzas reales son apenas entre una cuarta y una quinta parte de aquélla. Casi todos son ahora veteranos sobrevivientes de los combates y derrotas de estos años. Y tienen la determinación que les da su fanatismo religioso (el combate es para ellos una vía para cumplir la voluntad de Allah y alcanzar el Paraíso) y el estar perseguidos por múltiples enemigos en los dos países. Un signo de su decisión combativa y de su pulsión íntima de desamparo es el uso por muchos de ellos de un pañuelo rojo. Que era la prenda que llevaba Abu Dujana (o padre Dujana), un guerrero coetáneo del Profeta, cubriéndole la cabeza, cuando marchaba al combate. Y que indicaba su disposición a morir por el Islam.


La ONU aseguró en un reciente informe que el número de combatientes del ISIS en Irak y Siria oscila entre 20 y 30 mil y que entre ellos hay un número significativo de extranjeros. Por otra parte, el informe también destaca que miles de sus guerrilleros han conseguido trasladarse a Afganistán, donde el Estado Islámico mantiene un “emirato” cada vez más activo. Creemos que la ONU se refiere a “militantes”, no a muyahidines. Y en un movimiento guerrillero existen varios tipos de combatientes y auxiliares, con diferentes grados de implicación en la lucha armada, policía de retaguardia, sus comunicaciones y su variado apoyo.

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MUQTADA AL-SADR, JEFE DE MILICIAS CHIÍES IRAQUÍ. SU ASCENDENCIA NACIÓ DE SER SOBRINO DE UN FAMOSO CLÉRIGO CHIÍ, PERSEGUIDO POR SADAM.

El EI tiene que acostumbrarse a ofrecer al enemigo militar regular unos blancos pequeños y móviles, fugaces y casi súbitos. Los cuales, muchas veces, incluso reiteradamente, se escapan y escurren de las operaciones de búsqueda, bombardeo y cerco y aniquilación de los grupos y las patrullas militares, por su territorio o por el territorio en disputa.

Las fuerzas guerrilleras se esconden, dispersándose por pelotones en las poblados y aldeas de una zona. Y se reúnen desde varios destinos, para dar sus golpes de mano en las cercanías de ellos, empleando generalmente no más de 7 a 10 hombres. Solamente la dispersión, la astucia, el ocultamiento, el silencio, la paciencia, la precaución, el respeto continuo a la población civil cercana, la seguridad permanente, la concentración rápida, súbita e inesperada sobre un enemigo uniformado o una presa civil, puede garantizarles la supervivencia en un medio tan hostil. Estas cualidades operativas contrastan y difieren de la ostentación, la persecución de las minorías y disidentes, el control despótico de los civiles, la crueldad como instrumento general de sometimiento y de amedrentamiento, la imposición de normas morales y religiosas delirantes en sus bases, las deficientes seguridad y disposición combativa de sus unidades en las áreas de retaguardia, el expolio de los bienes privados y sociales (yacimientos arqueológicos y petrolíferos, bibliotecas, edificios públicos, edificios otras confesiones, propiedades de civiles), que emplearon durante el califato y su rápida implantación.

Sólo la propaganda elaborada, moderna y múltiple, como instrumento de catequización y de guerra psicológica contra los enemigos, se mantiene casi igual que antes, al menos cualitativamente, en esta fase guerrillera del movimiento yihadista salafista.

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AL-BAGDADI, EL CALIFA OCULTO. ¿REGRESARÁ TAMBIÉN COMO AL-MAHDI   -EL GUIADO POR ALLAH-   PARA RESTABLECER EL CALIFATO SUNNÍ ANTES DE LA RESURRECCIÓN?

El califato vuelve, derrotado y disperso, a equipararse operativamente con al-Qaeda. Sólo que Abu Baker al-Bagdadi, o el califa Ibrahim, su nombre de pila, no tiene ya el prestigio como yihadista de Osama ben Laden, el fundador de al-Qaeda (la Base, en árabe). De quien en su día Abu Baker se declaraba como verdadero sucesor y aún superador. Minusvalorando a Aymán al-Zawahiri, el médico egipcio “jefe” en la distancia y mediante instrucciones generales de la “Base” yihadista. Y que, en vida de ben Laden fue como su “consejero delegado”.

Uno de los temas recurrentes del ISIS que ahora, en esta etapa de semiclandestinidad, cobra actualidad e interés es el paradero de su califa al-Bagdadi. Señalamos que desde junio de 2014, en que apareció en un video, proclamando el califato universal islámico en la mezquita de al-Nuri en Mosúl, no se le ha vuelto a ver en público. Sólo existen sucesivos mensajes de audio transmitiendo sus instrucciones y consignas a distintos públicos. Tanto los EE UU como Rusia han manifestado en varias oportunidades su (casi) certeza de que el califa había sido alcanzado en alguno de los bombardeos selectivos, realizados por sus aviones, con el fin de liquidarlo. Habiendo precisado, además, que en algún ataque varios de sus seguidores cercanos y oficiales de su escolta habían perecido con seguridad.

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ALÍ SISTANI, EL PRINCIPAL CLÉRIGO DE LOS CHIÍES IRAQUÍES. PROCLAMÓ EN 2015 LA GUERRA SANTA CONTRA EL DAESH

The Wall Street Journal publicó hace poco una entrevista a Ismael al-Eitawi, uno de los presos del EI de mayor relevancia. Éste participó en un encuentro con al-Bagdadi en la primavera de 2017, en pleno reflujo de la marea yihadista salafista en el Suroeste de Asia. Era una reunión para decidir el plan de estudios que se debía impartir en las zonas del califato. Al-Eitawi se encontró con un califa muy delgado y con la barba encanecida. Al finalizar la reunión, al-Bagdadi fue el primero en abandonar el recinto. Y, aparentemente, no se le ha vuelto a ver por los testigos posibles a mano.

El gobierno de al-Assad. La situación del Estado Islámico en Siria.

Difícil lo tiene al-Assad para conseguir la pervivencia indefinida de su régimen presidencialista autoritario. Los países musulmanes no son proclives a la rebelión contra sus autoridades. Y les corresponde al dirigente y a su oligarquía, dar medios de vida a su pueblo. Bien, proporcionando ellos mismos empleo (administraciones, trabajos públicos y fuerzas de seguridad). Bien, protegiendo a los pequeños y medianos comerciantes, la casta del bazar, que forman el núcleo urbano de las clases “medias” del Islam. Bien, fomentando otros empleos, como los relacionados con el turismo y las peregrinaciones. Esto es más necesario cuanto menor sea el tejido industrial y financiero moderno de esa sociedad. Concretando, las autoridades deben brindar sosiego a la sociedad y controlar su coste de la vida. Mientras esto se cumpla razonablemente, se crea un flujo de lealtades y de sincero entusiasmo de las clases populares hacia sus gobernantes naturales. Que encarnan, de modo ideal y simbólico, el “nosotros”. Mientras esta simbiosis de dirigentes y pueblo se mantenga, éste esta dispuesto a defenderlos y a nutrir las fuerzas armadas. Pero nadie daría un paso por al frente por un “gobernante injusto”, porque es la negación y la corrupción de su esencia vital.

Socialmente y a medio plazo, el régimen de los Assad y su osamenta institucional del partido laico Baaz y sus paniaguados de la Guardia Republicana y de la Fuerza Aérea, los jefes y muchos oficiales del Ejército y de los altos cargos de la Administración, están acabados. Son demasiados sus desmanes, el tiempo de trituración aplicado a los sirios y las fracturas sociales causados a su pueblo heterogéneo. Lo cual no permite que el proceso revolucionario (de abrupto cambio de régimen y de estructuras políticas) tenga una marcha atrás asumible y permanente en Siria. Solamente, la presencia indefinida en este país desolado de las fuerzas combinadas rusas, las milicias de Hezbollah, los voluntarios chiitas iraquíes y las fuerzas iraníes de la Guardia Revolucionaria

A mediados de agosto de 2018, el EI lanzó una doble ofensiva convergente en la provincia de Deir ez Zour, al oeste de la frontera con Irak, atacando los pozos petrolíferos de Amar, uno de los yacimientos petrolíferos más importantes de Siria.

Tras la ofensiva lanzada por el Ejército Nacional de Siria (ENS)con el apoyo del fuego pesado aéreo de Rusia en la provincia de Deraa, situada en el triángulo situado al suroeste del país, entre los Altos del Golán y Jordania, al-Assad consiguió recuperar el control sobre el 90% del territorio de esa provincia. En respuesta, los combatientes del Estado Islámico atacaron en masa en la última semana de julio de 2018 el este de la limítrofe provincia de al-Suwayda, asaltando varias poblaciones y causando un elevado número de bajas entre la población drusa de la misma. Se habla de unos 250 muertos, centenares de heridos y decenas de secuestrados por los irregulares del Daesh, que los llevaron consigo al retirarse de los poblados, ante la ofensiva gubernamental realizada a primeros de agosto.

Las fuerzas drusas de Defensa Popular, aliadas pasivas del ENS, una especie de milicias locales de autodefensa y de escasa capacidad combativa, reaccionaron tarde al asalto de los yihadistas. Aunque fueron de las primeras en reocupar los pueblos de al-Suwayda abandonados por los salafistas del EI.

Se calcula que en esta zona del suroeste de Siria, que abarcaría parcialmente varias provincias al sur de Damasco, y cercana a la ciudad de Yarmuk, en su día sitiada largamente por los rebeldes al gobierno de al-Assad, hay en la actualidad entre 3 y 4 mil guerrilleros activos del EI. Cuya mayor capacidad es su maniobrabilidad y velocidad de actuación, como unidades de infantería ligera semirregulares, partiendo de despliegues extensos, que se concentran para atacar. Frente a un enemigo militar que avanza poco a poco, por pasos asegurados, y precedido por bombardeos de saturación de las posiciones yihadistas, que están generalmente en poblados llenos de civiles atrapados.

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AL-ASSAD Y PUTIN. ¿SE PUEDE PERMITIR RUSIA MANTENER Y SOSTENER UN ALIADO  ONEROSO COMO ÉSTE?

El Estado Islámico emitió un comunicado en el que presentó la incursión múltiple como “una victorias frente al “ejército nuseirí”. Que es un nombre árabe despectivo, dado a las fuerzas herejes alauitas y drusas de al-Assad y aliados; que, a su vez, son desviaciones ideológicas y rituales del chiismo, especialmente los drusos. Por cierto, durante la prolongada guerra civil siria, aún inacabada, los drusos se negaban habitualmente a enrolarse en el ENS, que sufrió una tremenda sangría frente a los rebeldes democráticos y sectarios, nacionales y extranjeros, de todas clases a lo largo de estos 7 años.

Hasta que, en el otoño de 2015, a raíz de la intervención abrumadora de Rusia, en forma de apoyo aéreo, fuerzas especiales y asesores, el ejército de al-Assad comenzó una remontada irreversible, hasta recuperar casi todo el terreno perdido frente a los rebeldes, que suponía el control de más de la mitad del territorio nacional. Y, sobre todo, comenzó a ganar la iniciativa, tanto estratégica como táctica, en las operaciones militares que desarrollaba. Aumentando también, con sus éxitos la oferta neta de reclutas para su depauperado ejército.

(CONTINUARÁ)

La Democracia, como Sistema Político perfectible. 2ª Parte.

(CONTINUACIÓN)

 

Funcionamiento teórico de los Regímenes modernos. Los Partidos Políticos.

El régimen político de un país es su modo de gobernarse y regir su cosa pública. Existen dos tipos de regímenes: los pluralistas o democracias liberales o democracias occidentales y los monolíticos o dictaduras, sean o no ideológicas. Los partidos políticos aparecen cuando se produce la participación popular en el proceso de las decisiones públicas. Su origen, en los países occidentales, se sitúa a finales del siglo XIX. Cuando esa actuación por delegación popular no se produce, surgen los partidos de pega o dictatoriales, aparentando unas libertades inexistentes. Estos “partidos únicos” se caracterizan por tomar por sí mismos las decisiones públicas, sin ninguna fiscalización ni cortapisa. Son también normalmente “partidos radicales intransigentes” o PRIs.

Resultado de imagen de partido totalitarios Hacia el «pueblo» y siempre sin el Pueblo.

El estado garantiza el cumplimiento de los principios básicos y hace posible las relaciones sociales de todo tipo. Y cuando éstas toman una dirección de antagonismo violento, el estado debe intervenir para corregirla y mantener la unidad funcional y armónica de su sociedad. Los estados modernos democráticos se basan en la premisa, aceptada desde hace unos pocos decenios, de que todos los ciudadanos son iguales ante la ley y tienen los mismos derechos y obligaciones. Otra virtud política, admitida desde hace menos tiempo aún, es que los bienes que la sociedad produce deben ser repartidos a todos. Cumpliendo los principios de premiar los esfuerzos, los riesgos y el conocimiento, que las cargas incidan más en los más pudientes y que a los desfavorecidos se les ayude especialmente.

La antigua división de los “poderes públicos” entre legislativo, ejecutivo y judicial, está derivando en los últimos lustros hacia un “poder del Estado”. Éste está encargado de legislar y gobernar, y es regido por el “jefe” del partido elegido. Poder público que es controlado o fiscalizado por la oposición política y los medios de comunicación. Las democracias pueden ser de dos tipos. Son presidencialistas, cuando su “jefe” es elegido directamente por el pueblo. Y son parlamentarias, cuando los electores, al votar sus “representantes a las cámaras”, saben que también lo hacen por el “jefe” de su partido, para el cargo de presidente del gobierno o primer ministro.

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Es normal y deseable en muchas ocasiones, que los ciudadanos tengan diferentes puntos de vista acerca de cómo se ha de dirigir una nación y cuál es el orden de prioridad de las necesidades a atender por el estado. Así, un partido político es mucho más que un “grupo de presión”, como un lobby o un sindicato. Es realmente un órgano público de la democracia moderna. Los partidos ofrecen a los electores que, si son elegidos, gobernarán según su ideología y aplicando su último programa.

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En el gobierno por los partidos resulta fundamental la forma de adjudicarles los votos primarios que reciben de los ciudadanos. Se pueden acumular a nivel nacional los votos recibidos. Aunque generalmente se divide al país en circunscripciones electorales. Con lo que se otorga un peso determinado en los resultados, a las distintas zonas geográficas o demográficas del país. En estas “zonas electorales” se pueden adjudicar los elegidos con diferentes fórmulas, proporcionales a los votos recibidos por cada partido. Y, en áreas más pequeñas o menos pobladas, se puede nombrar representante local a la cámara al candidato del partido más votado, excluyendo a los otros. Como todas las fórmulas electorales son imperfectas, con sus beneficios y penalizaciones según las características de las circunscripciones, los partidos no se ponen fácilmente de acuerdo para cambiar o modificar las vigentes.

Los problemas de las democracias liberales.

El propio Montesquieu reconocía que las virtudes republicanas o ciudadanas sólo existían en los relatos de la Antigüedad. Así, resultaban atractivas para una minoría dirigente o pensadora. Pero su adopción por los ciudadanos no podía hacerse solamente por mandato legal. Los valores morales ciudadanos propuestos por las revoluciones liberales y ejemplificados en el grito de “Libertad, Igualdad y Fraternidad”, se veían también como algo artificial y remoto. Sin conexión real con un código moral práctico, conocido y asumido. Y, sobre todo, con ejemplos vivos que pudieran seguirse por las personas.

Sin ilusión y entusiasmo no se pueden emprender ni realizar empresas de provecho. Enfrentándose a la inercia y a las dificultades diferentes que todo proceso creativo tiene, y superándolas. El entusiasmo es una fuerza del espíritu, iluminada por una “ilusión razonable”. Que vence, específicamente, a la entropía moral e ideológica generada casi inevitablemente en todas las sociedades a lo largo de un período suficientemente largo de su historia.

El proceso natural de creación de una “moral nacional”, como sentido correcto de la vida en común, siguiendo las corrientes adecuadas de paz, progreso, satisfacción propia, servicio y justicia, es incluso desconocido por muchas sociedades occidentales. Las cuales han perdido hoy en día muchos de sus reflejos instintivos de desarrollo social y aún de pervivencia. Decía Juan Vázquez de Mella Fanjul que ningún pueblo moral (yo diría que con una sana “moral nacional”) ha soportado tiranías. Pues esta “peste de las sociedades” se alimenta y extiende y afianza sus raíces en la degeneración o el estiércol de ellas.

A ello han contribuido dos grandes desventajas morales que padecen las democracias liberales. Su inmensa y dedicada producción de bienes y servicios, que ha crecido de forma exponencial en las últimas décadas, alejan al pueblo consumidor y productor de las virtudes (los valores permanentes sociales) del esfuerzo y la sobriedad, de la espera de la recompensa. E, incluso, altera el necesario equilibrio entre los deberes y derechos personales y sociales. Ha surgido el homo economicus, como personaje definitorio de esta época. Destinado a producir y consumir bienes y servicios y a acrecentar, un poquito con cada operación económica, la riqueza de los plutócratas.

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La otra desventaja moral es el alejamiento social del mantenimiento y del cultivo de los valores y virtudes. Éstas últimas son las “bondades y cualidades” humanas de referencia, apreciadas y valoradas permanentemente por las sociedades. Las virtudes humanas son muy estables en el tiempo. Los valores son las “cualidades y bondades” humanas, estimadas de forma temporal y/o local por algunas sociedades o grupos humanos. Y, principalmente, en virtud de su idiosincrasia, condiciones de vida y presiones recibidas desde el exterior. Los valores culturales y sociales suelen ir evolucionando con las contingencias, los desplazamientos y las fortunas de las sociedades humanas. Por ejemplo, para los blancos de Suráfrica, la beligerancia activa fue un valor cultural y social necesario e imprescindible durante décadas. Para mantener su independencia y su dominio, frente a la mayoría negra en la que estaban embebidos.

Las virtudes son aportadas principalmente por las religiones más elaboradas, y por los discursos de Cicerón y los Diálogos de Platón, dentro de nuestra extensa cultura occidental. Hay que citar también la función esencial de “mando, gestión, impulso y ejemplo” de los dirigentes sociales de todo tipo, presentes en los hogares las escuelas, las iglesias, los partidos políticos, los cuarteles, los sindicatos, los centros de trabajo, las asociaciones en general, etc. Éstos son los núcleos de la actividad colectiva de la sociedad, donde se crean los vínculos humanos recíprocos de la sociedad superior. Donde se asentarán y florecerán después “la ilusión y el entusiasmo” imprescindibles. En épocas de cambio o difíciles, aquéllos deben acentuar más su ejemplo. Porque, los valores y las virtudes nunca son dictados desde una “supuesta cúspide moral e intelectual” de la sociedad.

FINAL.

La Democracia, como Sistema Político perfectible.

La democracia es el menos malo de los sistemas políticos que existen”. Esta frase de un estadista como Winston Churchill, que ya era ex-primer ministro de la Gran Bretaña y pronunciada ante la Cámara de los Comunes el día 11 de noviembre de 1947, parece corroborar la bondad y la oportunidad de la democracia, como “sistema político global” para la Humanidad.

La democracia actual lleva implantada en el mundo occidental, Europa Central y Occidental y América, desde el final de la Edad Moderna. La revolución estadounidense, la revolución francesa y la revolución industrial y el desarrollo científico, que propiciaron la especialización del trabajo, la concentración y el empleo del capital o medios de producción y la mecanización de los procesos fabriles, marcan cualitativamente el comienzo de la Edad Contemporánea. La vigencia de la democracia moderna son apenas un par de siglos o muchos decenios. Es aún corta, si la medimos en los tiempos históricos humanos.

Orígenes históricos de nuestra democracia.

Los historiadores y políticos actuales sitúan su origen en la Grecia antigua. Lo que no suelen decir casi todos, especialmente los últimos, es que la democracia griega funcionaba solamente para los ciudadanos de las polis. Todos los ilotas griegos, que eran al menos tantos como aquellos, estaban excluídos de participar en esas “democracias” o gobiernos de los pueblos.

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Además, las urbes griegas, separadas entre sí por sus montañas y por sus identidades sociales excluyentes, fueron incapaces de idear y tener un destino único. Y se enzarzaron durante decenios en luchas entre ellas, que las debilitaron absurdamente. Apenas se aliaban, durante un tiempo, cuando los persas de Darío (490 a.C.) o de su hijo Jerjes (480 a.C.) aparecían por el Helesponto (hoy, el estrecho de los Dardanelos) y por el mar Egeo, para atacarlos y subyugarlos. Y, al final, en la batalla de Pidna (168 a.C.), Roma los venció e incorporó a su imperio. Ese combate fue sostenido sobre las irregularidades de un terreno montañoso suave, que impedía la continuidad y, con ello, la fortaleza de las falanges griegas. Y los romanos emplearon sus manípulos, al mando de sus respectivos centuriones, maniobrando individuamente y desbordando, dividiendo y batiendo a esas fortalezas semiestáticas helenas.

Como ejemplo de los valores y usos democráticos de Atenas, quizás la polis más representativa del sistema político heleno, citaremos el caso de su general Arístides (540-467 a.C.) Los ciudadanos tenían el derecho a condenar al destierro, una vez al año, al hombre de estado que consideraran conveniente. Si se pronunciaban 8 mil votos escritos en una concha, adversos al personaje en cuestión, éste era desterrado de Atenas sin más argumentos. Se cuenta que se dirigían a votar Arístides y un ciudadano iletrado, que no lo conocía personalmente. Éste le pidió a Arístides que le escribiera Arístides en su concha. El general solamente le preguntó el por qué. Y el ateniense le respondió: “es que me molesta que le llamen “el Justo”. A pesar de sus virtudes ciudadanas y militares, Arístides fue condenado al ostracismo en esa votación.

Imagen relacionada Arístides el Justo.

La evolución sociológica de las tribus al estado nacional.

Las tribus funcionaban o pueden funcionar social y políticamente como una “nación en ciernes” en situaciones de aislamiento, pobreza estructural, autoridad central precaria. Y tenderán a debilitarse cuando los beneficios de las estructuras étnicas y tribales, regionales y locales fueran o sean superados por los aportados por el sheik o emir dominador o el estado central déspotico o democrático. Y éstos tuviesen o tengan los medios de coacción, el respeto y la ascendencia populares, para mantener suficientemente unidas y cohesionadas a las tribus. Y siguiendo los estados una política general común, favorable a la mayoría de los ciudadanos. Donde no tenga lugar la acepción de clanes. Que es el cáncer que ha corroído a las uniones tribales estatales, por ejemplo, en Somalía o en Sudán del Sur. Donde, además, ha faltado la figura suficientemente ejemplar y apoyada, como para conseguir imponer una política nacional común y la paz social.

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La estructura social estatal surge cuando una tribu puede imponerse a las otras existentes. Empleando siempre para ello un grado variable de coacción o violencia. Es necesario que surjan unas características o funciones, que permitan desarrollar los nuevos lazos intraestatales y debilitar los tribales y regionales. Aquéllas podrían ser el Islam (religión sencilla y muy socializada en la Umma, como ocurrió tras la muerte de Mahoma); la educación generalizada, que genere un cambio o suave ruptura de mentalidad y modifique la cultura, sin crear traumas sociales, y especializada, como medio de vida y progreso; la inversión en infraestructuras y capitales; el establecimiento de un sistema político, que pueda guiar y realizar todo el proceso, apoyándose en un funcionariado civil y militar suficiente y probo. Buscando el desarrollo económico progresivo y repartiendo razonablemente los productos obtenidos. Y mostrando así unas posibilidades suficientes de seguridad, justicia, bienestar, prosperidad y paz para todos. Es decir, se trata de resaltar las ventajas del desarrollo integral y superior, sobre el atasco del juego social de tribus y clanes, como estructura anterior superable.

Otro de los vicios que han adquirido los miembros “civilizados” de las tribus es la codicia desmedida. Y con ella, su corolario y su modo fácil de satisfacerla, la corrupción rampante. La igualdad social en las tribus, su “republicanismo ideológico”, garantizaba el uso y disfrute razonable de los recursos por todos los miembros. Y el zakat o limosna canónica musulmana y el apoyo de su colectivo suplían los casos de orfandad, enfermedad, etc.

Las aristocracias despóticas. Su perdurabilidad y su caducidad.

Estos sistemas políticos constituyen y también fueron durante muchos siglos, regímenes sociales semi eficaces y aceptables. Ambas características están conectadas en una “ecuación social”, que medirá cualitativamente la viabilidad del régimen. Ninguna de las dos cualidades son ideales en la práctica. Siempre serán más o menos suficientes y perfectibles. Y se da una condición en su acción sinérgica: cuando el régimen en cuestión no es suficientemente aceptable (con tiranía, corrupción, despotismo, clientelismo), tampoco es eficaz en su gestión administrativa y social.

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Llevando entonces a la revolución y a la revuelta sociales, que, al ser conflictos civiles armados, tienden a ser dolorosos, incluso crueles, y prolongados, lo que aumenta las pérdidas en bienes y personas. Y fractura durante un tiempo largo a la sociedad que los sufrió.

Veamos un ejemplo de este tipo de régimen, regido desde arriba hacia abajo, y que ha perdurado en el tiempo mucho más que las democracias.

El entramado social de los musulmanes está enraizado en las estructuras de las viejas comunidades. Las jerarquías sucesivas de la familia, el clan o vecindario, como conjunto emparentado de familias, y la tribu, como conjunto de clanes afines y asentados en varias regiones, conforman su estructura social. Estructura que define, articula y sostiene los derechos y deberes recíprocos del individuo y de su sociedad.

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Los países musulmanes no son proclives a la rebelión contra sus autoridades. La obediencia es una cualidad arraigada en las sociedades islámicas. El Islam quiere decir sumisión a Allah. Desde el inicio del Islam, los califas, una combinación integral de las autoridades civil y religiosa de la sociedad, dirigían a la comunidad de creyentes, la Umma. Que era sostenida por la Sunna, la Tradición y la Revelación de Allah. Y no existía un contrapeso legal a su soberanía. Sólo las autoridades religiosas, singularmente los ulemas o ideólogos del Islam y los muftíes o sus jurisconsultos, podían llamarles la atención en las cosas tocantes a la Fe y a las costumbres.

Corresponde al dirigente musulmán y a su oligarquía, dar medios de vida a su pueblo. Bien, proporcionando ellos mismos empleo (administraciones, trabajos públicos y fuerzas de seguridad). Bien, protegiendo a los pequeños y medianos comerciantes piadosos, la “casta del bazar”. Que forman el núcleo urbano de las clases “medias” del Islam. Bien, fomentando otros empleos, como los relacionados con las peregrinaciones y, hoy en día, el turismo. Esto es más necesario cuanto menor sea el “tejido industrial y financiero” de la sociedad. Las autoridades deben brindar sosiego a la sociedad y controlar su coste de la vida.

Mientras esto se cumpliese razonablemente, existía un flujo de lealtades y sincero entusiasmo de las clases populares hacia sus gobernantes naturales. Que se conseguía con la identificación anímica, por apropiación, del pueblo con el esplendor y la grandeza de sus jefes. Éstos encarnaban, de modo ideal y simbólico, el “Nosotros”. Mientras esta simbiosis de dirigentes y pueblo se mantuviese, éste estaba dispuesto a defenderlos y a nutrir las fuerzas armadas. Pero nadie daría un paso por un gobernante injusto, porque es la negación y la corrupción de su esencia y sus funciones vitales.

Resultado de imagen de al assad putin ¡Cómo se quieren…! ¡Cuánto se utilizan…!

Así, en Siria, el gobierno dinástico de los Hafez y Bashar al-Assad y su aparamenta política han dejado de formar hace mucho tiempo un régimen nacional. Ya que no representan, ni defienden, ni integran los intereses particulares y colectivos de su nación. Ahora sólo abanderan y protegen a los miembros de la amplia oligarquía socio religiosa, que acapara y distribuye, en distintos grados, el poder institucional, social y económico de Siria, cada vez más deteriorado. El régimen sirio está cristalizado, sin fluidez, tanto social como ideológicamente. Y se ha convertido en la cáscara de un “fruto socio político”, agostado, estéril y vacío. Permanece en el Poder, gracias a las ayudas militares de Irán y Rusia, que son potencias regionales ambiciosas. A las que Siria les puede resultar muy onerosa, tras la guerra, para lograr su recuperación socio económica. Rusia, con afanes de gran potencia, por su arsenal nuclear, sólo encuentra aliados desestructurados y esquilmados.

La Ideología y el Poder en China

El Materialismo Histórico en China

En el siglo XVIII, los misioneros jesuitas llegados a China (singularmente, Mateo Ricci), que profundizaron en su civilización y modos de vida, informaron a Roma en sus cartas, al estilo de lo que hiciera San Francisco Javier sobre la India, el Japón y otras tierras, de la existencia en el Reino del Medio de un régimen político basado en el gobierno absoluto de un emperador, a través de una burocracia jerarquizada, extensa e instruida. Pero este esquema, que resultaba idealizado y simple, benevolente y confuciano, no se cumplía en la realidad. Los emperadores chinos y aún sus dinastías eran derrocadas; la guerra intestina era intermitente y recurrente en su historia; la burocracia necesaria y poderosa era elitista y cerrada y caía endémicamente en el vicio de la corrupción, el engreimiento y la auto satisfacción por sus obras y servicios.

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Y es más, la raíz y la enjundia de este estilo chino de gobernanza, estar y poder permanece hoy en día. Por encima de la revolución china de los años 30 y 40; de la II guerra mundial y de la corta guerra civil (1946-1949), tras la ocupación japonesa de gran parte de su territorio oriental; del “gran salto adelanteeconómico social de primeros de los 50, empleando en la producción microacerías y fabriquitas, a cargo de innumerables grupos de vecinos no cualificados debidamente, intentando una “revolución industrial comunal” y de la “revolución cultural” de Mao Ze Dong. Ésta fue una reconducción ideológica radical del proceso revolucionario, prevenida y preconizada en la “revolución permanente” de Trotsky. Que fue, paradójicamente, a ojos de los comunistas chinos, un “revisionista condenado”. Todo esto dicho constituye una etapa, un intento, un episodio histórico más, que, por más revolucionarios y radicales que fueran, terminarían siendo deglutidos, absorbidos e incorporados en la civilización y la idiosincrasia chinas, al ser accesorios y pasajeros en el devenir de la larga historia del Reino del Medio.

Al igual que el emperador sólo aceptaba la sumisión leal de sus súbditos, los dirigentes comunistas no admiten la más mínima crítica de propios o foráneos. Ellos tienen el monopolio y la certeza “científica” de la interpretación materialista y dialéctica de los hechos sociales de la historia. Aunque corrigen continuamente su “rumbo” en largas bordadas al avance. Y la nomenclatura, el aparatichik, la burocracia del P. C. chino y del Estado son exclusivistas y lejanos a las negociaciones y a las opiniones diferentes, desviadas o divergentes. En lo que se refieren a su orientación, su poder colectivo y personal y las objeciones a sus decisiones tomadas. Es en este ámbito cerrado del “mandarinato” moderno donde también se dirimen las cuotas de poder y los intereses en juego de jefes, mandos y regiones.

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Así, cuando existe una divergencia entre el pueblo y ellos, éstos no reflexionan y dialogan, sino que reprimen directamente las discrepancias que afloran. En 1989, el “aperturista” Deng Xian Ping envió al ejército a aplastar y dispersar la protesta civil estudiantil en la plaza de Tiananmen, de Pekín. Y Zhao Zuyang, fue cesado como primer secretario del P.C. chino, por plantear simplemente que se negociase en un primer momento con los estudiantes. Estos “incidentes” surgen continuamente por toda China y suman varios miles al año. Pero, de ellos apenas se habla, porque no se conocen. El régimen y su aparato represor se encargan de hacerlos invisibles, o sea, inexistentes. Esto entronca con el pasado político clásico chino. Así, cuando existe una dificultad, una reclamación, una desviación se acudía y se acude hoy a la autoridad superior. Y la actual Constitución reconoce este derecho de petición popular y social. Pero, hoy en día los peticionarios son fácilmente golpeados y encarcelados. Estos “incidentes” suelen ocurrir con las autoridades locales y regionales de los pueblos y empresas. Las cuales actúan dela misma forma que los gobernantes centrales y los altos cargos del Partido, que son sus mentores, maestros y ejemplos.

Este estilo de gobernanza sería útil y plausible cuando los flujos sociales internos y externos de una sociedad estuviesen frenados por la compartimentación geográfica de los grupos, la ausencia de movimientos de personas por la carencia de vías y la escasez de medios y razones para ellos y la penuria de la información pública, trasladable generalmente sólo a viva voz. Pero en los tiempos modernos, esa gobernanza constreñidora hace que se pierdan la vivacidad y la audacia, la creatividad y la naturalidad en la gestión de la cosa pública. Y que los administradores se escondan bajos los papeles y las normas, actuando según una burocracia de cero defectos. Pero, los errores y deficiencias llevan a la generación de otros, porque éste es “el uso y el camino” elegidos. Porque, los errores pueden ser siempre empleados por algún superior o enemigo, siempre con algo de oportunismo y de conveniencia para un “grupo de colaboradores o compañeros”, para reprender, castigar, acusar o cesar. Se crea así una orquesta filarmónica falta de unidad, que puede funcionar con estruendo, pero sin interpretar las melodías.

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Y se cae en la entronización de los jefes, que lleva a su exoneración de todos sus fallos, a la tolerancia de todos sus defectos y a la exaltación de todos sus pensamientos, decisiones y actos. En la ausencia de un verdadero contacto con la realidad, persiguen la acumulación de salvaguardias, distancias y privilegios en sus cargos y funciones. Buscando la necesidad de sentirse seguros, sin entender que la realidad es siempre más benigna y hóspita de lo que se teme. Se incurre en uno de los males político sociales que el presidente Mao señaló ya hace mucho y que, extraído de sus escritos originales, está resumido como cita en el Libro Rojo, verdadero catecismo marxista leninista de la Revolución Cultural china (1966-1976): “las tareas burocráticas aherrojantes suplantan la atención y dedicación al pueblo y a sus necesidades y opiniones, necesarias para realizar la verdadera revolución, basándose en un intercambio de pensamientos entre el pueblo y el Partido”. Ya que es la retroalimentación ideológica desde el pueblo a las autoridades, la que mantiene a éstas en el rumbo histórico correcto.

La actuación política en China.

La propia estructura y composición del P.C. chino revelan sus características elitistas y excluyentes. Administrativamente es un emulador del “madarinato” ilustrado y déspota de los tiempos imperiales. Apenas sus miembros son 70 millones de chinos. Pero su ubicuidad, penetración y alcance lo extienden como un “fluido social” por todos los rincones, sectores y recovecos de la sociedad china conducida. Esta “presencia total” engloba a los principales y más activos dirigentes del país, en todos los ámbitos y capas de la actuación social. Todo esto contrasta y se diferencia cualitativamente de la actitud en general de los P.C., en relación con su militancia comprometida: sus puertas están abiertas para todos los simpatizantes en todos los países donde no gobiernan. Que son la inmensa mayoría de ellos, exceptuando un puñado de añejas y ya caducas excepciones, reliquias de un pasado social y político superado desde finales del siglo XX. En estos países buscan alcanzar una “masa crítica” de presencia y actividad públicas, que es variable según las sociedades, pero que está entre el 10 y el 15% de su población. Y que les resulta necesaria para que las acciones de esas “ordenes militantes laicas” tengan notoriedad y trascendencia en su sociedad. Donde actuarían como su “levadura social revolucionaria”, hacia pensamientos y actitudes radicales. E incluso, al final del proceso, tomando las armas para rematar y suprimir a los gobiernos vaciados e inestables, cuando su debilidad institucional sea clara.

Por su parte, el presidente Xi Jinping ya excluyó cualquier deriva política del régimen comunista hacia las libertades modernas: “La democracia no es china”. Es decir, no existe la democracia china como tal sistema político. Sin embargo, las libertades económicas capitalistas las concedió el Partido: “Mantengamos la ideología, la orientación política y la estructura del Estado (y, por supuesto, del Partido). Y perfeccionemos el modo de producción y el reparto de los bienes y servicios obtenidos, abaratando los costes de los factores productivos en lo posible, buscando mejorar la productividad y la eficacia económicas, el volumen de producción y la riqueza y su extensión”.

Imagen relacionada PRESIDENTE XI JINPING, CREADOR DE LA CHINA GLOBAL.

Al abrazar las formas del capitalismo especializadas en la creación de bienes y sin aplicar la regulación central necesaria, esto ha traído derivas erróneas o perversas en las asignaciones de los medios y el reparto de los bienes producidos. Quizás estimular esas actividades capitalistas y controlarlas simultáneamente, sea más un “objeto” de filosofía social y suponga pedir demasiado a unos dirigentes no conocedores, ni experimentados en los temas. Así, se han creado unas clases económicas media y alta, que forman una nueva base social activa y potente del Partido. Se prospera con el Partido y nunca sin el Partido. Porque sus miembros confían entre sí y la pertenencia a él les da un sello de garantía y lealtad a las grandes líneas o parámetros diseñados y trazados desde la cúpula dirigente. Que pertenecen tanto a los pensamientos y las acciones generales, como a los ámbitos más prosaicos de la actividad económica capitalista y la dirección y la gestión de sectores y empresas. Ellos quieren ser comunistas ricos y disfrutar de bienes de consumo inmediato y duradero en propiedad y exclusivos. Es un camino que sirve, siempre hay uno, para distinguirse y destacar por encima de los demás, especialmente de los conocidos, vecinos y parientes.

Pero la enorme inflación de precios de los activos inmobiliarios, creada por una demanda excesiva y/o especulativa, frente a una oferta limitada por las ubicaciones deseadas y/o preferentes y la superficie disponible, tiene que llevar a la depreciación de esos “depósitos de valor y ahorro”. Ajustándolos a su valor real más moderado. Pero, numerosos chinos han prosperado mucho al invertir sus ahorros en la construcción urbana. Además, puede que ésta no sea la única desviación alcista de precios que se esté gestando en otros “depósitos de valor”, la bolsa, por ejemplo. Y es posible que la inmensa mayoría de los chinos toleren el dogal político, aliviado por los consuelos consumistas. Pero les escocerá enormemente la pérdida de gran parte de sus ahorros y de sus expectativas de progreso y riqueza. Decía Maquiavelo que los hombres toleraban mejor la pérdida violenta de su padre que la de sus bienes (ruina, confiscación). Curiosamente, un régimen teóricamente comunista y que consideraba a la URSS de los años 60 y 70 como “desviacionista” del marxismo leninismo y de la tradición revolucionaria pura, caerá, por orillarlos, en las desviaciones cíclicas inevitables del capitalismo más rancio. A las que la gran Europa ya embridó, desde hace 80 años, creando y afinando paulatinamente un cuerpo de doctrina económica de naturaleza socio liberal, con el que las eludía, aliviaba y superaba con eficacia y rapidez.

Imagen relacionada LOS CREADORES DE LA TEORÍA DEL MATERIALISMO HISTÓRICO.

Pero, al modificar radical y bruscamente las relaciones entre los agentes productivos (trabajo, capital, gerencia y cuadros y administración) se tienen que modificar también las relaciones sociales previas entre ellos. En efecto, el conocimiento y la aplicación de las modernas tecnologías de todos los campos en las fabricaciones de multitud de bienes, llevan al aumento cualitativo de la capacitación y la formación de los productores. Los cuales reclamarán, más pronto que tarde, el reconocimiento por el Estado chino de diversos derechos ciudadanos, aún no contemplados o en ciernes. La concentración en sus manos y en los mandos de las fábricas de crecientes cantidades de activos (ahorros, participaciones, bienes de consumo duradero, conocimiento esencial) les llevará a exigir a éstos nuevas vías y formas de participación en la vida pública china. Actuando así, como diría Mao, “una necesidad demandada del pueblo hacia el Partido y los gobernantes”.

Todo esto creará contradicciones entre las nuevas capas o “subclases” sociales así formadas, quebrando y alejando así la unidad monolítica idealizada del pueblo y el Partido en el Estado. Contradicciones que no necesariamente tienen que llegar a ser antagónicas, a resolver por la acción violenta entre los rivales. Pero que sí exigirán su “resolución” dialéctica y, por tanto, llevarán a la aparición de un nuevo equilibrio social estable. En el que los “sectores” más retrógrados, inmovilistas, parásitos o burocráticos tendrán que dar paso a: una administración sensible, flexible y eficaz en amplio sentido; un control diferente de las gerencias y los mandos de las empresas y servicios; una gestión sectorial e individual progresivamente diferente de los mismos; a un sistema de acceso a esos puestos citados, basado en la capacidad, la eficiencia periódicamente medida y los méritos; y a una mayor y más libre participación de los productores de todo tipo en las áreas sociales a desarrollar: educación, recreo, viajes, consumo, protección social, sanidad y acceso a la vida pública. Y esto es el materialismo histórico en acción

LA POLÍTICA NACIONAL ESPAÑOLA.

UN INSTRUMENTO ESTÉRIL E INEFICAZ

Introducción.

La dispersión e ineficacia que demuestran las autoridades en la compleja labor de aunar las voluntades populares y en implementar políticas claras de refuerzo de la unidad nacional y de control de las trasnochadas y fallidas ideas de disolución y sustitución de aquélla, tienen varias causas originales.

Una nación no se congrega y galvaniza, se reune y avanza con normas, leyes y reglamentos. Llamados a encorsertar jurídicamente la cosa pública. Una nación no se gobierna en épocas de peligros e incipientes decadencias solamente con las ideas y políticas económicas y contables. Que sólo sirven para crear y conservar la riqueza material. Pero que ni siquiera hoy en día pueden evitar la dureza y la crueldad de las fases de crisis y decadencia de los ciclos económicos sucesivos. Que literalmente pueden triturar la colaboración entre los estratos sociales y ahondar sus diferencias. Y esas políticas son aburridas, melindrosas y meaqueditas. Porque la actuación del dinero, que es su esencia, tiene esas cualidades naturales.

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Esto crea y define una política raquítica, defensiva y sin horizontes dignos de los mejores esfuerzos. Y, también, seria y cumplidora del deber. Como serias y cumplidoras fueron las presencias de Cervera, cuando le hundieron su flota en Santiago de Cuba y de Montojo, cuando le ocurrió lo mismo en Manila a su flota española del Pacífico.

La falta de virtudes en el ejercicio y el ejemplo del poder y de los gobernantes, han drenado y agostado a la derecha cabal del país, como instrumento político nacional.

Los intentos de secesión político social.

En el caso secesionista que tenemos frente al rostro y a estas alturas de su proceso de ruptura con la nación española, se nos presentan varias incógnitas sobre lo que tendríamos que hacer o ir haciendo. ¿Una acción eficaz preventiva sería útil o contraproducente? La parsimonia e inanidad, apoyada en el cumplimiento de las normas, que exhiben las autoridades nacionales, ¿nos permitirán, al menos, tomar a cambio futuras decisiones ventajosas?

El mismísimo presidente ya le ha dicho a su partido, que ya no hay crisis económica que arreglar. Y las encuestas van descontándoles votantes, que no parecen querer premiarles indefinidamente los resultados pasados. La memoria que alimenta el agradecimiento colectivo es frágil, interesada y voluble.

Entonces, los españoles tienen que ser convencidos por las ideas y actudes del PP, que deben votar también al partido cuando las cosas van económicamente bien. Pero eso será si perciben un PP radicalmente distinto al que ha gobernado hasta ahora. Capaz de ilusionarles y de impulsarles creíblemente, en unidad y cooperación, hacia el futuro social inmediato en paz y prosperidad.

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Que no se diga solamente que en estos momentos, amparándose, apoyándose Y cubriéndose en la ley y sus posibilidades, el gobierno está tomando ya medidas legales contra los secesionistas. Porque quienes están aplicando la ley son los tribunales y fiscales, como corresponde al poder judicial. Y el gobierno, como poder ejecutivo, ejecuta muy poquito, en procurar su cumplimiento y dispersar las acciones hostiles contra la ley. También el 1 de noviembre del 2014 realizaron los secesionistas catalanes acciones contra la unidad de España y la soberanía de los españoles, que fueron de igual cualidad separatista e ilegal que las de ahora. Y la actitud y la actuación de la administración contra la consulta popular catalana de ese día, fue deplorable, escasa e ineficaz. La lenidad, la tolerancia y la dilación frente a los rebeldes, por parte de los ejecutivos nacionales, les hace estos también responsables parciales y cooperadores necesarios, no suficientes, en los delitos de lesas “nación, patria y soberanía” de aquellos malvados.

La prudencia, el aplomo y la postura caracterizando la cosa pública.

El refrán “meaquedito, caga poquito”, indica que a los cuitadillos no les pidas largos, grandes o importantes haceres. A los que miran con fruición los metros y los detalles del patio, no los lleves a recorrer muchos kilómetros de viaje.

El meaqueditismo tiene a la prudencia y a la paciencia como escudo protector y supuesto estandarte de valentía. Pero pocas veces un meaquedito se lanzará o tomará la iniciativa, porque querrá cubrir todas las apuestas o posibilidades. El riesgo necesario y presente para casi todas las acciones y empresas es su aversión esencial. Y su incapacidad íntima es la ausencia de carisma y liderazgo, fundamental para los conductores o líderes en los tiempos de crisis que vivimos. Pero esto, por vergüenza, nunca lo aceptará, ni hablará de ello. El meaquedito está cómodo en el embridaje de una sociedad bien controlada por leyes y reglamentos. Que le facilita el andar por carriles seguros hacia metas definidas.

La vocación profesional pública de los meaqueditos no es la de político, aunque muchas veces lo sean. Sus aspiraciones temperamentales son la de funcionarios sin mayores responsabilidades, buenos cumplidores de lo escrito y de lo mandado por los superiores. Para defender su posición y usar sus argumentos, el meaquedito suele ser un buen hablador o locutor. Él sabe que todas las posiciones son, al menos, medianamente defendibles. Y, usando de la palabra, como su instrumento en la dialéctica de voluntades con sus competidores, puede imponérseles. En los avatares de una sociedad tan reglada y definida, que no admite salidas de tono, golpes en la mesa, acelerones o brusquedades.

La Nación social y política.

Una nación es una sociedad de individuos dotada de una auto conciencia socio política. Colaboran a crearla y vertebrarla la historia, la tradición y las costumbres, y la lengua y el sentido moral propios. Y contribuyen en segundo lugar a ello la etnia y el territorio propios, que no siempre existen, especialmente la primera. Así, el territorio de un país no es una nación. Ni lo es la población inarticulada de un territorio bajo un único gobierno. Cuando la nación es amada por sus componentes y existe en ellos el deseo de servirla y defenderla en comunidad, aparece el concepto de la patria. Ambas ideas están interrelacionadas esencialmente. Y, la ausencia del patriotismo o la vergüenza de profesarlo por miembros de una “comunidad socio política”, lleva a la indefensión y a la desmembración de su nación, en mayor o menor grado, formando “grupos de individuos asociados”. No es de extrañar que sean las Fuerzas de Defensa de una nación, como instituciones y en sus miembros, las que enarbolen, enseñen y profesen el patriotismo como una de sus virtudes esenciales. Las Fuerzas de Defensa de una nación son el conjunto especializado de los “nacionales o patriotas” para la Defensa beligerante y cabal de su “nación patria”.

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Nuestras fortalezas ideológicas y sociales.

Los ataques de agentes ideológicos externos, lejos de apiñarnos en torno a la patria amenazada, nos enfrentan y, hasta, nos dividen más. Porque nuestra Política es mediocre, envidiosa y cortoplacista en objetivos. Y nuestra sociedad invertebrada es una sumatoria de seres y grupos aislados, sin un norte común y pesarosos del bien ajeno muchos de ellos.

Nuestra civilización mayoritaria convive con otras en el mismo suelo. Pero eso no quiere decir que no podamos tener unas virtudes sociales comunes. Las virtudes son los valores permanentes e indefinidos de un grupo humano. Y, junto con las creencias que se profesan, son los parámetros definitorios de una sociedad. Así, su observancia y respeto unánimes fomentan en gran parte la creación y la integración del grupo social. De todas las decadencias y problemas sociales solamente se puede salir fortaleciéndonos los valores y virtudes.

Éstas últimas son las “bondades y cualidades” humanas de referencia, apreciadas y valoradas permanentemente por las sociedades y los grupos humanos. Las virtudes humanas son muy estables en el tiempo. Los valores son las “cualidades y bondades” humanas, estimadas de forma temporal y/o local por algunas sociedades o grupos humanos. Y, principalmente, en virtud de su idiosincrasia, condiciones de vida y presiones recibidas desde el exterior. Los valores culturales y sociales suelen ir evolucionando con las contingencias, los desplazamientos y las fortunas de las sociedades humanas. Por ejemplo, para los blancos de Suráfrica, la beligerancia activa fue un valor cultural y social necesario e imprescindible durante décadas. Para mantener su independencia y su dominio, frente a la mayoría negra en la que estaban embebidos.

Las virtudes son aportadas principalmente por las religiones más elaboradas, y por los discursos de Cicerón y los Diálogos de Platón, dentro de nuestra extensa cultura occidental. Podemos citar las principales y evidentes, que están embebidas y asumidas en el alma humana, sin buscar ser exhaustivos, sino demostrativos:

Aprecio de la familia, el clan, la tribu, la nación, la amistad y los forasteros amables y curiosos que llegan a nuestro entorno. Es el “entorno vital” que nos sustenta y es soportado por todos, nuestro “humus social” fértil, rico en capacidades y matices  e imprescindible.

Necesidad de punición de las conductas que se aparten suficientemente de las normas sociales. Para evitar la venganza libre, excesiva o desordenada, disuadir a los posibles contraventores, satisfacer en justicia las injurias y los daños y reformar las conductas erradas. Cuando esta “virtud” es complaciente o deficiente, se abre inevitablemente el camino a la injuria personal o colectiva y a la necesidad imperiosa y vital de tomar venganza. Venganza que, por tender a los máximos (como diría Karl von Clausewitz) y estar alimentada por la injusticia y la cólera, se apoyará y seguirá la Ley del Talión.

Necesidad de la educación, como marchamo del buen hacer y de la ciudadanía sociales. Y de la formación, como conjunto de los conocimientos y habilidades profesionales, necesarios para el servicio a la familia y a la sociedad, con el ejercicio de un medio de vida digno y suficiente.

Aprecio del respeto y del culto a la divinidad, como reconocimiento y veneración del Ser Necesario que nos crea, nos sostiene y, en algunos casos, nos ayuda directamente. Esto se concreta, según la educación, la cultura y el ambiente social vividos, en distintos credos y religiones.

Valoración de los distintos deberes a cumplir como contrapartida necesaria, vital y social de los varios derechos a recibir. Valoración de la sobriedad, el esfuerzo, el ahorro, el compromiso, y el trabajo como factores y parámetros necesarios para la consecución progresiva y justa de los objetivos personales y colectivos humanos.

Y son nuestros valores y virtudes reconocidos, retomados y reafirmados, los que verdaderamente nos darán la fuerza y la ilusión para superar los tiempos de decadencia.

Y no olvidemos la función esencial de mando, gestión, impulso y ejemplo de las autoridades y los dirigentes sociales de todo tipo, presentes en los hogares las escuelas, las iglesias, los partidos políticos, los sindicatos, los centros de trabajo, las asociaciones en general, etc. Éstos son los núcleos de la actividad colectiva de la sociedad. En los tiempos difíciles, elos deben actuar mucho más desde el ejemplo. Los valores y las virtudes no pueden verse como algo artificial y remoto, sin conexión real con un código práctico, vivido y conocido. Tienen que ser percibidos y aceptados por los ciudadanos, para que puedan seguirlos. Y no pueden ser imposiciones de normas, códigos y reglamentos fríos, dictados desde una supuesta cúspide moral e intelectual de la sociedad.

Nuestros mandos gestionan, pero el impulso que recibimos de ellos es débil e ineficaz; mandan débilmente, decidiendo para ello todo lo colectivamente que pueden; y su ejemplo no es apreciado, ni tomado como merecedor de la emulación y el seguimiento. Sin biología no hay familia, ni mucho menos existirá sociedad. ¿Son fértiles y sólidas las familias de los jefes sociales?

Líderes ejemplares que se apartaron de sus posiciones públicas.

Hablaremos de líderes de la derecha, retirados de la vida pública por desavenencias ideológicas con sus compañeros. O por apreciar que no existían entonces las condiciones sociopolíticas que les permitieran llevar a cabo sus creencias e ideales. En la izquierda española creemos que a sus mandos solamente la enfermedad crónica o grave y la edad ineludible les han apartado de los deberes de su cargo.

Sólo recordamos el caso de Gerardo Iglesias, que fue elegido secretario general del PCE en noviembre de 1982, defendiendo entonces las ideas renovadoras de los camaradas recién purgados. Por ello, se enfrentó a los llamados eurocomunistas de Carrillo, buscando la integración de los distintos grupos comunistas existentes. Participó en la creación de Izquierda Unida en 1986, siendo elegido su Coordinador General. En 1988, renunció a todos sus cargos en el XII congreso del PCE, siendo sustituído progresivamente en ellos por Anguita. Iglesias, que estaba en excedencia, se incorporó posteriormente a su puesto de minero.

Esta selección, sacada de lo que podemos detectar y vislumbrar, es un ejemplo y resumen. Representa lo que sería un afloramiento rocoso, la parte no sumergida del iceberg, de todas las innumerables personas que en política se esfuerzan por mantener y mostrar una posición coherente con un ideario ejemplar y cabal.

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Jaime Mayor Oreja es quizás el paradigma de todos los mandos que en la derecha se han retirado de la palestra pública. Su categoría se la dan sus características: conocimientos, bagaje ejemplar y moral, posiciones ocupadas en la vida pública, relaciones y edad. Mayor Oreja tiene una sólida formación política de raíces cristianas. Siempre señaló y condenó la estrategia disolvente, secesionista y comunista de ETA. Que actuaba, según él, acomodándose tácticamente a los cambios de poder en Madrid y usando diversas actitudes e imágenes.

Sin enfrentarse nunca al poder del PP, ha mantenido una clara y seria trayectoria política. Condenando, así, por ejemplo, el aborto, como “algo propio de los bolcheviques”, y la eutanasia, que “es una vieja receta de los totalitarismos que asolaron Europa en la primera mitad del siglo XX”. Nunca condenó al franquismo en su totalidad y con motivo de la ley de la Memoria Histórica, en la crisis de 2008, alertó de los riesgos que ya amenazaban la concordia y la unidad de España. Su ideología inspiró el ideario de María San Gil, compañera del PP vasco.

Alejo Vidal Quadras fue presidente del PP de Cataluña desde 1991. En los comicios autonómicos de 1995 su formación obtuvo 17 diputados y la mayor cifra de sufragios populares hasta hoy. Por el pacto del Majestic (el hotel del Paseo de Gracia, en Barcelona) entre Convergencia y Unión y el PP, que permitió la investidura de Aznar como Presidente del Gobierno de España (en la 6ª legislatura de la democracia actual, 1996 a 2000), fue inmolado por el PP de sus cargos en Cataluña. Vidal Quadras fue reubicado como eurodiputado del PP. Y fue vicepresidente del Parlamento Europeo. Actualmente milita en el pequeño partido regeneracionista VOX.

María San Gil inicia su actividad política en 1991 en el PP guipuzcoano. Cuando comía con Gregorio Ordóñez, primer teniente de alcalde de San Sebastían, el 23 de enero de 1995, presenció el asesinato de éste por un comando de ETA en un restaurante de esa capital. A fines de 2004 era presidenta del PP en el País Vasco.

En mayo de 2008, tras la crisis interna del PP al perder las elecciones generales, presenta su dimisión como presidenta y diputada del PP en el País Vasco. Los motivos fueron las fuertes discrepancias con el fondo y las formas del PP de Mariano Rajoy.

José Antonio Ortega Lara era un funcionario de prisiones en el centro penitenciario de Logroño. A primeros de 1996 fue secuestrado en su casa de Burgos por ETA. Y permaneció así, en condiciones deplorables, por más de 500 días. Hasta que fue liberado in extremis por la Guardia Civil. Se jubiló anticipadamente a finales de 1997, iniciando una carrera política en el PP.

Siempre mantuvo una línea de defensa de los valores democráticos de la familia, de la unidad de España y de su fortaleza y de lucha contra los terroristas de ETA. En la crisis del PP de la primavera de 2008, anunció su baja del partido por sus diferencias ideológicas con él. En 2014 se unió al partido VOX.

¿QUÉ OCURRIRÁ TRAS EL ESTADO ISLÁMICO DE IRAK Y SIRIA…?

INTRODUCCIÓN.

Tras el aniquilamiento de las bases guerrilleras del Estado Islámico (la dispersión y la pérdida de la voluntad de defensa, no la desaparición física) en Irak y pronto en Siria, el panorama político social que se presenta en el Suroeste de Asia es desolador, encrespado y sombrío.

Los posibles “aliados” de las potencias globales o regionales, que existen en el maremagnum geopolítico de Asia del Suroeste son complicados y enredados internamente y están muy necesitados de “ayudas” para su recuperación y para su mantenimiento durante bastante tiempo. Son “aliados” vacíos, gravosos, parásitos y sin enjundia.

Aquí se podría parafrasear al embajador español Agustín de Foxá, conde de Foxá, cuando, en cierta ocasión, durante la II guerra Mundial, asistía a un convite en Roma. Durante el mismo, el conde Ciano, yerno del Duce y ministro de Relaciones Exteriores italiano, con la aviesa intención de pisar y reírse de los españoles, le preguntó: “Por cierto, Foxá, ¿cuándo piensa España incorporarse, por fin, a la lucha internacional contra el bolchevismo, que estamos sosteniendo las potencias del Eje?” Don Agustín le respondió: “Conde Ciano, ¿cree Ud. que el Reich puede permitirse tener (mantener) otro aliado?…” Al día siguiente, se le indicó a Foxá que abandonase Italia.

Esos posibles “aliados” fallidos permiten establecer “bases militares permanentes” a unas potencias regionales con ambiciones de expansión (Irán, Rusia). Pero que no les sirven como bases militares de partida para desplegarse por ningún otro país a la redonda. También se pueden establecer en ellos “bases temporales” para el apoyo de fuego pesado en sus operaciones a sus aliados y para desasnarlos o entrenarlos (Estados Unidos). Pero que tampoco tienen ninguna trascedencia operativa fuera de sus fronteras porosas.

No hay aquí, en estos países desgarrados, fuerza, vigor y solidez como naciones.

Los actores nacionales.

Las contradicciones irreconciliables, que definían las relaciones de poder y creencias entre las etnias y los países del Suroeste de Asia antes de la última aparición de los yihadistas salafistas en los años 90, no están resueltas. Antes bien, el recurso a la violencia armada total para aniquilar al Estado Islámico, ha enconado algunas diferencias antagónicas. Y ha alentado los afanes separatistas de algunos actores de esta tragedia sin par: sunníes y kurdos sirios e iraquíes. Argumentando la discriminación político social que sufren en ambos estados, los méritos de guerra y los derechos a tener un estado nacional, basado en la soberanía sobre un territorio suficiente y defendible. Aunque dicha violencia total haya sido aplicada en las acciones coordinadas de unas coaliciones nacionales más o menos voluntarias e integradas.

El régimen alauí de al-Assad ha roto sus lazos políticos y sociales con su pueblo. Y ha perdido la legitimidad que otorgan los países musulmanes, como parte temporal de la Umma, a sus déspotas y gobernantes más o menos absolutos. Que surge de un equilibrio de cuidado, protección y bienestar del pueblo por parte de los gobernantes, con el acatamiento y el apoyo necesario (esfuerzo, impuestos, levas) que les brindan sus súbditos. Porque ha machacado y destrozado a su pueblo con el fuego pesado indiscriminado en los combates en terrenos urbanos. Que estaban atestados de innumerables civiles, aterrorizados, reducidos a la miseria y sin salida, muchas veces, de los cercos de las poblaciones. Y que tanto el Ejército Nacional de Siria como sus aliados foráneos emplearon sistemáticamente como arma de guerra: para ahorrar bajas propias y por la carencia de fuerzas propias entrenadas en el ataque a las poblaciones, se pulverizaban a las distancias lejanas y medias de combate las posiciones reales, alternativas o ficticias de los rebeldes y el habitat urbano que las cubría y envolvía. Los civiles y sus propiedades afectados eran “daños colaterales”, que asumían sin gran pesar, sobre todo las fuerzas aliadas extranjeras.

La política vacilante y huidiza de los EEUU en Oriente Medio y concretamente en Siria, creó un “vacío de poder” real, en forma de apoyo y patronazgo, que el presidente Putin se propuso ocupar. Esta vez, el autócrata ruso esperó, para asegurarse que los EEUU no estaban allí, ni se les esperaba. Con su intervención militar en Siria, Rusia buscaba acreditarse un papel mediador y relevante en el dámero maldito de las potencias regionales del Suroeste de Asia. También aquella intervención le iba a asegurar un patrocinio aumentado sobre Siria, con la elevación a “permanente” de sus bases naval (en Tartus, Latakia, en el Mediterráneo oriental) y terrestres en el país. Y ni la vida, ni las posesiones, ni los sufrimientos personales y familiares de los sirios le importaban. Si se convertían en un obstáculo a su estrategia político militar en defensa de Bashar al-Assad.

Resultado de imagen de putin ¿LO QUIERE MÁS QUE A LOS SIRIOS?

Los turcos están intentando aumentar su protagonismo y su influencia en esta zona geopolítica. Buscando convertirse en una gran potencia regional. A ello les llevan los sucesivos inconvenientes planteados por la Unión Europea durante lustros por la Unión Europea a su incorporación de derecho a Europa. Y, les empuja definitivamente el gobierno de Erdogan. Que juega sus bazas a largo plazo, por aproximaciones sucesivas, en envites cortos, intentando islamizar la república de Ataturk, sin que los militares, garantes constitucionales de ella, se le encabriten y lo derriben.

Sus renovadas preferencias estratégicas les llevan a mirar por bastante tiempo al Este. Turquía, con casi 80 millones de habitantes, puede intentar hacer un papel moderador sunní hacia la República de Irán. El gran problema operativo para Turquía es que fue la potencia dominante de la zona hasta hace menos de un siglo. El Imperio otomano extendido duró desde el siglo XV al inicio del XX. Y los turcos no son étnicamente árabes y su cultura es diferente.

Resultado de imagen de atatürk DIÓ DESTINO Y ORGULLO A SU PUEBLO, DERROTADO EN LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL. ADONDE LE LLEVARON LOS ERRORES DEL SULTANATO OSMANLÍ (CALIFATO).

El ministro de relaciones exteriores turco, Ahmet Davutglu, declaró categóricamente que “intervenir en el norte de Siria es un derecho natural de Turquía”. Y Erdogan remachó que “los que ataquen a Turquía, sentirán en su nuca su aliento”. Los turcos no permitirán que grupos terroristas como al-Qaeda o el PKK (reconocidos por la ONU) se establezcan allí. Pero Turquía sabe que el Kurdistán es largo en Kms. Y que sus rebeldes kurdos actúan desde el Kurdistán iraquí, con bases seguras en los montes Candil. Donde tienen cobertura en su contrapendiente sur y abastecimientos de sus habitantes kurdo iraquíes.

Las armas son instrumentos de mal agüero”; “No fomentéis el asesinato”; “La peor política consiste en atacar las ciudades”, son consejos del maestro Sun en los Trece Capítulos del Art de lac Guerra, del siglo IV a. C.

Los hermanos separados enfrentados.

Sigue planteado, si no se ha exacerbado más, el conflicto dentro del Islam entre chiíes y sunníes. Conflicto que es, en sí mismo, una aberración ideológica, una contradicción antagónica, desgarradora y esencial. Si ha habido una Revelación de Allah, destinada a todos los hombres, ésta debe ser clara y sencilla. Para que los hombres comunes y normales la entiendan y la acepten. Y esto fue más necesario tras la Hégira, en los inicios “iletrados, nómadas y pobres del siglo VII”. Porque Allah ama mucho al hombre común, ya que lo ha creado y crea en tan gran número.

El Corán, fuente religiosa común de los chiíes y sunníes, no es muy revelador acerca de las “disputas internas armadas” (DIA) dentro de la comunidad universal de creyentes o Umma. En la época del Profeta este problema ni se contemplaba. Y si aquéllas hubiesen existido, al juntarse con el acoso externo que sufrían los musulmanes, probablemente llevasen juntos a la dispersión y a la desaparición del grupo de los fieles. En la Sura (capítulo) 49, aleya (versículo) 9 se les ordena: “Cuando se hacen la guerra dos naciones de creyentes, procurad reconciliarlas… Los creyentes son tus hermanos (la máxima relación de consanguinidad). Arreglad, pues, las diferencias de vuestros hermanos y temed a Dios, a fin de que tenga piedad de vosotros.” Y en 4, 33: “Oh, creyentes,… no os matéis entre vosotros…(o, no os matéis a vosotros mismos)”. El inicio del versículo va dirigido contra la codicia y la apropiación ilícita. Y el Legislador ha podido extenderlo al asesinato (muerte del inocente) y sus variantes (por ejemplo, el suicidio).

Un problema fundamental para un acercamiento fraternal de los “hermanos separados enfrentados” lo constituyen los conceptos del legítimo origen del mando, del control y desarrollo del “dogma y la moral”. Y de las inmensas estructuras económico político religiosas, con vida e intereses propios, creadas por ambas expresiones del Islam, casi desde el inicio del mismo.

Otro grave origen de agravios y distanciamientos irreconciliables, sobre todo a nivel nacional, son las formas de luchas violentas entre ambas creencias. Cuando se atacan entre sí, se procura hacer el mayor daño posible, llegando hasta la intimidad del parentesco. Y así se buscan los objetivos en las mezquitas, mercados, peregrinaciones, concentraciones y en los tránsitos frecuentes o en masa de las gentes. Sitios siempre donde están varios miembros de una misma familia. Es la violencia incontrolada y llevada a sus extremos innecesarios, impúdicos, vesánicos y paradójicos (¿no profesan la misma religión?). Entre los clanes y tribus, hablando sólo étnicamente, esta ola de asesinatos, atropellos y daños en los bienes, genera siempre una cadena intergeneracional de vindicaciones ineludibles para los ataques, las represalias y los agravios de sangre sufridos. Este nudo gordiano esencial e indestructible, por lo que parece, sólo se puede cortar con la espada de la generosidad, del altruismo (buscando no lo que nos “falta”, sino mirando adelante) y del perdón, que debería ser más asequible entre hermanos de confesión.

Resultado de imagen de qassem soleimani con ali jamenei ALÍ JAMENEI LE LLAMÓ: «MARTIR VIVIENTE» DE LA REVOLUCIÓN IRANÍ.

Al extremo este de Asia del Suroeste está la teocracia chií de los ayatollahs. Éstos, cuando quieren resultados importantes y rápidos contra sus vecinos, emplean a comandos o a unidades de la Guardia Republicana, que pueden entrenar, equipar y apoyar a sus aliados de Siria y de Iraq. Y que son capaces de luchar a las distancias próximas y de asalto, como una infantería ligera especialmente entrenada. La Guardia Republicana está imbricada en el régimen, formando el brazo armado incondicional y eficaz de la República Islámica de Irán, actuando como los Inmortales de los Shas de Persia. El régimen está enraizado en un complejo de consejos y asambleas, ideados, creados y organizados para asegurar, mantener y perpetuar su funcionamiento oligarca socio religioso. Pero es incapaz, hasta ahora, de desarrollar moderna y económicamente a un país con los recursos y la exuberancia demográfica de los iraníes. Irán se galvaniza mejor, como casi todas las dictaduras absolutas, frente a los problemas exteriores, que para el trabajo diario, paciente y eficaz del desarrollo político, social y económico de un país. Que exige un ambiente de paz y serenidad que las tensiones sociales enajenan.

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Irán es una Gran Isla chií en un enorme Mar sunní. Que lo abraza, desde el oeste al este, por todo el sur, desde Turquía a Pakistán, pasando por Afganistán, Arabia, Jordania, Palestina. Sus “islas y cayos adyacentes” son El Líbano, Siria, Iraq y Bahrein; teniendo más pujanza Irak y El Líbano. Los resultados de la llamada “primavera árabe” no han sido favorables a los chiíes, que se mantienen inmersos en el “océano hostil” sunní.

Y la pérdida del régimen de los Assad de Siria no sólo les restará un aliado de conveniencia, que no de religión. Ya que los alauís sirios son considerados por los sunníes, “la herejía dentro de la herejía (chií)”. Sino que entorpecerá mucho toda la logística del inmenso y estratégico apoyo a Hezbolá y a Hamas, en la franja de Gaza. Esto se ve confirmado por la entrada en la guerra siria de las milicias regulares de Hezbolá y de voluntarios fatimíes afganos a favor del gobierno. Buscando recuperar el progresivo desgaste social del régimen, consiguiendo victorias militares.

Epílogo.

Las espadas seguirán en alto. El Estado Islámico es una infección contagiosa y grave, que afectó a una situación enrevesada y hasta explosiva, de una región geopolítica con demasiados intereses y problemas por resolver. La difícil y poco agradecida Asia del Suroeste. Como hemos descrito anteriormente.

Egipto será un competidor sunní potente de Turquía y de sus pretensiones. Y Arabia Saudí y los países de la gran meseta árabe lo apoyarán. Irán habrá mantenido a flote a los países con influencia chií, que ya existían. Y por el horizonte aparece Trump y sus golpes de timón. Que son más temibles por lo impredecibles que por lo rápidos. Putin quedará encajonado en la región en un país destrozado y derrotado socialmente. Se ha abrazado últimamente a Turquía; pero, ya no le servirá de nada. Cuando se extinga verdaderamente la guerra civil en Siria, entre Rusia y Turquía existirán desavenencias, porque no habrá qué repartir. Y las antiguas repúblicas soviéticas centroasiáticas, que forman una cadena ininterrumpida entre el mar Caspio y el mar Negro, son de etnia turcomana. Aunque Putin desea hacerlas socias de su «proyecto» de Unión Comercial.

EL YIHADISMO SALAFISTA

IDEOLOGÍA, HISTORIA, MÉTODOS, FRACASOS

Orígenes del Islam y su Expansión.

El concepto de la Yihad menor, como esfuerzo de sangre en el “camino de Allah” no existe en el Noble Corán. Sin embargo, sí existen cerca de 50 aleyas en las que se anima a los musulmanes a la defensa de la comunidad, a la lucha contra los infieles y a la propagación armada del Islam. Establecidas las líneas maestras, rápidamente los jefes políticos de la Umma, incluyendo al Profeta, echaron mano del instrumento que tan claramente se les ofrecía y que necesitaban a vida o muerte. En el principio del Islam, cuando reinaba la jahiliyya (la barbarie anterior a éste) en los árabes, en los tiempos de Mahoma, la Yihad fue imprescindible e inevitable para la defensa de la nueva religión. Que surgía en medio de un mar proceloso de tribus y clanes paganos e idólatras y más o menos nómadas, que poblaban Arabia. Y los grupos de musulmanes podían ser fácilmente eliminados por sus enemigos.

Pero la Marcha (la Hégira) de aquél con un puñado de seguidores, de La Meca a Medina en el año 622, inauguró una nueva era de transformación en el mundo y de expansión de la teocracia árabe islámica. En esa época, el poder en todo el Medio Oriente o, mejor, el Asia del Suroeste se repartía entre el Imperio persa de los Sasánidas y el Imperio de Bizancio. Unos pocos años más tarde, los árabes se habían apoderado del Imperio de los Sasánidas (año 644). Y habían constreñido las tierras de Bizancio en Asia, al centro y oeste de Asia Menor (la Anatolia). Paralelamente, van controlando el norte de África: en el 641 ocupan Egipto y se extendían rápidamente hasta Trípoli y las costas atlánticas del Magreb y de Ifrikia (en el 697). Por último, en el 711 invaden el reino visigodo de Hispania y en el 732 penetran en el reino de los francos.

Como en toda comunidad religiosa primitiva, la Umma fue el centro de los mandatos y las bendiciones de Allah. Viviéndose colectivamente y con entusiasmo el cumplimiento de una doctrina monoteísta y sencilla. Por el lado de los intereses mundanos, la extensión de las conquistas árabes, en su avance incontenible durante más de un siglo, trajo el control sobre los bienes y haciendas de los nuevos y numerosos súbditos y el poder político y militar sobre ellos. El dominio musulmán se establecía por la presencia de un gobernador con su guarnición militar, en cada ciudad o región conquistada. La relación de los nuevos súbditos con el régimen islámico se establecía y regulaba por el pago al gobernador de los tributos periódicos por el vasallaje impuesto y por profesar, de momento, una religión diferente. La tercera razón para esta expansión vertiginosa del Islam, era asequible a los nobles, jefes y más destacados musulmanes. Y fue el reparto de las cuotas de poder que engendraban el dominio, la defensa y la gobernanza de los nuevos territorios de dar-el-Islam, las tierras donde el Islam regía y gobernaba.

El sunnismo, que siguen cerca del 90% de los musulmanes, acepta también como revelación divina la Tradición o Sunna del Profeta. La tradición la forman los hechos y los comentarios de Mahoma. El mayor o menor rigor en la selección por la pureza de su origen y en la aceptación de esta tradición, que fue recogida y transmitida por sus seguidores más inmediatos, caracterizan a las cuatro “escuelas ideológicas” sunníes, fundadas a caballo entre los siglos VIII y IX. La escuela más abierta y flexible, la chafií, fundada por el palestino al-Chafii, muerto en El Cairo en el 820 a la edad de 53 años, abrió una puerta esperanzadora a la evolución pacífica del Islam. Ella acepta también el “consenso de los sabios” de la comunidad o Umma y el razonamiento analógico o qiijas, como vías correctas para la adaptación del Islam a todos los tiempos y lugares. Partiendo de su “origen rural, analfabeto, pobre, medieval y rodeado de hostiles y barbarie”.

Tras la muerte del Profeta en el 632 surgen tiempos en que la autoridad de un jefe nuevo y las rivalidades entre La Meca y Medina amenazaban la unidad y el desarrollo del Islam. El primer califa o sucesor Abu Baker al-Siddique (632-634) afirmó su autoridad en la comunidad y consolidó el califato como los “sucesores político religiosos del Profeta”. Y para ello utilizó la Yihad, en la guerra llamada de las riddas, estableciendo un ejército permanente, sin paga. Omar, llamado el Señor de los Creyentes, fue el segundo califa (634-644). Organiza la administración y el sistema teocrático, donde el jefe militar de la tierra conquistada es el delegado del califa para los asuntos civiles, la cabeza del Islam y el juez secular. Otmán, el tercer califa (644-656), de la familia de los Omeyas, prosiguió la expansión armada, pero fue asesinado por preterir a la casta militar. Alí fue el cuarto califa (656-661), primo, yerno y compañero eximio del Profeta. Pero, Muhawiya se sublevó para vengar a su primo Otmán y Alí resultó asesinado. Muhawiya (661-680) fue entonces proclamado califa, inició la dinastía Omeya y trasladó la capital del califato a Damasco. Su hijo Yazid (680-683) venció a los partidarios de Hussein (hijo de Alí) en el combate de Kerbala (72 bajas), el 10 de octubre de 680. Y surgió entonces el cisma político religioso en el Islam.

  HUSSEIN, NIETO DE MAHOMA E HIJO DE ALÍ Y DE FÁTIMA

Los 4 primeros califas son llamados por los sunníes los Rashidun, los “rectamente guiados (por Dios)”. En esta etapa histórica primigenia, los musulmanes realizan sus primeras conquistas, partiendo de su núcleo inicial La Meca-Medina, hacia el norte, el este y el oeste del mismo. La transmisión del califato entraría pronto en conflicto irreconciliable con los chiíes.

El chiismo, en minoría demográfica siempre, asume históricamente una actitud fatalista, pasiva, incluso de sufrimiento físico por ello. Están a la espera del retorno del (califa) XII imán desaparecido (en el 874), que vendrá como al-Mahdi (el guiado por Alá) en un momento dado de la Historia, para hacer triunfar a la Umma ortodoxa (los chiitas). Y habrá un tiempo de paz en la tierra, dominando los chiíes en él, como premio a sus desvelos, antes de que ocurra el Resurgimiento o resurrección final y el Juicio de los hombres por Allah.

La Ideología salafista.

Salafismo de «salaf», predecesor o ancestro. Como salaf, los musulmanes llaman a Mahoma y a sus discípulos: los cuatro primeros califas y a las dos generaciones que les siguen. La expansión del islam en el siglo VII se atribuye a la pureza de su fe. Desde entonces, cada vez que las sociedades musulmanas se encuentran frente a una crisis económica, política o social, surgirán personajes que preconizarán un retorno al Islam de los Salaf. Ibn Hanbal, en el siglo IX, da una interpretación literal del islam, basada en recuperar a los ancestros y en la condenación a las innovaciones teológicas. Ibn Taymiyya recurrió igualmente a ella en el siglo XIV, cuando el Próximo Oriente sufría las invasiones mongolas.

  IBN HANBAL

  TAYMIYYA

Los salafistas modernos comienzan con la predicación del ulema árabe Mohamed Ibn Abdul Wahhab (1703-1792) para el que el declive de los países musulmanes frente a Occidente, resulta del olvido del mensaje original del Islam. Ibn Abdul Wahhab predica la lectura literal y puritana del Islam, inscribiéndose en la tradición hanbalista y en Ibn Taymiyya. Buscando «la forma correcta de actuar en las enseñanzas de píos predecesores». Sus prédicas no fueron bien recibidas y lo expulsaron de su localidad natal, en la región del Nejd. Se mudó a la ciudad de Diriyah y formó una alianza con el jeque Mohamed ibn Saud, iniciador de la Casa de Saud. Ibn Saud promulgó la idea del Islam «wahhabí» como la manera de practicar el Islam de forma oficial en el país. Por su parte, al-Wahhab le dio a Ibn Saud la legitimidad religiosa en su conquista de Arabia.

  MOHAMED IBN ABDUL WAHHAB.

Por fin, en 1902, el emir Abdul Aziz ibn Saud reconquistó Riad, en 1924 ocupó La Meca y Medina y en 1932, la Arabia Saudí. Esto les daba el control sobre el Hajj, el peregrinaje anual a los lugares sagrados y la oportunidad de predicar el wahhabismo entre los peregrinos. Pero, el wahhabismo fue una corriente menor del Islam hasta 1938, cuando se descubrieron los yacimientos de petróleo en la zona. Los inmensos ingresos provenientes de esta nueva riqueza dieron un gran ímpetu a su expansión ideológica.

Las corrientes salafistas son movimientos de renacimiento del islam, a través del retorno a la fe original, la de los «piadosos predecesores». Rechazan todo lo que identifican como “interpretaciones humanas posteriores a la revelación del Profeta”. Son movimientos reformistas que condenan las prácticas del Islam popular (acusadas de ser supersticiones) y gran parte del pensamiento ideológico musulmán, considerado como portador de «innovaciones», es decir, “creaciones de la razón humana”, que se alejan del mensaje divino. Los salafistas rechazan a su vez la influencia de la civilización occidental, particularmente la democracia, el relativismo y el laicismo, que «corrompen la fe musulmana». Los salafistas se emancipan de la tradición fundada por las 4 escuelas sunnies e inventan otro Islam, que afirman se funda en el Coran y la Sunna. También buscan imitar a Mahoma en todos los actos de la vida cotidiana, incluidos la forma de comer o de vestirse.

Los imanes próximos al régimen saudí, rechazan la vía yihadista, que pretende imponer un régimen musulmán mediante la acción violenta y revolucionaria, al considerarla condenada al fracaso. Una de sus grandes figuras, desde los años 60 hasta su muerte en 1999, el jeque Mohamed Nasiruddin al-Alabani, declaraba que «forma actualmente parte de la política buena, el abandonar la política». Para al-Albani era necesario seguir una estrategia de purificación de la educación: por un lado, regenerar la fe, depurándola de «innovaciones» ideológicas que la alejan de sus orígenes; y educar a los musulmanes en esta fe regenerada, para que abandonen sus prácticas religiosas “corruptas”.

El «salafismo yihadista» o Qutbismo.

Esta corriente hace de la Yihad un centro de su actividad. El yihadismo buscan acelerar la liberación de los países musulmanes de toda ocupación extranjera. Se basa en las ideas de Sayyid Qutb, un teórico y revolucionario nacido de los Hermanos Musulmanes. Estaba convencido de que la sociedad occidental estaba enferma de individualismo e impiedad. Y los países musulmanes sufrirían lo mismo, si eran influenciados por Occidente. Y afirmaba que los regímenes musulmanes actuales eran apóstatas, al aplicar leyes laicas, en vez de la sharia.

  SAYYID QUTB, EN PRISIÓN…

El pensamiento de Qutb fue una de las principales influencias de las sectas Sociedad de Musulmanes o Excomunion (takfir) y Hégira (Emigración), surgida en 1969 en el seno de los Hermanos Musulmanes en Egipto, y al-Qaeda, y de sus líderes, Aymán al-Zawahiri y Osama Ben Laden. El líder de los Hermanos Musulmanes, Sayid Qutb, fue detenido, juzgado y ejecutado por el 29 de agosto de 1966, por planear el asesinato del presidente Nasser. Tras su muerte, los Hermanos evolucionaron hacia formas de organización y de lucha dentro del sistema político imperante. El salafismo yihadista actual nace en los años 80, durante la guerra de Afganistán contra la ocupación soviética. Los salafistas llegados de Arabia Saudita se encontraron con los Hermanos Musulmanes. Ello los condujo a adoptar el discurso político de los Hermanos Musulmanes y a reintegrar en él la predicación salafista de Sayyid Qutb.

Los Hermanos Musulmanes:

La organización de los Hermanos Musulmanes, una de las fuentes de los islamistas modernos, ha sufrido a lo largo de los 85 años vividos desde su fundación por Hassan al-Banna, toda clase de avatares, sinsabores y persecuciones. Él y sus seguidores pretendieron crear una red islámica, que sirviera de contrapeso nada menos que al estado egipcio. En 1948, contando los Hermanos con cerca de 3 millones de miembros y simpatizantes activos, comenzó una persecución estatal contra ellos. Al-Banna murió en un atentado callejero a primeros de 1949, transformándose en el “Imán Mártir”. La trayectoria de la cofradía se ha ocultado de las vistas ajenas durante largos e intermitentes períodos. Uno de los tics o mantras políticos de los Hermanos dice: “Nasser nos mató, Sadat nos amnistió, Mubarak nos silenció”. Y ahora pueden añadir “Abdul Fatah al-Sisi nos desilusionó”.

  HASSAN AL-BANNA Y EL ESCUDO DE LOS HERMANOS MUSULMANES.

La ideología, la organización y su actuación cohesionan a la comunidad sunní en una “unidad de acción general” motivada, eficaz y resistente. Que es de muy difícil repetición o réplica por los laicos, los ateos no comunistas, los demócratas y otros enemigos potenciales.

Los islamistas no reconocen a los estados, ni a las naciones. Ni, por supuesto, aceptan la democracia liberal occidental. Sólo Allah es Legislador de los hombres. La esgrimida por las cancillerías occidentales “legitimación democrática del presidente elegido Mursi” es una blasfemia para ellos. Teocracia y democracia se excluyen esencialmente y se rechazan activamente en las ideas fundamentalistas islámicas. El Islam no admite una modernidad política, ni mucho menos religiosa. Todo está ya legislado y entregado a los hombres, a través de Mahoma, para su “cumplimiento sumiso” personal y en la Comunidad de los Creyentes. El partido Libertad y Justicia egipcio es una “apariencia” política, para alimento de la galería internacional, creada por los Hermanos Musulmanes.

(CONTINUARÁ)

LA LUCHA CONTRA EL ESTADO ISLÁMICO DE IRAK Y SIRIA IV.

(FINAL)

Ejemplares y Triunfantes Campañas Contraguerrilleras.

En 1.948 las guerrillas comunistas griegas, en plena posguerra mundial, estaban a punto de formar fuerzas semirregulares para combatir abiertamente al gobierno. Ellas querían extender también el telón de acero al sureste de Europa. Sus éxitos militares, no decisivos y mal interpretados, según la correlación de fuerzas y la oportunidad estratégica del proceso revolucionario comunista, las decidieron a enfrentarse ya con el ejercito nacional griego y batirlo. Como hizo Mao en el momento oportuno de la guerra civil china. Así, el Ejército Democrático de Grecia (el DSE o Dimokratikos Stratos Ellados) congregó a gran parte de sus destacamentos guerrilleros, que se extendían como un rosario de norte a sur por Grecia, desde el Peloponeso hasta Macedonia, en el este, para formar unidades “regulares” a las que llamaron “brigadas” y “divisiones”. Pero esta fuerza “regular” rebelde, del orden de los 12-15 mil militantes, era sólo la décima parte del ejército griego. Sus bases fijas o temporales les permitían realizar en golpes de mano, asaltos y emboscadas contra las autoridades, policías y militares gubernamentales. Pero, lejos de ellas, las partidas carecían de suministros suficientes y de apoyos populares para sus operaciones. Por otra parte, las bases guerrilleras principales, situadas en la zona de Vitsi y Grammos, al noroeste del país, junto a la frontera con Yugoeslavia, eran vitales para los revolucionarios para la recepción del apoyo logístico desde ese país. Pero ellas constituían unos blancos ortodoxos, tangibles y alcanzables para el fuego pesado y la fuerza militar a disposición de Grecia. Para este tiempo, la ruptura de Tito con Stalin y el Komintern era total e irreversible. Y a Tito ya no le interesaba fomentar en el país vecino una revolución que derivaría hacia posiciones no revisionistas. El grifo principal yugoeslavo se cerró y seguidamente Albania y Bulgaria también cesaron sus ayudas menores. Presentado así el enfrentamiento, en un mes de operaciones ortodoxas de marcha, ataque, cerco y aniquilamiento, las fuerzas griegas, asesoradas y apoyadas por los británicos y con la ayuda de material militar estadounidense, ocuparon la zona montañosa de aquellas bases guerrilleras esenciales en agosto de 1.949. Que constituyeron un objetivo convencional, fuerte y definido, que tuvo que ser defendido por el “ejército” popular rojo. Con ello los demócratas griegos yugularon definitivamente una insurrección comunista de “liberación nacional”, que se prolongaba, insoluble y amenazadora, en una guerra civil desde 1.945.

LOS JEFES POSAN, DESPUÉS DE UN ENCUENTRO EN LAS MONTAÑAS…

UNA PATRULLA BUSCA POR LA MONTAÑA A LAS GUERRILLAS…

Los primeros intentos de los guerrilleros malayos para crear bases y establecer en ellas la administración comunista fueron en 1.945. Los irregulares del llamado Ejército del Pueblo Malayo salieron del refugio de las selvas, donde se escondían del Ejército Imperial japonés. En 1.948 iniciaron la rebelión militar contra los británicos, instalándose en comunidades aisladas de colonos chinos asentados en Malaya. Los comunistas esperaban atraer a su causa a los trabajadores de las minas y de las plantaciones y fincas y extender así sus bases. Pero su propaganda política no estaba sintonizada con el pueblo en general y, especialmente, con la comunidad no china, que era la gran mayoría de los malayos. El general Henry Briggs aprovechó sus debilidades y atacó sus líneas de suministro, impidiéndoles crear grandes destacamentos y obligándoles a dispersarse. Briggs contaba con batallones de gurkhas, de malayos, de británicos y de chinos y pronto se dió cuenta que estas unidades eran demasiado pesadas para operar contra las partidas. Y con una parte de ellos formó secciones y compañías de cazadores de guerrilleros. Que se internaban en las selvas circundantes, vivían sobre el terreno, recolectaban información de toda clase y hostigaban, emboscaban y atacaban a las partidas comunistas.

Al final de la II guerra mundial, los británicos condecoraron a Chin Peng con la Orden del Imperio Británico, por sus acciones contra los ocupantes japoneses. Él se convirtió en el jefe del Partido Comunista de Malaya.

EL GENERAL BRIGGS.

Y su sucesor, el general Gerald Templar las atacó sistemáticamente, y no pudieron ya consolidarse en ningún sitio. Así, los comunistas chinos malayos nunca superaron la etapa primitiva de guerrilleros vagabundos acosados y sólo pudieron emplear los ataques aislados como táctica principal. La tenacidad y la paciencia de los británicos, que no se propusieron directamente impedirles crear bases, sino destruirlos metódicamente, desarraigó a los guerrilleros de las zonas habitadas y los llevó de nuevo a la jungla y, finalmente, a la rendición. La pacificación siguiente de las zonas infestadas por las partidas comunistas, realizada con firmeza y consideración, con un puño fuerte enfundado en un guante de terciopelo, consolidó el apoyo de sus habitantes al gobierno griego. La rebelión se dió por definitivamente sofocada en 1.955. Los comunistas locales querían imitar a Mao y pelear una guerra irregular prolongada. Pero carecieron de dos medios estratégicos para ellos: tener bases estables y un apoyo popular suficiente.

EL GENERAL TEMPLER.

LA LUCHA CONTRA EL ESTADO ISLÁMICO DE IRAK Y SIRIA I.

La aparición del Estado Islámico ha supuesto un cambio cualitativo en los objetivos, en las posibilidades, en la notoriedad y en la estrategia general y operativa de los yihadistas salafistas del mundo entero. Hasta entonces, la jefatura ideológica de la agrupación terrorista al-Qaida consideraba, establecía y ordenaba a sus grupos propios o de partidarios regionales, unos objetivos puntuales de ataque y destrucción de personas, cosas y lugares. Y la realización de los mismos, aislados e inconexos entre sí, operativa, temporal y localmente, marcaban los límites de la acción y la propaganda terroristas que la organización perseguía. Actuaban, efectivamente, como una red.

Pero sus “nodos” (los centros radiantes locales) eran débiles, sin trascendencia operativa y quedaban demasiado distantes entre sí. Y estaban unidos por “cuerdas”, representando sus potencialidades de comunicación, actuaciones combinadas y apoyo mutuo, que estaban deshilachadas, casi sueltas. El diseño, la funcionalidad y la dirección ausente y remota de esa Red no servían para nada más… Nunca en su historia los seguidores de Ben Laden llegaron a controlar difusamente una extensión suficiente de territorio clave. «Al-Qaida es sólo un movimiento, nosotros somos ya un estado», declaró un orgulloso muyahidín salafista del EISL. La realidad es que el Estado Islámico de Siria y el Levante se extiende difusa e intermitentemente por un territorio del tamaño de España, que va desde Alepo hasta la provincia iraquí de Diyala, al este del país, con el Eufrates como columna vertebral de sus enclaves urbanos.

CON RELOJ DE LUJO, QUE NO SE USABA EN TIEMPOS DE LOS «PÍOS ANCESTROS» DEL ISLAM

La Espada Desenvainada del Islam.

Su nombre es Ibrahim Anwad Ibrahim Ali al-Badri. Pero el tipo está en la línea de los papas y de algunos caudillos político militares del Islam, de cambiarse el nombre al ascender o subirse al cargo. Y así, se ha puesto Abu Baker al-Baghdadi. Que quiere decir, el Padre de Baker, el de Baghdad. Es un nombre vago e impreciso, siguiendo la estructura estrecha y usada en la época de las tribus árabes inflamadas de celo avasallador por el Islam. Por el que solamente se le podría reconocer en casa, a la hora de comer, si no tuviera la merecida fama de “carnicero del Islam”. Nació en una aldea cercana a la ciudad de Samarra, capital provincial al norte de Baghdad, en 1.971. Los primeros testigos señalan que era un hombre pacífico, introvertido y reservado, al que le gustaba leer, visitar la mezquita y jugar al balompié en un campo cercano a casa.

Usaba barba, se tocaba con un gorro blanco y vestía la dishdasha, la túnica iraquí masculina. Hacia los 18 años hizo el servicio militar en el ejército de Saddam Hussein. Realmente, el EISL ha alterado los comportamientos del joven, presentándolo mucho más piadoso y ocupado por los estudios coránicos, que como realmente fue. Parece que cursó estudios islámicos en la Universidad de Baghdad No hay muchos testigos presenciales localizables de su vida y su propia familia ha huido de la ciudad, aterrada de verse relacionada con un elemento semejante. Tras la invasión estadounidense de 2.003 y el inicio de la insurrección sunní contra los colaboracionistas chiíes y las milicias tribales del clérigo al-Sadr, al-Baghdadi participó en los grupos insurrectos de lo que se llamó la “guerra sectaria (2.004-2.007)”.

En el curso de una persecución contra Abu Musab al-Zarkawi, el jefe de Al-Qaida en Irak, al-Baghdadi fue detenido. Los estadounidenses lo clasificaron como un “interno civil”, es decir, vinculado a los insurrectos, pero no participante en sus operaciones. Y lo internaron en Camp Bucca, al sur de Irak, un tiempo impreciso entre 1 y 2 años, como todo el misterio o la añagaza que deliberadamente envuelve a este sujeto. Esta prisión era más cómoda y, sobre todo, más tolerante que la infamante Abu Ghraib, junto a Baghdad. Donde los estadounidenses retenían, cerca de su centro operativo de la capital, a los que más les preocupaban por sus hechos o relaciones con los insurrectos. Observados impasiblemente por sus lenitivos carceleros, los internos de Camp Bucca realizaban contactos entre sí, compartían información, leían el Koran, interpretándolo a su manera radical y sesgada, y recibían arengas yihadistas. Y hacia finales de 2.005 fue liberado.

Ibrahim Anwad entró a formar parte de al-Qaida en Irak, donde destacó en poco tiempo por sus capacidades organizativas. Pero, el 7 de junio de 2.006 al-Zarkawi murió en un ataque aéreo conjunto de la aviación de EEUU e Irak, junto a Bakuba, a unos 65 kilómetros al norte de Bagdadi, donde también murieron 7 ayudantes del jefe terrorista. En pocos meses, Ibahim Anwad se hizo con el control de la organización en Irak. Para 2.007, Abu Baker, integrando también a otros grupúsculos yihadistas en al-Qaida, asumió el mando conductor del nuevo Estado Islámico de Irak, en cuyo nombre imprimía sus estilo, capacidad e intención. Fueron tiempos difíciles, menguados y ocultos para el grupo. Los estadounidenses estaban en Irak; su estrategia antiterrorista de dispersión y aislamiento de los grupúsculos rebeldes activos, apoyada en el terreno en disputa en las fuerzas de autodefensa tribales, el llamado Sahwa o “resurgir sunní” (sunni dawn), funcionaba desde 2.007, de la mano del general David Petraeus; y los sunníes habían abandonado su política de no participar en la vida pública iraquí, dominada y sin oposición legal hasta entonces por la mayoría chií.

Perseguido implacablemente por sus amenazados enemigos de casa y de allende los mares, Abu Baker se desliza con frecuencia por la inmensa zona desértica de Siria (su desierto oriental) e Irak (la fronteriza y desértica provincia de Anbar), deteniéndose en las cercanías de las ciudades ocupadas por el EISI. Los terroristas emplean pequeños grupos dispersos y camuflados o enmascarados de vehículos, que viajan entremezclándose con el tránsito habitual de la zona. Que discurre pegado al curso del Eufrates, por las carreteras y los caminos adyacentes del desierto. Se han realizado varios intentos de eliminación física del califa, empleando los vehículos aéreos no tripulados o mediante incursiones puntuales a cargo de una sección reforzada de tropas de élites, con sus misiones de ataque, apoyo y aislamiento. Las acciones se aprobaban tras detectarse su probable presencia, gracias a chivatazos u operaciones de inteligencia. Pero, hasta ahora, sólo han llevado a causar bajas a sus oficiales de escolta o a sus correligionarios allegados, sin alcanzar al caudillo escurridizo.

A las distancias cortas, el Califa, orgulloso, reservado y despiadado, se muestra, según informaciones de testigos, déspota y aún avasallador, en el trato con terceros ajenos a sus círculos íntimos. A diferencia del anterior jefe de “al-Qaida en Irak”, Abu Baker cuida mucho su imagen personal y no permite su toma por los medios. Sus imágenes más extensas y fidedignas datan de su proclamación en Mosúl del Califato islamista. Sin embargo, las primeras fotos policiales de Ibrahim Anwad al-Badri lo muestran con barba discontinua y descuidada y algo regordete para un hombre en los “ta y tantos años” de su vida.

La Estructura del Califato.

La Administración creada por al-Baghdadi es digna de mejores destinos. Y es una pruebas de sus capacidades organizativas de dirigente político religioso del Islam. La cúpula ejecutiva de al-Imarah la forman el Califa, sus dos delegados en Iraq y Siria y el gabinete o consejo, integrado por 7 asesores. Al-Imarah quiere decir emirato o principado musulmán. Existe un órgano legislativo para asuntos militares y religiosos denominado el Consejo de la Shura, que depende de la gobernanza de al-Imarah, es decir, de sus tres mandos principales y del gabinete. Cada delegado nacional cuenta con 12 gobernadores regionales, atribuidos a poblaciones importantes o claves o a zonas determinadas de cada país citado. También, cada delegado tiene 8 secretarías u oficinas, dedicadas específicamente a las tareas o ministerios más importantes.

Así, están: Asistencia de los combatientes, para el apoyo a los muyahidines foráneos. Finanzas, que controla la venta de petróleo y derivados, rehenes y objetos confiscados y compra armas y pertrechos. Inteligencia, que recolecta información, elabora inteligencia y la distribuye a los distintos interesados. Legalidad, que se encarga de los asuntos legales, de las sentencias y del reclutamiento de muyahidines y simpatizantes. Liderazgo, que redacta las leyes y normas y establece la estrategia política. Medios, que los regula y realiza la propaganda de todo tipo. Militar, del que depende la coordinación de la defensa y extensión armada del califato. Seguridad, que lleva a cabo la vigilancia interna y ejecuta las sentencias de muerte, actuando como una especie de comisariado político o policía religiosa.

Y, ¿con cuántos guerrilleros cuenta el EISL? La CIA valoró hace unos meses que contaba con algo más de 30 mil muyahidines, de los cuales un quinto serían extranjeros. Es la fuente más seria y capacitada para realizar una estimación tan difícil. Algunos han sido pulverizados por la aviación de la Coalición; otros, pocos, de los aventureros foráneos, alucinados y embrutecidos, han regresado a sus países para hacer allí la yihad; y algunos miles habrán incrementado sus filas desde el verano a acá. En la peor de las posibilidades para la libertad y las personas, las fuerzas del EI no superarían los 45 mil armados útiles. Y de ellos unos 8 u 9 mil son extranjeros, catequizados en sus lugares de origen y mesmerizados desde lejos por los hechos y la propaganda del EI.

Yihadistas en Siria.

La profunda crisis de la sociedad civil siria y el desgobierno producidos por una guerra civil “in crescendo”, que ya se prolonga por 4 años, causando unos 200 mil muertos, han permitido a los grupos yihadistas del Próximo Oriente asentarse en Siria. Sus zonas de refugio y sus áreas de influencia no son individualmente grandes, ni continuas. Ellas están más bien desperdigadas y cercanas entre sí. Y ninguna de ellas resistiría un acoso militar serio. Las zonas ocupadas forman como “manchas” amorfas y fluentes en evolución, de las que se repliegan si la presión militar enemiga es fuerte y continua. Para instalarse en posiciones alternativas lo más cercanas posible, que les permitan mantener una mínima conexión operativa con las otras posiciones regionales.

En Siria han proliferado los “conjuntos de partidarios” o bandas de al-Qaida. Las razones de que no se hayan articulado en un único grupo terrorista sirio son varias. Una es la lejanía y la falta de control y ascendencia del “central core” de al-Qaida. Ésta es la cruz de esa descentralización operativa de la que suele presumir la Red y con la que amenaza alcanzar a sus enemigos por medio planeta. Los partidos comunistas, especialistas comprobados en la toma del poder, siempre exhibieron una unidad ideológica, operativa y militar monolítica, propia de monjes guerreros entusiasmados, en sus luchas llamadas de “liberación nacional” por tres continentes. Otra razón es que estos “hermanos separados” se odian entre sí. El igualitarismo, derivado de la fraternidad en las doctrinas salafistas sunníes, origina pronto entre los “iguales”, una infección purulenta y contagiosa de envidia, desafecto y rencor. Y viceversa, la existencia de una jerarquía capaz, justa, respetada y aceptada en una organización, favorece la emulación y el ascenso de muchos de los más capaces. Una razón que pesa es también la ambición, la osadía, la agresividad desbordante y la carencia de escrúpulos de sus jefes de armas y sheiks locales. Su primer enemigo acérrimo no es el ejército, ni el ESL o las milicias de autodefensa de kurdos, alauitas, cristianos o drusos, según las regiones. Sus más odiados y temidos enemigos son los mandos de los otros grupos yihadistas de Siria. Porque son los más afines, con los que rivalizan por el mando, con los que tendrían que competir por la dirección del yihadismo en el país.

Tocando ya las estrategias de los 2 grupos yihadistas de Siria, el Frente al-Nusrah para la Liberación de los Pueblos de Oriente busca sólo establecer un “emirato islámico radical” en Siria. El EISIL, nacido en las luchas de guerrillas de Irak después del 2.003, quiere crear un califato salafista más extenso y permanente. E instalarlo, de momento, en Siria e Irak. Aunque ya ha hecho ataques de castigo a los chiítas libaneses, en respuesta al apoyo de Hezbolá a al-Assad. El primero responde y va en paralelo a la estrategia de al-Qaida de favorecer la creación y el funcionamiento de “núcleos delegados” nacionales o regionales. Que desde su lejanía física y con la laxitud estructural de la Red, puedan ser controlados por ella, en cuanto a órdenes, estrategias y operaciones y el uso de la “marca al-Qaida”. Pero, el EISIL busca una independencia funcional y, quizás también ideológica, con el “central core” de la Red. Ya que el Estado Islámico actuaría como un “mando conductor operativo” en una zona supranacional, que podría incluir a todo el suroeste de Asia. Así, una jefatura superior, administradora y ausente le sobra al EISIL.

Ayman al-Zawahiri confirmó en 2.013 la vinculación del Frente Al Nusrah de Abu Mohammed al-Golani con al-Qaida y negó toda relación con el EISIL. Y tuvo que intervenir en varias ocasiones para desautorizar a al-Baghdadi. «El EISIL debe ser abolido, mientras que el Estado Islámico de Irak debe seguir funcionando», declaró rotundo al-Zawahiri en noviembre de 2013. «Al-Baghdadi cometió un error al establecer el EISIL sin pedirnos permiso o informarnos», y, continuó, el sirio al-Golani también «se ha equivocado al anunciar su rechazo del EISIL, sin nuestro permiso». Al-Zawahiri ordenó entonces que el Estado Islámico de Irak circunscriba sus operaciones a aquel país, mientras que el Frente al-Nusrah sea «una rama independiente de al-Qaida que informa ante el mando general (una especie de delegado regional)». Además, recriminó a ambos “grupos hermanos” por sus actos de violencia contra otros musulmanes. En respuesta, y pese a que el grupo original “al-Qaida en Irak” de Musab al-Zarkawi sí había jurado fidelidad al-Zawahiri, al-Baghdadi se declaró en rebeldía hacia él. Produciéndose una importante crisis de liderazgo en la Red, que intentaron reparar alejándose de al-Baghdadi. Esto debilitó la lucha contra al-Assad, a medida que los grupos yihadistas se extendían en Siria y el ejército se concentraba hacia las grandes poblaciones. Y durante los enfrentamientos de primeros de 2.014 entre los rebeldes, al-Golani ofreció a una mediación a los grupos, que no fructificó, para dar prioridad a plantar cara contra al-Assad. Por esta época se consumó la ruptura entre los 2 grupos yihadistas, tras una serie de conversaciones de acercamiento entre delegados de ambas ramas, celebradas en el Kurdistán sirio. En una de ellas Abu Baker se presentó formando parte del grupo negociador, pero sin llegar a desvelar su identidad a sus interlocutores del Frente al-Nusrah.

Contradicciones del EISL.

Como no tienen arraigo suficiente entre la población iraquí o siria, el abandonar sus posiciones temporales no les supone dejar desamparados a sus habitantes frente al enemigo armado. Los habitantes de las áreas ocupadas no están ganados para la guerra santa. Esos pobladores son atemorizados, amenazados y, al menos, neutralizados, para que den cobijo, manutención y apoyo a las bandas yihadistas y no las estorben, ni importunen en sus actividades. Sólo los que cooperaron con los “enemigos de la Yihad” pueden estar en peligro ante ellas. Cuando ocupan una población, sobre todo en la periferia del Estado Islámico, los yihadistas siempre preparan sus vías de evacuación hacia las afueras de ella, y de retirada, desde éstas a los puntos de encuentro establecidos cercanos. Para desde ellos dirigirse a posiciones de recibimiento y/o de ocupación regionales.

Cuando son liberados de la presencia yihadista, muchos habitantes, especialmente en los pueblos pequeños, procuran huir temporalmente y refugiarse en las poblaciones cercanas mayores. La razón es que al despotismo imperioso, desconsiderado y percutiente de los yihadistas, se unen los fuegos pesados de sus enemigos, empleados durante la captura de la población. Tanto los militares como los grupos rebeldes mayores (fundamentalmente los peshmergas) prefieren evitar sus bajas y apresurar el desalojo de los yihadistas, usando la aviación y la artillería, si disponen de ella. Incluso, los cohetes de vuelo libre y carga hueca anticarros RPG-7V (una artillería de los pobres) lanzados en salvas dobles o triples, causan un efecto demoledor en los edificios de mampostería o de adobe. Esto ya serviría para hacer replegarse hacia el interior a las fuerzas yihadistas de seguridad de sus posiciones adelantadas, situadas en los límites de la población o en puntos adyacentes. Y ya por fin, los militares sirios suelen retirarse en poco tiempo, para realizar otras misiones de ataque; de ahí, el carácter continuo, fluido y hasta reversible de las operaciones. Entonces, pueden regresar los yihadistas y depurar responsabilidades. Por eso, muchos civiles piensan: “una vez y no más”.

La decisión, la agresividad y el desprecio a la muerte de los yihadistas les ha dado ventajas militares sobre los opositores laicos rebeldes. Y su actividad y protagonismo es creciente en el panorama de la oposición militar siria. En varias provincias sirias, como Raqqa o Deir al Zor, han desplazado al Ejército Libre de Siria y se han “asentado” como la única fuerza operativa rebelde. En diciembre de 2013, el Estado Islámico de Iraq y Siria asaltó la sede del Consejo Supremo Militar de la oposición política moderada laica, en la fronteriza ciudad turca de Bab al Hawa y saqueó los arsenales y depósitos. Y los combates entre rebeldes han sido continuos en las regiones montañosas kurdas durante 2.014. Todo ello llevó a los EEUU y Gran Bretaña a suspender progresivamente toda clase de ayuda militar a los rebeldes sirios. Por miedo a que parte de los medios y suministros proporcionados y de los refuerzos al ELS, en forma de comandos sunníes entrenados en Jordania, lleven al encumbramiento de los enemigos de Occidente.

Al-Baghdadi estableció inmediatamente la Sharia, como ley civil y penal del califato. Inmediatamente, todas las mujeres, incluso los maniquíes de las tiendas, fueron obligadas a cubrirse sus rostros, para no tentar a los hombres con sugerencias pecaminosas. Sus tribunales islámicos aplican la pena de muerte a diferentes prácticas consideradas criminales, como la violación de mujeres musulmanas, la homosexualidad, el adulterios y la blasfemia y en algunos casos de robos. Los infieles o herejes (cristianos, yazidíes, chiíes, mandeos, etc.) que no se convierten al Islam sunní (a los cristianos se pensó al principio hacerles pagar alguna exacción para el EISL), son perseguidos violentamente. Así, sucesivamente, sus casas son marcadas, sus bienes, incautados, sus mujeres, violadas y sus niños, asesinados. Los perseguidos sufren ejecuciones sumarias y son tomados como rehenes, para recaudar rescates. Se han denunciado decapitaciones de personas que se niegan a la conversión, incluyendo a mujeres y niños, y la exposición de sus cadáveres en las plazas públicas. Esto desencadenó un genocidio religioso especialmente en las áreas iraquíes del encanallado califato, que ha provocado una huida masivo de personas de las minorías hacia los países vecinos, Turquía, Jordania y El Líbano, generando un grave problema de refugiados en ellos.

En su afán por conseguir la adhesión de nuevos seguidores, el EISL mira a Occidente. Sus objetivos preferentes son los jóvenes ilusionados, desmotivados anímica e ideológicamente, no educados en las virtudes de la civilización europea. Y mimados y sobrealimentados en nuestros países mercantilistas y materialistas, que han convertido todos los deseos en necesidades a satisfacer por los mercados. Así, el EISL difundió a fines de mayo de 2.914 la primera edición de un semanario en inglés, el «Islamic State Report» (Informe del Estado Islámico) y un vídeo en alemán, pero subtitulado en inglés. En éste un yihadista occidental, alaba a Baghdadi, el líder del EISL, anuncia como «buenas nuevas… el regreso de la Sharia y el Estado Islámico» y pide abiertamente a sus simpatizantes que acudan, «y se unan a las filas» del EISL. El semanario «Islamic State Report» pretende dar una idea del creciente grado de institucionalización que está adquiriendo el Estado Islámico en sus posiciones. La publicación recoge una entrevista con el responsable de la formación de los nuevos clérigos de ese territorio, el jeque Abu Hawraa al-Jazaairi. Que indica que ya han educado a decenas de ellos en un nuevo centro educacional y que han prohibido la presencia en las mezquitas de aquellos que no cursen en él. La revista «Islamic State Report» publicó hace meses un reportaje irónico y sensacionalista: «De patrulla con la Oficina de Protección al Consumidor». Y Abu Salih al-Ansari, el responsable de la unidad especializada en comprobar que no se vendan alimentos en mal estado, o que no se ajusten a las directrices islamistas del ISIS, avisa que se ha habilitado un teléfono para atender las quejas del público… Continuamente se dan imágenes en las redes sociales de la vida diaria en el califato y se difunden vídeos con ejecuciones de rehenes, como respuesta a lo que ellos consideran las agresiones de los cruzados. También, el EI hace llamadas a sus simpatizantes por el mundo para perpetrar acciones individuales y aisladas en la retaguardia enemiga. A raíz de la ofensiva aérea de la Coalición, hicieron un llamamiento para atentar contra la vida de ciudadanos de los países que forman parte de ella. Se calcula que en marzo de 2.015 ya hay en Twitter más de 40 mil cuentas operativas de yihadistas, con afanes propagandísticos y proselitistas.

(CONTINUARÁ)

LA YIHAD MODERNA, HISTORIA, IDEOLOGÍA, POSIBILIDADES…FINAL.

(CONTINUACIÓN)

En Nigeria, los jefes de lucha de Boko Haram suelen ser los jefecillos familiares o tribales, sus arráeces locales. Actúan formando un “enjambre” de pequeñas unidades que actúan simultánea o sucesivamente, coordinadas por un “jefe del combate”. Sus tácticas y técnicas son: toda clase de emboscadas; el hostigamiento a cierta distancia de unidades en marcha y guarniciones; la liquidación de centinelas, pequeñas patrullas, forrajeadores y rezagados; el acoso a las líneas de abastecimiento y comunicación de los militares y las fuerzas locales de autodefensa; los golpes de mano contra pequeñas guarniciones; la captura de rehenes de todas clases con variados objetivos: ejecutarlos, venderlos, incorporarlos a sus filas, obtener el precio de rescate; la ejecución o la mutilación de enemigos o elementos que estorban a sus fines: periodistas, colaboradores de organizaciones extranjeras, autoridades locales, religiosos. Estas bandas planean siempre su retirada desde las zonas de actuación hacia sus refugios naturales en las zonas tribales afines. Aunque son fanáticos y no les importa demasiado morir, no está en sus metas inmolarse deliberadamente por la causa. Se aprovechan al máximo de su conocimiento de los terrenos, de su alta movilidad, del apoyo de las gentes y de su capacidad natural de lucha. En sus líneas de retirada, que pueden ser bastante largas, establecen emboscadas y colocan trampas para incautos o artificios explosivos improvisados, para “golpear en las narices” (la vanguardia o los exploradores) a las unidades militares que los persigan sin precauciones. Aquí, las unidades tipo batallón o regimiento, propias de los ejércitos regulares de la zona y de sus mentores y padrinos europeos resultan pesadas, incómodas e inoperantes. Una banda local y su arráez se infiltran fácilmente entre sus líneas y “secciones” en una operación de búsqueda y cerco. El combate ocurre a las distancias cercanas y próximas y casi siempre es de encuentro o más sorpresivo aún, en las emboscadas. El entrenamiento de los rebeldes es natural y aprendido y perfeccionado día a día. Es propio de los guerreros tribales cazadores, acostumbrados a convivir con la muerte día a día en sus poblados, tomándola como un acontecimiento natural más en la caza, los sacrificios de animales y con la muerte de sus familiares y miembros de sus clanes.

Shekau, llamado el Bin Laden negro, es un tipo controvertido a los ojos de los occidentales, incluido su propio “nombre de guerra”, Abu Baker Shekau, porque los suyos le llaman Darul Tawhid. Nació hace unos 40 años en la amplia zona entre el sur de Níger y el noreste de Nigeria. No se conoce su formación, pero sabe el Corán y habla las lenguas tribales de la zona (kanuri, fula, hausa y árabe) donde la banda terrorista opera. Usa con soltura los resortes de la propaganda y el miedo. Repite los golpes teatrales de Bin Laden y monta una igual escenificación (banderas negras, kalashnikovs y coranes) en sus apariciones a los medios. Una de sus declaraciones estrella la hizo en un vídeo tomado después de matar a 180 personas en 2012: «Disfruto matando a cualquiera que Dios me ordene matar, igual que disfruto matando gallinas y carneros». Se dice que es solitario, introspectivo y cruel. Y es desconfiado hasta con sus propios hombres. Vive protegido por un grupo de fieles allegados y permanece alejado del grueso del grupo. Siempre, en estos mandos principales más o menos perseguidos, se desarrolla inevitablemente la paranoia, la cual termina alterando sus funciones cognitivas y emocionales, al estilo de Ben Laden. Una de las cuatro esposas de Mohamed Yusuf, ejecutado en una comisaría en 2009, que fue su antecesor y el fundador de Boko Haram, se ha vuelto a casar con Shekau según la inteligencia nigeriana. Tampoco se conoce quién le financia. No sólo es un misterio para Occidente, sino para muchos de sus conmilitones sectarios. Se le dió por muerto en 2009, 2012 y 2013, pero las informaciones eran incorrectas. Tiene una herida de bala, ya recuperada, en la pierna. Ahora sólo sale al exterior los días nublados, para evitar que lo localicen los drones y los satélites espías. Los EEUU ofrecen $7 millones por la información que conduzca a capturarle.

El sábado 17 de mayo tuvo lugar una reunión de alto nivel en París, auspiciada por el gobierno francés, para tratar el problema de la seguridad en Nigeria y en toda la región centro occidental africana. A ella asistieron los mandatarios de Nigeria, Níger, Camerún, Chad y Benín, el presidente Hollande y representantes de Gran Bretaña, Estados Unidos y la Unión Europea. La reunión se convocó con motivo del salto cualitativo y el desafío provocados por Boko Haram, que mantiene secuestradas desde mediados de abril a 270 niñas nigerianas de una escuela de Chibok, al noroeste de Nigeria. Por cierto, los miembros de ese grupo guerrillero terrorista islamista no se llaman los de “la educación no islámica u occidental es pecado”. Esos rebeldes fanatizados se conocen como “los discípulos del Profeta para la propagación del Islam y la Yihad (la menor, violenta, degolladora)”, que expresan “Jama’atu Ahlis-Sunnah Lidda’awati Wal Jihad”. Y condenan, ya de paso, la perversidad de la astronomía moderna, que es heliocéntrica para la Tierra, a la que consideran blasfema e incompatible con la ubicación de los siete paraísos del Corán. En el mes siguiente a ese secuestro Nigeria recibió un flujo de asesores occidentales. Dispuestos a aportar su experiencia y conocimiento sobre la captura colectiva de rehenes, la trata de mujeres, la negociación con los secuestradores, la detección de refugios y marchas guerrilleras, etc. Pero no parece que hayan conseguido algo. Ni que ninguno se hubiera internado en las provincias nigerianas del noreste del país, Yobe, Adamawa y Borno, donde está el pueblo de Chibok o la “selva” de Sambisa. Ésta es una de los santuarios salafistas, en la que se cree que están ocultas las que no hayan sido vendidas o hayan muerto con las penalidades.

«Boko Haram es una amenaza grave para África y para Europa. Su voluntad es desestabilizar el norte de Nigeria, los países vecinos y toda la región», declaró François Hollande. «Boko Haram ya no es un grupo local, sino que está claramente operando como un brazo de al-Qaida en el centro de África. Sin la ayuda de todos los países del oeste africano nunca podremos vencerle», declaró, a su vez, el presidente nigeriano Goodluck Jonathan. «Estamos aquí para declarar la guerra al terrorismo», agregó su homólogo camerunés Paul Biya. Las decisiones acordadas en París «están destinadas a fortalecer la cooperación entre los estados regionales para el intercambio de información, la vigilancia de las fronteras, la presencia militar alrededor del lago Chad y la capacidad de intervenir inmediatamente en caso de peligro», según explicó Hollande en la rueda de prensa hecha al término de la cumbre. El «plan global» contra Boko Haram «defenderá el estado de derecho en las regiones afectadas por la acción de los terroristas».

El gobierno nigeriano cuenta con 20 mil soldados, aviones y unidades de inteligencia desplegadas en el norte del país donde Boko Haram es más activo, declaró el presidente Jonathan. Pero, esas tropas no están debidamente preparadas para enfrentarse a un grupo armado de esas características, indicó el ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague, cuyo país ofreció el envío de asesores. Nigeria y sus vecinos han previsto realizar “patrullas coordinadas” para buscar rehenes y desaparecidos y controlar el tráfico de armas en el marco de la Comisión de la Cuenca del Lago Chad. También esperan una toma de posición y acciones correctivas de las Naciones Unidas y de la comunidad internacional en forma de sanciones contra Boko Haram, Ansaru y otros grupos yihadistas del África subsahariana. Por su parte, Francia, Gran Bretaña, Estados Unidos y la Unión Europea se han comprometido a poner en marcha programas de cooperación con los países africanos, que incluirían asesoramiento técnico, formación y apoyo en la gestión de los espacios fronterizos. En el comunicado difundido al final de la cumbre, ese mismo día, el Elíseo señaló como objetivo prioritario “fomentar el desarrollo socio económico de todo el área afectada y defender el derecho a la educación y la participación de las mujeres en todos los procesos de toma de decisiones”.

El Islam, sus Grupos religiosos y el Homicidio.

Sólo hay un versículo del Corán que prohíba el suicidio, sin extenderse demasiado: Sura, 4 aleya 33 (29) “…Oh, creyentes… no os matéis a vosotros mismos…”. Probablemente fue así por la repugnancia natural que las tribus sencillas y primitivas tienen en cometerlo. En las recomendaciones de higiene, que en su origen todas las religiones escritas dan a sus fieles, no había que insistir mucho para su prevención.

Un “ideólogo” de Al-Qaida, Abu Yahya al-Libi, desarrolló una teoría de base “religiosa” sobre el “daño no buscado”, referido a personas. Según ella, se permite a sus militantes matar musulmanes cuando esto es inevitable. Y a veces, más que cuando sea inevitable, cuando sea también útil. Así, en un mensaje donde asumieron la autoría de un ataque de agosto de 2009 en Bagdad, la organización deseó a los sunníes heridos una rápida recuperación y expresó su esperanza de que los muertos fueran aceptados por Dios también como “mártires”. Debido a que al-Qaida tiene capacidades limitadas para atacar a sus enemigos occidentales, la organización mantiene su influencia y notoriedad atacando periódicamente en países con mayorías musulmanas.

En estos años, son los seguidores de la Sunna, los que están utilizando el suicidio en la Yihad islámica. Lo emplean al-Qaida, los talibanes de Afganistán y Pakistán y los miembros de Hamás. Los chiíes del Hezbollah libanés, de Irak (recordemos al Ejército del Mahdi, de Muqtada al-Sadr) y de Irán no lo utilizan habitualmente. Aunque en el ataque contra los cuarteles de las fuerzas occidentales en Beirut en octubre de 1983, que fue la presentación en sociedad de Hezbollah, los conductores de los camiones llenos de explosivos lanzados contra aquéllos, eran suicidas. El suicidio es un arma preferida de la Yihad. El suicidio es para la Yihad islámica un arma barata, suficientemente abundante, eficaz y muy asimétrica, técnica y económicamente. Los sofisticados sensores enemigos sirven de poco contra ella. Los chalecos protectores sirven también de poco. Los vehículos blindados y los edificios sirven de poco para protegerse de ella: si la carga explosiva, sus características y el vector son los adecuados. El agente desencadenante portador puede ser hombre o mujer y adulto o niño. Puede cooperar en su ataque suicida un burro, una bicicleta o un vehículo a motor. No hay que entrenar militarmente (entrenamientos básicos, técnicos y tácticos) a un suicida.

También los iraníes emplearon a sus milicias “basijs” en ataques frontales masivos contra las posiciones fijas reforzadas, defendidas con campos de minas, de los iraquíes durante la guerra de 1981 a 1989. Los basijs eran “milicias populares” de la República Islámica de Irán. Sin organización, método, disciplina ni demasiada instrucción militar. Pero estaban llenos de ansias religiosas y patrióticas. Los últimos en llegar a la revolución jomeiní, tenían que demostrar su fervor y militancia. En las ciudades también se habían convertido en un problema para las autoridades clericales chiíes, que canalizaron su impulso redentor hacia el frente enemigo.

Tan sensible contra el suicidio es el Islam que la segunda mayor “organización” islámica de Indonesia, llamada Myhammadiyah, ha prohibido fumar a sus 30 millones de afiliados. La razón es que el tabaco mata y que el Islam prohibe el suicidio. Indonesia, con más de 220 millones de habitantes, es el cuarto país más poblado del mundo. Es el país con mayor población musulmana, unos 200 millones, y también el tercer consumidor mundial de cigarrillos.

Las Acciones posibles contra la Yihad islámica desde el propio Islam.

Ante el terrorismo (acciones de guerra contra objetivos generales, inocentes e indiscriminados) propio, el mundo islámico se paraliza y no sabe qué decir o hacer. Afirman sus portavoces e intelectuales que el Islam es paz y tolerancia. Pero esto no es cierto, como acabamos de ver. La mayoría de los musulmanes se distancian de los atentados por oportunismo, para proteger al Islam, preocupados por el creciente rechazo que sufre en Occidente. Pero, ¿cuándo intervienen en la polémica los ulemas o los muftíes? No se ha dado en el Islam una reflexión profunda sobre la oportunidad política y religiosa de la violencia. ¿Alguien conoce a pacifistas islámicos activos? No se trata de que reaccionen los intelectuales laicos musulmanes. Éstos no son operativos de la manera que conocemos en Occidente, ya que para un buen musulmán la política, la sociedad y la religión forman una trinidad única, excluyente e inseparable, establecida por Allah. Además, el fracaso social y político de los intelectuales laicos árabes quedó refrendado con el de las élites nacionalistas, izquierdistas y europeizadas, que impulsaron la independencia de las distintas naciones árabes tras la II guerra mundial.

El Islam tiene que asumir que la Yihad fue necesaria para la instauración y la defensa de la primitiva comunidad de creyentes. Estableciendo el Profeta el estado islámico a partir de la destrucción violenta de la jahiliyya (la barbarie existente anterior al Islam) árabe. Y aún pudo ser útil la Yihad para su rápida extensión por el mundo, por el estado existente de cultura y desarrollo de las civilizaciones medievales. Pero que su oportunidad histórica no existe actualmente. Y entonces debe ser reemplazado por “otro tipo de esfuerzo en el camino de Alá”, cuyo concepto ya existe en la sunna y que podría ser retomado y proclamado por los ulemas y los muftíes piadosos, que son los ideólogos del Islam.

Desde el surgimiento de las 4 principales escuelas teológicas sunnies, cobró fuerza el principio del esfuerzo de reflexión personal, el ichtihad, en el Islam. El ichtihad va a permitir el desarrollo de la cultura árabe, tanto en lo tocante a los aspectos civiles (ciencias, comercio, literatura, arte) como al enriquecimiento de su teología; es la base de jurisconsultos como al-Chafii. El ichtihad es fuente de lucidez, creatividad, enriquecimiento, progreso y paz en el camino del esfuerzo personal y colectivo hacia Dios (esto es el núcleo y la razón del Islam), cuando ya la Umma se ha extendido y multiplicado enormemente por el mundo.

Hacia el siglo XI (siglo V de la hégira o marcha a Medina), los ideólogos cierran la puerta al ichtihad. El enfoque metodológico islámico se altera: a partir de entonces, se imita, se repite, se abusa de los compendios.

La Convivencia de nuestras Civilizaciones hoy en día.

Al igual que hace 400 o 500 años, en los siglos XV y XVI, hoy en día no es fácil la convivencia entre las culturas islámicas y occidentales. Ni entre las democracias de los estados modernos dependientes del comercio y los regímenes políticos despóticos u oligarcas, parcialmente democráticos, de los países musulmanes, desde Marruecos hasta Indonesia. Ni entre las religiones cristianas e islámicas.

La convivencia entre civilizaciones limítrofes es difícil. Su carácter singular, exclusivista y expansivo hace que el contacto directo entre ellas, sea fuente de roces y choques y de amenazas de ellos. No hay más que recordar los escasos 45 años de convivencia entre la civilización occidental y la soviética. Sin embargo, los choques armados no surgieron sobre los países europeos de ambos bloques socio económico políticos. Y esto fue porque el ascenso apocalíptico a Armagedón, una batalla decisiva clausewitziana, conducida a mutuas salvas de armas nucleares, era en estos casos probable. La civilización soviética se basó en razones supuestamente científicas de exclusión y lucha de clases. Dirigida indefinidamente por una dictadura personalizada del partido. Esta organización era la única militante, la única a la que se le concedía, dentro de parámetros fijos, la interpretación de la realidad y de las necesidades del proletariado. Pero en aquellas razones, los pueblos no encontraron suficientes causas y emociones para que el “hombre nuevo” se comprometiese de por vida con esos ideales atemporales.

Todas las religiones trascendentes o terrenales (el marxismo leninismo, por ejemplo) son excluyentes entre sí. La moral puede ser objeto de controversia y evolución a lo largo del tiempo. Pero el dogma, la fe, es la marca distintiva de una religión. Y cambiarlo o desautorizarlo supone perder esencia y dejar de ser ella, medidos por la importancia de lo que desaparezca. La cultura también supone diferencia o exclusión, porque es el marchamo y la impronta distintiva de una sociedad o nación. Lo cual no implica choque o agresión entre las diferentes culturas, con los parámetros actuales mundiales de respeto mutuo y convivencia. La cultura, a la que se suele incorporar también una religión, es el armazón social de la colectividad integrada. La cultura forma el sustento en origen de la identidad individual de la nación. En ella están las virtudes inmanentes de esa sociedad. Que son definidas como los parámetros permanentes que rigen los derechos y deberes de sus miembros y sus normas generales de conducta hacia propios y extraños y con la divinidad.

Es imposible cualquier acercamiento con al-Qaida, con los talibanes o con el Irán teocrático de los imames chiíes. Y ello es debido a su radicalidad política y social, a la intolerancia hasta el exterminio hacia otras creencias y al exclusivismo doctrinal u obstinada adhesión ideológica, que profesan. De alguna manera, todos han manifestado su odio hacia Occidente. Y la búsqueda de su destrucción moral y cultural, como su razón de ser centrífuga y el motor de sus afanes y acciones expansionistas e imperialistas (el califato universal perdido). Negociar así sería como hacerlo teniendo un cuchillo en el cuello. En estos casos no cabe la negociación provechosa y equilibrada. Sino la defensa firme, continua y contundente, hasta el mismísimo fin de la amenaza fraguada. Por mucho que el voluntarismo, el optimismo patológico o bobo y el relativismo ético e ideológico nos los quieran obviar.

La única posibilidad que tenemos de una convivencia pacífica y fructífera es conectar con el “Islam popular”, la verdadera comunidad islámica. En el Islam no existen teólogos o “estudiantes de Allah”. Allah es inmarcesible e inasequible para los hombres. En el Islam la persona se dirige sin intermediarios a Dios. Los jefes religiosos son guías y formadores del pueblo, pero nada más. La infalibilidad y la seguridad doctrinales les rehuyen. Y la diversidad de criterios y opiniones es la pauta que tienen. Lo que queda, purificando y apartando la escoria radical intransigente, es el pueblo de Dios o el “Islam popular”. Deseoso todo él, individual y colectivamente, de paz, progreso, prosperidad y bienestar.

Y este “Islam del pueblo” en modo alguno está desgajado y desamparado por las jerarquías religiosas dirigentes del Islam. La Universidad de al-Azhar de El Cairo, el centro de estudios superiores sunní más prestigioso, la “madrasa de todas las madrasas”, es un núcleo ideológico y religioso de esta renovación inspirada del Islam social. Sus estudios religiosos comenzaron en el mes del Ramadán del año 970. Y fue un centro chií, hasta que el sultán Saladino la convirtió en una madrasa sunní en el 1171. El Rector de al-Azhar, Mohamed Sayed Tantawi, está presente activamente en multitud de foros. Donde defiende la convivencia de cristianos y musulmanes y condena los ataques a los primeros, proclamando el Islam de la paz y la concordia entre los pueblos. Abierta al saber científico y moderno, sin desconocer las humanidades occidentales, los docentes y maestros de al-Azhar están cercanos al método del ichtihad y a la escuela de al-Chafii. Sus enseñanzas y ejemplos y dictámenes religiosos o fatawa se siguen y se reproducen por todo el mundo islámico sunní. Una clave esencial de su doctrina es que no pretende que la sharia o ley civil islámica se imponga y aplique fuera de la Umma. A diferencia del salafismo, inspirador de al-Qaida, que pretende extenderla imperiosamente por todo el orbe y recrear el califato universal de los jefes político religiosos del Islam. Y tampoco están aislados en esta valiente interpretación los académicos de al-Azhar. Así, el Consejo de los Muftíes de El Líbano, tierras vetustas de convivencia y de progreso de musulmanes y cristianos, declaró, en relación a la reciente ola de atentados, que “hiriendo a los cristianos, nos herimos a nosotros mismos”.

Las heridas reales o percibidas de ambos rivales no encuentran salud, restregándose mutuamente. Es necesario no detenerse en lamentar la leche derramada. Sino mirar con determinación a un futuro posible. Los radicales islamistas violentos y sus simpatizantes cooperadores son unos cuantos decenas de miles, en una población de 1300 millones de personas desparramadas por 3/4 partes de la tierra firme. Y menos de un 10% de los musulmanes les brindan la base social que necesitan para apoyarse, nutrirse y expandirse. Mucho más difícil es lograr que los países islámico desarraiguen la corrupción de sus instituciones. Cuyas raíces están en la avidez y la lejanía social de sus oligarquías dirigentes y en su sentido arraigado de que “el estado son ellos”. Para mejorar su funcionamiento social y económico y cubrir las demandas de sus pueblos, deseosos de paz, trabajo, educación y prosperidad, dentro de sus parámetros islámicos. Por esto, sí que están los pueblos dispuestos a luchar y a arriesgarse colectivamente, incluso en revueltas que los destronen. Mientras estas satisfacciones naturales sociales no se resuelvan, existirán problemas de pobreza, estabilidad y autoestima en las sociedades musulmanas modernas. Y la actividad sistemática de una fracción de radicales activistas, puede actuar de “levadura social orientadora”, dentro de masas amorfas, descontentas y oprimidas. Éste fue el mecanismo social que utilizaron para tomar el poder, los partidos radicales intransigentes izquierdistas hacia la mitad del siglo XX, en multitud de países en vías de descolonización o sujetos a revoluciones mesiánicas o europeos ocupados por la URSS.

El Islam tiene multitud de recursos y vías para conducirse pacífica y lealmente en una convivencia con casi todas las religiones e ideologías razonables y coherentes. Sólo podrían existir dificultades de tipo estratégico, coyuntural o geográfico en ciertos casos. En los que intereses vitales de algunas sociedades, choquen regional y puntualmente con sociedades islámicas establecidas. Políticamente es necesario buscar el acercamiento y el compromiso con los líderes moderados musulmanes de todas las ramas religiosas. Hay que evitar las acciones y actitudes disolventes, como negarse a reconocer la realidad social de los clanes y de las tribus, como fuente de autoridad social asumida y democrática. Resulta necesario destacar continuamente a los pueblos la distinción entre los objetivos perversos de los yihadistas de al-Qaida, para quienes sus países son sólo un terreno propicio para sus matanzas indiscriminadas, y las posibles rebeliones internas reivindicadoras de derechos. En este proceso y en este esfuerzo a muchas bandas, irán surgiendo verdaderos líderes de sus comunidades, que se seleccionarán a escala nacional con la negociación y la mutua competencia. Ellos deberían de ir adquiriendo un protagonismo cada vez mayor en la conducción del proceso de actualización islámica.

En los casos de afloración de una ofensa vital entre las civilizaciones, se hace necesaria la “mediación institucional y efectiva en los conflictos”. Para evitar la acumulación de agravios entre las partes y su enquistamiento en el tiempo, llevando rápidamente a una solución equilibrada, razonable y justa. En esto la ONU se ha caracterizado por su burocratización e ineficacia. Actuando como un areópago para funcionarios bien pagados y para sordos prácticos. Con ello las distintas potencias pueden justificar jurídicamente su desinterés para con los problemas ajenos y su no implicación en su resolución.

LA ESTRATEGIA NACIONAL CHINA Y SUS INTERESES INTERNACIONALES IV.

(FINAL)

China penetra en Hispanoamérica.

A algo más del doble de la distancia de China con África, se encuentra el enorme continente de la América Hispana, las Américas del Centro y Sur. China tampoco la descuida, con sus atenciones, viajes de autoridades, fomento del comercio mutuo, asesoramientos, distintas líneas de créditos e inversiones estratégicas. Después de los EEUU, unidos a ella por la geografía, la civilización y relaciones de 2 siglos, China es hoy el segundo socio comercial de Hispanoamérica y su tercer gran inversor nacional. La América Hispana ha sido tradicionalmente una gran exportadora de toda clase de materias primas y semielaboradas y China es una gran fábrica global de multitud de manufacturas de consumo personal e industrial y de bienes de equipo y de tecnologías cada vez más avanzadas y desarrolladas. El interés por las relaciones bilaterales es mutuo y la lejanía geográfica protege al continente y a sus países de cualquier influencia política impuesta o avasalladora.

Así, los intercambios comerciales entre China e Hispanoamérica han pasado de los $12500 millones en el año 2000 a los $260.000 millones del 2013. Por otra parte, las inversiones directas chinas en el continente hispano eran de unos $83000 millones a primeros de 2014. Y pueden seguir creciendo fácilmente, ya que sólo suponían un 13% del total de las inversiones externas de China. El inmenso capital libre de China, producto de los superavits de sus balanzas comerciales con casi todo el mundo, no sólo les sirve para comprar estratégicamente bonos del Tesoro de los EEUU, de los que es su principal tenedor, sosteniendo así las deudas públicas estadounidenses. Sino que también los créditos chinos otorgados a los países hispanos más o menos hostiles a los EEUU (Cuba, Venezuela, Argentina) evitan su estrangulación económico financiera. Pero los convierten en “socios cautivos” de China, gracias a ese “trato especial”” y a la no existencia de temores o fricciones con ellos.

China acumula ya casi cuatro billones de dólares en reservas internacionales, que suponen unas cuatro veces el tamaño de la economía española. Ese “capital libre” chino es en su mayor parte una especie de “flujo de caja libre” (free cash flow), dispuesto para su uso e inversión “en oportunidades y en toda clase de sectores” (consumo, defensa, infraestructuras, créditos, expansión exterior) que decidan el Gobierno y el Partido Comunista chinos. La presencia china en las zonas geopolíticas de antigua “exclusividad e influencia” de los EEUU, les deniega a éstos “espacios de maniobra y de extensión” geoestratégicas. Y obliga a los EEUU a mejorar los términos de atención, calidad y reciprocidad en sus relaciones con Hispanoamérica. Además, estas “aperturas político comerciales de rápida consolidación y con gran vitalidad” promovidas por China, favorecen la aparición y creación de un “espacio geoestratégico multipolar” en el mundo. Que es buscado por China en su estrategia nacional y que va en detrimento y aherrojamiento de las potencias hegemónicas del siglo XX.

En julio de 2014 el presidente Xi Jinping realizó una visita a sus principales socios económicos y amigos políticos de Iberoamérica: Brasil, Argentina, Venezuela y Cuba. Apenas un año antes, tras su subida al poder en marzo de 2013, hizo su primer periplo por el continente americano, visitando en esa ocasión a México, Costa Rica y Trinidad y Tobago, para encontrarse finalmente con el presidente Barack Obama en California. Está clara la mayor importancia y significación de este segundo viaje de Xi Jinping al continente hispanoamericano. Allí firmó unos 100 acuerdos bilaterales con sus anfitriones, valorados en cerca de $13500 millones, en asuntos mineros, turísticos, de infraestructuras terrestres y satélites de comunicaciones.

También se reunió con los mandatarios de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (la CELAC), a los que Xi Jiping ofreció su “Plan 1+3+6”, basado en unos “intercambios generales beneficiosos mutuos”. Este plan económico estratégico pretende, mediante acuerdos bilaterales, fomentar el “crecimiento sostenible y mutuo” (el 1). Empleando para ello 3 grandes medios: la inversión, los créditos y el comercio. Los cuales se aplicarán en 6 áreas sensibles y decisivas de las economías nacionales: la minería y la energía, la agricultura, la industria, las infraestructuras, como multiplicadoras de las actividades económicas y la innovación científica y las tecnologías de la información, como sectores de vanguardia del adelanto científico y económico. Xi Jinping ofreció también la creación inmediata de un “foro de cooperación” de China con Hispanoamérica, cuya primera reunión se celebraría en Pekín. De momento, China se comprometió a otorgar una línea de créditos preferenciales a estos países para infraestructuras (entre 2015 y 2019) por unos $29.500 millones.

Brasil es el principal socio económico de China en el continente iberoamericano. Son dos subcontinentes en desarrollo, activos y pujantes, que convergen en sus intereses económicos. Brasil es también el primero del llamado grupo de los BRICS, que incluye a ambas naciones, junto con Rusia, India y Suráfrica. Durante la visita de Xi Jinping, este grupo de países emergentes de gran desarrollo económico y de creciente importancia internacional, crearon en la ciudad de Fortaleza el “Nuevo Banco del Desarrollo”, para financiar sus proyectos y necesidades económicas. Dejando al margen de ello al FMI y al Banco Mundial, establecidos y sostenidos por las viejas economías desarrolladas de los EEUU y de la Unión Europea. China le compra a Brasil, petróleo, gas natural y minerales y de la selvicultura, madera, e invierte en infraestructuras civiles y en la instalación de líneas de ferrocarril. En 2013, sus transacciones bilaterales ascendieron a los $89.500 millones.

Otros datos de las principales transacciones chinas con los países hispanoamericanos referidos al año 2013, son: de Chile importó minerales, especialmente de cobre, y pulpa de papel (un semielaborado) por $35.000 millones; a Argentina le compró petróleo y soja e invirtió en la construcción de 2 presas hidroeléctricas y en trenes, hasta unos $14.750 millones; de México importó petróleo y productos alimenticios (carne y pescado) por unos $39.800 millones; a Venezuela le compró petróleo, le facilitó créditos para infraestructuras y le cedió tecnología industrial y de satélites de comunicaciones, totalizando unos $19.150 millones; al Perú le compró minerales y fruas e invirtió en instalaciones mineras, hasta cerca de los $16.000 millones.

En Cuba, China apenas tiene interés. Sólo hay una razón principal para ello y las otras que se puedan aducir son simples orlas o derivadas de ella: China, como buen capitalista y hábil negociante, tiene la mala costumbre de cobrar por los bienes y servicios que vende y por la totalidad de la deuda vencida. Y Cuba, tras más de medio siglo de “socialismo práctico y férreo”, aún no es capaz de generar recursos para pagar lo que compra o para producir bienes atractivos para posibles compradores. Así, China presta billones de dólares a los EEUU. Pero presta muy pocos millones a la “Cuba de los Castro”. A pesar de la “solidaridad entre los pueblos”, el “internacionalismo proletario” y otras espesuras ideológicas que esgrimían juntos hasta hace pocos lustros contra los imperialistas yanquis y los europeos occidentales burgueses.

LA ESTRATEGIA NACIONAL CHINA Y SUS INTERESES INTERNACIONALES III.

(CONTINUACIÓN)

Las relaciones de China con sus vecinos del Este de Asia.

Los contenciosos que mantiene China con los países del Este asiático demuestran lo incómoda, despótica y avasalladora que puede ser su presencia a las distancias cortas. Cuando China cree que están en juego sus intereses nacionales o su orgullo nacional. Cuya pérdida a manos de las “potencias extranjeras” hasta casi mediados del pasado siglo, es uno de los tics neuróticos de la política exterior de Pekín.

El ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, y el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, mantuvieron una conversación telefónica a mediados de mayo de 2014, en la que mostraron un total desacuerdo en el contencioso entre China y Vietnam por la exploración petrolífera que éste último realiza junto a las islas Paracel. Wang le pidió a Kerry que los EEUU «dejen de animar las acciones provocativas de otros países». Refirndose a Vietnam, el cual envió buques a la zona marítima próxima a las Paracel a principios de mayo, para impedir la instalación de una plataforma petrolífera china. Kerry aseguró que fue China la que provocó a Vietnam, al trasladar esa plataforma a las aguas en disputa en las Paracel. La cual iba escoltada por buques chinos, que ahuyentaron con cañones de agua a los barcos vietnamitas. El secretario norteamericano urgió a China y a Vietnam a «relajar las tensiones, garantizar una conducta segura de sus buques en el mar y resolver la disputa a través de medios pacíficos, de acuerdo con la ley internacional». Wang pidió a los EEUU que «trate el conflicto con objetividad y justicia, cumpla sus compromisos y mida sus palabras o acciones». La plataforma, de la petrolera china CNOOC, estaba situada al sur de Hong Kong y fue trasladada a las proximidades de las Paracel (que los chinos llaman Xisha) el 2 de mayo, lo que fue considerado una acción «ilegal» por Hanoi. El 3 de mayo, la Administración de Seguridad Marítima de China anunció la prohibición de navegar a menos de una milla náutica (1,8 kilómetros) de su polémica plataforma. Distancia que aumentó a 3 millas náuticas (5,5 kilómetros) el 5 de mayo.

Por su parte, el primer ministro japonés aprovechó su presencia en una ceremonia militar a fines de 2013, para advertir a China que no permitirá ningún cambio del statu quo en el contencioso territorial de las islas Senkaku, a las que China llama Diaoyu. Abe no descartó cambiar la constitución para reforzar el poder del Ejército: “La situación de seguridad del Japon se ha agravado”. “Las fuerzas armadas deben olvidarse de la idea de que se puede cubrir todo con maniobras militares y de que su mera existencia sirve como elemento de disuasión”, declaro rotundo. Japón teme que China recurra a la fuerza para hacerse con el control de las islas en disputa, en cuyas aguas se cree que hay reservas de petroleo. Shinzo Abe ha autorizado el derribo de “aviones espías no tripulados” que sobrevuelen la zona en disputa. Un portavoz del ministerio chino de Defensa advirtió de que si eso ocurre, China lo considerará como un acto de guerra y, seguramente, emprenderá “acciones decisivas para devolver el golpe”.

El contencioso sobre estos islotes, cuya soberanía reclama también Taiwán, ha deteriorado notablemente las relaciones entre China y Japón, las dos grandes economías de Asia. La disputa territorial surgió en 1970. Japón afirma que ocupa las islas, que antes no pertenecían a nadie, desde 1895. Pero China insiste que el archipiélago fue incluido en el Imperio Chino hace 600 años, y, efectivamente, en mapas japoneses de 1783 y 1785 aparecen como territorio chino. Tras la II Guerra Mundial, el archipiélago estuvo un tiempo bajo control de los EEUU y fue, por fin, entregado al Japón en 1972, junto con la isla Okinawa. Pero, Taiwán y la República Popular de China consideran que ese traspaso fue ilegal. La posición de Tokio es que el archipiélago formó parte siempre de la prefectura de Okinawa. Y explica que las “nuevas reclamaciones de otros Estados” sobre él, se deben a la riqueza en recursos minerales de la zona.

Las tensiones se agudizaron a partir del 11 de septiembre de 2012, cuando el Gobierno de Tokio compró a un propietario privado nipón, tres de las cinco íslas Senkaku o Diaoyu. Japón reclama también la soberanía sobre unos 500 cayos, algo alejados de ellas, pero que adquieren importancia a la hora de demarcar las aguas territoriales del archipiélago. De ellos, unos 158 no tenían ni nombre hasta el día de hoy. A raíz de la escalada de tensiones con China, Japón decidió darles nombres oficiales, para demostrar su soberanía sobre ellos. La lista publicada el viernes 1 de agosto, contiene también los nuevos nombres geográficos japoneses: así, dos de las islas Senkaku, separadas por un istmo, son llamadas Nantokodzima o pequeña isla del sureste y las otras tres se denominan Nanseikodzima o pequeña isla del suroeste, Higasikodzima o pequeña isla del este y Seikhokuseikodzima o pequeña isla del noroeste.

Por su parte, el presidente Barack Obama respaldó a mediados de abril al Japón en esa disputa territorial con China y manifestó públicamente, en un gesto sin precedentes, que Washington apoyará a Tokio en caso en un conflicto militar por las Senkaku. Obama manifestó sin ambages que las islas reclamadas por ambas naciones, pero administradas por Tokio, están protegidas y comprendidas en el artículo 5 del Pacto entre los EEUU y el Japón sobre Cooperación Mutua y Seguridad. Según Nezavisimaya Gazeta, Obama se vio obligado a expresarse tan determinantemente, para recuperar a confianza de Tokio, donde estaban poniendo en duda la capacidad de Washington de defenderlos, tras la diplomática reacción de los EEUU a la adhesión de Crimea a Rusia.

En fin, el 30 de junio de 2014 los ministros de Asuntos Exteriores de los países de la Asociación Nacional del Sudeste Asiático (ASEAN) iniciaron una serie de reuniones en Brunei, con el objetivo de establecer un “código de conducta internacional” que evite un posible conflicto armado en el Mar del Sur de la China. La ASEAN la integran Myanmar, Brunei, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam, que tienen una población total de unos 620 millones de habitantes. China disputa bilateralmente con Vietnam, Filipinas, Brunei, Malasia y Taiwán, la soberanía de una parte o la totalidad de los cientos de islas e islotes del Mar de China Meridional. Que es considerado por Pekín como un «Segundo Golfo Pérsico» propio, por los yacimientos de gas y petróleo que se estima que contiene su subsuelo. El canciller filipino, Albert del Rosario, denunció el incremento de militares chino en las islas cuya soberanía se disputan varios países de la región. E indicó que la presencia del Ejército chino en las cercanías de los atolones de Scarborough y Second Thomas, supone «una amenaza a los esfuerzos por mantener la paz y la estabilidad de la región». En efecto, tanto Filipinas como China reclaman la soberanía sobre los atolones.

Un nuevo escenario estratégico creado por la diplomacia y la economía.

China acogió el lunes 10 de noviembre el inicio de la cumbre de jefes de Estado del Foro de Cooperación Económica de Asia y Pacífico (APEC). Los 21 países miembros, donde destacan Estados Unidos, Rusia, China, Japón, Corea del Sur, Indonesia y Australia, suman más de la mitad del PIB mundial, el 44 por ciento del comercio internacional y el 40 por ciento de la población de la Tierra. El objetivo de un foro así es avanzar hacia el libre comercio en la región geopolítica. China quiere impulsar el Área de Libre Comercio de Asia y Pacífico (FTAAP), que fue anunciada por el Foro en 2006 y que ahora se ha convertido en un caballo de batalla de Pekín. La semana anterior, el director ejecutivo del Foro, Alan Bollard, anunció un “estudio estratégico” sobre la propuesta, aclarando que no era “el inicio de las negociaciones”, para no herir susceptibilidades de otros miembros. Por este objetivo, como no, también rivalizan EE.UU. y China en su pugna por la hegemonía en el Pacífico.

En efecto, los EEUU abanderan su propio proyecto de asociación internacional, la Alianza Transpacífica (TPP), que incluye a otros 11 países de APEC, como Japón y Australia, pero no a China. El gran fallo del mismo es que China es el primer exportador del mundo y el mayor socio comercial de casi toda la región. Y Pekín teme que los EEUU estén intentando contener su auge en el Pacífico, una vez que Obama la definió como el “eje” de su política exterior. Además, aprovechando que la Alianza Transpacífica está paralizada por las diferencias entre los EEUU y el Japón, Pekín está ganando adeptos para su propia Área de Libre Comercio, argumentando que no va en contra de los tratados bilaterales existentes. “La Alianza Transpacífica es muy importante para EE.UU. para reforzar sus lazos con Japón, pero es preferible el Área de Libre Comercio propugnada por el Foro, porque es la única que incluye a ambos países y a China”, señaló el director del Instituto de Asuntos Internacionales de la Universidad Popular de Pekín, en un encuentro con corresponsales. También dijo que “China quiere inaugurar con los EEUU un nuevo tipo de relaciones entre grandes potencias”

Apuntándose un éxito estratégico, Xi Jinping firmó entonces un acuerdo de libre comercio con Park Geun-hye, su homóloga de Corea del Sur, un aliado tradicional de los EE.UU. en la zona. El tratado incluye una veintena de sectores y elimina los aranceles para el 90 por ciento de sus mercancías, dejando fuera el arroz y los coches. Por su parte, los 10 miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) también lanzaron una Alianza Regional Económica (RCEP), que incluye a los 6 países de APEC con los que tienen acuerdos de libre comercio, China, Japón y la India. Y, además de preparar el comunicado final de la reunión, que concluyó el 16, los ministros del Foro firmaron un acuerdo contra la corrupción promovido por China, para perseguir en sus países a los funcionarios que huyen al extranjero con grandes fortunas.

(CONTINUARÁ)